scieee Science in your language
[en] (orig)

La memoria en encuadres. Fotógrafas extranjeras en Aragón durante la Guerra Civil Española (1936-1939)

Abstract

Modern photojournalism was born in the first decades of the 20th century with the triumph of illustrated magazines. Its success came after World War I, when the function of the press was modified, the modus operandi of journalists and the format of images changed. The Spanish Civil War (1936-1939) produced a photographic narrative to seduce the viewer, influence their perception, and mobilize their ideological position. This evolution was led by professionals with an ideological commitment and high political involvement. Among them are also women whose names have been omitted or displaced in the history of Photography. In this context, the objective of this work is to analyze the contribution of Gerda Taro, Kati Horna, Vera Elkan, Agnes Hodgson and other women photographers who worked in Aragon during the civil war, whose work was a turning point in the history of the medium. The study of their biographies and their professional careers has been carried out through the systematic review of bibliographic, newspaper and archival sources, considering complementary approaches, coming from History, Cultural Studies and Documentation. Among the results, the knowledge of their biographies and their professional careers stands out.ndo enfoques disciplinarios complementarios, procedentes de la Historia, los Estudios Culturales y por supuesto, la Documentación. Entre los resultados alcanzados destaca el conocimiento de sus biografías, la contextualización de sus trayectorias profesionales y la caracterización de su obra Agustin-Lacruz, C.; Blanco-Domingo, L.

Read accessible full text

La memoria en encuadres. Fotógrafas extranjeras en Aragón durante la Guerra Civil Española (1936-1939)

Author: Agustin-Lacruz, C.; Blanco-Domingo, L.
Year: 2021
DOI: 10.5209/dcin.71139
Source: https://zaguan.unizar.es/record/100664/files/texto_completo.pdf
61Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
La memo ia en encuad es. Fo óg a as ex anje as en A agón du an e la Gue a
Ci il Española (1936-1939)
Ca men Agus ín-Lac uz1; Luis Blanco-Domingo2
Recibido: 16 de agos o de 2020 / Acep ado: 19 de oc ub e de 2020
Resumen. El o ope iodismo mode no se aguó en las p ime as décadas del siglo XX coincidiendo con el iun o de las e is as y
semana ios ilus ados. Su éxi o u o luga as la I Gue a Mundial, cuando se modi icó la unción de la p ensa, comenzó a alo a se
la e iciencia de los o óg a os p o esionales, apa ecie on equipos más pequeños y manejables y cambió el modus ope andi de los
pe iodis as y el o ma o de las imágenes. La Gue a Ci il española (1936-1939) p opició el su gimien o de una na a i a o og á ica
que p e endió seduci al espec ado , in lui en su pe cepción de la ealidad y mo iliza su posicionamien o mo al e ideológico. Es a
e olución se sus en ó en a ances écnicos y ue p o agonizada po p o esionales que desplega on un comp omiso ideológico y un
al o g ado de implicación polí ica. En e ellos ambién se encuen an muje es cuyos nomb es han sido omi idos o desplazados en
la his o ia del medio o og á ico. En es e con ex o, el obje i o de es e abajo es analiza la apo ación y la epe cusión de Ge da
Ta o, Ka i Ho na, Ve a Elkan, Agnes Hodgson y o as muje es o óg a as que abaja on en A agón du an e el en en amien o bélico
y cuyo abajo supuso un pun o de in lexión en la his o ia del medio. El es udio de sus biog a ías y la con ex ualización de sus
ayec o ias p o esionales se ha lle ado a cabo median e la e isión sis emá ica y el análisis de di e en es uen es de in o mación
bibliog á icas, heme og á icas y a chi ís icas, conside ando en oques disciplina ios complemen a ios, p oceden es de la His o ia, los
Es udios Cul u ales y po supues o, la Documen ación. En e los esul ados alcanzados des aca el conocimien o de sus biog a ías, la
con ex ualización de sus ayec o ias p o esionales y la ca ac e ización de su ob a.
Palab as cla e: Ge da Ta o; Ka i Ho na; Ve a Elkan; Agnes Hodgson; A agón; Gue a ci il; Fo ope iodismo; Muje es o óg a as.
[en] Memo y in ames. Fo eign women pho og aphe s in A agon in he Spanish Ci il Wa
(1936-1939)
Abs ac . Mode n pho ojou nalism was bo n in he i s decades o he 20 h cen u y wi h he iumph o illus a ed magazines. I s
success came a e Wo ld Wa I, when he unc ion o he p ess was modi ied, he modus ope andi o jou nalis s and he o ma
o images changed. The Spanish Ci il Wa (1936-1939) p oduced a pho og aphic na a i e o seduce he iewe , in luence hei
pe cep ion, and mobilize hei ideological posi ion. This e olu ion was led by p o essionals wi h an ideological commi men and high
poli ical in ol emen . Among hem a e also women whose names ha e been omi ed o displaced in he his o y o Pho og aphy. In
his con ex , he objec i e o his wo k is o analyze he con ibu ion o Ge da Ta o, Ka i Ho na, Ve a Elkan, Agnes Hodgson and o he
women pho og aphe s who wo ked in A agon du ing he ci il wa , whose wo k was a u ning poin in he his o y o he medium. The
s udy o hei biog aphies and hei p o essional ca ee s has been ca ied ou h ough he sys ema ic e iew o bibliog aphic, newspape
and a chi al sou ces, conside ing complemen a y app oaches, coming om His o y, Cul u al S udies and Documen a ion. Among he
esul s, he knowledge o hei biog aphies and hei p o essional ca ee s s ands ou .
Keywo ds: Ge da Ta o; Ka i Ho na; Ve a Elkan; Agnes Hodgson; A agon; Spanish Ci il Wa ; Pho ojou nalism; Women pho og aphe s.
Suma io.1. In oducción, obje i os y mé odo 2. A agón, un e i o io di idido. 3. Ge da Ta o 4. Ka i Ho na 5. Agnes Hodgson.
