scieee Science in your language
[es] (orig)

Un acercamiento al Método Tomatis y su aplicación terapéutica

Abstract

Las siguientes líneas ofrecen un acercamiento a la evidencia de los efectos que la música tiene sobre los seres vivos y cómo numerosos estudios han demostrado que el uso terapéutico de la música es un arte con siglos de antigüedad y que hoy, en la actualidad, constituye un recurso importante en la cura de ciertas enfermedades.Más concretamente, ofrecemos una visión de la utilización terapéutica del método creado por el doctor Alfred Tomatis, cuyas investigaciones provocaron una auténtica revolución en la comprensión del oído y supusieron un antes y un después en el enfoque de los trastornos motores, emocionales y cognitivos; recuperando la idea de que una reeducación del oído es posible estableciendo una diferencia fundamental entre la audición y la escucha: la audición solo incluye la recepción pasiva del sonido. Por su parte, la escucha consiste en seleccionar la información sensorial para dotarla de sentido.

Read accessible full text

Un acercamiento al Método Tomatis y su aplicación terapéutica

Author: Rodríguez Aguilocho, Ismael; Sánchez Jiménez, Mario
Year: 2018
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d22b1dd9-68e8-4108-8d34-84625679de70/download
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
UN ACERCAMIENTO AL MÉTODO TOMATIS Y SU APLICACIÓN
TERAPÉUTICA
T abajo de Fin de G ado
Ismael Rod íguez Aguilocho Ma io Sánchez Jiménez
Tu o a: Ma ía Fe nanda González Sánchez
Depa amen o de Educación A ís ica
G ado en Pedagogía: 2017-2018
ÍNDICE
1.Resumen.
1.1. In oducción.
2.Los elemen os undamen ales de la música.
2.1. Ri mo
2.2. Melodía.
2.3. A monía.
3. Cómo a ec a la música a los se es i os.
3.1. E idencia his ó ica.
3.2. E idencia expe imen al.
3.3. E idencia psicológica.
4. La u ilización de la música en educación y eeducación.
4.1. Sob e la educación musical.
4.2. La eeducación po medio de la música.
5. Música y e apia.
5.1. An eceden es his ó icos de la musico e apia.
5.1.1. Aplicación e apéu ica de la música po ci ilizaciones p imi i as, ilóso os
g iegos, Egip o y du an e el Renacimien o.
5.1.2. Aplicaciones e apéu icas de la música du an e los siglos XVII, XIX y
XX.
5.2. La música como e apia.
5.2.1. Las no as musicales y sus aplicaciones e apéu icas.
5.3. Técnicas especí icas de musico e apia.
5.3.1. Émile Jaques-Dalc oze (1865-1950)
5.3.2. Ca l O (1895-1982)
5.3.3. Zól an Kodály (1822-1967)
5.3.4. Edga Willems (1890-1978)
5.3.5. Mau ice Ma eno .
5.4.6. Musico e apia ac i a.
5.4.7. Musico e apia ecep i a.
5.4. Tendencias de la musico e apia.
5.4.1. La musico e apia en el adul o. Mé odo Jacques Jos .
5.4.2. La musico e apia en g upo.
5.4.3. La musico e apia de pa eja.
6. O as in luencias de la música sob e el compo amien o humano.
7. Di e encias en e educación musical y musico e apia.
8. Mé odo Toma is.
8.1. Da os biog á icos del doc o Al ed Toma is.
8.2. ¿En qué consis e el mé odo Toma is?
8.3. E apas de la e apia Toma is.
8.3. 1. Tes de escucha.
8.3.2. Plan indi idualizado de e apia de escucha.
8.3.3. P ime a ase. Fase pasi a de música.
8.3.4. Fase inal (o ase ac i a).
8.4. El oído elec ónico.
8.4.1. Fundamen os básicos.
8.4.2. ¿Cómo unciona?
8.5. P og amación de los ma e iales sono os.
8.6. La escucha in a-u e ina.
8.7. La eca ga co ical.
8.8. Equilib io neu o ege a i o.
8.9. La e icalidad y la pos u a de escucha.
8.10. El oído de echo di ec o . La la e alidad.
8.11. La imagen del cue po.
8.13. Algunas aplicaciones.
8.14. Algunos casos eales.
9.Conclusión.
10.Bibliog a ía.
11. Ag adecimien os.
12. Anexos.
RESUMEN
Las siguien es líneas o ecen un ace camien o a la e idencia de los e ec os que la
música iene sob e los se es i os y cómo nume osos es udios han demos ado que el uso
e apéu ico de la música es un a e con siglos de an igüedad y que hoy, en la ac ualidad,
cons i uye un ecu so impo an e en la cu a de cie as en e medades.
Más conc e amen e, o ecemos una isión de la u ilización e apéu ica del mé odo
c eado po el doc o Al ed Toma is, cuyas in es igaciones p o oca on una au én ica
e olución en la comp ensión del oído y supusie on un an es y un después en el en oque
de los as o nos mo o es, emocionales y cogni i os; ecupe ando la idea de que una
eeducación del oído es posible es ableciendo una di e encia undamen al en e la
audición y la escucha: la audición solo incluye la ecepción pasi a del sonido. Po su
pa e, la escucha consis e en selecciona la in o mación senso ial pa a do a la de sen ido.
Palab as cla e: Te apia musical, Educación musical, Mé odo Toma is.
ABSTRACT
The ollowing lines o e an app oach o he e idence o he e ec s ha music has
on li ing beings and how nume ous s udies ha e shown ha he he apeu ic use o music
is an a wi h cen u ies o an iqui y and ha oday, a p esen , cons i u es a impo an
esou ce in he cu e o ce ain diseases.
Mo e speci ically, we o e a ision o he he apeu ic use o he me hod c ea ed
by D . Al ed Toma is, whose esea ch led o an au hen ic e olu ion in he unde s anding
o hea ing and assumed a be o e and a e in he ocus o mo o , emo ional and cogni i e
diso de s; eco e ing he idea ha a eeduca ion o he ea is possible by es ablishing a
undamen al di e ence be ween hea ing and lis ening: hea ing only includes he passi e
ecep ion o sound. In he o he hand, lis ening consis s o selec ing senso y in o ma ion
o gi e i meaning.
Keywo ds: Music The apy, Musical Educa ion, Toma is Me hod.

1. 1. In oducción.
La música cons i uye un elemen o esencial pa a la ida de muchas pe sonas. Son
muchas las pe sonas que alegan que la música in luye eno memen e en su es ado de
ánimo y que, de es e modo, le a ibuyen el pode de hace nos sen i “aleg ía”, “ is eza”,
“nos algia” …
Es os e ec os que la música iene sob e los sen imien os (y ambién, como se
demos a á en el p esen e abajo, sob e los aspec os cogni i os y ísicos de la pe sona)
son conocidos desde el comienzo de los iempos. Ya las ci ilizaciones an iguas
p econiza on que la música, con unas ca ac e ís icas de e minadas, e a capaz de sana a
las pe sonas y de ali ia sus dolo es.
Es po ello que en el p esen e abajo se le in en a es i ui a la música un ca ác e
eminen emen e e apéu ico en an o que, dadas las e idencias his ó icas y cien í icas,
mejo a la ida de las pe sonas y p opo ciona a los se es i os una mejo a de la calidad
de ida.
Pues bien, uno de los musico e apeu as más in luyen es en el e eno de la
eeducación o la e apia del oído es el doc o Al ed Toma is, en o no a cuya
in es igación y descub imien os cen amos el g ueso del p esen e abajo.
Po medio de una in es igación exhaus i a del mé odo Toma is, se demos a á
que es posible mejo a el deseo de comunicación de la pe sona, cuyas acul ades se han
is o bloqueadas en algún momen o de su in ancia (o expe iencia i al). Así, se ha á
des aca cómo es e ipo de e apia op imiza las capacidades de ap endizaje, po ejemplo,
en las habilidades de lec u a, a ención, des ezas espaciales, en la ac i ud hacia el
ap endizaje, en el a e de exp esa pensamien os y sen imien os en o ma e bal.
Se ha á hincapié en una máxima que es ablece Toma is y que debe ía se una
p e oga i a inalienable pa a odo ipo de e apia musical: se a a no de oí de una o ma
pasi a, sino de ene la VOLUNTAD de escucha .
Pa a ello, se es udia án las ases del mé odo y los apa a os u ilizados pa a la
consecución de los ines mencionados con an e io idad.
2. LOS ELEMENTOS FUNDAMENTALES DE LA MÚSICA.
Pa a sabe emplea la música con ines e apéu icos -con cualquie in, en gene al-
es necesa io que p ime o de inamos qué es la música y qué elemen os la componen. Puede
deci se que la música es el a e que consis e en do a a los sonidos y los silencios de una
cie a o ganización. El esul ado de ese mismo o den esul a lógico, cohe en e y ag adable
al oído.
Pa a Ducou neau (1977), la música iene es elemen os undamen ales: el i mo,
la melodía y la a monía. Cada uno de es os i mos es á cons i uido, a su ez, po o os
elemen os:
 El i mo: compues o po el empo y la medida.
 La melodía: compues a po el sonido, los in e alos melódicos, las escalas y los
modos.
 La a monía, compues a po los in e alos a mónicos, los aco des y las cadencias.
A con inuación, a a emos de ahonda en es os es pila es cons i u i os de la
música ( i mo melodía y a monía) en o den de conoce los en p o undidad y sabe qué
papel ocupa cada uno den o de la misma.
2.1. El i mo.
Cabe des aca que de ini el i mo se an oja una a ea bas an e compleja, ya que
su na u aleza se iene discu iendo desde la época de los an iguos g iegos. Según Pla ón,
el i mo es el o den en el mo imien o.
Po an o, se puede de ini el i mo po su pe íodo (in e alo de iempo en e dos
acon ecimien os idén icos) y su ecuencia (núme o de pe íodos po unidad de iempo).
Es o supone ene dos componen es: la pe iodicidad y la es uc u ación. No hay es uc u a
í mica que no sea empo al.
Pa a Colabo a o io (s. .) el i mo es la pa e dinámica, o ganiza i a y epe i i a de
la música; y su unidad undamen al es el compás.
Mane eau (1993), po su pa e, sos iene que hay i mo desde el momen o en que
se da un enómeno econocido como mo imien o, como ida. Según es e au o ,
pe cibimos el i mo como un enómeno pe iódico, incluso si el enómeno que se pe cibe
es i egula .
Según Ducou neau (1997), a menudo se con unde i mo y í mica o i mo y
mé ica. Si se oma como de inición simpli icada que el i mo es el mo imien o o denado,
la í mica es el o den del mo imien o, es deci ; la ciencia de las o mas í micas (como
las esc i u as y las eglas de aseo).
La mé ica, po o o lado, es la medida del mo imien o; es o es, aquello que
usamos pa a medi qué es un mo imien o y qué di e encias gua da con o o dis in o -con
una medida dis in a-.
El i mo, como o os an os mo imien os ins in i os (la ma cha, la espi ación, el
la ido del pulso) es una ca ac e ís ica inhe en e a cada se humano. La egula idad í mica
iene el e ec o de engend a una inducción mo iz y el mo imien o engend a la danza, el
can o y la música ins umen al. Po an o, podemos induci -y es necesa io se conscien e
de ello- que el i mo es un mo imien o.
La p incipal di e encia en e el i mo y la medida es que el i mo se sien e, la
medida, po su pa e, es suscep ible de se analizada. La cla e del desa ollo í mico debe
busca se en la sensación del iempo que pasa. Es a noción del iempo es cie amen e muy
subje i a sob e odo pa a el niño que descub e es a noción mucho después que la del
espacio. Le y B uhl ha demos ado que el iempo apenas e a pe cibido po los pueblos
p imi i os. Según es o, la música es la expe iencia de iempo más i a, la más comple a.
El i mo en sí mues a la elación que exis e en e el espacio y el iempo con el
mo imien o como in e media io. Necesi a del espacio po uno de sus elemen os: la
in ensidad necesi a del iempo po o o elemen o: la du ación; sos iene Ducou neau
(1977).
El empo es o a ca ac e ís ica del i mo. Según S e n, cada homb e iene un empo
pe sonal espon áneo que se ex iende a odas sus ac i idades. Po ello, la na u aleza y la
calidad del se juegan un papel de e minan e en la na u aleza del empo de cada indi iduo.
El empo juega un papel de capi al impo ancia ya que, g acias a su di e sidad
in e indi idual, es e supone una ca ac e ís ica única en cada indi iduo. Ducou neau
(1977) sos iene que, en gemelos idén icos, la di e encia de empo en e ellos no es mayo
que en e dos ejecuciones ealizadas po el mismo, mien as que en e gemelos no
idén icos la di e encia es an g ande como en e dos indi iduos cualesquie a.
Se puede in ui que el i mo musical es uno de los p incipales elemen os de
exp esión de los sen imien os; pues o que posee unicidad y pa icula idad. Además, el
i mo se si e de indicaciones a ec i as pa a especi ica su mo imien o (po ejemplo,
alleg o: aleg ía).
2.2. La melodía.
Pa a en ende de mane a más igu osa qué es y en qué consis e es e segundo
componen e de la música, abo da emos sus es elemen os cons i u i os más impo an es,
según Ducou neau (1977):
 El sonido, conside ado como un elemen o p emusical. Es una sensación de al u a
onal que se p oduce en el ca acol del oído. Cons a de un enómeno isiológico
que no hay que con undi con el es ado ib a o io de un cue po, que no es más
que un enómeno ísico.
Según Dewhu s -Maddock (1993), el sonido es un mo imien o ib a o io que se
p oduce cuando los obje os se mue en de un lado a o o u oscilan, como el peso de un
péndulo. Es o es, es el mo imien o de los á omos y las moléculas.
Es as ib aciones de las que hablamos no se ansmi en po el ai e, sino que
pueden ansmi i se de un obje o que es á ib ando a o o que es é en con ac o con el
mismo.
 La in ensidad, que depende de la ampli ud, del mo imien o; implica la noción de
espacio. Se mide en decibelios (dB).
Pa a C uz Conejo (S. .), desde el pun o de is a acús ico, la in ensidad del sonido
depende de la can idad de ene gía y es a se aduce en un aumen o o disminución de las
ib aciones. La in ensidad de un sonido se á pob e si la ene gía empleada pa a p oduci
una ib ación es pequeña.
Según Dewhu s -Maddock (1993), la can idad de mo imien o de los á omos y
moléculas ib an es de e mina la sono idad o in ensidad de un sonido. Es e au o
conside a que la in ensidad puede concebi se como la al u a o ampli ud de la onda sono a.
Debe se una educación musical basada en la
c ea i idad, la imp o isación y la exp esi idad.
-Ins ucciones inmedia as que pe mi an
desa olla capacidades exp esi as
na u ales y espon áneas (Dalc oze).
-In e p e ación musical sin necesidad de
conoce las no as (O ).
Debe desa olla la capacidad senso ial y
pe cep i a, la capacidad de elajación y
concen ación y alo ación del silencio.
-Valo ación del silencio a pa i de la
in e upción b usca de la música
(Dalc oze).
-Es imula la alo ación del silencio a
pa i de los sonidos y uidos escuchados
ue a del aula (Ma eno ).
Debe desa olla las capacidades í micas,
mo ices y exp esi as del cue po.
-Incen i a simul áneamen e el
desa ollo de la pe cepción y la
exp esión (Dalc oze).
-Exp esión espon ánea y e bal
(Ma eno ).
-Mo imien os co po ales que mimen el
ex o (O ).
-Combina el i mo con ma chas
(Willems).
Debe desa olla se la capacidad de en onación y
del oído in e no.
-Uso de signos manuales (Kodály).
-Escalas di e en es sob e una misma
no a (Dalc oze).
-O o ga a las no as el nomb e y el
sonido o iginales (Willems).

