Humania del Su 107
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”
Una lec u a a oepis emológica
del sis ema de I á 1
An onio de Diego González
Uni e sidad de Se illa
Se illa - España
[email p o ec ed]
Resumen
Es e a ículo p opone una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á. Las
polí icas de la epis emología académica eu opea han desp eciado el conocimien o
adicional a icano. I á no ha sido una excepción. Pe o a a és de es e mé odo
se han con i gu ado g an pa e de las no mas socio-cul u ales y epis emológicas
de la sociedad yo ùbá. Así I á se con ie e en algo más impo an e que un i o de
adi inación, pues ep esen a la cohesión polí ico-social y epis emológica de una
g an pa e de los pueblos del Á ica occiden al. Es e abajo ei indica es a ace a
e in en a mos a la complejidad epis emológica del sis ema.
Palab as cla e: I á, a oepis emología, i loso ía a icana, colonialismo,
disposi i o social.
Building “ he Yo uba u h”
An a oepis emologic eading o he I á sys em
Abs ac
Th is pape p oposes an A oepis emological eading o he I á sys em. Th e policies
o Eu opean academic epis emology ha e disdained adi ional A ican knowledge.
I á has no been an excep ion. Howe e , h ough his me hod a g ea deal o he
socio-cul u al and epis emological no ms o Yo ùbá socie y. Th us I á becomes mo e
impo an han a di ina ion i e, o i ep esen s socio-poli ical and epis emological
cohesion o a g ea p opo ion o he peoples o Wes e n A ica. Th is wo k indica es
his ace and in ends o show he sys em’s epis emological complexi y.
Key wo ds: I á, A oepis emology, A ican philosophy, colonialism, social
mechanism.
Humania del Su . Año 7, Nº 12. Ene o-junio, 2012. An onio de Diego González.
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”. Una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á... pp. 107-122.
Recibido: 04-05-12 /Acep ado: 02-06-12
108 Humania del Su
Humania del Su . Re is a de Es udios La inoame icanos, A icanos y Asiá icos.
Uni e sidad de Los Andes, Mé ida. Año 7, Nº 12. Ene o-Junio, 2012. ISSN: 1856-7959, ISSN Elec .: 2244-8810
I á ni O í ó
O í ó ni agba á o ju gbògbó agba á lo
I e ayé ayè
Día un Ile Aye
Won ni ki won maa s’o í ó
So i o s’ododo
Eni ba s’o í ó ni mole ngbe”
(Òsá Alawó).ʹ
1. El conocimien o de los que no enían de echo a conoce : la
a oepis emología
Á ica es el con inen e ol idado. Pa a muchos es un luga exó ico
y omán ico, pa a o os es una g an ese a de p oduc os na u ales y, po
úl imo, pa a un núme o ingen e de pe sonas es un luga caó ico y pelig oso
donde no se ha conocido la ci ilización. Es os p ejuicios unidos al iolen o
colonialismo del siglo XIX y pa e del XX han ocul ado el desa ollo cul u al
del con inen e a icano. Toda ía en el imagina io de muchos occiden ales,
Á ica se p esen a como un luga lleno de ibus, b uje ía e i acionalidad.
Sin emba go en los úl imos cua en a años, di e en es au o es han mos ado
una Á ica compleja y ica, más allá de la e nología.
