scieee Science in your language
[es] (orig)

El uso de la cerámica en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929

Read accessible full text

El uso de la cerámica en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929

Author: Librero Pajuelo, Antonio
Publisher: Instituto Juan de Herrera, CEHOPU, Universidad de Sevilla
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/deb47d49-fd6a-406b-9e7d-844e6a6548e7/download
El uso de la ce ámica en la Exposición Ibe oame icana de
Se illa de 1929
La celeb ación de la Exposición Ibe oame icana de
Se illa en 1929 coincidió con el inal de una e apa
cons uc i a en la ciudad sin p eceden es. An ece-
dida po una a ea de años de abajo en la eno a-
ción del case ío u bano, del azado de nue as ías,
de la c eación y ampliación de ja dines, e c, u o
como colo ón la cons ucción de nume osos pabe-
llones exposi i os, cons ucciones deco a i as y
mobilia io u bano, muchos de ellos de ca ác e e í-
me o, pe o o os an os de ac u a pe manen e, al-
gunos de los cuales se han conse ado has a la ac-
ualidad.
Las edi icaciones que jalona on el ecin o exposi-
cional u ie on, mayo i a iamen e, un ca ác e na-
cionalis a en los pabellones ex anje os, y egionalis-
a en los ealizados po el Comi é Ejecu i o del
Ce amen. El egionalismo a qui ec ónico, que llega
en la Exposición a su «can o de cisne», u ilizó el e-
es imien o ce ámica como pa e esencial de su de-
co ación, especialmen e en las ob as diseñadas po
Aníbal González, c eado del aspec o es ilís ica que
end ía la Exposición.
El ma e ial ce ámica aplicado a la a qui ec u a, no
sólo como elemen o de cons ucción, es deci , en o -
ma de lad illo, sino ambién en su aspec o pu amen e
deco a i o, iene en nues a ciudad un o igen milena-
io. La p eocupación po la o namen ación en la a -
qui ec u a ue una cons an e en es e pe íodo, y el uso
de la ce ámica aplicada a la misma ocupó la a ención
de los a qui ec os y deco ado es en odo
momen o.
An onio Lib e o Pajuela
En el A chi o de la Exposición Ibe oame icana,
conse ado en la Heme o eca Municipal de Se illa,
hemos localizado odos aquellos documen os ela i-
os a las ob as de cons ucción y deco ación ce ámi-
ca lle adas a cabo en los dis in os pabellones y ele-
men os deco a i os: P oyec os, Memo ias, Pliegos de
Condiciones, Mediciones, P ecios, e c., habiendo
sido los documen os de es e a chi o los empleados
en la elabo ación de es e abajo. Con odo ello, po-
demos hacemos una idea de los ma e iales u ilizados
como mo e o pa a la colocación de los e es imien-
os ce ámicas, los p ecios que és os alcanzaban se-
gún los dis in os p o eedo es a los que e an enca ga-
dos, las dimensiones que las piezas enían según el
luga al que iban des inadas, los sis emas de abajo
de las cuad illas, e c.
Las posibilidades que el es udio de es e A chi o
o ece a la His o ia de la Cons ucción son amplísi-
mas, y las conclusiones que de ello puedan de i a -
se son un complemen o muy necesa io pa a la His-
o ia de la Ce ámica en Se illa en un pe íodo en
que las indus ias de es e sec o alcanza on un desa-
ollo écnico y a ís ico muy no ables. En es e b e-
e abajo no p e endemos aba ca odos es os as-
pec os, sino simplemen e esboza un pano ama
amplio y deja ma cadas las líneas de es udio que
o os, no desde el campo de la his o ia del a e
como es nues o caso, sino desde el de las discipli-
nas elacionadas con la cons ucción, deben necesa-
iamen e amplia .
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
586
CONTEXTO HISTÓRICO
En e] p ime e cio de] siglo XX se p oducen una se-
ie de hechos que con igu an e] ca ác e con que apa-
ece ]a ciudad du an e es e pe íodo. A]gunos de es os
ac o es son p opios de ]a si uación i ida a ni el na-
ciona] e in e nacional, pe o o os quedan cons eñi-
dos a] ni el loca]; odos ellos son de e minan es pa a
en ende el de eni de los acon ecimien os que de-
sembocan en ]a celeb ación de la Exposición en
1929, como si de una huida hacia adelan e se a a a
en e a] plan eamien o de nume osos y di íciles p o-
b]emas en ]a ciudad, en algunos casos insolubles has-
a muchos años después de habe se celeb ado e] Ce -
amen:
La pé dida de las colonias. La pé dida de las co]o-
nias, plasmada en e] T a ado de Pa ís (10 de diciem-
b e de 1898), no ue más que e] ina] de un pe íodo
decaden e de nues a his o ia con empo ánea, y e]
inicio de una se ie de nue os plan eamien os en o-
dos los ámbi os de ]a ida nacional (Regene acionis-
mo).
Las consecuencias de la 1 Gue a Mundial en Es-
paña. La neu alidad de nues o país en el con lic o
eu opeo nos colocó en una si uación económica a-
o ab]e que, no obs an e, no si ió pa a c ea un eji-
do indus ia] desa ollado y au ónomo, ni mucho me-
nos pa a equilib a los p o undos desajus es sociales.
El p oblema ag a io. La si uación de] campo es-
pañol, especialmen e el andaluz y el ex emeño, es-
casamen e desa ollado y poco p o egido po el Go-
bie no, se hizo insos enible, dando luga a una
emig ación masi a hacia las capi ales de p o incias
más impo an es, y con i iéndose en el ge men de
los mo imien os ob e os más ac i os, como el ana -
quismo, que pos e io men e se desplaza ían hacia los
núcleos u banos.
