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Fronteras estatales y derecho humanos: III Conferencia en homenaje al Prof. Dr. Juan Antonio Carrillo Salcedo (Sevilla, 13 de diciembre 2016)

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Fronteras estatales y derecho humanos: III Conferencia en homenaje al Prof. Dr. Juan Antonio Carrillo Salcedo (Sevilla, 13 de diciembre 2016)

Author: Pérez Vera, Elisa
Publisher: Universidad de Sevilla: Facultad de Derecho
Year: 2017
Source: https://idus.us.es/bitstreams/63911021-9b9a-4aa8-8312-222d73cd26ff/download
FRONTERAS ESTATALES
Y DERECHOS HUMANOS
III CONFERENCIA EN HOMENAJE
AL PROF. DR. JUAN ANTONIO CARRILLO SALCEDO
(Se illa, 13 diciemb e 2016)
ELISA PÉREZ VERA
Uni e sidad Nacional de Educación a Dis ancia
Mis p ime as palab as son necesa iamen e de ag adecimien o al Depa amen o de
De echo In e nacional Público (y, de modo especial, a su Di ec o , Joaquín Alcaide) po
su in i ación pa a que es e año impa ie a la con e encia anual en ecue do y homena-
je del p o eso Ca illo Salcedo. Que es e año se si úe en o no al 10 de diciemb e, Día
In e nacional de los De echos Humanos, es algo más que una coincidencia y mues a
que el espí i u de Juan An onio Ca illo sigue i o en su Uni e sidad de Se illa.
Ag adecimien o since o que, po lo demás, esul a compa ible con una esis encia
inicial basada en la oma de conciencia de mi condición de jubilada, con encida como
es oy de que aho a la palab a deben ene la gene aciones más jó enes, pa a las que
el u u o oda ía no es p esen e.
Aho a bien, encida aquella esis encia, la elección del ema esul ó ácil. Cono-
ciendo el pensamien o del p o eso Ca illo, no engo ninguna duda de que en es os
momen os su co azón y su ce eb o, an pode oso uno como o o, se ele a ían con
ue za pa a denuncia el espec áculo, cie amen e obsceno, que la UE es á dando
an e la c isis de los e ugiados. Re ugiados de mil gue as que una polí ica ex e io
«ausen e» en nada ha con ibuido a soluciona y de si uaciones de eme gencia hu-
mani a ia que, con adiciendo su mismo concep o, han acabado po hace se c ónicas,
po «c oni ica se». Po lo demás odos los e ugiados son pe sonas que huyen de
ci cuns ancias que ponen en se io iesgo su ida: el hamb e, la gue a, las pe secu-
ciones eligiosas o é nicas ma an, y la mue e es igual cualquie a que sea la causa
que la o igine.
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Pues bien, en nues o mundo mediá icamen e globalizado (en el sen ido de que
la selección y el en oque de las no icias alcanzan un al o g ado de uni o midad) una
se ie de «p ejuicios» condicionan la comp ensión del enómeno:
An e odo, pues o que es amos en España, me e e i é a un p ejuicio que se
e ie e a nues o país y que encon amos a menudo en los medios de comunicación.
Se a a de la idea, an as eces epe ida, de que España es á en una si uación lími e
en la que iene que hace en e, an e la indi e encia cómplice de Eu opa, a una «in-
ole able p esión mig a o ia», pese al hecho con as able de que apenas un 0.5% de
los e ugiados e inmig an es que llaman a las pue as de Eu opa lo hacen a a és de
nues a on e a su .
Los o os «p ejuicios» a los que me e e i é se p edican de Eu opa en su conjun o,
bien sea como ealidad geog á ica (el con inen e eu opeo), bien sea como en idad
polí ica (la Unión Eu opea). El
p ime o
nos mues a la imagen de una Eu opa asediada
a la que odos los des a o ecidos del mundo que ían accede , cuando es más cie o
que la mayo ía de las mig aciones se p oducen hacia países no eu opeos, con bajas
asas de desa ollo económico. Piénsese, sin abandona nues o en o no geog á ico,
en el núme o de e ugiados/inmig an es que han sido acogidos en el Líbano, en Jo -
dania, en Egip o, en la misma Tu quía...
