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Apuntes para una historia de la arqueología andaluza: Francisco M. Tubino (1833-1888)

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Apuntes para una historia de la arqueología andaluza: Francisco M. Tubino (1833-1888)

Author: Belén Deamos, María
Publisher: Ministerio de Educación Cultura y Deporte
Year: 1991
Source: https://idus.us.es/bitstreams/153094b1-59ab-4440-8c00-7a666ad09e72/download
Bole ín del Museo
A queológico Nacional
Tomo
IX,
n.OS
1
y
2
Bole ín del Museo A queológico Nacional (Mad id)
IX,
1991
APUNTES PARA UNA HISTORIA
DE LA ARQUEOLOGIA ANDALUZA:
FRANCISCO
M.
TUBINO (1833-1888)
MARÍA BELÉN
Uni e sidad de Se illa
A exposición que p epa a el Museo A queoló-
gico Nacional pa a di ulga su his o ia y e o-
lución desde las p ime as colecciones que lo
ue on con igu ando ha obligado a e isa sus
a chi os y a desempol a la documen ación más an igua.
Se han esca ado así es imonios de g an alo cuyo in e és
asciende, en muchos casos, el que pudie an ene en
elación con la his o ia de los ondos que gua da es a
ins i ución, pa a con e i se en uen e de in o mación a-
liosa ace ca-de la his o ia de la A queología española.
En es os expu gos han apa ecido documen os que e-
cogen dos donaciones de obje os a iados que hicie a
F ancisco M. Tubino, ambas echadas a lo la go de 1868,
siendo di ec o del Museo D. José Amado de los Ríos.
Una de es as ac as de donación se acompaña de una co-
municación sob e los abajos que Tubino ealizó en la
Cue a de la Pas o a (Valencina de la Concepción, Se-
illa). Aunque dicho in o me se publicó ín eg amen e
como econocimien o p icial en
La ~oce a de Mad id
de
23
de ma zo de 1868
,
hemos conside ado con enien e
su inse ción en las páginas de es e
Bole ín,
incluyendo
los dibujos
y
planos que no se publica on en onces, pa a
acili a su di ulgación y ap o echa , además, es a ci -
cuns ancia pa a ai ea la pe sonalidad de aquellos p i-
me os bene ac o es del Museo y pa a esal a el impo -
an e papel que pe sonajes como Tubino desempeña on
en el nacimien o de la A queología p ehis ó ica en nues o
país.
La ocasión puede se i ambién pa a eco da la im-
po ancia del conjun o a queológico de Valencina de la
Concepción y la necesidad de que la Adminis ación an-
daluza omen e un p og ama de es udio sis emá ico de
es e imp esionan e yacimien o calcolí ico, que en los Ú1-
imos años sólo ha sido obje o de in es igaciones inco-
nexas des inadas a enmenda descalab os
o
a a ende si-
'
Año CCVII, N." 83, págs. 1-3.
uaciones coyun u ales, que en su mayo ía no han enido
epe cusión en la bibliog a ía cien í ica.
Fue Tubino un andaluz ilus ado, in e esado y en en-
dido en campos an a iados como el pe iodismo polí ico,
la His o ia, el A e, la An opología o la A queología,
que i ió en Se illa, el más ico de los ambien es in e-
lec uales de la España de su iempo2. La pa icipación de
Tubino en los cí culos in elec uales se illanos de la se-
gunda mi ad del siglo
XIX
ue ac i a e impo an e, ela-
cionándose siemp e con quienes como él ep esen aban
las co ien es de pensamien o más p og esis as, posi i-
is as y e olucionis as.
La in luencia de Machado
y
Núñez debió se espe-
cialmen e impo an e. Compa ían el mismo in e és po
el o igen del homb e y, sin duda, pueden conside a se
pione os en la in oducción de las eo ías e olucionis as
en nues o país3. Machado y Núñez explicaba ya en 1860,
an sólo un año después de publica se la p ime a edición
del
O igen de las Especies,
el pensamien o de Da win en
la Uni e sidad de Se illa, y en e4 187 1 y 1874 publicó
dis in os abajos ace ca del ema
.
En es e úl imo año
apa eció ambién la ob a de Tubino
Da win
y
~aeckel'.
En elación con la biog a ía de Tubino, c .:
Enciclopedia
Uni e sal Ilus ada Eu opeo Ame icana, Espasa-Culpe,
VOZ
TUBINO;
G an Enciclopedia de Andalucía,
Se illa, 1979,
. VII: TUBINO; Aguila C iado, E. (1990):
Cul u a Popula
y
Folklo e en Andalucía (Los o ígenes de la An opología),
Se illa, págs. 105-106
y
155 SS. En es a úl ima ob a encon a á
el lec o más da os sob e aspec os de la ac i idad de Tubino en
o os campos
y
sob e el papel que desempeñó en e la in elec-
ualidad se illana de su iempo.
Aguila C iado,
E.:
Ob. ci . no a
2,
pág. 105.
En su epe o io encon amos í ulos como: «Dan inismo»,
Re is a Mensual de Li e a u a, Filoso ía
y
Ciencias,
Se illa,
. IV, 1871; «Teo ía de Da win: Comba e con la exis encia»,
Re is a Mensual
..., . IV, Se illa, 1872; «De la c eación
y
de
la e olución»,
Re is a Mensual.
.. . VI, Se illa, 1874; e c.
'
Re is a de An opología,
. 1, Mad id.
Du an e una la ga empo ada, aulas uni e si a ias, sesio-
nes de academias, a eneos y e ulias, si ie on de ma co
de exposición y discusión de es as eo ías.
No iene al caso en es as no as ecoge el ambien e de
polémica que se i ía en Se illa en e de enso es y de-
ac o es de las ideas e olucionis as6, pe o no podemos
deja de eco da la igu a9 D. Juan Vilano a y Pie a
como di uso de las mismas
,
po que sin duda la iden idad
de con icciones ideológicas omen ó la colabo ación y
amis ad en e el sabio alenciano y F ancisco Tubino.
