EL PATRIMONIO RÚSTICO DE LOS JESUITAS EN ESPAÑA. UNA
APROXIMACIÓN1.
An onio Luis LÓPEZ MARTÍNEZ
Uni e sidad de Se illa
INTRODUCCIÓN
En la España del An iguo Régimen no se llega on a o ma g andes emp esas ag a ias.
Ello se debió, en p ime luga , al p edominio de la pequeña explo ación amilia , en segundo
luga a la escasa come cialización de la p oducción como consecuencia del ele ado g ado de
au oconsumo y, po úl imo, a la escasa in e sión de los cul i ado es que hacía que la mayo ía
de las explo aciones es u iesen p ác icamen e descapi alizadas. Las g andes haciendas
ag a ias no es aban di igidas con ines me amen e económicos y la ex acción de sus ing esos
se hacía más en base a c i e ios coac i o-legales que económicos. La adquisición de ie as
po pa e de los g andes p opie a ios no buscaba la c eación de unidades óp imas de
p oducción sino inc emen a sus en as.
De ahí la impo ancia que iene el es udio de la o mación y ges ión del pa imonio
ús ico de la Compañía de Jesús, en la que los asgos capi alis as, en o den a maximiza los
bene icios, son pe cep ibles. Los jesui as c ea on g andes explo aciones ag a ias, que
equipa on de ganado y ape os, ealiza on impo an es in e siones en edi icios auxilia es de la
explo ación -molino, g ane os, bodegas...- y, po ul imo, o ien a on su p oducción a la
come cialización y no al consumo p opio de las casas de la o den. Es o, además, se obse a
en casi odas las zonas geog á icas en las que se ins ala on, sob e odo en las p oximidades de
Mad id y en Andalucía Occiden al.
Aunque los jesui as accedie on a díamen e al me cado de la ie a, ello no les impidió
hace se con un impo an e pa imonio ús ico, en él que, como e emos, p ima on los
c i e ios de calidad más que el olumen de ie as, sin que és e pueda conside a se
desdeñable, aunque queden muy lejos de las dimensiones que alcanza on sus haciendas
ame icanas2. Con la documen ación conse ada en los a chi os nacionales3 no es posible
1 Publicado en Hispania (1999), LIX/3, nº. 203, pp. 925-954
2 Según To a Pinzón, las 45 haciendas más impo an es que enían los jesui as en México ocupaban 1.100.874
hec á eas, si bien es cie o la mayo disponibilidad de ie a en Amé ica y que buena pa e de es as haciendas se
des inaban a la c ía del ganado. TOVAR PINZÓN, H.: “Elemen os cons i u i os de la emp esa ag a ia jesui a en
la segunda mi ad del siglo XVIII en México” en Haciendas, la i undios y plan aciones en Amé ica La ina, Siglo
XXI, México, 1978, pág. 141.
3 El mayo olumen documen al sob e las empo alidades de los jesui as se encuen a en el A chi o His ó ico
Nacional (GUGLIERI NAVARRO, A.: Documen os de la Compañía de Jesús en el A chi o His ó ico Nacional,
1
lle a a cabo una econs ucción del pa imonio económico de los jesui as en España. Po lo
an o, sólo se puede in en a , en algunos casos, una econs ucción egional de dichos bienes
y, en o os, sólo local.
EL PATRIMONIO RÚSTICO DE LOS JESUITAS EN ESPAÑA
Las p opiedades ús icas de los jesui as en el Reino de Se illa4 cons i uyen un ejemplo
muy signi ica i o de la impo ancia que u ie on en España5. Hemos podido econs ui las
g acias a los p egones de en a de dichos bienes as su expulsión6 y a los da os del Ca as o
de Ensenada7 de odo lo cual esul a el pa imonio que igu a en el cuad o nº 1, así como su
dis ibución geog á ica.
Cuad o 1. Dis ibución geog á ica de las p opiedades ús icas de los Jesui as en el
Reino de Se illa, 1752.
Coma cas Ce eal Oli a Viña Hue a Dehesa Pina To al
Se illa 1.533,12 729,67 40,50 15,75 624,25 2,47 2.945,76
U e a 3.023,07 128,25 12,60 6,75 - 3,85 3.174,52
Écija 430,65 125,10 8,55 7,20 17,32 - 588,82
Ca mona 335,50 232,20 15,52 4,05 - 8,25 595,52
Mo ón 702,55 77,40 9,90 - 10,45 - 800.30
Ma chena 141,90 75,15 6,30 6,30 - - 229,65
Osuna 320,55 230,40 7,20 0,90 248,60 - 807,65
Mad id, Edi o ial Razón y Fe S.A., 1967), si bien las lagunas exis en es en dicha documen ación impiden una
econs ucción del pa imonio de la Compañía de Jesús pa a odo España. En segundo luga , en el A chi o
Gene al de Simancas, igu an los ing esos en el Real Teso o p oceden es de las en as de los bienes de los
jesui as, es os, aunque pe mi en conoce el alo de los mismos (YUN CASALILLA, B.: “La en a de los
Bienes de las Tempo alidades de la Compañía de Jesús. Una isión gene al y el caso de Valladolid (1767-1808)”
en Desamo ización y Hacienda Pública. Jo nadas celeb adas en 1982, Minis e io de Ag icul u a-Ins i u o de
Es udios Fiscales, Mad id, 1986, . I, págs. 293-316.), ampoco posibili an el conocimien o sob e la o alidad del
pa imonio o su es uc u a.
4 El Reino de Se illa cons i uía una dema cación adminis a i a española en el An iguo Régimen que es aba
in eg ada po la o alidad de las ac uales p o incias de Se illa, Cádiz y Huel a, más la pa e occiden al de la de
Málaga (An eque a y A chidona) y la me idional de Badajoz (F egenal), con una supe icie de más de 35.000
Km2.
5 En el eino de Se illa exis ían 18 colegios de la Compañía de Jesús, cuyas p opiedades según las asaciones
con enidas en los p egones enían un alo de 30.347.460 eales deducidas las ca gas en con a (sólo las casas
del colegio de Cádiz alían 8 millones de eales). Según nues os cálculos, id. sup a, las p opiedades de los
colegios de la ciudad de Se illa, cuya asación equi ale al 30% del o al, se e alo iza on en un 20,36%.
Aplicando es a asa de e alo ización al conjun o de las p opiedades de los jesui as en el eino de Se illa
signi ica que es as se hab ían ema ado en 36.526.203 eales lo que equi ale al 32,34% del impo e o al de las
en as de las p opiedades de los jesui as en oda España, según la alo ación de los mismos e ec uada po YUN
CASALILLA, op. ci ., pág. 85).
6 A chi o Municipal de Se illa (AMS), Papeles del conde del Águila, lib o 12, legajo 3.
7 A chi o Ca ed al de Se illa (ACS), Mesa Capi ula , lib o 1.174(94).
2
Coma cas Ce eal Oli a Viña Hue a Dehesa Pina To al
Je ez F a. 502,97 98,32 26,55 5,40 - 54,45 687,69
A cos 162,25 164,92 5,62 0,67 12,10 5,22 350,78
T igue os 436,15 31,50 3,60 1,80 - - 473.05
Cons an ina 14,57 33,07 3,39 2,25 - - 53,28
TOTAL 7.602,65 1.962,00 162,22 50,85 913,00 73,97 10.764,69
Supe icie en hec á eas
Fuen e: Ca as o de Ensenada
Va ias son las consecuencias que se pueden desp ende del cuad o an e io sob e las
ca ac e ís icas del pa imonio ús ico de los jesui as en el Reino de Se illa. En p ime luga ,
la supe icie poseída po los colegios de la o den, p óxima a las 11.000 hec á eas, en la que
des aca sob e odo, su calidad, ya que sólo el 10% co esponden a supe icies no cul i adas.
