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"Da, domine, virtutem manibus meis": el aguamanil de la sacristía de los cálices de la catedral de Sevilla

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"Da, domine, virtutem manibus meis": el aguamanil de la sacristía de los cálices de la catedral de Sevilla

Author: Recio Mir, Álvaro
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/61123d30-5900-4bea-a411-60ecdfaf9c7c/download
“Da, domine, i u em manibus meis”: el aguamanil de la sac is ía de los... 187
LABORATORIO DE ARTE 24 (2012), pp. 187-204, ISSN 1130-5762
“DA, DOMINE, VIRTUTEM MANIBUS MEIS”:
EL AGUAMANIL DE LA SACRISTÍA DE LOS
CÁLICES DE LA CATEDRAL DE SEVILLA
“DA, DOMINE, VIRTUTEM MANIBUS MEIS”: THE EWER OF THE
SACRISTY OF THE CÁLICES OF THE SEVILLIAN CATHEDRAL
Po álVa o eCio Mi
Uni e sidad de Se illa, España
El aguamanil de la sac is ía de los Cálices de la Ca ed al de Se illa ue cons uido en el ma co de
la eglamen ación li ú gica auspiciada po el concilio de T en o. Suponemos que se a a de una ob a del
a qui ec o Asensio de Maeda, con la posible colabo ación del escul o Juan Bau is a Vázquez “el Viejo” y
echable hacia 1580-1590. Es ilís icamen e, esponde a las pau as de la pleni ud del Renacimien o se illano
y es á inculada a la mejo emp esa del mismo, las es ancias capi ula es de la ca ed al.
palab as cla e: aguamanil, sac is ía de los Cálices de la Ca ed al de Se illa, li u gia en ina, Asensio
de Maeda, Juan Bau is a Vázquez “el Viejo”.
The ewe in he Cálices sac is y o he Se illian Ca hed al was buil in he amewo k o he li u gical
egula ions issued by he T en council. P obably, his is a wo k o he a chi ec Asensio de Maeda, wi h he
possible collabo a ion o he sculp o Juan Bau is a Vázquez “el Viejo” and da able o 1580-1590. S ylis i-
cally, i mee s he guidelines o he ullness o he Se illian Renaissance and is associa ed wi h he bes wo k
o he same, he chap e house o he ca hed al.
Keywo ds: ewe , Cálices sac is y o he Se illian Ca hed al, T en li u gy, Asensio de Maeda, Juan
Bau is a Vázquez “el Viejo”.
Hay ocasiones, no po ecuen es menos lamen ables, en que el b illo de las g andes
ob as eclipsa el de o as quizá no an impo an es pe o igualmen e signi ica i as de un
au o o de una época. Eso es lo que ha ocu ido con al aguamanil de la sac is ía de los
Cálices de la Ca ed al de Se illa, en el que nadie has a aho a había epa ado, ni siquie a
el g an Ges oso1. No obs an e, c eemos muy necesa io alo a ob as de es e ipo –la
1 A pesa de la nu ida bibliog a ía con la que po o una cuen a la Ca ed al de Se illa, ninguna
de las ob as que la in eg an hace e e encia a es e aguamanil, aunque sí la comple a his o ia de la
cons ucción de la sac is ía y de su impo an e colección a ís ica. Po nues a pa e, ya a amos de
al asun o en nues o inédi o abajo de in es igación Juan y Asensio de Maeda, maes os mayo es
de la Ca ed al de Se illa (1574-1603), de endido en el depa amen o de His o ia del A e de la
Uni e sidad de Se illa, el 24 de mayo de 1992 y que ue di igido po el p o eso Gómez Piñol, al
que, ag adecidos po su magis e io p o esional y i al desde en onces, hace ya más de ein e años,
dedicamos de odo co azón es as b e es páginas.
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que aemos aho a a colación es una e dade a mic o-a qui ec u a–, ya que esul an
pa icula men e aliosas pa a calib a la c ea i idad, pe sonalidad y signi icación de un
au o y de su ma co his ó ico y a ís ico. Sin duda, en es e ipo de piezas, que sólo en
un p incipio cab ía cali ica de meno es, los a is as u ie on la opo unidad de p oba
inno aciones an o ma e iales y écnicas como o males y de es ilo, no siemp e ac i-
bles en ob as de g an escala, más las adas po p oblemas de p oyección, inanciación
o ejecución. (Fig. 1)
El aguamanil de la sac is ía de los Cálices de la Ca ed al de Se illa no es, lógica-
men e, un me o acceso io con unciones u ili a ias, en es e caso conc e o, higiénico-
li ú gicas. Hay que insc ibi lo en la cul u a eno memen e i ualis a que imp egnó el inal
del siglo XVI y que en el caso de la li u gia ca ólica acababa de queda pe ec amen e
eglamen ada po el concilio de T en o y po oda la li e a u a que desa olló su espí i u,
pa icula men e median e el Misal Romano de San Pío V de 15702.