El p oblema de la i ienda. En e] caso se illano,
és e e a especialmen e acucian e. La ue e emig a-
ción desde el campo dio luga a la apa ición de oda
una se ie de asen amien o s chabolis as (en con apo-
sición a] su gimien o en es os momen os de nue as
u banizaciones de éli e en la ciudad), a lo que se unió
]a ausencia absolu a de in aes uc u as u bano-sani-
a ias, ales como e] alcan a illado, el abas ecimien o
de aguas y la pa imen ación del ia io.
A. Lib e o
LA ARQUITECTURA DEL LADRILLO Y EL
REGIONALISMO
La a qui ec u a del lad illo en el siglo XIX y XX ie-
ne su o igen en la expe imen ación que el mo imien-
o oman icis a impuso en odos sus ámbi os, siemp e
con una in ención up u is a en e a la adición clá-
sica. En es e aspec o, e] his o icismo ino a suma se
pa a da a ]a nue a a qui ec u a un ca ác e nacional
que demandaban los nue os iempos, u o del mo-
men o his ó ico i ido. Se ía po an o el lad illo,
como ma e ial en sí y como elemen o cuya u iliza-
ción de e mina ía un ipo de a qui ec u a eminen e-
men e nacional, el de inido de las líneas a qui ec ó-
nicas a segui .
A pa i de es e momen o, ]a a ención de las nue-
as gene aciones de a qui ec os e cae ía sob e los
monumen os que el pasado había dejado en nues o
e i o io, buscando inspi ación en ellos y dando lu-
ga a lo que se denominó como «neomudéja » y «a]-
hamb ismo». Po an o, el mudéja es pa a los a qui-
ec os de la época no más que una línea a segui ,
pe o en ningún caso se con ie e en un código ue e-
men e ce ado y de obliga o io cumplimien o como
ocu ía con la a qui ec u a clasicis a.
El neomudéja ue el es ilo que si ió de puen e
en e e] eclec icismo decimonónico y e] egiona]is-
mo. Es e úl imo se con ie e p on o en e] es ilo dese-
ado po los polí icos, po los es udiosos de las adi-
ciones a ís icas, po los comp ado es... y sob e odo
po la nacien e y cada ez más po en e indus ia ce á-
mica. Es a indus ia se desa olló p o undamen e
como sec o subsidia io de ]a cons ucción con mo i-
o de ]a demanda que la concen ación u bana se i-
llana p oduce. Sin emba go, e] egionalismo cen ali-
zó las amplias mani es aciones que comp endía e]
neomudéja , u ilizando pa a ello ]a sín esis de] mudé-
ja con ]0 enacen is a de la mano de José Ges oso.I
La p eocupación po ]a o namen ación en ]a a qui-
ec u a ue una cons an e en es e pe íodo, y el uso de
la ce ámica aplicada a ]a misma ocupó ]a a ención de
los a qui ec os y deco ado es en odo momen o. En
e] 1II Salón Naciona] de A qui ec u a, celeb ado en
Se illa en ]917, en el ecién es enado Palacio de
A e An iguo de la Plaza de Amé ica (Pabellón Mu-
déja ), se o eció una impo an e mues a de] a e in-
dus ia] se illano que acompañaba a ]a a qui ec u a,
ema en e] que se p eocupa on especialmen e los
cong esis as asis en es.
La ce ámica en la Exposición Ibe oame icana de Se illa de 1929 587
EL DESARROLLO DE LAS INDUSTRIAS CERÁMICAS
La si uación de la indus ia ce ámica en el pe íodo
comp endido en e 1844 y 1888 sigue una e olución
simila a la del es o de p oduc os indus iales, man-
eniendo, po un lado, el aspec o o mal inspi ado en
es ilos his ó icos p eceden es, y po o o, in odu-
ciendo aquellas modi icaciones impues as po la
moda. Se puede deci que, a ni el nacional, ue és a
una época de g an c ecimien o p oduc i o, an o en
la can idad como en la calidad de los obje os ab ica-
dos.
En la p oducción azuleje a, los p ocedimien os
écnicos en la ab icación de los llamados azulejos de
a is a, suponen un impo an e p eceden e indus ial,
ya que dicho p ocedimien o se p es aba a una es an-
da ización ce cana a los sis emas de ab icación en
se ie. E a, pues, no mal que los p ime os diseños sa-
lidos de las nue as áb icas in en asen imi a a los e-
alizados manualmen e.
La p oducción ce ámica se illana se di e si ica en
el siglo XX alcanzando odo ipo de o namen aciones
en ba o id iado, ecupe ando así una adición pe -
dida desde la p ime a mi ad del siglo XVIII, cuando
es e ipo de deco aciones alcanza su máxima di usión,
sob e odo en las ob as de Leona do de Figue oa. Es a
di e si icación exigía, po an o, la con igu ación de
g andes alle es pe ec amen e o ganizados.
En el pe íodo de máximo apogeo de las indus ias
iane as, es deci , el co espondien e a los años en
que se es u ie on cons uyendo la mayo ía de los pa-
bellones pa a la Exposición Ibe oame icana (1914-
1929), las plan illas de las p incipales áb icas u ie-
on que aumen a pa a a ende la c ecien e demanda
de p oduc os ce ámicas. La composición de uno de
es os alle es, conc e amen e el de Ramos Rejano,
e a la siguien e: un alle de pin o as, con una maes-
a al en e y 15 ope a ias enca gadas de ealiza las
piezas a cue da seca, 40 especialis as en el elleno de
azulejos de elie e y mosaicos, y 14 muje es más es-
pecializadas en el elleno de azulejos de e lejo de
o o; y cua o alle es de pin o es, di igidos po Ma-
nuel Vigil-Escale a, En ique O ce, Manuel Baena
Gu ié ez y Manuel Gómez Pe ea espec i amen e.
Todos es os alle es de pin u a con aban con o iciales
de di e sos g ados y nume osos ap endices.
