Rema e de un inmueble ansmi ido an e io men e a un e ce o
po el deudo ejecu ado: ¿adquisición de la p opiedad po el
ema an e?
Comen a io a la Sen encia del T ibunal Sup emo de 11 de junio de 2004
(RJ 2004, 4427)
MANUEL ESPEJO LERDO DE TEJADA
P o eso Ti ula de De echo Ci il.
Uni e sidad de Se illa
Ci il
Ponen e:
Excmo. S . D. Ra ael Ruiz de la Cues a Cascaja es
COMPRAVENTA CIVIL: DOBLE VENTA: BIENES INMUEBLES:
equie e que cuando se haya
pe eccionado la segunda la p ime a aún no es é consumada; en a de cosa ajena: ejecución en
ía de ap emio: í ulo de los ac o es insc i o con an e io idad: no cabe equipa a ano ación de
emba go a insc ipción de p opiedad o ano ación de demanda.
ACCIÓN DECLARATIVA DE
DOMINIO: p ocedencia.
Disposiciones es udiadas: CC, a .
1473; LH,
a s. 32 y 34;
RH, 175,
2
a
.
ANTECEDENTES DE HECHO
Po
su cla idad ep oducimos, lige amen e esumidos y simpli icados, los que ecoge la p opia Sen en-
cia del T ibunal Sup emo, con independencia de que en los p opios Fundamen os de De echo se ei e en
con bas an e exac i ud y de o ma muy pe inen e odos los da os ele an es pa a la esolución del li igio.
PRIMERO.—An e el Juzgado de la Ins ancia núm. 14 Za agoza, ue on is os los au os, Juicio de
Meno Cuan ía núm. 496/1996, p omo idos a ins ancia de Don Tomás y Doña Lina, con a la en idad
«Elec o il Mu cia, SA»; y con a Don Juan Albe o y Doña Ma ía Te esa, es os úl imos decla ados en
ebeldía.
Po la ep esen ación de la pa e ac o a se o muló demanda a eglada a las p esc ipciones legales, en
la cual solici aba, p e ia alegación de los hechos y undamen os de de echo: «... dic e en su día sen encia
po la que se decla e: 1°.—Que co esponde a D. Tomás y Doña Lina la plena p opiedad y el dominio sob e
de e minada inca egis al, po habe la adqui ido po comp a a D. Juan Albe o y esposa el 26 de mayo
de 1980 en esc i u a No a ial, con odos los e ec os inhe en es a es a decla ación. 2°.—Que es nulo e ine icaz
el emba go del p eci ado piso p ac icado en el juicio ejecu i o 1042/80 ins ado po Elec o il Mu cia, SA
con a Juan Albe o y sus anciado an e el Juzgado de P ime a Ins ancia núm. Uno de Mu cia, subsidia ia-
men e se decla e que el mismo es anulable y se decla e su nulidad, con odos los e ec os inhe en es a es a
decla ación. 3°.—Que debe decla a se nula e ine icaz la en a y adjudicación del ci ado piso o o gada en el
juicio ejecu i o 1042/80 ins ado po Elec o il Mu cia, SA con a Juan Albe o y sus anciado an e el
Juzgado de P ime a Ins ancia núm. Uno de Mu cia, subsidia iamen e se decla e que la misma es anulable
y se decla e su nulidad, con odos los e ec os inhe en es a es a decla ación. 4°.—Que es mejo el í ulo de
p opiedad po comp a en a de D. Tomás y esposa Lina, espec o del de adjudicación de Elec o il Mu cia,
321
RdP .11TRISPRIDENCIA. Comen a io, y Re,eñas
MANUEL ESPEJO LERDO DE TEJADA
SA, í ulo es e úl imo que ha de conside a se insu icien e pa a adqui i la p opiedad de la inca, y se
decla a a exp esamen e que ca ece de es os e ec os, con odos los e ec os inhe en es a es a decla ación.
5°.—Que los asien os egis ales co espondien es a la inca egis al deben se anulados y ec i icados en
la siguien e o ma: a) que deben queda nulos y sin e ec o los asien os de ano ación de emba go A, p ó oga
del mismo al olio, y subsiguien e cancelación del mismo y adjudicación de la inca a Elec o il Mu cia,
SA con odos los e ec os inhe en es a es a decla ación. b) deben queda insc i os como p opie a ios D.
Tomás y doña Lina en plena p opiedad, po habe la adqui ido po comp a pa a su sociedad conyugal a D.
Juan Albe o y esposa el 26 de mayo de 1980, en la misma o ma que ecogía el asien o de insc ipción de
3a en a de la inca, con odos los e ec os inhe en es a es a decla ación. 6°.—se condene a es a y pasa po
es a decla ación de p opiedad a Elec o il Mu cia, SA 7°.—Se condene a Elec o il, SA en el caso de habe se
p oducido el lanzamien o de D. Tomás y Lina, a de ol e les la posesión de la inca, y en el caso de no
habe se p oducido es e e en o a que se abs engan de solici a el lanzamien o de mis ep esen ados del
Juzgado de P ime a Ins ancia Núme o Uno de Mu cia. 8°.—Se condene en odo caso a Elec o il Mu cia,
SA al pago de las cos as, y a Juan Albe o y Ma ía Te esa an sólo en el caso de que se opusie an a la
p esen e demanda».
Admi ida a ámi e la demanda, és a ue con es ada po la ep esen ación de la en idad codemandada
«Elec o il Mu cia, SA», y as alega los hechos y undamen os de de echo que es imó de aplicación,
e minó suplicando al Juzgado: «... dic e en su día sen encia po la que se deses ime la demanda con
exp esa imposición de cos as a la ac o a».
Po el Juzgado se dic ó Sen encia con echa 11 de eb e o de 1997, cuya pa e disposi i a es como sigue:
«FALLO: Que es imando la demanda plan eada po la ep esen ación p ocesal de D. Tomás y Da Lina, con a
la En idad Me can il "Elec o il Mu cia, SA", D. Juan Albe o y
D
a
Ma ía Te esa, debo decla a y decla o
el dominio de aquéllos espec o de la i ienda si a..., anulando y dejando sin e ec o los asien os egis ales
co espondien es que se opongan a lo an e io : conc e amen e el asien o de ano ación de emba go, el de p ó-
oga del mismo, y subsiguien e cancelación de és e y adjudicación de la inca a "Elec o il Mu cia, SA" y
debiendo queda insc i os como p opie a ios los ac o es en la misma o ma que ecogía el asien o de insc ip-
ción de 3' en a de la inca, condenando a los codemandados a es a y pasa po es a decla ación e imponiendo
a la ci ada "Elec o il Mu cia, SA" el pago de las cos as p ocesales causadas».
