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Ensayo para una historia de la tauromaquia en Andalucía

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Ensayo para una historia de la tauromaquia en Andalucía

Author: González Troyano, Alberto
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1995
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9558d4f5-e7fa-43f1-8a2f-8e0a21fbd23b/download
1
ARTÍCULOS
Re is a de Es udios Tau inos
Nº
3, Se illa, 1995, págs. 15-62
ENSAYO PARA UNA HISTORIA
DE
LA TAUROMAQUIA
EN
ANDAL !CÍA *
Albe o González T oyano
Fundación de Es udios Tau inos
J.
-DEL TOREO C
ABALL
ERESCO Y DE LOS ORÍGENES
DE
LA
TA
UROMAQU
IA
MODERNA
1 mundo de la au omaquia en Andalucía
-como
an as o as peculia idades del su peninsula - des-
bo da en muchas ocasiones el en o no andaluz pa a
con e i se ambjén en mani es ación p i ilegiada
de la his o ia de la au omaquia en España. Po an o, deslin-
* Es e abajo ue esc i o en 1985 pa a una publicación colec i a
que
u o escasa o nula di usión. Ello me mue e a p ocu a le una eedición, que,
po
ello mismo, no lo es an o. Soy conscien e de su en ejecimien o en muchos
aspec os pa ciales.de lo a ado, pe o ambién con inuamos ca eciendo oda ía de
in en os de
da
una isión global y sin é ica de nues a ies a desde una pe spec-
i a andaluza. Po descon ado que es e abajo enía una p e ensión modes a, pe o
que no po ello dejaba de se necesa ia
(y
lo con inúa siendo): in en a ia y alo-
a la apo ación de las ie as me idionales a la his o ia de la au omaquia. Es as
líneas con ienen sólo unas p opues as p elimina es, en
un
ono delibe adamen e
ensayís ico,
en
el que ha p e alecido
más
una in uición in e p e a i a
de
)o
ya
conocido que el da cuen a de los hechos que la sus en an.
P ecisamen e po és o es po lo que he p e e ido
no
al e a lo. Su in e-
és, de ene alguno, ecae en su in en o
de
aba una cie a eo ía de la génesis y
de la peculia idad del o eo is o d
es
de el Su . El que esa eo ía haya quedado bien
o mal apun alada con da os his ó icos, no ha sido
mi
p eocupación p ime a.
16
Albe o González T oyano
da lo que puede habe de especí ico andaluz en
el
mundo de
los o os o ece di icul ades po que oda una se ie de acon e-
cimien os han hecho g a i a hacia las ie as me idionales
g an pa e de los exponen es más signi ica i os de la ies a.
Da azón del acon ece au ino en Andalucía quizás
implica po an o
no
solo a ene se a lo que anscu e opo-
g á icamen e en
sus
ie as, sino ambién esal a aquellos
elemen os que u ie on su o igen en el su , ue on elabo a-
dos po dies os andaluces o debie on su exis encia a p és a-
mos cul u ales p oceden es de hábi os, alan es o cos umb es
de Andalucía.
Todo ello
es
consecuencia de una cie a iden i ica-
ción que se p oduce po los años -úl imas décadas del siglo
XVIII y p ime as del XIX-en los que la ies a de o os
adquie e su mayo pleni ud y se codi ica su ce emonial y sus
i os. La e olución de la au omaquia en España y su desa-
ollo en Andalucía no siemp e habían coincidido, pe o si se
con undie on en esa época en que p ecisamen e la ies a se
o maliza, p o ocándose así la imp esión -posiblemen e
cie a- de que es
el
modelo andaluz
de
en ende la au oma-
quia el que se impone y p e alece.
Sé cuan os abajos impo an es se han publicado en es os úl imos
años
que aluden di ec a, o indi ec amen e, a cues iones abo dadas po mí. Pe o
no
los
he ci ado en la bibliog a ía
ni
me he e e ido a ellos,
ni
cuando ea i man algu-
nas
de
mis hipó esis, ni pa a polemiza , cuando
las
con adicen, po que hubie a
sido al e a el modes o papel y
el
ono p imi i o y uni a io de es as páginas:
el
de
se una inicial p opues a eó ica y ensayís ica. De odos modos, aunque
de
momen o no las haya in oducido no puedo deja
de
ag adece las aliosas
suge
-
encias que, as una a en a lec u a, me hizo
el
di ec o de es a e is a,
Ped o
Rome o de Solís.
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
17
Como
o as egiones españolas, Andalucía
cuen a
con un pa imonio documen al y an opológico en el
que
queda de mani ies o
la
inculación del o o con
innume a~
bles juegos, i os y cul os locales. Pe o aunque cada
ez
sea
mayo la endencia a
pone
en
conexión el signi icado
de
mucho de esos i os
-más
o
menos
ances ales- con el
sen-
ido de la au omaquia mode na, de odas o mas
puede
esul a a iesgado p e ende es ablece una con inuidad
di ec a en e uno y o o acon ecimien o. Son cues iones
es as
que pe enecen más bien al dominio de las in e p e aciones
simbólicas, pe o que en algunos
c_asos
-ampa adas en
el
psi-
coanálisis y la an opología- pueden ayuda a comp ende
la
supe i encia de cie os asgos y sus a os muy a á icos
en
la ies a y de escasa jus i icación apa en e desde el
pun o
de
is a de su un.cionalidad en la lidia de o os ac ual.
Po o a pa e y a eno
de
las in es igaciones y
de
la
documen ación conocida - y a
pesa
de las muchas hipó esis
esg
imidas-
a
la
au omaquia
no
puede suponé sele
un
o i-
gen único que englobe y ecoja uni a iamen e las múl iples
adiciones que al ededo del
o o
andan dispe sas
po
oda
la geog a ía y la his o ia peninsula .
