ASPECTOS RELIGIOSOS DE
LA COLONIZACIÓN FENICIO-PÚNICA
EN LA
PENÍNSULA IBÉRICA.
LAS ESTELAS DE VILLARICOS (ALMERÍA)
po
MARÍA BELÉN '
RESUMEN
Se es udian en es as páginas las es elas que Si e encon ó en la nec ópolis de Villa icos y que se
conse an en el Museo A queológico Nacional. Se analizan los di e en es ipos y se ecoge oda la
in o mación disponible ace ca de las ca ac e ís icas de las umbas en que se halla on. Las ilus a-
ciones ep oducen los o iginales de Ped o Flo es.
ABSTRACT
In hese pages, we s udy he s elae wich we e ound by Si e in he nec opolis o Villa icos. These
s elae a e kep in he Na ional A chaeological Museum. The di e en s ypes a e analized. We com-
pile also all he in o ma ion abou he cha ac e is ics o he g a es in wich hose a e ound. The
illus a ions ep oduce he o iginal d awings o P. Flo es.
INTRODUCCIÓN
El conocimien o de la eligión de los colonizado es o ien ales en la Península Ibé ica es oda ía muy
pob e. Es a si uación esul a llama i a eniendo en cuen a que la a queología enicio-púnica ha alcanzado en
los úl imos 30 años un desa ollo no able. En la ac ualidad conocemos nume osos poblados (Schuba , 1982:71-
99; Aube , 1987:228-278), algunos ealmen e espléndidos, como el que se exca a en el luga conocido como
Cas illo de Doña Blanca, en las p oximidades de la bahía de Cádiz (Ruiz Ma a,1988:36-48). Pe o po ex año
que pueda pa ece , ni siquie a poseemos in o mación su icien e sob e las cos umb es une a ias de los colo-
1.
Depa amen o de P ehis o ia y A queología (Facul ad de Geog a ía e His o ia de Se illa).
2. Es e abajo se ealizó en el ma co del P oyec o de In es igación FUNUS, sub encionado po la Conseje ía de Educa-
ción de la Jun a de Andalucía, y ue p esen ado en
The Fi s In e na ional Con e ence in Ame ica on lbe ian A chaeology:
New Pe spec i es in Wes e n Medi e anean A chaeology: Encoun e s,T ansi ions,T ans o ma ions ,
Tu s Uni e si y, Oc .
4-6,1991. La consul a de documen ación que en onces no pudimos ealiza , nos ha pe mi ido añadi y co egi algunos da os
al ex o o iginal, que se á publicado en inglés.
SPAL 3 (1994): 257-279
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
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MARÍA BELÉN
nos más an iguos, o bien no se han analizado adecuadamen e los da os disponibles, de lo con a io no pod ían
en ende se las acilaciones que se siguen p oduciendo a la ho a de in e p e a algunos cemen e ios que no
esponden a los que la in es igación ha enido conside ando modelos no ma i os de las p ác icas une a ias
de las comunidades enicias y púnicas.
Con odo, mucho más incomple a es la documen ación ace ca de o os aspec os de la eligiosidad como
luga es de cul o, di inidades, e c. Los escasos abajos de sín esis que se han hecho sob e es as cues iones,
más que ins ui con unden al lec o , po que en ellos no se encuen a una dis inción cla a en e lo que azona-
blemen e cabe in e p e a como elemen os de eligiosidad de las poblaciones o ien ales en la península Ibé i-
ca, y aquello o o que, po el con a io, pod ía oma se como p ueba de la adopción de c eencias o áneas po
pa e de las comunidades locales (c . Blázquez, 1983: 36-66).
Uno de los asun os pendien es de solución en es e campo es la ausencia de
o e s
en las ciudades enicio-
púnicas de occiden e. En opinión de algunos in es igado es, el hecho no es o ui o y se jus i ica ía po el
hecho de que los colonos que llegan has a es as ie as p oceden de e i o ios del P óximo O ien e en los que
ampoco abundan las mani es aciones del i o
molk
(Aube ,1987:278). Has a el momen o, sólo Cádiz ha p o-
po cionado alguna documen ación ace ca de la exis encia de sac i icios in an iles en el ámbi o púnico penin-
sula (Co zo,1989) pe o iene el incon enien e de se muy a día (segunda mi ad del siglo I a.C) y de que no
odos los a queólogos que abajan en la ciudad compa en la misma in e p e ación. En exca aciones p ac ica-
das en 1980 en el á ea de la nec ópolis gadi ana, se encon a on seis en e amien os de niños con los c áneos,
al pa ece , inequí ocamen e ac u ados de o ma iolen a. El hallazgo se ha conside ado como la p ueba de
que se p ac icaban po la población púnica cie as cos umb es bá ba as que ue on abolidas po Césa hacia el
año 61, según e ie e Cice ón (P o Balb.43). Sin en a en la discusión de si la in e p e ación es á o no unda-
men ada, queda cla o, en cualquie caso, que los niños ecibie on sepul u a en el mismo cemen e io que los
adul os y o os niños mue os en muy dis in as ci cuns ancias (Co zo y Fe ei o, 1987: 57-61). También en la
nec ópolis de Ibiza, los niños eposan jun o a sus mayo es (Gómez Bella d, 1990:163) y no en ecin os apa e.