En es e ambien e se en iende bien la concepción que
de la P ehis o ia enía Tubino y su mane a de p ocede
en la p ác ica a queológica.
El in e és po el o igen del homb e conlle aba la a ición
po la p ác ica de ac i idades a queológicas. El mismo
Machado
y
Núñez hizo algunas incu siones en el campo
de la ~ ~ueolo~ía' y en nues a misma egión, po el
C ., po ejemplo, Aguila C iado: Ob. ci . no a
2,
págs. 99
SS.
y 117 SS.
Idem., pág. 106.
D.
Juan Vilano a y Pie a le dedica es as palab as de elogio:
«Cúmplenos deci que Machado es uno de los españoles que
con mayo anqueza, decisión y ene gía han acogido las e -
dades p ehis ó icas con odas sus lógicas consecuencias», y lo
ci a ambién en la His o ia de los es udios p ehis ó icos en Es-
paña que p esen a en una de las sesiones del Cong eso In e -
nacional de P ehis o ia, celeb ado en Copenhague en 1869; a
a és de es a exposición «de allada» -según se dice allí-,
puede uno hace se idea del es ado de la a queología p ehis ó ica
en nues o país a p incipios de los años 70 del siglo pasado, y
de quiénes ue on los pione os en es os du os comienzos: Vi-
lano a y Pie a,
J.,
y Tubino, F.M. (1871):
Viaje cien gico
á
Dinama ca
y
Suecia con mo i o del Cong eso In e nacional
P ehis ó ico celeb ado en Copenhague en
1869,
Mad id,
XXXV y 57. Machado publicó los esul ados de sus es udios
a queológicos en abajos como: «Excu sión geológica a Mo ón
y
Conil»,
Re is a Mensual de Li e a u a, Filoso ía
y
Ciencias,
. 1, Se illa, 1869; «T abajos de a es y despojos humanos ha-
llados en las ca emas de Gib al a )),
Re is a Mensual..
.
,
. 1,
Se illa, 1869; «De la Cue a de la muje en Alhama»,
Re is a
Mensual..
.
,
. 111, Se illa, 187 1; «B e e eseña de los e enos
mismo año en que Tubino explo aba La Pas o a, Manuel
de Góngo a había conseguido, no sin es ue zo, e pu-
blicados los esul ados de sus abajos en Andalucía
o ien al9. La lec u a de las ob as de con enido a queo-
lógico de F ancisco ~ubino'' b inda elemen os su icien es
pa a pode enjuicia su labo en es e campo.
«(.
.
.)Em-
p endí-dice al p incipio de su comunicación- el es udio
sis emá ico y eó ico de la A queología p ehis ó ica,
acompañándolo de abajos p ác icos»".
En su o mación como a quólogo debió juga un papel
impo an e D. Juan Vilano a y Pie a, que, como ya he-
mos indicado, coincide con él en la de ensa de las eo ías
de ~a win''. Con Vilano a ealizó una se ie de p ospec-
ciones po la p o incia de Se illa y po las minas de Ce o
Mu iano (Có doba) y con él emp endió un iaje po Eu-
opa que acabó en Copenhague con mo i o del Cong eso
cua ema ios y e cia ios de la p o incia de Se illa»,
La Enci-
clopedia,
. 11, Se illa, 1878; e c.
Góngo a, M. de (1868):
An igüedades p ehis ó icas de An-
da! cía,
Mad id.
El au o esc ibió con ecuencia a ículos de con enido a -
queológico en el pe iódico
La Andalucía,
del que ue di ec o
y p opie a io du an e unos años. Además, di ulgó los es udios
p ehis ó icos en con e encias, como las impa idas en el cu so
1876-77 del A eneo de Mad id: «E nología y E nog a ía eu opea
y
especialmen e sob e los p ime os habi an es de la Ibe ia y la
Mau i anian y en ob as como: «Recien es publicaciones sob e
la ciencia p ehis ó ica»,
Bole ín-Re is a de la Uni e sidad de
Mad id, Mad id,
1870;
o «La ciencia del homb e según las más
ecien es e impo an es publicaciones»,
Re is a Con empo á-
nea,
. IX y XII, Mad id. A ellas hay que suma las que ecogen
sus p opios abajos de campo, que se ecogen a lo la go de
es as no as.
"
C . más adelan e, pág. 12.
l2
Vilano a esc ibió la p ime a P ehis o ia gene al publicada
en cas ellano: «O igen, an igüedad y na u aleza del homb e»,
Re is a de An opología,
Mad id, 1874, y años más a de edi ó
la p ime a P ehis o ia española:
Geología
y
P ehis o ia Ibé ica,
Mad id, 1894. Según Almag o Basch, M. (1975):
In oducción
al es udio de la P ehis o ia
y
de la A queología de campo,
5"
ed., Mad id, págs. 36-37.
El
Cabezo de la Pas o a (Cas illejo de Guzmán).
In e nacional de P ehís o ia de
1869.
Poco después pu-
blica ían sus expe iencias e imp esiones y un da o ~ -
meno izado de las sesiones de la eunión cien í icaI3. Es-
os iajes y isi as a museos de dis in os pun os de Eu opa
ue on ecuen es; ambién sabemos que asis ió a los p i-
me os Cong esos sob e P ehis o ia. En Eu opa debió co-
noce los sis emas de clasi icación en edades ideados po
los conse ado es de museos daneses
y
la~~o aciones
que in odujo Lubbock al sis ema o iginal
,
pues u iliia
es os c i e ios de clasi icación en algunas de sus ob as
,
No pa ece, pues, que sus p eocupaciones ue an las de
un simple a icionado. C eemos que con oda jus icia pue-
de se conside ado como uno de los p ime os a queólogos
andaluces que, al an o de las co ien es de pensamien o
más en boga en su iempo, abo da el es udio de los g upos
humanos del pasado con plan eamien os posi i is as, po -
que es os es udios
(.