SEGUNDO.—Con a dicha Sen encia se in e puso ecu so de apelación que ue admi ido y, sus an-
ciado el mismo, la Audiencia P o incial de Za agoza, Sección 4', dic ó Sen encia con echa 2 de eb e o
de 1998, cuyo allo es del eno li e al siguien e: «FALLAMOS: Que deses imando el ecu so de apelación
in e pues o po la ep esen ación p ocesal de la me can il codemandada, Elec o il Mu cia, SA, debemos
con i ma y con i mamos en su in eg idad la sen encia de 11 de eb e o de 1997 dic ada po el Juzgado
de P ime a Ins ancia núm. Ca o ce de los de es a Capi al en au os de juicio de meno cuan ía núm. 496 de
1996, imponiendo a la pa e apelan e las cos as de es a alzada».
TERCERO.—E1 P ocu ado Don José Ped o Vila Rod íguez, ac uando en nomb e y ep esen ación
de la compañía me can il «Elec o il Mu cia, SA», o malizó ecu so de casación que unda en los siguien-
es mo i os:
I.—«Al ampa o del núme o 3° del a ículo 1692 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. Median e el mismo
se denuncia que la sen encia impugnada ha incu ido en in acción de las no mas egulado as de la sen en-
cia, y más conc e amen e del p incipio de cong uencia con enido en el a ículo 359 de la Ley de Enjuicia-
mien o Ci il po que no ha decidido odos los pun os li igiosos que han sido obje o de deba e, con in acción
ambién del debe de azona las sen encias que impone el a ículo 372.3° de la Ley p ocesal ci il».
II.—«Con apoyo en el núme o 4° del a ículo 1692 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. In acción del
a ículo 240.1 de la Ley O gánica del Pode Judicial, en elación con el a ículo 742.2 de la Ley de
Enjuiciamien o Ci il en cuan o que p osc iben la posibilidad de decla a la nulidad de una esolución
judicial ue a del cauce del co espondien e ecu so o demás medios que es ablecen las Leyes p ocesales,
y de la Ju isp udencia de esa Excma. Sala es ablecida, en e o as, en sen encias de 23 de julio (RJ 1990,
6168) y 11 de oc ub e de 1990 (RJ 1990, 7858) y 3 de junio de 1991 (RJ 1991, 4409), que enseña que no
puede solici a se la nulidad de ac uaciones supues amen e p oducida en un p oceso en o o juicio decla a-
i o pos e io ».
III: «Po el cauce del o dinal 4° del a ículo 1692 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il. In acción del
a ículo 1473, pá a o segundo, del Código ci il, en elación con los a ículos 608 del mismo Código, 70
322
REMATE DE UN INMUEBLE TRANSMITIDO ANTERIORMENTE A UN TERCERO...
y 82, pá a o segundo, de la Ley Hipo eca ia, 1518 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il y con la egla 2' del
a ículo 175 del Reglamen o Hipo eca io.
El T ibunal Sup emo decla ó no habe luga al ecu so.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.—A)
Son HECHOS PROBADOS, decla ados en la Sen encia ecu ida, de los que debe-
mos pa i pa a esol e el p esen e Recu so, los siguien es:
1° Po esc i u a pública de 26 de mayo de 1980, o o gada an e No a io de Za agoza, los cónyuges
hoy demandados (Don Juan Albe o y Doña Ma ía Te esa, en es e juicio en si uación p ocesal de Rebeldía),
endie on a Don Tomás (en es ado ci il de casado con Doña Lina), y pa a su sociedad de gananciales
(es ando és a ep esen ada en dicho ac o po D. Jesús), la i ienda o piso NUM001 — NUM002 NUM003,
en la NUM004 plan a supe io , de la casa si a en é mino de Mi albueno (en Za agoza), pa ida de la
Roma eda, en la AVENIDA000 núme os NUM005 y NUM006, po el p ecio de 1.000.000 de p as., que
los endedo es con esa on habe ecibido del comp ado an es de dicho ac o. Tal inmueble apa ecía ins-
c i o, como de la p opiedad de los endedo es, al Tomo NUM007 del A chi o, Lib o NUM013 de la
Sección NUM001, olio NUM014, Finca núm. NUM000, del Regis o de la P opiedad núm. 3, de Za agoza.
Los endedo es en ega on, simul áneamen e al o o gamien o de dicha esc i u a pública las lla es del piso,
del que oma on posesión los comp ado es, comenzando és os así a i i en el mismo.
2° P esen ada dicha esc i u a de comp a en a a la liquidación del Impues o de T ansmisiones Pa i-
moniales en la Abogacía del Es ado, en la Delegación de Hacienda de Za agoza, se emi ió po la misma
ca a de pago en 18 de eb e o de 1891 (sic), y as su abono, se de ol ió aquélla con el caje ín jus i ica i o
del pago de dicho impues o, p esen ándose pa a su insc ipción en el Regis o de la P opiedad núm. 3 de
Za agoza, el 7 de ab il de 1981, p ac icándose dicha insc ipción, como 3' de la inca, el 2 de junio de
1981
3° La Compañía Me can il demandada, «Elec o il Mu cia, SA», p omo ió con a Don Juan Albe o,
demanda de Juicio Ejecu i o, que se siguió an e el Juzgado de la Ins ancia de Mu cia núm. 1, con el núm.
1.042/80, en eje cicio de la acción ejecu i a basada en una cambial po impo e de 2.000.000 de p as., que
había sido a alada po dicho demandado, y con encimien o al 1 de ma zo de 1980, po habe esul ado
la misma impagada a su encimien o, y cuya ci cuns ancia había sido no i icada al a alis a, po medio de
No a io, en 7 de dicho mes. En dicho juicio, se abó emba go al ejecu ado sob e la i ienda an es indicada,
lib ándose mandamien o al Regis o de la P opiedad de Za agoza núm. 3, pa a que p ocedie a a la ano ación
p e en i a de dicha aba, o den judicial que ue p esen ada el 17 de ma zo de 1981, y lle ándose a cabo
la ano ación el 28 de mayo siguien e.
