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El Delorean extraviado: usos confusos del flashback postclásico (y otros viajes temporales)

Abstract

Regreso al futuro relata las aventuras de un adolescente y un científico que crea una máquina para viajar en el tiempo instalada en un DeLorean. Pero los frecuentes saltos no afectan a la linealidad narrativa: el relato se instala en el presente. El viaje temporal destila el uso convencional que el cine clásico ha hecho del flashback: el de una parada controlada que permite esclarecer la historia. Por contra, observamos en numerosas ficciones postclásicas que los saltos temporales no aparecen tanto para explicar la historia sino para confundirla. Continuaremos esta hipótesis a propósito de Perdidos y La piel que habito.

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El Delorean extraviado: usos confusos del flashback postclásico (y otros viajes temporales)

Author: García Catalán, Shaila
Publisher: Universidad de Sevilla, Secretariado de Recursos Audiovisuales y Nuevas Tecnologías
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/b5957daa-e69d-473b-a610-8185a73f1857/download
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El Delo ean ex a iado:
usos con usos del lashback pos clásico
(y o os iajes empo ales)
Shaila Ga cía Ca alán
Uni e si a Jaume I
[email p o ec ed]
Resumen: Reg eso al u u o ela a las a en u as de un adolescen e y un cien í ico
que c ea una máquina pa a iaja en el iempo ins alada en un DeLo ean. Pe o los
ecuen es sal os no a ec an a la linealidad na a i a: el ela o se ins ala en el
p esen e. El iaje empo al des ila el uso con encional que el cine clásico ha hecho del
lashback: el de una pa ada con olada que pe mi e escla ece la his o ia. Po
con a, obse amos en nume osas icciones pos clásicas que los sal os empo ales no
apa ecen an o pa a explica la his o ia sino pa a con undi la. Con inua emos es a
hipó esis a p opósi o de Pe didos y La piel que habi o.
Palab as cla e: na a i a, p esen e, lashback, lash o wa d, lash-sideway.
Abs ac : Back o he Fu u e ells he ad en u es o a eenage and a scien is who
c ea es a machine ins alled in a DeLo ean o a el back in ime. Bu he equen
jumps do no a ec he linea na a i e: he s o y se les in he p esen . The ime
a el dis ills he con en ional use ha he classical cinema has made o he
lashback: a con olled s op ha allows o clea up he s o y. In con as , we
obse ed in many pos -classical ic ions ha he empo a y jumps do no appea
bo h o explain he s o y bu o con use. We con inue his hypo hesis analyzing Los
and The Skin I Li e In.
Keywo ds: na a i e, p esen , lashback, lash o wa d, lash-sideway.
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1. Se puede iaja en el iempo en línea ec a
En el a anque de Reg eso al u u o se queman unas os adas
en medio de una escena de elojes acompasados.
Reg eso al u u o (Back o he Fu u e, Robe Zemeckis, 1985) comienza con una
mo imien o de cáma a de izquie da a de echa que nos mues a una colección de
elojes obsesi amen e colocados a la misma ho a. A con inuación, y sin co e, la
cáma a oma el ayec o de uel a y nos mues a en mo imien o de de echa a
izquie da aún más elojes —in i iendo, así, el o den con encional de la lec u a en
Occiden e—. En e és os ad e imos que unas ebanadas neg as sal an de una
os ado a humean e: ¡alguien no ha llegado a iempo!
Reg eso al u u o supone pa a muchos un ilm iniciá ico en cuan o a los sal os
empo ales. Pues ela a las a en u as del adolescen e Ma y McFly, amigo de un
cien í ico, Doc, que c ea una máquina pa a iaja en el iempo ins alada en un
DeLo ean —cuyo a anque pa a su p ime paseo empo al es omado pa a la cáma a
de modo que abandona el campo po la izquie da.
Ma y dispues o a ilma —y Doc a eledi igi — la salida del Delo ean a un iaje en el iempo.
Po e o , Ma y se aslada á has a 1955, año en el que sus pad es aún no se habían
conocido y su in e encia en el pasado amenaza á con al e a su p ime encuen o y,
así, su p opia exis encia. Po ello, debe á a a á de es au a el o den de los cosas,
sin las cuales su p opia exis encia hubie a quedado uncada. No obs an e, y a pesa de
los ecuen es sal os, és os no a ec an a la quieb a de la linealidad na a i a, pues el
ela o se ins ala siemp e en el p esen e. Como señalan Shail y Robin «al hough he
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ilm's accoun o 1955 and 1985 may de i e om a pos -mode n spa ialisa ion o ime,
he ilm i sel does no pa icipa e in his spa ialisa ion o ime. Indeed, o a ime-
a el ilm, Back o he Fu u e e els in showing he pu e passing o ime (2010: 99)37.