.
.)
«han en ado en el cí culo de las
ciencias posi i as y, po an o, se les aplica en igo el
mé odo que en és as Pe o pa ece que ni
Tubino ni o os es udiosos del pasado andaluz adsc i os
a las ilas del posi i ismo alo a an el obje o po enci%a
de cualquie o a conside ación, como se suele sos ene
.
Hemos seleccionado unos ex os que nos pa ecen muy
signi ica i os. En
1881
decía Sales y Fe é: u...Del ei-
nado de la Me a ísica
(.
.
.)
es amos pasando al de la in-
es igación expe imen al, posi i a, podemos deci ; mas
no posi i a en el sen ido de la escuela ilosó ica que lle a
es e nomb e (Posi i ismo), en cuyo caso la e olución
se ía insigni ican e si al nomb e me ecie a, sino posi i a
en el sen ido del mé odo, que sin desconoce a la in e-
13
14
Vilano a, J,,
y
Tubino, F.M.: Ob. ci . no a
8.
Daniel,
G.
(1977):
El
concep o de P ehis o ia,
3*
ed.,
Ba celona, págs, 41-42.
Tubiho, F.M.
(1876):
«Los monumen os megalí icos de
Andalucía, Ex emadu a y Po ugal
y
los abo ígenes ibé icos*,
My eo Espa&l de An igüedades,
.
VII,
Mad id,
p6gig.
339.
Idem, pág.
303.
"
Ruiz, A,,
y
o os
(1986):
A queologla en Jaén. RI aexio es
desde
un
p oyec o a queológico no inocen e,
Jaén, pág. 24.
ligencia la cualidad de uen e p opia de conoce , exige
sin emba go a odo conocimien o, pa a que sea cien í ico,
base expe imen al; que conside a a la expe iencia no sólo
como uen e de conoce , sino como medio de comp o-
bación uni e sal, de al mane a que ningún conocimien o,
po ele ado que sea, debe se conside ado como a si no
iene alguna aíz en el suelo de la expe iencia..
.»
.
De
o ma más cla a se exp esa su discípulo F. Candau años
más a de: «Respec o al mé odo que adop a emos, ya
hemos dicho algo de él; se á p incipalmen e c í ico y
geog á ico y a ende emos de una mane a más especial
á
la inducción de los usos, cos umb es, géne o de ida, en
una palab a,
á
la ci ilización de aquellas azas, que
á
la
á ida desc ipción de obje os que después de odo, sólo
ienen un alo eal, en cuan o po ellos se ob ienen co-
nocimien os de o den supe io . De nada si e posee una
nume osa colección de obje os p ehis ó icos si de ellos
no se sacan enseñanzas de cualquie géne o;
á
nada con-
duce desc ibi minuciosamen e un a ma, un obje o de a e
p ehis ó ico, si de esa desc ipción no deducimos consi-
de aciones de ca ác e sociológico: la ep esen ación de
un obje o en dibujo
ó
en o og a ía no dice nada po sí
sola, ni ale, sino en an o qu; si e de e e encia en las
inducciones
á
que dá o igen*
.
Fue on es os años de inales de siglo en que esc ibían
Sales y Fe é y Candau una buena época pa a la in es-
igación a queológica en la p o incia de Se illa.
A
la
ac i idad de o eso es uni e si a ios, como el p ime o
qo
de los ci ados
,
se sumó la de pe sonas con a ición de la
alla de Jo ge Bonso , cuya labo como a queólogo me-
eció el espe o de sus con empo áneos2'.
l8
El ex o es á ep oducido po Aguila C iado en
la
ob a
ci ada en no a 2, págs. 95-96. La au o a ci a como e e encia
(no a 26) un abajo de Sales
y
Fe é, publicado en 1881, que
no hemos podido consul a di ec amen e:
El homb e p imi i o
y
las adiciones o ien ales. La Ciencia
y
la eligión,
Se illa,
pág 6.
Candau
y
Piza o, F. (1894):
P ehis o ia de la P o incia
de Se illa,
Se illa, pág. 24.
LA EXPLORACION DE LA CUEVA
DE
LA
PASTORA
Los abajos de Tubino en La Pas o a han sido poco
alo ados. Poco después de su mue e se publica on sen-
das
P ehis o ias
de la p o incia de Se illa en las que o
se igno an es os abajos22 o se c i ican mise ico diosa-
men e; es o no impide que quienes esc ibían casi ein a
años después compa an opiniones de quien incu ió en
«algunas inexac i udes»
(.
.
.),
«e ec o del iempo en que
esc ibía, pue$3 aún no es aba desa ollada la a queología
p ehis ó ica»
.
Compá ese el siguien e ex o de C. Cañal
ace ca de la unción del monumen o con la in e p e ación
que Tubino mani ies a en su comuni~ación~~: «Si no bas-
asen
á
p oba que dicho monumen o es una sepul u a las
muchas de o mas pa ecidas
á
és a que se han descubie o,
end íamos sólo que acudi
á
e lexiona b e es momen os
ace ca de su des ino. Aquello, dicen cuan os lo isi an,
ni es silo, ni es uen e, ni es emplo, ni es si io de eunión.
Cuando nos ijamos en el obscu o y es echo co edo que
conduce
á
la cáma a, cuando nos hallamos en és a sin luz
que ilumine los obje os, y casi sin ai e que espi a , pen-
samos ins in i amen e en el eposo e e no, en la mue e,
y emos allí una mo ada ~neb e?~.
De hecho, nada im o an e se ha añadido a las con-
2?
clusiones del au o
,
si excep uamos el abajo de
M.
