scieee Science in your language
[es] (orig)

Maricarmen de Lara en la autoría femenina de documentales

Abstract

Esta investigación aborda teóricamente el cine, la no-ficción y el feminismo para adentrarse en el territorio mexicano y centrarse en la figura de Maricarmen de Lara, realizadora mexicana de documentales realistas comprometida con la lucha por la igualdad de géneros que utiliza sus obras como vehículo para representar discursos femeninos que no corresponden a la tradicional forma de producción heteropatriarcal. El objetivo es demostrar que, aunque son ignoradas, existen formas de creación alternativas, y que es importante explorarlas para que adquieran el reconocimiento que merecen. Tras analizar el trabajo de la autora se concluye la validez de su mirada subjetiva por encima de aquellos que critican las técnicas realistas argumentando que la “no intervención” no se enfrenta verdaderamente a los sistemas de representación clásicos. El realismo puede ser una forma más de Hacer visible lo invisible, porque mostrar también es denunciar.

Read accessible full text

Maricarmen de Lara en la autoría femenina de documentales

Author: Lanza Casado, Lucía
Year: 2017
Source: https://idus.us.es/bitstreams/94730aa8-8547-4467-aacb-7796a3703275/download
FACULTAD DE COMUNICACIÓN
GRADO EN COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
TRABAJO FIN DE GRADO
MARICARMEN DE LARA EN LA AUTORÍA
FEMENINA DE DOCUMENTALES
LUCÍA LANZA CASADO, 4º CAV
JUNIO 2016-2017
TUTOR: SERGIO COBO DURÁN
Resumen
Es a in es igación abo da eó icamen e el cine, la no- icción y el eminismo pa a
aden a se en el e i o io mexicano y cen a se en la igu a de Ma ica men de La a,
ealizado a mexicana de documen ales ealis as comp ome ida con la lucha po la
igualdad de géne os que u iliza sus ob as como ehículo pa a ep esen a discu sos
emeninos que no co esponden a la adicional o ma de p oducción he e opa ia cal. El
obje i o es demos a que, aunque son igno adas, exis en o mas de c eación
al e na i as, y que es impo an e explo a las pa a que adquie an el econocimien o que
me ecen. T as analiza el abajo de la au o a se concluye la alidez de su mi ada
subje i a po encima de aquellos que c i ican las écnicas ealis as a gumen ando que la
“no in e ención” no se en en a e dade amen e a los sis emas de ep esen ación
clásicos. El ealismo puede se una o ma más de Hace isible lo in isible, po que
mos a ambién es denuncia .
Abs ac
The ollowing in es iga ion heo e ically ad esses ilmmaking, non- ic ion and
eminism in o de o explo e Mexican e i o y and ocusing on he igu e o
Ma ica men de La a, Mexican p oduce o ealis documen a ies, e y commi ed o
gende equali y igh , who uses he wo k as a ehicle o ep esen eminis speeches ha
do no belong o he adional o ms o he e opa ia chal p oduc ions. The aim is o
show ha , despi e being igno ed, he e a e al e na i es ways o c ea ion, and ha is e y
impo an o explo e hem so ha hey can acqui e he ecogni ion hey dese e. A e
analyzing he di ec o ´s wo k we come o he conclusion ha he subjec i e look is
abo e any c i ics abou echnical de iciencies in ealis ilms, which a e supposed o be
based on he ac ha he non-in e en ion does no ully con on he classic
ep esen a ion sys ems. Realism can be ano he o m o Make isible he in isible,
because showing also means denouncing.
Palab as cla e
Muje , Géne o, Feminismo, Documen al, Ma ica men de La a
Key wo ds
Women, Gende , Feminism, Documen a y, Ma ica men de La a
ÍNDICE
1. In oducción 1
2. Me odología 2
3. Ma co eó ico 3
3.1. Es udios ílmicos eminis as 3
3.2. F on e as de la no- icción y la pe spec i a de géne o 13
3.3. El documen al en México y las muje es documen alis as 18
4. La au o a: ayec o ia p o esional y selección de la mues a 23
5. Análisis 25
5.1. No es po gus o 25
5.1.1. Pe sonajes 26
5.1.2. Análisis de los ambien es y espacios 32
5.1.3. Es uc u a diegé ica 32
5.1.4. Es uc u as enuncia i as 33
5.1.5. Banda de imágenes isuales y audi i as 34
5.2. No les pedimos un iaje a la luna 35
5.2.1. Pe sonajes 37
5.2.2. Análisis de los ambien es y espacios 42
5.2.3. Es uc u a diegé ica 43
5.2.4. Es uc u as enuncia i as 44
5.2.5. Banda de imágenes isuales y audi i as 44
5.3. Expedien es. Eso lo decido yo 46
5.3.1. Pe sonajes 47
5.3.2. Análisis de los ambien es y espacios 51
5.3.3. Es uc u a diegé ica 52
5.3.4. Es uc u as enuncia i as 53
5.3.5. Banda de imágenes isuales y audi i as 53
6. Resul ados y conclusiones 55
7. Bibliog a ía 60
1
1. In oducción
El obje i o de es e abajo es p o undiza en el papel que juga on las cineas as
mexicanas den o la ei indicación de de echos en el con ex o del su gimien o del
mo imien o eminis a y las eo ías ílmicas al espec o. Pa a ello, me cen o en la igu a
de Ma ica men de La a, documen alis a mexicana implicada en la lucha po la igualdad
de géne o, y baso mi explo ación en el análisis de es sus ob as.
La elección esul ó u o de una se ie de ideas que pe seguía pa a mi abajo; po una
pa e, es aba in e esaba en analiza piezas documen ales, po que conside o que pueden
cons i ui una o ma di ec a y isual de mos a o denuncia una ealidad p oblemá ica.
Además, aunque pa ie an de his o ias pe sonales, la si uación que con a an los
documen ales debía se común pa a la colec i idad emenina, pa a que dándole oz a
una ue an muchas las que se sin ie an iden i icadas.
Po o a pa e, que ía que la au o ía de dichas piezas ue a emenina, po que quien ha
sen ido en su pe sona el peso de una sociedad machis a iene el conocimien o necesa io
pa a ampli ica comp ome idamen e las oces de sus compañe as.
Po úl imo, debía cen a me en un espacio- iempo conc e o, y aunque p ime amen e
pensé en a a la ep esen ación que hacían las muje es á abes de su condición, la
di icul ad pa a encon a las piezas audio isuales me hizo e-di ecciona la
in es igación hacia el e i o io la inoame icano, más conc e amen e, en México, donde
había encon ado un eno me mo imien o eminis a de muje es di ec o as nacido du an e
los años se en a y ochen a del siglo XX.
Decidí plan ea el es udio al ededo de Ma ica men de La a po que, aun siendo una
cineas a de amplia ayec o ia p o esional y econocimien o den o del e eno en el que
con luyen eminismo y cine, el desconocimien o gene al hacia su pe sona ue a de las
on e as mexicanas, y especialmen e ue a de los es udios sob e Cine de Muje es, hace
in e esan e explo a y p o undiza en los ideales que pe sigue su abajo. Conside o
necesa io des aca y da a conoce la unción de muje es como ella sin las cuales
muchos emas hubie an con inuado siendo igno ados y muchas his o ias segui ían
siendo anónimas.
2
Del obje i o gene al del es udio se han pun ualizado una se ie de obje i os especí icos
que se i án de guía a la ho a de examina y compa a los esul ados del análisis y
es ablece las conclusiones:
- Jus i ica la alidez de los documen ales ealis as en la consecución de los
obje i os de la eo ía eminis a
- De e mina los asgos más signi ica i os y comunes de las piezas documen ales
que ca ac e iza ían el es ilo de la ealizado a
- P o undiza en el abajo de Ma ica men de La a pa a demos a su impo ancia
2. Me odología
Una ez es ablecido el obje o de la in es igación, hace al a conc e a la me odología
que se lle a á a cabo y el o den en la que se p ocede á a cada ase del es udio:
En p ime luga , es necesa io hace un abo daje eó ico a oda la in o mación exis en e
sob e el ema. En la ase de explo ación se a a án es con enidos elacionados en e sí,
que an desde lo más amplio a lo más conc e o: las in es igaciones y es udios sob e
cinema og a ía y eminismo, con el esul ado de una Teo ía Fílmica Feminis a; el
concep o de “documen al” como pa e de la no- icción y la u ilización que hacen las
muje es de él pa a e idencia su ealidad; y el eco ido a lo la go de la his o ia
cinema og á ica mexicana cen ado en la ealización emenina de no- icción. Pa a la
documen ación básica se ecu i á a au o es esenciales en la ma e ia ales como Kuhn,
Bu le y Lau e is, y se emplea an lib os, ex os y publicaciones de c édi o, en e los que
des aca la ob a de O oz y Meye sob e eminismo y documen al, o el ensayo de
Sando al y Ake zalli en el que se analizan documen ales ealizados po muje es
mexicanas.
En segundo luga se encuen a el apa ado sob e la au o a, Ma ica men de La a, en el
que se explica su ayec o ia p o esional, su ilmog a ía y posición como di ec o a. Se
ha de des aca en es a ase la compleja a ea que ha sido encon a e e encias, pues,
como se ha mencionado an e io men e, el hecho de que la au o a sea ela i amen e poco
conocida no ha a o ecido la elabo ación de in o mación al espec o. Es po ello que se
puede conside a es e pun o como una ecopilación bas an e comple a sob e la cineas a
que quizás si a de uen e de explo ación pa a p óximos es udios.

3
Po úl imo, la ase de análisis, en la que se descompond án y dispond án los obje os de
es udio, en es e caso, los documen ales, con el in de iden i ica sus ca ac e ís icas y
asgos p opios. Es e paso se compone de cinco pa es elabo adas omando como base
las indicaciones de F. Case i y G. Jiménez, eó icos en na a i a audio isual;
p esen ación, análisis de pe sonajes, análisis de espacios, es uc u a diegé ica, es uc u a
enuncia i a y banda de imágenes isuales y sono as.
3. Ma co eó ico
3.1. Es udios ílmicos eminis as
Hace un abo daje c í ico a aquellos aspec os que es án na u alizados e in e io izados
como no males siemp e es posi i o, po que al cues iona lo su gen in e ogan es que
has a el momen o no se habían plan eado. Pe o cuando dichos aspec os son
de e minan es a la ho a de p oyec a y de ini una sociedad, el al uismo pasa a
con e i se en una necesidad, y, en úl imo caso, una exigencia. Así es como se en iende
el eminismo, como el mo imien o eque ido pa a consegui que en la sociedad se log e
cons ui un nue o papel pa a las muje es en el que no es én op imidas, disc iminadas y
elegadas, sino que adquie an una nue a oz ei indica i a con el pode su icien e pa a
que sea escuchada.