Con esos plan eamien os, la academia eu opea había desahuciado al
con inen e a icano de exp esiones cul u ales complejas. En Á ica —según
muchos in elec uales eu opeos— no había pensamien o sino supe che ías,
los a icanos no e an dignos de ene alma y había que a a los po debajo
de los animales. Es as jus i i caciones enían su o igen en las eo ías que
undamen a on la escla i ud. Pe o no se queda on en a gumen aciones de
au o es eológicos, ya que di e en es pensado es de la i loso ía mode na se
suma on a es a co ien e hablando de oídas sob e la si uación a icana. Tal
es el caso de Inmanuel Kan , como bien indica José San os, en su a ículo
Inmanuel Kan : del acialismo al acismo (San os, 2010a), du an e los úl imos
ein e años se han esc i o di e en es abajos sob e el ema. Podemos e el
débil undamen o de las c í icas de Kan en el siguien e ex o:
“Los Neg os de Á ica no ienen po na u aleza ningún sen imien o que
se ele e po encima de la i olidad. M . Hume desa ía a cualquie a a ci a
un solo ejemplo en el cual un Neg o haya mos ado alen o, y a i ma que
en e los cien os de miles de neg os que ue on anspo ados a o as pa es
desde sus países, a pesa de que muchos de ellos ue on incluso pues os
Humania del Su 109
en libe ad, aún no se ha encon ado uno solo que haya p esen ado algo
g andioso en a e o ciencia o en alguna o a cualidad de alo , aún cuando
en e los blancos algunos con inuamen e se ele an desde el más bajo de los
populachos, y a a és de o endas ele adas, ganan espe o en el mundo”
en Kan Sob e lo Bello y lo Sublime. (San os, 2010a: 412)
A pesa de la con undencia del ex o somos conscien es que se deben
a una mala in o mación sob e el ema den o del con ex o de su época. De la
misma mane a Hegel esc ibió sob e los a icanos de una mane a despec i a
y p oduciendo una negación de la his o ia que subo dina el discu so como
señala José San os en uno de sus abajos (San os, 2010b). El discu so occi-
den al mode no ha a acado y subo dinado in elec ualmen e a Á ica. En el
p oyec o de la his o ia hegeliana, se excluye a Á ica. No cabe duda —como
ace adamen e in o ma Olu emi Taiwo— que es e ipo de pensamien o sob e
las exp esiones cul u ales de un con inen e son muy a iesgadas, cuando no
in encionadas pa a omen a la idea de Eu opa como suje o eó ico en e a
los “o os”. Lo que no somos noso os es á ue a de la his o ia. Hegel excluye
a Á ica de la his o ia de la humanidad pues según él no iene nada que e
con noso os, explicándolo así en sus Lecciones de Filoso ía de la His o ia:
Lo que en endemos como Á ica es lo seg egado y ca en e de his o ia, o
sea lo que se halla en uel o oda ía en o mas sumamen e p imi i as que
hemos analizado como un peldaño p e io an es de incu siona en la his o ia
uni e sal. (Hegel, 1980: 194)
Cu iosamen e el siguien e paso de occiden e después de la subal e -
nización cul u al po pa e de la academia ue el de la in asión mili a y el
colonialismo. No a i mamos que Hegel uese el esponsable de las p ác icas
del colonialismo, pe o sin duda muchos de sus ejecu o es bebie on de sus
uen es. Hegel con sus eo ías de la his o ia i mó el ce i i cado de naci-
mien o de odo es e mo imien o colonialis a “cien í i co”. Y así su “ an asma”
dominó inconscien emen e no ya en la i loso ía, sino en oda la cul u a e
ins i uciones de Occiden e (Taiwo, 1997). En la i loso ía de Hegel Á ica
es el iempo y el luga del ol ido. Según nos explica no hay posibilidad pa a
una eo ía del Es ado y del pueblo pues no ienen “libe ad” ni “mo alidad”.
Así como se indica en es e ex o:
En e los neg os, es en e ec o, ca ac e ís ico el hecho de que su conciencia
no ha llegado aún a la in uición de ninguna obje i idad, como, po ejemplo,
Dios, la ley, en el cual el homb e es á en elación con su olun ad y iene la
Humania del Su . Año 7, Nº 12. Ene o-junio, 2012. An onio de Diego González.
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”. Una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á... pp. 107-122.
110 Humania del Su
Humania del Su . Re is a de Es udios La inoame icanos, A icanos y Asiá icos.
Uni e sidad de Los Andes, Mé ida. Año 7, Nº 12. Ene o-Junio, 2012. ISSN: 1856-7959, ISSN Elec .: 2244-8810
in uición de su esencia. El a icano no ha llegado oda ía a esa dis inción
en e él mismo como indi iduo y su uni e salidad esencial; impídeselo su
unidad compac a, indi e enciada, en la que no exis e conocimien o de una
ciencia absolu a, dis in a y supe io al yo (…) Todo es o es á de más en el
homb e inmedia o, en cuyo ca ác e nada se encuen a que suene a humano.
(Hegel, 1980: 183)
Sin emba go Hegel se equi ocaba, pues en Á ica sí han exis ido
es ados complejos como el Impe io Songhay, el cali a o Soko o, la dinas ía
salomónica en E iopía o el eino del Kongo. Además Hegel ol idó los países
musulmanes subsaha ianos.
