scieee Science in your language
[es] (orig)

Los registros: perspectivas para su estudio

Read accessible full text

Los registros: perspectivas para su estudio

Author: Ostos Salcedo, María Pilar
Publisher: Promociones y Publicaciones Universitarias
Year: 2011
Source: https://idus.us.es/bitstreams/769a1755-b231-43c3-b7a4-942e6820cccd/download
1
LOS REGISTROS. PERSPECTIVAS PARA SU ESTUDIO*
Pila Os os Salcedo
Uni e sidad de Se illa
El Vocabula io de la Comisión In e nacional de Diplomá ica de ine el egis o
como el olumen en el que se p ocede a copia sucesi amen e, de mane a ín eg a o
esumida, los documen os, ca as o cuen as que se expiden1. Es a de inición nos se i á
de guía en es e plan eamien o gene al sob e las posibilidades de es udio de los egis os
desde la óp ica del his o iado del documen o, es deci , desde la Diplomá ica y desde
o as disciplinas elacionadas con ella. Tienen, como se p e ende pone de mani ies o,
un ex ao dina io po encial de posibilidades y con ienen una g an iqueza de da os e
in o mación de a iada na u aleza. No descub o nada si comienzo po señala que la
exis encia y conse ación de egis os cons i uye una uen e de incalculable alo pa a
abo da es udios de na u aleza muy di e sa y, de hecho, son gene almen e los
his o iado es los que han expu gado de mane a sis emá ica las miles de hojas que los
componen. Al exis i en es e mismo olumen es udios especí icos sob e egis os de
di e en es o icinas de expedición, que me eximen po lo demás de inclui una
po meno izada y exhaus i a bibliog a ía, oy a desg ana –desde una e lexión
pe sonal- di e en es aspec os o ca as de los egis os, como si de un p isma se a a a,
desde los que se puede abo da su es udio, o sob e la in o mación que pueden apo an
en elación con di e sas cues iones de Diplomá ica. Es deci , el obje i o de es a
apo ación es pone de elie e qué se puede ex ae de ellos y en ellos ace ca del hecho
documen al en su más amplio sen ido.
Pa ece lógico señala que den o de los egis os se debe es ablece una p ime a
di e enciación: los egis os de cancille ía po una pa e, y, po o a, los egis os
no a iales. En e los p ime os y según el ipo de cancille ía, se puede dis ingui a su ez
en e egis os de cancille ía eal, de cancille ía seño ial y los de cancille ía eclesiás ica,
a los que se pod ía suma la ealidad municipal.
* Es e abajo ha sido inanciado con ca go al P oyec o de In es igación de Excelencia de la Jun a de
Andalucía P07-HUM-02554, No a iado y documen ación no a ial de Andalucía.
1 Vocabulai e In e na ional de Diploma ique, nº 91, p. 38: “Un egis e es un olumen dans lequel on
p ocede à un en egis emen successi d’ac es, de le es, de comp es”.
2
En odos ellos, pe o sob e odo en los de cancille ía, se pod á ap ecia la
exis encia o no de lib os di e en es en unción de los ámbi os e i o iales, de los ipos
diplomá icos o según los con enidos de los documen os. En es e aspec o, la ealidad que
mues an los nume osos egis os de la Co ona de A agón es especialmen e e elado a,
pues a su an igüedad (mediados del s. XIII), se añade que ya en el s. XIV se dispusie on
se ies especiales pa a los nue os e i o ios inco po ados a la Co ona, como Mallo ca y
Ce deña, a los que después se ag ega on Sicilia y Nápoles; en 1419, los asun os
elacionados con el eino de Valencia ue on sepa ados en egis os especiales2.
En es a misma Co ona y desde inales del s. XIII empeza on a o ma se se ies
especí icas en unción del con enido de los documen os egis ados. En el comen a io
que hicie a Pe e Bene , allá po 1601, a las se ies de los egis os de Ped o IV, se dice
que es os son an os y an a iados que “llegan a cansa y di icul an encon a lo que se
busca”3. Po ejemplo -y po ci a las más conocidas-, las g acias, concesiones y
p i ilegios eales se copiaban en los egis os conocidos como G a ia um; las ó denes
de pago, en los de Peccuniae; los documen os co ien es de la adminis ación de
jus icia, emi idos a pe ición de pa es, se egis aban en los llamados Communium; y los
expedidos a ins ancia de la Co e, exen os del pago del de echo del sello, se asen aban
en los de Cu ie, es as dos úl imas se ies man enidas has a el s. XIX4. También se
pueden ci a los llamados egis os de las i mas y obligaciones de los no a ios de
c eación eal o egis os no a io um, que desde los años cen ales del s. XIV (1351) y
has a 1714 exis ían ambién en es a cancille ía, aunque según Albe o To a los
p ime os no pueden se conside ados como ales, ya que no copian documen os
emanados de la au o idad eal5. Caso di e en e ocu i á a pa i de 1397, al inicia se la
se ie de o os especí icos, de igual nomb e, pa a la copia de los documen os de
nomb amien os de no a ios. Dualidad que acaba á en el einado de Al onso V, a pa i
de 1441, con la usión de ambos egis os6. Se ies po con enidos ambién exis ían en la
cancille ía seño ial de P ades7.
2 Pa a la ealidad de la Co ona de A agón, id. en es e lib o el a ículo de A. To a.
3 Vid. P. BENET, La b újula. Guía del A chi o Real de Ba celona, p. 124.
4 Vid. B. CANELLAS – A. TORRA, Los egis os de la cancille ía de Al onso el Magnánimo, pp. 24-26.
5 Vid. A. TORRA FERNÁNDEZ, “Los egis os no a io um de la cancille ía eal a agonesa”, en Napoli
Nobilissima, XXXIII, III-VI (mayo-diciemb e, 1994), pp. 179-194.
6 Ibídem, p. 185.
7 Vid. M. ROMERO TALLAFIGO, La cancille ía de los Condes de P ades y Ribago za (1341-1414)
3
Si se uel e la mi ada hacia Cas illa, se puede señala que ya en las Pa idas (P.
III, 20, 4) se con emplaba una di e si icación de egis os, aunque algo gené ica y poco
p ecisa, pues no acla a si se e e ía al con enido de los documen os o al ipo
documen al: e agan egis a las ca as, cada una dellas en el egis o que le
con inie e. Poco iempo después y según las Co es de Valladolid de 1299, se
con empla la exis encia de egis os e i o iales, al menos pa a Cas illa y León, que
debían es a en manos de los no a ios mayo es de cada uno de los einos8. Pa ece lógico
deduci que en los o os dos einos, que ambién con aban con no a io mayo -el de
Toledo y el de Andalucía-, ocu iese lo mismo. Más adelan e, en 1329 y po el ex o de
unas Co es eunidas en Mad id en el einado de Al onso XI, se puede conclui que
había un egis o pa a los documen os en pe gamino y de me ced y o o pa a los
documen os en papel9. Con el paso de los años, en las Co es de To o de 1371, se
pe cibe o o c i e io de clasi icación: un egis o pa a las ca as de cáma a (de me ced y
de gobie no) y o o egis o pa a las de jus icia emi idas po los alcaldes10.