Nos encon amos, pues, conque pa a la Exposición
abajan una se ie de indus ias ce ámicas iane as
(la pa icipación de áb icas de p ocedencia o ánea
ue p ác icamen e nula) que ienen su o igen a inales
del siglo XIX en su mayo ía, con un ca ác e p edo-
minan emen e amilia y suje as, po an o, a una
p o unda endogamia. Dichas emp esas cambian
cons an emen e de azón social en unción del alle-
cimien o de los cabezas de amilia, de pequeñas u-
siones o asociaciones emp esa iales, e c, lo que hace
a eces complejo segui la ayec o ia de los alle es.
Las emp esas que abaja on pa a la Exposición, bien
si iendo ma e iales de cons ucción y elemen os ce-
ámicos no p opiamen e deco a i os, bien apo ando
piezas con ca ác e o namen al, ue on: Es udio Ce-
ámica Manuel So o Fe nández, Fáb ica de Ce ámi-
ca Viuda de José Mensaque y Ve a, Mensaque, Ro-
d íguez y Compañía, Los Remedios, Nues a Seño a
del Rocío, Fáb ica de Azulejos Viuda e Hijos de Ma-
nuel Ramos Rejano, Nues a Seño a de la O, Nues a
Seño a San a Ana, San José, La Bé ica, José Gonzá-
lez (suceso de He manos González), Nues a Seño a
del Ca men, La Ce ámica Se illana, Fáb ica de e-
jas, mace as, cán a os y caños de odas clases de
F ancisco López Ruiz, Jacin o Cani ell, Gab iel Ro-
jas Sousa y Nues a Seño a de las Me cedes.
Los TRABAJOS PARA LAS OBRAS DE LA EXPOSICIÓN
La ex ensión o al del ecin o de la Exposición, con
las ins alaciones del Pa que de Ma ía Luisa y los Ja -
dines de las Delicias, comp endían unas 200 hec á e-
as, a las que se podía accede po 8 pue as. En o al,
el cos e de odas las ins alaciones que albe gó es e
ecin o alcanzó los 92 millones de pese as. A pesa
de ello, las ob as de la Exposición se ealiza on sin
un p oyec o de u u a econ e sión u bana, lo que
unido a la ausencia de una polí ica i me, capaz de
impulsa 10 necesa io pa a lle a a cabo una a ea de
es e ipo, lle ó a la ine i able desapa ición de la ma-
yo pa e de la labo ealizada du an e an os años de
abajo. A es a si uación se unie on o os dos ac o es
nega i os: la c isis polí ica, con el decli e moná qui-
co y la agi ación epublicana; y el impac o social de
la dep esión económica de los años ein a, ag a ado
po el inmo ilismo de las es uc u as p oduc i as lo-
cales.
A pesa de ello, se ha conse ado un pequeño g u-
po de edi icaciones, glo ie as, uen es, e c, en los que
la p esencia de la ce ámica id iada iane a iene un
papel des acado, po no deci p imo dial. De ellos
588
a a emos en sus aspec os cons uc i os, especial-
men e en lo e e en e a la aplicación de] e es imien-
o ce ámico.
Pe iodización de las ob as
Ha emos un b e e epaso de los di e sos pe íodos en
los que se desa olla on las a eas cons uc i as, aun-
que ni mucho menos en a emos a analiza las causas
ul e io es de los con inuos e asos, pa a lo que eco-
mendamos ob as mucho más conc e as a] espec o
(Villa , 1979; T illo, 1980; Cabeza, 1982; G aciani,
1993; Rod íguez, 1994).
En e 1914 y 1920 el i mo de las ob as es len o; el
mismo Aníbal González explicaba el hecho de que
hubie an quedado desie os algunos concu sos de
ob as en 1920 po las «con inuas e inexplicables
huelgas de albañiles, la ca es ía y el alza cons an e de
los p ecios de los ma e iales de cons ucción y la in-
segu idad pa a pode de e mina con la posible ap o-
ximación el esul ado de una ob a p oyec ada y pues-
a en ma cha». La 1 Gue a Mundial supuso ambién
un eno en la ma cha de la labo cons uc i a; pasa-
ban los años y la inaugu ación del Ce amen se se-
guía iendo bas an e lejos. No obs an e, y a pesa de
la di ícil si uación económica (los p ecios ag ícolas,
po ejemplo, se inc emen a on en un 25%), el Comi-
é Ejecu i o nunca Uegó a pa aliza su labo o gani-
zado a.
La llegada a la Comisa ía Regia de Fe nando Ba-
ón, en 1922, agilizó los plazos de ejecución de las
ob as. Su labo consis ió p incipalmen e en «demo-
c a iza » ]a Comisión Pe manen e, ap obando u -
gen emen e los emas económicos y desligando las
pa celas adminis a i as de las ejecu i as. Pe o el
empujón de ini i o de las ob as se debe ía a la labo
del nue o Comisa io Regio, José C uz Conde, nom-
b ado a ins ancias del gobie no cen al en diciemb e
de 1925. Jun o a su nomb amien o, el gobie no p o-
mulga además un pa de leyes, en una de las cuales
se p e é la c eación de un Rahine e écnico: «Se c ea
un gabine e écnico dependien e de la Comisión Pe -
manen e y se enca ga la o mación de un p oyec o
de allado y comple o de la Exposición, así como una
eglamen ación a que debe á ajus a se el unciona-
mien o in eg al de] Comi é, de la Comisión Pe ma-
nen e y de las O ganizaciones y o icinas que depen-
den de la misma».
A. Lib e o
En 1926, as el alejamien o de Aníbal Gonzá]ez
del Comi é de la Exposición po azones que aquí no
podemos pa amos a explica , pe o en e las que ocu-
pa un luga des acado ]a llegada del nue o Comisa io,
se enca gan de la di ección de las ob as el a qui ec o
Vicen e T a e y el ingenie o Edua do Ca ajaL Sin
duda, la llegada de C uz Conde p odujo un cambio
en la ac i ud de la di ección del Ce amen. Tomando
el con ol casi di ec o del Comi é, és e se impuso la
necesidad de educi gas os y a anza a ma chas o -
zadas, lo que p o ocó que en el plazo de es años,
después de más de diez de abajo, se inaugu a a de-
ini i amen e ]a Exposición. Es a úl ima e apa, la que
a de ]927 a 1929, es ]a que con empla el mayo es-
ue zo en los abajos de deco ación.
