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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
MÁS ALLÁ DE MADRID:
EL TRÁNSITO POLÍTICO EN LAS
PROVINCIAS TRAS LA DICTADURA DE
FRANCO
BEYOND MADRID: THE SPANISH POLITICAL TRANSISTION IN
THE PROVINCES AFTER FRANCO’S DICTATORSHIP
Julio Ponce Albe ca*
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
Resumen
Es bien conocido el p oceso de la ansición polí ica española
que condujo al país desde una dic adu a al ac ual sis ema de-
moc á ico. La mayo pa e de los es udios disponibles han cen-
ado su a ención en los p incipales líde es y las ins i uciones
cen ales del Es ado como los ocos impulso es del cambio. Sin
emba go, son mucho más escasos los es udios locales ace ca
de cómo se e i icó aquel p oceso de ans o mación. En es e
a ículo p e endemos des ela algunas de las cla es de dicha
ans o mación polí ica en las p o incias. El en oque adop ado
se basa en el es udio de los gobie nos ci iles de las p o incias
como p omo o es del ánsi o polí ico y en el análisis de la u i-
lización de los an iguos eso es del Es ado anquis a pa a el
éxi o de la ope ación.
Palab as cla e: T ansición, gobie nos ci iles, gobe nado es, Es-
paña, anquismo.
Abs ac
The poli ical ans o ma ion which led Spain ou o a dic a o -
ship and in o a democ a ic sys em a e he dea h o Gene al
F anco is well known. Howe e , mos a ailable s udies ocus
hei a en ion on he main leade s and cen al ins i u ions o he
coun y as key playe s in he p ocess while local s udies o his
poli ical change emain sca ce. The aim o his pape is o poin
ou se e al key aspec s o his ansi ion and i s implemen a ion
in he Spanish p o inces. Ou app oach is based on he s udy o
‘gobie nos ci iles’ (ci il go e nmen s) as s a egic ac o s, who
p omo ed poli ical change using he esou ces o he o me
F ancois S a e o ensu e he success o hei ope a ion.
Keywo ds: T ansi ion, ci il go e nmen s, go e no s, Spain, F an-
coism.
*
P o eso Ti ula del Depa amen o de His o ia Con empo ánea.
HISTORIA 396
ISSN 0719-0719
Nº 2 - 2014
[289-317]
290 / H is o ia 396
A MODO DE INTRODUCCIÓN
La ansición española ha sido obje o de nume osos es udios desde el campo
de la his o ia, muy especialmen e desde los años no en a y los p ime os lus-
os del nue o siglo. Pe o las ans o maciones que se habían p oducido en el
país desde los años sesen a ya habían a aído con an e io idad la a ención de
poli ólogos y sociólogos en su a án po calib a , en e o os ex emos, las po-
sibilidades de elación en e desa ollo económico y su gimien o de la demo-
c acia o, al menos, e olución polí ica del égimen. Re e encias undamen ales
ue on los in o mes FOESSA o los omos publicados po la edi o ial Moneda
y C édi o (de los cuales aquí des aca íamos especialmen e el omo II del o-
lumen III dedicado al Es ado), que hoy cons i uyen aliosas uen es – aunque
no siemp e muy u ilizadas – pa a la in es igación sob e el pe íodo1. En esa
ma iz de inquie udes hemos de ci a los abajos sob e la ju en ud española,
las ans o maciones de la sociedad en su conjun o y su impac o en la opinión
o la cul u a polí ica a ca go de au o es como Buce a, López Pina, López Pin o ,
e c2.
Mien as la ansición como obje o de es udio pe maneció signi ica i amen-
e alejada de los abajos de los his o iado es du an e algunos lus os, o as
ciencias sociales pa ecían ya ago a cie as emá icas po ecuen adas as
años de in es igación. Un ejemplo ue la cul u a polí ica du an e la ansición
que ue p o undamen e abajada po poli ólogos y sólo cuando és os comen-
za on a e i a se ela i amen e de ese campo, los his o iado es comenza on a
explo a lo3. El e aso no ue casual: e lejaba an o las esis encias a abo da
un pasado que se conside aba demasiado ecien e y ca en e de la “pe spec i-
a su icien e” pa a pode analiza lo con igo , como la ausencia de p ác icas
in e disciplina es en e las ciencias sociales. Con odo, dejando apa e algunos
es udios pione os en los años ochen a y los nume osos es imonios de los p o-
1
Fundación FOESSA, In o me sociológico sob e la si uación social de España. Mad id, Eu-
amé ica, 1966; Fundación FOESSA, In o me sociológico sob e la si uación social de Espa-
ña 1970. Mad id, Eu amé ica, 1970; F aga I iba ne, Manuel; Vela de Fuen es, Juan y Del
Campo U bano, Salus iano (di s.), La España de los años 70. Vol. III. Tomo II: El Es ado y la
polí ica. Mad id, Moneda y C édi o, 1974.
2
Buce a Faco o, Luis, La ju en ud an e los p oblemas sociales. Mad id, Doncel, 1966; Ló-
pez Pina, An onio y A angu en, Edua do Ma ía, La cul u a polí ica en la España de F anco.
Mad id, Tau us, 1976; López Pin o , Ra ael: La opinión pública española del anquismo a la
democ acia. Mad id, CIS, 1982; López Pin o , Ra ael y Buce a, Rica do, Los españoles de los
años se en a: una e sión sociológica. Mad id, Tecnos, 1975. Pa a una isión más amplia
de es e ipo de es udios, e : Miguel, Jesús M. de, “Cien años de in es igación sociológica
sob e España”. REIS. Nº 87. 1999. pp. 179 – 219.
3
Mo án, Ma ía Luz, “Los es udios de cul u a polí ica en España”. REIS. Nº 85. 1999. pp. 97 –
129.
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
agonis as de aquellos años, la endencia desde los años no en a ha acusado
un c ecimien o exponencial. Hoy en día disponemos de abajos ele an es
como los de Ál a o So o, Fe án Gallego o Pamela Radcli , en e o os4.
Pese a la abundancia de es imonios, memo ias y es udios de la más a ia-
da na u aleza, hay aspec os del cambio polí ico español que pe manecen casi
inexplo ados. Y uno de ellos, el que nos in e esa des aca aquí, es el de la
ansición local. Es deci , cómo se e i icó la ans o mación polí ica desde el
ámbi o local. Disponemos del abajo pione o de Má quez C uz sob e la mo-
ilidad polí ica en Andalucía5 y el más ecien e abajo de Qui osa-Chey ouze
sob e la ansición local6, pe o llama la a ención que no se hayan ealizado
más in es igaciones a pa i de a chi os públicos locales como ya apun a a
hace años Ja ie Tusell. Se e e ía, muy especialmen e, a los ondos de los
gobie nos ci iles, hoy conse ados en las delegaciones, subdelegaciones del
Gobie no u o os a chi os de ca ác e p o incial. Apun aba que a a és de la
consul a de es os a chi os pod ían conoce se aspec os semidesconocidos de
la “modélica” ansición:
“(…) p ueban el mucho iempo que los se icios policiales
siguie on in o mando ace ca del uncionamien o de los pa i-
dos de izquie da, incluso cuando es as o ganizaciones habían
sido legalizadas, quizá incluso en 1979 o 1980. Es muy p oba-
ble que así se hicie a no an o po descon ianza sino po el
deseo de dispone de mayo in o mación en unos momen os
polí icos complicados. Po descon ado es a u ilización desde
el pun o de is a mo al esul a po comple o injus i icable y
a oja una somb a sob e los gobe nan es de la ansición. Es
és e el géne o de enmiendas –pa ciales más que a la o alidad
– que cabe imagina en la a ea de econs ui la his o ia polí-
ica de la ansición española a la democ acia”7.