Asimismo y cuando la complejidad de la bu oc acia adminis a i a se ue
haciendo mayo en Cas illa, su gie on ins i uciones que, jun o con la capacidad de sella
los documen os que expedían, p e iamen e los egis aban en los llamados lib os del
sello. Asi ocu ía en las dos Chancille ías cas ellanas -Valladolid y G anada-, que
con aban con sus espec i os egis os del sello, según se puede ap ecia en los abajos
de Filemón A ibas11, Mª So e aña Ma ín Pos igo12 y Mª An onia Va ona13 pa a la de
Valladolid, o de Da id To es14 y E a Ma ín15 pa a la de G anada. A su ez, en ambas
8 Pa a la ealidad cas ellana medie al, id. en es e mismo lib o el a ículo de A. J. López Gu ié ez.
9 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), pp. 176-178.
10 Ibídem, p. 180.
11 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968 y 1969).
12 Vid. Mª S. MARTÍN POSTIGO, Cancille ía cas ellana de los Reyes Ca ólicos; "Regis ado mayo y
chancille del sello mayo en la cancille ía cas ellana de la segunda mi ad del siglo XVI"; His o ia del
A chi o de la Real Chancille ía de Valladolid; y Los p esiden es de la Real Chancille ía de Valladolid.
13 Vid. Mª A. VARONA GARCÍA, La Chancille ía de Valladolid en el einado de los Reyes Ca ólicos.
14 Vid. D. TORRES IBÁÑEZ, “Bases me ológicas pa a la eo ganización del A chi o de la Real Chancille ía
de G anada: La se ie Regis o Gene al del Sello”, La adminis ación de la jus icia en la His o ia de
España : Ac as de las III Jo nadas de Cas illa-La Mancha sob e in es igación en A chi os, Guadalaja a,
1999, pp. 395-410; “El A chi o en la Real Chancille ía de G anada en el siglo XVII. T adiciones y
no edades en un egis o eal de la Co ona cas ellana”, Cong eso In e nacional Andalucía Ba oca, ol.
4, Se illa, 2008, pp. 209-220.
15 Vid. E. MARTÍN LÓPEZ – S. ARIZTONDO AKARREGI, “Análisis documen al de la se ie Regis o de
P obanzas del A chi o de la Real Chancille ía de G anada”, La adminis ación de la jus icia en la
His o ia de España : Ac as de las III Jo nadas de Cas illa-La Mancha sob e in es igación en A chi os,
Guadalaja a, 1999, pp. 351-372.- E. MARTÍN LÓPEZ – C. PÉREZ MARTÍN, “El egis o del sello sec e o del
Real Acue do del Fondo de Chancille ía del A chi o de la Real Chancille ía de G anada”, Ac as de las I
Jo nadas de A chi os His ó icos en G anada, G anada, 1999.
4
se lle aba una cla a dis inción en e egis os de las ejecu o ias que despachaban los
oido es de las Audiencias y egis os de los documen os expedidos po la Chancille ía,
así como de los p i ilegios de o os o ganismos que se lle aban a sella allí con el sello
de plomo16. El Consejo de Indias con aba con su sello desde 1514, enca gándose de su
p ime egis o Lope de Conchillos, como señaló A ibas17 y más ecien emen e ha
pues o de mani ies o Ma ga i a Gómez18. Pa ece que los cedula ios cas ellanos, o
egis os de expedición como p e ie e designa los és a úl ima, ecogían básicamen e las
eales p o isiones y eales cédulas que expedía el Consejo enca gado de los asun os de
las Indias en nomb e del mona ca19. P on o se di e si ica ían a endiendo al c i e io de
di isión e i o ial de Audiencias y p o incias. Pe o ambién o os Consejos, como el de
Ó denes Mili a es, u ie on sus Regis os del Sello p opios y ello a pa i del siglo XVI.
Los p ime os han llegado muy incomple os20; algunos –de 1517- es aban en los ondos
del A chi o Judicial de Toledo y o os se conse an en el A chi o Gene al de
Simancas21.
En el ámbi o episcopal se puede menciona , po ejemplo, los egis os de
colaciones y los egis os de ac os comunes, en los que se asen aban espec i amen e las
colaciones, bene icios o dispensas que daba el obispo po una pa e, y, po o a, los
documen os expedidos po la cu ia, an o si se e e ían al gobie no de la diócesis como
al eje cicio seño ial de los obispos22. En la p ác ica no a ial, po úl imo, se puede
16 Vid. D. TORRES IBÁÑEZ, “El A chi o en la Real Chancille ía de G anada en el siglo XVII”, p. 7 y 21.
17 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), p. 189
18 Vid. M. GÓMEZ GÓMEZ, El sello y egis o de Indias. Imagen y ep esen ación.
19 Vid. M. GÓMEZ GÓMEZ, “Los lib os egis os del Consejo de Indias: una ap oximación a su es uc u a y
uso en el siglo XVIII.”
20 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), p. 199.
21 Vid. Mª J. ÁLVAREZ COCA, “Los ondos de las Ó denes Mili a es del A chi o His ó ico Nacional”, pp.
117-118.
22 Vid. el a ículo de M. CÁRCEL ORTÍ en es e mismo lib o y sus abajos: “Un egis o de colaciones de la
Cu ia Eclesiás ica Valen ina (1349-1350)”, Bole ín de la Sociedad Cas ellonense de Cul u a, LXVII
(1991), pp. 181-262; “No as de cancille ía en los egis os episcopales del obispo Hugo de Fenolle
(1348-1356)”, His o ia. Ins i uciones. Documen os, 19 (1992), pp. 133-147; Las asas de la cu ia
alen ina y el "g a is" en los egis os del obispo Hug de Llupià (1408-1425)”, Analec a Sac a
Ta aconensia, 72 (1999), pp. 55-108; “Un egis o de colaciones de Hug de Fenolle y Vidal de Blanes,
obispos de Valencia (1350-1359)”, Es udis Cas ellonencs, 9 (2000-2002), pp. 599-772; Un Fo mula i i
un egis e del bisbe de València En Jaume d’A agó (segle XIV), Valencia, 2005.- P. PUEYO COLOMINA,
“Ap oximación a una ipología documen al de los egis os de ac os comunes de la diócesis de Za agoza
du an e el a zobispado de Ped o de la Jugie”, A agón en la Edad Media. VIII. Al p o eso An onio Ubie o
A e a en homenaje Académico, Za agoza, 1989, pp. 523-536; “El egis o de ac os comunes del
a zobispo de Za agoza, Ped o de la Jugie (1346-1347), pp. 291-308.- J. ROSELLÓ LLITERAS, "Regis a
Colla ionum Ecclesie Maio icensis (S. XIV)", Fon es Re um Balea ium, I (1977), pp. 123-256; II (1978),
pp. 81-160, pp. 291-324, pp. 515-548; III (1979-1980), pp. 49-80; "Tipología documen al de las se ies de
egis os del A chi o Diocesano de Mallo ca", Homenaje a D. Jesús Ga cía Pas o . Biblio eca io,
Ba celona, 1986, pp. 119-136.
