scieee Science in your language
[es] (orig)

Consideraciones acerca de los orígenes de la imaginación y sus consecuencias según Giambattista Vico

Abstract

Este trabajo plantea cómo el paso por los tres estadios epocales que Vico considera en la historia, y el retorno del último al primero (retorno de la Edad de los Hombres a la Edad de los Dioses), depende de la cantidad de imaginación (y del número de individuos que la usen) utilizada para explicar los hechos, y al grado de credibilidad que merezca para la comunidad a la que se dirigen esas explicaciones.

Read accessible full text

Consideraciones acerca de los orígenes de la imaginación y sus consecuencias según Giambattista Vico

Author: Monteagudo Ochoa, Luis Alberto
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2004
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f3b216a2-bb52-4eb0-8fdb-f9c6b0def55d/download
CONSIDERACIONES ACERCA DE LOS ORÍGENES DE LA
IMAGINACIÓN Y SUS CONSECUENCIAS SEGÚN
GIAMBATTISTA VICO
Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
Es e abajo plan ea cómo el paso po los es es adios epocales que Vico conside-
a en la his o ia, y el e o no del úl imo al p ime o ( e o no de la Edad de los
Homb es a la Edad de los Dioses), depende de la can idad de imaginación (y del
núme o de indi iduos que la usen) u ilizada pa a explica los hechos, y al g ado de
c edibilidad que me ezca pa a la comunidad a la que se di igen esas explicaciones.
Palab as cla e: Vico, imaginación, edades, his o iog a ía, I. Be lin, E. G assi.
This wo k s a es ha he passage h ough he h ee epochal phases ha Vico con-
side s, as well as he e u n om he las one o he i s one ( om he Age o Men
o he Age o Gods), depends on he amoun o imagina ion (and he numbe o
indi iduals using i ) employed o explain he ac s, and also on he p edisposi ion
o he communi y o belie e he explana ions ecei ed.
Keywo ds: Vico, imagina ion, ages, his o iog aphy, I. Be lin, E. G assi.
Mi muy es imado lec o , en es e abajo que ue a ealizado con mo i o del segun-
do Cong eso In e nacional de Filoso ía Polí ica, dedicado a Giamba is a Vico y la elación
de su e lexión ilosó ica con el mundo mode no, en la Ciudad de México, yo me p opongo
abo da la cues ión de la Imaginación, lo que además de indaga en su de inición, implica-
á mi a en al p incipio un pun o de ca ác e Epis emológico sob e el cual se cimien a la
a qui ec u a de la His o iog a ía iquiana.
Pa a i a ibando, en nues o magní ico paseo, a cada uno de los pun os aquí p o-
pues os, se comenza á analizando el p ime es adio (ba bá ico), de los es que da el ilóso-
o en o no a la his o ia ideal humana, en el cual su ge un Lenguaje a pa i de una llamada
Lógica Poé ica, la misma que es p opia de los se es humanos en al pe íodo de sal ajismo
e imaginación exace bados.
En onces, lec o , e pido el a o de u a ención en la explicación que aho a mismo
comienza. I
La esis sob e el es adio de la humana his o ia, que Vico ubica en la e apa después
del bíblico dilu io uni e sal (los llamados Homb es Pos dilu ianos), ambién conocido como
163
©Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005)
Se illa (España). ISSN 1130-7498
© Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 163
Es ado Fe ino, ya e a plan eado con an e io idad en el lib o V, e so 932 del De Re um Na u a
de Luc ecio, en el que sin duda el ilóso o napoli ano hab ía de inspi a se, implicando que:
“…po gua da se de las ie as y po pe segui a las muje es, que en aquel
momen o debían se sal ajes y esqui as, dispe sadas pa a halla comida y
agua… po a a esa la g an sel a, que debía se espesísima debido al dilu io,
debie on hace es ue zos ales po los cuales hubie on dila ado unos múscu-
los y pone en ensión o os, llegando a se gigan es, además de a empe a lo
más igo oso de la edad in an il.”1(SN, § 369)
Se nos desc ibe a los gigan es “pos dilu ianos” como unos homb es eno mes y o -
ísimos, odo músculos, odo ca ne… donde una men alidad in an il los poseía, es deci , una
capacidad lingüís ica emendamen e limi ada, acompañada de una exace bada imaginación
(semejan es ambas a las de los in an es) donde los hechos ísicos son odeados del au a an-
ás ica que unda las mi ologías de las naciones.