Almag o sob e las pun as de b once p oceden es de
es e yacimien o. Se enume a allí una se ie de piezas que
o maban pa e de los ajua es2'
y
que es u o en posesión
del conde de Cas illeja, aunque no se alude a las ci -
cuns ancias de su hallazgo2' y, sob e odo, se ija la c o-
20
A Sales y Fe é se deben ob as como «El concep o de
p ehis o ia*,
La Enciclopedia,
.
11,
1878, Se illa;
P ehis o ia
y
o igen de la ci ilización,
Se illa, 1880; o
Es udios a queo-
lógicos
e
his ó icos. Nec ópolis de Ca mona. Fune ales de los
omanos
y
sus c eencias ace ca del alma
y
de la o a ida.
Sa có ago isigó ico de Ecija. Excu sión al Alja a e,
Mad id,
1887. Cañal llega a deci que has a la llegada de Sales y Fe é
a la Uni e sidad de Se illa, «nada ocu e digno de mención*
en la his o ia de la a queología se illana: Cañal, c. (1894):
Se illa P ehis ó ica,
pág. 7.
2'
V. la semblanza de Bonso en: Cas illo, A. del (1955): «La
ida y la ob a de Jo ge Bonso y la A queología de su iempo»,
Re is a de A chi os, Biblio ecas
y
Museos,
.
LXI,
2, págs.
615-635.
22
F. Candau no los menciona en la ob a ci ada en la no a
19, a no se que se e ie a a ellos cuando aluce a
(.
.
.)
«pe eg inas
hipó esis, de las que po absu das no nos ocupamos», pág. 36.
23
Cañal, Ob. ci . no a 20, pág. 185.
24
25
C . más adelan e, pág. 14.
Cañal, C.: Ob. ci . no a 20, págs. 192-193.
26
Nos e e imos básicamen e a la in e p e ación uncional
que hizo Tubino del monumen o y no a cues iones de meno
impo ancia como el año de su descub imien o, las dimensiones
o el núme o de pun as de b once que se halla on ealmen e, que
pueden di e i lige amen e en e los dis in os au o es que se han
ocu ado del mismo.
2'Almag o Basch, M. (1962): .El ajua del <Dolmen de la
Pas o a* de Valen ina del Alco (Se illa). Sus pa alelos y su
c onología»,
T abajos de P ehis o ia,
V, Mad id, págs. 19-22
y ig. 6.
28
Tan o Tubino (c .
Comunicación)
como Candau (ob. ci .
no a 19, pág. 36) o Cañal señalan la inexis encia de ajua «digno
de impo ancia» (Cañal, ob. ci . no a 20, pág. 206).
nología del monumen o hacia 1800-1600 a.c., a ??i de
los pa alelos o ien ales de es as pun as me álicas
.
Tampoco los abajos de campo han apo ado mayo es
no edades. Después de la explo ación de Tubino sabe-
mos, aunque desconocemos la echa exac a, que un hijo
del conde de Cas illeja ~du o exca ando en busca de la
en ada del monumen o y que en el año 1888 Candau y
o os encon a on huesos sob e el suelo de la cáma a y
en la zona del co edo p óxima a la misma3'. No exis en
no icias ace ca de o os abajos en el monumen o has a
1955 en que Ca iazo y Collan es de Te án exca an y
descub en aún pa e del co edo y el es íbulo de en ada.
Es os abajos no se publica on, pe o se ci an en un olle o
di ulga i o sob e los «Dólmenes de Valencina de la Con-
cepción»; al pa ece , en es e sec o del es íbulo pudo
habe ~ ado o iginalmen e el conjun o de lechas de
b once
.
Finalmen e, enemos no icias de que en los ú1-
imos años se han uel o a ealiza algunos abajos en
La Pas o a que esul a on in uc uosos; quizá po ello no
han sido obje o de di ulgación.
Sí se han p oducido, en cambio, no edades impo an es
en elación con poblado en que i ie on las gen es que
se en e a on en La Pas o a y en o as sepul u as del en-
omo de Valencina, con i mando plenamen e las sospe-
chas de Candau:
«(.
.
.)
Tal es la es ación impo an ísima
de Cas illeja de Guzmán: no able po el monumen o que
o ece, lo se á aún más cuando algunas explo aciones
conduzcan a nue os hallazgos de úmulos y, sob e odo,
cuando se encuen e el yacimien o co espondien e
á
es a
nec ópolis, cuya si uación es desconocida, y que indica á
el luga en que mo aban los cons uc o es de es os ú-
33
mulos»
.
Se a a de un ex ensísimo poblado calcolí ico en cuyo
in e io se dispe san núcleos de cabañas ci cula es u o a-
les. Cuen a ambién el encla e con un complejo sis ema
de zanjas, pozos y silos que pa ecen elacionados con
ac i idades económicas de cie a en e gadu a34. En omo
29
Almag o, M. Ob. ci . no a 24, pág. 34. Hoy sabemos que
el poblado calcolí ico de Valencina es aba ya ocupado con se-
gu idad a ines del
111
milenio a.c.: Femández Gómez, F., y
Oli a Alonso, D. (1986): «Valencina de la Concepción (Se i-
lla). Exca aciones de u gencia»,
Re is a de A queología,
n." 58, págs. 19-33, pág. 31.
30
Cañal, C.: Ob. ci . no a 20, pág. 189.
32
"
Candau,
F.:
Ob. ci . no a 19, pág. 36.
Femández-Chica o, C. (1974):
Los dólmenes de Valencina
de la Concepción,
Se illa ( olle o sin pagina ). Exis e una e a a,
sin duda, espec o a las echas en que se ealizó la exca ación,
ya que en el pie de una o og a ía del «Dolmen de la Pas o a»
igu a la de 1963 y en el ex o se dice, po el con a io, que los
abajos se e ec ua on en 1955, es deci , el mismo año que los
au o es exca a on en el llamado dolmen de Ma a ubilla
( .
no a
36);
34
Candau, F.: Ob. ci . no a 19, págs. 40-41.