Po o a pa e, en el es udio de es e aguamanil se da la ecuen e ci cuns ancia de que
los documen os no mencionan el au o de sus azas, ni el momen o de su ealización,
ni ningún ipo de in o mación in e esan e, lo que puede no obs an e se subsanado con
el análisis es ilís ico de la p opia ob a. Los da os que enemos al espec o –escasos y
poco cla os– indican que en el e ano de 1590 se ami a on pagos a Ped o Gómez
“po ade eça el sal ado de la uen e de la sac is ía y hechalle un caño de me al”; a
Luis Fe nández “po haze un caño de plomo con su allo de dos a as pa a al ededo
de la pila de la sac is ía” y, po úl imo, a Jiménez Dal a, cañe o de p o esión, “po
ade eça los caños de la sac is ía”3. Dos años más a de, uel en a encon a se a ias
liquidaciones ela i as al mismo asun o, una al la one o Luis He nández “po ado a
la pila de la sac is ía” y o a al eje o Juan Ba ba “po una a a y una caxa pa a el
es anco de la pila de la sac is ía”4.
Tales e e encias pa ecen plan ea más in e ogan es que ce ezas. En al sen ido,
cabe esal a que ni siquie a especi ican que se a e de la pila de la sac is ía de los
Cálices. Es más, incluso pod ía pone se en duda que se e ie an a ella, ya que se ha
a i mado que no se hizo gene al el nomb e de sac is ía pa a es e luga has a después del
p ime cua o del siglo XVII, denominándose has a en onces y desde su cons ucción
capilla de los Cálices5. No obs an e, la documen ación e idencia que desde el mismo
momen o en el que el Cabildo pensó le an a la en 1509 la denominó sac is ía. Aún
luego, cuando se pensó cons ui , además de és a, la sac is ía Mayo , ambién se e i ió
a la de los Cálices como sac is ía, siendo ejemplo de ello el acue do de 1530 po el
que el Cabildo decidió que uese Diego de Riaño el a qui ec o enca gado de le an a
2 El Missale no ue el único lib o e isado en onces, ambién lo ue on el B e ia ium, el
Ma i ologium, el Pon i icale y el Cae emoniales episcopo um.
3 Ins i ución Colombina, A chi o de la Ca ed al de Se illa (en adelan e A.C.S.), Ad en icios
1590 (294), ols. 50 y 51 o.
4 A.C.S., Ad en icios 1592 (296), ols. 21.
5 JIMÉNEZ MARTÍN, Al onso y PÉREZ PEÑARANDA, Isabel: Ca og a ía de la mon aña
hueca. No as sob e los planos his ó icos de la Ca ed al de Se illa. Se illa, 1997, p. 117.
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el conjun o o mado po la “sac is ía Mayo e cabildo e sac is ía de los Cálices”6. In-
cluso, una ez e minadas y en uso an o una como o a, no dejan de al a e e encias
documen ales de la segunda mi ad del siglo XVI que aluden a la de los Cálices como
sac is ía. Po pone sólo un ejemplo de ello, cabe e e i que el 3 de oc ub e de 1558
la eunión capi ula se celeb ó en la “sac is ía de los Cálices”7.
Po o a pa e, odo pa ece indica que la sac is ía Mayo no debió de con a con
aguamanil has a que en el siglo XVIII se cons uyó uno que cegó el pasillo que la co-
municaba con el pa io del Cabildo8. Se da la ci cuns ancia de que en la ac ualidad se ha
uel o a ab i es e pasillo, po lo que se ha pe dido dicho aguamanil. En cualquie caso,
que la sac is ía Mayo no con ase con aguamanil has a el siglo XVIII pa ece indica
que no se u ilizaba pa a que los canónigos y capellanes se p epa asen pa a la misa, sino
pa a conse a los o namen os, ajua li ú gico y acaso pa a p epa a las p ocesiones de
en ada de las pon i icales, en las que el p elado no se la aba las manos, sino que dos
se ido es se las la aban al llega al al a 9.