En e me a y o óg a a ama eu 6. Ve a Elken. Las B igadas In e nacionales oman la escena 7. Ma ga e Michaelis. 8. Conclusiones.
9. Re e encias bibliog á icas.
Cómo ci a : Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. (2020): La memo ia en encuad es. Fo óg a as ex anje as en A agón du an e la
Gue a Ci il Española (1936-1939), en Documen ación de Ciencias de la In o mación 44 (1), 61-72.
1 Uni e sidad de Za agoza (España)
E-mail: cagus in@uniza .es
2 Uni e sidadde Za agoza(España)
E-mail: lmblanco@uniza .es
ARTÍCULOS
Documen ación de las Ciencias de la In o mación
ISSN-e: 1988-2890
h ps://dx.doi.o g/10.5209/dcin.71139
62 Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
1. In oducción, obje i os y mé odo
En endido como géne o in o ma i o especí ico y como
apoyo g á ico pa a la na ación de las no icias, el o o-
pe iodismo mode no se aguó en las p ime as décadas
del siglo XX coincidiendo con el iun o de las e is as
y semana ios ilus ados.
T iun ó de ini i amen e as la I Gue a Mundial
cuando se modi icó la unción de la p ensa, comenzó a
alo a se la e iciencia de los o óg a os p o esionales,
apa ecie on equipos más pequeños y manejables p o is-
os de obje i os más luminosos y cambió an o el modus
ope andi de los pe iodis as como el o ma o de las imá-
genes, más i as y na u ales (Sousa, 2003, 26). A pa i
de ese momen o, los pe iódicos inco po a on la imagen
o og á ica a sus páginas de o ma paula ina pa a e iden-
cia los acon ecimien os y e a a a sus p o agonis as,
dada su condición indicia ia, su capacidad pa a susci a
emociones y su alo de e dad. También en es e ma co
se consolidó el pe il p o esional del epo e o g á ico,
dedicado a ilus a las no icias con sus imágenes.
En España, la Gue a Ci il (1936-1939) p opició
el su gimien o de un nue o pa adigma de imagen in-
o ma i a que ascendía la cap u a de un ins an e y el
me o apo e del es imonio isual. A pa i del con lic o,
la na a i a o og á ica p e endió seduci al espec ado ,
in lui en su pe cepción de la ealidad y mo iliza su
posicionamien o ideológico.
Es a e olución se sus en ó an o en el p og eso éc-
nico alcanzado con la i upción de las cáma as lige as,
con obje i os muy p ecisos, como los de Rollei lex y
Leica, como en la in luencia de las angua dias a ís icas
en cuan o a aspec os es é icos como la composición y el
encuad e. Fue p o agonizada po o óg a os p o esiona-
les y epo e os de gue a que desplega on un no able
componen e é ico, un comp omiso ideológico y un al o
g ado de implicación polí ica cuyo p opósi o e a la p o-
pagación de sus pos u as ideológicas y el o alecimien-
o de la imagen ex e io de España.
Po o a pa e, las p ime as décadas del siglo XX
con empla on ambién la cada ez más ac i a p esencia
de la muje en el escena io público, en di e sos ámbi os
y ac i idades. En España, su pa icipación en el desa-
ollo del epo e ismo g á ico es un aspec o que solo
en los úl imos años ha comenzado a ene se en cuen a
en la his o iog a ía y en el ela o del medio o og á ico
(Ja , 2009; Sánchez Vigil y Oli e a Zaldúa, 2014 y Paso,
2018).
Con ecuencia los nomb es y las ayec o ias p o-
esionales de las o o epo e as han sido omi idas,
in isibilizadas o desplazadas a espacios ma ginales,
aunque su ob a y su con ibución es án ahí, espe an-
do un econocimien o que ha comenzado a p oduci se
hace una década, en abajos académicos como los de
A oyo, 2011; Pa as y Rod íguez Cela, 2014; A oyo y
Doménech, 2015; A oyo, 2016; Ca abias, 2016; Núñez
Díaz-Bala , 2016; Sal ado , 2018; Ga cía-Ramos, 2019
y Puig en ós, 2019.
En es e con ex o, el p opósi o de es e abajo es ana-
liza la apo ación de una pléyade de muje es o óg a as
en A agón du an e el en en amien o bélico. La labo de
Ge da Ta o, Ka i Ho na, Agnes Hodgson, Ve a Elkan y
Ma ga e Michaelis –ac i is as comp ome idas con la
de ensa de la República– ha gozado de dis in a o una
bibliog á ica y en el caso que nos ocupa, es p ác icamen-
e desconocida su p esencia en los en es a agoneses.
Con o man un conjun o de igu as cla e en la his o ia
del o ope iodismo in e nacional, que coincidie on en
un espacio y un iempo –A agón en e 1936 y 1939– y
cuyo abajo supuso un pun o de in lexión en la his o ia
del medio.
Es e a ículo se plan ea analiza la ac i idad o og á-
ica de es as o o epo e as du an e la Gue a Ci il en
A agón, localizando los luga es en los que abaja on y
el con ex o en el que lo hicie on, e iden i ica y desc ibi
las p incipales ca ac e ís icas de la ob a que ha llegado
has a nues os días.
El es udio de sus biog a ías y la con ex ualización de
sus ayec o ias p o esionales se ha lle ado a cabo me-
dian e la e isión sis emá ica y el análisis de di e en es
uen es de in o mación bibliog á icas, heme og á icas
y a chi ís icas, conside ando en oques disciplina ios
complemen a ios, p oceden es de la His o ia, los Es u-
dios Cul u ales y po supues o, la Documen ación.
