A qui ec u a y U banismo, ol. XXXVII, no 1, ene o-ab il, 2016, ISSN 1815-5898
The San a C is ina ba acks. P ojec , cons uc ion and au ho ship
El Cua el de San a C is ina de Ma anzas. P oyec o, cons ucción y au o ía
RESUMEN: Como pequeña con ibución al conocimien o
del pa imonio a qui ec ónico de la ciudad de Ma anzas,
es e ex o pa e del obje i o de da a conoce los
po meno es que igie on la cons ucción del an iguo
cua el de San a C is ina, a endiendo a di e en es
aspec os sob e su p oyección, cons ucción y au o ía.
Se expone el p oceso de génesis de la ob a desde un
pun o de is a adminis a i o, epa ando en cada una
de las ases desde su p oyección y has a su inalización
y e o mas pos e io es, lo que pe mi e escla ece
a ios aspec os has a la echa desconocidos. Desde
aquí se puede hace una econs ucción ideal de la
ob a p oyec ada en o igen, e igualmen e abo da la
p oblemá ica ace ca de su au o y sus cons uc o es
PALABRAS CLAVE: pa imonio a qui ec ónico, ciudad,
equipamien os, u banismo, cua el de San a C is ina,
Ma anzas
Ignacio J. López He nández
ABSTRACT: As a li le con ibu ion o he knowledge o
he a chi ec u al he i age o he Cuban ci y o Ma anzas,
his s udy p e ends o explo e all he de ails abou
he cons uc ion o he one o i s mos ep esen a i e
buildings, he San a C is ina ba acks. Fi s ly, we will
ackle he adminis a i e p ocess, a ending o all i s
s ages om he beginning o he las in e en ions in
he i s hal o he 20 h cen u y. Tha will allow us o
clea up many unknown pa icula s abou i s p omo e s
and builde s. Then, we will be able o ebuild he o iginal
p ojec and o know abou i s au ho , he mili a y
enginee Manuel Ubiña.
KEYWORDS: a chi ec u al he i age, ci y, equipmen ,
u banism, San a C is ina Ba acks, Ma anzas
Recibido: 28/08/2015 Ap obado: 15/11/2015
Con C i e io/ His o ia de la a qui ec u a
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Con C i e io/ El Cua el de San a C is ina de Ma anzas. P oyec o, cons ucción y au o ía
In oducción
Ob iando el caso de La Habana, ninguna o a ciudad en la Cuba del
siglo XIX u o un desa ollo social, económico y cul u al semejan e al
expe imen ado po Ma anzas du an e es a cen u ia. Au odenominada
po sus con empo áneos como la “A enas de Cuba”, la ciudad de poe as,
his o iado es y li e a os ambién lo ue de amplias plazas, mansiones,
casinos y salones de baile, así como de edi icios ci iles y mili a es y g andes
ob as de in aes uc u a. Exigiéndose hoy día una e alo ización de es e
ico legado u bano y a qui ec ónico, algunos es ue zos han sido di igidos,
en los úl imos años, a da a conoce el pa imonio his ó ico de la ciudad. Al
espec o, des aca la labo de la D a. Ga cía San ana a quien se debe el es udio
más comple o elabo ado has a la echa. Conscien es del alo de muchas
de las ob as a qui ec ónicas de es a ciudad, es e ex o pa e con la in ención
de documen a y da a conoce uno de sus edi icios más ep esen a i os, el
Cua el de San a C is ina, escena io, po o a pa e, de uno de los episodios
más ágicos de las acciones de la gue illa e oluciona ia.
Ma e iales y mé odos
Pa a lle a a cabo es a in es igación se ha hecho uso p incipalmen e
de ma e ial documen al inédi o, epa ido en e di e en es a chi os
in e nacionales, con apoyo bibliog á ico, bien pa a con ex ualiza o expone
cuan o has a el momen o sabíamos de es a cons ucción. Así han sido
consul ados los ondos de seis ins i uciones: el A chi o Gene al de Indias;
el A chi o His ó ico Mili a de Mad id; el Cen o Geog á ico del Ejé ci o de
Mad id; el A chi o Gene al Mili a de Sego ia; el A chi o Nacional de Cuba;
y el A chi o His ó ico de la O icina del His o iado de La Habana. Recopilada
la in o mación, és a pasó a se analizada en su conjun o, lo que pe mi ió
ecompone odo es e p oceso documen almen e desmemb ado, debido
a la complejidad adminis a i a que igió la cons ucción de es a ob a.
Asimismo, complemen a iamen e, o as uen es con ibui án a si ua la
ob a en su con ex o y a conoce mejo quiénes ue on los pe sonajes que
in e inie on de una u o a o ma en ella, con especial a ención a su au o ,
el ingenie o mili a Manuel Ubiña.