Lo
único que si
pa ece
e iden e es la con luencia a pa i de los siglos XIV y
XV
en
unas ies as públicas
de
elemen os que podían p ocede
de
ies as o i as y eligiosas, de co idas ena o ias, de
i os
de
o os nupciales o de uego, de simulac os bélicos
caba
-
lle escos,
de
ce emonias
y as os eales (Fig.
nº
1 ).
Paula inamen e esos elemen os aglu inados, supe pues os,
c is alizan en un ipo de ies a, que es la
que
más a de
se
econoce á con
la
denominación de o eo caballe esco,
sin
que eso implique que simul ánea y pa alelamen e no
con i
-
18 Albe o González T oyano
•llLIOOlAP A UUlllllA .
••
RELACJON
DE
LAS
FIESTAS
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l
.Alc. l .,11.
DEDICADAS A
LA
MVY
N08 .E
Y Sil
LEAL CJV l>AD DE
Cc.l•DOVA.
Fig. nº
1.
-Mesía de la Ce da, Ped o: Relación de las Fies as
Eclesias icas y Sec la es de la
mui
noble y ji.emp e leal Ciudad de
Có doba ha hecho a u Angel Cu.1 odio S. Ra ael e e año
de
M.D
C.
LI
... , Có doba, Sal ado de Casa Tesa, 1653.

Ensayo
pa
a
una His o
ia
de la Tau omaquia en Andalucía 19
nuase celeb ándose o os ipos
de
es ejos, en los que
p edo-
minasen o os componen es i uales y sociales. Pe o a
e ec
-
os de pode es ablece una
cie a
con inuidad con
lo
que
luego
ha
sido el o eo a pie mode no, es ese o eo
caballe
-
esco el
que
ya
pe mi e
suge i
una e olución,
el
que
implan a una codi icación de sue es, de ce emonias,
inclu
-
so de léxico,
de
la
que puede d : duci se pa e de
la
no ma i-
a que inspi a á y sos end á la au omaquia de los
lidiado es
plebeyos dieciochescos.
De
es e o eo caballe esco pueden documen a se de
o ma bas an e minuciosa casi odos sus ac o es.
Desde
el
siglo XV has a mediados del XVIII, nume osas elaciones
li e a ias, ca illas de p ecep i as, pin u as y g abados,
a es-
iguan a
qué
clase de es ímulos y mo i aciones
esponde,
cuáles son sus lances y sus
más
signi icados p o agonis as,
y o os an os da os, que
pueden
encadena se
-bien
como
he encia, bien como
eacción-
con lo que a lo la go del
siglo XVIII se con ie e en el o eo a pie mode no (Figs. nº
2 y 3). Pe o a los e ec os de su conside ación en el desa o-
llo de la au omaquia en Andalucía
el
o eo caballe esco
no
se p esen a muy di e enciado
con
el que se suele lle a a
cabo en los emplazamien os
de
o as ciudades españolas.
Po lo menos has a la e ce a a cua a década del
siglo
XVIII, una cie a uni o midad
en
sus asgos más llama i os
ca ac e iza al o eo eje cido a caballo po la a is oc acia.
Dado el es ic o p o ocolo co esano y la ex ema o mali-
zación
que
su en sue es y lances al e se p on o some idas
a los dic e ios
de
las ca illas
de
o ea , los caballe os
ape
-
nas podían pe mi i se espon aneidad alguna. Po o a pa e,
el amplio ma e ial li e a io exis en e -sob e odo en
o ma
20
Albe o González T oyano
~~~~~~~~
F 1
E·s
·T
As~
REALES.
Q.VE
l A
MVY
NOBLE
, Y
LEAL
ClVDA >
DE
GRANADA,
Cl:.LE.8RO
EL
DIA
9.
DE
NOVIEMBRE
de 1716.
coa ü uycodolas
pa a
Ob as
Pías.
SIENDO
S
COlll E<iU>OI.
EL S . O.&Al TOLOME ANTONIO BADARAN
de O iaaldc. Ca aUc odd O den
de
Cala a a
,Coa,.
Ccjc o
dc:Hazknda, y Supc in ndcn c Gaicul
de &ca as
Reales.
COM1$S.AR.IOS
DI
'PU ENCIO l
Los Seño es
O.
Diego Villa cal y Sanab ia.
D.
Ped o
la alz y
Sua cz,
Ca allc odcl O den
de
Ca auaq,
Vciluiqiuc os.
Y'
D.Joí pb daunc,
Ju adó.
OJllSS.AllOS
D
·
~
'Pl..AZJ.
lolScño a
O.
Ao oaioMon alYo y
Oul un.
Vdla-
dqu.a o. D.Aa onlo Tam1701
Ab&JO¡,
Jundo.
C.AY
.ALLUOS
Dl
'P1.AZ.A.
D.
AM hde
Sal:aza ,
y O.
Manuel
OG'o io,
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clcC& adc .ladel c cc o&cgimicsa ocleG uada.
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P1.AZ.A.
Fig. nº 2.-Va gas y Salcedo, Claudio Manuel: Fies as Reales que la
Muy
nobl
e,
y Leal ci dad de G anada, cele
b
ó el dia 9 de no iemb e de 1716
coaj i uyendolas pa a Ob as Pias... siendo... Ca alle
o
s de plaza D.
And és de Salaz
a ;
y
D.
Manuel O. o io, Tenien es de Ca alle ia del
e
-
ce o Regimien o de G anada, s.p.i. (Fo . de Ped o Rome o de Solís).
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
.Lll&O
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EXERCICIOS
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Machuca.IndU.no,.na u al
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1 N M A O
l.
ID,
Po
Ped o
Mad igal,
Año
MD
.
C.
F
ig.
nº
3.
-Po ada
de
l lib o Lib o
de
Exe cicios de la Gine
a.
(Apud.:
Va gas Machuca, l 600: po ada).
21
22
Albe o González T oyano
de elaciones, bien poé icas o bien en
p osa-
p es a
su
mayo a ención a
los
aspec os de os en ación de pode , is-
osidad de p endas y a uendos, colocación de los pa ici-
pan es y a odo lo que es el o na o
de
la ies a, sin apenas
incidi en
el
juego más p opiamen e au ino que se desa o-
llaba en el e eno de la lidia.