El
segundo
p e ende aza una ígida línea di iso ia en e e ugiados (que eme-
ían po su ida o in eg idad ísica en los países de o igen) e inmig an es económicos
que nada ienen que eme en ales países, sal o al ez la mise ia o la mue e, en
casos ex emos. Los p ime os me ecen una simpa ía más o menos di usa po que nos
ecue dan episodios de nues a his o ia ecien e, mien as que los segundos, culpa-
bles de pob eza, son is os con especial ecelo como compe ido es en un dep imido
me cado labo al, cuando no como po enciales delincuen es.
Teó icamen e, en elación con es e ex emo, la mayo p o ección de e ugiados
y asilados, en con as e con o os inmig an es, debe ía habe e minado po p o-
po ciona , ambién a los emig an es económicos, un mejo a o en on e a, como
consecuencia de la necesidad de «pa a se a disc imina » si es amos en uno u o o
supues o. Aho a bien, la ealidad nos mues a que, po el con a io, la «peo condi-
ción» de los inmig an es económicos se «con agia» a menudo al a o que eciben
los e ugiados y asilados.
En
e ce luga ,
o o p ejuicio que iende a magni ica se es el de que en e unos
y o os pueden «embosca se» yihadis as decididos a e mina con el modo de ida
occiden al. Pues bien, si a endemos al núme o de íc imas de a en ados e o is as en
los países de o igen y en Eu opa, lle an azón los habi an es de aquéllos que mues an
su emo en e a los e o is as que han nacido y c ecido en suelo eu opeo.
Cie amen e odos es os p ejuicios, que esul an óxicos pa a el a amien o de
las c isis humani a ias que nos odean (y hay que u iliza el plu al po que son más de
una en sus causas y en sus consecuencias), pueden desmon a se sin g andes es ue zos
dialéc icos con los da os en la mano. Aho a bien, hay que eco da que uno de los
asgos ca ac e ís icos de los p ejuicios es el de su esis encia a la e dad: y es que los
que los compa en pa ecen pensa que
no podemos deja que la ealidad a uine el
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F on e as es a ales
y
de echos humanos
con o able y segu o es ado men al a que nos abocan unos buenos p ejuicios bien
alimen ados.
En las an ípodas de ales p ejuicios se p e enden si ua es as e lexiones en las que
p escindi é, en p incipio, de ci as y de alladas ci as legales, que les son p opo ciona-
das dia iamen e po el conjun o de p o eso es de De echo in e nacional público con
una ac ualización que me esul a ía di ícil iguala , pa a cen a me en denuncia unos
compo amien os que el De echo in e nacional no puede ole a y que esponden a
la idea de que las on e as de los Es ados pueden ac ua como líneas di iso ias de
sus obligaciones en ma e ia de p o ección de los de echos humanos.
Nues o pun o de pa ida obligado iene que se , como nos eco da ía el p o eso
Ca illo, (1) la sobe anía de los Es ados, que se aduce en su de echo de con ola la
en ada y pe manencia de los no nacionales en su e i o io. (2) Aho a bien, como él
mismo insis i ía la sobe anía no es una noción absolu a, sino que se in eg a po un
haz de compe encias con igu adas ju ídicamen e.
En el pun o conc e o que nos in e esa el ci ado de echo de los Es ados se encuen-
a condicionado po las obligaciones asumidas en una se ie de con enios in e nacio-
nales que pa a los Es ados eu opeos son básicamen e, a) el p incipio de no de olución
(a . 33 del Con enio de Gineb a 1951 y p o ocolo Nue a Yo k 1967 y a . 19.2 de
la CDFUE), b) la p ohibición de expulsiones colec i as (p o ocolo 4, a . 4 al CEDH y
a . 19.1 de la CDFUE), c) la p o ección de pe sonas y colec i os especialmen e ulne-
ables (Asilo y Re ugio, meno es), y d) el es ablecimien o de mecanismos p ocesales
que ga an icen el espe o de los an e io es lími es: acceso a un ecu so e ec i o (a .
3 del CEDH y P o ocolo 4).
