El
ART
ÍCU
LOS
LA PROTECCIÓN EUROPEA DE
LOS DERECHOS HUMANOS'
RAIMONDI GUIDO
P esiden e del T ibunal Eu opeo de De echos Humanos
SUMARIO
I. INTRODUCCIÓN. II. LOS ORIGENES DEL CONVENIO. III. EL CONTENIDO DEL CONVENIO.
IV. RAZONES PARA LA EFECTIVIDAD PARTICULAR DEL SISTEMA. V. LA SUBSIDIARIEDAD. VI
.
LOS CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DEL CONVENIO. VII. TENDENCIAS ACTUALES.
Resumen:
El au o hace un balance de los
esul ados del sis ema eu opeo de p o ec-
ción de los de echos humanos, que se ha
e elado como uno de los más e icaces del
mundo y pila undamen al del p oyec o
eu opeo. Pa e pa a ello de los o ígenes del
Con enio Eu opeo de De echos Humanos y
el T ibunal Eu opeo de De echos Humanos.
Se analiza de o ma pano ámica y comple a
el con enido aplicado po el ibunal, la
singula idad del mismo y la subsidia iedad
como elemen o cla e del sis ema.
Summa y:
The au ho e iews he esul s
o he Eu opean sys em o he p o ec-
ion o human igh s, which has eme -
ged as one o he mos e ec i e in he
wo ld and as a undamen al pilla o he
Eu opean p ojec . The au ho deals in his
analysis wi h he undamen al aspec s
o he sys em, s a ing om he o igins
o he Eu opean con en ion on human
igh s and he eu opean cou o human
igh s. The con en applied by he cou ,
i s singula i y and subsidia i y as a key
elemen o he sys em is analyzed in a
1.
Con e encia p onunciada en el Salón de G ados de la Facul ad de De echo, el ma co del P og ama de
Doc o ado en De echo, el 1 de junio de 2018. La in i ación al Exc.mo S . P esiden e del T ibunal Eu opeo de
De echos Humanos, D . Guido Raimondi, a pa icipa en el P og ama de Doc o ado ue ealizada po el Decano
de la Facul ad de De echo a p opues a del P o . D . Pablo An onio Fe nández Sánchez (Ca ed á ico de De echo
In e nacional Público y Relaciones In e nacionales de la Uni e sidad de Se illa).
261
Raimondi Cuido
Como conclusión se p esen a un análisis
de las endencias ac uales del ibunal con
apoyo en las euniones in e nacionales que
a al e ec o se desa olla on en In e laken
(2010), lzmi (2011), B igh on (2012) y
B uselas (2015).
Palab as cla e:
T ibunal Eu opeo de de e-
chos humanos, subsidia iedad, Con enio
Eu opeo de De echos humanos, c i e ios
de in e p e ación
pano amic bu comple e manne . he a -
icle p esen s an analysis o he cou 's
cu en ends wi h suppo in he in e -
na ional mee ings held o ha pu pose in
In e laken (2010), lzmi (2011), B ighj on
(2012) and B ussels (2015).
Keywo ds:
Eu opean Cou o Human
Righ s, subsidia i y, Eu opean Con en ion
on Human Righ s, c i e ia o in e p e a ion
CJH 16-17 • 2018-2019
La p o ección eu opea de los De echos Humanos
Fecha ecepción o iginal:
04/06/2018
Fecha acep ación:
11/06/2018
I. INTRODUCCIÓN
El sis ema eu opeo de p o ección de los de echos humanos es econocido unáni-
memen e como el más e icaz del mundo y como un elemen o undamen al, pa icu-
la men e exi oso del p oyec o eu opeo, su u u o, eniendo en cuen a el g an núme o
de ecu sos pendien e an e el T ibunal de Es asbu go (has a la echa ap oximada-
men e 56.000), depende en g an medida del pleno uncionamien o del p incipio de
subsidia iedad, o, como ambién decimos hoy, de la " esponsabilidad compa ida".
En o as palab as, los alo es del Con enio deben pene a aún más p o unda-
men e de lo que ya lo han hecho en los sis emas ju ídicos nacionales, po lo que la
mayo ía de las demandas se debe ían esol e den o de los o denamien os ju ídicos
in e nos de los Es ados Pa es en el Con enio. Opo unidades como és a con ibuyen,
po lo an o, con au o idad, a esa diseminación indispensable del conocimien o.
Hay que deci que el núme o de ecu sos pendien es con a España es ela i amen-
e bajo — g acias al sis ema de acceso di ec o al T ibunal Cons i ucional que exis e en
es e país — una señal cla a de un excelen e ni el de aplicación del Con enio Eu opeo,
den o de la legislación española.
Con espec o a la " esponsabilidad compa ida", me gus a ía deci que el T ibunal
de Es asbu go es á in i iendo mucho en el diálogo con los ibunales nacionales,
especialmen e, como es na u al, con los T ibunales Cons i ucionales y los T ibunales
Sup emos. A la espe a de la p óxima en ada en igo del P o ocolo n.° 16 del Con e-
nio, el T ibunal es ableció la Red de T ibunales Sup emos Eu opeos, una inicia i a que
ha sido un g an éxi o: a echa de hoy, hay 68 ibunales pa icipan es de 35 Es ados
con a an es.
Voy a a a de oca algunos pun os que espe o sean de su in e és, a pa i de los
o ígenes del Con enio y el T ibunal pa a luego habla , muy b e emen e desde luego,
del con enido que aplica el T ibunal Eu opeo de De echos Humanos, las azones po
las cuáles el sis ema es único, es ando en posesión de ese de e minado g ado de
262
e icacia que an es he mencionado, y luego habla é de la subsidia iedad, que, como
ya he dicho, es un elemen o cla e del sis ema, así como de los asgos ca ac e ís icos
del T ibunal de Es asbu go, con especial a ención a los c i e ios que sigue el T ibunal
en la in e p e ación del Con enio.