C ., en e o as: Femández Gómez, F., y Oli a Alonso,
D.: Ob. ci ..
. .
.
.
no a 29;
Ruiz
Ma a, D. (1933): «El yacimien o
de Valencina de la Concepción (Se illa) en el ma co cul u al
del Bajo Guadalqui i »,
Ac as del
I
Cong eso de His o ia de
Andalucía,
Có doba, .
1,
págs. 183-208. De las nume osas in-
e enciones de u gencia p ac icadas en los úl imos años sólo
conocemos: Mu illo, T., o os (1987): «Exca ación en el
ya-
cimien o calcolí ico del polidepo i o de Valencina de la Con-

Vis a de la Gale ía omada desde la Cáma a Ci cula .
al poblado se dis ibuyen las umbas, unas de la monu-
men alidad de La Pas o a, 0n i e os3:~ ~a a ubilla",
la mayo ía segu amen e más modes as
.
Los esul ados de las exca aciones a queológicas ea-
lizadas en Valencina du an e los úl imos años son ex-
ponen e de la impo ancia his ó ica del yacimien o, pe o
de la misma o ma ponen en e idencia la necesidad de
emp ende con ap emio un es udio global y sis emá ico
del mismo. Sabemos que hay p o esionales que pe siguen
es e empeño, pe o si la Adminis ación no dic a medidas
u gen es, es e espléndido conjun o a queológico desapa-
ece á bajo el cemen o de las u banizaciones mode nas.
cepción (Se illa), 1985,
Anua io A queológico de Andalucía,
1985. 111. Ac i idades de u gencia,
Se illa, págs. 31 1-3 15.
35
Ca iazo,
J.
de M. (1 96 1
-
1962): «El dolmen de On i e os~,
Homenaje al P o . Caye ano de Me gelina,
Mu cia, págs. 1-
21.
36
Obe maie , H. (1919): «El dolmen de Ma a ubilla (Se-
illa)~,
Memo ias de la Com. In . P. y P.,
26, Mad id; Collan es
de Te án,
F.
(1969): «El dolmen de Ma a ubilla (Se illa)»,
Ta essos y sus p oblemas,
V
Symposium in e nacional de P e-
his o ia Peninsula ,
Ba celona, págs. 47-61.
37
Candau,
F.:
Ob. ci . no a 19, pág. 40; Fe nández Gómez,
F.,
y
Ruiz Ma a,
D.
(1978): «El holos del Ce o de las Cabezas
en Valencina de la Concepción (Se illa)»,
T abajos de P ehis-
o ia,
35, págs. 193-224. En los úl imos años se han exca ado
o as sepul u as «modes as» po la p o eso a
R.
C uz-Auñón
y
Da
Te esa Mu illo.
COMUNICACION DE FRANCISCO M. TUBINO
SOBRE SUS TRABAJOS
EN LA CUEVA DE LA
PASTORA^'
llmo Seño .
Consecuen e con la a icion que siemp e he enido
á
los
es udios a queológicos y que me ha lle ado unas eces
á
eco e aquellos pa ajes designados como asien o, en lo
an iguo, de poblaciones impo an es, o as
á
isi a ya las
Ca acumbas de la Ciudad E e na y los edi icios de Pom-
peya, ya los museos de la misma Roma, de Nápoles,
Flo encia, Pisa, Ra ena, Pa is, S . Ge main-en-Laye,
B uselas, Lond es y Lisboa, consecuen e epi o con esa
a icion, me ocupo hace algunos años en in es iga cuan o
se e ie e
á
la his o ia p imi i a de nues a especie y pa -
icula men e econcen o mis cona os en los p oblemas
e e en es
á
los abo ígenes de la Be ica, c eyendo que en
esa egion pueden encon a se monumen os de impo an-
cia, que acili en la esplicacion de acaecimien os de g an
cuan ia, has a aho a en uel os en las nieblas del mis e io,
po mas que in e ese
á
los anales pa ios el acla a los.
Alen ado po los descub imien os hechos en las ca e -
nas del Mon e Calpe (Gib al a ), p ime o po el ilus e
Falcone , despues po el in eligen e M. Busk y ul ima-
men e en
Wind Mil1 Hill
po el Capi an B ome; es imulado
asimismo, po los esul ados ob enidos en su p ime a ex-
plo acion de Ce o Mu iano, po el labo ioso y modes o
D. Casiano de P ado y po los consejos del S . Machado,
digno ca ed á ico de la Facul ad de ciencias en la Uni-
38
T ansc ibimos el ex o espe ando el o iginal esc i o po
Tubino de su puño
y
le a.
e sidad de Se illa, aca iciando la espe anza de no a-
baja sin u o, emp endí el es udio sis ema ico y eo ico
de la A queología p ehis o ica, acompañando10 de a-
bajos p ac icos,
á
cuyo e ec o he comenzado una se ie de
explo aciones en el e i o io que comp enden las p o in-
cias de Se illa y Cadiz. Algunas pe sonas aman es del
sabe secundan mis p opósi os y
á
es a e icaz coope acion
debese el que se haya egis ado la exis encia de a ias
localidades donde se han ecogido ins umen os de pied a
ca ac e is icos de las épocas paleolí ica y neolí ica.
Es muy posible que den o de un b e e plazo pueda
o ece
á
V.S.I. a ias hachas de pied a encon adas en e
las ami icaciones de la Sie a Mo ena, que cons i uyen
la di iso ia en e Andalucía y Ex emadu a: Tambien me
p ome o some e
á
su ilus ado c i e io o as dos hachas
ex aidas de un e eno dilu ial no emo ido y que es ando
encla ado en e mino de Je ez de la F on e a (si io de
Ma chanudo) o ece hoy can e as donde se esplo an ma-
e iales de cons uccion. Aplazando pa a una ocasion p o-
xima el habla
á
V.S.I. de los mencionados u iles, asi
como de las ci cuns ancias de una ca e na de Andalucia
donde hay indicios ehemen es de que exis en osiles
humanos asociados
á
es os de g andes paquide mos, me
limi o, po el momen o,
á
o ece
á
V.S.I. los obje os
que enume a é enseguida, a in de que si los halla dignos
de ello, sean expues os
á
eno de lo es ablecido en la
Ci cula de
6
de No iemb e
pdo
en el Museo A queo-
lógico Nacional que V.S.I. an ace adamen e di ije.
l."