O ganización y sis emas de abajo
El p oceso de adjudicación de las ob as seguía un es-
quema común en cada caso: el A qui ec o Di ec o
elabo aba el p oyec o, que e a en egado al Ingenie o
Di ec o de la Di ección de Ob as y P oyec os del
Comi é. Es e, as su ap obación, lo some ía a la con-
side ación de la Di ección de Hacienda, la cual anali-
zaba la iabilidad económica del p oyec o. Si exis ía
posibilidad de Ue ado a cabo, inalmen e el p oyec o
pasaba a la Comisión Pe manen e, al en e de la cual
es aba el Comisa io Regio, quien daba su ap oba-
ción. Una ez ap obado, el p oyec o quedaba en ma-
nos del Ingenie o Di ec o quien, de o ma pe sonal,
o delegando en el A qui ec o Di ec o , se di igía a e-
a]iza el con a o median e concu so o po asignación
di ec a.
Los con a os de las ob as se epa ie on en e a-
ias emp esas de las que acudie on a las adjudicacio-
nes, en e las que se encon aban Ag oman, SL., Fe -
nández-Palacios, Julián Mendizahal. los He manos
Anduiza, Vías y RieRos, S.A., Emp esa Gene al de
Cons ucciones, Alhe o Le en eld, Manuel Cas ella-
nos, Sociedad Anónima de Cons ucciones F ancisco
Jiménez, e c. Pe o és as a su ez e mina on ecu-
iendo a pequeños con a is as, quienes en nume o-
sas ocasiones hicie on uso del sis ema de des ajos,
enca gados a un des ajis a, el cual, con su cuad illa,
se enca gaba de la ealización de odos los aspec os
cons uc i os y deco a i os co espondien es a su
des ajo. Po ejemplo, en la Plaza de España abaja-
on los siguien es des ajis as: An onio Mellado (des-
La ce ámica en la Exposición Ibe oame icana de Se illa de 1929 589
ajo n° 1), An onio Pé ez (des ajo n"2), José Valois
(des ajo n° 3) y José He nández (des ajos n° 4 y 9,
co espondien es a los puen es de A agÓn y Na a-
a). Los con a is as debían deposi a una ianza del
lO'};, de] o al de ]a ob a que con a aban, ianza que
les e a de uel a cuando se daba el is o bueno a ]a
misma.
Todo es e p oceso de adjudicación y con a aciÓn
de ob as dio luga a oda una se ie de documen os
adminis a i os: P oyec o, Memo ia, Es udio, Medi-
ciones, P esupues o, Pliego de Condiciones, Rec i i-
cación de p esupues o, Planos, C oquis, Relación de
p ecios, Relación de es ado de ob as, Con a o, Ce i-
icación, Relación de jo nales, RelaciÓn de pagos,
Fac u as, Lib amien os, Acuses de ecibo, Resgua -
dos de Teso e ía. e c.
Los P oyec os se podían en ende como los bási-
cos de hoy día, con algunas modi icaciones. La
base lega] del ac ual Pliego de condiciones se es i-
pulaba en ]a Memo ia, a la que se le o o gaba ca ác-
e con ac ual. Félix Ramí ez Do es e, Vocal dele-
gado de Ob as, e a el enca gado de la edacción de
los pliegos de condiciones écnicas y adminis a i-
as, de acue do con el A qui ec o Di ec o de las
ob as.
Cab ía comen a aho a la labo lle ada a cabo po
el Apa ejado quien, a] in y a] cabo, e a el que es a-
ba en elación di ec a con ]a ob a. En es e sen ido, la
nue a es uc u a de abajo apa ecida con ]a c eación
del Gabine e Técnico en 1926, end ía a deja bas-
an e cla as las unciones de los Apa ejado es: el
Apa ejado de di ecciÓn e a un p o esional con abso-
lu a independencia écnica y labo al del A qui ec o
en ob as de pa icula es, y del o ganismo con a an e
en ob as o iciales, ya que ]a p opiedad no enía nin-
guna elaciÓn con el Apa ejado , po se és e un ayu-
dan e pa icula del écnico supe io . Sin emba go, la
ac uación p o esional de los Apa ejado es en la Ex-
posición ue muy simila a la que ealizan en la ac-
ualidad.
De o ma gene al, las labo es que ealiza on en
las ob as de la Exposición ue on las siguien es: e-
plan eo, mo imien os de ie as, cimen aciones, a]-
can a illado, es uc u as, cubie as, albañile ía, ins a-
laciones, e es imien os, ca pin e ía y pin u as.
Además, el Apa ejado de] Comi é enía o as un-
ciones, muy semejan es a las de un Apa ejado mu-
nicipal ac ual, ales como: ealiza in o mes de los
edi icios p omo idos po los dis in os o ganismos,
naciones, emp esas come ciales, e c; concede aline-
aciones y asan es; inspecciona ob as según la e-
glamen aciÓn ap obada po e] Comi é; ealiza ob as
de in aes uc u a; y coo dina y ealiza es udios
económicos. En cambio. nunca ealizaba con oles
de calidad al como hoy los en endemos, ni e isio-
nes de p ecios, aunque sí con eccionaba las elacio-
nes alo adas cada mes y que después el A qui ec o
ce i icaba.
El desa ollo del abajo y sus p oblemas
La colocaciÓn del e es imien o ce ámico en el edi icio
e a la úl ima e apa de su p oceso cons uc i o. De he-
cho, en nume osas ocasiones se han localizado pe icio-
nes po pa e del a qui ec o de las ob as con la in en-
ción de que se em1inasen de ealiza las ins alaciones
del edi icio an es de que uesen colocados los zÓcalos y
sole ías y e i a así su pos e io le an amien o.