Anne e Kuhn, p o eso a e his o iado a alemana implicada en la ei indicación de una
enseñanza y e isión que enga en cuen a a la muje , dijo al espec o:
El eminismo es una ac i idad polí ica, o un conjun o de ac i idades, con su p opia
his o ia y o mas de o ganización, con su p opio cue po de doc ina elabo ado en y a
lo la go de su his o ia y o ganización. Y no es un monoli o; se p esen a en dis in as
a iedades, o ece una gama de análisis de la posición de la muje y di e en es
es a egias pa a el cambio social. Como consecuencia de las o mas de o ganización
que ha adop ado y desa ollado du an e años, y quizá ambién como consecuencia de
su ma ginalidad cul u al y polí ica, el eminismo apa ece cla amen e como un
p oceso, y es, po ello, di ícil de ap ehende . En ello quizá esidan an o su ue za
como su debilidad. (Kuhn, 1991: 18)
El mo imien o eminis a ha ido cambiando y e olucionando desde sus o ígenes, allá
con las e oluciones libe ales bu guesas que luchaban po la igualdad y libe ación de la
muje , has a la ac ualidad, alimen ándose de p o es as y ei indicaciones ( eminismo
4
mili an e) como de es udios e in es igaciones ( eminismo académico). Pa alelamen e, la
Teo ía Fílmica Feminis a ha acompañado su camino e oalimen ándose de sus
consecuciones e impulsando una isión c í ica sob e la ep esen ación de las muje es en
la pan alla, así como de su p esencia as ella.
Su apa ición se emon a a la década de los se en a del siglo ein e y se ubica,
especialmen e, en el mundo anglosajón (Es ados Unidos e Ingla e a), donde la lucha
eminis a es aba en un momen o de apogeo, pues había adqui ido peso en la
ei indicación de de echos sociales. Así mismo, en el ámbi o de la c eación
cinema og á ica habían su gido mo imien os de cine independien es de los cánones
es uc u ales del cine clásico, y las muje es cada ez es aban omando más p esencia en
su p oducción y ealización. Es e con ex o ue p opicio pa a que empeza an a
cues iona se si la o ma en la que se eían e lejadas en las pan allas coincidía con la
imagen eal de la muje y si habían enido oz en dicho modo o les había sido designado
sin su olun ad. Se mani es ó en onces la idea de que los homb es habían impues o en
las películas un mundo en el que las muje es siemp e jugaban un papel subo dinado,
secunda io e in e io . (Gua inos, 2008: 2)
En espues a, se puso en ma cha la c eación de una eo ía y me odología que analiza ía
la ep esen ación emenina den o del cine, desde su p esencia en la indus ia has a los
géne os en los que se ubican y los oles que in e p e an. Su gió con ello una Teo ía
Fílmica Feminis a apoyada en muchos y di e sos e enos de la in es igación, (Zu ián y
He e o, 2014: 18) que Colaizzi in eg a den o del pa adigma de las eo ías de campo
po que dicha doc ina
O ece una e lexión c í ica y p egun as c uciales sob e la isión, la ep esen ación, la
cons ucción de la subje i idad y de la iden idad, el place , la epis emología mode na,
la cul u a con empo ánea, las múl iples elaciones de pode que nos ma can en an o
suje os his ó icos, y sob e nues a pe cepción y de inición de la ealidad en an o
suje os in oluc ados, necesa iamen e, en p ocesos de cons ucción y elabo ación
cul u al. (Colaizzi, 2007: 10-11)
Pe o, ¿po qué su gió con an a ue za un in e és especial po es udia a la muje , en
odos sus ámbi os den o de la cinema og a ía? ¿E a el cine an de e minan e en su
lucha? Al espec o, Te esa de Lau e is se p egun a “¿Cuales son las condiciones de la
p esencia de la imagen en el cine y en las películas? y ice e sa, ¿Cuales son las
5
condiciones de la p esencia del cine y de las películas en la c eación de imágenes, en la
p oducción del imagina io social?” (Lau e is, 1984: 64-65).
En p ime luga , hay que de ini lo que se en iende como cine; en su sen ido más
amplio, comp ende “los a iados aspec os de las ins i uciones que han odeado
his ó icamen e la p oducción, dis ibución y exhibición de películas de dis in os ipos”
(Kuhn, 1991: 18). La in es igado a incluye ambién en su de inición a las ob as
p oducidas po dichos o ganismos, es deci , las películas, así como las ci cuns ancias y
condiciones en las que se p oduje on y ue on acogidas po los espec ado es.
Lau e is (1984: 83) en iende el cine como un ehículo pa a esc ibi la ealidad y
ep esen a la acción humana. También piensa que, al se un pode oso p oduc o y
ep oduc o de signi icados, pe cepciones, alo es, au o-imágenes e ideologías que
in luye en g an medida en la posición subje i a de los ecep o es, es muy in e esan e
pa a el eminismo es udia la elación ideológica, ep esen a i a y p ác ica del suje o
emenino con la cinema og a ía pa a así modi ica a su a o su posición simbólica en él
(Lau e is, 1984: 63-64). Si se acep a la p emisa de que el cine iene la capacidad de
in lui en los suje os ecep o es, en onces los ealizado es de las películas son
poseedo es de dicho pode . En ello adica la impo ancia eal de consegui una di ección
ascenden e y des acada e dade amen e eminis a.
Si el cine iene que se , aunque bajo unos mínimos, iel a la ealidad espacio- empo al,
su lenguaje se nu i á de la que los se es sociales y cul u ales compa imos. Como es a
es pa ia cal, si el cine sólo se limi a cap a la y e leja la, ambién lo se á. Según
Lau e is, los es udios sob e la ep esen ación en la pan alla han demos ado que “ oda
imagen pe enecien e a nues a cul u a -y po supues o cualquie imagen de la muje -
es á si uada den o, y es in e p e able desde el con ex o aba cado de las ideologías
pa ia cales” (Lau e is, 1984: 66). Es o iene como consecuencia que los suje os sociales
que eciben dichas imágenes se imp egnan de ellas y de la ideología subje i a que
ansmi en. Lo que Johns on (1974: 28-29) dice al espec o es que las muje es cineas as,
como mo o es que impulsan la lucha eminis a, no deben con ibui inconscien emen e
al ideal disc iminado que se ansmi e en el cine sob e la muje . Es deci , que no pueden
limi a se únicamen e a cap a la ealidad, po que la e dad de las muje es es la op esión,
sino que ienen que cons ui nue os signi icados sob e las muje es empode adas a la
ez que analizan y des uyen aquellos que el cine bu gués masculino da de ellas.
6
Coincidiendo con Lau e is, Colaizzi (1995; 11) ambién opina que el cine, al se y
posee un lenguaje, adquie e así la capacidad de ansmi i signi icados. Es o es
in e esan e po que no se limi a a e leja la ealidad, sino a da ambién una de e minada
imagen de ella. Como las muje es son una pa e impo an e den o de nues a ealidad, a
a és del cine pod emos ab i un cambio de in e ención y cambio al espec o. En
palab as de Kuhn “la unión del eminismo y del cine pod ía p opo ciona una base pa a
cie os ipos de in e ención en la cul u a” (Kuhn, 1991: 19).
Lau e is (1984:66) de iende que el eminismo pone su oco en odos los aspec os de
nues a cul u a que disc iminan a la muje pa a cambia los, y al se el cine un ehículo
cul u al, hay que ija la c í ica en el papel que juegan las muje es den o de él, como
ep esen ación, y ue a, como suje os de sus ac i idades. Es a au o a ab e un pun o
in e esan e en la discusión a la ho a de analiza la si uación de la muje ; su posición
di e enciada de la del homb e:
“No es u o de la casualidad que la a ención c i ica de las muje es en lo que espec a
al cine insis a en las nociones de ep esen ación e iden i icación, que son los é minos
en los que se a icula la cons ucción social de la di e encia sexual y el luga de la
muje .” (Lau e is, 1984: 49).
Menéndez (2008: 55) a i ma que es a di e encia ha sido cons uida po los se es sociales
pa iendo de la condición biológica, quienes han es ablecido un dogma que ga an iza
que los compo amien os y conduc as cul u ales de los homb es y de las muje es se
igen po p incipios ísicos y no po he encias sociales.
Sin emba go, Lamas (2004-2007) ha es udiado e nog á icamen e la elación en e
di e encias en e sexos y di e encias de géne o y ha podido a i ma que és as ienen
dadas po los oles sociales que en un o igen se les asignó a cada sexo basándose en la
necesidad de una o ganización y di isión del abajo. “Es os papeles, que ma can la
di e en e pa icipación de los homb es y las muje es en las ins i uciones sociales
económicas, polí icas y eligiosas, incluyen las ac i udes, alo es y expec a i as que una
sociedad dada concep ualiza como emeninos o masculinos” (Lamas, 2004-2007: 1). Es
deci , que nues a iden idad y posición en la sociedad, así como nues a ac uación
den o de ella, es á condicionada, más que po nues a na u aleza biológica, po la
asignación de oles que se le ha o o gado a cada sexo desde la in ancia. Mu dock (1973:
551-553) lo apoya y ex iende la eo ía al “ empe amen o sexual” de cada uno, y Lin on
13
su isión del mundo se acla a no simplemen e den o de sí misma, sino cuando se sabe
en elación con lo que ha c eado ue a de sí misma”. Es po ello que e necesa io el
o ganiza y hace una e lexión sob e las elaciones del eminismo con el ex e io , sob e
las ideas, abajos y log os que han elabo ado has a el momen o pa a en ende se como
un mo imien o con ue za, pa a “empeza a u iliza es a égicamen e nues a
conciencia” y pa a que a pa i de la p opia conciencia de su his o ia alcancen nue as
ealidades.
3. 2. F on e as de la no- icción y la pe spec i a de géne o
Las on e as del cine documen al son di usas y di íciles de conc e a ; en e a la
concepción adicional, que lo en endía como una o ma de egis a la ealidad al y
como es, nume osas han sido las posiciones que cues ionan sus posibilidades y lími es a
la ho a de ep esen a la ielmen e. Es as pos u as se p egun an has a qué pun o en el
a amien o de la imagen no in e iene la subje i idad, su giendo así deba es y
en en amien os que hacen muy di ícil la a ea de es ablece una de inición unánime.
John G ie son (1926) hizo una p ime a ap oximación de aquellas piezas que a an
hechos eales pe o no en el me o sen ido in o ma i o y cali icó al documen al de
“ a amien o c ea i o de la ac ualidad” (To egosa, 2008: 303). Desde en onces, muchos
in es igado es han in en ado ija sus ca ac e ís icas; algunos hablan de su unción y
esponsabilidad en la sociedad po se un ehículo capaz de da le oz, o os con ían en
su capacidad pa a comunica la ealidad independien emen e de su o ma, o os dejan a
los espec ado es la decisión sob e si se a a o no de icción, e c. pe o nunca se ha
llegado a un consenso cla o sob e su na u aleza.
