LA MONTAÑA PALENTINA
LA MONTAÑA PALENTINALA MONTAÑA PALENTINA
LA MONTAÑA PALENTINA
(Es udio ealizado en el ma co del Con enio i mado en e la Conseje ía de Economía
y Hacienda y la Uni e sidad de Valladolid con echa 26 de eb e o de 1999)
Coo dinación Gene al:
José ORTEGA VALCARCEL
Coo dinación de la Coma ca:
Milag os ALARIO TRIGUEROS
Au o es del In o me:
Milag os ALARIO TRIGUEROS
Ped o CABALLERO FERNÁNDEZ-RUFETE
José Mª DELGADO URRRECHO
José Luis GARCÍA CUESTA
Juan Ca los GUERRA VELASCO
Fe nando MOLINERO HERNANDO
José ORTEGA VALCARCEL
Mª Te esa ORTEGA VILLAZÁN
Hena PASCUAL RUIZ-VALDEPEÑAS
Beca ia
Isabel AGUÑA AGUERRI
página
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓNINTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN ...................................................... 1
EL MEDIO FÍSICO DE LA MONTAÑA PALENTINA: COMPLEJIDAD,
EL MEDIO FÍSICO DE LA MONTAÑA PALENTINA: COMPLEJIDAD,EL MEDIO FÍSICO DE LA MONTAÑA PALENTINA: COMPLEJIDAD,
EL MEDIO FÍSICO DE LA MONTAÑA PALENTINA: COMPLEJIDAD,
CONTRASTES Y ALTO POTENCIAL ECOLÓGICO
CONTRASTES Y ALTO POTENCIAL ECOLÓGICOCONTRASTES Y ALTO POTENCIAL ECOLÓGICO
CONTRASTES Y ALTO POTENCIAL ECOLÓGICO ........................ 7
I. EL RELIEVE DE LA MONTAÑA PALENTINA ................................. 8
1. Un espacio de al a mon aña ............................................. 8
2. Un ámbi o de ansición en la Co dille a Can áb ica ........................ 10
3. O ganización de las dis in as unidades del elie e ......................... 12
3a. El sec o occiden al ................................................... 12
3b. El sec o o ien al..................................................... 16
3c. El sec o me idional ................................................... 18
4. El papel undamen al de la ed hid og á ica ............................... 18
5. La huella e osi a glacia y pe iglacia .................................... 20
6. Los p ocesos y modelado ká s ico ...................................... 21
7. El elie e como ac o po enciado y limi ado de las ac i idades humanas ..... 22
7a. La inculacion de los suelos al elie e: su a iedad y pob eza gene alizada ........ 22
7b. Los ecu sos mine os y el ue e decli e de la ac i idad ex ac i a ............... 25
7c. El elie e y el poblamien o .............................................. 26
7d. El elie e y la ed ia ia ................................................ 27
II. UN CLIMA DE TRANSICIÓN EN LA MONTAÑA CANTÁBRICA ................. 28
1. P incipales ac o es del clima de la mon aña palen ina ..................... 28
2. Un égimen é mico de mon aña ........................................ 29
2a. Unos in ie nos muy íos y muy la gos .................................... 29
2b. Unos e anos de mon aña muy co os y escos ............................. 32
3. Unas p ecipi aciones muy abundan es ................................... 34
3a Régimen, in ensidad y días de p ecipi ación ................................ 35
3b La impo ancia de las ne adas ........................................... 37
3c Un pe íodo de sequedad o de a idez es i al a enuada según sec o es ............ 38
4. La in luencia del clima en el medio ...................................... 40
III. UNA RED HIDROGRÁFICA DE CABECERA ............................... 41
1. Fac o es del égimen lu ial de es os íos ................................ 42
2. La impo ancia de los embalses en la Mon aña Palen ina .................... 43
IV. EL PAISAJE VEGETAL DE LA MONTAÑA PALENTINA ...................... 45
1. La dualidad biogeog á ica de La Mon aña Palen ina ........................ 45
1a. Las o maciones ege ales eu osibe ianas de la Mon aña Palen ina ............. 46
1b. Las o maciones ege ales medi e áneas de la Mon aña Palen ina .............. 50
2. La ex ensión y isonomía ac ual de la ege ación en La Mon aña Palen ina ..... 52