5
plan ea si cie os con enidos se egis aban o no en lib os di e en es, como pod ía
ocu i con los es amen os.
Veamos a con inuación di e en es posibilidades de es udio de los egis os y de
aspec os que pueden se analizados en ellos o sob e los que apo an signi ica i a
in o mación en elación con la Diplomá ica y ma e ias a ines.
1. Regis o como es imonio de una ase del p oceso de expedición de los documen os
En cancille ía egis a un documen o cons i uye una de las úl imas ases del
p oceso de elabo ación de los documen os, necesa ia e imp escindible, an es de
culmina el i e documen al. Po lo gene al, e a p e ia al sellado y es ecuen e
encon a en las uen es legales la p ohibición de ob a de o a mane a. Del mismo
modo, es habi ual localiza la palab a egis ada, ab e iada y gene almen e al do so o
bajo la plica de los documen os, acompañada muchas eces del nomb e del enca gado
de es a ase, es deci , del egis ado .
Si la in o mación exis en e en los p opios egis os lo pe mi e, se puede llega a
conoce la pe sona que había ansmi ido la o den de egis a el documen o. Po
ejemplo, en los de la Co ona de A agón el egis ado , an es de su nomb e, indicaba el
manda o del mona ca: dominus ex mandaui mihi. A naldo Fonolleda23. En Cas illa, en
las Co es de To o de 1371 se ap obó que el egis ado ano ase su nomb e en el egis o
y en los documen os que egis ase24, o den que ue ei e ada en sucesi as euniones de
Co es25.
En la p ác ica no a ial, el asien o en el egis o e a, asimismo, obligado y ello se
hacía an es de p ocede a elabo a el documen o que se en egaba a los in e esados. Así
lo es ablecie on desde el p incipio las Pa idas, cuando en la ley IX del í ulo 19 de la III
Pa ida se p ecep uaba que los esc ibanos públicos u ie an un lib o po egis o en el
que esc ibi las no as y después de ello se ha ían las ca as. Sob e es a cues ión,
ol ie on a o dena los Reyes Ca ólicos en la P agmá ica de Alcalá de Hena es de 1503,
cuando en su p ime a disposición se de e minó que los esc ibanos públicos u ie an un
23 Vid. B. CANELLAS – A. TORRA, Los egis os de la cancille ía de Al onso el Magnánimo, p. 45, lám. 13.
24 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), p. 180.
25 Co es de Valladolid de 1447.

6
lib o p o ocolo en el que se esc ibie an odas las no as de las esc i u as, si bien de o ma
di e en e a la p ác ica an e io , como se señala á algo más adelan e26.
No obs an e su egis ación, a eces los documen os no llegaban a su des ino,
po que po di e sos mo i os se cancelaban. Podía ocu i que los in e esados se nega an
a paga los de echos del sello, como demos ó M. Rome o en su es udio sob e los
egis os de la cancille ía de P ades27. O bien, que se ompie a el acue do en e dos
pa icula es po innecesa io o po di e encias en e ambos. En es os casos e a muy
no mal que los esponsables de los egis os añadie an alguna no a de cancelación e
incluso alguna señal: el us ici enue un p o iu e sigilli que ecogen los egis os de
P ades, o la ecuen e no a de non pasó exis en e en los egis os no a iales cas ellanos,
muchas eces acompañada de algunas líneas de anulación.
2. Regis o como es imonio de la expedición de los documen os
Es di ícil de e mina si se egis aban odos los documen os que expedía una
cancille ía, pues hab ía que hace un co ejo en los egis os con un núme o
ep esen a i o de los documen os que se conse an pa a llega a una decisión al
espec o. No pa ece ep esen a i o demos a que uno o más documen os no apa ecen
en los egis os de la época y, en odo caso, hab ía que in en a explica las azones de
ese inco ec o p ocede .
Con independencia de es a cues ión, qué duda cabe que la conse ación de los
egis os es una uen e de ex ao dina ia iabilidad ace ca de la p oducción documen al
de una o icina de expedición de e minada. Ello es especialmen e ele an e en caso de
ipos documen ales menos solemnes y, en consecuencia, con meno p obabilidad de que
hayan llegado has a nues os días; o bien, di igidos a pe sonas que po su condición
social y pe sonal no u ie on la p eocupación o necesidad de conse a sus p uebas
documen ales.
Es a cues ión se ap ecia sin di icul ad en el ámbi o no a ial, pues an e el no a io
acudían pe sonas de odo ipo y condición. No sólo p opie a ios y con cie o ni el
adquisi i o, que podían ene necesidad de plasma po esc i o cie as ac uaciones
comunes, como es a , do a el casamien o de una hija, comp a nue os bienes, a enda
26 Pa a la ealidad no a ial cas ellana, id. en es e mismo lib o el a ículo de J. de la Ob a Sie a.
27 Vid. M. ROMERO TALLAFIGO, La cancille ía de los Condes de P ades y Ribago za (1341-1414).
Talla igo
7
los que ya se poseía o nomb a a o a pe sona pa a se ep esen ado en cualquie
ci cuns ancia, po ci a los ac os más habi uales. En un egis o no a ial, además, se
puede e des ila a o os muchos humildes abajado es que conce aban un con a o de
abajo con un p opie a io pa a ealiza una de e minada aena ag ícola es acional, pa a
cul i a sus campos du an e cie o pe iodo de iempo o pa a aco da con un maes o el
ap endizaje de un o icio cualquie a. Ob iamen e, las esc i u as de es os con enidos, si es
que se hicie on en su momen o, no se suelen conse a , pues inalizado el iempo del
con a o no e a necesa ia su conse ación.
Po o a pa e, a eces se pueden inco po a cie as ano aciones o señales,
gene almen e en los má genes o den o de la inicial de cada documen o egis ado, que
in o man de la expedición eal de los documen os. Así, en la p ác ica no a ial cas ellana
medie al se solían aza una se ie de líneas de expedición28. Jun o a ellas, o
sus i uyéndolas ya en época mode na, se puede ap ecia ab e ia u as que esponden a
palab as ales como echo, leuado o sacado, que nos indican, asimismo, la en ega del
documen o a los in e esados. En egis os del sello de Indias se puede encon a la
ci cuns ancia de habe sido expedido po duplicado29. O as ano aciones pueden
e e i se a pos e io es expediciones de un mismo con enido, que po pé dida, de e io o u
o as causas ol ía a se solici ado a la en idad emiso a. En sus di e en es abajos sob e
la cancille ía ca alano-a agonesa, J. T enchs llama siemp e la a ención ace ca de las
di e sas achadu as que se pueden encon a en los egis os y el o igen de las mismas30.