Es imp escindible acili a y simpli ica la lec u a
í mica y melódica.
-Se usa el após o e pa a indica la
oc a a (Kodály).
-Asocia in ui i amen e el alo de las
no as con las pulsaciones í micas
(Ma eno ).
Cuad o 3. Requisi os indispensables y comp omisos con los que debe cumpli la
educación musical (Díaz y Gi áldez, 2007).
4.2. La eeducación po medio de la música.
En el ámbi o de la eeducación, po su pa e, es de capi al impo ancia econoce
que los as o nos, las di icul ades, los bloqueos, los sucesos aumá icos...son o iginados
po causas muy a iadas y muy di íciles de in e p e a . No obs an e, hay es udios (como
los de F aisso y Husson), que ponen de elie e que la música puede in lui no ablemen e
en la mo icidad, en la ida ege a i a y en el có ex ce eb al.
Un indi iduo, según Ducou neau (1977), log a comp ende y sen i de mane a
mucho más e ec i a si se mues a ecep i o a la música.
Al ed Toma is apues a po la eeducación audi i a, pos ulando es impo an es
leyes (Toma is, 1991):
 La oz con iene únicamen e los sonidos que el oído cap a.
 Si se le da al oído comp ome ido la posibilidad de escucha co ec amen e, se
mejo a ins an áneamen e e inconscien emen e la emisión ocal.
 Es posible ans o ma la onación po una es imulación audi i a sos enida
du an e un cie o iempo.
5. MÚSICA Y TERAPIA
La música es un enómeno uni e sal (Da is, G elle y Thau , 2000), que a lo la go
de los años ha ido jugando un impo an e papel en indi iduos de di e en es pa es del
mundo, llegando a es a p esen e en odas las cul u as conocidas.
Así, lo p ueban los es udios de Me iam (1964), quien señala que, “no hay o a
ac i idad cul u al humana que sea an pene an e como la música, la cual llega, moldea,
y a menudo con ola muchas de las conduc as humanas” (ci ado en Da is y cols., 2000,
pág. 43).
Si lo analizamos, la música no es necesa ia pa a la supe i encia del humano pe o
iene una g an impo ancia en su ida dia ia. (Ma í, 2000).
Po o o lado, e imológicamen e, la palab a “ e apia” de i a de la aíz g iega
“ he apeia”, la cual signi ica a ende , ayuda o a a (B uscia, 1997). Exis en cua o
componen es de la e apia que siemp e es án p esen es en la misma:
-El pacien e, indi iduo que necesi a soluciona un p oblema.
-El e apeu a: es la pe sona que lle a al pacien e a la solución de ese p oblema.
-Los obje i os: exis en cua o ipos, educa i os, médico-cu a i os,
psico e apéu icos y ec eacionales, en unción de las ca ac e ís icas del a amien o.
-El p oceso: se da en unción de la o ien ación del e apeu a.
Pasemos pues, a la de inición de musico e apia, concep o cla e en es e
documen o, la de inición se á p opo cionada median e una ci ación a la NAMT (Na ional
Associa ion o Music The apy), la cual se encuen a en un olle o de 1980 “Una ca e a
en musico e apia” (ci ado en Da is y cols., 2000).
“La musico e apia es la u ilización de la música pa a consegui obje i os e apéu icos:
la es au ación, man enimien o y mejo a de la salud men al y ísica. Es la aplicación
sis emá ica de la música, di igida po un musico e apeu a en un con ex o e apéu ico a
in de acili a cambios en la conduc a. Es os cambios ayudan a que el indi iduo en
e apia se en ienda mejo a sí mismo y a su p opio mundo, llegando así a adap a se mejo
a la sociedad.”
En musico e apia se u ilizan combinaciones de écnicas, dependiendo del suje o y
de las exigencias de su a amien o. Las écnicas pueden se más “pasi as”, como pod ía
se la audición musical o, po el con a io, lle a a cabo écnicas ac i as, debido a la
necesidad de implicación del suje o median e la pa icipación, algunos ejemplos de es as
pod ían se , can a , oca un ins umen o, e c.
-CAMPOS DE APLICACIÓN
Los campos de aplicación de la musico e apia son muy di e sos, debido a la
can idad de pe iles pe sonales que se pueden mejo a con ella, ci amos aquí algunos de
ellos según la ag upación ealizada po la AMTA (Ame ican Music The apy
Associa ion). (1999):
-Educa i o (escuelas, escuelas de educación especial,…)
-Médico (clínicas, hospi ales, cen os de ehabili ación,…)
-De la salud men al (cen os psiquiá icos, hospi ales,…)
-Ge iá ico ( esidencias, cen os ge iá icos,…)
-Aseso ía, docencia y supe isión de es udian es
-E c.
5.1. An eceden es his ó icos de la musico e apia.
La u ilización de la música en las cul u as p imi i as enía dis in os obje i os, po
ejemplo, un in de enso , es deci , el pueblo las usaba pa a en en a y, a se posible,
elimina una ci cuns ancia no deseada. O a e ien e, usaba la música pa a ace ca los
bienes e enales y espi i uales, como e an, la salud, la p ospe idad, los i uales úneb es,
e c.)
Según Be és de To o (2000), en los esc i os elabo ados po Home o, encon amos
ya e e encia al pode de la música con espec o a la cu ación. Es a pe mi ía con a e niza
con las di inidades, las cuales, egían las no mas del mundo y, po lo an o, enían la
capacidad de hace desapa ece una en e medad.
Pi ágo as
Pla ón
A is ó eles
Casiodo o
San
Isido o
de Se illa
Lu e o
La música
podía
es ablece la
a monía
espi i ual
La música
da
se enidad
al alma
Facili a la
ca a sis
emocional
Capacidad de
es i ui la
salud ísica y
psíquica de
las pe sonas.
La música
calma los
espí i us
agi ados
Desa olla
una se ie de
melodías
sencillas pa a
ele a el
es ado de
ánimo
Cuad o 4. Conside aciones de ilóso os g iegos con espec o al pode e apéu ico de la
música. Elabo ación p opia en base a Be és de To o (2000:25).
Desde las ci ilizaciones del an iguo Egip o, la palab a música es aba ín imamen e
elacionada con los concep os de aleg ía y bienes a . Es as doc inas, según Dewhu s -
Maddock (1993:10), a i maban que la ida y la salud dependían de la elación a mónica
en e la men e, el cue po, la sociedad y el mundo na u al. Una elación pa ecida se
es ablecía en e el sonido, la música, la salud y la ida.
Se c eía que el sonido podía es au a la in eg idad musical del cue po y el alma.
De hecho, los can os í micos y los cán icos de melodías sag adas e an comunes en e sus
ecomendaciones médicas.
Las igu as más ep esen a i as de es as cul u as c eían que la música enía una
especie de conexión con las leyes di inas que egían su modo de ida. A pa i de eso,
e a ecuen e deduci que la música, como lo di ino, enía el pode de ali ia el dolo y el
su imien o y de omen a la salud y la cu ación (Dewhu s -Maddock, 1993).
Según Dewhu s -Maddock (1993), muchos ex os médicos de o igen egipcio
con ienen cán icos que cu aban la es e ilidad, los dolo es eumá icos y las picadu as de
insec os. Asimismo, sos iene que la música de la li a de ol ió la co du a a Alejand o
Magno. Del mismo modo, en el An iguo Tes amen o se explici a que Da id ali ió la
dep esión del ey Saúl ocando el a pa. En la cul u a helenís ica, los dolo es de la ciá ica
y de la go a se ali iaban con música p o enien e de la lau a.
Du an e el pe íodo del Renacimien o, se es udia el impac o que posee la música
en la espi ación, la p esión sanguínea, la ac i idad muscula y la diges ión. (Mun o y
Moun , 1978)
Des aca ambién, una apo ación de Giose o Za lino (1517-1590), el cual
de endía la compa ación de la música con una medicina, la cual debía adminis a se en la
p opo ción adecuada pa a es ablece la salud del pacien e.
Su ge en onces, en el Ba oco, la llamada “doc ina de los a ec os”, la cual
de iende que la misión de la música es despe a las pasiones y a ec os del indi iduo.
Ki che , c eía que las ca ac e ís icas de la pe sonalidad es aban ligadas a cie os
los ipos de música. Obse ó, po ejemplo, que los pacien es con dep esión, eaccionaban
mejo a la música melancólica, po el con a io, las pe sonas aleg es, p e e ían música de
baile debido a la es imulación sanguínea.
Es a obse ación, modi ica de alguna o ma el u u o de la musico e apia, ijando
la impo ancia de la elección del ipo de música en el a amien o.
5.1.2. Siglo XVIII, XIX y XX
En es e pe íodo comienzan a diseña se es componen es que son undamen ales
a la ho a de aplica el a amien o po medio de la musico e apia, es os son:
-La na u aleza del as o no
-Las p e e encias musicales del pacien e
-La elación en e el e apeu a y el en e mo.
Du an e el siglo XIX, la aplicación de la música como e apia su ió una aislación,
ya que e a a ada de o ma indi idual po cada pe sona. Poco an es de comenza el siglo
XX,

las publicaciones en e is as gene ales y especializadas, lo que u o como consecuencia
un aumen o de la conciencia colec i a, con espec o al pode de es e concep o pa a la
eliminación de es ados no deseados.
Si uándonos ya en el siglo XX, y p incipalmen e en España, deci que, a
comienzos de es e siglo la u ilización de la musico e apia e a p ác icamen e nula, pe o a
pa i del 1950 su e un auge, desembocando en la c eación de la Asociación Española de
Musico e apia en 1974.
El desa ollo p osiguió con la ealización de euniones, o madas po un pequeño
núme o de pe sonas, las cuales, e an esponsables del man enimien o del concep o en
nues o país. Sus discípulos se án los que engan la misión de ele a es e campo y da le
la impo ancia que me ece posee .
Los es p oblemas más impo an es, jun o con sus posibles ías de solución, que
se plan ean an e la musico e apia en España son los siguien es:
P oblemas
Tendencias
T abajo indi idual
Fo mación de g upos de abajo e in e és
Ausencia de econocimien o p o esional del
musico e apeu a
In eg ación de la me odología
Búsqueda de la iden idad de la p o esión
De ini obje i os, lími es y ubicación en
la sociedad
Cuad o 5. P oblemas y ías de solución de la musico e apia en España. Be és de To o
(2000).
Esquema 1. E olución de la pedagogía musical. Saba ella Ricca di (2006).
Como dice Be és de To o 2000, la música es un enómeno común a odos los
pueblos y cul u as, p obablemen e po la mayo acilidad de comunicación de
imp esiones y emociones a a és de la in uición musical que po el lenguaje o al.
G acias a es os an eceden es podemos p econiza con o al segu idad que, desde
iempos inmemo iales, la música ha cons i uido -o al menos, así se ha c eído- un mé odo
ecu en e de ali io del dolo , cu ación y sanación (men al y ísica). C eemos que, de es e
modo, a lo la go de los iempos, es as his o ias han se ido pa a sen a las bases de lo que
ac ualmen e llamamos musico e apia.
5.2. La música como e apia.
“La música puede sal a se los il os lógicos y analí icos de la men e, pa a
es ablece un con ac o di ec o con los sen imien os y pasiones escondidos en lo más
p o undo de la memo ia y de la imaginación. Es o p o oca, a su ez, unas eacciones
ísicas.” Dewhu s -Maddock (1993).
De es a e lexión deducimos que la música, lejos de se milag osa e
incues ionable, puede ende puen es en e la pe sona y su consciencia; en e el indi iduo
y el en o no que lo odea.
La musico e apia es, en onces, según Be és del To o (2000), una écnica
psico e apéu ica cuyo obje i o es ab i , mejo a y es ablece los canales de
comunicación en e las pe sonas en un con ex o no- e bal.
Ducou neau (1977) esume los obje i os de la musico e apia en una sola ase: se
di ige a odas las pe sonas con p oblemas de comunicación (ya sea in e io o ex e io ):
 Desó denes espacio- empo ales.
 T as o nos del pensamien o.
 T as o nos de a ec i idad.
Es e au o sos iene que la musico e apia debe abo da dos e enos undamen ales:
 El dé ici in elec ual. Paliado po la es imulación de la conexión con la consciencia
p opia, con el <<yo>> in e io ; con lo que ya es inhe en e a la pe sona.
 La psicosis. En endida és a como un as o no disocia i o de la pe sonalidad,
ambién se concibe como un as o no eminen emen e elacional (consigo mismo).
La musico e apia comba e es e ipo de as o nos si iendo de ecu so pa a hace
a la pe sona oma conciencia de sí mismo y del espacio que le odea (o noción
del espacio sono o, según Ducou neau).
Po p o echosa y e icaz que, a eces, esul e la musico e apia, no es un ecu so
uni e sal y milag oso. Debe ene se en cuen a que muchas eces debe abo da se un
as o no desde la in e disciplina iedad, donde la musico e apia solo es un componen e
cons i u i o de la eeducación de la pe sona, lejos de se el único medio plausible pa a la
ehabili ación.
El in úl imo de la musico e apia es, po ello, y como ya se ha mencionado con
an e io idad, ayuda a la pe sona a ec ada a es ablece una comunicación con el mundo
(in e no o ex e no) po medio de la sensibilización musical.
Pasemos aho a a habla un poco sob e las ca ac e ís icas que debe ene el pe il
del musico e apeu a.
Expone p ime o la necesidad de que su o mación debe se mul idisciplina , es
deci , debe ene conocimien os de dis in os ámbi os pa a se capaz de aplica un
a amien o con musico e apia, algunos de es os ámbi os son: biología, isiología, música,
psicología, mé odos de in es igación, e c.
Pos e io men e, la o mación con inua á median e p ác icas u eladas po un
musico e apeu a, donde se e alua án dis in as compe encias necesa ias pa a la ejecución
de la p o esión.
Algunas de es as compe encias son: habilidades ins umen ales, habilidades de
composición y a eglos musicales, habilidades de imp o isación y di ección,
conocimien os eó icos y dominio p ác ico de la p ác ica clínica (en oques e apéu icos,
mé odos psico e apéu icos, dinámicas de g upo e indi iduales,…), undamen os de
musico e apia (habilidad pa a ealiza e aluaciones iniciales, plani ica e implemen a el
a amien o, lle a a cabo el seguimien o,…) e c. (NAMT, 1996).
Po ejemplo, en Es ados Unidos, los cen os de in e nado debe án habe sido
ap obados po AMTA, asociación que ecoge y ela po los in e eses de la p o esión, y a
la que se a ilian musico e apeu as p o esionales y es udian es de musico e apia (Da is y
cols., 2000).
EFECTOS DE LA MÚSICA EN EL SER HUMANO
A con inuación, amos a comen a los e ec os que posee la música en el se
humano en cada una de las e ien es.
Los e ec os de la música en las pe sonas ac úan en di e en es ni eles y se han
comp obado con nume osas e e encias que da an de iempos ances ales.
ca a os de
cabeza, aumas y
conmociones,
cólicos,
ago amien o,
úlce as,
insomnio,
i i abilidad,
p esión sanguínea
al a, dolo es de
espalda, piel seca
in ecciones de
ga gan a, dolo es
de cabeza,
p oblemas
ocula es,
desó denes y
pico es cu áneos,
ómi os,
espasmos
muscula es,
dolo es
mens uales,
ieb es; cen a la
a ención y
anquiliza
ne iosas,
con ulsiones,
obsesiones,
desequilib ios,
hemo agias,
di icul ades
espi a o ias,
hinchazones y
pa álisis, he pes
zós e ; e ec os
sedan es
dolo es
in lama o ios,
desequilib io
glandula ,
de iciencias
inmunológicas,
p oblemas de
asimilación
i amínica, bocio,
desó denes
ne iosos;
de uel e el amo
p opio
Se e leja
sob e
Riñones y
glándulas
sup a enales,
homb os, pecho,
colon,
pan o illas,
obillos
Sis ema
ep oduc o ,
sali a, pelo
Sac o (base de la
columna
e eb al)
Todo el cue po
Cuad o 7. Aplicaciones e apéu icas de las no as musicales 2. Dewhu s -Maddock
(1993).