F en e a es o, Ca los Vega Escalan e (2012: 8) explica que sob e lo que los
in es igado es sí han llegado a un acue do es espec o al o igen de los documen ales;
a i man que coincide con el del cine, pues o que en las p ime as ilmaciones
expe imen ales no exis e la in encionalidad de na a una ama compleja y simplemen e
se limi an a oma imágenes del mundo. Sin emba go, Escalan e echaza es o y coincide
con el his o iado Vi gilio Tossi en que ue el cine cien í ico el que inició la his o ia del
cine (2002: 9), y que su expansión se debió al cine de iajes, que buscaba e a a y
mos a los di e en es luga es del plane a.

14
Más allá de los o ígenes y los signi icados, Maye (2011: 18) c ee que una de las pocas
e dades que se puede a i ma elacionada con el cine de no- icción es que és e es u o
en el pun o de mi a de los Es udios Fílmicos Feminis as a la misma ez y del mismo
modo que lo es u o el cine de icción po es a bajo la dic adu a y au o idad de los
modos de e pa ia cales; “el documen al eminis a ha e ado al público y a los c í icos
a mi a al mundo de una o ma di e en e” (Meye , 2011: 19).
El documen al eminis a nació u o de la necesidad de encon a un espacio en el que
las muje es pudie an da a conoce al mundo sus his o ias pe sonales pa a que, al se
is as, se oma a conciencia de la op esión que su en. Y pa a que los espec ado es, las
pe sonas, una ez concienciadas, cambien las ci cuns ancias que p o ocan dicha
op esión. El con a-cine eminis a busca lucha con a los es e eo ipos de géne o y
con a el lenguaje pa ia cal impues o p oponiendo o mas de comunicación
al e na i as.
La pione a del cine comuni a io de las localidades indígenas de México, Teó ila
Pala ox, exp esa: “Con mis ejidos y mi película me explico y puedo comunica me con
o a pe sona. Así digo lo que sien o. Median e una película quise deci odo lo que
sien o como muje , como o ganizado a de o as muje es, po que yo ep esen o a un
g upo de muje es a esanas” (Maye , 2011: 21). Así explica su necesidad de
comunica se como muje y la posibilidad de hace lo a a és del documen al, un medio
pe du able en el iempo que ha á que su his o ia no sea bo ada.
Las p ime as películas documen ales de los años se en a hablan de la ealidad emenina
como nunca an es se había hecho, sin disimulo ni apujos, y mos aban una si uación
p eocupan e: desigualdad labo al, legisla i a, sexual, social y polí ica en odos los
ámbi os de sus idas. F en e a es as cons an es iolaciones, e a a a muje es
empode adas es una o ma oposición y libe ación isual e icónica.
En la sección de “Feminismo y Cine” del Edinbu gh In e na ional Film Fes i al de
1979, década de pleno mo imien o de eo ías y es udios ílmicos eminis as, se p es a
po p ime a ez a ención e impo ancia al cine documen al ealizado po muje es,
siendo las películas que se mos a on, en palab as de Maye , “un e lejo de la
apasionada ideología del con a-cine” (2011: 12), ya ue an híb idos en e la icción y el
documen al o piezas que u ilizaban écnicas documen alis as pa a mos a al mundo una
ealidad y sensibiliza a los espec ado es. Den o de es as úl imas des aca Daugh e Ri e
15
(Michelle Ci on, 1980) po se pione a en dos pa icula idades que se án cla es en el
pos e io cine documen al eminis a: la u ilización del espacio domés ico y de la oz
o e de una muje en p ime a pe sona como e lejos de la in imidad.
Indi idual y colec i o son é minos comúnmen e sepa ados. Sin emba go, Annema ie
Meie (1998: 100) ecalca la u ilidad de que sean a ados como ep esen aciones unidas
en e las ealizado as de Cine de Muje es. En lo que se llama la “pe spec i a emenina”,
un enómeno sociológicamen e acep ado po el que la mi ada de las muje es en el cine
se dis ingue de la de los homb es, conside a que “las muje es en o a cosa en lo o o,
po que el obje o pe cibido no es acep ado aisladamen e, sino que es á en la inmedia a
co elación con las di e en es expe iencias y expec a i as sociocul u ales” (Meie , 1998:
101). Es deci , que en la pe spec i a subje i a emenina in e end án ac o es sociales,
po lo que no aísla lo p i ado y siemp e lo pe sonal es polí ico. La unión indi idual-
colec i o a más allá del a amien o y ambién se e ie e a la o ma de lucha colec i a
de muje es eminis as que unidas comenza on una labo de ei indicación
cinema og á ica que consiguió ascende a una eo ía.
Es o se e muy cla o a la ho a de a a el espacio domés ico; no es simplemen e un
luga , adquie e la simbología de se el luga adicionalmen e des inado y ese ado a
las muje es, un luga co idiano y un luga de abajo. Es a es la di e encia undamen al
con la pe spec i a masculina cuando se e a a es e espacio, po que pa a los homb es el
hoga no signi ica op esión y ma ginación. Pa a ompe con la asociación homb e-
público y muje -p i ado, las cineas as ienen que lle a la es e a ín ima, co idiana y
domés ica al ex e io , ei indica la como una cues ión polí ica y no solo como un me o
espacio.
Meie apun a que es necesa io mos a los espacios ín imos en su na u alidad pa a
e leja su ealidad, po que si un p oblema indi idual se isibiliza a a és de la pan alla
se con ie e en una p oblemá ica social; lo p i ado se uel e público. De iende así la
o ma en que las ealizado as mues as dichos espacios “como un campo de ba alla pa a
la op esión y i anía” (Meie , 1998; 104).
Una ez con encidas de la necesidad polí ica de ealiza piezas isuales que cuen en
expe iencias pe sonales pa a p oba que la indi idualidad se ha uel o colec i a y
conciencia de “lo que a ec a a una a ec a a odas”, apa eció den o de la comunidad
ílmica eminis a el deba e sob e qué códigos e an más e icaces; si los ealis as o los
16
expe imen alis as, siendo la espues a di e en e y p opia pa a cada eó ica. Pe o, al es a
incluso los documen ales al más pu o es ilo ealis a (en e is as, desa ollo na u al de
los hechos, ca ác e demos a i o) in luidos y a ec ados po la subje i idad e
in encionalidad de quien los hace, las ealizado as se han decan ado po hace un ipo de
no- icción que a ienda a la subje i idad emenina pa a “cons ui una iden idad
colec i a median e la ep esen ación” (Juhasz en Maye , 2011: 25).
Las películas esul an es gua dan un discu so con el que muchas muje es son capaces de
iden i ica se, log ando que la espec ado a se solida ice con el pe sonaje que ela a su
his o ia y se sien a conocedo a de ella, po que la ealidad que cuen a ambién es la suya.
Al e es e ipo de ilms comp enden que no es án solas y que compa en expe iencias
con muchas o as muje es, di e en es o no. Es o es muy impo an e de consegui si se
quie e llega a un cambio eal, y las ealizado as lo saben y lo eje cen.
Más allá de las o mas, lo des acable de la c eación ílmica emenina es la
e oalimen ación de conocimien os que se ha p oducido en e muje es eminis as que
han decidido hace cine como espacio pa a con inua su lucha y muje es cineas as que
decidie on adop a el pensamien o eminis a en sus ob as, o como mejo explica Cas o
Ricalde:
Los concep os del eminismo han azado un iaje de ida y uel a en e la eo ía y la
p ác ica, al nu i aquélla de casos conc e os, cuya o ma bien puede se una película
sob e, con, de y/o pa a muje es, hayan sido concebidas o no desde una pe spec i a de
géne o. (Ricalde, 2002: 21)
Y si se habla de muje es que comunican median e una cáma a, el documen al p esen a
cie as pa icula idades que acili an la democ a ización de la exp esión: su ca ác e
in imis a, au obiog á ico, co idiano, domés ico, e c., unidos a la ácil po abilidad,
usabilidad y accesibilidad a las cáma as de ideo hizo posible que muchas muje es se
anima an a c ea ideo-dia ios pe sonales e in ospec i os en los que e lexionan sob e
sí mismas y su condición. Meye opina al espec o:
El p oyec o au obiog á ico es cla e den o del eminismo como p oyec o comuni a io:
habla desde el yo es igo pa a las luchas compa idas (solida idad) y las luchas
equipa ables (a inidad), y pa a la especi icidad del indi iduo que el eminismo se ha
es o zado en con apone a la noción hegemónica de Muje . (Meye , 2011: 31)
17
Maye (2011: 21) piensa que es a e oalimen ación puede se mucho más p o unda y
llega a ma ca in e io men e la ealización de documen ales po la ausencia de mi os y
je a quías en el p oceso, la condición de p oyec os colec i os y la in ención di eccional
hacia un ipo de público conc e o ma cado po el géne o, es deci : “Noso as hablamos
de Noso as (incluyéndo e a Ti) pa a Noso as” (Maye , 2011:18).
El documen al eminis a es ecupe a i o po que busca esca a y econs ui aquello
impo an e que es á en iesgo de pe de se po omi i se in encionadamen e po pa e de
la ideología dominan e, busca “hace isible lo in isible” y así lucha con lo que
Ca olee Shneeman llama “la cul u a del ol ido” (Maye , 2011:20).
La comunicación e bal y isual y las in e elaciones son un ema undamen al en el
cine de muje es. Pe o si la oz iene mucha impo ancia en es e ipo de documen ales,
las palab as esc i as adquie e una simbología supe io : el lenguaje es el u ensilio que
u iliza una sociedad pa a comunica se, po lo que ha sido c eado y se ha ido adap ando a
ella. Vi i en una sociedad he e opa ia cal signi ica que el lenguaje ambién lo es. Po
an o, juga con el lenguaje esc i o, con los documen os o iciales, las leyes, la au o idad,
p o oca ansg esión. Pe o ambién hay o o mo i o: el dia io, la no a, la ca a, la no ela
son conside ados símbolos de la na u aleza p i ada de la muje , aunque no po ello se
mues an desde la pe spec i a adicional de oman icismo emenino (Maye , 2011: 33-
36).
Pe o ¡ ambién que emos osas!, o lo mismo es, las muje es ambién quie en pode
dis u a de ellas mismas a a és de sus piezas o de las que o as muje es c ean; el
place emenino, an subo dinado al del homb e en las ep esen aciones clásicas, y ema
abú en las sociedades adicionales occiden ales, en el documen al eminis a se alza
como un espacio de ei indicación, se na u aliza en e al sec e ismo, la p ohibición y el
pecado ca nal, y se mues a accesible a odas.