Al hough 1985 is p esen ed as he na a i e's 'p esen ' […], bo h 1985 and 1955 con on
he iewe as disc e e p esen s. Because he un olding p esen o Back o he Fu u e is se
in 1955 o he majo i y (63 pe cen ) o he ilm's na a í e du a ion, he iewe
implici ly iden i ies 1955 as he s o y's p esen . Consequen ly, he ilm's closing iew o
he changed 1985 con on s he iewe as he u u e o he ime ha , o 69 pe cen o
he ilm hus a , ilm's empo al aspec has wo ked o es ablish as he p esen . So a he
han a di e en p esen om he one ha opened he ilm, he new 1985 is he logical
p ojec ed u u e o he ilm's eal p esen , and consequen ly ma ches pe ec ly he
ci cums ances o he 1955 ha Ma y has jus le (Shail y Robin, 2010: 97)38.
Cada iaje en el Delo ean es á con olado po mediciones exac as.
Ine i ablemen e me adiscu si o, en la medida en que su discu so se es á plegando
con inuamen e sob e sí mismo, es una de las p ime as cin as que e lexionó
explíci amen e sob e la causa-consecuencia cuando és a se e doblegada po la
ilegí ima incu sión de los iajes en el iempo. Sin emba go, como ya en la secuencia
inicial se decla ó, al ilm le in e esa el con ol y la medición. De hecho, el cien í ico Doc
es á con inuamen e con olando pulc a y obsesi amen e el iempo en é minos de
exac i ud; y el Delo ean cuen a con un iso que indica donde as (Des ina ion Time),
37 «Aunque los iajes en e 1955 y 1985 de la película pueden debe se a una espacialización pos -
mode na del iempo, el ilm en sí mismo no pa icipa en es a espacialización del iempo. De hecho,
pa a se una película sob e iajes en el iempo, Reg eso al u u o se delei a en mos a el pu o paso
del iempo» (Shail y Robin, 2010: 99).
38 «Aunque 1985 es á p esen ado como el ‘p esen e’ de la na a i a […], an o 1985 como 1955 se
con on an al espec ado como p esen es disc e os. Debido a que el p esen e desplegado de
Reg eso al u u o es á si uado en 1955 pa a la mayo ía (63 po cien o) de la du ación na a i a de la
película, el espec ado se iden i ica implíci amen e con 1955 como el p esen e del ela o. En
consecuencia, la isión del año 1985 cambiado de la película en en a al espec ado a un u u o de
su iempo, ya que el 69 po cien o de la película has a el momen o le había si uado en 1955, aspec o
empo al del ilm que se había abajado pa a es ablece lo como p esen e. Así que más que un
p esen e di e en e del que ab ió la película, el nue o 1985 es el u u o lógico p oyec ado del
p esen e eal del ilm, y en consecuencia se adap a pe ec amen e a las ci cuns ancias del 1955 que
Ma y acaba de deja » (Shail y Robin, 2010: 97).
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o o que indica donde es ás (P esen Time), y o o que indica donde has es ado (Las
Time Depa ed).
Con odo es o, en nues a opinión, el iaje empo al de Reg eso al u u o des ila el uso
con encional que el cine clásico ha hecho del lashback: el de una pa ada con olada
que pe mi e escla ece la his o ia. Po con a en la icción pos clásica, el lashback —
jun o a o os sal os empo ales— ya no apa ece an o como es a egia na a i a pa a
escla ece la his o ia sino pa a con undi la. Con inua emos es a e lexión a pa i del
análisis ex ual de Pe didos (Los , J.J. Ab ams, Damon Lindelo , Je ey Liebe , ABC:
2004-2010) y La piel que habi o (Ped o Almodó a , 2011).
2. No hay uel a a ás
Muje es limpian las lápidas de un colo ido cemen e io mien as un a elling ma ca una uel a hacia
a ás.
