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Hacia el nacimiento de la Historia de la Construcción. Origen y devenir de una Ciencia

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Hacia el nacimiento de la Historia de la Construcción. Origen y devenir de una Ciencia

Author: Graciani García, Amparo
Publisher: Instituto Juan de Herrera, CEHOPU, Universidad de Sevilla
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/b23502a5-4a3e-4542-a313-f06941c7de79/download
Hacia el nacimien o de la His o ia de la Cons ucción.
O igen y de eni de una Ciencia
Resu1 a e iden e que la Cons ucción es el sopo e í-
sico de la A qui ec u a, incluso que la Cons ucción
c ea unos lími es y unas exigencias, aunque azona-
bles, al p oyec o e incide c ea i amen e en él, apo -
ando un inago able epe o io de suge encias o ma-
les; sin emba go, la elación en e ambos concep os,
A qui ec u a yCons ucciÓn, no siemp e ha es ado lo
su icien emen e econocida. Es és a una de las mu-
chas di icul ades que se encuen an los His o iado es
de la Cons ucción, y la azón de que, en ocasiones,
quienes p e endan acome e es udios sob e el ema,
en ealidad lo hagan sob e His o ia de la A qui ec u a.
La His o ia de la Cons ucción no ha de consis i
en un es udio de las o mas a qui ec ónicas ni de la
c ea i idad en el diseño edi ica o io sino de las solu-
ciones cons uc i as del pasado, sin que, po cie o,
al en las alusiones a la His o ia de la A qui ec u a.
La His o ia de la Cons ucción debe cen a se en la
solución edi ica o ia y, po an o, en un aná1isis de la
Tecnología, sin ol ida o os ac o es in e discipli-
na es de e iden e in e és (his ó icos, cien í icos,
económicos, sociales, ma e iales...), en unos casos
obje i os, pe o en o os pu amen e subje i os o abs-
ac os ya que a lo la go de la His o ia de la Cons-
ucción ha exis ido siemp e una in e elación en e
pa áme os abs ac os, como el con ex o, el iempo,
la unción del edi icio, el es i10, ... y ac o es obje i-
os como los ma e iales de cons ucción (su dispo-
nibilidad y adecuación), el clima (ya que 1as condi-
ciones climá icas es ablecen exigencias muy
especí icas) y ]a economía.
Ampa o G aciani Ga cía
En ocasiones, la azón de ecu i a una u o a so-
lución obedece á simplemen e a una cues ión de ipo
his ó ico, a eces po in luencias cul u ales. Además,
en muchos casos los an eceden es explica án el peso
de 1a adición. A el10 hay que añadi que en socieda-
des adicionales, aún con inúan empleándose mé o-
dos de emo o o igen.
Además, hab á que conside a no sólo los ma e ia-
les de cons ucción sino los medios disponibles (he-
amien as, maquina ias y medios auxi1ia es y medios
g á icos), lo que nos pe mi i á comp ende el po qué
de cada una de las di e en es soluciones cons uc i-
as. El uso que a 10 la go de la His o ia se ha dado a
los ma e iales de cons ucción es a á elacionado con
es ac o es undamen ales: disponibilidad, idoneidad
y cos e. Así, podemos a i ma que en las sociedades
p eindus iales, exis ía una e1ación causa-e ec o en e
1a disponibilidad de ma e iales na u ales (como la pie-
d a de can e a o ellad il10 p oducido po el ba o lo-
cal), la elección de1 es ilo, la escala de la cons ucción
y el desa ol1o de dis in as ecnologías. T as el siglo
XIX, en an en juego o os ac o es como el desa o-
llo y la in emacionalización de la écnica. Hoy en día,
la disponibilidad de ma e ial depende del cos e, que
-a su ez- es á en unción del de ex acción, ans-
po e y o os como la demanda o calidad. De es e
modo, hoy la disponibilidad esul a de las ci cuns an-
cias del me cado. No obs an e hay zonas donde aún
subsis en las écnicas adicionales.
También han de analiza se las p opiedades ísicas
de los ma e iaJes, cuyo uso es a á es echamen e e-
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
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lacionado con ella ipología edilicia así como con las
ca ac e ís icas geológicas del medio ísico na u al.
A los ac o es his ó ico y ma e ial hab á que aña-
di el humano, es deci , hab á que analiza no sólo
quiénes ue on los indi iduos que in e inie on el
p oceso cons uc i o (mano de ob a, p oduc o , ges-
o y p oyec is a) sino los condicionan e s que una so-
ciedad impone (legales, gus os,..). Ejemplo del in e-
és y la necesidad de conside a es e ac o social es,
en e o os, el que sin la es uc u a de pode a aóni-
co en Egip o, hubie a sido inconcebible la cons uc-
ción de las pi ámides, o, en líneas gene ales, cómo
an es de la Re olución Indus ial, cuando el cos e de
la mano de ob a e a mínimo, los sis emas de edi ica-
ción basados en la explo ación masi a se ie on a-
o ecidos, mien as, po el con a io, el ele ado cos e
ac ual de la mano de ob a en los países desa ollados
enca ece hoy en día el esul ado inal.