5.3. Técnicas especí icas de musico e apia.
5.3.1 Émile Jaques-Dalc oze
“La música es el único a e capaz de enlaza en una sola ley y en una sola ue za
odas las ene gías y leyes dispe sas” (Jaques-Dalc oze, 1942).
Dalc oze de iende la dualidad del se , po un apa e, se encuen a el espí i u, el
cual lle a inme sos concep os ales como, la in eligencia y la imaginación. Po o o lado,
se encuen a la ma e ia, la cual se compone del cue po, la acción, en e o os. Median e
la música, Dalc oze p e ende usiona es os dos componen es y concilia una elación
uc í e a en e ellos.
El p o eso obse ó los p oblemas í micos que se les plan eaban a sus alumnos
en la lec u a musical. Así que su mé odo se cen ó en desa olla el sen ido y el
conocimien o de la música, a a és de la pa icipación co po al.
Encon amos es elemen os básicos, la í mica, el sol eo y la imp o isación, los
cuales, se co esponden con es p incipios undamen ales:
-Exp esión senso ial y mo iz
-Conocimien o in elec ual, una ez adqui ida la exp esión senso ial y mo iz
-Educación í mica y musical. Educación global de la pe sona, incluyendo aquí la
imp o isación.
Dalc oze de iende la impo ancia del equilib io del sis ema ne ioso en el niño,
po lo cual le o o ga una g an impo ancia y, po an o, una implicación di ec a en su
consecución. Así es ablece la necesidad de cul i a simul áneamen e el cue po y el oído.
En el cul i o del cue po, se p opone:
-Log a que el niño ome conciencia an o de su ue za como de sus esis encias.
-Mejo a los medios ísicos, impulso e inhibición.
-Desa olla el sen ido del equilib io.
-P omo e el sen ido de la dis ancia.
En el cul i o del oído, se p opone:
Implan a la ealización de eje cicios que ayuden a que el niño asocie las
di isiones del iempo con los alo es de las no as.
5.3.2 Ca l O
“An es de cualquie ac i idad musical, ya sea melódica o í mica, es á el eje cicio
de habla ” (Ca l O )
El mé odo O consis e en una especie de sis ema de ideas pedagógicas que se
modi ican con el iempo buscando una mejo a pe manen e. El mé odo busca la exp esión
a a és del cue po, pues de iende que és e iene posibilidades sono as y que su desa ollo
y dominio son undamen ales pa a el indi iduo.
Po ejemplo, el simple hecho de comunica nos median e la oz, ya lle a inme so
los dos elemen os que componen p incipalmen e la música, el i mo y la melodía.
Casi siemp e nues a p eocupación se ha en ocado en qué deci , dándole meno
impo ancia a cómo exp esa lo, en es e mé odo, se pa e de las posibilidades del habla,
cuidando no solo la espi ación y la dicción sino ambién la exp esi idad.
El mé odo busca segui la huella de la his o ia, po an o, e oma aquellos
ins umen os p ime os de los cuales debió hace uso el homb e pa a la c eación musical.
Además, podemos obse a ácilmen e la ue e elación que exis e en e música
y danza, po ello enemos una azón más que su icien e pa a jus i ica su aplicación en la
educación musical ac i a. Añadiendo ambién que en el e o exis e una necesidad de
mo imien o, es deci , un p ime signo de ida es la necesidad cons an e de mo e se, po
an o, enemos o a jus i icación median e un mo i o de g an magni ud po el cual la
aplicación de es e mé odo es á jus i icada.
Po úl imo, añadi que, al no se un mé odo elabo ado especí icamen e pa a
alumnos con ca ac e ís icas de e minadas, la o ma de aplicación del mismo depende de
las ci cuns ancias de la si uación en la que se quie e implan a .
5.3.3 Zol án Kodály
“La música es una pa e indispensable de la cul u a humana uni e sal. Aquellos
que no posean conocimien os musicales ienen un desa ollo in elec ual impe ec o. Sin
música no exis e homb e comple o ni in eg al. Po eso es absolu amen e na u al que la
música se in eg e al cu iculum escola ” (Zol án Kodály).
Kodály de iende la impo ancia de u iliza un mé odo de es imulación emp ana,
según él, odos los niños debe ían de ap ende desde el momen o de su nacimien o o
incluso an es de él, eniendo g an impo ancia el con ex o cul u al donde el indi iduo
c ece.
Sus p incipios pedagógicos no se limi an solo a una expe iencia sono a, Kodály
busca un sis ema de educación musical comple o accesible pa a odos.
Algunos pun os que con o man la base del sis ema pedagógico son los siguien es:
-In eg ación de la música en la enseñanza gene al, poniéndola al alcance del niño
desde sus p ime os años de ida.
-P io idad en la he encia de la música popula .
-Conside ación de la oz humana como el ins umen o musical más accesible al
homb e así como la impo ancia de los co os.
-Fo mación musical empezando po la canción e nácula, ealizándose en
cualquie luga .
-Signi icación del sol eo ela i o o solmisación.
-Can a más y u iliza menos los ins umen os.
-Es udio de la música desde un ángulo in elec ual además del emo i o.
-Uso de las escalas pen a ónicas, lec o-esc i u a y ononimia.
5.3.4 Edga Willems
El mé odo de Willems sien a las bases que necesi a desa olla el mundo mode no,
las cuales deben de elaciona se con je a quías na u ales, humanas y cósmicas a la ez,
ci ando algunos ejemplos y an eceden es:
-Comenius Komensky, pedagogo checo, ue el p ime o en alo a la impo ancia
de lo senso ial en la educación, “ odo lo que se ap ende con is a a su ealización no
puede ap ende se sino ealizándolo”.
-Jean-Jaques Rousseau, en su lib o Emilio o de la educación, p edicó a a o de
las cualidades del niño.
-F édé ic F oebel, alemán, c eó los “Kinde ga en”, ja dines de in ancia; se basó
en los juegos, canciones y danzas.
-El doc o Séguin luchó con a la educación memo is a.
-Ma ía Mon esso i, pedagoga i aliana, u o una g an in luencia desde el pun o de
is a de la nue a educación, e insis ió en la espon aneidad de las conduc as, el gus o po
el o den y la memo ia de los sen idos.
-Jean Piage es udió el desa ollo de la in eligencia en el niño.
Todas es as pe sonas des acan la di e encia en la educación musical, la cual posee
elemen os conside ados sob e odo desde el humano y no solo desde la pe spec i a
a ís ica.
El mé odo Willems se compone de es e apas p incipales:
 In oducción
 Asociación de sonidos y símbolos
 P epa ación al sol eo y al ins umen o.
Todo el mé odo es á basado en las analogías en e la música y la ida, pues
de endía que la educación musical comienza an es del nacimien o. Willems decía que
p ime o hay que i i los sonidos, después sen i los y po úl imo se conscien es de ellos.
O a de sus ca ac e ís icas, es que de iende que cada alumno es único, es deci ,
ep esen a un caso que posee unas ca ac e ís icas que no pueden iguala se a o o, de ahí
que engamos que adap a el mé odo a cada caso.
Pa a Willems la educación ísica y del equilib io se encuen a en el oído, po ello
es de i al impo ancia a ibui una g an esponsabilidad a la audición y al mo imien o
como he amien as pedagógicas.
5.3.5 Mau ice Ma eno
“El espí i u an es que la le a, el co azón an es que el in elec o”, ase del au o
que da nomb e al mé odo y que exp esa el ca ác e del mismo.
Ma eno pensó que “el niño es capaz de desa olla un es ue zo in e no sos enido
po impulsos espon áneos, pe o no se á capaz de man ene ese es ue zo du an e
demasiado iempo si no in e cala eposos ela i os”
Los obje i os de es e mé odo son los siguien es:
-Hace ama p o undamen e la música.
-Pone el a ance musical al se icio de la educación, con el in de mejo a la
-P omo e el desa ollo del indi iduo
-Da acilidades pa a la canalización de las ene gías
-T ansmi i , po ejemplo a a és de juegos musicales, los conocimien os eó icos.
Se busca una o ma más i a pa a es a ansmisión.

-Cons ui audi o ios que espondan a las a iaciones de la calidad.
En es e mé odo ambién se busca la ampliación de la o mación del alumnado en
el campo es é ico, algunos de los pun os pa a su consecución, ci ados po Ma eno son:
-El “momen o de elajación” que sigue a la acción, conside ado o almen e
necesa io an o pa a el maes o como pa a el alumno.
-Respec o al i mo, conside a que el abajo elacionado con es e debe ealiza se
con la epe ición de ó mulas í micas encadenadas, p oponiendo eje cicios de ecos
í micos con la sílaba “la”, po se la lengua el ins umen o que más p on o y con mayo
acilidad maneja el niño.
-En cuan o a la o mación melódica de los alumnos, debe á ealiza se po e apas
siguiendo el p incipio de que lo p ime o, an e odo, es la p ác ica.
Es ablece un módulo inicial compues o po es no as ( a-sol-la) y (la-sol- a),
ex aídas de dos canciones in an iles ancesas.
5.1. Musico e apia ac i a.
Tal y como sos ienen Bence y Mé eaux (1988:25), es a écnica se lle a a cabo
sob e suje os in ado ados ce eb ales o mo o es ce eb ales que padecen de as o nos de
la comunicación. Cons i uye una e apia de g upo que a o ece la comunicación g acias
a un mediado sono o.
La cla e de es a écnica es iba undamen almen e en el mé odo O , el cual
dispone un axioma indispensable: c ea a monía po medio de in e acciones sono as y
í micas.
En cie o modo, es a écnica no es sino una o ma de p omo e la socialización y
la in e acción en el seno del g upo con el que se abaja. Asimismo, u iliza ins umen os
simples que cons i uyen medios exp esi os áciles al alcance de los discapaci ados, ales
como la lau a, el xiló ono, la pe cusión…
5.2. Musico e apia ecep i a.
Es a écnica, según Bence y Mé eaux (1988:36), hace uso de ob as musicales que
ya han sido compues as con an e io idad. Po ello, no equie e de indicaciones complejas
y no es necesa io que se p ac ique en g upo, mien as que se enga en cuen a que:
 Se debe escoge un local silencioso y de dimensiones educidas, donde no haga
demasiado calo ni demasiado ío.
 Se debe elimina del campo isual cualquie obje o dis ac o que nos pueda
disuadi de nues a a ea.
 P e e en emen e, se debe dispone de una luz enue y azul.
 Es p e e ible dispone de un sillón que acili e una posición que man enga la
cabeza y las pie nas ele adas con elación al cue po y las nalgas; los an eb azos
ecos ados sob e los apoyos y las manos colgan es.
 Es necesa io opa suel a y una posición que e i e ocos de ensión en el cue po.
 Habi ualmen e el p og ama e apéu ico con o ma doce sesiones.
5.4 Tendencias de la musico e apia.
Po nomb a algunas de las endencias que Ducou neau (1977: 107-108) ci a,
eseñamos es écnicas de musico e apia que se u ilizan con ecuencia:
5.4. 1. La musico e apia en el adul o. Mé odo Jacques Jos .
Se basa es ic amen e en hace oí al indi iduo una música que se elacione en
algún aspec o con los p oblemas que o iginan las di icul ades a a a .
A con inuación, bas a con emplea una música elajan e que con a es e los
e ec os de la p ime a.
5.4.2. La musico e apia de g upo.
Cuyos obje i os son los que siguen:
 Pe mi i al en e mo descub i la di e sidad de p e e encias musicales.
 Facili a la e balización.
 Pe mi i al musico e apeu a una p o undización en los p oblemas del
en e mo.
5.4.3. Te apia de pa eja.
Incide en el desa ollo a mónico de cada uno de los miemb os de la pa eja y en el
éxi o de una ob a en común. El cen o F ancés de Musico e apia ha p epa ado dos cin as
que co esponden a los siguien es emas:
 P eludio a las con on aciones de pa eja.
 Con on ación de las sensaciones, ac i udes y ep esen aciones co po ales.
 Con on ación de las ac i udes y condicionamien os sociales y mo ales de cada
miemb o.
 Con on ación de los uni e sos a ec i os y de los uni e sos imagina ios.
 Con on ación de las aspi aciones espi i uales y de las aspi aciones sociales.
 Búsqueda de obje i os comunes.
6. OTRAS INFLUENCIAS DE LA MÚSICA SOBRE EL COMPORTAMIENTO
HUMANO
6.1. La música uncional.
La música uncional iene como inalidad disminui la a iga del abajo y mejo a
la p oduc i idad del indi iduo.
Según Bence y Mé eaux (1988:164), quienes abajan la música uncional, lo
hacen sob e da os e gonomé icos, musicales y es adís icos, biológicos y isiológicos.
 Da os e gonomé icos. Fe é de la Salpê iè e puso de elie e los e ec os
dinamogénicos de la música, p econizando que:
-La música ac úa sob e la ene gía, el endimien o y la esis encia muscula .
-Aumen a la ealización de ac i idades olun a ias y las acele a.
-Reduce la apa ición de la a iga.
-Aumen a la calidad de los e lejos muscula es.
-Facili a la a ención.
-O os ipos de música puede, po el con a io, p o oca dis ensión y elajación.
 Da os biológicos y isiológicos. La música, a es e espec o:
-Aumen a los me abolismos y a o ece los in e cambios celula es.
-Inc emen a el consumo de oxígeno.
-Acele a o disminuye la espi ación.
-Modi ica el pulso y la p esión a e ial.
-Facili a la diges ión.
 Da os musicales. Es p eciso sabe que la música uncional, pese a ene la
obligación de ompe con la mono onía del abajo, es a no debe cons i ui un
elemen o dis ac o o disuaso io, sin llega a oza la laxi ud. La música uncional
debe se , an e odo, uni o me. Los especialis as aconsejan que una misma ob a no
debe eu iliza se an es de un plazo de doce días. Asimismo, sos ienen que el i mo
debe cambia cada quince minu os y que los pe iodos musicales deben es a
sepa ados po silencios de quince minu os.
 Da os es adís icos. Es e ipo de da os son impo an es en an o que la música
uncional debe ene en cuen a los esul ados de las encues as ealizadas en los
luga es de abajo, ya que pueden mos a , en e o os descub imien os:
-que du an e la jo nada hay dos impo an es descensos de la p oduc i idad: uno
hacia las diez de la mañana y o o hacia las es de la a de; aunque es e ho a io a eces
depende del pues o de abajo.
-la música debe se di e en e en i ud del luga en el que se desa olla el abajo
(una o icina, un local, una áb ica…).
6.2. La música de ambien e.
Cons i uye un ipo de música sua e, según Bence Y Mé eaux (1988:168), que
induce la dis ensión en si uaciones más o menos angus iosas, lo que ayuda al pacien e
-P o eso hono í ico de Psicolingüís ica en la escuela de psicólogos p ac ican es
del Ins i u o Ca ólico de Pa is.
-Di ec o hono í ico del Labo a o io de Psico isiología Acús ica del Cen o de
Ensayos de P opulso es de Saclay.
-Miemb o Hono is Causa del Ins i u o Do mund de Munich.
-Miemb o Hono is Causa de la Uni e sidad de Po che s oom.
-P o eso hono í ico de la escuela de An opología de Pa is, cá ed a de
Lingüís ica.
-Medalla de o o de la in es igación cien í ica, B uselas (1958), con la
p esen ación del oído elec ónico.
-G an medalla de Ve meil de la ciudad de Pa is (1962)
-P emio Clémence Isau a (1967).
-Medalla de o o de la sociedad “A es, Ciencias y Le as” (1968).
-Commandeu du Me i Cul u al y A ís ico (1970).
-Medalla de hono de la Sociedad de Fomen o a las A es y Le as (1992).
-P emio de la República I aliana (1995).
-P emio del Spec um In e nacional Ins i u e, U.S.A. (2000).
8.2. ¿En qué consis e el mé odo Toma is?
El obje i o p incipal del mé odo es mejo a las posibilidades de escucha y el deseo
de comunicación de la pe sona, sin emba go, ha sido p obado igu osamen e y es muy
e ec i o en el a amien o de di icul ades de ap endizaje y p oblemas de compo amien o.
En los niños, apa ece un mayo desa ollo en las habilidades de lec u a, a ención,
habilidades espaciales, en la ac i ud hacia el ap endizaje, en la habilidad de exp esa
pensamien os y sen imien os en o ma e bal. En los adul os es os cambios ienen
acompañados de una mejo calidad en el endimien o del abajo y en la calidad de la