El “S a o Fe ino”, donde la men e solamen e ecibe alimen o de los hechos sensi-
bles, iene, sin emba go, que hace en e a es os, a esa na u a ag es e, y pa a ello desa o-
lla las he amien as pe inen es median e las cuales en en a al mundo, an hos il siemp e
pa a la especie, an magní ica que cómo impac a ía a los homb es que la dei ica ían y ep e-
sen a ían en muchas o mas, además de la necesidad de adap a se a eso pa a ga an iza ni
más ni menos que su p opia sob e i encia. El p o eso G assi nos dice que no se ía posible,
de no con a con un c i e io, po así llama lo, inna o en el homb e, con el cual la Di ina
P o idencia lo do a pa a que és e sea capaz de de e mina aquello que le es o no le es ú il
en su emp esa2. Es a acul ad, en endida bajo es os é minos, es el llamado Sen ido Común,
capacidad desa ollada con o me las necesidades de la comunidad en la que el indi iduo se
desa olla así lo equie an.
Den o de ales necesidades se encuen a una undamen al, pues con ella puede
es a en juego la supe i encia no an sólo del indi iduo, sino de la comunidad en e a: el
conocimien o del mundo que le odea, y la capacidad pa a explica lo, y pa a es o hay que
desa olla un lenguaje a pesa de con a con “he amien as” lingüís icas limi adas, como las
de los homb es p imi i os, llamados po Vico Bes ioni, cuya men e, como ya dijimos, sola-
men e ecibe in o mación de los hechos sensibles, como el espan oso ueno que hace
e umba la ie a du an e los oscu os momen os de o men a; ¿cómo pode explica algo an
so p enden e, de lo que se igno a oda causa en un inicio?
“El homb e, po la inde inida na u aleza de la men e humana, cuando és a
yace en la igno ancia, se hace egla del uni e so […]. O a p opiedad de la
men e humana es que cuando los homb es no pueden hace se ninguna idea de
las cosas lejanas y no conocidas las conside an según las cosas que les son
conocidas y p esen es”. (SN, §§ 120-122)
El no pode se unda una idea sob e las cosas lejanas y no conocidas es, a deci del
ilóso o napoli ano, po una anomalía del lenguaje, es deci , po la ca encia de concep os
que le pe mi an al suje o ascende a lo que su sola p esencia le deje cap a , que iene del
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005)164
Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 164
no uso de axiomas, a di e encia de lo que sí ocu e en una men alidad de ipo acional
“semejan e”, po ejemplo, a como noso os nos explicamos las cosas. Pe o dada la necesi-
dad de explica el en o no, se unda án las p ime as he amien as comunica i as: los símbo-
los, ca ac e izados en o ma de ideog ama o je oglí icos, que con ienen en sí una inmensa
ca ga signi ica i a, y no po o a cosa, que po la misma limi ación del lenguaje de es os
homb es que apenas, po así deci lo, lo c ea on.