In e esan es son las obse aciones que hacen Ampa o Mo eno, Mª José Oso io y Juan
de la Ob a espec o al úl imo egis o de co espondencia del Conde de Tendilla (1513-
1515), pues han cons a ado que algunas ca as no se egis aban, bien po que su
con enido ca eciese de impo ancia, bien po que in encionadamen e no se que ía que
queda a p ueba esc i a de ellas, añadiendo en la misma ca a que después de leída, ue a
des uida31.
Los egis os, po consiguien e, sean de cancille ía o de una o icina no a ial,
siemp e ayuda án a conoce mejo el p oceso de expedición de los documen os, pe o
28 Vid. J. BONO HUERTA, B e e in oducción a la Diplomá ica no a ial española (Pa e 1ª.), Se illa, 1990.
29 Vid. M. GÓMEZ GÓMEZ, El sello y egis o de Indias. Imagen y ep esen ación, p. 150.
30 Vid. po ejemplo Casa, Co e y Cancille ía de Ped o el G ande (1276-1285), Roma, 1991, pp. 146-
148.
31 Vid. Mª A. MORENO TRUJILLO – JUAN Mª DE LA OBRA SIERRA - Mª JOSÉ OSORIO PÉREZ, Esc ibi y
gobe na : El úl imo egis o de co espondencia del conde de Tendilla (1513-1515), G anada, 2007, p.
85.
8
además apo a án un olumen mayo de in o mación ace ca de la ac i idad ealizada
du an e el a co empo al que se desee analiza , ya que los documen os que se puedan
conse a siemp e se án en núme o muy in e io y, po lo gene al, es a án dispe sos po
di e en es depósi os a chi ís icos, lo cual hace más di ícil su localización, si es que
oda ía quedase es imonio de ellos.
3. Regis o como uen e de in o mación de la o ganización de la o icina de expedición y
de sus componen es
Si el egis o pe mi e conoce una de las úl imas ases del p oceso de elabo ación
de los documen os, como se acaba de señala , su análisis ambién apo a in o mación
ace ca de la o ganización de la o icina de expedición y de sus miemb os.
En una cancille ía, la e idencia de es e momen o de la génesis documen al que
p opo ciona la exis encia del egis o se comple a con los da os que puede da de los
esponsables de es a ase y de los o os pasos seguidos en su con ección. En p ime
luga , de la es uc u a u o ganig ama del o icio del egis o, comenzando po las
pe sonas enca gadas de egis a los documen os, ya que se hacía habi ual que i ma an
al pie de los asien os, como e lejan los egis os de la Co ona de A agón; nomb es que
se pod ían co eja con las i mas exis en es en los documen os expedidos y que suelen
omi i la ope ación de la que habían sido esponsables. Po ejemplo, en la cancille ía de
Ped o IV el Ce emonioso había ocho esc ibanos de egis o, pe o después ue on
educidos a seis, según señala a Se illano Colom en el es udio que hace años le
dedica a32.
En los documen os eales de la Co ona de Cas illa se ap ecia la i ma del
egis ado al menos desde el einado de Al onso X, si bien su i ma se implan a ía más
a díamen e -en 144733- y se ei e a ía en sucesi as ocasiones, como en las Co es de
Mad igal de 147634; en los egis os del sello de Indias, as el esumen del con enido se
añadía el nomb e del sec e a io del Consejo po donde se había expedido el
documen o35. De igual modo, los egis os pueden in o ma de la posible exis encia de
32 Vid. F. SEVILLANO COLOM, “Apun es pa a el es udio de la Cancille ía de Ped o IV el Ce emonioso”,
Anua io de his o ia del de echo español, 20 (1950), pp. 9 y 64.
33 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1969), p. 151.- Vid. Mª S. MARTÍN
POSTIGO, His o ia del A chi o de la Real Chancille ía de Valladolid, p. 65.
34 Casi odos los egis os de la Chancille ía de Valladolid desde 1486 ca ecen de i ma del egis ado
(Vid. Mª S. MARTÍN POSTIGO, His o ia del A chi o de la Real Chancille ía de Valladolid, p. 73)
35 Vid. M. GÓMEZ GÓMEZ, El sello y egis o de Indias. Imagen y ep esen ación, p. 150.
9
luga enien es, an habi ual al menos en Cas illa, y de los esc ibanos que ma e ializaban
la labo egis al.
Las en ajas que o ece la copia sis emá ica de documen os –como muy bien
saben los his o iado es de cualquie especialidad- se elacionan, en segundo luga , con
la posibilidad de ex ae da os de cualquie componen e de la cancille ía a los que
ue an des inados algunos de los con enidos allí inse os, amén de que se pudie a
encon a ano aciones especí icas ace ca del p ocedimien o y de las pe sonas que
in e inie on en él. Y aquí se pueden ci a los di e sos abajos de J. T enchs, en
soli a io o con la compañía de Juan Mª A agó o de Ra ael Conde, ace ca de las pe sonas
que abajaban en la cancille ía ca alano-a agonesa, muchos de ellos basados en un
exhaus i o examen de los egis os de es a Co ona. Po ejemplo, señalan que a pa i de
1341 al pie de cada ex o apa ece la i ma de los que habían in e enido en la génesis
del documen o, que podía habe sido el cancille , icecancille , p o ono a io u o o
o icial36.
En una o icina no a ial, las posibles i mas exis en es al pie de cada una de las
no as asen adas o bien algunos de los es igos que muchas eces se elacionan en los
asien os, dan una in o mación p ecisa y aliosa de las pe sonas que auxiliaban al no a io
en la labo de esc i u ación de los negocios y asun os que co idianamen e pasaban an e
él. Además, el análisis de las dis in as manos que gene almen e se encuen an en un
mismo lib o egis o pe mi e de e mina el núme o de esc ibanos que abajaban con el
i ula de la no a ía. Si se iene la sue e de conse a documen os expedidos po ese
mismo no a io o bien algún mundum o documen o en e las hojas del egis o, incluso se
pod ía iden i ica y da nomb e a los que abajaban de mane a habi ual con el esc ibano
público. Po ejemplo, en uno de los egis os más an iguos de Se illa -de 1441-, g acias
a la exis encia de cie os documen os y a que en Se illa se hacía, p ime o po cos umb e
y después po obligación, que dos esc ibanos del o icio i ma an al pie de cada una de
las no as, he podido dis ingui , as un examen paleog á ico, las dos manos p incipales
que esc ibie on en el egis o, sus nomb es e iden i ica lo hecho po cada uno37.