Po odo lo an e io , y a pesa de que en pu idad la ca ed al con aba con o as
sac is ías usadas po los capi ula es, como la que se encuen a as el e ablo del al a
mayo , c eemos que las e e encias documen ales an es ansc i as sob e el aguamanil
hacen alusión al de la sac is ía de los Cálices.
En cualquie caso, dichas uen es pa ecen aludi más a a eglos y a aspec os ac-
ceso ios del aguamanil, quizá a su desagüe o depósi o, que a su ejecución ex no o, no
haciendo e e encia alguna a su au o , enca go o cons ucción. Ello no puede so p en-
de , ya que esul a muy ecuen e en la documen ación ca ed alicia, pa icula men e
en la ela i a a los pagos, la omisión de ales da os. Tal ci cuns ancia ue debida a que
el sis ema de abajo que se seguía en su áb ica e a habi ualmen e el asala iado, más
que el enca go de ob a especí ica. De es a o ma, aquellos abajado es que es aban en
la nómina ca ed alicia ecibían un sueldo ijo, sin especi ica se al egis a se po qué
ac i idad lo habían ganado, ya uesen el maes o mayo del emplo o el úl imo de los
peones. En cambio, cuando los capi ula es acudían a un p o esional que no es aba en
nómina pa a acome e alguna ac i idad, po nimia que és a uese, quedaba pun ualmen e
e lejado en la complicada con abilidad capi ula 10.
A pesa de lo p oblemá icas que esul an las uen es que aemos a colación,
suponemos que hacen alusión a labo es meno es ela i as al acabado, ajus e o epa o
del aguamanil de la sac is ía de los Cálices, que c eemos echable en la década de los
6 MORALES, Al edo J.: “La a qui ec u a de la ca ed al en los siglos XVI, XVII y XVIII”,
en La Ca ed al de Se illa. Se illa, 1991, pp. 184 y 185.
7 A.C.S., Au os capi ula es 1558-1559 (24), ol. 57.
8 MORALES, Al edo J.: La Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa. Se illa, 1984, p. 17.
9 Ag adecemos és a y o as pun ualizaciones li ú gicas ecogidas en es as páginas a nues o
colega Pablo J. Poma Rodil.
10 Sob e la o ganización labo al de la ac i idad a ís ica en el emplo en el mismo momen o
que aho a a amos emi imos a RECIO MIR, Ál a o: “Sac m sena m”. Las es ancias capi ula es
de la Ca ed al de Se illa. Se illa, 1999, p. 37 y ss.
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años 80 del siglo XVI, lo que queda con i mado po el análisis es ilís ico y ma e ial
de la p opia ob a.
Fo malmen e, el aguamanil en cues ión es á es uc u ado po dos pa es bien di-
e enciadas: la in e io es el la abo, pila o es anco –en pu idad, el aguamanil–, sob e
el que se le an a una supe es uc u a a qui ec ónica a mane a de pequeña po ada. El
la abo se di e encia del es o incluso en su llama i a ma e ialidad, ya que es á allado
en un solo bloque del ma e ial que la documen ación de la época solía denomina
“jaspe”, pe o que écnicamen e iene el nomb e geológico de pied a pudinga. Es a
pudinga es un conglome ado de piza a, cua zo, se pen ina, cua ci a, dolomi a y o os
mine ales amalgamados con pied a caliza. Tal ma e ial pé eo iene un aspec o muy
a ac i o, debido a los múl iples colo es de sus dis in os componen es, alea o iamen e
combinados po los cap ichos de su o mación geológica. No obs an e, su a iopin a
composición hace que sea ágil y de muy di ícil lab a, ya que cada uno de los mine ales
que lo o man iene dis in o g ado de du eza y esis encia11.