4
So o Ca mona, Ál a o, T ansición y cambio en España: 1975-1996. Mad id, Alianza, 2005;
Gallego, Fe án, El mi o de la ansición: la c isis del anquismo y los o ígenes de la de-
moc acia (1973-1977). Ba celona, C í ica, 2008; Radcli , Pamela Be h, Making Democ a ic
Ci izens in Spain. Ci il Socie y and he Popula O igins o he T ansi ion, 1960-1978. Lon-
don, Palg a e McMillan, 2011. Una simple mues a de la abundan e bibliog a ía sob e la
ansición en: h p://mad id.uni e sidadeu opea.es/my iles/pagepos s/bibliog a ia_ ansi-
cion_espanola.pd .
5
Má quez C uz, Guille mo, Mo ilidad polí ica y leal ad pa idis a en Andalucía: (1973-1991).
Mad id, CIS, 1992.
6
Qui osa-Chey ouze, Ra ael y Fe nández Amado , Mónica, Pode local y ansición a la de-
moc acia en España. G anada, Cen o de Es udios Municipales, 2010.
7
Rémond, René; Tusell, Ja ie ; Pellis andi, Benoi y Suei o, Susana, Hace la His o ia del
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Es cie o que los in es igado es oda ía padecen cie as es icciones que di-
icul an la econs ucción de nues o pasado más ecien e. Nos e e imos al
equisi o del medio siglo de an igüedad que exige la legislación española pa a
la consul a de documen os que puedan a ec a a la in imidad de las pe sonas,
lo cual di icul a en buena medida el es udio de pe íodos his ó icos como el de
la ansición. A o unadamen e y a la espe a de un ma co legal más idóneo, no
son pocos los a chi os p o inciales o de delegaciones del Gobie no – incluso
a chi os de je a u as supe io es de policía – que han lexibilizado el acceso
y has a en un a chi o como el de Alcalá de Hena es (A chi o Gene al de la
Adminis ación) se pe mi e la consul a as la e isión de la documen ación
po pa e del pe sonal co espondien e. Todo ello no es su icien e pa a las ne-
cesidades de los in es igado es que, lógicamen e, demandan un acceso ágil
al documen o pe o, po o o lado, es jus o econoce la c ecien e sensibilidad
de los a chi e os an e los eque imien os de es udio sob e nues o pasado e-
cien e que, inde ec iblemen e, conducen a una in e p e ación laxa de nues as
obsole as no mas de p o ección de la in imidad.
E iden emen e, los a chi os públicos no son la única uen e pa a un es udio
sob e el uncionamien o de los gobie nos ci iles du an e el a do anquismo
o los p ime os años de la ansición democ á ica. La p ensa cons i uye o a
base muy ú il de in o mación, si bien debe se a ada con el debido cuidado
(como, po o a pa e, le sucede a odo ipo de uen es). Pe o al ez p esen en
especial in e és las memo ias de los p o agonis as a la is a de las que ya
se encuen an publicadas. Sólo pa a los años del segundo anquismo y los
p ime os del einado de Juan Ca los I, disponemos de los ecue dos de a ios
gobe nado es ci iles, algunos de los cuales llega ían a se minis os (Rodol o
Ma ín Villa, Sal ado Sánchez-Te án, Licinio de la Fuen e, José U e a Molina)
e, incluso, de un sec e a io gene al de Gobie no Ci il (Adol o En ique Millán
López). Na u almen e, la u ilidad pa a el in es igado de cada una de es as
apo aciones esul a dispa , dándose el caso que en algunas de ellas apenas
se des aca el paso po un Gobie no Ci il como un elemen o impo an e en su
ca e a polí ica. Con odo, el alo global de es os es imonios esul a poco dis-
cu ible y la in e esan e pe spec i a que nos p opo ciona Millán López debe se
con emplada en la ausencia de memo ias de sec e a ios de gobie nos ci iles
que nos dan el ono de las complejas elaciones en e un al o unciona io y un
ca go polí ico. En o o plano, cab ía añadi la no ela de Ma ínez Se illa i ula-
siglo XX. Mad id, Biblio eca Nue a-UNED-Casa de Velázquez, 2004, p. 45.
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
da Memo ias de un gobe nado ci il que nos mues a una dimensión dis in a
– y más humana – de aquellos ca gos en el úl imo anquismo8.
El some o eco ido po es as uen es imp esas y documen ales nos si úan an e
la hipó esis cen al de es e abajo: comp oba la impo ancia de los gobie nos
ci iles como ins i uciones cla e si uadas en e el pode cen al y los pode es
locales du an e el p oceso de cambio polí ico. Si es a a i mación es álida des-
de que la igu a del gobe nado ue a es ablecida en 1849, pa ece e iden e que
ue en la e apa de la dic adu a anquis a cuando alcanzó su máximo esplen-
do en é minos de au o idad del gobie no cen al en las p o incias. Y p e en-
demos p oba que ese “pode ” del que es aban in es idos los gobe nado es
esul ó de no o ia u ilidad pa a conduci el p oceso de ansición polí ica en
las p o incias.
Es deci , si las inicia i as e o mis as ue on p opulsadas desde la capi al del
Reino, ambién es cie o que se ue diseñando un p oceso ad hoc pa a la an-
sición local que elaba an o po el man enimien o de ayun amien os y dipu a-
ciones (es o es, gobie nos municipales y p o inciales espec i amen e) como
po la c eación de un ma co a o able pa a la ans o mación polí ica. Y ello
ue así po que las p ime as elecciones locales democ á icas (ab il de 1979)
ue on la culminación de un eco ido de es años en los que u ie on luga
dos consul as en e e éndum (Re o ma Polí ica y Cons i ución) y dos eleccio-
nes gene ales (junio de 1977 y ma zo de 1979). Así, mien as se legalizaban
pa idos y sindica os, se ponían los cimien os del es ado au onómico, se disol-
ían las an iguas o ganizaciones del Mo imien o9 o se acome ían las p ime as
e o mas, las dipu aciones y los ayun amien os pe manecie on p ác icamen-
e en las mismas manos. Las únicas al e aciones locales que se egis a on
ue on las elecciones municipales pa ciales an indi ec as como limi adas de
ene o de 1976 (impulsadas po el ímido e o mismo del gobie no de Ca los
A ias Na a o), además de la designación de comisiones ges o as allí donde
e a imposible – e impopula – man ene las iejas co po aciones anquis as.
