CAPÍTULO VIII
EL DIÁLOGO SOCRÁTICO Y LAS VENTAJAS DE SU
APLICABILIDAD EN EL AULA. UNA
REIVINDICACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO
A TRAVÉS DE LA AUTONOMÍA
Elia Sánchez Gómez1
Uni e sidad de O iedo, España
Resumen
Pa iendo del con ex o his ó ico cul u al y social en el que se engend a el mé odo soc á ico y
ayudándome p incipalmen e de las eo ías de W. Jaege , en e o os, se expond á en qué con-
sis e dicho mé odo. Pos e io men e se lle a á a cabo un análisis sob e la posibilidad de apli-
cación del mé odo soc á ico en la ac ualidad en el ámbi o educa i o a a és de la eo ía de M.
Nussbaum pa a comp oba los bene icios e incon enien es que es e pod ía aca ea al apli-
ca lo analógicamen e en la ac ualidad, siemp e con una se ie de modi icaciones aco des al de-
eni his ó ico. El análisis conduci á a la necesidad de p omo e una enseñanza basada en el
mé odo soc á ico que sea o ien a i a y e lexi a en la que ga an ice la libe ad del indi iduo,
algo que di ícilmen e se espe a en el modelo de enseñanza impe an e.
Palab as cla e
Educación, mé odo soc á ico, pensamien o c í ico, diálogo, au onomía.
1 Oposi o a a la enseñanza pública secunda ia. Más e en Fo mación del P o eso ado y ESO,
Bachille a o y FP y g ado en Filoso ía po la Uni e sidad de O iedo. Posee cu sos de ex ensión
uni e si a ia an o en ma e ia ilosó ica como en el ámbi o educa i o. Su línea de in es igación
se cen a en la iloso ía y la eo ía de la educación.
- 153 -
1. In oducción y obje i os
El ca ác e comunica i o y didác ico de la iloso ía soc á ica esul a innega-
ble; de hecho, Sóc a es en iende la educación como la búsqueda colec i a
de la e dad a a és de un eje cicio de diálogo con inuado. El ca ác e co-
munica i o y expansi o del modelo educa i o soc á ico dis a mucho de los
mé odos de enseñanza p edominan es hoy en día, que es án más o ien ados
hacia la adquisición de una se ie de conocimien os eó icos es ipulados po
el sis ema, elegando asá la e dad como elos a un segundo plano.
Ac ualmen e los supues os de los p ocedimien os de enseñanza ‘ adiciona-
les’ siguen eniendo una p esencia signi ica i a. Enal ecen el papel del edu-
cado , al que con emplan como el único poseedo de unos sabe es que
«debe» ansmi i enciclopédicamen e a sus alumnos. En un símil his ó-
ico, las pedagogías adicionales se asemejan mayo i a iamen e a un mé-
odo de enseñanza ‘so is a’ que a la me odología soc á ica que hemos des-
c i o. El papel del alumnado en los p ocedimien os educa i os adicionales
(de i ados de la so ís ica) queda educido al de espec ado - ecep o ; es o
es, en buena pa e de la p ác ica docen e ac ual que las men es de los alum-
nos son concebidas, al más pu o es ilo lockiano, como ábulas asas.
En úl imo é mino, el p incipal obje i o de es a e lexión se á el de medi a
ace ca de la implemen ación del mé odo soc á ico en la educación como
mani es ación p ác ica y ma e ial de una educación cí ica y lib e. Es o e-
sul a c ucial, pues conside o que es a concepción puede pone nos en la
pis a de la consecución no solo de conocimien o in eg ado y ans e sal
po pa e del alumnado, sino ambién de au onomía y pensamien o c í ico,
ing edien es esenciales pa a un desa ollo pe sonal pleno.
2. Las o mas de ansmisión del sabe en la G ecia clásica: Só-
c a es y los so is as
En el siglo V a.C., en oda G ecia en gene al, pe o muy especialmen e en
A enas en pa icula , cohabi an dos concepciones muy di e en es sob e el
sabe , y po ende dos o mas de ansmi i conocimien o; o más cla a-
men e, dos modos de enseña . Es as isiones, que di ie en en con enido y
o ma, son la so is ica y la soc á ica, es a úl ima enca nada en la igu a de
Sóc a es. Ambas pos u as ompen con la adición educa i a a eniense más
conse ado a, que apa ece e lejada en Las nubes de A is ó anes en el año
423 a. C. Pa a el modelo de enseñanza más conse ado , que acaba po con-
e i se en un modelo educa i o, el más ele ado in al que aspi a es la p os-
pe idad de la ida en la polis, cuya mejo ía se alcanza, de acue do a es e
modelo, a a és de la o mación en cie as des ezas ísicas y cues iones
ideológicas, en e las cuales se encuen an los p incipales elemen os de la
paideia g iega ;la educación en las a es y o icios, la ins ucción ace ca de
- 155 -
los dioses y la eligión y las enseñanzas con espec o a la ida polí ica y a-
milia p ees ablecida (Velàsquez. O, 2001, p. 192).
