scieee Science in your language
[es] (orig)

Sevilla como personaje en Nadie conoce a nadie

Read accessible full text

Sevilla como personaje en Nadie conoce a nadie

Author: Pérez Rufí, José Patricio
Publisher: Padilla libros
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/b9def1f7-3a9b-4fea-8645-a8b2fa594f46/download
SEVILLA
COMO
PERSONAJE EN
NADIE
CONOCE
A NmIE
Po
JosÉ P
ATRICIO
PÉREZ
RUFI
JosÉ
P
A
TRI
C
I
O
PÉREZ RuFÍ.
Licenciado
en
Comunicación Audio isual
en
1999
y
en Pe iodismo en
1997
po la Facul ad de Ciencias de la
In o mación de la Uni e sidad de Se illa. Ac ualmen e ealiza su esis
doc o al, as habe leído con éxi o su abajo de in es igación
Análisis
del pe sonaje p o agonis a en la
ilmog a ia de S anley Kub ick.
Nadie conoce a nadie (Ma eo Gil, 1999) na a la his o ia de
Simón (Edua do No iega), un jo en aspi an e a esc i o que se
gana la ida en Se illa diseñando c ucig amas, mien as que su
compañe o de piso, Sapo (Jo di Mollá), lo hace dando clases de
inglés. En la íspe a de la Semana San a Simón ecibe un ame
-
nazado mensaje en el con es ado : el Domingo de Ramos debe
inclui en el c ucig ama la palab a
"
ad e sa io
"
. Accede
y
se e
in oluc ado en una se ie de a en ados con a co adías de los que
es p incipal sospechoso. Simón es ayudado po Ma ía (Na alia
Ve beke), pe iodis a de su mismo dia ia, sin que se a e a a con
-
ia en su pa eja, A iadna (Paz Vega). Sin sabe lo, ha en ado a
o ma pa e de un juego de ol concebido po Sapo que planea
a aca una de las imágenes más popula es, la Vi gen de las Cinco
Llagas, mien as ealiza es ación de peni encia.
Pa iendo de la no ela homónima de Juan Bonilla
y
la in e
-
ención de la p oduc o a local Maes anza Films, el debu an e
en la ealización Ma eo Gil7= c eaba una ama de suspense en la
que Se illa no se limi a a se un me o en o no sino que adquie e
un p o agonismo
y
una p esencia inusi ados; es esa
"
ciudad
mons uosamen e con e ida en algo más que una ciudad, en un
se "73 con que Ca los Colón se e ie e a la u be en
El
diablo e a
muje (The De il is
a
woman, Joseph Von S e nbe g, 1935).
"
Ma eo Gil ambién es di ec o del co ome aje
Allanamien o de mo ada
(1 998)
y
coguionis a de
Tesis
(Alejand o Amenába , 1996)
y
Ab e los ojos
(Alejand o Amenába , 1997), además de habe sido asis en e de di ección
en
La lengua de las ma iposas
(José Luis Cue da, 1999).
73
C. Colón:
Se illa, ciudad de deseo (De Pie e Louis a Joseph Von S e nbe d.
El
ojo andaluz. Se illa, 1993. Pág. 7.
Desde aquí in en a emos demos a la en idad de Se illa como
pe sonaje an es que co no ambien e desde c i e ios na a i os.
Tan o ambien e como pe sonaje son incluidos po Case i en la
ca ego ía de los
"
exis en es
"
, aquella que den o de los compo
-
nen es de la na ación74 comp ende ía odo aquello que se da y
se p esen a en el in e io de la his o ia. Es amos pues ealizando
un ace camien o al espacio como elemen o analizable desde su
elación con la na a i idad an es que desde el ámbi o de la e
-
p esen ación.
En una p ime a imp esión pod ía conside a se la ciudad de
Se illa en el ilme analizado como ambien e, según Gase i y
Chio «el conjun o de odos los elemen os que pueblan la ama y
que ac úan como as ondo: en o as palab as, es lo que diseña y
llena la escena, más allá de la p esencia iden i icada, ele an e,
ac i a
y
ocalizada de los pe sonajes».75 Los mismos au o es se
-
ñalan no obs an e es c i e ios desde los que dis ingui apa en es
ambien es como pe sonajes y ice e sa. Pe o an es es necesa io
deshace
m
malen endido, aquel que iden i ica al pe sonaje con
los se es i os
y
a los ambien es con obje os inanimados.