La ce ámica, an o exen a como aplicada a los pa-
amen os, se ex iende po oda la supe icie del edi i-
cio: ema es, pilas as, isos, enju as, al eiza es, ban-
cos, lib e ías, pa imen os, zÓcalos, escul u as,
meda]]ones en al o elie e, bus os, balaus adas, e c.
El ejemplo más emblemá ico es, sin duda, la Plaza de
España, a la que pond emos de pa adigma en nume-
osas ocasiones de ]0 que se ha dado en ]]ama «a -
qui ec u a ce ámica».
Fue on a ios los p oblemas que pusie on eno al
desa o]]o no mal de las ob as de cons ucciÓn:
La descon ianza de las g andes emp esas cons-
uc o as hacia las oh as del Comi é Ejecu i o. Así,
en ab il de 1926 se ap ueba el p oyec o de pa imen-
aciÓn in e io de la Plaza de España. Se concede a la
Emp esa Gene al de Cons ucciones, única cons uc-
o a que se p esen ó al concu so, lo que indica e] g a-
do de descon ianza.
Los con inuos aumen os de los p esupues os. Po
ejemplo, con echa 6 de mayo de 1927 (DEJA 48/3),2
se p esen a un es ado de ob as en el Edi icio Cen al
de ]a Plaza de España. En el mismo, se exp esa que
el p esupues o ec i icado es de 2.468.133,94 pese as
sob e un p esupues o p imi i o de 1.960.599,19 pe-
se as, dando una di e encia en pese as de 507.534,75
sob e el p esupues o o iginal. La ec i icación de los
p esupues os p imi i os e a necesa ia pa a da cabida
a cie as ob as que quedaban ue a de és os, y que

590
debían se con empladas en los p esupues os pa a po-
de ce i ica se y paga se a los con a is as.
La len i ud con que se mue en los eng anajes del
Comi é. A p incipios de ene o de ]928, la len i ud
con que a anzan las ob as enca gadas a la Emp esa
Gene al de Cons ucciones lle a al Ingenie o Di ec-
o a p opone al Comi é ]a escisión de su con a o,
decisión que inalmen e se acep a á. A cambio, p o-
pone que a pa i de es e momen o se con a en las
ob as po adminis ación a a és de des ajos pa cia-
les (DEIA 42/2). Con echa 20 de ene o de ]928
(DEIA 51/]), el Ingenie o Di ec o p esen a el p esu-
pues o de alica ado en la caja de escale a de la Pue a
de Na a a en la Plaza de España al Vaca] Delegado
de Ob as, y en es a misma echa, la Comisión Pe ma-
nen e da el is o bueno pa a que se enca gue de la
ob a la Emp esa Gene al de Cons ucciones, a la que
como e e imos, poco an es se había escindido el
con a o.
El escaso con ol de las ob as po pa e del Comi-
é Ejecu i o. En un o icio emi ido po Aníbal Gon-
zález al Comisa io Regio con echa 22 de sep iemb e
de 1926, se pone de mani ies o has a qué pun o el
con ol adminis a i o sob e los enca gos y los pagos
e a bas an e <<laxo». En es e caso conc e o, se e ie e
al «P oyec o nQ23» de la Plaza de España, e e ido a
«ob as de alla, pa imen ación, bancos de las p o in-
cias y o as de o namen ación y complemen a ias»,
del que se dice que «mo i a ecuen emen e con u-
sión en las ac u as y cuen as que se inden con ca go
a es a ob a, po no es a bien de inidos los concep os
ni de aJ adas cada una de las dis in as ob as a que el
p oyec o en conjun o se e ie e» (DEIA 43/1).
Es cie o que du an e la época de Aníbal González
los con oles adminis a i os sob e las ob as ealiza-
das ue on bas an e de icien es. El a qui ec o que se
enca gó de las ob as de la Plaza de España as la di-
misión de és e en 1926, an es de que uese nomb ado
A qui ec o Di ec o Vicen e T a e , ue Ped o Sán-
chez Núñez. Su labo consis ió en con i ma los en-
ca gos que e balmen e había eaJizado Aníbal Gon-
zález con nume osas casas ce ámicas pa a inclui los
así de ini i amen e en los p esupues os.
Fue on nume osas las ocasiones en que las casas
ce ámicas p esen a on ac u as po ma e iales cuyo
impo e no apa ecía en los p esupues os. Así ocu ió,
po ejemplo, con una ac u a p esen ada po Mensa-
que, Rod íguez y Cía. cuyo alo no igu aba en e
A. Lib e o
los enca gos admi idos po el Comi é Ejecu i o
(DEIA 43/2). Pa a e i a es e ipo de p oblemas, en
un documen o echado el 28 de ma zo de 1927, el
Comi é pide al A qui ec o que no acep e ni cu se nin-
guna ac u a cuyo ma e ial no igu e en los enca gos
ap obados po el mismo (DEIA 57/2).
El des ajis a solía enca ga el ma e ial ce ámica a
la áb ica de o ma di ec a. Pe o en nume osas oca-
siones, especialmen e en el pe íodo comp endido en-
e 1924-1926, la Di ección de Ob as del Comi é se
enca gó de comp a di ec amen e los elemen os ce á-
micas pa a suminis a los a los con a is as, e i ando
así los p oblemas que sob e los p ecios de dichos ele-
men os se enían p oduciendo, al como expone AnÍ-
bal González en la Memo ia del P oyec o del Edi i-
cio Cen al de la Plaza de España, p esen ado el 28
de eb e o de 1924 (DEIA 48/1).