4. Regis o como memo ia de la ac i idad documen al de una ins i ución
36 Vid. J. TRENCHS– A. Mª ARAGÓ, Las cancille ías de la Co ona de A agón y Mallo ca desde Jaime I a la
mue e de Juan II, Za agoza, 1983, p. 63.
37 Vid. P. OSTOS SALCEDO, “Es udio”, Regis os no a iales de Se illa (1441-1442), Se illa, 2010, pp. 22-
24
16
an impo an e en Diplomá ica como la adición documen al. Legislación y p ác ica
hacían de los egis os un elemen o cla e pa a la posible expedición de o as ca ego ías
diplomá icas en cancille ía y en e los no a ios. La localización en el egis o, la
e i icación de su expedición y el co ejo de su con enido se hacían necesa ios en caso
de solici ud de una nue a expedición, y no sólo po que se sospecha a de su
au en icidad.
El ecuen e ecu so a la con i mación que se dio en la cancille ía eal cas ellana,
necesa ia, po lo demás, pa a la alidez de su con enido, se ealizaba con plena
segu idad si se comp obaba su p e ia expedición en es os lib os. Pa a que los no a ios
pudie an da aslados de esc i u as, ecogía la P agmá ica de los esc ibanos públicos de
Cas illa de 1503, p ime o las enían que conce a con el egis o. Pe o no e a una
no edad, ya que las Pa idas, en su p eocupación po el co ec o p ocedimien o en la
expedición de segundas copias, ya habían colocado al egis o en el pun o p incipal del
que necesa iamen e había que pa i pa a su ealización. Es más, en caso de duda y an e
la al e ación del o iginal en los luga es denominados como sospechosos, es deci , que
a ec a a a los nomb es de los o o gan es y des ina a ios, al obje o, a las can idades y a la
echa, e a el egis o el p incipal y p ime ins umen o al que se debía acudi , incluso en
caso de in e ención judicial en la nue a expedición hecha a pe ición de pa es. Así lo
demues an algunos documen os conse ados y muchas susc ipciones no a iales.
Po o a pa e, no esul a in ecuen e que se saque copia ce i icada de asien os
exis en es en los egis os y la conse ación del aslado, que no del egis o, in o ma de
la p ác ica que se seguía en aquella época y en aquel ámbi o, pues no se llega a
econs ui el documen o ín eg amen e, sino que se copia al cual -de e bo ad e bum-
lo que se encon aba en él. Realidad és a que pa a el caso cancille esco y no a ial
cas ellano de la Edad Media es de especial in e és, pues ansmi e lo que con enían unos
egis os desg aciadamen e inexis en es.
Una cues ión di e en e den o de la adición documen al es cómo conside a a
los egis os po una pa e, y, po o a, los documen os con enidos en ellos. ¿Son
o iginales?, ¿son copias? Pa ece cla o, y si no hay indicio en con a, que los egis os
como ales son piezas o iginales, si se conse an de la misma mane a y o ma como se
ealiza on. Esc ibía F. A ibas que los egis os se u iliza on como uen e au én ica

17
suple o ia de los documen os o iginales49. Según el Vocabula io In e nacional de
Diplomá ica, el egis o iene ca ác e de au en icidad en la medida que es hecho po
una au o idad que la enga o bien si ha ecibido ma cas de au en icidad50.
Aho a bien, cómo podemos conside a los asien os que con ienen. En es e
aspec o se hace del odo necesa io sepa a la p ác ica cancille esca de la no a ial. En la
p ime a, aún siendo o iginal lo que con iene, pa ece cla o que pues o que se a a de una
ase en el p oceso de elabo ación y que aún no se han cumplimen ado odos los pasos en
su con ección, ya que al a el sellado, no se puede habla de documen o como al.
C eemos que hay que conside a los como copias de egis o.
En el ámbi o no a ial cas ellano hay que dis ingui la ealidad medie al de la
seguida as la p agmá ica de Alcalá de Hena es de 1503. En la p ime a, sin cues iona
la o iginalidad de los egis os ni el alo ju ídico de las no as ecogidas en ellas, dado
que se solían asen a de o ma ab e iada, ampoco se pueden conside a como
documen os o iginales. El p oblema se plan ea cuando a aíz del nue o o denamien o
no a ial que implan a on los Reyes Ca ólicos en 1503, asien o en el p o ocolo y
esc i u a expedida son p ác icamen e idén icas. La única di e encia es que en el egis o
se hallan las i mas o iginales de los in e inien es y que los documen os expedidos
lle an, como es p ecep i o, la susc ipción y signo del no a io. Según J. Bono51, la
esc i u a ma iz, es deci la que se encuen a en el p o ocolo, es un documen o no del
odo pe ec o, ya que ca ece del signo del no a io, ma ca de alidación necesa ia. Es o
ocu ió así al menos has a el siglo XVIII, cuando ya se comienza a signa cada una de
las esc i u as ma ices. Como se sabe, po o a pa e, a pa i de 1862 se es ablece la
o iginalidad de las ma ices de los p o ocolos y se o o ga el ca ác e de copia a aquellas
esc i u as que se en egaban a los in e esados. Has a en onces, se puede habla de
esc i u a ma iz y esc i u a signada, ambas o iginales.
11. Regis o, un ins umen o con a el aude documen al
La p ác ica egis al no sólo se ía pa a cumpli con un minucioso y
eglamen ado p oceso en la elabo ación de los documen os. La copia en egis o del
49 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), p. 125.
50 Vocabulai e In e na ional de Diploma ique, nº 91, p. 38.
51 J. BONO HUERTA, "Modos ex uales de ansmisión del documen o no a ial medie al", Es udis His ò ics
i Documen s dels A xius de P o ocols, XIII, (1995), pp. 86-87.- Mª D. ROJAS VACA, “El documen o
no a ial de Cas illa en Época Mode na”, III Jo nadas de la Sociedad de Ciencias y Técnicas
His o iog á icas, Mu cia, 2006, p. 72.
18
documen o an es de su expedición se ía, además, pa a conse a una p ueba de lo que
se había o o gado, mandado o con a ado. Una p ueba que se con e ía en un pode oso
ins umen o an e cualquie sospecha de alsedad o alsi icación de los documen os, pues
en caso de duda –como señalaban las Pa idas (P. III, 19, IX)-, se podía p oba po el
egis o su exis encia y su p eciso con enido. P ecisamen e es es e aspec o el más
ecuen emen e señalado po odas las pe sonas que se han p eocupado po los egis os
y muchas eces pues o de mani ies o en las di e en es eglamen aciones elacionadas
con la egis ación y con el egis ado .