Es a pe spec i a, un c i e io
"
biológico
"
, no se ía ca is ac o-
ia a juicio de Cha man po sí mismo:
No iene sen ido a a a mul i udes de igu an es o ex as
como pe sonajes
[...]
No es á nada cla o que los pe sonajes
engan que se an opomó icos (aunque en la mayo ía de los
'casos lo
74
Case i
y
Chio de inen na ación como
"
una conca enación de si uaciones,
en la que ienen luga acon ecimien os
y
en la que ope an pe sonajes si ua
-
dos en ambien es especí icos
"
.
Algo
le sucede ía, po an o, a
alguien:
pe sonajes si uados en un ambien e que los acompaña o los comple a. En
F.
CASETTI
y
F.
DI CEIIO:
Cómo analiza un ilm.
Paidós. Ba celona,
1998. Págs. 172
-
173.
75
F.
CASETTI
y
F.
DI CHIO,
op.
ci .
Pág. 174-176.
76
S. CHATMAN:
His o ia
y
discu so.
La
es uc u a na a i a en la no ela
y
el cine.
Tau us. Mad id, 1990. Pág. 149.
En es e sen ido las aglome aciones de pe sonas en
Nadie co
-
noce
a
nadie
no juga ían ningún papel que las indi idualiza a en
la acción y hab ían de se conside adas pa e de un odo más
gene al (Se illa), con una mayo p esencia como o ganismo plu
-
al pe o homogéneo. Nos halla íamos posiblemen e an e una i
-
gu a no an opo nó ica capaz de desempe ia un ol al mismo
ni el que o os ca ac e es de la his o ia.
Con obje o de despeja dudas y dis ibui los exis en es en
es as dos subca ego ías, Case i y Chio p oponen es c i e ios
capaces de pe mi i la y que aplica emos al caso conc e o del il
-
me de Ma eo Gil.
La p ime a de es as pau as es la
"
anag á ica
"
.
A
di e encia
del ambien e (anónimo, no iden i icado), el pe sonaje suele e
-
ne nomb e, es o es, una iden idad cla amen e de inida exp esa
-
da e balmen e. Según Cha man, «si el nomb e es una si uación
o núcleo al ededo del cual ci culan los asgos, quizás pod ía
-
mos p opone esa ca ac e ís ica como el c i e io que de ine la
esencia del
pe sonaje^.^^
En es e sen ido, Blacke añadi ía que
el nomb e no sólo acili a ía que sea eco dado, sino que ((ayuda
a da le dimensión».78
Así, en el ilme no cabe la meno duda de que el en o no es
Se illa, además de se nomb ada como al. Ya en la p ime a es
-
cena as los gené icos, Simón y Sapo hablan de la ((idiosinc asia
se illana)), si bien la con e sación ue p ecedida po un ó ulo
ex adiegé ico en la que se indica la localización
y
la echa («Se-
illa. Vie nes 24 de ab il de 2000))). O os luga es son ambién
nomb ados median e ó ulos, jun o a la mención e bal que se
hace de ellos: ((Iglesia de la Sal ación)), ((Iglesia del Cau i o)),
((Iglesia de San Pablo)), ((Recin o de la Expo 92)) y ((Calle Fe ia)).
Los diálogos en los que se ci an aspec os ela i os a la ciudad
iden i icada po
un
nomb e y a sus habi an es son cons an es
y
se
añaden a las in o maciones
o ecidas
po las e ansmisiones
77
S.
CHATMAN,
op.
ci .
Pág.
149.
78
1.
BLACKER:
Guía
del esc i o de cine
y
ele isión.
Uni e sidad de Na a
-
a. Pamplona, 1993. Pág. 83.
ele isi as, que con ex u ilizan la acción
y
apun an da os imp es
-
cindibles pa a el desa ollo de la ama.
Sin emba go, la impo ancia de la posesión de
un
nomb e es
muy ela i a. De es a o ma, aunque no ue a denominada po un
apela i o conc e o, la iden i icación del escena io como Se illa
se ía inmedia a. Desde la p ime a oma aé ea con que se ab e el
ilme, siguiendo el cu sa del ío Guadalqui i desde el puen e
del Quin o Cen ena io has a la Plaza de To os de la Real
Maes anza en a ios planos encadenados, es posible econoce
imágenes ca ac e ís icas de la me ópoli sin g an di icul ad, como
lo son los monumen os ((con e idos en me á o as plás icas de la
po u iliza la exp esión de Ra ael U e a.