Un
modelo
de
es e
ipo
de
pieza li e a ia documen al puede encon a se
en
la
Desc ipción de una ies a
de
o os y cañas que celeb ó la
Maes anza de Caballe ía de Se illa
el
año 1671 (1) y an o
en ella como en las muchas que la p eceden du an e el siglo;
es pe cep ible como se acuña el uso
de
un lenguaje y
de
una
e minología que
más
a de hab ía de se i de sopo e
pa a
el léxico ya di e enciado de
la
mode na au omaquia.
Así
como ambién en esas elaciones y desc ipciones ya
es án
con enidas en ge men las unciones (o come idos) sociales
que se ealizan en la ies a de o os:
El
dispendio de alo ,
nobleza y habilidad que deben ca ac e iza a los p o ago-
nis as; la labo de es os
no
sólo implica iun a en
su
com-
ba e con a el o o, ambién debe compe i con unos i ales;
la búsqueda del aplauso y del " econocimien o" público (el
de los palcos de la co e o el popula de los endidos)
es
un
inci an e undamen al, así como el consegui la admi ación
de
la
dama o damas que se co ejan, y inalmen e se pone
de
mani ies o
esa
especial iden i icación que se es ablece
en e
el público y los p o agonis as: la labo de es os es sen ida
como p opia po los espec ado es.
1 Ca los de Cepeda: Desc ipción de
una
ies a de o os y caiias
que
celeb ó la Maes anza de Caballe ía el aiio J
67
J,
p ecédela un es udio biog á i-
co
-c í ico po San iago Mon o o, Se illa,· 1926.
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
29
disposición de Felipe V y de sus allegados anceses
hacia
la
ies a de o os. Posiblemen e con luye on más ac o es,
en e
los cuales siemp e
se
esal a la
cada
ez mayo p esión
de
los
lidiado es de a pie
-plebeyos-
que eclamaban
un
pues o en
las plazas que no uese de me a se idumb e.
Po an o, a pesa de es a e i ada,
más
o
menos
súbi a o g adual, de la nobleza, el hábi o hacia la lidia
de
o os de mue e pe du aba, posiblemen e po que las uncio-
nes ca á icas y es i as que ealizaba en g an pa e del
público es aban an in e io izadas que
no
se encon ó
o o
sus i u i o. Hubo pues empeño
en
man ene la ies a
-aun-
que con una adical in e sión del papel social de los
p o a-
gonis as- y en ello pudo in lui po
u~a
pa e, el ealce
que
adquie en los es ejos popula es de juegos con
el
o o,
que
an es habían enido una exis encia pa alela
-pe o
social-
men e muy ma ginal- a la de las os en osas ies as caballe-
escas.
Al
pe de igencia es as úl imas asumen
un
papel
de
mucho más elie e público.
Po
o a pa e, la inicia i a y
empuje de aquellos que, a pie, han se ido an e io men e a
los caballe os en las a eas más in aman es y que en
en
la
ines abilidad de la si uación un e eno p opicio pa a el año-
ado lucimien o pe sonal independizado. También
puede
añadi se, el consen imien o de; un nue o público, ep esen-
ado po la igu a social y eme gen e del majo2, que iende
2 Tal coíno a es iguan, po ejemplo, los ambien es e lejados en los sai-
ne es del gadi ano Juan Ignacio González del Cas illo, en la segunda pa e
del
siglo XVIII, el pe sonaje del majo - eacción cas icis a, an o en a uendo como
en
cos umb e, en e
al
cosmopoli ismo de o os sec o es· sociales- ue el sos én
mayo i a io del espí i u de la ies a de o os. De ese mundo social an peculia
es udiado po Julio Ca o Ba aja
en
Temas cas izos (Mad id, Is mo, 1980) p oce-
día g an pa e del público asis en e a la ies a y ambién los p opios lidiado es

30 Albe o González T oyano
a iden i ica se con los a a a es y juegos au inos
de
los
lidiado es no mon ados (Fig. nº
8).
Y inamen e, un acon e-
cimien o que quizás ue p imo dial pa a que el o eo a pie
en Andalucía man u iese una apa en e con inuidad
con
la
p eceden e e apa caballe esca: la ayuda ins i ucional p es a-
da
po las Reales Maes anzas de Se illa y Ronda (a las que
quizás deba añadi se la de G anada
-donde
ambién exis ió
una Real Maes anza- , pe o cuya pa icipación es á mucho
menos documen ada).
Una cie a a is oc acia andaluza,
más
inculada
al
mundo ag a io
-y
consecuen emen e quizás
po
ello
mismo ambién
el
mundo
au ino-
que
la
que
esidía
en
los aledaños
de
la
Co e, man u o i a du an e esas déca-
das su ances al p edisposición hacia
la
ies a,
aunque
su
papel uese a es iba más en una ac i ud de
pa ocinio
que
de
pa icipación di ec a. Su
labo
condicionó
en
g an
pa e la e olución del o eo a pie dieciochesco, al dispo-
ne
de
la
o ganización de las co idas más señaladas en
Se illa y
Ronda
y al media iza
la
con a ación
de
los
lidiado es en las ies as
de
más esonancia. Si los es e-
jos
popula es dispe sos, aná quicos e imp o isados, aca-
ba on canalizándose hacia co idas o malizadas, al ez
pudo debe se a que el p es igio y el econocimien o de
los lidiado es de a pie comenzó a con i ma se en ese ipo
de ies a de o os en las que e a necesa ia
la
sumisión
a
unos alo es y a
un
ce emonial.
Po
an o puede pensa se
que
el sopo e ins i u-
cional que p es a on las Reales Maes anzas de
Se illa
y
Ronda ambién implicó su pe inen e con ol, que se
ansmi ió en el man enimien o
de
ac o es esenciales,
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
Fig.
nº
8
.-
El enómeno social del majismo alcanza al o e o cuya indumen-
a ia acusa sus in luencias. En
la
ilus ación un o e o y una manola.
