743
EL ANÁLISIS ARQUITECTÓNICO COMO MÉTODO:
LAS IGLESIAS DEL ALTO PERÚ ENTRE 1650 Y 1790
Pablo Diañez Rubio
Uni e sidad de Se illa. España
Nues o es udio de la a qui ec u a eligiosa del Al o Pe ú, omando como
pun o de pa ida los da os que p opo ciona la his o iog a ía, ha u ilizado los
c i e ios y écnicas de análisis p opios de la a qui ec u a. El conocimien o di ec o
de la mayo ía de las ob as y de su con ex o ha posibili ado la alo ación di ec a
de aspec os de la ealidad a qui ec ónica decisi os pa a la in e p e ación de su
e olución en e 1650 y 1790.
La mayo ía de los au o es consul ados señalan que, hacia mediados del
siglo XVII, se p oduce un cambio impo an e en la a qui ec u a del i eina o, y
lo in e p e an casi exclusi amen e en cla e de lenguaje o mal. Es e cambio suele
si ua se en dos líneas p incipales: el eje Lima-Cuzco con la in luencia ecíp oca
de es os dos g andes cen os, que sigue los cánones eu opeos, y el doble oco de
A equipa y Po osí, gene ado del es ilo mes izo o de la deco ación plani o me en
las ibe as del Lago Ti icaca. Es ambién opinión gene alizada la que conside a
poco ele an e la e olución de los azados en plan a y de la espacialidad de los
edi icios eligiosos.
El u banismo colonial se ha enido analizando como un hecho gené ico
independien e de la a qui ec u a, y han sido es udiados como aspec os
undamen ales los an eceden es del azado en dame o y de la Plaza de A mas.
Nues o análisis nos ha pe mi ido p opone in e p e aciones dis in as en
algunos casos y complemen a ias en o os. La a qui ec u a p omo ida po la
Iglesia en el i eina o du an e el siglo XVI y p ime a mi ad del XVII se
ca ac e izaba po su homogeneidad, en pa e jus i icada po la es uc u a
e i o ial y u bana. Lima, capi al i einal; Cuzco, cabece a del inca io; Po osí,
p incipal cen o mine o de Sudamé ica, y A equipa, capi al come cial de clima
medi e áneo y al pie del Al iplano, son los únicos núcleos con desa ollo y
di e si icación uncional su icien es pa a pode se conside ados como ciudades.
En es e as o e i o io en ías de colonización, la p ime a cen u ia se desa olla
en el e eno eligioso sob e dos ideas dominan es: una de con enido,
e adicación de la idola ía y di usión de la nue a doc ina, y o a de o ma,
consolidación de una in aes uc u a de edi icios que a ienda a la población
indígena una ez “ educida” a poblaciones.
La escasez de ecu sos, las malas comunicaciones y la al a de mano de
ob a cuali icada en la cons ucción, son pa áme os comunes a oda el á ea
colonial ame icana y no especí icas del Al o Pe ú. Pe o en odo caso, el conjun o
de ci cuns ancias his ó icas que se han ido señalando a lo la go del es udio
de e minan el ipo de edi icio eligioso que se u iliza en es e pe iodo.
Escue amen e y en unción de los ejemplos que pe du an, hemos eseñado las
ca ac e ís icas de su es uc u a-común a odo el Vi eina o- que conlle a una
o ma p ecisa de en ende el cul o y de las soluciones a qui ec ónicas pa a
lle a lo a cabo, con independencia de pa icula idades locales. También se ha
señalado el especial sen ido de lo u bano y del espacio ci il en su elación con el
744
eligioso.
No c eemos necesa io epe i los concep os a qui ec ónicos pues os en
p ác ica de o ma gene alizada y que cons i uye on un ipo de emplo y de
espacio sag ado, pe o si es obliga o io deja cons ancia, que del análisis de los
modelos conse ados, se pude deduci una es uc u a abs ac a que los engloba
a odos y cuyo asgo más no able no co esponde p ecisamen e con sus
cualidades es ilís icas. La colonia ame icana se io obligada a c ea ex no o un
ipo edi ica o io en pa alelo a una idea de ciudad, especialmen e en las pequeñas
poblaciones, median e el a io- con capillas posas en algunas ocasiones- que no
enía p eceden e en la cul u a a qui ec ónica.