También me gus a ía habla sob e las endencias ac uales, es deci , las inquie u-
des que han acompañado du an e algún iempo la ida del Con enio y el T ibunal,
p eocupaciones de na u aleza cuan i a i a y cuali a i a, que luyen en ese p oceso de
e lexión en o no al Con enio, lle ado a cabo po los Es ados cuya Decla ación de
Copenhague, adop ada en ab il pasado du an e una con e encia de al o ni el, pos-
e io a una se ie de con e encias in e nacionales sob e el u u o del sis ema eu opeo
pa a la p o ección de los de echos undamen ales: In e laken en 2010; lzmi en 2011;
B igh on en 2012 y B uselas en 2015.
De pa icula impo ancia ue la decla ación adop ada en B igh on, que es ablece
algunos pun os undamen ales y es la uen e de dos nue os ins umen os, ya ap oba-
dos y abie os a la i ma, es deci , el P o ocolo 15 y el P o ocolo 16. El p ime o, que
equie e la a i icación de odos los Es ados con a an es, aún no ha en ado en igo ,
mien as que el segundo, que llegó, p ecisamen e en Copenhague, el pasado mes de
ab il, a las 10 a i icaciones mínimas exigidas y que en a á en igo el 1 de agos o.
II. LOS ORÍGENES DEL CONVENIO
Comienzo con los o ígenes del Con enio. El Con enio en ó en igo hace casi
sesen a y cinco años, el 3 de sep iemb e de 1953, y se i mó en Roma el 4 de no-
iemb e de 1950, poco menos de es años an es.
El Con enio es un ins umen o ju ídico que sigue a las a ocidades que ocu ie on
du an e la Segunda Gue a Mundial y ambién en el pe íodo de en egue as. Sólo la
g a edad, sin p eceden es, de esa c isis puede explica la adopción de un ins umen o
que, como e emos, implica limi aciones de sobe anía muy conside ables pa a los
Es ados que lo han adop ado.
Después de la Decla ación Uni e sal de De echos Humanos de 1948, el Con e-
nio cons i uyó una de las mani es aciones, p obablemen e la más impo an e, de la
e olución que, as la Segunda Gue a Mundial, había ans o mado adicalmen e
el de echo in e nacional.
En 1936, un g an e udi o i aliano publicó una monog a ía, "El some imien o
al de echo in e nacional", en la que se podía a i ma —y muy co ec amen e en ese
momen o— que las únicas obligaciones in e nacionales sob e el a o de las pe sonas
bajo la esponsabilidad de los Es ados son las ela i as a los ex anje os, mien as que
la elación en e el Es ado sobe ano y sus p opios ciudadanos puede compa a se con
la exis en e en las no mas ci iles en e el dueño y las cosas que posee.
En su he moso lib o
Eas Wes S ee ,
publicado el año pasado, Philippe Sands
nos ecue da que p ác icamen e la única excepción ue el T a ado sob e mino ías
impues o a Polonia en 1919 po los ganado es de la P ime a Gue a Mundial, una
con ención que, p ecisamen e po las exigencias del De echo In e nacional gene al
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CJH 16-17 • 2018-2019
La p o ección eu opea de los De echos Humanos
Raimondi
Cuido
de la época, Polonia la conside ó como una a ogancia in ole able. Po supues o, las
cancille ías es án siemp e inquie as y descon iadas cuando, como sucedió después de
la Segunda Gue a Mundial, se c ean las condiciones pa a el su gimien o del de echo
en la escena de la polí ica in e nacional.
Las limi aciones de sobe anía de es a in ensidad son posibles solo después de una
g an c isis, como ue el caso de la Segunda Gue a Mundial. La opinión pública, ya
no solo nacional sino eu opea, había podido exp esa se especialmen e en el amoso
Cong eso de La Haya de 1948, cuya esolución inal abogó po un mecanismo in e -
nacional eu opeo do ado de pode es inculan es, capaz de impone se a los Es ados
y al cual, cada ciudadano, incluso el más modes o, pod ía apela .
Es o se log ó en muy poco iempo, con el es ablecimien o del Consejo de Eu-
opa, en mayo de 1949, y la i ma del Con enio Eu opeo en no iemb e de 1950.
El Con enio nació p ecisamen e den o del Consejo de Eu opa, que es una de las
o ganizaciones eu opeas más an iguas, cons i uida sob e odo como un balua e de
la Eu opa democ á ica en e al bloque de los países comunis as.
El Consejo de Eu opa, en onces, se c eó en con aposición a los países de Eu opa
Cen al y del Es e, as el bloque so ié ico, que luego e minó con i iéndose, i ónica-
men e, en el hoga de es os países, una ez que los egímenes o ali a ios exis en es
en esos luga es, alla on.
Todos es os países, después de la caída del Mu o de Be lín, en 1989, se han
con e ido g adualmen e en miemb os del Consejo de Eu opa y pa es del Con enio
Eu opeo de De echos Humanos, que aho a cuen a p ecisamen e con 47 Es ados
Pa es.
El ínculo en e el Con enio y el Consejo de Eu opa es muy in enso. El Consejo de
Eu opa es una o ganización que p oduce con enciones in e nacionales. No odas es as
con enciones es án ese adas pa a los Es ados miemb os; algunas es án abie as al
ex e io , y de algunas, ambién, son pa e los Es ados Unidos de Amé ica.
El Con enio Eu opeo, sin emba go, es un con enio ese ado pa a los Es ados
miemb os del Consejo de Eu opa. ¿Po qué? Po que que íamos es ablece un ínculo
muy es echo en e el Con enio y la o ganización, no sólo pa a p ese a el ca ác e
egional del sis ema, sino ambién —más impo an e aún— po que exis e un ínculo
en e la posibilidad de pode asumi las obligaciones más es ic as en la p o ección de
los de echos undamen ales p e is os en el Con enio y el hecho de pode p o ege los
e icazmen e en sus p opios e i o ios.
