Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es.
Núme o 24, sep iemb e de 2024. ISSN 1697-8072
[pp. 47-64]
h ps://dx.doi.o g/10.12795/Fed o/2024.i24.04
DE LA APERCEPCIÓN DE SANTAYANA A LA
INTERPRETACIÓN DE DANTO. EL NUEVO ROL DEL
ESPECTADOR EN EL ARTE POSMODERNO
FROM THE APERCEPTION OF SANTAYANA TO THE
INTERPRETATION OF DANTO. THE NEW ROLE OF THE
SPECTATOR IN POSTMODERN ART
Daniel Sánchez Requejo
Uni e sidad de León
Resumen
La elación adicional que el espec ado a ís ico había man enido con las ob as de a e
a lo la go de la his o ia su ió p o undos cambios con la llegada del a e mode no. La
p og esi a alo ación del apa ado concep ual y ilosó ico que se da con las p ime as
angua dias – y, en mayo medida, con las mani es aciones a ís icas a pa i de 1960 –
con i ie on a es e espec ado en un suje o ac i o en la cons ucción de los signi icados
de la ob a de a e. Es a cues ión despe ó el in e és de algunos pensado es como el ilóso o
español Geo ge San ayana, quien p opuso el concep o de la “ape cepción” pa a explica ,
en cie o modo, la capacidad del suje o pa a comple a o mas y signi icados – na u ales
y a ís icos – que le son p esen ados de mane a incomple a o ambigua. Tiempo después,
el ilóso o y c í ico de a e es adounidense A hu Dan o desa olló oda una eo ía en
47
o no a la in e p e ación a ís ica como p oceso on ológico po el cual el espec ado
asume el papel de “co-a is a” en la c eación de las ob as de a e y sus signi icados. Es a
in es igación p opone un es udio elacional de ambos au o es pa a así explica el nue o
ol ac i o del espec ado en el a e posmode no.
Palab as cla e: A hu Dan o; Ape cepción; A e posmode no; Espec ado ; Geo ge
San ayana; Filoso ía del a e.
Abs ac
The adi ional ela ionship ha he a is ic spec a o had main ained wi h wo ks o a
h oughou his o y unde wen p o ound changes wi h he a i al o mode n a . The
p og essi e app ecia ion o he concep ual and philosophical sec ion ha occu s wi h he
i s a an -ga de mo emen s – and, o a g ea e ex en , wi h a is ic mani es a ions om
1960 onwa ds – u ned his spec a o in o an ac i e subjec in he cons uc ion o he
meanings o he wo k o a . This ques ion a oused he in e es o some hinke s such as
he Spanish philosophe Geo ge San ayana, who p oposed he concep o “appe cep ion”
o explain, in a ce ain way, he subjec ’s abili y o comple e o ms and meanings – na u al
and a is ic – ha a e p esen ed o him in an incomple e o ambiguous way. Some ime
la e , he Ame ican philosophe and a c i ic A hu Dan o de eloped a whole heo y
a ound a is ic in e p e a ion as an on ological p ocess by which he iewe assumes
he ole o “co-a is ” in he c ea ion o wo ks o a and hei meanings. This esea ch
p oposes a ela ional s udy o bo h au ho s in o de o explain he new ac i e ole o he
spec a o in pos mode n a .
Keywo ds: A hu Dan o; Ape cep ion; Geo ge San ayana; Philosophy o A ;
Pos mode n A ; Viewe .
INTRODUCCIÓN: LA RELACIÓN ENTRE LA OBRA DE ARTE Y EL ESPECTADOR
Ma cel Duchamp, ese a is a que come ió la osadía de p esen a un u ina io común
como ob a de a e i ulada Foun ain en el Salon des A is es Indépendan s pa isino, en
1917, se e i ió a la c eación a ís ica en los siguien es é minos: “el ac o c ea i o no
es desempeñado po el a is a solamen e; el espec ado lle a la ob a al con ac o con
el mundo ex e io po medio del desci amien o y la in e p e ación de sus cualidades
in e nas y así ag ega su con ibución al ac o c ea i o”1. Va ias décadas an es, F ied ich
Nie zsche ya había suge ido la posible ansmu ación del espec ado en co-a is a,
exal ando el alo de lo incomple o como llamamien o al in elec o del ecep o : “cuan o