Se da la signi ica i a ci cuns ancia de que p ecisamen e en esos momen os, en el
úl imo cua o del siglo XVI, se es aba empleando pudinga en o as emp esas ca ed a-
licias, como las dependencias capi ula es. En conc e o, en ellas se usó en las jambas y
din eles de las po adas del An ecabildo y de la sala capi ula , así como en la sole ía de
es a úl ima. No se ía po an o de ex aña que una pieza de las pa idas de al ma e ial
comp ada pa a dichos luga es se des inase inalmen e a la pila de la sac is ía de los
Cálices. Debido a que las e e idas ob as en las dependencias capi ula es ue on es-
ponsabilidad del maes o mayo Asensio de Maeda12, c eemos ac ible que uese idea
suya emplea la pudinga en es e elemen o. Todo pa ece indica que él ue el p ime o en
usa es e ma e ial en la Ca ed al de Se illa, que sin duda conoce ía po su o mación
g anadina, ya que ue usado, po ejemplo, en la ealización de las columnas del pa io
del palacio de Ca los V en la Alhamb a, p oceden e de las ce canas can e as de Tu o,
en las p oximidades de la localidad g anadina de Loja13.
Las ca ac e ís icas de es a pied a, ya e e idas, no pe mi en ealiza con ella dema-
siadas ilig anas o males, de mane a que en el caso que nos ocupa sólo se le aplicó una
doble y sencilla deco ación. En p ime luga , una sucesión de gallones poco esal ados
que eco en su panza y, en segundo, un plás ico y agudo es angulamien o que ma ca
su boca, odo lo cual pa ece e oca soluciones p opias de la pla e ía de inales del siglo
XVI. Una ez allada, la pied a ue inamen e pulimen ada pa a log a el b illo que
aún conse a, elimina las huellas de los cinceles con los que ue allada, po encia
sus a iados colo es y p oduci un agudo con as e con el es o de la ob a, ealizada
con caliza ma e.
11 Véase sob e es e ma e ial ROSENTHAL, Ea l E.: El palacio de Ca los V en G anada.
Mad id, 1988, pp. 119 y 120.
12 Véase al espec o RECIO MIR, Ál a o: “Sac m sena m”. Las es ancias capi ula es…
op. ci ., p. 152 y ss.
13 ROSENTHAL, Ea l E.: El palacio de Ca los V… op. ci ., p. 117 y ss.
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Sob e la pila se le an a una supe es uc u a a modo de po ada y de un ca ác e
ma cadamen e monumen al a pesa de su educido amaño. Tal po ada, a su ez, ue
es uc u ada en ano y á ico, como si de un e ablo mínimo se a ase. El ano es á
enma cado po una sencilla moldu a con o eje as, de alle és e que uel e a elaciona
el aguamanil con las po adas del An ecabildo y de la sala capi ula y aún con o as,
como las que lanquean el e ablo mayo de la capilla ca ed alicia de Nues a Seño a
de la An igua. Po ello, la ob a uel e a incula se a Asensio de Maeda14, aunque no
debemos deja de e e i que an o ales o eje as como la deco ación bíc oma ya habían
sido empleadas en dis in as po adas po el a qui ec o He nán Ruiz, an eceso de Maeda
en la maes ía mayo ca ed alicia15.
El in e io de la e e ida moldu a del aguamanil albe ga un hueco que se ehun-
dió en el mu o de la sac is ía y del que salen en un p ime ni el dos caños de agua.
En ales elemen os se e o a de las ca ac e ís icas de la ob a, la al e nancia del colo
cla o de la pied a caliza con el oscu o de la que enma ca ambos caños, que es piza a
neg a. Ya con an e io idad, el e e ido He nán Ruiz había buscado el mismo con a e
c omá ico al combina caliza cla a y piza a neg a en las po adas y en anas del pa io
del Cabildo ca ed alicio16. Po su pa e, Asensio de Maeda epe i ía y desa olla ía
ecuen emen e al con as e c omá ico con és e y con o os ma e iales, como má mol
neg o, en las es ancias capi ula es ca ed alicias, y aún con pin u a, an o en dis in os
de alles de és as como en las aludidas po adas que lanquean el e ablo de Nues a
Seño a de la An igua.
Sob e los e e idos caños se dispone una balda ma mó ea, que posiblemen e se
idea ía pa a deja sob e ella la oalla con la que seca se las manos los sace do es as
la p ecep i a ablución. Es e hueco es á ema ado po dos ménsulas de con igu ación
mix ilínea y de nue o bíc omas, ya que aquí ambién el colo de la caliza con as a
con el neg o de la piza a que en ellas se embu e. Tales ménsulas pensamos que e-
mi en a soluciones que, más que se illanas, son de o igen g anadino, como podemos
e en dis in as po adas de aquella ciudad, como la del Ecce Homo de la ca ed al, la
del claus o del monas e io de San Je ónimo, la de la iglesia del Sal ado u o as de
su en o no, en Iznalloz o Mon e ío. En e ambas ménsulas hay lo que pa ece se un
capi el suspendido y que pod ía se in e p e ado como un cap ichoso de alle manie is a.