Como es imonian algunas p ác icas documen ales, y no sólo la no ma i a, an e
la sospecha del con enido de un documen o, lo p ime o que se hacía e a cons a a su
p esencia en el egis o. Y así lo o denaba la au o idad judicial pe inen e. En la
cancille ía cas ellana, an es de ob ene la e alidación de un p i ilegio, los
conce ado es enían que comp oba p e iamen e la exis encia del mismo en el egis o
y el alcance de su con enido pa a e i a , en e o as cosas, que se con i ma a un
documen o also o uno que hubie a sido manipulado de mane a audulen a.
12. Regis o o egis os
El análisis de un egis o puede p opo ciona , como hemos ido señalando has a
aho a, da os de ele ancia pa a el p oceso de elabo ación de los documen os de una
o icina de expedición y pa a conoce su ac i idad documen al, en cuan o a ipología,
des ina a ios y olumen, en e o os aspec os. Pe o no odos los egis os son iguales,
incluso aunque co espondan a un mismo einado, episcopado o no a io. Po es e
mo i o, la compa ación en e los di e en es ipos de egis os que p oduce una
cancille ía se hace necesa ia y e ela á in o mación de impo ancia. Un análisis que se
puede hace en diac onía o en sinc onía. En la Co ona de A agón, po ejemplo, los
p ime os egis os, es deci , los de Jaime I no di e enciaban en cuan o a con enido, algo
que se impuso poco después, en especial con Jaime II. O bien, en la cancille ía
cas ellana a pa i de 1491 se hacían es ipos de egis os di e en es, como se e á a
con inuación, y en el Consejo de Indias se pueden dis ingui dos g andes g upos de
egis os, el del sello de Indias y los que Ma ga i a Gómez denomina como egis os de
19
expedición, unos lib os abie os po las dis in as sec e a ías del Consejo de Indias pa a
los documen os que no eque ían sello eal52.
Analiza codicológica y diplomá icamen e las di e en es se ies de egis os de un
einado de e minado e incluso la p ác ica de los di e en es esponsables del egis o
ambién pueden apo a da os de in e és ace ca de la o ma y écnica de egis ación de
los documen os.
13. Regis o como lib o.
Como códice diplomá ico ha sido siemp e conside ado el egis o y como lib o
ha de se ambién analizado. De hecho, en la ob a legisla i a de Al onso X ya e an
denominados como ales, en conc e o en el Espéculo y en las Pa idas: Lib os que han
nomb e egis os53.
Conoce la es uc u a in e na de los egis os es in e esan e desde la óp ica del
his o iado del documen o y no sólo como lib o po ado de una impo an e y a iada
in o mación del momen o. Si siemp e ue u ilizado el papel como sopo e ma e ial, se
pod án analiza sus ca ac e ís icas y las ilig anas que lle an54. Una ez implan ado el
papel imb ado en 1636, el sello empleado e a el cua o. Dado que po lo gene al se a a
de lib os que pe mi en una segu a da ación, pod ían se de in e és pa a o os lib os en
papel sin posibilidad de es ablece con una cie a dosis de ce eza su da ación. El
o ma o de los egis os no a iales de cie as localidades cas ellanas cambió a pa i de
1503, ya que los Reyes Ca ólicos o dena on que se hicie an en lib os de pliego de papel
en e o y en algunos luga es, como en Có doba, el amaño pasó del o ma o en cua o al
nue o en olio.
Se ía con enien e de e mina la composición de sus cuade nos, la exis encia o
no de algún sis ema de o denación de los mismos y de los olios que los componen; si
se había azado el ma co de la jus i icación que delimi aba el espacio a u iliza y si se
había acili ado la esc i u a con unas líneas que la guia an. O o aspec o a ene en
cuen a se ía la disposición del ex o en la página; la o ma de sucesión de los
52 Vid. M. GÓMEZ GÓMEZ, El sello y egis o de Indias. Imagen y ep esen ación, p. 147-148 y pp. 163-
197.
53 E. 4, 12, 7.- P. III, 19, 8.
54 A agó y T enchs des aca on la no edad que implicó en su inicio el uso del papel en la p ác ica egis al
ca alana y su pos e io in luencia en la cancille ía papal de A ignon ( id. A. M. ARAGÓ CABAÑAS - J.
TRENCHS ÒDENA, “Los egis os de la Co ona de A agón (Jaime I y Ped o II) y los egis os pon i icios”,
Annali della Scuola Speciale pe A chi is i e Biblio eca i dell'Uni e si à di Roma, XII (1972), pp. 30-31).
20
documen os; la exis encia o no de epíg a es con el esumen del con enido y el nomb e
del des ina a io, que acili aban, sin duda, su pos e io consul a o búsqueda.
Asimismo, es in e esan e analiza las encuade naciones de la época, si és as se
conse a an, aunque, po ejemplo, pa a es e úl imo aspec o no si an los egis os de la
Co ona de A agón, ya que ue on eencuade nados en la segunda mi ad del siglo XVIII
y p incipios del XIX. En cambio, algunos del condado de P ades del siglo XIV
man ienen las cubie as de la época y mues an que ue on encuade nados con badana o
con pe gamino, ma e ia sob e la que se había dibujado el escudo he áldico de la casa
(ba as de A agón y lo es de lis)55.
Conocido es el ípico sis ema de la cancille ía cas ellana de pliegos de papel
ho adados en su e cio supe io izquie da, unidos median e cue da po esos o i icios56.
Y mues a de ello es la amosa se ie del Regis o Gene al del Sello, pe o ambién las
equi alen es de las Audiencias de Valladolid y G anada, así como la del Consejo de
Ó denes Mili a es57. Pe o en Cas illa y según las O denanzas del Regis o de Co e de
1491, ambién se hacían o os dos ipos de egis os. Uno en papel mayo ,
encuade nado, pa a egis a ca as y p o isiones ab e iadas o po b e e elación, pe o
p ecedidas del o mula io de los ipos documen ales en cues ión. El o o, ambién en
papel mayo y encuade nado en el que se copiaban de mane a ín eg a aquellos
documen os que no se ajus a an al es ilo común58. El p ime o, el de los olios
ho adados59, es el egis o del sello de Co e y los o os dos son los egis os de Cáma a,
como señala a A ibas.