Du an e el siglo XIX las po encias eu opeas asal a on Á ica y la
u o iza on. Occiden e cons uyó en el siglo XIX la iden idad a icana
con inen al. Po supues o no se pensó (ni le in e esó) en la diáspo a. Y de
mane a muy ag esi a la adap ó a la idea de p og eso occiden al. La cual es aba
des inada a acasa po que ob ió oda la wel anschauung de los di e en es
pueblos a icanos. En su “a án ci iliza o io”, occiden e implemen ó un juego
pe e so pa a log a la eliminación de la iden idad ances al. Y así du an e
se en a años más se impuso la adminis ación colonial, la escuela colonial
y los hábi os eu opeos. Lo a icano paso a se algo olcló ico, anecdó ico
o pin o esco.
La publicación del lib o de Placide Tempels Philosophie Ban oue en
1945, supuso la e alo ización del pensamien o a icano y su p esen ación
an e el público eu opeo. Las au o idades coloniales belgas conside aban a los
indígenas congoleños como sub-humanos. Muchos de ellos enían la opinión
de que los habi an es del Congo no enían ningún ipo de in eligencia y
que es aban sumidos en la oscu idad in elec ual más absolu a. El lib o de
Tempels ue la jus i i cación pa a e indica la cul u a y el pensamien o de
la gen e con la que con i ía a dia io. Aunque igno ado en Occiden e, es e
lib o es el a í i ce del enacimien o del pensamien o a icano en Á ica —en
la diáspo a se había mos ado ya a a és del sinc e ismo— y el nacimien o
simbólico de la “independencia cul u al” del Congo de manos de un eu o-
peo. Po úl imo los mo imien os sociales (Jamáa) que nacie on allí después
de la publicación de es e lib o supusie on la amones ación del misione o
l amenco y su uel a a Bélgica.
A pa i de Tempels di e en es au o es han in en ado mos a la p o-
blemá ica del pensamien o a icano. En los úl imos años pensado es a icanos
o mados en Eu opa y e o nados a sus países han elabo ado in e esan es
eo ías sob e el pun o de is a del conocimien o a icano. Munya adzi
Humania del Su 111
Mawe e nos explica que la a oepis emología su gió pa a comp ende con
oda p o undidad aquellas p ác icas cul u ales a icanas que no encajaban
con los pa ones impues os desde la academia eu océn ica u o ien alis a.
(Mawe e, 2011: 105). En de i ni i a se a a de qui a la pá ina omán ica
del mundo a icano. En esal a que no se debe juzga las p oducciones cul-
u ales cons uidas en Á ica con ojos de académico eu opeo. Po ejemplo,
uno de los p oblemas lo encon amos en p ime luga en el sopo e del
pensamien o. Se a a de una p oducción o al y pe o má ica. Se sale de los
modelos occiden ales, pues el pensamien o a icano se undamen ó en o no
a na aciones o ales u acciones ísicas como po ejemplo el sis ema de I á.
La a oepis emología es un eje cicio de decons ucción de lo es a-
blecido po el “o o”. No se a a de imagina una Á ica i gen llena de
buenos sal ajes, sino de epensa Á ica. Po ello hay que analiza odos los
p og amas y es a egias. Kwame Gyeke explica que se a a ía de aquellos
con una iden idad pe dida po el colonialismo o la escla i ud que quie en
ecupe a la. De allí que hay que decons ui odas las p ác icas sociales y
o zosamen e la a oepis emología iene que se necesa iamen e decons uc-
i a (Kwame, 1987). Es o concue da con la opinión de Mole i Ke e Asan e
de que la ac i ud del pensamien o a icano debe se elabo a una conciencia
plenamen e a icana y p opone una econs ucción cul u al, además de una
in ensa lucha social po sus alo es y cosmo isiones a icanos (Asan e, 2009).
La adquisición de es e ni el epis emológico p o oca ía una ans o mación
del pensamien o a icano en la a ología: una undamen ación a icana de
la ealidad.