3. Los espacios de singula alo i ogeog á ico de la Mon aña Palen ina ........ 54
POBLACIÓN Y POBLAMIENTO EN LA MONTAÑA PALENTINA: CRISIS
DEMOGRÁFICA Y POLARIZACIÓN ESPACIAL .......................... 56
I. EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ........................................ 57
1. Un dinamismo na u al en p og esi o de e io o ............................ 59
1a. Una mo alidad cada ez más signi ica i a ................................. 59
1b. Una caída de la na alidad cada ez más acele ada .......................... 60
1c. Un balance na u al de signo cada ez más nega i o .......................... 62
1d. El signi icado de la dinámica in e na en el con ex o p o incial y egional .......... 65
2. Un p oceso mig a o io modi icado pe o aún de signo nega i o ............... 67
3. El desequilib io en las es uc u as como esul ado y como condicionan e de la
dinámica demog á ica .................................................. 70
3a. Un desequilib io signi ica i o en la es uc u a po sexos ....................... 70
3b. Una población cada ez más en ejecida .................................. 73
II. PROYECCIONES DE POBLACIÓN ....................................... 80
III. LA TRANSFORMACIÓN DEL SISTEMA DE ASENTAMIENTOS ................ 88
1. Ca ac e ís icas de la ed de poblamien o ................................. 88
2. Es uc u a u bana de los p incipales núcleos ............................. 90
3. Las in aes uc u as como elemen o básico de in eg ación e i o ial .......... 94
LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS: ENTRE LA CRISIS MINERA Y EL
DESARROLLO TURÍSTICO ........................................... 101
I. ACTIVIDADES ECONÓMICAS: DETERMINANTES DE LA ORGANIZACIÓN DEL
ESPACIO TRADICIONAL Y ACTUAL ...................................... 102
II. LA BASE AGRARIA Y SU PESO ACTUAL ................................ 103
1. Ca ac e ización gene al .............................................. 103
2. Ca ac e ización de es uc u as y ap o echamien os ....................... 105
3. El pe il socioeconómico de los ag icul o es ............................. 120
4. Las condiciones sociales de la explo ación ag a ia ....................... 123
III. EL DESARROLLO DE LAS ACTIVIDADES INDUSTRIALES .................. 126
1. La ees uc u ación de la mine ía del ca bón ............................. 132
2. El c ecimien o de la p oducción eléc ica ................................ 143
3. Los p ocesos de econ e sión de la indus ia química ..................... 144
4. La es a egias de adap ación de las indus ias ag oalimen a ias: la indus ia
galle e a ............................................................. 145
5. El ejido indus ial de pequeñas emp esas manu ac u e as ................. 151
IV. LA IMPORTANCIA DE LA CONSTRUCCIÓN .............................. 154
1. Dinámica de la ac i idad cons uc i a .................................. 155
2. Tipología y es uc u a de las emp esas de cons ucción ................... 158
3. El desa ollo de se icios complemen a ios a la cons ucción .............. 162
V. EL PESO DE LAS ACTIVIDADES DE SERVICIOS .......................... 164
1. Es uc u a de los se icios ........................................... 164
2. Se icios a la población esiden e ...................................... 165
2a. Enseñanza pública .................................................. 165
2b. Se icios sani a ios públicos ........................................... 167
2c. Enseñanza y sanidad p i adas ......................................... 167
2d. Ac i idades Come ciales .............................................. 168
2e. O os se icios a la población .......................................... 170
3. Se icios a las emp esas ............................................. 173
3a. El anspo e de me cancías ........................................... 174
3b. Los se icios inancie os .............................................. 176