Pues bien, eniendo en men e la compe encia es a al y sus condicionamien os
in e nacionales amos a con as a las, a modo de mues eo, con dos p ác icas
que se desa ollan, espec i amen e, al su y al es e de las on e as de Eu opa,
y cuyo e es imien o ju ídico me ece un análisis c í ico, an o desde el De echo
in e nacional gene al como del De echo eu opeo. Me e ie o, po una pa e, a
las denominadas «de oluciones en calien e», p ac icadas en Ceu a y Melilla, y su
apa en e cobe u a legal po la L.O. de P o ección de la Segu idad Ciudadana,
4/2015, de 31 de ma zo, y su Disposición adicional p ime a que inco po a una
Disposición adicional décima a la L.O. 4/2000, de ex anje ía. Po o a pa e, a la
si uación gene ada as la en ada en igo del Acue do/decla ación conjun a de la
UE y Tu quía. Sin duda, los ejemplos se pod ían mul iplica , pe o los dos elegidos
son su icien emen e exp esi os del enómeno que, en nomb e del p o eso Ca illo,
quie o denuncia an e Vds.
1. Las de oluciones «en calien e» o echazos en on e a.
Con la deno-
minación de expulsiones o de oluciones en calien e se designa la ac uación de las
Fue zas y Cue pos de Segu idad del Es ado consis en e en la en ega a las au o idades
ma oquís
po ía de hecho
de ciudadanos ex anje os que han sido in e cep ados po
dichos Cue pos y Fue zas de Segu idad en zona de sobe anía española; cali icación de
ía de hecho que implica que no se sigue ninguno de los p ocedimien os es ablecidos
legalmen e, con igno ancia de las ga an ías consag adas in e nacionalmen e.
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No hay que se un seguido habi ual de los medios de comunicación pa a eco da
las sucesi as c isis mig a o ias p oducidas en las on e as de Ceu a y Melilla, desde
la década de los no en a del siglo XX, que se han in ensi icado a pa i de 2005,
con picos álgidos desde 2012, po las sucesi as llegadas masi as de inmig an es
undamen almen e subsaha ianos a allas y si gas idimensionales, cada ez más
so is icadas (conce inas) (Melilla), así como po los in en os de accede po la playa
(Ceu a, eb e o 2014).
Las imágenes, con a iaciones meno es, se supe ponen y mues an, po una pa e,
la de e minación y desespe ación de quienes as penalidades sin cuen o piensan que
es án a pun o de alcanza el Eldo ado eu opeo del bienes a y la p ospe idad, po
o a, la i meza de los de enso es de las on e as es a ales. Pocas ealidades esul an
socialmen e an impac an es, polí icamen e an comp ome idas y ju ídicamen e an
cla as. Pues bien, an e el en en amien o que encie an, nues a eacción puede oscila
en e el co azón (que nos inclina ía a ab i las on e as) y la azón (que nos dice que
es necesa io ges iona los mo imien os mig a o ios).
Como es amos en una Facul ad de De echo y el p o eso Ca illo e a un g an ju-
is a, nos man end emos en el mundo de la azón en que si uábamos nues o pun o
de pa ida, asumiendo que los Es ados ienen, no solo el de echo sino el debe , de
egula el acceso a su e i o io, aunque eso sí, espe ando siemp e sus comp omisos
in e nacionales, sob e odo en ma e ia de p o ección de los de echos humanos.
Básicamen e, el De echo español con ola el acceso y pe manencia de ex anje os
en el e i o io a a és de una se ie de mecanismos, odos ellos espe uosos de nues-
os comp omisos in e nacionales. Se a a, de una pa e, de las
denegaciones de
en ada
en los pues os on e izos de quiénes no engan la documen ación exigida
pa a el acceso, así como del p ocedimien o de las
de oluciones
de quienes p e endan
en a ilegalmen e en el país po dis in o luga ; de o a, cuando p oceda, la
salida
obliga o ia
o la
expulsión
as un expedien e sancionado .