Solo los Es ados que ealmen e econocen la democ acia plu al, el es ado de de-
echo y de ienden los de echos humanos pueden se pa es del Consejo de Eu opa.
De es a o ma, solo los Es ados que pasan la p ueba de la democ acia, que es esencial
pa a uni se al Consejo de Eu opa, se conside an ap os pa a asumi las obligaciones
es ablecidas po el Con enio Eu opeo de De echos Humanos y some e se a su sis ema
de con ol. Es a es la idea.
Po supues o, en la ida eal sabemos que al ez se ía a iesgado deci que los
47 Es ados miemb os del Consejo de Eu opa cumplen con un ni el medio o incluso
acep able de es as ca ac e ís icas, pe o es e es el equisi o del Es a u o del Consejo
de Eu opa y el Con enio Eu opeo.
Hoy no enemos iempo pa a de ene nos en el desa ollo his ó ico de las ins i u-
ciones c eadas en 1950, un desa ollo que ha sido no able. Bas a deci que en 1950
el Con enio había c eado un apa a o de con ol mucho menos pene an e y e ec i o
que el ac ual.
Había dos ó ganos, una Comisión Eu opea de De echos Humanos y un T ibunal;
hoy solo hay uno, un T ibunal o mada po Magis ados que esiden pe manen e-
men e en Es asbu go. O iginalmen e, la demanda indi idual, que es el sos én del
sis ema, po que o ece la posibilidad de que odos puedan di igi se di ec amen e
al T ibunal Eu opeo, no se pe mi ía au omá icamen e. De hecho, no se espe aba
ealmen e que los indi iduos pudie an accede di ec amen e al T ibunal. Sólo podía
hace lo la Comisión, e incluso es a posibilidad es aba limi ada o suje a a una decla-
ación unila e al opcional.
Algunos es ados acep a on es a cláusula muy a de, como F ancia, que lo hizo
en 1981. Los casos que no llegaban al T ibunal e an decididos po el ó gano polí ico
del Consejo de Eu opa, el Comi é de Minis os.
Luego, en 1998, en ó en igo una e o ma impo an e, que usionó los dos ó -
ganos en uno: el ac ual, y, sob e odo, eliminó odos los pode es ju isdiccionales del
Comi é de Minis os. Es o sucedió con un p o ocolo de 1994, el P o ocolo núme o
11, que en ó en igo en 1998. Desde en onces, el sis ema es o almen e ju isdic-
cional y no hay más lími es pa a el de echo indi idual de demanda, o más bien hay
lími es, en el sen ido de que la demanda debe obedece a cie as condiciones de
admisibilidad, pe o ya no es posible que un Es ado impida el uncionamien o de la
demanda indi idual.
De es a o ma enemos un ibunal independien e, o mado po Magis ados
que o o gan odas las ga an ías en es e sen ido, ambién po que, con una enmienda
pos e io adop ada en 2004, el P o ocolo núme o 14, que en ó en igo en junio de
2010, o aleció la independencia de los mismos, que aho a ienen un manda o de
nue e años, no eno ables.
III. EL CONTENIDO DEL CONVENIO
El Con enio de i a cie amen e de ese g an documen o que es la Decla ación
Uni e sal de De echos Humanos, ap obada solemnemen e en diciemb e de 1948, en
Pa ís, po la Asamblea Gene al de las Naciones Unidas. Es e es un documen o que,
como sabemos, no es inculan e en sí mismo, pe o iene un alo mo al muy al o. La
Decla ación incluye an o los de echos que se llaman de p ime a gene ación, es deci ,
los de echos ci iles y polí icos, como los de echos que ambién se llaman de segunda
gene ación, es deci , los de echos económicos, sociales y cul u ales.
A ni el de las Naciones Unidas, como es bien sabido, esa Decla ación Uni e sal ha
dado luga , después de un la go iempo (dieciocho años), a los dos Pac os In e nacio-
Raimondi Cuido
nales de las Naciones Unidas de 1966, uno dedicado a los de echos ci iles y polí icos
y o o a los de echos económicos, sociales y cul u ales.
La Decla ación Uni e sal en sí misma, na u almen e, no ino de la nada, y el e-
eno en el que es á en aizada es el del cons i ucionalismo clásico occiden al. Pense-
mos, po ejemplo, en la Ca a Magna b i ánica, en la Decla ación de los De echos del
Homb e y del Ciudadano de 1789, en la Decla ación Amé icana de De echos que es
de la misma echa, es deci , las p ime as diez enmiendas a la Cons i ución de Es ados
Unidos, ambién adop ada en 1789, y luego la p o ección de las libe ades clásicas, la
de ensa del domicilio, la libe ad de eunión, la libe ad de exp esión y, po supues o,
los de echos más undamen ales, a sabe , el de echo a la libe ad, el de echo a no
se some ido a o u a ni a a o c uel, inhumano o deg adan e y a no se p i ado
de la ida a bi a iamen e. Todo es o ino del legado del cons i ucionalismo clásico.
Aquí señalamos un enómeno de g an impo ancia en la elación en e la p o-
ección de los de echos undamen ales a ni el nacional, po un lado, y, a ni el in-
e nacional, po o o. Hemos is o que los de echos decla ados a ni el nacional se
p oclaman in e nacionalmen e cuando se econoce que es necesa ia su p o ección,
que a más allá de las on e as es a ales, y que pueden impone se den o de los
Es ados, cuando es os Es ados se alejan de aquellos esquemas de p o ección de la
pe sona humana que aho a se conside an un pa imonio que ya no es solo nacional,
sino ambién in e nacional, un pa imonio que, po lo an o, pe enece, en gene al,
a la pe sona humana como al.
