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El trueque de sedes de los Fonseca: Sevilla, 1460-1464. Un comentario a Alfonso de Palencia

Abstract

Tanto Alfonso de Palencia como Diego Enríquez del Castillo, en sus dos grandes obras historiográ- ficas, se refirieron la revuelta popular que estalló en Sevilla en 1463 porque la consideraron un hecho significativo del reinado de Enrique IV. Como cabía esperar, los dos explicaron el acontecimiento desde perspectivas diferentes dando lugar a dos relatos enfrentados, pero estuvieron de acuerdo en cifrar el origen de la inestabilidad política de la ciudad en la permuta que habían llevado a cabo con el beneplácito real de Alfonso de Fonseca, «el viejo», y su sobrino y homónimo, «el joven», de las sedes episcopales de Sevilla y Santiago unos años antes. En este artículo se pretende, a partir del análisis intensivo de la documentación y el aporte de otras fuentes y desde la confrontación de las versiones de ambos cronistas, diseccionar el hecho real de las alteraciones sevillanas de 1463 bajo la pregunta de si se trató de una auténtica revolución que terminó fracasando. A este interrogante sólo se puede responder si se sitúa este movimiento en el contexto de la coyuntura política castellana y la situación económica, especialmente en lo que se refiere a las dificultades de abastecimiento de la ciudad del Guadalquivir, con la agudización de la fractura social que traería consigo. Este planteamiento obliga a estudiar el juego político urbano, que giraba en torno a las dos grandes casas, Medina Sidonia y Arcos, que se disputaban el control político municipal y, para lograrlo, trabajaban incesantemente en fortalecer sus vínculos de dominio sobre la oligarquía ciudadana, pero que carecería de sentido si no se considerasen a su vez las relaciones con las facciones que dominaban la corte y la persona del rey en cada momento. Por esta razón se ensaya también aquí una reconstrucción del desarrollo de los acontecimientos hasta la represión del levantamiento por Enrique IV y de la política del monarca tendente a la recuperación de su autoridad o del equilibrio de poder existente en Sevilla con anterioridad al trueque de los dos Fonseca.

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El trueque de sedes de los Fonseca: Sevilla, 1460-1464. Un comentario a Alfonso de Palencia

Author: Ollero Pina, José Antonio
Year: 2010
Source: https://idus.us.es/bitstreams/cd05645c-2563-44c5-9782-45bb187a961d/download
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El uEquE dE SEdES dE loS FonSEca: SE illa, 1460-1464.
un comEn a io a alFonSo dE PalEncia
Jo s é An o n i o ol l e o Pi n A
uni esidad de Se illa
1. la dESPEdida dE alFonSo dE FonSEca «El iEjo»
El aslado de don al onso de Fonseca, «el iejo», a zobispo de Se illa desde
1454,1 a la iglesia de San iago y la ans e encia de su sob ino del mismo nomb e,
«el jo en», a la que has a en onces había sido la suya adquie e odo su sen ido
en una pe spec i a polí ica amplia, como un hilo más de la complejísima ela de
a aña que con o mó la his o ia del einado de En ique i . Suá ez Fe nández lo ha
explicado como una maniob a del ma qués de illena. du an e 1460 las elaciones
en e ambos se hicie on insos enibles. Pa a Pacheco, que p e endía la inclusión de
la liga nobilia ia en sus p opios p oyec os y la a acción de juan ii de a agón,
el a zobispo ep esen aba un obs áculo que log aba elimina de es a mane a del
“escena io polí ico”.2 aunque se puede admi i el ca ác e básicamen e co ec o
de una in e p e ación, que se ex iende en una amplia conside ación del con ex o,
el mismo au o econoce que pe manecen muchas dudas. la idea de un ueque de
sedes en e ío y sob ino e a cie amen e ex aña y exigía, quié ase o no, sob e odo
que el p ime o lo acep ase. como algunos pensa on no mucho después, pa a que
die a es e paso debie on de pesa en el ánimo de Fonseca, además de la in eligencia
1. la p o isión de Se illa en d. al onso de Fonseca, el 4 de eb e o de 1454, en eu b e l , Hie a chia
Ca holica Medii Ae i si e Summo um Pon i icum, S.R.E. Ca dinalium Ecclesia um An is i um Se ies,
ii, Monas e ii, 1913-1958, 165, y d h e e , i , 2457. El 10 de mayo omó posesión en su nomb e juan
al onso, abad de alcalá la eal y capellán egio, al como dice Ga ci Sánchez, juan de m. CA i A z o
A o q u i A , «los anales de Ga ci Sánchez, ju ado de Se illa», Anales de la Uni e sidad Hispalense
Xi (1953), 41 [168]. las ci cuns ancias del ascenso de Fonseca al a zobispado se illano desde la mi a
de Á ila se explican en unas ci cuns ancias especí icas en las que aquí no podemos ex ende nos.
2. l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as de Cas illa y A agón en el siglo XV, His o ia de España
di igida po Ramón Menéndez Pidal. XV, mad id, 2ª Ed., 1970, 236-237 y, del mismo au o , En ique
IV de Cas illa, Ba celona, 2001, 211-217.
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de la posición en la que se hallaba en aquellas ci cuns ancias, la ambición pe sonal
de eng andecimien o amilia , de acue do con esa cu iosa es a egia de ac ecen-
amien o del linaje a pa i de la ocupación de al as unciones eclesiás icas.3 Pa a
decidi se debió de con ia en el éxi o de la emp esa y sopesa las posibilidades del
e o no a Se illa una ez que hubie a dejado a su sob ino cómodamen e ins alado
en la sede gallega. Pe o la concepción de es e p oyec o, que dejaba el e eno lib e
al que se había con e ido en su enemigo mien as lo lle aba a cabo, no supone
que no uese conscien e de que se a iesgaba a consag a su ma ginación de la co -
e. al onso de Fonseca no igno aba que la ecupe ación de la ciudad del após ol,
ocupada po el conde de as áma a, que p e endía la p elacía pa a su hijo, luis
de oso io, le exigi ía un g an es ue zo económico y mili a y end ía en men e los
iesgos que co ía lle ando a cabo una ope ación cuyo éxi o no es aba ga an izado.
Sabiendo cómo sucedie on las cosas, lo único que ue incapaz de p e e ue la
ac i ud que su sob ino acaba ía omando.
Pa a el conocimien o de es e episodio seguimos dependiendo en g an pa e del
ela o de los c onis as, del con as e de las dos e siones en en adas que al onso
de Palencia y diego En íquez del cas illo esc ibie on media izados po sus ses-
gados juicios ace ca de la pe sona del p elado.4 El segundo, an ag adecido y iel
a En ique i , su desa o unado pa ono, se ol idó gene osamen e de los de ec os
de Fonseca y des acó, en e odas sus cualidades, su inqueb an able leal ad.5 Pocos
pe sonajes igu an en su c ónica que pudie an compe i con el a zobispo en la
conse ación de és a, la más ap eciada de las i udes eudales, y, cuando se a a
de explica los momen os en que i ió alejado del mona ca, nunca le a ibuye la
esponsabilidad del dis anciamien o. jamás se debe a la pe secución de obje i os
polí icos egoís as o de pa ido, sino a la delación aido a de sus ambiciosos ene-
migos, que e an los enemigos del ey. que en aquel mundo de elones Fonseca
siemp e salga incólume puede a ibui se más a c eación li e a ia que a la ealidad
de su pe sonalidad, pe o En íquez del cas illo es aba in e esado en la ei indica-
ción de su ey y no an o en la de sus se ido es.
3. una cómoda exposición del á bol amilia en E. PA d o d e Gu e A A y A l d é s , «El a zobispado
de San iago a la llegada de al onso ii de Fonseca», Hispania Sac a (1977), 183-200. éase, no
obs an e, el a ículo, esencial pa a el ema y que ecoge la bibliog a ía adecuada, de A. F A n C o si l A ,
«El a zobispo de Se illa alonso de Fonseca el iejo. no as sob e su ida», Bole ín de la Real Academia
de His o ia, cXc i (1999), 43-92.
4. Sob e la isión de la pe sonalidad al onso de Fonseca, «el iejo», po los c onis as
con empo áneos, además de lo que sigue, la econs ucción que ha hecho a. F anco, ib.
5. “ enya ansy mesmo –esc ibe En íquez del cas illo al inicio de su c ónica–, a don alonso de
Fonseca, que ue capellán mayo del ey don juan, su pad e, y de allí su ió a se obispo de Á ila, y
después a çobispo de Se illa. Y, po que aques e syenp e ue más a icionado a él que su pad e, quiso
aquel uese segundo con el ma qués de illena pa a su se içio, pe o aques e, pues o que enía bibeza
de yngenio, al á ale g a edad y pe e a disc eçión pa a go e na . mas ni po asy dexó de se syenp e
muy leal al ey. Y asy el ma qués con la p udençia y él con la leal ad y la ibeza de yngenio egie on
y gobe na on sabiamen e, de al guisa que el ey po mucho ienpo be ió descansado y a su plaze
syn que ad e sydad le pe u ase”, C ónica de En ique IV de Diego En íquez del Cas illo, ed. de A.
sá n C h e z MA í n , alladolid, 1994, cap. 7, 145-146.
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Sin en a a discu i en qué medida dependía de su concepción his o iog á-
ica o cómo se con i maba és a cuando juzgaba las conduc as de sus semejan es,
al onso de Palencia, po el con a io, no podía concebi su es imonio de o o
modo que, si condenaba a En ique, caían con él en la misma condena odos sus
inmedia os.6 Si no concedió al mona ca ni una palab a amable, ninguna exp esión
de desca go, ampoco la ob end ían los que goza on de su con ianza. al lado de
don juan Pacheco, ma qués de illena, y de su he mano, don Ped o Gi ón, maes e
de cala a a, Fonseca e a el “minis o de sus seducciones”,7 un hábil u dido de
a dides y de engaños, la enca nación de la amo alidad y el cinismo polí ico. Pa a
la inquina de Palencia, que se ex endía incluso a la desc ipción idiculizado a del
po e, el habla y los ges os del a zobispo,8 apenas se puede aduci como disculpa
sus con icciones polí icas, si uadas en las an ípodas de las que és e ep esen aba.
Ya la p ime a mención que hace de Fonseca en sus Decas, cuando ela a que en
1448 el en onces obispo de Á ila log ó la alianza en e don Ál a o de luna y Pa-
checo pa a deshace se de la liga nobilia ia, es denig a o ia pa a su pe sona.9 Bajo
ninguna ci cuns ancia mi iga su juicio con ecue dos de los momen os de su ida
que es u o a su se icio, ni se deja a as a po la in imidad pe sonal que segu a-
men e debió de alcanza con él. Po el con a io, es posible que del conocimien o
se de i a a an se e o pa ece , pe o ambién lo es que in e inie an o as azones
menos obje i as po que Fe nando del Pulga , que ambién conoció a Fonseca y
cuyos in enciones his o iog á icas e an an poco p ocli es a la sua ización de las
simas del einado de En ique i , elabo a ía una pin u a con cla oscu os ambiguos
y, no obs an e, dulci icado es. Su ep esen ación con iene nume osos cali ica i os
y ha as cualidades, odas adecuadas pa a el eje cicio de una polí ica, que no i ía
más allá de unas ambiciones pe sonales y amilia es limi adas. E a el a zobispo
de Se illa -dice el c onis a de los eyes ca ólicos- a a icioso, ingenioso, de buen
en endimien o, elocuen e y de acilidad de palab a, as u o, aman e del buen i i
y de las cosas bellas.10 El e a o no es el de un se e o mo alis a po que la b e e
biog a ía no ec eaba ni con mucho la ía ideal del buen p elado, pe o ¿quién lo
e a? Su juicio no espondía ampoco de mane a a i iciosa a una gene osa e opeya
6. Sob e la abso ción de i o li io po pa e de al onso de Palencia no sólo como modelo o mal
sino ambién en cuan o sus p opias conside aciones ace ca de la na u aleza humana, . b. A e ,
«al onso de Palencia y los p ecep os de la his o iog a ía», en . GA C í A d e l A Co n C h A (ed.), Neb ija y
la in oducción del Renacimien o en España, Salamanca, 1996 [1983], 37-51.
7. al onso de PA l e n C i A , Ges a Hispaniensia ex annalibus suo um die um collec a, edición,
es udio y no as de b. A e y J. lA w e n C e , mad id, eal academia de la His o ia, 1998, Decas P ima,
i, lib. , 1, . i, 174. En adelan e ci a é po es a edición a Palencia como Decas.
8. Palencia ecoge la chanza de Gonzalo de Guzmán, “que desp eciaba la g a edad del a zobispo,
po su habi ual mane a de anda o de con e sa a queando las cejas, haciendo muecas y mo iendo a
odas pa es la cabeza”, y no la suya, pe o la ci a no e a inocen e po que son sus odiosos En ique y
illena quienes acompañan a Fonseca como obje os de las bu las de un homb e “que no u o i al en
su época en las b omas, chis es y agudezas”, ib., i, lib. iii, 10, . i, 116.
9. ib., i, lib. ii, 2, 53. a e ecoge las e e encias pe inen es pa a explica la in e ención de
Fonseca en el Pac o de Za á aga y la p isión de los nobles de la liga, n. 3, 79.
10. Fe nando del Pu l G A , Cla os a ones de Cas illa, es udio p elimina , edición y no as de . b.
A e , mad id, 1985, 138-140.
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de an pode oso pe sonaje po que en p i ado Pulga debió man ene opiniones
semejan es. unos diez años después de su mue e, cuando se a aba de eco da
su eno me in luencia du an e el einado de En ique i , es i icó en el plei o que
sos u o la co ona con los ulloa, los sob inos del a zobispo, que, en e ec o, don
al onso había es ado muy ce ca de En ique i , que pa icipó del gobie no y que
ayudó cuan o pudo a sus pa ien es, pe o que no al ó a la jus icia ni a la leal ad.11
“Es e a zobispo [Fonseca, «el iejo»] consiguió po aquellos días la p o isión
de la iglesia me opoli ana de San iago, acan e po mue e de od igo de luna”,
esc ibió Palencia his o iando el ueque de las sedes, pa a deci a con inuación,
después de una dig esión ace ca de la ex inción del linaje de los luna en cas illa,
que la p ocu ó con a los deseos del ma qués de illena y pa a deja la iglesia de
Se illa a su sob ino, “deán de Se illa y homb e i uosísimo y e udi ísimo”. Pe o
la ambición y la a a icia del ío, p osigue, o igina ían g andes daños. Sopo a ía
“una gue a c uel” pa a consegui la posesión de San iago, la mue e de o o de sus
sob inos, don juan de ace edo, los deba es con Fonseca, «el jo en», y el enojo de
En ique i y illena.12 Pa a Palencia es ley p o idencial del cu so his ó ico que la
maldad siemp e aca ee consigo su cas igo y que los icios causa án los desas es
que le siguen, p e isibles, a su iun o momen áneo. En es e hecho se asis e a la
con on ación de las dispa es pe sonalidades del « iejo», ambicioso y codicioso,
y el «jo en», y si cabía espe a la cali icación mo al del p ime o, la del segundo
iene su p opia explicación, que no p ocede sólo del manido ecu so dialéc ico
de las nociones con a ias. Palencia nunca ocul a sus p e e encias y él eco daba
ag adecido el iempo que i ió en la amilia de al onso de Fonseca, «el jo en»,
en Se illa.13
Según En íquez del cas illo, don al onso, el mayo , ob u o la p o isión de
San iago pa a el «jo en» g acias al «amo » del ey y, si después cambió de opi-
nión y él mismo e minó siendo p o is o y cediendo Se illa al sob ino, ue po que
“pa eçió cosa de içile” que és e con a a con la ue za necesa ia pa a expulsa al
in uso don luis de oso io, hijo del conde de as áma a, del a zobispado ga-
llego, “pe o con al condiçión en e ío y sob ino, que paçi icado lo de San iago,
se o nasen des oça los a çobispados de la qual p o isyón”.14 En consecuencia,
ambos au o es cons uye on dos e siones que eco ían ayec os idén icos pe o
en sen ido in e so. los dos p esen a on además la ubicación empo al de la pe -
mu a en elación con hechos polí icos coe áneos, aunque no uesen exac amen e
los mismos ni les concediesen igual signi icado. uno y o o quisie on, pese a que
11. ci ado po . de Az C o n A , Isabel la Ca ólica. Es udio c í ico de su ida y su einado, mad id,
3ª ed., 1993, 65.
12. Decas i, i, 2, 229.
13. Según . b. A e y A. M. Mu n d o , « he Compendiolum o al onso de Palencia. a Humanis
ea ise on he Geog aphy o he ibe ian Peninsula», The Jou nal o Medie al and Renaissance
S udies, (1975), 254-278, ci ado po A. MA C k A y , «cul u a u bana y oliga cas se illanos en el siglo
X », Ac as del I Cong eso de His o ia de Andalucía. Diciemb e de 1976. Andalucía Medie al. II,
có doba, 1978, 163-171.
14. C ónica de En ique IV de Diego En íquez del Cas illo, ed. ci ada, 172.
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sabían que don od igo de luna, el úl imo a zobispo de San iago, había mue o
el 1 de julio de 1460, da a de acue do con es e mé odo. al “po aquellos días” de
Palencia le co esponde á el “po en onçes” de En íquez del cas illo.
En íquez del cas illo incula la ocupación de Guadalaja a po En ique i , y
la consiguien e expulsión del ma qués de San illana y los mendoza de la ciudad
(ma zo-ab il de 1459), con la o mación de la liga nobilia ia y la alianza de és a
con juan ii de a agón (agos o-oc ub e de 1460),15 con a la que el ey cas ellano
eaccionó deshaciendo las negociaciones de un acue do ma imonial po ugués-
a agonés median e el o ecimien o de su he mana isabel a ca los de iana (no-
iemb e de 1460). Es en esa ci cuns ancia cuando el c onis a si úa el “en onçes”
del o o gamien o a Fonseca de la sede compos elana, como si quisie a que el lec o
en endiese que e a una ecompensa del ey en señal de ag adecimien o. El a zobis-
po de Se illa hab ía descubie o, “usando de su mucha leal ad, como iel conseje-
o”, el a o sec e o en e el a agonés y al onso de Po ugal, y illena, inme so
en su doble juego, le a ibuyó las sospechas que en En ique había c ecido con a él
mismo y que casi le cos a on su ap esamien o. El ma qués, que había hecho que su
he mano, el maes e de cala a a, abandona a la con ede ación nobilia ia, ol ió
a la p i anza pe o “quedó en la olun ad muy enemigo” de Fonseca “con p opósi o
de lo echa ue a de la go e naçión y del consejo”. Palencia, po el con a io, no
le econoce a don al onso ningún papel en la e elación de es as maniob as pese
a que hace e e encia a la descon ianza que le enía Pacheco. En el o den de su
discu so los “aquellos días” apa ecen en ilación con los complicados mo imien os
de las pe sonalidades y acciones en pugna, en conexión siemp e con la ac i ud del
ey an e la ebelión ca alana, en e la p ima e a y el e ano de 1461, desde que
se celeb a on las « is as» de Sepúl eda o de Bui ago de lozoya de En ique i
con los g andes, y en e ellos los mendoza, a las negociaciones del mismo illena
con su ío, el a zobispo ca illo (agos o de 1461). la p o isión de San iago igu a
jus amen e después de la elegación de Fonseca a la p esidencia de la audiencia en
alladolid,16 pe o, si ocu ió de es a mane a, no pa ece ácil explica que lo p ime-
o lo log a a el a zobispo con a la olun ad del ma qués y lo segundo se p esen e
como un iun o de la misma.
Exis e oda ía una di e encia más no able en el ela o de ambos c onis as.
Palencia si úa inmedia amen e an es, en la sucesión empo al, que no an o en la de
su discu so, el iaje de En ique i a Se illa. Según él, su in ención e a ompe , en
bene icio de don Bel án de la cue a, el nue o as o ascenden e sob e la olun ad
eal, el comp omiso de esponsales de Bea iz de ibe a, p imogéni a y he ede a
del adelan ado de andalucía Pe a án de ibe a, con don Ped o En íquez, hijo
del almi an e don Fad ique.17 no puede nega se que es e ma imonio poseía una
15. los nobles i ma on la con ede ación en e los días 1 y 9 de agos o de 1460 y juan ii de
a agón el 9 de oc ub e. El ex o en A. PA z y Me l i á , El c onis a Alonso de Palencia. Su ida y sus
ob as; sus Décadas y las C ónicas con empo ánea; ilus aciones de las Décadas y no as a ias,
mad id, 1914, doc. 8, 13-19.
16. Decas, i, i, 2, 228-229, y los comen a ios de a e, 260-262.
17. Decas i, i, 1, 227.

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impo ancia polí ica y mili a nada desdeñable. El ey comp endía el alo es a-
égico de los luga es y o alezas on e izas que es aban en li igio en e las dos
amas de los ibe a, he encia de la u u a esposa cuya in eg idad de endía con
ene gía su mad e doña ma ía de mendoza. Ya desde 1459 enía in en ando que
la enencia de los cas illos amilia es pasa a a su con ol y había pedido a Se illa
que suminis a a opas a su comisionado, el bachille uy lópez de ciudad eal,
pa a que los oma a en su nomb e.18 aunque al onso de Palencia sea el único que
lo menciona, esul a c eíble que En ique i p e endie a la mano de an buen pa -
ido pa a su p i ado po que se conoce el in e és que demos ó po el pa imonio
que es aba en juego, pe o cues ión di e en e es acep a que exigie a la p esencia
del ey en la ciudad y, sob e odo, sabiendo que, si ue po el mo i o que él aduce,
llegó a de. al pa ece , el ma imonio se celeb ó en 1460 y al ez po eso o iz
de Zúñiga, que se alió de uen es que no menciona y asumía el mismo p e ex o
e ó ico pa a explica la supues a es ancia del mona ca, a i me que el mona ca se
ue an es de acaba el año sin habe conseguido su obje i o.19 Palencia esc ibió con
explíci a male olencia, como de cos umb e, que se ma chó “c i icado po odos”
los se illanos, mas que uese cie o no exime de la necesidad de ija la c onología.
la más que p obable p esencia de En ique i en Fuen e o ejuna y en có doba
en e el 20-24 de ene o de 1461 es á documen ada;20 a p incipios de eb e o es aba
en Se illa y el concejo le agasajaba co iendo o os delan e del alcáza como se
había hecho en las isi as an e io es.21 no hubo iempo ni ganas pa a más es ejos,
18. Sob e la cues ión éase M. A. lA d e o qu e s A d A , «de Pe a án a ca alina de ibe a. Siglo y
medio en la his o ia de un linaje se illano 1371-1514», En la España Medie al 4 (1984], las páginas
466-471. ambién es ú il pa a el g ado de cumplimien o de las ó denes eales a la ciudad pa a que
sopo a a la oma de los cas illos del pa imonio de Pe a án, i. Mo n e s o M e o -CA M A C h o , «Se illa
y la on e a de G anada du an e el einado de En ique i (1454-1474)», IV Coloquio de His o ia
medie al andaluza, ins i u o de Es udios alme ienses, 1988, 123-145. de hecho, las p esiones eales
enían desde 1455. El 28 de eb e o de 1460 el mayo domo del concejo, juan Fe nández de Se illa,
comunicaba a los o iciales del cabildo que había ecibido una ca a de comisión del ey mandándole
emba ga las e cias de los luga es de la mendoza, amS, ac, Sec. X, c. 12, ca p. 51, 1460, ene o-ab il,
. 63. de 10 de ma zo es un mandamien o de los o iciales del egimien o al mayo domo o denando
lib a al alcalde mayo diego ce ón y al ein icua o Ped o Fe nández ma molejo 20.000 y 15.000
m s. espec i amen e pa a su aga los gas os del iaje de ambos a la co e donde acudían emplazados
po el ey sob e el deba e de los ibe a, ib., . 119 e ib., Sec. X , mayo domazgo, 1459-1460, c. 58, s. .
19. o iz de Zúñiga se limi a a ado na el ela o de Palencia, Anales Eclesiás icos y Secula es de
la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Se illa, mad id, imp en a eal, 1795, iii, 18.