No obs an e, es o no supuso que no llegasen a exis-
i p oblemas en e el Comi é y las casas ce ámicas
sob e el p ecio de los ma e iales que se se ían. Muy
signi ica i o a es e espec o es el caso p o agonizado
po la áb ica de Vda. de 1. To a Villalba. Es a úl ima
p esen a una ac u a po azulejos pin ados a colo que
p e ende cob a a 90 p s/m_, en ez de a 80 p s/m-
como se consignaba en el p esupues o, a gumen ando
mejo as en la con ección y deco ado. Pe o el a qui-
ec o, Ped o Sánchez, se pe ca a de que la can idad
suminis ada es meno a la apa ecida en el p esupues-
o, po lo que pone el hecho en conocimien o de la
Di ección de Ob as. An e el plan eamien o del asun o
al Vocal Delegado de Ob as (Ramí ez Do es e) po
pa e del Ingenie o Di ec o (Edua do Ca ajal), el
p ime o de ellos dispone que, pa a e i a p oblemas
con la Emp esa Gene al de Cons ucciones, que acep-
ó el p ecio de 80 p s/m- de azulejos consignado en el
p esupues o, se pague a la áb ica de Vda. de J. To a
Villalba el p ecio de 90 p s/m_, y sean colocados po
Adminis ación. A pesa de ello, Edua do Ca ajal
opina que hay que ma ca se una nOlma ija pa a e-
sol e es os p oblemas (DEIA 51/1).
En es e sen ido, el 20 de no iemb e de 1926, la
Comisión Pe manen e celeb a una sesión en la que se
plan ean los p oblemas que suponen las ac u as p e-
sen adas po las casas suminis ado as cuyas ob as
no igu an en ningún p esupues o, po habe las en-
ca gado di ec amen e el an e io a qui ec o, Aníbal
González. Respec o a las ac u as mencionadas, el
Comisa io Regio conside a que deben acep a se, p i-
me o, «po p es igio del a qui ec o que las enca gó»,
La ce ámica en la Exposición Ibe oame icana de Se illa de 1929 591
y segundo, «po los in o mes a o ables del ac ual
A qui ec o Di ec o de Ob as y Vocal Delegado».
Pe o se de e minó que, a pa i de ese mismo ins an e
y en el plazo de un mes, se no malizase la si uación
con los di e sos indus iales, y cumplido dicho pla-
zo, no se pagase ninguna ac u a más de la que el
Comi é no u iese conocimien o o icial.
Tipologías ce ámicas
Se ía demasiado p olijo hace aquí una desc ipción
de allada de odos y cada uno de los elemen os,
exen os o aplicados, que o man pa e de la deco a-
ción ce ámica de los edi icios de la Exposición Ibe-
oame icana. Su uso se ex endió no sólo a és os, sino
ambién a bancos, uen es (deco a i as y pa a bebe ),
glo ie as, es anques, pabeJlones sani a ios (W.C.),
e c, y a o as cons ucciones que, como el A co de la
Exposición, no llega on a cons ui se, pe o en el que
la ce ámica a ís ica cub ía una g an pa e de su su-
pe icie.
Po an o, abo da emos únicamen e las especi i-
caciones écnicas eque idas a los elemen os ce ámi-
cas que se u iliza ían en las cons ucciones del Ce a-
men, no sin menciona an es que muchas de las
indus ias ce ámicas que su ían de ma e ial a ís ico
al Comi é, ambién lo hacían de elemen os de cons-
ucción, ales como lad illos de a ios ipos (maci-
zos, huecos, adiales, pe o ados, en e igue as, a-
chada, sole ías, go e as), ejas (planas y cilínd icas),
ube ías, lose as de cemen o, yeso, es uco, e c.
Pliegos de condiciones
A con inuación se ecogen las e e encias sob e ma-
e iales ce ámicas que se incluyen en dos edi icios
an impo an es de la Exposición Ibe oame icana
como ue on el Pabellón de Se illa y el Ho el Al on-
so XIII, que pe mi en aba ca el mayo núme o posi-
ble de ipologías ce ámicas, si bien, con es e abajo
sólo hemos que ido demos a la amplia iqueza que
pa a la his o ia de la cons ucción con empo ánea
nos o ece el A chi o de la Exposición Ibe oame ica-
na, del que sin duda segui emos ob eniendo in e e-
san es da os en un u u o.
Memo ia y pliego de condiciones pa a el concu so
de las ob as de albañile ía que al a po ealiza en
el Ho el Al onso XlII (DEJA OIl!)
Plin os. Todas las habi aciones y demás depa amen-
os que no lle en zócalos de azulejos o made a debe-
án lle a un plin o que sepa e la pa ed del pa imen-
o; és os se án, según la habi ación en que hallan de
se colocados, de dis in as clases, siendo siemp e los
de lad illo p ensado, id iados o no, de los llamados
de go e a (oo.). Se án de lad illos llamados ama e ia-
dos, de los llamados ojos y id iados, és os úl imos
bañados no pin ados, p ohibiéndose el uso del lápiz
pied a en las jun as de es os úl imos.
Zócalos de azulejos. Dada la clase de edi icio que
es obje o del p esen e concu so no pueden al a los
zócalos de azulejos que como puede obse a se po
las dos secciones del mismo se p odigan sob e odo
en la plan a de hono ; po odo ello se p oyec a con-
cu sa los ipos de los mismos que a con inuación se
ijan, pa a que de ellos puedan adap a se los que se
es imen más con enien es en cada caso, y comenza-
emos po el zócalo o mado po azulejos blancos de
20x20 cm de p ime a alencianos; o o ipo A se ía
es e mismo azulejo blanco de 20x20 con un pie de
lad illo id iado de los llamados de go e a, un azule-
jo de 20x10, una i a, un ondo de azulejos de 20x20
con una al u a mínima de 1,20, o a i a, o o azulejo
blanco de 20xlO y una moldu a de ema e, que así
como las i as y pies bañadas en id io de T iana;
o o ipo B se ía azulejos blancos biselados belgas
con pie de lad illo de go e a de colo , es i as de co-
lo y moldu a blanca al inal, 1,20 blanco como míni-
mo in e medio; o o ipo C se ía de azulejos blancos
de 20x20, dos gua dillas de elie e o de mosaicos,
es i as, gua dilla de co onación y moldu a, sob e
oda és a las i as y pies bañados de id io de T iana;
o o ipo D, zócalo de azulejos alencianos con dibu-
jos del mismo && (se illano), con ecuad os de
gua dillas y i as, es as úl imas así como el pie debe-
án se bañados de id io de T iana; o o ipo E, o -
mado po azulejos de los llamados de elie e o mo-
saicos o mando pequeños paneaux con i as y pie
ambién bañados de T iana; o o ipo F, ejecu ado
con el mismo ma e ial o mando g andes paneaux;
o o ipo G, ejecu ado en lad illos de elie e o mosai-
cos e incluyendo lad illos p ensados ojos o blancos
con ecuad os o mando pequeños paneaux; o o ipo
H, ejecu ado con lad illos bañados de un solo colo ,
592
gua dillas de 7 cm e lejo o o, cob e o pin adas,
gua dillas de 14 cm de ema e ambién de la misma
clase y junquillo ambién de o o, cob e o pin ado;
o o ipo 1 se ía ejecu ado con able os odo pin ados
zócalo gene al ipo Comisa ía. Todos es os zócalos
end án po se pe ec amen e colocados a plomo con
mo e o ino de cal y a ena, siendo el ma e ial de
azulejos y lad illos de p ime a calidad y p ohibiendo
como en los plin os el uso del llamado lápiz pied a
pa a la jun a y pa a apa despe ec os del ma e ial.