Has a la llegada de Sóc a es, los so is as que po ese en onces habían des-
bancado la educación adicional g iega an e io , e an los p incipales edu-
cado es en la polis. Haciéndose llama «maes os de la a e é», enseñaban
la i ud a los jó enes, no sin an es pe cibi un pago po adelan ado. Po
a e é o i ud los g iegos en endían una ac uación de la olun ad que e a
p opia de los se es humanos y que hacía que el que la poseía se decan ase
po el jus o medio, ac i ud p opia del homb e juicioso y sabio, «la i ud es
el medio en e dos icios» (Fe a e Mo a, 1994. p. 3704). Los so is as se
in e esaban po el lenguaje y po el papel que desempeñaba la palab a como
ins umen o en la e ó ica y en la o a o ia; es más, algunos so is as como
Go gias incluso llega on a cae en un ela i ismo ex emo con espec o a la
comunicación. Tan o es así, que, en su ob a, Ace ca de la na u aleza del
no-en e, Go gias llegó a a i ma que la ealidad expe imen ada po el que
habla no es la misma que po el que escucha, lo cual, sin luga a duda, e-
cue da a la doc ina solipsis a. Come iendo un g an anac onismo, Go gias
pod ía incluso llega a se ildado de nihilis a, especialmen e si enemos en
conside ación que sus conclusiones sob e la imposibilidad de comunica-
ción en e suje os pa en de la a i mación de que nada exis e, pa a p ose-
gui diciendo que si algo exis ie a no pod ía se conocido y que, si algo pu-
die a se conocido, no pod ía se comunicado (Sex o empí ico, p. 156). Con
es e ela i ismo adical, el so is a se coloca ía en las an ípodas de Pa mé-
nides al nega la co elación en e el se el pensamien o y el lenguaje, pues
pa a Pa ménides el se es, puede se conocido po que es uno y es able. Así
deja ía de lado la posibilidad de una asmisión de conocimien os eal y
e dade a en e los se es humanos. A pesa de la posición de Go gias, no
odos los so is as caye on en el ela i ismo adical. Pa a la mayo pa e de
los so is as, el lenguaje esul aba ú il pa a in e cambia sen imien os y opi-
niones y e a además, capaz de c ea nue as posibilidades en el mundo. Sin
emba go, es as posibilidades son po lo gene al p ác icas e ins umen ales;
es deci , el lenguaje e a ú il pa a el deba e empleándose como ins umen o
y, inalmen e, dada su acilidad pa a gene a nue as posibilidades, podía
se usado como elemen o de manipulación y dominio, ya que los so is as
conside aban que la inalidad de un diálogo no es la ap oximación a la e -
dad o el conocimien o, sino la de o a del in e locu o , que es is o como
un oponen e o ad e sa io. No esul a di ícil ex apola es os esquemas al
ámbi o educa i o de los so is as, pa a ellos, la inalidad de la educación se-
ía el éxi o en la ida pública, en la polí ica y en el ámbi o p ác ico inmedia o
del diálogo, que es is o como una ba alla dialéc ica enca nizada, como una
compe ición o momen o agónico.
- 156 -
El mé odo de asmisión de sabe de los so is as p esuponía que la mul i ud
e a igno an e. Po es o mismo, los in e esados en ap ende ac uaban úni-
camen e como ecep o es pasi os del sabe . Es os pensado es ansmi ían
sus conocimien os a sus clien es, que los eciben de o ma pasi a y ac í ica.