El aguamanil de la sac is ía de los Cálices es á co onado po un á ico que des a-
ca, en p ime luga , po su g an en e gadu a espec o al es o de la ob a, que quizá
ambién pueda se in e p e ado como una olun a ia al e ación de la p opo ción de la
a qui ec u a clásica. Es e á ico es á sos enido po un iso con me opas case onadas y
14 Sob e Maeda y las po adas de la capilla de la An igua emi imos a RECIO MIR, Ál a o:
“Asensio de Maeda y la ans o mación de la Capilla de la An igua de la Ca ed al de Se illa (1578-
1601)”, Cuade nos de a e de la Uni e sidad de G anada, 29, 1998, pp. 51-67.
15 Ace ca de las po adas de es e úl imo emi imos a JIMÉNEZ MARTÍN, Al onso: “El lib o de
las po adas”, en Lib o de a qui ec u a. He nán Ruiz II. 2 ols. Se illa, 1998, ol. 2º, pp. 235-256.
16 Véase sob e ales de alles MORALES, Al edo J.: He nán Ruiz “el Jo en”. Mad id, 1996,
p. 43.

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ménsulas es iadas, al e ación e iden e de la canónica sucesión de elemen os de los
ó denes clásicos. Sob e él descansa un on ón pa ido que si e de apeo a dos pu i que
lanquean de o ma simé ica una ica a ja que cen a el conjun o. Es e á ico pone en
e idencia que en la ealización de es e aguamanil jugó un papel des acado un escul o
de calidad, que dominaba la alla pé ea, an o de elemen os geomé icos, como se e
en la a ja, como igu a i os, como se obse a en los pu i, esuel os co ec amen e, en
pa icula eniendo en cuen a sus esco zadas posiciones. (Fig. 2)
Pa icula elación encon amos en e es os pu i y algunos de los que o man pa e
del p og ama escul ó ico de la sala capi ula de la ca ed al, en conc e o, los del en a-
blamen o de su p ime cue po, ambién dispues os en pa ejas, e incluso con pos u as
y ademanes muy simila es a los del aguamanil de la sac is ía17. No pa ece po an o
demasiado a en u ado elaciona es os niños con la labo que Juan Bau is a Vázquez
“el Viejo” lle ó a cabo en la sala capi ula has a 1586 o con la de algún colabo ado
suyo, más que con la que luego ealizó Ma cos Cab e a has a la conclusión de la sala
capi ula en 1592. En el amplio ca álogo de niños que encon amos en la ob a de
Vázquez “el Viejo”, no al an algunos ancamen e p óximos a los que emos en es a
ocasión, an o en sus imágenes de made a, como el de la Vi gen de las Fieb es, como
pa icula men e en las de pied a. En es e sen ido es obligado ae a colación los niños
que lanquean el sepulc o de don An onio del Co o en la pa oquia de San a Ma ía de
los Ángeles de la localidad cán ab a de San Vicen e de la Ba que a18.
En cualquie caso, el análisis po meno izado de ambos niños pone en e idencia un
mismo concep o escul ó ico pe o un dis in o acabado. Así, las dos igu as, de simila
mo ología y pos u a, se aga an a la a ja, ya que pa ece que se an a esbala po el
on ón, lo que les o o ga una cie a sensación de ines abilidad y desequilib io. Ambos
son de co ec as p opo ciones y de composición simé ica, aunque quizá esul e más
ai oso el de la izquie da, cuya cabeza y peinado pa ecen e oca una escul u a omana
de la An igüedad, mien as el de la de echa p oduce una sensación algo adus a. No
obs an e, si nos ijamos en su acabado emos mayo es di e encias ya que, po ejemplo,
en el niño del lado de echo se ha hecho un mayo empleo del épano, he amien a con
la que se ma ca on las pupilas de sus ojos y los izos de sus cabellos, de alles que en
cambio no encon amos en su pa eja. (Figs. 3 y 4)
Mención especial me ece la a ja que lanquean ambos niños. Típico mo i o del
manie ismo, conocido en la mo ología del caso que a amos como “ ollwe k” o cue o
en ollado, aunque en es e caso pa ece se más una e ocación al me al que a la piel.