Un agmen o de hacha de la época neolí ica en
jade. Ha sido ecogido en las inmediaciones del Ped oso.
2."
Un candil isiblemen e hecho
á
mano, es deci ,
an es de que ue a conocido el omo de al a e o y los
demas p ocedimien os del a e ce amica. Reliquia an p e-
ciosa ué desen e ada en una esca acion p ac icada en
una g u a de las Sie as del mismo Ped oso.
3."
Una especie de pla o con su aza en ba o, que si
bien deno an un p og eso a is ico no able sob e el candil
p esen a la pa icula idad de habe sido hallado
á
algunos
me os de p o undidad de la supe icie e es e, al eje-
cu a se un desmon e en la linea e ea de Có doba a Se-
illa.
4." Una magní ica hacha en dio i a, del pe iodo neo-
lí ico desen e ada en el co ijo de San Ped o,
á
un ki-
lóme o de Saucejo -p o incia de Se illa. Es e ejempla
no abilisimo, que ha llamado la a encion de los homb es
de ciencia
á
quienes lo he mos ado y que po sus con-
diciones no iene has a aho a i al en la Peninsula, pu-
diendo igu a al lado de los que se conse an en los
Museos de F ancia, Suiza, Ingla e a y Dinama ca, es de
un al o alo p ehis o ico pa a noso os, no an solo po
su amaño, o ma y es uc u a, sino po que siendo co-
nocido su o igen
y
es ando es ablecida su au en icidad,
e ela el g ado de desa ollo
á
que habia llegado en e
los au oc onos de la Be ica el labo eo de la pied a. Me
a e o
á
p onos ica que el hacha del Saucejo ha de ma ca
época en los es udios p ehis o icos nacionales, pues se
p es a a conside aciones geológicas y c í icas de e da-
de o in e es.
5."
Dos lechas en b onze, ecogidas en un e eno que
cub ia una g an pied a encla ada en la inca us ica que
el Excmo. S .
D.
Fe nando Rod iguez de Ri as posee con
el nomb e de La Pas o a, en el pueblo de Cas illeja de
Guzman: Hallandose es e descub imien o elacionado con
o o más impo an e, oy
á
pe mi i me algunos de alles
y obse aciones que no c eo inu iles pa a el p og eso de
la a queologia española.
Hace pocos años que con ocasion de plan a se una iña
en la ci ada hacienda de La Pas o a, los abajado es o-
peza on,
á
una p o undidad de unos dos me os, con una
ancha y g uesa pied a,. Llamóles el suceso la a encion,
pues en la coma ca no exis en ocas, y lle ados de la
cu iosidad, comenza on
á
sepa a la ie a que cub ia la
laja, consiguiendo
á
los pocos momen os descub i o a
pied a que
á
la p ime a es aba unida po uno de sus cos-
ados, pe o no an es echamen e que impidiese la in o-
duccion del mango de una de las he amien as po la
angos a endija que en e las dos apa ecia y que comu-
nicaba con una ca idad desconocida.
En e ado el S . Ri as de lo ocu ido, dispuso que em-
pleándose ins umen os de picade o se hicie a p ac icable
la abe u a, y conseguido es o, se econoció la exis encia
de una espaciosa gale ia que lle aba
á
una cáma a ci cula ,
sin comunicacion alguna con el ex e io .
Fué el sub e aneo isi ado po muchas pe sonas dis-
inguidas de Se illa y no hubo aldea de la ci cun e encia
que deja a de en ia
á
la Cue a de la Pas o a su con in-
gen e de cu iosos, á idos de encon a los eso os en e-
ados en las en añas de aquella po los mo os. Nadie
alcanzó la g an signi icación a queólogica de1 monumen-
o. Fal os los espí i us de la necesa ia p epa acion y siendo
pe ec amen e desconocida en e noso os la ciencia p e-
his ó ica, se explica sin es ue zo lo acon ecido, asi como
el ningun eco que en el mundo a queológico u o el des-
cub imien o.
Pos e io men e y no lejos de la en ada a i icial del
sub e aneo, se halló o a g an pied a y debajo de ella,
has a ein a lechas de b onze, semejan es
á
las dos que
acompañan
á
es a comunicacion.
No icioso de es os hechos ap o eché la p ime a opo -
unidad que se me p esen ó de aslada me
á
Se illa y una
ez allí pedí pe miso al S . Rod iguez de Ri as pa a hace
en La Pas o a las explo aciones que es imaba indispen-
sables si habia de es udia con me odo e dade amen e
cien i ico la ya ol idada cue a.
Co espondió el dueño
á
mi solici ud de la mane a mas
bene ola, y habiendo comunicado sus o denes pa a que
po sus dependien es se me acili asen cuan os auxilios
ue an necesa ios pa a el mejo éxi o de mi p oyec o, me
pe soné en La Pas o a el 14 del co ien e lle ando en mi
compañia dos pe sonas de econocida ilus acion, aba-
jado es y u iles que pudie an hace menos moles o mi
abajo. Sin de ene me dí p incipio
á
la in es igacion y
V.S.I. juzga á de su impo ancia po lo que paso
á
ma-
ni es a le.
