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La re-habilitación como estrategia de “decrecimiento”; la actuación sobre el “patrimonio”: re-pensamiento, re-utilización y re-generación… ¿sostenibles? La disolución de la Arquitectura

Abstract

Dado el momento socio-histórico, nos planteamos si no sería conveniente hacer desaparecer la Arquitectura, tal como hasta ahora la hemos concebido; al menos, disolverla -o diluirla- junto con el resto de elementos que conforman el torbellino de cambio (=crisis) en cuyo ojo andamos sumidos. Si la única actitud defendible es aquella que propugna un decrecimiento sostenido (y por tanto sostenible), se deduce que como consecuencia de ese proceso jibarizador, debiera llegar el momento en el que el decrecimiento fuera tal que directamente desembocara en la desaparición, tanto del sujeto (arquitecto) como de la disciplina. Si hasta hace poco, “lo más sostenible” era no aumentar la entropía del mundo sino, a lo sumo, intervenir sobre lo ya edificado (el patrimonio existente), re-pensándolo, reutilizándolo, re-habilitándolo…, ahora quizá haya que complementar dicha postura, con una actitud conducente al entendimiento de la práctica arquitectónica como disciplina más social y humanística, extrayendo de ella lo esencial, lo portátil: aquello que cupiera en una simple caja de herramientas o maletín transportable (que contendría lo imprescindible para que permitiera cargar con él y sirviera tanto para para atajar situaciones límite como cotidianas). Si los arquitectos hemos de sobrevivir en este campo acotado por límites indefinidos y escasez evidente, habremos de re-inventarnos. Si, definitivamente, tras este vórtice brutal, no fuera posible la re-aparición en estas condiciones extremas, estaríamos abocados a la des-aparición. Si lo antedicho conlleva que haya de existir la Arquitectura sin arquitectos… que así sea.

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La re-habilitación como estrategia de “decrecimiento”; la actuación sobre el “patrimonio”: re-pensamiento, re-utilización y re-generación… ¿sostenibles? La disolución de la Arquitectura

Author: Herrera-Limones, Rafael; Parra Boyero, C.
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f4f46308-4d95-44dd-b68c-77af5cedbbd1/download
LA RE-HABILITACIÓN COMO ESTRATEGIA DE “DECRECIMIENTO”; LA
ACTUACIÓN SOBRE EL “PATRIMONIO”: RE-PENSAMIENTO, RE-UTILIZACIÓN
Y RE-GENERACIÓN…¿SOSTENIBLES? LA DISOLUCIÓN DE LA
ARQUITECTURA.
1He e a Limones, R., 2Pa a Boye o, C.
1Depa amen o Cons ucciones A qui ec ónicas I de la E.T.S. de A qui ec u a,
Uni e sidad de Se illa. A d. Reina Me cedes, 2
+ Es udio de a qui ec u a epublica_dm
2P o eso Mas e de A qui ec u a Sos enible de la Uni e sidad In e nacional de
Andalucia.
+ Es udio de a qui ec u a epublica_dm
1[email p o ec ed], 2[email p o ec ed]
RESUMEN
Dado el momen o socio-his ó ico, nos plan eamos si no se ía con enien e hace
desapa ece la A qui ec u a, al como has a aho a la hemos concebido; al menos, disol e la
-o dilui la- jun o con el es o de elemen os que con o man el o bellino de cambio (=c isis) en
cuyo ojo andamos sumidos.
Si la única ac i ud de endible es aquella que p opugna un dec ecimien o sos enido (y po
an o sos enible), se deduce que como consecuencia de ese p oceso jiba izado , debie a
llega el momen o en el que el dec ecimien o ue a al que di ec amen e desemboca a en la
desapa ición, an o del suje o (a qui ec o) como de la disciplina.
Si has a hace poco, “lo más sos enible” e a no aumen a la en opía del mundo sino, a lo
sumo, in e eni sob e lo ya edi icado (el pa imonio exis en e), e-pensándolo, e-
u ilizándolo, e-habili ándolo…, aho a quizá haya que complemen a dicha pos u a, con una
ac i ud conducen e al en endimien o de la p ác ica a qui ec ónica como disciplina más social
y humanís ica, ex ayendo de ella lo esencial, lo po á il: aquello que cupie a en una simple
caja de he amien as o male ín anspo able (que con end ía lo imp escindible pa a que
pe mi ie a ca ga con él y si ie a an o pa a pa a a aja si uaciones lími e como co idianas).
Si los a qui ec os hemos de sob e i i en es e campo aco ado po lími es inde inidos y
escasez e iden e, hab emos de e-in en a nos.