Hay un enómeno de ida y uel a, po que ambién es un enómeno in e so,
es deci , los de echos p oclamados in e nacionalmen e ambién se impo an a ni el
nacional. Es e es un enómeno muy in e esan e que hemos is o jus o después de
1989, cuando eg esa on a la democ acia los países de Eu opa Cen al y O ien al,
que, cuando enían que adop a nue as cons i uciones, impo a on g an pa e del
con enido del Con enio Eu opeo de De echos Humanos, es deci , el documen o que
en nues o con inen e ep esen a lo mejo que se puede o ece pa a p o ege los
de echos undamen ales.
Los de echos comp endidos en el Con enio son los que he mencionado an es, que
es esencialmen e el de echo a la ida, el de echo a no se o u ado, a no se some ido
a a os c ueles, inhumanos o deg adan es, a no se some ido a abajo o zado, el
de echo a la libe ad pe sonal — el Con enio es muy de allado en la p esc ipción de
las ci cuns ancias en las que se le pe mi e a un Es ado p i a a una pe sona de su
libe ad —el de echo a un juicio jus o, que incluye el acceso a la jus icia— y los de echos
p opo cionados po el cons i ucionalismo clásico que ya han sido mencionados.
Quisie a hace aho a, alguna e e encia a los a ículos pe inen es del Con enio:
enemos el de echo a la p o ección de la ida p i ada y amilia que es á p o egida
po el a ículo 8 del Con enio; el de echo a la libe ad de conciencia y eligión que
es á p o egido po el a ículo 9; el de echo a la libe ad de exp esión p o egido po el
a ículo 10; el de echo a la libe ad de eunión y asociación p o egido po el a ículo
11 del Con enio, y o os, no solo en el Con enio, sino ambién en los P o ocolos
Adicionales al Con enio.
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La p o ección eu opea de los De echos Humanos
Dije al p incipio que hemos llegado a 16 p o ocolos. No odos es os p o ocolos
complemen an el Con enio median e la adición de nue os de echos, po que algunos
se elacionan con el mecanismo de con ol, que iene el alo de p ocedimien o. Todos
son ele an es, especialmen e el II, el XV y el XVI, pe o, pa icula men e, los P o ocolos
Adicionales IV y VII, así como el VI y el XIII que se e ie en a la pena de mue e, ienen
una impo ancia singula .
He aquí, en é minos gene ales, el con enido sus ancial del Con enio.
IV. RAZONES PARA LA EFECTIVIDAD PARTICULAR DEL SISTEMA
¿Po qué es an e ec i o el sis ema? ¿Po qué es á uncionando? ¿Po qué es
c eíble? Aquí menciona é dos a ículos del Con enio que son ele an es: el a ículo
41 y el a ículo 46.
El a ículo 41 con ie e al T ibunal Eu opeo de De echos Humanos el pode , en
caso de que encuen e una o más iolaciones del Con enio, de o o ga a quienes
han sido íc imas de es a iolación lo que el Con enio llama una sa is acción jus a
y equi a i a, que es una e dade a epa ación de ca ác e pecunia io, que incluye
an o el aspec o del daño mo al como el del daño ma e ial. Po lo an o, las sen en-
cias del T ibunal ienen un alo conc e o, es deci , una ez que se ha es ablecido la
in acción, una ez que se es ablece que es a iolación ha causado daño, el T ibunal
decla a que el Es ado esponsable es á obligado a epa a es e daño. Y el Es ado
es á obligado a paga .
Quizás aún más impo an e es el a ículo 46 del Con enio, que es ablece que la
decisión del T ibunal es inculan e pa a el país ecep o . Es o signi ica, en p ime luga ,
que odos los ó ganos del Es ado en cues ión, son los des ina a ios de es a decisión,
po lo que no sólo los ó ganos del pode ejecu i o y el gobie no, sino ambién, de
acue do con el a ículo 46, los jueces y magis ados.
Muy impo an e ambién, po que a a más allá de la dimensión indi idual, es la
imposición de las llamadas obligaciones gene ales al Es ado que ecibe la sen encia.
¿Cuáles son es as obligaciones gene ales?
Si el allo del T ibunal e ela un p oblema es uc u al o sis émico, que puede se
de na u aleza legisla i a o de na u aleza adminis a i a o de o o ipo, el Es ado en
cues ión iene la obligación de es ablece odas las medidas gene ales, incluidas las
legisla i as, pa a p o ege se del iesgo de nue as iolaciones.
El T ibunal Eu opeo desa olló es a posición con la p ác ica de las denominadas
sen encias pilo os. Cuando hay un elemen o de sis ema icidad en un caso an e el
T ibunal, la p ime a consecuencia es que el T ibunal puede e se sume gido en cen-
ena es, si no miles, de demandas elacionadas con la misma cues ión. En onces,
ambién po azones de e iciencia, en es os casos, el T ibunal p ocede p ecisamen e
con una sen encia que se llama pilo o. Con es a esolución, además de esol e el
caso especí ico, el T ibunal ambién da indicaciones al Es ado conce nido sob e cómo
es posible esol e ese p oblema de ca ác e gene al, es ableciendo un plazo pa a
Raimondi Cuido
9
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La p o ección eu opea de los De echos Humanos
que el Es ado cumpla con las indicaciones del T ibunal y suspende la discusión de las
o as demandas p esen adas sob e el mismo ema.
Es e sis ema con ía en que den o del pe íodo es ablecido, el Es ado p opo cio-
na á soluciones a al si uación. Un ejemplo ípico es el de la sen encia
To eggiani
conce nien e a I alia y que se e ie e al p oblema de la sob epoblación. Aquí, p eci-
samen e, el T ibunal suspendió el examen de nume osas quejas, al ededo de 3.000,
que habían sido p esen adas sob e es e ema, a la espe a de que expi e el plazo pa a
que el gobie no i aliano cumpla con una esolución de 2013
(To eggiani al. V. I alia,
8 de ene o 2013).