1. Ma cel Duchamp. “The C ea i e Ac ”, A News, ol. 56, núm. 4 (1957): 29.
48
más se deja que hace al espec ado , más se exci a en iun a el mismo del obs áculo que
has a en onces se oponía al desen ol imien o comple o de la idea”2. Es os plan eamien os
ue on posibles g acias a un p oceso “subje i ado ” en el que el a e se e inme so desde
el su gimien o de la es é ica kan iana e idealis a. En dicho p oceso, el aspec o obje ual de
las ob as de a e e me mada su impo ancia en e al c ecien e in e és que susci an los
suje os implicados en el enómeno a ís ico: a is a y espec ado . El papel del espec ado
es e alo izado has a al pun o que pe sonajes como Nie zsche o Duchamp poco menos
que lo si úan al mismo ni el que el a is a. Sin emba go, ¿has a qué pun o es es o posible?
Wladyslaw Ta askiewick, en una de sus ob as, p opone una es uc u ación de la his o ia
de la es é ica en o no a di e en es concep os, ales como el a e, la belleza, la o ma o
la mímesis3. Siguiendo la línea del ilóso o e his o iado polaco, y con el in de o ece
una b e e undamen ación eó ico-his ó ica de la elación en e la ob a de a e y el
espec ado , se p oponen a con inuación una se ie de é minos que han undamen ado, a
lo la go del iempo, buena pa e de dicha elación. En p ime luga , emon ándonos a los
o ígenes de las e lexiones ilosó icas sob e el a e, ma cadas po concep os como ekné
o mímesis, se es ableció una elación que podemos cali ica como écnico-imi a i a, en
la cual la ob a de a e e a admi ada y alo ada en an o a la habilidad del a is a pa a
asemeja sus ep esen aciones a la ealidad. En segundo luga , la capacidad a ís ica
pa a elaciona se con el mundo di ino acabó o o gando a las ob as de a e un papel
sen imen al, eligioso o mo al que in e pelaba di ec amen e al in e io del espec ado
median e sus o mas y signi icados y lo inculaba a esa es e a sob ena u al. En e ce
luga , la expe iencia es é ica se cons i uye como el enómeno que ha gozado de mayo
p eponde ancia en las elaciones en e el a e y los se es humanos. Tales expe iencias se
p oducen g acias a la capacidad de las ob as de a e pa a po a en sus o mas ca ego ías
es é icas como la belleza, lo sublime, lo g o esco, lo e o í ico, e c. En cua o luga ,
algunos au o es descub ie on en las c eaciones a ís icas una cualidad iccional que
pe mi ía a sus ecep o es e adi se del mundo eal y aslada se a o os mundos median e
su con emplación o expe iencia senso ial. Po úl imo, a lo la go de oda la his o ia, los
a is as han a ado de p esen a en las ob as de a e ideas o signi icados más o menos
ocul os lanzados a unos espec ado es cuya labo es la de desci a los, in e p e a los y
comp ende los.
Es as elaciones, si bien no son excluyen es unas de las o as, sí que han gozado, cada una
de ellas, de un momen o en la his o ia o un es ilo o lenguaje a ís ico en la que se han uel o
p edominan es. Sin emba go, la apa ición de ob as como la an e io men e mencionada
2. F ied ich Nie zsche. Humano, demasiado humano (México: Mexicanos Unidos, 1986), 165.
3. Wladyslaw Ta askiewick. His o ia de seis ideas es é icas. A e, belleza, o ma, c ea i idad, mí-
mesis y expe iencia es é ica (Mad id: Tecnos, 1976).
49
de Duchamp, ha inc emen ado en mayo medida es a úl ima elación, en la cual el
signi icado se e ige como el elemen o de mayo impo ancia a ís ica, desbo dando po
comple o a la o ma. Si ese signi icado no es cap ado o comp endido po el espec ado , la
ob a, de algún modo, acasa. An e las ans o maciones ligadas al a e mode no, y en e
a la apa ición de ob as de a e con o mas so p enden es e insospechadas (u ina ios,
lienzos monoc omos, cajas de jabones indus iales, e c.), el a e equie e de un nue o
ipo de espec ado , un ecep o ac i o dispues o a en en a se an e es as nue as ob as,
a in e p e a las y a a de comple a unos signi icados que aho a le son p esen ados de
mane a pa cial, desa ian e o ambigua4.