En es e escena io en a ía Sóc a es que, como a i ma Cice ón, es «el hom-
b e que baja la iloso ía del cielo y la ele a al ámbi o de los homb es» (Ci-
ce ón ci ado en Jaege 1945, p. 43) Sóc a es llega ía con el in de c i ica
es a o ma de enseñanza en la que según su c i e io se menosp ecian las
habilidades y capacidades del pupilo elegándole a un papel pasi o en p o-
ceso de enseñanza-ap endizaje. Según Jaege , es a a i mación de Cice ón
no se e e i ía únicamen e al cambio de emá ica o a un cambio en el oco
de a ención, al paso del in e és cosmológico po el in e és hacia los p oble-
mas humanos (pues si uese así, hab ían sido los so is as los inno ado es
en es e aspec o) sino ambién a un cambio en la concepción del sabe y a un
nue o mé odo de adquisición y asmisión de conocimien os (Jaege 1945,
p. 43). Es e nue o mé odo (he ede o de la adición médica g iega po la
que Sóc a es es aba amilia men e muy in luenciado) se pod ía denomina
empí ico-induc i o, pues se si e de la inducción pa a emp ende la bús-
queda de de iniciones uni e sales. Po consiguien e, se á la base me odoló-
gica del p oceso educa i o y comunica i o soc á ico. La me odología empí-
ico-induc i a iene po o igen la in ención, po pa e de Sóc a es, de da
in al ela i ismo gnoseológico y é ico so is a. Es más, pa a Sóc a es, quien
sabemos que habla a a és de la pluma de Pla ón, los so is as son ‘me ca-
de es del sabe ’, « ¿No ad ie es, Hipóc a es, que el so is a es un me cade
o un ende o de odas las cosas de que se alimen a el alma? Así al menos me
lo pa ece a mí» (Pla ón, 2008, p. 48d). Los so is as llega on a la conclusión
de que concep os como lo jus o, lo bueno o lo bello e an ela i os y con en-
cionales. Po ejemplo, P o ágo as de endió el ela i ismo mo al y cul u al
as analiza las cos umb es de a ios pueblos y con as a las g andes di-
e encias cul u ales que exis ían en e ellos. P o ágo as puso po caso el in-
ces o, un ac o absolu amen e abominable pa a los g iegos; po con a-
pun o, indicó que el inces o es aba bien is o po los egipcios. P o ágo as se
si ió de es e caso pa a señala que concep os como el bien y el mal son
ela i os y no pueden se omados po absolu os, pues cada pueblo posee
unas cos umb es y leyes que, desde luego, no ienen ca ác e uni e sal, sino
de con ención, de acue do. Po su pa e, Sóc a es con ia á en la exis encia
de una e dad absolu a que nos pe mi a que esos concep os engan cie a
alidez obje i a, pues, si no exis en concep os uni e sales, ¿cómo sabemos
que algo es jus o? Si no u iésemos una idea de jus icia o de belleza ni si-
quie a sab íamos qué es lo jus o o lo bello pa a noso os, pues no end ía-
mos nada con que compa a lo, y mucho menos a ias pe sonas pod ían po-
see el mismo canon o ideal de belleza (como sabemos en la G ecia clásica
los g iegos coincidían en un ideal de belleza basado en el cue po humano
con equilib io de p opo ciones y sime ía). Pa a Sóc a es an o la belleza
- 157 -
como la jus icia y demás concep os deben se uni e sales, es necesa io su-
pe a el ela i ismo, busca en e odos y a a és de la mayéu ica esa de i-
nición uni e sal que nos pe mi a sabe o ace ca nos cada ez más a cada
concep o. Sóc a es dedica a su ida a conoce se a sí mismo (gno i seau on),
después de habe enido una expe iencia mís ica en el o áculo de Delphos,
y a conoce a los demás. Una máxima que posee i al impo ancia en el ám-
bi o pedagógico pues «en e más nos ace quemos a los elemen os que con-
o man nues as no mas de ac uación, más pod emos esol e si hemos ac-
uado bien o mal, an o ac i udinal como p ác icamen e desde el pun o de
is a pedagógico – didác ico y pe sonal» (A a ia 2011, p. 10) Po ello escu-
d iña un mé odo pa a ex ae la e dad que, según conside a, se encuen a
ocul a en noso os mismos, odos enemos en nues o in e io una pa e de
la e dad y pod emos ex e naliza la, eso sí, siemp e con la ayuda de los de-
más. Cabe des aca en es e pun o las apo ías exis en es a la ho a de analiza
las supues as eo ías soc á icas, pues es as solo apa ecen desc i as con con-
c eción en las ob as de Pla ón lo cual conduce a la duda de cuáles son las
ideas de Sóc a es y cuales las de pla ón y si Sóc a es exis ió ealmen e o si
simplemen e e a un in en o de Pla ón pa a expone sus ideas (pues las
ideas de Sóc a es en la g an mayo ía coinciden con las pla ónicas) (Coples-
on.F 2011, p. I-93). Nume osos es udiosos de la iloso ía g iega ales como
Bu ne y Taylo (ci ado en Coples on.F, 2011) o R. Hack o h (ci ado en Co-
ples on.F, 2011), han dedicado a ias de sus ob as a esol e las apo ías del
co pus pla ónico. En cualquie caso, sea de una o ma u o a a mi pa ece y
pa a el obje i o que busco es de mayo impo ancia el con enido y el ex a-
pola es e a la ac ualidad, y no an o el au o , po ello con iando en la in e -
p e ación de Bu ne y Taylo del p oblema soc á ico habla emos y a a e-
mos las eo ías que es os dicen soc á icas como ales.
3. Sóc a es. El mé odo y los espacios de enseñanza
En un p ime momen o, en el mé odo educa i o impulsado po Sóc a es,
hoy conocido como ‘mé odo soc á ico’ se emplea el a e de i o mulando
de e minadas p egun as pa a log a que el in e locu o asuma su p opia ig-
no ancia. A con inuación, y siemp e median e la con inuada sucesión de
p egun as, se a acompañando al in e locu o en el descub imien o paula-
ino de una e dad que hab ía pe manecido ocul a en su in e io has a ese
p eciso ins an e. Así, con es e mé odo p o ocado Sóc a es se di igía a
aquellos que acudían a él c eyendo sabe y les hacía e su igno ancia (i o-
nía), condición indispensable pa a que el alumb amien o de la e dad in-
e na pudie a ene luga (mayéu ica).