El cine de no- icción, y ambién el cine de icción, ealizado po muje es es aún un
e i o io ecién explo ado en el que aún queda mucho que descub i , c ea y a anza , y
en el que hay que pone especial ue za y empeño, además de espe anza, po que se es á
en en ando a oda una adición disc imina o ia hacia las muje es. La labo del
eminismo en la cinema og a ía se en iende de mane a ci cula ; además de e isa y
abaja pa a que en la his o ia se conside e el alo de las muje es como p o esionales,
abaja ambién pa a que hoy en día eje zan en igualdad, ei indicando así un cambio de
18
conciencia social al que con ibuye con los mensajes y las ep esen aciones que da, pe o
que no es segu o que solo con ellas la men alidad de la sociedad pa ia cal cambie. Sin
cambio no hay e ec i idad, pe o sin abajo no hay cambio e ec i o. Como de iende
Julia Lesage “ abaja con el o ma o de ideo expe imen al signi ica oma el legado
mode nis a, egocija se en su espí i u lúdico y usa la p opia p ác ica a ís ica como un
medio o un ins umen o de descub imien o” (Lesage en Maye , 2011: 38).
3.3. El documen al en México y las muje es documen alis as
Pa a llega a la au o a en cues ión se ha de eco e la his o ia cinema og á ica de no
icción mexicana desde sus o ígenes has a el su gimien o de las p ime as muje es
documen alis as, el a ianzamien o de ins i uciones que apoya on su camino y la
p esencia de g upos indisciplina es que p o esionales comp ome idas con las
si uaciones de op esión hacia el géne o emenino.
Ruiz Belmon (2009: 7), en su es udio sob e la elación en e el cine documen al y el
desa ollo sociopolí ico de México, conside a que en es e país los inicios del
documen al se emon an a las p ime as décadas del siglo XX y es án ligados, po una
pa e, a la cap u a de escenas de la ida co idiana (en cuyas imágenes esul an es se
in en aba omi i la c udeza de la ealidad), de lo que esul aban pequeños agmen os
llamados “ is as”, y po o a, al e a o de la polí ica y los con lic os a mados: homb es
como Jesús H. Abi ia, En ique Rosas, En ique Echaniz, y, en especial, Sal ado
Toscano, se dedican a oma imágenes del desa ollo de la Re olución Mexicana de
1910 pa a o ma un es imonio isual sob e la his o ia, con i iéndose en los p ime os
documen alis as del país.
Con el golpe mili a lide ado po Vic o iano Hue a, al que se le denominó la Decena
T ágica, la censu a se ins au ó po comple o en la p oducción cinema og á ica, alen ada
po la Iglesia y el Pa ido Ca ólico Nacional. El cine documen al da un uelco en onces
al con e i se en una he amien a de concienciación del gobie no, quien o dena e a a
los hechos his ó icos descon ex ualizados y a su a o . En la pos e olución el
documen al se elega a un segundo plano y la p oducción se concen a en la icción.
Ocupa una pa e impo an e de la p oducción de mediados de siglo los documen ales
que comenza on a ealiza las comunidades indígenas como o ma de au o-

19
ep esen ación y espacio pa a ansmi i su e dad en e a la imagen de o mada y
es e eo ipada que se ansmi ía de ellas en los medios con encionales. Reza (2013: 8)
con ex ualiza el comienzo de es a o ma de documen al con la llegada de colec i os
cineas as mexicanos y ex anje os in e esados en e a a la ealidad indígena a lo la go
de la década de los cincuen a. Es e hecho se con ie e en un in e cambio de
conocimien os en e los na i os, que les enseñan su cul u a y o ma de i i , y los
di ec o es, que les inician el manejo del ma e ial cinema og á ico. Su ge como
consecuencia la undación del A chi o E nog á ico Audio isual del Ins i u o Nacional
Indigenis a, que se dedica a impulsa , egis a y di undi las ob as.
En los años se en a la cinema og a ía nacional, que ya en los años sesen a había su ido
un cambio de men alidad cul u al impulsada po los in elec uales, se poli iza y se
in e esa en e a a la ealidad sociopolí ica del momen o. Tal y como Ruiz Belmon
(2009: 13) indica, la democ a ización de los modos de p oducción cinema og á ica
impulsada po la disminución de los cos es en he amien as y dis ibución acili ó la
llegada de nue os documen alis as independien es que so eaban la censu a es a al y
denunciaban las injus as condiciones a las que el gobie no some ía a sus ciudadanos.
A es e en o no de cine independien e se le suma la llegada del mo imien o eminis a,
su gido en los países anglosajones, a México, lo que impulsa a muchas muje es a
in e esa se po cues iona las es uc u as cinema og á icas que limi an nega i amen e la
c eación cul u al emenina, e lexiona c í icamen e sob e el papel cosi icado de la
muje en la cinema og a ía mexicana y en en a se a él median e la cáma a. Sando al y
Ake zalli (2012: 1162) ecogen en su abajo sob e documen alis as mexicanas la
apa ición de nue as ealizado as g acias al hecho de nace , desa olla se y abaja
apoyadas po ins i uciones como el Cen o Uni e si a io de Es udios Cinema og á icos
(CUEC) o el Cen o de Capaci ación Cinema og á ica (CCC), o ganismos decididos a
acaba con las desigualdades de géne o en el ámbi o del cine, que has a el momen o
habían sido no o ias.
Tan o es así, que has a inales de siglo las muje es apenas habían enido pa icipación en
la ealización de películas, un e eno monopolizado po los homb es en el que los
nomb es emeninos conocidos y ap eciados son casos con ados. Elena Sánchez
Valenzuela, c onis a y pe iodis a cinema og á ica, es conside ada pione a en la
di ección de documen ales, ya que inició su abajo du an e la llegada del cine sono o a
20
México. Además de ella, pocas son las ealizado as conocidas y ele an es en el e eno
cinema og á ico mexicano, has a que en los años sesen a la polí ica de pa icipación
es a al en la indus ia cinema og á ica p opicia una mayo pa icipación de las muje es
en dicho campo, muchas de ellas o madas en el Cen o Uni e si a io de Es udios
Cinema og á icos de la UNAM. En e las uni e si a ias des aca Ma ilde Lande a, hija
de Sal ado Toscano, al ealiza un no edoso co o documen al sob e la pin o a F ida
Khalo.
Pe o la con ibución más ele an e al cine documen al mexicano de inales de siglo lo
hace un g upo de muje es in luidas po los mo imien os es udian iles y la co ien e
eminis a, que mili an con a la ep esión y el abuso de y desde la sociedad: el Colec i o
Cine-muje , compues o ín eg amen e po muje es, en la mayo ía es udian es de cine de
la oc a a gene ación del CUEC, y comp ome ido con la p oblemá ica emenina. Fue
undado en 1975 po Rosa Ma ha Fe nández, Sibylle Hayem, Lau a Rosse i y Bea iz
Mi a, como una o ma “de e lexión sis emá ica sob e los mo i os y las o mas de la
op esión emenina” (Millán 1996: 114), y has a 1987 con ó con la pa icipación de
di ec o as como Guadalupe Sánchez, Sonia F i z, Ma ica men de La a o Ángeles
Necoechea, y la colabo ación de muchas muje es ac i as en el mo imien o eminis a
mexicano.
El nacimien o del Colec i o no esponde al de un p oceso o ganizado ni
p ede e minado, simplemen e sucede al uni se un g upo de uni e si a ias del CUEC con
el in e és común de ealiza una pieza que denuncia a la p oblemá ica de las muje es
con el abo o en su país; Cosas de muje es (1975-1978), di igido po la co undado a
Rosa Ma ha Fe nández es hoy en día conside ada la ob a documen al más
ep esen a i a del mo imien o. Jun o a él compa e dis inción o o documen al del
mismo año, Vicios en la cocina (1978), en el que Bea iz Mi a abo da la igno ancia y el
desp ecio hacia el abajo domés ico que ealizan las amas de casa, y que ue ganado de
un P emio A iel concedido po la Academia Mexicana de A es y Ciencias
Cinema og á icas.
A a és de piezas de icción, animación, pe o sob e odo documen al, abo da on
cues iones has a el momen o igno adas po la mayo ía de cineas as homb es, que no
es aban in e esados en e a a una ealidad que a ellos no les pe judicaba, y emas abú
den o de la sociedad mexicana. La desigualdad labo al, la explo ación, el abuso y la
21
disc iminación sexual ue on a ados desde una pe spec i a eminis a con in ención de
denuncia. Pa a Gau hie la labo de es as ealizado as consis ía en “ i i la mili ancia
polí ica a a és del cine” (2007: 7).
Las películas c eadas po el Colec i o se enca gaban de isibiliza p oblemá icas
gene alizadas en e las muje es no males dándoles oz; la iolación (G i ando en
silencio, 1979, Rosa Ma ha Fe nández), la p os i ución (No es po gus o, 1981,
Ma ica men de La a), o la desigualdad y explo ación labo al (Bo dando la on e a,
1985, Ángeles Necoechea) son algunos de los emas que a a on.
Pa a que las ob as no solo ue an una he amien a de denuncia sino ambién un
de onan e de cambio, Gau hie (2007: 8) cuen a que se lle ó a cabo la p oyección de las
películas en núcleos u ales y u banos: espacios de ap endizaje (uni e sidades), de lucha
(sindica os) y de o mación y en e enimien o (ciclos, jo nadas…) si ie on de escena io
pa a el isionado, pe o ambién pa a el deba e: as mos á sele la ealidad de o ma an
di ec a muchas muje es comenza on un p oceso au o-concienciación que con inua ía el
legado del Colec i o.
O o de los p oyec os del Colec i o es ealiza alle es y cu sos en los que o maban a
o as muje es en el ámbi o écnico de la ealización de películas y el manejo de las
he amien as, así como la ponencia de cha las y con e encias des inadas a la c eación de
conciencia sob e la impo ancia de ealiza un cine eminis a que p o oca a eacciones
e lexi as y cues ionables en los espec ado es. El e en o con más ascendencia en el
que pa icipó el Colec i o ue Cocina de imágenes, el p ime o encuen o de muje es
la inoame icanas que ealizaban cine o ganizado po Necoechea en 1987 en el que se
mos a on los ma e iales ealizados po el g upo.
La au o ía emenina (ob as ealizadas única y exclusi amen e po muje es
p o esionales), el a amien o de emas emeninos ol idados y la u ilización de códigos
de comunicación dis in os a los u ilizados adicionalmen e son las es ca ac e ís icas
que die on al Colec i o Cine-muje la condición de g upo pione o en el cine de no-
icción mexicano y de ejemplo con impo an e in luencia en mo imien os u u os, como
el Colec i o Cine-muje colombiano.