En es a esi u a, la labo de ilóso os y c í icos de a e de o ien a a dichos ecep o es
hacia las in e p e aciones más ace adas y undamen adas posibles de las ob as se hace
cada ez más necesa ia. Es e papel es asumido, en e o os, po A hu C. Dan o quien,
bien desde su ob a ilosó ica, bien desde sus c í icas de a e, econoce es a de i a a ís ica
y a ibuye al espec ado una labo ac i a en la cons ucción de los signi icados a ís icos.
An es que él, o os pensado es habían a ado ya es a capacidad del espec ado pa a
comple a o mas y signi icados incomple os, ligados a la ac i idad a ís ica. De en e
odos ellos des aca uno de los nomb es que mayo in luencia p obada y econocida –
aunque oda ía pendien e de un análisis más p o undo – ha enido en la con o mación
del pensamien o dan iano, el del español Geo ge San ayana, quien p opuso, en una de
sus ob as dedicadas a la e lexión es é ica, el concep o de la “ape cepción” pa a a a el
ema que nos ocupa. Me ece la pena de ene se en cómo pudo in lui es e concep o en la
iloso ía del a e de Dan o o, más bien, cómo acabó de i ando en el p oceso in e p e a i o
que el ilóso o no eame icano asigna a odo espec ado que se en en a a una ob a de
a e.
GEORGE SANTAYANA, EL SENTIDO DE LA BELLEZA Y LA APERCEPCIÓN
El a e no ue, en ningún caso, la p incipal p eocupación ilosó ica de San ayana. Su
pensamien o, an p o undo y sis emá ico como el de muchos de los g andes ilóso os de
la his o ia, abo da cues iones elacionadas con el mundo, la expe iencia, y la mane a en
la cual los se es humanos se elacionan con la ealidad. A lo la go de su ida, que osciló
en e su emp ano aslado a Es ados Unidos y sus iajes po Eu opa, San ayana ue
con o mando un sis ema ilosó ico des inado a desbanca los pos ulados hegelianos en
a o de una mezcolanza de posicionamien os acionalis as, na u alis as y p agma is as5.
La ida de la azón, una au én ica epopeya his ó ica del desa ollo del in elec o humano;
Los einos del se , una de las es uc u as on ológicas más in e esan es y no edosas del
4. José Luis Molinue o. La expe iencia es é ica mode na (Mad id: Sín esis: 1998), 19.
5. Vicen e Ce e a Salinas y An onio Las a, eds. Los einos de San ayana (Valencia: Uni e sidad
de Valencia, 2002), 51-54.
50
siglo XX o El úl imo pu i ano, una no ela ilosó ico-mo al de innume ables signi icados
de oda clase, son una buena mues a del eno me legado de es e pensado . No obs an e,
oda pe sona iene una his o ia, y es a his o ia, un comienzo. El de San ayana es á, muy
a su pesa , en la e lexión es é ica. Cuando, en 1896, necesi aba ga an iza su posición
y econocimien o académico y docen e en Ha a d a a és de la publicación de una
ob a eó ica, a ias oces le ecomenda on que es a e sase sob e el a e. En an o que el
in e és de San ayana po el a e e a p ác icamen e nulo – aunque i á c eciendo con el paso
de los años –, des ió la a ención emá ica hacia la expe iencia de la belleza6. El sen ido
de la belleza se con i ió, pues, en la ca a de p esen ación de San ayana en Ha a d y
el pano ama ilosó ico no eame icano del momen o. A pesa de que, iempo después,
le econocie a al mismísimo A hu Dan o que su ob a no e a más que “un lib ucho
in ec o”7, sus ideas in luye on sob emane a en el pensamien o es é ico pos e io , con una
ascendencia econocida, p ecisamen e, po Dan o.
La esis gene al que en uel e oda la ob a es la conside ación de la belleza como una
obje i ación del place que el suje o lle a a cabo en su expe iencia an e las cosas bellas,
en e ellas las ob as de a e. Es a obje i ación supone la con e sión de una sensación
subje i a, del ecep o o espec ado , como es el place , en una cualidad del obje o en
cues ión: la belleza8. De es a o ma, San ayana se inse a en el p og esi o in e és es é ico
hacia la expe iencia del suje o, lo cual le lle a a a a o o ipo de cues iones ales como la
pe cepción de la o ma y su belleza o la exp esión. Es a de i a ilosó ica le lle a a plan ea
un concep o undamen al en sus esis sob e la belleza de la o ma: la ape cepción del
suje o.