4° Seguida, en dicho p ocedimien o, as habe se dic ado la opo una Sen encia de Rema e, que
quedó i me, la ía de ap emio co espondien e con a dicho bien, y expedida po el Regis o compe en e
la ce i icación de ca gas del a . 1.489 LECi se sacó el mismo a pública subas a, la p ime a en 3 de
mayo de 1983, que quedó desie a, in e esándose po «Elec o il Mu cia, SA», la adjudicación a su a o
po los dos e cios de su a alúo y, en concep o de pago pa cial del p incipal eclamado, el Juzgado se lo
adjudicó po Au o de 14 de mayo de 1983, í ulo judicial que se insc ibió en el Regis o de la P opiedad
en 16 de mayo de 1995, cancelándose, a su ez, la ano ación p e en i a de emba go p ac icada, así como
la 3' insc ipción de dominio de la inca ealizada a a o de los hoy demandan es.
B) 1) Los que adqui ie on la i ienda, y habi aban en ella, el ma imonio Tomás-Lina, que no ue on
pa e en el e e ido Juicio Ejecu i o, una ez en e ados de dicha adjudicación judicial de aquélla a «Elec o-
il Mu cia, SA», in en a on el plan eamien o de demanda de p oceso inciden al, sob e TERCERIA DE
DOMINIO, en e a és a y los endedo es-ejecu ados, Don Juan Albe o y Doña Ma ía Te esa, la que no
p ospe ó, po habe se in e pues o en é mino no hábil pa a hace lo, po lo que los mismos p omue en o a
demanda, és a de Juicio decla a i o de Meno Cuan ía, en e a los indicados demandados del Juicio
an e io , la que se sigue con el núm. 496/96, en el Juzgado de P ime a Ins ancia de Za agoza Núm. 14, al
que se pide en la misma la decla ación de p opiedad a su a o sob e la inca de e e encia; la nulidad e
ine icacia del emba go ealizado en el Juicio Ejecu i o núm. 1.042/80, o subsidia iamen e su anulabilidad;
se decla e ambién la nulidad, o subsidia iamen e la anulabilidad, e ine icacia de la adjudicación en subas a
pública del mismo bien; la decla ación de que el í ulo de los demandan es, con espec o al de adjudicación
a la demandada p incipal, e a mejo , siendo el úl imo insu icien e pa a adqui i la p opiedad; que debían
RdP JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas
323
MANUEL ESPEJO LERDO DE TEJADA
anula se las ac uales insc ipciones egis ales de p opiedad y la ano ación del emba go y debían los ac o es
queda como i ula es insc i os; y que se condena a a la o a pa e a en ega , en su caso, la posesión de la
inca, y a paga las cos as, espec o a los codemandados si se opusie an; as la oposición de la demandada
p incipal, pues los codemandados no se pe sona on y ue on decla ados en Rebeldía, se pidió po aquélla
la deses imación de la demanda, y que se le absol ie a de ella; po el Juzgado, se dic ó Sen encia, con
echa 11 de eb e o de 1997, po la que se es imó la demanda, decla ando el dominio de los ac o es sob e
la inca, anulando y dejando sin e ec o los asien os egis ales que se opusie an a lo an e io , conc e amen e
el de ano ación p e en i a de emba go, que debía cancela se, y debiendo queda insc i os como p opie a ios
los hoy demandan es, y con condena en Cos as a la demandada pe sonada.
2.—Plan eado Recu so de APELACIÓN, con a la an e io Sen encia, po «Elec o il Mu cia, SA»,
an e la Audiencia P o incial de Za agoza, la Sección 4a de és a, dic ó o a, esol iendo el mismo y deses i-
mándolo, con i mando en odas sus pa es la del Juzgado, con Cos as al ecu en e.
C) 1° La demandada-apelan e, plan ea Recu so de CASACIÓN con a la Sen encia de la Audiencia,
pidiendo que se es ime el mismo y que se case y anule la Sen encia dic ada, y es imando el Recu so de
Apelación, e oque la del Juzgado y deses ime en odas
sus
pa es la demanda, absol iendole de ella, e
imponiendo las Cos as de p ime a ins ancia a la ac o a, no haciendo exp esa decla ación espec o a las de
la Apelación y Casación, y pa a ello a icula es mo i os, el p ime o conducido po el núm. 3° del a .
1692 LECi po in acción de las o malidades de la Sen encia o de los ac os p ocesales, que p oduzca
inde ensión, y los o os dos, po el núm. 4° del mismo, po in acción de las no mas sus an i as que si en
pa a esol e los pun os obje o del deba e, a iculándolos así: el I°, po in acción de los a s. 359 LECi ,
sob e incong uencia omisi a de la Sen encia, en elación con el 372-3° de la misma, po no habe se esuel o
odos los pun os plan eados en la demanda, conc e amen e los pedimen os 2° y 3° de su suplico, e e en es
a la decla ación de nulidad e ine icacia del emba go p ac icado y de la segunda en a, pues e an an eceden-
es del 5°-a) de la misma pe ición sob e anulación (cancelación) de asien os y ec i icación de los mismos;
el 2°, po in acción del a . 240-1 LOPJ en elación con el 742-2 LECi , que no au o izaban la nulidad
de una esolución judicial ue a del cauce de los ecu sos p oceden es o de los demás medios es ablecidos
en las Leyes p ocesales, y SS. de es a Sala, de 23-VII (RJ 1990, 6168) y 11-X-90 (RJ 1990, 7858), en el
sen ido de que no podía aco da se en o o p oceso decla a i o pos e io la nulidad de ac uaciones p oduci-
das en el p eceden e; y el 3°, po in acción del a . 1473-2° CC, en elación con el 608 del mismo, 70 y
82-2' LH, 1.528 LECi y 175-2a RH pues en caso de doble en a de una misma cosa, debía aplica se la
Ley Hipo eca ia, y en ella, el emba go de la i ienda en juicio ejecu i o e a p e e en e a la insc ipción del
dominio de los ac o es, po habe se hecho an es, y a ec a al an icipo de la Sen encia, cuyo cumplimien o
ga an izaba, y dado que, de acue do con la modi icación en 1992 del Reglamen o Hipo eca io, el Regis a-
do de la P opiedad había cancelado odas las insc ipciones an e io es, incluso las p e e en es, p oducién-
dose, espec o de ellas, en e las cuales es aba la de los ac o es, el «cie e egis al».