F agmen o de una es ampa polí ica de 1808. (Apud.: Cossío, 1969:
11,
544).
31
32 Albe o González T oyano
aspasados de la co ida ba oca a
la
dieciochesca3. Po
ello cuando se alude a
la
e iden e up u a que
hay
-en
cuan o a pa icipan es y
sue es-
en e
un ipo
de
o eo
y
o o, ambién debe eseña se lo
mucho
que hay
en
ellos
de con inuidad. Una mi ada algo simple en su
inspi ación
hegeliana ha lle ado a e demasiada quieb a en
ese
des-
plazamien o del. o eo caballe esco
po
el de a
pie:
el
cambio dinás ico,
la
di e encia social, la dis in a
ejecu-
ción de las sue es, ha p oyec ado un concep o
de
in e-
upción donde quizás lo que p e alece es
mime ismo
en
lo sus ancial. Po ejemplo se ha esal ado al ez
en
exce-
so el papel desempeñado du an e la mayo pa e
del
siglo
XVIII po la igu a del a ila gue o como somb a
ala -
gada del an iguo seño (Fig.
nº
9). Y se ha que ido
e
en
su pugna con el lidiado de a pie y en su len o desplaza-
mien o como un símbolo
de
la
esis encia de la
nobleza
a
cede sus p e oga i as en
la
o ganización ideológica y
p o ocola ia de la co ida.
Pe o
apenas se incide
en
aque-
llos componen es undamen ales del o eo caballe esco
que, sin apenas ans o mación, se as asan al o eo a pie
y
se
con ie en en ejes de e minan es del mismo, ales
como la p eeminencia de la mue e del o o, la espec acu-
la idad y os en ación ce emoniosa y pública, el some i-
mien o a unas eglas es ic as y codi icadas y una
ígida
3 Desde una pe spec i a e udi a,
las
elaciones de la Real Maes anza
de Caballe ía de Se illa con la au omaquia cuen a con dos abajos bien docu-
men ados, el del Ma qués de Tablan es, Anales de la Re
al
Plaza de To os de
Se illa, 1730-1835 (Se illa, 1917); y el
de
Luis To o
Suiza
, Se illa en la
his o
-
ia del o eo (Se illa, 1947).
Ensayo pa a una His o ia
de
la Tau omaquia en Andalucía 33
Fig. nº
9.
-La ep oducción de es a li og a ía ealizada en F ancia, a pa i
de una pin u a José Domínguez Bécque , pe mi e p ecisa que
el
picado
asume, con oda segu idad, las o mas ex emas de la moda maja. Pa ís,
Es ablecimien o Tipog á ico Leme cie , 449 x
31
1 mnis., Mad id, Museo
Tau ino. (Apud.: Ca e e y Ma ínez-No illo, 1989: 130).
34 Albe o González T oyano
je a quización en e se ido es
-la
cuad illa-
y
el
dies o
que di ige
la
lidia (Fig. n 10).
De
odas o mas, en
la
o ien ación que
adquie e
el
o eo a pie ambién debie on in lui o os condicionan es.
Po ejemplo, se ha su¡e ido
en
un
lib o ecien e -
ca gado
de
b illan es in uiciones que el luga p imo dial asignado a la
mue e del o o podía eni impues o po una
especie
de
e lejo condicionado debido a que los p ime os lidiado es de
. a pie p o esionales p ocedían, po o icio, del ma ade o se i-
llano de San Be na do. La hipó esis adolece quizás
de
un
excesi o mecanicismo, aunque
no
deje de ene su aspec o
sociológicamen e llama i o.
La
mue e del o o
exigida
de
o ma pe en o ia y p imo dial-debía ene mo i aciones
más a aigadas en el insconcien e colec i o de los andaluces,
posiblemen e consecuencia
de
una de e minada concepción
é ica de la ida y de
la
mue e, pe cep ible ambién
en
o as
mani es aciones cul u ales de Andalucía5. En la esceni ica-
ción d amá ica la en e en la co ida
ba
oca con odo
lo
que
4 La bibliog a ía au ina
que
cuen a
con
nume osísimas ob as
ca ga-
das de in o mación anecdó ica y de da os e udi os, adolece sin emba go
de
ese
ipo de abajo
que
puedan ecoge oda esa in es igación y si uándola en
un
con-
ex o cul u al amplio, in e p e a la. A pesa
de
su
b e edad, uno de los
mejo es
in en os a es e espec o es el lib o Se illa y
la
Fies a de To os, Publicaciones del
Ayun amien o
de
Se illa, Se illa, 1980.
5 En el lib o de
P.
L. Landsbe g, Expe iencia de la mue e,
Renue os
de C uz y Raya, Mad id, 1962, se con ienen llama i as suge encias en
es e
sen-
ido. En los abajos de José Be gamín alusi os a Andalucía es e es un ema
cons-
an e de su e lexión. También si
se
es udian los g abados de la Tau omaquia de
Go
ya esul a muy signi ica i o que las es ampas dedicadas a lidiado es
andalu
-
ces es én enma cadas po la mue e, mien as
que
las es an es láminas
dedicadas
al o eo asco-na a o ex e io icen o a a mós e a.

Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
Fig. nº l 0.- Picado , Li og a ía iluminada ealizada a pa i de un dibujo
de John F ede ick Lewis. (Apud.: Ca e e y Ma ínez-No illo, 1989:
131
).