Repisas. Todos los balcones an o en achada como
los del pa io p incipal, ienen episas de hie o que hay
que coloca les los lad illos id iados sob e las escua-
d as y p]anchue]as, una sole ía de lad illos de con a a
enchu ada con la de los id iados y o a sole ía pe di-
da, sob e la escuad a un lad illo p ensado de media
caña, go e as id iadas azules y escuad as azules y
blancas, o al con a io. Todas las pa es id iadas se án
bañadas y simila es en o ma y clase a las ya colocadas
en la ob a donde pod án obse a se con oda cla idad
los modelos que han de se i pa a su ejecución.
Rema es de ba o id iado. Dada la g an can idad
de ema es de ce ámica p oyec ados y que igu an en
los planos de achadas y pa ios, así como en los de a-
lles, su di e sidad de o mas y amaños, se p oyec an
que es os sean p esen ados un modelo de cada amaño
que sea adap ado, si no lo hubiese ya colocado en la
ob a, debiendo se ap obado dicho modelo po el A -
qui ec o Di ec o , así como ambién de se ap obadas
las dis in as ep oducciones que sean hechas an es de
se colocados de ini i amen e. Es os se án colocados
sin ellena su in e io con mo e os sino sólo a ena y
lle a án una a illa o cabilla ijada con cemen o al pi-
la donde se coloque si és os son de g andes dimen-
siones y pegados po su base, y los pequeños sólo pe-
gados po el bo de in e io .
Pa imen os. (...) Pa imen o de lad illos p ensados.
También pod án dispone se pa imen os de lad illos
p ensados, blancos y ojos combinados con olamb illas,
cene as, gua dillas y i as id iadas en dis in as o mas
y clases de las cuales ya exis en en el ho el a ias dispo-
siciones (...), ambién se aplica án las losas blancas y
ence adas de 20x20 ab icadas en T iana (...).
Pa io p incipal. Pa a comple a el pa io según el
p oyec o hay que cons ui los pequeños mu os ex e-
io es que o man el es anque que lo ci cunda y cuyo
in p incipal apa e del pun o de is a deco a i o es
aleja un poco a los iaje os que en és e se encuen en
de las en anas de luz de los se icios del só ano que
A. Lib e o
en é] exis en, odo és o hab á que hace la con a eglo
a los planos exis en es, con áb ica de lad illo de con-
a a, con mo e o de cemen o y e es ido con empa -
chados de lad illos con a a y gua necido de mo e o
de cemen o. Pa a sal a es e es anque desde las gale-
ías y baja al pa io que es á en un plano in e io a es-
as, se han dispues o cua o escalina as sob e bó eda
de lad illo bajo la cual pasa á a] agua. Sob e el mu o
ex e io de] es anque y en e las escalina as se han
dispues o unos bancos a escuad as con pila es de ]a-
d illos p ensados y mo]dados en sus ex emos y paños
de ba anda de hie o que ]e se i án de espa]da . Es-
os bancos lle a án su asien o de lad illos de osca si-
mi]a es a los de la e aza a C is ina y los en es ]a-
d illos p ensados y id iados. En el cen o del pa io se
o ma un oc ógono siendo cua o de sus ]ados bancos
con espalda es y los o os cua o lados las en adas
del oc ógono, los bancos ienen unos pila es de lad i-
llos p ensados y moldados con inc us aciones de azu-
lejos azules que se án ]os sopo es del empa ado, en
el cen o de es e oc ógono se p oyec a cons ui una
uen e es ellada que se á e] cen o de la lace ía que
o ma el pa imen o de es e oc ógono, uen e que se á
oda de azulejos de mosaicos, menos la pa e que a-
jea ]a es ella a la al u a de] pa imen o que se án las
mismas que o man las lace ías y que se án azulejos
pin ados, siendo el ondo del pa imen o de lad illos
ojos ca alanes e] paso a es e oc ógono se á po un es-
calón de lad illo de osca con i as de abicas y la so-
le ía en e el oc ógono y los bancos en escuad a de la-
d illos y olamb illas odo pin ado, odos ]os pila es de
bancos y escale as lle a án un ema e de ce ámica.