comunicación con su amilia y amigos. En ambos casos apa ece a la ez un p oceso de
madu ación pe sonal.
Toma is nos dice que la comunicación iene su inicio en el claus o ma e no. El
oído es á e minado ya en el 4° mes y medio de la ges ación. En e los sonidos oídos po
el e o, se encuen a la oz de la mad e la cual es ansmi ida a, a és de la columna
e eb al has a la pel is donde es ecogida po el e o. Po an o, exis en en el seno u e ino,
ínculos impo an es en e la mad e y el e o que di ie en del pu o y simple in e cambio
nu icional. Es ahí donde empieza la génesis del complicado p oceso de la comunicación.
8.3. E apas de la e apia Toma is.
8.3.1. Tes de escucha.
El pun o de pa ida de la e apia es el es de escucha, que consis e en un
audiog ama, in e p e ado ísica y psicológicamen e po un consul o de APF en enado.
La cu a ideal se p esen a en la igu a 1, que según Toma is alcanza un máximo de
sensibilidad en la zona de la comunicación (lenguaje) de 1.000 a 3.000 Hz. Es e es
indica posibles p oblemas en cie as zonas de ecuencias, en la conducción ósea y/o en
la aé ea pa a el oído izquie do o el de echo, po lo an o en el hemis e io de echo o
izquie do, espec i amen e. Es e úl imo enómeno es á basado en el hecho de que las
conexiones con a-la e ales en e el oído y los hemis e ios son más ue es que las homo-
la e ales. Una conducción ósea más al a que la aé ea signi ica que el pa icipan e
es á p e e en emen e a la escucha de sí mismo, y po an o en su p opio mundo y iene
un pob e con ol sob e la comunicación con su en o no. Se egis an e o es de
espacialización si la pe cepción se hace a a és del oído equi ocado. Eso puede
signi ica con usión en la o ien ación y con usión en e emoción y acionalidad. La
disc iminación en e dos onos, o selec i idad, se mide en e ecuencias adyacen es en
el es de escucha. Una selec i idad ce ada signi ica pone una pan alla en e la pe sona
y el ex e io como una p o ección. La dominancia de un oído, o la e alidad, se mide
como una indicación de la o ien ación más o menos emocional o acional del
pa icipan e.
Figu a 2: El es de escucha con una cu a ideal según Toma is. La línea azul ep esen a
la conducción aé ea y la oja la conducción ósea.
8.3.2. Plan indi idualizado de e apia de escucha.
Sob e la base de los esul ados del es de escucha, se cons uye un plan
indi idualizado de e apia de escucha. Es o incluye, en la mayo ía de los casos, cie a
música il ada, la oz de la mad e y la p opia oz del indi iduo, pe o siemp e en un
p oceso de cambio con inuo, pe o i egula , de sonidos bajos y al os il ados. El ma e ial
básico sono o son los concie os de Moza , conocidos po su g an a monía, i mo ápido,
g an densidad en ecuencias al as y uni e salidad. Po lo an o, p opo cionan una g an
es imulación co ical. Los Can os G ego ianos p opo cionan un adecuado en enamien o
en la coo dinación co po al po su bajo i mo y anquilidad.
8.3.3. P ime a ase. Fase pasi a de música.
La e apia comienza con una ase pasi a de música no il ada, seguida po música
al amen e il ada y de nue o música sin il a , en los dos oídos y en el c áneo. En
especial pa a los niños se egis a la oz de la mad e y se usa en la ase de il ado.
8.3.4. Fase inal ( ase ac i a).
La e apia e mina con una ase ac i a usando la p opia oz del clien e leyendo o
can ando. La e apia se hace exclusi amen e en cen os cuali icados con apa a os
elec ónicos especialmen e desa ollados pa a ello. Gene almen e las sesiones de escucha
en es a e apia se hacen en ciclos de 5 a 9 días, de 2 a 4 ho as y media de escucha cada
día, con dos descansos de ho a y media en es e úl imo caso.
Al p incipio de cada ciclo se hace un es de escucha pa a comp oba los cambios
y adap a el p og ama. En e dos ciclos se plani ica un descanso de al menos 4 semanas.
La du ación o al de la e apia depende de la p oblemá ica del pa icipan e y de la
espues a al a amien o pe o en la mayo ía de los casos consis e en po lo menos es
ciclos.
8.4. El oído elec ónico
8.4.1. Fundamen os básicos.
Todo a a comenza , en los años cincuen a, cuando el D . Al ed Toma is, médico
o o inola ingólogo e hijo de un can an e de ópe a, compa a dos hechos obse ados
di e en es. Uno que u o que a a a can an es cuya oz es aba o a y en la misma época,
al di igi el Labo a o io de Acús ica de los A senales de Ae onáu ica. Examinaba a las
pe sonas que enían de e io ada la audición, que abajaban en los bancos de ensayo de
los eac o es supe sónicos pa a sabe si e a necesa io indemniza los y, simul áneamen e,
le llamaba la a ención con bas an e ecuencia la de o mación muy cla a de su oz. Se
p egun a, pues, si la audición de e io ada no se ía inalmen e la causa de las
pe u baciones ocales, incluso en el caso de los can an es. De hecho, un eno sube has a
110, 120 e incluso 130 dB. Lo que da ce ca de 150 dB en el c áneo. Aho a bien, un eac o
ATAR, en el suelo hace 132 dB: no hay la misma ene gía, pe o hay la misma in ensidad
de salida.
P o undizando sus obse aciones, Toma is se so p ende en e el pa alelismo que exis e
en e el examen audiomé ico de un suje o y la cu a de en ol u a del análisis espec al
de su oz: pone en ma cha, en onces una se ie de expe imen aciones ela i as a las
eacciones y con a eacciones de la audición sob e la emisión ocal. U iliza pa a es o
dos mon ajes:
-Uno de ellos, pe mi iéndole isualiza la descomposición a mónica de los sonidos
emi idos (análisis espec al) po el in e media io de un mic o y un analizado ;
-El o o, dando la posibilidad de modi ica a place la audición del suje o some ido a la
expe iencia; su oz es cap ada po un 2° mic ó ono seguido de un ampli icado , cuyas
ca ac e ís icas de espues a a1 ni el de los cascos de escucha que el suje o lle a pues os,
son modi icables g acias a un juego de il os (pa a agudos, g a es o bandas in e medias)
pe mi iendo de es a mane a a ia la mane a de oí del suje o y, po consecuencia, la
mane a de con ola se. La impo ancia ex ao dina ia de las con a eacciones que
apa ecen au o izan a Toma is a a i ma que exis e un au én ico ci cui o ce ado de
au oin o mación cuyo cap o de con ol sob e la emisión al ni el de los ó ganos
ona o ios, no es o o que el oído, y que oda modi icación lle ada a cabo en es e cap o
gene a ins an áneamen e una modi icación conside able del ges o ocal, ácil de de ec a
isual y audi i amen e en odos los casos y ísicamen e con olable sob e el ubo ca ódico
del analizado .
De es a mane a, es á asegu ado odo un modo de exp esión ocal p opio debido a un
condicionamien o del conjun o del apa a o onado que se ex e io iza po un ges o ocal
conocido y que esponde a una o ma de oí de e minada po un condicionamien o más o
menos complejo del conjun o del apa a o audi i o; y asegu a, además, que oda
modi icación de es a mane a de oí gene a un nue o ges o ona o io.
Toma is, in en a en onces de ans o ma el condicionamien o de ec uoso po un nue o
condicionamien o calculado sob e la base de una cu a de espues a audi i a ideal (po
ejemplo, la que iene un g an p o esional de la oz). Desde las p ime as sesiones, se
cons a a que subsis e una emanencia empo al del nue o es ado: y que al cabo de un
cie o pe iodo de en enamien o, se con ie e en pe manen e. Pa a ealiza es e p oceso
en la p ác ica, Toma is pone a pun o un apa a o que se le llama á más a de OIDO
ELECTRÓNICO DE EFECTO TOMATIS (en adelan e O.E.).
8.4.2. ¿Cómo unciona?
Es e apa a o es un complejo elec ónico compues o de ampli icado es, il os y un
juego de básculas elec ónicas. Puede se u ilizado en dos si uaciones:
1. La in o mación ansmi ida po el magne ó ono pasa a a és del O.E. an es de
llega a los oídos del suje o po medio de unos cascos ( aining pu amen e audi i o).
2. La in o mación ansmi ida po la uen e sono a es pe cibida y ep oducida po
el suje o du an e los espacios sono os en blanco epa idos en ella: casi simul áneamen e,
la oz del alumno es cap ada po un mic o, con olado y modi icado po el O.E. ( aining
audio- ocal).
El Oído Elec ónico. ac úa modelando la in o mación en el in e io de una banda
pasan e de e minada, con el obje o de sup imi los esco omas (caídas en la cu a de
escucha pa a cie as ecuencias) y da a es a cu a la p og esión necesa ia (pendien e
ascenden e) de una pe cepción y un análisis de máxima calidad. Además, o ece al
mensaje sono o dos caminos posibles hacia los cascos donde e mina: el p ime canal
co esponde a la pues a en ensión del ímpano y de los músculos del ma illo y del es ibo,
el segundo en ena con an e io idad su elajación; se lle a a cabo un eglaje pa a hace
pasa al e na i amen e la in o mación de un canal al o o, y p o oca de es a mane a un
mo imien o con inuo de ensión y dis ensión de los mecanismos muscula es adap ado es
del oído medio.
Es a mic ogimnasia gene a un enómeno de emanencia que c ea un
condicionamien o muscula p og esi o y pe manen e; el oído medio de es a o ma es
capaz de lle a a cabo espon ánea y co ec amen e las egulaciones necesa ias pa a la
ansmisión de los sonidos.
Es as di e en es unciones es án asegu adas po bloques elec ónicos:

l.- Los il os: dispues os en dos e apas, o man los dos canales y modulan el paso
de las ecuencias. (Uno de ellos puede, po ejemplo, libe a el paso de mane a
p e e encial a las ecuencias agudas y el o o a las ecuencias g a es).
2.- La basculación: egula las idas y enidas sucesi as de un canal a o o; es una
especie de pue a que se ab e y se cie a según las a iaciones de in ensidad del mensaje
sono o.
3.- El equilib io: pa a p epa a el oído de echo a con e i se en di ec o , la
elación de las in ensidades sono as que co esponden a los cascos es p og esi amen e
di e enciada po la educción de la in ensidad a la izquie da.
En cuan o a la in o mación sono a p opiamen e dicha, es á cons i uida po un
conjun o de bandas magné icas g abadas en labo a o io, cuyo o den de di usión es á
de e minado po el p og ama concebido en unción del caso a ado; se a a
esencialmen e de música y de oz humana e en ualmen e a adas elec ónicamen e, es
deci más o menos il adas po educción de la in ensidad de las ecuencias g a es.
8.5. P og amación de los ma e iales sono os.
El p og ama sono o empleado po Toma is sigue las no mas de la disciplina
audiopsico onológica; iene po obje i o hace eco e al suje o el camino sono o ideal
que hab ía debido segui después de su concepción, pues o que del eco ido ealizado
depende la calidad de su escucha y, po consecuencia, sus acul ades de exp esión o al y
esc i a.
De la comunicación ca nal del e o en el ú e o ma e no a los in e cambios e bales más
p o undos, el camino es la go y semb ado de obs áculos, pues en cada pe iodo de su
e olución la elación del suje o con el medio ambien e puede se p oblemá ica, débil o
incluso inexis en e.
El mé odo se basa en el hecho de que exis e una comunicación en e el e o y la mad e.
A pa i de aquí a a de susci a en el suje o el deseo de que es a comunicación se
p olongue después del nacimien o, con la mad e al p incipio, después con el pad e y al
inal con la sociedad en gene al.
El i ine a io comienza con el "diálogo" in au e ino (diálogo que en algunos casos puede
se de pob e calidad, lo que obliga á a eemp ende de ce o la p ác ica) y acaba con la
inse ción del suje o en el con ex o social (inse ción que a su ez es el o igen de o o
camino mucho más pe sonal).
En es a época, la escucha del e o es á ca ac e izada po el hecho que se ealiza en medio
acuá ico, pues o que es á sume gido en el líquido amnió ico. La in o mación sono a
(sonidos il ados) se ob iene haciendo pasa el sonido a a és de il os elec ónicos, que
ealizan a i icialmen e una audición pa ecida a aquella que se ob end ía a a és de las
capas de agua.
En gene al, se u iliza pa a es o la oz ma e na, pues ella es uno de los p incipales " uidos"
pe cibidos po el emb ión- e o.
La mad e del suje o es in i ada a lee du an e una media ho a un ex o suscep ible de
causa le place ; se le g aba en unas condiciones que pe mi i án según el il aje, la
conse ación de las ecuencias agudas.
Cuando la oz de la mad e no es á disponible (di o cio, mue e, o demasiada mala calidad
sono a...) se ecu e a música il ada.
La expe iencia ha pe mi ido cons a a que los emas musicales más e icaces son los icos
en agudos y se asemejan a los i mos moza ianos o los can os g ego ianos.
Después de un cie o núme o de sesiones de sonidos il ados, se e ec úa "el pa o sónico";
es deci que el suje o pasa de una audición en medio acuá ico al medio aé eo. Con es e
in, en el cu so de una sesión el il aje puede pasa de 8.000 Hz a 100 Hz. Las
epe cusiones de es a ase son gene almen e p o undas; pues o que da al suje o la
posibilidad de i i un momen o c ucial de su exis encia, en el cu so de la cual hab á de
nace e dade amen e al mundo.
8.6. La escucha in a-u e ina.
Al p oblema del lenguaje, dos cues iones nos pe mi i án ap oxima nos:
¿Cómo llega el se humano a p oduci sonidos a iculados? ¿Po qué sien e la necesidad
de p oduci los?
La p ime a de es as in e ogaciones no so p ende pues pa ece e iden e que el se humano
habla ya que es á do ado de un apa a o exp esamen e des inado a cumpli es a unción.
De hecho, es a a i mación es alsa, pues no exis e ningún ó gano isiológicamen e
p econcebido a es e e ec o, y la palab a se ha se ido de lo exis en e pa a cons ui se,
u ilizando po una pa e el conjun o del apa a o diges i o: los labios, la boca, el elo del
palada , la lengua, los dien es y po o a pa e del apa a o espi a o io: la la inge, las osas
nasales, los pulmones, el dia agma, la caja o ácica. De es a mane a, pa a pone se al
se icio de la palab a, la la inge se ha des iado de su unción p ima ia. Se ha libe ado.
Es a libe ación ha coincidido con la del oído, inicialmen e des inado a localiza los
sonidos, pe o que se ha pues o a analiza los.
En cuan o a la segunda cues ión, TOMATIS a i ma que lo que cuen a no es el pode
habla , sino el que e , pues el mono, desde un pun o de is a pu amen e isiológico, pod ía
habla y sin emba go no lo hace. En el o igen del lenguaje, debe exis i un deseo, que no
es o o que el de comunica con el o o; es la búsqueda de una si uación conocida, i ida,
incluso echada de menos, en el cu so de la cual se e ela la noción p o unda de comunión
de donde se de i a la p ime a oma de conciencia de la elación.
Pe o, ¿cómo nace es a pulsión? Es a pa i de las obse aciones de un zoólogo inglés
(Negus) que TOMATIS elabo a su espues a. Es e au o había señalado que sí, hue os de
pája os can o es e an incubados po pája os no can o es, los pája os de es a incubación
no can aban. Mejo aún, si los hue os e an incubados po pája os que can an, pe o de o a
mane a, los polluelos enían g andes posibilidades de "equi oca se" de can o al sali del
casca ón. Pa ece pues que un condicionamien o audio ocal es posible ya en el es adio del
hue o. ¿Y, se ía así pa a el géne o humano? Expe iencias lle ada a cabo en los ecién
nacidos po o os in es igado es mos a an a TOMATIS que es aba en la ía adecuada:
"la mad e hace a su hijo, le da un nido den o de sí misma, lo nu e, lo p epa a pa a la
ida po un diálogo ealizado po odos los con ac os que pueda ene con él.
La comunicación sono a es la p incipal, pues la mad e se mani ies a al e o po odos sus
uidos o gánicos, isce ales y sob e odo po su oz. El niño ex ae oda la sus ancia
a ec i a de es a oz que habla... es á embebido, imp egnado; in eg a de es a o ma el
sopo e de su lengua ma e na". Se a a cla amen e de la p ime a comunicación audio-
ocal, donde el emb ión, cuando odo a bien, adquie e un sen imien o de segu idad que
le ayuda á en su abe u a y expansión. El deseo de comunica no es más que el deseo de
no ompe , o e en ualmen e de eno a , una elación (acús ica) an sa is ac o ia con o o.
Pe o si el e o oye, no es cie amen e de igual mane a que noso os.
Desde el nacimien o a la madu ez, "la abe u a" del oído es p og esi a; y el pa o po sí
mismo apo a una modi icación undamen al en la escucha pues o que el oído adap ado
al medio líquido de la ida in au e ina, debe á b uscamen e acomoda se a un medio
aé eo. An es del nacimien o, las es pa es del oído (ex e na, media e in e na) es án
acús icamen e adap adas a las mismas ecuencias; és as son p ác icamen e las del agua,
y se si úan po encima de 8.000 Hz. A1 nace asis imos a un e dade o pa o sónico. Las
dos p ime as pa es del oído del ecién nacido debe án adap a se a las impedancias del
ai e que le odea, mien as que el oído in e no gua da á su medio líquido. Pe o los
p ime os días después del nacimien o deja án al niño en un es ado de ansición en el
plano sono o. En e ec o, el oído medio, y en pa icula la T ompa de Eus aquio,
conse a á du an e diez días el líquido amnió ico, de es a o ma el oído medio e in e no
pe manece án adap ados a las ecuencias del medio líquido... Después del 10° día, odo
desapa ece, pues la T ompa de Eus aquio se acía de la sus ancia líquida y el bebé pie de
su pe cepción de los agudos, no oye casi nada. Debe á, du an e semanas, en el cu so de
un la go ap endizaje, aumen a el pode de acomodación de su oído abajando la ensión
impánica, con el obje o de eencon a poco a poco, po medio del ai e que le odea, el
con ac o que había enido con la oz que lo mecía en el ondo de su uni e so u e ino.
Pues o de elie e po los p oblemas psicológicos cuyo o igen se si úa cla amen e en el
ni el de las p ime as e apas de la ida de los indi iduos, (pe iodo in au e ino, pa o,
p ime as elaciones con la mad e...) TOMATIS iene en onces la idea de hace e i i
sónicamen e es e pe iodo al suje o aquejado. Ob iene, po simples in o maciones
acús icas, eacciones psicológicas p o undas ex emadamen e in ensas, y el cese de
cie os sín omas. Median e el sonido, es posible eno a la p ime a elación, de hace
e i i el pa o, con odo el aspec o descondicionan e que puede con ene al expe iencia,
y po encia el deseo de comunica con el medio ambien e, sin el cual no exis e equilib io
psicológico; es una especie de "pues a a ce o" del indi iduo, seguido de una
econs ucción de su pe sonalidad p o unda, pe o es a ez e ec uada con plena
conciencia. En es e p oceso, la inmensa en aja del eco ido sónico, es que el ne io
audi i o a a alcanza di ec amen e el có ex, sin pasa po la pa e cen al del álamo*
mien as que odas las o as in o maciones sensi i as pasan po es e canal. Si el álamo
iene una " esis encia o iscosidad" demasiado g ande, bloqueado po una a ec i idad
pe u bada po an iguos aumas, la in o mación que eco e es a zona despe a á po su
pulsión el o los aumas iniciales, mien as que alcanzando di ec amen e el co ex po la
ía audi i a, és a puede en cie a mane a eac ua sob e el álamo; y es po es e e ec o
eg esión cuya consecuencia más ecuen e es el e o no al lenguaje des inado a la mad e
(an es de la "elección") es deci al a amudeo.
8.11. La imagen del cue po
La imagen del cue po es una noción esencial y gene almen e bas an e mal de inida.
El se humano es an e odo un sis ema ne ioso ecubie o de una aina somá ica y la
imagen del cue po pa a el homb e, es la u ilización de su campo neu onal, u ilización que
a ía según los indi iduos y los ac o es acciden ales que les dis inguen a los unos de los
o os. Es debido a es o la imagen o el "concep o in eg ado" que cada uno se hace de sí
mismo. Es a imagen es muy di e en e de lo que se ía una imagen pe ec amen e obje i a;
y su impo ancia eside en el hecho de que nues a apa iencia, nues a pos u a y nues o
compo amien o es án bajo su dependencia di ec a.
Además, solamen e su in eg ación co ec a puede apo a la habilidad co po al de la cual
iene el homb e necesidad en sus ac i idades más di e sas, ya sea la p ác ica de un
depo e, de un ins umen o de música, o incluso la simple conducción de un ehículo.
Sólo, el i uoso domina su imagen co po al has a un pun o al que in eg a el ins umen o
de su ac i idad y el espacio donde se mue e.
El ai e no cesa de mo e se, de se animado po di e sos mo imien os de o ación; cada
se es á bañado en una es uc u a sono a que lo esculpe, pues el sonido no se di ige
solamen e al oído, sino que a ec a odo el cue po en e o. El oído se ha con e ido en el
cap o p incipal, pe o se a a solamen e de la di e enciación p og esi a de una pa e de
piel que al p incipio no se dis inguía del es o de la supe icie cu ánea.
Nues o cue po es á odeado de una ed de p esiones e impulsos que lo exci an en odos
sus pun os. Poco a poco, la suma de odas es as exci aciones compone una imagen
in eg ada que, de alguna mane a, dibuja el cue po en c uz.
Es e juego de es imulaciones puede se p o ocado de di e en es mane as, pe o exis e un
medio p i ilegiado: el lenguaje, ya que el sonido que noso os mismos p oducimos
imp ime una mul i ud de pequeños oques (las p esiones acús icas) sob e odo nues o
sis ema ne ioso pe i é ico. En unción de las palab as que u ilizamos, amos a oca más
o menos cie as pa es de nues o cue po.