Los se icios de in o mación consul ados han sido:
la Biblio eca Nacional, el Ins i u o Bibliog á ico de A a-
gón, la Biblio eca Pública de Za agoza, la Biblio eca
Regional “Joaquín Leguina” de Mad id y las Biblio ecas
Gene al Uni e si a ia y Ma ía Moline de la Uni e si-
dad de Za agoza. También, el A chi o Biblio eca de la
Asociación de la P ensa de Mad id, el Cen o Documen-
al de la Memo ia His ó ica de Salamanca y el A chi-
o Heme o eca Municipal de Za agoza. Finalmen e, se
han consul ado además los ca álogos en línea de PARES
po al de a chi os españoles, la Biblio eca Nacional, la
Biblio eca digi al de la Comunidad de Mad id, la Biblio-
eca Vi ual de A agón, Eu opeana, la Biblio eca Vi ual
de P ensa His ó ica y la Heme o eca digi al de la Biblio-
eca Nacional.
2. A agón, un e i o io di idido
El golpe de Es ado con a la República iun ó en las
capi ales de las es p o incias a agonesas (Casano a,
1992; Cena o y Pa do, 2006; Ledesma y Maldonado,
2006; Maldonado, 2007). El gene al Miguel Cabanellas,
je e de la 5ª Región mili a de la que dependían Huesca,
Za agoza y Te uel, as unos p ime os momen os de in-
ce idumb e, decla ó el Es ado de gue a sumándose a la
suble ación. También se adhi ie on a la asonada mili a
el gene al G ego io de Beni o, al en e de la gua nición
de Huesca y el comandan e Ma iano Ga cía B isola a,
de la caja de eclu as de Te uel. La Gua dia Ci il en ió
ins ucciones a los des acamen os u ales pa a que se
implica an en la suble ación, pe o no odos los pues os
aca a on la o den.
Sin emba go, la mayo pa e del e i o io a agonés
quedó in eg ado den o del bando insu gen e, sal o la
zona más o ien al de la p o incia de Huesca y algunos
pueblos dispe sos de las cuencas mine as u olenses. La
única amenaza que se ce nía sob e es e con ol p ocedía
63Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
aé ea, no sólo ol ió al dominio anquis a, sino que se
con i ió en el ampolín desde el que desencadenó una
b u al o ensi a a pa i del 9 de ma zo, la conocida como
ba alla del Eb o, di igida po el gene al Yagüe.
El en e de A agón, la cos u a geog á ica que di i-
die a el e i o io en dos mi ades casi simé icas, se des-
anecía an e la o aleza y a ance impa able del ejé ci o
anquis a y el epliegue de las opas epublicanas hacia
Ca aluña, pese a ocos esis en es de más impac o p o-
pagandís ico que eal, como el episodio conocido como
la Bolsa de Bielsa, p o agonizado po An onio Bel án al
mando de la 43.ª Di isión en Bielsa.
Se ab ía paso una nue a época, ca ac e izada po la
ep esión y el ajus e de cuen as, po una ic o ia sin paz
ni sosiego. Dos la gos años de en en amien os bélicos
en A agón no ue on su icien es pa a inaliza un con lic-
o que dejó eno mes secuelas, agedias con nomb es y
apellidos que aún pe du an, cica ices di íciles de ce a .
3. Ge da Ta o
Sin duda alguna la más es udiada de odas las o óg a-
as es Ge da Ta o (Simón y Calle, 2005; Olmeda, 2008;
Ruiz F anco, 2008; A oyo, 2011; Rogoyska, 2013;
Núñez Díaz-Bala , 2016). Nacida en S u ga (Alema-
nia) en 1910 en el seno de una amilia acomodada de
judíos de o igen polaco, Ge da Poho ylle, su e dade o
nomb e, desde muy jo en simpa izó con las ideas socia-
lis as y el mo imien o ob e o. En 1929 se asladó jun o
con su amilia a Leipzig, donde sus implicaciones polí i-
cas p o oca on la cus odia p o ec o a de las au o idades
has a que inalmen e, en 1933, y as su de ención po
el gobie no nazi, decidió escapa a Pa ís. P ecisamen e
allí, abajando como sec e a ia pa a Alliance Pho o, co-
noció al húnga o End e F iedman, con el que idea ía el
he e ónimo de Robe Capa.
La hábil c eación del icono Capa como o ope iodis-
a a que ípico sepul ó en cie a medida, y du an e mucho
iempo, la calidad es é ica y la p o esionalidad de Ge da
Ta o, a quien ampoco bene ició su emp ana mue e en un
acciden e ocu ido en la ba alla de B une e en 1937. A pe-
sa de una mi i icación an in ensa como b e e, muy p on-
o su oda ía incipien e ob a cayó en el ol ido, en cie o
sen ido ap opiada in elec ualmen e po el p opio Capa.
Ambos impulsa on un géne o, el epo e ismo o o-
g á ico, que goza ía de eno me o una en los con lic os
bélicos pos e io es a la Gue a Ci il, su gido po la con-
junción de di e sos ac o es:
a) cáma as li ianas y po á iles muy ágiles pa a las
cap u as en mo imien o, como la Rollei lex de
o ma o cuad ado y la Leica, ambas u ilizadas
po Capa y Ta o.
b) la apa ición de nue as p opues as es é icas de
angua dia. Es especialmen e signi ica i o en el
caso de Ta o la a acción e in luencia po la cul u-
a so ié ica, y
c) la inmedia a conexión con los medios de comu-
nicación social como sopo e undamen al de sus
a ículos.
del es e, pues o que an o Ba celona como Valencia lo-
g a on man ene se en la ó bi a del gobie no epublicano,
iun an e en so oca las e uel as as unos días de con-
usión y en en amien os.
En Ba celona se habían o ganizado una se ie de co-
lumnas, o madas po milicianos comunis as, ana quis-
as y poumis as. No se a aba de soldados p o esionales,
sino de olun a ios comp ome idos con su ideología. El
obje i o apa en e e a alcanza Za agoza pa a a a de
conquis a la, pe o en ealidad se buscaba aleja a la ciu-
dad condal de la p ime a línea de los comba es y o igi-
na un en e más o menos es able que impidie a, o al
menos alen iza a, el a ance del ejé ci o nacional. Po
ello, el g ueso de es as o maciones se di igió a los e-
i o ios aledaños a Huesca, con la p e ensión de ija la
a ención de los insu gen es sob e la zona.