O o g an p oblema es el lenguaje en el que se piensa o se expe imen a
la ealidad. A pesa que el pensamien o a ó ono no se consolidó has a los
años 90 del pasado siglo (Re o á, 2005) es indiscu iblemen e la mejo
opción pa a pensa sob e Á ica, desde Á ica. Usa el inglés, el ancés o el
po ugués pa a pensa “p oblemas p opios” e e en es a la iden idad, p o-
blemas polí icos o eó icos es con ap oducen e. Po que no se eliminan los
las es coloniales y además no se abo da en el e dade o “se ” del pueblo a
a a , que es á en su lenguaje. Los i lóso os que lo hicie on (Kagame, Sme ,
Houn odji), ealiza on un g an abajo y ue alioso en su época. Pe o hoy
en día, pensado es como Sulayman Bashi Diagne usan el wolo como lengua
de abajo a pesa de impa i clases en la diáspo a. Las lenguas a icanas son
muy in e esan es pues pie den muchísimo al aduci se, ya que se quedan
sin lo p o undo de sus e imologías y signi i cados.
Pe o no odo es ei indicación o c í ica a Occiden e. Robin Ho on
puso de mani i es o en su lib o Pa e ns o Th ough in A ica and Wes : Essays
Humania del Su . Año 7, Nº 12. Ene o-junio, 2012. An onio de Diego González.
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”. Una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á... pp. 107-122.
112 Humania del Su
Humania del Su . Re is a de Es udios La inoame icanos, A icanos y Asiá icos.
Uni e sidad de Los Andes, Mé ida. Año 7, Nº 12. Ene o-Junio, 2012. ISSN: 1856-7959, ISSN Elec .: 2244-8810
on Magic, Religion and Science (Ho on, 1993) la necesidad de es udia los
esquemas pe o sin demole al enemigo. F en e a la eo ía pos colonial y la
ac i ud de pa e de la academia occiden al, la c í ica de Ho on es in e media.
El pensamien o occiden al no es la panacea, pe o ampoco lo es el pensa-
mien o a icano. Debe ían coexis i pues o que el mundo no se compone
de una ealidad sino de cien os de ellas. La isión a icana de la ealidad
o lo que hemos llamado a oepis emología es o a posibilidad pe o no la
única o la e dade a. Po ello Ho on insis e en que g an pa e del echazo
de Occiden e al pensamien o a icano se debe al desconocimien o de o as
o mas de pensamien o apa e de las de su p opia cul u a.
Así Ho on habla de asgos comunes que se a iculan en la búsqueda
de una eo ía explica i a de la unidad subyacen e en e a la mul iplicidad
del mundo. Ho on glosa du an e a ias páginas que muchos in es igado es
educen complejas eo ías elabo adas po pueblos como los Yo ùbá a ele-
men os de ingobe nable complejidad y a bi a iedad en e a la egula idad
y la elegancia del mundo de la ciencia. Sin emba go, ace cándonos al pensa-
mien o adicional a icano e emos que las his o ias mí icas b illan po su
ausencia. No exis en mi os con la o ma g iega o babilónica sino complejas
explicaciones o conduc as y pequeñas abulas. No exis e lo sob ena u al
sino sólo lo na u al. En la mayo ía de las cul u as a icanas hay una ue za
in eligen e e impe sonal (n u en el caso de los pueblos ban úes, Olódùma è
en el caso de los Yo ùbá), una ue za uni i cado a o mediado a (ngu pa a
los ban úes, ashé pa a los Yo ùbá) y una mul iplicidad de espí i us que son
copa icipados po es as dos ue zas. Todo ello esbozados en e complejas
cues iones. Como bien señala Ho on, si sus i uimos ue zas y espí i us po
á omos y moléculas, nos encon a íamos p oblemas muy simila es a los que
p oponían Be keley, Locke o Quine (Ho on, 1993: 200).
¿Cómo podemos deci que la p ác ica de un sis ema o acula puede
es a más ce ca de la eo ía que del sen ido común? Ho on esponde a esa
p egun a de o ma cla a cuando señala que en los sis emas o acula es a a
ez hablan los espí i us, sino que es el p opio indi iduo y sus ca ac e ís icas
psico-bio-sociales los que dan las cla es pa a la espues a. Es a e idencia
hallada po Ho on, es la misma que ambién sos iene el an opólogo cu-
bano Nelson Aboy en su lib o 25 siglos de San e ía Cubana (Aboy, 2009).
Las p ác icas cul u ales a icanas no son eje cicios mís icos sino
que son p ác icas que ienen en cuen a los ac o es psíquicos, biológicos y
sociales en consonancia con la eo ía de las ue zas que igen la na u aleza.