Fundamen al es el análisis ecnológico que implica
conside a el p ocedimien o cons uc i o, los ele-
men os (sis emas de sopo e y cubie a), las solucio-
nes en las es uc u as de la edi icación, los sis emas
de cimen ación y los mé odos de ehabili ación, en e
o as cues iones. Aunque, lógicamen e, es e ac o
se á el cen o y obje o undamen al la His o ia de la
Cons ucción no puede limi a se a es udia ales solu-
ciones cons uc i as; apoyándonos en nues o con-
encimien o de que las o mas básicas es án es e-
chamen e elacionadas con los ma e iales y la
sociedad, conside amos hay que ene en cuen a los
es an es aspec os, ac o es sin duda de e minan es
de la His o ia de la Cons ucción.
Así mismo, hab ía que apo a unas e e encias de
ca ác e cien í ico, a los conocimien os que en cada
época se enían de Geome ía Desc ip i a, Física, ...
y o as ciencias auxilia es de la cons ucción. El
plan ea , b e emen e, cuáles ue on los conocimien-
os de Geome ía Desc ip i a se hace necesa io en al-
gunos emas, como po ejemplo, en los e e en es a
can e ía. Los aspec os ísicos hab án de se conside-
ados po que se comen a án las dis in as soluciones
cons uc i as habi uales en cada cul u a, en gene al,
y en los p incipales edi icios en pa icula pa a solu-
ciona los sis emas de ue zas de és os y los mo i-
mien os di e enciales a que es án suje os, así como
sus causas.
Incluso hab án de es udia se los condicionan es
abs ac os que en el pasado in luye on en los di e en-
es momen os del el p oceso cons uc i o, po ejem-
A. G aciani
plo, en la selección de ma e iales (apa e de las pu a-
men e obje i as), en la inalidad, monumen alidad y
g andeza de los edi icios, en la disponibilidad de
mano de ob a mo i ada po las elaciones y depen-
dencias sociales, e c... La selección de ma e iales ie-
ne a eces unas conno aciones abs ac as ya que, en
algunas ocasiones, los ma e iales son po a oces de
signi icados conc e os a a és del uso que se ha he-
cho de ellos. Así, po ejemplo, e] calo y escala del
lad illo lo han con e ido en sinónimo de la a qui ec-
u a domés ica y amilia , mien as, po el con a io,
]a pied a se ha p e e ido en el ma e ial p e e ido pa a
edi icios ins i ucionales. Aunque emo o, puede e-
sul a signi ica i o el caso egipcio, pues en es a cul-
u a se ealiza on en adobes las i iendas popula es
y las umbas o dina ias, cuando, po el con a io,
pa a las cons ucciones une a ias de los a aones
(pi ámides, speos y hemiespeos) y de los nobles
(mas abas). Tengamos en cuen a que los edi icios, al
delimi a y de ini el espacio, e lejan el espí i u y el
gus o de la sociedad de su iempo, mejo que ningu-
na o a o ma de exp esión a ís ica. Mani ies an su
signi icado a a és de los ma e iales con que ue on
cons uídos y po el uso o unción pa a el que ue on
le an ados.
Pa iendo de es as nociones gené icas, quisié amos
o ece en es e abajo una b e e e olución diac óni-
ca de la His o ia de la Cons ucción, y las e apas que,
según sus bases y undamen os, se pod ían es ablece
en es e p oceso, cuyos p eceden es pod ían emon a -
se a la An igüedad, si bien has a el siglo XIX és a no
adqui i ía su ca ác e cien í ico. En ningún caso se
p e ende inclui exhaus i as e e encias bibliog á i-
cas en an limi adas no as. La exposición de los en o-
ques ac uales y los o ganismos o ins i uciones que
abajan en es as líneas de in es igación nos in i a á
a e lexiona ace ca de la di e sidad de plan eamien-
os y pe spec i as posibles, así como cuáles son las
di e en es uen es de in o mación al espec o.
HACIA EL NACIMIENTO DE LA HISTORIA DE LA
CONSTRUCCIÓN
El concep o de la His o ia de la Cons ucción es bas-
an e a dío. Aunque a lo la go de la His o ia no han
al ado con inuas mi adas hacia los sis emas cons-
uc i os de o os pueblos y e lexiones sob e sus ca-
ac e ís icas y pa icula idades, las p ime as ap oxi-
Hacia el nacimien o de la His o ia de la Cons ucción 471
maciones que lo plan ean como una sucesión de he-
chos enca dinados y buscando su undamen o más
allá de la pu a an asía o de la mi ología y de las no-
icias apo adas po la adición no su gen has a el si-
glo XIX. Po ello, podemos a i ma que el p oceso
de nacimien o y desa ollo de la Ciencia de la His o-
ia de la Cons ucción ha sido len o y p og esi o, pu-
diéndose es ablece en él cua o momen os o e apas
cla amen e de inidas.