Las escasas ue zas ebeldes, que apenas opusie on
esis encia, sal o algunos en en amien os de cie a en-
idad en Caspe, Calacei e o Muniesa, se ue on eple-
gando hacia la p o ección de las g andes capi ales y su
á ea de in luencia, lo que gene ó una cica iz que asgó
el e i o io (Ledesma, 2006).
La es abilidad del en e a agonés, siendo cie a, no
impidió cons a a la p esencia de comba es espo ádicos,
lo que pe mi e ma iza la isión de has ío y abu imien o
que die a O well. No obs an e, el asedio a la ciudad de
Huesca en agos o y oc ub e de 1936, así como en junio
de 1937, o el a aque a Alba acín en julio de ese año,
deben se en endidos no an o como in en os de ecu-
pe a el e i o io a agonés pa a la causa epublicana o
de modi ica el equilib io de pode en es e en e, como
mo imien os es a égicos que buscaban dis ae a las
opas anquis as de o as zonas sob e las que si se ha-
bía plani icado una o ensi a global, como Guadalaja a
o B une e.
Pe o se á la o ensi a sob e Za agoza en agos o de
1937 la que suponga un gi o adical en la si uación del
en e a agonés. La in ensidad de las ue zas epublica-
nas empleadas obligó a ecu i a nume osas unidades
del ejé ci o anquis a y a la ayuda de la a iación de
I alia y Alemania, apoyos imp escindibles pa a pa ali-
za un a aque que se enó en Belchi e con cuan iosas
bajas pa a ambos bandos y ninguna modi icación de sus
posiciones.
Desde ese momen o se sucedie on los bomba deos
de las opas anquis as sob e la e agua dia a agonesa,
sin disc imina en e obje i os mili a es o ci iles, como
mues a el e ible a aque sob e la desp o egida ciudad
de Ba bas o el 3 de no iemb e. El in e a alcanza lo
más ápidamen e posible el ma Medi e áneo a a e-
sando las líneas epublicanas. Pe o F anco epen ina-
men e decidió emplea odos sus es ue zos en la oma de
Mad id, ci cuns ancia que ap o echó el gene al Vicen e
Rojo, je e del Es ado Mayo Cen al Republicano, pa a
a aca Te uel.
La ciudad ue omada po las opas epublicanas
a inales de diciemb e de 1937, en medio de comba es
sang ien os y una ad e sa clima ología, con empe a-
u as ce canas a los -22º. Fue una ic o ia epublicana
espo ádica y ansi o ia, pues o que a inales de eb e o
de 1938, y g acias sob e odo a la eno me supe io idad
64 Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
Fig. 2. Ge da Ta o. Milicianos epublicanos, 1936.
In e na ional Cen e o Pho og aphy.
Más allá de la pu a necesidad p o esional, se pe ci-
be la implicación pe sonal y el comp omiso de Ta o. La
di usión in e nacional de las o og a ías y la pulsión p o-
pagandís ica que o ecían cons i uye on un espalda azo
a la c edibilidad y legi imidad del gobie no epublicano
an e la opinión pública o ánea.
Una segunda e apa ab e una nue a pe spec i a a la
ob a de Ta o. El comp omiso de en ia in o mación g á-
ica a los pe iódicos es imuló su aslado hacia Ta dien-
a, donde se unió con la Cen u ia Thalmann, buscando la
acción bélica deseada. Sin emba go, las expec a i as se
ie on nue amen e us adas po una anquilidad ape-
nas o a po algún a aque espo ádico. En es a ase, los
mo i os e a ados no e lejan comba es imagina ios ni
ic icios, aunque no abandonan el comp omiso con el go-
bie no epublicano. Se a a de un bloque compues o po
o og a ías que mues an di e sas ac i idades ag ícolas de
la zona, ealizadas con el apoyo de los b igadis as in e na-
cionales, que pod ían e oca la colec i ización de la ie a
y una apa en e e in e esada no malización de las ac i i-
dades adicionales. La co idianeidad de las escenas, su
e iden e ono cos umb is a, con eminiscencias pic ó icas
que incluso ecue dan las composiciones de Van Gogh,
es án muy alejados de las necesidades in o ma i as de los
medios de comunicación pa a los que abajaba, pese a su
g an alo documen al y es imonial y su eno me pode
simbólico, pues o que sus en a la idea de solida idad y
colabo ación lejos del en e. Miliciano e i ando b oza
( igu a 3) o el impac an e Re a o de un campesino ( igu a
4) o man pa e de es e bloque, jun o con o as en las que
la espon aneidad de los pe sonajes se ab e paso3.
3 La o og a ía del campesino o mó pa e de una an ología o og á i-
ca coo dinada po el socialis a An onio Ramos Oli ei a, The Spanish
People´s Figh o Libe y, y publicada en 1937 po del Depa a-
men o de P ensa de la embajada española en Lond es. P esen a una
es uc u a composi i a muy pa eja a Milicianos epublicanos: un
suje o o suje os anónimos que ep esen an a odo un pueblo, pe o en
es e caso en su e ien e más adicional y ag a ia, con ges os igual
de nobles y pe suasi os que nos hablan de con ianza.
La geog a ía del co o y e íme o paso de Ta o po
la Gue a Ci il española u o una p ime a pa ada en el
en e a agonés. Se pueden dis ingui dos e apas compo-
si i as desde el pun o de is a o og á ico. La p ime a,
ca ac e izada po ic icias ec eaciones bélicas en au-
sencia de comba es eales, se si úa en la zona de San a
Eulalia (Huesca), donde había llegado a mi ad de agos o
de 1936 en compañía de Capa. Ambos, p oceden es de
una Ba celona en ebullición, se ie on so p endidos po
la anquilidad apa en e de la zona y la es abilidad de
las posiciones, sólo za andeada po esca amuzas escasa-
men e eseñables. En los al ededo es de Mon e A agón,
las o og a ías de Ta o mues an dos ipos de compo-
siciones: en p ime luga , hipo é icos p epa a i os de
comba e median e escenas pe ec amen e plani icadas,
un p oceso de econs ucción a i icioso que sin duda
esponde a las demandas de los medios que inanciaban
su abajo de imágenes de emá ica bélica. Una de las
ins an áneas, conc e amen e Soldados epublicanos ca -
gando a ille ía ( igu a 1), iene un conside able in e és,
ya que, publicada en Mi oi du Monde el 5 de sep iem-
b e de 1936, ue la p ime a en la que apa eció como au-
o a Ta o.