Un a elling nos p esen a a un g upo de ecinas con delan al y pañuelo a la cabeza
que limpian animadamen e las lápidas ho izon ales de un colo is a cemen e io. La
cáma a nos mues a es a escena de de echa a izquie da e ocando así un iaje hacia
a ás que e oca ese í ulo in ini i o que da nomb e al ilm: Vol e (2006). Con es a
imagen en e oceso a anca hacia adelan e el ilm de Ped o Almodó a , que se
a en u a en un melod ama espe pén ico al e i i con guasa a una mad e dada po
mue a. Sin emba go, el e o no a gumen al del pasado al iempo p esen e no ae
consigo ni un sólo lashback a ni el na a i o. Las he manas Raimunda y Sole
ememo an a mamá mue a mien as és a escucha i a y íe bajo la cama: la uel a de
esa mad e que nunca mu ió ue za un ayec o hacia delan e. Es un ilm sob a la
mue e y, po an o, sob e la ue za simbólica del iempo que co e en una sola
di ección. En cambio, el p esen e de la his o ia en Los ab azos o os (2009) se deja
cae en el lashback obedeciendo a un guión ac obá ico que gi a sob e Ma eo Blanco,
un di ec o de cine que quedó ciego as un acciden e de á ico en el que pe dió a su
amada Lena. Huyendo de su iden idad, el p o agonis a aho a llamado Ha y Caine,
p e ende deja a ás a aquel Ma eo Blanco que p e ie e en e a jun o a Lena. Unas
o og a ías o as po un a eba o suponen una imagen puzle que condensa el a alismo
del ela o así como des ilan las up u as na a i as que Almodó a inicia de o ma
decisi a en La mala educación (2004) —donde liga el lashback a los eco ecos de una
iden idad ocada po el auma sexual—. Es en La piel que habi o donde Almodó a
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agudiza la in e ención del lashback. Si los g andes, no po abundancia sino en
p o undidad, sal os empo ales en Ca ne émula o Todo sob e mi mad e son e ec o
de una pulc a mecánica empo al con in enciones o ien a i as y escla ecedo as, en La
piel que habi o ocu e odo lo con a io. El lashback esul a una a imaña discu si a
pa a ocul a el nudo de la ama. De es e modo, Almodó a ace ca su manie ismo
cinema og á ico a las na a i as complejas con empo áneas que gus an en ec uza las
amas y o ce la o denación lógica del discu so. Así, en La piel que habi o lo
a i icioso deja de se un ademán pa a se una ampa discu si a a conciencia. Y es que
no ol idemos que es un ilm sob e la enganza. El ci ujano plás ico Robe Ledga se
enga del iolado de su hija cap u ándolo y con i iéndolo en muje . Con odo es o, el
lashback en el que se nos lle a al pasado no si e al deli io: como el doc o Robe
Ledga d, es p emedi ado. Elabo a la enganza de o ma sibilina y sos enida
(pa)ciencia. Y acaba e elándose en un undido encadenado en e Vicen e, el jo en
iolado , y Ve a, la pe eccionada muje que iene ence ada pa a ensaya los inje os
de piel que es á desa ollando.
Así, la usión plás ica ilumina al
espec ado el i( )aje
ansgené ico de Vicen e a Ve a,
que aunque se ha elabo ado
an e nues os ojos, ha sido
elado po el p opio mecanismo
del lashback, que simulando
sepa a las his o ias, las es aba
hil anando.
El lashback en La piel que habi o eg esa al p esen e en un
undido que encadena a Vicen e y a Ve a, e elando el
i( )aje ansgené ico que el p opio iaje empo al es aba
elando.

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3. Pe didos
3.1. Lo que sucedió, siemp e sucedió: el lashback
Du an e la p ime a empo ada Pe didos es una se ie de supe i ien es en la línea de
ela os como “Robinson C usoe” (1719), de Daniel Da oe. En la segunda, se con ie e en
una se ie sob e una isla que esconde un mundo mis e ioso del modo que lo ela ó Lewis
Ca oll en “Alicia en el País de las Ma a illas” […], mien as que en la e ce a ese mundo
se ocul o se con ie e en una pode osa ci ilización apa en emen e a i icial, como lo e a
“Pa que Ju ásico” (1989), de Michael C ich on. Du an e la cua a empo ada, la se ie se
ans o ma en una pesadilla cien í ica que pe mi e a los supe i ien es iaja en el
iempo a a és de su men e, una p opues a que emi e a la ciencia icción que iene a la
ealidad i ual como eje de las angus ias del homb e con empo áneo en la línea
inaugu ada po películas como Ma ix (1999), de La y y Andy Wachowski. Po el
con a io, en la quin a empo ada, la se ie se con ie e en una e dade a máquina del
iempo, como aquella imaginada en 1895 po H.G.Wells, mien as que en la sex a la se ie
se uel e a Michael C ich on pa a si ua a los pe sonajes en dos mundos pa alelos o en el
“mul i e so” imaginado po el no elis a no eame icano en “Timeline” (“Resca e en el
iempo”, 1999), no ela que se e ige así en la e e encia más di ec a y explíci a de la se ie
(Pe us, 2010: 52).