Resul ados y discusión
Sob e la cons ucción del cua el
Su gida la ciudad de Ma anzas como bas ión es a égico de la e agua dia
habane a a inales del siglo XVII, poco p og esa ía sin emba go su desa ollo
u bano y demog á ico du an e la cen u ia de 1700, dado el escaso in e és
de los poblado es po habi a un pun o ela i amen e ce cano a la capi al, a
al a de odos sus se icios y comodidades [1, 2 p. 328-356]. Sin emba go, en
el ma co de las nue as e o mas come ciales bo bónicas que culmina ían
en 1778 con la p omulgación del Reglamen o de Lib e Come cio po pa e
de Ca los III [3, 4], la ciudad se ans igu a ía como uno de los pue os más
en ajosos pa a da salida a la ica p oducción azuca e a de la coma ca,
debido a su si uación esgua dada en una p o unda bahía que embocaba de
o ma na u al el Canal de Bahamas. En es a nue a coyun u a, la población
c ece ía ápidamen e con p ospe idad y p on o ue necesa io a icula
cohe en emen e, en el en amado u bano, los nue os ba ios de la ciudad,
espe ando con celo la o denada aza undacional legada desde 1693.
P ime o su gi án ba ios como la Ma ina o San Sebas ián omando ciénagas
[1] MARTÍNEZ CARMENATE, U. His o ia de
Ma anzas: (siglos XVI-XVIII). Ma anzas:
Ediciones Ma anzas, 1999. ISBN-10:
9597021323
[2] CASTILLO MELÉNDEZ, F. La De ensa de
la Isla de Cuba en la segunda mi ad del
siglo XVII. Se illa: Dipu ación P o incial,
1986. ISBN 84-505-4798-9
[3] FISHER, J. Comme cial Rela ions
be ween Spain and Spanish Ame ica
in he E a o F ee T ade,1778-1796.
Li e pool: TBC, 1985.
[4] SERNA HERRERA, J. M. de la.
“Disolución y o mación. Las An illas
en la enc ucijada de su His o ia (1793-
1838)”. En: Se na He e a, J. M. de la. El
ca ibe en la enc ucijada de su his o ia.
México DF: UNAM, 1993. p. 11-36
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de la supe icie in a íos, pa a pos e io men e i supe ando las on e as
na u ales de los íos Yumu í y San Juan, naciendo así las ecindades de
Ve salles y Pueblo Nue o espec i amen e [5, 6].
Ya una c ónica de 1809 in o ma sob e cómo, al adqui i la ciudad su nue o
ol come cial, ue on más de 232 casas las que se cons uye on nue as,
casi odas de cal y can o y ce adas po ejas, en sus i ución de las an iguas
es uc u as de made a y guano. La población po su pa e pasa ía de se
de 7,233 habi an es a más de 11,000, con ando la población u al [7]. No
obs an e, el c ecimien o hab ía de se aún mayo du an e el p ime cua o
de aquella cen u ia, pues en un censo echado en 1828 se con abilizan 1,368
casas den o de la illa, habi adas po más de 8,700 almas en e blancos,
pa dos y mo enos, lib es y escla os; po su pa e, sumándosele los pa idos
de Yumu í, Ceiba, Mocha, San a Ana, Guamaca o y Cama ioca el núme o
ascende ía a un o al de 1,738 hoga es con más de 32,500 habi an es, en su
mayo ía escla os de los nume osos ingenios y incas [8].
Nue os espacios do acionales apa ecie on pa alelamen e, en e los que
des aca la nue a Aduana es ablecida y cons uida en la Plaza de A mas
undacional, donde asimismo se habili a ía el p ime muelle del pue o [5 p.
44]. Al mismo iempo su gió la p eocupación de gua nece oda la población
ci il con un des acamen o mili a aco de en núme o a aquella nue a ealidad
que iba más allá de la ep esen ada po las de ensas del Cas illo de San
Se e ino y el ue e de la Vigía. Así en 1827 se ab ie on diligencias pa a la
cons ucción de un nue o cua el en la ciudad, as Jun a Di ec i a de la
Real Hacienda celeb ada el 23 de ma zo de 1827, pa a cuyo in se aco dó
des ina como inanciación 4 eales po onelada de los 20 que pagaban
los buques ex anje os que a acaban en el pue o ma ance o, lo que da ía
luga al llamado “ ondo de cua el” con el que a la pos e se a bi a ían
nume osas cons ucciones ci iles en la ciudad. Igualmen e, siguiendo el
modelo de los cua eles le an ados po en onces en San An onio y Guanajay,
se ab ie on subsc ipciones a pa icula es que quisie an colabo a con la
áb ica, “log ando deja la p incipiada con el éxi o eliz que se p ome ió
del conocido pa io ismo de los habi an es de aquella ju isdicción”. El
26 de ma zo, el In enden e de Ejé ci o Claudio Ma ínez Pinillos, Conde
de Villanue a, comunica al Capi án Gene al F ancisco Dionisio Vi es al
esolución, acompañándola de dos p oyec os pa a el cua el a in de que
la Jun a P incipal de Fo i icación decidie a sob e el más ap opiado, si
bien inclinándose a que el edi icio ue a de g an capacidad, a endiendo al
“inc emen o que a omando la e e ida Ciudad de Ma anzas y en núme o
de opa des acada en ella hacen se p opo cione un local capaz y cómodo”
[9 ols. 3-3 ].
Pa a ello, al día siguien e, el expedien e y los p oyec os son emi idos
po el Capi án Gene al al Di ec o de Ingenie os Anas asio de A ango.