En segundo luga , una se ie en la que la idealización
asume el p o agonismo, ce canas al ealismo so ié ico y
que deno an una eno me ue za isual. Milicianos epu-
blicanos ( igu a 2) es una icónica imagen de comba ien-
es, con es imen a y ac i ud he e ogénea, que p ocu a
mos a solidez y la espe anza de una p óxima ic o ia
g acias a un con apicado que e ue za el pode seduc o
y el alcance de sus apa en emen e medidos ges os. Una
escena po en e, que conscien emen e o ece la idea de
que es el pueblo el que esis e y se de iende an e el a an-
ce del bando nacional. Los indi iduos mues an una e i-
den e ca encia de medios, con a mas des encijadas en el
mejo de los casos, sin uni o mes, pe o la sensación es
de con ianza, ic o ia, apoyo y unidad a e nal.
Fig. 1. Ge da Ta o. Soldados epublicanos con a ille ía,
1936. In e na ional Cen e o Pho og aphy.
65Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
Fig. 5. Ge da Ta o. Miliciano bebiendo de un po ón.
In e na ional Cen e o Pho og aphy.
el caso de la e apa a agonesa de Ta o de una época ca ac-
e izada po la con i encia de o os cos umb is as y casi
olcló icas con o as que esceni icaban el con lic o, odas
ellas p esididas po ese es ilo basado en la ap opiación de
la esencia del ins an e i epe ible, ac uando desde den o
del con lic o, como si uese un p o agonis a más del hecho.
La mayo pa e de las o og a ías se encuen an ac ual-
men e en el In e na ional Cen e o Pho og aphy (ICF).
4. Ka i Ho na
De o igen judío, Ka alin Deu sch Blau nació en 1912
en Szilasbalhási (Hung ía) en el seno de una amilia
acomodada que se asladó p on o a Budapes . En su ju-
en ud ecuen ó el g upo de a is as angua dis as de
Lajos Kassák, jun o a Eme ico Wisz y End e F iedmann,
más a de conocido como Robe Capa (Ze wes, 2015).
En 1930, su mili ancia izquie dis a y su búsqueda de
nue as expec a i as la anima on a aslada se a Be lín,
donde expe imen ó la in luencia de la Bauhaus y cono-
ció a los p ime os g andes epo e os g á icos alemanes
(Pelizzon, 2014). Con el ascenso del nazismo ol ió a
Budapes , comp ó su p ime a cáma a Rollei lex – con
la que ealiza ía excelen es o og a ías du an e muchos
años– y se ma iculó en la Escuela de Fo og a ía de Jo-
ze Pecsi. En o oño de ese mismo año se asladó a Pa is
donde conoció a Ge da Ta o y se eencon ó con su pa e-
ja en ese momen o, F iedmann. Allí p osiguió su o ma-
ción y ealizó sus p ime os epo ajes p o esionales pa a
Agence Pho o y la e is a Fo oZoom (Pelizzon, 2014 y
Oli e a Zaldúa, 2017).
Fig. 3. Ge da Ta o. Miliciano e i ando b oza, 1936.
In e na ional Cen e o Pho og aphy.
Fig. 4. Ge da Ta o. Re a o de un campesino, 1936.
In e na ional Cen e o Pho og aphy.
Con i en con las an e io es algunas ins an áneas que
plan ean p oblemas de iden i icación, an o de la au o ía
de las o os como de su ubicación. Una de las más pa a-
digmá icas es Miliciano bebiendo de un po ón ( igu a
5), que mues a e iden es coincidencias con el es ilo de
Ta o.
Más allá de la polémica sob e la au o ía de las ins-
an áneas halladas en la amosa male a mexicana y de su
papel en la mí ica c eación de Capa, podemos habla en

66 Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
mos ando la e acuación de ci iles se publica on en la
e is a Umb al, edi ada en Valencia ( igu a 6).
Fig. 6. Ka i Ho na. E acuación de Te uel, 1937. Cen o
Documen al de la Memo ia His ó ica.
Fig. 7. Ka i Ho na. Anciana de Becei e, 1937. Cen o
Documen al de la Memo ia His ó ica.
También ubicadas en la p o incia de Te uel, se con-
se an en el A chi o o as dos. Se a a de las o og a-
ías con signa u as 32 –una escena u al en cuyo cen o
apa ece una muje anciana an e la pue a de su casa en
Becei e ( igu a 7)– y la 49 –in e io de una capilla con-
e ida en almacén de suminis os, en Alcañiz–.
Las es an es o og a ías ealizadas po Ho na en
A agón ue on omadas en e ma zo y ab il de 1937.
Son po an o las p ime as en o den c onológico, pe o
En la p ima e a de 1937 llegó a España, de la mano
del Minis e io de P opaganda Ex e io de la República,
con el enca go de elabo a un álbum o og á ico. Du an-
e la gue a abajó como edac o a g á ica en e is as de
o ien ación ana quis a como Lib e S udio, Muje es Li-
b es, Tie a y Libe ad, Tiempos Nue os y Umb al. En
la edacción de es a úl ima, di igida po Fe nández Es-
cobés, conoció al a is a jienense José Ho na, con el que
se casó en 1938. Fo og a ió la gue a en A agón, Lé ida,
Valencia, Já i a, Gandía, Silla, Vélez Rubio, Alcáza de
San Juan, Mad id y Ba celona. En odos es os luga es,
su inculación a los mo imien os sociales le pe mi ió
egis a con un lenguaje isual p opio la dignidad de la
ida co idiana, las ci cuns ancias y la pe sonalidad de
las muje es, ancianos y niños que es aban en la e agua -
dia o de los soldados de la República en momen os de
asue o. Sus imágenes e lejan, más que el ho o de la
con ienda, la humanidad de los que su en y esis en.