Pe didos na a la(s) his o ia(s) de un g upo de supe i ien es el acciden e del uelo
815 de Oceanic Ai lines, es ellado en una isla. Las es p ime as empo adas cada
episodio se a icula median e el in e calado de dos amas p incipales: po un lado, la
ida en la isla, po o o, la ida de un pe sonaje an es del acciden e aé eo. De es e
modo, la his o ia se enheb a en con inuo ánsi o en e el p esen e y el pasado de los
pe sonajes a a és de lashbacks, ecu so, po an o, que cob a una impo ancia
es uc u al y es uc u an e del discu so.
A aíz de que los c eado es de la se ie p ede e mina an la es uc u a del lashback como
egla na a i a undamen al pa a odos los episodios, los p o agonis as de Pe didos se
con i ie on en pe sonajes escindidos en e el pasado y el p esen e (Pé ez La o e, 2007:
124).
Así, si el nau agio en una isla ins ala en la his o ia del cine un e o de supe i encia,
los pe sonajes no pueden desp ende se de lo que quedó a ás. El pasado es un iempo
pe dido que insis e en se eco dado, aído al p esen e. Sin emba go, y como i emos
iendo, en la se ie el p esen e pa ece una conquis a imposible, condenado al bucle. La
apues a enuncia i a del ela o consis e en la incesan e pues a en secuencia de un
p esen e incie o y un pasado inconcluso. Además, debemos ad e i que como ya
obse ó Ba hes, adicionalmen e la secuencialidad espe a una causa.
El eso e de la ac i idad na a i a es la con usión misma en e la secuencia y la
consecuencia, dado que lo que iene después es leído en el ela o como causado po ; en
es e sen ido, el ela o se ía una aplicación sis emá ica del e o lógico denunciado po la
Escolás ica bajo la ó mula pos hoc, e go p op e hoc, que bien pod ía se la di isa del
Des ino (Ba hes, 1977: 20).
De es e modo, lo que el ela o ex ualiza como iempo a ás se ecub e simbólicamen e
po la p opia lógica na a i a occiden al, como un e o que demanda se es au ado.
De es e modo, el «uni e so de icción […] pa ece cons uido, en ealidad, como una
máquina de gene a a epen imien o de o ma cíclica. Lo que cons uye on los
c eado es, en el ondo, es un pe ec o bucle de a epen imien o (Pé ez La o e, 2007:
129). No ol idemos que odo comienza con un acciden e39 40 sin causa. ¿Es el aza o el
39 Núcleo ecu en e en los ela os de J. J. Ab ams.
40 Núcleos y ca álisis: «las ca álisis disponen zonas de segu idad, descansos, lujos; es os “lujos” no
son, sin emba go, inú iles: desde el pun o de is a de la his o ia, hay que epe i lo, la ca álisis puede
ene una uncionalidad débil pe o nunca nula. […] pues o que lo ano ado apa ece siemp e como
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des ino? Si es es e úl imo ¿es un des ino me ecido?
En la segunda empo ada los supe i ien es deben i u nándose pa a in oduci en un
o denado el código numé ico 4 8 15 16 23 4241 cada 108 suma de los núme os
minu os bajo la ad e encia de Desmond Hume, miemb o de la Inicia i a Dha ma que
llegó a la isla años a ás y no la pudo abandona po que si no se ac i aba el código se
suponía que p oduci ía una explosión elec omagné ica de al magni ud que de as a ía
el mundo. Po ello, los supe i ien es hacen u nos pa a inse a el código,
condenados a la epe ición po la ince idumb e y po el miedo. Es Locke quien un día
impide in oduci los núme os, libe ándolos de esa u ina con a la ca ás o e.