T as las medidas adop adas po las au o idades i alianas, medidas que han aba ca-
do una amplia gama de in e enciones, desde educciones de sanciones, in e siones
en edi icios peni encia ios, has a la c eación de nue os ecu sos judiciales en a o de
las íc imas de iolaciones, el T ibunal conside ó la elegibilidad y la adecuación de las
medidas y se han " epa iado" las o as demandas pendien es.
O a cosa se ía el alcance del a ículo 46. Es a disposición es ablece la ue za
inculan e de las sen encias sólo a los Es ados que son los des ina a ios di ec os
de la sen encia del T ibunal, es deci , el Es ado o los Es ados que pa icipa on en el
p ocedimien o.
Na u almen e, los o os Es ados, que no gua dan elación con el p ocedimien o,
que ienen un p oblema en su sis ema análogo al que el T ibunal Eu opeo ha encon-
ado, ienen odo el in e és, po supues o, en es a en buena posición an es de que
una nue a sen encia les a ec e a ellos ambién.
Un ejemplo de es e ipo, un ejemplo i uoso si se desea, es el T ibunal de Casa-
ción ancés, que se eunió en asamblea plena ia después del allo
Salduz
c.
Tu quía,
sen encia de 2008, que encon ó un p oblema en la asis encia legal a los acusados
desde el comienzo de la in es igación. Aquí el T ibunal de Casación ancés adop ó
una esolución in i ando a odos los ibunales a cumpli con es a ju isp udencia,
incluso an es de que el T ibunal abo da a el mismo asun o con e e encia a F ancia.
V. LA SUBSIDIARIEDAD
O a cues ión que quisie a abo da es la cues ión de la subsidia iedad, que es de
c ucial impo ancia. Hay que deci que hay dos o mas de e la subsidia iedad, una
desde el pun o de is a del T ibunal y la o a desde el pun o de is a de los Es ados.
Dije, al p incipio, que exis e un ue e ínculo en e la pa icipación en el Consejo
de Eu opa, po un lado, y el Con enio, po o o, po que sólo un Es ado que puede
p o ege e icazmen e los de echos humanos en él, puede uni se al Con enio. Es o
signi ica que la p ime a de ensa, el p ime juez de los de echos humanos en el sis-
ema eu opeo no es el T ibunal de Es asbu go, sino los ibunales nacionales, en
especial los T ibunales Sup emos y T ibunales Cons i ucionales, así como los T ibunal
de P ime a Ins ancia.
268
El sis ema es á des inado a unciona solo pa a epa a aquellas iolaciones que,
po así deci lo, escapan al sis ema nacional, que po sí solo debe ía se capaz de p e e-
ni o epa a la iolación de los de echos de la pe sona humana. Y es a subsidia iedad
se exp esa median e una egla p ecisa que es á con enida en el Con enio y que es la
egla del ago amien o p e io de los ecu sos in e nos (A ículo 35 § 1).
El T ibunal de Es asbu go no pe mi e compa ece a una pe sona que a i ma
se íc ima de una iolación po pa e de un Es ado al que desea denuncia an e el
T ibunal Eu opeo si no ha ago ado odos los ecu sos disponibles en dicho Es ado.
La no ma no es aplicada es ic amen e po el T ibunal, en el sen ido de que, una
ez que el Gobie no en un p ocedimien o an e el T ibunal ha obje ado la exis en-
cia de un ecu so que no ha sido seguido po la pa e ecu en e, el T ibunal debe
p eocupa se de es ablece la e ec i idad de la apelación, es deci , su idoneidad pa a
emedia la iolación denunciada, y ambién su accesibilidad, es deci , si pudie a se
ac i ada po el solici an e de una mane a no excesi amen e one osa.
Las demandas sin pe spec i as de éxi o o de di ícil acceso no son conside adas
e ec i as po el T ibunal.
Vol e é más adelan e sob e es e aspec o de la subsidia iedad, po que la subsi-
dia iedad aho a apa ece ambién, de mane a o mal, en el e o mado P eámbulo del
Con enio, según lo dispues o po el P o ocolo 15, cuyos o ígenes se encuen an en
la Con e encia de B igh on.
Cie amen e, las azones que lle a on a es e cambio, se e ie en más bien a la sub-
sidia iedad desde el pun o de is a de los Es ados, es deci , como una pan alla hacia
un T ibunal que algunos conside an demasiado ac i is a. Pe o ol e é más adelan e
sob e es as cues iones.
VI. LOS CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DEL CONVENIO
Me gus a ía, an es de menciona la Decla ación de B igh on y el u u o del T i-
bunal, hace un guiño a aquellos asgos ca ac e ís icos más impo an es de la ju is-
p udencia, en pa icula con espec o a los c i e ios de in e p e ación del Con enio.
Es un aspec o undamen al, ya que es a a és del desa ollo de es os c i e ios, que
el T ibunal ha podido desa olla su iquísima ju isp udencia, al como la conocemos
hoy día, que aba ca muchos campos de la ida social, ci il e incluso polí ica de la
sociedad eu opea.
Ci a ía cua o sen encias, aunque no po o den c onológico. T es de ellas, se e-
ie en al ca ác e expansi o del Con enio, la cua a se e ie e al elemen o del ma gen
de ap eciación, que en cambio cons i uye una especie de de e encia del T ibunal hacia
las au o idades nacionales. Pe o amos po o den.