A pesa de su in ensa labo o og á ica, la ob a de
Ka i Ho na no ha comenzado a conoce se has a déca-
das ecien es, as la en ega que la p opia au o a hizo
al Minis e io de Cul u a español en 1983 de los 270 ne-
ga i os que pudo lle a consigo en una caji a de hoja-
la a al abandona España en 1939, camino de México
y que gua dó conscien e del alo his ó ico que enían
sus imágenes. Poco después, en 1987 ambién o eció
al Gobie no mexicano 6.750 nega i os co espondien es
a su e apa de abajo en el país az eca. Con una pa e
signi ica i a de su ob a en ins i uciones públicas, su ob a
comenzó a expone se, a cob a ele ancia in e nacional
y a se obje o de es udio.
Ho na abajó en A agón en e los meses de ma zo
y diciemb e de 1937. Las o og a ías que ealizó aquí
ep esen an la cua a pa e del ondo deposi ado en el
Cen o Documen al de la Memo ia His ó ica (Salaman-
ca). Son 55 nega i os del A chi o o og á ico de Ka i
Ho na, que ue on o ganizados po ella misma según un
c i e io emá ico, obedeciendo ambién a una secuencia
de ipo geog á ico y c onológico.
Las dieciocho p ime as o og a ías, con las signa u-
as 1-18, co esponden a la e acuación de la población
ci il de Te uel o denada po Indalecio P ie o, y a di e-
en es escenas localizadas en la plaza del To ico y su
en o no y en el Viaduc o. Es án da adas los días 24 y 31
de diciemb e de 1937 y mues an la e i ada de he idos
y el cen o acío de la ciudad, as la oma po el ejé ci o
epublicano. Son imágenes con un g an alo simbólico
y es imonial pues mues an escenas de la “Ba alla de
Te uel”, la e íme a econquis a po el ejé ci o epublica-
no de la p ime a y única capi al de p o incia, una peque-
ña ciudad con poco alo es a égico cuya oma y pos e-
io econquis a se con i ió en una cues ión de p es igio
pa a los con endien es. Ho na ue la única epo e a que
es u o allí, en e una pléyade de o o epo e os a o-
nes, como Robe Capa, Luis Vidal Co ella, Al onso
Sánchez Po ela, Agus ín Cen elles, José Ma ía Díaz
Casa iego y Ma ín San os Yube o, en e los de mi ada
oja (Oli e a Zaldúa, 2017) o José Luis Dema ía “Cam-
púa” y F ancisco Ma ínez Gascón “Kau ela” (Ma ínez
de Vega, 2016), en e los de mi ada azul (Sánchez Vigil,
2017). El 8 de ene o de 1938 es o og a ías de Ho na
67Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
Algunos de es as imágenes como los e a os Pancho
Villa. Banas ás-Ca ascal, Pas o en el camino hacia el
en e, Niño de Vicién ( igu a 9) y las is as de la Iglesia
habili ada pa a hospi al en un pueblo colec i izado ue-
on publicados en la e is a Umb al en julio y sep iem-
b e de 1937 y en ene o y eb e o de 1938. La conocida
como Miliciano de la Di isión Ascaso apa eció en Tie-
a y Libe ad en agos o de 1937.
5. Agnes Hodgson. En e me a y o óg a a ama eu
La ayec o ia de Agnes Hodgson ue muy di e en e. Na-
cida en Melbou ne en 1906, as un b e e pe iplo en Esco-
cia po el allecimien o de sus pad es, eg esó a Aus alia
en 1921, donde cu só sus es udios de en e me ía. Consu-
mada iaje a, abajó en Budapes y Roma, eco iendo
España y el No e de Á ica, siendo so p endida en Abisi-
nia po la in asión i aliana auspiciada po Mussolini. No
dudó en en ola se como en e me a olun a ia en el Co-
mi é Aus aliano de Auxilio a España, llegando a nues o
país en oc ub e de 1936. Sin emba go, su ibieza ideológi-
ca, pese a su i me comp omiso con la Segunda Repúbli-
ca, gene ó algunos p oblemas y dudas sob e su g ado de
implicación, has a el pun o de que su es ancia en Ba celo-
na se ala gó más de lo p e is o po los in o mes des a o-
ables de la je a de la unidad Ma y Lowson, miemb o del
Pa ido Comunis a Aus aliano. Mien as sus compañe as
pa ían hacia un hospi al de las B igadas In e nacionales
ce cano a Albace e, Agnes pe maneció en la ciudad has a
que sus con inuas quejas sob e su anómala si uación ue-
on a endidas (Keene, 2005). De o ma muy p ecipi ada,
ue en iada al hospi al mili a b i ánico de G añén, donde
llegó el 11 de ene o de 1937 (Hodgson, 2005).
El dominio ana quis a de la zona y la apues a po la
e olución social y la colec i ización de la ie a choca-
ban con a las polí icas cen alis as de o as ue zas polí-
icas epublicanas, más pa ida ias de an epone el iun-
o mili a a asumi ans o maciones de g an calado. Po
ello, el hospi al inglés e a is o con descon ianza, como
si se a a a de un en e ajeno e impues o, sensación que
se ag a ó cuando en diciemb e de ese año ue di ec a-
men e adsc i o al PSUC.
La ela i a anquilidad de la que gozaba en la zona
apenas se eía al e ada po algún iaje a localidades más
ce canas al en e, como el que emp endió jun o con al-
guno de sus compañe os el 5 de eb e o a Pompenillo,
Lascasas y Lanaja pa a colabo a con el den is a en las
ex acciones den ales (Hodgson, 2005).