8
Ma ín Villa, Rodol o, Al se icio del Es ado. Ba celona, Plane a, 1984; Sánchez-Te án, Sal-
ado , De F anco a la Gene ali a . Ba celona, Plane a, 1988; De la Fuen e, Licinio, Valió la
pena. Mad id, Eda , 1998; U e a Molina, José, Sin cambia de bande a. Ba celona, Plane a,
1989; Millán López, Adol o En ique, Mis que idos poncios: dia io nada ín imo de un Sec e-
a io Gene al de Gobie no Ci il. Cas ellón, Ayun amien o, 1994; Ma ínez Se illa, Juan An-
onio: Memo ias de un gobe nado ci il. O iedo, Richa d G andío, 1974. Más ecien emen e
y cen ado en la ansición polí ica: Adán Ga cía, José Ma ía, La T ansición en La Rioja:
Memo ias. Log oño, IER, 2011.
9
El Mo imien o Nacional se ía la o ganización esul an e del pa ido único de la dic adu a:
FET-JONS (Falange Española T adicionalis a y de las Jun as de O ensi a Nacional Sindica-
lis a).
294 / H is o ia 396
Esas ue on las excepciones: en gene al, los alcaldes, concejales, p esiden es
de Dipu ación y dipu ados p o inciales elegidos an es de 1975 pe manece ían
al en e de sus ca gos has a ab il de 1979. En o as palab as, la España que
ing esó en el Consejo de Eu opa (no iemb e de 1977) gozaba ya de un pa -
lamen o y un gobie no democ á icos, pe o eso no e a lo que ocu ía en las
ins i uciones locales y p o inciales.
LAS CLAVES LOCALES DEL CAMBIO POLÍTICO
El éxi o de al p oceso de mode nización polí ica a escala local se debió a a-
ias causas, en e las que igu a el papel de la oposición polí ica a a és de
múl iples o mas (asociaciones de ecinos, pa idos, sindica os, mo imien os
sec o iales) que daban cuen a de las ei indicaciones sociales y de la eclama-
ción de un ma co de libe ades. Pe o se ía di ícil comp ende dicho p oceso sin
econoce que algunos de aquellos esponsables polí icos locales ya comulga-
ban – en di e sos g ados – con la idea de ab i un en o no pa cial de libe ades,
lo que nos in oduce in e esan es ma ices en la ap eciación del pe sonal polí i-
co de los úl imos años de la dic adu a10. Pe o sob e unos y o os se encon aba
la igu a del Gobe nado Ci il, ca go de con ianza del pode cen al des acado
en las p o incias como sos enedo del o den público y supe iso úl imo de
la ma cha de la Adminis ación local. Lo que p e endemos demos a es que,
du an e el cambio polí ico, los gobe nado es ue on los enca gados de ans-
mi i las nue as consignas del gobie no a las es e as p o inciales (sob e odo
a pa i del e ano de 1976 con Adol o Suá ez como p esiden e) y que és as las
aca a on al y como lo enían haciendo bajo el anquismo, bien po sen ido
en usiasmo o bien po esignada disciplina. Ni e a habi ual que un gobe nado
se sal a a el guión impues o po el gobie no, ni a las co po aciones locales se
les pasaba po la imaginación opone se on al y explíci amen e a las di ec i-
ces del Gobie no Ci il. Bas e eco da que las au o idades locales de aquellas
echas es aban más acos umb adas al cese que a la dimisión, po que si es a
úl ima se p esen aba el gobe nado podía no acep a la. Llegó a habe alcaldes
y concejales que quisie on dimi i an e sus desacue dos con lo que es aba
ocu iendo y ue on obligados a segui en sus pues os has a nue a o den. Esa
10
Como mues a de es os es imonios de alcaldes y concejales, id.: Ga cía Rod íguez, Albe -
o E., Dia io de sesiones: memo ia del alcalde de la ansición. Alican e, A. E. Ga cía, 1983;
Pa a Que edo, Ramón, Memo ias de aye ; p ime os 12 años de la ansición democ á ica.
Ciudad Real, Imp en a P o incial, 2003; Tu Ayela, Juan Ca los, Memo ias de un concejal:
(Alican e 1970-1982: la ansición local). S.L., Tu Ayela y Cía., 1990; Ga cía Ga cía, Clemen-
e, Me eció la pena: la ansición polí ica en el Ayun amien o de Mu cia (1972-1979). Mu cia,
Caja Mu cia, 1996; U u ia, Txema, Alcaldes en lucha. El g upo de Be ga a en la T ansición,
1975-1979. Ta alla, Txalapa a, 2006.
/ 295
M
á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
e a la men alidad en onces igen e, imp egnada de lus os de exigencias de
leal ad, o den y je a quía.
El p oceso de ansición local en las p o incias esul ó se un modelo singu-
la de mode nización polí ica. Mucho se ha deba ido sob e si la ansición se
ealizó g acias a las inicia i as adop adas desde a iba (la e o ma impulsada
desde el p opio pode ) o si, po el con a io, ue la esul an e de las p esiones
desa olladas desde abajo (mo imien os sociales, sindica os, pa idos en la
oposición). No se p e ende esol e al deba e en es as líneas, pe o sí puede
se con enien e adelan a algunas p ecisiones que se desp enden de las in es-
igaciones ealizadas desde la óp ica de los gobie nos ci iles11.
En p ime luga , po lo que has a el momen o se conoce, sabemos que los
gobe nado es ansmi ie on con suma idelidad las consignas del gobie no de
Suá ez y de endie on sus in e eses con azonable e icacia. Muy en especial, es
de sub aya que los gobie nos ci iles desempeña on un papel des acado en el
éxi o del e e éndum pa a la ap obación de la Ley pa a la Re o ma Polí ica. Más
allá, ewn 1977, muchos de ellos ue on los a í ices del es ablecimien o de la
Unión del Cen o Democ á ico (UCD) o de o as o maciones de cen o12. Y, a lo
la go de oda la ansición local, man u ie on las co po aciones locales has a
la p ime a con oca o ia de elecciones locales (1979). Todo ello pa ece apun a
11
Algunos de los es udios sob e gobie nos ci iles en es a e apa son: Cla a, Josep, “La an-
sición is a desde los Gobie nos Ci iles. El ejemplo de la moción de censu a al gobie no
Suá ez en 1980”. Anales de His o ia Con empo ánea. Nº 20. 2004; Yba a En íquez de la
O den, Ma ía Concepción, “Los gobe nado es ci iles du an e la ansición”. Tusell, Ja ie
(coo d.). His o ia de la ansición y consolidación democ á ica en España (1975-1986). Vol.