P ime a e apa: los emo os p eceden es
A es a e apa co esponde ían las e e encias de au o-
es que desde la An igüedad clásica has a el siglo
XVIII apo a on sob e aspec os cons uc i os con-
empo áneos al momen o que les había ocado i i o
an e io es a ellos. Así, en e las más emp anas e-
e encias al pasado señala emos las de He odo o de
Halica naso, Plinio o el a adis a Vi u io. En el si-
glo V a.C. en e o as cues iones, He odo o, en su
desc ipción del mundo conocido po él a a és de
sus iajes (Los nue e lib os de la His o ia), desc ibe
sis emas cons uc i os que le an ecedie on en el
iempo, comen ando po ejemplo cómo se habían
cons uido las pi ámides de Egip o. Plinio, en su His-
o ia Na u al (XXXV, 109), en el siglo I a.C. aludía
al p ime enco ado de la His o ia que empleaban los
íbe os en la Península Ibé ica y que denominaba
molde pa ie es (pa edes de molde). El p opio Vi u-
io, cuando en su ob a Los Diez Lib os de A qui ec-
u a explicaba, en e o as cosas los p ocedimien os
de cons ucción omana, hacía alusiones a mé odos
de sus p edeceso es los e uscos.
Si bien excepcionalmen e, como en el caso i u-
iano y en o os a adis as pos e io es, se undamen-
a en la obse ación, lo habi ual e a su apoyo mi oló-
gico o sob ena u al, basado po lo común en la
adición o al más que en la cons a ación de hechos
pasados. Es és a una cons an e de la An igüedad e in-
cluso de la Edad Media. Es os undamen os an ás i-
cos, exis ie on ya de an iguo, en plena época clásica,
en au o es como el ya e e ido He odo o o Pausanias.
He odo o, que en su ob a en ningún caso p e endía
jus i ica los p ocedimien os empleados en las cons-
ucciones que él encon aba en sus iajes po el
mundo conocido en la época que le co espondió i-
i ca ecía de nociones cons uc i as, exponiendo
plan eamien os hoy ácilmen e c i icables (como los
e e idos a las pi ámides de Gizeh), que pa ían de la
adición o al, a la que iene que ecu i , no sólo po
su igno ancia sino además po la lejanía en el iempo
desde su cons ucción, hacia el 2.400 a.e. has a su
p opia época. Los g iegos, según indica Pausanias
(lib o X, cap. XV, 8) explicaban las mu allas de la
ciudad de Micenas, cons uidas median e g andes
bloques de pied a, apenas allados, como ealizadas
po los cíclopes, gigan es de la mi ología g iega, con
un sólo ojo en su en e y que, en opinión del au o ,
pod ían anspo a lo que e a imposible pa a los
bueyes. Es és a la explicación que los g iegos daban
al apa ejo ciclópeo an u ilizado po la cul u a micé-
nica o heládica. También en la Edad Media, poco o
nada se cues ionaba sob e mé odos cons uc i os, lo
que no esul a ex año en una época en la que las c e-
encias eligiosas esul aban an de e minan es que,
po ejemplo, las pi ámides de Egip o se conside aban
los g ane os de José.
En el Renacimien o, el homb e se hace mucho más
an opocén ico y se ace ca a la ealidad de las cosas,
in en ando ecaba su undamen o. Es po ello que,
du an e es e pe íodo, se acen úa el gus o po la An i-
güedad y se gene an apasionadas in es igaciones en
omo a lo an iguo po pa e de a adis as como León
Bau is a Albe i, Palladio y Vignola., quienes, elu-
diendo los undamen os an ás icos y basándose en la
obse ación, siguie on los posicionamien os i u ia-
nos. Bien es cie o que mien as en Los Diez Lib os
de A qui ec u a, Vi u io, quizás po el ca ác e
p agmá ico de su cul u a, es ablece una pe ec a in e-
g ación los concep os A qui ec u a yCons ucción,
indicando que el edi icio debía de se « i me, ú il y
bello», al ene i mi as, u ili as y enus as. Aunque
la huella y el legado de Vi u io ue on de e mi-
nan es du an e el Renacimien o e incluso pe du a á
has a que a inales del XVIII empiecen a ges a se im-
po an es cambios, el a adis a i aliano J. B. Albe i,
con su ob a Re Aedi ica o ia, plan ea á ya e iden es
a ances. Albe i, en su Re Aedi ica o ia, con un plan-
eamien o enacen is a y más an opocén ico, habla-
ba, en ez de una i mi as, de una necesi as, que sa-
is ace el ni el de las necesidades elemen ales y
básicas del homb e, no sólo el de la i meza de la
edi icación.
En cualquie caso, pa alelamen e a la p oli e ación
de la a adís ica, la an asía pe du ó en el iempo.
Así, has a el siglo XIX se o o gaba un ca ác e sob e-
na u al a las cons ucciones megalí icas; las únicas
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explicaciones exis en es e an las que había despe a-
do la imaginación popula ; sin duda, en e ellas, las
más cu iosas se ían las de Holanda, Ce deña y el
Cáucaso. En Holanda se hablaba de las umbas de los
Gigan es, mien as que en Ce deña, se enían las
cons ucciones megalí icas como casas de las hadas.
En el Cáucaso se las conside aba ob as de gigan es
que llega on a la zona pa a ayuda a los enanos a
cons ui sus casas. En es as egiones, se c eía que,
en cie os días del año, dólmenes y menhi es pasea-
ban po las o illas del ío, dándoles nomb es an sig-
ni ica i os como "pied a que gi a", "pied a loca", e c.