En segundo luga , la si uación de las p opiedades ús icas de los colegios, siemp e p óximas a
los g andes me cados u banos, buscando bene icia se de la en a si uacional. Po úl imo,
espec o a los ap o echamien os llama la a ención el papel de algunos cul i os muy
come cializables, como es, en es e caso, el oli a que ocupa el 15% de la supe icie
pe enecien e a los jesui as (G á ico 1).
G á ico 1
En las p oximidades de Mad id, la demanda de la g an ciudad condicionó la
composición del pa imonio ag a io de los jesui as que lo o ien a on al abas ecimien o de
dicha demanda. El ap o echamien o más impo an e de los colegios jesui as si uados en
3
Mad id o sus al ededo es8 ue la iña, sólo las p opiedades de es e cul i o de es colegios de
la zona alcanzaban las 225 hec á eas, supe icie muy conside able dado la ele ada
en abilidad e i o ial de es e ap o echamien o. También enían ie a calma, unas 500
hec á eas, pe o subo dinadas, como más adelan e e emos a la explo ación de los iñedos.
En el alle del Due o la mayo ex ensión de las p opiedades de los jesui as se si uaba
en las zonas del monocul i o ce ealís ico. En 6 he edades de pan lle a , p opiedad del colegio
de Sego ia, hay unas 530 hec á eas de supe icie dedicadas al ce eal9, ambién las
p opiedades del colegio de Valladolid se ag upan en la pa e me idional de la Tie a de
Campos, coma ca ce ealís ica10. Menos impo an es, po su supe icie, se ían los iñedos,
aunque de g an in e és dada su ele ada en abilidad. El colegio de Sego ia enía 120
hec á eas de es e cul i o, ambién el colegio de Valladolid enía iñas si uadas ce ca de la
ciudad, donde a la calidad de la ie a se unía la en a si uacional.
En Na a a11, el colegio de Pamplona había adqui ido sus p opiedades de ce eal en
Ta alla, Ba añaín y Noaín, donde poseía cinco haciendas con 176 hec á eas de pan lle a ,
mien as que las p incipales iñas se si ua ían en el mismo é mino de Pamplona y Ta alla y
ocupaban 46 hec á eas.
En A agón, el colegio de Cala ayud12 poseía 150 hec á eas de ce eales en pequeñas
p opiedades muy dispe sas, que debían de se cul i adas en a endamien o, ambién enía 22
hec á eas de iña y pequeñas ex ensiones de oli a , 2,1 hec á eas y hue a, 2,7 hec á eas.
En o as zonas los jesui as se o ien a on hacia las ie as de egadío. Como ejemplos
de dominios jesuí icos o ien ados al egadío podemos oma el colegio de Hue e (Cuenca)13,
encla ado en una adicional zona de egadío, que había adqui ido un pequeño demonio
e i o ial pe o de g an in e és económico g acias al iego. Una he edad adqui ida en 1587 se
había ido inc emen ando con adquisiciones en los al ededo es has a cons i ui una ica
hacienda de egadío, cul i ada po los p opios egula es, que llegan, incluso, a comp a
algunas pa celas pa a asegu a y mejo a el iego de la he edad. En Alican e el colegio de los
jesui as enía ie as de iego, 44,64 hec á eas en la hue a alican ina, y 45,12 hec á eas de
8 La documen ación de las casas jesui as que hemos analizado es: Lib o Bece o del colegio de Alcalá de
Hena es (A chi o His ó ico Nacional (AHN), cle o-jesui as, lib o 378), Tí ulos de las ie as del colegio
Impe ial de Mad id en A ganda (AHN, cle o-jesui as, lib o 52) y Lib o bece o de la hacienda que la P o incia
de Toledo iene en Valdemo o (AHN, cle o-jesui as, lib o 75).
9 AHN, cle o-jesui as, lib o 537, Lib o de p opiedades, en as y de echos de es e Colegio de la Compañía de
Jesús de Sego ia (...) Años 1578-1760.
10 YUN CASALILLA, op. ci ., pág. 85.
11 AHN, cle o-jesui as, lib o 209, Lib o bece o del colegio de Pamplona
12 AHN, cle o-jesui as, lib o 587, Lib o de bienes aíces y cab eo gene al del colegio de Cala ayud.
13 AHN, cle o-jesui as, lib o 29, Lib o 1º bece o del colegio de Hue e.
4
secano, ci ándose ambién la p opiedad de in aes uc u as de iego, como son no ias y balsas,
ademas de de echos de iego y 5 hilos de agua14.
En de ini i a, en Andalucía Occiden al el pa imonio ús ico de los jesui as es aba
cons i uido po g andes p opiedades ce ealís icas -co ijos- y oli a e as -haciendas-, en las
p oximidades de Mad id p edominaba la mediana p opiedad dedicada a la iña, en el Le an e
-Alican e- las p opiedades de la o den e an, sob e odo, hue as de egadío y en el no e de la
Península -Sego ia, Valladolid, Cala ayud y Pamplona- enían medianas y pequeñas
p opiedades de ce eal y iña. Aunque han quedado ue a de la mues a algunas egiones
peninsula es -Ca aluña, Can áb ico, Mu cia, Ex emadu a y Andalucía O ien al- c eo que és a
es ep esen a i a de lo que e a el dominio ús ico de los jesui as españoles en el momen o de
su expulsión en 1767.
FORMACIÓN DEL DOMINIO RÚSTICO DE LOS JESUITAS EN ESPAÑA
La a danza de los jesui as en cons i ui su pa imonio ús ico les a a lle a a
encon a se con un me cado de la ie a muy limi ado como consecuencia de la ex ensión de
las di e en es modalidades de inculación exis en es en el país15. De ahí que dicho p oceso de
o mación p esen e una se ie de peculia idades que lo singula izan de los p ocesos o ma i os
del es o de las ó denes eligiosas. El p ime asgo singula es el meno papel jugado po las
donaciones, ya que la mayo pa e de los po enciales donan es, la nobleza, p o agonis a en la
undación de muchas de las ins i uciones egula es españolas, enían sus bienes aíces
inculados po lo que en el caso de que apa ezcan como undado es de casas y colegios de
jesui as los do an con en as en me álico y en especie si uadas sob e sus dominios nobilia ios
o en í ulos de deuda pública. Las donaciones en ie a que eciben los jesui as, que en
ocasiones son conside ables, p oceden de la bu guesía me can il o inancie a, que jugó un
papel des acado en la his o ia de la Compañía de Jesús. A es e espec o hay que des aca el
papel jugado po dos impo an es miemb os de la oliga quía se illana, Ma cos An onio
Al a o16, ju ado de Se illa, undó en 1612 un pa ona o en el colegio de S. He menegildo que
14 ALBEROLA ROMA, A. y GIMÉNEZ LÓPEZ, E.: “Las empo alidades de la Compañía de Jesús en Alican e.
(Siglos XVII-XVIII)”, Anales de His o ia Mode na, 1976, pp. 167-209
15 GARCÍA SANZ, Ángel (“Ag icul u a y ganade ía” en ARTOLA, M., Di .: Enciclopedia de His o ia de
España. I. Economía y Sociedad, Alianza Edi o ial, Mad id, 1988, pág. 42) es ima que las p opiedades
amo izadas de la nobleza e Iglesia suponían el 60% de la supe icie p oduc i a de los e i o ios de la Co ona
de Cas illa.