Las cua o sen encias son:
Golde
de 1975,
Óz ü k
de 1984,
Ty e
de 1978 y
Handyside de 1976. Cada una de es as sen encias es án inculadas a un aspec o
undamen al de la ju isp udencia. La sen encia
Golde
se e ie e a la in e p e ación del
Con enio como un a ado in e nacional, luego e emos qué signi ica es o; la sen en-
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Raimondi Cuido
911
CJH 16-17 • 2018-2019
La p o ección eu opea de los De echos Humanos
cia
Óz ü k
se e ie e a la doc ina de la llamada in e p e ación au ónoma del Con enio;
la sen encia
Ty e
de 1978 se e ie e a la in e p e ación e olu i a del Con enio. Es as
es, como ya he dicho, son las es más expansi as. Luego es á la cua a que, en
cambio, a en el sen ido de de e encia hacia los Es ados y es la egla de Handyside
median e la cual se in oduce la doc ina del ma gen de ap eciación.
Comienzo con la sen encia
Golde .
Es a decisión es de undamen al impo ancia
an o po el esul ado especí ico ob enido, es deci la in e p e ación ex ensi a del
a ículo 6 del Con enio, que es la que se e ie e al llamado juicio jus o, en el sen ido
de que es e a ículo del Con enio con iene implíci amen e el de echo de acceso a la
jus icia, que como al no se especi ica explíci amen e po la no ma, y, al ez incluso
más, a la decla ación de p incipios que con iene la in e p e ación del Con enio.
La sen encia Golde dice que el Con enio, en cuan o un a ado in e nacional
debe se in e p e ado de acue do con las eglas de in e p e ación que, p e is as
po el de echo in e nacional gene al, es án codi icada po la Con ención de Viena
sob e el De echo de los T a ados de 1969, en pa icula los a ículos 31 a 33 de es a
Con ención, eglas que se conside an ampliamen e que co esponden al de echo
consue udina io.
Y es o es impo an e po que el de echo in e nacional sob e la in e p e ación de
los a ados ha expe imen ado una e olución muy cla a desde la Segunda Gue a
Mundial. Po un lado, se ha abandonado la esis de que los a ados in e nacionales,
conside ados como excepciones al p incipio de la sobe anía del Es ado, siemp e de-
ben in e p e a se en sen ido es ic i o; o a e olución de la p axis en el pe íodo de
la posgue a en cuan o a la in e p e ación de los a ados es el abandono del c i e io
subje i o a a o del c i e io obje i o de in e p e ación, lo que signi ica ela i iza la
impo ancia de los abajos p epa a o ios.
La egla undamen al del de echo in e nacional consue udina io, y po lo an o
de la Con ención de Viena, es que los a ados deben in e p e a se de acue do con
el sen ido co ien e de las palab as a la luz del obje o y el in del a ado. Luego, po
supues o, hay elemen os subsidia ios de in e p e ación, pe o es e es el elemen o un-
damen al, lo que signi ica una modalidad de in e p e ación que deja al juez bas an e
libe ad. Sin es a sen encia
Golde ,
odo lo demás no hubie a sido posible.
Con la sen encia
Óz ü k
de 1984, aunque no po p ime a ez, pe o sí pa icula -
men e de mane a e ec i a, el T ibunal desa olla la eo ía de la in e p e ación au ó-
noma. ¿Qué signi ica es o? Signi ica que cuando los é minos es án incluidos en el
Con enio, especialmen e los é minos de na u aleza écnica y ju ídica, es os é minos,
a menos que sea cla a la in ención de e e i el é mino al sis ema nacional indi idual,
deben in e p e a se de mane a independien e po que ienen un signi icado solo en
la es e a con encional.
En el caso de
Óz ü k,
pa icula men e amoso, ue la despenalización lle ada a
cabo po el sis ema alemán. Con la despenalización, el o denamien o alemán no in-
cluyó en el p ocedimien o pa a la aplicación de la sanción adminis a i a sus i u i a de
la penal, odas aquellas ga an ías que, en su luga , se p e ie on en el p oceso penal.
El S .
Óz ü k
ha ecu ido al T ibunal de Es asbu go, con el a gumen o de que el
impo e de la mul a e a al que en la p ác ica e a una pena, po lo que se eque ía a
las au o idades alemanas pa a asegu a odas las ga an ías del p oceso penal en el
p ocedimien o adminis a i o ambién, en i ud del Con enio. Y el ibunal dijo que sí,
que el seño
Óz ü k
enía azón. Re i iéndose a una sen encia an e io , el caso
Engel,
de 1976, que había ijado los c i e ios pa a de e mina si una de e minada sanción
deben se conside ada, de acue do con el concep o au ónomo del Con enio, penal o
no penal, y llegó a la conclusión de que e a una pena que debe se cali icad de penal
en el ma co del Con enio, po lo que la al a de ga an ías p e is as en el Con enio
se de e minó la iolación del mismo.
La sen encia
Ty e
de 1978 ambién es muy impo an e. El allo del caso
Ty e ,
po p ime a ez a i ma la doc ina de la in e p e ación e olu i a. ¿Qué signi ica in-
e p e ación e olu i a? Signi ica que el T ibunal se ese a el de echo de in e p e a
el Con enio a la luz de los cambios que ocu en en la sociedad, cambios que pueden
se de na u aleza social, de na u aleza ecnológica, incluso de na u aleza psicológica.
La e olución de la sociedad iene un e lejo en la in e p e ación del Con enio. Niega
el p incipio de la in e p e ación subje i a y iene en cuen a, po lo an o, la in ención
eal de las pa es. Yo di ía que el T ibunal, pa a se hones o, lo hace con undamen os
sólidos. Incluso la Co e In e nacional de Jus icia, a pa i de la Opinión Consul i a, en
el caso de Namibia, ha a i mado la legi imidad de la in e p e ación e olu i a de los
a ados in e nacionales. Me gus a ía inse a una no a de p ecaución. En e ec o, el
T ibunal es muy p uden e, y cuando llega a la conclusión de que es necesa io p ocede
a una in e p e ación e olu i a del Con enio, a a de hace lo con una base sólida y
después de lle a a cabo un análisis compa a i o de la si uación den o de los Es ados
pa e en el Con enio. En gene al, el T ibunal decide da un paso adelan e y p ocede
con la in e p e ación e olu i a solo si la mayo ía de los Es ados con a an es adop an
la solución más a anzada, si uación que el T ibunal denomina el
consensus eu opeo.