El pano ama, pues, no es demasiado b illan e. Resul a e iden e que los documen os que se e ie en a las
c eencias eligiosas de las comunidades o ien ales de la Península Ibé ica necesi an una e isión que com-
p enda, po un lado un análisis se io de los da os ya conocidos y, po o o, la di ulgación de muchos ma e ia-
les oda ía inédi os p oceden es de exca aciones an iguas. En es a línea más modes a se inse a es e abajo.
Hace algunos a ios, el P o .M.Fe nández-Mi anda nos p opuso el es udio de las es elas halladas en las
nec ópolis púnicas del su de España; en su opinión, la e isión de es os ma e iales se i ía pa a acla a la
unción de las dis in as piezas en los yacimien os de p ocedencia y zanja , en e o as, la cues ión de su posible
adsc ipción a los
o e s.
An e la imposibilidad de abo da aquí el es udio comple o de es os monumen os en
pied a
3
,
hemos seleccionado un conjun o ecupe ado en las exca aciones di igidas po L. Si e en la nec ópo-
lis púnica de Villa icos (Alme ía)
4.
VILLARICOS: EL ASENTAMIENTO Y LA NECRÓPOLIS PÚNICA
El poblado de Villa icos que desde inales del siglo pasado se iene iden i icando con la an igua Ba ia,
3.
En o o luga hemos publicado las es elas de Cádiz: Belén, 1992-93.
4.
Algunos da os écnicos y las o os que ilus an es e abajo nos ue on acili ados po el P o eso M. Fe nández-
Mi anda. Ag adezco a la D a. A. Rode o, Conse ado a del Museo A queológico Nacional y a D. An onio Mad igal, la
co dialidad y diligencia con que han a endido mis nume osas consul as, ya M.Sánchez And éu la ep oducción de los dibujos
que aquí se inse an.
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ocupa un luga de cie a ele ación sob e la desembocadu a del ío Almanzo a, en e al Medi e áneo (Fig.1).
Se acep aba has a aho a que su undación se había p oducido en algún momen o de la p ime a mi ad del siglo
VI a.C., pe o hallazgos ecien es sugie en que el p ime asen amien o pudo se coe áneo de las más an iguas
colonias del li o al de Málaga. O os yacimien os si uados más al in e io , sob e pequeñas colinas que queda-
ban al bo de de la an igua línea de cos a, han p opo cionado ambién ce ámicas enicias echadas en el siglo
VIII
a.C. (Ca ile o y o os, 1993:104).
Pa ece que la p incipal ac i idad económica de es a población ue la explo ación de los a iados ecu sos
mine ales de la zona , jun o con la pesca y las indus ias de i adas de la misma.
Villa icos pudo albe ga una comunidad de, ap oximadamen e, unas 1200 pe sonas, in eg ada po ex an-
je os y gen es de sus a o au óc ono (González Wagne , 1983: 470). Unos y o os se en e a on en un cemen-
e io si uado al oes e de la ciudad.
Las p ime as exca aciones en la nec ópolis se lle a on a cabo a ines del siglo pasado bajo la di ección de
Luis Si e ,que en 1906 o eció algunos esul ados en una ob a de con enido más amplio. En su es udio o denó
las sepul u as en seis g upos di e en es a endiendo a los obje os más ep esen a i os encon ados en ellas
(S i e ,1906: 392 (16)). Los abajos p osiguie on oda ía du an e unos años y a ines de los 40, M. As uc
(1951) publicó una ob a monog á ica basada en el es udio de las no as de campo y de los ma e iales de las casi
2000 umbas que se llega on a ecupe a . En és a se clasi ican los en e amien os en 10 g upos de acue do con
"el i o sepulc al y la o ma de las umbas" (As uc, 1951:14). De ellos, 3 g upos co esponden a en e amien os
de incine ación (A,E,I), 5 a los de inhumación (B,C,F,G,H) y 2 ag upan las umbas en que se dan conjun a-
men e incine aciones e inhumaciones (D,J). Es a o denación, sin emba go, esul a en gene al muy poco cla a.
A pa i de 1975 y has a 1978, la D a.
M
a
J. Almag o Go bea p osiguió las in es igaciones a queológicas,
publicando los esul ados unos a ios después
(Ne
J. Almag o Go bea, 1984).
La nec ópolis de Villa icos p esen a una amplia ipología de en e amien os. La mayo a iedad se egis a
en e las sepul u as de inhumación, pe o los ipos esenciales se educen a es: Fosas simples de o ma ec an-
gula , exca adas en el e eno; osas ec angula es que se ab en al ondo de un pozo ancho y p o undo y
cáma as hipogeas con pozo o
d omos
de acceso, exca adas en el e eno o cons uidas con silla es. En los es
casos, con mucha ecuencia, los cadá e es yacían en a aúdes de made a. Algunas inhumaciones in an iles se
cub ie on con án o as.