16 Ma co An onio Al a o ue miemb o de una dinas ía de no a ios se illanos y él, en conc e o, es u o muy
inculado con los banque os se illanos de las úl imas décadas del siglo XVI, lo que le dio una posición
p i ilegiada a la ho a de hace g andes negocios como lo p ueba el g an pa imonio ús ico que log ó euni .
5
do ó con el co ijo Alga bejo en Alcalá de Guadaí a con 1.162 hec á eas, que había comp ado
el año an e io y la hacienda de S. Ja ie de los Ángeles ambién en Alcalá de Guadai a con
100 hec á eas de oli a 17. Po su pa e, Juan A guijo, egido ein icua o de Se illa y
conocido humanis a de la ciudad, ambién es echamen e elacionado con los cí culos
inancie os se illanos undó en 1609 el colegio de jesui as de Cádiz al que do ó con los
co ijos Ronces alles en U e a con 482 hec á eas y El Izquie do en Leb ija con 125
hec á eas18. La ue e inculación exis en e en e los jesui as y el mundo de la banca se illana
se a i ica en la undación de una capilla el Colegio de S. G ego io o de los Ingleses de es a
ciudad po el amoso banque o Juan Cas ellanos de Espinosa.
También los jesui as ecibie on donaciones de miemb os impo an es del al o cle o
secula . En 1620 D. Gonzalo de Campo, a cediano de la Ca ed al de Se illa undó el colegio
de los Becas do ándolo en e o os bienes con el co ijo de La Na a de los Balles e os de 250
hec á eas en U e a19. En 1675 el p esbí e o de A cos, D. Diego Vi ués Gama a, unda cua o
cá ed as de Filoso ía en el colegio de dicha localidad do ándolas con 73 hec á eas de ie a de
semb adu a, 20 hec á eas de oli a , un molino de acei e y una impo an e cabaña ganade a
compues a en e o os po 400 cabezas de ganado acuno20. También, el colegio de
Pon e ed a ecibió en donación de un cu a y bene iciado la g anja de A iei o en la elig esía
de Lo izan con casa, só ano, sob ado, bodega y laga es, ce ada con mu o de pied a, iñas
que p oducen 50 moios de ino anuales y con dos he edades con iguas con á boles u ales y
dos dehesas de obles21.
Po úl imo, o a modalidad de donación de p opiedades ús icas pa a la Compañía de
Jesús lo cons i uyó la legí ima co espondien e a eligiosos de la misma. Dada la ele ada
ca ego ía social de la que solían p ocede los miemb os de la o den, es a se bene ició de los
bienes que es os he edaban de sus amilias. De la p ác ica y posible abuso que se segui ía en
la u ilización de los bienes pe enecien es a los eligiosos po pa e de la o den dan e una
se ie de pe iciones o muladas al mona ca po las Co es de Cas illa. Así, la pe ición 5 de las
Co es de Mad id de 1602 a a de e i a los abusos come idos induciendo a en a en los
con en os a los jó enes icos. Especí icamen e e e idas a los jesui as son las pe iciones 51
17 MATA OLMO, R.: Pequeña y g an p opiedad ag a ia en la dep esión del Guadalqui i . Apo ación al
es udio de la génesis y desa ollo de una es uc u a de p opiedad ag a ia desigual, . I, Mad id, Minis e io de
Ag icul u a, Pesca y Alimen ación. Sec e a ía Gene al Técnica, 1987.
18 AHN, cle o-jesui as, legajo 134-4.
19 APNSE, o icio 16, año 1819, . 2º, . 1194 y ss.
20 AHN, cle o-jesui as, lib o 661, Lib o de Ca gas y censos del colegio de A cos
21 AHN, cle o-jesui as, lib o 684, Lib o bece o del colegio de Pon e ed a.
6
de las Co es de Mad id de 1583 y la 44 de las de 1586 en las que se solici a al Mona ca que
pida licencia al Papa pa a que se ponga lími e al plazo anscu ido en e la en ada en el
con en o y la oma de p o esión, ya que
“...algunos mayo azgos suelen en a en eligión y po no pode los monas e ios
goza de sus en as sino po el iempo de su ap obación, dila an el da p o esión; lo
cual es en daño, no solo de las mismas pe sonas que las han de haze , mas de sus
suceso es, po no pode en an o el es ado que les con iene ni se i a V.M. como son
obligados”.
De es e modo, en e o os muchas p opiedades, ue on adqui idos po la o den en
1699 la pa e inicial de la hacienda de Valdemo o, legí ima de un eligioso de la Compañía de
Jesús, cons i uida po 10 hec á eas de iñedo, 3,5 hec á eas de ie as de semb adu a y 70 pies
de oli os22 o las g anjas de Ou ei o y Pinzas del colegio de Pon e ed a, con casas, laga es,
bodegas y iñas, ce adas y ce cadas al como las desc ibe el lib o bece o del colegio.
Aunque en la adquisición de sus p opiedades los colegios jesui as emplea on odos los
p ocedimien os a su alcance -donaciones, he encias de eligiosos, ueques...- hay que si ua
como más des acado el papel jugado po las comp as, lo que cons i uye o o asgo singula y,
a di e encia de o as ó denes, les dio a los jesui as el papel de p o agonis as en la
con igu ación de su pa imonio ús ico. Ma a Olmo ha des acado la impo ancia de las
donaciones en me álico en las undaciones de los colegios de la campiña co dobesa y
se illana, lo que les pe mi ió dispone de dine o pa a in e i en la adquisición de inmuebles,
mien as que las donaciones de ie as con ibuye on escasamen e en la expansión del
pa imonio ús ico de los colegios23. En oda España se epi e la impo ancia de las comp as
en la adquisición del pa imonio ús ico de los jesui as. El colegio de Pamplona adquie e po
comp a el 80% de su supe icie, el colegio de Sego ia el 88%, el colegio de Cala ayud el
76%, las he edades de iñas en Valdemo o y A ganda de los colegios mad ileños son
adqui idas casi en su o alidad median e comp as.
La comp a de ie as po los jesui as no esponde a un me o a án acapa ado de los
colegios pa a ob ene en as, sino po el con a io, las comp as es án mo i adas po
con igu a explo aciones ap as po su amaño, ap o echamien os o si uación pa a su
22 MAS, R. y BRUMONT, F.: “L’exploi a ion des Jésui es à Valdemo o (1699-1766)”, en L’exploi a ion des
g ands domaines dans l’Espagne d’Ancien Régime, Publicaciones de la Casa de Velázquez, Mad id, 1985, pp.
161-176.
23 Op. ci ., págs. 161-166.
7
explo ación di ec a y no pa a el au oconsumo, sino pa a la come cialización de su
p oducción. De los nume osos casos de adquisiciones de ie as lle ados a cabo po los
jesui as españoles, amos a es udia una se ie de casos que ilus an la ocación lab ado a de
la o den, así como su cla a o ien ación al me cado.