La cua a sen encia, sin emba go, a en una di ección, si se quie e, opues a. Me
e ie o a la sen encia
Handyside,
con la cual el T ibunal desc ibe la doc ina del ma gen
de ap eciación. Pa a se p eciso, debe deci se que la doc ina del ma gen de ap ecia-
ción su ge de la ju isp udencia de la Comisión Eu opea de De echos Humanos desde
los años 50 del siglo pasado, pe o con
Handyside
el T ibunal lo exp esa con pa icula
cla idad. A pesa de que el ma gen de ap eciación —como la subsidia iedad— apa ece
en el p eámbulo del Con enio a a és del P o ocolo 15. En su sen encia
Handyside,
el T ibunal dijo que cuando se llama a un equilib io de in e eses, equilib io ansacción
que es á llamado a hace en una se ie de casos, y especialmen e cuando iene que
aplica las no mas sob e de echos limi ados, como las p e is as en los a ículos 8 a
11 del Con enio, el T ibunal comienza con un ac o de de e encia a las au o idades
in e nas, ya sean legisla i as, adminis a i as o judiciales, cuya p oximidad a la si ua-
ción de su egulación lo hace, en p incipio, más adecuado pa a in es iga y adop a
las soluciones más ap opiadas. Su e aluación es a ada con espe o po el T ibunal.
Sin emba go, el T ibunal debe ese a lo que se llama "con ol eu opeo" en la e a-
luación inal. Es a es una ál ula, digamos, que pe mi e en algunos casos ga an iza
cie a lexibilidad a las soluciones que el T ibunal debe encon a de ez en cuando.
Raimondi Cuido
VII. TENDENCIAS ACTUALES
Me oy di igiendo ya a las conclusiones, pe o me gus a ía menciona las enden-
cias ac uales y incula los hilos que dejé suspendidos al comienzo de mi in e ención,
sob e odo sob e la subsidia iedad y el ma gen de ap eciación.
Dije que exis en p eocupaciones en o no a la ida del T ibunal y el Con enio,
que son p eocupaciones cuan i a i as, po un lado, y p eocupaciones cuali a i as,
po el o o.
En los úl imos iempos hemos is o una educción impo an e de la li ispendencia
an e el T ibunal, dado que en junio de 2010 en ó en igo e el P o ocolo 14, que
in odujo la igu a del juez único que pueden, en pa icula en los p ocedimien os
simpli icados, decla a la inadmisibilidad de los ecu sos
iaudi a al e a pa e
sin comu-
nicación con el gobie no pa e demandado. La mejo a ha sido espec acula , es o es
cie o, po que hemos pasado de ap oximadamen e 160 mil ecu sos a un poco más
de 56 mil, que aún siguen siendo demasiados pa a la capacidad del T ibunal.
Pasemos aho a a las p eocupaciones de na u aleza cuali a i a. Debe deci se que
ambas p eocupaciones se usiona on en el p oceso iniciado con la Con e encia de In-
e laken, dando luga a a ios esul ados. Las p eocupaciones de na u aleza cuali a i a
se e ie en esencialmen e al con enido de la ju isp udencia. Exis en p eocupaciones
de signo opues o en e ellas, y es o es bas an e ob io. Mien as que los gobie nos
es án p eocupados po lo que conside an excesi o ac i ismo judicial del T ibunal, es
deci sal os hacia adelan e que el T ibunal ealiza en di e sas á eas, especialmen e en
la ida de la sociedad — la p o ección de los homosexuales, ansexuales, las écnicas
de ep oducción asis ida y de los de echos de los mig an es, ambién ecibimos c í icas
de signo opues o, po o ganizaciones no gube namen ales, abogados, de enso es de
los solici an es, que c i ican al T ibunal, ya que no a lo su icien emen e lejos hacia
adelan e, acusándolo de se un p isione o de ac i udes excesi amen e de e en es,
demasiado obsequiosas pa a las au o idades nacionales.
De es a o ma, odas es as p eocupaciones han luido en es e p oceso. O igi-
nalmen e, las p eocupaciones e an solo cuan i a i as y es aban elacionadas con la
necesidad de p ese a la e iciencia del sis ema. Luego, en el camino, en el p oceso de
ol e se más cálido, o incluso incandescen e, cie as polémicas con algunos Es ados
pa es en el Con enio, ambién las p eocupaciones de ca ác e cuali a i o se canali-
za on hacia es a " e lexión pe manen e". Aquí hubo un in en o de educi el campo
de acción del T ibunal y algunos as os se encuen an en el P o ocolo 15.
Pe o ayamos po o den. La Decla ación de B igh on con iene, como ya he dicho,
algunos aspec os muy posi i os, odos ellos ecogidos en la ecien e Decla ación de
Copenhague: en p ime luga , el econocimien o de la esponsabilidad de los Es ados
y po lo an o de la subsidia iedad, según lo de inido po el T ibunal, en pa icula ,
p ecisamen e en aquellas demandas epe i i as que pesan mucho sob e las unciones
del T ibunal y cuya esponsabilidad p incipal se encuen a aho a en el ámbi o de los
Es ados. Aquí la Decla ación con iene un pasaje pa icula men e explíci o y cla o en
el sen ido de que los Es ados econocen es a esponsabilidad y se comp ome en a
CJH 16-17 • 2018-2019
La p o ección eu opea de los De echos Humanos
hace lo mejo pa a esol e el p oblema. Lo mismo ale en elación con la Decla ación
de Copenhague.