El Colec i o acaba desin eg ándose a inales de los años ochen a po p oblemas
comunes den o de g upos: al a de consenso a la ho a de oma decisiones,
22
plan eamien os y pun os de is a di e en es, cues ionamien os del lide azgo, e c.
Además, el pensamien o inicial se había desa ollado de o ma dis in a en cada
in eg an e, po lo que muchas enían la aspi ación de ealiza abajos más pe sonales y
subje i os que no es u ie an limi ados po la unanimidad consensuada del g upo. En
palab as de una de las undado as, Rosama ha Fe nández, p onunciadas en una
en e is a pa a el abajo de Calde ón Sando al:
Cine eminis a lo hay, lo ue, lo es. El que hicimos y el que muchas siguen haciendo.
Pe o el que ue a una di ección colec i a, eso es lo que no uncionó. Po que
a ábamos de oma odas las decisiones en e odas pe o acababa siendo una suma de
concesiones, no una cons ucción en g upo, ¿me en iendes? Po que eníamos isiones
muy dis in as inalmen e, como e a de espe a se, del cine y de cómo abo da los emas
(Fe nández, 2013: 41).
El echazo de muchos espec ado es, que no ie on en es e ipo de cine cumplidas sus
expec a i as como consumido es de cine clásico, sino odo lo con a io, ya que su
obje i o e a desmon a las y e e i las, no consiguió nega la impo an e ascendencia
del Colec i o an o en el eminismo como en la cinema og a ía en México.
Con odas sus limi aciones, es impo an e des aca su acción den o de la in ención de
da le al cine o o sen ido: o a dis ibución -escuelas, hospi ales, colonias ob e as,
áb icas- y o a ecep i idad (Millán, 1996:119-120).
El eó ico ambién opina que es impo an e abo da es e mo imien o desde su
comp omiso polí ico y no desde una aplicación me amen e es é ica o a ís ica, pues su
unción se cen aba en des ui las imposiciones inamo ibles e impe an es en el cine
clásico adicional y no en se i de en e enimien o al público (Millán, 1996: 119-120).
Como he encia, el Colec i o Cine-muje ha dejado piezas documen ales que en su
momen o ue on c eadas con la de e minación de acaba con la ealidad que e a an
pe o que aún en día siguen si iendo pa a la concienciación, pues, desg aciadamen e, en
el e eno eminis a aún queda un la go camino po eco e . Resca a la his o ia de es as
muje es, ecupe a sus expe iencias, compa a las con las que o as muje es con inúan
su iendo y conoce sus nue as his o ias a a és del cine se ía una o ma de cons ui
una ealidad mejo , más equi a i a y espe uosa pa a odos.
29
Se sien e juzgada e incomp endida po quienes menosp ecian su abajo y la c i ican po
ello, pe o no se a e güenza de él. De iende un a o más jus o po pa e de la policía.
A ni el de la his o ia, el pe sonaje ampoco cumple el ol de p os i u a an e io men e
desc i o, pues en su compo amien o no se pe ciben ac os amo ales o al os de é ica.
A ni el de la ábula el pe sonaje como ac an e coincide con el de La Cenicien a; su
obje o es eje ce un abajo, su des inado , gana dine o, y su des ina a io, hace en e a
los gas os.
Pe sonaje 3
Fig. 4 Plano medio de Ma ía Sil es e
Nomb e: Ma ía Sil es e Mi anda Ramos
Nacionalidad: México
Edad: En e 25 y 30 años
P o esión: P os i u a
A ni el del ela o, se puede desc ibi ísicamen e al pe sonaje como al a, delgada, de
pelo oscu o y co o. Pa ece una pe sona coque a, lle a opa elegan e, maquillaje y
pendien es. Se p esen a en su hoga , ealizando las a eas domés icas mien as explica
cual es su u ina dia ia como ama de casa. Posee mucha ene gía y cie o ne iosismo,
pe o se exp esa con o den y cla idad. También apa ece mien as se a egla pa a i a
abaja , lo que mues a que es una muje cuidadosa con su imagen.
P o iene de un en o no humilde, i e en una casa sin agua co ien e y no iene es udios.
T abaja como p os i u a en un club noc u no, pe o ambién nos mues a su abajo como

30
mad e y ama de casa. Es mad e de es niñas en e uno y sie e años, a las que cuida sin
ayuda y en condiciones ad e sas, lo que mues a un espí i u ue e y luchado .
A ni el de la his o ia y de la ábula se asemeja a los pe sonajes an e io men e desc i os.
Es poseedo a de una a je a que ce i ica su buen es ado de salud, po lo que no se la
puede asocia con el p o o ipo de p os i u a que no se p eocupa po su higiene ni po
con ae en e medades.
Pe sonaje 4
Fig. 5 Plano medio de Ma ía del Pila Má quez
Nomb e: Ma ía del Pila Má quez
Nacionalidad: México
Edad: 21
P o esión: P os i u a, desde hace dos años
A ni el del ela o, el pe sonaje se ca ac e iza ía ísicamen e po su al u a, delgadez, su
pelo oscu o y izado, y po se jo en y a ac i a. T abaja desde hace dos años como
p os i u a, aunque abandonó su hoga a los 12 años.
Se mues a en la consul a del médico mien as le hacen una inspección u ina ia de
salud. Se compo a de o ma calmada y dócil, aunque pa ece algo asus ada y
a e gonzada. Pese a la opinión nega i a (mos ada con oz en o ) de algunas
compañe as de p o esión, que en inú il acudi al médico, e incluso pelig oso, pues
opinan que no exis e ningún con ol ni cuidado eal y pueden acaba con agiándose de
las en e medades de o as pacien es, el pe sonaje apa en a con ia en el a o.
31
Sin emba go, la ac uación del médico esul a supe icial; le p egun a si sabe lo pelig oso
que es su abajo y que si a a in en a cambia a algo mejo (a lo que la pacien e
esponde a i ma i amen e con imidez), pe o no mues a un in e és ni una p eocupación
eal po la o una de la jo en.
A ni el de la his o ia y de la ábula se asemeja a los pe sonajes an e io men e desc i os,
e igual que el pe sonaje 3, se in e esa po su salud.
Respec o a los pe sonajes secunda ios, se pueden des aca aquellos que cumplen la
unción de an agonis as po que se dis ancian del es imonio en p ime a pe sona sob e la
p os i ución que dan los pe sonajes an e io es:
- Di ec o a de la p isión desde hace dos años, que eco e jun o a la cáma a la p isión
explicando qué es cada zona y cómo unciona. En su despacho habla sob e los
p oblemas que su en las p os i u as con la policía, mos ando cie o desacue do con el
uncionamien o de la p isión, pues no hay una no ma i a ija espec o a las condenas,
que se o o gan alea o iamen e. Dice es a in e esada en el p oblema humano y sen i se
apenada po algunas injus icias que su en las p os i u as. Sin emba go, como
esponsable de las eclusas, no pa ece e dade amen e comp ome ida con su si uación.
- T abajado as sociales de la p isión que explican cual es su unción y se icio con las
eclusas: p es a les apoyo emocional cuando es án den o de la cá cel y ocupa se de los
asun os que engan pendien es de esol e ue a, como los hijos que ienen a ca go. Su
p esencia si e pa a da un con a- es imonio posi i o sob e la p esencia de las
p os i u as en la cá cel. Su obje o se ía que las eclusas engan un a o jus o y que no se
come an abusos con a ellas po al a de acíos legales en sus de echos.
- Maes a de la p isión, quien explica su abajo; o ma y enseña a las eclusas,
con ibuyendo a su al abe ización, pues la mayo ía de ellas ca ecen de es udios. Al igual
que las abajado as sociales, si e pa a da un con a- es imonio sob e la labo de la
p isión, pues las eclusas alegan que no les asis e lo su icien e. Sin emba go, la imagen
que se da de ella no es del odo posi i a, debido al a amien o; mien as habla, la
cáma a se des ía de su os o pa a hace un eco ido po su cue po pa a mos a la
es imen a elegan e y las lujosas joyas que lle a, siendo el único pe sonaje con el que
es o ocu e.
32
5.1.2. Análisis de los ambien es y espacios
Analizando el ipo de modelo de mundo que e leja la ob a, se a a ía de una icción
e osímil combinada con momen os de ealidad e ec i a, pues su con enido iene que
e con hechos que ocu ie on ealmen e y que pueden se e i icados pe o que han sido
manipulados subje i a e in encionalmen e. Senso ialmen e, se puede pe cibi la ob a
isual y audi i amen e. El espacio no es con inuo, sino que se agmen a según el
es imonio que cada muje cuen a, y ambién es ino gánico, po que no se e el paso de
un espacio a o o. Respec o al mo imien o, el espacio es dinámico desc ip i o, po que
la cáma a se mue e pa a segui y ecoge el mo imien o de los pe sonajes.
El ipo de espacio social exal ado es o dina io, pues se e ie e a hechos que ocu en con
no malidad en el desa ollo de la ida de los pe sonajes, y p o esional, pues es á
en ocado a su ace a de abajo. En elación al iempo, el anclaje de empo al es el
p esen e.
Los espacios son impo an es po que cumplen una unción de di e enciación; los
pe sonajes se p esen an de mane as dis in as según en el luga que es án; es deci , que
cuando las p os i u as se encuen an en su hoga cumplen un papel de ama de casa y no
de abajado a. Como la in ención es no maliza a es as muje es, apenas se las mues a
en las calles o ba es donde eje cen la p os i ución. Además, son pocos los espacios
ilmados en los que no apa ecen pe sonajes, y es os son, in encionadamen e, las
di e en es á eas de la cá cel. Es o es así po que se p e ende des incula la asociación
en e p os i ución e ilegalidad, ya que no debe ía cas iga se, sino no maliza se y
egula iza se.
5.1.3. Es uc u a diegé ica
El iempo ex e no de la ob a es el momen o en el que se con ex ualiza; 1982. El iempo
in e no de la ob a es el iempo en el que es án sucediendo los hechos del ela o, y en
es e caso coincide con el ex e no po que son hechos eales g abados en el mismo
con ex o empo al.
Pe enecien e a la composición empo al, la elación en e el o den en el que suceden los
acon ecimien os de la his o ia y el o den en el que se cuen a el discu so es lineal
p og esi a, pues los hechos coinciden y ocu en la misma o ma a la que lo hacen en la
ida co idiana. Aunque es posible que la o denación de las secuencias no co esponda al
33
o den en el que han sido g abadas, es o no signi ica que exis an anac ónicas o
disco dancias en e discu so e his o ia. La du ación empo al es “ iempo escena”, pues
la du ación es igual en la his o ia que en el ela o.