En la adquisición de las p opiedades ús icas po pa e de los colegios jesui as de
Se illa, como no podía se menos, p edomina on las comp as, 101 ope aciones de comp a-
en a les pe mi ie on adqui i más de 3.000 has de ie a desde 1573, en que es á
documen ada la p ime a adquisición has a p ác icamen e el momen o de su expulsión24. En e
las modalidades de comp as de los jesui as se illanos hay que hace especial mención de las
e ec uadas median e subas as públicas de bienes, gene almen e as la quieb a del an e io
p opie a io, p ocedimien o lle ado a cabo en 15 ocasiones y que les si ió pa a adqui i más
de 1.500 has. En una época en que la mayo pa e de las ie as se encon aban inculadas la
pa icipación en subas as públicas e a, pa a quien disponía de dine o en e ec i o, el mejo
p ocedimien o de consegui hace se con un pa imonio ús ico. Po o a pa e, en una ciudad
como Se illa con un acusado pe il me can il y inancie o las quieb as debie on se
nume osas, lo que hacía sali al me cado p opiedades ús icas con cie a ecuencia.
Los jesui as u ie on una ac i a pa icipación en la adquisición de ie as baldías en el
alle del Guadalqui i du an e los siglos XVII y XVIII. Un ejemplo des acado de es a
ac i idad ue la adquisición a Su Majes ad en 1585 po pa e del colegio de Có doba de unas
750 hec á eas de ie as en los ealengos de Balles e os, que ápidamen e se ían desmon adas,
con una g an in e sión po pa e de los egula es y dedicadas, una pa e, a la siemb a de
ce eales y, o a, plan ada de oli a es y iña25. Adquisiciones simila es ealiza on los jesui as
en La Rinconada -171 has en 1705- y Osuna -90 has en 173926. Pe o no sólo comp a on
baldíos, sino que ambién exis en a ios es imonios de usu pación de baldíos po pa e de los
jesui as, caso del co ijo de S. Agus ín, p opiedad del colegio S. He menegildo de Se illa,
con a el que p esen ó una denuncia en 1727 el Ayun amien o de la illa de Bu guillos po
usu pación de más de 550 has de ie as baldías de su p opiedad27.
Especial in e és en el p oceso de o mación de su pa imonio ús ico po pa e de los
24 LÓPEZ MARTÍNEZ, An onio Luis: La economía de las ó denes eligiosas en el An iguo Régimen. Sus
p opiedades y en as en el eino de Se illa, Dipu ación P o incial de Se illa, 1992, págs. 161-166.
25 VÁZQUEZ LESMES, Ra ael: La Ilus ación y el p oceso colonizado en la campiña co dobesa, Có doba,
1979.
26 MATA OLMO, R., op.ci ., pág. 170.
27 Los po meno es de es e inciden e se ecogen en la esc i u a de en a de es e co ijo en A chi o de P o ocolos
No a iales de Se illa (APNSE), o icio 16, año 1819, ol 2., s. 683 y ss.
8
jesui as lo cons i uyen las adquisiciones de iñedos en las p oximidades de Mad id.
Mo i ados po la impo an e demanda u bana mad ileña los jesui as de es a ciudad dedica on
buena pa e de su dine o a la adquisición de iñas en la pa e su de la ciudad pa a la pos e io
en a de ino en la capi al. Hemos consul ado los lib os bece os de es en idades de la
Compañía de Jesús en Mad id, el colegio Impe ial que adqui ió iñedos en A ganda28, el
colegio de Alcalá de Hena es que adqui ió sus iñedos en la misma localidad29 y, po úl imo,
la P o incia Toledo de la Compañía de Jesús que adqui ió una he edad de iñas en
Valdemo o30. En dichas adquisiciones p edomina on de mane a ab umado a las comp as en
los casos de A ganda y Valdemo o y mucho menos en Alcalá de Hena es.
G á ico 2
Del g á ico 2 pa ece desp ende se una cla a inculación en e el i mo de
adquisiciones de ides y la e olución del me cado mad ileño que end ía indicado po la
e olución de la población. Es a hab ía expe imen ado un ue e c ecimien o has a 1630,
pe íodo que se hab ía ca ac e izado po una impo an e ac i idad comp ado a de los jesui as.
En e 1630 y 1680 la población mad ileña hab ía expe imen ado un es ancamien o, que
pod ía, incluso, habe co espondido con pé dida de e ec i os, lo que se co esponde ía con la
ue e caída en las comp as de cepas po los jesui as y, po úl imo, la ecupe ación
28 AHN, cle o-jesui as, lib o 52.
29 AHN, cle o-jesui as, lib o 378.
30 AHN, cle o-jesui as, lib o 75.
9
ele ada en abilidad que según A.M. Be nal enían es e ipo de explo aciones47. Es a
o ien ación oli a e a se pone de mani ies o en p ime luga en la adquisición de oli a es.
Como caso ep esen a i o, el colegio de A cos que ue do ado undacionalmen e en 1659 con
una hacienda de oli a en Jain, que pos e io men e inc emen a ía, especialmen e median e
comp as has a llega a los 20.000 pies de oli os, que de acue do con la p ác ica de la zona -60
pies de oli o po a anzada- suponían 144,4 hec á eas. También, los jesui as de Je ez de la
F on e a amplia on la supe icie dedicada a es e cul i o:
-1706 20 hec á eas
-1752 44,5 hec á eas
-1767 50 hec á eas48
El in e és de los jesui as po el oli a se ap ecia, ambién en las in e siones e ec uadas
en es e cul i o y que e is ie on una doble modalidad: la plan ación de es acas sob e ie as
o u adas al e ec o, como ocu ió en el caso de la hacienda de la Guija osa en la p o incia de
Có doba, comp ada como “ ie as mon uosas, de mon e b a o y espeso” y después
desmon adas y plan adas de oli a “con mucho gas o y abajo”49. En es e mismo sen ido hay
que des aca la con inua eplan ación de es acas pa a eemplaza los oli a es poco
p oduc i os. En 1692 el colegio de A cos desmon ó unas 30 hec á eas de ie a mon uosa y
plan ó 2.100 es acas de oli o y en 1694 a ancó más de 1.000 pies de oli o in uc í e os y
plan ó ce ca de 7.000 es acas50. La e ce a modalidad lo cons i uyó la in e sión en capi al ijo
esidencial, lo jesui as do a on odas sus plan aciones de oli a de molinos de acei e y
almacenes, que en ocasiones supusie on impo an es in e siones de dine o. La esme ada
labo que dan los jesui as sus oli a es se aduce en unos buenos endimien os de los mismos,
que en la Guija osa ue on de 2 Hl/Ha51 y en el oli a de Espa inas en Je ez de la F on e a
de 2,5 Hl/Ha52.
G an in e és an a ene la explo aciones i i inícolas de los jesui as. Las iñas se
localizan, sob e odo, ce ca de los g andes cen os de consumo, des acando las ciudades de
47 BERNAL, A.M.: Economía e his o ia de los la i undios, Mad id, Ins i u o de España, Espasa-Calpe, 1988,
págs. 175-178.
48 LÓPEZ MARTÍNEZ, A.L.: Economía de las ó denes eligiosas..., pág. 290.
49 MATA OLMO, R., op. ci ., pág. 170.
50 AHN, cle o-jesui as, lib o 662.
51 PONSOT, P.: “Les comp es d’une hacienda oléicole andalouse au XVIIIe siècle: La Guija osa” en
L’exploi a ion des g ands domaines dans l’Espagne d’Ancien Régime, Mad id, Publicaciones de la Casa de
Velázquez, pág. 180.