Si, de ini i amen e, as es e ó ice b u al, no ue a posible la e-apa ición en es as
condiciones ex emas, es a íamos abocados a la des-apa ición.
Si lo an edicho conlle a que haya de exis i la A qui ec u a sin a qui ec os… que así sea.
Keywo ds: c isis, dec ecimien o, disolución, e-pensamien o, a qui ec u a
1.- In oducción: Hace escasamen e un año, en el ma co del 1e . Cong eso
Nacional de Cons ucción sos enible y soluciones eco-e icien es, comenzábamos la
disquisición a gumen al con la siguien e pue ilidad u ob iedad lag an e:
La ARQUITECTURA debe nace como la solución idónea que el LUGAR
(en su doble acepción LOCUS1 + SITUS2) nos dic a, en una a en a
obse ación del si io y las expe iencias p eceden es.
Concebi la A qui ec u a a endiendo a los ac o es de “con o no” es lo
que se iene llamando, desde la celeb ación del Cong eso de la UIA de
Chicago3, ARQUITECTURA SOSTENIBLE.
A pesa de lo e iden e de las ase e aciones p eceden es, nos pa eció opo uno
ex ae dichas ideas, al cons i ui el p ime o de una se ie de encuen os en o no a la
a qui ec u a, la cons ucción, el ambien e, la sos enibilidad… que emp endían
camino en la segunda década del siglo XXI, en pleno p oceso de c isis. Lo ex año
es que no se hubie an celeb ado décadas an es, en el ámbi o de la e ce a Escuela
de A qui ec u a más e e ana del país…
A deci e dad, sí u ie on luga , hace ap oximadamen e un lus o, las “1as.
Jo nadas sob e A qui ec u a Sos enible” que, a la pos e, acaba on siendo las
“úl imas”, dado el ca ác e belicoso y poco co ec o polí icamen e que inalmen e
oma on, al p e ende analiza con luz y aquíg a os las ac uaciones poco
a o unadas que desde el pun o de is a e i o ial se enían p oduciendo en el
en o no del á ea me opoli ana de Se illa. La in ención, pienso, e a alabable pe o…
se nos ue de las manos.
El pode encon a nos aho a, de nue o, en es e ma co discu si o e idencia, po una
pa e, que el diseño de las p esen es jo nadas es equilib ado y se cen a en
cues iones “aba cables”; po o a pa e, ambién iene a pone de mani ies o que
inme sos como es amos en un p oceso de cambio (o sea, de c isis), hemos de
p es a si cabe más a ención a las azones que pueden acaba con la ida en
nues o plane a (al menos con el ipo de ida que ac ualmen e dis u amos)…y sin
emba go, no abundan ce ámenes cien í ico- eó icos en los que se pos ule el cambio
de pun o de is a hacia el hecho a qui ec ónico4.
Du an e es e ela i amen e co o lapso de iempo -en o no a un año-, las
condiciones o ac o es de “con o no” han mu ado. Han cambiado an b u almen e
que, de hecho, nadie podía imagina en onces que as es e pe iodo, no sólo no nos
encon a íamos algo mejo , sino que los isos de cambio es u ie an an lejanos.
Dicho de o a mane a: as las ebeliones á abes, el desas e nuclea de Japón, el
escándalo inancie o y sexual del F.M.I. (ejempli icado po el pa e ismo de
Dominique S auss-Kahn), el de umbe de las economías eu opeas más ágiles,
e c., pensamos que habíamos ocado ondo.
1Comp ende los ac o es cul u ales e his ó icos.
2Hace e e encia a los ac o es climá icos y al en o no ísico.
3 El concep o “sos enible” (o “sus en able”), aplicado a la a qui ec u a, se implemen a de ac o en las Ac as del
Cong eso de la UIA en Chicago, en el año 1993.
4 Véanse po ejemplo los ecien es Cong esos de Salamanca y Lisboa, en 2012.
También en nues o campo, la a qui ec u a, no podíamos e ocede ni un milíme o
más: e a imposible que hubie a menos enca gos, menos p oyec os. Si ue a así, la
economía ( an o la del país como la nues a p opia) se ace ca ía a la quieb a; sin
in e sión no hay abajo; sin ob as no se c ea empleo ni se mue e la economía…
Pues sí. Como eza la amosa sen encia: “ odo es suscep ible de empeo a ”:
aquellos abajos que nos pa ecían “excepcionales” po su idiosinc asia “ ipo c isis”,
hoy nos lo pa ecen po e osímiles.