Figu a 1: Andahuaylillas.
Expues a nues a in e p e ación ace ca del signi icado de la p ime a
a qui ec u a colonial ame icana, se ha analizado la up u a que se p odujo en
1650 y sus consecuencias, ad i iendo que en é minos gene ales, no nos ha
pa ecido de e minan e el g ado de incidencia que pudo ene la inicia i a de los
a í ices indígenas en ese cambio de umbo.
Dos ac o es nos pa ecen decisi os pa a el p oceso que se desa olló
después: la g an di e encia que había en e las escasas ciudades consolidadas en
ese momen o y el es o del e i o io. Y, po o a pa e, la he e ogeneidad
c ecien e que se enía p oduciendo a medida que se o maba la nue a sociedad
colonial y que conlle aba la eapa ición len a, pe o e ec i a, de las cul u as
p ehispánicas. Los ecien es es udios e nog á icos y an opológicos a ojan luz
sob e el pano ama colonial, con i mándose el p og esi o p o agonismo del
mundo indígena.
A lo la go de la colonización las endencias ex ac i as y e angelizado as
de los conquis ado es u ie on que en en a se con g upos é nicos muy
di e en es dando luga a un p oceso his ó ico complejo y aún no muy bien
conocido. Si enemos en cuen a que la ac i idad ex ac i a e a e á ica -en
unción de los yacimien os- y la labo de e angelización o ecía asgos muy
di e enciados según ue a el cle o secula o las o denes eligiosas, no es
a iesgado sos ene que la p oducción a qui ec ónica que se ealizó sob e es e
mosaico deba se in e p e ada eniendo en cuan a las ci cuns ancias
pa icula es del mismo.
Hemos enido ocasión de comp oba como Juli cons i uyó una si uación
745
pa adigmá ica de lo que acabamos de expone . También una si uación his ó ica
an e io a la conquis a- la pene ación quechua en el al iplano ayma a- ayudan a
explica las soluciones a qui ec ónicas del Collao. Incluso, cómo con el
anscu so del iempo ha á posible que en esa misma zona, el c ecien e papel del
indigenismo p o ocó una modi icación p o unda en el a amien o de la po ada
de San iago de Pupuja a escasa dis ancia de San Je ónimo de Aya i i.
Figu a 2: San Blas. Sección (Cuzco)
El momen o cla e en la a qui ec u a i einal pe uana es aquél en el que
unas iglesias con en uales, La Compañía de Cuzco y San F ancisco de Lima,
asumen ca ego ías o males que las asimilan a las Ca ed ales. Es la up u a
ideológica de las O denes en e al cle o secula , sólo jus i icable en unción de la
ascendencia de la labo de aquellas en la di usión de la doc ina. El escena io
escogido pa a ello, no podía se o o que el espacio u bano de las dos au én icas
ciudades i einales: Lima y Cuzco. Es la misma idea de eno ación, que
asladada al e i o io colonial hace que una pa oquia de pueblo adop e
espec o a su espacio cí ico y al con ex o u bano, el alo simbólico que una
ca ed al ep esen a pa a la g an ciudad, al menos esa ue su aspi ación.
Al igual que en o os sec o es de la cul u a a qui ec ónica uni e sal, la
inno ación se emi e de inmedia o a un modelo men al que esuma la nue a
o ma de concebi el edi icio eligioso y en de ini i a, a un nue o ipo
a qui ec ónico.
La coyun u a his ó ica si uó en el Cuzco de inales del s. XVII a una igu a
excepcional, el emp endedo obispo Mollinedo, que impulsó decididamen e la
eno ación en la misma ciudad con es ejemplos en los que de o ma casi li e al
746
y edundan e se desa olla on las nue as ideas.
Figu a 3. San F ancisco (Lima)
En la eo ía de la a qui ec u a, se le econocen al ipo edi ica o io
componen es uncionales y o males; en nues o caso, las p ime as hacen
e e encia a la nue a ca equé ica. Se es aba pasando o se p e endía hace lo
p og esi amen e, del ca ecumenado en masa a la Con a e o ma plena, a las
de ociones múl iples, a las co adías popula es y su esceni icación u bana. Es el
paso del adoc inamien o a una eligión asumida pe o ein e p e ada en lo que
ha dado en llama se sinc e ismo.