Po su pa e, las umbas de c emación son más sencillas; consis en en simples hoyos en cuyo in e io se
ecogie on los es os den o de un ecipien e ce ámico, o sob e el p opio suelo. Algunas c emaciones se
deposi a on sob e las lajas de cobe u a de umbas de inhumación, como sucedió en la n
9
- 718
5
(Fig.5:1), o
ap o echa on las an iguas cáma as hipogeas ya en desuso
(M
a
J. Almag o Go bea, 1984:629 y 631).
LAS ESTELAS
6
DE LA NECRÓPOLIS DE VILLARICOS.
Muchas de las piezas que ecogemos se conocían ya a a és de las publicaciones mencionadas de Si e
(1906:463 (87),lám.XX) y de As uc (1951:1áms.L-LII). Sin emba go, los da os que p opo cionan ambos
5.
Según las no as de Flo es: Cuade no 711-749, hoja 8 uel o. Todas las ci as que u iliza emos aquí, se e ie en a la
ansc ipción de los cuade nos de exca ación de P. Flo es que posee el Museo A queológico Nacional.
6.
Pues o que no hemos encon ado en la bibliog a ía especializada unanimidad al u iliza los é minos cipo y es ela,
empleamos es e úl imo con el sen ido que ecoge el Dicciona io de la Real Academia Española: "Monumen o conmemo a i-
o que se e ige sob e el suelo en o ma de lápida, pedes al o cipo".
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MARÍA BELÉN
au o es son an agos e imp ecisos, que no esul a posible sabe en qué ci cuns ancia o en elación con qué
sepul u a se habían hallado. As uc suele indica
7
las umbas que enían es elas, pe o no especi ica de qué
pieza se a a en cada caso. La consul a de los cuade nos de Ped o Flo es, capa az de Si e y exca ado de la
mayo pa e de la nec ópolis, y de los in en a ios y dibujos de Si e deposi ados en el Museo A queológico
Nacional
8
, nos ha pe mi ido algunas p ecisiones en ese sen ido. Con los da os en esacados de las di e sas
uen es de in o mación, hemos elabo ado la elación de umbas con es elas que se ecoge en el cuad o 1 y la
clasi icación que mues a el Cuad o 2.
GRUPOS
A
B
C
D
E
TUMBAS
583
26
718
309
321
612
358
411/2
460
530
717 413/2
462
572
556
511
710
560
513
677/4
515
693/8
521
986/4
591
601
674
841
882
997
1.008
1.024
1.626
Cuad o 1. Ri ual y es uc u a de las umbas con es elas, según la clasi icación de As uc, 1951
9.
1. Las es elas más sencillas consis en en pied as ala gadas, de base ec angula , acabadas en pun a. Debie-
on se las más abundan es pe o quizá muchas de ellas pasa on desape cibidas pa a los exca ado es. En los
almacenes del M.A.N. se conse a una pieza que mide 57 cen íme os de longi ud
10
, pe o se halla on o as
mayo es", y M J. Almag o (1984: 85 y 117 y láms. III y V:12) encon ó a ias "de g an amaño" du an e las
campañas de exca ación que ealizó en la nec ópolis de incine ación de los siglos 111-II a.C. Con ecuencia
las pied as iban e es idas de una capa de yeso de dis in a consis encia12.
7.
C . no a 9.
8.
En adelan e u iliza emos la ab e ia u a M.A.N.
9.
En la desc ipción del g upo C, la au o a no especi ica en qué umbas se halla on es elas. La elación que o ecemos se
basa en las no as de Flo es y en las piezas dibujadas po Si e sob e las cuales igu a el núme o de la umba.
10.
1 1
2
de in en a io, 1935/4 Vill./18.
11.
En la umba 530, Flo es desc ibe una pied a con ex emo apun ado, de 85 cms. de la go (Cuade no 522-545, hoja 20
uel o, 21 ec o); y la de la Tumba 882 enía 1,28 me os (Cuade no 875-912, hoja 8 uel o, hoja 9 ec o). También las había
más pequeñas: la de la Tumba 997 que se conse a en el M.A.N. enía poco más de 33 cms.
12.
A eces es a capa es an sólida que se ha conse ado, como si ue a un molde, sepa ada de la pied a que le si ió de
sopo e: T. 26: Cuade no 1-45, y T. 997: almacenes del M.A.N.
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En es e g upo hay que inclui la única pieza con insc ipción une a ia localizada en la nec ópolis. Apa eció
sin con ex o en e las sepul u as de incine ación (Si e , 1906: 403 (27) y lám. XX,2); As uc, 1951: 56 y
lám.LI)
13
. Mide 97 cms. de al u a y lle a g abado un epi a io en 4 englones que ha sído leído como "Sepul-
c o de/ Ge 'as/ o e hijo de/Ba'alpilles" (Sola Solé, 1955: 47) (Lám. I). El nomb e del di un o es un eó o o
que se epi e en a ias insc ipciones une a ias de Ca ago (Bénichou-Sa a , 1982: N
2
s.7,18 y 33, pp. 208, 211
y 213, espec i amen e). Exis e unanimidad de c i e io al echa es a es ela a ines del siglo Yo p incipios del
IV a.C. (Fuen es Es añol, 1986:9; Guzzo Amadasi, 1978:35; Solá Solé, 1955:47). No abundan los epi a ios en
las nec ópolis enicio-púnicas del occiden e medi e áneo, pe o es án a es iguados desde el siglo VII a.C.: en
una umba de la nec ópolis Lau i a (Almuñéca , G anada), se indicó con pin u a sob e una u na de alabas o el
nomb e del di un o (Fuen es Es año1,1986: 16,n
2
06.01).