Po o o lado, sin emba go, la Decla ación de B igh on ambién con iene algunas
p eocupaciones de o o ipo, que e lejan los emo es de un posible ac i ismo excesi o
po pa e del T ibunal. Aquí encon amos en la Decla ación un as o de lo que ía se
una modi icación del Con enio, que luego, a al a del apoyo necesa io, no se adujo
en una enmienda que se inclui ía en el P o ocolo 15, sino que se man u o como una
indicación, que, po lo an o, no iene alo inculan e, en la Decla ación de B igh on.
En esencia, se le dice al T ibunal que debe a a a los T ibunales Sup emos naciona-
les y a los T ibunales Cons i ucionales de la misma mane a que se a a al T ibunal
de Jus icia de la Unión Eu opea. Me explica é. La Unión Eu opea no es en sí misma
pa e en el Con enio Eu opeo, aunque sí lo se á en unos pocos años. De momen o,
po lo an o, los ac os que son pu amen e comuni a ios no es án suje os al con ol
del T ibunal Eu opeo de De echos Humanos po que una e en ual demanda, en esos
é minos, se ía decla ada incompa ible
a ione pe sonae
con el Con enio, po el T i-
bunal; pe o si se a a de ac os de la Unión Eu opea pa a los cuales es necesa ia una
ac i idad del Es ado miemb o, la acción emp endida po el Es ado miemb o, incluso
si es necesa ia po el debe de cumpli una obligación comuni a ia, no es á, en sí
misma, ue a del con ol del T ibunal. Pa a es as si uaciones, el T ibunal ha elabo ado
una ju isp udencia, que ue p ecisada en 2005 en el caso
Bospho us
c.
I landa, y
con-
i mada po la sen encia del caso
A o ins c. Le onia,
en 2016, ju isp udencia según la
cual dado que exis e un ó gano den o de la Unión Eu opea, es deci , el T ibunal de
Jus icia de la Unión Eu opea, que p o ege los de echos humanos de o ma equi alen e
a la p o ección o ecida po el T ibunal, el T ibunal Eu opeo de De echos Humanos no
in e iene sal o que haya una insu iciencia mani ies a.
La decla ación de B igh on espe a que el T ibunal de Jus icia de la UE use el
mismo a o que usa el T ibunal de Jus icia con espec o a los T ibunales Sup emos
y T ibunales Cons i ucionales. Po ejemplo, una ez que un T ibunal de Casación ha
examinado la compa ibilidad de una si uación con el Con enio y ha cons a ado que
no exis e iolación de mismo, el T ibunal de Es asbu go debe abs ene se de in e eni ,
a menos que ea un e o mani ies o. Es a p opues a no ecibió el apoyo necesa io y,
po lo an o, no quedó ijada en el P o ocolo 15, pe o hay un as o en la Decla ación.
Es o explica po qué con el P o ocolo 15, que con iene algunas modi icaciones
del Con enio, se hace e e encia al ma gen de ap eciación, que se en iende en es e
sen ido, y una e e encia a la subsidia iedad, que se en iende con p ecisión en el
p eámbulo del Con enio, en el sen ido de espe o po lo que se hace a ni el nacional.
Po lo demás, el P o ocolo 15 no p esen a un g an in e és. Los cambios son mo-
des os. Hay un cambio en lo que concie ne a la edad de los jueces, hay un cambio
ambién que elimina el pode de e o de las pa es en cuan o a la posibilidad de que
las Salas de i en un caso a a o de la G an Sala. Hay, igualmen e, una educción del
plazo pa a p opone el ecu so, un plazo que a de los seis ac uales a cua o meses,
e o ma cie amen e no bien enida po los abogados; y luego, hay o o cambio que
a ec a a las modalidades de aplicación, que no en o, aquí, en de alles po que se ía
demasiado la go, y espec o al c i e io de echazo de inadmisión conside ado de
mini-
Raimondi Guido
mis,
es deci , aquello ela i o al p ejuicio "no impo an e" su ido po el demandan e
(a . 35 § 3 le a b) del Con enio).
Más impo an e, sin emba go, y con es o c eo que puedo e mina mi in e ención
es el P o ocolo 16, que ambién iene de B igh on y se ha inalizado y abie o a la
i ma el 2 de oc ub e de 2013. Es e P o ocolo, que es conside ado un p o ocolo con-
sul i o, iende a es ablece un mecanismo basado en el een ío p ejudicial que exis e
en el sis ema del de echo de la Unión Eu opea. La idea es aumen a el diálogo, que
ya exis e y es uc í e o, en e el T ibunal de Es asbu go y los ibunales nacionales,
especialmen e los T ibunales Sup emos y los T ibunales Cons i ucionales. A di e encia
del sis ema de la Unión Eu opea, que es á abie o a odos los jueces, y que obliga
únicamen e a los de úl imo ecu so a ecu i an e el T ibunal de Luxembu go, es o
se ese a á a los ibunales sup emos, como indica on los Es ados a i ican es. Es un
mecanismo si se quie e "so " en el sen ido de que no se le pedi á al juez in e no
que lo use, el T ibunal de Es asbu go no end á que examina odas las solici udes,
aunque debe da una explicación de las azones po las cuales inalmen e echaza da
su opinión, y una ez adop ada la opinión, sin emba go, en la o mación más solemne
del T ibunal, que es la G an Sala, no se á inculan e pa a el juez que lo solici ó. Es una
o ma de colabo ación en e los T ibunales que debe ía aumen a un diálogo que,
como ya he dicho, a o unadamen e ya exis e.
* * *
Con ío en que con el comp omiso de odos, T ibunal de Es asbu go, jueces in-
e nos, abogados, ins i uciones cul u ales, p incipalmen e las acul ades de de echo,
ald á la pena p ese a un sis ema, el eu opeo, pa a la p o ección de los de echos
undamen ales, que ha con ibuido a ga an iza la paz en nues o con inen e y que
es un pode oso balua e con a posibles de i as de la democ acia hacia o mas au o-
i a ias más o menos la adas.
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