El segundo c i e io de dis inción del pe sonaje es posiblemen e
el más uc í e o: el
"
elie e
"
o impo ancia pa a la ama. Case i
y Chio se e e i ían con ello «al peso que el elemen o asume en
la na ación, ale deci , a la can idad de his o ia que eposa so
-
b e sus espaldas, a la medida en que se e ige po ado de los
acon ecimien os
y
de las ans o ma~iones».~~ Cha man de ini ía
la ele ancia como «el g ado en que el exis en e in e iene en
una acción signi ica i a pa a la ama o es a ec ado po ella (es
deci , ealiza o es a ec ado po un suceso núcleo)».81
En Nadie conoce a nadie la Semana San a es un MacG~ Jin,~~
es o es, un ecu so que in e esa mucho a los pe sonajes pe o que
no es más que una excusa pa a desa olla la his o ia. Chion lo
de ine como «cualquie elemen o ma e ial que es 6 en juego en
una his o ia, si esul a que su na u aleza es lo menos impo an e,
desde el pun o de is a del espec ado , que lo que hay en e los
pe sonajes po su causa».83
79
R.
UTRERA:
Imágenes cinema og ú$cas de Se illa.
Padilla Lib os. Se i
-
lla, 1997. Pág. 13
F.
CASETTI
y
F.
DI CEIIO,
op. ci .
Pág. 174
S.
CHATMAN,
op. ci .
Pág. 150
El é mino "MacGu m" ue in oducido po Hi chcock en sus con e sacio
-
nes con T u au pa a e e i se a la escasa impo ancia del mo i o del u a-
nio en la ama de
Encadenados
(Nou o ius, Al i-ed Hi chcock, 1945), en
TRUFFAUT, F angois:
El cine según Hi chcock.
Alianza Edi o ial.
Ma
-
d id, 1998, págs. 154-157.
83
M.
CHION:
Cómo se esc ibe un guión.
Cá ed a. Mad id, 1988. Pág.
141
El hecho de que las ag esiones e o is as se sucedan en un
en o no de Semana San a es indi e en e a la acción, ya que és a
pod ía desa olla se en cualquie o a mani es ación colec i a sin
que los esul ados ue an muy di e en es. La esencia del ilme es
ep esen a
un
juego en el que las piezas ac i as del mismo han
de en ien a se en e sí po descub i la lógica del mismo
y
e i a
sus ag esiones en ese odo gene al que decíamos e a Se illa en el
ela o. Siguiendo es a línea, el p oduc o del ilm, An onio Pé-
ez, comen a ía que la Semana San a e a me o as ondo de los
acon ecimien o^.^^
A pesa de ello, la habi ación de Se illa posee un peso especí
-
ico en el ela o. Los espacios (ex e io es) no son un simple on
-
do sino que in luyen
y
condicionan la ama. Así pues, no es ca
-
sual que la escena p ólogo p esen e un naza eno asesinado en la
a ena de la Maes anza: se expone el ema y géne o del ilme al
iempo que es ablece la impo ancia que end á el espacio y ol
-
clo e se illano en la na ación.
Las llamadas Iglesia de la Sal ación, Iglesia del Cau i o e
Iglesia de San Pablo, escena ios en p incipio indi e enciados,
adquie en su e dade o sen ido si uadas sob e el plano de la eiu-
dad. Simón une su localización con líneas
y
descub e una c uz
in e ida, o ien ada hacia el su .85
Los puen es de la ciudad si úan la acción en la escena p ólogo
(con el puen e del Quin o Cen ena io), en la escena oní ica en
que Simón se e apun ando con un a ma la imagen del Cacho o
en el puen e de Isabel 11 y en el mon aje audio isual del ídeo
juego de Sapo. La in oducción a la a en u a g á ica mos a ía
dis in os espacios de la ciudad en llamas, así como los puen es
de La Ba que a
y
El Alamillo des uidos sob e el Guadalqui i .