O as es elas igualmen e sencillas p esen an el ex emo supe io edondeado. En el M.A.N hemos podido
examina una pieza de es as ca ac e ís icas, de unos 94 cms. de la go
14
, y Flo es encon ó o a en la umba de
incine ación n
2
309, "a eglada como de habe sido un San An onio" (Fig.2:4). Es a úl ima pod ía se una de
las piezas que dibujó Si e (Fig.2:5), aunque no poseemos o os elemen os de juicio que nos pe mi an es a
segu os. La es ela de la sepul u a 710 (Fig.2:3) pod ía e mina en o ma edondeada, aunque no excluímos
que pueda a a se de un ejempla oncopi amidal con ex emo desgas ado15.
En ocasiones se usa on ambién como es elas bloques de pied a some amen e desbas ados, como el
ejempla de la Tumba 841 (Fig.2:1 y 2), o como el que se encon ó en la umba 1024
16
, segu amen e no
muy di e en es de los que indicaban las sepul u as en la nec ópolis de Olbia du an e los siglos 111-II a.C.
(Le i, 1950: 13 y 36), o de las "pied as empinadas" que Flo es menciona en las umbas 556 y 583
17
y
que W J.Almag o (1984:58 y 85) encon ó en el hipogeo H-5. Piezas de las mismas ca ac e ís icas se
documen a on ambién en la Nec ópolis de De mech, en Ca ago (Gauckle , 1915,1:13).
2. Las es elas en o ma de pi ámide son las más ecuen es en el yacimien o (Si e , 1906: 408). Tienen base
cuad ada o ec angula y se lab a on en a enisca o en caliza muy blanda; muchas ecibie on un enlucido de
yeso que les da ía un aspec o de meno osquedad. Ninguno de los ocho ejempla es que se conse an en el
M.A.N. es á comple o, po lo cual esul a di ícil hace se idea de qué amaño pudie on ene , pe o sí pa ece
e iden e que había una cie a a iabilidad a es e espec o, pues mien as unas piezas sob epasan los 50 cen í-
me os de al u a, o as no llegaban a los 20
18
(Láms. II-IV).
De acue do con los da os que hemos podido ecaba , pa ece segu o el hallazgo de es elas pi amidales en
13.
Si e , 1906: 403 (27), indica que la es ela se halló en e las sepul u as del g upo III y en la pág. 408 (32) añade: "Ce ca
de las u nas es aban los monumen os de a e o ien al: la diosa sen ada y la es inge; y sob e odo, el único nomb e que
conocemos de los ahí sepul ados, es el de un hijo de Ca ago, esc i o en lengua púnica".
14.
N
2
in en a io 1935/4. Vill./24.
15. De hecho, As uc, 1951:50, indica que es es elas que se halla on en sendas osas del g upo F, al cual pe enece es a
sepul u a, enían o ma pi amidal: c . no a 23.
16.
En es a sepul u a se halla on además del al a que se menciona más adelan e, o as dos pied as con es os de yeso
blanco; a juzga po el c oquis de P. Flo es, una enía o ma lige amen e oncocónica y la o a pa ece un simple bloque
ala gado: Cuade no 987-1024, hoja 39 uel o y 40 ec o.
17.
Cuade no 546-586, hojas 10 uel o a 13 uel o, y 34 uel o, espec i amen e. En la umba 556 se encon ó, además,
una es ela pi amidal, c . no a 21.
18.La más pequeña de las es elas de es e ipo se halló en la T. 556: 9 cms. de al u a, po 11 de ancho y 12 de espeso . Se
conse a en el M.A.N. con el n
g
de in en a io 1935/4.Vill./ T.556/ 210.
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ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
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las sepul u as 321, 358, 462, 513, 515, 556, 591, 601, 612 y 717
19
, y p obable en la 413/2
20
, 46021, 51122,
560, 572, 677/4, 693/8, 710 y 1024
23
( igu a 3).
GRUPO
1
2
3
TUMBAS
26
321 411/2 411/2
309
358
718
674
530 413/2 986/4 1.008
556
460
1.024
560
462
1.626
583
511
841
513
882
515
997
521
1.024
556
560
572
591
601
612
677/4
693/8
710
717
1.024
Cuad o 2. Clasi icación de las es elas de Villa icos.
19.
La es ela de la T. 556 es la única que es á iden i icada : c . no a 18. As uc, 1951: 56, no a 368, ci a exp esamen e el
hallazgo de es elas pi amidales en las umbas 358
y'717.