Aunque la p agmá ica de los esc ibanos públicos de 1503 es ablecía que los
no a ios debían con a con lib os de p o ocolos encuade nados, la p ác ica mues a que
55 Vid. M. ROMERO TALLAFIGO, La cancille ía de los Condes de P ades y Ribago za (1341-1414), p. 179.
56 En las Co es de Mad igal de 1476 se encuen a mención de es os egis os ho adados.
57 Vid. F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa” (1968), p. 200.
58 Ibídem, pp. 185-186 y 188-198.- Vid. Mª S. MARTÍN POSTIGO, His o ia del A chi o de la Real
Chancille ía de Valladolid, pp. 67-70
59 Es e sis ema e a común en Cas illa, ya que además de pa a egis a documen os en la cancille ía eal,
el concejo de Mad id lo u ilizó en el siglo XVI pa a la copia de cédulas y p o isiones eales de in e és del
concejo mad ileño ( id. A. MILLARES CARLO, Índices y ex ac os del Lib o Ho adado del concejo
mad ileño (siglos XV-XVI), Mad id, 1927). Y mucho an es los mayo domos del concejo de Se illa
gua daban con es e mismo p ocedimien o copia de los mandamien os de pagos que les emi ía el concejo
pa a que p ocediesen a e ec ua los pagos co espondien es (Vid. F. COLLANTES DE TERÁN Y DELORME,
In en a io de los Papeles del Mayo domazgo del siglo XIV, 2ª ed. Se illa, 2002; In en a io de los
Papeles del Mayo domazgo del siglo XV (1401-1416), Se illa, 1972; In en a io de los Papeles del
Mayo domazgo del siglo XV (1417-1431)¸Se illa, 1980). Ag adecemos a M. Fe nández Gómez,
esponsable del A chi o Municipal de Se illa, sus e lexiones ace ca del ca ác e de es a se ie de lib os o
papeles de mayo domazgo.
21
la encuade nación se hacía no malmen e después, pues di ícilmen e se podía inclui
documen os ac edi a i os en e sus hojas en un lib o ya ecubie o de cie o ipo de
apas, como muchas eces se encuen a.
La ca ac e ización codicológica de es e ipo de lib o adminis a i o pe mi i ía
de ec a di e encias y concomi ancias con o os, que ambién se engloban en es a
denominación, como los lib os de ac as, los lib os de cuen as e incluso los ca ula ios.
14. Regis o s. ca ula io. Dos lib os, dos memo ias de lo esc i o
Es cie o que adicionalmen e han sido conside ados como los dos g andes
lib os diplomá icos po excelencia. Es cie o, además, que ambos pueden coincidi en
algunas de sus unciones, uso y inalidad. Pe o no del odo. En la con ección de ambos
hubo una p eocupación po la conse ación de los con enidos y po la con eniencia de
ene los ag upados en un mismo con inen e pa a acili a su consul a. Aho a bien, en los
egis os se a aba de con ola los documen os que se habían expedido, e i a cualquie
posible alsi icación o aude y, sob e odo y lo que nos pa ece más de e minan e, su
elabo ación en aba den o del mecanismo es ablecido en el p oceso de expedición
documen al. En cambio, la copia en ca ula io de la documen ación que se ecibía, que
ambién se hacía pa a su con ol y pa a acili a su consul a, no e a es ic amen e
necesa ia, aunque sí ue a con enien e pa a e i a pé didas o de e io o. Muchas eces,
su con ección enía, además, una in encionalidad de e minada, como, po ejemplo, la
de ensa de la ins i ución que lo p oducía.
En segundo luga , c eemos que el g ado de iabilidad in ínseco de egis os y de
ca ula ios es di e en e. Es e hecho se agudiza cuando se a a de un ca ula io ca en e
de cualquie o malidad alida o ia que imp imie a au en icidad a la copia de
documen os ealizada. En cambio, en un egis o, sea és e cancille esco o no a ial, y si
no hay nada que mues e lo con a io, los documen os o no as de documen os copiados
en ellos gozan del mismo ca ác e de e acidad y au en icidad que iene la o icina de
expedición que los ha elabo ado.
Un e ce aspec o a señala se e ie e al a án de p es igio que puede exis i en la
elabo ación de un ca ula io. E iden emen e, no en odos, pe o sí en aquellos que, como
el elabo ado en Se illa a aíz de una o den de los Reyes Ca ólicos en 1492, comienza

22
con la ep oducción del sello de la ciudad en la inicial de su p ime olio. Y no sólo
es o, sino que es á en pe gamino, en gó ica ex ual y con o las e iniciales deco adas cada
ez que se p ocedía a la copia de un documen o nue o60. Pues bien, es a unción de
p es igio que se obse a cla amen e en algunos ca ula ios no se da en e los egis os,
ya que son, como acabamos de señala , una ase del p oceso de elabo ación, necesa ia y
obliga o ia en las cancille ías y en e los no a ios. El egis o es, pues, un ins umen o de
abajo adminis a i o.
* * * * *
La p ác ica egis al se implan a básicamen e desde el siglo XIII en los
di e en es o ganismos e ins i uciones p oduc o es de documen os. A lo la go de las
líneas an e io es se han pues o ejemplos de egis os de cancille ías eales, seño iales,
episcopales y, asimismo, del ámbi o no a ial. También en la O den de San iago y al
menos desde el siglo XV se iene cons ancia ehacien e de su exis encia, ya que desde el
maes azgo del in an e don En ique se suele encon a la ano ación de egis ada al
do so de los documen os y en los Es ablecimien os de 1440, en e o as menciones
elacionadas con es a ase del p oceso de elabo ación de los documen os, se inco po a
una ley –la ley LXVII- sob e es e ema: que non se dé ca a ninguna nin p iuillegio en
Capí ulo gene al nin pa icula syn queda el egis o en pode del no a io del dicho
Capí ulo61.
Pe o cabe p egun a se qué ocu ió en las o icinas concejiles o municipales. La
casi ca encia de da os al espec o ha ía duda de su exis encia, pe o la lógica de
uncionamien o de una o icina de documen os nos lle a a cues iona su apa en e
inexis encia. No sólo po los bene icios que epo a a la ins i ución expedido a de
documen os, sino po que se había con e ido en algo habi ual en el es o de las
cancille ías y esc ibanías. Aunque pocos, algunos son los da os encon ados que pe mi e
al menos conside a que ambién se hacían en es as co po aciones locales.
En Se illa, asen ado en un ac a capi ula de 1570, la lec u a de una pe ición de
un al Ma ín del Cas illo, esc ibano de la alhóndiga de la ciudad, en la que solici aba al
60 Vid. M. FERNÁNDEZ GÓMEZ, P. OSTOS SALCEDO Y Mª L. PARDO RODRÍGUEZ, El lib o de p i ilegios de la
ciudad de Se illa, Se illa, 1993.
61 Vid. P. OSTOS SALCEDO, La O den de San iago y la esc i u a. El alo de la comunicación esc i a en
una o den mili a . Los Es ablecimien os de 1440, León, 2008, p. 285; id. ambién pp. 84-86 en las que
se analiza el momen o gené ico del egis o de los documen os.