20. A e en Decas, n. 21 y 24, 259-260, siguiendo a las ob as que ci a. los his o iado es no
indican la es ancia del ey en Se illa po es as echas. Según Suá ez Fe nández, de diciemb e de 1460
a ma zo de 1461 es u o “sucesi amen e en có doba, en oledo y en Sego ia, negoció con la liga,
mien as sus embajado es casi pe manen es asegu aban a los ca alanes su apoyo o al” y desde có doba
esc ibió En ique i a los ca alanes sob e el ma imonio de ca los de iana con la in an a isabel, l.
su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 237.
21. En ique i es u o e ec i amen e en Se illa, como eco daba Palencia, aunque no en las
echas que c eía o iz de Zúñiga. El 7 de eb e o el concejo o denaba a su mayo domo, al a Gómez
de có doba, que lib a a 35.000 m s. pa a epa i p opinas en e los aposen ado es y o os c iados
eales y de ol e al ein icua o diego lópez de Se illa los diez mil que había adelan ado pa a paga al
ambién ein icua o uy díaz de cuad os los diez o os que se habían co ido, amS, mayo domazgo,
sección X , nóminas de 1461-1462, s. .
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si bien en an b e e plazo el ey u o ocasión de p emia a sus ieles22 y de pe -
dona a los me cade es que come ciaban con Be be ía p oduc os edados po las
exp esas p ohibiciones eales. Pa ecía la solución inal del con encioso que po
es a causa había sos enido con el concejo y con los ue es in e eses me can iles
de su oliga quía desde p incipios del año an e io ,23 pe o la gene osidad eal u o
un p ecio. la ciudad debió en ega cien mil m s. en enmienda de los deli os co-
me idos po es a causa y quizás ue a és a la azón au én ica de las c í icas de las
que habla ía Palencia.24
En íquez del cas illo, que ol idó el iaje de su seño , eco daba, sin emba go,
que la ans e encia de sedes en e los Fonseca u o luga a ines de 1460, mien as
que su an agonis a la inc us ó en su ela o en el e ano de 1461. ¿cuál de los dos
mos ó mayo idelidad c onológica con el mismo acon ecimien o? la espues a
22. En Se illa, el 4 de eb e o de 1461, es á echada la ca a de me ced de una ein icua ía
ac ecen ada a Ped o Fe nández cansino, “mi asallo”, amS, Sección X , mayo domazgo 1460-1461,
c. 158, s. . El 9 de eb e o En ique i susc ibía en la misma ciudad una ca a con i mando al mismo
uy díaz de cuad os el o icio de a mado y pagado de la lo a de Se illa y concediéndole el p i ilegio
de ansmi i el o icio a cualquie a de sus hijos, amS, Sección X, a.c., c. 13, ca p. 52, 1461 agos o-
diciemb e, . 2-3 (doc. 725 de Mª J. sA n z Fu e n e s y Mª i. si M ó o d í G u e z , Ca álogo de documen os
con enidos en los lib os de cabildo del Concejo de Se illa, Se illa, 1975). ambién en Se illa, el 6
de eb e o, con i maba En ique i la he encia de la casa y mayo azgo del conde de a cos en su hijo
od igo, J. l. CA i A z o u b i o , La Casa de A cos en e Se illa y la on e a de G anada (1374-1474),
Se illa, 2003, 235.
23. in o mación p ecisa sob e el asun o en i. Mo n e s o M e o -CA M A C h o , «algunos da os sob e
las elaciones de cas illa con el no e de Á ica: Se illa y Be be ía du an e el einado de En ique
i (1454-1474)», Es udios de His o ia y A queología Medie ales, - i, 239-256, especialmen e el
eque imien o de 29 de eb e o de 1460 de los a endado es del almoja i azgo de Se illa solici ando a
la ciudad que in e iniese pa a que no se cumpliese la o den eal de p ohibición absolu a de impo ación
de me cancías de Be be ía, ib., doc. ii.
24. la ca a eal, ambién de 7 de eb e o de 1461, pe mi iendo que se echa a una imposición pa a
paga la mul a en amS, Sec. X , mayo domazgo, 1460-1461, c. 58, s. .: “Yo el ey do liçençia a os
el conçelo, alcalldes e alguasil e eyn e e qua o caualle os, egido es, o içiales e omes buenos de la
muy noble e muy leal çibdad de Seuilla pa a que podades echa e echedes po ynpusiçión en aquellas
cosas que oso os en endié edes se más cunplide as a mi se uiçio e a menos daño de la çibdad en
con ya de çien mill m s. e non más, los quales son de que yo me quie o se ui en emienda de las
penas que caye on algunos na u ales e esinos de la dicha çibdad po leua e saca asy asey es commo
o as algunas cosas de las po mi edadas a Be ue ía e ha o as qualesquie pa es, a los quales po la
p esen e pe dono de qualesquie penas çeuiles e c iminales que po ello ouiesen e ayan me esçido. los
quales dichos çien mill m s. os mando que acudades con ellos a juan de o desyllas, mi cama e o,
e po la p esen e mando al bachille iohán uys de Ág eda, a quien yo a ía come ydo es e negoçio
que non conosca más del po quan o aques a es mi yn ençión inal e delibe ada olun ad, de lo qual
os mandé da es a mi çédula i mada de mi nonb e. Fecha en Seuilla a sye e días de eb e o, año
del nasçimien o del nues o saluado ihesu ch is o de mill e qua oçien os e sesen a e un años. Pe o
es mi me çed que non saquen más de los dichos çien mill m s. so pena de p iuaçión de los o içios.
Yo el ey. Po mandado del ey, alua Gómes”. los o iciales si ua on el ibu o en el 5 % sob e los
paños y el peso de las me cade ías du an e cua o meses y diecisie e días y la subas a on dos días más
a de, ib. En el mismo 7 de eb e o el ey mandaba al esc ibano de cáma a juan de Baeza, ecino de
Se illa, que pagase a juan de o desillas, su cama e o, los ma a edís de las en as del almoja i azgo
que co espondían al cabildo ca ed alicio “en an o que yo es ouie e en es a çibdad”. Es e manda o es
bas an e cla i icado ace ca de la al a de liquidez del bolsillo eal y, aunque ambién o denaba que
omase ca as de pago pa a que los con ado es mayo es de ol iesen el dine o, se puede supone el
malhumo con que la ecibie on los p ebendados. El documen o en acS, FHG, caj. 182, 23.
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puede so p ende . an o el uno como el o o ue on espe uosos con la da ación y
di i ie on po que esc ibie on desde pe spec i as dis in as. El p ime o, c onis a áu-
lico, sabía que al onso de Fonseca, «el jo en», ue p o is o po Pío ii de la iglesia
hispalense el 3 de diciemb e de 1460.25 Sólo a pa i de en onces el ueque, que
lógicamen e hubo de se negociado desde unos meses an es, ob u o su alo canó-
nico. El sob ino ecibió con la bula de p o isión o as que comple aban el apa a o
pon i icio que eque ía el gobie no eclesiás ico y, apenas una semana después,
el papa le concedía de e minados p i ilegios e e en es a los nomb amien os de
p ebendados del cabildo ca ed alicio, llamándole simplemen e adminis ado de
la iglesia de Se illa, una o ma de di ección que se e ela á esencial en el u u o.26
mien as, el « iejo» se encon aba espaldado aho a con los undamen os legales
su icien es pa a hace se con el con ol del a zobispado compos elano. Es aba a-
cul ado pa a hace uso de la ue za y sus mesnadas, al mando de su he mano Fe -
nando, acompañadas de las de o os nobles gallegos, ce ca on San iago en ma zo
del año siguien e cumpliendo de es a mane a el p og ama p e is o.27 Es os hechos
e an bien conocidos po Palencia pe o su sensibilidad hacia su epe cusión ma e-
ial es u o de e minada po sus p opios ecue dos se illanos.
las mismas excusas polí icas que se u iliza on pa a jus i ica la ans e encia
de sedes deben de explica que no se hicie a e ec i a en Se illa has a bien a anza-
do 1461. Fonseca espe aba el momen o adecuado y, si bien sus enemigos podían
ende la idea de que la concen ación de los dos a zobispados en la amilia e a
p oduc o de su ambición desmedida, lo cie o es que además p e endía con a con
una base que di icul a a su eliminación polí ica. la p ime a condición, el con-
ol de San iago, pa a ins ala a su sob ino en Se illa, un jo en es udian e que ni
siquie a i ía en cas illa, es aba cumplida. El momen o de ini i o llegó cuando
comp endió que los mo imien os de Pacheco en su ace camien o a la liga y al
a zobispo de oledo supond ían no sólo su ma ginación de la co e sino ambién
el some imien o del ey. En es e pun o el ela o de En íquez del cas illo cons i uye
25. Es la da a de la p o isión que indica e u b e l , ii, 165. Eladio lei ós echa ese mismo día la
ca a en la que, desde mad id, el ey comunicaba las condiciones de la pe mu a en e los dos Fonseca
al sec o del cabildo compos elano, e ugiado en Pad ón, que se man enía iel. la ca a la p esen ó
pe sonalmen e juan al onso de cuenca, abad de alcalá y deán de cuenca, odo un especialis a en es os
asun os, p obablemen e en los p ime os días de eb e o de 1461, «don En ique i y el a zobispado
de San iago de compos ela» Bole ín de la Real Academia Gallega 27 (1956), 183-236, en las pp.
214-215. ambién la menciona, sin da a la y sin ci a a lei ós pe o sí la localización documen al y
e i iendo la ambigüedad de su edacción (a chi o a zobispal de San iago, leg. 21), J. GA C í A o o ,
Galicia en la Baja Edad Media. Iglesia, seño ío y nobleza, San iago de compos ela, 1977, 113, y, en
los mismos é minos, de es e au o , Galicia en los siglos XIV y XV. I. Galicia seño ial. El seño ío -La
Iglesia- La Co ona, la co uña, 1987, 158.
26. Pío ii se di ige a Fonseca, el jo en, en la bula de oma, 11 de diciemb e de 1460, a la que me
e ie o con es a palab as: “dilec o ilio al onso, adminis a o i Ecclesiae Hispalensis in spi i ualibus e
empo alibus pe Sedem apos olicam depu a o”. Es á inse a en o a emi ida al cabildo desde i e bo,
8 de junio de 1462, acS, FHG, caj. 100, 11/1.
27. S. Po e l A PA z o s , Galicia en iempo de los Fonsecas, mad id, 1957, 35-36. cues ión di e en e
es si el mismo Fonseca es u o en la campaña, algo que es e au o da po hecho. no es ampoco de
mucha ayuda GA C í A o o , op. ci ., 113-114.
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una guía segu a. Es ando En ique i en mad id, a donde había llegado p oceden e
de a anda llamado po illena, un ala mado Fonseca, conscien e de “como aque-
lla con ede açión del a çobispo de oledo con el ma qués a ía de edunda en
g an dese içio y daño suyo”, se desplazó desde alladolid pa a hace le e e encia
y “a isallo de lo que con enía hase ”. odo es o hay que si ua lo en julio. dice el
c onis a que el ey “no le mos ó buena ca a, ni mucho menos quiso oyllo” y que
le o denó que ol iese a alladolid;28 es deci , acasó en su in en o pa a e i a lo
que se ía ine i able. Pe o ue p ecisamen e en onces y du an e el anscu so de es-
as con e saciones cuando el a zobispo se illano consiguió del mona ca las ca as
que le se i ían pa a aplica las le as pon i icias emi idas en diciemb e. El úl imo
día de julio, y en mad id, En ique i ub icaba una p o isión, con una di ección
más gene alis a que comp endía a odo el a zobispado, y una misi a, des inada de
mane a pa icula al concejo de Se illa, en las que o denaba en de ini i a
“que de aquí adelan e ayades po adminis ado desa dicha yglesia e a çobispado al di-
cho don al onso de Fonseca e le gua dades e agades gua da e exibades e agades exi-
bi odas las hon as e p eheminençias, p e oga yuas, ymunidades, que sedes enidos
e obligados de le exibi e gua da commo a ues o pe lado e pas o , e usedes con él e
cosas, p ouiso es, o içiales e loga enien es en la jus icia e ju idiçión que le pe enesçe
usa segund que sodes obligados de usa , e segund que mejo e más conplidamen e lo
acos unb as es usa as a aquí con el dicho don al onso, su yo, e con los o os pe lados
que han seydo de la dicha yglesia e a çobispado”.29
con los documen os en la mano pod ía pensa se que «el iejo» había log ado
al menos sal a una pa e de su posición polí ica conse ando la espe anza de una
modi icación de la nue a balanza de pode . de hecho, oda ía espe ó unas sema-
nas más has a que la cesión de En ique i el 26 de agos o an e Pacheco y la liga le
con enció inalmen e de que no le cabía o a opción que hace o icial el gobie no
episcopal de su sob ino.30 és a es una hipó esis que explica ía la demo a que se
pe mi ió an es de emi i a Se illa las ca as eales. Es posible, no obs an e, admi-
28. Pa a una desc ipción y análisis del p oceso du an e la p ima e a- e ano de 1461, l. su á e z
Fe n á n d e z , En ique IV, 219-228. Es e au o a i ma que Fonseca iajó desde alladolid a a anda pa a
ad e i al ey de las maquinaciones de Pacheco, pe o En íquez del cas illo e ie e que el iaje ue a
mad id, donde es aba el ey, C ónica, ed. ci , 180. c eo que es o es lo co ec o.
29. eal p o isión, En ique i , mad id, 31 de julio de 1461. El mismo manda o, o mulado con
le e a iación, en la misi a di igida al concejo: “que ayades po ues o pe lado e pas o al dicho don
al ón de Fonseca e po adminis ado desa dicha ygesia e a çobispado e le dexades e consyn ades usa
de la jus içia e ju idiçión e eclesyás ica segund e po la o ma e mane a que las usó el dicho don al ón,
su yo, e sus o içiales e ica ios e los o os pe lados que han seydo de esa dicha yglesia. E asy mesmo
en odas las o as cosas que commo pe lado e pas o desa san a iglesia e a çobispado puede usa segund
que los a çobispos, sus p eçeso es, lo acos unb a on ase ”. ambos, copiados, en amS, Sec. X, ac, c.
13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, . 24 y 25 (docs. 727 y 728 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
30. éase la desc ipción de los acue dos de ocaña en Palencia, Decas i, i, 4, y en En íquez del
cas illo, C ónica, 181. Pa a un análisis del signi icado polí ico, undamen al, de la acep ación po
En ique i de las condiciones, A e , 265-266 y l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 239-240;
En ique IV, 227-228.
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se halla en e las de o os colegas de o icio en el eque imien o que el 29 de sep-
iemb e p esen aba ma ín Fe nández ma molejo, el mayo domo po en onces de
los ju ados, y que exponía las nulas consecuencias de las medidas que se habían
adop ado. El acen o comedido del esc i o no disimulaba el ondo acusa o io de
su con enido. los ju ados, además de solici a que con inuase el epa imien o
del pan en e los demás luga es de la ie a, al como se había hecho en leb ija,
pidie on que los egido es cumpliesen el manda o eal que edaba la saca del pan
impidiendo o almen e su salida po ma . mien as que la p ime a p opues a eci-
bió una inmedia a anuencia, comisionándose de nue o o iciales pa a que se hicie-
sen ca go de la posible ecaudación po los luga es, “gua da la ma ”, la segunda,
e a una medida que es aba ue a del alcance del municipio. c eían, no obs an e,
que, si se o denase, la p o isión de la ie a es a ía asegu ada y el igo de je ez
necesa iamen e “se e nía a ende en es a çibda y –llegaban a ce i ica , plenos
de op imismo y de neg os augu ios a un iempo–, sy pa a la al gua da menes e
a edes dine o, el pueblo se á muncho gososo que sob e él lo ca gedes, ca po que
pod ía se , sy non ponedes en ob a lo que os asy eque ymos, eni es a çibda en
g andes escándalos e males de quel seño ey se ya muncho dese uido”.51
aunque aquí no podemos ex ende nos en la cues ión que ep esen a la in e -
p e ación co ec a del alo ei indica i o de las p o es as de los ju ados, debe
en ende se que es aba modulado po su ex acción social como g upo y sus ali-
neamien os polí icos y clánicos, de los que no se lib a ían siquie a los de o igen
con e so. Pa a la mayo ía esul a ía di ícilmen e concebible que la consecución de
sus obje i os indi iduales y colec i os pudie a alcanza se ue a de de e minadas
es e as de p o ección. lle a ían a cabo la pa e undamen al de las a eas conceji-
les que les co espondían en el ámbi o de la collación, pe o la asis encia e ec i a
al cabildo de egido es, que cons i uía el núcleo deciso io del concejo, ue siemp e
muy limi ada, no más de once de los cincuen a y seis ju ados que exis ían en la
ciudad, y ello con abilizando a los ieles ejecu o es. los eque imien os y alega-
ciones a amen e es aban i mados po más de ca o ce.52 debe espe a se que en
es e núme o se encuen en los elemen os más signi icados y más comp ome idos
con la di ección del municipio. En 1461 los di igen es co po a i os del g upo e an
indiscu iblemen e ma ín Fe nández ma molejo y juan mexía. los dos esponden
po comple o al modelo de ju ado pe enecien e a un linaje de la nobleza local
de amplia p esencia en el concejo. El segundo, que acumula ía en su pe sona la
ju ade ía, la con adu ía mayo y, po in, una egidu ía que, como an os o os,
log ó ansmi i a su hijo,53 hab ía dejado pa a en onces la mayo domía de sus
colegas sin que es e paso a un segundo plano disminuye a su ac i idad polí ica. El
p ime o, que había ocupado su luga y su p o agonismo, p ocedía de la expansi a
51. ib., . 45 (doc. 743 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
52. ece i mas ub icaban el eque imien o de 29 de sep iemb e de 1461 que ya se ha ci ado.
53. juan mexía p esen a á an e el cabildo el 23 de oc ub e de 1467 una cédula del p íncipe
al onso, Sego ia, 9 de oc ub e del mismo año, acul ándole pa a que su hijo, diego mexía, pudiese
eje ce la ju ade ía, la con adu ía y la egidu ía, mien as es u iese ausen e de la ciudad, amS, Sec. X,
ac, c. 13, ca p. 54, 1467, . 26 y 29, e ib., . 27/28 (doc. 778 de sA n z -si M ó , Ca álogo).

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y en acula amilia de su apellido que con aba con an os pa ien es en el cabildo y
es aba an imb icada en las luchas bande izas.54 El empeo amien o de la c isis en
los años siguien es pond ía a p ueba la capacidad de es os homb es pa a encauza
el descon en o del pueblo que decían ep esen a .
3. PEd o man iquE, aSiS En E dE SE illa
En sep iemb e de 1461, cuando conoció o icialmen e la ans e encia de sedes,
la ciudad es aba haciendo en e a g a es p oblemas de abas ecimien o y se es aba
p epa ando pa a ecibi un asis en e eal. El 14 de ese mes, el mismo día que a los
o iciales se les leyó la ca a de Fonseca «el iejo» despidiéndose y p ome iendo su
eg eso, se mencionó es o úl imo po p ime a ez y ma ín Fe nández ma molejo
anunció a los egido es que los ju ados habían aco dado en ia a uno de ellos al
ey pa a hace le sabe “algunas cosas del es ado des a çibdad”; las “cosas” que se
elacionaban en un eque imien o que a con inuación en egó. El pano ama que
o ecía el esc i o no podía se más desolado .55 Pe o si se acusaba la ausencia de
jus icia, los excesos de la p os i ución, la p oli e ación de u ianes, ha aganes y
gen es de mal i i que ac uaban p o egidos po los pode osos, los abusos de los
ega ones, causan es de la in lación insopo able, y la as ixian e e insalub e sucie-
dad, ninguna de es as cues iones a las que hacía e e encia e a nue a y habían sido
expues as con mayo ex ensión y de una mane a más de allada en 1453 y 1454 en
o os eque imien os que ue on p esen ados po el mismo pe sonaje que lo hacía
aho a. En onces el plan eamien o ue mucho más amplio y comp endió aspec os
que a ec aban de modo más adical al uncionamien o del sis ema ins i ucional
del concejo.56 En conc e o, las du ísimas c í icas que di igie on los ju ados con a
los abusos y las i egula idades que come ían los egido es a añían a los aspec os
esenciales del gobie no de la ciudad y su ie a y ambién se ex endían al ac ecen-
amien o de los o icios p opiciado po el mismo mona ca.
la pe manencia comp obada de una dialéc ica de denuncias ecu en emen e
exhibidas po los ju ados y de espues as o ales po pa e de los egido es y los
o iciales supe io es municipales, aunque se aduje a en ocasiones en el dic ado de
disposiciones encaminadas a soluciones, pone de elie e que los p oblemas con-
o maban una ealidad es uc u al. apenas se deno an a iaciones en la desc ipción
54. ju ado del ba io de la ma al menos desde 1446, en agos o de 1471 pidió licencia al concejo
pa a deja el o icio en su hijo diego (doc. 2.100 de sA n z -si M ó , Ca álogo). Socialmen e se si úa a la
somb a de su he mano Ped o, ein icua o y p ocu ado mayo de la ciudad, más ico y más impo an e.
Pa a ambos y el linaje, . sá n C h e z sA u s , op. ci ., i, 157-163, ii, Xl ii. Sob e los ma molejo como
ejemplo de amilias pa icias de con e sos in il adas an es de 1391 en las oliga quías u banas, A.
MA C k A y , «Popula mo emen s and Pog oms in Fi een h-cen u y cas ile», Pas and P esen , 55 (may
1972), 46-47.
55. cabildo de 14 de sep iemb e de 1461, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-
diciemb e, . 23 -26 . El eque imien o en ib. . 27-28 (doc. 1.882 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
56. Pa a lo que sigue A. Co l l A n e s d e e á n sá n C h e z , «un eque imien o de los ju ados al
concejo se illano a mediados del siglo X », His o ia. Ins i uciones. Documen os, 1 (1974), 41-65.
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de los u ianes que pululaban po la ciudad y que i ían -como explíci amen e se
a i maba en un eque imien o p esen ado po el alcalde de la jus icia en ma zo de
1460 al socai e de un ala man e aumen o de asesina os y asal os a las casas de los
ecinos- al ampa o de caballe os, pe sonas pode osas, o iciales y egido es de la
ciudad; es deci , de los mismos que asis ían a la lec u a de la denuncia y de quienes
se p e endía que pusie an solución a la ana quía pública.
En e los oyen es, y o mando pa e del cabildo que decidió el nomb amien o
de una dipu ación policial, se encon aba el mismísimo duque de medina Sido-
nia. ¿quiénes e an los pode osos que no uesen és e y los que le acompañaban
en aquella eunión capi ula ? la si uación desc i a no hacía más que ep oduci
las palab as de las disposiciones de juan ii inco po adas en las o denanzas y e a
idén ica a la expues a en 1453 que las habían mo i ado. la con ianza en que se
log a a elimina el p oblema se ía ana pues odos sabían su o igen.57 Siendo así,
apa en emen e el alcance de las conclusiones, in a iablemen e pesimis as, de las
p o es as quedaba di uminado en e lo que muy bien podía habe se con e ido en
la exp esión de un ópico del es ado inmu able en el cual “ emos de cada día -se
quejaban los ju ados en 1461- an o g ande desaca amien o que ya a es e pueblo
ynsopo able cosa se ase, ca de al mane a es cada qual osado po la laquesa
que se conosçe en la execuçión de la jus içia que aquellos quien oca el ac o e
meneo de las cosas se a euen con oda osadía a usa cada uno de aquello que a su
ape i o e que e mejo sa is ase”. Sin emba go, la p esen ación del eque imien o,
y la pe ición que a un iempo hacía ma ín Fe nández ma molejo de dine o pa a
su aga el desplazamien o a la co e de un ju ado po ado de sus eclamaciones,
ue acogida con ue es ese as po los ein icua os. mien as que unos, bajo la
excusa de la inminen e llegada del asis en e, conside aban innecesa io es e iaje,
Sancho mexía, el he mano de juan, homb e que no acos umb aba a ocul a sus
opiniones, exclamó malhumo ado que el eque imien o es aba hecho “an es con
pasyón, que non con jus içia nin asón, po ende, quel non enía nin iene miedo
alguno” a los ju ados. En consecuencia, no es aba dispues o a que se les lib ase
más dine o y menos oda ía sabiendo que habían enido la opo unidad de explica
su descon en o cuando ecien emen e manda on a Fe nando de Po as, uno de sus
colegas de o icio, an e el ey. no obs an e, una le e mayo ía op ó po paga y as
una ue e discusión se adop a on las ya ípicas medidas pa a esol e los hechos
denunciados que has a en onces nada habían solucionado. la bo ascosa sesión
del 14 de sep iemb e acabó con las enigmá icas palab as que el pe inaz Sancho
de mexía di igió a los ju ados e ándoles a que desc ibiesen a En ique i no sólo
el es ado de la ciudad, sino ambién “po cuya cabsa o culpa se ase lo que non
[se] deue”.58
57. cabildos de 3 y 5 de ma zo de 1460, amS, Sec. X, ac, c. 12, ca p. 51, 1460, ene o-ab il, .