I. Mad id. UNED. 1995. pp. 331 – 341; Mo eno Sáez, F ancisco, “La ansición en Alican e,
is a desde el Gobie no Ci il”. Calendu a. Nº 3. 2000. pp. 69 – 130; To es Flo es, An onio,
“La T ansición acele a el eciclaje de los adicionales locu o es en una p o incia sin cohe-
sión social”. II Cong eso In e nacional ‘His o ia de la T ansición en España. Los inicios del
p oceso democ a izado ’. Alme ía. 2005. También se incluyen in o maciones en agmen-
os de las siguien es publicaciones: Me cadal Bagu , Deseado, El mando ci il en Meno ca:
subgobe nado es y delegados del gobie no (1857-1998). Meno ca, Edicions Lle an , 1998;
He nández B a o de Laguna, Juan, F anquismo y ansición polí ica. San a C uz de Tene i-
e, Cabildo Insula , 1992; Fe nández San ande , Ca los, F anquismo y ansición polí ica en
Galicia, 1939-1979. Sada-A Co uña, Edicios do Cas o, 1985; Ga cía Ruiz, Ca men R., F an-
quismo y T ansición en Málaga, 1962-1979. Málaga, Uni e sidad, 1999; Nicolás, Enca na,
“’La ansición se hizo en los pueblos. La ida polí ica en Mu cia (1969-1977)”. Qui osa-
Chey ouze y Muñoz, Ra ael (coo d.). His o ia de la T ansición en España. Los inicios del
p oceso democ a izado . Mad id. Biblio eca Nue a. 2007. Desde una óp ica dis in a en la
que ambién se obse a el uncionamien o del apa a o del Es ado: Sa o ius, Nicolás y Sa-
bio, Albe o, El inal de la dic adu a: la conquis a de la democ acia en España: (no iemb e
de 1975-junio de 1977). Mad id, Temas de Hoy, 2007.
12
Sob e la UCD, e : Hopkin, Jona han, El pa ido de la ansición. Ascenso y caída de la UCD.
Mad id, Acen o, 2000; Huneeus, Ca los, La Unión del Cen o Democ á ico y la ansición
a la democ acia en España. Mad id, Cen o de In es igaciones Sociológicas/Siglo XXI de
España, 1985.
296 / H is o ia 396
a que la ansición – al menos la local – no ue un p oceso an olun a is a y
alea o io como se ha plan eado. Si lo casual es u o p esen e, ue den o de
unos cauces calculadamen e es ablecidos, al menos en lo que se e ie e a la
p ese ación de unos umb ales mínimos de es abilidad. En o as palab as: si
la ansición no u o un guión p ees ablecido que ue a seguido al pie de la
le a, se es ablecie on unos lími es básicos que ga an izasen la es abilidad de
un p oceso cuyos de alles no es aban odos de e minados.
En segundo é mino, los ecu sos y p ocedimien os seguidos pa a alcanza
los obje i os democ a izado es p ocedían del égimen an e io en un g ado
no able. No sólo buena pa e de los gobe nado es de 1976 enían expe iencia
ges o a p e ia bajo el anquismo (el mismo p esiden e Suá ez o el minis o
Ma ín Villa ambién ue on gobe nado es an es de 1975) sino que, además, los
mé odos u ilizados pa a consegui el iun o de la e o ma polí ica p esen aban
simili udes con espec o a las consul as de la dic adu a (uso de los disposi i os
de o den público pa a acalla a la oposición, pues a en ma cha de la maquina-
ia del Es ado pa a a o ece el o o a o able al gobie no, e c). Las he encias
de la dic adu a e an aún bien ex ensas y oda ía imp egnaban de lleno al Es a-
do. En ealidad, lo que ocu ía en el Minis e io de la Gobe nación enía a se si-
mila a lo que acon ecía en o os es a os de los p ime os gobie nos de Suá ez.
Valga un ejemplo: en la Sec e a ía de Es ado pa a la In o mación – p eceden e
de lo que se ía la igu a del po a oz del Gobie no – abajaban en e 20 y 30
pe sonas que p o enían en una p ime a ase de la ex in a Di ección Gene al
de P ensa. Más a de se inco po a on pe iodis as de los Medios de Comunica-
ción Social del Es ado, undamen almen e p oceden es de la Agencia Es a al
PYRESA, c eada en 1945 po la Delegación Nacional de P ensa y P opaganda
de Falange (FET y de las JONS), el pa ido único bajo el égimen anquis a13.
GOBERNADORES CIVILES EN ESPAÑA: DEL FRANQUISMO A LA
DEMOCRACIA
La se ie de nomb amien os anuales de gobe nado es ci iles en el pe íodo 1970
– 1979 puede se una buena ap oximación al papel de es os agen es du an e el
p oceso de ans o mación polí ica.
13
Campos Zabala, Ma ía Vic o ia, “El po a oz del Gobie no en España du an e la ansición
democ á ica”. Comunicación p esen ada al XII Cong eso de la Asociación de His o iado es
de la Comunicación “T ansición democ á ica y Comunicación In e nacional”. (Uni e si a
Pompeu Fab a, Ba celona, 24-25 de Mayo de 2012). (h p://www.up .edu/pe iodis/Cong es_
ahc/Documen s/Sesio1/Campos.h m#_ n12).
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
Tabla N°1.
Nomb amien os de gobe nado es po año 1970-1980
Años 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980
núm.
nomb amien os 16 8 17 18 32 7 49 39 15 17 29
Fuen e: Bole ín O icial del Es ado (BOE). Elabo ación p opia
Lo p ime o que se obse a es que después de la mue e de F anco (no iemb e
de 1975) se p odujo un in enso ele o de gobe nado es: de las 247 designacio-
nes de odo el pe íodo al ededo de un 60% u ie on luga a pa i de ene o de
1976. La ci a es signi ica i a po que du an e los úl imos años del anquismo
(sob e odo en 1974) se p odujo un inc emen o de nomb amien os en elación
con la década de los sesen a an e io , que ue bas an e es able. Los nume o-
sos cambios an e io es y pos e io es a la mue e de F anco acusaban an o la
con lic i idad einan e (huelgas, mani es aciones, c isis económica) como la
necesidad – a pa i de julio de 1976 con el p ime gobie no de Adol o Suá ez –
de una e o ma polí ica en p o undidad. De hecho, a inales de agos o de 1976
ue on eunidos en Mad id odos los gobe nado es ci iles pa a, en e o os ex-
emos, indica les pau as sob e el p oceso de e o ma polí ica que se p e endía
ap oba en e e éndum an es de inales de año. Dicha eunión ue con ocada
po el minis o de la Gobe nación Rodol o Ma ín Villa, quien había sido un pa
de años an es gobe nado en Ba celona y conocía la impo ancia de es e ca go
pa a el con ol de las p o incias. El p opio p esiden e Suá ez se ace có du an e
el almue zo pa a ansmi i la consigna de impulsa el cambio polí ico bajo un
ma co lexible pe o o denado. Casi la mi ad de los gobe nado es de oda Espa-
ña (19 de un o al de 50) habían sido designados ese mismo mes de agos o14.
Un es udio exhaus i o de la biog a ía polí ica de odos y cada uno de aquellos
gobe nado es excede de los p opósi os de es e abajo. No obs an e, omando
los designados en e agos o de 1976 y julio de 1977 (la ase c ucial de la ans-
o mación polí ica) sí impo a esal a que mayo i a iamen e enían es udios
uni e si a ios en de echo (más del 60%), muchos e an écnicos o unciona ios
elacionados en g ado a iable con las ins ancias del Mo imien o, un e cio de
ellos con inua ían su ca e a polí ica bajo la UCD y es aban en su mayo pa e
14
Es p eciso ad e i que un cambio de gobe nado no signi icaba necesa iamen e el cese
de ini i o de una pe sona como i ula de un Gobie no Ci il po que con ecuencia e a en-
iada a o a p o incia. Incluso podía se p omocionado hacia o as esponsabilidades y, po
an o, el cese de gobe nado no suponía en modo alguno el inal de su ca e a polí ica. Con
odo, es e iden e que se p odujo una sensible eno ación de pe sonal polí ico en aquellos
años.