52 LÓPEZ MARTÍNEZ, A.L., op. ci ., pág. 298.
16
Mad id y Cádiz. Sólo es ins i uciones jesui as -colegios Impe ial y de Alcalá de Hena es y
p o incia de Toledo- llega on a adqui i en Mad id 266.710 ides que equi alen a unas 225
hec á eas de iñedos. Mien as que en las inmediaciones de Cádiz los jesui as enían más de
40 hec á eas plan adas de iñas co espondien es a los colegios de Cádiz53 y Je ez de la
F on e a54. En ambos casos el ino p oducido es aba des inado a la come cialización en las
ciudades mencionadas, en las que se endía a g anel en abe nas p opiedad de los mismos
jesui as.
Como ejemplo de explo ación inícola de los jesui as amos a analiza la hacienda en
Valdemo o. La p opiedad he edada po los jesui as de un miemb o de la o den es aba
cons i uida po 10,5 hec á eas de iña y 3,5 hec á eas de semb adu a, que se inc emen a án
po comp as has a alcanza 69 hec á eas de iña y 110 hec á eas de semb adu a55. La
inalidad p incipal de es a explo ación es la p oducción de ino pa a su pos e io
come cialización en Mad id, pa a lo cual subo dinaban el es o de los ap o echamien os. Así
las ie as de semb adu a se des inaban al cul i o de igo y cebada, el p ime o se i ía pa a
alimen a a los abajado es de la hacienda56, mien as que la cebada se empleaba pa a
alimen a al ganado de labo 57. Simila e a el caso del ganado de lana exis en e en la
explo ación, que se des inaba al alimen o de los abajado es y el es o se come cializaba.
En la ges ión de es a hacienda es donde más se pone de mani ies o el espí i u
emp esa ial que aplica on los jesui as a la explo ación de sus p opiedades. Aquí se in eg an
odas las ases de la p oducción y come cialización del ino. La cosecha de ino se
ans o ma en los laga es y bodegas de la hacienda, son lo mismos jesui as los que se
enca gan de anspo a la a Mad id y, inalmen e, son ellos mismos los que lo come cializan y
no al po mayo sino a g anel en la abe na que al espec o ienen en Mad id. La ges ión, sin
emba go, no e mina aquí, sino que dada la ele ada demanda de ino del me cado mad ileño,
la hacienda comp a ino y u a pa a mole la a los campesinos de la zona pa a p ocede ,
pos e io men e, a su come cialización (g á ico 4). Aplicando c i e ios emp esa iales es ic os
los jesui as, con el obje i o de maximiza sus bene icios, op imiza on su capacidad de
53 AHN, cle o-jesui as, lib o 606, Lib o de hacienda del colegio de Cádiz.
54 AMJF, cle o 74-12, Ce i icación ela i a del in en a io de g anos, ganados, pe echos de labo , a es, acei e,
ino, colmenas y núme o de a anzadas de iña, oli a y ie as co espondien es al Colegio de Regula es de la
Compañía de es a ciudad, 1767.
55 MAS y BRUMONT, op. ci ., pág. 161.
56 En 1763 abajaban en es a hacienda, 9 mozos, 7 empleados domés icos y 8 homb es cuidando el ganado
como empleados ijos y has a 1.500 jo nales al año pa a abajado es e en uales en las épocas de ecolección
(MAS y BRUMONT, op. ci ., pág. 162)
57 Has a 14 pa es de mulas en 1763 y un núme o jumen os sin iden i ica (ibid., pág. 162).
17
ans o mación de la u a, así como la u ilización de los canales de dis ibución que ellos
habían c eado pa a la en a de su p opia cosecha.
Del g á ico 4 se desp ende que exis en dos ases en la come cialización del ino po
los jesui as. Has a la década de 1730 el olumen de ino endido u o una endencia
cla amen e ascenden e pasando de una media de unos 630 Hl/año en la p ime a década del
siglo a 1.270 Hl/año en la década de 173058. Du an e la p ime a ase el papel p o agonis a lo
u ie on las comp as de ino y u as a pa icula es que supe a on la p opia cosecha, llegando
a duplica la du an e la década de 1730. A pa i de es e momen o las en as de ino po los
jesui as egis an un cla o e oceso, has a llega a los años inmedia os a la expulsión en que
sólo se enden unos 375 Hl/año que equi alen al 30% de la can idad endida en la década de
1730. Es a disminución de las en as ue, sin emba go, seguida de un inc emen o de la
cosecha p opia y, lógicamen e, un dec emen o del ino y u a comp ados, que an es de la
expulsión sólo equi alían a algo más del comp ado en la década de 1730. Mas y B umon 59
es iman que la educción de las comp as de ino po los jesui as hay que a ibui las a la
subida de los p ecios que llega ían a 70 eales el hec oli o de ino comp ado, mien as que el
cos e del ob enido en la p opia cosecha esul a ía de 53 eales, lo que jus i ica ía la educción
de las comp as y po el con a io el inc emen o de la p oducción p opia, aunque ello uese en
de imen o de la can idad de ino endida.
G á ico 4
58 En el año 1736 las en as en la abe na ue on de 1.600 Hl/año lo que signi ica 438 li os dia ios.
59 MAS y BRUMONT, op. ci ., págs. 167-168.
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C o s e c h a c o m p a e n a
17 0 0 17 10 17 2 0 17 3 0 17 4 0 17 5 0 17 6 0
P o d u c c iF n , c o m p a y e n a d e in o
H a c ie n d a d e V a ld e m o o 17 0 0 - 17 6 5
(m e d ia s a nua le s)
M ile s d e a o ba s
Lib o m ayo de la hacienda
O o aspec o in e esan e de la explo ación de la hacienda de Valdemo o es el de su
complejidad. La p oducción de ino implicaba la u ilización de mano de ob a, 24
abajado es ijos y 1.500 peonadas dadas a abajado es e en uales du an e la época de la
ecolección, y ganado de labo , 14 yun as de mulas, que implicaban la necesidad de dispone
de especies alimen icias pa a su e ibución y man enimien o. Los jesui as in e naliza on
dicho abas ecimien o, con igu ando de es e modo una explo ación plenamen e in eg ada. Pa a
el igo necesa io pa a el alimen o de los abajado es de la hacienda y pa a la cebada de los
animales de labo adqui ie on median e comp a más de 100 has de ie a. También con a on
con una cabaña de ganado lana que p opo cionaba animales pa a el alimen o de los
empleados domés icos. En la explo ación de ce eal p edomina la p oducción de cebada que
en e 1736 y 1765 ue de 719 Qm/año, de la que se endió una media del 14%, si bien en
alguna ocasión hubo que comp a pequeñas can idades, mien as que la p oducción de igo
en e dichas echas ue más educida y se limi ó a 235 Qm/año, si bien se come cializó el
21% de la p oducción, des inando el es o de ambos p oduc os al consumo in e no -sala ios,
semilla y diezmos.