G ego y Vlas os un g an es udioso y especialis a en iloso ía an igua, y en
especial, en el mé odo soc á ico, a la ho a de analiza la me odología soc á-
ica esal a que es a es á basada en la écnica del elenchus (ἒλενχος). Es a
écnica implica ía la i onía, la cual conduci ía a una se ie de p egun as y
- 158 -
espues as en e in e locu o es pa a ace ca se así inalmen e a las de ini-
ciones uni e sales. En su ob a sob e la iloso ía soc á ica plan ea es e ejem-
plo pa a en ende en qué consis e:
[A] un isi an e b i ánico, que en mi ad de un aguace o a e iza en Los
Ángeles, se le oye comen a : « ¡Qué buen iempo ienen us edes aquí!».
Aunque hace un iempo ho ible, el isi an e lo cali ica de ‘bueno’, y no
iene p oblema en comunica se dando a en ende lo con a io de lo que
dice (Vlas os 1991, p. 21).
La i onía consis e en deci algo que no es cie o ni li e al y a pesa de ello
que el oyen e no lo en ienda como una men i a. En o as palab as, p onun-
cia algo incong uen e con la ealidad que se pe cibe, siendo de i al impo -
ancia que el oyen e lo de ec e y en ienda que dicha o mulación de la eali-
dad es una o mulación i ónica y no me amen e desc ip i a. La i onía a la
que se e ie e Vlas os se puede obse a en el agmen o del dialogo pla ó-
nico Tee e o en el que Sóc a es compa a la i onía con el a e de pa ea ,
po que asumi la p opia igno ancia gene a el mismo dolo que el da a luz.
Es e dolo se p oduce po que descub imos el engaño i al en el que es ába-
mos sumidos, po que se ompe con lo c eído y omado como e dade o
has a el momen o, lo que la adición y la amilia nos ha enseñado, una
caída de nues as con enciones e ídolos, que nos hace cues iona el sen ido
y e acidad nues a p opia ealidad.
Sóc a es – Mi a e de pa ea iene las mismas ca ac e ís icas que el de
ellas, pe o se di e encia en el hecho de que asis e a los homb es y no a las
muje es, y examina las almas de los que dan a luz, pe o no con sus cue -
pos. Aho a bien, lo más g ande que hay en mi a e es la capacidad que
iene de pone a p ueba po odos los medios si lo que engend a el pen-
samien o del jo en es algo imagina io y also o ecundo y e dade o. Eso
es así, po que engo, igualmen e, en común con las pa e as es a ca ac e-
ís ica: que soy es é il en sabidu ía. Muchos, en e ec o, me ep ochan que
siemp e p egun o a o os y yo mismo nunca doy ninguna espues a
ace ca de nada po mi al a de sabidu ía, y es, e ec i amen e, un jus o
ep oche. Así es que no soy sabio en modo alguno, ni he log ado ningún
descub imien o que haya sido engend ado po mi p opia alma (Plá on
1871, 150c).
Con el mé odo de la i onía ayuda á a da a luz los conocimien os an es
ocul os en el seno del alumno, pues pa a Sóc a es odos enemos una pa e
de la e dad en nues o in e io (aquí podemos e ambién una cla a simi-
li ud con la eo ía de la anamnesis pla ónica). La i onía se ía el a e de hace
p egun as, Sóc a es aco alaba a sus alumnos con p egun as pa a hace que
asumiesen su p opia igno ancia «solo sé que no se nada». El mé odo gua da
elación con la educción al absu do, lo cual se e en el dialogo pla ónico de
ju en ud Eu i on. En un deba e o mado po dos in e locu o es, el que
hace las p egun as no es a á buscando que las esponda co ec amen e,
- 159 -
sino que no sepa esponde las, que se con adiga a sí mismo y asuma su
p opia igno ancia. Pasada es a p ime a ase en la que se disipan las ideas
omadas como cie as y es ables po el alumno, se a anza hacia la ase de la
mayéu ica (maieuo que signi ica «da a luz»). En es a ase el alumno llega á
a descub i la e dad po sí mismo, aunque siemp e guiado po Sóc a es,
que le ayuda a a da a luz a lo que el alma lle aba en su in e io , a los con-
cep os que es aban ocul os, una e dad de la cual de i a á la ale heia hei-
degge iana analizada y desa ollada en p o undidad en Se y Tiempo (Hei-
degge , 1927, p. 44), la cual ompe á con la idea clásica de e dad como
co espondecia y a anza á hacia una nue a o ma de en ende la e dad.
Es a con end á algunos ma ices soc á icos, una e dad como desocul a-
mien o del se que consis i á en oma algo que es aba ocul o pa a noso os
y hace lo e iden e, e ela lo.