El lenguaje sensibiliza poco a poco las placas senso iales de ec o as de ondas acús icas
alimen adas po el " lujo e bal", las zonas más a o ables a es a in o mación sensible se
si úan allí donde el epa o de ib as ne iosas especializadas en la medida de las
p esiones es más denso ( os o, ca a an e io del ó ax, abdomen, palmas de las manos,
ca a do sal de la mano de echa al ni el de la pinza índice-pulga , in e io de los miemb os
in e io es, plan a de los pies).
Po añadidu a, es á cla o que es pa a o ece la mayo supe icie de es as egiones
seleccionadas que la e icalidad se con ie e en una obligación cuando se quie e se un
pe ec o maes o de la palab a.
Podemos deduci un p incipio undamen al: si la imagen del cue po es la consecuencia
del lenguaje, mejo ando la palab a, se puede en onces emodela el cue po pues o que, en
úl ima ins ancia, nues a apa iencia y nues a pos u a son gobe nadas po ella...
Pe o es e iden e que si somos esculpidos po el sonido que emi imos, ambién lo somos
po los sonidos que emi e o o; en onces, en es a pe spec i a, un diálogo es en cie a
mane a algo en lo que dos indi iduos se ponen en ib ación el uno al o o; y la cualidad
de su in e comunicación, depende inalmen e de la compa ibilidad de sus imágenes
co po ales, ligadas a la cohe encia de sus cu as de escucha: dos suje os que p esen an
cu as dis o sionadas y muy di e en es ienen pocas posibilidades de pode en ende se,
pues en el sen ido p opio de los é minos, no es án en la misma longi ud de ondas; su
in e elación se uel e di ícil.
G acias a los il os, Toma is ha impues o a dos suje os cu as audi i as idén icas, después
los ha lanzado a una discusión muy espinosa: és os, no han log ado llega a desacue dos.
A con inuación, ha in e ido las cu as y p o ocado un diálogo no mal y co ien e: un
cua o de ho a. después, discu ían. Cada se humano debe ía ene po obje i o p ocu a
que su imagen co po al sea homogénea con el odo del cual o ma pa e.
El que haya dis o sión en e la imagen y cie as disposiciones obje i as del cue po o de
la men e, nos hace es a segu os que el suje o encon a á di icul ades de adap ación al
mundo y en la adap ación a sí mismo; es deci se sen i á moles o en un cue po del cual
no end á casi consciencia, no sab á de e mina su luga en las es uc u as espacio-
empo ales y sociales; en esumen, la coo dinación mo iz incluso puede se de icien e.
Con oda cla idad, una "buena" imagen del cue po da luga a la adhesión absolu a del
cue po eal y del cue po imaginado: es la imagen g acias a la cual se puede se "sí mismo"
has a el úl imo á omo, y lanza se en una dinámica compo amen al a moniosa.
8.12. Algunas aplicaciones.
Teniendo en cuen a que a odos nos concie ne más o menos el en enamien o
Audio-Psico-Fonológico, cie os g upos humanos o ca ego ías p o esionales lo son más
pa icula men e.
➢ Los Educado es:
Tomando el é mino en el sen ido más gene al, desde 1a pe sona que se dedica a
la enseñanza has a los pad es... pues no solo cuen a el con enido de lo que se ansmi e
sino ambién la o ma, en cómo se ansmi e. Un ins uc o , un p o eso cuya oz es á mal
colocada o de ec uosa des uye la escucha de los suje os a los que enseña y más si es os
son jó enes.
➢ Los O ado es:
Los polí icos, los abogados, los eclesiás icos o eligiosos, pa a los cuales una oz
co ec a es p imo dial. Todo suje o cuyo campo audi i o es á educido y la oz dañada,
no puede espe a con ence e icazmen e a su in e locu o , pues el mensaje que le en ía
no "pasa á", ya sea po que es a á mal cons uido o po que su sopo e sono o es de mala
calidad.
Cuando un homb e quie e en a en comunicación con o o, y causa le e ec o, es
odo su se en globalidad quien in e iene como una especie de i i icado , ac uando
sob e la o alidad psico isiológica del o o.
La ue za de un homb e adica en ac ua él mismo an pe ec amen e que pueda
hace en a en esonancia al o o o a los o os y o ien a de es a mane a sus dinámicas
in ínsecas.
➢ Los Can an es y los Músicos:
Sabe can a , o oca un ins umen o, es esencialmen e sabe pone se a la escucha
de su p opio lujo e bal, o del sonido emi ido po el ins umen o, con el obje o de
con ola lo mejo .
Y la expe iencia p ueba que la mejo a, en un suje o, de su po encial de con ol po
la escucha le pe mi e adqui i una mayo maes ía de su oz o de su ins umen o.
➢ Los Depo is as:
Pa a des aca en un depo e, es e iden e que son necesa ias unas cualidades
a lé icas especiales y que hay que ene un conocimien o pe ec o de las écnicas y de las
eglas de la disciplina depo i a elegida. Sin emba go, es as condiciones pueden se
comple adas con en enamien os especí icos a los cuales el a le a es some ido y se
cons a a que es o no es aún su icien e, pues hace al a que se alcance un g ado ele ado de
conciencia co po al, ya que los depo es necesi an un comp omiso comple o del se
humano median e el cue po.
Cie os depo es, o cie as écnicas, se an a con e i en un p olongamien o del
cue po, como po ejemplo el enis, la pelo a asca, el billa ,... El diálogo en e el cue po
y la bola de e mina un conocimien o p o undo de la pos u a, en una pe spec i a de
ap oximación des inada a en oca la in eligencia pa a juga con el obje o. Se a a de
conoce a ondo las p opiedades cines ésicas del cue po y ex ae odas sus posibilidades,
pa a sa is ace al máximo las exigencias de las eglas impues as. Los ap endizajes
ecu en al ingenio humano pa a la elabo ación de las no mas, po un lado y pa a su
cumplimien o po o o, en unción de la imagen del cue po en e al obje o.
Concluimos diciendo que en una compe ición depo i a, con una écnica y o ma
ísica igual, se á quien po elación al o o, posea una mejo imagen del cue po el que
log a á la ic o ia. A1 dispone de un campo conscien e más amplio, sob epasa á en
maes ía las posibilidades de concen ación y au ocon ol que empuja an al ad e sa io a
come e e o es.
El Oído Elec ónico desa olla o e ue za p ecisamen e la la e alidad de echa y
pe mi e un au ocon ol psicomo o más ápido; aumen a la esis encia al es ue zo y
acele a la acul ad de ecupe ación; disminuye el ne iosismo e incluso la angus ia y
libe a al suje o de los impedimen os a ec i os o isce ales, la comunicabilidad y abe u a
del suje o aumen a, lo que gene a una mejo in eg ación en el seno de un equipo...
➢ Los Suje os expues os al uido:
Po ejemplo, los ob e os que abajan en un ambien e uidoso, los ingenie os de
sonido, los músicos e incluso los jó enes que escuchan demasiado ue e la música
mode na (música pop gene almen e; una encues a sueca ha mos ado que en 1.970 los
p oblemas audi i os po ag esión sono a en los adolescen es e an diez eces más ele ados
que en 1.956).
Cuando un indi iduo se sume ge en el uido (120, 130 dB...) inmedia amen e el
oído su e una ag esión, que si el suje o no ali ia, al cabo de un mes, la lesión se con ie e
en i e e sible. Pe o hace al a p ecisa que si una in ensidad de 120 dB es dolo osa, bas a
a eces con 80 dB pa a. hace apa ece se ios p oblemas. Po o a pa e, la in ensidad no
es la única causa; la du ación de exposición al uido, la ecuencia de es e, su ca ác e
más o menos inespe ado, modi ica la impo ancia de los daños causados.
A.Toma is cons a ó que cuando un ob e o de edad madu a e a expues o al sonido
de nume osos mo o es de eacción, gene almen e había seguido una p og esión en la
exposición al uido. De es a mane a, había enido la posibilidad de su i una especie de
en enamien o audi i o que lo hacía compo a se como un e dade o a le a en su de ensa
espon ánea y au omá ica con a el uido, es deci , había e o zado y e a maes o de la
muscula u a de su oído medio.
Es o es exac amen e lo que el 0. E. p ocu a median e su acción, puede ayuda a
un suje o a lucha e icazmen e con a la ag esión sono a, y a p o ege se.
Es o es más impo an e an o como la acción del uido puede no solamen e ene
epe cusiones des a o ables sob e la audición sino ambién sob e el uncionamien o del
co azón, la ci culación sanguínea, el i mo espi a o io, el ánsi o in es inal, la ida
ho monal, la isión, el sis ema ne ioso cen al, la memo ia, el equilib io in elec ual y
men al...
➢ La in eg ación de idiomas:
No odos enemos las mismas posibilidades an e el p oblema de la in eg ación de
una lengua ex anje a; pues habla un idioma, es an es que nada adap a la p opia escucha
a las ecuencias acús icas de la lengua. Así, "el don de lenguas" no es an o el don de
habla las sino de oí las...
Se ha comp obado que según las egiones del plane a exis en di e en es ipos de
audición, di e en es oídos que se co esponden ap oximadamen e a las di e en es lenguas.
Cada una de ellas se ca ac e iza po una banda de selec i idad, o "banda pasan e"
pa icula . El oído ancés, po ejemplo, ac úa en e 1.000 y 2.000 Hz, mien as que el
oído español se si úa en e 100 y 500 Hz. La banda pasan e del uso a desde los sonidos
más g a es a las ecuencias más agudas, lo que le da la acul ad de ap ende con más
acilidad las lenguas (algo que se sabe desde hace mucho iempo).
Po el con a io, la imposibilidad de ep oduci e icazmen e una lengua ex anje a,
gene almen e no es más que una o ma de so de a.
An e una in o mación sono a inhabi ual, el oído cambia su pos u a de escucha
pa a oma o a cla amen e de inida, di e en e en odos los pun os de la que el suje o es á
ijado po su lengua ma e na. Y es posible que no sea capaz de cumpli es e abajo de
acomodación.
A o unadamen e, no odo es á pe dido en es e caso. G acias al Oído Elec ónico,
es posible desbloquea el oído que alla con el obje o de c ea a i icialmen e es a
ecep i idad que le hace al a. Es e apa a o pe mi e de ajus a o ex ende a olun ad la
banda pasan e y de es a mane a da al suje o el oído inglés, el español, el alemán,...
"Modi icando la audición de un suje o, enseñándole a oí de una mane a di e en e a la
cual es á habi uado po su lengua ma e na, se desencadena o a o ma de habla , o o
modo de exp esión ca ac e ís ico de la lengua a es udia . Es e e ec o audio- ocal en aña
modi icaciones sob e el imb e, la o ganización del apa a o ona o io, el uso de las
ca idades esonanciales, el ono la ingeo, la espi ación, la mímica, o o an o po la
eacción en cadena que gene a el e lejo de es a nue a mane a de oí en oda la es uc u a
mo ológica que le pe mi i á exp esa se, pensa y exis i a a és de una lengua nue a",
sos iene Toma is.
El Oído Elec ónico pe mi e es a asimilación en p o undidad. Pe o, an es de
empeza el ap endizaje de una lengua ex anje a, es necesa io e ec ua un es udio sob e
las posibilidades de escucha, po muchas azones. Se ha e i icado que si se es á so do,
po ejemplo a las ecuencias supe io es a 2.000 Hz es inú il de que e ap ende inglés
cuya banda pasan e es á cla amen e si uada po encima de es e umb al. En es as