És e, as examina los planos, en iende que sus “ideas ca ecen de oda la
es encion de conocimien os que deben acompaña las ob as de semejan e
en idad, pues [...], he no ado aunque muy de paso no se hace mencion de
la na u aleza de la localidad en que se haya de es ablece se el enunciado
edi icio”. Así, pun ualizando p e iamen e ace ca de cómo hab ía de
concebi se su ubicación y capacidad –pa a unos 800 homb es–, es ablece
inalmen e que el Capi án de Ingenie os Manuel Ubiña pasase a Ma anzas
pa a de e mina el espacio más p opicio al que adecua sus c i e ios. Tal
comisión es ap obada po el Capi án Gene al, si bien comunica la elección
del luga que hicie on el Tenien e Co onel Manuel Pas o y el Conde de
Villanue a en una isi a p e ia a la ciudad: “ ue a de la población en e San
Se e ino y el Puen e en pa aje eminen e” [9 ol. 4].
[5] GARCÍA SANTANA, A. Ma anzas, La
A enas de Cuba. Ciudad de Gua emala:
Ediciones Polymi a, 2009.
[6] ESCALONA, M. S. y HERNÁNDEZ, S. T.
“El u banismo emp ano en la Ma anzas
in a íos (1693-1800)”. A qui ec u a
y U banismo, 2011, ol. XXXII, nº 1, p.
40-45.
[7] A chi o Nacional de Cuba (en adelan e
ANC), Fondo del Real Consulado y Jun a
de Fomen o, Leg. 2, nº 106, Expedien e
p omo ido po el ayun amien o de
Man anzas sob e los medios que pueden
conduci al omen o de la poblacion y
come cio. Rep esen ación a S. M.
[8] A chi o Gene al Mili a de Mad id (en
adelan e AGMM), Colección Gene al
de Documen os, Sign. 5-1-13-25. Año
1828: Es adís ica de la Ju isdicción de
Ma anzas. D. Manuel Cas illo.
[9] AGMM, Colección Gene al de
Documen os, Sign. 4-1-3-2, Cuade no
1, Copia de la Memo ia, P esupues o,
pliego de condiciones y demas, e e en e
a la cons uccion de un Cua el de
Yn an e ia en la Ciudad de Ma anzas.
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Con C i e io/ El Cua el de San a C is ina de Ma anzas. P oyec o, cons ucción y au o ía
A ango aslada el pasapo e a Ubiña el 3 de ab il de aquel año de 1827,
acompañado de las ins ucciones, en 10 pun os, a pa i de las cuales debía
o ma el p oyec o. És as incidían en la ubicación del mismo, su capacidad
pa a 800 homb es y cómo hab ía de o ma se el p esupues o, odo sin
desca a aún ninguno de los dos p ime os p oyec os asladados desde
la Jun a Di ec i a de la Real Hacienda, po si ue a ac ible su adap ación a
aquellos c i e ios. Finalmen e, ap o echa la ocasión pa a enca ga a Ubiña
que ealiza a un econocimien o del Fue e de la Vigía en is a de que con
el iempo, po la ápida expansión de la población, queda ía sin e ec i idad
[9 ol. 5].
Más de mes y medio después, en 23 de mayo, Ubiña se di ige a A ango
pa a aslada su in o me inal. P ime o desecha los dos p oyec os p e ios,
conside ando que hay a ios e o es écnicos que han de enmenda se.
Sin emba go, en endiendo en pa e el acie o de la plan a escogida y el
espacio aco dado du an e la isi a de Pas o y el Conde de Villanue a,
encuen a g a es e o es en la o mulación del p esupues o, siendo
“ isible lo excesi amen e bajo que ha g aduado los p ecios en odos sus
obje os compa ados con los co ien es en aquella Ciudad y de los que he
adqui ido los p ecisos conocimien os”. Es así que el p opio Ubiña elabo a
un p oyec o o almen e nue o, p esupues ado en 115,928 pesos, de los que
68,156 es a ían des inados a labo es de albañile ía, 42,771 a ca pin e ía y
5,000 adicionales si se decidie a la cons ucción de dos aljibes de 4,970 pies
cúbicos de agua cada uno [9 ols. 5 -12]. A las de alladas ins ucciones y
desc ipciones del p oyec o le acompañaba un plano i mado po el mismo
Ubiña, hoy conse ado en la Ca o eca del A chi o Gene al Mili a de Mad id
y sob e el que más adelan e se ha á e e encia al abo da o malmen e la
cons ucción del cua el [10]. Figu a 1
Recibido el p oyec o en la Di ección de Ingenie os de La Habana, A ango
lo conside a a eglado en su o alidad a sus ins ucciones, po lo que es, a
su ez, ans e ido pa a su ap obación a la Capi anía Gene al. Así lo ha á
Vi es el p ime o de junio de 1827, p ac icando las opo unas diligencias e
in o mando al In enden e y al Gobe nado de Ma anzas pa a que indie an
cuen as de lo ecaudado pa a pode comenza [9 ols.12 -13].
P ueba de la con ianza y sa is acción po los abajos ejecu ados po
Ubiña, se á des inado a Ma anzas y designado como di ec o de las ob as.