De o ígenes discu idos, en el siglo XVI se empleó ecuen emen e el “ ollwe k” como
ma co de escudos, ca ac e izado po su g an plas icidad y ca ác e idimensional. Tal
17 Sob e ellos emi imos a RECIO MIR, Ál a o: “Sac m sena m”… op. ci ., p. 235 y ss.
18 Sob e es os úl imos esul a pa icula men e suge en e el análisis que se hace en GÓMEZ
PIÑOL, Emilio: “El Niño Jesús de la sac amen al del sag a io hispalense: in oducción al es udio de
la génesis de un p o o ipo dis in i o de la escul u a se illana” en RAMOS SOSA, Ra ael (coo d.):
Ac as del coloquio in e nacional El Niño Jesús y la in ancia en las a es plás icas, siglos XV al
XVII. Se illa, 2010, p. 44 y ss.
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ipo de “ca ouche” adqui ió ca a de na u aleza en la ob a de Rosso y P ima iccio en
el palacio de Fon ainebleau y ue di undido median e g abados abie os po Fan uzzi
y Boy in19.
En Se illa, la in oducción de es os mo i os se elaciona con la ce ámica, en con-
c e o, con la ealizada po el lamenco F ans And íes, llegado a la ciudad en 1561. Su
magis e io pe mi ió la di usión de los epe o ios deco a i os lamencos, pa icula men e
de los cue os eco ados y en ollados, que ue on p on o asumidos con en usiasmo po
los en allado es se illanos, los cuales los hicie on e oluciona a lo la go del siglo XVII,
de o ma que el “ ollwe k” puede se en endido como uno de los p incipales mo i os
deco a i os a pa i de los que se desa olló el apa a o o namen al ba oco20.
El ejemplo del que aho a nos ocupamos es pa icula men e plás ico, g acias,
en e o os de alles, a su ca ác e calado. Es de des aca ambién la combinación de
su con igu ación an o cónca a como con exa, sus pe iles an o ec os como cu os
y su in eg ación con las escul u as que lo lanquean, ya que los niños an es aludidos
se apoyan en él con o al na u alidad. Además, es e elemen o deco a i o uel e a
mos a el ca ác e bíc omo ya e e ido en o os elemen os del aguamanil, ya que
es a a ja enma ca una pied a oscu a, que en es e caso no se a a de piza a, sino
más bien de o a simila a la aludida pudinga, una sue e de ága a, la cual, al es a
b illan emen e pulimen ada, con as a con el acabado ma e de la caliza que con igu a
el cue o en ollado. La inclusión de es a b illan e y e eada pied a pa ece simula un
de alle de la écnica de la pie e du e que se desa ollaba en esos momen os sob e
odo en Flo encia. (Fig. 5)
Las di e sas inculaciones que de es e aguamanil hemos hecho con las dependen-
cias capi ula es ca ed alicias, su es ilo y c onología nos lle an a pensa que debió de
se ob a del a ias eces e e ido Asensio de Maeda, en compañía de un escul o del
equipo a ís ico que en onces, en o no a 1580-1590, culminaba las es ancias capi u-
la es del emplo, quizá el e e ido Juan Bau is a Vázquez “el Viejo”, un o icial de su
alle o un seguido muy ce cano. Maeda, como en o as ob as, sumó a su o mación
g anadina, el eno me legado a ís ico de He nán Ruiz, odo lo cual con igu ó un es ilo
más e olucionado que el del g an a qui ec o co dobés.
Sin duda, pa a en ende la ob a de Maeda es necesa io hace e e encia al magis-
e io de He nán Ruiz, en cuyos edi icios encon amos de alles de mic oa qui ec u a
que c eemos cla os p eceden es de nues o aguamanil. En al sen ido, des aca sob e-
mane a la en ana de la capilla bau ismal de la pa oquia de San Juan Bau is a de la
localidad co dobesa de Hinojosa del Duque21. No obs an e, c eemos que se ía en o as
ob as de Ruiz donde Maeda se inspi a ía más di ec amen e pa a ealiza el aguamanil
19 Véase sob e al mo i o MÜLLER PROFUMO, Luciana: El o namen o icónico y la a qui-
ec u a. 1400-1600. Mad id, 1985, p. 285 y ss.