En cuan o a los luga es en los que impa ían sus enseñanzas, los so is as se
eunían con sus alumnos, po lo gene al de clases adine adas que que ían
ins ui se en a es especí icas, en luga es pa icula es y aco ados a ese
g upo de alumnos selec os. Sin emba go, Sóc a es p ac icaba sus enseñan-
zas en luga es co idianos y públicos, en e los que des acan los gimnasios
de la época, a los cuales podía accede cualquie ciudadano de pleno de e-
cho (po lo gene al homb es cuyo pad e y mad e sean a enienses, hayan
nacido en A enas y sean mayo es de ein iún años). Luga es muy ansi a-
dos en los cuales se cul i aba el cue po, pe o ambién el alma pues según
comen a Manco da, pa a Sóc a es «las dos se ies de compe iciones, del
cue po y de la men e, an al mismo paso» (Manco da, 1987, p.109) Tan o
los gimnasios como los simposios se án los luga es, po na u aleza, más
u ilizados po Sóc a es, quedando el es o que nos han llegado en algunos
diálogos pla ónicos y es imonios de Jeno on e, en e o os, elegados a si-
uaciones o ui as y casuales. Así con la unión de un luga de cul i o del
cue po, con una discusión sob e los p oblemas humanos y la ilus ación del
alma, su gió una «gimnasia del pensamien o que p on o u o an os pa i-
da ios y admi ado es como la del cue po y que no a dó en se econocida
como lo que és a enía siendo ya desde an iguo: como una nue a o ma de
la paideia» (Jaege , 1945, p. 46). Así, podemos conclui que la an í esis en-
e Sóc a es y los so is as a más allá de una cues ión me odológica y de
obje i os, ya que di ie e no solo en lo que a la asmisión del conocimien o
espec a, sino ambién en los luga es donde es a di usión se p ac icaba.
Es o no esul a casual; como hemos comp obado, a es echamen e ligado
a los ines pe seguidos po cada uno de los dos modelos educa i os, el so-
is a y el soc á ico.
- 160 -
4. La comunicación ac ual en el aula, la he encia soc á ica-so is-
ica
En es e a ículo de iendo la mayéu ica como mé odo pa a una educación y
ap endizaje au ónomo y lib e, no obs an e, es o no quie e deci que el mé-
odo so is a sea o almen e nega i o a la ho a de ansmi i conocimien o.
Po o o lado, ampoco signi ica que no se haya p oducido una he encia so-
c á ica en la educación ac ual. Si analizamos las me odologías educa i as
impe an es a lo la go de la his o ia podemos e que han sido las so is as,
sob e odo en la o ma, ya que en con enido la adición es esencialmen e
soc á ica con la iden i icación en e bien y e dad que pos e io men e o-
ma á el c is ianismo. Sin emba go, cabe señala más conc e amen e algu-
nos aspec os en educación que de i an de cada co ien e. La o ma de as-
mi i conocimien o pa a los so is as es aba cen ada en p onuncia la gos
discu sos a sus alumnos, discu sos que p o esaban la e dad, una e dad
siemp e ú il y o ien ada a ines p ác icos expues a de o ma enciclopédica.
Es aba o ien ada a ines p ác icos po que los so is as enseñaban básica-
men e la labo del ciudadano a eniense, y sob e odo a gana deba es en la
asamblea, educando en o a o ia y e ó ica. Es a o ma de ansmisión de
sabe es es c i icada po Sóc a es po que, pa a él, las la gas ponencias en las
que el o ado iene el monopolio de la con e sación impiden discu i lo que
dice el o ado cuando se dan momen os de desacue do o duda. E a común
pa a los so is as acompaña sus enseñanzas de comen a ios de ex os an i-
guos, algo que Sóc a es ambién echazaba po la imposibilidad de p egun-
a a los au o es po el signi icado de dichos ex os. En es e aspec o, lo que
es á cla o es que Sóc a es apos a ía po una educación más dinámica, en la
que an o educado como educando ienen un papel undamen al y ac i o a
la ho a de la adquisición de los sabe es. Una o mación que se ex ende ía
du an e oda la ida del indi iduo.
Hemos is o cómo Sóc a es pone de pun o de pa ida en el p oceso de en-
señanza el asumi po pa e del alumno su p opia igno ancia. A a és de
un mé odo basado en la i onía, que conduce, según Sóc a es, a que el
alumno ea que las ideas c eídas has a aho a e an e óneas, es e se da á
cuen a de su p opia igno ancia. Dicho mé odo, en boca del Sóc a es ex-
pues o po Pla ón, es i al po que ayuda á a busca y ene « […] una mejo
disposición de espí i u en elación con la cosa que igno a» (Pla ón, 1981, p.