Pues bien, en ninguno de es os supues os se inca dina la p ác ica de las «de olu-
ciones en calien e», po lo que p ocede examina los dis in os a gumen os u ilizados
po las au o idades españolas pa a jus i ica las, pa a e , a con inuación, si la nue a
egulación in oducida po la L.O. de P o ección de la Segu idad Ciudadana, bajo la
denominación de Régimen especial de Ceu a y Melilla, alcanza su obje i o «legali-
zado ».
En un
p ime momen o
se a gumen a ía, con apoyo en una in e p e ación de la
Fiscalía Gene al del Es ado, luego inco po ado al Reglamen o de ejecución de la LOEx
de 2001 que, en ealidad,
quien en a clandes inamen e no accede al e i o io
español
po lo que en ales casos no p ocede la expulsión sino la de olución. La
disposición que inco po aba es a idea (que, desde luego, no enía apoyo en la LOEx)
ue anulada po el TS, de ini i amen e en 2007.
Su
c í ica,
po lo demás, no equie e g andes es ue zos, an o si acep amos la
icción sob e la que se basa, como si nos a enemos a la ealidad que nos dice que, al
ma gen de la legalidad de la acción, quien ha en ado en e i o io español
es á
en
España, po lo que, en odo caso, lo que p ocede ía se ía su expulsión. Pe o es que,
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incluso si asumié amos la icción de que se a a de pe sonas que no es án den o
del e i o io español, el ecu so a la de olución no jus i ica ía la p ác ica de las de-
oluciones en calien e. El mecanismo de la de olución (a s. 58.3 LOEx y 23 Regl.)
equie e de una se ie de equisi os que, esumidamen e, son: Pues a a disposición
de la Policía Nacional. Iden i icación. Asis encia le ada e in é p e e. Resolución del
Subdelegado del Gobie no. De echo al ecu so. Si la de olución no se ma e ializa
en 72 ho as, in e namien o en un CIE, lo que equie e in e ención judicial (po un
máximo de 40 días). Pues bien, ninguno de es os «pasos» apa ecen en el «hecho»
de las de oluciones en calien e.
Mayo ha sido la pe i encia del
segundo a gumen o
jus i ica i o de la p ác ica
analizada. Me e ie o al
concep o ope a i o de on e a,
según el cual, en Ceu a
y Melilla, po una «decisión lib e y sobe ana de España» y «a los solos e ec os del
égimen de ex anje ía», la on e a española se e o ae ía, educiendo el e i o io
español según los casos, en los siguien es é minos.
Acceso po ma a nado:
En es os
supues os, la on e a se e o ae ía a la línea o mada po los agen es en la playa.
Es a se ía la explicación dada a los inciden es del 6 de eb e o de 2014 en la zona
del Ta ajal en Ceu a que se salda on con 15 inmig an es mue os. En el
pe íme o
e es e de ambas ciudades:
El e i o io nacional se delimi a ía po la alla in e na.
La
c í ica
a es a p e endida jus i icación ha de pa i de que se a a de un concep-
o de on e a incompa ible con el De echo in e nacional. Como eco da a el De enso
del Pueblo, «no co esponde a la Adminis ación española de e mina donde ha de
comenza a egi la legislación de nues o país. Dicha aplicación e i o ial iene egida
po los a ados in e nacionales o, en su caso, la cos umb e in e nacional que ijan los
lími es con los Es ados ecinos... La en ada en e i o io español se e ec úa cuando
se han aspasado los lími es in e nacionalmen e es ablecidos y, en ese caso, la única
ley aplicable es la española» (In o me de 2005, pág. 292).
Además, incluso acep ando, a e ec os dialéc icos, el an e io plan eamien o, es
lo cie o que las de oluciones o expulsiones en calien e las ealizan unciona ios
públicos españoles (los miemb os de las Fue zas y Cue pos de Segu idad del Es ado)
cuya ac uación, an o den o como ue a de nues o e i o io, es á egulada po la
ley española. Como eco da a el TEDH (asun o
Hi si Jamaa y o os c. I alia,
27 eb e o
2012), «cuando un Es ado, median e agen es que ope an ue a de su e i o io, eje ce
con ol y au o idad y, po lo an o, su ju isdicción, sob e un indi iduo, al Es ado iene
obligación, en i ud del a ículo 1, de ga an iza a es e indi iduo odos los de echos
y libe ades p e is os en el Tí ulo
1
del Con enio que sean pe inen es en la si uación
del indi iduo» (apa ado 74).