La o ma, pa a San ayana, es la combinación opo una y comple a de una se ie de
elemen os, cuya a monía o adecuación iene la capacidad de gene a la expe iencia de la
belleza en un suje o9. Es a es e ecep o al que le co esponde la a ea o ac i idad men al
6. Geo ge San ayana. El sen ido de la belleza: un esbozo de la eo ía es é ica (Mad id, Tecnos:
1999), 10.
7. A hu Dan o. “Una isi a a San ayana”, A chipiélago: Cuade nos de c í ica de la cul u a, núm.
70 (2006), 13. A hu Dan o ealizó un iaje a I alia en el e ano de 1950. Allí isi ó a San ayana,
quien esidía en un con en o de las He manas Azules. En es e encuen o pudie on conse a
sob e las opiniones a ís icas de San ayana a p opósi o de El sen ido de la belleza. El au o
español mani es ó su echazo hacia es a ob a al a a se de un esc i o ealizado mucho an es
de alcanza su madu ez ilosó ica. Es po ello que, pa a comp ende ealmen e las nociones
a ís icas acep adas p o San ayana en su iloso ía, esul a más p o echoso consul a el olumen
“La azón en el a e”, pa e de su compendio La ida de la azón.
8. Lau a Elizia Haube . “Obse ações in odu ó ias sob e a na u eza da beleza na iloso ia de
Geo ge San ayana”, G io : e is a de iloso ía, ol. 29, núm. 1 (2021), 241.
9. San ayana, El sen ido de la belleza, 81.
51
de sin e iza los di e en es elemen os en una o ma de e minada: “Una pe cepción
pe ec amen e simple, en la que no hubie a la meno conciencia de dis inción y elación
de pa es, no se ía una pe cepción de pa es; se ía una sensación”10. La sensación,
di íamos, es la elación más simple y p ima ia que un suje o iene pa a con el mundo,
expe imen ado en unción de sus elemen os indi iduales. La siguien e ase conlle a,
en onces, la elabo ación men al de las o mas. Si aplicamos dichas ideas al a e, las
g andes pin u as de la his o ia, en un ni el pe cep i o básico, no son más que di e en es
azos, líneas, pinceladas y colo es. No obs an e, es nues a capacidad ape cep i a la que
nos pe mi e o ganiza dichos elemen os en o mas suscep ibles de se expe imen adas
como bellas.
Pa a el espec ado a ís ico, es e p oceso men al del es ablecimien o de la o ma no había
supues o un g an e o pe cep i o mien as el a e se acogía al pa adigma mimé ico,
igiéndose po su pa ecido a la na u aleza. Es a elación de semejanza en e la ob a de a e
y su e e en e eal, la cual acili aba la pe cepción o mal y bella de las mani es aciones
a ís icas, comenzó a e se ambaleada con la llegada del a e mode no. De las escenas
eligiosas de Ra ael, los e a os de Remb and o los paisajes de F ied ich, se pasaba a
ob as comple amen e nue as como los eady-mades duchampianos, la pin u a abs ac a
o el a e concep ual. Es e p oceso supone, po un lado, la esis adelan ada po Hegel de la
p og esi a desma e ialización del a e hacia la p eponde ancia de los signi icados sob e
sus o mas11 y, po o o lado, el cues ionamien o de la idea adicional de belleza a ís ica
y sus lazos con la habilidad mimé ica. Apa ecen nue as o mas a ís icas que, en muchos
casos, ienen una na u aleza ambigua o incomple a.