Quedaba, sin emba go, ajus a cómo hab ía de aco da se la cons ucción
del edi icio, pa a lo que el In enden e p opone a la Jun a de Fo i icación la
adjudicación de las ob as po con a a, de la misma o ma que se hizo con los
ci ados cua eles de San An onio y Guanajay. Al mismo iempo p opone como
in e en o es a los ma ance os An onio Ca bonell y Felipe Gómez, quienes
habían pa icipado de la inicia i a con ibuyendo con gene osas donaciones.
De igual mane a ap ueba la medida A ango, si bien lo sos iene con ese as
en lo ocan e a lo bene icioso que se ía el sis ema pa a sal agua da la
solidez eque ida en la ob a, “po se los con a is as opues os a aquella
po su in e es”. Tampoco juzga compa able es e p oyec o con el lle ado a
cabo en San An onio, pues si en és e, po las dimensiones de la ob a, el cos o
ue asumido en casi su o alidad po los ecinos, en el caso de Ma anzas,
las apo aciones, según es ima, apenas supond ían una cua a pa e del
o al necesa io, de modo que la Real Hacienda hab ía de asumi casi 87,000
pesos [11]1 . Además, u o de es e ele ado p ecio, eme que po la abul ada
ianza que hab ían de asumi los asen is as, apenas con a an con pos o es,
de ahí que p opond á la di isión de la ob a en dos con a as, pe enecien es
a las labo es de ca pin e ía y albañile ía.
Figu a 1: A chi o Gene al Mili a de
Mad id, Ca o eca, CUB-81/05, Plano.
Co e y Ele aciones de un p oyec o
de Cua el en la Ciudad de Ma anzas.
Manuel Ubiña.
[10] España, Minis e io de De ensa,
Ins i u o de His o ia y Cul u a Mili a ,
A chi o Gene al Mili a de Mad id,
Ca o eca, CUB-81/05. En cumplimien o
del acue do de di usión pública de los
documen os del a chi o se adjun a un
enlace al po al de la ins i ución: h p://
www.po alcul u a.mde.es/cul u al/
a chi os/
[11] ANC. Fondo de In endencia de Real
Hacienda, Leg. 269, nº 22. Expedien e
o mado sob e que la Real Hacienda
sa is aga las can idades que no han
podido ecauda se del dona i o o ecido
pa a cons ucción del cua el de la illa
de San An onio. 1829.
1 Del mismo modo ocu i ía con el ci ado
cua el de San An onio, debiendo asumi
la Real Hacienda pa e del cos o o al de
las ob as. Véase ci a [11].
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En julio de 1827 en ega el capi án Ubiña a la Di ección de Ingenie os el
Pliego de Condiciones de la con a a an o pa a la pa e de albañile ía, como
pa a los asen is as de la de ca pin e ía y he aje. Pa a un mayo con ol, se
es ablecía la p esencia de un celado pe enecien e al Cue po de Ingenie os
que hab ía de es a comp endido en el p ecio inal, a azón de 90 pesos
mensuales, pues o que pasa ía a ocupa Ubiña, en calidad de Di ec o de
Ob as. Asimismo, se limi aba a 12 meses el plazo pa a inaliza las ob as de
albañile ía, a in de que los ca pin e os echa an la es uc u a en los cua o
meses sucesi os; pa a acaba , los albañiles hab ían de e oma las ob as
pa a coloca sole ías y ejados y blanquea los mu os en los dos meses
siguien es [9 ols. 14 -21].
Ap obadas las condiciones po A ango y Vi es, el p oyec o es es udiado en
Jun a P incipal de Fo i icación del día 9 de julio, en la que se ap ueba inclui
en el diseño dos comunes en la plan a supe io pa a uso de los o iciales,
sin que es o suponga un cambio sus ancial en la dis ibución de su plan a.
Hab ía de comple a se po an o el p esupues o y el pliego de condiciones,
añadidos po Ubiña el día 12 de aquel mes, inc emen ando en 596 pesos el
mon an e an e io has a llega a la can idad de 116,524. Una ez ap obado
el p oyec o po la Capi anía Gene al y la Jun a P incipal de Fo i icación,
queda á és e pendien e del p egón de la con a a, pa a lo que p e iamen e
A ango había aconsejado la o mación de una Jun a Subal e na en Ma anzas
pa a di undi la [9 ols. 21-23] .
La con a a ue adjudicada el 30 de julio de 1827 a la sociedad o mada po
Vicen e Oxamendi, el pin o ancés Juan Bau is a Ve may y su compa io a
ingenie o Julio Sagebien a un p ecio de 112,000 pesos. Se asumía an o la
pa e de albañile ía como la de ca pin e ía, ebajándose asimismo en más
de 4,500 pesos el p esupues o calculado po Ubiña [12]. Has a a ios meses
después no comenza ían las ob as, pues mien as se plan eaban sob e
el e eno, el 5 de ab il de 1828 Oxamendi se comunicó con la Di ección
de Ingenie os pa a solici a acla aciones sob e el pun o e e en e a la
cimen ación con enido en el Pliego de Condiciones.