También el ganado lana , con una p oducción media de 331 c ías al año en e 1724 y
1765, es aba des inado, p incipalmen e, al consumo de la hacienda. En es os años se
consumie on 10.852 cabezas o inas -incluidas las mue as y pe didas-, casi dos e cios de las
cabezas consumidas co esponden a o ejas, mien as que los ca ne os son únicamen e un
e cio. La pa e que sob aba del gas o de la hacienda se come cializaba, pe o mien as que
sólo se endie on 807 o ejas du an e es e pe íodo, los ca ne os endidos ue on 5.279. Ello
nos indica que las o ejas se des inaban a la ep oducción sac i icándolas al cabo de cie a
edad pa a alimen o de los abajado es de la explo ación, mien as que los ca ne os mucho
más co izados en el me cado se des inaban, sob e odo, a la come cialización.
No sólo ue la hacienda de Valdemo o la que p oducía ino con des ino a la
come cialización en abe nas p opias, como ya hemos dicho hemos encon ado o as
e e encias. En el mismo Mad id, el colegio Impe ial enía abe na p opia donde endía los
inos p oducidos en sus iñedos de A ganda y To ejón. En e 1731 y 1741 en ió a Mad id
15.619 Hl de ino, que ep esen an una media de 1.420 Hl/año60. Más modes amen e, la
abe na del colegio de Cádiz, abie a en 1752, endió en e dicha echa y la expulsión de los
60 AHN, cle o-jesui as, lib o 96.
19
jesui as 1451 Hl, que equi alen a 97 Hl/año61. Aunque no enemos da os cuan i a i os del
olumen de en as, ambién enemos e e encias de abe nas p opiedad de los jesui as en
Se illa y Je ez de la F on e a62.
Aunque la mayo pa e de las p opiedades de los jesui as, como hemos is o, se
explo aban di ec amen e, una pa e conside able de aquellas se cedían empo almen e pa a su
cul i o median e con a os que a iaban según las p ác icas consue udina ias de cada egión.
Las mo i aciones de es as cesiones di ie en según los casos y hemos escogido es ejemplos
con el in de ilus a po qué los jesui as, en es as ocasiones no op a on po la ges ión di ec a..
En el caso andaluz, los jesui as explo a on di ec amen e an o los ce eales, como los oli a es
y el iñedo, sin emba go, exis en ejemplos de incas en las que p e i ie on la cesión en
a endamien o. Nos e e imos a los co ijos, ya mencionados, Ronces alles y El Izquie do,
p opiedad del colegio de Cádiz, en es e caso, a pesa de es a si uados en una zona de g an
e ilidad, las ie as neg as de la baja campiña del Guadalqui i y a a se de co ijos con
licencia de ce amien o pagada po los mismos jesui as, nunca se explo a on di ec amen e,
sino que se a enda on de mane a empo al y en a en dine o desde su adquisición.
Posiblemen e, la dis ancia al colegio, que podía oscila en e 60 y 80 Km y las condiciones de
su adquisición, al a a se de bienes de undación que no podían enajena se ni pe mu a se po
o as p opiedades más p óximas al colegio, impusie on es a modalidad de explo ación
di ec a.
En el caso de A agón, el colegio de Cala ayud ambién cedió empo almen e la
explo ación sus bienes ús icos, si bien en es e caso la causa es a ía elacionada con la g an
pa celación y dispe sión de las p opiedades del colegio, ob enidas muchas de ellas, según
hemos is o, median e ca as de g acia, lo que di icul a ía cualquie posibilidad de lle a a
cabo una ges ión cen alizada y di ec a del pa imonio.
Po úl imo, en las ie as de egadío encon amos un compo amien o desigual,
mien as que el colegio de Hue e lle ó a cabo una explo ación di ec a de su he edad,
comp ando p edios p óximos pa a mejo a su explo ación y asegu a su iego, sin emba go
las p opiedades de la hue a alican ina no se cul i a on di ec amen e. En es a caso, el mo i o
de no explo a sus ie as hay que a ibui lo a que el colegio en su undación sólo ecibió el
dominio eminen e de es as ie as de hue a, co espondiendo el dominio ú il a miemb os
61 AHN, cle o-jesui as, lib o 633.
62 También en Amé ica los jesui as u ie on es ablecimien os dedicados a la en a a g anel de bebidas. Celia
López Campo o ha es udiado en su esis doc o al Los jesui as en la egión de Cuyo: p opiedad, come cio y
sociedad, 1655-1767, ejempla mecanog a iado, págs. 317-326 el uncionamien o de la pulpe ía de los jesui as
del colegio de San Juan, A gen ina. En la pulpe ía se endía, sob e odo, agua dien e.
20
p eeminen es de la bu guesía local que lo a endaban a los campesinos en o ma de pequeños
lo es de ie a63.
Cabe inaliza es e apa ado sob e la ges ión de las explo aciones ús icas de los
jesui as des acando su espí i u emp esa ial y el esme ado cul i o que die on a sus
p opiedades, sin emba go hay que hace no a que demos a on un ue e ecelo an e las
inno aciones, como demues an las ins ucciones del pad e Acqua i a, uno de los p ime os
gene ales de la o den:
“...ni el P o incial, ni el Rec o inmu en la economía de la ag icul u a es ablecida en
cada ie a y en cada P o incia al modo y iempo de a a la ie a, semb a las
semen e as, ega las y esca da las, poda y a poca los á boles, con lo demás que
pe enece al cul i o de las plan as, po que como la expe iencia es mad e de la
ciencia, en cada ie a la expe iencia les ha enseñado lo más con enien e pa a el
log o de sus cosechas y así la expe iencia dic a que se debe segui la p ác ica común
y no que e cada uno in en a nue os modos de su cabeza”.
DISOLUCIÓN DEL PATRIMONIO RÚSTICO DE LOS JESUITAS
Las iquezas acumuladas po la Compañía de Jesús en los algo más de dos siglos de
su exis encia habían llamado la a ención de buena pa e de sus con empo áneos, unos pa a
c i ica an o el modo de adqui i las como el des ino dado a las en as p oducidas po dichos
bienes, ap o echándose de la con o e ida no ma i a, cues ionada po los cabildos
ca ed alicios, que les eximía de paga diezmos de sus p opiedades64, mien as que o os
elogiaban la adminis ación que los jesui as lle aban a cabo en sus haciendas65. Macanaz les
acusaba de iolen a la olun ad de los es amen a ios pa a ap opia se de sus haciendas66. De
ahí que algunos au o es obse en in e eses económicos p o undos en los mo i os que guia on
su expulsión 67
No amos a plan ea nos en es e análisis los mo i os de la expulsión de los jesui as
63 ALBEROLA ROMA, A. y GIMÉNEZ LÓPEZ, E.: “Las empo alidades de la Compañía de Jesús en Alican e.
(Siglos XVII-XVIII)”, Anales de His o ia Mode na, 1976, págs. 171-183.
64 RODRÍGUEZ DE CAMPOMANES, P.: Dic amen iscal de expulsión de los jesui as de España (1766-67),
edición, in oducción y no as de Jo ge Cejudo y Teó anes Egido, Mad id, Fundación Uni e si a ia Española,
1977, págs. 106-138.
65 JUAN, J.: No icias sec e as de Amé ica, Mad id, 1986, págs. 439-440.
66 MACANAZ, M.: Auxilios pa a bien gobe na una mona quía ca ólica o Documen o que dic a la expe iencia
y ap ueba la azón pa a que el Mona ca me ezca jus amen e el nomb e de G ande, Mad id, pág. 108.