Es o —como e emos más adelan e— le ha lle ado a deci que en Á ica no
exis e un poli eísmo sino una obse ación y consolidación de la ib ación
Humania del Su 113
del se humano con la ue za o igina ia (Aboy, 2009:179). Es en ealidad
algo mucho más complejo, más ce cano a la psicología y a la medicina
psicosomá ica que a la b uje ía. (Es e ema ha sido muy bien abajado
po la e nopsiquia ía. El P o . Tobie Na han ha desa ollado múl iples
expe iencias pa a explica los mecanismos y los p ocesos psicopa ológicos
en di e sas cul u as. Los colabo ado es de Na han además de psiquia as,
neu ólogos y psicólogos son chamanes, boko s o babalawos. Como mues a
documen al de es os abajos podemos ci a la siguien e e e encia: Na han,
2007). Solo hay que cambia los lenguajes y los é minos y nos encon a-
emos con algo bas an e complejo. Algo que se escapa al “pensamien o
p imi i o” de Le y-B uhl.
Es os son solo dos ejemplos de los muchos que pone Ho on en su
lib o. Su obje i o es eab i el puen e que conec a los pa ones de pensamien-
o occiden al pe o sin exclui los. Más o menos mos a una con i encia y
ga an iza una posible elección. El abajo de Ho on es desb oza y qui a
“mis e io”. No hay ningún mis e io en es as o mas de pensamien o, an solo
cambia la pues a en escena. Ho on concluye con que no hay que desp ecia
el p og eso de la ciencia occiden al, sino comp ende la, pe o ampoco se
puede nega que exis an o as o mas de explica la ealidad. El se humano
ha sen ido y ha necesi ado explica lo odo; y en un mundo an ac u ado
como el nues o lo sigue necesi ando, pues solo hay que eco da un iejo
p o e bio Yo ùbá que dice: “No conoce es malo. No desea conoce es peo ”.
Una ez supe ado el “ auma cul u al” que enemos, se puede accede
a o os conocimien os, a o as o mas de comp ende la ealidad y ab ica
e dades. ¿Acaso se debe da más c edibilidad a lo que dice un i lóso o
eminen emen e eó ico que a lo que dice un babalawo? Pues segu amen e
no. Cada uno lee la ealidad a su mane a y la in en a mos a . Siguiendo
a Ho on lo único que cambia es su mise-en-scène. El p oblema de a la
a oepis emología es bas an e se io. Lo que ealmen e se juega aquí es un
asun o de iden idad. Las b u ales ag esiones de Occiden e sob e Á ica en
las o mas de escla i ud y colonialismo hacen que necesi en emancipa se
u gen emen e de lo occiden al. Deben de ompe la subo dinación del
discu so eu opeo y cons ui el suyo. Si bien Ho on nos si e a noso os,
occiden ales o mados en la academia (y de la que no podemos des incu-
la nos), a un a icano no le si e. Pa a ellos es más a ac i a la p opues a de
Ke e Asan e o de Gyeke po que les da oz y au onomía pa a pode habla ,
pa a pode explica el mundo a la a icana es necesa io pa a que no se les
acuse de p imi i os, b ujos o sal ajes. Así, se les de uel e el conocimien o
a los que no podían ene lo, po que les es aba edado. Solo el día que la
Humania del Su . Año 7, Nº 12. Ene o-junio, 2012. An onio de Diego González.
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”. Una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á... pp. 107-122.
120 Humania del Su
Humania del Su . Re is a de Es udios La inoame icanos, A icanos y Asiá icos.
Uni e sidad de Los Andes, Mé ida. Año 7, Nº 12. Ene o-Junio, 2012. ISSN: 1856-7959, ISSN Elec .: 2244-8810
con el medio na u al. La a oepis emología pe mi e e es o no como una
anécdo a o algo descabellado, sino como un po en e disposi i o social.
Pa a ello debemos pone nos en el conocimien o del o o —a menudo sub-
al e nizado— y supe a los es e eo ipos de la pues a en escena, po que en
el ondo cons uimos la ealidad de mane as muy pa ecidas. Solo cambian
las o mas de ealización o de es e ización.