35
36 Albe o Gonzúlez T oyano
el o eo caballe esco enía además .de simulac o de
una
ac i-
idad bélica, a la que sus i uye se concen a on los
más
ade
-
cuados co ela os de esas unciones ca á icas y es é icas y es
po an o lógico que sus mismos e ec os se p ocu asen ans-
mi i a la co ida de a pie, aunque los o ician es hubiesen
-.
cambiado
de
ango social. Es más,
el
dies o de a pie,
que
ambiciona emula y sus i ui la imagen del caballe o
noble
que le p ecedió en las plazas, in uye
que
sólo con
la
es oca-
da en e a en e e lejo de la an igua lanzada os o a os-
o del seño .puede ob ene ese econocimien o público, ese
iun o, ese cambio de e enos,
en
el que
la
mue e
como
mediado a es el p ecio.
P oduc o, pues, de es a con inuidad en algunos
aspec os del o eo caballe esco y ambién
de
los p és amos
que ecibe de la adición ascó-na a a y
de
los es ejos
popula es, el o eo a pie se con igu a además g acias a
la
eelabo ación que odos esos ing edien es su en en las
manos de una se ie de lidiadó es. A pa i
de
la e ce a déca-
da
del siglo XVIII es os dies os comienzan a pe de su
ano-
nima o y a apa ece egis ados
en
documen os y con a os.
A las Reales Maes anzas
de
Caballe ía de Se illa y
Ronda
se les concedía el p i ilegio de o ganiza co idas de o os
con una inalidad, en p incipio, bené ica de ayuda a
la
con-
se ación y man enimien o de hospi ales, hospicios y edi i-
cios. G acias a
la
con abilidad que ello exigía, ha sido
posi-
ble ecupe a esos p ime os nomb es de esa especie
de
p ehis o ia del o eo a pie o mada
po
los años an e io es a
la apa ición del p ime ca el anunciado de una co ida
(Fig. nº 11). El nomb e
de
Juan Rod íguez
ya
igu a en
1730
en !a plaza an igua de la Maes anza
de
Se illa, F ancisco
Ensayo pa a una His o ia de
La
Tau omaquia en Andalucía 37
Vene e apa ece
en
el año 1732, Miguel Canelo en 1733, y
así pueden segui una lis a
de
nomb es como los
de
José
Saa ed a, José Na áez, Juan de los San os,
F ancisco
Ga cés,
Cosme
Rod íguez y o os no muy di e enciados
en
cuan o a sus ca ac e ís icas du an e la lidia, pe o en
los
que
,
LA
RE.
L
'T
ESTRA~'/.A.
DE CABALLERIA
DE
.RANA D. ,
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1
~--~ 1••-..U.~llM-M--UAl.cmJQ,_
Fig. nº
11
.-
Has a inales del siglo XVIII los anuncios de co idas de
o os
no
incluyen iñe as de modo que és e
donde
se anuncia, en 1830, una co ida
de
o os o ganizada bajo la esponsabilidad de la Real Maes anza de
Caballe ía
de G anada hay que conside a lo den o de una es é ica
conse ado a
.
Obsé ese
que
el ganado pe enecía a la es amen a ia de D. Vicen e
Vázquez.
(Apud.: Cossío, 1969:
11
, 69 l ).
deben ecae esas paula inas ans o maciones que
acon e-
cen en la co ida has a que
con
las amilias de los
Rome o,
en
Ronda, los Rod íguez Cos illa es, en Se illa, y ·
los
38 Albe o González T oyano
Cándidos, en Cádiz y Chiclana, pueden ya e alua se ipos
de compo amien o y apo aciones.
Mien as se ealizan es os ánsi os y es a decan a-
ción de sue es en la lidia de a pie, la igu a de los a ila -
gue os man iene una cie a p e e encia je á quica en
la
o ga-
nización de la co ida y se p ima su come ido con
mejo es
hono a ios y más lujoso a uendo. Pa ece conse a se
así
una
espe uosa ijación po la imagen mon ada del caballe o aun-
que la unción del a ila gue o en la nue a co ida
ya
no
sea
la de e minan e. Du an e décadas hab á una conside able
esis encia a conside a su labo como más acceso ia
que
la
del dies o de a pie, y muchas ins i uciones con inua án
con-
a ándolos independien emen e de los espadas, como si se
a ase de una cuali icación que no en ase en el dominio de
es os. El o cejeo y la ambigüedad
con
el a ila gue o
pe -
manece á en algunos aspec os casi has a la época
de
Paqui o, en
Ja
que su unción y igu a eciben
el
de ini i o
es a u o de subal e no del
je e
de
la
cuad illa. De odos
modos en Andalucía, la signi icación del a ila gue o
iene
además acen uada no sólo po su pode de e ocación simbó-
lica del an iguo caballe o, ambién
con
sus manejos a
caba-
llo daba es imonio de la p ocedencia en pa e ag a ia
de
la
ies a, expues a cada ez más a e ina se
-en
un sen ido
u bano-dado el peso cada ez mayo
de
la ida de
la
ciudad
y de los lidiado es nacidos en ella.
El nomb e de un a ila gue o andaluz, José Daza,
ha
i umpido con ue za
en
los anales de
la
au omaquia y se
ha
con e ido en una de las más jus i icadas e e encias de es u-
diosos e in é p e es. De un pe íodo au ino an ca gado
de
oscu idad, ensiones y ambi alencias una ob a suya
-que
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
Fig. nº
12.-
Anónimo: Joaquín Rod íguez, "Cos illa es". En la pa e supe-
io puede lee se: «Joaquín Cos illa es
p ime a
espada
de
la plaza de o os
de
Mad id
po
los años 1780 y
siguien es
, nació
en
Se illa a 23
de
agos
o
de
1755 y mu ió a 6
de
ene o
de
1799». (Apud.: To o, 1947: Lám. 12).
45

46
Albe o González T oyano
que
despe ó
el e o del público
sob e
odo
g acias
a sus
ala des
de
eme idad,
p odigando
ado nos, eco es y
cua
-
eos
que
con e ían su o eo
en
un
espec áculo
más
is oso,
.,
aleg e e imp esionis a
que
e icaz
como
o ma
de
lidia ,
se
sin iese sin emba go en ado
de
compendia
una
es ic a
y
canónica
p ecep ica
pa a
el
o
.
eo
a pie.