67 Cejudo y Egido, In oducción al Dic amen iscal... 1977, pág. 23.
21
que ya ha sido obje o de una abundan e bibliog a ía68, lo que nos exime de a a es e pun o y
cen a nos exclusi amen e en la enajenación del pa imonio económico de los jesui as.
El p ime p oyec o elabo ado de ocupación de los bienes de los jesui as p ocede de
Macanaz, que ya en iempos de Felipe V, aunque el lib o se publique en 1789, se mos aba
pa ida io de inco po a a la Co ona los bienes aíces que sob asen de asegu a el sus en o
con dignidad de los miemb os de la o den. Así mismo, p oponía que los bienes sob an es
uesen endidos y su impo e aplicado a ebaja las con ibuciones o dina ias de los asallos
de las localidades en los que se si uaban dichos colegios69.
Pe o sin duda el esc i o más decisi o ca a a la jus i icación de la expulsión de los
jesui as y po lo que a noso os nos a añe de la incau ación de sus p opiedades ue el
Dic amen iscal de la expulsión de los jesui as de España de Campomanes70. Aquí el
gobe nan e ilus ado español niega la legalidad de las p opiedades de los jesui as, ya que los
eglamen os de su o den les p ohíben posee bienes. En buena pa e dichos a gumen os se ían
ecogidos en la Real Cédula de 14 de agos o de 176871 y que pueden se esumidos en los
siguien es pun os:
1. Tomando como undamen o el Fue o Juzgo se a i ma que odo eligioso que a en e
con a la au o idad eal se á expulsado y sus bienes con iscados:“Que la gen e de mal
si es obispo, o cualquie Sace do e [...] debe se echado de la ie a oda, e el Rey
puede ace de su bona odo lo que quisie e” (ley 9, i . 2, lib. 9).
2. Las leyes p ohibían a los ex anje os posee ie as y luga es, conside ándose
ex anje os a los jesui as po habe sido ex añados po aición al mona ca.
3. La posesión de bienes po pa e de la Compañía es ilegal, ya que ue on admi idos
en el eino con unas eglas que p ohibían la adquisición de bienes. Dichas leyes
ue on iolen adas median e la con e sión de sus casas en colegios.
4. Al es a si uada la enseñanza bajo el pa ona o eal, el Rey e a el esponsable de la
68 Recien emen e la e is a Anales de His o ia Mode na, ha publicado un núme o monog á ico bajo la di ección
de E. Giménez López bajo el í ulo “Expulsión y exilio de los jesui as españoles” en que se puede encon a una
ac ualización de algunos emas elacionados con la expulsión.
69 El mismo Macanaz (op. ci ., pág. 134) hace una se ie de p opues as pa a la ocupación de los bienes de los
jesui as, que p esen an una g an simili ud las que inalmen e adop a on las au o idades en 1767, como son la
incau ación de a chi os y documen os de la o den con el in de comp oba “sus dudosos ines” y que en odos
los colegios de la Compañía se en e al mismo día y a la misma ho a.
70 Fue publicado en 1977 po Jo ge Cejudo y Teó anes Egido, que además hicie on una in oducción al mismo.
71 Toda la legislación ela i a a la expulsión de los jesui as y pos e io es no ma i as sob e la ocupación,
adminis ación y en a de sus bienes, 13 Reales Ó denes y nume osas ca as ci cula es del Consejo de Cas illa,
ue on ecogidas en es olúmenes bajo la denominación de Colección gene al de las p o idencias has a aquí
omadas po el Gobie no sob e el ex añamien o y ocupación de las empo alidades de los egula es de la
Compañía que exis ían en los dominios de S.M. de España, Indias e Islas Filipinas.
22
con inuación de las enseñanzas al al a la Compañía de Jesús, po lo que pasa a
dispone de sus bienes pa a el desempeño de dicho in, así como el de o os ines
bené icos y espi i uales encomendados a la o den.
5. Los bienes de los jesui as podían se conside ados como acan es, lo que an o po
las disposiciones del De echo Ci il como el Real, quedaban bajo la po es ad del
mona ca.
O ganismos implicados en la ges ión y enajenación de las Tempo alidades
Desde el p ime momen o se ía el Consejo de Cas illa el o ganismo enca gado de
ges iona las empo alidades de los jesui as expulsados. El Consejo nomb ó comisionados
pa a cada colegio enca gados de elabo a los in en a ios de las p opiedades de cada uno de
aquellos, de la adminis ación de las mismas, de la en a de los bienes pe ecede os, de
ealiza a endamien os de inmuebles y de cob a deudas a a o del colegio72.
El 2 de mayo de 1767 se c eó la Deposi a ía Gene al que ecibi ía los caudales
p oceden es de la enajenación y ges ión de los bienes de los jesui as. Es aba in eg ada po es
al os unciona ios -Deposi a io, Teso e o y Con ado de In e ención- que enían a sus
ó denes una se ie de unciona ios subal e nos. Como o ganismos colabo ado es en la
ecaudación de los caudales gene ados in e end ían las Teso e ías del Ejé ci o de cada
p o incia y, en su de ec o, los adminis ado es de en as públicas de las localidades más
p óximas a los colegios. Po Real Cédula de 27 de ma zo de 1769 se c ea on las Jun as
Municipales que se enca ga ían de lle a a cabo las en as y las P o inciales de supe isa el
p oceso. Las p ime as es a ían in eg adas po el comisionado de cada colegio, un
ep esen an e del Ayun amien o, o o de la je a quía diocesana y el Síndico Pe sone o del
Común. A su ez, las Jun as P o inciales es aban cons i uidas po el P esiden e de la
Chancille ía o de Audiencia, el Co egido , un Minis o Togado, el Fiscal de lo Ci il y un
Eclesiás ico. Po úl imo, po Real Dec e o de 1783 se c eó la Di ección de Tempo alidades
que se enca ga ía del cob o y de la en ega de los capi ales y en as de engados po la
adminis ación de los bienes con iscados y ambién ap oba ía las en as a plazos y censos. En
1798 se decidió inco po a los bienes que aún quedaban po ende a la Real Hacienda con
des ino a la amo ización de los Vales Reales, lo que signi icó la disolución de odas las
jun as, sea cual ue e su ango, c eadas pa a la ges ión y en a de las empo alidades de los
72 LÓPEZ MARTÍNEZ, A. L.: “El pa imonio económico de los jesui as en el eino de Se illa y su liquidación
en iempos de Ca los III”, A chi o Hispalense, 1988, nº 217, págs. 41-42.
23
jesui as.
El comienzo de las en as de los bienes aíces de los jesui as no u o luga has a
1769, dos años después de su expulsión, an e el de e io o que es aban su iendo dichas
p opiedades, especialmen e en Amé ica. Quedan excluidos como posibles comp ado es las
manos mue as, o denándose la en a a segla es. Al mismo iempo se o dena que las en as se
hagan po subas as al mejo pos o , publicándose los p egones con los p ecios de asación po
odo el eino y, especialmen e, en Mad id. Como pago de las incas se admi en ju os con a la
Real Hacienda con cabimien o y co ien es y e ec os con a la illa y co e de Mad id73. Con
el in de anquiliza el ánimo de posibles comp ado es da o den a la jus icia de no admi i a
ámi e ninguna demanda sob e la legalidad de las en as.