El sis ema de I á es algo más que un o áculo adi ina o io. No es mí-
ico —en el lenguaje de los an opólogos como Le y B uhl— sino que se
a a de un e en o que undamen a la sociedad de la cul u a yo ùbá desde
el conocimien o de la ealidad. Quizás lo ácil se ía pensa que es e ipo de
mani es aciones no ienen impo ancia más allá del plano e nológico pe o
di e sos au o es nos mues an que ese no es el camino. El econoce a los
yo ùbás es e alo es hace jus icia y en cie a medida se descolonializa el
pensamien o.
La e nocén ica p emisa de que los alo es occiden ales son los únicos
que alen pa a de e mina la alidez del pensamien o es algo que es e a-
bajo ha in en ado cues iona . Siemp e desde los a gumen os de au o es que
han su ido de la p esión occiden al (como Cheikh An a Diop, que a do
8 años en p esen a su esis doc o al) po de ende unas isiones que podía
se conside adas p imi i as. En e ellos uno de los alo es más cues ionados
po los p opios pensado es occiden ales: la e dad.
La p e ensión de una e dad uni e sal no es sino un a e imien o
g andísimo y pe e so que la i loso ía occiden al de los úl imos cien años ha
in en ado cues iona . Pe o el ans ase de es e concep o que se p odujo hacia
la epis emología gene ó una iolen a eacción. La ciencia e a la nue a me-
a ísica y la ealidad debía de se mi ada desde ella, de lo con a io e a also.
En es e es udio hemos in en ado mos a que las cosas no son ca egó-
icas y no pueden a a se de esa mane a an simplis a, pues hay o as o mas
de comp ende la ealidad y ca ego iza la. Y es que la ealidad necesi a se
egulada pe o no impues a po nadie, cada uno cons uye su isión y usa
sus he amien as. Ci ando a Chukwudi Eze: “¿Qué clase de “ e dad” es
aquella que el in es igado pe sigue o gene a?” (Eze, 2000: 186). A lo que
debemos esponde ci ándole de nue o: “aquella que mejo e al se humano,
el se -aún-habiendo-sido-comple amen e” (Eze, 2000: 174). El se humano
de cualquie eligión, aza o cul u a busca que su ida enga un sen ido y
sea más ácil. Y has a aquí la e dad cons uida po los yo ùbás cumple su
come ido —según se ha in en ado mos a en es e abajo— sin mayo es
p oblemas, dando oz a los que a menudo no se les da de echo a habla .
Humania del Su 121
No as
1 Es e abajo ha sido ealizado g acias a la beca concedida po la Asociación
Uni e si a ia Ibe oame icana de Pos g ado (AUIP), y al apoyo incondicional
del Ins i u o de In es igaciones Es a égicas pa a Á ica y su Diáspo a de la
República Boli a iana de Venezuela du an e la es ancia de in es igación en
dicho cen o en los meses de ene o y eb e o de 2012.
2 Es e es el e so conocido como Òsá Alawo que es la desc ipción adicional de
I á. Aquí p esen amos la aducción al español:
Lo eal es I á
Lo eal es la palab a indes uc ible
Lo eal es el pode po encima de odos los pode es
La bendición que du a pa a siemp e
Es a ue la decla ación de I áa los habi an es de laTie a
Se les a iso siemp e hace loco ec o. Se co ec os y hones os
Aquel que sea aco de con la ealidad, se á apoyado po las ue zas.
3 El ex o ela i o al signi i cado de disposi i o según Foucaul es el siguien e:
“Lo que a o de si ua bajo ese nomb e es, en p ime luga , un conjun o
decididamen e he e ogéneo, que comp ende discu sos, ins i uciones,
ins alaciones a qui ec ónicas, decisiones eglamen a ias, leyes, medidas
adminis a i as, enunciados cien í i cos, p oposiciones i losó i cas, mo ales,
i lan ópicas; en esumen: los elemen os del disposi i o pe enecen an o a lo
dicho como a lo no dicho. El disposi i o es la ed que puede es ablece se en e
es os elemen os. En segundo luga , lo que que ía si ua en el disposi i o es
p ecisamen e la na u aleza del ínculo que puede exis i en e es os elemen os
he e ogéneos. Así pues, ese discu so puede apa ece bien como p og ama de
una ins i ución, bien po el con a io como un elemen o que pe mi e jus i i ca
y ocul a una p ác ica, da le acceso a un campo nue o de acionalidad.