Cas illeja de Guzman es á si uada al
O.
de Se illa,
sob e las p ime as colinas de Alja a e, que como V.S.I.
sabe se le an an
á
alguna dis ancia de la ma jen de echa
del Guadalqui i . Si se sale de la capi al andaluza y se
sigue la ca e e a de Badajoz, an es de oca en Camas,
se desp ende de la ia de p ime a clase, un camino ecinal
que po Cas illeja de Guzman se in oduce en el Alja a e.
Un kilóme o mas allá del ci ado Cas illeja, y despues de
Plano de la si uación de la Cue a de la Pas o a.
habe dejado de as una empinada cues a de ab up as pen-
dien es. sob e el lado de echo de la u a se es iende un
e eno ó campo ecien emen e plan ado de iñedo y en
el cen o de el, acompañado de di e en es ondulaciones
de la supe icie, alzase un cabezo
ó
al ozano de sua es y
p olongadas pendien es y den o de su ci cun e encia
ab ese la ca idad de que me engo ocupando.
La cue a de la Pas o a se compone de una gale ia
cons uida po el homb e, la cual mide unos
27
me os
de longi ud en la pa e has a aho a descubie a; su la i ud
es de
1
me o escaso y la al u a maxima no excede de
2.
Bajase
á
ella con el auxilio de una escala, pues la en ada
es á
á
1
me o de p o undidad,
á
la que es p eciso añadi
la que iene la gale ia. Co e es a de O ien e
á
Occiden e
y debe ene su ing eso na u al en es a ul ima di eccion.
A anzando en el sub e aneo po su desa ollo o ien al,
pues el opues o es á obs uido, se llega
á
una p ime a
pue a
ó
ma co si uado
á
unos once me os de la abe u a.
Compónese la gale ia de dos mu os de sos enimien o,
o mados po piza as supe pues as, sin ninguna clase de
cemen o ni de a gamasa que las una. El pa imen o es á
cubie o de ie a, pe o ahondando
3
ó
4
pulgadas, apa ece
la pied a, que es la que en ealidad cons i uye aquel. Sob e
los mu os insis en eno mes pied as de na u aleza g aní ica
ó
a enisca, sin huellas de labo a i icial, p esen ando
angulos i egula es en las jun u as, donde la habilidad ha
suplido al a e, pues se ha p ocu ado que
á
las dep esiones
de una pied a co espondan las pa es salien es de la o a.
Pasada la p ime a pue a, de e minada po es lajas,
de
30
a
32
cen íme os de espeso ; dos colocadas e i-
calmen e y o a en posicion ho izon al, esal ando lo bas-
an e delos planos no males de la Gale ia pa a cons i ui
á
la mane a de un bas ido
ó
jamba, se eco e un ayec o
de diez y seis me os, el cual e mina en una segunda
pue a semejan e
á
la ya desc i a. Sal ado es e segundo
ing eso, se en a en una cáma a semici cula cuyo suelo
es a mas bajo que el de la gale ia y cuyas dimensiones
e icales ambien se aumen an. El diame o de es a es-
pecie de o onda es de dos me os y sesen a cen ime os
su anchu a se ace ca bas an e
á
es me os. En los
mu os se ad ie en dos zonas, la in e io iden ica en su
composicion
á
la de la Gale ia, la supe io o ece g andes
can os colocados en sen ido de su eje ho izon al o e ical
y
los cuales an a anzando hacia el cen o del ci culo,
has a o ma un esal o o episa con inua sob e la que
descansa o a g an pied a que cub e po si sola oda la
ci cun e encia. En el pa imen o se halla del mismo modo
o a losa de bas an e espeso .
Como ci cuns ancia no able debo hace no a aue en
los in e s icios qu. p esen an algunas lajas en e sí, pe o
especialmen e en la in e seccion del plano supe io ho-
izon al y de los la e ales e icales, suele encon a se
g upos de
Os ea
en es ado osil, la cual examinada po
el ca ed a ico de la Facul ad de Ciencias de la Uni e sidad
cen al S . Vilano a, ha esul ado se de especie a ine
á
la
Os ea saccellus
y
á
la
O. cauda a
del e eno mioceno.
Tengase p esen e que no se a a de una b echa donde
los ósiles apa ecen con undidos en la ma e ia aglu inan e,
pues la mas delicada inspeccion me ha pues o de mani-
ies o que esos indi iduos debie on se lle ados al sub-
e aneo con o os ma e iales de aca eo.
Me a e o a llama la a encion de V.S.I. sob e es a
obse acion que some o
á
su buen juicio con odas las
ese as necesa ias y mas que como ase o de ini i o con
el ca ac e de simple hipo esis. Dis an e el ma muchas
leguas, la p esencia de es os osiles en esas condiciones
es un enómeno cu ioso que bien me ece es udia se. Ad-
jun os son los ejempla es que he podido conse a pa a
que pueda juzga se con conocimien o de causa.
Nada se ha encon ado has a aho a, en la pa e esplo ada
del sub e aneo. Yo he examinado de enidamen e odas
las g andes pied as con el in en o de a e igua si exis ian
huellas que e elasen el a e ó la indus ia de la mano
cons uc o a, sin ob ene esul ado lisonje o: solo en al-
gunos de los can os de la zona supe io de la cáma a
ci cula he c eido descub i algunas como anu as poco
p o undas que se es ienden de a iba a abajo.
Hubie a ape ecido con inua mi explo acion po el b a-
zo occiden al de la gale ia, cuya longi ud se igno a, pe o
hallandose obs uido po una masa de ie a compac a, al
pa ece aca eada po las aguas, me í obligado
á
enun-
cia po el p on o,
á
mi emp esa, que me p opongo lle a
á
cabo opo unamen e y si cuen o con el apoyo que pa a
ello se necesi a.