Fig.1, 2 y 3 ”Re-u ilización de Lonja municipal de Puen e Genil, Có doba, pa a
Espacio de la C eación Jo en. A q.:es udio epublica_dm”
Aquella a qui ec u a que se cons uía as un p oceso de compe ición en concu sos
limpios –y abundan es-, con pos e io enca go, p o isión de ondos, edacción de
p oyec o y subsiguien e enca go de di ección de las ob as… hoy es ancamen e
mino i a ia.
Fig. 4 ”Piscinas cubie as en Dú cal, G anada. Jun a de Andalucía. Alzado Su
día/noche. A q.:es udio epublica_dm”
Fig.5 “Es udio ene gé ico / de iluminación na u al en piscinas cubie as en Dú cal,
G anada. Jun a de Andalucía. A q.:es udio epublica_dm”
Tan sólo abundan los enca gos de pseudo-p oyec os sob e en elequias poco
de inidas, o las di ecciones de ob as con documen ación écnica p oducida en un
p oceso an e io a la apa ición en escena del equipo di ec o . En g an pa e de los
casos, el papel del a qui ec o linda más con el campo de la asis encia social que con
el del a e o la ingenie ía ci il.
Fig.6 y 7 “Asis encia écnica pa a la di ección de ob a y aseso amien o p oyec ual
complemen a io de piscinas cubie as municipales, con es uc u a p eexis en e.
A q. Municipales + es udio epublica_dm”
Además, de mane a cuasi inen endible, el obje o úl imo de la ac uación no es an o
la cons ucción de un a e ac o más o menos a qui ec ónico, sino que median e el
p oceso de ob a, se emplee a un núme o mayo de mano de ob a (sin impo a
excesi amen e si son o no cuali icados, o si el empleo de écnicas de coo dinación
modula , p e ab icación, e c., b illan po su ausencia).
En de ini i a, si hemos de dilui nos y mezcla nos, hagámoslo.
Si la única ac i ud de endible es aquella que p opugna un dec ecimien o sos enido (y
po an o sos enible), se deduce que como consecuencia de ese p oceso jiba izado ,
debie a llega el momen o en el que el dec ecimien o ue a al que di ec amen e
desemboca a en la desapa ición, an o del suje o (a qui ec o) como de la disciplina.
Si has a hace poco, “lo más sos enible” e a no aumen a la en opía del mundo sino,
a lo sumo, in e eni sob e lo ya edi icado (el pa imonio exis en e), e-pensándolo,
e-u ilizándolo, e-habili ándolo…, aho a quizá haya que complemen a dicha
pos u a, con una ac i ud conducen e al en endimien o de la p ác ica a qui ec ónica
como disciplina más social y humanís ica, ex ayendo de ella lo esencial, lo po á il:
aquello que cupie a en una simple caja de he amien as o male ín anspo able (que
con end ía lo imp escindible pa a que pe mi ie a ca ga con él y si ie a an o pa a
pa a a aja si uaciones lími e como co idianas).
Si los a qui ec os hemos de sob e i i en es e campo aco ado po lími es inde inidos
y escasez e iden e, hab emos de e-in en a nos.

Fig.8 ”Sus i ución de edi icio de aulas de in an il, en colegio público en e
mediane as. Es ado inicial. A q.: es udio epublica_dm”
Fig.9 y 10 ”Sus i ución de edi icio de aulas de in an il, en colegio público en e
mediane as. C oquis de p oyec o. A q.: es udio epublica_dm”
Fig.11 y 12 ” P oyec o –sin di ección de ob as- del Colegio Almudena G andes en
Tea inos, Málaga. Inaugu ación con la p esencia de la esc i o a.
A q.: es udio epublica_dm”
Fig.13 “Repa ación pa ológica y ehabili ación ene gé ica de gua de ía en
balua e cos e o de Cádiz. A q.: es udio epublica_dm”
Si, de ini i amen e, as es e ó ice b u al, no ue a posible la e-apa ición en es as
condiciones ex emas, es a íamos abocados a la des-apa ición.
Si lo an edicho conlle a que haya de exis i la A qui ec u a sin a qui ec os…que así
sea.
Ya hace iempo que se iene p opugnando la desapa ición de los esc i o es, sin que
ello conlle e necesa iamen e la ex inción de la li e a u a; po an o el símil nos
esul a álido:
Paseábamos po la llamada alameda del in del mundo, un melancólico
sende o jun o al cas illo de Mon aigne, cuando me p egun a on:
- ¿De dónde iene u pasión po desapa ece ?