En e ce luga ,
se ha p e endido que es as expulsiones suma ias encon aban
cobe u a en el
Acue do Hispano-Ma oquí
de eadmisión de 13 de eb e o de
1992 (BOE de 25 de ab il, que de e mina ía la echa de su aplicación p o isional), cuya
en ada en igo de ini i a no se p odujo has a el 21 de oc ub e de 2012 (decla ación
publicada en el BOE de 13 de diciemb e de 2012).
La
c í ica
a al esis nos la acili a el análisis del p opio Acue do hispano-ma oquí,
que nos mues a que el Acue do no sus i uye a la LOEx, sino que jus amen e se aplica
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as la p e ia aplicación de la Ley. En e ec o el égimen bila e al con encional lo que
hace es sus i ui la de olución po la eadmisión en Ma uecos cuando los inmig an es
hayan accedido al e i o io español desde el país alaui a. Su aplicación exige de una
pe ición o mal po pa e de las au o idades on e izas españolas en la que cons a á
la iden idad del eadmi ido, las condiciones de su en ada ilegal y que se acompaña á
de la documen ación pe sonal e en ualmen e poseída po el ex anje o. Po lo demás,
cuando la eadmisión es acep ada, las au o idades ma oquíes expiden un ce i icado
haciendo cons a la iden idad y, en su caso, documen ación del ex anje o eadmi ido.
Pues bien, el sis ema desc i o que exige la iden i icación e indi idualización de los ex-
anje os, así como la documen ación de lo ac uado excluye, po de inición, cualquie
ipo de ac uación adminis a i a po ía de hecho.
Pe o posiblemen e la mejo p ueba de la agilidad de los a gumen os esg i-
midos —jun o a las ímidas p esiones eje cidas sob e el Gobie no español po la
UE y el Consejo de Eu opa—, se encuen a en la inicia i a que ha conducido a la
in oducción en la LOEx de un
«Régimen especial de Ceu a y Melilla»,
con el
que se in en a legaliza la p ác ica que analizamos. F u o de una enmienda del GP
Popula (con mayo ía absolu a en el Cong eso en aquella legisla u a) a la L.O. de
Segu idad Ciudadana su inalidad de da cobe u a legal a la ac uación de las ue zas
de segu idad en Ceu a y Melilla esul a cla a a la luz de las epe idas decla aciones
del en onces Minis o del In e io . Así esul aba, además, de mane a paladina de la
enmienda inicial que se limi aba a p e e que «los ex anje os que sean de ec ados
en la línea on e iza de la dema cación e i o ial de Ceu a o Melilla... in en ando
el c uce no au o izado de la on e a... se án echazados a in de impedi su en ada
ilegal en España».
La edacción de ini i a, consecuencia del deba e pa lamen a io, hace más comple-
jo el supues o de hecho de la no ma (al e e i la acción a los in en os de «supe a los
elemen os de con ención on e izos») y, sob e odo, in oduce dos nue os apa ados:
el n.° 2 que p ecisa que «el echazo se ealiza á espe ando la no ma i a in e nacional
de de echos humanos y de p o ección in e nacional de la que España es pa e»; y el
n.° 3, que, po su pa e, señala que «las solici udes de p o ección in e nacional se o -
maliza án en los luga es habili ados al e ec o en los pasos on e izos y se ami a án
con o me a lo es ablecido en la no ma i a en ma e ia de p o ección in e nacional»
(Disposición adicional 10.a de la LOEx, in oducida po la Ley de Segu idad Ciudadana
de 31 de ma zo de 2015, en igo a pa i del 1 de julio de 2015).
La no ma ha sido ecu ida an e el TC en dos ecu sos, uno i mado po PSOE, IU,
UPD, CHA y G upo Mix o, el o o po el Pa lamen o de Ca aluña, sob e la base de
que la nue a egulación no esponde a las necesidades de los g upos especialmen e
ulne ables (pe iciona ios de asilo y meno es) y hace imposible el acceso a la jus icia.