Sin con a iempos debie on comenza las ob as du an e el úl imo
cua imes e de aquel año, si bien, a inales 1829, cuando quedaba p óxima
la ex inción del plazo aco dado, los asen is as comunica on la imposibilidad
de p osegui con la cons ucción del cua el po al a de ondos. En o icio
de 15 de diciemb e, Oxamendi, Ve may y Sagebien exponen a la Capi anía
Gene al que “hallandose pues los suplican es en el is e caso de habe
gas ado no solo cuan o la Real Hacienda le ha suminis ado, sino cuan o
hubo en sus peculios, que ya ago ados ambién no ienen ecu sos pa a
acaba la ob a, ni en al apu o no end ían adonde ol e los ojos, si pa a
acudi a Vues a Excelencia no las ija an an es en el A ículo 15 í ulo 2º
de las Reales O denanzas de Ingenie os en que ecomienda Su Majes ad
que po lo bajo de los p ecios no se pie da el nue o pos o o lo padezca la
cons ucción de la ob a” [9 ols. 25-27 ]. Tal e e encia emi e al A ículo 15
í ulo 2º de las O denanzas de Ingenie os ap obadas po Ca los IV en 1803
que, oda ía igen es, egulaban la o ganización del Cue po de Ingenie os
del Ejé ci o. Los asen is as, además, ci an el a ículo de o ma pa cial,
pa a así acomoda lo a una si uación que no es a la que alude la e e ida
disposición:
“Si después de ema ado y o malizado el asien o hubie e quien hiciese
baxa o mejo a en los p ecios, se admi i á en los é minos que pe mi a la
ley, a menos que la jun a conside e que po lo baxo de los p ecios a que
se obligue a la mejo a ha de pe de se el nue o pos o y padece lo po
[12] AGMM, Colección Gene al de
Documen os, Sign. 4-1-3-2, Cuade no
2, Tes imonio del ema e y demas
pe enecien e al cua el que se ha de
ab ica en la ciudad de San Ca los de
Ma anzas.
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consequencia la buena calidad de los ma e iales, o cons ucción de la ob a:
en cuyo caso lo ha á p esen e a mi Gene alísimo, con las azones en que
unde su opinion, pa a que esuel a lo más con enien e a mi se icio” [13].
Así pues, solici ando es e ampa o al que se c een con de echo, p oceden
a expone las azones que, a su pa ece , mo i a on al coyun u a, sin que en
ello hubie a causa de mala ges ión. Po un lado se jus i ican en la di icul ad
que en aña una ob a de al en e gadu a, a lo que se suma lo oluble de los
p ecios de los ma e iales, así como las múl iples incidencias, imposibles
de cuan i ica con an elación. Igualmen e, aunque con mayo alcance,
dicen habe es ado al os de “esplicaciones p elimina es y po sob a de
a iaciones supe inien es en la ejecución de la ob a”. Po o o lado, en
cuan o a un posible de oche de los ondos, se ampa an en el con ol al que
han es ado some idos po pa e del Capi án Ubiña, de lo que es es imonio
igualmen e un anexo con los gas os de cada una de las pa idas e ec uadas
has a la echa. De es a mane a, po cuan o quedaba dicho, los asen is as
pedían ue an ampa ados po la ci ada o denanza y así queda exen os
de esponsabilidad, de modo que la Real Hacienda asumie a an o lo que
quedaba po cons ui se como lo que po en onces los con a is as habían
dispues o po cuen a p opia, enunciando además a cualquie bene icio,
con en ándose “con el hono de habe se ido bien a Su Majes ad” [9 ols.
25-28].
La solici ud llegó has a el Capi án Gene al el 15 de ene o de 1830 quien la
de i ó a A ango. És e no e de echo a ampa o de los asen is as en el ci ado
a ículo de las o denanzas, ase e ando además que la ebaja de 4,524 pesos
con espec o al p esupues o elabo ado po Ubiña ha de en ende se “con la
esencialisima ci cuns ancia que de los es asen is as, D. Vicen e Oxamendi
y D. Julio Sagebien son Maes os muchos años hace es ablecidos en dicha
Ciudad de Ma anzas” [9 ol. 29]. El in o me écnico no obs an e quedaba en
manos de Ubiña quien, pa iendo de los p incipios de A ango, elabo a una
con unden e éplica en la que eba e cada uno de los a gumen os de los
asen is as y añade algunos mo i os que mo i a on el sob ecos e. Sin en a
en demasiados de alles, coincide Ubiña en conside a la di icul ad que
en aña el elabo a un p esupues o ajus ado cuando és e queda expues o
a múl iples con ingencias no p ecisables con an elación; si bien no halla
causa alguna en la queja sob e la al a de explicaciones p e ias, máxime
cuando hicie on uso de su de echo a ellas en elación al ci ado pun o de
la cimen ación: “no c eo al e en ellas [en e e encia a las condiciones del
pliego] esplicacion alguna de en idad. […] puede consis i ambien en que
cada uno en su alcul ad e o en iende las cosas a su modo, y en es e caso,
no se á al as de esplicaciones, sino al a de cla idad, po lo que indicado
ya el obje o ue un descuido de su pa e el no habe pedido las acla aciones
necesa ias de odo aquello que no es aba a sus alcances, an es de p ocede
a hace sus p oposiciones”. Más se e o se mues a con a el a gumen o
de que las a iaciones du an e el anscu so de las ob as les hubie an
a ec ado des a o ablemen e, en an o que odas ellas ue on pa a ali io de
la economía de la ob a. És as consis ie on en disminui el g oso de los
mu os de los aljibes; simpli ica la o ma de los on ones de los balcones
del pabellón de acceso y sus i ui una pue a po una en ana [9 ols. 29 -
34]. An e és os y o os muchos a gumen os A ango inalmen e o ece a
la conside ación del Capi án Gene al que se les aplica a a los asen is as
cuan o enía dispues o en la eglamen ación y así se indemnizase aquel
pe juicio con la ianza p esen ada2 [9 ols. 28-29 ].