¿Qué puede ep esen a la implosión de la esco illa, con el o denado que da cue da al
mundo en su in e io , si no es una oladu a, simbólicamen e, de la misma idea de ciclo?
Aquello de lo que Locke in en aba libe a a sus compañe os es, jus amen e, la
pe pe uidad de una ida cíclica (Pé ez La o e, 2007: 130).
Se á el ecu so con encional del lashback el que complejiza de o ma decisi a el
discu so de Pe didos. Es o es po que no suponen solamen e ecue dos que a ojan luz
sob e la ida de los pe sonajes. Suponen in o mación que en luga de escla ece las
iden idades las comp ome en, las desmien en o las cues ionan. De es e modo, «nos
queda la sensación de que los juegos empo ales son un modo de oscu ece en luga de
acla a » (Ca ión, 2011: 106). Y es que los lash-backs no o ecen in o mación sino
sabe . En luga de in o maciones de ini i as se a a de un sabe his e izan e que
inaugu a y p ecipi a un decalage de in e ogan es. De es e modo, «un enigma esuel o
siemp e esconde y hace eme ge uno nue o sin que exis a la posibilidad de que el
espec ado pueda aga a se a ninguna explicación sólida de lo que se es á explicando»
(Pe us, 2010: 53).
3.2. «¡Tenemos que ol e , Ka e…, enemos que ol e !»: el
lash o wa d
En la cua a empo ada la ele a empo al i á oscilando su di ección y los lashbacks
con i i án enza zados con los lash o wa ds de los u u os de los pe sonajes una ez
han podido abandona la isla. Aunque p e alecen los lash o wa ds el discu so juega a
equi oca al espec ado , quien, nunca su icien emen e acos umb ado a la
discon inuidad y a elas icidad espacial de Pe didos, debe á disce ni con inuamen e si
lo que es á iendo es un sal o hacia delan e o hacía a ás. Es o lo inaugu a el season
inale de la e ce a empo ada, A a és del espejo, en el que emos a Jack ue a de la
isla. El espec ado , acomodado has a en onces en la lógica del lashback oma la
escena como un momen o an e io a la isla. Sin emba go, en la escena inal se eúne
con Ka e a quién le insis e: «¡Tenemos que ol e , Ka e…, enemos que ol e !». «En
e ec o, po p ime a ez, somos conscien es de que salen de la isla, de que hay un
u u o as ese pasado enca amado en los lashbacks de las úl imas empo adas y más
allá de ese enigmá ico p esen e que bosquejaba su día a día en la isla» (Bo , 2011: 54).
De es e modo, la enunciación mues a ozos de des ino, y, a pesa de ello no ali ia la
ince idumb e, incluso la exace ba e his e iza el p opio de eni na a i o. El
no able, la ca álisis despie a sin cesa la ensión semán ica del discu so, dice sin cesa : ha habido,
a a habe sen ido; la unción cons an e de la ca álisis es, pues, en oda ci cuns ancia, una unción
á ica (pa a e oma la exp esión de Jakobson): man iene el con ac o en e el na ado y el lec o »
(Ba hes, 1977: 20-21).
41 En es a secuencia de núme os ecalan un sin ín de co-incidencias en la se ie.
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espec ado no deja á de p egun a se cómo el ela o se ans o ma á has a ol e ese
u u o en p esen e42. Y es que si g an pa e del pode de los ela os eside en su
capacidad pe o ma i a desde los acon ecimien os iniciales a los inales, el hecho de
que el discu so nos p esen e momen os u u os puede desac i a el suspense o las
expec a i as, aunque po o o lado, se hunde en la me adiscu si idad, el espec ado
cen a su a ención en el de eni na a i o, ya no an o ese inal que conoce, en pa e,
sino en cómo se ha llegado a ese inal, cómo i á anscu iendo y e olucionando.