Pa ece
como
si
am-
bién
-él
an
dado
a
odo
lo
que
signi icase iesgo y
a en u-
a
-
hubiese
que ido
ealiza
esa
apues a in elec ual
de
apa
-
d ina el
código
au ino
espa ado
en
aquellos
momen os,
econ i iendo pa e
de
su
conocimien o
y
de
su
expe ien-
cia
en
pode
e bal, a a és
de
un ex o. Recu ió
pa a
ello
a una o malización, incluso de
lenguaje
, muy
en
conso
-
nancia
con
las p ecep i as neoclásicas impe an es
en
la
li e a u a
de
la
época. Del
modelo
de
pensamien o
ilus a-
do, no ma i o y acionalis a, ex ajoPepe-Illo el
op imismo
y
la
con ianza
en
unas eglas
que
"jamás
al an" y
que,
con
la
sumisión a ellas, se
aleja
la
amenaza
de
la
cogida
y
la
mue e.
La
co ida
pasa
a con e i se
en
algo lógico:
"las
sue es
son
na u ales" y las
elaciona
una
g amá ica y
una
geome ía
que
p ese an del aza
que
se esconde as
oda
sue e au ina.
La
ambi alencia de Pepe-Jllo quedaba así acen uada.
Po
una pa e, eó icamen e, clamaba
po
el espe o a las no -
mas, pe o
po
o a se eía empujado a ese papel de ansg e-
so , de bu lado de su
p opio
código,
como
un pe sonaje
escindido en e
un
uni e so o denado y esa necesidad i al de
ulne a que acabó
po
lle a le a la mue e. El público
debió
cap a
ese
dilema y io
en
él el anuncio de la nue a sensibili-
dad omán ica, que ambién es aba la en e
en
el p opio
sub í
-
ulo de su Tau omaquia
(:
o A e de o ea ). Es és a,
la
de
Ensayo pa a una His
o
ia de la
Ta
u omaquia en Andalucía 47
"a e", la palab a des inada a hace o una en las siguien es
e apas del o eo. Exis en unas no mas, pe o el dies o
puede
in e p e a las de acue do con su subje i idad, con
su
sensibi-
lidad de a is a.
Se
ab e así o o capí ulo de la his o ia.
III.
-
ENTRE
LA CORRIDA ROMÁNTICA y EL ESPECTÁCULO
Con la llegada del siglo XIX y la eclosión omán i-
ca que le p oseguía, el o eo con inua eniendo Andalucía
como escena io p opicio y sus o ien aciones las esuel en
lidiado es de ce ado acen o y ges o andaluz. Du an e
casi
odo
el
siglo una ca ga populis a, cas iza y a lamencada
inunda la ies a de o os y ecu e a oda una simbología
cul u al andaluza pa a p oyec a se en
el
ex e io .
Incluso
los dies os, la gen e del mundo del o o, que p oceden
de
o as la i udes, adop an la je ga, los hábi os
de
ese Su
que
cuen a con los lidiado es, con las plazas, las ganade ías y
la
a ición de más p es igio.
Mien as an o, a pesa
de
la mue e de Pepe-Illo,
la
linea se illana de en endimien o del o eo pa ece p e ale-
ce sob e el bien hace de Ped o Rome o y su concepción
ondeña de la lidia. Cu o Guillén pa ecía habe ecogido
la he encia de Cos illa es y José Ulloa T agabuches -
o o
o e o de leyenda-la de los Rome o de Ronda, pe o la
ida
au ina de ambos
se
io uncada ágicamen e. Vis o
po
pa e de las ins i uciones que
la
ansmisión de los conoci-
mien os y el ap endizaje de
la
lidia es p imo dial pa a
la
con inuidad de la ies a, hacia 1830, se decide es imula
la
apa ición de nue as igu as
con
el ecu so al es ableci-
48 Albe o Gonzál
ez
T oyano
mien o de una escuela de au omaquia en Se illa
7.
La
di ección ue encomendada a Ped o Rome o, con lo cual
pa ecía pode sin e iza se lo que signi icaba la
a mós e a
y
la adición de la ciudad con la capacidad écnica del
maes-
o ondeño. Pe o el p oyec o, ca en e de medios
econó-
micos su icien es, apenas se consolidó y se man u o
escaso
iempo, aunque el paso
-desde
luego-
b e e de F ancisco
de Mon es Paqui o po sus aulas, le haya p es ado una
mayo c·onside ación (Fig. nº 13). Su acaso quizás es iba-
se ambién en que si bien la ies a eque ía encauzamien o
y acomodación pa a pe du a en esos momen os c í icos de
una sociedad que se indus ializaba y abandonaba g an
pa e de sus alo es y modelos ag a ios, eso no podía signi-
ica e o na a la u ela de. una nobleza, de la que abajo-
samen e el dies o de a pie se había log ado aleja .
Equidis an e de Se illa y Ronda, an o desde un
pun o de is a geog á ico como del
de
la concepci6n
de
la
lidia, había aguado hacia mediados del siglo XVIII am-
bién o o
~po
de o eo que u o Cádiz, El Pue o de San a
Ma ía y Chiclana como sedes. Los iniciado es de esa
en
-
dencia, José Cándido y su hijo Je ónimo José, p e endie on
euni la is osidad y elegancia de la escuela se illana
con
el
dominio y la segu idad écnica de
la
adición ondeña. Y
. den o de esa misma ónica sinc e is a puede insc ibi se la
7 Los a a a es de es e p oyec o y del mundo que lo ci cundaba
ha
sido
obje o
de
dos abajos, el de Pascual Millán
La
escue
la
de au omaquia de Se illa
y el o eo mode no, Mad id, 1888 y el
de
N_a alio
Ri as La escuela de au oma-
quia de Se illa, Mad id, 1939.
Ensayo pa a una His o ia
de
la Tau omaquia
en
Andalucía
49
Fig.
nº
13.