2.—La pa e ecu ida, impugnó el Recu so, oponiéndose a él, y pidiendo su deses imación y que se
dic a a Sen encia a i icando la de la Audiencia, po sus mismos mo i os.
SEGUNDO.—Los dos p ime os mo i os son de ca ác e o mal, y pueden se es udiados jun os, pa a
se echazados a la ez, examinándose luego el e ce o, que es el que a ec a p opiamen e a la cues ión de
ondo deba ida. Ciñéndonos, pues, aho a, a aquéllos, en el p ime o se dice que la Sen encia dic ada es
incong uen e («ex» a . 359 LECi ), po incong uencia omisi a, al no esol e odos los pun os obje o del
deba e, diciendo al e ec o que en la demanda se solici an dos decla aciones del Juzgado de ins ancia, que
se omi en en la Sen encia, y que debie on de esol e se en ella, y que son, po un lado, la nulidad,
anulabilidad o ca encia de e icacia ju ídica, del emba go p ac icado en los au os del que de i a el p esen e
p oceso p incipal, y po el o o, la cancelación de la ano ación que el mismo p odujo, así como de la
insc ipción del í ulo con a io. Es e mo i o debe se echazado, po lo siguien e: a) se a a de una cues ión
nue a, no plan eada an e io men e, y aído aho a al ecu so, lo que no es á pe mi ido, en cuan o és e de
casación, como ex ao dina io que es, sólo pe mi e la e isión de lo decidido en la Sen encia de la que se
ecu e, y po unos exclusi os mo i os asados en la Ley; b) la ju isp udencia es muy cla a al espec o, en
el sen ido de que el a amien o de cues iones acceso ias o inciden ales, sin sus an i idad p opia, y que son
me a consecuencia de la es imación, en su caso, de las p incipales, supone su deses imación áci a; C) la
pa e que p opuso o ealizó ales pe iciones, an e es e áci o o p esun o echazo, no ecu ió de ellas, po
lo que al deses imación, en su caso, debe queda i me, no siéndole líci o a la o a pa e, que podía esul a
pe judicada en caso de admisión de las mismas, plan ea o p opone que se decida sob e las mismas,
en
cuan o que la pa e que las p opuso no lo hace y su omisión es a la única a la que le pudo pe judica ; y
d) no obs an e, en cualquie caso, se a a, las cues iones que aho a se p e ende « esuci a » po la pa e
324
REMATE DE UN INMUEBLE TRANSMITIDO ANTERIORMENTE A UN TERCERO...
demandada, de pe iciones acceso ias, que se deducen de la p incipal, pues, según la ecien e ju isp udencia,
odas es as pe iciones de nulidad y cancelación de insc ipciones egis ales, son ob iamen e de i adas de
la decla ación de un dominio con a io, y aunque no se pidan, deben ealiza se en ejecución de la Sen encia
que acceda a la pe ición p incipal, pues, en caso con a io, es a queda ía p ác icamen e con di icul ad pa a
al ejecución. Y en elación con el o o mo i o, el segundo, la pe ición de nulidad no puede hace se en el
o o p oceso, según epe ida y cons an e ju isp udencia, pues no puede p e ende la quien no es pa e en él,
co espondiendo, en su caso, si no se eje ci a la demanda inciden al de Te ce ía de Dominio (que aquí se
eje ci ó, pe o ex empo áneamen e, con o me al a . 1533 LECi ), hace lo po ía del juicio decla a i o
o dina io, como aquí se ha hecho, pues en al caso, siemp e queda «a sal o el de echo del e ce o pa a
deduci lo con a quien y co no co esponda», como de e mina el a . 1533 LECi indicado, en su apa ado
2°, inciso inal.
TERCERO.-E1 ema de ondo se susci a en el e ce y úl imo mo i o del p esen e Recu so, y es á
elacionado con la es ic a aplicación del a . 1473-2° CC, que se e ie e al caso aquí cues ionado, en el
que se dé, cues ionablemen e, una doble en a de una misma cosa, cues ión que se decide, como dice el
mismo, po la p ime a insc ipción que de ella se haga en el Regis o de la P opiedad, pa a lo que, po la
emisión que al e ec o se hace en el a . 608 CC, hab á de es a se a lo que al e ec o se de e mine en la
Ley Hipo eca ia (és a es la que. con exclusi idad, de e mina el alo de los asien os egis ales, la o ma
de
accede a ellos,
su
e icacia y su ex inción), debiendo es a se al e ec o, a lo dispues o, según la ecu en e,
en los a s 70 y 82 de la Ley Hipo eca ia y 175-2" de su Reglamen o, según su edacción de 1992. Es e
mo i o, debe ambién se echazado, con i mándose, con ello, la esolución ecu ida al e ec o, de la
Audiencia P o incial, po lo siguien e: 1°, en p incipio, y como egla gene al, es cons an e la ju isp udencia,
desde la sen encia de es a Sala, de 10 de ab il de 1957 (RJ 1957,1199), en el sen ido de que, a e ec os del
a . 1473-2°, «en modo alguno cabe equipa a una ano ación de emba go a una insc ipción de p opiedad,
que exige p ecisamen e es e a ículo pa a el p i ilegio que econoce a a o del Regis o», y dado que la
ano ación de emba go se p oduce en a o de un posible de echo de c édi o, y es una medida de asegu a-
mien o pa a el caso de que se econozca el mismo po Sen encia, mien as que la insc ipción se e ie e a
un de echo eal que, en p incipio, es á ya cons i uido, y po ello, econocido; 2°, po lo cual, no es
equipa able, como p e ende la pa e ecu en e, la ano ación p e en i a de emba go a la ano ación de
demanda, pues és a a a ambién de ga an iza el cumplimien o de la Sen encia que acoja la demanda,
pe o en és a se debe de eclama el econocimien o de la p opiedad o de un de echo eal (a . 42-1a LH;
c) asimismo, y con espec o al p ecep o sus an i o indicado como incumplido en el mo i o, la ju isp uden-
cia de es a Sala ha seguido diciendo que, «si bien cuando una misma cosa inmueble se hubie e endido a
di e en es comp ado es, la p opiedad pe enece á al adqui en e que an es la haya insc i o en el Regis o»
(S. de 27.V.57), y que «la ipi icación de la doble en a, que con empla el a ículo 1.473 CC equie e pa a
su exis encia que pa a cuando se pe eccione la segunda en a, la p ime a no haya sido consumada oda ía,
lo que implica una cie a coe aneidad o p oximidad c onológica en e ambas, pues si la p ime amen e