Es en onces, con el suje o en en ándose a es as o mas abs ac as o agmen adas,
cuando la pe cepción se uel e insu icien e y deja paso a la ape cepción, una ac i idad
men al e in elec ual en la cual pa icipan las expe iencias, ideas y conocimien os del
suje o pa a comple a , expe imen a y comp ende unas o mas que, po sí mismas,
ca ecen de unidad y signi icado comple o: “Es el lib e eje cicio de la ape cepción lo que
con ie e un in e és an peculia a los obje os inde e minados, a lo ago, lo incohe en e,
10. San ayana, El sen ido de la belleza, 90.
11. Geo g Wilhelm F ied ich Hegel. Lecciones sob e la es é ica (Mad id: Mes as, 2003). Hegel
p opone una pe iodización de la his o ia del a e aco de al despliegue p og esi o del Absolu o en
sus di e sas mani es aciones, las cuales se adecúan a es e concep o a medida que an libe ándose
de la ma e ia. El a e comenzó con un pe íodo simbólico, ligado a la a qui ec u a, en el que las
o mas y los ma e iales oda ía ocul an u oscu ecen en g an medida la idea y el Absolu o. El
pe íodo clásico pos e io , asociado a la escul u a, log ó un equilib io a mónico en e o ma
y ma e ia como paso p e io a un pe íodo omán ico en el que la idea acaba ía po desbo da
las o mas sensibles y ma e iales. Es e a e omán ico es á inculado a la pin u a y la música,
co onando un p oceso en el que el a e a desma e ializándose hacia la exp esión más pu a del
Absolu o que, no obs an e, llega an solo con la iloso ía.
52
lo suges i o, lo que se p es a a in e p e aciones a ias”12. San ayana explica es e concep o,
p ime amen e, aplicándolo al mundo de la na u aleza obje i a. P opone ejemplos como
las nubes, cuyas o mas, siemp e acciden ales y, en muchos casos, abs ac as, ca ecen
po sí mismas de oda aspi ación es é ica. Sin emba go, el suje o, haciendo uso de sus
ue zas ape cep i as, puede asigna le una u o a o ma a la cual aplica , pos e io men e,
cie a ca ego ía que acaba po posibili a la expe iencia es é ica13. Algo simila ocu e
con el paisaje na u al, que siemp e se p esen a como e e en e inde e minado en an o la
a iedad de los elemen os que lo cons i uyen, pe o que adquie e una o ma en base a la
libe ad del suje o de selecciona , acen ua o ag upa dichos elemen os14. En ambos casos,
con las nubes y el paisaje, se lle a a cabo una eanimación del econocimien o de la o ma.
Lo que en un p ime momen o se p esen a como abs ac o y ambiguo, el suje o ecep o
lo acabo do ando de una o ma ape cep i a. Ello p o oca que cada suje o, en unción
de sus di e en es conocimien os y expe iencias, lle e a cabo eanimaciones dispa es. Y
es p ecisamen e es e aspec o el que nos conduce a la aplicación de la ape cepción a la
expe iencia a ís ica.
Ese doble p oceso de desma e ialización y c ecien e ele ancia del signi icado sob e
la o ma que la ac i idad a ís ica expe imen a desde el siglo XIX, exige, de mane a
cola e al, el en iquecimien o de las ue zas ape cep i as del público del a e pa a que
sus mani es aciones iun en o, po lo menos, sean comp endidas. Si bien San ayana
emi e en mayo medida a la o ma y a la belleza – y no an o al signi icado – cuando
undamen a el p oceso ape cep i o, es e acaba encon ando una no able aplicación en las
nue as de i as a ís icas del siglo XX. El abandono de ini i o del pa adigma mimé ico
a ís ico-na u al, de la mano de enómenos como la pin u a abs ac a, implicó de mane a
di ec a al espec ado a ís ico y sus capacidades ape cep i as. Las o mas abs ac as y/o
ambiguas que p esen aban en sus ob as a is as como Kandinsky, Mag i e, el p opio
Duchamp, Mi ó o Pollock acaba on po exigi a un espec ado ac i o en la expe iencia
del a e, dispues o a es o za se in elec ualmen e – y ape cep i amen e – pa a econoce
o mas y signi icados en las nue as mani es aciones a ís icas.
San ayana, sin emba go, se mues a un an o escép ico con es e nue o umbo que
comienza a pe cibi en el a e ya en la emp ana echa de la publicación de El sen ido de
la belleza, mos ándose con a io a un a e de o mas inde e minadas o incomple as, no
an o po su meno alo a ís ico, sino po el pelig o que supone pa a un espec ado
12. San ayana, El sen ido de la belleza, 113.
13. San ayana, El sen ido de la belleza, 102-103. San ayana explica cómo no aplicamos ca ego ías
es é icas (bello, eo sublime, g o esco) a las nubes en an o enómenos me e eológicos, sino que
lo hacemos a las o mas ape cep i as que le asignamos (animales, obje os, se es, e c.).