“Los p ime os homb es, como niños del géne o humano siendo incapaces de
o ma los géne os in eligibles de las cosas, u ie on una necesidad na u al de
ingi los Ca ac e es Poé icos, que son géne os o uni e sales an ás icos, pa a
educi a ellos, como a modelos o e a os ideales, a odas las especies pa icu-
la es semejan es a cada uno de sus géne os semejan es.” (SN, § 209)
Así que esos símbolos con inmensa ca ga signi ica i a son los denominados
Ca ac e es Poé icos, que son aquellas c eaciones del lenguaje humano, en es a p imi i a
e apa, pa a explica se las cosas. Vico conside a es e descub imien o de los p ime os pueblos
– egidos po las enseñanzas de los poe as- eólogos, como Home o, en caso de la ci iliza-
ción helénica–, la lla e maes a de es a ciencia (SN, § 34), po que és e se á el eje ec o de
su explicación sob e los pueblos p imi i os de que odos pensa on no median e concep os,
sino con imágenes, a los que denomina Uni e sales Fan ás icos, uni e sales en an o que
odos los pueblos los han enido y end án que encon a se en una e apa semejan e, y an ás-
icos, po el ipo de pensamien o ma a illoso, engend ado de mi os y ábulas que e minan
po con igu a el ca ác e de los pueblos, y c ean un cúmulo de imágenes compa idas con
los que se iden i ican los homb es, éngase el caso de los a que ipos, que odas las cul u as
ienen, simbolizando con ellos los icios y i udes que conside an: es el nacimien o de los
hé oes o los illanos. El que la men e p imi i a ele e a un g ado abuloso odas las cosas se
debe a que su men e se ige po una lógica peculia : La Lógica Poé ica.
La Lógica Poé ica es la capacidad pa a a i ma la iden idad de una cosa pa icula a
pa i de un géne o an ás ico. És a cap a lo que se le apa ece a la expe iencia como algo uni-
a io y con sen ido al iden i ica lo con un Uni e sal Fan ás ico, y, pa a que mejo se comp en-
da, ejempli ico con Hé cules, de la mane a que Vico lo u iliza cuando explica la simbología del
F on ispicio de la Ciencia Nue a, ep esen ado po Leo (el león de Nemea), que es la sel a
an igua de la ie a “a la que Hé cules, que ep esen a el ca ác e de los hé oes polí icos, los
cuales debie on se an e io es a los hé oes de la gue a, p ende uego y hace cul i able” (SN, §
3). Hé cules is o como el símbolo del dominio de la na u a ag es e po la ue za humana y el
inicio del cul i o de la ie a, ya que en es e T abajo él ma a a la ie a, de la que b o a el uego
que incine a la sel a de Nemea, pa a después con su piel cub i se el cue po pa a ascende a
las es ellas, como esa elina cons elación que podemos con empla en la bó eda celes e.
Isaiah Be lin se e ie e a es e ipo de lógica como el “pensa median e imágenes,
p opio del lenguaje de los hé oes, y no ía concep os, pues el pensamien o concep ual pa e
de las simili udes y di e encias que encuen a en las cosas empí icas abs ayendo sus p o-
piedades uni e sales”3.
En e las llamadas Gen es Pos dilu ianas, es e ipo de Epis emología es la que gobie -
na, la que se ía imposible de ca ece del más ue e elemen o que posee y que es undamen al
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005) 165
Conside aciones ace ca de los o ígenes de la imaginación...
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 165
en nues a indagación del p ime o de los es es adios de la Humana His o ia, que es de lo único
que podemos habla en an o que noso os mismos la hemos o jado: la Imaginación.
II
“La imaginación ecoge los e ec os senso iales de los enómenos na u ales
y los combina y eng andece has a el pun o de la exage ación ol iéndolos
imágenes luminosas pa a de epen e deslumb a a la men e con sus des ellos
y e ol e las pasiones humanas en el ueno y ugido de su asomb o.”4
La Imaginación, pues, como la acul ad de con e i signi icados a las pe cepciones
senso ias, es deci , al mundo. Los p imi i os (llámeseles “bes ioni”, homb es pos dilu ia-
nos, gigan es o bá ba os) g acias a la imaginación comenza on a edi ica poco a poco lo que
noso os conocemos como lenguaje, po lo que al es udia el lenguaje se nos in o ma de las
his o ias de las cosas que esas palab as signi ican, empezando po el signi icado o iginal de
las palab as en el p ime o de odos los pe iodos, e ilus ando los cambios his ó icos po sus
modi icaciones en –y como espues a a– las sucesi as ases de la ci ilización.