105-106 , . 108. El eque imien o en ib., . 107 (doc. 1.866 de sA n z -si M ó , Ca álogo). ambién en
A. Co l l A n e s d e e á n sá n C h e z , Se illa en la Baja Edad Media, 261-263, que ponde a la in luencia
de la exis encia de es os ma ones en los en en amien os de bandos.
58. cabildo de 14 de sep iemb e de 1461, ...
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El ueque de sedes de los Fonseca: Se illa, 1460-1464…
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caben o as al e na i as, pe o odo pa ece indica que la o ensi a que habían
emp endido los ju ados gua daba elación con la no icia del nomb amien o de
Ped o man ique como asis en e pa a el gobie no de la ciudad.59 mien as és e se
ap es aba pa a ma cha hacia ella y si ua se al en e del concejo, aquéllos, pese a
que no habían p ocu ado su designación, ya habían comenzado a ob ene del ey
una se ie de p o isiones que, aunque nada o iginales en sí mismas, podían se i
pa a o ien a su ac uación. ni las quejas ni las disposiciones eales consecuen es
o ece ían inno aciones. como si se a a a de un me o ámi e, el 19 de oc ub e el
mona ca i maba en ocaña los manda os que ecogían una po una las pe iciones
que le habían emi ido los ju ados se illanos con el bachille Ped o Ál a ez, un
indi iduo, po cie o, que no podía p esumi de una inmaculada ges ión de los
asun os públicos,60 y ma ín Fe nández ma molejo se dedicó a p esen a los an e el
cabildo y eclama su cumplimien o a pa i del 30 del mismo mes. Ese día se daba
lec u a a la p o isión que o denaba la eanudación de las audiencias del ibunal
que debía juzga a las pue as del alcáza las eclamaciones de los ecinos con a
los ag a ios de los que e an obje o po los pode osos y los o iciales ciudadanos;61
el 4 de no iemb e se hizo lo p opio con la que se p eocupaba de los u ianes y
dos días más a de con la que ep imía los able os.62 la que se leyó el 11 ecogía
una ieja aspi ación jamás sa is echa y mandaba modi ica el sis ema de a enda-
mien o de los molinos de los caños de ca mona, ins umen os esenciales pa a el
abas ecimien o de la ciudad. En aquella si uación de ca es ía pa ecía jus i icada la
exigencia de que uesen a endados a maquila y que se obligase a los a endado es
a que endiesen el pan de la molienda en la alhóndiga, aboliendo la libe ad de
comp a y en a que les pe mi ía especula con los p ecios.63 Pe o, cuando es e
59. El nomb amien o eal, echado en mad id el 6 de sep iemb e, ya ue publicado po J. Gu i C h o
PA o d y , His o ia del Excmo. Ayun amien o de la Muy Noble, Muy Leal, Muy He oica e In ic a ciudad
de Se illa, Se illa, 1896-1903, i, 170-172.
60. Ál a ez, como o os ju ados, negociaba con las en as municipales. Había enido como
mínimo desde 1452 la enencia del puen e de ba cas po aspaso de al onso González (30 de oc ub e
de 1452, doc. 1.354 de sA n z -si M ó , Ca álogo) y su mala adminis ación y descuido p o ocó du ísimas
c í icas dos años después, c . A. Co l l A n e s d e e á n sá n C h e z , «un eque imien o...», 58.
61. En el cabildo de 30 de oc ub e de 1461 es a p o isión y o a de c eencia de Ped o Ál a ez,
siemp e con la misma da a, amS, Sec. x, A C , C. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, . 101 , . 102-
103 (docs. 751 y 756 de sA n z -si M ó , Ca álogo). las mismas pe iciones en 1453-1454 y o os años,
an e io es y pos e io es, c . A. Co l l A n e s d e e á n sá n C h e z , «un eque imien o...», 52-53. Sob e la
o denación de la audiencia del alcáza po juan i y En ique iii, que se ía ecogida en las O denanças
de Seuilla, Se illa, juan a ela de Salamanca, 1527, . 7 , d. ki s C h b e G sC h e n C k , M. Fe n á n d e z
Gó M e z , El Concejo de Se illa en la Edad Media (1248-1454). O ganización, ins i uciones y uen es
documen ales, Se illa, 2002, i, 95-96. in e umpido su igo du an e an o iempo, no obs an e, es
posible que aho a u ie a cie a e ec i idad. Ga ci Sánchez lo eco daba: “Y en es e dicho año en el
mes de nobiemb e, se comenzó el juzgado a la pue a del alcáza nue o, en Seuilla, que de an es no e a
allí ningún judgado, desde el iempo del ey don Ped o, ijo del ey don al onso que ganó algeci as”,
Anales, 44 [189].
62. cabildo de 4 de no iemb e, amS, Sec. x, A C , C. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, . 106 ,
. 107 (doc. 752 de sA n z -si M ó , Ca álogo), y 6 de no iemb e, ib., . 111, . 108 (doc. 753).
63. ib., . 114 , . 115 (doc. 754 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
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manda o eal se p esen ó, se sabía que la llegada del asis en e a Se illa e a inmi-
nen e y que de él depende ía que se lle a a a cabo.
aunque la imposición de un delegado egio e a una in omisión que ompía
i ualmen e el equilib io de pode es ablecido en el concejo que no se p oducía
desde 1446,64 en apa iencia sus homb es ue es, a di e encia de los ju ados, no
comenza on a pensa en la necesidad de aco da una ac i ud común has a que se
les ino encima. El 9 de no iemb e, mien as asis ían a las hon as úneb es po
el alma de la jo en esposa de juan de Pineda, i ula de la esc ibanía mayo del
cabildo, el conde de a cos y los egido es supie on que Ped o man ique había
pasado la noche en cazalla, y unas ho as después el alguacil mayo , al a Pé ez
de Guzmán, eclamó y ob u o de los o iciales que se a isase al duque pa a que,
con su acue do y el del conde, “ odos jun amen e se iese la o ma que en odo
ello se deuiese ene ”.65 Ya en la noche del día siguien e el de medina Sidonia
ecibía la no i icación de manos de su c iado, el ju ado juan de Belmon e, y el 11
con es aba desde niebla, donde se encon aba, que no pa i ía an p es o hacia la
ciudad “po que es ó an o abajado de mis caças e mon es que es os días he con i-
nuado”, pe o que es a ía en ella el sábado, 14 de no iemb e, a la ho a de come .66
los capi ula es, obedeciendo la suge encia del duque, que a los e ec os suponía
una o den, emi ie on a su ez la ca a al conde de a cos el 13 dándole a conoce la
ci a.67 an a co esía se en iende como un componen e añadido a la co dialidad que
einaba en e ambos magna es desde el comp omiso de 1456 al que se suje a on
an e el ma qués de illena, el a zobispo al onso de Fonseca y el mismo ey, al
como ha explicado juan luis ca iazo, de apaciguamien o de las luchas de bande-
ías u banas.68 con odo, se hace di ícil pensa que an o juan alonso de Guzmán
64. la elación de co egido es de Se illa que apo a a. Be múdez azna , op. ci ., 75-76, es á
basada en in o maciones insegu as de o iz de Zúñiga, Guicho y elázquez Sánchez, y hay que
co egi la. Po o o lado, el juan luján, alcaide de Bu gos, co egido en 1459, es una suposición de
o iz de Zúñiga, Anales, iii, 16, que él mismo daba como incie a. no hubo al co egido y que lo ue a
diego de alencia en 1460 me pa ece ha o dudoso aunque lo acep en los his o iado es mode nos; así
M. A. lA d e o qu e s A d A , Andalucía en el siglo XV, 89-90.
65. cabildo de 9 de no iemb e de 1461, amS, Sec. x, A C , C. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e,
. 111 . El conde de a cos e a abuelo de juan de Pineda. Pa a es e de alle y sob e es e in e esan e
pe sonaje, . sá n C h e z sA u s , op. ci ., i, 227-228, ii, lXi.
66. la ca a del duque, niebla, 11 de no iemb e de 1461, la publica J. l. CA i A z o u b i o , La
Casa de A cos, 243, doc. 23, 431. juan Belmon e, quien cie amen e e a c iado del duque, había sido
impues o po En ique i como ju ado de la collación de San ilde onso po una p o isión de 31 de julio
de 1455 pasando po encima de la no ma i a legal del concejo y de las esis encias del cabildo. la
p o isión eal en amS, Sec. X, ac, c. 11, ca p. 45, 1455, agos o-diciemb e, . 5 (doc. 598 de sA n z -
si M ó , Ca álogo).
67. la ca a de los egido es al conde de a cos, 13 de no iemb e, J. l. CA i A z o u b i o , op. ci .,
doc. 24, 432.
68. J. l. CA i A z o u b i o , La Casa de A cos, 238-243. a la demos ación de es e au o a la
si uación de las elaciones en e el duque y el conde sólo se debe ma iza que el a zobispo de Se illa
al que se e e ía, con elogio y obligación, don juan Ponce de león en sus negociaciones con el conde
de cab a sob e el ma imonio de sus hijos e a al onso de Fonseca, «el iejo», no «el jo en», ib., y
doc. 27, 434-436. cuando el seño de ma chena ela aba el momen o en que él mismo se obligaba con
don juan de alonso de Guzmán po la mediación del a zobispo quizás se e i iese al plei o homenaje
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como su i al y en onces “amigo” uesen comple amen e ajenos a la designación
de un asis en e pa a Se illa que no podía se independien e de la es a egia de la
alianza de los g andes nobles mese eños, una consecuencia p edecible de la polí i-
ca concebida po el ma qués de illena, Ped o Gi ón, su he mano, y el a zobispo
ca illo. la decisión de en ia lo se había omado después de que el ey claudica a
an e los g andes ambiciosos de la liga en las con e saciones de ocaña del 26 de
agos o sin que hubiese mediado una pe ición p e ia de los ju ados o del egimien-
o.69 los man ique, en pa icula el conde de Pa edes, od igo y Ped o, su p i-
mogéni o, u ie on asimismo un papel es ela ,70 pe o, en e a lo que a i ma a e,
pa ece más p obable que no uese és e el Ped o man ique asis en e eal de Se illa,
sino su homónimo y pa ien e el seño de Ezca ay.71 En cualquie caso, el asis en e
no end ía a domina y a impone se sino a conse a . man ique, a pesa de la
in luencia polí ica de su linaje, no disponía de ínculos amilia es ni pe sonales
con la ie a que eó icamen e iba a gobe na ; no ep esen aba ninguna amenaza
pa a el «s a u quo» u bano y egional y aho a Fonseca es aba ue a del escena io
se illano. Pacheco y sus aliados sabían que ca ecían de una ue za su icien e que
les pe mi ie a doblega al de medina Sidonia en su e eno y nada más lejos de
sus in enciones que p o oca la esu ección de los en en amien os abie os en e
és e y el seño de ma chena. Pe sonalmen e necesi aba además de la neu alidad
de ambos pa a consolida el es ado seño ial que su he mano es aba con igu ando
en o no a osuna y mo ón en el mismo eino de Se illa.
desde es os condicionan es ha de en ende se la línea polí ica que sos end ía
Ped o man ique. juan alonso de Guzmán ol ió a la ciudad an es de su llegada
y los miemb os di igen es del concejo, incluido juan Ponce de león, pudie on
que los es y el ma qués de illena susc ibie on el 21 de junio de 1456, documen o publicado po Mª.
J. GA C í A e A en J. M. ni e o so i A (di ec o ), O ígenes de la Mona quía Hispánica: P opaganda y
legi imación (ca. 1400-1520), mad id, 1999, doc. 62, 495-496.
69. El nomb amien o de man ique se debió a la inicia i a eal, es deci , de illena y compañía.
Pa a la inicia i a y las ci cuns ancias de los nomb amien os de co egido es y asis en es ale emi i se
a b. Go n z á l e z Al o n s o , El Co egido cas ellano (1348-1808), mad id, 1970, 43-47, y A. be M ú d e z
Az n A , El Co egido en Cas illa du an e la Baja Edad Media (1348-1474), mu cia, 1974, 117-131.
70. Pa a odo es o e ísense las páginas ya ci adas de l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 237-
240, y En ique IV, 227 y ss., con las pe inen es e lexiones del au o ace ca del ca ác e de la polí ica
de dominio nobilia io que supuso la econciliación de illena con la liga y el «pa ido a agonés». la
desc ipción po meno izada que hace Palencia del acue do de ocaña y la pa icipación p incipal de los
man ique en Decas i, lib. i, 4, 234.
71. la iden i icación de a e, Ges a Hispaniensia, n. 101, 279, se debe co egi con la que hace
en es e Ped o man ique, seño de Ezca ay, . Mª Mo n e o e J A d A , Nobleza y sociedad en Cas illa.
El linaje Man ique (siglos XIV-XV), mad id, 1996, 232, 238, y de la misma au o a «los man ique en
las ins i uciones de gobie no de la mona quía cas ellana (1379-1516)», Ac as III Jo nadas Hispano-
Po uguesas de His o ia Medie al. La Península Ibé ica en la E a de los Descub imien os (1391-
1492). Se illa, 25-30 de No iemb e de 1991, Se illa, 1997, i, 815-839. al onso de Palencia admi aba
al Ped o man ique, oda ía sólo hijo del conde de Pa edes: “El animoso jo en Ped o man ique, hijo
del conde de Pa edes e imi ado de la i ud pa e na (iu enis impige pa e naeque i u is imi a o )”
dice de él encomiando su alo gue e o en la campaña g anadina de 1458, Decas i, lib. , 5, 185.
Es e elogio, como se e á más adelan e, es bas an e con adic o io con el juicio que le me ecían los
co egido es eales, en pa icula los que ue on en iados a Se illa, si se hubiese a ado del mismo.

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p epa a la ecepción de al mane a que, cuando el 16 de no iemb e el asis en e
compa eció an e el cabildo con sus pode es, no se le an a on oces disco dan es.
odos asin ie on y man ique ju ó “que bien e leal e e dade amen e usa ía del
dicho o içio de asis ençia gua dando el se uiçio de nues o seño el ey e el p o
e bien des a çibdad e los p euillejos e o denamien os e buenos usos e cos unb es
della”.72 de inmedia o se iba a comp oba su capacidad pa a la adecuación de la
ó mula del ju amen o a la ealidad de una ciudad queb ada po una c isis que,
con se g a e, aún es aba en sus inicios y po un con lic o social la ado. Ya la au-
sencia de oposición po pa e de la oliga quía municipal a su nomb amien o hace
sospecha cómo se en endía el minis e io que se le había encomendado. Pese a la
uina de la hacienda municipal, en pocos días los o iciales se las ingenia on pa a
hace en e al p oblema del aposen amien o de los se ido es que le acompañaban
y a su ele ado sala io sin que en apa iencia se echase una nue a imposición sob e
el pueblo. los cálculos que hicie on no iban más allá de junio de 1462, plazo de
iempo que pensa on que du a ía la es ancia del asis en e o, más p obablemen e,
den o del que conside aban ac ibles sus p e isiones de gas os.73 En cualquie
caso, man ique se si uó de inmedia o en su pues o de la p esidencia del cabildo.
al ene que en en a se a los dos acucian es p oblemas de la ciudad: la aplicación
de las disposiciones que los ju ados habían ob enido del consejo eal y la o gani-
zación del abas ecimien o alimen icio, en el mes y medio que quedaba de año no
le al a on ocasiones pa a e idencia su in eligencia de las acul ades que enía
in es ido y los obje i os es ic i os de su misión.
espec o a lo p ime o, p on o el mayo domo de los ju ados con ó con su-
icien es indicios pa a comp ende las di ec ices que guiaban el asis en e. és e
había cumplido al poco de llega el ámi e de su p esen ación como ga an e de
las o denanzas del concejo y ob enido el comp omiso de espe a las po pa e de
72. cabildo de 16 de no iemb e de 1461, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-
diciemb e, . 117 -118. Ped o man ique ajo es ca as, una mensaje a, o a pa en e que con enía sus
pode es de asis encia y una cédula o denando su aposen amien o.
73. En la ca a de nomb amien o no es aba ijada la du ación de su pode pe o sí el sala io a
pe cibi , 500 m s. dia ios, y la p ocedencia del impo e, de las en as y p opios de la ciudad o po
epa imien o en e los ecinos, es aba de e minado en la misma, J. Gu i C h o PA o d y , op. ci ., 170-172.
la cues ión de los sala ios de los co egido es y asis en es es á a ada en b. Go n z A l e z Al o n s o , op.
ci ., 57-60, y A. be M u d e z Az n A , op. ci ., 146-154. a juzga po la lis a que suminis a es e úl imo,
la e ibución del asis en e de Se illa e a no ablemen e supe io a los de las demás ciudades. Sob e la
ca ga que suponía el sala io de los co egido es y los cos es que aca eaba suponían pa a la hacienda
de una ciudad como cuenca, y. Gu e e o nA A e e y J. M. sá n C h e z be n í e z , «Fiscalidad municipal
y polí icas egias. El caso de Bu gos y cuenca», en d. Me n J o y M. sá n C h e z MA í n e z , Fiscalidad
de Es ado y iscalidad municipal en los einos hispánicos medie ales, mad id, 2006, 91-112, en pp.
103-105. En el cabildo de 27 de no iemb e man ique, que ya es aba aposen ado, pidió opa y posada
pa a los suyos. Su pe ición ue acep ada pe o el 2 de diciemb e el con ado mayo , es o es, juan mexía,
e eló a sus compañe os que el mayo domo no disponía de un ma a edí pa a comp a la y que e a
necesa io señala en as del año siguien e pa a ello y pa a el sala io. la comisión dipu ada pa a es o
úl imo ue la que p opuso que se le liquidasen 120.000 m s. po ocho meses, con ando ein a días pa a
el iaje de ida y uel a desde su casa y sie e meses de es ancia, a los 500 m s. dia ios. Es e desembolso,
si uado sob e las en as de 1462, obligó a eajus a las nóminas pa a que los o iciales pudiesen pe cibi
las suyas, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, . 121 , 124 y 131 .
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los o iciales. Había hecho p egona el desa me gene al, consiguiendo pa a ello la
acep ación del alguacil mayo , el alguacil del a zobispo y el almi an e, los ep e-
sen an es de las es ju isdicciones. Había mandado des e a a dos ein icua os
que se habían en en ado en e sí y o denó p ende a los malhecho es y u ianes de
la ciudad y las illas de su ie a pa a que se les hiciese jus icia.74 man ique, que
no dejaba de epe i que ac uaba en nomb e del ey, se es u o compo ando como
cabía espe a de un delegado del pode eal has a que las cosas empeza on a oma
o o ca iz cuando, en el cabildo del 9 de diciemb e, ma ín Fe nández ma molejo
exigió el cumplimien o de o as dos p o isiones emi idas a pe ición de los ju ados.
la p ime a, que se e e ía a los mulada es, aunque comp endía no sólo un p oble-
ma higiénico, sino ambién el hecho de que es os eno mes basu e os -“mulada es
más al os que las almenas”, según se desc ibía g á icamen e en los eque imien-
os- e an u ilizados como ácil escala pa a in oduci me cancías, eludiendo los
impues os municipales, no debió susci a esis encia;75 pe o la segunda o denaba
que los ieles ejecu o es si iesen sus o icios pe sonalmen e, y no po sus i u os,
y que los alcaldes, mayo es y de la jus icia, u iesen sólo un luga enien e que
enía que se le ado, como es a uían los o denamien os de En ique iii, po que la
mengua del egimien o de la ciudad se a ibuía al abuso de es a no ma que hacían
los i ula es de los o icios.76
al como es aba edac ada, la o den eal a ec aba a la p ác ica del sis ema de
adminis ación de la jus icia municipal y al eje cicio de las ieldades y no di ec a-
men e a los egido es, al menos en cuan o que no e an ellos los poseedo es de los
ca gos. E a un da do que apun aba más al o. como exp esó a la pe ección el al-
calde mayo diego ce ón, la ca a “ oca a los seño es duque de medina e ma qués
de illena más que a o a pe sona alguna”.77 Es o e a an ob io que no necesi aba
mayo explicación; sólo el duque y el ma qués se hacían sus i ui como alcaldes
po indi iduos que no e an le ados. los o iciales en su mayo ía se adhi ie on a
la espues a que el mismo ce ón p opuso: e a posible obedece e e en emen e
y no cumpli po que exis ían o os o denamien os de la ciudad que con adecían
la disposición ganada po los ju ados. Se a a ía de en ia a la co e a ma ín
Fe nández Po oca e o, el luga enien e de illena, y al iel ejecu o al onso de
San illán pa a que el ey los iese y decidiese de nue o.78 Había que posee una
74. cabildos de 20, 27 y 28 de no iemb e, ib., . 121, 123, 124. En el del 28 al onso Pé ez
melga ejo, el mozo, y Sancho mexía ue on des e ados a unas leguas de la ciudad a causa de algún
en en amien o pe sonal. la sanción ue le e po que a los pocos días es aban de nue o en el cabildo
75. En ique i , mad id, 26 de no iemb e de 1461, ib., . 127 (doc. 757 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
El 18 de sep iemb e el ein icua o Ped o Fe nández ma molejo, hablando como p ocu ado mayo de
la ciudad, había denunciado que muchos caballe os y escude os u ilizaban a sus escla os pa a a oja
la basu a en las mu allas, ib., . 32 (doc. 1.887 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
76. cabildo de 9 de diciemb e, ib., En ique i , mad id, 27 de no iemb e de 1461, . 129 (doc.
758 de sA n z -si M ó , Ca álogo). la cédula o iginal en amS, Sección i, nº 13.
77. cabildo de 11 de diciemb e, amS, Sec. X, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e , .
130 .
78. ce ón se hacía sus i ui po el licenciado juan Sánchez Gallegos como mínimo desde 1454.
és e se ía al concejo como le ado desde 1450 o quizás desde an es.
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independencia de c i e io casi he oica pa a acep a sin más que los dos g andes
es u iesen obligados a some e se a lo que el ey mandaba, como hizo Sancho
mexía, o sen i se ampa ados po la igu osa legalidad y es a inculados a o os
seño es como el bachille luis Sánchez, sus i u o del alcalde mayo d. Ped o de
Guzmán, y quien hacía lo p opio po el conde de Plasencia, el licenciado juan
Fe nández de Se illa. és e, que no podía igno a el pachequismo de su pa ono en
aquella coyun u a, se pe mi ió más bien juga con su p u i o legalis a, sin iéndose
obligado al ez po su condición de le ado de la ciudad, a pospone su espues a
p opia a la comp obación de los pode es que enían los luga enien es del duque
y el ma qués.79 Sin emba go, e a a Ped o man ique a quien la ac i ud espec o a
la p o isión comp ome ía más. Po un lado, le esul aba imposible pone la en
p ác ica po que ello signi ica ía en en a se con el duque de medina Sidonia y
con illena y, po o o, su desobediencia suponía una con adicción lag an e con
su posición como delegado de la au o idad del mona ca. desde que la ca a ue
p esen ada has a que se le exigió una espues a anscu ie on dos días que ue on
su icien es pa a idea una salida po la angen e: como el ey “non ablaua con él
cosa alguna”, calla ía has a que supiese cuál e a su olun ad.80
ni el o o mayo i a io del cabildo ni la e asi a espues a del asis en e sa is-
icie on a Fe nández ma molejo. El día 14 ol ió a la ca ga con un nue o eque-
imien o que eclamaba el cumplimien o y conminaba al esc ibano del cabildo a
que no diese luga “a que se aya abla cosa alguna po los egido es en elaxaçión
de la exsecuçión de la dicha ca a pues sabedes que en ella non p oueen el dicho
seño ey e su al o consejo cosa alguna de nueuo, saluo odo con o me a las dicha
leyes”.81 ampoco había nada nue o en una exigencia de es a índole con enida en
un esc i o en el que los ju ados man enían su unción como censo es de los o de-
namien os de la ciudad. Has a cie o pun o el eque imien o podía se en endido
como una o malidad necesa ia pa a jus i ica la p o es a de sal agua da ju ídica y
la p omesa de una que ella an e la jus icia eal. Pe o la si uación en que se p odu-
cía el li igio sí e a anómala: ¿Pa a qué es aba el asis en e si se negaba a obedece ?