304 / H is o ia 396
de cual uese su au én ico pa ece . Y eso signi icó ni más ni menos que las
ins i uciones locales no iban a obs ui el p oceso e o mis a.
A a és de algunos es udios p o inciales, sabemos que la ed de gobe na-
do es abajó po el adecuado esul ado del e e éndum. El caso de Málaga
lo conocemos bien g acias al abajo de Ca men Ga cía Ruiz, quien ha pues o
de mani ies o cómo el gobe nado ac uó sob e el desa ollo de la consul a
(de hecho p esidía la Comisión P o incial del e e éndum y designaba has a
la composición de las mesas). El o den público ue man enido a aya en en-
diendo que había que neu aliza o pone so dina a las oces con a ias al sí.
El gobe nado in luyó odo lo posible sob e el elec o ado (con ol in o ma i o)
y ag upó a la mayo pa e de las au o idades locales (desde el p esiden e de la
Dipu ación has a los alcaldes) a a o de la e o ma polí ica25.
El caso de Alican e ha sido a ado po Mo eno Sáez y iene a coincidi con el
pano ama desc i o pa a Málaga. El gobe nado enca gado del p oceso ue Luis
Fe nández y Fe nández-Mad id, designado en junio de 1976 y pe manece ía allí
has a agos o de 1977 pa a se des inado al Gobie no Ci il de Se illa. Años más
a de se ía subdi ec o gene al de P ensa. Fe nández p ocedía del Mo imien o
y había desempeñado el ca go de delegado de In o mación y Tu ismo en a ias
p o incias an es de se des inado como gobe nado a Alican e. En el o oño de
1976 los gobe nado es e an, a la ez, je es p o inciales del Mo imien o y Fe -
nández ecu ió a la Je a u a P o incial pa a p epa a los sob es in o ma i os
a a o del e e éndum. Del mismo modo o ganizó cha las y con e encias pa a
di undi el espaldo a la consul a a a és de pe sonas “(…) pe enecien es a
los dis in os g upos polí icos, pe sonalidades econocidas como capaces en
ac i idades públicas, polí icas o no, y con odos los p o eso es de Fo mación
Polí ica de la OJE [la O ganización Ju enil Española del Mo imien o] y de la
es uc u a docen e”. También ecu ió a la policía pa a dispone de in o mación
sob e la oposición, p ohibi ac os a a o de la abs ención y, en algunos casos,
p ocede a de enciones pa a qui a de la ci culación a líde es oposi o es has a
que se hubie a celeb ado la consul a. El gobe nado es u o muy a en o a los
posibles iesgos: igiló a las de echas ex emis as que p opugnaban el o o
nega i o e insis ió en man ene bajo con ol al PCE (Pa ido Comunis a de Es-
paña), aún clandes ino que abogaba po no acudi a la ci a con las u nas. Al
inal, el gobe nado consiguió su obje i o: la consul a ue apoyada ab umado-
amen e y la abs ención alcanzó an sólo el 14,5% del censo26.
25
Ga cía Ruiz, F anquismo y T ansición en Málaga, 1962-1979, pp. 253 – 259.
26
Mo eno Sáez, “La ansición en Alican e, is a desde el Gobie no Ci il”, pp. 118 – 121.
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
Con independencia de la ed ins i ucional de gobe nado es, el minis o Ma ín
Villa (y po ex ensión odo el gobie no) u ilizó o os eso es como ue la em-
p esa Ageu op Ibé ica que enía ealizando se icios pa a el con ol de la in o -
mación desde 1973. A ella pe enecie on Jesús Apa icio Be nal ( icep esiden e
ejecu i o de En el Ibe má ica, una ilial de Tele ónica enca gada de p ocesa
los da os de las consul as desde 1976), Ra ael Ansón Olia , Juan José Rosón
Pé ez, Jesús Sancho Ro (los es di ec o es gene ales de RTVE) y, en e o os,
el pe iodis a Jaime Capmany27. Ma ín Villa y o os allegados suyos es u ie on
inculados a es a emp esa que no aho ó es ue zos en susci a un clima a o-
able al “sí” en el e e éndum. Cu iosamen e, an iguos colabo ado es y ca gos
del anquismo que ya in e inie on en la p epa ación del e e éndum de 1966
(caso de Jesús Apa icio) aho a eu iliza on los iejos mé odos con una nue a
o ien ación: la e o ma polí ica que conduci ía a la democ acia.
Una ez despejado el camino de la e o ma, ya en 1977, la p io idad de la agen-
da polí ica pasó a se la legalización de los pa idos y la celeb ación de unas
elecciones gene ales. También en es e nue o e o, an o el minis e io di igido
po Ma ín Villa como los gobe nado es u ie on un papel des acado. El e-
cue do de la p oclamación de la Segunda República en 1931 con mo i o de
unas elecciones municipales es aba aún muy p esen e y se desechó la idea de
con oca unos comicios locales de incie o esul ado, habida cuen a de las di-
icul ades de los nue os pa idos pa a cons i ui candida u as en muchas loca-
lidades as lus os de clandes inidad. Cabía la posibilidad de que los an iguos
polí icos locales del Mo imien o u iesen más posibilidades de iun o an e
la al a de candida u as al e na i as en municipios pequeños. Po o o lado,
ambién e a posible que en las g andes ciudades se p oduje a un iun o de
las izquie das in oduciendo iesgos añadidos pa a el p oceso de e o ma. Ni
una ni o a cosa pa ecía con enien e al gobie no. Las e o mas se ían pilo a-
das desde a iba eniendo en cuen a las p esiones desde abajo y, po el mo-
men o, lo aconsejable se ía con o ma unas Co es Cons i uyen es a pa i de
los pa idos legalizados. En consecuencia, el Real Dec e o Ley 17/1976 de 8 de
oc ub e pospuso las elecciones municipales y p o inciales a la p e ia celeb a-
ción de unos comicios gene ales. T as la celeb ación de és as (junio de 1977),
se decidió de nue o e asa la eno ación de municipios y dipu aciones. No
pa ecía aconsejable hace unas elecciones locales an es de la publicación de la
nue a Ca a Magna. Po añadidu a, ampoco es aba su icien emen e de inida
la ley elec o al: pa a las gene ales se dispuso el Real Dec e o Ley 20/1977 de
18 de ma zo, pe o se ía necesa ia una no ma más p ecisa pa a los municipios
27
Du án, Manuel, Ma ín Villa. Donos ia, Hó dago, 1979, pp.83 – 93.
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como se ía la Ley 39/1978 de 17 de julio. Las izquie das c i ica on esa pos u a
dila o ia del gobie no Suá ez y, desde las pla a o mas del mo imien o ecinal,
hicie on odo lo posible po p esiona sob e los ayun amien os. Po in, as el
e e éndum cons i ucional y las segundas elecciones gene ales, se celeb a on
las p ime as elecciones locales (ab il 1979).