Las no edades dieciochescas
Aunque ya se apun a a con Albe i, en su Re Aedi i-
ca o ia, a pa i del siglo XVII, los au o es empiezan
a acep a la des inculación en e la écnica cons uc-
i a y el p oceso de p oyec o. Mien as unos es in-
gen su in e és a los concep os de belleza ydiseño (de
Vignola, F. Blondel e incluso la misma ac i ud de la
p opia Academia F ancesa), o os se in e esan po la
écnica, una «pa cialización ecnológica», que se ió
impulsada po la undación en F ancia de las Acade-
mias de Ciencias (1671) del Co ps de Genie Ci il
(1672) y pos e io men e de las escuelas de Pon s el
Chaussées (1747) y Poly echnique (1795).
El siglo XVIII expe imen ó en el ámbi o cul u a
una cla a p eocupación po la His o ia, de cla os un-
damen os Kan ianos y Hegelianos, plan eándose
como una co elación de hechos inculados en e sí
po el p incipio de causa-e ec o. Es a p eocupación
po la His o ia, se mani ies a en e o as cues iones
en el in e és de cada país el in e és po las an igüeda-
des p opias, que gene ó es udios du an e los siglos
XVIII Y XIX (Roma sub e ánea (Bosio, 1632), so-
b e los mosaicos (Ciampini, 1690), o la enciclopédi-
ca ob a de Juan Agus ín Ceán Be múdez, 1832). Una
p eocupación inc emen ada po la a acción que des-
pie an los impo an es hallazgos a queológicos que
se p oduci án en es e siglo (He culano, 1711; Pom-
peya, 1748), que esul a án decisi os pa a el conoci-
mien o de las écnicas de cons ucción an iguas y el
consiguien e desa ollo de es os es udios en la si-
guien e cen u ia.
En es e con ex o, se puede comp ende el g an
apo e del siglo XVIII al nacimien o de la His o ia de
la Cons ucción, ya que algunos au o es que comien-
A. G aciani
zan a expone sus p opios plan eamien os, en onces
no edosos (si bien hoy plenamen e acep ados), sob e
la e olución his ó ica y sob e el desa ollo del a e a
lo la go de la His o ia. Aunque no nace la His o ia de
la Cons ucción, se ijan las bases de la mode na His-
o ia del A e, undada po el p usiano Johann Joa-
chim Winckelmann (1717-1768), cuyo pensamien o
a qui ec ónico, muy di undido en e la éli e eu opea
du an e el siglo XVIII se ecogía en Obse aciones
sob e la A qui ec u a de los An iguos (1762), Monu-
men os inédi os de la An igüedad, explicados e ilus-
ados (1767) y sob e odo su His o ia del A e en la
An igüedad (1764), en la que, po ez p ime a, la ob-
se ación di ec a de las ob as de a e concluía con
una clasi icación es ilís ica, descub iendo la His o ia
de los Monumen os como la His o ia de la Ci ili-
zación.
El in e és del nacimien o de la Ciencia de la His o-
ia del A e como eslabón de pa ida pa a el a anque
de la His o ia de la Cons ucción, es iba en dos
cues iones. De una pa e, es ablece el ma co de los
es ilos a ís icos en gene al y a qui ec ónicos en pa -
icula , que se á seguido po los p ime os au o es in-
e esados en la His o ia de la Cons ucción, que
como Violle le Duc o Choisy comiencen a apo a
da os sob e écnicas cons uc i as del pasado y a ex-
pone la elación en e los undamen os es é icos de
cada pe íodo y los p ocedimien os écnicos seguidos.
En segundo luga , el nacimien o de la His o ia del
A e y de la A qui ec u a con ibuyó a omen a el
a án es au ado , lo que así mismo impulsó el desa-
ollo de la His o ia de la Cons ucción, que pa a do-
a se de con enido exigía en muchos casos de un e-
conocimien o del in e io de los p opios edi icios que
sólo la p ác ica es au ado a pe mi ía.
En líneas gene ales, pod ía deci se que en es e si-
glo en que se ealizaba un p ime in en o de ace ca-
mien o a la ealidad, cuando la His o ia no había aún
alcanzado su esplendo como Ciencia, muchas consi-
de aciones sob e la His o ia de la Cons ucción esul-
aban bien e óneas, como la idea, an di undida en
es e siglo de que los megali os anceses habían sido
ealizados po los galos.
Los inicios decimonónicos
Las p ime as ap oximaciones de mayo undamen o
no apa ecen has a el siglo XIX, pues a pesa de que
Hacia el nacimien o de la His o ia de la Cons ucción 473
las ob as de au o es clásicos como Vi u io y o os
a adis as son una uen e básica pa a ealiza un aná-
lisis his ó ico de las écnicas cons uc i as de las co-
espondien es épocas, podemos a i ma que has a el
siglo XIX no su ge un in e és po ela a , con un ca-
ác e más o menos cien í ico, los p ocedimien os edi-
ica o ios del pasado. Es o ue lo que de e minó que
pa a el conocimien o de las écnicas cons uc i as de
la His o ia ue a undamen al el de las in e p e acio-
nes de la a adís ica decimonónica, ecuen emen e
ilus adas con láminas g abadas. En e ellos, cabe se-
ñala las igu as de Choisy o Violle le Duc.