Es o es lo que se le eco daba a man ique:
“ os, seño Ped o man ique, asys en e que soys en esa dicha çibda , soys aquí enido
po el dicho seño ey commo pe sona escogida pa a conpli las ca as e mandamien-
79. Pa a la p esencia de los S úñiga en el cabildo de Se illa y sus in e eses en la ciudad, M. A.
lA d e o qu e s A d A , «los seño es de Gib aleón», Cuade no de His o ia. Anexos de la Re is a Hispania,
7, mad id, 1977, 33-95, passim, especialmen e 61-62; pa a la o ien ación polí ica del linaje y de
Ál a o de S úñiga, conde de Plasencia, en 1461 al lado de Pacheco, ib., 71-72. El licenciado juan
Fe nández de Se illa no debe con undi se con su homónimo ambién llamado juan de Se illa, que
se ía mayo domo del concejo y o as cosas. Sob e uno y o o es undamen al C. ál A e z GA C í A , «un
egis o de F ancisco Fe nández de Se illa, esc ibano de cáma a y con ado de Hacienda, con e so
se illano (1458-1465)», His o ia. Ins i uciones. Documen os 23 (1996), 1-62, más lo que se añade
más adelan e.
80. cabildo de 11 de diciemb e, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, .
131.
81. cabildo de 14 de diciemb e, ib., . 137 (doc. 1.912 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
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os que su al esa enbia e a es a çibda e se con ella en aco da e ase llega a deuida
exsecuçión las leyes, ca as, mandamien os de los seño es eyes pasados de glo iosa
memo ia e asy de nues o seño el ey”.82
Plan eado en es os é minos, se en iende que los capi ula es gua da an silen-
cio. man ique se omó unas ho as an es de esponde po esc i o ese mismo día
“que po ago a yo non puedo ase lo que me pide e equie e” y explicaba sus
azones. a la con es ación que había dado hacía dos días añadió que la mayo ía del
egimien o ya había aco dado suplica la ca a al ey “e, commo quie que yo diese
mi acue do a algunos que obedeçie on e cunplie on la dicha ca a, mi acul ad non
se es iende pa a que con qualquie pa e me jun ase o diese mi acue do, asy que
aunque yo la obedeçiese e cumpliese non pasa ía ni se cunpli ía, e queda ía mi
acue do yluso io e syn e ec o”.83
una ez dic ada es a espues a es has a posible que algunos llega an a duda
de sus p opias cualidades pe sonales. En cualquie caso, se a aba de una con e-
sión de la debilidad de su posición y de las azones de su p esencia en la ciudad.
la ca a de su nomb amien o, que o denaba que no se omase ninguna decisión
capi ula sin su acue do y consen imien o, e a suscep ible de se in e p e ada en
un sen ido con a io a como el asis en e que ía en ende la, así que en eo ía sí que
es aba acul ado pa a impone se sob e un sec o del cabildo aunque uese mayo-
i a io. Si se quie e compa i los p e ex os o males que u ilizó pa a nega se, hay
que econoce que hubo de da se cuen a de la incohe encia que suponía que el
consejo eal emi ie a p o isiones sin menciona lo, como si no exis ie a. ambién
debe en ende se que cuando hablaba de «pa e» se e e ía a los ju ados, pe o aun
acep ando que así ue a, en es a ase el plei o se esol ía en un ni el ju ídico que
bas aba pa a abso be la ensión; no pa ece que la esis encia de los o iciales del
egimien o al cumplimien o de la p o isión pudie a con ibui a la con o mación
de un «pa ido» de oposición encabezado po los ep esen an es de las collaciones.
apa en emen e, mien as que és os de endían la capacidad del ey y los conseje os
pa a in e p e a las leyes y o denamien os del concejo, los miemb os del cabildo
con oz y o o se mos aban de enso es de su e sión de la legalidad cons i ucio-
nal del municipio y, po consiguien e, de la libe ad de designación de sus delega-
dos que dis u aban los i ula es de los o icios, quienes, po o a pa e, ni siquie a
se moles a on en in e eni pe sonalmen e.84 Es p obable que in uyesen que el ey
82. ib.
83. ib., . 138 (doc. 1.913 de sA n z -si M ó , Ca álogo).
84. F ancisco Bazo, luga enien e del alcalde de la jus icia al onso Pé ez de Saa ed a, y Ál a o
de Esqui el, alcalde mayo po el duque, y además ein icua o, lo que añadía mayo disonancia con
el ecien e manda o eal, emplea on es os a gumen os, que se emi ían a o as in e p e aciones más
amplias de la no ma i a y a la cos umb e, y alega on sus se icios en la impa ición de la jus icia.
los dos, en los esc i os de suplicación que p esen a on en cabildo el 16 de diciemb e (ib., . 141 y
. 142 ., docs. 1.915 y 1.914 de sA n z -si M ó , Ca álogo), no se limi a on a encomia las en ajas que
aía consigo la posibilidad de la exis encia de más de un sus i u o cuando enían luga los ecuen es
en en amien os con la ju isdicción eclesiás ica po que insis ie on en el hecho de que no ue an le ados.
Bazo, después de odo un simple ciudadano, ue más ímido en su de ensa. Es posible que sea el mismo
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la mul i ud p e endía oba les su hacienda.106 un le an amien o popula que no
modi ica ía un ápice la polí ica que man enían el asis en e y el concejo, ni e i a ía
que se celeb asen unos días después unas espléndidas ies as po el alumb amien o
de la eina al como el ey había o denado.107
no e a la p ime a ez ni se ía la úl ima, pe o la ciudad es aba sopo ando des-
de hacía años un ni el de gas os que supe aba sus posibilidades inancie as y que
es aba exigiendo un es ue zo imposi i o que ecaía undamen almen e sob e las
capas no p i ilegiadas y pe judicaba además a las ac i idades me can iles.108 aun-
que pa a calib a sus e ec os en sus dimensiones jus as hab ía que suma la p esión
eje cida po la iscalidad eal, las ci as de la hacienda municipal son exp esi as de
po sí. los 1.326.662 m s. que se ca ga on al mayo domo Ped o de Se illa en el
año iscal de 1 de julio de 1458 a 30 de junio 1459 se ele a on a 1.942.529 m s. en
el cu so siguien e, y al a Gómez de có doba p esen ó pa a 1461-1462 un ca go
de 2.245.690 m s.109 como las en as de los p opios se a endaban po quinquenios
a p ecios anuales ijados en las pujas,110 la subida de los ing esos, de un 69 % en
106. Anales, 192, 195, 204, 45-47.
107. juana nació el 28 de eb e o –la no icia la ecoge Ga ci Sánchez, Anales, 196, 45- y el 7 de
ma zo anunciaba el alumb amien o el ey a las ciudades, l. su á e z Fe n á n d e z , En ique IV, 231. de
nue o Ga ci Sánchez b inda la desc ipción de las aleg ías po el acon ecimien o, Anales, 196, 45-46.
no hubo en ellas ningún signo de aus e idad. El 20 de ab il se co ie on quince o os, es en la ba e a
pa a que Ped o de S úñiga, el p imogéni o del conde Ál a o de S úñiga, que es aba en e mo, pudie a
e el espec áculo, y el 6 de mayo los caballe os pa icipa on en unas jus as en las que monsal e, luis
o juan po que había dos ein icua os de es e apellido, pa ió 24 lanzas. diego de S úñiga mu ió en
ellas y se di idió el p emio, ein a a as de seda, en e los jus ado es “po que no hubiese eye a en
ello”. al ez as su ela o se pueda adi ina la mi ada escép ica del bu gués con e so que e a Sánchez.
man ique gas ó en es e en e enimien o de caballe os 100.000 m s., una can idad bas an e no able,
según la elación de la cuen a del mayo domo al a Gómez de có doba, 1 de julio 1461-30 junio de
1462, amS, Sec. X , mayo domazgo, 1461-1462, s. .
108. El p oblema de la desigualdad con ibu i a, en oda su complejidad, es una p eocupación
ecu en e en e los especialis as en his o ia de la iscalidad, de mane a pa icula pa a las haciendas
concejiles. c . d. Me n J o , «Sy ème iscal é a ique e sys èmes iscaux municipaux en cas ille (Xiiie
s. – in du X e s.)», en d. Me n J o y M. sá n C h e z MA í n e z (di s.), Fiscalidad de Es ado y iscalidad
municipal en los einos hispánicos medie ales, mad id, 2006, 21-51; A. Co l l A n e s d e e á n y d.
Me n J o , «Hacienda y iscalidad concejiles en la co ona de cas illa en la Edad media», His o ia.
Ins i uciones. Documen os, 23 (1976), 213-254. un plan eamien o global en el caso de los cen os
u banos andaluces del pe íodo en A. Co l l A n e s d e e á n , «ciudades y illas andaluzas: a iedad
imposi i a y di e sidad an e el hecho iscal», en Finanzas y iscalidad municipal. V Cong eso
In e nacional de Es udios Medie ales (León, 1995), Á ila, 1997, 485-506.
109. Pa a 1458-1459 acS, Sec. X , mayo domazgo, 1458-1459, s. ., pa a 1459-1460, ib., c. 58,
s. . y pa a 1461-1462 la elación de cuen a de al a Gómez de có doba ya ci ada.
110. El ju ado al onso González de Se illa enía a endados los p opios de Se illa po 1.141.449
m s., 5 dine os, po cinco años, desde 1 de ene o de 1459 a in de junio de 1465, amS, Sec. x ,
mayo domazgo, 1459-1460, c. 58, s. . En agos o de es e úl imo año, cuando la ase de escasez y
p ecios al os pa ecía habe sido supe ada, se quejó an e el cabildo de que en los seis años an e io es
había pe dido dine o y se había is o obligado a pone lo de su p opia hacienda pa a cumpli con su
comp omiso. Se quejaba especialmen e de que el municipio hubie a decidido qui a la en a de los
molinos de los caños de ca mona mandando que moliesen a maquila, de mane a que la había qui ado
“en el iempo que auía de gana muy muncho dine o en ella, po que alía el igo a çien o e eyn a
e a çien o e qua en a m s. la anega”, mien as que en el momen o en que le an aba su eclamación,

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es os cua o años, que e an ebasados o pe seguidos de ce ca po los gas os, se
con iaba a las imposiciones. Sólo la en ada del co nado de la ca ne es ablecido
du an e un año a con a desde el 1 de ab il de 1462 se calculaba en 480.776 m s.
de aquí había que paga los de engos ex ao dina ios que se de i asen de las
epa aciones a cie os paniaguados del mona ca,111 de las compensaciones a los
a endado es de los ibu os sob e el pan y de o as necesidades pe en o ias del
abas ecimien o.
Si la si uación ya e a mala, las asas dec e adas en ab il pa a odo el eino
unidas a la de aluación mone a ia de junio, ag a a on la coyun u a, de mane a
especial en andalucía.112 En cuan o a sus e ec os sob e la ac i idad come cial de la
ciudad, lade o quesada ya sub ayó el hundimien o del á ico po ua io y el ue e
descenso de las en as del almoja i azgo has a el pun o de p o oca la suspensión
es o es, en 1465, el igo había bajado a 20 m s. y se eg esaba al sis ema adicional de a endamien o.
Pese al lamen o, González de Se illa había p o ogado el a endamien o has a 1468. Su obje i o e a
p e isible, que se le desca gase el ca go de los molinos de los años que le quedaban. Su ac i ud es
un iel e lejo de su “gene osidad” de mi as espec o a los p oblemas de la ciudad, ib., 1465-1466,
c. 59, s. . Sus negocios e an múl iples. En 1461 e a a endado y ecaudado mayo de la mi ad del
almoja i azgo mayo de Se illa, de la almonama y Be be ía, de la cua a de me cade es, y de los
pa idos de las en as de las me cade ías y en as menudas que pe enecían al almoja i azgo mayo
de Se illa, ib., 1460-1461, c. 58, s. . El 1 de diciemb e de 1462 al onso González o o gaba a diego
de algaba pode de obligación de iado de las en as de los es años enide os po 120.000 m s.
cada año, en C. ál A e z GA C í A , a . ci ., asien o 71. como a endado del almoja i azgo se illano
del quinquenio 1461-1466 con un 33 % de pa icipación, eniendo un 11 % Gonzalo González de
Se illa y o o 8 % Ped o González de Se illa, en M. A. lA d e o qu e s A d A , «almoja i azgo se illano
y come cio ex e io de andalucía en el siglo X », Anua io de His o ia Económica y Social, año ii
(ene o-diciemb e, 1969), 85. En la nómina de 1467-1468 al onso González de Se illa igu a como
ju ado en la lis a de los egido es po que pe cibía los mismos emolumen os que és os, 2.000 m s., ib.,
Sec. X , mayo domazgo, 1466-1467, c. 60, s. . Po o o lado, Ped o de Se illa, o González de Se illa,
que ambién ue mayo domo en 1466-1467, e a su hijo.
111. Po ca a de mad id, 19 de oc ub e de 1461, En ique i o denó a la ciudad que paga a a
su c iado Gonzalo de niebla 80.000 m s. en indemnización de la nega i a municipal a que hiciese
una pescade ía en la ibe a del ío que le había concedido y come ió su ges ión a nicolás ma ínez de
ma molejo, el p io de la ca ed al y deán de mondoñedo, y al eso e o luis de medina. unos meses
después, el 16 de diciemb e, ol ió a enca ga el asun o al ela o luis díaz de oledo. El concejo
log ó escabulli su cumplimien o has a que, en mayo, un úl imo manda o di igido a Ped o man ique
lle ó a incula el dine o a cie as en as, ib., 1461-1462, ca p. 59, s. . al ez es e Gonzalo de niebla
sea el mismo Gonzalo Xama dal al que según Palencia, que lo cali ica de “ agan ón”, el ey “le dio
licencia pa a cons ui a o illas del Guadalqui i de ás de las mu allas de Se illa un edi icio donde
o zosamen e habían de deposi a odas las ca gas de pesca y paga un impues o especial asignado a
aquella casa”, Decas i, lib. i , 3, 140.
112. M. A. lA d e o -M. Go n z á l e z Ji M é n e z , op. ci ., 46-47. El 8 de junio los con ado es de la ca ed al
acep a on que se le descon asen a juan omí, deán de cádiz y canónigo de Se illa, mayo domo de la
áb ica, 24.683 m s., 2 co nados, po la baja de la moneda o denada po el ey, A C s , Fáb ica, lib. 9, .
32 . Sob e la e o ma mone a ia de 1462, M. A. lA d e o qu e s A d A , «moneda y asa de p ecios en 1462.
un episodio igno ado de la polí ica económica de En ique i de cas illa», Moneda y C édi o, 129
(junio, 1974), 91-115, ambién en El siglo XV en Cas illa. Fuen es de en a y polí ica iscal, Ba celona
1982, 114-142, y la in e p e ación de A. MA C k A y , Moneda, p ecios y polí ica en la Cas illa del siglo
XV, G anada, 2006, 96-102 [Money, P ices and Poli ics in Fi een h-cen u y Cas ille, lond es, 1981,
68-72]. la e isión de M. A. lA d e o qu e s A d A , «la polí ica mone a ia en la co ona de cas illa (1369-
1497)», En la España Medie al, 11 (1988), 79-123, en pp. 101-103.
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de pagos de sus a endado es, que llega on a se enca celados, y la quieb a de ban-
que os y me cade es.113 Po o o lado, en lo que se e ie e al consumo in e no, pese
a que la misma inu ilidad de las asas, así como sus e ec os pe e sos, ya se habían
comp obado en Se illa, en aquel mismo mes, el concejo, o el asis en e, p obable-
men e cuando se conoció en la ciudad la medida de alua o ia, las dic a on pa a
a i ica las posiblemen e -depende de cómo se in e p e e el es imonio de Ga ci
Sánchez- unas semanas después.114 En cualquie caso, hay que ene en cuen a que
la asa eal comp endía los p ecios del ganado, la ca ne, las a es y el queso, pe o
no el pan. Ya lade o quesada llamó la a ención sob e es a ausencia, a ibuyéndola
en una posible explicación a la mala cosecha de 1461 y la ca es ía de 1462-1463,
aunque sub ayó a la pa la con adicción que suponía que el eno de la especula-
ción había se ido de a gumen o pa a o as asas.115 El hecho es que, si en 1462 el
p ecio del igo no ue suje o a es icciones, quedando a la libe ad del me cado,
como había pasado en diciemb e poco pan llega ía a la alhóndiga pa a la que ya
en mayo se había ecu ido a la comp a del que oda ía almacenaba el alholí del
a zobispo y del que gua daban los p ebendados de la ca ed al en sus casas.116 Si
la in e p e ación de nue o de lade o es co ec a, las medidas económicas del ey
mo i a on “el males a de odos los sec o es sociales que enían algún peso en la
ida polí ica”, es deci , de los g upos sociales dominan es, desde la nobleza a la
bu guesía me can il, sin que, a as adas po la coyun u a ag a ia, log a an bene i-
cia a los sec o es modes os y popula es.
Es una cues ión no dilucidada el papel que cupo a los p ocu ado es de las co -
es de mad id- oledo en la decisión de implan ación de la e o ma mone a ia y la
uni e salización de la asa. los acíos documen ales impiden conoce la ecepción
de la con oca o ia en Se illa y el p oceso de elección po el concejo de sus dos
p ocu ado es según la no ma i a ya adicional, uno po los ein icua os y o o
po los ju ados.117 Po es os úl imos pa icipó nues o conocido juan mexía, pe o
la ep esen ación de los p ime os o iginó un plei o de compe encia en e Fe nando
113. M. A. lA d e o qu e s A d A , «almoja i azgo se illano y come cio ex e io de andalucía en el
siglo X », 80 y, del mismo au o , La Hacienda Real de Cas illa en el siglo XV, la laguna, 1973,
144-145.
114. la no icia la da Ga ci Sánchez: “Sábado 12 de junio de es e año pusie on co os en Seuilla en
odas las cosas, en paños y en las cosas de come , es i y calza . Y en es e año, en el mes de julio se
hizo as o en Seuilla, ce ca de la pescade ía de San F ancisco de la dicha ciudad. Y en es e año, ma es
8 de julio, se e i ica on los dichos co os”, Anales, 199, 46.
115. M. A. lA d e o qu e s A d A , «moneda y asa de p ecios en 1462», 121-122.
116. e e encias en mandamien o de pago de 7 de mayo de 1462, amS, Sec. x , mayo domazgo,
1461-1462, c. 59, s. .
117. la e olución de la adición no ma i a de la ciudad sob e sus p ocu ado es de co es has a
la es abilización en los dos mencionados en d. ki s C h b e G sC h e n C k , M. Fe n á n d e z Gó M e z , op. ci .,
237-239. Sob e el sis ema al como uncionaba en época de los eyes ca ólicos, cuando aún se ponían
de mani ies o dispu as en e egido es y ju ados po el con ol de las p ocu aciones, J. M. CA e e o
z A M o A , Co es, mona quía, ciudades. Las Co es de Cas illa a comienzo de la época mode na (1476-
1515), mad id, 1988, 321-322. no obs an e, has a un au o del consejo de 1525 no e mina de asen a se
el de echo exclusi o de los ju ados a elegi su p ocu ado , J. i. Fo e A Pé e z , Las Co es de Cas illa y
León bajo los Aus ias. Una in e p e ación, alladolid, 2008, 25-26.
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de illa añe y juan Fe nández de ma molejo, cuyo alló se dejó en manos, ya en la
co e, de diego a ias dá ila. césa oli e a, que ha publicado su a bi aje, a i ma
que se a a del p ime o “de es a na u aleza allado ue a del ámbi o municipal”.118
illa añe no igu a cie amen e en las nóminas de los egido es con an e io idad
a 1461-1462, de modo que da pie a sospecha que la posesión de su ein icua ía
ue p oduc o de una g acia ecien e del mona ca y que quizás la p ocu adu ía que
os en aba po la ciudad uese un caso de imposición p opia del in e encionismo
egio en la designación de p ocu ado es que me eció una pe ición en con a io de
las mismas co es.119 Se explica ía así que Fe nández ma molejo, que se ía de
hecho el elegido po los egido es, se la discu ie a y que el con ado mayo del
ey sen encia a a su a o concediendo no obs an e a és e que pe cibie a la mi ad
de las u ilidades y p o echos que les co espondía a los p ocu ado es.120 Sabemos
que, de hecho, las ca as eales gene adas en aquellas co es ue on p esen adas al
concejo po sus es p ocu ado es, los ein icua os Fe nando de illa añe y juan
Fe nández ma molejo y el ci ado ju ado juan mexía, cuando debían de habe sido
dos. En e es as ca as es aba la de la eda de la saca del igo, dic ada po En ique
i en oledo el 23 de julio. Es e dad que los manda os de libe ad de ci culación
del pan y o os p oduc os y la p ohibición de la expo ación es aban ecogidos en
el cuade no de co es echado sólo es días an es y consis ían en medidas gene-
ales en e a la escasez, pe o en la cédula di igida a Se illa el ey econocía que
obedecía a una pe ición de “los p ocu ado es desa dicha çibdad que a mí inie on
po mi mandado en nonb e della me ue p esen ada, po la qual en e o as cosas
me isie on elaçión que, po quan o po cabsa de se saca el pan dese dicho a ço-
bispado e obispado de cadis asy po ma commo po ie a ue a de mis egnos
e seño íos, el dicho pan ha subido de cada día sube en g and p eçio, po lo qual
la ie a queda muncho asía e menguada de pan e los esinos e mo ado es della
esçiben g and a iga”.121
El alo de es as disposiciones en aquellas condiciones se ía más ic icio que
eal pues no hab ía ce eal que saca y el que aún quedaba en el me cado se endía
118. C. ol i e A se A n o , Las Co es de Cas illa y León y la c isis del eino (1445-1474). El
egis o de Co es, Bu gos, 1986, 89, y la sen encia de diego a ias dá ila, mad id, 6 de mayo y 7 de
junio de 1462, ib., doc, 39, 280-281.
119. Sob e es o úl imo, J. M. CA e e o zA M o A , op. ci ., 26-27. no he localizado p o isión eal
de nomb amien o de Fe nando de illa añe como ein icua o de Se illa. la hipó esis se basa en que
su nomb e no apa ece en el cabildo con an e io idad a es e año. En las nóminas de 1461-1462 cob a
7.000 m s. como egido , Relación del cuen a del mayo domazgo de Al a Gómez de Có doba, 1 julio
1461-30 junio 1462, Papeles de mayo domazgo, sección X , mayo domazgo, 1461-1462. c. 59. años
más a de, en el aspaso de su ein icua ía a Fe nando de Baena, los eyes, Fe nando e isabel, llaman
a Fe nando de illa añe “del nues o consejo”, mad igal, 7 de mayo de 1476, Tumbo, i, 164-165. Es el
mismo que negoció como delegado egio las capi ulaciones del ma qués de cádiz con los eyes en el
o oño de 1477, M. A. lA d e o qu e s A d A , Andalucía en el siglo XV, 143-144.
120. con odo, en las elaciones de las me cedes y el dine o a los p ocu ado es nunca apa ece el
nomb e de juan Fe nández ma molejo, C. ol i e A se A n o , op. ci ., 286-288.