-An onio Ca anna: F ancisco Mon es, "Paqui o'', Li og a ía
ealizada
en
la Tipog a ía
de
Laujol (Pa ís), 490 x 306 mms. (Apud.:
Ca e e y Ma
ín
ez-No illo, 1989: 135).
50 A
lb
e o González
T
oyano
e ce a g an igu a mí ica de la his o ia del o eo (después de
la de Ped o Rome o y Pepe-lllo): F ancisco Mon es Paqui o.
Había nacido en Chiclana en 1805 y desde 1831
se
paseó
po
los uedos, ple ó ico de acul ades
-en
el sen ido de los lidia-
do es la gos- asumiendo, con nue a olun ad legislado a, el
papel de educi y ein e p e a las an iguas di e encias loca-
les. Impuso así unos c i e ios más uni e sales, que se gene-
aliza án pa a odos. Lidiado es y público con a án
con
un
código mode no
en
el que pode medi se y enjuicia . Su
come ido lo lle ó a cabo en los uedos, pe o ambién lo quiso
compulsa po esc i o, plasmando una Tau omaquia comple-
a,
o sea el a e de o ea en plaza, publicada en 1836. En e
sus egulaciones es á la de elega de ini i amen e al a ila -
gue o,
al
picado , a su unción complemen a ia de
la
del
dies o a pie. Con a ados po él, cada elemen o de
la
cua
-
d illa se supedi a
al
desa ollo de una labo ác icamen e
conjun ada. Y la lidia es conscien emen e es uc u ada como
un juego es a égico encaminado a me ma las acul ades del
o o a medida que lo equie a la ejecución de las sue es. En
su discu so legisla i o Mon es espe a los c i e ios
de
la
Tau omaquia de Pepe-Illo, esc i a cua en a años an es, pe o
es e iden e la dis ancia de su idea io con el del o eo p ecau-
o io y de ensi o que cabe deduci del dies o se illano. La
lidia de Paqui o se apoyaba en una bu la o ensi a, basada en
unas acul ades -la gas-que no p oyec aban en
el
espec ado
esa sensación de angus ia que había sido an consus ancial
con el o eo de Pepe-lllo. El pa e ismo de la co ida diecio-
chesca pe día incidencia an e
el
o eo de dominio, que a
su
ez eque ía conocimien o y p o esionalización ex ema.
El
an e io ambien e c ispado y goyesco, an escindido en e el

Ensayo pa a una His o ia
de
la Tau omaquia en Andalucía 51
sol y la somb a del majismo y
de
la nobleza, se epliega y se
e sus i uida po una a mós e a más sosegada en los
endi
-
dos. La co ida, consecuen emen e, debió pe de algo
de
su
pode de conmocción p ima ia y de
su
ono de ies a p imi i-
a, pa a adqui i el colo más adocenado de un espec áculo,
aco de con la sensibilidad de
los
nue os públicos. Se
pide
ambién en el ex o
la
c eación
de
una cie a conciencia
co -
po a i is a: el o e o es un p o esional, pe o al mismo iempo
subyace allí la idea
de
que es un o icio colindan e
con
el
a e
y es e e ec o puede ans o ma
la
mi ada del espec ado y
la
alo ación de lo que en el uedo acon ece. ·
De Paqui o
no
su ge una esc4ela de Chiclana
po que
ya las i alidades
no
se plan ean - a pa i de él y de
su
dis-
cu so legislado - como una pugna de endencias locales.
Conscien e o i'nconscien emen e es acep ado y adop ado el
modelo de lidia p opues o po Paqui o.
Al
uni e saliza se
sus eglas, se con ie en en e e encias comunes, ni elado-
as. Aunque cada dies o pueda sen i las, in e p e a las,
ansmi i las, de o ma dispa .
Quizás no uese sólo
la
olun ad o la cla i idencia
de F ancisco Mon es. Muchos ac o es debie on coadyu a
y coincidi . Pe o quizás, si se pudie an desmenuza los alo-
es é icos, es é icos en que descansa el modelo de co ida
enca nado po Paqui o, se ha ía pe cep ible su na u al
enca-
je
con las i udes y ca encias de la sociedad andaluza
de
aquellas décadas omán icas.
La
co ida pa ecía esponde ,
po lo que en ella se conjugaba, a los mismos es ímulos
del
nue o mo imien o cul u al e incluso el des ino del
hé oe
omán ico -p o agonis a de an as ob as li e a ias
del
momen o-podía con undi se con la ipología
del
o e o,
..
52 Albe o Gonzá/ez T oyano
ele ado ambién a la ca ego ía de hé oe, cuando a a 'és del
a e y después de
un
ap endizaje y
de
una iniciación a ies-
gada, log aba ence a la mue e.
Es en onces cuando se c ean los g andes a que ipos
li e a ios que se esconden as el ácil pin o esquismo
de
la
co ida. La dimensión d amá ica de
la
au omaquia se p es a
a que en ella se conjuguen
-con
ai e de e osimili ud- los
más suges i os con lic os, en los que
el
a e, la mue e y el
amo pueden es a siemp e colindan es. Así lo descub en los
ojos de los iaje os omán icos, como Gau ie , Me imée, o la
Duquesa de Ab an es, que esceni ican el mundo de la au o-
maquia como encuad e pa a sus ob as omán icas.