Ca ecemos de la documen ación que nos pe mi a conoce la disposición
inal emi ida po F ancisco Dionisio Vi es, si bien con p obabilidad debió
espe a se la opinión de A ango con so p enden e cele idad, pues el 24 de
2 La ianza, según eza en la esc i u a,
ue apo ada po F ancisco de Paula
Ho nillos, come cian e a incado en La
Habana, quien hipo ecó pa e del ca e al
e ingenio de Nues a Seño a del Ca men
po el alo de los 112,000 pesos del
ema e [12 ols. 48 .-50]. No obs an e,
como e emos más adelan e, no debió
se él quien asumie a las obligaciones
p e endidas po A ango.
[13] O denanza que S. M. manda obse a
en el se icio del Real Cue po de
Ingenie os. Mad id: Imp en a Real, 1803.
Ignacio J. López He nández 19
A qui ec u a y U banismo, ol. XXXVII, no 1, ene o- ab il 2016, pp. 13-24, ISSN 1815-5898
no iemb e de aquel mismo año de 1830 se e i icó la inalización de las ob as
del cua el, llamado ya de San a C is ina en hono a la eina [9 ols. 34-34 ]
Figu a 2. No obs an e, su edi icación end ía un esul ado desas oso pa a
la economía de los con a is as. Así se desp ende del es ado de cuen as
i mado en 15 de ma zo de 1831 po Sagebien y Oxamendi, donde es e
úl imo decla a que “el saldo de mil ochocien os cincuen a y cinco pesos y
medio eal co esponde a la pa e de pe dida que su ió Don Julio Sagebien
en el embolso de su abajo pe sonal, du an e la cons uccion de la ab ica
del cua el de Ma anzas que con a ó de cuen a a mi ad conmigo” [14]. Casi
un año después la si uación apenas se había solucionado cuando Ve may le
esc ibe a Sagebien en p ime o de eb e o de 1832:
“Mi que ido Sagebien, dígame po a o en qué es ado se halla nues o
asun o con Za ie a (A ie a) o mejo dicho, si albe ga us ed alguna
espe anza […] Si us ed no puede log a que nos escuchen end é que oma
una al o ja y un bas ón, pues lo que poseo no paga á lo que se ha gas ado
po encima de la suma concedida po el gobie no pa a la cons ucción del
cua el […] J. A ie a ino pa a hace me i ma una obligación ya i mada
po us ed y Vicen e, ascenden e a 34.000 pesos. Es oy espan ado. […] Adiós
que ido amigo, a e de sal a me del p ecipicio en el cual po desg acia
hemos caído” [15].
Muchos da os nos al an pa a comp ende odas las ci cuns ancias que
mo i a on aquellas palab as y la p esencia aquí de Joaquín de A ie a,
más aún cuando, echándose la ca a en 1832, las ob as habían sido ya
inalizadas. Cab ía especula que A ie a, uno de los homb es de negocios
más acaudalados de la isla y socio asiduo de Sagebien, ungie a de iado
y así les pidie a que i ma an aquella obligación. No obs an e, muchas
a iables pueden p esen a se an e al si uación, siendo cues ionable, sob e
odo, el que la ca a u ie a una echa an a día.
Sin emba go, oda ía queda ían po acome e se algunas in e enciones
con las que se comple a ía la ob a. A p opues a del adminis ado de Ren as
Reales de Ma anzas Juan José de A angu en se plan ea á la habili ación de
una ed de cañe ías no con emplada en el p oyec o inicial de Ubiña, pa a lo
cual es e úl imo p esen a á en Jun a de Fo i icación del 21 de julio de 1831
los planos del p oyec o, hoy conse ados en el A chi o Gene al de Indias
[16, 17,18] Figu as 3 y 4. Con pos e io idad se i án adicionando espacios y
e o mando o os pa a ajus a se al inc emen o p og esi o de la opa. En
1842 el Comandan e de Ingenie os Ca los Bení ez en su p oyec o pa a la
habili ación en el cua el de una agua, un la ade o y una nue a cocina, se
mues a c í ico con la p oyección de aquella ob a: “Aunque es e cua el es
de cons ucción muy mode na no se ubie on p esen es al p oyec a lo los
e dade os p incipios que debe se i de guia en oda clase de edi icios;
po lo que ca ece de muchas o icinas indispensables. En la epoca en que
se cons uyó los cue pos de in an e ía es aban educidos casi a la mi ad
de la ue za de que cons an ac ualmen e; po cuya azón no puede aloja
un ba allón, sino con una es echez pe judicial al edi icio a la salub idad y
comodidad de la opa y cos osa al e a io a causa de muchas en e medades
que es o o igina” [19]. Po los mismos mo i os, en 1853 el Comandan e de
[14] A chi o His ó ico de la O icina del
His o iado (en adelan e AHOH), Fondo
Sagebien, Leg. 114, Exp. 21, Va ias
cuen as y ecibos.