En ese con ex o, los gobe nado es se i ían, en é minos gene ales, como e i-
caces se ido es del gobie no al auspicia las candida u as de UCD (u o as de
cen o), ayuda al es ablecimien o del pa ido en sus p o incias, a o ece el
e e éndum cons i ucional y, inalmen e, sos ene el o den público y las co -
po aciones has a las elecciones locales de 1979. Al espec o, bas e señala que
Pablo Ma ín Caballe o (gobe nado de Cas ellón en e agos o de 1976 y agos o
de 1977) impulsó la Candida u a Independien e de Cen o en la ciudad bajo su
manda o o que José Ma ía Adán Ga cía (gobe nado de Log oño en e agos o de
1976 y no iemb e de 1977) hizo lo mismo con la UCD en su p o incia. Algunos
gobe nado es, incluso, llega ían a p esen a se ellos mismos como candida os
po las lis as de la UCD as la p e ia dimisión de su ca go (caso de Sal ado
Sánchez-Te án). Hubo, po supues o excepciones: Ma ías Valdecan os Ga cía
(gobe nado de Huel a has a eb e o de 1976) coadyu ó a la c eación de la de e-
chis a Alianza Popula (AP) en Huel a, en de imen o de las ilas de la UCD.
Esa ue la si uación de los ayun amien os y dipu aciones has a 1979. Na u al-
men e, Ma ín Villa e a conscien e de la di ícil si uación en la que se deba ían
las adminis aciones locales al hace se ca go del minis e io. Es as ins i uciones
a as aban una al a de ecu sos endémica, una no o ia al a de au onomía y
es aban expues as desde hacía décadas a las c í icas ecinales. La adiog a ía
bas an e ce e a nos la p opo cionan las p opias palab as de Ma ín Villa:
“Las ensiones que se p oducían, como ocu ía en el an-
quismo con odas las ins i uciones polí icas que enían un
con ac o di ec o con el pueblo, u ie on sob e ellas un se io
e lejo desde ho a muy emp ana. En los e i o ios de nues a
geog a ía más sensibles desde el pun o de is a polí ico, la
izquie da, singula men e la comunis a, había o ganizado un
po en e mo imien o ecinal que, a a és de sus asociacio-
nes, ac uaba casi como un ayun amien o pa alelo en el que
se plan eaban los emas municipales y o os que no lo e an
an o”28.
28
Ma ín Villa, Al se icio del Es ado, p. 200. Los agobios y ensiones sob e la polí ica muni-
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
A al pun o llegaban las p esiones sob e los en es locales que el p opio minis-
o y los gobe nado es ci iles u ie on que es o za se pa a e i a un abandono
masi o de co po aciones municipales y p o inciales. Esa labo ue me i o ia
po que, de habe se p oducido una oleada de dimisiones, quizás hab ía p o o-
cado un cie o g ado de ines abilidad nada aconsejable en aquellas ci cuns-
ancias. En odo caso, a co o y medio plazo, Ma ín Villa se ijó es obje i os
cla es: sanea la delicada si uación inancie a de buena pa e de los ayun a-
mien os; man ene la con inuidad de las co po aciones has a que se celeb a-
sen las elecciones municipales; y, po úl imo, consolida el papel de los ayun-
amien os y, sob e odo, las dipu aciones en la nue a o ganización e i o ial
del Es ado de las au onomías.
UN ESTUDIO DE CASO: EL REFERÉNDUM DE 1976 DESDE EL GOBIERNO
CIVIL DE SEVILLA
Como ejemplo ep esen a i o de lo an e io men e exp esado, podemos oma
lo ocu ido en Se illa, p o incia con uno de los gobie nos ci iles más des aca-
dos del país. En el a chi o de la ac ual Delegación del Gobie no igu an cinco
legajos que conse an la documen ación del e e éndum del 15 de diciemb e
de 1976 y su de allada p epa ación.
Lo p ime o que hay que ad e i es que ya an es del e ano, el 23 de junio de
1976, quedó cons i uida una Comisión P o incial del Re e éndum pues o que
el gobie no del p esiden e Ca los A ias Na a o con empló la celeb ación de
una u u a consul a que culmina a sus ímidos ensayos de e o ma (el calen-
da io de aquella e o ma ue expues a po el p esiden e en su discu so del 28
de ab il). Aquella comisión es aba p esidida po el gobe nado , o mando pa e
de la misma los delegados p o inciales, el subje e p o incial del Mo imien o,
el sec e a io del Gobie no Ci il, e c. Esa es uc u a se e oma ía después del
e ano – ya bajo el gobie no Suá ez – dando cabida a un ep esen an e de los
pueblos de la p o incia que ecayó en el alcalde de Lo a del Río. La no ma i a
egulado a de la consul a ue un eal dec e o de no iemb e de 1976 que pa ía
de las leyes anquis as: la ley de 22 de oc ub e de 1945 sob e e e éndum y el
pos e io dec e o de 21 de no iemb e de 1966 (ac ualización pa a la celeb ación
del e e éndum de diciemb e de ese año sob e la Ley O gánica del Es ado).
Desde el mismo mes de mayo, la Di ección Gene al de Polí ica In e io del
cipal en Málaga pueden e se en: Ga cía Ruiz, F anquismo y T ansición en Málaga, 1962-
1979, pp. 262 y ss.
308 / H is o ia 396
Minis e io de la Gobe nación emi ió una se ie de ci cula es pa a la p epa a-
ción de la consul a. La p ime a de ellas no dejaba dudas sob e cómo iban a
u iliza se los eso es del Es ado pa a ob ene los esul ados deseados po el
gobie no:
“Pa iendo de la hipó esis de la con oca o ia de es a consul a
nacional (…) se ha iniciado ya la p epa ación del Re e éndum
Cons i ucional (sic) y p ocede igualmen e que los Gobe na-
do es Ci iles pongan en ma cha, sin pé dida de iempo, las
ac uaciones encaminadas a consegui los obje i os de es a
ascenden al ope ación polí ica que, undamen almen e, son
los siguien es:
-Concu encia del mayo núme o posible de o an es.
-Ra i icación de los p oyec os some idos a consul a, po una
mayo ía su icien emen e amplia de o os a o ables.
-Acep ación del Re e éndum po las mino ías de la oposición
y su pa icipación en el mismo”29.
Apa e de esas me as, la ci cula glosaba o os obje i os secunda ios como el
omen o de “una imagen a ac i a” de la consul a o la ecogida de in o mación
muy de allada sob e los esul ados obje i os “con is as a ul e io es ac ua-
ciones polí icas y elec o ales”. Y añadía que, an e odo, la coyun u a debía se
ap o echada pa a e o za la idea de unidad nacional, “la mejo a de nues a
imagen colec i a” y “la consolidación de los obje i os nacionales pe manen-
es”. En Mad id quedó cons i uida una Comisión In e minis e ial del Re e én-
dum y desde Gobe nación segui ían llegando ci cula es a los gobe nado es:
“(…) pa a el mejo cumplimien o del impo an ísimo papel que le co esponde
desempeña con ocasión de an singula acon ecimien o polí ico, al que desde
es e momen o debe á dedica a ención p e e en e”30.
La maquina ia del Es ado es aba, pues, p epa ada desde an es del e ano,
pe o el cambio de gobie no y los nue os calenda ios de e o ma hicie on que
se ac i a a en sep iemb e de 1976. Las siguien es ci cula es se cen a on en
la p epa ación “ écnica” del e e éndum ( o mación de censos, dis ibución
de mesas elec o ales, p oceso de ealización de ecuen os, e c) pe o, ya en
no iemb e, las ci cula es ol ie on a insis i en la con eniencia de omen a la
29
A chi o Gobie no Ci il de Se illa (en adelan e AGCS). Ca pe a 1-3. Ci cula Nº 1.