Sin emba go, el clima de ecelos y sospechas mo i ó
que inalmen e el hospi al se aslada a el 13 de ma zo
a Poleñino, pueblo con olado po di igen es comunis-
as. Después de una b e e es ancia en Tossa de Ma pa a
descansa , la ac i ación del en e de Sa iñena en el mes
de ab il inc emen ó el núme o de he idos y pacien es y
po an o las ho as de dedicación en el hospi al. Cua o
meses después, coincidiendo con la g an o ensi a del
en e de A agón y el in en o de la oma de Huesca, el
cen o hospi ala io expe imen ó un no able aumen o de
en e mos y pacien es, has a que el 2 de agos o se as-
ladó a F aga, donde llegó el día 8. Ago ada psíquica y
sin duda e an menos ele an es pa a la au o a, pues las
signó as las u olenses. Se a a de imágenes de la e a-
gua dia del en e de A agón en el en o no de la ciudad
de Huesca, en las localidades de Ig iés ( igu a 8), Banas-
ás, G añén, Vicién y Mon ea agón. Muchas de ellas son
escenas de la ac i idad co idiana y e a os de los mi-
licianos de la conocida como Di isión Ascaso – o ma-
ción mili a di igida inicialmen e po Domingo Ascaso,
C is obal Aldabalde ecu y G ego io Jo e , que pa ió de
Ba celona en julio de 1936 hacia Lé ida y pos e io men-
e se di igió Huesca. Es ableció su cua el gene al en Vi-
cién y consiguió ace ca se a la capi al de la p o incia–.
Fig. 8. Ka i Ho na. Manola, la mad e de los milicianos.
Ig iés, 1937. Cen o Documen al de la Memo ia His ó ica.
Fig. 9. Ka i Ho na. Niño de Vicién, 1937. Cen o
Documen al de la Memo ia His ó ica.
68 Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
La mayo ía de las cap u as es án omadas en es a lo-
calidad y mues an di e sas ac i idades de ocio an o del
pe sonal sani a io como de los en e mos, o os de g upo
de los médicos y en e me as que lo a ienden, o episodios
más cos umb is as, como el qui ó ano del hospi al o un
momen o de un pa ido de enis ( igu as 10 y 11). Debido
a su in encionalidad pu amen e es imonial, los posados
son absolu amen e na u ales, sin ninguna p e ensión a -
ís ica, po lo que no hay ningún componen e a i icioso.
En cuan o a su localización, se a a de un bloque he-
e ogéneo, y pese a a a se de o og a ías p i adas, en-
con amos algunas e e encias en cen os uni e si a ios,
como en la colección Ami ah Inglis5, que se encuen a en
la Aus alian Na ional Uni e si y (ANU). Es á compues a
de 137 o og a ías de p ocedencia a iada sob e la gue a
ci il española, en e las cuales en nue e apa ece o iene
como desc ip o a Hodgson, si bien conside a al o óg a o
como desconocido. Una copia de la misma ue donada al
Consejo Coma cal de Los Moneg os po la edi o a aus a-
liana Judi h Keene, a a és de la embajado a aus aliana
en España. Las es an es in eg an su colección pa icula .
Fig. 10. Hodgson en Poleniño.Aus alian Na ional Uni e si y.
Fig. 11. Hodgson jugando al enis. Aus alian Na ional
Uni e si y.
5 Ami ah Inglis, belga de nacimien o, emig ó en 1929 a Melbou ne.
Fue miemb o del Pa ido Comunis a de Aus alia y es au o de una
in e esan e monog a ía sob e el papel desempeñado po los aus a-
lianos du an e la Gue a Ci il Española (Aus alians in he Spanish
Ci il Wa . Sidney: Allen &Unwin, 1987).
ísicamen e, decidió pa i a Ingla e a y Escocia, has a
que el 23 de sep iemb e eg esó a Poleñino y desde allí
a Bol aña, encuad ada en una unidad mó il de ambu-
lancias. Su labo se o nó ago ado a, abajando en unas
condiciones p eca ias y con mul i ud de he idos a los
que a ende . Ya ce ca del lími e de sus ue zas, y con
con inuos en en amien os con sus compañe os po los
u nos de noche, decidió ol e a Ba celona y desde allí
el 19 de oc ub e eg esó de ini i amen e a su país.
La colección o og á ica de Hodgson di ie e sus an-
cialmen e de las an e io es, pues o que es á compues a de
ins an áneas p i adas, gene adas po una a icionada, con
el obje i o de eco da su paso po A agón y España y
sin ninguna p e ensión p opagandís ica. No esul a bala-
dí cons a a como ella misma cali icaba sus ins an áneas
como mayo i a iamen e desas osas. En muchas incluso
apa ece ella misma, po lo que di ícilmen e pudo se su
au o a. No obs an e, son un in e esan e y e elado es-
imonio de las ci cuns ancias y el con ex o en el que se
desen ol ía su abajo como en e me a, la cama ade ía
e in eg ación con el es o de sus compañe os y una en-
ana abie a al ocio como necesa ia ál ula de escape. La
mayo ía es án omadas en Poleñino y mues an di e sas
ac i idades de espa cimien o an o del pe sonal sani a io
como de los en e mos, o os de g upo de los médicos y
en e me as que lo a ienden, o episodios más cos umb is-
as como un g upo de muje es la ando en la acequia o
un e a o de la pe sona enca gada de aslada el co eo.
Resul a so p enden e que, pese a la c udeza del con lic-
o, isible a a és de las páginas de su dia io, Hodgson
decidiese hui de la ealidad median e unas o og a ías
conscien emen e ajenas al mismo, en las que cap u ó la
anquilidad bucólica de los paisajes, la cama ade ía de
sus compañe os, el sosiego inexis en e. Incluso cuando se
decidió a o og a ia los imp o isados qui ó anos o las es-
ancias, lo hizo en momen os de inac i idad. Se di ía que
la gue a no e a más que el uido de ondo.