La ecuencia empo al du an e el ela o suele se singula i a, pues no hay epe ición de
hechos que pasen una ez en la his o ia y se mues en más eces en el ela o. Sin
emba go, hay escenas en la que la ecuencia se uel e i e a i a, pues aunque solo
apa ezcan una ez en el ela o da la sensación de que se epi en en la his o ia. Es el caso
de las u inas co idianas de las p os i u as; aunque, po ejemplo, solo se mues e una ez
a La Cenicien a desayunando con su hija o a Ma ía Sil es e bañando a sus hijos, se
en iende que es una p ác ica habi ual.
La ob a iene una es uc u a adicional compues a po una sola diégesis, pues la his o ia
cuen a con pe sonajes y hechos que, aunque puedan se independien es, compa en un
espacio común en un mismo ni el de ealidad.
5.1.4. Es uc u as enuncia i as
El au o eal o enunciado de la ob a es la di ec o a del documen al, Ma ica men de
La a. El suje o de la enunciación es á explici ado en las muje es que cuen an su his o ia
pe sonal o el acon ecimien o de los hechos. Po lo an o, el na ado es homodiegé ico,
ya que co esponde a las di e en es p o agonis as del ela o, e in adiegé ico, pues
apa ecen icónicamen e an e la cáma a.
El na a a io apa ece como un emblema, pues queda implíci o que exis e aunque no
apa ezca icónicamen e (na a a io ex adiegé ico), ya que, el es a con ando es as
muje es una his o ia, se es a ían di igiendo a alguien que la escuche.
La ocalización es in e na, pues la in o mación p ocede de los pe sonajes. Cuando los
pe sonajes cuen an su his o ia pe sonal la ocalización es in e na a iable, pe o cuando
a ios pe sonajes hablan de unos mismos hechos ocalizados pe o desde su pun o de
is a, es múl iple. Po ejemplo, cuando p os i u as y unciona ios dan su es imonio de
la p isión, o cuando una p os i u a opina nega i amen e del se icio sani a io y o a
ecalca la impo ancia de ene una a je a que ac edi e salub idad e higiene.
34
5.1.5. Banda de imágenes isuales y audi i as
Inicio
Fig. 6 Cap u a de los p ime os o og amas de No es po gus o
El documen al comienza con una sucesión de o og a ías en blanco y neg o de quienes
se en iende, po el con ex o, son p os i u as. Suena ex adiegé icamen e una canción.
Apa ece una secuencia g abada po la noche en una calle donde se eúnen a ias
muje es pa a eje ce la p os i ución. Des aca una de ellas, La Cenicien a, a quien se
g aba umando mien as se empieza a escucha su es imonio en oz o e .
Final
Fig. 7 Cap u a de los úl imos o og amas de No es po gus o
La úl ima secuencia es la de una p os i u a que se aden a en el edi icio con un clien e.
Como al p incipio, apa ece o a sucesión de o og a ías, es a ez de niños pequeños, que
se ían los hijos de las p os i u as. Suena ex adiegé icamen e o a canción mien as se
escucha el es imonio en oz o e de la Cenicien a. Po úl imo, los í ulos de c édi o.
Respec o a la composición, la cáma a sigue el mo imien o de los pe sonajes. Todos los
pe sonajes son ilmados mien as hablan o ac úan en plano medio o p ime plano,
muchas eces pasando de uno a o o median e zoom. Los planos de alle se cen an en el
os o del hablan e.
La película no ha sido manipulada median e e ec os especiales, la du ación de los
planos se man iene iel en el mon aje de planos y las di e en es secuencias se inse an
median e co es, sin ansiciones.

35
Los e ec os sono os eales que apa ecen son los que se dan en la misma escena y su gen
na u almen e, es deci , que no son p oducidos a i icialmen e, pe o ambién se hay casos
en los que las oces en o de algunas muje es se supe ponen en imágenes di e en es a
en las que se cap a ía el sonido.
Sob e la u ilización de música, apa ecen dos canciones: “Todos dicen que e es mala”,
de o ma ex adiegé ica, en o y con sen ido con ex ual, y “Se me pe dió la cadeni a”
de La sono a dinami a, ambién ex adiegé ica y en o , y cumpliendo una unción
poé ica.
En escenas como en la que llega La Cenicien a a la casa pa a come o en la que Ma ía
Sil es e se maquilla suena música diegé ica que exis e de e dad en el espacio.
5.2. No les pedimos un iaje a la luna
Fig. 8 Cap u a a modo de po ada de No les pedimos un iaje a la luna
Película: No les pedimos un iaje a la Luna.
Au o : Ma ica men de La a
P oduc o a: Andén Calacas, Calacas y Palomas
Año: 1986
Du ación: 58 min.
36
El a gumen o cuen a la his o ia del e emo o que sacudió g an pa e de México en
1985, y, como as él, muchas de las áb icas ex iles quedan educidas a escomb os,
ap isionando a los cadá e es en su in e io . Se inicia en onces una acción po pa e de
los amilia es de las íc imas y de las cos u e as que consiguie on sal a se po ob ene
una co espondencia digna de los dueños de las áb icas. Pe o al e que no consiguen
nada de ellos, emp enden un mo imien o colec i o en de ensa de los de echos de las
cos u e as pa a consegui unas condiciones labo ales dignas, lo que desemboca á en la
undación del Sindica o de Cos u e as.
Es a his o ia del ela o se cuen a median e de las decla aciones y es imonios de los
pe sonajes, que son quienes ma can la na ación a pa i de la di ección de Ma ica men
de La a. La ealizado a ac úa como un suje o pasi o en an o a que ilma como
espec ado a los acon ecimien os sin in e ención, pe o ambién ac i o, pues su
in encionalidad iene dada po los es imonios que cap u a, siemp e desde la e sión de
las abajado as.
Exis en o os ela os di e en es que ambién con a on la misma his o ia, como el
epo aje que hizo el Canal Once pa a el p og ama Aquí nos ocó i i sob e el
e emo o y la si uación de las cos u e as as él, o Te emo o en México, de Ma ías
Gueilbu , que documen a el suceso del seísmo en odas sus dimensiones.
Lo des acable del abajo de Ma ica men de La a es que asciende el acon ecimien o y
acompaña a las cos u e as desde el momen o que su ge el p oblema, desa ollando y
mos ando odas las e apas que die on luga a la c eación del sindica o. Además, no se
limi a a los hechos, sino que in e io iza en los p o agonis as, p o undizando en sus
sensaciones y emociones.
El desa ollo de la ama eside p incipalmen e en los pe sonajes, con su in e ención en
los hechos y ambién con sus apo aciones discu si as como p o agonis as de la his o ia.
No in e p e an un papel, sino que ac úan de mane a na u al según su p opia
pe sonalidad. Todos los pe sonajes p incipales son muje es, al igual que lo son en su
g an mayo ía los secunda ios, a excepción de algunos amilia es de las íc imas.
37
5.2.1. Pe sonajes
Pe sonaje 1
Fig. 9 Plano medio de E angelina Co ona
Nomb e: E angelina Co ona
Nacionalidad: México
P o esión: Cos u e a, 23 años de abajo
A ni el del ela o se puede desc ibi al pe sonaje en base a los asgos indiciales como de
es a u a media, complexión media, de ez mo ena y pelo cla o casi blanco. Como asgos
a i ac uales, is e modes amen e, con camisas y aldas la gas de onos cálidos, y
siemp e lle a el pelo ecogido y algo despeinado. Habla anquila y pausadamen e pe o
con cla idad. Su discu so se di ige, po una pa e, a la cáma a, pa a con a su es imonio,
y po o a, a las compañe as cos u e as que se es án o ganizando pa a o ma un
mo imien o que ei indique sus de echos.
T abajaba como cos u e a en una áb ica has a que se p odujo el de umbamien o. No
iene es udios apa en es, pe o demues a don de palab a y lide azgo. Es á acompañada
en muchas de las secuencias po las compañe as del sindica o. En su espacio p i ado
cuen a que iene una hija pequeña a la que cuida sin la ayuda de ningún homb e, y
ambién da a conoce a su mad e, quien can a una canción.
Es uno de los pe sonajes p incipales del ela o ya que ue ascenden al en el desa ollo
de la his o ia como ins igado a a la lucha. Pasa de se una abajado a ex il a
con e i se en la po a oz del mo imien o po el que se o ganiza on las cos u e as pa a
lucha po sus de echos, pa a pos e io men e se elegida Sec e a ia Gene al del
38
Sindica o de Cos u e as. Tiene una doble psicología en el ela o; po a oz del
mo imien o, en nomb e del cual da mí ines, y uen e es imonial de los sucesos, además
de ab i se en su espacio ín imo y con a sus sen imien os pe sonales. Es á o gullosa de
se muje y de las muje es, y se p esen a como una pe sona abajado a y luchado a. En
la es e a ín ima, demues a sensibilidad y dice es a decepcionada de los homb es, de
los que descon ía po sucesos pasados.
A ni el de la his o ia, el ol del pe sonaje ompe ía con la adicional concepción de
súpe muje o supe woman, que se ía aquella muje que odo lo puede, que lle a
adelan e su amilia y su abajo con éxi o, que iun a en su ca e a labo al y en su ida
p i ada es la esposa pe ec a, con una amilia modélica y una imagen encan ado a. A
es e pe sonaje no le impo a mos a se en su na u alidad, con un abajo que muchos
conside a ían de clase baja, pe o del que ella se sien e o gullosa, y sin una elación de
pa eja sa is ac o ia, pues opina que los homb es no son me ecedo es de su ca iño y con
su ue za le bas a pa a saca adelan e a su amilia.
A ni el de la ábula el pe sonaje como ac an e se ía el suje o, una cos u e a que se
con ie e en la Sec e a ia Gene al del Sindica o de Cos u e as y cuyo obje o ep esen a
dicho colec i o, que lucha pa a consegui su des inado , unas condiciones jus as de
abajo, y así e adica desigualdades y abusos de pode , que son sus des ina a ios. El
suje o cuen a con el apoyo del es o de compañe as y miemb os del Sindica o. Como
oponen es iene que en en a se a los je es de las áb icas, que las explo an, al
Minis e io de T abajo, que no ela po sus de echos, y a la policía, que no las p o ege,
sino que de iende a quienes las op imen.
Pe sonaje 2
Fig. 10 Plano medio del pe sonaje 2
45
que ecoge el abajo de las cos u e as. El equilib io se ompe con el de umbamien o de
un edi icio desde una is a ex e na y las imágenes de los escomb os.