[15] AHOH, Fondo Sagebien, Leg.193, Exp.
25, Ca a de Ve may a Sagebien.
[16] A chi o Gene al de Indias (en
adelan e AGI), CUBA 2099-C, Jun a de
Fo i icación del 21 de julio de 1831.
[17] AGI, MP-SANTO DOMINGO, 801,
P oyec o y de alles de una cañe ía
pa a los comunes del cua el de San a
C is ina de es a ciudad [de Ma anzas].
[18] AGI, MP-SANTO DOMINGO, 802,
Pe il del cua el de San a C is ina de
Ma anzas y de su alcan a illado has a el
ma .
[19] AGMM, Colección Gene al de
Documen os, Caja 2823, Subca pe a
178.1
Figu a 2: A chi o His ó ico de la O icina
del His o iado (La Habana), Colección de
G abados, Cua el de In an e ia. Ma anzas,
L. Cue as.
Figu a 3: España. Minis e io de Educación,
Cul u a y Depo e. A chi o Gene al de
Indias, MP-SANTO DOMINGO, 801, P oyec o
y de alles de una cañe ía pa a los comunes
del cua el de San a C is ina de es a ciudad
[de Ma anzas]. Manuel Ubiña
Figu a 4: España. Minis e io de Educación,
Cul u a y Depo e. A chi o Gene al de
Indias, MP-SANTO DOMINGO, 802, Pe il
del cua el de San a C is ina de Ma anzas y
de su alcan a illado has a el ma . Manuel
Ubiña.has a el ma . Manuel Ubiña.ciudad
[de Ma anzas]. Manuel Ubiña
20
A qui ec u a y U banismo, ol. XXXVII, no 1, ene o- ab il 2016, pp. 13-24, ISSN 1815-5898
Con C i e io/ El Cua el de San a C is ina de Ma anzas. P oyec o, cons ucción y au o ía
Ingenie os An onio Mon eneg o es udia amplia los ba acones del cua el
pa a da mayo cabida a la nu ida opa [20].
Du an e el siglo XX la cons ucción su i á nume osas y d ás icas
e o mas: en 1902 ans o ma su isonomía hacia una sue e de
eclec icismo medie alis a omando el nomb e de Ignacio Ag amon e; en
1952 es in e enido po el a qui ec o En ique Ma ce , adap ándolo a líneas
p o o acionalis as llamándosele a pa i de aho a Domingo Goicu ía;
ac ualmen e, ocupa su luga el cen o escola “Má i es del Goicu ía” en
hono a los jó enes e oluciona ios que in en a on oma el cua el el 29 de
ab il de 1956 [5 p. 120]. Figu as 5 y 6.
Dada la ans o mación del edi icio, hay que emi i se a las nume osas
uen es a iba ci adas pa a conoce cómo ue concebida y cons uida
ín eg amen e es a ob a. Ya se dijo que el p oyec o desc i o po Ubiña
enía acompañado de sus espec i os planos, conse ados en es copias
en la Ca o eca del A chi o Gene al Mili a de Mad id. La más comple a
con iene la i ma y echa de su au o y lo in eg a p incipalmen e una plan a
del conjun o del ni el in e io , comple ándose la ep esen ación del piso
al o con el añadido de una solapa plegable (Figu a 7). Dos líneas de co e
emi en a sendos alzados, uno de la achada en su o alidad y o o de
algunas habi aciones y el pa io. En su pa e in e io se incluye la explicación
y el í ulo de “PLANO. Co e y ele aciones de un p oyec o de Cua el en la
Ciudad de Ma anzas pa a 800 homb e de Yn an e ía”3 [10]. El plano es á
la ado en a ios onos: ama illo, como es con encional, pa a los elemen os
es uc u ales que se p oyec an de albañile ía; ma ones pa a la ca pin e ía;
y oc es y pa dos en la ep esen ación ealis a de los alzados. O o de los
planos es una copia exac a del an e io con pequeñas a iaciones en la
ipog a ía u ilizada, los onos de la aguada y la ausencia de la i ma de Ubiña
Figu a 5: Cua el de San a C is ina an es de
1902. Fo og a ía anónima.
Figu a 6: Cua el de San a C is ina en la
ac ualidad. Fo og a ía del au o .
3 Vaya un ag adecimien o especial al B igada
Ra ael de la To e Casaponsa, esponsable
de la Ca o eca del A chi o Gene al Mili a
de Mad id, con cuya ines imable ayuda ue
posible la localización del plano.