Sin a anza sob e el esul ado de es as inicia i as, ni sob e la sue e de la no ma
en la p e isible de ogación o modi icación de la Ley de Segu idad Ciudadana, lo
cie o es que el juicio sob e la nue a igu a del
echazo en on e a,
a al a de desa-
ollo eglamen a io, me ece bien un juicio nega i o po ulne a la Cons i ución y el
De echo in e nacional (si se hace p ima lo dispues o en el p ime apa ado), bien la
es imación de su ca ác e inope an e e innecesa io, pues o que end ía a supe pone se
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sob e la egulación de la de olución (si se hace p ima sob e odo lo dispues o en el
segundo apa ado).
En cuan o a la habili ación en los pasos on e izos de luga es donde se pod án
o maliza y ami a las solici udes de p o ección in e nacional me ece sin duda un
juicio posi i o y ha lle ado a la Comisión Eu opea a deci que así se «ga an iza á el
espe o del p incipio de no de olución». Una opinión excesi amen e op imis a que
igno a las di icul ades que pueden encon a los u u os solici an es de p o ección pa a
supe a la on e a ma oquí y que el echazo, sin p e ia iden i icación, hace imposible
que las au o idades españolas puedan disc imina cuando nos encon amos an e una
pe sona suscep ible de es a p o ección.
La p ác ica pos e io a la ap obación de la nue a disposición con i ma los peo es
augu ios. Según Amnis ía In e nacional (In o me de 29 de no iemb e), en 2016 has a
el mes de oc ub e se habían p oducido al menos 9 in en os de sal os a a és de las
allas, seguidos de echazos en on e a y la consiguien e de olución a Ma uecos
sin ningún ipo de p ocedimien o. En odo caso esul a ele an e la denuncia que
se hace en es e In o me de que es «di ícil conoce el núme o exac o de expulsiones
suma ias y colec i as que se es án p oduciendo en Ceu a y Melilla, ya que no queda
ningún ipo de egis o público de aquellas pe sonas que in en an accede y que son
inmedia amen e de uel as».
En cuan o a las pe iciones de p o ección in e nacional en los pues os habili ados
al espec o, según Al sólo las pe sonas p oceden es del con lic o si io ienen una
posibilidad eal de accede po Melilla, mien as que en Ceu a po el momen o ales
pues os pe manecen ce ados.
Una úl ima obse ación: las ci as que manejamos en es as dos únicas on e as
e es es po el Su de la UE (sob e 1.700 en Ceu a y 3.300 en Melilla) son muy me-
no es si las compa amos con las cen enas de mil que componen el éxodo de si ios,
i aquíes y a ganos hacia las on e as del Es e de la Unión.
2. El Acue do/decla ación conjun a de la UE y Tu quía de 18 ma zo 2016.
En e ec o, la si uación se hace especialmen e d amá ica si nos asladamos al
Es e del Medi e áneo. Y es que aquí las ci as se mul iplican, haciendo que los miles
de la on e a su se ans o men en cien os de miles pa a alcanza el millón cuando
hablamos de la on e a o ien al. Pa a que nos hagamos una idea, las ci as de que
disponemos e e idas a 2015 y 2016 nos dicen que el 84% de las en adas de inmi-
g an es en Eu opa se p oduje on po G ecia y el 15% po I alia, en e al exiguo 0'5%
que lo hizo po España. Ci as ela i as que cob an sen ido cuando sabemos que las
en adas anuales en Eu opa han supe ado el millón de pe sonas.
An e es a si uación, ¿cómo ha eaccionado la UE? Si u ié amos que esumi en
una ase el juicio que nos me ece al eacción di íamos que lo ha hecho
a de y mal.
Pe o no es amos en una e ulia. En emos en de alles.