Final
Fig. 14 Cap u a de los úl imos o og amas de No les pedimos un iaje a la luna
La úl ima secuencia ecoge el discu so de E angelina Co ona, Sec e a ia Gene al del
sindica o, en una ma cha en homenaje a las compañe as que esul a on íc imas del
e emo o. Dice así: “…así como los edi icios han caído, que así como nues as
compañe as pe ecie on, así debe ambién pe ece nues o miedo, nues o emo , nues a
humillación. Que así ambién noso os eco demos que somos un pueblo que
necesi amos ei indicación y que necesi amos ambién una unión ue e, que de ienda
los de echos. Esa unión que hemos o mado se llama Sindica o 19 de Sep iemb e y se á
una lucha que pe du e pa a siemp e”. Fundido a neg o y í ulos que ecogen las
consecuencias del e emo o.
En cuan o a la composición, la cáma a ilma, po una pa e, los espacios del
de umbamien o, y po o a, sigue el mo imien o de los pe sonajes. Todos los
pe sonajes son ilmados mien as hablan o ac úan en plano medio o p ime plano.
No se u ilizan e ec os especiales en la película, la du ación de los planos se man iene y
en el mon aje las di e en es secuencias se inse an median e co es, sin ansiciones.
U ilización en o du an e oda la cin a de las locuciones in o ma i as de los no icia ios
sob e el de umbamien o, así como del desa ollo del Sindica o y las decla aciones de
los gobe nan es al espec o.
Los e ec os sono os eales que apa ecen son los que se dan en la misma escena y su gen
na u almen e, es deci , que no son p oducidos a i icialmen e. Pe o ambién se hay casos
en los que oces en o se combinan con imágenes di e en es de las de la uen e del
sonido.

46
En lo ela i o a la u ilización de música, exis e una melodía ins umen al ex adiegé ica
(no econocida) que se epi e du an e algunos momen os de la película, como el en ie o
o el inal. Respec o a la música diegé ica, encon amos los cán icos de lucha que en ona
el Sindica o du an e sus concen aciones, el can o eligioso du an e la misa de los
di un os “El espí i u de dios se mue e”, la música en di ec o que in e p e a un g upo
du an e la celeb ación del Día de las Cos u e as “Amigo de Don José”, y el co ido que
can a la mad e de unas cos u e as sob e la inundación del pueblo de Cochomulco.
En cuan o al silencio, en las p ime as imágenes, donde se mues a el de umbamien o
del edi icio y el p oceso de búsqueda y esca e, no hay música ni oces en o , sólo se
escucha el sonido na u al de las g abaciones. No son escenas silenciosas exac amen e,
pe o si las compa amos con el es o de la cin a, donde las imágenes se combinan con
música o es imonios, podemos deci que hay un uso in encionado de la ausencia.
5.3. Expedien es. Eso lo decido yo
Fig. 15 Cap u a del í ulo de Eso lo decido yo
Película: Expedien es: Eso lo decido yo
Au o : Ma ica men de La a
P oduc o a: Andén Calacas, Calacas y Palomas
Año: 2011
Du ación: 30 min.
47
El documen al o ma pa e de una se ie de seis capí ulos que ealizó Ma ica men de
La a desde el año 2000 has a su es eno en 2011. Du an e más de diez años la
documen alis a se dedicó a in es iga y ecaba decla aciones de pe sonas y ac i is as
que de ienden y condenan la p ác ica del abo o.
El a gumen o a a el ema a pa i de los es imonios y opiniones de muje es de clase
media-baja que su ie on un emba azo no deseado. Sus decla aciones son apoyadas po
expe os en biología y medicina que desmien en los a gumen os de aquellos que
condenan la p ác ica con e u aciones cien í icamen e comp obadas. Además de las
expe iencias pe sonales, el documen al ecoge la ba alla dialéc ica y legal en e p o y
con a abo is as, que e mina con la ap obación de una ley en 2007 que despenaliza la
in e upción olun a ia del emba azo.
Es a his o ia es con ada en el ela o a pa i de los pe sonajes, pe o es a na ación es á
ma cada subje i amen e po la in encionalidad de la ealizado a, Ma ica men de La a,
que p e ende da un discu so a a o de la decisión y libe ad de las muje es. Es o se e
e lejado en los pe sonajes que escoge pa a que cuen en la his o ia y en la elección del
mon aje, que con apone las di e en es opiniones de modo que e idencia aquellas que
no iene una base con on ada.
Además de es a se ie documen al, sob e es a his o ia se han con ado más ela os, como
el documen al a gen ino Clandes inas o las icciones Asun os de muje es (Ma ie-Louise
Gi aud, 1988) y El c imen del Pad e Ama o (Ca los Ca e a, 2002).
5.3.1. Pe sonajes
Pe sonaje 1
Fig. 16 Plano medio la go de Rica do Tapia
48
Nomb e: Rica do Tapia
Nacionalidad: México
P o esión: In es igado emé i o de la UNAM, Doc o en Bioé ica
A ni el del ela o se puede desc ibi al pe sonaje po unos asgos indiciales ales como
piel mo ena, pelo canoso y bigo e. No hay asgos a i ac uales en su es imen a que lo
de inan, pe o sí lo hace el espacio en el que se encuen a; un despacho eple o de lib os
y esc i os, que le o o ga un aspec o académico. Habla pausadamen e y se exp esa de
mane a o mal. Acompaña su discu so con ademanes que deno an anquilidad y
sabidu ía.
Apa ece pa a, con una base cien í ica, cues iona el pensamien o que de iende que
abo a signi ica acaba con la ida. Respalda la eo ía que de iende que un ó ulo
ecundado po un espe ma ozoide no puede se conside ado en ningún caso como la
c eación inmedia a de una pe sona, sino de una célula a la que aún le al an mul i ud de
p ocesos pa a c ea ida humana. De iende que no exis e pe sona has a que és a
adquie e acionalidad, que es lo que dis ingue a los se es humanos de o os p ima es, y
que es o ocu e al ededo de la semana 26 del emba azo.
A ni el de la ábula el pe sonaje es el suje o, cuyo obje o es explica desde una
pe spec i a cien í ica la eo ía de la ep oducción, pa a así desmen i el mi o de que una
célula ecundada es una pe sona, y que elimina la equi ald ía a ma a una ida
(des inado ), apoyando la pe ición de legaliza el abo o, que se ía su des ina a io. Como
ayudan e cuen a con la eo ía cien í icamen e demos ada, y como oponen e iene que
hace en e a los pensamien os conse ado es y e óg ados.
Es el único pe sonaje masculino del análisis conside ado como p o agonis a. Es
in e esan e des aca su pos u a espec o a un ema que suele a ibui se a las muje es, po
el que el emba azo es un p oblema emenino y la ei indicación del abo o una lucha de
un solo géne o.
49
Pe sonaje 2
Fig. 17 P ime plano de Anabel
Nomb e: Anabel
Nacionalidad: México
Edad: 13 años
A ni el del ela o, los asgos indiciales de la p o agonis a son ez mo ena y pelo oscu o.
Como asgos a i ac uales des aca la ba a blanca de hospi al que lle a pues a y una
sonda sob e su os o.
Apa ece momen os an es de da a luz. Po los ges os de su os o, pa ece que su e
ue es con acciones. Rela a que quiso abo a pe o que su mad e no se lo pe mi ió po
miedo a la eacción de su pad e, que ue quien la dejó emba azada. Es á acompañada
po un médico que cuen a los casos en e niñas y adolescen es a las que ha a endido en
el pa o; uno o dos casos de doce años, cua o o cinco de ece años, y a pa i de los
ca o ce la ci a aumen a conside ablemen e.
A ni el de la his o ia, el pe sonaje ompe ía con el ol de muje pa ido a, po el que la
unción p imo dial emenina es la ep oducción, algo que es in ínseco a ella, y, po
ello, innegable. Es e pe sonaje demues a que no odas las muje es po el hecho de se
muje deben de ene hijos, ya que cada una iene unas ci cuns ancias conc e as, po lo
que se debe ía pe mi i decidi .
50
Pe sonaje 3
Fig. 18 Plano medio de Ana Ma ía Cama illo
Nomb e: Ana Ma ía Cama illo
Nacionalidad: México
P o esión: Doc o a del Cen o de In eg ación Psicológica y Ap endizaje
A ni el del ela o, se puede desc ibi ísicamen e al pe sonaje con asgos indiciales
como de es a u a baja, complexión obus a, piel mo ena y pelo co o y canoso. Su modo
de es i es o mal, lle a un aje de chaque a, pendien es y maquillaje. También usa
ga as de e .
Se encuen a en lo que pa ece se una sala médica po el u ensilio que apa ece en la
pa e supe io de echa del plano. Como médica, habla de la si uación de las muje es
desde el pun o de is a sani a io; denuncia que aquellas que no ienen ecu sos no
pueden cos ea se los abo os p i ados y ampoco ienen acceso a espacios que
ga an icen su segu idad en caso de abo a ilegalmen e, po lo que co en un iesgo eal.
Explica que es a si uación con ibuye a la desigualdad y omen a la injus icia. También
ec imina que se asocie el abo o con pelig o y no el pa o, jus i icando que un abo o es
ca o ce eces menos pelig oso, pe o que la condena que su e ha hecho que se ealice de
o ma ocul a, aumen ando su iesgo.
A ni el de la ábula, el pe sonaje es el suje o, cuyo obje o es desmi i ica el abo o como
algo pelig oso, pa a mejo a la concepción que se iene sob e el (des inado ) y así
con ibui a su despenalización, que es su des ina a io. Como ayudan es cuen a con un
a gumen o médico undamen ado, y como oponen e iene que hace en e a la
desin o mación y el desconocimien o sob e el ema.

51
Tes imonios de pe sonajes secunda ios:
- Una muje en el p og ama Zona Abie a (1999) a i ma que su de echo a se mad e se
e ul ajado po aquellos que de ienden el de echo a abo a . La ca ed á ica Ma a
Lamas ei indica la libe ad de pensamien o e ideología y el de echo a decidi sob e las
p opias cues iones de cada uno
- En e is a (año 2000) a una jo en anónima que quedó emba azada as ompe se el
condón. Mues a el desconocimien o que exis e en e los jó enes espec o a los mé odos
an iconcep i os
- En e is as (año 2002, 2004, 2006) a jó enes anónimas que cuen an su expe iencia al
queda emba azadas in olun a iamen e. Todas deciden que no se ía adecuado ene el
hijo y emp enden el camino pa a abo a ilegalmen e. Sin ie on emo a se juzgadas.
- En e is a (año 2001) a una muje anónima que abo ó ilegalmen e. Cuen a que eligió
esa opción po que e a mucho más ba a a que hace lo en un hospi al. En e lág imas,
desc ibe las condiciones como insalub es y pelig osas: e a un espacio domés ico, con
los ins umen os qui ú gicos ya usados. Denuncia que la p ohibición pone en iesgo la
salud de las muje es.