La es ela de la sepul u a 591 es á ep esen ada en los in en a ios de
modo que no queda duda de su pe enencia a es e g upo; espec o a las es an es, el núme o de la umba apa ece sob e dibujos
y c oquis donde se ep esen an las piezas. Los dibujos y e e encias de Flo es no son demasiado p ecisas; hemos podido
comp oba que, gene almen e, llama " an o" a las es elas pi amidades, pe o ambién que, en ocasiones, designa con el mismo
é mino a algunos al a es como, po ejemplo, al de la umba 986,4: c . cuade no 952-986, hoja 38 uel o a 41 ec o, cua illas
4 y 5 y c oquis donde puede lee se: "Es e an o de pied a es á enlucido de yeso blanco". Si e u iliza a eces la misma palab a
pa a egis a el hallazgo de es elas en los in en a ios. El uso de es e é mino pa a designa ales obje os, quizá enga que e
con que en algunos luga es se llamen " an os" los mojones que delimi an las incas, acepción que se elaciona con la que
ecoge Alcalá Venceslada (1980): "Señal que se pone pa a la medición" (en ag imensu a). Co ominas y Pascual (1980-1983,
po su pa e, ecogen el a agonés
an onico
como equi alen e a adoquín.
20.
Flo es la dibuja con o ma iangula y ex emo apun ado: Cuade no 390-413, hoja 37 ec o, hoja 38 uel o.
21.
Según desc ipción de Flo es, Cuade no 449-478, hoja 20 uel o, hoja 21 ec o.
22.
En un c oquis que suponemos hecho po Si e , apa ece el n
2
511 con in e ogación sob e una es ela pi amidal.
23.
As uc, 1951:50, ano a que " es
es elas
de pied a, ecubie as de yeso, se alzaban sob e las es osas más la gas. De
o ma pi amidal con base ec angula "; se e ie e a sepul u as del g upo F, pe o no da más de alles. Po lo que hemos podido
a e igua , de las umbas de es e g upo enían es elas la 321, 530, 572 y 710. Dado que la 530 p opo cionó dos es elas
sencillas, podemos pensa que las pi amidales co esponden a las es es an es; de hecho, el n
2
321 igu a sob e una pieza de
es e ipo en un c oquis que calca una o og a ía muy de e io ada de un conjun o en el que pueden dis ingui se muchos de los
monumen os en pied a hallados en Villa icos. En la misma au o a, pág. 69, no a 476, encon amos a gumen os pa a suge i el
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Como puede comp oba se en el Cuad o 1, en su mayo pa e es as es elas p oceden de en e amien os de
inhumación, sob e odo del g upo C (460, 462, 511, 513, e c.), pe o ambién se encon a on en umbas de
incine ación (358, 61224 y 717). Es in e esan e obse a cómo es as piezas que, además de señala la sepul u-
a, pudie on ene un ca ác e simbólico más p o undo (To e, 1971-72b: 262)-, se encuen an ambién en los
en e amien os p ac icados den o de cáma as hipogeas (556, 560, e c.), es deci , en un medio en el que sólo
esul aban isibles pa a el que accedie a a la c ip a; en cualquie caso, siemp e debie on es a en el ex e io del
en e amien o p opiamen e dicho, quizá en la cabece a como ano ó Flo es pa a la Tumba 321 (Fig.3:n21).
La c onología de es os monumen os sólo pod á se p ecisada cuando se lle e a cabo un es udio po meno-
izado de los obje os que componían el ajua de cada sepul u a
25
. Noso os hemos in en ado clasi ica las
án o as de las umbas 460 y 462 a pa i de las ilus aciones de Flo es y pensamos que pod ían co esponde
al ipo III de NI J. Almag o; de se así, hab ía que asigna les una c onología de ines del V y, sob e odo, del
IV a.C. (M
a
J. Almag o Go bea, 1986b:274 y ig.3). Ra i ica es a da ación la p esencia en es as mismas
sepul u as de hue os de a es uz que se han echado en e los siglos VI-IV a.C. (San Nicolás, 1975:98)
26
. El
hipogeo 556 u o un pe íodo de u ilización amplio y dió ma e iales que se echan en e el IV a.C. y el siglo II
de J.C. (M
u
J. Almag o Go bea, 1986a:633). Finalmen e, la umba 612 con i ma la pe du ación de es as
es elas en Villa icos has a época omana, pues los es os quemados se cub ie on con un án o a de inequí oca
adsc ipción a ese pe íodo.
Los monumen os une a ios de o ma pi amidal son muy conocidos en el mundo púnico y p esen an una
g an a iedad (Cid P iego,1949: 91-126). Las pi ámides como las de Villa icos son el ipo más sencillo y más
ex endido. Piezas simila es se encon a on en umbas de Ibiza (Gómez Bella d, 1990: 111-114 y láms. LVII y
LX) y de Cádiz (Pe digones, Muñoz y Pisano, 1990: 37,no a 10, y 49; quizá ambién Quin e o A au i, 1932:
lám.III,B), de los siglos VI y V a.C., espec i amen e. En el Medi e áneo Cen al las conocemos an o en
san ua ios (c . .g., pa a Tha os: Mosca i y Ube i,1985:1áms.IV.13 y V:16; pa a Mozia: Mosca i y
Ube i,1981,II: láms.VII:56 y VIII:57; pa a Sulcis: Ba oloni,1986: lám.I:6 y 7) como en con ex os une a-
ios. De la nec ópolis de Tha os p ocede una pieza idén ica a las de Villa icos (To e,1971-72b: ig.3,11) y
Tambu ello (1967:362 y no a 2) encon ó cipos en o ma de pi ámide uncada, simple o múl iple, en el
in e io de algunas sepul u as de Pale mo echadas en el siglo III a.C. La pe du ación de las es elas en o ma
de pi ámide has a época omana es á a es iguada po los hallazgos ealizados en la nec ópolis de Sé i , con
una c onología de los siglos II y III (Fé ie y Gaspa y,1966-67:46) y, sob e odo, en la de Tipasa. Lancel
(1970: 187 y igs.33-35 y 39-40) supone que las pi ámides debían co ona un pila (Lancel, 1970: ig.38; c .