448). Sin emba go, es o no signi ica que el maes o sea el conocedo de la
e dad y se la es é imponiendo al alumno; el maes o en cues ión es un guía
pa a que el alumno descub a una ce eza p opia, se conozca a sí mismo y
pueda ex e io iza dicha ce eza, la cual se á ú il pa a consegui una e dad
sob e los concep os o de iniciones uni e sales más sólida. Resul a pa adó-
jico como Sóc a es cuya ase es ella es «solo sé que no se nada», puede
habla de una e dad obje i a y uni e sal. Es o se explica ía a a és de la
- 161 -
alumnos pa a cumpli las me as y obje i os es ipulados, que el gobie no en
cues ión solici a. Es o gene a compe encia no solo den o del p opio país
sino de o ma in e nacional, po ejemplo, a a és de p og amas de e alua-
ción de es udian es ales como el In o me PISA (OCDE 20015). Es os aná-
lisis acos umb an a se cuan i a i os, lo cual deja a un lado la conside ación
de aspec os educa i os undamen ales como la imaginación, la capacidad
de análisis, la e lexión, el ap endizaje adqui ido o la capacidad c í ica, que
no son suscep ibles de medi se cuan i a i amen e.
Pa a supe a es os escollos educa i os que dejan de lado la educación con-
o me al pensamien o c í ico, Nussbaum p opone u iliza el mé odo soc á-
ico aplicado sob e odo a las Humanidades po su ampli ud de mi as
(Nussbaum, 2005). Así p opond á cua o ca ac e ís icas que, pa a ella, la
educación debe ía posee :
-Es pa a odos los se es humanos. Pa imos de la idea soc á ica de que
pa a el homb e la ida no ale la pena si no se examina. Es necesa io
algún ipo de enseñanza c í ica y ilosó ica, pues implica la ealización del
suje o.
-Debe adap a se a las ci cuns ancias y al con ex o del alumno. La edu-
cación soc á ica uel e ac i a el alma de cada indi iduo y, po ende, se
lle a a cabo de mane a muy pe sonal. Hay que oma en cuen a la si ua-
ción del es udian e, sus conocimien os y c eencias, pa a que alcance la
in ospección y la libe ad in elec ual.
-Debe se plu alis a, es deci , a en a a una di e sidad de no mas y a-
diciones. El alumno debe ‘despe a ’ de mane a e icaz. Pa a ello, hay que
log a que ealice las cosas de dis in o modo al que siemp e lo hace, sob e
odo en á eas donde c eía que sus mé odos pe sonales e an neu ales,
necesa ios y na u ales. Al compa a sociedades pa a obse a el modo en
que és as han con ibuido al bienes a se consegui á la indagación soc á-
ica y la plu alidad.
-Requie e ga an iza que los lib os no se ans o men en au o idades.
Hay que e i a la conside ación de que los ex os son ob as maes as que
deben segui se al pie de la le a, como a i man los conse ado es. Los
lib os deben posee la capacidad de a ae la a ención del lec o , despe -
a en él cie a sensibilidad y una e dade a ac i idad acional que se
adap e a las necesidades ac uales y si uacionales del alumno. Aunque
sean aliosos eco da o ios de dis in os a gumen os, los ex os académi-
cos pueden se monó onos. No se les debe e como incues ionables po -
que son p opensos a daña el conocimien o del es udian e (Nussbaum
2005, pp. 52 - 57).
El mé odo soc á ico se á un mé odo po an o álido y muy ú il pa a la ea-
lización pe sonal de odos los se es humanos. Sin emba go, no po ello debe
se es á ico, sino que debe á adap a se a cada pe sona y po ello a cada cul-
u a. Po es o hab ía in ini os mé odos que espe asen las subje i idades
- 168 -
indi iduales adap ándose a cada cul u a. Aquí podemos e como la de-
manda de un plu alismo cul u al en educación, hace que Nussbaum se se-
pa e de cie os con enidos educa i os soc á icos, como po ejemplo la exis-
encia de una e dad uni e sal alcanzable pa a odos. Po ello es a pe se-
gui á lo que pod íamos denomina como una polí ica de mínimos educa-
i a. Po ello, al y como a i ma Nussbaum, es de i al impo ancia deja
cla o en los alumnos que exis en di e sas cul u as y que ninguna es más
álida que o as y mucho menos po el simple hecho de que sea la p opia.
Según conside o, y siguiendo a Nussbaum, es una labo de g an impo an-
cia si que emos mejo a la educación, soca a el e nocen ismo que la ma-
yo ía de los indi iduos poseemos (lo cual pod ía de e mina se como una
o ma de au ode ensa y ea i mación p opia) lo cual pod ía se uno de los
p ime os pasos a alcanza en el alumnado. Es deci , asumi nues a p opia
igno ancia con espec o a lo que c eemos, pues la impo ancia de la duda es
c ucial. Como a i ma Nussbaum, cuando se duda se cues iona y se in es iga
pa a descub i la e dad (Nussbaum 2006, p. 114). El mé odo soc á ico,
como sabemos, iene como ca ac e ís ica p incipal el cues ionamien o de
las c eencias has a en onces asumidas como cie as po pa e del alumno.