El lenguaje, bajo la égida de la Imaginación, implica el pob e desa ollo de la azón
–es deci , del lenguaje de ipo concep ual- y se elaciona con el mundo, pa a conoce lo y
explica lo, como ya se dijo, ans o mando en imágenes las especies pa icula es, o sea,
Uni e sales Fan ás icos: Cibeles simboliza la ie a, nu icia de muchos, y al mismo iem-
po la mad e de los gigan es. El uso de la an asía es al que lo que pod ía pa ece nos impo-
sible, como la concen ación de an as y ales cualidades en una deidad emenina, en es e
ipo de pensamien o es posible y, como nos ecue da Be lin, es la ma e ia p ima de la poe-
sía, y lo que él mismo denomina Imposible C eíble.
Vico obse a en la Imaginación la acul ad de deja e (“phaines hai”), siendo a
su ez el ojo del ingenio sin el que el mundo nos se ía oscu o, como el Tá a o, luga donde
su en la condena del c ónida Zeus los i anes. Es e p incipio, en onces, se encuen a ín i-
mamen e inculado con el Ingenio (“Ingenium”), que en De An iquissima I alo um
Sapien ia es de inido como “la acul ad a a és de la cual el homb e c ea simili udes”,
do ando, pues, de sen ido a aquello que la men e humana elaciona, como lo dice el D .
G assi: “cual los eo emas euclidianos que, is os aisladamen e, pa ecen inconexos, pe o si
se les elaciona en e sí, conducen a un disce nimien o de las e dades geomé icas”5.
G acias a la capacidad del ingenio de conec a imagen con de inición ocu e lo que ambién
hace Euclídes al e un pun o y deci de él que es “lo que no iene pa es”6. El es ablece
elaciones y ans e i signi icados a lo que epo an los sen idos (“me aphe ein”) son ac i-
idades de una na u aleza ingeniosa e imagina i a espec i amen e.
Es a ans e encia de signi icado an p opia del lenguaje igu a i o, cons i uye una ope-
ación de la men e his ó icamen e an e io a la li e alidad p osaica del en endimien o e lexi o.
En onces cada palab a, cada símbolo su gido de es a lógica poé ica con iene una g an can idad
de imágenes con las que juega la Imaginación, po que en cada símbolo odo un uni e so se ab e
(aunque en un p incipio es os se es p imi i os no sean concien es de ello), pe o me da pie a pen-
sa que aún una men alidad mode na sí puede, como el p opio Vico, se conscien e de que al
símbolo con iene un signi icado o iginal que nos puede lle a a comp ende el inicio de la capa-
cidad humana en an o que, aun inme sos en un mundo acional, la imaginación no se ha pe di-
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005)166
Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 166
do del odo, an o que podemos se capaces de ep esen a nos en mundos y si uaciones dis in as
a las de nues a ealidad, si no se ía imposible an o lee una an igua epopeya como la Ilíada, o
comp ende el signi icado de un mode no escudo o logo ipo, inclusi e la acul ad de c ea no e-
dades que eme gen de la imaginación que no ha dejado de unda se sueños o u opías (como la
del “p og eso” po ejemplo) que en e ec o, no son las mismas a las de o as gen es en luga es
dis in os, pe o nos dice que, a pesa de nues a acionalidad, el sueño no se ha pe dido.
III
Conside o que ya es momen o, ap eciadísimo lec o , de sume gi nos en la pa e de
una His o iog a ía iquiana como al p incipio del p esen e ensayo hubo de p ome e se y que
a muchos de noso os nos ha á elaciona la, po supues o, con las u u as esis de la he me-
néu ica y del his o icismo alemán, y de una adición cien í ica de ipo a is o élica7que aquí
no abo da emos, cla o es á.
Si Isaiah Be lin la llama Imaginación Recons uc i a8, que se puede de ini como
el conocimien o p oducido cuando se “pene a”, po pa e del in es igado , en la ida espi-
i ual de o as cul u as, den o de una di e sidad de ac i idades y o mas de ida que sólo la
imaginación hace posible.