Ja dines. En el p oyec o de ja dín se han dispues o
algunas uen es de dis in as o mas y di e sos bancos
odo de lad illos p ensados con azulejos id iados y
i as encon ándose de odos ellos modelos hechos o
dibujos y en los p ecios se han dispues o pa a que
quede odo e minado. También se p oyec an pa i-
men os de lad illos y o]amb illas, bo dillos de lad i-
llos p ensados de osca con i me de lad illos de con-
a a, oda la osca ejun ada, a ia es con cin illo o
escuad a odo de lad illo p ensado y de osca, escalo-
nes de lad illo de osca con abicas de azulejos odo
ello con e] i me que se indica en los dibujos espec-
i os y en la o ma que ya es án cons uidos algunos,
bancos con espalda es y bancos sin ellos, es os úl i-
mos hechos con áb ica de lad iIJos de con a a y e-
es idos de lad illos p ensados con algunos azulejos
y escuad as en su a is a, siendo es os bancos ec os y
La ce ámica en la Exposición Ibe oame icana de Se illa de 1929 593
cu os. También se p oyec an pila es de lad illos
p ensados y moldeados a modo de pedes ales simila-
es a los cen ales de la ce ca».
Pliego de condiciones pa a la ealización del
Pahellón de Se illa (DEJA 82/l)
ART.I1.Tejas. Se án de las llamadas á abes, bien co-
cidas, impe meables, de o ma egula , sonido cla o
y limpias de caliches, pied as ni g ie as. Las id ia-
das se án de colo uni o me sin al as de ba niz y cu-
b iendo és e bien las ca as is as y bo des. (...)
ART.15.Azulejos. Se dis inguen los blancos pe-
queños de l5x7,5 cm y 15xl5 y los co ien es de
20x20. Se án odos ellos de clase 1", con ca as, a is-
as y espeso egula y con los bo des no edonde-
ados po el ba niz, no admi iéndose en és a g ie as o
cua eadu as. Su colo se á blanco b illan e y uni o -
me. Los de colo , pin ados, es ampados, e c, end án
o ma egula y en su onalidad y id io pod án ad-
mi i se a iaciones y uniones de ba niz que en onen
den o de la colo ación gene al (...)
ART.43.Deco ación ex e io . Los elemen os o na-
men ales, columnas, escudos, medallones, colgan es,
ema es, a is as y en gene al oda alla o namen al, se
ha á en ce ámica plana o en elie e y id iada. Los
ecuad os de azulejos y la pa e co espondien e de
cúpula y cupulín se e es i án con azulejos es ampa-
dos o lisos sen ados con mo e o de cemen o.
ART.44. Deco ación in e io . Los zócalos son en
má mol ojo y g is o en azulejos pin ados según el
des ino.
ART.45.Escale as. Las de pied a caliza lle an ca -
abón en los dos ex emos y plin o en uno, odo de
azulejos (.. .)
ART.47. Saneamien os. Los alica ados con azulejos
inos y co ien es, se ha án sen ándolo con mo e o de
a ena, cal y cemen o, queda án los pa amen os planos
y las jun as se co esponde án en oda egula idad.
NOTAS
1. José Ges oso y Pé ez (1852-1917), his o iado y a queó-
logo, eje ció un p o undo magis e io sob e los ce amis-
as se illanos, suminis ando modelos seleccionados a
pa i de ob as his ó icas o diseñados po él mismo, e
imp imiendo un ca ác e nacional, incluso local, a odo
es e mo imien o que se p oduce a ines del siglo XIX.
2. Las e e encias DEJA co esponden a los Documen os
de la Exposición Ibe oame icana, localizados en la He-
me o eca Municipal de Se illa, mien as que los núme-
os indican la caja y ca pe a en que se encuen an.
FUENTES DOCUMENTALES
Documen os de la Exposición Ibe oame icana (DEIA). He-
me o eca Municipal de Se illa.
BlRLIOGRAFíA
Cua esma, A.: «La a qui ec u a de Aníbal González,>, Ho-
ga y A qui ec u a, n" 82, mayo-junio 1969, Mad id.
(Con la colabo ación de V. Pé ez Escolano).
Ges oso y Pé ez, J.: His o ia de los ba os id iados se i-
llanos desde sus o ígenes has a nues os días. Se illa,
1904.
González de Canales y López-Ob e o, F.: «Ap oximación a
la ce ámica se illana de la Exposición Ibe oame icana de
1929», Apa ejado es, n" 18, Colegio O icial de Apa eja-
do es y A qui ec os Técnicos de Se illa, ab il de 1986.
González Amezque a, A.: P ólogo a Adell A guilés, J.M":
A qui ec u a de lad illos del siglo XIX. Técnica y o ma.
Fundación Uni e sidad-Emp esa. Mad id, 1986.
Lemus López, E.: La Exposición Ibe oame icana de Se illa
a a és de la P ensa: la dic adu a de P imo de Ri e a
(/923-1929). E.M. Me case illa, S.A. Colee. «Nues a
Se illa», n" 1. Se illa, 1987.
Pé ez Escolano, V.: «La Plaza de España», Apa ejado es,
nQ 17 Colegio O icial de Apa ejado es y A qui ec os
Técnicos de Se illa, diciemb e de 1985.
Pleguezuelo He nández, A.: «La ce ámica a qui ec ónica en
España». En Manual-Guía de los e es imien os ce ámi-
('os ypa imen os ce ámicos. Ins i u o de Tecnología Ce-
ámica. Dipu ación de Cas ellón. Cas ellón, 1987.
ID. Azulejo se illano. Ed. Padilla Lib os en colabo ación
con la Conseje ía de Cul u a de la Jun a de Andalucía.
Se illa, 1989.
Rod íguez Be nal, A.: His o ia de la Exposición Ibe o-
Ame icana de Se illa de 1929. Se icio de Publicaciones
del Ayun amien o de Se illa. Se illa, 1994.
Villa Mo ellán, A.: In oducción a la A qui ec u a Regio-
nalis a. El modelo se illano. Có doba, 1978.
Id. A qui ec u a del Regionalismo en Se illa (1900-1935).
Excma. Dipu ación P o incial de Se illa. Se illa, 1979.
Id. «En o no a la a qui ec u a de la Exposieióo». En El Co-
liseo de Se illa. 50 años después de la Exposición Ibe o-
ame icana. Semblanza de una época: a qui ec u a y ida
soc/ocul u al de Se illa. Banco de Vizcaya. Se illa,
1979.