14. San ayana, El sen ido de la belleza, 115.
53
sin su icien es capacidades ape cep i as. Es e nue o a e, a i ma San ayana, equie e de
men es ac i as y equipadas, de un alen o ape cep i o sin el cual las ob as pueden cae
en saco o o y se deses imadas15. Así, San ayana liga la inde e minación de las o mas
a la posible ausencia de belleza y alo cuando a i ma que “la ines abilidad de la o ma
no puede ep esen a en aja alguna pa a una ob a de a e; lo de e minado conse a
cons an emen e aquello que lo inde e minado log a alcanza solo en los momen os en los
que la imaginación del obse ado es especialmen e p opicia”16. Pa ece, más bien, que el
au o español no echaza es e ipo de a e ambiguo o malmen e de una mane a adical,
sino que, más bien, se ea i ma en su sospecha de que an solo las men es más p epa adas,
do adas de unas ue zas ape cep i as desa olladas, se ían capaces de econoce al a e y
ap ecia su belleza. No obs an e, es e escep icismo que mues a San ayana en sus inicios
como ilóso o hacia el a e de su momen o i án a iando con el paso de los años y con
una madu ez in elec ual cada ez mayo que le pe mi i á abo da es a cues ión desde
nue as pos u as17.
La ape cepción se con ie e, así, en el enómeno que o o ga al suje o un papel p o agonis a
o p edominan e en la comp ensión y ep esen ación simbólica de la ealidad18. Del
alen o y bagaje ape cep i o depende, no an o el mundo, sino la imagen simbólica que
nos hacemos de él. Es e p oceso es aplicable a la expe iencia a ís ica, al igual que a la
15 San ayana, El sen ido de la belleza, 121-123.
16. San ayana, El sen ido de la belleza, 123-124.
17. Es a descon ianza y “oposición” de San ayana con espec o a las nue as mani es aciones
a ís icas de inales del siglo XIX se i á sua izando con el iempo y con la llegada de los
mo imien os de angua dia. Llegados a es e pun o, des acan las opiniones con as adas de dos
des acados in es igado es. Po una pa e, K zysz o Pio Skow oński, en su ensayo “San ayana
and he A an -ga de: Visual A s in he. Con ex o Democ acy, No ms, Libe y, and Social
P og ess”, asume una posición mayo men e conse ado a del pensado español con espec o al
a e po medio del echazo on al a las nue as endencias, incapaces de exp esa la e dad con
espec o al mundo y al uni e so. La opinión con a ia es la que, con buen c i e io, a gumen a
Manuel Ruiz Zamo a en su abajo “San ayana y las angua dias”. Apoyándose en ensayos
publicados po San ayana en una e apa más madu a de su pensamien o, como son “Peni en
A ” (1922) y “An Aes he ic So ie ” (1927), de iende el hecho de que es e au o ue sua izando
su opinión hacia mani es aciones angua dis as como el cubismo o los balle s usos. Po el
con a io, San ayana, lejos de censu a es e nue o a e, acep a ía en pa e su nacimien o aco de
a la libe ad de la que goza el a is a, econociendo su ca ác e “inde enso” pa a el p og eso
acional de la humanidad, que es el ema que e dade amen e ocupa a San ayana.
18. John Dewey emi e a San ayana en su ob a A as expe ience y explica es a idea po la cual
el au o español a aba de de ende el hecho de que las imágenes no caen en el ce eb o de un
suje o de mane a pasi a, sino como semillas que an c eciendo en alo y signi icación g acias
a los p ocesos men ales humanos: John Dewey, El a e como expe iencia (Ba celona: Paidós
Es é ica, 2008), 177.
54
p opia o ganización mecánica que lle amos a cabo an e la na u aleza ex e io . San ayana
concluye sus e lexiones en o no a la ape cepción con un ejemplo más, quizás el que
acaba á encon ando una conexión más di ec a con el pensamien o de A hu Dan o.
A i ma que el hecho de que la igu a humana, cuyas o mas apenas han cambiado en los
úl imos iempos, haya con ado con ep esen aciones an di e sas, se debe, p ecisamen e,
a las ans o maciones en nues a mane a de ape cibi la19.