Es e mismo ilóso o nos dice que pa a Vico la capacidad imagina i a es:
“una mane a de concebi el p oceso del cambio y desa ollo social en elación
con –de hecho con emplándolo como si se exp esa a po medio de– el cam-
bio pa alelo o desa ollo del simbolismo median e el cual los homb es in en-
an exp esa lo; así, pues, las es uc u as simbólicas son ellas mismas juez y
pa e esencial de la ealidad que simbolizan, y se modi ican con ella.”
Es e mé odo de descub imien o que se inicia con la comp ensión de los medios de
exp esión, e in en a descub i la isión de la ealidad, es un “ ipo” de deducción ascenden-
al (en el sen ido kan iano) de la e dad his ó ica. No es como has a en onces se había dicho,
un mé odo de llegada a una ealidad inmu able a a és de las cambian es apa iencias; sino
una ealidad cambian e: la his o ia del homb e, jus i icada en los p opios cambios que han
enido sus o mas de exp esión, ex e io ización del pensamien o (‘logos’ = discu so).
De es a mane a se e ige la Imaginación como el undamen o de un mé odo de
“ap opiación de la an igüedad”, consis en e en la pene ación, po pa e del in es igado , de
un mundo en el que la imagen o el símbolo ep esen aban, en un es adio de e minado, que,
en el caso pe enecien e al “s a o e ino”, g acias a la in e p e ación ilológica iquiana, se
puede comp ende como gi an e en o no a una lógica dis in a a la de un mundo ya domina-
do po los concep os, es o es, el mundo de la acionalidad, el mismo que, a di e encia del
p ime o donde eina el e so, en es e úl imo eina la p osa (he amien a ípica de la exp e-
sión ilosó ica en el es adio pe enecien e al de los homb es).
El mé odo iquiano de ap opiación de la an igüedad, a pa i del descub imien o
del imagina io de una época ía sus símbolos, exige del in es igado asumi una Facul ad
Imagina i a, la que implica que, al oma los obje os de una época de e minada (ya ob as
plás icas, li e a ias, a qui ec ónicas, e c…), en an o c eaciones del homb e, es deci , se es
humanos semejan es a noso os po mucho que pasen las e as, se puede ealiza el es ue zo
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005) 167
Conside aciones ace ca de los o ígenes de la imaginación...
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 167

pa a en ende los “ ec eando” en su men e o mas de ap eciación de la ida, quizá muchas
de ellas ya caducas en el momen o del es udio.
La labo de semejan e es ue zo es cosa no sencilla, como nos dice el D . G assi, en
especial en nues a e apa acional, po que “pensamos median e abs acciones, cuando en
aquel iempo és as es aban incluidas en los sen idos; cues a mucho abajo pene a en la
g an imaginación de los an iguos”, y a su ez p opone que
“…és e es un eje cicio que no debemos busca ue a de nues a men e, sino
como hace la me a ísica, den o de la men e de quien las medi a, as eando las
ases del desa ollo de la p opia men e de quien las medi a, as eando las ases
del desa ollo de la p opia men e indi idual desde la in ancia has a la madu ez”.
Esas ases del desa ollo de la men e Vico las es ablece p ecisamen e g acias a la
me a ísica, y son los es adios de los dioses, de los hé oes y de los homb es.
Así, pues, se p opone el análisis de los an iguos mi os, que e a la o ma en que ellos
se exp esa on y aquella que, po así deci lo “ha llegado has a noso os”, pidiendo a us edes,
mis muy espe ables lec o es, que ecue den po a o aquello que menciona Vico en el e -
ce pa ág a o de la Ciencia Nue a, al explica el segundo de los je oglí icos que expone en
su explicación del F on ispicio (el p ime o ya lo explicamos al p incipio, ya que es el mi o
del león de Nemea) y que dedica a Vi go.
“YVi go, que es desc i a a los as ónomos po los poe as, co onada de espi-
gas, quie e deci que la his o ia g iega comienza con la edad de o o, como cla-
amen e na an sus poe as, en la cual y du an e muchos siglos los años se con-
a on con las mieses del g ano que ue el p ime o o del mundo; a la edad de
o o de los g iegos esponde jus amen e la edad de Sa u no en los la inos, que
de i a de a sa is, semb ados.” (SN, § 3)
An es que nada, Vico no pensaba que los iejos mi os ue an exage aciones delibe-
adas con in ención del dominio, ía la enajenación de las masas o cosas po el es ilo.