Es o implica que debe se pe sonal, ya que cada indi iduo iene unas c een-
cias p ees ablecidas que dependen de di e en es a iables como la o ma-
ción, el con ex o cul u al, la expe iencia, el ambien e amilia ... Es a p e-
misa, aunque pa ece que complica la aplicación de la me odología soc á ica
en el aula, ealmen e se complemen a adecuadamen e con su pues a en
p ác ica. El p o eso no acompaña a cada alumno indi idualmen e; de he-
cho, es o se ía imposible po iempo y ecu sos (al menos en la educación
pública de casi la o alidad de los países) y ealmen e como podemos com-
p oba en los diálogos de Pla ón ni siquie a el p opio Sóc a es hacia diálo-
gos solo con un indi iduo. Con es o no quie o deci que no exis a una edu-
cación indi idual ú il y álida que se pueda se i de es as me odologías, lo
que ocu e es que en al caso dicha educación debe ía de da se en luga es
con mucha can idad de educado es y muy poca de educandos, o en una so-
ciedad donde la educación pública u iese una g an can idad de ecu sos.
El p o eso en las clases de me odología mayéu ica expond á cie as cues-
iones que se adap asen y si iesen pa a e lexiona den o de la cul u a y
adiciones gene ales de los alumnos. T as es o, los alumnos indi idual-
men e, después de habe cues ionado cie as c eencias compa idas, e le-
xiona án y pod án ya po sí mismos, sin la necesidad de la o ien ación del
p o eso y a a és de la libe ad in elec ual, eplan ea se sus p opias dudas
de ca ác e pe sonal.
Po úl imo, conside o esencial abandona esa cos umb e so ís ica y pos e-
io men e medie al de u iliza los ex os pa a la asmisión del sabe . A pe-
sa de que los lib os son ú iles y sin ellos y con la can idad de alumnado que
- 169 -
con o ma el aula se ía misión imposible asmi i los conocimien os exigi-
dos, es a ea del p o eso u iliza o as me odologías que puedan a ae la
a ención del alumno con mayo acilidad. Es necesa io des aca que ni o-
dos los lib os de ex o son iguales y caen bajo es a consigna, ni odas las
escuelas e ins i u os en la ac ualidad u ilizan lib os de ex o pa a ansmi i
los conocimien os. A a és de écnicas de inno ación educa i as muchos
p o eso es los elegan po o as o mas más c ea i as de da sus clases a
a és de mé odos de enseñanza ac i a (González 2014). Pe o los lib os y
ex os no ienen solo el p oblema de su al a de a ac i o sino ambién de
su au o idad sapiencial. Hemos gene ado una se ie de dogmas con espec o
a que cualquie cosa que es é esc i a y publicada posee una e dad casi in-
cues ionable, lo cual a ec a sob e odo a los es udian es y que ambién se
p oduce a a és de o os medios de ansmisión y comunicación de sabe-
es. Además, de acue do con Sac is án los lib os de ex o hacen que la au-
onomía del p o eso a la ho a de da clases se ea me mada:
La compe encia p o esional de desa olla el cu ículum, en p incipio
una de las a ibuciones genuinas del p o eso , la compa en cuando
no la monopolizan los mecanismos de p oducción de ma e iales que
hay de ás de un núme o educido de i mas come ciales.» (Sac is án
1988, p. 185).
En muchas ocasiones los lib os de ex o, al eni es ipulados y ma cados
desde a iba, hacen que los p o eso es pie dan libe ad de elección a la ho a
de da sus clases y que los alumnos ampoco se puedan bene icia de posi-
bles inno aciones educa i as:
El p o eso puede u iliza como ayuda muchos ecu sos que sien e nece-
sa ios, pe o la dependencia de los medios es uc u ado es de la
p ác ica es un mo i o de descuali icación écnica en su ac uación
p o esional....Es, en de ini i a, lo que ocu e con los p opios lib os de
ex o: no son solamen e ecu sos pa a se usados po el p o eso y los
alumnos, sino que pasan a se los e dade os e eb ado es de la p ác ica
pedagógica» (Sac is án 1988, p. 187).
Sin emba go, un g an p oblema en los colegios e ins i u os es que los es u-
dian es es án an acos umb ados a ecibi in o mación a a és de los li-
b os, mas ica la, egu gi a la y escupi la en los exámenes con consen i-
mien o y sa is acción del p o eso que ni siquie a se plan ean que esa in o -
mación sea álida o c ucial o no. De es a mane a, se c ean indi iduos dóci-
les que no se p eocupan en duda ace ca de lo que se les o ece, educados
pa a ac ua y obedece las no mas que el mando supe io les es ablece. El
p oblema eside en que un alumno puede conclui (y de hecho suele ha-
ce lo) las enseñanzas medias sin ene una opinión c í ica sob e la mayo ía
de las cosas que ha es udiado, po no habla de que la mayo pa e de los
conocimien os adqui idos, al no habe sido e lexionados y asen ados, se
hab án es umado en un escaso pe iodo de iempo.