DANTO, EL ARTE POSMODERNO Y LA INTERPRETACIÓN
La ob a ilosó ica de A hu Dan o a a iesa un p ime momen o co espondien e a sus
an eos po la iloso ía analí ica aplicada a di e en es ámbi os, pasando a una segunda
e apa en la que acome e un impo an e gi o de pensamien o hacia la e lexión a ís ica.
Dan o, sin emba go, econoció sus aspi aciones ilosó icas de c ea odo un sis ema
analí ico en o no a la ep esen ación. Su modelo a segui en es e p oyec o no ue o o
que el mismo San ayana, cuya in luencia en el au o no eame icano queda ue a de
oda duda20. P ecisamen e, la ob a en la que Dan o explica su p oyec o analí ico basado
en el in lujo de San ayana, The Body: Body P oblem, es un compendio de ensayos
des inados a o ece una explicación ilosó ica a la di e sidad de ep esen aciones del
cue po humano en el a e y la cul u a a lo la go de los iempos, sin que es e haya su ido
cambios isionómicos sus anciales. Semejan e cues ión ue plan eada ya po San ayana
en El sen ido de la belleza a p opósi o de sus e lexiones en o no a la ape cepción.
Al igual que San ayana había desa ollado ilosó icamen e el eco ido his ó ico de la
azón y el in elec o humanos en La ida de la azón, Dan o acome e una labo simila
en lo que pod íamos denomina , siguiendo las esis de Nicolás La agnino, “La ida
de la ep esen ación”. Ambos au o es se posiciona on en o no a un conocimien o
simbólico y ep esen a i o de la ealidad po pa e del se humano. San ayana, median e
la ac i idad acional. Dan o, de iniendo al suje o como “ens ep esen ans”, un sis ema de
19. San ayana, El sen ido de la belleza, 128.
20. A hu Dan o, El cue po. El p oblema del cue po: selección de ensayos (Mad id: Sín esis, 2003),
28. En es a ob a, Dan o econoce la p o unda admi ación que p o esó hacia The Li e o Reason,
ob a publicada po San ayana en e 1905 y 1906 en la cual p oponía una se ie de e lexiones
en o no a la azón aplicada al sen ido común, la sociedad, el a e, la eligión y la ciencia.
Dan o, inspi ado po el au o español, a ó en sus inicios de lle a a cabo una a ea simila ,
aplicando el p oceso ep esen a i o a los ámbi os de la his o ia, el conocimien o, la acción, el
a e y la iloso ía misma. Los es p ime os campos queda on cubie os con las publicaciones
de Analy ical Philosophy o His o y, Analy ical Philosophy o Knowledge y Analy ical Philosophy
o Ac ion. Los dos úl imos, a pesa de no con a con una ob a especí ica como los an e io es,
encon a on en The T ans igu a ion o he Commonplace y The Body: Body P oblem las ob as que
culminaban es e p oyec o analí ico.
55
in es igando ace ca del ol e ec i o y/o ac i o del nue o espec ado en la expe iencia
a ís ica41.
Ma cel Duchamp, el a is a con el que comenzamos, apa ece de nue o en es a conclusión
pa a esumi magis almen e es e compendio de esis sob e la elación iádica a is a –
ob a de a e – espec ado :
Si el a is a, como se humano, pleno de las mejo es in enciones hacia sí mismo y hacia
el mundo comple o, no juega ningún ol en la ap eciación de su p opia ob a, ¿cómo
puede uno desc ibi el enómeno que impulsa al espec ado a eacciona c í icamen e
sob e la ob a de a e? En o as palab as, ¿cómo se p oduce es a eacción? Es e enómeno
es compa able a una ans e encia, del a is a al espec ado , en la o ma de una osmosis
es é ica que iene luga po medio de la ma e ia ine e: pigmen o, piano o má mol42.
Es a osmosis es é ica es la que esume la c ecien e implicación de un espec ado que
ecoge el signi icado p esen ado po un a is a, en una o ma ma e ial, y de una mane a
c íp ica e incomple a. Ape cepción e in e p e ación se con ie eN, pues, en los p ocesos
esponsables de que semejan e ans e encia llegue a buen é mino.
41. Algunos de los au o es pos e io es a San ayana y Dan o que se han enca gado de e lexiona
sob e el nue o ol ac i o del espec ado en la expe iencia a ís ica son John Dewey, Wladylslaw
Ta askiewi z,, Jona han C a y, Luis Puelles Rome o o José Luis Molinue o, en e o os.