- En e is a (año 2011) a una muje anónima que se dispone a comenza el p oceso de
in e upción de su emba azo en un cen o de salud público. El doc o del cen o explica
las en ajas y acilidades del mé odo que u iliza á. Se sien e ali iada y segu a.
5.3.2. Análisis de los ambien es y espacios
Analizando el ipo de modelo de mundo que e leja la ob a, se a a ía de una icción
e osímil combinada con momen os de ealidad e ec i a, pues su con enido iene que
e con hechos que ocu ie on ealmen e y que pueden se e i icados pe o que han sido
manipulados subje i a e in encionalmen e. Se puede pe cibi la ob a isual y
audi i amen e. El espacio no es con inuo, sino que se agmen a según el es imonio que
cada muje cuen a, y ambién es ino gánico, po que no emos el paso de un espacio a
o o. Respec o al mo imien o, el espacio es dinámico desc ip i o, po que la cáma a se
mue e pa a segui y ecoge el mo imien o de los pe sonajes.
52
El ipo de espacio social exal ado es o dina io, pues se e ie e a hechos que ocu en con
no malidad en el desa ollo de la ida de los pe sonajes. El ipo de espacio en el que se
desa ollan los hechos es u bano, y el anclaje de empo al de es e espacio es p esen e.
La mayo ía de los espacios no son signi ica i os, pues en muchos de los casos de
en e is as no son mos ados, y en aquellos en los que sí, si en pa a da in o mación
sob e los emiso es que ya conocemos. Son impo an es las imágenes de mani es aciones
y discu sos, pe o no po el espacio, sino po el con enido. Igual ocu e con la Co e
Sup ema, donde se ap ueba la ley que despenaliza el abo o, po la que las muje es
pueden in e umpi olun a iamen e su emba azo has a la docea a semana de ges ación.
Dos espacios que son mos ados no pa a ubica a pe sonas sino po su alo na a i o
son el hospi al público en el que, as la nue a ley, se pueden ealiza abo os en
condiciones adecuadas a pa i de dos p ocedimien os según el iempo de emba azo:
medicación o in e ención, y el au obús al que hacen acudi a muchas muje es an es de
abo a . Las imágenes den o del au obús se g aba on con una cáma a case a y de
mane a ocul a, y en ellas podemos e un ideo “in o ma i o” en el culpabilizan,
a emo izan y pe suaden a las muje es pa a que no abo en.
5.3.3. Es uc u a diegé ica
El iempo ex e no de la ob a es el momen o en el que se con ex ualiza, y a desde 2000
has a 2011, echa de su es eno, iempo du an e el cual se ecopila on odos los
es imonios que apa ecen en el ela o. El iempo in e no de la ob a es el iempo en el que
es án sucediendo los hechos del ela o, y en es e caso coincide con el ex e no po que
son hechos eales g abados en el mismo con ex o empo al.
Den o de la composición empo al, la elación en e el o den en el que suceden los
acon ecimien os de la his o ia y el o den en el que se cuen a el discu so es lineal
p og esi a, pues aunque es posible que algunas de las secuencias no coincidan en el
o den del mon aje, el o den de es imonios a de los más an iguos a los más ecien es, al
igual que el p oceso legisla i o se ela a de o ma c onológica.
La du ación empo al es “ iempo escena”, pues la du ación es igual en la his o ia que en
el ela o. La ecuencia empo al du an e el ela o suele se singula i a, pues los hechos
pasan en la his o ia y se mues an al cual en el ela o, sin epe ición.
53
En cuan o a la composición diegé ica, la ob a iene una es uc u a adicional en la que
sólo hay una diégesis, pues la his o ia cuen a con pe sonajes y hechos que, aunque
puedan se independien es, compa en un espacio común en un mismo ni el de ealidad.
5.3.4. Es uc u as enuncia i as
El au o eal o enunciado de la ob a es la di ec o a del documen al, Ma ica men de
La a. El suje o de la enunciación es á explici ado en las pe sonas que hablan. Po lo
an o, el na ado es au odiegé ico, ya que co esponde a las di e en es p o agonis as del
ela o, e in adiegé ico, pues apa ecen icónicamen e an e la cáma a.
El na a a io apa ece como un emblema, pues queda implíci o que exis e aunque no
apa ezca icónicamen e (na a a io ex adiegé ico), ya que, el es a con ando es as
muje es una his o ia, se es a ían di igiendo a alguien que la escuche.
La ocalización es in e na a iable, pues la in o mación p ocede de los pe sonajes, que
cuen an su his o ia u opinión pe sonal.
5.3.5. Banda de imágenes isuales y audi i as
Inicio
Fig. 19 Cap u a de los p ime os o og amas de Eso lo decido yo
El documen al comienza con la secuencia de in oducción con la que ab en odas las
piezas de la se ie “Expe iencias”. T as la in o, imágenes de una mani es ación pa a la
legalización del abo o, sob e las que apa ece el í ulo Eso lo decido yo. Con un undido
se pasa al es imonio de una jo en anónima que cuen a habe se sen ido i acionalmen e
culpable po habe abo ado.
54
Final
Fig. 20 Cap u a de los úl imos o og amas de Eso lo decido yo
Las úl imas imágenes, al igual que las p ime as, son de la mani es ación. De ondo se
escucha el audio o iginal mien as la ealizado a concluye en oz en o “La libe ad
sexual y la libe ad de conciencia, la libe ad de acción, ienen que e con la libe ad
del cue po, la libe ad de aza nues a p opia ida, de decidi nues o u u o. Ninguna
ley, ningún gobie no pod á es a po encima de la olun ad de la muje , de su decisión
sob e sí misma. Mi cue po es mío.” C édi os.
En elación a la composición, la cáma a se cen a en ilma a los pe sonajes, que son el
eje de la his o ia, en plano medio o p ime plano, p incipalmen e. Pa a los es imonios
de las pe sonas anónimas se u ilizan di e en es ecu sos, como la p oyección de la
silue a en una pe sona, que c ea la somb a de su con o no, la oma pa cial del os o,
cen ándose en los ojos, o ilma o a pa e del cue po, como las manos. Además de
secuencias de ideo, se in oducen o og a ías de pe iódicos cuyas po adas son
e e en es al ema del abo o.
Las di e en es secuencias se inse an en el mon aje median e co es y ambién
ansiciones, como undidos. No exis e manipulación a i icial de e ec os en la película.
Pa a no hace monó onos los es imonios ocul os, se in e calan con secuencias de
amilias o pa ejas comunes.
Al p incipio y al inal de la cin a apa ece la oz en o de la ealizado a, que eci a un
b e e alega o sob e el abo o. No exis en e ec os de sonido a i iciales, odo el audio ha
sido ecogido de su uen e o iginal, aunque luego haya sido manipulado pa a
in oduci lo en escenas donde la imagen no se co esponde con la oz, sino que es a
suena en o e .
61
- Gledhill, C. (1988). Pleasu able Nego ia ions. En Tho nham, S.
(Coo d.), Feminis Film Theo y. A eade (1999), 166-179, Nue a Yo k: New
Yo k Uni e si y P ess.
- Gua inos, V. (2008). Muje es en p oyección. La muje en el cine. Teo ía Fílmica
Feminis a. En Losce ales, Felicidad y Núñez, T. (Coo d.), La mi ada de las
muje es en la sociedad de la in o mación (pp. 91-113). Mad id: Si anda:
Visione .
- Johns on, C. (1975). No es on Women s Cinema (pp: 28-29). Lond es: Socie y
o Educa ion in Film and Tele ision.
- Kuhn, A. (1991). Cine de muje es. Mad id: Cá ed a.
- Lagua da, P. (2006). Cine y es udios de géne o: Imagen, ep esen ación e
ideología. No as pa a un abo daje c í ico. Re is a Aljaba, 10.
- Lamas, M. (1986). La an opología eminis a y la ca ego ía gene o. Nue a
An opología, e is a de ciencias sociales, 30, 173-198.
- Lau e is, T. (1984). Alicia ya no. Mad id: Cá ed a.
- Lin on, R. (1936). El es udio del homb e. México: FCE.
- Menéndez, M. (2008). Discu sos de icción y cons ucción de la iden idad de
géne o en ele isión. Palma de Mallo ca: Edicions UIB.
- Mu dock, G. (1937). Compa a i e da a on he di ision o labo by sex. Social
Fo ces, 15, 551-553.
- Obscu a, S. (2014). El documen al mexicano di igido po muje es. Re is a
Ciencia, 65, 44-53, Academia Mexicana de Ciencias.

62
- O oz, E. y Meye , S. (2011). Lo pe sonal es polí ico: eminismo y documen al.
Colección Pun o de Vis a. Pamplona: Gobie no de Na a a: Ins i u o Na a o de
las A es Audio isuales y la Cinema og a ía.
- Reza, J. (2013). Una mi ada al cine indígena. Au o ep esen ación y el de echo a
los medios audio isuales. Cinémas d’Ame ique La ine, 21, 122-129.
- Roullie , L. (2015). El deseo emenino en la eo ía ílmica eminis a:
dominación y sumisión a p opósi o de Cincuen a Somb as de G ey. Recupe ado
de: h p:// eposi o i.uji.es/xmlui/handle/10234/143345 Fecha de consul a
(12/06/2017)
- Ruiz, A. (2009). El desa ollo del cine y el ideo documen al en la dinámica
sociopolí ica del México con empo áneo. Re is a En-cla es del pensamien o, 6
(3).
- Sando al, C. y Ake zalli, O. (2012). Hace isible lo in isible: eo ía eminis a
del cine y documen ales mexicanos ealizados po muje es en el siglo XXI.
Ins i u o de Es udios de la Muje , Uni e sidad de G anada. Recupe ado de:
h p://hdl.handle.ne /11441/38458 Fecha de consul a (12/06/2017)
- Sil e man, K. (1984). Disembodying he Female Voice. En Doane, M. Ann;
Williams, L.; Mellencamp, P. (Coo d.), Re-Vision: Essays in Feminis Film
C i icism, 131-149, Uni e si y Publica ions o Ame ica.
- To egosa, M. (2008). La na u aleza del cine de no icción: Ca l. R. Plan inga y
la he encia p agma is a del signo. Ze , e is a de es udios de comunicación, 13
(24).
- Vega, C. (2012). Cine de no icción: géne os y o mas. A ance eó ico de la
in es igación “El cine de no icción como he amien a de abajo e in es igación
en la comunicación ansdisciplina ia”. México D.F: Uni e sidad Au ónoma
Me opoli ana Unidad Xochimilco.
63
- Zu ián, F. y He e o, B. (2014). Los es udios de géne o y la eo ía ílmica
eminis a como ma co eó ico y me odológico pa a la in es igación en cul u a
audio isual. Á ea Abie a, 14(3).