En cuan o a la colección o og á ica, en la on e a de
Po bou es u o a pun o de su i el equisamien o de algu-
nas de sus ins an áneas po pa e del gua dia de aduanas,
ci cuns ancia que no se p odujo g acias a la in e ención
de uno de los o iciales (Hodgson, 2005). A pesa de no
con a con ninguna mención de la en e me a aus aliana,
exis e un cu ioso pa alelismo con el pe iplo y la ac i idad
de dos o óg a os o áneos en la Gue a Ci il. Ka i Ho na
es u o en el hospi al de campaña de G añén o og a iando
p ác icamen e los mismos espacios que Hodgson. Pese a
la minuciosidad del ela o, no exis e e e encia alguna a
es a p esencia (Pa do Lancina, 2006). Del mismo modo
siguió Agnes un i ine a io pa ecido a Alec Wainman, con-
duc o de ambulancias de la Unidad Médica B i ánica y
au o de o og a ías de G añén y Poleñino, en algunas de
las cuales apa ece ella misma4.
4 Hodgson ci ó en el dia io a un pe iodis a ame icano de ese nomb e,
pe o no hizo mención a su condición de o óg a o (Hodgson, 2005).
Su ob a ha sido ecien emen e publicada po Se ge Al e nes (2017).
Se a a de un ib an e es imonio o og á ico de la Gue a Ci il,
pues o que, como en el caso de la amosa male a mexicana de Ta o
y Capa, se conside aba pe dido, y que o ece una isión un an o
alejada de los con encionalismos iconog á icos o icialis as del con-
lic o, ya que es á concebida, igual que en caso de Hodgson, como un
álbum amilia no público.
69Agus ín-Lac uz, C.; Blanco-Domingo, L. Doc. Cienc. In . 44 (1), 2021: 61-72
Fig. 13. Ve a Elken. Equipo de ans usión de sang e.
Impe ial Wa Museum.
sindicales de és e (Ennis, 2005). Su alle o og á ico Fo o-
S udio se dedicó a los e a os y a la o og a ía publici a ia
has a que su inculación con los a qui ec os Josep Lluís
Se y Josep To es Cla é, ambos miemb os del GATEPAC
(G upo de A is as y Técnicos Españoles pa a el P og eso
de la A qui ec u a Con empo ánea), la in oduje on en el
pensamien o acionalis a y en la es é ica de la Bauhaus.
T as el es allido de la Gue a Ci il, p ecisamen e su
expe iencia como publicis a a ajo la a ención del Comi-
sa iado de P opaganda de la Gene ali a de Ca alunya pa a
que, a a és de sus ins an áneas, p opulsa a la idea de una
Ba celona no malizada y anquila, con imágenes co idia-
nas eñidas de cos umb ismo ( igu a 15). Buena pa e de
su ob a de es e pe íodo ue publicada en las e is as No a
Ibe ia y Visions de gue a i e agua dia, undadas en 1937.
No obs an e, su p oducción no se educe a una as-
lación de imágenes de paz, sino que a iende a acon eci-
mien os polí icos de eno me magni ud, en e los que des-
aca la isi a al en e de A agón du an e el año 1936 de
la ana quis a Emma Goldman, de la que p ocede es e po-
de oso e a o a pa i de un le e con apicado ( igu a 14).
Fig. 14. Ma ga e Michaelis. Emma Goldman c. 1936.
Aus alian Na ional Galle y.
6. Ve a Elken. Las B igadas In e nacionales oman
la escena
Al igual que Hodgson, Ve a Elken (1908-2008) ino a
España como en e me a, pe o inculada a las B igadas
In e nacionales (López Ma ín y Schmolle , 2019). B i-
ánica de o igen suda icano y ambién o óg a a ama-
eu , p ocedía de una amilia acomodada. Su o mación
como o óg a a u o a Be lín como escena io, donde se
ins aló has a la década de los años 30 pa a aslada se a
Lond es con su p opio es udio. Du an e los dos meses
que pe maneció al lado de los b igadis as ealizó di e -
sas o og a ías y un cu ioso documen al (The In e na io-
nal B igade) odado en el en e de Te uel, compues o
po di e sas escenas odadas en bases y cua eles de
las B igadas, como la Escuela Mili a de Pozo Rubio
(Cuenca) o la base de maes anza y a ille ía, acompaña-
do de g abaciones de p ác icas a caballo. El ilm, ealiza-
do pa a la PFI (P og essi e Film Ins i u e), es á i mado
ín eg amen e po Elkan, que ealizó an o el guión como
la di ección y la o og a ía. Es una ob a emo i a y nada
a i iciosa, su gida desde un ama eu ismo desca nado,
que desp ende e acidad y ce canía.
En Mad id conoció al amoso doc o canadiense No -
man Be hune, quien había desa ollado un sis ema de
ansmisión de sang e po á il muy e icaz, con el que i-
si ó nume osos luga es de comba e (Muñoz Picó, 2020).
En cuan o a su ace a como o óg a a, su colección
cons a de 203 cap u as ( igu as 12 y 13) que se conse an
en el Impe ial Wa Museum de Lond es (IWM) ag upa-
das bajo el í ulo de La b igada In e nacional du an e
la Gue a Ci il Española. Diciemb e 1936–Ene o 1937.
En el año 2012 o mó pa e de las 2.611 o og a ías in-
édi as de la Gue a Ci il Española que se expusie on en
una mues a, jun o con un a chi o sono o del bando e-
publicano donado po an iguos b igadis as ingleses.
Fig. 12. Ve a Elken. Médicos b i ánicos en un descanso.
Impe ial Wa Museum.
7. Ma ga e Michaelis
Nacida en Aus ia en 1902, abajó en Viena como asis-
en e de o og a ía en e los años 1918 a 1921. Ma ga-
e se asladó a Ba celona en 1933 jun o con su pa eja,
Rudol Michaelis, huyendo de Be lín po las ac i idades