84
Decla aciones de An onio Pé ez en el a ículo de Ca los Monago
"
In iga
en Semana San a
"
,
Dia io de Se illa,
26
-
1 1
-
99. Cul u a, pagina 4.
Sob e el plano la c uz se o ien a hacia la de echa, si bien es necesa io eco -
da , como lo hace Sapo, que Se illa es la única ciudad que iene el no e
hacia la izquie da, con lo cual la posición de la c uz de su a no e la
in e i ía.
El puen e del Alamillo juga á o o papel undamen al en la
his o ia. Jun o a
él
y g acias a la Gi alda y la Tome Banes o, las
o as cumb es de la u be, el p o agonis a desci a ía el enigma
g6
ace ca de la posición de Sapo en el mapa. La Gi alda se á un
e e en e cons an e en los escena ios del ilme, ya sea con obje o
de si ua o as localizaciones desde is as aé eas o como símbo
-
lo de dominación de la me ópoli en la maque a, sob e la que
Sapo coloca el muñeco que le ep esen a. El se illano con enci
-
do de su enca nación del mal di á al hé oe: «Te hemos pues o en
la Gi alda pa a que lo eas odo desde el mejo si io posible)).
O os luga es ca ac e ís icos que end án una unción en la
na ación se án el Ba io de San a C uz, labe in o imposible
pa a una pe secución, el Pabellón del Va icano, base de ope a
-
ciones de los jugado es de ol, y la calle Fe ia, como ho migue
-
o humano que ence a á a Simón en una si uación con pocas
al e na i as.
Desde un pun o de is a emá ico, la ele ancia de Se illa es
pa en e en la mo i ación que lle a al an agonis a a u di su ma
-
cab o plan. Opues o a una sociedad adicional que lo ep ime,
Sipo no encuen a o a o ma de hace en e a los an asmas de
su pasado y a la igu a de su pad e que a en a con a el mismo
en o no en que ha c ecido. Ello lo lle a a a aca los símbolos de
la illa, un able o de juego sob e el que se c ee pode oso e in
-
mune .g7
El en e u bano se ía, po an o, uno de los é ices que a icu
-
lan el iángulo del con lic o: Simón (
"
El Elegido
"
, in olun a io
hé oe), Sapo (
"
El Ad e sa io
"
, enca nación del mal) y Se illa
(obje o de la acción de ambos). De es a o ma cumpli ía el c i e
-
io de dis inción en e pe sonajes y ambien e e e ido al elie e
de los p ime os.
86
Sapo abandona a Simón en la To e Banes o con el siguien e mensaje:
"
Pasa
po la e ia en e las dos cimas
"
.
La
apa en e inmunidad del an agonis a a la au o idad pa ece pe mi i le, en
unos o zados ecu sos de guión, consegui gas sa ín, ocupa los só anos
del Pabellón del Va icano o in oduci se den o de la
VF gen de
las
Cinco
Llagas,
asun o de la Maca ena.
El e ce o de dichos c i e ios ha ía mención a la
"
ocalización
"
,
es deci , «la a ención que se ese a a los dis in os elemen os del
p oceso na a i o)), en palab as de Case i
y
Chio. En es e sen i
-
do, añaden, «un pe sonaje es al po que a él se dedican espacios
en p ime plano, mucho más a menudo de cuan o se hace con los
elemen os del ambien e
C...]
o po que en o no a él se concen
-
an, en una especie de diseño cen ípe o, odos los elemen os de
la his o ia».88
En su a ículo cub iendo la ueda de p ensa de p esen ación
de la película, Cha o Ramos
g9
publicaba que ((desde la asomb o
-
sa maque a que hace las eces de able o (ob a de Home o
Méndez) a las imágenes noc u nas del puen e del Alamillo o el
edi icio La edo omadas en helicóp e o, la po encia isual con
que se o ece Se illa (e ec os digi ales incluidos) en Nadie
cono
-
ce a nadie es uno de los ac o es más comen ados po público e
in é p e es)). De es a o ma, podemos a i ma que la p esencia y
a ención en los planos a los iconos más econocibles de la u be
son cons an es. Incluso desde los in e io es (el piso que compa
-
en Simón
y
Sapo) es posible obse a la Ca ed al
y
la Gi alda de
ondo. El con apun o pod ía cons i ui lo El diablo e a muje
(me De il is
a
woman, Joseph Von S e nbe g,
1935),
en la que,
según Ca los Colón, la ciudad sólo es suge ida, «como una p e
-
sencia desdibujada al ondo que se a i ma en su cons i ui se en
ámbi o de deseo más que en su apa ece ».g0
En cualquie caso, es posible pe cibi una e olución en la
ocalización hecha de Se illa, pa alela a la p og esi a manipula
-
ción que sob e la misma ealizan los pe sonajes an agonis as. En
un p incipio, desde la escena p ólogo y en los inicios de secuen
-
cias de una p ime a pa e, el en o no u bano es mos ado en o
-
mas aé eas que si úan, elacionan y uni ican escena ios al iem
-
po que magni ican y ensalzan los monumen os
-
símbolos más
popula es.