En cualquie caso, los pun os de is a de esos aná-
lisis depende án del pe íodo his ó ico a conside a ;
po ejemplo, cuando se a e de analiza los p ocedi-
mien os cons uc i os medie ales, se ealiza á una
his o ia omán ica de la cons ucción, con un a a-
mien o minucioso y de allis a, mien as que al es u-
dia el Renacimien o, el au o se dis ancia á del obje-
o cons uido, analizándolo desde una pe spec i a
pu amen e composi i a. Po odo ello, cabe deci
que, pese a su in e és, las apo aciones de los es u-
diosos decimonónicos, p esen an dos g a es p oble-
mas: un a amien o desigual del hecho cons uc i o
en cuan o a su minuciosidad y una p e e encia hacia
emas medie ales, con el consiguien e abandono, in-
e és u ol ido de cie os pe íodos de la His o ia de la
Cons ucción. Po an o, una conclusión que e ónea-
men e es os a ados del siglo XIX podían inducimos
a pensa es que, a pa i de es a época, los p ocesos
cons uc i os no se ie on en iquecidos y que pa a
que se p oduzcan nue os a ances hab á que espe a
a la apa ición de la llamada A qui ec u a del Hie o.
Pe o pa a la His o ia de la Cons ucción, el siglo
XIX no es sólo undamen al po su gi en onces su
p opio concep o, sino po que du an e es e siglo se
publican, po p ime a ez, a ados exclusi amen e
écnicos sob e cons ucción, siendo pione a la ob a
A de Ba i de Rondele (1802). Apa ecen con ellos
unas uen es undamen ales pa a la ealización de
una His o ia de la Cons ucción, de las cuales se ca-
ecía has a la echa, pues en los a ados an e io es se
habían en emezclado los concep os a qui ec ónicos
con los pu amen e cons uc i os. Sin emba go, a pa -
i de aquellos au o es del siglo XIX que la hicie on
nace , se obse a cómo los es udios de His o ia de la
Cons ucción su ie on un paula ino abandono, ya
que, desde en onces los in en os de pene a en las
écnicas cons uc i as de los que nos p ecedie on han
sido, aunque no desp eciables, en cie o modo, ag-
men ados y escasos; a es as dos ci cuns ancias, ha-
b ía que añadi el hecho de que, en ealidad, se limi-
aban a cons a a ob as y a hace hincapié en su
in e és cons uc i o, sin in e esa se po el modus
ope andi que las posibili ó. De es a o ma, hab á que
espe a a ecien es abajos al espec o pa a encon a
apo aciones de e dade o in e és.
Las nue as pe spec i as del siglo XX
El siglo XX mo i ó la apa ición de nue as pe spec i-
as y una nue a isión de la His o ia de la Cons uc-
ción. Así, en es e siglo se p oducen di e sos enóme-
nos que pod íamos conc e a en los siguien es
pun os:
l. No edades emá icas. en an o apa ece un in e és
po el análisis cons uc i o de épocas an es ol i-
dadas;
2. No edades concep uales ya que se e idencia una
ela i a p oli e ación de los es udios sob e el
ema, concibiéndola como una pa e conc e a de
la His o ia de la Tecnología, o como una línea de
in es igación pa a o as disciplinas auxilia es;
3. No edades en las uen es dado que se obse a
una lógica endencia a ecu i a uen es di ec as,
y;
4. No edades académicas, pues se ha p oducido
p oceso de inco po ación de la His o ia de la
Cons ucción como disciplina académica.
l. Las no edades emá icas
El in e és po el análisis cons uc i o de épocas
an es ol idadas.
Con el nue o siglo, comienzan a incen i a se los es-
udios de pe íodos, cul u as y ci ilizaciones has a el
momen o igno ados o de los que se o ecía una i-
sión e ónea y desp o is a de un ca ác e cien í ico.
Así po ejemplo, sucede con los e e en es a la cons-
ucción p ehis ó ica, lo que, en es e caso esul a ló-
gico po que hab á que espe a al desa ollo de la
P ehis o ia como Ciencia. Es a inco po ación a día
se á la causa de un e aso en la e acidad del análi-
sis de es as épocas, pues siguen ealizándose es udios
aun conje u ales, en la línea de los exis en es con an-

474
e io idad. Pensemos, po ejemplo, que cuando en
1911, Ellio Smi h esc ibió su ob a The Ancien
Egyp ians. el au o in e p e aba como egipcios los
monumen os megalí icos del No e de Eu opa.
O o caso signi ica i o, es e en el ámbi o español,
es el mudéja , es ilo que cons i uye una mani es a-
ción ne amen e hispánica aunque con algunas p o-
yecciones en el Medi e áneo e Hispanoamé ica. Hay
que espe a al úl imo e cio del siglo pasado pa a en-
con a los p ime os es udios sob e el ema; en cual-
quie caso, en es os inicios las in e p e aciones no
son del odo ace adas, pues se plan ea como conse-
cuencia de los sis emas de cons ucción islámica y
no como un es ilo peculia y di e en e. La e alo iza-
ción de la época es a día pues no se p oduce has a
los años se en a, a pa i de los cuales hay una co-
ien e de de ensa de es e es ilo, que ha o iginado
una ingen e can idad de publicaciones al espec o. El
auge de los es udios sob e el Mudeja ismo ha enido
p opulsado desde que en 1975 se inicia an los Con-
g esos In e nacionales de Mudeja ismo, que se cele-
b an en Te uel cada es años, y es án dedicados a las
di e sas mani es aciones de es a cul u a. En cuan o a
cons ucción se e ie e, han apa ecido muchas publi-
caciones sob e ca pin e ía y ce ámica, que son dos
écnicas muy ca ac e ís icas de es a cul u a. Así, cabe
des aca los es udios de En ique N ue e Ma auco so-
b e ca pin e ía de lo blanco, especialmen e ealizados
a pa i del aná]isis de] manusc i o de Diego López
de A enas (T a ado de ca pin e ía a lo blanco).