condiciones, no se á jamás co ec amen e asimilada: ¡lo p ime o que hay que hace es
ab i el oído!
➢ Los Ge en es de emp esa:
Al se una ca ego ía de homb es que deben euni unas ca ac e ís icas especí icas,
ambién se engloba ía aquí a emp esa ios, al os ca gos, ejecu i os, negociado es, e c...
Es os homb es necesi an que odas sus capacidades y po encial es én desa olladas
al máximo, an o al ni el ísico como men al; pe o sob e odo les hace al a una maquina ia
ne iosa impecable, lexible y ápida en sus espues as.
En un p oceso co ical que en ejece, los p ocesos ne iosos se escle o izan, la
memo ia no in eg a del odo bien, la concen ación se es uma, las nue as conexiones se
espacian, después desapa ecen.
Además, algo de lo que enemos más necesidad hoy día es de c eado es que sepan
encon a nue as ías pa a con on a los conside ables p oblemas a los cuales nos
en en amos.
El Oído Elec ónico, po su acción di ec a sob e el có ex, po el apo e masi o de
ene gía inmedia amen e u ilizable, ilumina la conciencia y es imula la c ea i idad.
Además, la a monización y la cohe encia de las cu as de escucha es uno de los
elemen os de e minan es en la o mación de equipos es ables, con al o endimien o, pues
los in e cambios se án dis endidos, más nume osos y ecundos.
8.13. Algunos casos eales
P esen amos los da os de cua o pa icipan es indi iduales, cada uno mos ando
elemen os pa ológicos. Se e i icó que no se es aba haciendo ningún o o ipo de
a amien o o e apia con esos cua o pa icipan es du an e el pe iodo de a amien o de la
e apia de escucha. Solo los pa icipan es 2 y 4 con inua on ecibiendo algún ipo de
medicación después del a amien o.
Caso 1: Lena
Lena enía una his o ia de e aso psicomo o gene al y de desa ollo del lenguaje.
No enía un con ac o conscien e con el en o no, no se o ien aba hacia o as pe sonas, enía
endencias au is as, i ía como den o de un capullo y mos aba e asos gene alizados en
habilidades mo o as, an o en g uesas como en inas. El emba azo de la mad e ue muy
p oblemá ico, con pé dida de líquido amnió ico, hemo agia, hospi alización y
medicación (ej. an ibió icos). El pa o, sin emba go, ue no mal y a su iempo. A los 3
meses y medio se la me ió en una especie de aldón pa a o za la a pe manece umbada
sob e su espalda du an e 4 meses, lo que e asó su desa ollo oda ía más. Du an e los
úl imos meses de emba azo la ans e encia de la oz de la mad e no ue nada buena, po
la pé dida de líquido amnió ico y po que la mad e u o que es a en eposo y umbada.
Los an ibió icos in luye on nega i amen e en el desa ollo de la niña. La oz de la ansiosa
mad e ambién cambió hacia onos más g a es, pues enía miedo de pe de a su hija.
La e apia de escucha en A lan is comenzó cuando Lena enía 2 años, ob iamen e
sin es de escucha; así la e apia se basó en la expe iencia del e apeu a. Los pad es
mos a on una g an dedicación has a la edad de 7 años con un o al de 31 ciclos de 5 días,
con un p omedio de seis ciclos po año. El p ime ciclo ue de 12 días con música de
Moza no il ada y can os G ego ianos. Y ya los siguien es ciclos se ue on epi iendo
con un in e alo de al ededo de 6 semanas, con la oz de la mad e il ada a 8000 Hz,
consiguiendo un e o no psicológico a la ase p ena al. Du an e es a ase el pa icipan e
oye los sonidos como en la ase p ena al lo ha ía el e o, es deci , ap oximadamen e sob e
8000 Hz según los expe imen os de Toma is, comen ados an e io men e. Se no ó un len o
p og eso, p ime amen e en el campo del es íbulo (i.e. pequeños mo imien os, luego
algún con ac o isual y una al e nancia en e ag esión y a ec o di igidos a la mad e).
Figu a 2. Mapa ce eb al de Lena du an e (a) y después de la e apia (b) No a. Los cua o
mapas ep esen an las ondas α, β, θ y δ con las ecuencias indicadas. No a que las
di e en es escalas (ba as de colo en e ical), que son un poco más amplias en el caso
B que en el A, indican una ac i idad ce eb al ela i a (deducida de los ol ajes de los
elec odos) con al a ac i idad ce eb al en ojo y baja ac i idad en azul.
Un año más a de, se había p og esado en su desa ollo: mos aba mejo con ac o
con su en o no. A los 4 años, se le hizo su p ime mapa ce eb al ( e igu a 2a). El mapa
ya mos aba un azonable i mo de base en la zona θ (4.0-7.5 Hz), pe o casi nula ac i idad
en las zonas α y β, po lo an o poca ale a. En la ac i idad co ical audio-cogni i a, una
muy débil señal audi i a AEP N200 (e ocada median e el pa adigma audi i o “oddball”)
indicaba una pob e disc iminación au omá ica de es ímulos. Lena escuchaba la oz de su
mad e y ambién se le p opo cionaba una disposición mo o a a a és del Oído
Elec ónico pa a es imula simul ánea y a mónicamen e el có ex mo o y audi i o,
es imulando en pa icula el es íbulo con onos g a es y la cóclea con onos agudos. A
la edad de 5 años, el clínico consiguió po p ime a ez ob ene un es de escucha ( e
igu a 3).
Figu a 3. Tes de escucha de los oídos de echo e izquie do de Lena. Los de a iba du an e
la e apia y los de abajo después de e mina la. No a: Los e o es espaciales en la
conducción aé ea se indican con es ellas azules sob e la línea y en la conducción ósea
con c uces ojas en la pa e baja del es .
La conducción ósea (línea oja) es ma cadamen e al a, lo que es ca ac e ís ico de
los niños que i en en su p opio mundo. El desequilib io apa ece en las ecuencias bajas,
ep esen an los p ocesos neu onales ege a i os; en las ecuencias medias, po an o en
la comunicación y en el desa ollo del lenguaje; y en las ecuencias al as que ep esen an
los p ocesos de pensamien o. La conducción aé ea (línea azul) sigue el mismo pa ón pe o
a un ni el mucho más bajo, lo que indica una pob e pe cepción y comunicación con el
mundo ex e io , así pues una ale a baja. Lo mismo se obse ó en el mapa ce eb al,
indicado po una casi comple a ausencia de ac i idad de ondas alpha (α) po odo el
c áneo. La g an can idad de e o es espaciales indican deso ien ación y con usión. La
ans e encia de sonidos po conducción ósea en el c áneo causa los e o es espaciales de
la izquie da a la de echa o ice e sa y se elaciona con la ausencia de ac i idad alpha
obse ada en el mapa ce eb al. Pos e io es a amien os acele a on el desa ollo,
Caso 4: Amb oise
Amb oise, un chico, mos aba un g an e aso en el desa ollo gene al, nació
p ema u amen e, un mes an es de iempo, y al cabo de un mes y medio su ió a aques
epilép icos; a la edad de 2 años se cayó y golpeó la cabeza, lo que esul ó en un daño
ce eb al, en conc e o hemo agia ce eb al, que a ec ó p edominan emen e el lóbulo
on al y el lóbulo empo al izquie do; él mos aba un compo amien o caó ico, po lo que
e a di ícil maneja le. A causa de su edad (2 años) no se le pudo hace un es de escucha.
El p ime mapa ce eb al EEG se omó al p incipio de la e apia y mos aba un i mo de
base muy len o de 2 a 5 c/seg en ondas del a (δ), con un máximo en la egión pos e io y
con una cie a dominancia en el lado izquie do, a F3, T3 y T5 ( e igu a 7). En el
pa adigma “oddball” del po encial audi i o e ocado al an las es uc u as esenciales
N100, N200 y P300, lo que indica se ios p oblemas de pe cepción audi i a. T as un
p ime ciclo de 14 días, con inuó odo el año 2003 con a ios ciclos de 6 días y descansos
de unas 6 semanas. Reaccionó muy bien y mos ó mejo as impo an es, en especial en el
mo imien o de las pie nas, b azos y manos. Incluso empezó a balbucea . La mejo a se
puede e ambién en el EEG omado a inales del 2003 ( e igu a 7b). Pa ecía habe una
mayo a monía en el campo de ondas del a (δ). Han desapa ecido las endencias
epilép icas, y se le edujo la medicación Epi omax. El pa adigma “oddball” PAEs
mos aba aho a débilmen e espues as de N200 (disc iminación au omá ica de es ímulos)
y P300 (disc iminación pe cep i a conscien e). Amb oise has expe imen ado un g an
p og eso en solamen e 6 meses de e apia de escucha. Se le ecomendó con inua con una
e apia in ensi a du an e unas 6 a 9 semanas.

FIGURA 7. Mapas ce eb ales de Amb oise an es (a) y después de la e apia (b). No a.
Hay di e en es escalas en los mapas a y b, siendo un ac o 2.8 mayo en el caso b. Indica
ac i idad ce eb al ela i a (deducido po los ol ajes del elec odo) con el colo ojo
pa a al a ac i idad ce eb al y azul pa a baja ac i idad ce eb al.
9. CONCLUSIÓN
Nos encon amos an e un mé odo que posee la capacidad de mejo a las cualidades del
se humano hacia ho izon es muy lejanos e ilimi ados, pues el mundo es á en cons an e
eno ación y ello pe mi e que, como odo en la ida, es e mé odo e olucione aún más.
El oído es conside ado un ó gano supe io jugando el ol de enlace en e la conciencia y
la pe sona, y en e és a y su medio ambien e.
Ó gano supe io , po lo an o, en la cons ucción y la aducción del pensamien o, pues o
que asegu a el eco ido po medio de una oz bien colocada, bien imb ada y
a moniosamen e modulada, donde eside el undamen o de oda comunicación humana.
Libe ado de la in luencia y de an iguas inhibiciones po un descondicionamien o neu onal
e ec i o, el se pa icipa a o almen e en las ac i idades que le dan la noción de exis i , su
pe cepción es á conside ablemen e más a inada y su in eg ación es al que no hay más
que una con inuidad en e su có ex y el uni e so que lo odea.
Es a á i memen e anclado en la ealidad, y pasa á ácilmen e de la escucha de su "mundo
in e io " a la escucha de su medio ex e io , no a e ándose más a escalas de alo es
escle osadas y caducas. Su plas icidad y capacidad de adap ación son eno mes, sabe
acusa con inuamen e alo es an iguos pa a ap ende o os más e dade os, o más aco des
con el iempo ac ual.
Es as acul ades son esenciales en nues o mundo que es á en pe pe ua e olución y que
exige e isiones en muchas cues iones. El oído elec ónico en aña una madu ación del
se , al di igi se di ec amen e a las es uc u as ce eb ales, y según un p og ama basado en
las leyes del desa ollo humano, sumándole a es o la en aja de que ejecu amos écnicas
no in asi as, po la an o el suje o no su i á un daño ísico ealizado de o ma ex e io ,
sino que se á ecep o de un a amien o sono o que mejo a á sus cualidades.
Es necesa io insis i sob e el hecho que el O.E. no iene de ningún modo como único in,
el de condiciona a i icialmen e al suje o, es deci , no es una máquina pa a uni o ma los
oídos y los ce eb os en unción de un modelo a bi a io. Es, po el con a io, un
ins umen o capaz de ayuda al indi iduo auma izado, us ado, inadap ado o
bloqueado po algún inciden e de su ida a eencon a a a és de la plena abe u a -es
deci la plena libe ación- de sus pe cepciones audi i as, la libe ad posi i a de su
na u aleza y la libe ad ac i a de su des ino, así, a a és del a amien o ob end emos una
ía a segui pa a la consecución del obje i o que se pe sigue, la po enciación y o denación
de los a ibu os del pacien e, as o nados o no desa ollados del odo, po cualquie
mo i o de su ida.
Po an o, se a a más bien de un p oceso libe ado que asocia un descondicionamien o
p e io a un econdicionamien o e ec uado median e no mas ideales. Su campo de acción
es pues inmenso, puede e o na el equilib io de se es humanos muy pe u bados, y
desa olla al máximo las capacidades humanas al do a de un buen equilib io na u al. Po
es os concep os, el oído elec ónico puede se u ilizado masi amen e pa a el eciclaje de
adul os, pa a despe a su ac i idad co ical ecuen emen e ado milada, pues muchos
adul os pe manecen en el ondo "disléxicos" que se igno an; es án muy dis aídos y su
pode de concen ación es débil, no ienen casi memo ia, leen de mane a supe icial y mal
in eg ada, lle an sus cue pos como ajes mal ajus ados y moles os, se a igan con
acilidad, sin ono, dep esi os, e c.
El oído elec ónico puede incluso con adul os de cie a edad pe mi i les desa olla sus
posibilidades comple as de adap ación, de hace le eencon a su i alidad, su deseo de
enace y de comunica con nue os ambien es sociales y p o esionales, en de ini i a, de
pe segui y ob ene lo que un se humano quie e y puede llega a se .
10. BIBLIOGRAFÍA
 Bence,L y Mé eaux,M. (1988). Guía p ác ica de musico e apia. Ba celona, págs.
17-35 y 163-168.
 C uz Conejo, L. (s. .). La oz y el habla. P incipios de educación y eeducación.
EUNED, págs. 23-24.
 Colabo a o io (s. .). La música: i mo, melodía y a monía. Recupe ado de:
h ps://colabo a o io.ne /xphnx/mul imedia/audio/2017/la-musica- i mo-
melodia-y-a monia/
 Díaz, M y Gi áldez, A. (coo ds) (2007). Apo aciones eó icas y me odológicas a
la educación musical. Ba celona.
 Ducou neau,G. (1977): Musico e apia. La comunicación musical: su unción y
sus mé odos en e apia y eeducación. Mad id, págs. 46-107.
 Dewhu s -Maddock. (1993): El lib o de la e apia del sonido. Cómo cu a se con
la música y la oz. Mad id, págs. 8-91.
 La anchy, C, Pa edes, M y Pe ei a, L. (1999). Música, a e y ida. Manual pa a
la educación a ís ica en la enseñanza p e-básica y básica. Ba celona.
 Mane eau, G. (1993). Música y Educación. Mad id.
 Sabba ella Ricca di, P. (2006). In e ención musical en el alumnado con
necesidades educa i as especiales: delimi aciones concep uales desde la
pedagogía musical y la musico e apia. Uni e sidad de Cádiz, Facul ad de Ciencias
de la Educación.
 Ald idge, D., (Ed.). (1999). “Music The apy in Pallia i e Ca e”. Lond es, Jessica
Kinglsey.
 Ame ican Music The apy Associa ion. (1999): 1999 Membe sou cebook. Sil e
Sp ing, MA, Ame ican Music The apy Associa ion.
 Ba le , D. L. (1999): “Physiological Responses o Music and Sound S imuli”. En
D. A. Hodges, (ed.) Handbook o Music Psychology, págs. 343-385.
 Baye , R. (1993): His o ia de la es é ica. Mad id, Fondo de cul u a económica,
págs. 101-175.
 Be és de To o, M. (2000): Fundamen os de musico e apia. Mad id, Mo a a.
 B uscia, K. (1997): De iniendo musico e apia. Salamanca, Ama ú.
 Canadian Associa ion o Music The apy (1992). Music The apy. A Heal h Ca e
P o ession. Wa e loo, ON.
 Clai , A. A. (1996): The apeu ic uses o music wi h olde adul s. Bal imo e,
Heal h P o ession P ess.
 Da is, W. B. G elle , K. E., y Thau , M. H. (2000): In oduccion a la
musico e apia. Teo ía y p ác ica. Ba celona, Boileau.
 Dok e , D. (1995): A s he apies and clien s wi h ea ing diso de s. Lond es,
Jessica Kingsley.
 Ga cía-Albea, E. (1995): Te esa de Jesús: una ilus e epilép ica. Mad id.
 Gas on, E. T. (1968): Music The apy. Nue a Yo k, The Macmillan Company.
 G elle , K. E. y Hanson (Eds.) (1995). Music The apy p og amming o
indi iduals wi h Alzheime ´s disease and eala ed diso de s. Iowa Ci y,
Uni e si y o Iowa.
 Ha e , G. y cols. (1989): “El p oblema psicosomá ico de la emoción musical”.
Música, Te apia y Comunicación, 5. CIM, Bilbao.
 He ne , K. (1935): “The a ec i e cha ac e o he majo and mino modes in
music”. Ame ican Jou nal o Psychology, 47, págs. 103-118.
 He ne , K. (1936): “Expe imen al s udies o he elemen s o exp ession in music”.
Ame ican Jou nal o Psychology, XLVIII, págs. 245-268.
 He ne , K. (1937): “An expe imen al S udy o he A ec i e Value o Sounds and
Poe y”, Ame ican Jou nal o Psychology, 49, págs. 419-434.
 Jaques-Dalc oze, E. (1910): Re o ma de la enseñanza.
 Jaques-Dalc oze, E. (1921): Ri mo, música y educación. Nue a Yo k. G. P.
Pu man´s sons.
 Jaques-Dalc oze, E. (1992) Today de Badman.
 Ka sh, S. y Me le-Fishman, C. (1998): The music wi hin you. Guilsun, NH,
Ba celona Publishe s.
 Ka z, E. (1994): “C ea i i y, a and he disabled indi idual”. In e na ional
Jou nal o A s Medicine, (3), 2, págs. 30-33.
 León Sanz, M.P. (1990): La musico e apia en España du an e el siglo XVIII.
Tesis doc o al. Facul ad de medicina, Uni e sidad de Na a a.
 León Sanz, M.P. (1991): “Li e a u a médica española sob e musico e apia en el
siglo XVIII”, Nasa e. Re is a A agonesa de Musicología, VII (2), págs. 73-158.
 León Sanz, M.P. (1991): “Teo ía de la acción e apéu ica de la música en la
medicina del siglo XVIII”, Nasa e. Re is a A agonesa de Musicología, IX (1),
págs. 79-118.
 Ma an o, C. D. (1993): “Music The apy and S ess Managemen ”. En P. M.
Leh e y R. L. Wool olk, P inciples and p ac ice o s ess managemen , págs.
407-442. Nue a Yo k, Guild o d P ess.
 Ma eno , M. (1967): Guía didác ica del maes o. Buenos ai es, Rico di.
 Ma eno , M. (1993): P incipios undamen ales. Buenos ai es, Rico di.
 Mun o, S. y Moun , B. (1978): “Music he apy in pallia i e ca e”, Canadian
Medical Associa ion Jou nal, 119, págs. 3-8.
 Na ional Associa ion o Music The apy (1996): 1996 Membe sou cebook. Sil e
Sp ing, MA: Ame ican Music The apy Associa ion.
 O , C. (1994) Música poé ica.O /Schulwe k. Colección comple a (&CDs).
RCA Víc o Seal, BMG.
 Sanuy, M. y González, L. (1969): Música pa a niños. Mad id, Unión Musical
Española.
 Simon on, C., Henson, R. y Hamp on, B. (1993). Sana es un iaje. El pode de
la men e y del espí i u en la supe ación de en e medades g a es. Ba celona,
U ano.
 Sanjosé Huge , V. (1997): Didác ica de la exp esión musical pa a maes os. Piles.
Valencia.