F.
CASETTI
y
F.
DI CHIO,
op. ci .
Pág. 175
89
En Dia io de Se illa, 27-1 1-99. Ac ual, página 15.
90
C.
COLON,
op. ci .
Pág.
80

I,a siguien e imagen de la ciudad, independien e a la
ocalización in e na que pod ían hace los pe sonajes, es o eci
-
da en o ma de in oducción a una a en u a g á ica de o dena
-
do . En el mon aje audio isual del juego se mues a a una
apocalíp ica Se illa en uel a en llamas y con edi icios insignes
des uidos. De es a o ma, se pe cibe un p ime dominio, a ni el
icónico, sob e la ciudad po los jugado es de ol.
Es e con ol oma á o ma pos e io men e en la maque a so
-
b e la que Sapo se sien e ealmen e pode oso. En un espacio neu
-
o, iluminado po una luz ceni al, el pe sonaje in e p e ado po
Jo di Mollá se sien e un demiu go capaz de decidi sob e la o
-
lun ad del able olpe sonaje que iene en e a sí (imagen que ya
econoce el espec ado g acias a las an e io es omas aé eas).
El úl imo eslabón de es a g adual obje ización~manipulación
de Se illa oma cue po en el mapa an e el que Simón debe á
halla la cla e que des ele el siguien e mo imien o de Sapo. El
plano, igu ación bidimensional de la ealidad obse ada desde
la To e Banes o, supond ía la ep esen ación de mayo abs ac
-
ción de la ciudad. En es e pun o de la his o ia, p e io al clímax,
ya no se án necesa ias las omas aé eas (a pesa de lo cual le
sigue una que nos lle a a la calle Fe ia): la me ópoli ha dejado
de ene una co po alidad pa a se un icono, un g á ico.
Llegados a es e pun o conside amos p obada la pe enencia
de Se illa a la subca ego ía de los pe sonajes den o de los exis
-
en es an es que a la de ambien e, ya que cuen a con un nomb e,
un elie e y una unción den o de la ama
y
una ocalización
p i ilegiada.
An es de p ocede b e emen e al análisis de la cons ucción
de Se illa como pe sonaje es necesa io incidi en es e úl imo
aspec o: nos hallamos an e una cons ucción de icción de una
ciudad. Aunque con un e e en e eal
y
c~n as able,~' al igual
que cualquie o a igu a del ela o, Se illa
-
pe sonaje no es más
que un pa adigma de asgos u ilizados con una in ención
91 La mayo pa e de los ex e io es se oda on en escena ios na u ales, con
excepciones como la calle Fe ia, ec eada en Ca mona.
comunica i a en un discu so audio~isual.~~ P ueba de ello es el
uso de nomb es no eales pa a e e i se a de e minados escena
-
ios: la Iglesia de la Sal ación, la Iglesia del Cau i o o la Iglesia
de San Pablo.
Ya que el obje o de análisis no posee una en idad an opomo a
puede llega a se con adic o ia la aplicación del esquema me-
odológico p opues o po Case i y que es udia al pe sonaje como
pe sona, como ol y como ac an e.93
No como pe sona, pe o sí desde un ni el enomenológico po
-
demos e alua la cons ucción de Se illa en é minos de pe so
-
naje plano o edondo. La compa ación con el e e en e eal se á
necesa ia, al igual que lo es con los pe sonajes an opomo os,
ya que el en e se con igu a ía como una simulación de la ida.
En endemos po pe sonaje plano aquel simple y unidi-
mensional, cons uido en o no a una sola idea y asociado al es
-
e eo ipo. Consecuen emen e no con ence ía ni se le conside a
-
ía eal. El edondo, po el con a io, se iden i ica ía como aquel
complejo, a iado y mul idimensional, con g an a iedad de as
-
gos, asun o más iel de la ida y con incen e.