conce ada ya había quedado o almen e consumada po pago ín eg o del p ecio po el comp ado y en ega
de la cosa po el endedo , ya no exis e un e dade o supues o de doble en a, sino una en a de cosa
ajena o inexis encia de la segunda enajenación po al a de obje o» (SS de 23-VI-51 [RJ 1951, 1882], 23-
V-55 [RJ 1955, 1708], 7-IV-71 [RJ 1971, 2272], 30-VI-86 [RJ 1986, 4403], 11-IV [RJ 1992, 3096] y 17-
XI-92 [RJ 1992, 9234] y 8-111-93 [RJ 1993, 2052]); d) la exigencia, pa a el segundo comp ado , en su
caso, del equisi o de la buena e, que o ma pa e de la p o ección egis al hipo eca ia del e ce o, y que
exigen, en e o as, las SS. de es a Sala, de 27-V-57, 11-VI-54, 30-XI-67, 31-XII-69, 30-IV-74, 17-XII-84
(RJ 1984, 6286), 3-V-85 (RJ 1985, 2256), 22-XI-88, 17-XI-92, 8-11-93, 16-11-81 (RJ 1981, 528), 23-1-89
(RJ 1989, 115) y 12-VII (RJ 1996, 5581) y 27-IX-96 (RJ 1996, 6645), no debe discu i se en el p esen e
caso, pa a el supues o en el mismo enjuiciado, dado que lo que se discu e en él no es la con on ación
en e los í ulos de la p opiedad sob e la misma cosa insc i os, sino la p e endida en e una ano ación de
emba go y una insc ipción del dominio, la que, como se ha dicho, no debe de esol e se sino en a o de
és a, dado que el í ulo de dominio que siguió a aquel emba go, en i ud de la adjudicación del bien
obje o del mismo, en subas a pública p oducida en la ía de ap emio seguida pa a la e ec i idad de un
c édi o, se insc ibió en 1995, muy pos e io men e al de los ac o es, que lo enía insc i o desde 1981, po
lo que no hubo doble en a, como se ha dicho, sino en a de cosa ajena en esa ejecución po ía de
ap emio; y e) el hecho del «cie e egis al» p oducido en i ud de la e o ma del a . 175-2a del Regla-
men o Hipo eca io, de 1992, con pos e io idad a la insc ipción de los ac o es, y no a ec an e al alo de la
misma, po no es a igen e pa a ello, si bien obligó a ac ua como lo hizo al Regis ado , lo ealizado po
és e en al sen ido es á suje o, en odo caso, a la sal agua dia de los T ibunales, p oduciendo, en p incipio,
odos sus e ec os mien as no se decla e su inexac i ud po los mismos con a eglo a los é minos es ableci-
dos en la Ley Hipo eca ia (a . 1°-3 de la misma).
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas
325
MANUEL ESPEJO LERDO DE TEJADA
COMENTARIO
SUMARIO
I.
PLANTEAMIENTO
II.
CONSIDERACIÓN PRELIMINAR SOBRE EL VALOR Y EFICACIA DEL EMBARGO SOBRE UNA COSA
AJENA AL EJECUTADO
III.
LA APLICABILIDAD AL SUPUESTO LITIGIOSO DE LA NORMA SOBRE LA DOBLE VENTA (ART.
1473 CC)
IV.
LOS REQUISITOS DE PROTECCIÓN DEL ADQUIRENTE EN LOS CASOS DE FALTA DE TITULARI-
DAD EN EL DEUDOR EJECUTADO
I. PLANTEAMIENTO
A la is a del supues o de hecho al que se e ie e la Sen encia que a a se obje o de nues o comen a-
io, así como de los a gumen os que sus en an la solución adop ada po los sucesi os ó ganos judiciales
que conocen de la cues ión, cabe p egun a se si el allo debe es ima se co ec o, si los a gumen os que lo
sus en an es án co ec amen e undamen ados desde el pun o de is a eó ico, y si la solución que ha
me ecido el supues o se á la adecuada no sólo pa a la an igua Ley de Enjuiciamien o Ci il, sino pa a la
legalidad ac ualmen e igen e.
En nues a opinión la solución a esas p egun as es posi i a en el p ime y el e ce caso, y nega i a
en el segundo. Es deci que pensamos que la solución del caso es comple amen e co ec a, y que sigue
siendo la adecuada bajo la igencia de la nue a Ley de Enjuiciamien o Ci il. Es más, el p incipal in e és
que p esen a el caso, y, po an o, el comen a io de la Sen encia, es que los c i e ios que deben se
in ocados pa a su esolución deben segui iluminando los p oblemas que se plan ean hoy bajo las no mas
de la Ley de Enjuiciamien o Ci il, que en es e pun o ienen un cie o ca ác e sus an i o, aunque sea po
emisión. Aho a bien, en cuan o a la segunda p egun a que nos hacíamos, la ela i a a los a gumen os que
sus en an el allo, debemos deci que no odos nos pa ecen con incen es ni concluyen es, como in en a e-
mos explica a lo la go de es as páginas. Bien es cie o que dichos a gumen os se apoyan en una cie a
adición ju isp udencial, pe o esa ei e ación no los hace menos equí ocos, al menos a nues o juicio.
II.
CONSIDERACIÓN PRELIMINAR SOBRE EL VALOR Y EFICACIA DEL EMBARGO SO-
BRE UNA COSA AJENA AL EJECUTADO
El p oblema enunciado en es e apa ado no esul a di ec amen e abo dado po la Sen encia del T ibu-
nal Sup emo, a pesa de que su al a de a amien o po la Sen encia de la Audiencia esul aba denunciado
po el ecu en e en casación como exp esi o de un icio de incong uencia po pa e de es a úl ima, habida
cuen a de que en el
pe i um
de la demanda se había eque ido el p onunciamien o sob e el pa icula de la
nulidad o ine icacia del emba go y de la en a p oducida en el p ocedimien o de ap emio. Es ob io que
pocos isos de p ospe a podía ene es e mo i o del ecu so, y que en es e ex emo la espues a del
T ibunal Sup emo en el FD segundo nos pa ece exac a, po lo que a ella nos emi imos; alga aquí, al
menos el ecue do sus ancial de la espues a del Al o T ibunal: la pa e demandan e que ue quien p opuso
ales pe iciones, an e su p esun o echazo no ecu ió la sen encia, po lo que al deses imación debe ía
queda i me, no siendo líci o a la pa e que podía esul a pe judicada en caso de admisión de las mismas
p e ensiones, plan ea que se decida sob e ellas. Pe o además, se añade en la Sen encia, en cualquie caso,
se a a ía de pe iciones acceso ias cuyo econocimien o se encon a ía implíci o de o ma necesa ia en la
decla ación de un de echo de dominio con adic o io al de los ecu en es y demandados, que es lo que
hizo la Sen encia de la Audiencia, po lo que no es ealmen e cie o que no haya exis ido p onunciamien o
sob e esas cues iones.