2. Las no edades concep uales
La p olile ación de los es udios de His o ia de la
Cons ucción. Nue os en oques: análisis ecnológicos
y es uc u ales y o os. Causas y consecuencias.
Como ya hemos indicado, de un lado, y especialmen-
e a pa i de la Segunda Gue a Mundial, se omen-
an las in es igaciones de His o ia de la Cons ucción.
Es e desa ollo es consecuencia, undamen a]men e,
de ]a búsqueda de nue as aplicaciones y de líneas de
in es igación en o os campos pa a disciplinas que
aho a se con e i án, de algún modo, en auxilia es de
la His o ia de la Cons ucción (la química, la ingenie-
ía, la pe ología,...), así como del auge que ha expe i-
men ado en es os úl imos iempos la His o ia de la
Tecnología.
Sin emba go, es a o encon a es udios globales.
A. G aciani
Exis en algunas sociedades undadas con es e in; en-
e ellas, cabe des aca la Sociedad de His o ia de la
Cons ucción (Cons uc ion His o y Socie y), una en-
idad de ca ác e in e nacional, con sede en G an
B e aña y pe enecien e a] Cha e ed lns i u e o
Building. Es a sociedad iene edi ando, anualmen e,
desde 1985, una e is a, denominada Cons uc ion
His o y, que es á dedicada a cualquie aspec o incu-
lado a la His o ia de ]a A qui ec u a y la Cons uc-
ción y a] desa ollo de la His o ia de la Cons ucción
como una disciplina académica. Se a a de la única
e is a pe iódica en lengua inglesa sob e el ema.
Pe o, como ya hemos indicado, y al ma gen de
esos escasos in en os globalizado es, lo habi ual es
que se a e de es udios pa ciales; po se una ma e ia
que se p es a bas an e a la mul idisciplina iedad, las
in es igaciones son de muy di e sa p ocedencia y
con muy di e en es en oques. Po ejemplo, algunos
cien í icos de] campo de la pe ología se han dedica-
do a analiza las ca ac e ís icas de la pied a como
ma e ial de cons ucción empleados en edi icios an i-
guos; los ingenie os a analiza el compo amien o es-
uc u al de és os; los a qui ec os a conside a cuál es
la elación exis en e en e A qui ec u a y Cons uc-
ción, algunos écnicos a in es iga los medios con
que con aban los cons uc o es, al inclui la His o ia
de la Cons ucción como una pa e de la His o ia de
la Tecnología,... Es deci , lógicamen e, su en oque
depende de la p ocedencia del au o del es udio. Aún
no exis en g andes ob as de conjun o, pe o no cabe
duda de que, aunque en di e sas líneas, se es án p o-
duciendo impo an es a ances que algún día pod án
auna se en una emp esa común. Como ya hemos in-
dicado, en ealidad, se a a ía de un p oceso de apli-
cación de di e en es disciplinas auxilia es en p o de
un desa ollo de los conocimien os sob e la His o ia
de la Cons ucción. Es és a p ecisamen e la no edad
que el siglo XX iene apo ando.
La His o ia de la Cons ucción en la His o ia de la
Tecnología
En e odos ellos, p edominan los es udios en los que
la His o ia de la Cons ucción se analiza como pa e
de la His o ia de la Tecnología. Así, suelen apa ece
e e encias muy in e esan es en ob as dedicadas a
es e ema. Quizás, una de las más comple as y de á-
cil acceso y manejo sea la publicada po Gus a o
Hacia el nacimien o de la His o ia de la Cons ucción 475
Gi]i, edi ada po Me] in Kanzbe g y Ca o]] W.
Pue sell, I . (His o ia de la Tecnología. La écnica
en Occiden e. de la P ehis o ia a ]900, Ba ce]ona,
]981).
Además, es e auge de ]a His o ia de la Tecnolo-
gía, ha p opulsado ]a apa ición en di e en es Uni e -
sidades de disciplinas inculadas a ]a His o ia de ]a
Ciencia y ]a Tecno]ogía, incluso con especialidades
empo ales (po ejemplo, en las Uni e sidades de
Ams e dam, Copenhague,... o en e] Impe ial College
o Science and Technology de la Uni e sidad de
Lond es); ]a c eación de biblio ecas especializadas
en His o ia de la Ciencia y de ]a Tecno]ogía (como
po ejemplo, la pe enecien e a la Bu ndy Co po a-
ion -Bihlio eca Bu ndy-), museos (como el Mu-
seo de His o ia y Tecnología de ]a Smi hsonian Ins i-
u ion), publicaciones al espec o, muchas de ellas
po pa e de ins i uciones especí icamen e dedicadas
a ello, como ]a Smi hsonian Ins i u ion o e] ya e e i-
do Impe ial College oj"Science and Technology de ]a
Uni e sidad de Lond es, a los cuales se puede acudi
en búsqueda de da os de in e és. Po ejemplo, la
Smi honian Ins i u ion publica ]a e is a Ame ican
Qua e ly, dependien e del Depa amen o de Ci ili-
zación ame icana de la Uni e sidad de Pensy] ania.