Con obje o de e alua la dimensionalidad de la cons &cción
de Se illa
-
pe sonaje, hab emos de elaciona lo con el es e eo i
-
po sociocul u al de la localidad. En es e aspec o, la imagen o e
-
cida en el ilme puede se obje o de deba e. Así, si bien desde la
p oduc o a se ansmi ía la idea de ec eación de «la Se illa mo
-
de na y la c í ica di e ía. Según Ca los Colón, «allí
donde siquie a espe ábamos e una Andalucía is a con una
mi ada independien e o no media izada po in a ian es
olcló icas, nos encon amos con la habi ual colección de pos a
-
les (Ca ed al, Plaza de San F ancisco, Pa io de Bande as, San a
C uz, Maes anza) y de es ampi as
ki sch
de una Semana San a
92
Al
igual que el pe sonaje
-
humano se con unde con la pe sona, el pe sonaje-
escena io lo hace con el espacio de e e encia eal. En
P.
PAVIS: Diccio
-
na io del ea o. Paidós. Ba celona, 1983. Págs. 352
-
362
93
F.
CASETTI y
F.
DI
CHIO, op. ci . Págs. 177-178
94
Decla aciones de An onio Pe ez en el a iculo de Ca los Monago ''In iga
en Semana San a
"
, Dia io de Se illa, 26
-
1 1
-
99. Cul u a, página
4
pu amen e Ci esa)), añadiendo que «un le ísimo ba niz
mode no
y
supues amen e ansg eso disimula lo ópico- olcló ico~~.95
A
Nadie conoce a nadie
pod ían aplica se las mismas ideas
exp esadas po F ancisco Pe ales ace ca de
Cu i o de la C uz
(Alejand o Pé ez de Lugín, 1925):
Los ex e io es
[...]
a ienden a una edi icación pe sis en e
in empo almen e; los elemen os a qui ec ónicos con ibuyen
a cimen a la iconog a ía se illana, in eg ando el espacio u
-
bano en el pa icula uni e so del ilme.96
Del mismo modo, ambién se e ían en la ob a de Ma eo Gil
las obse aciones de Vic o ia Fonseca ace ca de
Los
duendes de
Andalucía
(Ana Ma iscal, 1 964):
Se illa es á cons eñida en un encuad e escenog á ico
adicional. La mode nidad, como el p o agonis a, iene de
ue a.97
La imagen mode na de Se illa únicamen e encuen a un e
-
lejo en aquellos aspec os ajenos a la ciudad, como son los espa
-
cios in e io es, deco ados en un es ilo más ac ual con la p esen
-
cia de o denado es
y
o os elemen os no edosos, como el pós e
de La a C o 9* en la habi ación de Sapo. Los ex e io es mos a-
dos esponden a una iconog a ía adicional a la que se suman
las cons ucciones del ecin o de la Exposición Uni e sal de 1992,
in eg adas ya en la imagen cul u almen e compa ida del en e
u bano, como lo son el Museo Guggenheim en Bilbao o el Es a
-
dio de Mon juic en Ba celona.
El peso de los aspec os más ópicos de la Semana San a, la
"
colección de pos ales
"
y
la e e encia a gene alizaciones del
ca ác e de sus habi an es (Sapo a i ma: «Si los que han dejado
95
C
.
COLÓN,
op. ci .
pág. 13
96
F. PERALES:
"
Cu i o de la C uz
"
, en UTRERA, Ra ael (ed),
Imágenes
cinema og á icas de Se illa.
Padilla Lib os. Se illa, 1997
97
V.
FONSECA:
"
L
OS
duendes de Andalucía
"
, en UTRERA, Ra ael (ed),
Imágenes cinema og á icas de Se illa.
Padilla Lib os. Se illa, 1997
98
Pe sonaje p o agonis a del ídeo juego
Tomb
Raide
de Eidos In e ac i e.
el mensaje son se illanos puedes es a anquilo po que, sea lo
que p e endan, segu o que hacen una chapuza))) hacen de Se illa
un pe sonaje plano, o pemen e con igu ado median e un núme
-
o de ca ac e ís icas limi adas
y
es e eo ipadas. El uni e so e
-
p esen ado se á cohe en e, compac o y ce ado, pese a las omas
aé eas: ningún pe sonaje puede escapa de la ciudad.