Belén, 1992-93: ig.4). Cu iosamen e ambién Si e (1906: 463 (87), n
2
s.3 y 4) indica al desc ibi dos de es as
es elas que "p obablemen e es a ían colocadas encima de o a pied a". Un cipo de la nec ópolis de Tha os
hallazgo, asimismo, de es elas pi amidales en la umbas, 560 y 693. Coinciden los da os deducibles de As uc con que Flo es
esc ibió sob e la plan a de la sepul u a 560: "... y encima de la pue a en el cen o una losa de an o bañada de yeso": cuade no
546-586, hoja 10 uel o a 22 ec o inclusi e, cua illa n
2
10. En cuan o a la T. 693,8 indica que se halla on "2 an os de ba o":
Cuade no 683-710, hoja 13 uel o a 20 ec o, cua illa 6 (c . uso del é mino " an o" en no a 19). En elación con la umba
677, apa e del dibujo de Si e : ig.3:8, en el c oquis de la umba hecho po su capa az igu a, en un ex emo de la osa n
2
4,
un obje o iangula apun ado que suponemos que es la es ela, aunque en el ex o no se menciona el hallazgo de al pieza. Po
úl imo, espec o a la T.1024, c . no a 16.
24.
Quizá po e o , es a sepul u a apa ece en la ob a de As uc (1951:52) en e las inhumaciones del g upo G, pe o la
desc ipción de Flo es dice con cla idad que el cadá e es aba quemado: Cuade no 587-624, hoja 27 uel o, hoja 28 ec o.
25.
Un equipo que di igía el P o . M.Femández-Mi anda es á e minando un es udio de conjun o de la Nec ópolis de
Vi I la icos.
26.
Hue os de a es uz se halla on ambién en las sepul u as 413/2, 460, 462, 511, 513, 515 y 601.
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MARÍA BELÉN
demues a que Si e no es aba equi ocado y que es a solución debió se ecuen e (To e,1971-72b: ig.2,1),
pe o la econs ucción de Lancel, al es ilo de los pila es-es ela, no nos pa ece desace ada ampoco, eniendo
en cuen a que las gen es de Villa icos con aban con adición en es a clase de monumen os une a ios. La
es inge hallada en es e yacimien o (Chapa, 1985: 58 y 218) posiblemen e co onaba ambién un pila e igido
sob e la sepul u a de un pe sonaje impo an e. La pieza, de ca ac e ís icas es ilís icas a ines al mundo enicio,
se ha echado en los úl imos a ios del siglo VII o p incipios del VI a.C., y la umba de la que supues amen e
o maba pa e (C . Chapa, 1985: 221),se conside a el p o o ipo de los monumen os ibé icos simila es (Almag o-
Go bea,M., 1983:17). Tampoco es di ícil acep a la p opues a del ci ado in es igado ancés, eniendo en
cuen a las elaciones o males y simbólicas que exis en en e las pi ámides simples y aquellos o os monu-
men os monolí icos compues os po un pedes al pa alelepípedo con ema e pi amidal (To e, 1971-72b: 249-
267), conocidos en Chip e (To e,1971-72b: ig.4:n
2
s. 1 y 2), en el
o e
de Ca ago con c onología de los siglos
VI-V a.0 (Pica d,1957: 130: Cb 357 y lám.XLIX) , en Mozia (To e,1971-72b: ig.4,4) y en Tha os (To e,
1971-72a: lám.XXVI y 1973b: lám.V,2). Monumen os simila es se encuen an ambién en la nec ópolis de
Les Andalouses du an e los siglos II-I a.C. (Vuillemo ,1965: 290 y ig.124).
Pe o, sin duda, la pieza más excepcional den o de es a a ian e de es ela pi amidal la encon amos en la
misma nec ópolis de Villa icos. Mide unos 50 cen íme os y p esen a la pa icula idad de que sob e una de las
ca as del pila de caliza, se esculpió la cabeza de un pe sonaje masculino con ocado egipcio y en la opues a un
capi el eólico (Lám. V), como el que se halló en las p oximidades del an iguo emplo de Baal-Hammón en
Cádiz (Ma ín Ceballos, 1984: 30-33). Lamen ablemen e es a es ela ca ece de con ex o o iginal, ya que se
eu ilizó en la cubie a de la umba n
2
521 (As uc, 1951:175) que podemos echa den o del siglo IV a.C27.