121. En ique i , oledo, 23 de julio de 1462, amS, Sec. i, ca p. 5ª, nº 2, 11.
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a p ecios lib es.122 además inie on acompañadas de la concesión, el mismo 23 de
julio, del nue o pedido y monedas que aho a había que ecauda sin que las u gen-
cias de la in e ención en la gue a ci il ca alana pe mi ie an su aplazamien o.123
El 19 de oc ub e, desde medina del campo, el mona ca emi ía es p o isiones
a un iempo. Po la p ime a o denaba a los empad onado es y ecaudado es del
pedido de la ciudad que lib asen a Gonzalo de Á ila, gua da eal, 470.000 m s.
que había que gas a en la a mada le ada pa a el “soco o” de Ba celona.124 En la
segunda se epe ía la in e dicción de la saca,125 y, po in, en la úl ima o denaba a
écija que pe mi ie a la salida del igo con des ino a Se illa, pe o en es a ocasión,
a di e encia de la conduc a que habían adop ado el año an e io , los egido es as i-
gi anos se nega on aduciendo que sus necesidades no e an meno es.126 di ícilmen-
e se podía demos a con mayo desca o la ine icacia de las decisiones omadas en
las co es y el g ado de cumplimien o de los mandamien os eales.
ago ada o muy disminuida su capacidad de coacción, sin que el en o no ag a-
io es u ie a en disposición de acudi en su ayuda, po sí mismo el concejo se illa-
no poco podía hace po ía económica. Ensayada la ans e encia de ibu aciones
que es aban bajo su con ol, le quedaba la suma de es e expedien e al omen o de la
impo ación. Según el ine i able Ga ci Sánchez en no iemb e llegó “mucho igo,
po el ma , de B e aña, po la g an hamb e que hauía en Seuilla” que se endió a
90 m s., po debajo de los 120 m s. po anega, “po que enía ma eado”.127 El 1
de oc ub e man ique y los dipu ados nomb ados po la ciudad ob u ie on en las
pujas de las en as que habían decidido dedica a la sub ención del ce eal que se
impo ase 1.048.019 m s., de los cuales co espondían a las imposiciones de la
ciudad 854.368 m s. (el 81,5 %) y el es o a los luga es de su ie a.128 no odo es e
122. El 9 de agos o los egido es manda on a su mayo domo que lib ase a luis del cas illo,
mayo domo del a zobispo, 1.160 m s. po el pan que había endido a meno p ecio, amS, Sec. X ,
mayo domazgo, 1461-1462, c. 59, s. .
123. En ique i a Se illa, 24 de julio de 1462, an de e io ado que es ilegible, que se co esponde
con el o o gamien o de 86 cuen os y medio de ma a edís del 23 (C. ol i e A se A n o , op. ci ., doc.
35, 272-274) y el mandamien o de la ciudad que con enía una la ga jus i icación del epa imien o del
pedido y monedas en e los luga es y illas de la ie a de Se illa a paga du an e 1462 y 1463 de 10
de sep iemb e. Es en es e mandamien o donde se eseñan los nomb es de los es p ocu ado es, amS,
Sec. X , mayo domazgo, 1461-1462, c. 59, s. .. Sob e las co es de oledo, l. su á e z Fe n á n d e z ,
En ique IV, 238-240.
124. El dine o es aba des inado a la comp a encomendada a Gonzalo de Á ila, según las
ins ucciones que le da ía el licenciado an onio núñez de ciudad od igo, oido y e enda io del
consejo eal, de pe echos, ja cias y apa ejos de las us as de la a mada, así como a los le es y los
sueldos de las gen es de a mas. Es a ca a eal en amS, Sec. x , mayo domazgo, 1461-1462, c. 59, s. .
En ique i había nomb ado al maes esala Gonzalo de Á ila ein icua o de Se illa po p o isión de
mad id, 30 de diciemb e de 1461, y había sido ecibido en el cabildo como al el 24 de eb e o, ib., s. .
Po en onces, como e emos en su momen o, e a co egido de je ez.
125. Ág eda, 19 de oc ub e de 1462, amS, Sec. i, ca p. 5ª, 2º, 12.
126. M. A. lA d e o -M. Go n z á l e z Ji M é n e z , op. ci ., 46-47.
127. Anales, 204, 47.
128. a. collan es de e án calcula que la p opo ción de la imposición, que comp endía una se ie
de a ículos en los que es aban comp endidos el pan, el ino y la ca ne, ue de 78 % sob e la ciudad
y 22 % sob e el al oz, «ciudades y illas andaluzas: a iedad imposi i a y di e sidad an e el hecho
247
El ueque de sedes de los Fonseca: Se illa, 1460-1464…
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dine o se u ilizó pa a paga la dobla po cahíz que se había p ome ido a los me ca-
de es po que de él hubo que de ae algunas can idades como, en e o as pa idas
meno es, los 187.000 m s. que si ie on pa a hace en e al sala io del asis en e,
pe o puede calcula se, sin que con ello se p e enda una exac i ud imposible, que se
impo a on unas 79.080 anegas de igo.129 Sin que el pan b e ón disminuye a la
ca es ía, al menos con ibuyó a palia el hamb e. En poco iempo se sab ía si si ió
pa a ado mece la i i ación de an os es ómagos acíos.
4. 1463: ¿ E olución En SE illa?
El plan de Fonseca dependía de muchos ac o es pe o, a buen segu o, el único
que él conside aba dependien e exclusi amen e de su albed ío e a la conduc a de
su sob ino, como c ia u a suya que e a. Había o denado y p ocu ado su ca e a
uni e si a ia y eclesiás ica. al log a la mi a de Se illa lo inco po ó al cabildo de
su ca ed al como acione o pa a p omociona lo a un canonica o en 1456, colando
en la ación que dejaba acan e a juan de a ce, un capellán eal, una cesión bas-
an e ap opiada pa a un p elado polí ico y co esano.130 G acias a las en as de la
canonjía y del deana o de Se illa, que ob u o pa a él, cuando apenas con aba con
ein e años de edad, después de la p omoción de od igo Sánchez de a é alo al
obispado de Á ila, podía man ene se en i alia sin agobios económicos.131 P esu-
iscal», 497. los da os y los cálculos que siguen sob e la elación: “mon an los m s. que alie on las
en as de las inposiciones que se echa on po un año que començó p ime o de o ub e del año de sesen a
e dos pa a paga una dobla cas ellana po cada ca is de pan que se oxiese po la ma las con ías de m s.
que aquí se di á en es a guisa”, amS, Sec. x , mayo domazgo, 1462, s. . El mayo domo e a de nue o
juan Fe nández de Se illa. las cuen as comp endían el p esupues o de su mayo domía, cuyo esul ado
suma 1.048.019 m s. a los consabidos 1.141.449 m s. de los p opios. no podían con abiliza se las
en as cuyos a endamien os se a as aban del año iscal an e io .
129. Hago los cálculos ap eciando la dobla a 150 m s. (c . M. A. lAde o quesAdA, «moneda y
asa ...», cuad o i, 95). la can idad signi ica ía el 5,6 % (el 8,4 % pa a el igo) del olumen de la cosecha
de 1461 en el a zobispado de Se illa, que lade o y González jiménez calcula on en 1.410.273 anegas,
Diezmo eclesiás ico..., 45. la p opo ción se ía mayo en 1462 pe o desconocemos la p oducción. El
mismo sis ema se siguió pa a la impo ación de igo du an e la g an c isis de 1467. Sob e da os mucho
más p ecisos . ma chena pudo es ablece que la can idad desemba cada desde no iemb e de 1467 a
ma zo-ab il de 1469 ue de 10.970 cahíces (131.640 anegas), «Economía se illana en la Baja Edad
media: una c isis de subsis encia», A chi o Hispalense, li – 166 (1971) 189-204.
130. El 13 diciemb e 1456 calix o iii con i maba la colación a juan de a ce, capellán del ey, de
la ación de Se illa acada po p omoción de al onso de Fonseca a una canonjía, Reg. Calix o III, nº
2.561. al onso de Fonseca, el sob ino, igu aba 1 de ene o de 1457 como canónigo úl imo del p ime
co o, posición que e idencia su ecien e ing eso, acS, mesa capi ula , lib. 419 (1) B.
131. calix o iii había concedido una ación de Se illa a Sánchez de a é alo jun o con o a en la
iglesia de Sego ia y p es imonios en ambas iglesias el 20 de ab il de 1455, Reg. Calix o III, nº 392.
la colación del deana o de Se illa el 30 de ene o de 1456, as la ele ación de ma ín Fe nández de
ilches al episcopado de Á ila, con las dispensas pa a segui con la posesión del de la iglesia de león
y el a cediana o de e iño con cie as enuncias en ib., nº 1.473, 1.486. P omo ido a la sede de o iedo
el 22 de ab il del año siguien e, no pudo e ene la p ebenda, . be l á n d e he e d i A , Ca ula io de la
Uni e sidad de Salamanca (1218-1600), Salamanca, 1970, i, 403-404, y Bula io de la Uni e sidad
de Salamanca (1212-1549), Salamanca, 1966-1967, iii, docs. 1.162, 1.166. Se ía en onces cuando

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miendo de su idelidad, es bas an e p obable que con iase en que no eg esa a a
cas illa an es de que se diesen las condiciones que, como había explicado a los
o iciales se illanos, le pe mi iesen la ecupe ación de la sede hispalense. desde
luego, mien as ue p ebendado al onso de Fonseca, «el jo en», ni siquie a había
apa ecido en el co o.132 una ez si uado en la mi a, «el iejo» segui ía designando
a sus homb es pa a ocupa los o icios del a zobispado y, si se hacía de es a mane a,
el gobie no de la iglesia y la diócesis con inua ía como si nada hubiese cambiado.
Sin emba go, Fonseca, «el jo en», con a lo que c eía su ío, enía ideas p opias y
no es a ía dispues o a mo e se como una ma ione a en sus manos. no es posible
de e mina desde cuándo decidió sepa a se de él. la bula mencionada po la que
Pío ii le concedía amplias acul ades en los nomb amien os de los bene icios ca-
ed alicios acan es ue sen ida como una amenaza po el cabildo eclesiás ico, que
log ó que el mismo pon í ice la de oga a, pe o no an o po que llega a a pone la en
p ác ica como po que iba con a sus p i ilegios co po a i os.133 además, no impe-
día que ue a «el iejo» quien se alie a de ella po medio del p o iso . a al a de
o os es imonios, pa a es ablece el inicio del en en amien o en e ío y sob ino
es amos en manos de al onso de Palencia. Según él, un a o men ado y a uinado
al onso de Fonseca, ansioso po la ecupe ación del alimien o eal, obsesionado
con el pensamien o de que, como le p onos icaban sus magos, no lo consegui ía
mien as no ol ie a a se a zobispo de Se illa, le comunicó al «jo en» su in en-
ción de deshace el ueque.134
Si se p escinde de los juicios de alo del his o iado , los sucesi os pasos
mues an una ec ilínea linealidad: el sob ino eg esa con apidez de Padua, isi a
al ío en coca, huye después de celeb ada la en e is a y se e ugia en Salamanca
en casa de sus pad es. después se encaminó hacia Se illa. Ga ci Sánchez dice que
en ó en la ciudad el lunes 17 de ene o de 1463, y ese ue cie amen e el día de la
semana. las o as ci cuns ancias que e ie e espaldan las ap eciaciones de Palen-
cia: el jo en Fonseca “ ino huyendo de su ío don al onso de Fonseca, a zobispo
de San iago, que le que ía ma a , po le oma el a zobispado de Seuilla”. al ez
no uesen seiscien os los homb es de a caballo que le asechaban po los caminos
pa a ma a lo -Palencia ue en es o más comedido po que, según él, sólo que ían
Fonseca, el jo en, llega ía a se deán de Se illa. En la ese a de la dignidad a su a o , echada unos
días an es, el 16 de ab il, se indicaba su edad y que el pon í ice se la o o gaba “conside a ione ca issimi
Hen ici egis p o e supplican is”, Reg. Calix o III, nº 2.990. En la p o isión del deana o a Sánchez
de a é alo el deana o se alo aba en la cu ia en 320 lib as o nesas; en la p o isión a Fonseca en
400. an os des elos, no obs an e, no se co esponden bien con el hecho de que su ío ni siquie a lo
menciona a en su es amen o de 1460, A. F A n C o si l A , «El a zobispo de Se illa alonso de Fonseca
el iejo. no as sob e su ida».
132. En las dis ibuciones de ing esos de la mesa capi ula de 1461 el deán Fonseca igu aba
como ausen e p i ilegiado, acS, mesa capi ula , lib. 1.077, año 1461, . 28 -29.
133. la bula de 25 de mayo de 1462, que excep uaba del p i ilegio la colación de los bene icios
que pe enecía en común a a zobispo y cabildo, es posible que espondie a a una conco dia p e ia en e
ambas pa es. Es la ci ada de Pío ii, i e bo, 25 de mayo ( iii kals.) de 1462, que con iene la an e io
de oma, 11 de diciemb e de 1460, acS, FHG, caj. 100, 11/1.
134. Decas i, i, 8.
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El ueque de sedes de los Fonseca: Se illa, 1460-1464…
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p ende lo-, pe o la huida a oda p isa, sin do mi du an e es jo nadas, pa ece
un hecho innegable.135 Suponiendo una elocidad que po necesidad debió de se
meno , hubo de sali de i alia hacia el mes de no iemb e, apenas un año después
de que el ey y su ío hicie an e ec i o su nomb amien o como adminis ado del
a zobispado.
Palencia esc ibe que pa a los de Se illa la llegada ue imp e is a pe o que
odos le p es a on obediencia pues “ya hacía dos años que es aba en pací ica po-
sesión de su silla y en su nomb e se cob aban las en as”. a Ga ci Sánchez no se
le escapó que la p ime a medida que omó al onso de Fonseca, «el jo en», aquel
mismo día, ue qui a “ odos los o icios que es a an po el o o a zobispo que e a
an es de Seuilla, sin deja alguno”; con lo cual el pac o de in e cambio de sedes
en e los dos p elados quedaba o o pues o que el nomb amien o de o icios po «el
iejo» debió de igu a como una de las cláusulas básicas. de odas o mas, el go-
bie no pe sonal no le pe mi ía o a opción que hace se con el con ol de una iglesia
que es aba indudablemen e di idida en e dos obediencias. de nue o es Ga ci
Sánchez quien ecue da que el domingo 30 de ene o ue la ecepción solemne en
la ciudad de «el jo en», que, es ido con lujosas opas pon i icales, iba lanquea-
do po don Fad ique, obispo de mondoñedo, y ay an onio de alcalá, obispo de
ampu ias.136 En aquellas ci cuns ancias es a mani es ación p e endía demos a
la ue za de los apoyos con los que con aba pa a esis i a su ío po que no había
emp endido la huida has a Se illa pa a encon a sólo un e ugio. En p incipio, la
esidencia en la sede cons i uía la única posibilidad de e o za su posición, pe o
no sabemos si es a decisión la omó po sí mismo o ue aconsejado in e esadamen-
e. la a i mación de Palencia ace ca de que Pacheco y Gi ón a o ecían al sob ino
no puede menosp ecia se, aunque él no podía admi i que ue a po o a azón que
pa a des ui a ambos. ampoco an es de su llegada cabía espe a más espaldo
que el que p ocedie a de los enemigos del a zobispo iejo pues no había dispues o
de iempo ni de ocasión pa a c ea un pa ido p opio. ¿ocu ió así en cuan o a sus
elaciones con el cabildo ca ed alicio?
Si bien la con es ación de es a p egun a exigi ía un mejo conocimien o de
las in e io idades capi ula es, hay indicios que pe mi en pensa en la exis encia
de disco dancias con el gobie no absen is a del mayo de los Fonseca. En oc ub e
de 1461, pocas semanas después de que se hubiesen p esen ado o icialmen e las
bulas de la pe mu a de sedes, a ios p ebendados ecu ie on al concejo p e en-
diendo que les ayudase en sus en en amien os con el p o iso , que se ía oda ía
el nomb ado po el a zobispo iejo. Se quejaban de que había enca celado al a ce-
diano de eina y a un canónigo, el bachille juan díaz de mad igal. Siendo, po
di e en es azones, miemb os conspicuos del cabildo ca ed alicio, es posible que
hubiese enido mo i os pa a hace lo. En oma se decía que diego amí ez, el
sob edicho a cediano, el sob ino del di un o a cediano de niebla Fe nando díaz
de oledo, había seducido a una adolescen e i gen, de nomb e inés, a la que
135. Anales, 207, 47.
136. ib.
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man enía en su casa como concubina, y que los he manos y la mad e de la jo en
le habían denunciado an e el o icial a zobispal.137 Pe o igno amos si és a ue la
causa de su p isión. mayo impo ancia iene, po un lado, que díaz de mad igal,
que pa adójicamen e se i ía al iejo Fonseca como o icial gene al as su eg e-
so, uese uno de los dos abogados del cabildo138 y, po o o, que la solici ud que
di igie on a los egido es en pe ición de apoyo ambién mencionase que exis ían
o os deba es que es aban c eciendo y se es aban con i iendo en escándalos.139
iene cie o sabo de pequeña enganza que los dos enca celados ue an quienes
poco después ecibie an la comisión del cabildo de iaja allí donde se encon ase
el a zobispo de San iago.140
Si la ealidad de es os escándalos pudiese e e i se a sín omas de oposición
o al menos de descon en o, end ía sen ido que la ecepción del segundo Fonseca
se hubie a hecho espe ando las no mas ce emoniales que dic aban los es a u os
ca ed alicios, po que implicaba su econocimien o como adminis ado a zobispal
e ec i o po la mayo ía de los p ebendados, quienes a es as al u as sabían lo que
es aba en juego.141 los dos pe sonajes que se si ua on a su lado en la p ocesión con
las c uces pa oquiales y de las ó denes eligiosas e an en onces los dos eclesiás i-
cos de mayo ango esiden es en la ciudad. El p ime o, don Fad ique de Guzmán,
an e io men e canónigo de león, había sido cubicula io de nicolás an es de que
es e mismo papa le p o eye a en 1452 de una de las dignidades ca ed alicias, el
a cediana o de niebla, acan e ese año po la mue e de Fe nando díaz de oledo,
137. de es as cosas le acusaba un al diego de cas o, bachille en dec e os y clé igo bu galés,
que solici ó po es os mo i os sus bene icios a la cu ia el 22 de ene o de 1461, . b e l á n d e he e d i A ,
Bula io, iii, 104, doc. 1.190. la acusación, pese al “ ia u pe i u ” que espondió a la súplica, no
p ospe ó po que amí ez con inuó siendo p ebendado y además unos meses después, el 15 de ab il,
ecibía el nomb amien o de acóli o pon i icio, ib., 1.194.
138. como al pe cibió sus 3.000 m s. de sala io que le co espondían en 1459, acS, mesa
capi ula , lib. de cos as del comunal 1.075 (2), . 249 .
139. la pe ición se hizo el 5 de oc ub e de 1461 y los egido es dipu a on una comisión, en la que
se incluían su le ados, pa a en ende el negocio y da o den “commo la cosa se allane”, amS, Sec. X,
ac, c. 13, ca p. 52, 1461, agos o-diciemb e, . 60.
140. El 15 de ene o de 1462 ecibie on 3.000 m s. “en sa is açión de las espensas que isie on en
y al seño a çobispo de San iago”, acS, i . Fáb ica, lib. 9, . 27.
141. El cabildo sólo admi ía la posesión del nue o a zobispo después de habe examinado sus
bulas de p o isión. a con inuación el p elado o su p ocu ado ju aba los es a u os y las cos umb es de
la iglesia. la p ocesión se hacía en caso de que ue a el p elado en pe sona quien hacía el ju amen o.
En onces, “ odo el cabildo con la c uz mayo de es a san a iglesia acompañado de odo el cle o e c uzes
de las pa ochias de la ciudad can ando « e deum laudamus», aya con él en p ocessión al cho o, e allí
los canónigos o denados le den la possessión assen ándolo en la silla a çobispal, y dende bueluan con
él assimesmo en p ocessión al cabildo, e allí en en solamen e los canónigos o denados des a San a
iglesia y den la possessión en cabildo assen ándole en la silla a çobispal, y es o echo en en los o os
bene iciados des a san a iglesia, e assí los canónigos o denados como odos los o os bene iciados
besen la mano uno a uno según su o den en señal de obediencia”, Es a u os y cons i uciones de la San a
Yglesia de Seuilla, Se illa, s. a., . 10 . Pe o, con es a edacción, es e es a u o apa ece a díamen e,
hacia 1500, en la ecopilación es a u a ia que hizo el ca denal a zobispo d. diego Hu ado de mendoza,
acS, FHG, caj. 122, 4, . 23.
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su céleb e an eceso ,142 y de que ob u ie a, no sin ene que a on a un pesado li i-
gio, la canonjía que deja a lib e con su allecimien o el bachille diego Ga cía, un
an iguo amilia del ca denal ce an es.143 Fue calix o iii quien, al se ans e ido
al onso ázquez de acuña a la iglesia de jaén, le ag acia a cinco años más a -
de con la mi a de mondoñedo, concediéndole que conse ase de sus nume osos
bene icios su dignidad ca ed alicia se illana en una ope ación en la que es u o
implicado od igo de Bo ja, el sob ino del papa, ya ca denal.144 En no iemb e
de 1461 decidió desplaza se a mondoñedo, pe o si al inal ealizó aquel iaje,145
ol ió p on o y no sólo cons a su p esencia en la ca ed al se illana has a su a-
llecimien o sino que man end ía en ella un papel p o agonis a en el u u o.146 no
obs an e, pa a el caso, más ele ancia que su ca e a eclesiás ica end ía el hecho
de que ue a he manas o de don juan alonso de Guzmán, el duque de medina
Sidonia.147
142. la p o isión mo u p op io del a cediana o de niebla, acan e po mue e de Fe nando díaz
de oledo, en Fede ico de Guzmán, oma, 1 de no iemb e de 1452, . be l A n d e he e d i A , Bula io,
iii, doc. 1.138. En ella se decía “cubicula io nos o, de egali p ogenie p oc ea o”. Según es e mismo
au o don Fad ique e a canónigo de león y pe mu ó su canonjía con od igo Sánchez de a é alo po
una po ción en a i a y media p es ame a en eje de la F on e a.
143. a las ci cuns ancias de ob ención del canonica o se hace e e encia en la p o isión del
mismo a Fe nando díaz de ca ión, amilia pon i icio y ab e iado de le as apos ólicas, de 25 de
junio de 1457, quien la ecibi ía como consecuencia del nomb amien o de Guzmán como obispo de
mondoñedo. El li igio lo sos u o con un al al onso od íguez de illa eal, que ya había allecido
pa a en onces, Reg. Calix o III, 3.256, 3.258. de ello hace mención, aunque indicando que el mo i o
ue on unos p es imonios y si uándolo en 1457, Bel án de He edia en Ca ula io, i, 537.
144. Su p o isión como obispo de mondoñedo, el 22 de ab il de 1457, en Reg. Calix o III, 3.014
y 3.017. El mismo día se le concedía la e ención del a cediana o de niebla con odos sus ing esos, ib.,
3.026, mien as que u o que cede el es o de sus bene icios, p es ame as y medias p es ame as, en e
los que se con aban los que había ob enido de Sánchez de a é alo, en conc e o, los bene icios de San a
ma ía magdalena de Se illa, San miguel y San iago de je ez, uno de a i a y o o la iglesia de San iago
de alcalá de Guadai a, y la media p es ame a de eje , al sob ino del papa, el ca denal od igo de
Bo ja, u u o alejand o i. ambién pe dió la ec o ía de la iglesia de casaseca, de la diócesis de
Zamo a, a a o del ci ado Fe nando díaz de ca ión, que ob u o asimismo la canonjía que poseía en
la ca ed al de Se illa, como se ha indicado, ib. 3.011, 3.013, 3.015, 3.027.
145. El 6 de no iemb e de 1461 solici ó a los egido es que le diesen una ca a o icial pa a
que se le acili a a alojamien o en los luga es de la ciudad po los que había de pasa en su camino
a mondoñedo, amS, Sección X, a.c., c. 13, ca p. 52, 1461 agos o-diciemb e, . 109. de su escasa
imp on a como obispo de mondoñedo se hace eco Gil González dá ila. Se limi a a e e i que de él
sólo hay memo ia de 1466, que consiguió de En ique i la con i mación de los p i ilegios de la iglesia
y que do ó una misa can ada po su alma, Tea o eclesiás ico de las iglesias me opoli anas y ca ed ales
de los einos de las dos Cas illas, mad id, 1650, iii, 424.
146. Su p esencia en el cabildo da ía luga segu amen e al es a u o de 30 de oc ub e de 1462 que
o o gaba a los bene iciados ca ed alicios con dignidad episcopal la p imacía en las p ocesiones, co o,
ani e sa ios y pi anzas de sus espec i os co os, pe o no en los cabildos y o os capi ula es, A C s , Lib o
Blanco, es a u os, cap. 27, . 71 , ecogido ambién en Es a u os y cons i uciones de la San a Yglesia
de Seuilla, . 30.
147. d. Fad ique ue ecibiendo, como e a no ma, dispensas po su de ec o de nacimien o (“de
coniuga o geni um e solu a”) has a el día en que el papa le dio su p o isión como obispo, ib., 3.017.