Una
ez
des elada esa posibilidad, o os au o es andaluces,
como
Fe nán Caballe o, ambién se ald án del pode de seducción
. del o e o pa a compone la ama de sus na aciones. Y así
sucesi amen e, los dis in os mo imien os li e a ios encon-
a án en el mundo de los o os un ambien e p opicio
pa a
sus a gumen os nai n i os, que en el caso de Andalucíá
puede además complemen a se con la esceni icación de
o os sec ? es sociales p óximos a
la
ies a, an o desde el
lado más popula y cas icis a como
del
a is oc á ico, incu-
lado en el su con una cie a imagen del la i undismo y a a-
és de él con el o igen de las ganade ías de eses b a as. A
pesa de oda su ca ga ópica, en unos casos po segui la
pau a de idealización impues a po los esc i o es omán icos,
en o os casos po que e dis ancia se de ese e ec ismo esal-
and.o el lado más deg adan e y neg o de la ies a, de odos
modos las mejo es e ocaciones de
lo
que ha signi icado el
mundo de la au omaquia
en
Andalucía pueden segui se a
a és de esa se ie de no elas que desde Ca uche i a, de
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía 53
A u o Reyes, publicada en 1897 has a El emb ujo de
Se illa, de Ca los Reyles, edi ada en 1922, p opo cionan
una
isión bas an e indica i a, de odo lo que en el Su
encie a
la ies a de o os y sus aledaños.
Hacia 1840 puede conside a se, pues, que
culmina
una cie a e olución de la au omaquia.
En
un mundo
an
hipo ecado
po
el pode de a acción de un nomb e y su
igu a, se conside ó que Paqui o - ecué dese que
O ega
y
Gasse iba a i ula su
p oy~c ado
lib o sob e la
au oma-
quia: Paqui o o el a e de los o os)- e a el aledo del
sis-
ema que in e elacionaba y daba cohe encia a odas
las
pa es de la ies a. Y ese código ela i amen e bien
abado
an o en su uncionamien o in e no como en lo que
enía
de
e lejo de la ida social ex e io , alcanzó al g ado de ija-
ción y espe o
-pa a
pa icipan es y espec ado es-
que
conscien e e insconcien emen e se ii ualizó. A pa i
de
en onces se con inua á asis iendo a ep esen aciones
en
las
que los enca gados de la ejecución pod án pone oda
su
ma ca pe sonal -
Ta
subje i idad de su alo , de
su
habilidad
o de su
a e-
pe o
el
o den de
la
ce emonia y
el
sen ido
de
su esceni icación pe du a án inal e ables.
El epe o io de in é p e es de imp on a andaluza
se
man iene du an e odo el siglo XIX. Fijado en Andalucía y
po dies os me idionales, el mundo del o eo en el es o
de
la península iene siemp e e e encia su eña, como el
des-
bo damien o
de
algo que iene sus aíces y su ce emonial
más o odoxo en las ie as de
la
Baja Andalucía. Pe o
des-
pués de que Paqui o u iese
un
b illan e con inuado ,
con
mayo es log os incluso en algunos ances de la lidia,
en
la
pe sonalidad
de
José Redondo El Chiclane o, y de
que
54 Albe o Gonzál
ez
T oyano
Se illa se ilusionase con la igu a
de
Cu o Cúcha es, una
nue a ciudad andaluza se dispone a p opo ciona
unos
nomb es que pa ecen ambién media izados po
la
peculia-
idad de su o igen (Fig. nº 14) .
Con
Laga ijo,
nacido
en
Có doba
en
1841, se ab e
una
e a, den o de las
no mas
es ablecidas, de in e p e ación
muy
genuina. Su
o eo
dominado , con una elegancia honda, sin is osidades
e ec
-
is as, pa ecía conec a con una cie a adición
cul u al
co dobesa. Compi ió con o o lidiado , en
esa
linea
de
a o-
gancia y en e eza que pa ecía oma cue po a medida
que
el
o igen del o e o se
al~jaba
de la
Baja
Andalucía
llamado
F ascuelo, nacido en Chu iana, en
la
p o incia de
G anada
(Fig. nº 15). Es a endencia pa ece man ene se con
Ra ael
Gue a Gue i a, hacia inales del siglo, en el que
coincidí
-
an odas las ap i udes pa a un o eo y una lidia sin
conce
-
siones y del máximo igo , y has a cie o pun o
ambién
pod ía conec a se mucho más adelan e con la
depu ada
exp esión es ilís ica de la úl ima g an igu a mi i icada de
la his o ia de la au omaquia: Manole e.
Las p ime as décadas del siglo XX las an a domina ,
den o de es e b e e epe o io de nomb es, dos e e encias
au inas
que
ienen ·Se illa
como
o igen, Joseli o y
Belmon e. Ellos se con ie en en la exp esión más
que
de
dos i alidades pe sonales, de dos o mas de sen i el a e del
dominio del o o. F en e a la in e p e ación apolínea y canó-
nica de Joseli o, Belmon e supuso
una
dis o sión es ilís ica
mucho más dionisíaca, insis iendo más según Be gamín en
la sensibilidad que en la in eligencia. También en Se illa,
un
he mano de Joseli o, Ra ael
El
Gallo, se insc ibe den o de
una linea basada en una an asía imp o isado a llena de
Ensayo pa a una His o ia de la Tau omaquia en Andalucía
61
la his o ia del o eo (Se illa,
194
7
).
Den o del
mundo
de
los e is e os, c onis as y bióg a os el lib o
que
mejo
eco
-
ge
la a mós e a de un dies o andaluz es el de
Manuel
Cha es Nogales Juan Belmon e, ma a'do de o os
(1
ª
edi
-
ción en 1935 y, más ecien e,
en
Alianza, Mad id,
1969).
Como econs ucción del especí ico ambien e andaluz del
o eo e independien emen e
de
su alo li e a io
pueden
igu a las no elas Las Aguilas (Mad id, 1921) de
López
Pinillos Pa meno, El emb ujo
de
Se illa (Mad id, 1927)
de
Ca los Rey les, y T aje de luces (Mad id, 1944)
del
Caballe o Audaz. Finalmen e
debe
des aca se una
ob a
que
po su emá ica y po el nue o espí i u de su en oque
in e-
p
e
a i o mejo encuad a den o de es a bibliog a ía
selec i-
a: Se illa y la ies a de o os,
de
An onio Ga cía-Baque o
González, Ped o Rome o
de
Solís e Ignacio
Vázquez
Pa ladé (Publicaciones del Ayun amien o de Se illa,
1980).
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