23
Cabildo que se le die a un nue o í ulo de su o icio, ya que había pe dido el p ime o, se
señala que es a segunda expedición se ha ía po el egis o62. Es deci , aunque no se
conse en ac ualmen e es os egis os, al menos és e y o os nomb amien os se
asen aban p e iamen e en ellos. Del mismo modo, se sabe que a la ho a de en ega una
p opiedad en censo pe pe uo o de ende la, se ele aba una consul a a la esc ibanía del
Cabildo municipal pa a que expidie a un ce i icado ace ca de si es aba g a ada o no
p e iamen e y la espues a se cosía en la esc i u a ma iz del p o ocolo. Po ejemplo,
en e los p o ocolos de Dos He manas de mediados del siglo XVI se encuen an es as
ce i icaciones del esc ibano mayo del Cabildo, o de alguno de sus luga enien es,
dando e que en el lib o donde se asien an e egis an los ibu os que se ynponen sob e
qualesquie casas, ie as e o os he edamien os des a dicha çibdad e su ie a non
pa esçe que… exis ie a ningún ibu o sob e esa p opiedad63. No obs an e,
desconocemos si en ese lib o egis o se copiaba de mane a más o menos ín eg a los
documen os en sí o sólo se ano aban los da os necesa ios.
En Toledo, a pa i de 1537 y has a bien en ado el siglo XIX exis ió la igu a del
copiado de ca as, dos al año, que lle aban unos egis os, conse ados hoy día en es e
a chi o, en los que copiaban el ex o de las ca as de con es ación a las ecibidas
p e iamen e en es a co po ación, que ambién han llegado has a nues os días64.
En Valencia, pa a una c onología an e io , pues la in o mación se emon a a la
p ime a mi ad del siglo XIV, se conse an unos egis os de ca as misi as o lle es
misi es, la mayo ía en lengua omance, en los que se copiaban ca as de los egido es
di igidas al ey, a pe sonajes de impo ancia y a o as ciudades; en ellas según su edi o ,
Agus ín Rubio, se comunicaban acon ecimien os, se exponían p oblemas o se
solici aban a o es65. No pa ece a a se de egis os de los documen os de gobie no y
aunque en ellos ambién se copiaban algunas ca as ecibidas, pueden se conside ados
como egis os pe o an sólo pa a aquellas ca as de ca ác e epis ola 66.
Son ejemplos de es ciudades impo an es –Se illa, Toledo, Valencia- y sin
duda hab á o os más. Aunque los da os son escasos y, en ocasiones, pa a una
62 A chi o Municipal de Se illa, sec. X, leg. H-1528, 1570, mayo, 12.
63 A chi o His ó ico P o incial de Se illa, sec. P o ocolos, p o . 20918, . 266 ; p o . 21363, 1550 ene o
11 y 1552 agos o 16.
64 Ag adezco a D. Ma iano Ga cía Ruipé ez, di ec o del A chi o Municipal de Toledo, es a in o mación.
65 Vid. A. RUBIO VELA, Epis ola i de la València medie al, Valencia, 2003, pp. 23-25.
66 Se ía in e esan e compa a si la ealidad de Toledo y de Valencia coinciden espec o al con enido de los
documen os copiados en esos egis os.
24
documen ación muy conc e a, c eemos que es imonian la p ác ica del egis o ambién
en el ámbi o municipal.
En de ini i a, si el egis o se ía pa a con ola la documen ación que expedía
una ins i ución de e minada, con odo lo que ello implicaba, es lógico conside a que
cualquie o icina de expedición se p eocupa a po conse a es imonio de los
documen os que despachaba o lib aba.
25
BIBLIOGRAFÍA
Mª J. ÁLVAREZ COCA, “Los ondos de las Ó denes Mili a es del A chi o His ó ico
Nacional. Apo aciones a la his o ia de los a chi os”, Bole ín ANABAD, XLVI (1996),
núm. 1, pp. 95-118.
A. M. ARAGÓ CABAÑAS - J. TRENCHS ÒDENA, “Los egis os de la Co ona de A agón
(Jaime I y Ped o II) y los egis os pon i icios”, Annali della Scuola Speciale pe
A chi is i e Biblio eca i dell'Uni e si à di Roma, XII (1972), pp. 26-39.
F. ARRIBAS ARRANZ, “Los egis os de cancille ía de Cas illa”, Bole ín de la Real
Academia de la His o ia CLXII (1968), pp. 171-200 y CLXIII (1969), pp. 143-162.
P. BENET, La b újula. Guía del A chi o Real de Ba celona. Es udio, aducción y
ansc ipción po R. Conde y Delgado de Molina, Mad id, 1999.
J. BONO HUERTA, B e e in oducción a la Diplomá ica no a ial española (Pa e 1ª.),
Se illa, 1990.
J. BONO HUERTA, “Ini ia clausa um. La ab e iación de cláusulas en el documen o
no a ial”, Las ab e ia u as en la enseñanza medie al y la ansmisión del sabe ,
Ba celona, 1990, pp. 75-95.
J. BONO HUERTA, "Modos ex uales de ansmisión del documen o no a ial medie al",
Es udis His ò ics i Documen s dels A xius de P o ocols, XIII, (1995), pp. 75-104 y XV
(1997), pp. 15-41.
B. CANELLAS – A. TORRA, Los egis os de la cancille ía de Al onso el Magnánimo,
Mad id, 2000.
Mª M. CÁRCEL ORTÍ, “Un egis o de colaciones de la Cu ia Eclesiás ica Valen ina (1349-
1350)”, Bole ín de la Sociedad Cas ellonense de Cul u a, LXVII (1991), pp. 181-262.
Mª M. CÁRCEL ORTÍ, “No as de cancille ía en los egis os episcopales del obispo Hugo
de Fenolle (1348-1356)”, His o ia. Ins i uciones. Documen os, 19 (1992), pp. 133-147.
Mª M. CÁRCEL ORTÍ, “Las asas de la cu ia alen ina y el "g a is" en los egis os del
obispo Hug de Llupià (1408-1425)”, Analec a Sac a Ta aconensia, 72 (1999), pp. 55-
108.
Mª M. CÁRCEL ORTÍ, “Un egis o de colaciones de Hug de Fenolle y Vidal de Blanes,
obispos de Valencia (1350-1359)”, Es udis Cas ellonencs, 9 (2000-2002), pp. 599-772.
Mª M. CÁRCEL ORTÍ, Un o mula i i un egis e del bisbe de València En Jaume d’A agó
(segle XIV), Valencia, 2005.
M. FERNÁNDEZ GÓMEZ, P. OSTOS SALCEDO Y Mª L. PARDO RODRÍGUEZ, El lib o de
p i ilegios de la ciudad de Se illa, Se illa, 1993.
Mª T. FERRER I MALLOL, “La edacció de l’ins umen no a ial a Ca alunya: cèdules,
manual, llib es i ca es”, Es udios His ó icos y Documen os de los A chi os de
P o ocolos, IV (1974), pp. 29-121.