Pa a el pa en esco de d. Fad ique con el duque juan alonso, . sá n C h e s sA u s , Linajes, i, 117 y ii,
XXX i c, 370. Sob e el pe sonaje, que p o agoniza á un hecho undamen al de la his o ia de la iglesia
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de una alcaldía mayo de Se illa a od igo de ma chena, un o icio que desde una
pe spec i a polí ica end ía mayo es epe cusiones en los años que se a ecinaban.
Su ac uación como al, siemp e en p o de su seño , en 1463, y oda ía más pos e-
io men e, pa icipando de mane a des acadísima en las luchas ciudadanas y en la
gue a ci il, pe mi e pensa que la designación ue una decisión polí ica medi ada
y que no se a ó sólo de una g acia a bi a ia. ambién en es e caso la olun ad
del mona ca se impuso sob e la de los o iciales del egimien o, po que en ab il de
1463 emi ie on a la co e a un aile anciscano, p es igioso p edicado asimis-
mo, el maes o . an ón de San F ancisco, con la misión, en e o as, de p ocu a
p obablemen e la e ocación del nomb amien o.168 apa e de los mo i os cons i u-
cionales que se alegasen con undamen o, ma chena ep esen aba una cuña inde-
seable en el equilib io de los pode es municipales, como él mismo se p eocupa ía
de demos a con c eces cuando llegó el momen o de pone en p ác ica su pe icia
mili a . ambién en onces mani es a ían sus enemigos, que e an los del ey, las
e dade as azones de la oposición a sus p i ilegios. Si Palencia decidió calla no
ue po que no eco da a, sino po que comp endía que la ealidad menuda de los
acon ecimien os desmen ía sus con icciones.169
en Se illa como un abuso, un “g an de imen o de la epública” que debía qui a se, y de modo muy
pe inen e dice que se en iende en e las “medidas no ma i as pa a pe cibi las alcabalas con más
e icacia, op esi as pe o absolu amen e no males en las ciudades a domedie ales”, Decas, 162, n. 11.
168. Sólo cons a que se o denó el lib amien o de 13.000 m s. a a o de es e aile po que iba a la
co e con ca as sob e lo de la alcaldía de od igo de ma chena y o os asun os a se icio de la ciudad,
cabildo de 13 de ab il de 1463, ib., c. 13, ca p. 53, 1463, . 19 . F . an ón e a uno de los p edicado es
p e e idos de los p ebendados. En 1459 p edicó en la ca ed al cinco eces (lunes de Pascua, ascensión,
ans igu ación, San miguel y el segundo domingo de ad ien o), acS, mesa capi ula , lib. 1.075, .
256-257 .
169. Palencia disminuye el impo an ísimo papel de od igo de ma chena en las luchas de Se illa
du an e 1465 y 1466, que se ía el mo i o de la pé dida de las me cedes eales. lo menciona como
ocupan e, jun o con ma ín de Sepúl eda y Fe nando de medina, del cas illo de iana el 15 de junio
de 1465, el día en que la ciudad p oclamó como ey al in an e al onso, Decas, lib. ii, 9, 309. Si es
cie o, como a i ma Ga ci Sánchez (Anales, 234), que el día 18 llega on a la ciudad la ca a de és e
que abolía el p i ilegio que dis u aba ma chena y que daba libe ad de me cado de los cue os, pa ece
e iden e que es a medida no gua daba elación con su acción. a la pa se ecibía o a ca a qui ando
el ju o de 400.000 m s. que poseía o o en iquis a, juan Fe nández Galindo. Se a a ía de la en a de
la ejea y miaja que al onso de ol e ía al concejo po una p o isión de 24 de oc ub e de 1465 que
publica m. a. i l A P l A n A Mo n e s , «documen ación del p íncipe don al onso (Xii) en el a chi o
municipal de Se illa», A chi o Hispalense 171-173 (ene o-diciemb e 1973), 307-337, doc. i . lo que
no menciona Palencia es que ma chena, con el conde de cab a, luis Po oca e o, seño de Palma, y
Fe nando de na áez, alcaide de an eque a, omó écija pa a los en iqueños en julio de 1466. Ga ci
Sánchez sí ecogió ambas no icias, Anales, 230 y 269, y que de la alcaldía mayo que poseía omó
posesión Gómez de He e a, alcaide de Be langa, en ma zo como p ocu ado de Ped o Gi ón, ib., 264.
Es posible que ocu ie a de es e modo, pe o ya el 27 de ene o de 1466 el bachille Fe nán Gómez de
He e a –es deci , el mismo pe sonaje– solici aba al cabildo que le ue an lib ados los 28.000 m s. de la
qui ación de la alcaldía mayo que había enido ma chena a don od igo éllez Gi ón, hijo de maes e
de cala a a, a quien el ey, es o es, al onso Xii, le había dado el o icio. El cabildo o denó la lib anza
y que se qui ase el impo e de la nómina ya pagado a ma chena, amS, Sec. X , mayo domazgo, 1466-
1467, c. 60, s. . de un modo u o o odo quedaba en amilia. Po o o lado, el p íncipe al onso aspasó
el p i ilegio de los cue os a los p imogéni os del duque de medina Sidonia y el conde de a cos el 28
de mayo, j. l. CA i A z o , La Casa de A cos, doc. 48, 463-464. la misma cesión, de 16 de ene o de

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En el cabildo ci ado en que od igo de ma chena exigió el cumplimien o de
las ca as eales los o iciales del egimien o, comenzando po el mismo duque de
medina Sidonia, es u ie on discu iendo ace ca de la o ma de pone las en ejecu-
ción has a que decidie on en ia al a zobispo una dipu ación o mal. acompaña-
dos de juan de Pineda, el esc ibano mayo de la ciudad, pa a que le an a a ac a,
el asis en e Ped o melga ejo y los ein icua os Fe nando de medina, el mozo, y
juan Fe nández ma molejo, ob u ie on el mismo esul ado que en ab il. Fonseca,
el «mozo», les espondió
“que po quan o a la dicha ca a que del dicho seño ey le dauan he a ca a mensaje a
quel la e ía e, sabida su ynal en ençión, él es aua p es o de ase e conpli odo aque-
llo que su seño ía mandase, e que, en quan o ocaua a lo que eque ió que mandase
de ama la gen e que en su casa enía, que e a e dad que ago a enía en ella alguna
más gen e de la que de con yno solía ene , que non la enía pa a ase ningund bolliçio
nin escándalo alguno e que po se uiçio e aca amien o de la dicha çibdad a él plasía de
la luego de ama ”.170
Hab á que a ene se a su con es ación, pe o debía e se como algo e iden e
que el p elado desde su epen ina i upción en la sede había es ado componiendo
a su al ededo su p opia ue za a mada.
Po supues o, no podemos echa en ca a a Palencia sus silencios, pe o ello no
exime la e lexión sob e sus signi icados. Su selec i a memo ia ni siquie a ecue -
da el nomb e del asis en e Ped o man ique. Su pe sona quedaba sumida en la du a
acusación que lanza con a los co egido es que e an en iados a la ciudad. quizás
po que, pa a él, Se illa, su pa ia de adopción, signi icaba, con Ba celona, la ciu-
dad que gozó de la opo unidad de asemeja se a Flo encia y po es o mismo de
cumpli sus expec a i as de humanismo cí ico,171 ep esen aba el mayo ejemplo
en el eino de la capacidad co up o a de la iniquidad eal que, desde su concep-
ción o gánica, in ec aba a la sociedad u bana. desde sus alcaldes y egido es, la
1467, en mª d. Mo A l e s Mu ñ i z , «andalucía an e la c isis de 1464: los años de al onso Xii», A chi o
Hispalense 216 (ene o-ab il 1988), 33. cabe imagina con qué poco ag ado ecibi ía Palencia ales
no icias y aún más. ma chena ecupe a ía odo lo que pe dió. a. mackay ya se e e ía a la «Sen encia»
de 1465 en elación al p i ilegio de los cue os a ma chena como ejemplo del a ac i o de las endencias
monopolis as en el me cado y la concesión a los Ponce león y los Guzmanes po el p íncipe al onso
en «come cio/me cado in e io », 117.
170. cabildo sin echa, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 53, 1463, . 3 .
171. En el sen ido que le da a e sob e el análisis del “de laudibus ispalis” que esc ibe Palencia
en la ca a al a cediano de ca ión (c. 1455), en « he ci ic Humanism o al onso de Palencia»,
Renaissance and Mode n S udies, XXiii (1979), 25-44. la ca a puede lee se en al onso de PA l e n C i A ,
Epís olas la inas, edición, p ólogo y aducción de . B. A e y . Al e M A n y Fe e , Ba celona, 1982,
34-41. éase ambién la in oducción a la edición de Ges a Hispanensia de B. a e y j. law ence, i,
xxx ii. El elogio a Ba celona en al onso de PA l e n C i A , De pe ec iones mli a is iumphi. La pe eçión
del iun o, ed. de j. du á n bA C e l ó , Salamanca, 1996, 86 (la ín), 140 (cas ellano). . B. a e ha uel o
sob e el ema en «laus u bium: P aise o wo andalusian ci ies in he mid-Fi een h cen u y», en .
Co l l i n s y a. Go o d M A n (eds.), Medie al Spain: Cul u e, Con lic , and Coexis ence: S udies in Honou
o Angus MacKay, Houndmills, Basings oke, Hampshi e, new Yo k, 2002, 148-159.
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mino ía polí ica di igen e, has a los indi iduos más iles, me eciendo es a cali i-
cación aquellos que, en su a án po en iquece se a cos a del pueblo, especulando
con la ca es ía y el hamb e, coadyu aban a la implan ación de la i anía, es o es, en
é minos a is o élicos, un gobie no inspi ado po in e eses egoís as que se de ine
i ánico po que se sos iene a o ecido po un ey absolu o e inicuo.172 iene azón
a e cuando concluye que Palencia cali ica como i ánico el égimen oligá quico
de la ciudad y demues a su simpa ía po los ju ados del común y los peche os y
gen e baja, con la sal edad, como se comp oba á a con inuación, que no se e e ía
a los ju ados. igualmen e, se puede en ende la p oyección de los sen imien os
polí icos del c onis a en el momen o en que esc ibe, gene ados po ideales huma-
nis as que enían de su inol idable es ancia en i alia y su expe iencia pos e io
cuando puso odo su empeño en la ex ensión de la San a He mandad en Se illa en
1477.173 de la inculación en e i anía y ca es ía nace el ambien e agi ado y enso
de la ciudad como consecuencia de un p oceso que iene de los años an e io es.
no en ano es en es e pá a o (Decas, lib. i, 8, § 5) donde inc us a el ela o del
ba co incendiado del a zobispo iejo, pa a con inua sin solución de con inuidad
en el siguien e: “cada día iban en aumen o los escándalos en e el común y los
egido es; el a zobispo enunció la sede en a o de sus sob ino, el cual e a muy
pa ida io de la mul i ud y dis ibuía can idades de igo en e los pob es”. Pe o
es a ob a ca i a i a, la que la conciencia popula espe aba de un p elado, sólo pudo
lle a la a cabo Fonseca «el jo en» después de su llegada a Se illa y no an es.
Palencia esc ibe que al común (la plebe) sólo le quedó “como úl imo ecu so
pa a ep imi a los egido es” acudi di ec amen e a En ique i , que concedió que
cua o ep esen an es del pueblo se ag egasen a los egido es con el in de igi-
la el cumplimien o de las leyes.174 Es a medida, que obje i amen e hubiese sido
digna de su alabanza, la in e p e a, sin emba go, como una añagaza del mona ca,
172. de nue o a e sob e la idea de Palencia de la esponsabilidad absolu a del ey, an o en
abs ac o, como cue po polí ico, como pe sona indi idual, sob e el es ado del eino y la sociedad, en
«la sociedad cas ellana en la ob a de al onso de Palencia», Ac as del III Coloquio de His o ia Medie al
andaluza. La sociedad medie al andaluza: g upos no p i ilegiados, jaén, 1984, 5-23. no se plan ea
aquí Palencia la deposición del ey- i ano. Sí en Decas i, lib. ii, 7, cuando ecoge la a gumen ación
nobilia ia pa a lle a a cabo la “ a sa” de Á ila. Sob e la cues ión, en gene al, c . j. m. ni e o so i A ,
«Rex inu ilis y i anía en el deba e polí ico de la cas illa bajomedie al», en F. Fo o n d A , j-Ph. Ge n e
y j. m. ni e o so i A , Coups d’É a à la in du Moyen Âge? Aux ondemen s du pou oi poli ique en
Eu ope occiden ale, mad id, 2005, 73-92. nie o So ia llama la a ención sob e la posición más neu al,
según él, que sos end ía Palencia al de ini i ano y i anía en el Uni e sal ocabula io, ib., 87.
173. Decas i, xxx -lxix, y el comen a io de a e al pá a o en n. 101, 279. asimismo, . B. A e ,
«Poli ical allego y in Fi een h-cen u y Spain: a S udy o he Ba alla campal de los pe os con a
los lobos by al onso de Palencia (1423-92)», Jou nal o Hispanic Philology, i (1977), 169-186, en
especial, 183-186, y « he ci ic Humanism o al onso de Palencia».
174. Decas i, lib. i, 8, 247. a e – law ence aducen que los elec os e an cua o ju ados del
común, pe o la palab a «ju ado» o su equi alen e no es á en el ex o la ino y su empleo se p es a a
con usión. Pa ece más ce cana al sen ido del au o la aducción de Paz y meliá: “(...) se nomb asen
cua o pe sonas del pueblo que unidas a los magis ados, elasen po la in eg idad de las leyes”, alonso
de PA l e n C i A , C ónica de En ique IV esc i a en la ín po Alonso de Palencia. T aducción cas ellana po
D. A. Paz y Meliá. Tomo II, mad id, ipog a ía de la « e is a de a chi os», colección de esc i o es
cas ellanos, cXX ii, 1905, ii, 381.
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ocupado en onces en la gue a on e iza de na a a. Su edacción di icul a la
de e minación del momen o conc e o en que se p odujo es a licencia eal. Hace i
y eni a los delegados popula es desde Se illa a la co e i ine an e pa a queja se
de los a opellos de los magis ados. Y, en e ec o, desde diciemb e de 1462 al
e ano de 1463, el ey es u o desplazándose desde las ie as so ianas de Ág eda
y almazán, ce ca de la on e a, desde donde lo hemos is o esc ibi al cabildo a
ines de ma zo en i o ia, a las is as del Bidasoa con luis Xi el 28 de ab il, has a
su ama go eg eso a Sego ia.175 En es e ma gen empo al, po consiguien e, hab ía
que ubica la o mación de una especie de comisión del común que dis u a ía de
una cie a capacidad de con ol de la ac i idad de los o iciales de la oliga quía
municipal y que e a legal en cuan o que con aba con el benepláci o egio. a los
cua o que la o ma on le a ibuye Palencia una ausencia absolu a de ambiciones
pe sonales y que la población, pese a la escasez de pan, es u ie a abas ecida. is-
os como au én icos ibunos de la plebe, la polí ica que adop a on, siemp e según
él mismo, con u o la i anía sin necesidad de hace uso de las a mas que les pe -
mi ía su supe io idad pa a some e a los egido es, si bien exis ía en la ciudad un
es ado de ánimo de p edisposición a la iolencia que había dado luga al es allido
de algunas e uel as.
En julio de 1462 al onso de elasco y sus socios eacciona on de una mane a
ai ada a la p ohibición dic ada po el cabildo de mole pan en los molinos ubicados
a menos de es leguas de la ciudad. como los de Gandul, de los que e an p opie a-
ios, es aban den o de ese adio, la aplicación de la o den, di igida a p o ege los
moline os de alcalá de Guadaí a, suponía la uina de su negocio. lo so p enden e
no ue que eclamasen medio millón de ma a edís en que calculaban sus pé didas,
sino la amenaza que di igie on a los egido es. En caso de que la decisión no uese
e ocada, es aban dispues os a ad e i al ey del albo o o, «insul os e male içios
e osadías e a e imien os que ha acaesçido en es a ciudad, po lo qual ella es á de
cada día en o a e pun o de se pe de e me e se a sang e e a uego odo el pueblo»,
y que los ins igado es e an «algunos del pueblo y común» que oda ía no habían
sido cas igados.176
Si se c ee a los au o es de es as ad e encias, como ellos espe aban que se les
c eye a, y se iden i ica a es os plebeyos que pe manecían sin cas igo en 1462 con
los cua o de 1463, el ela o de Palencia se con i ma y comple a po que hab ía que
an ecede la apa ición de elemen os di igen es popula es, cabecillas de un emido
mo imien o, a 1462; pe o su explicación iende a sua iza el con enido polí ico y
social de las e uel as. econoce que se p oduje on y no las conc e a, y ampoco
175. l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 243-348. A e , Decas, I, 280, si úa las embajadas
se illanas en mayo-julio de 1463 pe o admi e la posibilidad de que ue an en iadas desde unos meses
an es.
176. A. F A n C o si l A , «Gandul y ma chenilla. un encla e seño ial de los elasco en la campiña
de Se illa», Jo nadas de His o ia de Alcalá de Guadai a, alcalá de Guadai a, 1987, 5-14. al onso de
elasco poseía ca as eales que p i ilegiaban a los moline os de su luga es de Gandul y ma chenilla
pudiesen ende ha ina lib emen e en Se illa según la con i mación de los . cc., có doba, 2 de
no iemb e de 1478, Tumbo, ii, doc. 336, 305-306.
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se en e iene en el le an amien o con a man ique que acabó con su expulsión de
Se illa. no obs an e que acep a su e sión implica admi i que el común hab ía
log ado cons ui una o ma p opia de o ganización al e na i a al concejo, cuan-
do, unas líneas más adelan e, combina la de o a inal de Fonseca «el jo en» con
la b u al ep esión que cayó sob e los supues os conspi ado es que le apoyaban,
no llega a es ablece ninguna ilación explíci a. P e i ió iden i ica el ma imonio
o zado de la hija de juan manuel de lando con Gonzalo de león como el medio
del que se se i ía En ique i pa a cas iga y a uina an o al común en ebeldía
como al a zobispo.177 Y se ía la segunda ez, después de su e e encia al us ado
in en o de casa a Bel án de la cue a con la p imogéni a de ma ía de mendoza,
que u iliza un opo casi homé ico pa a his o ia los sucesos de su ciudad. Sin em-
ba go, él mismo ci a los nomb es de aquellos es del común que ue on sen encia-
dos y aho cados en los ba ios más populosos de los ob e os o menes ales cuando
llegó la ho a de la eacción oligá quica. a los es, el ba be o an onio ma ínez, y
los he manos ene os Ped o y and és Ga cía, les dedica bellísimos elogios y les
a ibuye la p o isión de igo de la alhóndiga, es deci , las mismas ac i idades que
es u ie on egulando los cua o de la comisión popula , sin a e e se a insinua
que se a a a de las mismas pe sonas.
los má i es del común de al onso de Palencia exis ie on. En un cabildo del
que no se ha conse ado la da a, an ón ma ínez, an ón de ibe a, and és Ga cía
y al ez un cua o indi iduo p esen a on un eque imien o, pa a el que el p ime o,
i ulándose “p ocu ado que soy de la communidad e esinos des a dicha çibdad,
mis pa es”, solici aba a juan de Pineda, el esc ibano mayo del concejo, que es-
imonia a.178 El ono que empleaba ma ínez exp esaba una cla a con ianza en una
posición que les pe mi ía a eme e on almen e con a la polí ica de abas eci-
mien o y de impues os que el cabildo es aba lle ando a cabo. como sus acusacio-
nes e saban sob e el des ino eal del dine o ecaudado, que denunciaba se es aba
cob ando po encima del gas o, los alcaldes mayo es y los egido es se ie on
obligados a e isa las cuen as “po que la çibdad sopiese lo que della [la impo-
sición] sob aua e se a ajasen algunos males desi es que po es a cabsa con a los
egido es della se desían”. El de icien e es ado de conse ación del eque imien o
no pe mi e lee lo en su in eg idad, pe o las c í icas comp endían ambién un ue e
a aque con a el asis en e. na u almen e, los mismos o iciales del egimien o des-
ia on las p o es as con a la ac uación de és e hacia el ey: e a al mona ca a quien
se le debían no i ica si e an e dad algunas de las cosas de las que se le acusaba
y a quien co espondía el emedio.179 Fue en el anscu so de es a discusión, de
177. Palencia cali ica despec i amen e a Gonzalo de león p ime o de “cubicula io uel sa elli i” y
después, cuando ya a p incipios de ene o de 1464 se había celeb ado el ma imonio, de “sa elli i gene is
obscu issimi”, Decas i, lib. i, 8, 247-248. de la in imidad con el ey de Gonzalo de león, uno de
sus donceles, apo a p uebas M. A. lA d e o qu e s A d A , «1462: un año en la ida de En ique i , ey de
cas illa», En la España Medie al, 14 (1991), 237-274, en p. 262.
178. amS, Sec. X, a.c., c. 13, ca p. 53, 1463, . 15, doc. 1.921 de sA n z -si M ó , Ca álogo.
179. las quejas con a man ique ambién comp endían o os aspec os y p ocedían de o os
sec o es. desg aciadamen e no se conse a una elación de los condenados a los que el cabildo había
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es as al e aciones como se esc ibía en las ac as capi ula es cuando sal aba la dis-
pa idad de c i e ios, cuando Ped o melga ejo mos ó el pode de sus i ución que
Ped o man ique le había dado y la ca a del ey que le acompañaba.180 aunque la
delegación de a ibuciones de los co egido es e a una p ác ica adicionalmen e
con es ada po los p ocu ado es de co es,181 la mayo ía de los p esen es acabó
allegándose al o o del duque de medina Sidonia y la acep a on. Sólo los alcaldes
mayo es Ped o de Guzmán, diego ce ón y Ped o González de Se illa, sus i u o en
es a ocasión del ma qués de illena,182 y un ein icua o, Ped o aca, pospusie on
su decisión p ome iendo una espues a. los o os del licenciado juan Fe nández
de Se illa, quien no podía habla más que po su seño , el conde de Plasencia, y
de al onso de elasco, po su pa e, dejan en e e la ensión exis en e. El p ime o
pedía que odos se euniesen esa misma a de en las casas del duque con el in de
ecibi en conco dia el pode de sus i ución. El segundo, yendo más allá, opinaba
que en el ayun amien o que allí se iba a celeb a de acue do con “el eque imien o
po los del pueblo sob e es e caso he a echo” debían de “se llamados los quel
dicho equi imien o isie on po que con su acue do e de los o içiales de la dicha
çibdad sea esçebido el dicho pode ”.
En e es e esc i o y las ai adas espues as de los egido es es posible, con odo,
es ablece con segu idad que en 1463 la plebe se illana es aba cons i uida como
«comunidad», sólo que, al lado de las elaciones de En íquez y Palencia, había que
de e mina su au én ica dimensión.183 En e ec o, has a aquí, si los p ocu ado es del
común, que no los ju ados, disponían del su icien e apoyo popula y habían alcan-
zado la capacidad de p esión necesa ia pa a o za a los egido es que u ie an en
cuen a sus alega os, debe en ende se, según el ipo que explica Gu ié ez nie o,
como o ma de o ganización comune a del ecinda io que, a ibuyéndose la acul-
ad ju ídica de designa sus p opios p ocu ado es, ha log ado la pa icipación en el
gobie no municipal.184 Palencia llega a a ibui a la comisión de los cua o, como
an es se ha indicado, compe encia sob e el cumplimien o de las leyes («obse a-
ionem legum») po que es as leyes aba ca ían más que las medidas que el cabildo
es aba adop ando pa a p ocu a la p o isión de la ciudad. Si ue así, suponía una
modi icación adical de la base cons i ucional del concejo. mo imien os simila es
mul ado y cuyas penas él mismo había p ocu ado ecauda alcanzando al cabildo en 4.300 m s., amS,
Sec. X, a.c., c. 13, ca p. 53, 1463, sin echa, . 5. Po o a pa e, Gonzalo Suá ez, apode ado de Ped o
Fe nández ma molejo, el p ocu ado mayo de la ciudad, le ep ochó an e el cabildo que se había
excedido en sus acul ades al sen encia a a o del ein icua o Fe nando de medina en un asun o de
é minos, cabildo, sin echa, ib., . 10.
180. cabildo sin echa, amS, Sec. X, ac, c. 13, ca p. 53, . 6 .
181. Sob e la oposición de las co es a delegaciones de sus unciones po los co egido es b.
Go n z á l e z Al o n s o , op. ci . 50-51.