Nues o ilóso o c eía en la e acidad del mi o, c eyendo que és a e a la isión, en el
momen o del impe io de la imaginación, de los homb es que los c ea on.
Con el símbolo de Vi go se emp ende un eje cicio in e p e a i o con base en el sig-
ni icado que lo ado naba, po supues o, eple o de an asía, p opio de una Lógica Poé ica,
como lo es el hecho de comp ende que las espigas del igo ep esen an la edad áu ea de
G ecia, donde el o o es el colo mismo del g ano que an o ca ac e iza a es a cul u a.
Pe o al in e p e ación no se hubie a podido o ece sin que el in es igado hubie-
a hecho uso de su p opio Ingenio e Imaginación, y yo añadi ía E udición, debido a que de
no sabe del mundo donde el igo, po ejemplo, se con i ió en el p incipal alimen o de una
ci ilización, se ía imposible en ende lo que hubie a, pa a ellos, podido ep esen a un sím-
bolo que lo menciona a, como, en es e caso, Vi go co onada po espigas.
Es e ipo de mé odo, como emos, es sumamen e di e en e de uno cien í ico en el
más pu o y ma ema izado sen ido ca esiano, con a el cual Vico a eme e, debido a que, en
His o ia, encon a una e dad indubi able y ija, a pa i de la cual se comp endan odas las
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005)168
Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 168
demás pa icula idades, es imposible de halla en el ámbi o humano, que es cambian e, po que
a se es an olubles, como los homb es, simplemen e no se les puede axioma iza . De es o son
ejemplos los símbolos mismos, pues ¿cuán as eces no hemos es ado an e un escudo, po
ejemplo, del cual ya no podemos desci a nada, cuando quizá, an año, odos lo comp endían?
Además, ampoco la Ciencia, en su isión mode na, que exige cosas como el es udio de los
enómenos que se pueden ep oduci , o bien acon ecen en la na u a de mane a an seguida que
se les puede ene a la mano pa a es udia los casi cuando uno quie a. Es ob io que es o no pasa
con la His o ia, ya que ella esponde a o o ipo de si uaciones, a olun ades que se mue en en
un mundo que les exige múl iples cosas, que, sa is echas unas, su gen o as.
Es como la p opues a iquiana se o ece como al e na i a pa a en ende el imagi-
na io de o a época, en an o que noso os –no sin una cul u a capaci ada pa a comp ende
símbolos- ambién enemos imaginación que nos pe mi e do a de signi icado lo que nues-
o Ingenio ue capaz de elaciona .
Es como la Epis emología y la His o iog a ía se inculan g acias a la Imaginación,
es udiando la Simbología de o as épocas del desa ollo del Discu so, que a desde aquel pla-
gado de Fan asía has a aquel donde se hubo a ibado al concep o, y cuyo despliegue a a ie-
sa los es es adios que Vico plan ea: el de Dioses y Hé oes, donde exis e el p edominio de la
imaginación exp esada en Ve so, y el úl imo, que es el de Homb es, donde p edomina la expli-
cación de ipo concep ual exp esada en P osa. De es a mane a Vico c eyó explica lo que la
P o idencia había dispues o a los se es humanos en la His o ia en endida de mane a cíclica.
Todo es o me lle a a deci que el paso po los es es adios y el e o no del úl imo
al p ime o, o sea, del es adio de los Homb es al de los Dioses, como plan ea nues o au o ,
depende de cuán o (y qué an os) u ilicen la Imaginación pa a explica los hechos y qué
an o la comunidad a la que di igen sus explicaciones, les c ea.
Pa a Vico la Imaginación domina el mundo Di ino y el He oico, y ya en el
Humano, donde ambién adica la Filoso ía, y, po ende, la c í ica. Las ins i uciones se an
c i icando, poniendo en duda, plan eando o as que pueden a en a con a lo es ablecido, lo
que me hace deci que se imaginan o as ins i uciones acompañadas de o o ideal de hom-
b e, adecuado a las ci cuns ancias po las que la his o ia ideal e e na aya a a esando.