 Sche e , K. P. y Oshinsky, J. S. (1977): “Cue U ilisa ion in Emo ion A ibu ion
om Audi o y S imuli”. Mo i a ion & Emo ion, 1, págs. 331-346.
 Sea s, W. (1968): “P ocesses in music he apy”. En: E. T. Gas on (Ed.), Music in
he apy, págs. 30-44. Nue a Yo k, Macmillan.
 Thau , M. H. (1990): “Neu opsychological p ocesses in music pe cep ion and
hei ele ance in music he apy”. En R. Unke e (Ed.), Music he apy in he
ea men o adul s wi h men al diso de s. Nue a Yo k, Sch ime Books.
 Willems, E. (1961): Las bases psicológicas de la educación musical. Buenos
Ai es, Eudeba.
 Willems, E. (1962): La p epa ación musical de los más pequeños. Buenos Ai es,
Eudeba.
 Willems, E.(1964): El i mo musical. Buenos Ai es, Eudeba.
 Willems, E. (1981): El alo humano de la educación musical. Ba celona Paidós
S udio.
 Willems, E. (1985): L´O eille musicale, I-III. F ibou g, P omúsica.
 Willems, E. (1994): El alo humano de la educación, Ba celona, Paidós.
11. AGRADECIMIENTOS
Debemos hace una mención especial a quienes nos han acili ado eno memen e
la búsqueda de in o mación ace ca del mé odo Toma is; pues o que, sin su ayuda,
p obablemen e no hab íamos es ado a la al u a del p esen e abajo.
Ag adece a Ra ael San iago Falcón, di ec o del Cen o Toma is Se illa, que nos
haya p opo cionado la bibliog a ía su icien e pa a ahonda de mane a más igu osa en los
aspec os menos conocidos del mé odo c eado po el D . Al ed Toma is.
In o mación del cen o:
in o@ oma isse illa.com
www. oma isse illa.com
12. ANEXOS
12.1. El OIDO MUSICAL Y LA ACCION PSICOLOGICA DE LOS
SONIDOS
¿Po qué la música mili a hace mo e se a las masas? ¿Po qué a Zino
F ancesca i no le gus aba ac ua en la Ope a de Niza? ¿Po qué los neg os a icanos
no han podido in en a el S adi a ius? ¿Po qué algunos monjes no desean que se les
p i e del la ín? El P o . Toma is esponde a es a y o as cues iones en es e nue o a ículo
de la se ie que SON MAGAZINE le iene dedicando desde el No 30.
SON MAGAZINE: Se acos umb a a deci que los g andes músicos " ienen oído".
Us ed se ha in e esado pa icula men e en es e ó gano. En unción de su p opia
expe iencia, ¿qué sen ido da a es a exp esión?
PROF. TOMATIS: Pa a mí el que iene oído, es alguien que ha lle ado su
apa a o audi i o al pun o de e olución más ele ado. Sin que e hace un juego de
palab as, di ía que el sen ido p o undo de " ene oído", es " ene escucha". La
mayo ía de las pe sonas es án con encidas de posee una buena escucha y sin
emba go, no es así. La escucha es quizás lo menos compa ido del mundo.
SON: ¿Qué de inición pod ía da nos?
TOMATIS: Es la posibilidad de pone oda la pe cepción in e na al se icio
del análisis de las in o maciones sono as que ienen del ex e io y de aduci las a
con inuación en lenguaje pa a los demás.
SON: La escucha, no consis e pues simplemen e en escucha ....
TOMATIS: ¡Desde luego que no! Tene oído, pa a un músico, no se educe a
sabe escucha la música. Ni siquie a a pode ep oduci lo que escucha, pues nadie
p e ende que los magne ó onos engan oído. Tene oído es pode pe cibi cosas, eso
que llamamos "inspi ación", e in eg a las g acias a un apa a o audi i o de una
calidad excepcional. Es necesa io que así sea pa a cap a con exac i ud, a a és de
los sonidos, la imagen sono a que a a se pe cibida.
SON: ¿Qué deci en onces de la so de a de Bee ho en?
TOMATIS: Al p incipio poseía una escucha in e na ex ao dina ia. Después
pe dió su audición, lo que le ocasionó di icul ades c ecien es pa a exp esa lo que él
oía en sí. Es o puede explica los e o es en a monía que empezó a come e a pa i
de una cie a época. Su música, muy aé ea inicialmen e, se con i ió en un a e que
nos ecue da las ma chas mili a es.
SON: Pensamos gene almen e que el oído musical es un don. ¿Cuál es su pun o
de is a al espec o?
TOMATIS: Me explica é con una anécdo a: iniciaba mi ca e a de médico,
hacia sus i uciones y ecibí en consul a a una seño a que que ía impe iosamen e que
encon a a algo en su oído. "¿No encuen a us ed que al a alguna cosa?", me decía
en cada isi a. Yo mi aba desespe adamen e y no eía nada ano mal. Todo se acla ó
cuando al in me con esó que ella deseaba a oda cos a ene oído musical y no lo
conseguía. Su conclusión ue que segu amen e le debía al a algo. No me omé su
p oblema muy en se io y le p esc ibí ...una inyección de algunas go as de sin onía de
Bee ho en! Hoy me doy cuen a que e a ella quien enía azón: el oído musical iene
sus ca ac e ís icas especiales. No se en, desde luego, pe o se pueden analiza .
SON: ¿Hay pues espec o a es e pun o, una sepa ación ya desde un p incipio, en e
los que poseen es e don y los que no?
TOMATIS: Es a sepa ación exis e, pe o no se ins au a desde un p incipio,
bien al con a io. En el momen o del nacimien o odos poseemos dones
imp esionan es. El incon enien e es que la ida es á o ganizada de al o ma que se
nos impide explo a los. Ce amos nues o oído y poco a poco nos emos
"ampu ados" de nues as p opias i udes. A los cinco años, el p oceso de eg esión
es á ya bien ins au ado. A los 6-7 años, uno puede ene un oído que ya no ale nada.
SON: Pe o es o no es necesa iamen e así pa a odo el mundo...
TOMATIS: No. Y es po eso que las pe sonas do adas de un excelen e oído
musical nos pa ecen excepcionales. Moza u o la sue e de compone música desde
los cua o años. Aquellas pe sonas que han es ado en con ac o con la música desde
muy emp ano, conse an gene almen e su oído p imi i o.
SON: En cie o modo, ¿es en onces la música la que con o ma al oído musical
TOMATIS: Voy aún más lejos. Pienso que la música con o ma al homb e en
su o alidad. Muy p obablemen e, el se humano ha can ado, ha bailado mucho
an es de habla . Los dos labe in os del oído son incon es ablemen e ó ganos
musicales, y la zona co ical a ibuida al lenguaje no ha hecho sino supe pone se a
la zona o iginal a ibuida a la música. Me sucede a menudo que un ac o me con iese
su admi ación po los can an es, que saben memo iza no solamen e un ex o, sino
ambién la línea melódica. Es án en un e o : cuando uno se quie e aco da de un
ema musical, es la música la que iene p ime o y g acias a ella podemos eco da
las palab as. Es o explica po qué nues os an epasados podían e ene 70000
e sículos de la Biblia. Los ecu sos mnemo écnicos pues os en acción e an
canciones simples, al mismo iempo que se implicaba el cue po, en mo imien os
hacia a ás y hacia delan e, po ejemplo. Es a implicación co po al e a an e odo
una implicación del labe in o del oído. La música iene en ayuda de la palab a. A la
in e sa, podemos deci que de ás de oda palab a de calidad, hay una ac i ud
undamen al musical. Aquellos que saben habla bien, son músicos del lenguaje,
modulan y u ilizan las palab as cuidando el i mo, e c.
SON: Us ed dice que en unción de la impedancia del luga , cada pueblo, o casi,
iene su oído pa icula , es deci , una cu a de audición especí ica. Se cons a a además,
que muchos de es os g upos humanos poseen una música adicional p opia. ¿Los dos
enómenos es án elacionados en e sí?
TOMATIS: Po supues o. En Á ica po ejemplo, las e nias que p ac ican
música poli ónica, son las que habi an en egiones boscosas. La in luencia de los
múl iples uidos y umo es del bosque es de e minan e. En el Chad, país desé ico,
la música es á con iada a la única oz del am- am. La impedancia del luga , unido
a la psicología pa icula de los na i os, hace que en un momen o dado apa ezca una
o ma de música bien de e minada, la cual, condicionando la escucha del g upo, a
12.2. En e is a al D . Al ed Toma is Ma ie Bo ell Re is a Psicologías. Diciemb e
1991 T aducción: Juan An onio Timo .
Somos odo oído.
Desde hace 40 años, el D . Al ed Toma is iaja po los eco ecos de nues os
apéndices audi i os. Pa a él, en las conca idades del oído es donde el homb e debe busca
la uen e de su equilib io. A lo la go de es a en e is a, le hemos p es ado nues o oído
más a en o...
Psicologías: Ha esc i o sob e el emba azo y el au ismo, los é igos y la música,
la dislexia y el ap endizaje de lenguas ex anje as... En el cen o de odos sus abajos: el
oído. ¡Realmen e, es an sumamen e impo an e!
D . Toma is: El oído me ece más a ención de la que se le concede en la ac ualidad.
¡No es solo un ó gano hecho pa a p oduci o i is! De ás de es e pequeño apéndice, es á
nada menos que el ce eb o. El oído apa ece an es incluso que el sis ema ne ioso. A lo
la go de la e olución, el oído ha p og esado a sal os y el ce eb o ha seguido es e
mo imien o. El oído iene dos unciones. En p ime luga , da ene gía al ce eb o. Es una
dinamo. Y es así pa a odos los se es i os, desde el pez al homb e. En segundo luga ,
nos pe mi e si ua nos en el espacio. G acias a él, podemos e gui nos, subi , baja ,
pasea nos... Cuan a mayo mo ilidad enemos, más se pe ecciona el oído.
¿Se e i ica siemp e es a e olución pa alela del oído y el ce eb o?
Más o menos. Exis en animales como la se pien e, do ados de un ce eb o
conside able, pe o p ác icamen e so dos. Y a la in e sa, los mu ciélagos ienen un oído
inísimo a pesa de ene un pequeño ce eb o. Pe o son excepciones. Al pe ecciona se el
oído se do a de ó ganos suplemen a ios:
El es íbulo, el sáculo, la cóclea... Son ellos los que ga an izan al homb e la
e icalidad. Pe o lo más impo an e, es que el oído nos pe mi e escucha . Los animales
oyen. Los mamí e os, de cuando en cuando, escuchan du an e b e es momen os. Pa a se
capaz de escucha el homb e u o necesidad de que su ce eb o aumen ase de mane a
abulosa. Yo c eo que el homb e es á hecho pa a escucha .
¿Cuál es la di e encia en e escucha y oí ?