E] Impe ial College o Science and Technology de ]a
Uni e sidad de Lond es ha publicado cinco o]úme-
nes sob e His o ia de la Tecno]ogía (A His o y o
Technology) que cons i uye una de las ob as más
comple as al espec o. Incluso se han ealizado eco-
pi]aciones bibliog á icas muy in e esan es sob e ]a
His o ia de la Tecnología en las que, lógicamen e, se
incluyen ex os ecomendables pa a un conocimien o
de la His o ia de ]a Cons ucción. En e ellas, seña]a-
emos la ealizada po Eugene S. Fe guson, p o eso
de Ingenie ía Mecánica en la Iowa S a e Uni e si y,
denominada Con ihu ions o Bibliog aphy in he
His o y o Technology, ]a cual debe se conside ada
como una bibliog a ía muy comple a en es e campo.
La His o ia de la Cons ucción como análisis
es uc u al
También úl imamen e, muchos de los es udios sob e
His o ia de ]a Cons ucción se dedican al desa ollo
de las écnicas es uc u ales. Así, en no iemb e de
1995, se celeb ó en Ba ce]ona el 1 Cong eso In e na-
cional sob e es uc u as an iguas. Po ello, habi ua]-
men e los es udios han sido ealizados po pa e de
ingenie os in e esados en las es uc u as an iguas.
Pa a es os análisis es uc u ales, se es án aplicando
las écnicas más no edosas. Uno de los pione os en
es e sen ido es Robe Ma k, p o eso de A qui ec u-
a e Ingenie ía Ci il en ]a Uni e sidad de P ince on,
quien pa a e] análisis de las es uc u as gó icas, un-
damen a]men e, aplica el p ocedimien o de] modela-
do jÓ oelás ico.
Es in e esan e señala ]a labo que, en es a línea de
es udios es uc u ales, iene eal izando el Ins i u o de
Tecnología de Massachuse s (Massachuse s Ins i u-
e o Technology, MIT), el cual, den o de] p og ama
Al!i'ed P. Sloan. ha o ganizado du an e los úl imos
cinco años una se ie de semina ios sob e el papel de
]a ecnología en ]a His o ia de la A qui ec u a, y que
ha is o sus u os en ]a ob as edi ada po Robe
Ma k A chi ec u al Technology up o he Scien ij"ic
Re olu ion (MIT, 1993), ob a pione a en e] análisis
de] compo amien o es uc u a] de los p incipales
edi icios de la An igüedad.
O os enj"oques
A los es udios de His o ia de la Cons ucción desde
e] pun o de is a de la Tecnología o de los compo a-
mien os es uc u ales hab ía que añadi o os ipos de
análisis menos ecuen es. Po ejemplo, el análisis
de] ac o humano in e inien e en ]a cons ucción (e]
a qui ec o, el apa ejado , e] ob e o y e] a esano en
las di e en es a ian es de mano de ob a) así como de
la si uación socia] de és os. Podemos deci que un
hi o en es a línea supuso la ob a de M.S. B igg (The
A chi ec in His o y), publicado en Ox o d en 1927,
que cons i uyó e] único in en o en es e sen ido y que
ha sido e] único e in e és has a que en 1977 la Uni-
e sidad de Ox o d publica a la ob a The A chi ec .
Chap e s in he His o y o he P o ession.
No cabe duda de que en es e ipo de abajo ha e-
nido impulsado po dos ac o es. De un lado po el
desa ollo del sen ido de la p o esión, así como -en
ocasiones- de las ins i uciones co po a i is as y
p o esionales. Pensemos, po ejemplo, que en los úl-
imos años se han ealizado algunas publicaciones en
España sob e ]a His o ia de] Apa ejado , una igu a
signi ica i a de ]a His o ia de la Cons ucción en Es-
paña y que odas ellas han enido impulsadas, o al
menos publicadas, g acias a la in e ención de los
Colegios de Apa ejado es y A q li ec os Técnicos
476
que an buena labo cul u al ienen ealizando. El se-
gundo de es os ac o es es el in e és que han adqui i-
do los es udios sociológicos en gene al (la Sociología
de la His o ia), el cual, lógicamen e, aJcanza ambién
al ámbi o de la Cons ucción.
O o en oque de es os años, pa icuJamen e aplica-
do a las écnicas cons uc i as de la P ehis o ia y la
An igüedad y que en nues a opinión menos ace ado
po lo que p e e imos ob ia Io en nues o abajo, es
el, pod íamos deci , "ocul is a", o sea, el que expJica
los p ocedimien os cons uc i os con undamen os
poco ce e os, basándose en c eencias poco demos-
ables. Es e ipo de es udio se omen ó en g an me-
dida a pa i de la Segunda Gue a Mundial, cuando
adqui ió una g an di usión la nue a eo ía de la A -
queoas onomía. Po ejemplo, son muy conocidos
los plan eamien os de Hawkins y Thom, quienes de-
endían que los c omlechs de G an B e aña e a ob-
se a o ios as onómicos.