Los componen es o males del nue o ipo se si ua on muy en elación con
lo u bano y menos con la espacialidad in e io . En el agmen a io p oceso de
ans o mación, se a ende á con p io idad a la po ada y a las o es
campana io. La nue a iglesia, que algunos casos supone incluso gi a su
o ien ación, iun a sob e la ciudad asumiendo la ep esen ación de la
colec i idad. Es el edi icio más ico y más imponen e en un medio u bano
escasamen e consolidado con un case ío apenas cuali icado como a qui ec u a al
igual que le ocu ía al pode ci il. Es o úl imo pe mi e que el nue o ecu so
composi i o no deba se complejo, como ocu ía en Eu opa, sino que bas aba
una acusada on alidad, una escala dominan e y un g an e ablo en pied a.
El espacio in e io se e á a ec ado po dos p ocesos independien es: la
ape u a de un c uce o co onado po la luz ceni al de la cúpula que consag aba
la idea de cen alidad e inco po aba una espacialidad y un d ama ismo que no
enía el espacio lineal de la cen u ia an e io . El o o p oceso a ec ó a la
ees uc u ación de la na e que pasó a se un espacio a iculado median e la
ape u a de capillas al e ales poco p o undas, en co espondencia con los a cos
ajones de la bó eda de cañón y que albe gaban los e ablos. Las amplias iglesias
con en uales habían demos ado la acep ación de es a disposición y, sin llega a
las cos osas es na es, se buscó una solución in e media compa ible con los
medios de que se disponía.
747
Figu a 4: La Compañía (Cuzco)
Expues as las líneas maes as que ca ac e iza on la eno ación ipológica
iniciada a mediados del s. XVII, debemos señala que el análisis di ec o y la
ep esen ación g á ica han pe mi ido comp oba el mayo o meno g ado de
adap ación de cada modelo al e e en e u ilizado como hipó esis, cumpliéndose
en é minos gene ales la e icacia del mé odo y apo ando ma ices que de o o
modo no hubie an sido ap eciados. El análisis de los modelos en elación con su
con ex o his ó ico y e i o ial, si ió pa a explica que un aspec o pa cial del
ipo, la po ada, su ió a pa i de Puno y has a Po osí una ans o mación
signi ica i a: se ha podido e i ica que los in e eses y la lógica o mal que
inspi a on el a amien o de la po ada y de algunos elemen os signi ica i os del
in e io en la zona de p edominio ayma a, son bien dis in os a los de Aya i i e
incluso a los de Caima.
Consecuen emen e, conside amos que an sólo es un ma iz del lenguaje y
en un aspec o pa cial lo que di e encia unas cons ucciones de o as, de ahí que
nos pa ezca imp oceden e ele a a ango de escuela ales di e encias. El mundo
ayma a es an opológicamen e dis in o al quechua y un agmen o a qui ec ónico
muy aislable como la po ada, se á el luga adecuado pa a desa olla las
exp esiones p opias de ese mundo. T as el p o undo desin e és po los cánones
clasicis as que p o enían de Cuzco, ep esen ados en las po adas de San
Agus ín de A equipa o en la nue a po ada de San Juan de Juli, pensamos que
no hay o peza in e p e a i a ni p o incialismo: hay una decidida olun ad de
o ma, ajena en la medida de lo posible, a aquello que enía de ue a en un
momen o de c ecien e segu idad en su esu gi .
Los ejemplos más adicales de es e sen imien o los encon amos en
Poma a, en Puno, en San Lo enzo de Po osí. No hay ningún in e és po pone en
p ác ica códigos o males an ex años y dis anciados cul u almen e como el
manie ismo i aliano o el pla e esco español. se a aba de compone una po ada
que pa ecie a de iglesia y sob e ella c ea un ejido con el lenguaje de una
cosmo isión p opia y ances al.
748
La in e p e ación que p oponemos de los cien o cincuen a años de
a qui ec u a que anscu en en e el úl imo e cio del s. XVII y los p ime os
años del s. XIX, se conc e an pa a el Vi eina o de Pe ú en una secuencia
ela i amen e escue a.
Un e i o io con o mado po un de inido y poco nume oso sis ema de
ciudades con oles bien di e enciados y cuyos lími es ex emos son
p ác icamen e los del p imi i o Tahuan insuyu: Cajama ca y Po osí.