30
Ibíd.
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l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
pa icipación polí ica pa a comba i la abs ención (ci cula nº 6) y en el diseño
de la p opaganda (ci cula nº 8). Además, ue a iculado un comple o y de alla-
do p og ama de pa icipación polí ica en sie e ámbi os de cada p o incia en la
ci ada ci cula nº 6:
1. Sec o público: inaugu ación de ob as y se icios, pone en ías de solución
algunos de los p oblemas que “pola ice la a ención de la mayo ía de la pobla-
ción” y, en e o as medidas, paga subsidios de desempleo, pues a en ma cha
de p omoción de i iendas, e c.
2. Ac i idad ciudadana y e i o io: con e encias y ac os públicos, in luencia so-
b e sec o es conc e os (colegios p o esionales, cajas de aho o, asociaciones
de di e so ipo, colegios eligiosos) e, incluso, “se p omo e á la di usión del
ex o de la Ley y su popula ización a a és del P o eso ado de Educación Cí i-
co Social y Polí ica”. Con espec o al e i o io, se di idi á la p o incia en á eas
de ac uación quedando a ca go de cada una de ellas una pe sona elegida po
el gobe nado ci il. Es a pe sona debe á:
“(…) colabo a en la o ganización de con e encias y o o ipo
de ac os públicos; animación polí ica en base (sic) a la dis-
ibución de p opaganda que p opicie la pa icipación; aus-
cul ación del ambien e y conocimien o de las ac i idades que
adop en en cada caso los dis in os g upos exis en es en la
zona en e al Re e éndum; igilancia y con ol de posibles ac-
ciones con lic i as; in o mación, animación y aseso amien o
en el día de la consul a”.
3. Acción sec o ial: in ensi ica la in luencia sob e g andes emp esas, g andes
almacenes y come cios, cen os cul u ales, g upos sindicales, e c.
4. Ac i idades económicas: se p ocu a ía di undi la inaugu ación de emp e-
sas, implan ación de ho eles, de cen os educa i os p i ados “y oda clase de
inicia i as del sec o p i ado”, así como anuncios de planes p o inciales, expli-
ci ación de p e isiones a o ables, “la ac uación de po a oces económicos y
la explo ación de in o mes, acue dos, e c…. que incule la esolución de los
p oblemas económicos al escla ecimien o de la si uación polí ica”.
5. Ac i idades adminis a i as: se busca ía la colabo ación de cue pos de un-
ciona ios a a o de la di ulgación del ex o de la Ley pa a la Re o ma Polí ica.
“Es os ac os debe án es a concebidos como ac os de in o mación, no de p o-
paganda, haciendo apelación a la con eniencia de que los unciona ios es én
310 / H is o ia 396
polí ica y écnicamen e in o mados… La opinión de los unciona ios eje ce una
impo an e in luencia en nume osas p o incias y sec o es, pa icula men e en
las clases medias y en los ámbi os u ales”.
6. Ac i idades a ias: “Debe á a o ece se el mayo núme o de ac os de he -
mandad, es i os, de adición popula , homenajes, condeco aciones y dis in-
ciones, y cuan os po su na u aleza se p es en al p opósi o de conec a el Re-
e éndum con el es ado de espí i u p ena ideño”.
7. Ac uación sob e los medios de comunicación social: a ículos y comen a-
ios a o ables, publicación de sondeos a o ables, en e is as a polí icos de
p es igio p o incial, publicación de no icias “posi i as” de in e és p o incial y,
ob iamen e, “u ilización al máximo de la p ensa y adio del Mo imien o”31.
No sólo es o; ambién se dispuso un plan de ac uación pa a el día de la consul-
a (animación, apoyo a las mesas, es ablecimien o de enlaces, e c.). De odos
los p epa a i os debían i in o mando pun ualmen e a la Comisión In e mi-
nis e ial que, igualmen e, en la ci cula nº 8, es ableció en qué o ma os debía
diseña se la p opaganda a a o del sí, dónde debían coloca se los ca eles y
qué consignas enían que igu a en ellos.
Todos los gobe nado es ecibie on inanciación pa a lle a a cabo los p epa a-
i os. Al Gobie no Ci il de Se illa ue on en iados 9.560.000 pese as epa idas
en e gas os de pe sonal (casi es millones), ma e ial (más de es millones y
medio), die as (600.000) y un capí ulo de “di e sos” (unos 2.300.000 pese as)
dedicadas a gas os de con e encias, euniones, cenas, pagos a pe iódicos po
inclusión de p opaganda, e c. Con esa inanciación se enca ga on pa idas de
oc a illas con slogans como “Se illa o a sí” o “Se illa o a po la Re o ma
Polí ica”, se die on comidas y cenas en cén icos es au an es de la ciudad (a
alcaldes y demás au o idades), ue on en iados delegados gube na i os po
oda la p o incia pa a e o za “la acción p opagandís ica del P oyec o de Ley
de Re o ma Polí ica” y se llegó a paga la limpieza y e i ada de ca eles que se
hizo en los pueblos y en la capi al32.
Desde es as sólidas bases, la ejecución inal del p oceso se apoya ía en es
ac uaciones: a) dispone de los adecuados ecu sos ma e iales y pe sonales en
las ins i uciones (ayun amien os, Gobie no Ci il) e o zados po un pe sonal
de con ianza con a ado pa a la ocasión (delegados gube na i os); b) con a
31
Ibíd. Ci cula Nº 6. Aquí se con ienen odas las ci as de los dis in os pun os pa a la pa ici-
pación polí ica.
32
Ibíd. Ca pe a 1-1.
/ 311
M
á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
con un amplio lujo de in o mación que e a emi ida a Mad id sin e izada; c)
ac i a los eso es policiales y de igilancia in o ma i a pa a p ese a el o -
den público an es, du an e y después de la consul a.
Con espec o al p ime apa ado, sabemos que se nomb ó una ein ena de
delegados gube na i os que cub ie on la p o incia. En e ellos igu aban u-
u os al os unciona ios de ins i uciones locales du an e los años ochen a y
no en a y, ambién, la máxima di igen e de la Sección Femenina (o ganización
inculada ambién al Mo imien o). En o as palab as, aquellos delegados e an
en su mayo ía pe sonas jó enes o de mediana edad que enían colabo ando
en g ado di e so con el égimen an e io 33. A ellos hab ía que añadi les los
unciona ios. Bas e indica que la a de del lunes 13 de diciemb e se eunie on
52 unciona ios (p oceden es de Dipu ación, Es adís ica y Gobie no Ci il) pa a
ul ima el disposi i o de ecogida de da os. P e iamen e, el sábado 11, a los se-
c e a ios y alcaldes de diez municipios de la p o incia se les dio ins ucciones
sob e la ansmisión de esos da os hacia el Gobie no Ci il34.