Despues de medi el g ueso de las pied as de la co-
be e a, en cuan o me ué pe mi ido, y el cual a ia de
ein a
á
cua en a y cinco cen íme os, me decidí
á
da
po e minado el econocimien o del in e io pasando
á
es udia el elie e del e eno. Le án ase es e sua emen e
y p esen a el aspec o de una cabeza ó al ozano cuyo é ice
coincide bas an e ap oximadamen e con el eje e ical de
la o onda. En la abe u a que dá paso
á
la gale ia la capa
de ie a que la cub e iene algo mas de un me o de
espeso ; aumen ase es e
á
medida que se asciende y al
--,--~----~-6114d~ll----------
Plan a del Monumen o p ehis ó ico de Cas illejo de Guzman.
Plan a del monumen o de la Pas o a y del de Mane Nelud.
llega se al pun o culminan e, se no a, g acias
á
un des-
mon e ejecu ado
ad
hoc,
que la capa e osa es de dos
me os.
V.S.I.
alcanza á po es a desca nada na acion,
á
cuan-
os calculos puede p es a se es e descub imien o y la a-
iedad de p oblemas que susci a.
Ocu ese, desde luego, es a p egun a: ¿Que aza
ó
pue-
blo cons uyó ese monumen o?
Y
sin que el animo haya
podido encon a esplicacicn sa is ac o ia, se é solici ado
po es as o as cues iones. ¿A que época pe enece ese
sis ema de A qui ec u a? ¿Que des ino enia el que yo
llama é monumen o p ehis o ico de Cas illeja de Guz-
man? ¿Como se esplica la in oduccion de sus eno mes
pied as, aidas indudablemen e de una conside able dis-
ancia? ¿Que esplicacion puede asimismo da se
á
los o-
siles ma i imos ex aidos del in e io ? No me encuen o
con ue zas pa a esponde
á
es as p egun as: La a queo-
logia p ehis o ica no se halla en ap i ud, en e noso os,
de suminis a elemen os c í icos que puedan esplica los
pa icula es e e en es
á
la p ime a poblacion de la Pe-
ninsula. Soy de los que imaginan que la especie humana
es muy an igua, y sepa andome de doc inas muy en oga,
sospecho, apoyandome en los descub imien os de c a-
neos, e i icados en el N. de A ica, en Gib al a , y en
el N. de España, asi como en las leyendas y p imi i as
adiciones de la I landa, la Dinama ca y la Be ica, que
es a ué, quizás, la p ime a egión que en el comienzo de
la época cua ema ia in adie on los homb es enidos de
O ien e po las Cos as mau i anas y el Es echo de He -
cules.
Pe o si se ia a en u ado, a pesa de es a c eencia, el
de e mina bajo el concep o e nog a ico, la iliacion del
Monumen o de Cas illeja, a i ma se puede que su ipo es
an e io
á
oda a qui ec u a his o ica. La ausencia com-
ple a de cemen o y la us icidad de la ab ica, donde no
obs an e es a e elándose el ins in o geomé ico y po
consiguien e a ís ico del pueblo cons uc o , a guyen una
época emo ísima que al ez pod ia de e mina se si ha-
ciéndose la seccion e ical del cono en que es á incluido
se es udia a comple amen e la na u aleza geologica del
e eno. Ob a ese es año monumen o en mi sen i , de los
es ue zos colec i os y des inado a un uso p i ilegiado,
debe clasi ica se al lado de la Cue a de Mengal (An e-
que a), de los úmulos y dolmenes sepulc ales del li o al
a icano, de los es os denominados ciclópeos ó cél icos
de Málaga y de G anada.
No es ob io deci con p ecision cual ué su des ino.
Una gale ía es echa, p olongada, sin mas comunicacion
con el es e io que la en ada, con una cáma a ci cula de
educidas dimensiones en su ex emo, y deno ando cons-
i ui lo mas no able de la ab ica, ¿pa a que podia se i ?
Ni es habi acion, ni es silo, ni es ue e, ni es emplo, ni
si io de eunion: La gale ia es á indicando que el des ino
del sub e aneo es pasi o, que allí lo que se busca es el
eposo, la anquilidad, el silencio. Cuando me he ijado
en el es echo ayec o que conduce
á
la cáma a, cuando
den o de es a me he hallado sume gido en las mas p o-
undas inieblas, sin ai e que espi a , sin luz que me
iluminase los obje os, me he aco dado in olun a iamen e
del eposo e e no, y he is o en aquel an o una sepul u a.
Y
me ha con i mado en es e juicio la compa acion que
he hecho de sus o mas con las del monumen o sepulc al
de Mane Nelud en Locma iake , depa amen o de Mo -
bihan (B e aña), que isi é hace años. Pienso pues que el
sub e aneo de Cas illeja es una umba monumen al, cons-
uida po un pueblo abo igen, en hono de algun pe -
sonaje cali icado. La plan a del sepulc o de Mane Nelud
es la misma del sub e aneo en cues ion; lo mismo en
Cas illeja que en Locma iake , la na u aleza de la ab ica,
su p oyeccion, sus condiciones son muy semejan es. En
el ul imo pun o se halla on es os que indicaban la p e-
sencia humana, en Cas illeja no apa ecen osiles huma-
nos, pe o es a al a puede a ibui se
á
causas na u ales y
a i iciales que no es del caso esplica .
El dibujo que con el núme o
1
acompaño ilus a es e
es emo de mi comunicacion.
La inmensa can idad de ie a acumulada sob e el u-
mulo p ehis o ico de Cas illeja de Guzman y las lechas
de b onze halladas muy ce ca de la pa e no explo ada de
la Gale ia, complican el p oblema. ¿Es el cabezo ob a de
la na u aleza ó del homb e? ¿Hubo un día en que la pa e
ex e io del monumen o cons i uia la con inuacion de los
e enos adyacen es? ¿Si el cono es na u al, que iempo
se ha empleado po las aguas en deposi a an os me os
cubicos de ie a sob e la ab ica humana?
Y
si el cabezo
exis ía ¿como pudo el homb e in oduci en su in e io
las eno mes pied as de la cobe e a? No me so p ende ía
que la misma eminencia ue a esul ado de la indus ia