Además, y ello a ec a al con enido del segundo mo i o de casación, debemos es ima pe ec amen e
co ec o que quien se enga po
e us dominus
pueda discu i sob e la e icacia de la en a p oducida
en
un p ocedimien o de ap emio, y que ello lo haga en un p ocedimien o decla a i o di e en e al de ejecución.
326
REMATE DE UN INMUEBLE TRANSMITIDO ANTERIORMENTE A UN TERCERO...
Realmen e aquí 110 hay in acción del a . 240.1 LOPJ en elación con el a . 742.2 LECi /1881, pues
aunque ue a cie o que dichos p ecep os no au o izaban la decla ación de nulidad de una esolución
judicial ue a del cauce de los ecu sos p oceden es o de los demás medios es ablecidos en las Leyes
p ocesales, y que, po an o, no podía aco da se en o o p oceso decla a i o pos e io la nulidad de ac uacio-
nes p oducidas en el p eceden e, en e dad aquí es amos an e un p oblema di e en e que no es o mal o
adje i o, sino de ondo o sus an i o. La cues ión es si la adquisición del ema an e puede llega a p oduci se
a non domino,
y, caso de que la espues a sea posi i a, qué equisi os debe cumpli dicho adqui en e.
Po eso, quizá debamos ap o echa el plan eamien o de es as cues iones o males —así las cali ica la
Sen encia del T ibunal Sup emo— po pa e del ecu en e en casación pa a deja sen ado que el posible
p oblema que aqueja a un emba go abado sob e cosa ajena al deudo , al menos cuando se undamen a
en da os obje i os como pueda se en es e caso la publicidad egis al, o en o os la posesión, e iden emen e
no nos conduce a un p oblema de nulidad del mismo, sino de su posible ine icacia. En e ec o, sucede en
es e supues o exac amen e igual que cuando al a el pode disposi i o en un ansmi en e a í ulo olun a io:
siendo álido el í ulo de enajenación, la e icacia de la ansmisión del de echo eal sólo se a a pode
p oduci en el caso de que exis a una no ma que exp esamen e la econozca; no así, en cambio, en aplica-
ción de los sis emas ansmisi os «no males», como pudie a se el del í ulo y el modo. Pe o, aunque es o
sea así, odos es án de acue do en que el p oblema que impide la e icacia ansmisi a no es á en el í ulo,
que se á pe ec amen e álido, sino en la al a de pode disposi i o del
adens
que hace que la en ega no
pueda se au én ica
adi io.
Algo así iene hoy a econoce el a . 594 LECi , que no esul aba de aplicación al caso po no es a
igen e en el momen o en que se plan ea el li igio, al menos en lo que signi ica de emisión a las no mas
ci iles o sus an i as. No obs an e lo cual, en endemos que el con enido no ma i o de es as úl imas sí se
debe conside a pe ec amen e aplicable a la
quaes io iu is
plan eada en nues o caso po que, en el ondo,
no emos en es e p ecep o de la LECi inno ación alguna, más que la que puede ep esen a la explici a-
ción de lo que an es debía deduci se po in e p e ación del sis ema. La edacción del p ecep o al que nos
es amos e i iendo puede esul a algo desconce an e, pe o su c i e io esul a jus i icado y ace ado: «1.
El emba go abado sob e bienes que no pe enezcan al ejecu ado se á, no obs an e, e icaz. Si el e dade o
i ula no hiciese ale sus de echos po medio de la e ce ía de dominio no pod á impugna la enajenación
de los bienes emba gados, si el ema an e o adjudica a io los hubie a adqui ido de modo i ei indicable,
con o me a lo es ablecido en la legislación sus an i a. 2. Lo dispues o en el apa ado an e io se en ende á
sin pe juicio de las acciones de esa cimien o o en iquecimien o injus o o de nulidad de la enajenación».
Es ob io que el p ecep o diseña un sis ema en el que el e dade o i ula de la cosa indebidamen e
emba gada po deudas de o a pe sona iene una doble al e na i a pa a eacciona con a el emba go. La
p ime a posibilidad es el eje cicio de la e ce ía de dominio en an o que p oceda po el es ado del p ocedi-
mien o (c . a . 596 LECi ); en e a dicha e ce ía el ejecu an e no end á más posible de ensa que la
negación de la exis encia de i ula idad alguna en el e ce is a o bien, que esa i ula idad no se os en a con
ca ác e p e io a la echa del emba go (c . a . 595 LECi ). La segunda posibilidad de de ensa que se
p esen a al que se iene po
e us doininus
es el eje cicio de una acción que la ley denomina de «nulidad
de la enajenación»
(sic
a . 594.2
in ine),
pa a los casos en que ya no sea posible la e ce ía, como sucedía
en es e caso que es amos comen ando (la e ce ía había sido deses imada po el Juez de la ejecución a
causa de su eje cicio ex empo áneo). Se end ía a ecoge de es e modo en el de echo ac ualmen e igen e
el sis ema del a . 1533 de la LECi /1881 según el cual quedaba siemp e a sal o el de echo del e ce o
(es deci , del e dade o p opie a io o i ula ju ídico- eal) pa a deduci su p e ensión de i ula idad «con a
quien y como co esponda», al como enía siendo aplicado po la Ju isp udencia, pa a casos simila es al
que aho a es amos comen ando.
Así, po ejemplo, la STS 16 julio 1982 (RJ 1982, 4246) excluyó que la e ce ía ue a el medio
adecuado pa a que el e dade o i ula pudie a hace ale su de echo de p opiedad una ez inalizado el
p ocedimien o de ap emio con el ema e del bien, pe o se econoció que lo podía de ende po o a ía.