Ca ac e izado po una compleja base é nica y una he e ogénea implan ación
eu opea, se io a ec ado po un p oceso de eno ación de la in aes uc u a pa a
el cul o debido a causas di e sas. Iniciado en la cabece a incaica y con in lujos
indudables sob e la zona cos eña, se di unde hacia el Su bajo la o ma de ipo
a qui ec ónico. Su p og esión es comple a aunque alcanza ni eles de desa ollo
di e en es en unción de ac o es locales, iéndose a ec ado en alguno de sus
elemen os po el lenguaje pa icula de la e nia ayma a. Pa alelamen e, se
desa olla un nue o modo de concebi la elación del emplo con el espacio
u bano y den o de es e la elación en e espacio ci il y eligioso.
La e i icación de es a hipó esis ha sido posible median e el análisis de los
p incipales ejemplos del á ea de es udio a a és de sus ca ac e ís icas
a qui ec ónicas y sob e la base documen al que apo a la his o iog a ía
disponible. En é minos gene ales, la me odología seguida ha pe mi ido ob ia la
adicional ecu encia es ilís ica y la de e minación de la p ocedencia de las
in luencias, in eg ando las di e sas ace as del hecho a qui ec ónico, en
pa icula su dimensión u bana.
Un papel esencial le a ibuimos al con ex o his ó ico que condiciona oda
ob a de a qui ec u a así como a la expe imen ación di ec a, que aunque muy
elemen al, ha pe mi ido co obo a muchos de los da os apo ados po los
es udios e nog á icos y e i o iales. Es más, la comp obación in si u ha sido
de e minan e, pues los lenguajes o males, la escala de los espacios u banos, la
apa iencia de los ma e iales o el ipo de luminosidad, di ícilmen e pueden
alo a se a a és de una desc ipción. Los con as es de odo ipo que se
p oducen en e la cos a, los alles cuzqueños, la zona de A equipa o la puna
al iplánica, sólo se alcanzan a alo a con jus eza cuando se eco en. La
espec acula idad y la po encia de la imagen que o ece la iglesia de Puno en el
g abado de Vienne son un pálido e lejo de aquella ealidad a qui ec ónica bajo
la luz y el ai e en a ecido de los 3840 m s de al u a.
Los es udios ealizados has a la echa sob e la a qui ec u a colonial han
pe mi ido, en e o os log os cien í icos, documen a la casi o alidad de las
ob as. Sob e es a base, pesamos que las nue as in es igaciones debe ían
con empla de alguna o ma los siguien es p esupues os:
a) Iden i icación de á eas homogéneas con aíces cul u ales y é nicas bien
de inidas pa a que, en la medida que se conside en de e minan es pa a la
a qui ec u a, pe mi an ubica las ob as en el con ex o adecuado pa a su
in e p e ación. Complemen a io a es e c i e io, debe ía o o ga se mayo
impo ancia a la pe iodi icación his ó ica que a la c onología a ís ica.
b) En endimien o del hecho a qui ec ónico más allá de los lími es ísicos
del edi icio, pues el espacio u bano y los aspec os mo ológicos de la ciudad
o man pa e del mismo.
749
c) In oducción de dos écnicas analí icas especí icas: la ep esen ación
g á ica y el análisis ipológico, ya que ambas posibili an un conocimien o de la
ob a que es insus i uible.
d) Man ene en un segundo plano las alo aciones según ca ego ías
es ilís icas, en gene al, y eu opeas coe áneas en pa icula , pues en nues a
opinión pueden con ibui a dis o siona el análisis.
A pa i de un plan eamien o como el expues o, la ealidad colonial
ame icana apa ece á como un mosaico di e so en el que la es uc u a
p ehispánica y la colonial man ienen una elación dialéc ica a lo la go de es
siglos, o eciendo una gama de si uaciones y de coyun u as localizadas en
es echa dependencia con las ob as de a qui ec u a. Si a ello añadimos pa a su
in e p e ación ins umen os analí icos su icien emen e neu os que e i en la
con on ación, po demás inú il, en e dos con inen es, es a emos en condiciones
de con inua una labo in es igado a que aunque dispone de una buena base,
equie e a nues o juicio, medidas como las p opues as pa a segui a anzando.
Figu a 5: San Ped o. Cuzco