J. PINA POLO, con a A ma e bis. El o ado an e el pueblo en la Roma Ta do epubli-
cana, Za agoza, Ins i ución Femando el Ca ólico, 1997 , 290 pp.
La p esen e ob a p ocu a undamen almen e analiza el papel de la o a o ia p ac icada
an e el pueblo en la ida polí ica omana du an e la República a día. Pe o además nos in o -
ma sob e o a se ie de aspec os ín imamen e elacionados con és e, como seían la con igu-
ación a is oc í ica de la sociedad omana, en la que, en e a la isego ía g iega, la acul ad
de habla¡ en público, y con ella la p opia libe ad de exp esión, es án ese adas a unos
pocos. Así pues, n p i a us sólo podía habla an e el pueblo si con aba con la p esen ación
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R ESEÑA S
y au o ización p e ias de un magis ado. En el as ondo de odo ello se abo da un ema pa a
nosoÍos c ucial, cual es el papel desempeñado po el pueblo en la ida polí ica de la Repú-
blica. En un mundo como el omano, en que el sis ema de clien elas y la p opia o ganiza-
ción ins i ucional pa ecen ene amo dazadas a las masas popula es, se nos mues a de o -
ma con lncen e la necesidad que los dis in os líde es, y aún más en es e pe iodo, enían de
con a con el apoyo de las mismas. Ello explica ía no sólo la impo ancia de la o a o ia, sino
además, el hecho de que los dis in os cabecillas hubie an de desplega odo un apa a o p o-
pagandís ico que c ea a lo que hoy llamamos <es ados de opinión> a o ables a sus opcio-
nes y con a ios a las de sus i ales. El pueblo, pues, pe nanece como un me o espec ado ,
pe o con el que hay que con a a la ho a de consolida las posiciones polí icas y de jus i i-
ca las decisiones omadas, ya que, como en el caso de clodio, puede in en a se <<ac l a-
do>, y en onces su ue za supone un pelig o po encial pa a la éli e.
Es a impo ancia de la palab a hab ía aído como consecuencia la oposición de la a is-
oc acia a la ape u a de la enseñanza de la e ó ica hacia o os sec o es sociales. con el in
de impedi el ascenso polí ico de indi iduos p o enien es de los mismos, aún más cuando
elación en e el discípulo y el maes o queb an aba los adicionales ínculos de la clien e-
la. Las con ion¿s se án la asamblea p opicia pa a la di usión, sob e odo a a és de los i-
bunos, de ideas popula es, uen e de in idia que a ec ó a no pocos líde es. y de sediciones
agi adas po demagogos como Clodio, cuya ac i ud se ía di e en e a los iloa is oc á icos
como cice ón y ca ón de u ica, a los que el pueblo nunca había conside¡ado de su pa e. El
adecuado uso de la palab a an e el pueblo de Roma hab ía sido un aspec o undamen al pa a
la consolidación de Oc a iano a la mue e de Césa , y explica ía el acaso no sólo de los
o os iun i os, sino de quienes, como cice ón, nunca supie on gana se el apoyo popula ,
o quienes, como ca ilina, no goza on de la posibilidad legal de expone sus ideas an e el
pueblo. Po an o, como se a i ma en el lib o, si bien el ecu so a las a mas es aba despla-
zando a la palab a, el apoyo popula siguió siendo c ucial.
Como ambién econoce el au o , uno de los mayo es p oblemas que enemos es la
escasez de uen es que abo den la cues ión desde posiciones no iloa is oc á icas. Pe o a es a
di icul ad se añade Ia necesidad de maneja de o ma exhaus i a un cúmulo de da os an
amplio, denso y su il como es el co pus cice oniano, que el au o demues a conoce a on-
do en odos sus aspec os. Quizás es a sea la causa de que la mayo pa e de los ejemplos
suminis ados aludan en conc e o a las úl imas décadas de ida de la República, y se ma -
ginen en pa e algunos episodios de inales del siglo II y comienzos del I, en los que se die-
on un buen núme o de casos de <agi ación ibunicia> asociada sin duda a con iones, pe o
de los que apenas conse amos as o de los discu sos que se hab ían p onunciado: así, po
ejemplo, el de cayo G aco con a Manio Aquilio después que és e o ganiza a la p o incia
de Asia (Gell. NA 11.10.4). Del mismo modo, es de supone que nume osos casos a es i-
guados de in idia desde sec o es popula es hacia líde es de la acción sena o ial hubie an
enido su o igen en con iones, de las que nada nos de allan las uen es an iguas: así, po
elemplo, los casos de la lega io Asia ica de M. Emilio Scau o (Asc. Scau ., p.2lC; yal.-
Max. 3.7.8), o la p olongación de las campañas de Lúculo en O ien e (Plu. Luc.33.4-5).
O a de las i udes de la ob a se ía la cla idad en la exposición, y el sabio equilib io
en e los aspec os pu amen e ác icos y los ins i ucionales o los es ic amen e inculados a
la p ác ica e ó ica, que ap¿ ecen en emezclados, pe o dejando ní ida en odo momen o al
lec o la idea que se pe sigue. Más di ícil aún, y más b illan e, es la conjunción de un desa-
ollo diac ónico de los a a a es de la República a día con la desc ipción de la dinámica
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RESEÑAS
polí ica y social de los discu sos: al mismo iempo que se amplía nues o conocimien o del
con enido básico de la ob a, amos a anz¿ ndo hacia el momen o inal de la República, con
el que concluye aquélla.
Es e lib o ha enido la o una de se simul áneamen e publicado en Alemania, lo que
supone sin duda un alicien e undamen al en cuan o a su u u a di usión, dado que nues os
colegas ex anje os, a excepción de los que se dedican especí icamen e a la His o ia An i-
gua de la Península Ibé ica, no suelen maneja nues o idioma. No es que ello es a a alo
a la ob a, pe o se ía en e dad decepcionan e que un es ue zo an me i o io pasa a desape -
cibido pa a el mundo de la His o ia An igua más allá de nues as on e as.
Luls Be -les nos PASToR