Cuál aya a se el esul ado de esa o a acción, ei indica o ia o decla a i a de la p opiedad, podía deduci se
de la STS 27 diciemb e 1983 (RJ 1983, 7008), según la que la insc ipción de la p ime a adquisición an es
de que haga lo p opio el adjudica a io en el ema e, hace p e alece al i ula p io i a iamen e insc i o
(jus o lo que p ocede ía en el caso que aho a es amos comen ando). No es, pues, la echa de la ano ación
la ele an e, sino la de la insc ipción, al como iene a sucede en el caso de la Sen encia que aho a
comen amos.
F en e a la acción ei indica o ia, o a la decla a i a del dominio, que eje ci e el p ime comp ado
RdP .11.IRISPRLDENCIA.
Comen a io
,
' Re,eña,
327
MANUEL
Esa
-
do
LERDO DE TEJADA
con a el ema an e, en la no ma i a ac ual esul a más cla o que an es, al menos, epe i nos, desde el pun o
de is a de la dicción legal, que el adqui en e en el p ocedimien o de ap emio pod á opone se alegando
que ha adqui ido el bien de o ma i ei indicable, aunque ello sólo pod á hace lo si cuen a con la p o ección
del sis ema sus an i o. Es a úl ima sal edad, que como hemos is o ealiza exp esamen e la p opia LECi
(c ., de nue o, a . 594), es muy impo an e, po que no es el hecho de habe adqui ido en una subas a, o
po cualquie a de los o os mecanismos diseñados po la LECi , lo que jus i ica la adquisición de ini i a-
men e p o egida del ema an e, sino la concu encia en él de los equisi os es ablecidos en la legislación
ci il pa a una álida adquisición
a non domino.
Lo cual nos emi e a las no mas sus an i as aplicables a
las hipó esis de doble en a, así como a las que egulan la p o ección de los adqui en es según el Regis o.
III. LA
APLICABILIDAD AL SUPUESTO LITIGIOSO DE LA NORMA SOBRE LA DOBLE
VENTA (ART. 1473 CC)
Cons i uye es e p oblema enunciado en el epíg a e la ma e ia cen al del e ce mo i o del ecu so de
casación, y el ema de ondo sob e el que el T ibunal Sup emo se de iene en su Sen encia. A es e p opósi o
no podemos compa i la base undamen al de la a gumen ación de la Sen encia po no esul a cla amen e
undada en ninguna no ma, po más que haya sido machaconamen e epe ida en la ju isp udencia y ambién
po pa e de la doc ina: nos e e imos a la idea de que «la ipi icación de la doble en a, que con empla
el a ículo 1473 CC equie e pa a su exis encia que pa a cuando se pe eccione la segunda en a, la p ime a
no haya sido consumada oda ía, lo que implica una cie a coe aneidad o p oximidad c onológica en e
ambas, pues si la p ime amen e conce ada ya había quedado o almen e consumada po pago ín eg o del
p ecio po el comp ado y en ega de la cosa po el endedo , ya no exis e un e dade o supues o de doble
en a, sino una en a de cosa ajena o inexis encia de la segunda enajenación po al a de obje o». En
aplicación de lo cual, pa a la Sen encia, el p oblema an e el que nos encon amos no se ía ep esen a i o
de una doble en a. No nos pa ece cie a es a idea [pe o es ob io que la jus i icación de allada de es a
opinión excede de las posibilidades de un comen a io de es a na u aleza: alga emi i se a GORDILLO CAÑAS,
A., «La insc ipción en el Regis o de la P opiedad (su con enido causal, su ca ác e olun a io y su unción
publicado a de la ealidad ju ídico-inmobilia ia o gene ado a de su apa iencia ju ídica)», en
ADC,
2001,
esp. pgs. 189-190 y allí o as e e encias], que a lo más nos pa ece un sub e ugio con el que la ju isp uden-
cia quie e escapa de la solución p ác ica que p ocede en un caso conc e o, y que, po una u o a azón
esul a injus a y echazable. En e ec o, si se con empla el ema desde la pe spec i a egis a], que esul a
muy iluminado a pa a en ende nues o p oblema, ap ecia emos que ninguna di e encia puede habe en e
el supues o que la ju isp udencia conside a como de «doble en a» y el que es ima como de « en a de
cosa ajena»; ¿o es que en el ámbi o de los a ículos 32 y 34 LH se ap ecia algún posible apoyo pa a es a
explicación ju isp udencial? Es ob io, po lo que hace a es e úl imo, que lo ele an e es que la adquisición
del e ce o se haya p oducido de pe sona que según el Regis o pueda ansmi i . F en e a eso, el soco ido
ecu so al égimen del a . 33 LH se nos an oja amposo, po que e mina ía po desac i a , a olun ad del
in é p e e, odo el sis ema p o ec o diseñado po el legislado : ¿o es que no pod íamos a gumen a , del
mismo modo acomoda icio, que incluso una p ime a en a no consumada, p oduce la nulidad de la segunda
que ecaiga sob e el mismo obje o?
Hemos de econoce , no obs an e, que incluso en la Ju isp udencia más especí ica sob e el p oblema
conc e o que nos ocupa, doble en a en la que la segunda en a se ha ealizado en el ma co de un
p ocedimien o de ap emio, exis e una línea bas an e consolidada según la cual el comp ado en es a segunda
en a judicial no puede queda ampa ado ni p o egido, po que ae causa de un ac o adicalmen e nulo,
como es el emba go abado sob e cosa ajena. Se a a de una línea ju isp udencial iniciada, po lo que
sabemos, en la S. 16 ma zo 1893 (JC núm. 87) y con inuada, en e o as, po las SS 23 mayo 1989 (RJ
1989, 3878), 8 ma zo 1993 (RJ 1993, 2052), 25 ma zo 1994 (RJ 1994, 2535), 10 junio 2003 (RJ 2003,
4598) y 16 junio 2003 (RJ 2003, 4243). En ealidad en es e úl imo caso la esis es comple amen e supe lua
po que an es de la en a judicial se había insc i o la adquisición del p ime comp ado , po lo que el
ejecu an e con aba con la publicidad del Regis o y «ac edi a un p ocede no encajable de o ma cla a y
de e minan e en el concep o de buena e, en los é minos que e ie e el a ículo 34 de la Ley Hipo eca ia»,
como dice la p opia Sen encia.