Apa e los aspec os egalis as e ilus ados que se obse an en la legislación amos a
des aca algunos asgos isióc a as que se e lejan en la misma. En una ci cula en iada a los
comisionados po el Consejo de Cas illa el 27 de julio de 1767 se dice:
“Uno de los obje os que con ecuencia ocupan la a ención del Consejo es acili a
po odos los medios posibles el p og eso de la Ag icul u a omen ando y a aigando
a muchos ecinos y lab ado es ú iles, que al os de e eno p opio emplean
p eca iamen e su sudo a bene icio de los dueños de los e azgos con no able
pe juicio suyo y del Es ado. Pa a p opo ciona es e medio opo uno de que eine en
es os dominios la abundancia, de que penden las A es subal e nas, el Come cio, la
Población y en in la elicidad pública; se ha c eído que sin duda se á muy
con enien e di idi las haciendas, así de iña, y de oli a es, como ambién de ie as
lab an ías, que poseían los egula es de la Compañía, en sue es pequeñas, e iguales,
con el in de dis ibui las p ecisamen e a lab ado es no hacendados, bajo del canon,
o anual ibu o con enien e”.
A es e espec o, se dio una Real P o isión el 12 de junio de 1767 en que se dispone la
dis ibución en sue es de ie as concejiles en Ex emadu a, Andalucía y la Mancha. J.F.
Alcaide Aguila ha es udiado es a p ác ica de la pa celación de las p opiedades ús icas de los
jesui as en Ma chena (Se illa). En 1769 se a a lle a a cabo una di isión en lo es de dichas
p opiedades, ap oximadamen e de una hec á ea de ce eal y o a de oli a pa a hace las
accesibles a pequeños campesinos. Así 19 hec á eas de ie a de semb adu a y 46 hec á eas de
73 A pe ición de Dª. Ma ía Agus ina Muñoz Caballe o se acep a on í ulos de p és amo a los Cinco G emios
Mayo es de Mad id.
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oli a an a se a endadas a 52 pequeños campesino del é mino municipal po un pe íodo
de 4 años74. Sin emba go, es a e ien e social en la ges ión de los bienes exp opiados a a
desapa ece a la ho a de las en as en las que sal o excepciones se endie on las incas
ín eg amen e, sin pa cela .
C onología de las en as
El análisis de la enajenación del pa imonio ús ico de los jesui as es á sus en ado
sob e los da os co espondien es a los colegios de la ciudad de Se illa75, p o incia de
Valladolid76, colegio de Alican e77 y Colegio de Ma chena78 así como da os e e idos a la
en a de algunas incas conc e as.
A pa i de los da os de la Di ección Gene al del Teso o Yun Casalilla ha econs uido
la c onología de las en as de las Tempo alidades de los jesui as españoles según el alo de
los bienes endidos, dichos da os nos han pe mi ido elabo a el g á ico nº 5 y hace una
alo ación gene al del p oceso pa a odo el país. Las dos e ce as pa es del dine o ecaudado
po las en as se ing esa en el Teso o has a 1774. El mayo olumen de las en as -45,45%-
iene luga en los años inmedia amen e pos e io es -1770 y 1771- a la Real Cédula de 1769,
que o dena la enajenación de los bienes aíces de los jesui as. Yun Casalilla jus i ica es a
apidez de las en as po coincidi las mismas con una coyun u a ag ícola muy posi i a,
consecuencia de la libe ación del come cio de g anos, que mo i a ía una subida de la en a de
la ie a79. Después las en as i ían declinando alcanzando su co a más baja a ines del siglo
XVIII, donde se uni ían le des a o able coyun u a económica con que ya habían sido
endidas la mayo ía y las mejo es ie as de los jesui as.
74 ALCAIDE AGUILAR, J.F.: “La expulsión de los jesui as de Ma chena. E olución de su pa imonio a ines
del siglo XVIII”, Comunicación p esen ada a las III Jo nadas sob e His o ia de Ma chena. Ma chena en la
Mode nidad (Siglos XVII-XVIII) (en p ensa), 1997, págs. 9-10.
75 LÓPEZ MARTÍNEZ, A.L.: “El pa imonio económico...”
76 YUN CASALILLA, B., op. ci .
77 ALBEROLA ROMA y GIMÉNEZ LÓPEZ, op. ci .
78 ALCAIDE AGUILAR, op. ci .
79 YUN CASALILLA, op. ci ., pág. 301.
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eales. P ueba de la impo ancia del capi al gadi ano es el hecho de que en las comp as de
casas que el colegio de los jesui as enía en la ciudad e ec uadas en 1770 po alo de más de
2,6 millones de eales, no hubo ninguna p esencia de capi al o áneo, sino como dice Yun
Casalilla se debe a la in e sión en bienes inmuebles de la pujan e bu guesía come cial
gadi ana105
CONCLUSIONES
El es udio de las p opiedades ús icas de los jesui as iene mucho in e és ya que nos
pe mi e conoce el ciclo comple o - o mación, ges ión y disolución- del pa imonio ag a io de
una o den egula , que aba ca un pe íodo de iempo escasamen e supe io a los 200 años. El
pa imonio ús ico de la Compañía de Jesús en España no se ca ac e iza po sus ele adas
dimensiones, o as ó denes enían p opiedades más ex ensas, pe o sí po la calidad de sus
ie as y po el comple o equipamien o de sus explo aciones. Del p oceso de o mación hay
que des aca el impo an e papel, que a di e encia de o as ó denes, juga on las comp as, lo
que pe mi ió con igu a incas adecuadas pa a que su explo ación uese p o echosa. La
impo ancia de las comp as hay que a ibui las a las des acadas donaciones que ecibie on los
jesui as, u o de sus es echas elaciones con la bu guesía u bana, en e las que se encuen an
las man enidas con algunos miemb os de la banca se illana del quinien os. De la ges ión de
su pa imonio ús ico hay que esal a el papel jugado po las explo ación di ec a, o a
ca ac e ís ica singula de los jesui as, no o ien ada a la subsis encia de los egula es, sino a la
come cialización, pueba de ello es la p esencia de cul i os come cializables - ino, acei e,
ce eales, ganado de g anje ía...-, así como la ubicación de sus dominios, p óximos a los
g andes me cados u banos, Mad id, Cádiz, Se illa... Todo lo cual nos mues a a una o den
eligiosa que explo a sus p opiedades con is a a op imiza su en abilidad económica.
Po úl imo, el p oceso de disolución y enajenación del pa imonio económico de los
jesui as an icipa algunos de los asgos más ca ac e ís icos de los u u os p ocesos de
desamo ización del siglo XIX. En e ellos des acan, la en a median e subas as al mejo
pos o y la ápida enajenación de los mejo es p edios. En segundo luga , la admisión de
í ulos de deuda pública como modo de pago de los bienes subas ados. Finalmen e, la
ausencia de con enido social del p oceso, a pesa de algunas iniciales mani es aciones de las
au o idades que pa eción indica o a ía di e en e. Las p opiedades de los jesui as ue on
subas adas in eg amen e, sin pa cela , lo que excluyó de su adquisición a pequeños
105 YUN CASALILLA, op. ci ., pág. 312.
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campesinos, al iempo que las ponía al alcance de los gandes e a enien es, nobleza, y de los
poseedo es de capi al, la bu guesía, an o u bana como u al, que ausen e del me cado de la
ie a, como consecuencia de la amo ización y inculación, es aba ansiosa po pode accede
al mismo.
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