182. aún no es u o p esen e ma ín Fe nández de Po oca e o. Ped o González de Se illa e a
un homb e de Pacheco y de los Po oca e o. Ya en 1461 había ac uado como alcalde mayo y segui ía
haciéndolo en los años siguien es.
183. necesa iamen e hay que emi i se a j.i. Gu i é e z ni e o , «Semán ica del é mino
“comunidad” an es de 1520: las asociaciones ju amen adas de de ensa», Hispania, 136 (1977), 319-367.
184. ib., 350-351.

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ue on ac ibles en o as ciudades cas ellanas en la misma época y en ese con ex o
polí ico,185 pe o pa a Se illa signi ica plan ea se el undamen o, la conciencia de
una adición pa icipa i a ciudadana an emo a e incie a en cuan o a la his o ia
local p opia, sob e el que se llegó a legi ima la posición que los p ocu ado es
comunales habían eclamado y la exis encia de un g upo social de “medianos” que
se iden i ica a con ella.186 El es ablecimien o de unas nue as elaciones de ue za
cie amen e ue coyun u al. lo que pa ece innegable es que al onso de elasco,
con la p opues a que se acaba de ci a , econocía el ca ác e deciso io que había
alcanzado la olun ad del común. los ep esen an es popula es, e iden emen e
los ajus iciados que menciona a Palencia, habían log ado en alguna mane a in-
oduci se en el gobie no municipal, pe o ¿cuál e a su posición polí ica? En su
equisi o ia al cabildo an ón ma ínez mencionaba que ya había p o es ado an e-
io men e con a los alcaldes mayo es y los egido es y aho a excep uaba a ma ín
Fe nández Po oca e o, el alcalde mayo luga enien e del ma qués de illena, de
las ecusaciones, el ac o ju ídico de pone en sospecha, que el común había a oja-
do con a odos ellos, diciendo que en onces ma ín Fe nández es aba ausen e de
la ciudad y que, as su eg eso, “yo alço la sospecha del dicho seño ma qués e de
sus luga es enien es e non de o o alguno”. Sus palab as no consis ían en la me a
con esión de un e o de ap eciación po que las ecusaciones habían supues o que
los indi iduos achados po el p ocu ado del común queda an apa ados de la
oma de decisiones sob e la p o isión del pan, la ca ne y o as subsis encias. desde
ese momen o el delegado de Pacheco ecupe aba su ju isdicción sob e es os asun-
os, esenciales en aquellas ci cuns ancias. una excusa an pe eg ina como la que
u ilizaba no engaña ía a nadie. Se ía una ingenuidad pensa que el e o no de la
con ianza popula hacia es e homb e e a consecuencia de su hones idad pe sonal.
Pa ece ía más bien que don juan Pacheco había encon ado el modo de in lui en
el mo imien o comune o se illano. de es a mane a adquie e un sen ido añadido
que Palencia a i mase que el ma qués apoyaba al jo en Fonseca.
El “común”, po consiguien e, es aba o ganizado an es de que Ped o man i-
que u iese que cede sus pode es y, si el asis en e se io obligado a da es e paso,
no ue a causa de la p esión popula ni po la oposición de la oliga quía munici-
pal, sino po la p e isible du ación de su ausencia de la ciudad. aunque Palencia
no lo menciona, no se puede duda de que man ique pa icipó ac i amen e en la
ep esión de los dis u bios de ca mona, que con los de je ez y Se illa componen
185. Piénsese en los casos de alladolid y Bu gos. Pa a la p ime a A. u C q u o i , « alladolid,
del concejo a la comunidad», en e. sá e z sá n C h e z , C. se G u A G A i ñ o y M. CA n e o Mo n e n e G o
(eds.), La ciudad hispánica du an e los siglos XIII al XVI (La Rábida-Se illa, 14-19 de sep iemb e de
1981), mad id, 1985-1987, i, 745-772; pa a la segunda J. A. PA d o s MA í n e z , «cons i ución pa icia
y “comunidad” en Bu gos a inales del siglo X . e lexiones en o no a un documen o de 1475», ib.,
545-580.
186. la de esa “éli e del común” que iden i ica lade o como suje o p o agonis a de la
esu gimien o de la conciencia de uni e si as o comuna en las ciudades cas ellanas a mediados del s.
X , M. A. lA d e o qu e s A d A , «mona quía y ciudades de ealengo en cas illa. Siglos Xii-X », Anua io
de Es udios Medie ales, 24 (1994), 719-774, en 761-762.
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los que él mismo llamó los g andes umul os («ingen es umul us») que se le an-
a on en andalucía. de su ela o, de an o in e és, po o a pa e, po el ca ác e
an icon e so que u ie on los mo ines, y omi iendo la o ien ación de sus juicios
y la conclusión mo al que ex ae, impo a aho a eco da que, según su e sión,
pa a so oca los el ey mandó “ opas de có doba y écija y algunas de Se illa” al
mando de diego de oso io, pe sonaje al que cali ica de pseudo-co egido .187 la
cédula de pe dón a los e ol osos de En ique i de 20 de mayo de 1464, su icien-
emen e explíci a sob e la iolencia del acon ecimien o, pe o que no iden i ica a
sus íc imas p incipales, pe mi e da a lo en e mayo de 1463 y inales de eb e o
de 1464.188 o os documen os p ueban que Ped o man ique, no sólo el diego oso-
io ci ado po Palencia, ue en iado a ca mona pa a some e el le an amien o po
la ue za.189 es ca as de los egido es se illanos al conde de a cos publicadas
po j. l. ca iazo hacen posible a ina el desa ollo de los hechos. El 17 de julio
de 1463 esc ibían al magna e anunciándole que el ein icua o Fe nando de me-
dina y el ju ado Gómez Suá ez le in o ma ían de las conclusiones a que habían
llegado con el duque después de que el asis en e Ped o man ique y, p ecisamen e,
Fe nando de medina “ inie on de la illa de ca mona sob e lo en ella acaesçido”
pa a que “con ues o acue do e del dicho senno duque se aga aquello que más
a se uiçio del ey nues o senno e a paçi icaçión des a illa conplide o sea”. así
pues, man ique, acompañado del egido mencionado, ac uó encabezando esas
algunas opas de Se illa a las que se e e ía Palencia. obedece ía ó denes eales
pe o no podía se de o a mane a ya que no dispond ía de más gen e a mada que la
que le p es a a la ciudad y, como la ca a explici a, la ac uación eque ía la anuen-
cia y colabo ación de los dos g andes magna es. de hecho, ya es aba in e iniendo
en ca mona don od igo, el hijo del conde, en ese sen ido, al como le habían
esc i o dos días an es a es e úl imo los egido es y el duque de medina Sidonia
pidiéndole que le enca gase que quisie a con inua en la illa “ as a que es os ne-
gocios sean acabados”. Po in, en una e ce a ca a, del 19 de julio, de nue o los
egido es een iaban al conde la que la misma ca mona les había emi ido.190
187. Decas i, i, 6, 240. la ubicación de los sucesos en la na ación de Palencia ha hecho que
algunos au o es los si úen en 1462. éanse, po ejemplo, los comen a ios de a e, ib., 271-272, nn.
71 y 72, y el análisis que hace del mo ín an icon e so de ca mona, sin apo a nue os da os, basado
exclusi amen e en Palencia, de B. ne A n y A h u , Los o ígenes de la Inquisición, Ba celona, 1999, 672-
673.
188. la publicó M. Fe n á n d e z y ló P e z , His o ia de la ciudad de Ca mona desde los iempos más
emo os has a el einado de Ca los I, Se illa, 1886, 211-215.
189. Fe nández y lópez ya indicó, basándose en documen os ca monenses, que el bachille
Ga ci lópez del cas illo ue el juez comisionado y man ique y diego oso io ue on los ejecu o es
de la ep esión. En una ca a del concejo de ca mona al ey de eb e o de 1465 se pedía que los
p opie a ios de las casas de ibadas po es os dos úl imos, que habían sido en iados a la illa con la
misión de acaba con “los deba es e ques iones e escándalos” de 1463, M. Go n z á l e z Ji M é n e z , Ca álogo
de documen ación medie al del A chi o Municipal de Ca mona. I (1249-1474), Se illa, dipu ación
P o incial, 1976, doc. 283, 82.
190. J. l. CA i A z o , La Casa de A cos, docs. 33, 34, 35. j. l. ca iazo echa 1464 en e
in e ogan es. Es e iden e que deben echa se las es ca as en 1463. El análisis de es e au o en ib.,
264-265, debe desplaza se a es e úl imo año.
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odos es os es imonios es ablecen unos hechos pe o ambién mues an que
pa a aquellas echas la ines abilidad en ca mona con inuaba. Sob e la p olonga-
ción del con lic o du an e unos meses hay que a ene se a la cédula eal que se ha
ci ado y no se puede asegu a que la paci icación no exigiese nue as in e encio-
nes del asis en e de Se illa. ampoco si en pa a jus i ica la delegación de sus
a ibuciones en Ped o melga ejo. Ga ci Sánchez ano ó en sus « ecue dos» que el
“lunes 26 de sep iemb e [de 1463] se ayun ó odo el común de Se illa, a mados,
y echa on de la ciudad a Pe o man ique, asis en e, que enía con demanda nue a
de un co nado en cada lib a de ca ne, e de pescado en nue ecien os ma a edís”.
Y, con un acen o exen o de odo d ama ismo y has a cie o pun o humo ís ico,
siguió esc ibiendo que “po es o, odos a una oz, e los muchachos diciendo: «¡al
lad ón o ado , aya, aya, que oi es el día de San asis en e!». Y, si no ue a po
el duque don juan de Guzmán, lo aped ea an”.191 Sin mayo es p e ensiones, la
desc ipción de la eacción popula , a los ojos de su obse ado el común ayun a-
do, asume implíci amen e su causa. man ique ue ag edido después de su eg eso
de la co e, a donde hab ía acudido pa a ob ene el necesa io pe miso eal a las
consabidas imposiciones sob e ca ne y pescado que se echaban pa a sos ene el
abas ecimien o de pan. Se ía du an e su ausencia po es e mo i o cuando melga-
ejo debió eemplaza lo. Ga ci Sánchez io e ol osos que lle aban a mas que
no usa on y que se limi a on a i a pied as en un episodio que iene, según quiso
con a lo, in es olcló icos, y que ue on ácilmen e calmados po el duque. En
suma, un mo ín an i iscal que encon ó su obje i o en un débil delegado eal que
ca ecía de acul ades pa a es ablece es e ipo de imposiciones pues la inicia i a
co espondía al cabildo municipal en pleno; si la i a espondía a cie a lógica debió
habe se di igido con a los o iciales del egimien o.
al como nos han llegado, los «anales» de es e c onis a p i ado no demues an
ninguna simpa ía po los mo imien os popula es y a cambio no ocul an su p ocli-
idad hacia el duque de medina Sidonia, de acue do con una ac i ud que pa ece
cohe en e con su ca ác e de con e so.192 no es ácil, po consiguien e, enlaza la
no icia que él suminis a del le an amien o con a man ique con la ealidad de
191. Anales, 211, 48.
192. A e , po el con a io, siguiendo a a. MA C k A y («cul u a u bana») c ee que quizá cie a
ideología “comune a” inspi ó los Anales de Ga ci Sánchez así como la c ónica de juan Guillén, Decas,
n. 101, 279. El ca ác e con e so de Ga ci Sánchez ya lo dedujo j. de m. ca iazo y en la misma medida
se in ie e su ue e inculación a los medina Sidonia, ed. ci ., 7. Puede e se con p o echo, . sá n C h e z
sA u s , «Ga ci Sánchez de a auz, ju ado de Se illa y au o de los “anales”», A chi o Hispalense,
239 (1995), 163-169. como ju ado bien asen ado en las edes de pode y de clien ela oligá quicas
di ícilmen e podía simpa iza con una e uel a que sob epasaba la ep esen a i idad de su co po ación
y que es aba di igida po indi iduos de una clase social in e io . Ga ci Sánchez al ez sea el Ga ci
Sánchez de Se illa o Sánchez le í, “ju ado des a çibdad en la collaçión de San nicolás, po que es
buena pe sona e llana e cabdalosa”, que ecibió en depósi o 200.000 m s. p es ados po Fe nando de
ab eu al municipio des inados al desempeño del millón de ma a edís que hubo que liquida al maes e
de alcán a a, d. Gu ie e de So omayo , pa a que de ol ie a F egenal, que es aba en su pode como
p enda po la ayuda a Se illa cuando el in an e don En ique in en ó oma la ciudad, “cuen a con el
ju ado Ga ci Sánches leuí de las cc u m s. que esçibió en ielda po mandado de Seuilla”, 9-14 de
eb e o de 1446, amS, mayo domazgo, Sec. X , 1446-1447, c. 46, s. .
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la exis encia de la o ganización del común que es imonia Palencia y con i ma la
documen ación. En 1476, en un año ag ícola excelen e, los ju ados se di igie on a
los o iciales y ein icua os pa a impedi la saca del pan ena bolando el espan ajo
de las e uel as de 1463 con es as palab as:
“el daño y pe dimien o que a la ie a iene y dello se sygue y seguy á ues a me çed
lo ee y puede conosçe po los ienpos pasados, que odos los males y escándalos
en es a çibdad acaesçidos de poco ienpo acá po no pone emedio en no de ende
la saca a iendo g an abundançia dello se cabsa on, qual ue en ienpo del asys en e
Ped o man ique. En el qual ienpo ues a me çed sabe quan o se sol ó la del pueblo
non gua dando el aca amien o y eue ençia que os deuían, demandando a os o os,
seño es, que les diésedes pan, el qual pan os non eniades. Y la sol u a y ynobidiençia
y poco aca amien o que en onçe o ie on aún pa e della oy du a. que nin buenos años
é iles, nin ues o abajo en buen egi , nin o os emedios que en ello a eys dado,
non los han del odo paçi icado nin allanado”.193
Palab as que a es iguan al menos que el ecue do ce cano que p e aleció, más
que de le an amien o con a el asis en e, ue el de la desobediencia y la ebelión
del pueblo con a la oliga quía municipal mo i adas po la escasez y los e o es
come idos en el ap o isionamien o de la ciudad po mucho que la expulsión de
un co egido signi ique “la up u a de ini i a con la adminis ación”.194 no obs-
an e, siemp e quedan abie as o as ías in e p e a i as. los ju ados exp esaban
en es a ad e encia un elemen o esencial de la “economía mo al de la mul i ud”,
pe o no pa ece que hubiesen ol idado que en 1463 se ie on desplazados po un
mo imien o ajeno a su posición ins i ucional y quizás quisie on ocul a el as on-
do polí ico que aquel poseyó. oda ía es posible, como ha supues o, en e o as
opciones, G. mcKend ick, que el o igen de los ipos humanos elacionados con
los abas ecimien os y el come cio al po meno en un medio u bano que ue on
añadidos en la edición se illana de juan a ela de 1520 de la danza de la mue e
se encuen e en la expe iencia o en la memo ia de la c isis del mismo 1463.195 una
cosa es cie a, as el le an amien o popula o comunal Ped o man ique no ol ió
a eje ce la asis encia de Se illa.196
193. cabildo, 2 de agos o de 1476, amS, Sec. X, ac, c. 19, ca p. 79, 1476, agos o-sep iemb e, . 11 .
194. la exp esión es de j. i. Gu ié ez nie o e i iéndose al alzamien o comune o de 1520 en
oledo, a . ci ., 357.
195. G. Mck e n d i k , «Se illa y la «dança de la mue e» (1520)», His o ia. Ins i uciones.
Documen os, 6 (1979), 187-195, y, de la misma au o a, « he Dança de la Mue e o 1520 and Social
un es in Se ille», Jou nal o Hispanic Philology, 3 (1979), 239-250. a. mackay se mues a menos
ímido en la hipó esis de la localización de la génesis de es a e sión de la danza con los dis u bios
comunales, u ilizando su p opia exp esión, de 1462-1463, en «clima e and Popula un es in la e
medie al cas ile», Clima e and His o y: S udies in Pas Clima es and hei Impac on Man, eds. .
m. l. Wigley, m. j. ing am & G. Fa me , camb idge, 1981, 356-376, en 372-373, eed. en A. M A C k A y ,
Socie y, Economy and Religion in La e Medie al Cas ille, lond es, 1987.
196. El 2 de diciemb e F ancisco ma ínez abenbi o p esen ó una pe ición a la ciudad pidiendo
que se le mandase paga la deuda del alquile de la casa en que el asis en e Ped o man ique había
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o opesa su i i ación po la pe secución que había emp endido con a los Fonseca,
sus pa ien es.215 Po en onces end ía luga la econciliación de ío y sob ino en el
monas e io ca ujo de las cue as de Se illa en la que el mismo al onso de Palen-
cia se a ibuye el papel de in e media io componedo . necesa iamen e, la eunión
hubo de celeb a se an es de la huida del p ime o y an es de que llega an no icias
sob e la conju a que enía como in su aniquilación, pe o end ía que sabe se que
En ique ya había o denado el ce co de las o alezas de coca y alaejos.
Es di ícil es ablece una sucesión c onológica pe o con segu idad odos es os
acon ecimien os ocu ie on en un in e alo empo al muy es echo. la lec u a de
ambos au o es pe mi e supone que Fonseca pe maneció en Se illa o sus al ede-
do es du an e los p ime os meses de 1464 y, en e ec o, la documen ación con i ma
an o es e ex emo como que llegó a ecupe a pa cialmen e la sede con algunas de
sus a ibuciones. En ma zo e an sus o iciales los que es aban ocupando los pues-
os del gobie no episcopal.216 En mayo donaba a la ca ed al, como si p e endie a
cong acia se con su cabildo, los aliosísimos paños de la his o ia del apocalipsis,
que ue on exhibidos en las g adas, y p es ó los can o es de su capilla pa a que
die an mayo lus e en una p ocesión del co pus en la que ambién o icia on los
can o es de la iglesia y los del duque.217 que esidie a en los a abales de la ciudad,
como esc ibe Palencia, o en can illana, donde lo si úa En íquez, no es una cues-
ión p imo dial. no obs an e, sa is ace nues a cu iosidad descub i que cuando el
p ime o habla de “subu bia” se e ie e a iana. El 14 de junio, es ando en es e
a abal de la ciudad, que se ex endía en la ibe a de echa del Guadalqui i , Fonse-
ca enunciaba, ub icando con su i ma, a la acul ad pon i icia que le capaci aba
pa a hace los nomb amien os de los bene icios y p ebendas del cabildo ca ed a-
licio en los meses al e na i os. Se a aba de una concesión a los capi ula es que
p e endía indudablemen e allega adhesiones después de las úl imas u bulencias.
“que iendo qui a odo sc úpulo e cabsa de duda” y, decla ando la buena olun ad
que siemp e había enido al cabildo y su olun ad pa a de ende y gua da sus
de echos, p i ilegios y usos, ju aba que abaja ía an e el papa pa a que e o ma a
la concesión. la bula po la que Pío ii le había concedido al p i ilegio, que enía
215. Decas i, lib. i, 10, y la no a 128, 285, de a e. Suá ez Fe nández ubica la huida en junio o
julio, Los T as áma as, 256-257.
216. El canónigo y bachille juan díaz de mad igal e a su o icial gene al el 14 de ma zo en el
documen o ci ado, acS, FHG, caj. 141, 6. Pe o no sé en qué se apoya a e pa a deci que el 20 de
ma zo omó posesión del a zobispado, Decas, n. 129, 285.
217. El 14 de mayo el mayo domo de la áb ica dio 2 m s. pa a hilo de aca e o pa a cose
las undas de los paños del seño a zobispo que dio a la iglesia. después pagó 70 m s. a los ca o ce
homb es que colga on y descolga on los paños del a zobispo en las g adas. El 25 de mayo el mismo
“dio a los can o es de la yglesia po copia del p io diego Fe nandes po que o içia on la p oçesión e
a los o os can o es de nues o seño el a çobispo e del seño duque que yuan en es quad illas en la
p oçesión” 780 m s. A C s , Fáb ica, lib. 10, . 24 , 26 . desde coca el 28 de junio de 1470 Fonseca
a i icó la donación de los apices a endiendo la pe ición del cabildo que emía que los eclamasen en el
u u o los he ede os del a zobispo: “po quan o nos aca ando los ca gos que enemos de nues a san a
yglesia de Seuilla e po hono y eue ençia de nues a Seño a e po que la dicha nues a yglesia en
nues os ienpos uese más ho nada le ouimos dado de nues a cáma a doze paños de apiz de az de la
es o ia del apocalise, odos con los escudos de nues as a mas”, acS, FHG, caj. 221, 4.

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a ea i ma , como sabemos, la o a an e io de 1460 ex endida en 1462 a su sob i-
no, es aba echada en Siena el 26 de ma zo de 1464 y se di igía exp esamen e a
él como a zobispo de Se illa.218 Y si e a p elado pa a el pon í ice ambién lo se ía
pa a el ey. como a al y como a oido de la audiencia y del consejo eal le iba des-
inada la du ísima p o isión de 22 de junio po la que En ique i mandaba de ene
la p edicación de la c uzada con a los u cos.219
Pa ece azonable, po consiguien e, deduci que el gi o de la ac i ud del mo-
na ca espec o a Fonseca no se p odujo an es de es a úl ima echa. és e debió
man ene se en Se illa a la expec a i a sin llega a pa icipa pe sonalmen e en las
maniob as que illena y ca illo ejie on con los g andes du an e la p ima e a de
1464. la de ini i a inclinación de En ique hacia los mendoza (el 15 de julio ue
la en ega de Guadalaja a al ma qués de San illana) debió de se poco pos e io o
pa alela a la decisión de apode a se de coca y alaejos y hace c eíble que hubiese
un p oyec o pa a coloca al obispo de calaho a en Se illa sus i uyéndole. que
es o enía que ocu i después de que él ue a asesinado es o o p oblema.
lo cie o es que Fonseca se de endió de las asechanzas que lo si iaban con
las a mas que enía a mano, las canónicas. cuando supo que Fe nández Galindo
es aba en Se illa exp opiando y emba gando las en as a zobispales, ap esando a
sus se ido es y ac uando con a sus o iciales, hizo dic a en la ciudad un en edi-
cho y la cesación a di inis. con la misma misión el ey había en iado a al onso
de elasco. és e al poco de llega debió de p esen a se an e los bene iciados de
la iglesia mayo con una ca a egia que les esponsabilizaba de ales sanciones y
les mandaba que las alzasen. los p ebendados espondie on, como e a casi no ma
en es as si uaciones: la obedecían pe o sob eseían su cumplimien o po que c eían
ene buenas azones pa a ello. la ca a –alega on- “ ue ynpe ada con synies a
elaçión, e el cabillo des a sanc a yglesia non puso çesaçión nin en edicho alguno,
nin puede se is o en el dicho consejo del ey, nues o seño , se ynjus amen e
pues o, pues que en el dicho consejo non pa esçía pa e nin esc ip u a alguna, nin
p oçeso po donde la al ynjus içia pa esçiese”.220 acusaban, además, que el man-
da o no “emanó de çie a çiençia, nin olun ad del ey” y sub ayaban que ca ecían
de pode pa a hace lo que se les pedía. la éplica del e e ano ein icua o se i-
llano, aho a p esiden e del consejo y oido de la audiencia eal, ue inmedia a. El
15 de agos o, sin espe a que se celeb aba solemnemen e la ies a de la asunción,
en ó a mado en la ca ed al y, en p esencia de los dos cabildos y del pueblo, “sacó
po ue ça e ynju iosamen e de la dicha yglesia a los hon ados seño es diego
ami es de oledo, a çediano de eyna, e al bachille juan días de mad igal, ca-
218. acS, FHG, caj. 100, 8/1.
219. acS, FHG, caj. 182, 56/3. id las ue es c í icas de Palencia a Pío ii y a la c uzada en lib.
ii, 2; a e ci a en n. 23, 319, es a ca a a pa i de Beni o uano, que u iliza el ejempla di igido al
obispo y a la iglesia de ca agena, «G anada o cons an inopla» Hispania, 20: 79 (1960), 267-314,
doc. 9, 308-311.
220. El cabildo ca ed al a la ciudad, ie nes, 17 de agos o, s. . [1464], amS, Sec. X, c. 18, ca p.
75, 1475, . 4-5.