— Como eco daba el p o eso Ca illo en una de sus úl imas in e enciones pú-
blicas, en sep iemb e de 2012, «nadie paga ía a las ma ias si la lib e ci culación de las
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pe sonas uese an legal como la lib e ci culación de capi ales». Dicho en palab as del
holandés VAN LOON «mien as la coope ación in e nacional en ma e ia de come cio y
mo imien os de capi al ha mejo ado sensiblemen e, la mig ación sigue siendo un ema
que se abo da desde la pe spec i a de cada nación, de o ma unila e al». A i mación
que sigue siendo álida cuando hablamos de la UE pese a que no exis an on e as
en el in e io de una Unión que, además, aspi a a «ins au a p og esi amen e un
sis ema in eg ado de ges ión de las on e as ex e io es» (a . 77 TFUE), con el apoyo
de polí icas comunes en ma e ia de asilo y de inmig ación (a s. 78 y 79 del TFUE,
espec i amen e). No obs an e, hay que eco da que es amos an e compe encias
compa idas con los Es ados miemb os, po lo que los ep oches han de compa i se
ambién de mane a equi a i a en e la Unión y los Es ados.
Pues bien, el Sis ema Eu opeo Común de Asilo (SECA), en cuya exposición no
puedo en a , además de cons i ui un labe in o de eglas dispe sas (VAN LOON) de
escasa ope a i idad, es á diseñado pa a si uaciones de no malidad en que las solici u-
des de asilo se sucedan a un i mo asumible po los Es ados, y no pa a la ges ión de
miles de pe iciona ios de p o ección in e nacional al día. De hecho, desde el mes de
ab il de es e año la Comisión Eu opea abaja en una e o ma del Sis ema que, en e
o as medidas, según pa ece, busca sus i ui Di ec i as po Reglamen os, educiendo
en consecuencia las dispa idades que se p oducen en la ansposición de las p ime as.
— Pe o las excepcionales dimensiones de la c isis humani a ia ac ual que se
p olonga en el iempo, jun o con los con lic os que la desencadenan, equie e de
medidas igualmen e excepcionales. Así al p og ama eu opeo de
easen amien o
de pe sonas necesi adas de p o ección in e nacional que se encuen an en países
que no son miemb os de la UE y que se acue da con la ACNUR (en 2015, la ci a
aco dada ue de 20.504 pe sonas), se añadi ía en sep iemb e de 2015 un p og a-
ma eu opeo
empo al de eubicación de eme gencia
de pe sonas que se hallan en
G ecia e I alia (y excepcionalmen e en o os Es ados miemb os) que ele a esa ci a
has a 160.000 pe sonas y que se p olonga á has a sep iemb e de 2017. Las ci as
de po sí escandalosamen e bajas, si las compa amos con la magni ud de las ci as
globales que manejamos (pensemos que sólo Canadá ha acogido en 2016 a 22.000
e ugiados), se hacen aún menos signi ica i as si pensamos que es amos hablando
de un p og ama bianual. Sin emba go, con odas sus limi aciones, aquel acue do,
log ado bajo el impac o de la imagen del meno si io (Alan) ahogado en las cos as
de An alya (Tu quía), ue una eacción en que, po una ez, p imó el co azón de
Eu opa que pa ece asis i impasible a la ans o mación del Ma Medi e áneo en
una inmensa nec ópolis en donde se calcula que en los úl imos 15 años han mue o
ahogadas más de 25.000 pe sonas.
El i mo de cumplimien o de es os comp omisos p ueba, además, que la olun ad
polí ica de man ene los comenzó p on o a laquea . Así, cuando has a sep iemb e
de 2016, de aquellos 160.000 e ugiados sólo se habían eubicado 4.437 (de los que
España ha acogido a poco más de 400, a los que hab ía que añadi 279 easen ados),
puede en ende se que se celeb e la «ci a éco d» de 1.372
ans e encias
(in o me
de la Comisión Eu opea de 9 de no iemb e de 2016) ealizadas en sep iemb e, aun-
que cabe ambién p egun a se cuan o iempo necesi a á Eu opa pa a alcanza la
eubicación de la ci a comp ome ida. Pues bien, sin necesidad de g andes cálculos
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5
11
CIFI 15 • 2017

F on e as es a ales y de echos humanos
ma emá icos esul a cla o que, si se alcanza a la ci a de 10.000 acogidos anuales,
¡aquel comp omiso bianual a da ía dieciséis años en cumpli sel!