3. No edades en las uen es
El in e és po las uen es di ec as.
En los úl imos años, se obse a cómo los es udiosos
de la His o ia de la Cons ucción, pe siguiedo una
mayo e acidad, p e ie en acudi a las uen es di ec-
as (más que a los es udios bibliog á icos p e ios,
que en ocasiones esul an demasiado equí ocos y ca-
en es de undamen o), pa a el análisis de la cons-
ucción en épocas pasadas. Así, han p oli e ado los
es udios de los a ados de cons ucción, así como los
de a qui ec u a, en los cuales se han buscado aque-
Hos da os cons uc i os que pudie an esul a de in e-
és. Igualmen e, se ecu e como uen e di ec a a la
p opia edi icación, sob e la cual se ealizan es udios
y ensayos a pa i de las nue as écnicas.
4. No edades académicas
La inco po aciÓn de la His o ia de la Cons ucciÓn
como disciplina académica
En úl imo Juga , podemos señala cómo en di e en es
con ex os docen es, empieza a su gi la idea de inco -
po a la enseñanza de la His o ia de la Cons ucción
a o as ma e ias, basándose en la necesidad de impli-
ca la Cons ucción con la His o ia de la A qui ec u-
a, con ]a Composición, con eJ diseño de es uc u as,
A. G aciani
con la Geome ía Desc ip i a y el dibujo,... incluso
con el p oyec o a qui ec ónico.
Recien emen e en di e sas uni e sidades (Ams e -
dam, Copenhague, Lond es, Masachusse ,...) se han
inco po ado ma e ias inculadas a la His o ia de la
Tecnología y que incluso se ienen impa iendo con
cie a egula idad cu sos y semina ios sob e la ecno-
logía en la edi icación y sus consecuencias es uc u-
ales (po ejemplo, el MJT).
En el caso españoJ, cu iosamen e, los o ígenes de
la docencia de His o ia de la Cons ucciÓn, se e-
mon an a la enseñanza encubie a po la que cie os
p o eso es de A qui ec u a abogaban, plan eándola al
ma gen de la de His o ia de la A qui ec u a, en onces
impa ida en el Cua o Cu so Supe io de es a ca e-
a. En conc e o, los pione os ue on un g upo de p o-
eso es de la Escuela de A qui ec u a de Mad id, sin
duda encabezados po el p o eso p o eso Ca los
Ga o, quienes du an e el p ime cua o de siglo abo-
gaban po una e eb ación de las di e en es asigna-
u as en e sí, plan eando un mé odo de enseñanza in-
eg al, una «simbiosis espon ánea» en e las
asigna u as. No obs an e, la His o ia de la Cons uc-
ción que Ga o y es os au o es de endían dis aba en
pa e de la que nosos os p oponemos. Ga o plan ea-
ba una secuencia lógica y e eb ada de la a qui ec-
u a monumen al de Occiden e a pa i del p oblema
de los empujes, pues el concep o que Ga o enía de la
His o ia de la Cons ucción e a pa cial, undamen-
almen e po que sólo e e ía la e olución de los sis e-
mas de cubie a. Pa a Ga o, como pa a el es o de los
docen es que iban en es a línea, eJ ex o de VioHe Le
Duc e a una pieza cla e, po ejemplo, la in e p e a-
ción de las bó edas ancesas y anglononnandas e a
un asun o en lo undamen al de la de Violle Le
Duc, siendo ambién in e esan e el pa alelismo en e
los dibujos. También quedaba cla a la p esencia de
Choisy, en odo ]0 e e en e a bó edas omanas y bi-
zan inas. Como la de o os au o es decimonónicos,
és a e a pa iculannen e e iden e en el aspec o g á i-
co, en e cuyos dibujos exis ía un in e esan e pa ale-
lismo.
Sin emba go, se a aba an sólo de un en oque
peculia y de la o ien ación de la asigna u a de
Cons ucción pues has a que en 1972 con la elabo a-
ción del nue o Plan de Es udios de A qui ec u a
Técnica se in odujo es a disciplina, la His o ia de la
Cons ucción no es u o in eg ada como al en nin-
guna o mación académica española. Ac ualmen e,
Hacia el nacimien o de la His o ia de la Cons ucción 477
es a ma e ia no es exclusi a de la Ca e a de A qui-
ec u a Técnica; con los nue os planes de es udio se
ha p oducido una inco po ación de es a disciplina a
la o mación que se impa e en algunas Escuelas
Técnicas de A qui ec u a Supe io y de Ingenie ía,
en lo que se e ie e a His o ia de la Cons ucción Ci-
il. Así, Poco a poco a ampliándose el núme o de
es udiosos de la ma e ia; buena p ueba de ello son
los Cong esos Nacionales de His o ia de la Cons-
ucción que en es a su e ce a edición ienen desa-
ollándose desde la Sociedad Española de His o ia
de la Cons ucción.