- 170 -
6. Conclusión
Conclui é ei indicando que no es solo ú il, sino necesa ia la me odología
soc á ica en las aulas, aunque no se aplique o almen e y en odas las ma e-
ias, in oduci la en la medida de lo posible pod ía se al amen e a o able
pa a la capacidad de análisis del alumnado en el ámbi o académico, pe o
ambién pa a una mayo y mejo e lexión, libe ad pe sonal y cí ica. En
é minos gene ales, es i al la necesidad de llama la a ención sob e el me-
nes e de inco po a a las aulas écnicas simila es a la soc á ica, que abo-
guen po la consecución de un pensamien o c í ico po pa e del alumnado.
Es as écnicas, po supues o, no p e enden desbanca a oda la me odología
ac ual, pues se ían suscep ibles de combina se con ella. En de ini i a, se
ase e a es que la escuela debe de se epensada y sus obje i os econduci-
dos del u ili a ismo a la pe spec i a c í ica, y se p opone una posible ía
pa a hace lo (po supues o no la única), ecupe ando la sabidu ía de pa e
del pensamien o clásico.
- 171 -
Re e encias bibliog á icas
A a ia, C. E. R. (2011). É ica p o esional docen e: un comp omiso peda-
gógico humanís ico. Re is a Humanidades: Re is a de la Escuela
de Es udios Gene ales, 1(1), 7.
Fe a e Mo a, J. (1994). Dicciona io de iloso ía, omo I. A iel, Ba ce-
lona.
González, R. D. M. (2014). Ap endizaje po descub imien o, enseñanza ac-
i a y geoin o mación: hacia una didác ica de la geog a ía inno a-
do a. Didác ica geog á ica, (14), 17-36.
Heidegge , M. (2005). Se Y Tiempo ( us ica). Edi o ial uni e si a ia.
Jaege , W. (1945). Paideia: los ideales de la cul u a g iega. Fondo de cul-
u a económica.
Kan , I. (1995). ¿ Qué signi ica o ien a se en el pensamien o?. Uni e si-
dad Complu ense, Facul ad de Filoso ía.
Manco da, Ma io Alighie o (1987). His o ia de la Educación I. De la An i-
güedad al 1500. México: Siglo XXI.
Nussbaum, M. (2005), El cul i o de la humanidad: una de ensa clásica
de la e o ma en la educación libe al, Ba celona, Ediciones Pai-
dós Ibé ica, S.A.
Nussbaum, M. (2006). El ocul amien o de lo humano: epugnancia, e -
güenza y ley (Vol. 77). Buenos Ai es, Ka z Edi o es.
Nussbaum, M. (2010), Sin ines de luc o. Po qué la democ acia necesi a
de las humanidades, Mad id, Ka z Edi o es.
OCDE (2015). In o me PISA. Recupe ado de
h ps://www.oecd.o g/pisa/pisa-2015- esul s-in- ocus-ESP.pd
Pla ón (1986). Fed o (T ad. de Emilio Lledó Iñigo). Mad id, G edos.
Pla ón (1871). Apología de Sóc a es (Edición de Pa icio Azcá a e) Pla ón,
Ob as comple as, omo I. Mad id, España. Recupe ado de
h p://www. iloso ia.o g/cla/pla/img/az 01043.pd
Pla ón (1981). Menón o de la Vi ud (P. Sama anch, T ad.). Pla ón, Ob as
Comple as. Mad id, España: aguila s.a ediciones.
Polo Blanco, J. (2018). La educación como he amien a de comba e: de
Sóc a es a Paulo F ei e. A e é, 30(1), 163-188. Recupe ado de
h p://www.scielo.o g.pe/pd /a e e/ 30n1/a08 30n1.pd
- 172 -
P udencio, J. J. B. (2009). Ma ha Nussbaum, Pe e Euben y la educación
soc á ica pa a la ciudadanía1 Ma ha Nussbaum, Pe e Euben and
Soc a ic educa ion o ci izenship. Re is a de educación. Recupe-
ado de h p://www. e is aeducacion.educa-
cion.es/ e350/ e350_17.pd
Sabine, G. H., Tho son, T. L., & He e o, V. (1945). His o ia de la eo ía
polí ica (Vol. 3). México: Fondo de Cul u a Económica.
Sus ae a, P. N., & Jul e, I. S. (2014). Las mo i aciones de la elección de ca-
e a po los es udian es uni e si a ios. Re is a de Sociología de
la Educación-RASE, 7(1), 61-81.
Vlas os, G. (1991) Soc a es: i onis and mo al philosophe . Co nell Uni-
e si y P ess: I haca.
- 173 -