Se ha señalado insis en emen e su inspi ación en el a e chip io a del pe íodo en que Egip o deja sen i más
in ensamen e su in luencia sob e la isla (As uc, 1951: 175; Bisi,1966: 43-45)
28
. La da ación que se le asigna
den o del siglo VI a.C. (Bisi, 1966:44), con ie e a es a pieza, jun o con la es inge ya ci ada, en el monumen o
une a io más an iguo de Villa icos.
3. Al a es. En es e g upo en an monumen os de muy di e en e mo ología pe o, supues amen e, de idén ica
unción; desde los simples bloques some amen e desbas ados (Fig.4: n
2
5) a ejempla es que p esen an mesa y pie
indi idualizados (Fig.4: n
2
6). El lo e más impo an e
29
lo componen piezas que ienen en común posee o ma
oncopi amidal, con moldu a y gola que se desa ollan sólo en el en e y en las pa edes la e ales, quedando la
espalda e ical y lisa. En la pa e supe io p esen an una ca idad ec angula , gene almen e poco p o unda. Es án
hechas con a enisca, sal o alguna que se lab ó en pied a caliza, y es u ie on enlucidas con una capa de yeso
blanco. Aún espondiendo a las mismas ca ac e ís icas o males del conjun o, una de las piezas p esen a las esqui-
nas de la ca a on al ebajadas y pin adas de ojo al igual que la moldu a (Fig.4:n
2
2 y lám. VI).
Las dimensiones son muy a iables, oscilando la al u a máxima en e los 65 y los 20 cen íme os, aunque
la media se mue e en e los 25-35 cen íme os.
Se halla on monumen os de es as ca ac e ís icas sólo en en e amien os de inhumación, en osas (N2s.
27.
Flo es hizo un dibujo muy ingenuo de la pieza e indicó : "En la pa e de la cabeza es pedazos de pied a de can e ía
que ha sido una es a ua con dibujos en la espalda y encima de las cubie as unos pedazos de hue o de a es uz y un pedacillo
de cob e y el cán a o ha es ado encima de un poyo que iene 60 cms. de la go y 20 cms. de al o unido con las pied as de la
es a ua ha habido esco ias de ho no de undición el dibujo iene pin u a colo ada" : Cuade no 495-522, hoja 36 uel o, 37
ec o.
28.
Sob e la in luencia egipcia en la a qui ec u a eligiosa enicia c . Bisi,1967: 191 y 202, y Wagne ,1980.
29. En el M.A.N. con amos 11 al a es en muy dis in o es ado de conse ación, pe o sólo hemos encon ado e e encias al
hallazgo de piezas de es as ca ac e ís icas en las umbas que se ci an más abajo.
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718,1024 y 1626) (Fig.5), o en el in e io de cáma as (411/2 y 986/4)
30
(Fig.6); es aban si uadas en la cabece a y
en el caso de los hipogeos pa ece que algunas es u ie on en el co edo , jun o a la pue a de en ada al sepulc o.
Tampoco en es e g upo esul a ácil econoce el ejempla de cada umba a pa i de las no as de Flo es, ya que ni
siquie a pa ecen p ecisas las dimensiones que indica. Po o a pa e, es muy posible que con el iempo, las pied as
blandas en que se abaja on, hayan su ido un de e io o que ambién di icul a ía la iden i icación.
El al a de la umba 411/2 se ha econocido sin p oblemas co ejando el dibujo que de él hizo Si e (Fig.6:n23)
con las piezas conse adas en el M.A.N. (Lám. IX), pe o ninguna o a pieza se puede iden i ica con o al
segu idad. La es ela de la lámina VIII pod ía se la hallada en la sepul u a 1626 (c . ig. 5:2), pues ambas
p esen an una ac u a pa ecida en la pa e in e io
31
. La es ela de la sepul u a n
2
986/4 iene, según Flo es,
una al u a de 36 cen íme os, que coincide ap oximadamen e con la de la lámina n
2
VII. Es a úl ima es el único
ejempla que ca ece de ca idad en la ca a supe io , pe o conside amos que debe inclui se en es e mismo
g upo. Uno idén ico se halló supues amen e en Rio in o (Huel a)(Ga cía y Bellido, 1942: c .80 y 294) (Fig.7),
o o cen o mine o impo an e que ya en el siglo VII a.C. albe gaba posiblemen e población de o igen o ien al.
Sin duda sob e es os monumen os se o ecían libaciones y se quemaban pe umes. El de la umba 411/2
p esen a una acanaladu a que, a ancando de la ca idad supe io , eco e de a iba a abajo oda la pa e pos e io
del monumen o; po ella descendían has a la ie a los líquidos que se e ían sob e el al a . Además, la ca idad
p esen a, sob e el ondo ayado con su cos e icales pa alelos, una mancha oja p oducida po el calo del uego.
Una enue mancha ojiza se ap ecia ambién sob e la supe icie plana de la es ela de la lám. VII.
En el
ophe
de Tha os abundan los que llaman
base-al a
que son iguales a los que acabamos de ci a .