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nónigo, e al bachille diego lopes de mad igal, o içiales del seño a çobispo”.221
con es a acción lle aba a cabo las ó denes que an o él como su compañe o habían
ecibido. Se le había mandado que p endie a no sólo al a zobispo, sino ambién a
sus p incipales minis os y de e minados canónigos pa a lle a los a la co e.222
la iolación de la inmunidad de la iglesia ue espondida po díaz de ma-
d igal y lópez de mad igal con o o dec e o de en edicho que elasco p e endió
le an a de nue o con ei e adas amenazas a los p ebendados, a los que culpaba
de habe lo p omulgado, y solici ando la ayuda de los egido es y las au o idades
municipales, incluido el asis en e, pa a doblega los. Pe o a las mismas ambién se
di igie on los miemb os del cabildo ca ed al pa a anuncia que habían decidido
la emisión de embajado es al mona ca y eclama su ampa o con a la inju ia
y ue za a la que es aban siendo some idos, pues, según decían, los munícipes
es aban obligados a de ende las iglesias, la cle ecía y los emplos de dios y sus
se ido es.223 los p ime os mo imien os, po consiguien e, de Fe nández Galindo
y elasco consiguie on que aumen ase con a ellos la esis encia eclesiás ica y, po
ende, con a la polí ica del ey, a o eciendo, sin habe lo p e endido, que Fonseca
e o zase su posición en e su cle o.
El u u o documen o de es i ución de su au o idad episcopal menciona á de
o ma explíci a que había sido elasco quien habían iolado el en edicho, ocu-
pado las casas a zobispales, o denado el des ie o de la ciudad de los c iados y
amilia es que i ían en ellas y se había en en ado con el cabildo ca ed al. Sin
emba go, en agos o in e ino in e p e ando co ec amen e las ins ucciones de En-
ique i . El día 22, en i ud de los pode es que enía pa a la ciudad y su a zobis-
pado, mandaba al asis en e y al concejo que “dedes luego ues as suplicaçiones
i madas e selladas en o ma deuida pa a nues o muy san o pad e e pa a el colegio
de los ca denales pa a que sea asladado des a iglesia e a çobispado a o a algu-
na ue a de los eynos e seño íos del dicho seño ey el a çobispo don al ón de
Fonseca, que as a ago a en ella p esidía, po las cabsas e asones en las ca as del
dicho seño ey con enidas, lo qual de su pa e os mando que luego asy agades
e cunplades syn a dança nin escusa alguna”.224 Se a aba, en consecuencia, de
des ie o y aslado de sede, obje i os ex emos que se con esa án oda ía más
221. Es el ela o de los acon ecimien os que hicie on los p ebendados, pa e in e esada, en ib.
222. En ique i , Po illo, 6 de oc ub e de 1464, publicada en pa e po o iz de Zúñiga, Anales,
iii, 29-31. aquí se u iliza el documen o o iginal comple o, acS, FHG, caj. 113, 2/1. un aslado
hecho en Guadalcanal el 17 de oc ub e ue el que se en ió a ca mona, amc, leg. 142, 9 (M. Go n z á l e z
Ji M é n e z , Ca álogo de documen ación medie al del A chi o Municipal de Ca mona, doc. 260, 77, que,
po e o , echa el 4 de oc ub e).
223. Según se decía en el ci ado alega o del ie nes, 17 de agos o de 1464, que p esen ó el
cabildo ca ed al, el día an e io el asis en e, el alcalde mayo diego ce ón, el sec e a io del duque y el
ambién alcalde mayo Ped o Gallegos habían acudido al cabildo ca ed al pa a in o ma de lo que les
había eque ido al onso de elasco. En la di ección del documen o igu aban nominalmen e el duque
de medina, el conde de a cos, don Ped o de S úñiga, y un al Ped o de ¿Pe iela? como “asys en e
des a çibdad de Seuilla po el ey nues o seño ”. Es á po de e mina la elación de és e con diego de
alencia.
224. amS, Sec. X i, doc. 344.
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en oc ub e en los documen os de es i ución. Po muy g ande que uese la incu-
lación de Palencia con al onso de elasco, a cuyo se icio había en ado as su
eg eso de i alia y al que le emi ió algunas de sus epís olas y le dedicó elogios en
sus Decas,225 en el e ano de 1464 ambos es aban si uados en posiciones polí icas
opues as. los elasco y los mendoza, como indica Suá ez Fe nández, e an los
dos g andes linajes que se man u ie on ieles a En ique i en aquellos ágicos
momen os.226 así pues, ue elasco, además de Fe nández Galindo, el homb e en-
ca gado po el ey pa a deshace se del iejo Fonseca. Es a a ea debió de habe la
lle ado a e ec o poco después de que al onso de Palencia, como él mismo cuen a,
se desplazase a Béja pa a oí las súplicas del a zobispo y acep a a la misión de
ep esen a lo an e Pío ii. de hecho, la no icia de la mue e del papa, que acaeció el
15 de agos o, le llegó cuando ya es aba de camino hacia oma.227
En ique i conside ó necesa io jus i ica la deposición de Fonseca an e los
o iciales se illanos exponiendo causas y azones. Sue o de Solís, su embajado
an e Paulo ii, ambién po aba dos ca as, una pública y o a sec e a, que p e en-
dían el mismo obje i o. no es posible sabe en qué coincidían, si es que se daba
alguna coincidencia. Según Palencia, que es nues a única uen e, en la p ime a el
a zobispo e a acusado de me ca igo con los mo os, de abandono del hábi o ecle-
siás ico, de omen a las disensiones polí icas y de c eencia en la magia. la única
acusación de la segunda, la p onunciación pública po la sec a de los saduceos
-es o es, de inc eencia e indi e encia eligiosa- e a, desde un pun o de is a eoló-
gico, la más g a e y ambién la más indemos able.228 Pese a que el balance de las
dispu as de oma en e el ep esen an e eal y los p ocu ado es de los g andes ue
ne amen e a o able al mona ca, no hubo condena espi i ual ni eclesiás ica pa a
el a zobispo. Palencia se limi a a deci que e u ó odas las impu aciones hechas a
su de endido, aunque, pa adójicamen e, conco daban con las que él asumía, y que
las des ió sob e el mismo acusado , pe o elude la explicación de la econciliación
de ambos. los dos Fonseca, ío y sob ino, es u ie on en la asamblea nobilia ia
de Bu gos de 26-28 de sep iemb e y, po consiguien e, se adhi ie on al mani ies-
o lanzado con a el ey.229 Es de nue o Palencia quien apos illa que, con a la
olun ad egia, ya en onces el mayo había ob enido la posesión de la sede de
Se illa. no hay undamen o pa a al a i mación, a no se que se quie a deci con
ello que había ecupe ado el apoyo de su cle o. una de las inc iminaciones del
eque imien o o ep esen ación de la nobleza ecogía con oda su especi icidad la
si uación ac ual del a zobispo: “[...] e los minis os e pe lados de ella [la iglesia]
225. Posiblemen e, según a e, la i de al onso de PA l e n C i A , Epís olas la inas, 32-33. Sob e la
elación de Palencia con al onso de elasco éase la in oducción de es a ob a y los a ículos ci ados
del mismo a e. En gene al, asumido en la in oducción de la edición de los Ges a Hispanensia de
a e-law ence.
226. Los T as áma as, 256.
227. Decas, lib. ii, 3.
228. ib. éanse los comen a ios de a e en n. 39, 321-322.
229. l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 258-259. El ex o en Memo ias, 327-334 y A. PA z
y Me l i á , El c onis a, doc. 11, 60-69.
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po ues a seño ía e po algunos de ues os o iciales han seido muchas eses
p esos, e o osí mandados p ende , e algunos espulsos de sus sillas e dignidades,
e ocupados sus u os e en as e bienes, e los en edichos e censu as de la eglesia
menosp eciados, e po ues a al eza mandados alza e qui a , e p esos las pe so-
nas eclesiás icas po que non iolaban los ales en edichos, non mi ando ues a
al eza e los que aquello aconsejaban las sen encias an g aues de escomunión que
po ello ues a seño ía e ellos incu ie on”.230 Sin menciona lo, ales palab as no
se e e ían a o o que a Fonseca y po ellas comenzó la p og esi a cesión del débil
En ique an e los g andes coaligados.
El 6 de oc ub e el ey susc ibía en Po illo una p o isión di igida al asis en e
y al concejo de Se illa es i uyendo a Fonseca «el iejo» en odos sus de echos
como a zobispo.231 Es cie o que la ma cha a ás del mona ca se explica como una
demos ación, al como quie e Suá ez Fe nández, de su “ olun ad conciliado a”
con el bando nobilia io que encabezaba el ma qués de illena. En ealidad, es e
mo imien o no ca ecía de lógica po que con ello pe día bien poco. la de olución
de la sede end ía unas consecuencias secunda ias mien as con ase, como ocu ía
en aquellos momen os, con la idelidad del duque de medina Sidonia y el conde
de a cos, que le ga an izaban el dominio de Se illa, y po que la ac uación de sus
homb es es aba siendo e ec i a. juan Fe nández Galindo había log ado a i ma
una alianza con los dos magna es a la que p on o se añadi ían écija y ca mona.232
du an e el mismo mes de oc ub e ambos de consuno ecupe a ían pa a el ey el
cas illo de iana que había omado un ne ioso Ped o de Zúñiga, el hijo del conde
de Plasencia y ye no del duque.233 así pues, si había que ansigi , en el osa io
de ejaciones que oda ía le agua daba a En ique, la de olución del a zobispado
signi icaba un cos o pequeño. Pe o no po ello menos humillan e. ¿Espe aba que
Fonseca le ag adecie a alguna ez la inaudi a decla ación de a epen imien o en
la que con esaba que había sido engañado po unos conseje os que le enían un
“odio e desamo capi al”, pe o que aho a, después de habe a e iguado la e -
dad, lo había hallado inocen e y siemp e leal a la co ona?234 la es au ación de
la ama y del hono del a zobispo, obje o de la p o isión, pe mi e econs ui los
230. A. PA z y Me l i á , op. ci ., doc. 11, 63.
231. P o isión de 6 de oc ub e ci ada.
232. la ca a de écija y ca mona de 11 de oc ub e de 1464 adhi iéndose al pac o en Mª J. sA n z
Fu e n e s , «ca a de He mandad concejil en andalucía: el caso de écija», HID, 5 (1978), 403-429, doc. 3.
233. El episodio lo e ie e Palencia, Decas, lib. ii, 5. las ca as del ey al duque y al conde, de
14 y 21 de oc ub e, o denándoles comba i el cas illo, en Memo ias, 336-337.
234. “lo qual odo yo mandé asy ase e execu a con a el dicho a çobispo e con a las o as
p esonas susodichas po ynpo unidad e sinies as e alsas yn o maçiones que del me ue on echas
po algunas p esonas de mi consejo que con odio e des[a]mo capi al p ocu a on de daña mi olun ad
con a él po le des uy con mi mano eal, como quie a que yo nunca a lo al di en e a e ni mi
p opósi o e yn ençión nunca ue de da luga que los dapños e cosas sob edichas, ni la execuçión dellas
con a el dicho a çobispo se isiesen as a el cabo syn p ime o a e en e a no içia e yn o maçión de las
dichas yn o maçiones [que] del me e an echas, çe ca de lo qual odo po odas las pa es que puede
yo mandé sabe e su pe la e dad, y po pesquisas çie as e çe i icaçiones quales al caso se eque ían,
dicho a çobispo ue e es allado po mí ynoçen e e syn culpa de las cosas que con a él me e an
denunçiadas e conosçí más po en e o la mucha leal ad con que siemp e mi ó mi se uiçio e p ocu ó
279
El ueque de sedes de los Fonseca: Se illa, 1460-1464…
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“g andes ag auios, iolençias, males e daños” que había padecido. con i mando
en líneas gene ales la e sión de Palencia, quedaba jus i icada palab a po palab a
la eclamación del mani ies o de Bu gos. du an e los meses que Fonseca es u o
en la ciudad an es de su huida le ue dila ada e impedida la posesión de la sede,
de las o es y las illas a zobispales de illa e de y can illana, las en as y sus
bienes muebles p i ados; incluso la opa, los lib os y los o namen os, es u ie on
emba gados po o den eal.
la p o isión dice que el p oceso de acoso comenzó desde que, po suplicación
del mismo ey uese asladado el a zobispo de nue o a la iglesia de Se illa, es
deci , desde oc ub e de 1463. Puede se una a i mación pu amen e o mal que se
e ie e a la se ie de las medidas omadas con a él en di e en es momen os que de
una mane a p og esi a lle a on al con encimien o de que había que expulsa lo de
la sede. En odo caso, no pa ece que llega a a dis u a nunca de la pleni ud de sus
acul ades después de la es au ación del o den en la ciudad, aunque, de acue do
con lo que se ha is o, se le pe mi ió man ene algunas de las canónicas. Es el
mona ca quien expone que es aba en jaén cuando o denó qui a le la ju isdicción
haciendo p egona las conocidas p o isiones de juan ii. El hecho de que en su
momen o no ue a una medida aislada pe mi e comp ende que la acción con a el
a zobispo no ue p oduc o sólo de obsesiones y encillas pe sonales, sino de una
polí ica medi ada o ien ada al con ol de la ciudad desde la co e. a ello espondía
el nomb amien o de diego de alencia como asis en e y a que o iciales y egido es
uesen obligados a aslada se a écija cuando el ey eg esaba de su iaje a Gib al-
a y je ez y se encaminaba hacia jaén.235 Palencia, como o as an as eces, dio
su peculia e sión e in e p e ación. Según él, Gonzalo de león in e ino pa a que
En ique i pusie a en libe ad a muchos egido es se illanos “culpables de an os
abusos” a los que había emplazado con el in, po consejo del con ado diego
a ias, de exigi les dine o. He aquí una con adicción más en la p esen ación de la
igu a del mona ca po que los abusos se ían los que aquéllos habían come ido en
la adminis ación de la ciudad, con lo que és e apa ece haciendo jus icia. “algunos
o os –con inúa– ue on con el ey a jaén y alcanza on su g acia po se ad e sa-
ios del común, aunque ya aplas ado, po que el ey se imaginaba que podía exigi
las sumas más ele adas de dine o al común y a los ecinos median e la iniquidad
de los absuel os”.236
las cosas conplide as al hono de mi co ona eal e al bien e pas e sosiego de mis egnos e seño íos”,
p o isión de 6 de oc ub e.
235. En écija, 12 de eb e o de 1464, con i maba En ique i los p i ilegios de los geno eses en
p o isión sob eca ada en “ca a de con i maçión de los p euillejos de los ginoueses”, Fe nando ,
alladolid, 5 de mayo de 1475, Tumbo, i, doc. i-56, 30.
236. Decas i, lib. i, 9. En ique i eco daba en la p o isión de 1470 que se ci a en la no a
siguien e “que yo, es ando en la çibda de jahén, donde se y acaesçie on po mi mandado çie os
egido es desa dicha çibda , a los quales yo mandé aquí eni pa a algunas cosas conplide as a mi
se uiçio, yo di çie as p ouisiones, con acue do de odos ellos, pa a el bueno e paçi ico egimien o desa
dicha çibdad”.

280 joSé an onio ollE o Pina
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no hay indicios que undamen en es e juicio sob e la in ención eal de ex o -
siona al pueblo; más bien es al con a io. El 14 de ma zo de 1464 En ique emi ió
a ias cédulas o p o isiones a Se illa desde jaén. En una de ellas o denaba la eda
de la saca del pan de las diócesis se illana y gadi ana, ecogiendo sin duda la pe i-
ción de los delegados ciudadanos que a ibuían a es a causa el enca ecimien o. Se
hacía e e encia sólo a los iempos pasados pe o la ci cuns ancia desc i a pa a dic-
a la p ohibición es demasiado explíci a como pa a no pensa que se a aba de la
c isis ecien e. Hab ía sido el exceso expo ado , según la e sión que la ca a eal
acep aba, el “que ha aydo g andes daños e abajos e males e escándalos”, pa a
a con inuación expone las polí icas municipales de ap o isionamien o y su éxi o
ela i o: “ha seydo nesçesa io algunas eses a e de ahe pan de ue a de los mis
eynos con g and abajo e a en u a e g and cos a desas dichas çibdades e illas e
loga es, e aún con odo no se ha podido buenamen e emedia nin p ouee ”.237 nin-
guna de las demás suponía en sí mismo no edad sob e medidas an e io es debidas
al ey o a su pad e que ue on o denadas pa a el buen gobie no y la egulación de
la adminis ación municipal. Po la p ime a p ohibía que los o iciales, egido es
y ju ados de la ciudad, así como o as “pe sonas pode osas” a endasen po ellos
mismos o po pe sonas in e pues as en as eales a los a endado es mayo es y
meno es. la ca a desc ibía una p ác ica y un mé odo que ampoco e a no edoso:
a o es, amenazas, p esiones, a endamien o a meno p ecio de los luga es en los
que poseían alcaidías o he edamien os. F audes y colusiones, en de ini i a, que
implicaban necesa iamen e la disminución de las en as eales, y cuya eliminación
in e p e aba Palencia con male olencia. la segunda consis ía en la con i mación
de las p agmá icas y o denaciones de juan ii sob e dehesas y é minos y las sen-
encias dadas a a o de la ciudad en los años ein a po el licenciado Gonzalo
od íguez de ayllón, juez de é minos, y po el alcalde mayo diego ce ón y
el ein icua o al onso Fe nández melga ejo al p incipio de su p opio einado.
ambién a aba sob e la es i ución a los jueces eales de la ju isdicción ci il y
c iminal usu pada. Y una e ce a p ohibía, en e o as cosas, el a endamien o de
la cá cel. odas, po an o, iban encaminadas a co a los abusos de la oliga quía,
de la misma mane a que la que eco aba la ju isdicción a zobispal p ocu aba, sin
mención exp esa de la pe sona del p elado, la limi ación de los que come ían los
jueces eclesiás icos que se en ome ían en la ju isdicción eal.238
la anulación de la cédula de jaén a o ecía a Fonseca pe o ambién, como
dic aba la p o isión, suponía el alzamien o de los ju amen os a los que habían
sido obligados algunos egido es y la absolución de las penas que el ey les había
impues o. Se a aba de una cesión más, una enuncia indudable a la aspi ación
237. amS, Sec. 1, ca p. 5, 2/13. ambién copiada en Papeles de mayo domazgo, sección X .
mayo domazgo, 1464-1465, c. 59, s. .
238. las cédulas de En ique i , di igidas al asis en e y concejo de Se illa, de 14 de ma zo de 1464
sólo en amS, mayo domazgo, Sec. X , 1464-1465, c. 59, s. . Hubo como mínimo una p o isión más
que legislaba sob e los ancos y p i ilegiados de las a a azanas, la casa de la moneda, los alcáza es
y los amilia es de la iglesia a la que se e ie e la de En ique i , Sego ia, 20 de sep iemb e de 1470,
con enida en la p o isión de los eyes ca ólicos, almazán, 13 de julio de 1496, Tumbo ii, 298-303.
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El ueque de sedes de los Fonseca: Se illa, 1460-1464…
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de some e di ec amen e a la oliga quía se illana. no podía se de o a o ma si
que ía e se espaldado po el de medina Sidonia y el de a cos, como se ha is o
que log ó. la p esencia de ambos el 17 de oc ub e, cuando se p egonó la p o isión
en el cabildo municipal, es su icien emen e exp esi a a es e espec o. és a con e-
nía ambién, po supues o, la e ocación de los pode es que Fe nández Galindo y
elasco habían u ilizado pa a ac ua con a el a zobispo. Sin emba go, Fonseca, o
los que alían po él, c eyó necesa ia la emisión de un segundo manda o eal desde
alladolid, el 27 del mismo mes, dos días después de la capi ulación de En ique i
an e la nobleza en cabezón y dos días an es de que Bel án de la cue a enuncia a
al maes azgo de San iago, pa a que al onso de elasco se de u ie a.239 no se
a aba de que hubiese incumplido la p o isión del día 6, po que oda ía no había
enido iempo de conoce la, sino de ena el ímpe u con que es aba lle ando a
cabo desde agos o las p ime as ó denes eales. aho a la polí ica que había se ido
con an a pasión e a i ada po la bo da. Fue desau o izado y odos los pode es que
le habían con iado pa a el con ol de la iglesia de Se illa ue on anulados.240
la de olución absolu a a Fonseca «el iejo» de odas sus a ibuciones ponía
in sólo al ex año expe imen o que ue el ueque de sedes, en el que habían
con luido con lic os de o igen an di e so, po que en odo lo demás las cosas si-
guie on su p opio cu so. El is e epliegue del ey en su andadu a hacia la soledad
polí ica obligó a elasco a econcilia se con la iglesia. En ma zo de 1465, siendo
aún p esiden e del consejo, apode aba desde Sego ia a sus p ocu ado es en oma
y en Se illa pa a que pudiesen impe a en su nomb e la absolución de los p o-
cesos de excomunión con los que había sido ulminado “sob e azón y causa de
los ac os y cosas po mí hechas o mandadas hace po au o idad y mandamien os
especiales del ey”. un mes más a de al onso de Fonseca en su cas illo de coca,
muy en su papel de p elado o endido y má i de la libe ad y la inmunidad ecle-
siás ica, “pues el dicho seño ey nos a ía mandado es i uy e é amos e somos
es i uydo en odo lo nues o que nos ue omado e ocupado a la sasón”, a uego y
con emplación del mona ca y “po quel dicho al onso de elasco ino a nos pedi
pe dón [...] umillmen e, econosçiendo su e o y mos ando a epen ymien o de
239. o iz de Zúñiga publicó un pá a o de la misma, ib. un ejempla en acS, FHG, caj. 113,
2/2. El 9 de no iemb e ue p esen ada en el cabildo municipal y sie e días más a de el bachille luis
del cas illo, acione o y mayo domo del a zobispo, solici ó la au o ización del aslado de las dos
p o isiones al licenciado juan Sánchez de Gallegos, luga enien e del alcalde mayo diego ce ón, ib.,
2/3. Pa a la inse ción en es os hechos, l. su á e z Fe n á n d e z , Los T as áma as, 259-260.
240. “E quie o e mando e es mi me çed e olun ad que ago a e de aquí adelan e el dicho al onso
de elasco no se en eme a de conoçe ni en ende en cabsas ni cosas algunas de las ocan es al dicho
a çobispo ni a los dichos sus c iados, amilia es e se uido es, ni asymismo a las p esonas, canónigos,
açione os e bene içiados de la dicha su Yglesia, ca yo le p iuo de qualquie pode e ju idiçión e
comisión que le aya dado pa a ello. e ge lo euoco e nullo e caso odo quan o a es o, e lo do po ninguno
e de nigund e ec o e igo . E mando a os los sob edichos e a cada uno de os que, sy el dicho al ón
de elasco de aquí adelan e en a e de en eme e se po alguna asón e colo que sea e pone mano con
los dichos bene içiados de la dicha dicha Yglesia e c iados, se uido es e amilia es del dicho a çobispo,
o a conoçe de sus cabsas y negoçios, no ge lo pe mi ades ni consin ades ase ni le desde luga a ello,
po que asy cunple a se uiçio de dios e mío e a la salud de mi conçiençia eal”, acS, FHG, caj. 113,
2/2.
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odo lo po él echo”, come ía a los p io es de San a ma ía de las cue as y de
los dos monas e ios je ónimos de la ciudad su absolución, no sin que an es se
obliga a el pe donado a cumpli las peni encias públicas y p i adas que le había
impues o. El 9 de junio Gonzalo ázquez de Bena en e ecibía en nomb e de su
seño la absolución de manos del p io de San je ónimo de Buena is a, . Ped o
de Bu gos.241 Hacía cua os días que la e igie de En ique i había sido decapi ada
sob e un cadalso ex amu os de Á ila. o os seis más a de el in an e al onso se ía
p oclamado ey en Se illa.
241. El pode de elasco, Sego ia, 5 de ma zo de 1465, al doc o nuño díaz de cepeda, es an e
en co e omana, y sus c iados lope o iz de alde ama y Gonzalo ázquez de Bena en e, y el pe dón
de Fonseca, coca, 17 de ab il, en el p oceso de absolución a pe ición de ázquez Bena en e, Se illa,
9 de junio, acS, FHG, caj. 113, 2/4. Es e Gonzalo ázquez de Bena en e ac úa como mayo domo
de al onso de elasco en un cabildo municipal de 6 de no iemb e de 1467, amS, Sec. X, c. 13, ca p.
54, 1467, . 43.