En un ni el no ya enomenológico sino o mal examina ía
-
mos al pe sonaje Se illa en cuan o ol, es o es, como elemen o
codi icado; se a ende ía a la clase de ac i udes
y
de acciones ex
-
p esada~.~~ Desde el pun o de is a de la a iculación de los o
-
les, el conjun o u bano juga ía un papel pasi o, es deci , no ge
-
ne ado de acción. Mo ida po la acción de o os su i ía las con
-
secuencias de los ac os de los pe sonajes ac i os, en especial del
an agonis a. La ciudad pe manece ía impo en e an e los a en a
-
dos
y
la ac i idad de aquellos que ope an sob e ella como si de
un able o de juego se a a a.
El sis ema de alo es enca nado po la me ópoli la si ua ían
jun o al pe sonaje p o agonis a: la o ien ación de la ciudad en
el plan eamien o de la his o ia, aun pasi a, es posi i a
y
de ello
se de i a la acción de Simón po e i a nue as ag esiones a la
misma.
Dicha pasi idad pod ía ap ecia se en el análisis ac ancial del
ela o, en el que Se illa se econoce ía den o del esquema de
ue zas emá icas como el ac an e Obje o, es deci , aquello de
-
seado po el Suje o. El Obje o se ía compa ido ambién po el
Oponen e
y
de ahí su gi ía el con lic o con el Suje o. Simón (su
-
je o) ac úa pa a e i a los a aques de Sapo (oponen e) con a Se
-
illa (obje o). La simpleza a gumen a1 de la na ación en é mi
-
nos de o ien ación de la acción peimi e la aplicación sin g andes
di icul ades del modelo de análisis es uc u alis a.
99
F. CASETTI
y
F.
DI CHIO,
op. ci .
Págs. 178
-
182
Conclusiones
Nadie conoce a nadie
con ie e lo que pod ía se el ambien e
en pe sonaje (Se illa) con una ocalización y un elie e mani
-
ies o den o de la ama, sin el cual és a no se ía posible.loO Di
-
cha wicionalidad na a i a de la ciudad de Se illa llega al pun o
de con e i el en o no en un elemen o sin el cual la his o ia no
se
comp ende,
un
pe sonaje de i al impo ancia que pese a su
pasi idad posee una p esencia cons an e ya sea en las con e sa
-
ciones de los ca ac e es como en el p opio desa ollo de la ac
-
ción.
Sin emba go, hemos de cues ionamos la alidez del uso de
es e eo ipos y ópicos como equisi o imp escindible pa a da
en idad indi idualizada
a
un
espacio conc e o y codi icado en la
men e del espec ado . Si bien, como se exp esa en su í ulo, na
-
die pa ece conoce se en la na ación, el único pe sonaje que o
-
dos econocen es la u be se illana, ob ia, e iden e
y
sin e izada
en sus imhgenes más ca ac e ís icas. En es e caso conc e o, el
uso ecu en e de ales imágenes se á esponsable en g an medi-
dia
de la concepción del espacio u bano como pe sonaje.
BLACKER, 1.:
Guia del esc i o de cine
y
ele isión.
Uni e sidad de Na a
-
a. Pamplona,
1993.
BONILLA, Juan:
Nadie conoce a nadie.
Ediciones B. Ba celona,
1996.
C-SCO, Ma ía José: "Cannona acude en masa al es eno de Nadie co
-
noce a nadie
"
, El País, página
49,27-11-1999.
E1
País
-
Aguila ,
1999.
CASETTI, F ancesco y CHIO, Fede ico di:
Cómo analiza un ilm.
Paidós.
Ba celona,
1998.
COLON, Ca los:
Se illa, ciudad de deseo (De Pie e Lozjis a Joseph Von
S e nbe g;).
El ojo andaluz. Se illa,
1993.
'O0
La his o ia se ía muy dis in a si en luga de desa olla se en Se illa lo
hicie a en Cádiz, Almon e o Lo a de Es epa, po ci a di e en es espacios.
COLÓN, Ca los:
"
Cu i o del ol: casposo
h ille
cañí
"
, en
Dia io de Se i
-
lla,
Ac ual, página
13,28-11-1999.
Edi o ial Andaluza de Pe iódicos In
-
dependien es. Se illa,
1999.
CHATMAN, Seymou :
His o ia
y
discu so. La es uc u a na a i a en la
no ela
y
en el cine.