42. Duchamp, “The C ea i e Ac ”, 28.
62
BIBLIOGRAFÍA
Ce e a Salinas, Vicen e y An onio Las a, eds. Los einos de San ayana. Valencia:
Uni e sidad de Valencia, 2002.
C a y, Jona han. Suspensiones de la pe cepción. A ención, espec áculo y cul u a mode na.
Mad id: Akal, 1999.
B and, Peg y Myles B and. «Su ace and Deep In e p e a ion». En Dan o and his C i ics.
2ª ed., edi ado po Ma k Rollins, 69-83. Ox o d: Wiley-Blackwell, 2012.
Dan o, A hu . “The A wo ld”. Jou nal o Philosophy, ol. 61, no. 19 (1964): 571-584.
Dan o, A hu . His o ia y Na ación. Ensayos de iloso ía analí ica de la his o ia. Mad id:
Sín esis, 1989.
Dan o, A hu . La ans igu ación del luga común, una iloso ía del a e. Ba celona:
Paidós Es é ica, 2002.
Dan o, A hu . El cue po. El p oblema del cue po: selección de ensayos. Mad id: Sín esis,
2003.
Dan o, A hu . Más allá de la Caja B illo: Las A es Visuales desde las Pe spec i as
Pos his ó icas, Ba celona: Paidós Es é ica, 2003.
Dan o, A hu . “Una isi a a San ayana”. A chipiélago: Cuade nos de c í ica de la cul u a,
no. 70 (2006): 11-16.
Dewey, John. El a e como expe iencia. Ba celona: Paidós Es é ica, 2008.
Duchamp, Ma cel. “The C ea i e Ac ”. A News, ol. 56, no. 4 (1957): 28-29.
Haube , Lau a Elizia. “Obse ações in odu ó ias sob e a na u eza da beleza na iloso ia
de Geo ge San ayana”, G io : e is a de iloso ía, ol. 29, no. 1 (2021): 237-249.
Hegel, Geo g Wilhelm F ied ich. Lecciones sob e la es é ica. Mad id: Mes as, 2010.
La agnino, Nicolás. “On ological misloca ions, modos de conciencia e his o ia.
Indisce nibles, desplazamien o y ho izon es de posibilidad en la iloso ía de A hu
D an o”, A e é. Re is a de Filoso ía, ol. 25, no. 1 (2003): 81-110.
Nie zsche, F ied ich. Humano demasiado humano. México: Mexicanos Unidos, 1986.
Molinue o, José Luis. La expe iencia es é ica mode na. Mad id: Sín esis, 1998.
Pineda Repizzo, Ad yan Fab izio. “De la me a cosa al signi icado de la ob a de a e en la
iloso ía de A hu Dan o”, Uni e si as Philosophica 58, no. 29 (2009): 277-308.
63
Puelles ome o, Luis. Mi a al que mi a: Teo ía es é ica y suje o espec ado , Mad id: Abada
Edi o es, 2011.
Ruiz Zamo a, Manuel. “San ayana y las angua dias”, Limbo, no. 32 (2012): 29-51.
San ayana, Geo ge. “An Aes he ic So ie ”, The Dial, no. 82 (1927): 361-370.
San ayana, Geo ge. El sen ido de la belleza: un esbozo de eo ía es é ica. Mad id: Tecnos,
1999.
San ayana, Geo ge. La ida de la azón o ases del p og eso humano. Mad id: Tecnos,
2005.
San ayana, Geo ge. “Peni en A ”, The Dial, no. 73 (1922): 25-31.
Skow oński, K zysz o Pio . “San ayana and he A an -ga de: Visual A s in he. Con ex
o Democ acy, No ms, Libe y, and Social P og ess”, O e hea d in Se ille: Bulle in o
San ayana Socie y, no. 29 (2011): 14-19.
Ta askiewi z, Wladislaw. His o ia de seis ideas es é icas, A e, belleza, o ma, c ea i idad,
mímesis y expe iencia es é ica. Mad id: Tecnos, 1976.
Vila , Ge a d. “On Some Dissonances in A. C. Dan o´s A C i icism”. En The Philosophy
o A hu C. Dan o, edi ado po Randall E. Auxie y Lewis Edwin Hahn, 145-161.
Chicago: Open Cou , 2013.
64