Sob e el p oyec o del cua el
Figu a7: A chi o Gene al Mili a de Mad id, Ca o eca, CUB-81/05, Plano. Co e y
Ele aciones de un p oyec o de Cua el en la Ciudad de Ma anzas. Manuel Ubiña. De alle.
[20] AGMM, Ca o eca, CUB-25/8.
Ignacio J. López He nández 21
A qui ec u a y U banismo, ol. XXXVII, no 1, ene o- ab il 2016, pp. 13-24, ISSN 1815-5898
[21] (Figu a 8). Po úl imo, la e ce a copia, muy de e io ada, sólo mues a el
dibujo monoc omá ico de las an e io es, en cuya esquina in e io izquie da
aún puede lee se po lo agmen ado del documen o pa e de la i ma del
au o (Figu a 9). Po su es ado de conse ación, así como po las ano aciones
hechas sob e él, puede deduci se que se a a del plano u ilizado a pie de
ob a o bien un boce o p e io usado y manido [22].
El cua el se adicaba en el acío pa aje del u u o ba io de Ve salles, de
opog a ía en lige a pendien e hacia el ma , en el camino que comunicaba
la Ma ina y la Vigía, a a és del puen e sob e el Yumu í, con el cas illo
de San Se e ino. Aunque el emplazamien o eunía odas las comodidades,
Ubiña epa ó en las posibles debilidades es a égicas de aquel luga que
se ía el elegido de ini i amen e. A pesa de la ácil comunicación con el
p incipal bas ión de ensi o de la ciudad y el ce cano núcleo poblacional,
“ iene el conside able de ec o que la co ien e del Rio Yumu í lo sepa a de
la cuidad, comunicandose solo po un puen e de made a sob e pila es de
mampos e ía: es bien sabido con la acilidad que se ponen ue a de uso, o
cuando menos se obs uyen es as comunicaciones, y en un momen o de
ala ma o deso den las opas eunidas en su cua el se án casi inu iles o
llega an muy a de a con ene lo” [9 ol. 6 ].
El edi icio p opiamen e p oyec ado cuen a con una plan a cuad ada de 105
a as de lado, igu a que a juicio de Ubiña es “la mas p opia pa a es a clase
de edi icios […] po se la que con meno a ea ab aza mayo supe icie,
po que le dá mayo solidez median e la pe eccion de sus angulos ec os
y sus en es de igual es ención, y po que su dis ibucion puede se la mas
pe ec a y sus pun os mas uni o memen e equidis an es en e si” [9 ol.
8 ]. Sus cua o c ujías azan en su cen o un pa io po icado en odos sus
en es: es de ellos con ho cones de made a y el co espondien e a la
c ujía de acceso con medios pun os sob e pila es. Es a úl ima, o ien ada
al es e, es la única que se p oyec a a dos ni eles. Se accede a ella po un
pó ico de can e ía de es a cadas co espondido en al o po es balcones
ema ados po on ones –dos iangula es en los ex emos y uno ci cula
al cen o– de los que u imos ya no icias cuando ue on simpli icados. Es os
elemen os suponen casi los únicos mo i os en odo el conjun o de o denamien o y
lenguaje a qui ec ónico, siendo el es o de en anales y pue as de aza sencilla.
El pó ico de acceso dis ibuye di e en es es ancias pa a el cue po
de gua dia, el cua o del o icial y un calabozo: “ an ú il se ha juzgado
gene almen e es e desahogo en los cue pos de gua dia, que en los sacados
de plan a con es e obje o y aun en aquellos aislados que no si en de
comunicación alguna, se les ha p oyec ado y hecho cuando menos uno
siemp e que lo ha pe mi ido el luga ” [9 ol. 9]. Desde aquí se accede al pa io
que epa e las di e en es es ancias y ba acones pa a la opa, o mados
po la gas salas di ididas en dos pa es longi udinales, ocupando la mayo ía
de las c ujías, a excepción de las con luencias de las mismas donde es án
las habi aciones de los sa gen os. En la c ujía on e a a la p incipal de
en ada se ubican las cocinas y a ambos ex emos dos comunes. En el
cen o del pa io se ab ían dos b ocales de pozos y los aljibes p oyec ados.
Al ni el supe io se accede po dos escale as si uadas en las esquinas
que conec an con una gale ía po icada supe io de ho cones que dis ibuye
odo el espacio. Ocupando el cen o, con mayo dis inción y abie o a los
balcones de la achada, se adicaba un amplio apa amen o des inado a dos
je es. Simé icamen e a ambos lados se epa ían nume osas habi aciones
pa a capi anes y o as compa idas pa a subal e nos. En los ex emos
encon ábamos sendas cocinas, a pa i de la cuales se en aba a los dos
Figu a 8: A chi o Gene al Mili a de
Mad id, Ca o eca, CUB-156/14, Plano.
Co e y Ele aciones de un p oyec o de
Cua el en la Ciudad de Ma anzas.
Figu a 9: A chi o Gene al Mili a de
Mad id, Ca o eca, CUB-118/07, s/ .
[21] AGMM, Ca o eca, CUB-156/14.
[22] AGMM, Ca o eca, CUB-118/7.