3.3. El iaje men al: la cons an e y la máquina del iempo: la
a iable
Si has a la quin a empo ada la secuencialidad de Pe didos impone al espec ado
con inuos iajes a un iempo pasado y a un iempo u u o de los pe sonajes, aho a
se án los p opios pe sonajes —y, aho a sí, noso os con ellos— los que expe imen a án
conscien emen e esos sal os en el iempo. Los lashbacks y los lash o wa ds pa ecen
habe con aminado oda la na a i a, de modo que es os sal os empo ales
sis emá icos y ela i amen e con olados espec o a su p esen e pasa án a se iajes en
el iempo, de modo que la his o ia se hil ana á en la cohabi ación de dos iempos
his ó icos, sin que ninguno de ellos quede subo dinado al o o en la medida en que
ambos son i idos en p esen e: po un lado el año 2007 el p esen e de la his o ia
inicial, po o o, 1977, donde pa e de los supe i ien es a an de cambia el pasado
pa a e i a el acciden e del uelo 815 de Oceanic que o igina odo el ela o de
Pe didos. Y es que el des ino supone un eje sob e el que la se ie no deja de gi a . De
hecho, cada b inco na a i o eb o a la en ación de la e e sibilidad pa a disuadi las
consecuencias del acciden e aé eo, el cual ha con ulsionado la ida de odos los
pe sonajes. Los iajes en el iempo ya se an icipa on en la cua a empo ada, que
posibili ados po la ísica cuán ica, impiden cualquie es abilidad ón ica y on ológica
en el p esen e.
42 Siguiendo a Bo (2011), con ocamos un g an g upo de se ies que adop a on al p ác ica:
Flash o wa d (B annon B aga, Da id S. Goye , Robe J. Sawye , ABC: 2009-2010), Hé oes (He oes,
Tim K ing, NBC: 2006-2010), Je icho (S ephen Chbosky, Josh Schae , Jona han E. S einbe g, CBS:
2006-2008) o en Daños y pe juicios (Damages, Todd A. Kessle , Glenn Kessle , Daniel Zelman, FX:
2007-).
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Desmond sopo a con su deseo po Penny el desencaje espacio- empo al que su e su conciencia.
Y es que la na a i a de Pe didos pa ece p opone se como me á o a i ónica de la
a mazón en ed del pa adigma in o ma i o: el sabe a gumen al se (des)o ganiza y se
dispe sa enegando cualquie ipo de linealidad, impidiendo que pueda adecua se a un
con enido in o ma i o, odo sabe . La complejidad sob e la que se p esen an los
pasados y los u u os de los pe sonajes con el acciden e como bisag a que hace que el
p esen e siemp e queda pe dido. La p opia isla se p esen a como una alego ía, un
pun o de suspi o del pa adigma in o ma i o en la medida que in e umpe nues a
sociedad ed con sueños panóp icos. Resul a un ges o bu lesco de la enunciación
p esen a un espacio ilocalizable —o muy di ícil de encon a en el Pací ico Su — en un
mundo que, concebido como imagen, pa ece pode localiza en el mapa cualquie
pun o de su geome ía. De hecho, la isla puede mo e se — al y como podemos
comp oba a óni os en el season inale de la empo ada cua o—, escu iéndose a las
coo denadas euclidianas, a los mapas y ca og a ías. De es e modo, alcanza un pode
mágico y casi ac ancial. A eces pa ece una cá cel pe ec a a p opósi o del uni e so
ce ado de Los O os donde no se puede escapa , un ecin o enloquecedo donde
apa ecen, en e o os enigmas, osos pola es y un humo neg o maligno y mo al,
mien as a i a imágenes an asmá icas de amilia es allecidos; o as eces pa ece un
espacio e e no de sal ación —donde en e medades como el cánce se cu an— aunque
ine e —las muje es emba azadas no pueden da a luz—; y ambién se p esen a como
un espacio magné ico de con i encia y encuen o, escena io y es igo ac i o de la
c eación ecambolesca de una pequeña sociedad e incluso, como Jacob la de ini ía,
como un co cho de bo ella que apona y con iene la maldad impidiendo que és e
eme ja. En odo caso, es un espacio ex ínseco a lo in o ma i o y a su lógica cien í ica y
acional. Po ello, los pe sonajes de Pe didos son el e e so poé ico del suje o del
pa adigma in o ma i o, ese que an bien e a a el p o agonis a de Memen o.
Explica emos es o a p opósi o del episodio La cons an e (#4x05: The Cons an , Jack
Bende , ABC: 2008). En él, Desmond se encuen a en un helicóp e o jun o a F ank y a
Sayid en di ección a un ca gue o que se encuen a ce ca de la cos a. De p on o,
Desmond se despie a en el año 1996, ocho años a ás, cuando es aba en el ejé ci o. A
pa i de ese momen o Desmond i á oscilando en e 1996 y el p esen e, 2004. Así, de
p on o, uel e a cob a la consciencia en el helicóp e o, donde no econoce a sus