20 Véase al espec o MORALES, Al edo J.: La piel de la a qui ec u a. Yese ías se illanas de
los siglos XVII y XVIII. Se illa, 2010, pp. 54-55.
21 Sob e es a cu iosa en ana y sob e oda la ob a de He nán Ruiz emi imos a MORALES,
Al edo J.: He nán Ruiz… op. ci .
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de la sac is ía, como las pequeñas en anas del es íbulo del An ecabildo y el amplio
epe o io de anos con el que cuen a el pa io del Cabildo de la Ca ed al de Se illa,
pa icula men e el que ab e a la sala Hipós ila. En ales en anas se mues an an o
la bic omía e e ida, como el eno me desa ollo de sus á icos o la combinación de
a qui ec u a y escul u a, incluso con la p esencia de pu i. No obs an e, po su mayo
e olución es ilís ica, el más acusado elie e de sus igu as y po la ya e e ida elación
con o as ob as de Maeda, c eemos que el aguamanil de la sac is ía de los Cálices es
de és e úl imo y que lo hizo, como ya apun amos, hacia 1580-1590, a la ez que las
dependencias capi ula es, que le ocupa on la g an mayo ía de su maes ía mayo , desde
su oma de posesión en 1576 has a su conclusión en 1593. (Figs. 6 y 7)
No obs an e, cab ía hace o o ipo de compa aciones y es ablece o as posibles
in luencias en elación a nues o aguamanil. En e ec o, és e gua da ambién una es echa
inculación con cie os de alles de la ob a de F ancisco del Cas illo “el Mozo”, como
los ma cos que lanquean la po ada de la cá cel de Ma os (Jaén) o, cómo no, con
los nume osos anos que se ab en en la achada de la Real Chancille ía de G anada.
Maeda y Cas illo pudie on coincidi , en e o as ocasiones, en la isi a del úl imo a la
Ca ed al de Se illa en 1572. Además, nada iene de pa icula que Maeda es u ie a al
an o de la ob a y el es ilo de Cas illo, en pa icula el sun uosamen e desa ollado en
echas coe áneas al aguamanil se illano en la achada de la Chancille ía, edi icio en el
que Maeda había abajado en su ju en ud g anadina, ciudad a la que ol ió en más
de una ocasión una ez ins alado en Se illa.
En cualquie caso, esul a pa icula men e signi ica i o incula el aguamanil de
la sac is ía de los Cálices de la Ca ed al de Se illa a Asencio de Maeda, ya que a pesa
de ene muchas e e encias documen ales de él, apenas con amos con ob as suyas. Sus
ci cuns ancias i ales le lle a on a in e eni en edi icios p oyec ados e iniciados po
o os a qui ec os, an o en su ac i idad g anadina, como se illana, lo que condicionó el
desa ollo de su c ea i idad. Po o a pa e, g andes emp esas a qui ec ónicas a las que
op ó, como la cons ucción de la lonja se illana, no le ue on inalmen e enca gadas.
Todo pa ece indica que el único edi icio que le an ó y que se conse a en la ac ualidad
es la iglesia del hospi al de la Mise ico dia de Se illa22.
22 La bibliog a ía de Maeda es amplia, así, una isión de conjun o de él se hace en CRUZ ISI-
DORO, Fe nando: “Ap oximación a la ob a del a qui ec o Asensio de Maeda”. A chi o hispalense,
237, 1995, pp. 105-128. Sob e su elación con la lonja emi imos a PLEGUEZUELO HERNÁNDEZ,
Al onso: “La Lonja de me cade es de Se illa: de los p oyec os a la ejecución”. A chi o español de
a e, 249, 1990, pp. 15-41. Sob e la iglesia del hospi al de la Mise ico dia de Se illa éase ALBAR-
DONEDO FREIRE, An onio J.: “La iglesia nue a del hospi al de la Mise ico dia. Un p oyec o de
Asensio de Maeda con impo an es colabo aciones (1595-1606)”. Labo a o io de a e, 16, 2003,
pp. 67-105. Toda la bibliog a ía de Asensio de Maeda, así como lo que has a aho a sabemos de él,
se ecoge en RECIO MIR, Ál a o: “Asensio de Maeda (ca. 1546-1607)”, en A is as andaluces y
a í ices del a e andaluz. El ciclo humanis a: desde el úl imo gó ico al inal del ba oco. A qui ec os