La Imaginación, como du a c í ica del ‘ancién egime’, que Vico no deja de en en-
de como iolen o, p opio de la iolencia de los homb es, a los que solamen e el miedo
puede con ola y po ello la c eación de espan osas deidades y leyes du ísimas que poco a
poco an sacando al homb e de su es ado o iginal de sal ajismo (“s a o e ino”), y comen-
za a c uza las e apas que la His o ia ma ca. Pe o imagina mundos posibles no deja de se
el ehículo que, si bien lace a a la humanidad, po que oda lucha po los ideales implica
daña iejas concepciones e in e eses c eados, es ambién aquel que la do a de po encial c e-
ado , a di e encia de un pensamien o concep ual, que no es mas que un o denado de lo ya
conocido (y es o bien lo sabía el p opio Kan cuando o mula sus enunciados analí icos). En
cambio, la imaginación, insaciable, no deja de ele a nue os dioses de ceñidas en es a las
es e as es á icas, y hé oes, en las mó iles, es deci , en las es ellas que sueña palpa con sus
manos, oseándolas con el sua e can o de sus e sos: mágica emulsión que nos hace, indu-
dablemen e, más ag adable nues a es ancia en la ida: la imaginación como la dado a de
ida.
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005) 169
Conside aciones ace ca de los o ígenes de la imaginación...
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 169
BIBLIOGRAFÍA
BERLIN, ISAIAH,Vico y He de , aducción cas ellana po Ca men González del Tejo, Cá ed a, Mad id, 2000.
DAMIANI, ALBERTO MARIO, Giamba is a Vico. La ciencia an ica esiana, Almages o, Buenos Ai es, 1996.
GRASSI, ERNESTO, “La P io idad del sen ido común y la imaginación: La impo ancia ilosó ica de Vico hoy en día”,
en la compilación de MICHAEL MONNEY y D.P. VERENE, Vico y el pensamien o con empo áneo, FCE, México, 1999.
VICO, GIOVANNI BATTISTA, P incipios de una Ciencia Nue a sob e la na u aleza común de las naciones, 3ª ed. (de
1744), ad., p ól. y n. de Manuel Fuen es Beno , Aguila , Buenos Ai es, 1964.
NOTAS 1. Las ci as que aquí ano o de la Ciencia Nue a pe enecen a la e ce a edición de 1744, cuya aduc-
ción del i aliano es de Manuel Fuen es Beno , pa a edi o ial Aguila , en su e ce a edición de 1964.
2. E. GRASSI, “La P io idad del Sen ido Común y la Imaginación: La impo ancia ilosó ica de Vico
hoy en día”, a ículo ci ado.
3. I. BERLIN, Vico y He de , ed. ci ada.
4. VICO, O ación con mo i o de la mue e de Angela Cimmino, Ma quesa de la Pe ella. [Ci ado en E.
GRASSi, op. ci ., p. 167. N.E.]
5. E. GRASSI, “La p io idad del…”, ci ., p. 169.
6. EUCLIDES, Elemen os, P ime a de inición del lib o p ime o.
7. Al espec o de la adición a is o élica en la in es igación cien í ica en oposición a la adición gali-
leana , y ace ca de lo que signi ica el mé odo his o iog á ico de las p opues as he menéu icas e his o icis as, des-
acándose, de en e o as cosas, la nega i a de unda el es udio del espí i u en una ma ema izada comp ensión de
la ealidad, a la mane a ca esiana y new oniana de la ísica-ma emá ica, se puede consul a el excelen e lib o de
GEORG HENRIK VON WRIGHT,Explicación y Comp ensión, aducido en edi o ial Alianza, Mad id, 1987.
8. I. BERLIN, Vico y He de , ci ., pp. 25-26.***
Cuade nos sob e Vico 17-18 (2004-2005)170
Luis Albe o Mon eagudo Ochoa
cs maque a 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 170