Oí es un enómeno pasi o. El sonido nos inunda. Pe o hay que asumi se pa a
escucha , es un ac o olun a io que de e mina inmedia amen e la e icalidad y
desencadena la comunicación. Las ascesis adicionales lo epe ían sin cesa —
¡Escucha!“ Sin duda po que las gen es no lo hacían. Las adiciones dicen con ecuencia
lo mismo: —Escucha y e ás“. Fo mula di ícil de comp ende pa a noso os, pues
i imos en un mundo isual con inuado de la iloso ía g iega y la ina. Nos ocupamos
mucho de niños au is as, que ienen oídos enomenales, pe o que no en nada, pues o que
no escuchan nada.
¿De dónde iene la impo ancia del oído?
Es e ó gano iene más in luencia de lo que se piensa. El es íbulo, que es la pa e
más a caica, ine a absolu amen e odos los músculos del cue po. Todos nues os ges os
su gen del es íbulo. A lo la go de su e olución, el oído se ha do ado del ó gano de Co i
que con iene células p o is as de un cilio, como los p o ozoos. Cuando es as células se
a o ian, el cilio del que es án equipadas se uel e más impo an e, y da nacimien o al
pelo. El pelo es una ocación cu ánea del oído. Al con a io, cuando la célula de Co i
pie de su cilio pa a desa olla su cue po, se o ganiza pa a da nacimien o a odos los
ó ganos sensibles de la piel. Casi se puede deci que el homb e es un oído en su o alidad.
No sólo nos comunicamos con el oído, ambién lo hacemos con el cue po. Habla a o o,
es in e p e a con nues o cue po y con el cue po del o o. Quien no iene miedo de su
cue po puede hace lo ib a cuando habla y sen i lo en su in e io . Es a la ez una mane a
de conoce se mejo y de comunica se mejo . De la misma o ma, se puede ap ende a
hace ib a el cue po desde el in e io pa a no ene más miedo.
Se piensa enseguida en los can os sac os: el can o g ego iano, el —Om “de los
ibe anos.... ¡Qué bien lo conocían los an iguos! Can aban pa a eca ga el ce eb o, y pa a
ene el con ol del cue po, que lo sus en a. Desg aciadamen e, los escuchan es son aún
un núme o ex emadamen e educido. Pe o c eo que el homb e es á en camino de se
escuchan e.
Pa a us ed, ¿cuál es la p óxima e apa e olu i a?
Es una p og esión ine i able. Los g andes escuchan es son aquellos que escuchan
al o o. ¡Ahí es nada! Nos en en a íamos con menos p oblemas sociales si cada cual
supie a escucha al o o. Vi imos en un mundo de malos escuchan es, de diálogo de
so dos. Pe o eso no es odo. Los buenos escuchan es saben ambién escucha su p opio
cue po. El ímpano es á ine ado po los ne ios pa asimpá icos. Si sabemos escucha
desde el in e io , sab emos cómo es á nues o co azón, nues a espi ación, nues a
diges ión... Todas las soma izaciones se hacen a lo la go de es os dos ne ios. ¡Ahí es á
la pa ología psicosomá ica! Sabe escucha nues o cue po, e i a ía sin duda nume osas
pa ologías.
Pe o cuando hablamos de escucha nues o cue po, no nos imaginamos que el oído
pa icipa en esa escucha. Pensamos más bien en oma conciencia del p opio cue po.
Al habla de oma de conciencia, ocamos el úl imo ni el de la escucha. Po que
quien sabe escucha a más allá de odo aquello de lo que acabamos de habla . Llega
incluso a escucha el Uni e so. La escucha se ans o ma en una acul ad del más al o
ni el. Es el con ac o con la conciencia.
¿Qué en iende us ed po conciencia?
Nues o ego es al que que íamos oma conciencia. ¡Pues, no! Es la conciencia
la que nos oma, la que nos inunda. Es amos odeados po ella, y nos pasamos el iempo
echazándola. Si enemos el oído comple amen e abie o, se puede en abla un diálogo
con el Uni e so. Es él el único que habla. Noso os no hacemos sino ansc ibi , a a és
de un ansmiso , llamado ce eb o, lo que el Uni e so ha que ido exp esa . ¡Somos unos
ansc ip o es de muy bajo endimien o!
¿Cómo ap ende a escucha ?
P ime o es necesa io despe a el oído. Pa a ello, u ilizamos los sonidos il ados
y el Oído Elec ónico. Los sonidos il ados son sonidos sin memo ia, sonidos que no
podemos asocia a ecue dos. Po es a azón son il ados de mane a que el suje o los
escucha como lo hacía —in ú e o“. Con los niños, se u iliza la oz de la mad e cuando es
posible. En los o os casos, es sob e odo, música de Moza . Pe o además es necesa io
que los sonidos pene en e dade amen e has a nues o ce eb o. Pa a ello ecu imos al
Oído Elec ónico. Es un apa a o que pe mi e ecibi el sonido exac amen e como debe ía
hace lo un oído humano que uncionase pe ec amen e. Ac ualmen e se sabe que el 90%
de las ib as del ne io audi i o son e e en es: pa en del ce eb o pa a i hacia el ex e io .
Cuando us ed ecibe un sonido, el ib a en el oído in e no y después en el oído ex e no.
Es como si us ed es u ie a en una o aleza: cuando llega un isi an e, us ed in en a sabe
quién es, después ab e la pue a in e io an es de baja el puen e le adizo. ¡Escuchamos
lo que que emos escucha ! Obligando a las pue as a ab i se, ayudamos a ensa el
ímpano, hacemos abaja al músculo del es ibo y así obligamos al oído a o ma se.
¿Se eeduca el oído como se eeduca un miemb o que ha es ado escayolado?
¡Exac amen e! El oído se eeduca en la unción de la escucha. Pa a que el ce eb o
uncione, se necesi an cua o ho as y media de es imulación dia ia, a azón de 3,5
milla dos de es ímulos po segundo. Así puede llega a pe cibi odo lo que nos odea.
¡No hay pe sonas que engan g andes ideas! Las ideas les son dadas. Eso es la in uición.
Eins ein dijo: —El genio, es una chispa una ez en la ida, y quince ho as de abajo
dia io“. Moza e a, más que un genio, un g an escuchan e. Pe o el pe cibía odo lo que
le odeaba pe ec amen e.
A p opósi o de Moza . ¿Según us ed, su música es un ins umen o de desa ollo
/c ecimien o pe sonal, es deci de e apia?
La música es un ins umen o ex ao dina io, que ha sido descuidada. Hemos
p obado oda clase de músicas y siemp e ol emos a Moza . Cuando se escucha Moza
con el Oído Elec ónico, il ando el sonido, el pulso aumen a inmedia amen e a 120
pulsaciones po minu o. ¡Como él! Moza man u o oda su ida un pulso ápido, un pulso
de niño, sin duda po ello se ago ó muy ápidamen e, mu ió muy jo en. Pe o pa a goza
del bene icio de la música, es necesa io ene un buen oído. Alguien que escuche a Moza
con un oído dis o sionado solo pe cibi á uido. La musico e apia, po ejemplo, nunca
iene en cuen a la acul ad de in eg ación del suje o. No es su icien e con ecibi sonidos,
es os ienen además que se co ec amen e dis ibuidos po odo el ce eb o. Tenemos un
ce eb o p imi i o, el álamo, que asegu a la dis ibución de la in o mación.
Desg aciadamen e, es a es uc u a es ambién ecep o a de nues a ida a ec i a.
Si es á sob eca gado, no puede ealiza co ec amen e la dis ibución. El oído es á en la
enc ucijada de mul i ud de uni e sos. Me ha pe mi ido en a en nume osos ámbi os,
desde la al a de escucha o al, que co esponde a la psiquia ía, has a el de las lenguas
ex anje as.
¿Es es e el ema del segundo lib o que acaba de publica ?
Me he dado cuen a que al nace odos los oídos son iguales, en cualquie incón
del mundo. Es el medio sono o el que cambia. Las a iaciones es án ligadas al ambien e,
a las condiciones climá icas, a la cualidad del ai e... El oído se o ma pa a ecibi los
sonidos co espondien es a su lengua ma e na. Si se le pe mi e escucha de mane a
di e en e, el suje o puede ap ende cualquie lengua. Todos enemos la posibilidad de
in eg a cualquie lengua, siemp e que la escuchemos.
¿Puede u iliza se su mé odo como un sencillo ins umen o de mejo a del bienes a
y del equilib io?
¡Sí! Cada ez ecibimos más pe sonas que no ienen p oblemas especí icos y que,
sencillamen e, buscan conoce se mejo , p og esa /e oluciona . ¡No es p eciso ene un
p oblema g a e pa a ap ende a escucha !
Con e sación ecogida po MARIE BORREL.
12.3. V CONGRESO INTERNACIONAL DE AUDIO-PSICO-
FONOLOGÍA
CANADÁ - 1978
LOS ASPECTOS MEDICO-PSICO-PEDAGOGICOS DE LA AUDIO-PSICO-
FONOLOGIA
Al ed A, TOMATIS
P esiden e de la Asociación In e nacional de Audio-Psico-Fonología
Con e encia de ape u a en el Cong eso de Mon eal - 8 de Mayo de 1978
LOS ASPECTOS MÉDICO-PSICO-PEDAGÓGICOS DE LA AUDIO-PSICO-
FONOLOGÍA
Muchos de en e oso os, supongo, abo dan po p ime a ez es a en idad
denominada audio-psico- onología. Pa ece, pues, necesa ia una in oducción. Se á co a
-necesa iamen e densa-, pe o pe mi i á dis ibui los pocos udimen os de in o mación
indispensables pa a la comp ensión de las con e encias y de los abajos que an a segui ,
sin abandona po ello -al menos lo supongo- a aquel que es á ya ampliamen e iniciado
en nues a disciplina.
Así, pod íamos de ini la Audio-Psico-Fonología, en su más amplia acepción,
como que es una abe u a, po la b echa de la audición, al uni e so del lenguaje, abo dado
bajo el ángulo de su unción psicológica. Es a ap oximación, nue a pa a algunos, es á,
sin emba go, bien a qui ec u ada y su icien emen e apun alada pa a oma ango en las
en idades exis en es.
En un lenguaje más p ác ico, di emos que la Audio-Psico-Fonología se ins i uye
como una pedagogía de la escucha, una de las pedagogías más necesa ias y, con oda
segu idad, de las más descuidadas.
Pa a sa is ace es a necesidad y palia es e descuido, nues a disciplina ha
elabo ado sus undamen os esenciales. De odas mane as no es ácil habla de la escucha,
siendo e dad que cada uno se c ee do ado de es a excepcional unción. Sin emba go, con
el iempo y una expe iencia, ieja ya de ein a años, puedo deci que en es e sen ido -a
sabe , en la ealización de es a unción- somos los más desa en ajados. A lo sumo,
pod íamos suge i que el homb e, en el anscu so de su exis encia, escala los di e en es
es adios que ha án de él un humano al encuen o de su se , a medida que pene a en una
es uc u a uncional de escucha.
Cuan o más se sabe ende el oído, con esignación y humildad, hacia es a llamada,
mayo se hace la ape u a al o o, al en o no, al uni e so y, en de ini i a, a uno mismo.
Como una mayéu ica, la Audio-Psico-Fonología se p opone hace eco e aquel
pe iplo, bien sea a los que se des ían en su p oceso exis encial, bien sea a los que se
cie an a es a ap oximación, o bien a los que no ienen ninguna pe cepción del mundo de
1a comunicación. De hecho, es a mayéu ica se á una ayuda pedagógica que se o ezca a
los p ime os, un ecu so psicológico que se ponga a disposición de los segundos, mien as
que, pa a los e ce os, se á una ayuda que in en e e i a les su in oducción en el mundo
de la alienación.
La Audio-Psico-Fonología conlle a en su enseñanza dos ma e ias, apa en emen e
dis in as, a sabe , la que concie ne a la e olución de la escucha y la que se elaciona con
el p oceso que conduce del pa lo eo a la exp esión de la conciencia misma. De hecho,
pa a quien sabe oma uelo y ob ene pe spec i a su icien e, es os dos aspec os se han
eunido p on o en un concep o uni a io. La obje i ación así alcanzada e ela,
e ec i amen e, que se a a de una misma y única en idad.
Nues a ap oximación a la audio-psico- onología nos lle a a insis i sob e el hecho
de que la es uc u a misma del pensamien o, p elingüís icamen e es ablecida, dispone de

un cue po humano pa a exp esa se, en el sen ido más eal, es deci , bajo el modo de una
e dade a sec eción. .
De hecho, po es a es uc u a p elingüís ica, nos in e esa despe a , pone en
acción la u ilización del sis ema ne ioso. Y, po usa un é mino de la je ga psicológica
de endencia analí ica, di emos que buscamos susci a el deseo de comunica . Es o úl imo
es, sin duda, en nues a óp ica, la cla e de odo el mon aje lingüís ico, psicolingüís ico y
neu olingüís ico.
Es e deseo de comunica , insc i o en un p og ama e olu i o, puede mani es a se
siguiendo el p oceso ilo y on ogené ico del oído, omado en su globalidad. Po o a pa e,
es e ecue do p ime o, inicial, undamen al, no e ela -cuando se ecue da que
"deside ium", gene ado del ocablo deseo, quie e signi ica la búsqueda de algo ya
i ido-, el impac o induc o del lenguaje en la e olución que conduce a la es uc u a
humana.
Toda la ciencia audio-psico- onológica es á basada en es e conocimien o. Y lo que
ella puede o ece , en con apa ida, si me a e o a deci lo, son los medios pa a eco e
o pa a es ablece es e pe iplo, es e cu sus ilo u on ogené ico es uc u al, a aquellos que,
en g ado di e so, han es ado impedidos pa a eco e los.
Desde en onces se e cómo nues a disciplina log a inse a se en odas las
ac i idades humanas que ocan, de ce ca o de lejos, a la escucha y, po consecuencia, al
lenguaje. Pe o in oduci se no quie e deci eemplaza . En es a di e enciación mal
de inida, quizá mal concebida, más incluso, en ausencia de al di e enciación, se apoyan
desp ecios, se e igen emo es, se es ablecen con usiones con espec o a nues as écnicas.
La Audio-Psico-Fonología no sus i uye nada. Añade una dimensión nue a y una
dimensión que le es p opia, muy especí ica, que odos y cada uno pueden inse a en su
p opia disciplina. De odas mane as es e iden e que, si no se man iene la obse ancia
es ic a de es e conocimien o, de es a consciencia, nues a disciplina co e pelig o,
p incipalmen e cuando p e enda ac ua po sí misma, ue a de lo que puede apo a con
elación a las ac i aciones de las po encialidades del oído. Me explico.
Cada ez que uno de noso os, audio-psico- onólogo, piense que puede, po sí
mismo, hace ap ende una lengua ma e na o un idioma ex anje o, o piense que alcanza
a desanuda un p oblema psicológico, o que, más aún, se c ea ap o pa a cu a al o cual
a ección, pie de el obje o de su ocación eal. Y cada ez que cualquie a le a ibuya
cualidades de pedagogo, de psicólogo, de psicoanalis a, u o as, se engaña.
Se audio-psico- onólogo es pe mi i , que nazca o enazca, se desa olle, se dila e
el deseo de escucha has a ins i ui la pe manencia de es a unción. A pa i de en onces,
el pedagogo end á an e sí oídos ecep i os. El psicólogo en a á en una dinámica
elacional e dade a, enmasca ada y obscu ecida has a en onces po ensiones pulsionales
subyacen es. En cuan o al médico, e á eme ge la pa e de bloqueo somá ico mo i ada
po una de e minada p esión psíquica, o descub i á ácilmen e los o ígenes de las capas
de ondo que su gen epen inamen e del uni e so a ec i o, deplo ablemen e ma cado po
huellas de su pasado indi idual.
Así, la Audio-Psico-Fonología es, y debe segui siendo, una ciencia al se icio de
las demás ciencias humanas: la pedagogía, la psicología y la medicina especialmen e, po
e oca más pa icula men e las palab as dichas es a a de. Fácilmen e comp endo que sea
di ícil admi i de en e y en o al adhesión ales concep os. Sin emba go, así es. Y no
solamen e es así, sino que, a pesa de odas las esis encias que se le an an pa a sus ae se
a ello, no puede se de o a mane a.
¿Qué quie e deci es o?
El oído -en iendo po oído es e apa a o di ícilmen e conocido a a és de su
pabellón que se despliega con elegancia como una in e ogación-, el oído, digo, p osigue
en p o undidad de mane a pa icula men e compleja y delicada, di ícil de comp ende ,
incluso y sob e odo, po el especialis a. En iendo ambién po "oído" odo lo que se asocia
a él en lo que se e ie e al conjun o del ce eb o y de la médula espinal al ni el del sis ema
ne ioso.
Po su si uación ana ómica, g acias a su ac i idad isiológica, y po su unción de
escucha, el oído iene a es a en la uen e y es la uen e misma de los p ocesos que él
mismo susci a y po los cuales es inducido. Me gus a p edica -pe o es o no comp ome e
a nadie nada más que a mí mismo-, que es el lenguaje en su unción ela i a a1 habla,
quien conduce al oído a llega a se lo que es. Me gus a así mismo añadi que és e úl imo
induce, en el sen ido de o ganización emb iológica del é mino, al ce eb o den o de la
dinámica es uc u al que le ca ac e iza.
Así, de es adio en es adio, se inco po a á una unción es uc u almen e
e balizan e a una isiología, ap o echando po sí misma una a qui ec u a ana ómica.
Bajo es e aspec o que la Audio-Psico- Fonología maneja dia iamen e, es in e esan e e
cómo una unción, c eada de nue o en odas sus piezas pa a las necesidades engend adas
po la ida comuni a ia, cambia 1a di ección del o ganismo pa a adap a se a unos
mecanismos que, apa en emen e, nada podía pe mi i que se en e iesen. Considé ese la
esc i u a y la lec u a, po ejemplo, y comp uébese la au en icidad de lo dicho.
Es así como sucede con el oído, an es echamen e implicado en la unción
lingüís ica. Sin emba go, las ap i udes p ime as, isiológicas, omi idas con ecuencia
en e a la eme gencia del nue o empleo implicado po el ac o de la palab a, con inúan
siendo ope acionales, a pesa de odo. Más aún, en caso de buen uso, se án pe eccionadas
y es imuladas hacia la cima de su e icacia.
¿Qué son, pues, es as ap i udes p ime as?
Unas son conocidas, o al menos concebidas como ales; o as son desconocidas y,
po consiguien e, inexplo adas en sus mon ajes isiológicos. Es al oído, en su pa e
es ibula , a quien se deben los p ime os mecanismos labe ín icos; aquellos que noso os
ag upamos bajo el é mino de equilib io. Pe o, mi ando el hecho más de ce ca, de es a
noción de equilib io se desp ende la de asumi la o alidad del cue po en un conjun o
sensi i o- mo o , cons i uido po el u ículo, p o is o de sus canales semici cula es, y po
el sáculo. Es e oma po su cuen a al cue po implica una ac i ud ónica, i a, del músculo,
y un conocimien o implíci o de su sensación p opia. Es a p ime a o ma de conciencia
p opiocep i a c is aliza an o más ácilmen e cuan o que el uni e so ci cundan e en a en
exis encia en la conciencia del indi iduo, po la in eg ación senso ial de la isión, a la
que se asocia el ac o. Po sí mismo, es e se que amanece puede ya si ua se en un uni e so
ci cundan e.
La cap ación y la comp ensión de es e uni e so se ha án posible an o más
ácilmen e cuan o que los campos es ibula es somá icos, que llama emos "campos
in eg ado es es ibula es", es én asociados, a moniosamen e acoplados con los
in eg ado es isuales median e unos mon ajes neu ológicamen e ce ados po
disposi i os especiales a a ios ni eles en e el ojo y el es íbulo.
Es en el segundo plano ilogené icamen e apa ecido en el oído in e no, la cóclea,
y desa ollado con una so p enden e p ecisión con espec o a la ampliación del ce eb o,
es en es e segundo plano, decimos, donde apa ece de nue o el mé i o de es ablece e
in oduci la unción e balizan e. Es a úl ima, que no pod íamos cali ica la de mejo
mane a que llamándola "in eg ado cócleo- es ibula ", o ganiza á el ajus e del in eg ado
es íbulo-somá ico, con el complejo que aduce la ealidad uncional cócleo-co ical y
sus espues as empo o-pon o-ce ebelo-den alo- ubeo- álamo-co icales. Es e úl imo
helicoide, un an o echazable pa a el no- iniciado, nos e ela la p esencia de una o al
implicación del cue po y del encé alo po p oyección de la co eza ce eb al, en el
ce ebelo, mien as que és e, g acias al es íbulo-somá ico, ha ecogido ya las
in o maciones que emanan del cue po.
¿Qué signi ica es o, de hecho? Es o signi ica que un sonido, una palab a, una ase
no son solamen e pe cibidos en el sen ido en que lo concebimos, como si el oído uese un
mic ó ono, sino in eg ados, es deci , abso bidos li e almen e po y en odo el cue po. Así
es el eje ce eb oespinal quien es á implicado en el ac o del lenguaje, y la memo ización
misma es "casualmen e enca nada", ges ualmen e inse ada.
La Audio-Psico-Fonología se p eocupa de la a monización de los di e sos planos
de in eg ación a los que acabamos de hace alusión. Asegu ando las di e en es
coo dinaciones, es a ciencia pe mi e es ablece los mon ajes co po ales y pos u ales de
una buena escucha; concep o que pide, sin duda, se mejo delimi ado. La audición es,
como la isión, un enómeno en el cual podemos econoce g ados de aquiescencia, de
acep ación. Oí pe manece oda ía en el campo de lo pasi o, mien as que escucha
implica el ac o delibe adamen e consen ido.
¿Cómo se llega a es os esul ados? G acias a unos complejos apa a os
elec ónicos, uno de los cuales es denominado "Oído Elec ónico". Bajo es e compues o
gené ico, es e conjun o ha sido obje o de nume osas modi icaciones; se le concibe bajo
la p esión del a ance expe imen al. Sin en a , de momen o, en la pu a écnica, di emos
que el oído Elec ónico iende a compo a se como un "modelo", o lo que se denomina
un "es imulado " que imi a el mecanismo del oído humano. Yo no sé si hemos llegado a
ello o almen e, ¡son an os los mis e ios que con iene el oído hu- mano!, pe o lo que es
cie o es que, cuando conec amos en pa alelo el "modelo" p esun o a la audición de un
suje o pues o a p ueba, las espues as expe imen ales nos con i man que una acción
adap a i a se ha e ec uado po el oído humano a pa i del modelo p opues o.