Po o a pa e, una p ueba más de la des allecien e olun ad polí ica eu opea
lo cons i uye el
Acue do UE-Tu quía
que se con iene en la Decla ación de 18 de
ma zo de 2016. Úl imo ac o de la se ie de Acue dos en e la Unión y Tu quía con el
in de ena la llegada de inmig an es a cos as eu opeas, se suma al Plan de Acción
Conjun o (29 no . 2015) y a la acep ación po Tu quía el 7 de ma zo de 2016 del
e o no ápido de odos los mig an es que no p ecisen de p o ección in e nacional y
que hayan pasado de Tu quía a G ecia.
En al con ex o, el Acue do EU-Tu quía plan ea de en ada dos in e ogan es: a)
El de su na u aleza ju ídica. No se ha seguido el p ocedimien o pa a la conclusión de
a ados po pa e de la Unión (a s. 216 y ss. del TFUE), ni se ha publicado, po lo que
cab ía pensa que es amos an e un me o ac o polí ico. No obs an e, la u ilización del
e bo «aco da » y el ca ác e inculan e que las pa es han dado a sus é minos, nos in-
clinan a cali ica lo como T a ado in e nacional, en línea con la ju isp udencia del TJUE
2
.
b) El de su necesidad. Un aspec o en el que hay que con eni con el p o eso LÓPEZ
GARRIDO que sólo se jus i ica si su inalidad es ex ende los acue dos de eadmisión
concluidos con Tu quía a los inmig an es polí icos, pa a lo cual se hace necesa io de-
cla a a Tu quía como «país segu o» pa a no con a eni el p incipio de no de olución.
Una cali icación con la que Tu quía «la a» su imagen in e nacional de e io ada po la
de i a au o i a ia de su ac ual Gobie no (acen uada as el allido golpe de Es ado del
pasado e ano) y que ob ia objeciones ju ídicas se ias (como el que Tu quía no haya
a i icado el P o ocolo de Nue a Yo k de 1967 sob e los e ugiados o las condenas del
TEDH po el a o dado a e ugiados, p.ej. caso SA . Tu key de 15 de diciemb e de
2015), igno ando las p ác icas ulne ado as de los de echos de los e ugiados, denun-
ciadas po ONGs como Amnis ía in e nacional o
Eu ope's Ga ekeepe .
Esquemá icamen e, el con enido del Acue do de 18 de ma zo de 2016 es el
siguien e:
1. Los nue os mig an es i egula es que pasen de Tu quía a las islas g iegas a
pa i del 20 de ma zo de 2016 se án e o nados, desca ándose las expul-
1.
La posible econside ación «a la baja» de es as ci as, anunciada en los úl imos meses po au o idades
comuni a ias y nacionales si úa a la UE en el cen o del is e mapa de la insolida idad.
2.
Es e ex emo dio luga a un i o deba e en e los asis en es a la con e encia que en aquel momen o no
podíamos sospecha que meses más a de, el 28 de eb e o de 2017, la Sala P ime a ampliada del TJUE dic a ía
es Au os (en los Asun os T-192/16, T-193/16 y T-25
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/
1
6) en los que deses ima las p e ensiones de anulación
«de un acue do supues amen e celeb ado en e el Consejo Eu opeo y la República de Tu quía el 18 de ma zo
de 2016», po que el T ibunal ca ece de compe encia. Pa a llega a es a conclusión el T ibunal conside a que la
Decla ación en cues ión «no puede conside a se un ac o adop ado po el Consejo Eu opeo —ni po ninguna o a
ins i ución, ó gano u o ganismo de la Unión— ni un indicio de la exis encia de un ac o de ales ca ac e ís icas que
se co esponda con el ac o impugnado» (pá . 71). Y con inúa que, «aun suponiendo que se hubie a concluido
in o malmen e un acue do in e nacional... dicho acue do hab ía sido alcanzado po los je es de Es ado o de
Gobie no de los Es ados miemb os de la Unión y el P ime Minis o u co» (pá . 72).
Con es a decisión, que pe mi e a la UE con inua eludiendo sus esponsabilidades in e nacionales, el T ibunal
no con ibuye p ecisamen e al ea me mo al de una Eu opa des allecien e que solo end á u u o si ei indica
los alo es sob e los que se basó su unión as la Segunda Gue a Mundial.
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