La in o mación siemp e había sido una cla e pa a la p ese ación del o den
público y la segu idad. No al a on di ec ices desde Mad id en es e sen ido,
aunque en el Gobie no Ci il de Se illa e an pe ec amen e conscien es de su
impo ancia. De hecho, el gobe nado de aquel en onces e a José Ruiz de Go -
doa y Quin ana, un ex p ocu ado en Co es que había sido p esiden e de la
Dipu ación Fo al de Ála a pa a pasa a desempeña di e sos gobie nos ci iles:
Jaén (1968-1972), Na a a (1972-1976) y Se illa (1976-1977). En junio de 1976
llegó a Se illa después de habe sido acusado de cie a implicación en los
sucesos de Mon eju a35. Conocía la impo ancia de la in o mación y se ía el
gobe nado de la e o ma polí ica y de las p ime as elecciones gene ales has a
se eemplazado en el e ano de 1977 po o o gobe nado más cla amen e ali-
neado con los p esupues os democ á icos: el ya mencionado Luis Fe nández y
Fe nández-Mad id (p oceden e del Gobie no Ci il de Alican e).
Los in o mes de seguimien o no dejaban luga a dudas sob e la es echa igi-
lancia eje cida sob e los g upos de oposición – aún ilegales – que p opugna-
ban la abs ención. No se a aba an o de ep esalia los du amen e – de hecho
33
El lis ado de delegados en: Ibíd., Ca pe a 1-4.
34
In o me de seguimien o de 13 de diciemb e de 1975. Ibíd. Ca pe a 1-5.
35
Es os sucesos u ie on luga el 9 de mayo de 1976 cuando pa ida ios de Six o de Bo bón
Pa ma, apoyados po los educ os más in ansigen es del anquismo, a aca on a los segui-
do es del aspi an e Ca los Hugo. El obje i o e a hace se con el con ol del ca lismo, g upo
polí ico que se con e i ía en esidual en la lib e concu encia de las elecciones democ á i-
cas.
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se sabía de su exis encia y se conocían sus líde es pe o e an ela i amen e
ole ados – como de p ecipi a el acaso de la abs ención que de endían. Los
ele ipos del Gobie no Ci il de Se illa a la Di ección Gene al de Segu idad da-
ban cuen a de la apa ición de oc a illas y pin adas en la capi al, Ca mona,
Alcalá de Guadai a o Ecija que e an e i adas de inmedia o. Has a en el es adio
de ú bol del club bé ico Beni o Villama ín “(…) du an e celeb ación encuen-
o Be is-Real Mad id, apa ecie on panca as Pa ido Comunis a, inci ando a la
abs ención en el e e éndum, [que] ue on e i adas po la ue za pública”36.
E a e iden e la ac i ación de los eso es pa a conse a el o den público. Las
au o idades y la policía sabían que no iban a p oduci se amplias mo ilizacio-
nes sub e si as que die an al as e con el p oceso, habida cuen a de que la
mayo ía de la población es aba desmo ilizada as lus os de dic adu a. Pe o,
cie amen e, e a p eciso con ene las exp esiones con a ias al “sí” y ene
bajo con ol a los g upos pa ida ios de la abs ención. Un élex u gen e de 4 de
diciemb e del minis o de la Gobe nación al gobe nado ci il de Se illa o de-
naba las di ec ices a segui :
“(…) es ableciendo el c i e io de ac uación de las ue zas de
o den público en elación con la p opaganda (ca eles y pin-
adas) a a o de la abs ención en el p óximo e e éndum, se
signi ica que, habiéndose decidido o icialmen e con a es a
dicha p opaganda con medidas de idén ica na u aleza, pe o
de signo con a io, es deci , con con aca eles y con apin a-
das, la in e ención de esas ue zas… debe á, sin emba go,
educi se al máximo, e i ando las de enciones y si uaciones
de iolencia y limi ándose, en la medida de lo posible, a la
e i ada del ma e ial que se les ocupe”37.
Hab ían de p oduci se, no obs an e, de enciones aisladas en algunos munici-
pios de la p o incia, bien po esis encia a la au o idad en el epa o de p opa-
ganda, bien po o ganiza pa os y mo ilizaciones el mismo día 15 de diciem-
b e. El obje i o, insis imos, no e a la ep esión de las ue zas de oposición sino
alcanza una amplia pa icipación a o able en la consul a. Con ello, acasa ía
la oposición abs encionis a que end ía que negocia en los p óximos meses
desde una posición más p eca ia y se log a ía un e endo amplio de la e o -
36
Ibíd. Ca pe a 1-5: in o mes de seguimien o y ele ipos de 6, 7, 8 y siguien es de diciemb e
de 1976.
37
Ibíd. Ca pe a 1-3: comunicaciones sob e o den público.
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á s a l l á d e Ma d i d : el á n s i o p o l í i c o e n l a s p o i n c i a s a s
l a d i c a d u a d e F a n c o — Ju l i o p o n c e a l b e c a
ma polí ica. Y p ecisamen e así ocu i ía. En Se illa, la abs ención ue de un
19,70%. Eso que ía deci que más de un 80% de los elec o es no hicie on caso
de la abs ención, o ando a a o del “sí” un 94,59% de ellos38.
An e es e éxi o de la ope ación, no esul a ex año que los alcaldes emi ie an
ca as de elici ación al gobe nado ci il. El alcalde de Guillena emi ió la si-
guien e que no equie e mayo comen a io:
“La Comisión Pe manen e quie e hace cons a en ac a su
eno me sa is acción po la demos ación de se iedad y pa io-
ismo de nues o pueblo con mo i o de la celeb ación del Re-
e éndum Nacional acudiendo en masa a las u nas, a pesa de
la in ensa campaña en con a, o ando 3.485 ecinos y 3.350
a i ma i amen e, con unos po cen ajes del 85,46 y 96,13 es-
pec i amen e, supe ando en mucho la media nacional y que
se elici e po es e éxi o al Excmo. S . Gobe nado Ci il y po
su mediación al Gobie no Nacional”39.
CONCLUSIONES
T as lo expues o podemos es ablece las siguien es conclusiones:
1. Los gobie nos ci iles desempeña on un papel cla e en el p oceso democ a-
izado español al lle a has a las p o incias las di ec ices del gobie no. In es-
idos de ex ao dina ia au o idad an e la población ue on capaces de sos e-
ne las an iguas co po aciones en medio de una ansición a la que si ie on
con ibuyendo al éxi o de las p opues as gube namen ales ( e o ma polí ica,
apoyo pa cial o decisi o al es ablecimien o de la UCD, legalización de pa idos,
man enimien o del o den público, elecciones gene ales, nue o e e éndum so-
b e la Cons i ución, e c.).
2. La p ime a ac uación des acada de los gobe nado es ci iles ue con ocasión
de los p epa a i os del e e éndum pa a la ap obación del P oyec o de Ley
pa a la Re o ma Polí ica. En esa ope ación, u iliza on con e icacia los ecu sos
38
Hay a ias ob as que ecogen es os esul ados. Ci emos an sólo dos: Míguez González,
San iago, La p epa ación de la ansición a la democ acia en España. Za agoza, Uni e si-
dad, 1990, pp. 213 – 215; Ga cía P ie o, José Luis, La ansición polí ica en Se illa. Se illa,
G á icas del Su , 1978.
39
AGCS. Ca pe a 1-3.