Resumiendo, en e esos elemen os, discu si os o no, exis e como un juego, de
los cambios de posición, de las modi i caciones de unciones que pueden, és as
ambién, se muy di e en es. En e ce luga , po disposi i o en iendo una
especie -digamos- de o mación que, en un momen o his ó ico dado, u o como
unción mayo la de esponde a una u gencia. El disposi i o iene pues una
posición es a égica dominan e. Es a pudo se , po ejemplo, la eabso ción de
una masa de población l o an e que a una sociedad con una economía de ipo
esencialmen e me can ilis a le esul aba emba azosa: hubo ahí un impe a i o
es a égico, jugando como ma iz de un disposi i o, que se ue con i iendo
poco a poco en el mecanismo de con ol-sujeción de la locu a, de la en e medad
men al, de la neu osis”. (G os icha d y Wajemann,1978: 171-202)
Humania del Su . Año 7, Nº 12. Ene o-junio, 2012. An onio de Diego González.
Cons uyendo “la e dad yo ùbá”. Una lec u a a oepis emológica del sis ema de I á... pp. 107-122.
122 Humania del Su
Humania del Su . Re is a de Es udios La inoame icanos, A icanos y Asiá icos.
Uni e sidad de Los Andes, Mé ida. Año 7, Nº 12. Ene o-Junio, 2012. ISSN: 1856-7959, ISSN Elec .: 2244-8810
Re e encias
Aboy, N. (2009). 25 siglos de San e ía Cubana. La Habana.
An a Diop, C. (1979). Na ions nèg es e cul u es. Pa is: P esence A icaine.
Chukwudi, E. (2000). El p oblema del conocimien o en la “adi inación” del I á. En
E. Chukwudi (Ed.), Pensamien o A icano. Filoso ía. Ba celona: Bella e a.
G os icha d, A. & Wajemann, G. (1978). En e is a a Michel Foucaul . Re is a
Diwan, 2/3, 171-202.
Gyeke, K. (1978). An essay on A ican philosophical hough : he Akan concep ual
scheme. Camb idge: Camb idge Uni e si y P ess.
Hegel, G. W. F. (1980). Lecciones de Filoso ía de la His o ia. Mad id: Alianza
Edi o ial.
Ho on, R. (1993). Pa e ns o Th ough in A ica and Wes : Essays on Magic, Religion
and Science. Camb idge: Camb idge Uni e si y P ess.
Ke e Asan e, M. (2009). S udies on A ocen ici y. Consul ado el 6 de ma zo de
2012 en h p://www.asan e.ne /a icles/1/a ocen ici y/.
Madam, M. (2011). (Ed.). T a ado de los Odus de I á. Ca acas: O unmila.
Mawe e, M. (2011). A ican Belie and Knowledge Sys ems. A C i ical Pe spec i e.
Came on: Langaa.
Na han, T. (2007). Nous ne sommes pas seuls au monde: Les enjeux de l’e hnopsychia ie.
Pa is: Poin s Essais.
Ogonbunmi, S. & Olai an. H. M. (1988). Elemen s o Physics in Yo uba Cul u e.
Jou nal o A ican Philosophy and S udies. 1/1-2, 13-25.
Peek, P. M. (2000). La adi inación: ¿Una o ma de conocimien o? En E. Chukwudi
(Ed.), Pensamien o A icano. Filoso ía. Ba celona: Bella e a
Peel, J. D. Y. (2000). Encoun e s among he Yo ubas. Blooming on: Uni e si y o
Indiana P ess.
Re o á, A. (2005). A ophone philosophies: eali y and challenge. P aga: Zdeněk Susa.
San os He ceg, J. (2010a). De la i loso ía la inoame icana a la a icana. Pis as pa a
un diálogo i losó i co in e cul u al. Es udios A anzados, 13, 131-149.
San os He ceg, J. (2010b). Inmanuel Kan : del acialismo al acismo. Th éma a.
Re is a de Filoso ía, 43, 403-416.
Sowande, E. J. (1991). (Ed.): A Dic iona y o he Yo ùbá Language. Lagos/London:
Uni e si y o Nige ia P ess/Ox o d Uni e si y P ess.
Taiwo, O. (1997). Exo cising Hegel’s Ghos : A ica’s Challenge o Philosophy.
Consul ado el 6 de ma zo de 2012 en h p://www.a ica.u l .edu/asq/
1/4/2.h m