Pe o dejando de lado los esul ados ace ados o no de la solución a la que se llega en cada caso, la
c í ica a es a línea ju isp udencia! debe pa i de un plan eamien o más gene al. Se a a de que lo que
impond ía el hecho de que el emba go ue a nulo o ine icaz cuando se aba sob e una inca ajena, es
solamen e el le an amien o del mismo cuando esa ci cuns ancia ue a opo unamen e alegada po el in e e-
328
REMATE DE UN INMUEBLE TRANSMITIDO ANTERIORMENTE A UN TERCERO...
sado o conocida po la au o idad judicial. Pe o si el Regis o publica que el bien es de p opiedad del
emba gado, si —po o a pa e— el ó gano judicial, o los suje os ac uan es no ienen a conoce o, al menos,
no es án en si uación de pode azonablemen e conoce la ajenidad de la inca, y si —po úl imo— el
p ocedimien o de ejecución llega a su in y el adjudica a io insc ibe en el Regis o, dicha ajenidad de la
inca no end ía po qué supone un obs áculo pa a su adquisición si se die an en él odos los equisi os
que el a ículo 34 LH enume a. La no ma del a ículo 33 LH no puede cons i ui una excepción al sis ema
diseñado po el a ículo 34 LH, cuando el icio de nulidad que se achaca al emba go es la al a de
i ula idad en el emba gado, que p ecisamen e es el de ec o que el a . 34 LH pe mi e subsana
.
, si admi ié a-
mos es e a gumen o cualquie ac o en el que el disponen e ca ecie a de pode disposi i o pod ía se achado
de nulo, impidiéndose así la aplicación del sis ema de p o ección de los adqui en es diseñado po el
legislado .
Cie amen e en e a es a doc ina ju isp udencia' gene alizada, que nos pa ece equi ocada, pueden
ci a se en sen ido con a io algunas a i maciones inciden ales de o as dos Sen encias, e incluso una e ce a
en la que el c i e io opues o, es deci la posible adquisición
a non domino
del ema an e, ha sido sos enido
con cla idad como undamen o del allo. En cualquie caso, es amos an e una línea in e p e a i a absolu a-
men e mino i a ia en las Sen encias del T ibunal Sup emo.
En cuan o a lo p ime o, es deci . a i maciones inciden ales de algunas Sen encias, hemos de ci a la
de 19 mayo 1997 (RJ
1997,
3887) que econoció, sin ninguna elación con el allo, la posibilidad de una
adquisición
a non domino:
«po el p incipio "p io empo e po io cu e" que ige en los de echos eales,
se econoce la p e alencia de la ansmisión an e io al emba go, aunque se insc iba p ime o és e. Sin
pe juicio de que si se ealiza el emba go y, sin habe se insc i o una ansmisión an e io , el adjudica a io
insc ibe su adquisición, és e sí es a á p o egido po la e pública egis al». En ealidad, el p oblema
li igioso se había plan eado en el ma co de una e ce ía de dominio, po lo que no había oda ía que deba i
la cues ión sob e una posible adjudicación al ema an e que pugna a con la adquisición an e io .
Asimismo, ampoco se puede es ima ele an e la aplicación de es e c i e io de p o ección de la
adquisición del ema an e que hace la S. 14 oc ub e 2002 (RJ 2003, 255). Cie amen e pa a la Sen encia:
«en el momen o de la adquisición del dominio ... las ema an es no conocían esa ealidad ex a egis al,
po lo que hay que conside a los como e ce os adqui en es a í ulo one oso de aquel que según egis o
podía ansmi i el dominio, adquisición que se hizo de buena e, desconociendo po los ema an es la
inexac i ud egis al». Resul aba, no obs an e, ac edi ado su icien emen e en el p oceso que el ema an e
había conocido la e dade a si uación de la inca con an e io idad a la insc ipción de la en a judicial en
el Regis o. A pesa de ello, pa a la Sen encia, como el momen o en que se p oduce la ansmisión del
bien es aquel en que es ap obado el ema e, la ap eciación de la buena e debe ía e e i se a ese momen o.
A nues o juicio es a a i mación no se puede admi i po que si bien pod ía sos ene se que és e es el
momen o en que se e i ica la ansmisión en las en as judiciales, ello se ía así en una ansmisión no mal
en la que el emba gado sea el au én ico i ula del bien, pe o no en el supues o pa ológico en que no lo
sea, po que en onces el p oceso adquisi i o equie e la insc ipción egis al, po lo que es lógico exigi el
man enimien o de la buena e has a el momen o en que se p esen e el í ulo, es deci el au o de ema e (o
de la esc i u a pública de en a judicial, en el de echo igen e en la época a la que se e ie e el caso de la
Sen encia). Pe o apa e de es e p oblema, que nos lle a ía demasiado lejos, y cuya solución no esul a
pací ica en la doc ina (sos iene la necesidad, co ec a a nues o juicio, del man enimien o de la buena e
has a la insc ipción:
RUBIO GARRIDO, T.,
La doble en a
y
la doble disposición,
Ba celona, 1994, pgs. 80 y
ss., esp. en no a 164 o as opiniones), hemos de con eni en que la solución que la Sen encia a ibuye al
supues o es ace ada, pe o que no depende de los a gumen os an e io es, sino que adica en un da o que
se menciona como de pasada. Nos e e imos al hecho de que en el juicio ejecu i o en que la inca se había
abado, emba go que inalmen e dio luga a su adjudicación e insc ipción a a o del ema an e, habían
sido demandados an o el i ula egis al de la inca como el e dade o i ula de la misma que aho a
in en a lib a se de las consecuencias del ema e. Dicho i ula ex a egis al había pe dido la i ula idad de
la inca al enajena la a dicho i ula egis al, si bien pos e io men e el ac o de enajenación había sido
decla ado nulo en una Sen encia penal sob e alzamien o de bienes. Cie amen e, en pu idad, no se ía
co ec a la p o ección di ec a de la adquisición del ema an e, como hace el T ibunal Sup emo, sino que
lo co ec o hubie a sido o o ga una nue a esc i u a de en a judicial en nomb e del e dade o dueño, lo
cual e a pe ec amen e posible po que había sido demandado en el juicio ejecu i o. Pe o pa ece que la
Sen encia p e endía e i a es e odeo que p esen aba mayo complejidad, y pa a ello dic ó una esolución
cla amen e jus a, aunque concep ualmen e poco jus i icable.
En ealidad, pues, la esis ju isp udencia' que es imamos co ec a sólo ha sido sos enida como au én-
329
RdP
iliRISPRUDI NCIA. Comen a io. y Re,eñas