Mosca i y Ube i (1985:25 y 32-33) les econocen la misma unción que a las es elas con ono y en su opinión
se i ían de sopo e a una imagen, icónica o an opomo a. O os au o es conside an, po el con a io, que
debe di e encia se en e al a y basamen o, ya que su unción se ía dis in a (To e,1971-72a:188). Un ejempla
de la nec ópolis de Tha os, da ado en el siglo IV a.C., deja cla o que además de u iliza se en i uales de
libación o pa a quema esencias a omá icas, es as piezas es án concebidas ambién como au én icas es elas
une a ias, pues en el en e se g abó un epi a io dando cuen a de la iden idad del di un o en e ado en aquella
sepul u a (Ube i,1986: 115 y ig.156).
Las es elas o cipos al a es encuen an abundan es pa alelos en Ca ago, Sicilia y Ce deña. G. To e (1971-
72a:118-119 y no as 61 y 63, 188 y láms. XIX-XXIV) elacionó los basamen os con gola egipcia de los
cipo-
ono
con los modelos más elemen ales conocidos en el Medi e áneo Cen al y en la Península Ibé ica, y
ealizó una po meno izada elación de pa alelos que mues a la exis encia de es os monumen os an o en los
cemen e ios (Ca ago, Pale mo, Tha os, Caglia i), como en los san ua ios (Ca ago, Tha os). A es a elación
pod íamos añadi los ejemplos documen ados en las colecciones de los
ophe s
de Mozia (Mosca i y Ube i,
1981: II, ig. 55 y lám. CLXXXVI: 1012-1014) y de Sulcis (Ba oloni, 1986: lám111:21-24). Pa a e mina , no
podemos deja de menciona el pedes al con pila de la umba 2 de la nec ópolis de T ayama (Málaga), de un
momen o a anzado del siglo VII a.0 (Schuba y Niemeye ,1976:129-130, 231-232 y 237); aunque
mo ológicamen e la pieza es di e en e
32
, conside amos que cons i uye un p eceden e cla o de la u ilización
de es as es elas-al a es en las colonias enicias de la Península Ibé ica.
30.
A juzga po el dibujo de Flo es, pod ía inclui se en es e g upo la es ela de la sepul u a 1008, pe o no podemos
asegu a lo: Cuade no 987-1024, hojas 23 uel o y 24 ec o.
31.
En las no as de P.Flo es sob e la umba 1626, no igu an las dimensiones de la es ela y la ac u a es á ep esen ada en
el lado con a io, como puede obse a se. La al u a de es a pieza coincide, ap oximadamen e, con la que el au o da pa a una
- ¿el al a ?- de las de la T. 1024, pe o no la anchu a ni el g oso .
32.
Tiene pa alelos en el mundo púnico: c . una pieza del s.V-IV a.C. p oceden e del
ophe de Ca ago, en Ribichini,1988:
105 y 614, ca álogo i
2
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Fig. 2. Es elas de Villa icos: 1 y 3-4, a pa i de o iginales de P.Flo es; 2 y 5-6, a pa i de o iginales de L.Si e .
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Fig. 3. Es elas de Villa icos: 1 y 2, a pa i de o iginales de P.Flo es; 3-8, a pa i de o iginales de L.Si e .
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Fig. 4. Al a es de Villa icos, a pa i de o iginales de L.Si e .
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1.411 n2
nH
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Fig. 5. Villa icos: Sepul u as de inhumación con al a es. (A pa i de o iginales de P.Flo es).
Fig. 6. Villa icos. Sepul u a de inhumación con al a : 1 y 2, a pa i de o iginales de
P.
Flo es; 3, a pa i de o iginales de
L. Si e .
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O
50 cms.
Fig. 7. Al a de Rio in o, Huel a. (A pa i de
o iginal de A.Ga cía y Bellido, 1942).
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Lám. I. Es ela con epi a io: In ° 1935/4.Vill./ I .
(Al u a: 93 cms.; base: 27 x 22 cms.). (Fo o M.A.N)
Lám. II. Es ela pi amidal: In ° 1935/4.Vill./5.
(Al u a conse ada: 21 cms.; base: 10,7 x 10 cms.).
Lám III. Es ela pi amidal: In ° 1935/4.Vill./9.
(Al u a: 34 cms.; base: 22 x 22 cms.).
Lám. IV. Es ela pi amidal: In ° 1935/4.Vill./3.
(Al u a conse ada: 13 cms; base: 10 x 8 cms.).
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Lám. V. Es ela con p ó omo humano. Vis as on al, la e al y pos e io : In
y
'
l
1935/4.Vill./521/3. (Al u a
conse ada: 50 cms.; base del pila : 18 x 23 cms.; base de la pi ámide: 15,5 x 18 cms.).
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Lám. VI. Al a : In ° 1935/4.Vill./15. (Al u a
conse ada: 28 cms.; base: 13 x 13 cms.).
Lám. VII. Al a : In ° 1935/4.Vill./25. (Al u a
conse ada: 35 cms.; base: 16,5 x 12,5 cms.).
Lám. VIII. Al a : In ° 1935/4.Vill./20. (Al u a:
65 cms.; base: 30 x 12,5 cms.).
Lám. IX. Al a : In ° 1935/4.Vill./17. (Al u a:
30,5 cms.;
base: 14 x 10 una.).
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