Tau us. Mad id,
1990.
CHION, Michel:
Cómo se esc ibe un guión.
Cá ed a. Mad id,
1988.
FONSECA, Vic o ia:
"
Los duendes de Andalucía
"
, en UTRERA, Ra ael (ed),
Imágenes cinema og á icas de Se illa.
Padilla Lib os. Se illa,
1997.
MONAGO, Ca los:
"
In iga en Semana San a
"
, en Dia io de Se illa, Cul u a,
página
4,26-
1
1
-
1999.
Edi o ial Andaluza de Pe iódicos Independien es.
Se illa,
1999.
PAVIS, Pa iche:
Dicciona io del ea o.
Paidós. Ba celona,
1983.
PERALES, F ancisco:
"
Cu i o de la C uz", en UTRERA, Ra ael (ed),
Imá
-
genes cinema og á ias
de Se illa. Padilla Lib os. Se illa,
1997.
RAMOS, Cha o: "Nadie conoce a nadie
"
, en Dia io de Se illa, Ac ual, página
15,27-
1
1
-
1999.
Edi o ial Andaluza de Pe iódicos Independien es. Se i
-
lla,
1999.
TRUFFAUT, F ancois:
El
cine según Hi chcock.
Alianza Edi o ial.
~ad id,
1998.
UTRERA, Ra ael (ed),
Imágenes cinema og á icas de Se illa.
Padilla Li
-
b os. Se illa,
1997.
ANEXO
1
F
I
C
H
A
TÉCNICO-ARTÍSITCA~O'
Nadie conoce a nadie (1999)
Ti ulo o iginal:
Nadie conoce a nadie.
Di ec o :
Gil, Ma eo.
Compañía p oduc o a:
Maes anza Films (España). SOGECINE (So
-
ciedad Gene al de Cine) (España). DMVB Films (F ancia).
35
mm.
Colabo ación:
Andalucia Film Commission (España).
Pa icipación: Canal Su (España). Canal Plus (España).
P oduc o ejecu i o: Fe ada, Gus a o. Pé ez, An onio
P.
A gumen o: Basado en la no ela homónima de: Juan Bonilla.
Guión: Gil, Ma eo.
Di ec o o .: Salmones, Ja ie .
(
Eas mancolo
-
Scope
)
Música: Amenába , Alejand o.
Mon ado : Ruiz Capillas, Nacho.
lo'
Véase no a
23.
Di ección a ís ica: Po, Ja ie .
Maquillaje: Almena a, Paca.
Peluque ía: Adánez,
Eli.
Ves ua io: Sanchís, Helena.
Sonido: Golds ein
&
S einbe g.
E ec oscespeciales: Romanillos, Raúl. Apa icio, Ósca . Cos a, Pau.
Di ec o de p oducción: Vila, Ana.
Ayudan e de di ección: Deluz, Anne.
In é p e es: No iega, Edua do.
(Simón).
Molla, Jo di.
(Sapo).
Ve beke,
Na alia.
(Ma lá).
Vega,
Paz.
(A iadna).
Abl a ez Oso io, Ped o.
(Pad e And és).
Ri e a, Mau o.
(Rocha).
Cadiñanos, Jose a.
(Di
-
nami e o).
Cabezas, Csíspulo.
(Pi a a).
Seda, José Manuel.
(Capa).
Hende son, Richa d.
(He nández).
Olmedo, Jesús.
(B ujo).
No a
-
io, Joaquín.
(Pad e Sapo).
Deluz, Anne.
(Mad e Sapo).
Gonzál ez,
José.
(Sapo Junio ).
Ma ínez, Pe a.
(Enca gada A chi o de In
-
dias).
Mo ón, Manuel.
(Je e de edacción).
Sánchez, Sil ia.
(Re
-
po e a).
Can e o, José.
(P esiden e).
Rome o, Lucio.
(He mano
mayo ).
Salas, José.
(Sace do e).
Us a oz, Agus ín.
(L.
Vázquez).
Ri elo , Fede ico.
(Paisano).
Roldán, Juan Ca los.
(P esen ado ).
Iglesias, Mon se.
(Voz Documen al).
Alpuen e, Bá ba a.
(yoz P e
-
sen ado a).
Luga es de odaje: Se illa. Ca mona (Se illa). Mad id.