II. Vol. XXXVI de P oyec o Andalucía. G anada, 2011, pp. 33-69.
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En cualquie caso, jun o a los aspec os o males del aguamanil hay que e e i aún
que cuen a con una insc ipción la ina del siguien e eno :
“DA DOMINE, VIRTVTEM
MANIBUS MEIS AD ABSTER
GENDAM OMNEM MACU_
LAM: UT SINE POLLUTIONE
MENTIS ET CORPORIS VA
LEAM TIBI SERVIRE”
Se a a de la o ación que ecoge el Misal Romano de San Pío V: “Da, Domine,
i u em manibus meis ad abs e gendam omnem maculam u sine pollu ione men is e
co po is aleam ibi se i e”, cuya aducción es “Da, Seño , i ud a mis manos, que
es én limpias de oda mancha pa a que pueda se i e con pu eza de men e y cue -
po”. En conc e o, es a o ación se decía po el sace do e en la “p epa a io ad misam”,
an es de e es i se con los o namen os sag ados y jus o en el momen o de la a se las
manos23. (Fig. 8)
Realmen e, la insc ipción no es á inse a en la p opia ob a, como an habi ual
esul aba en la ca ed al a inales del siglo XVI, con igu ándose así complejos p og a-
mas iconog á icos o mados po imágenes y ex os la inos y que ue on ideados en la
mayo ía de las ocasiones po el canónico F ancisco Pacheco24. En es a ocasión, po
el con a io, el e e ido ex o la ino es á g abado en una pieza de má mol apa e, que
se dispone a la izquie da del aguamanil, lo que lle a a pensa que no ue ideada en
un p incipio y que ue añadida a pos e io i. Nada sabemos con ce eza al espec o,
pe o es posible, po su amaño, que en o igen es a insc ipción es u iese dispues a en
el ondo de la po ada que dibuja el aguamanil. No obs an e, quizá sea más e osímil
pensa que el e e ido ondo pudo con a en un p incipio con dicho ex o pin ado o,
más p obablemen e, inciso sob e piza a, en cualquie caso con le as do adas. Tal ex o
pudo bo a se po el uso, la humedad o el me o paso del iempo. P ecisamen e, eso
ue lo que ocu ió con algunas de las do adas insc ipciones la inas de la sala capi ula ,
po lo que en 1655 se plan eó “que los e sos y ó ulos que es án en el cabildo sean
eno ados… po pasa las aguas y se la pied a sali osa”. En conc e o, se p opuso
“en e e en el si io unas pied as neg as sacando a sinsel las le as”, aunque al inal
no se omó es a solución y simplemen e se ol ie on a pin a los ex os pe didos25.
Es po an o ac ible que algo pa ecido ocu ie a con el aguamanil de la sac is ía, es
deci , que se bo ase su ex o o iginal, pe o que en es e caso se op ase po sus i ui su
insc ipción po una cincelada en má mol.
23 La edición que hemos usado es Missale Romanum ex dec e o Sac osanc i Concilii T iden ini
es i u um. Ambe es, 1679. Sin pagina .
24 Véase sob e es e pe sonaje y sus p og amas RECIO MIR, Ál a o: “Sac m sena m”. Las
es ancias capi ula es… op. ci ., p. 320 y ss.
25 RECIO MIR, Ál a o: “Sac m sena m”. Las es ancias capi ula es… op. ci ., pp. 184-186.
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Figu a 4. Niño de echo del á ico del aguamanil de la sac is ía de los Cálices de la Ca ed al de
Se illa, Juan Bau is a Vázquez “el Viejo” (a ibución), ci ca 1580-1590.

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Figu a 5. Ta ja del á ico del
aguamanil de la sac is ía de
los Cálices de la Ca ed al de
Se illa, Juan Bau is a Vázquez
“el Viejo” (a ibución), ci ca
1580-1590.
Figu a 6. Ven ana del es íbulo
del An ecabildo de la Ca ed al
de Se illa, He nán Ruiz, ci ca
1562-1568.
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Figu a 7. Ven ana de la
sala Hipós ila en el pa io
del Cabildo de la Ca ed al
de Se illa, He nán Ruiz,
ci ca 1562-1568.
Figu a 8. Insc ipción del
aguamanil de la sac is ía de
los Cálices de la Ca ed al
de Se illa, omada del
Misal omano de San
Pío V, posiblemen e po
el canónigo F ancisco
Pacheco, ci ca 1580-1590.