Mi acompañan e deseaba sabe de dónde enía esa idea de desapa ece que
an o anunciaba yo en esc i os y en e is as, pe o que no acababa nunca de
lle a a la p ác ica. La p egun a me cogió más bien desp e enido, pues andaba
en ese momen o dis aído pensando absu damen e en un gol que había
ma cado Pelé en el emo o Mundial de ú bol de Suecia. Así que no escuché
bien del odo la p egun a y pedí que me la epi ie an.
- Pues no sé – e miné al poco a o con es ando-, igno o de dónde iene, pe o
sospecho que pa adójicamen e oda esa pasión po desapa ece , odas esas
en a i as, llamémoslas suicidas, son a su ez in en os de a i mación de mi yo.
[…]
[…]En Walse pensaba yo a menudo. Me gus aba la i onía sec e a de su es ilo
y su p emoni o ia in uición de que la es upidez iba a a anza ya impa able en el
mundo occiden al. Me in igaba la g an o iginalidad de sus elaciones con el
mundo de la conciencia. Y siemp e había encon ado in elices pe o muy bellos
sus melancólicos paseos al ededo del manicomio de He isau, donde,
emedando el des ino de Hölde in, es u o in e nado du an e ein i és años,
has a el inal de sus días. Desde que en a a en el manicomio de He isau has a
que mu ió, no había esc i o una sóla línea, se había apa ado adicalmen e de
la li e a u a. […]
[…]En Walse , el disc e o p íncipe de la sección angélica de los esc i o es,
pensaba yo a menudo. Y hacía ya años que e a mi hé oe mo al. Admi aba de
él la ex ema epugnancia que le p oducía odo ipo de pode y su emp ana
enuncia a oda espe anza de éxi o, de g andeza. Admi aba su ex aña
decisión de que e se como odo el mundo cuando en ealidad no podía se
igual a nadie, po que no deseaba se nadie, y eso e a algo que sin duda le
di icul aba aún más que e se como odo el mundo. Admi aba y en idiaba esa
calig a ía suya que, en el úl imo pe iodo de su ac i idad li e a ia (cuando se
olcó en esos ex os de le a minúscula conocidos como mic og amas), se
había ido haciendo cada ez más pequeña y le había lle ado a sus i ui el azo
de la pluma po el del lápiz, po que sen ía que és e se encon aba <más ce ca
de la desapa ición, del eclipse>. Admi aba y en idiaba su len o pe o i me
deslizamien o hacia el silencio. […] 5
5 Ex aído de “Doc o Pasa en o” de En ique Vila-Ma as, 2005 (edi o ial Anag ama, 2005); del capí ulo I:
La desapa ición del suje o.
Y ahondando en la cues ión:
Las huellas que Robe Walse dejó en su ida ue on an le es que casi se han
disipado. Al menos desde su eg eso a Suiza en la p ima e a de 1913, y en
ealidad, cla amen e, desde el p incipio, sólo es u o unido al mundo de la o ma
más ugaz. En ninguna pa e pudo es ablece se, nunca u o la más mínima
posesión. No u o casa jamás, ni una i ienda du ade a, ni un solo mueble y,
en su gua da opa, en el mejo de los casos, un aje bueno y o o menos
bueno. De lo que necesi a un esc i o pa a eje ce su o icio no enía casi nada
que pudie a llama p opio. Lib os no poseía, según c eo; ni siquie a los que él
había esc i o. Los que leía e an siemp e p es ados. […] 6
En de ini i a, si nues a disolución, p o oca la desapa ición disc e a de la
“A qui ec u a” en e a la “a qui ec u a” llana, del usua io, po á il, lige a… bien enido
sea.
Po que en ealidad, quien ealmen e, ha de in e esa nos especialmen e es el
USUARIO en e a la sociedad: “cómo sien e la ciudad, o la a qui ec u a en la que
i e”. “És a” (el con enedo del habi a , el con enedo de pe sonas) ealmen e se á
SOSTENIBLE, si “ellos” (los usua ios) es án bien sos enidos en la “a mós e a
senso ial” que se ha c eado a su ededo y, po supues o… si odo aquello unciona
y esul a mínimamen e con o able y económico de man ene …
Fig.14 “Re-pensamien o de uina/a ma io empo ado en Guadalcanal, Se illa.
Es ado inicial de uina. A q.: es udio epublica_dm”
6 Ex aído de “El pasean e soli a io. En ecue do de Robe Walse ” de W. G. Sebald, 1988. (ediciones Si uela, 2007);
del inicio del lib o.