3c. Se icios auxilia es .................................................. 177
3d. O os se icios a la p oducción ......................................... 177
4. Se icios pa aindus iales ............................................ 178
5. Las ac i idades u ís icas como gene ado as de se icios ................. 180
5a. Ca ac e ís icas de la o e a u ís ica ac ual ................................ 181
5b. Residencias secunda ias y papel del u ismo amilia ........................ 185
5c. In aes uc u as de apoyo y o e a complemen a ia .......................... 187
5d. Valo ación económica y social de las ac i idades u ís icas ................... 188
5e. El papel de las inicia i as públicas en el desa ollo de los se icios ............. 189
RENTA Y NIVEL DE VIDA DE LA POBLACIÓN
RENTA Y NIVEL DE VIDA DE LA POBLACIÓNRENTA Y NIVEL DE VIDA DE LA POBLACIÓN
RENTA Y NIVEL DE VIDA DE LA POBLACIÓN ......................... 192
I. RENTAS Y NIVEL DE VIDA ............................................ 193
1. Composición y es uc u a de las en as ................................ 193
II. INDICADORES DE BIENESTAR ........................................ 195
PROBLEMAS, POTENCIALIDADES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN
PROBLEMAS, POTENCIALIDADES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓNPROBLEMAS, POTENCIALIDADES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN
PROBLEMAS, POTENCIALIDADES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN .... 200
I. LA ACCESIBILIDAD Y LA INTEGRACIÓN ESPACIAL DE LA COMARCA COMO
FRENO PARA EL DESARROLLO ........................................ 201
II. DESESTRUCTURACIÓN DEL TEJIDO PRODUCTIVO Y NECESIDAD DE
POTENCIACIÓN DE NUEVAS ACTIVIDADES ................................ 204
1. Ac i idad ag ícola-ganade a: educción de e ec i os y necesidad de
especialización ....................................................... 205
2. C isis del modelo indus ial mine o-galle e o y necesidad de di e si icación . . 206
3. El desa ollo de los se icios a la p oducción y a la población como nue os
yacimien os de empleo ................................................ 208
4. Desa ollo u ís ico como opción es ella ................................ 210
4a. El eno me po encial ecológico de la mon aña palen ina: impo an e oco de a acción
u ís ica .............................................................. 211
La p oli e ación de impac os ambien ales ................................... 212
La ine i able p o ección ambien al y sus p oblemas ........................... 214
4b. El po encial de pa imonio his ó ico-a ís ico y cul u al de la coma ca ............ 216
4c. Ac uaciones lle adas a cabo has a el momen o ac ual y p opues as ............ 218
ANEXOS
- Anexos 1 a 21 (Física)
- Anexo 22_23
- Anexo 24
- Anexo 25
- Anexo 26
- Anexo 27
- Anexo 28
- Anexo 29
- Anexo 30
- Anexo 31
- Anexo 32
- Anexo 33
- Anexo 34
- Anexo 35 a 38
- Anexo 39 a 42
- Anexo 43 a 44
- Anexo 45 a 48
- Anexo 49
- Anexo 50
- Anexo 51 a 54
- Anexo 55 a 58
- Anexo 59
- Anexo 60
- Anexo 61 a 64
- Anexo 65 a 68
- Anexo 69
- Anexo 70
- Anexo 71
- Anexo 72
- Anexo 73
- Anexo 74
- Anexo 75
- Anexo 76
- Anexo 77
- Anexo 78
- Anexo 79
- Anexo 80
Mon aña Palen ina 1
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓNINTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Mon aña Palen ina 2
Figu a 1
La Mon aña Palen ina es la denominación ecien e de un á ea del no e de la p o incia
de Palencia que se ha conside ado eunía ca ac e es de homogeneidad en o den a
di e encia la como una unidad coma cal. El é mino u ilizado es de uso adicional, aunque
nunca haya sido empleado, his ó icamen e, pa a iden i ica un e i o io de e minado. Es la
adsc ipción e i o ial la que cons i uye un enómeno mode no y ecien e.
El é mino Mon aña Palen ina ha sido usado adicionalmen e, como el de La Mon aña
de León, o las mon añas de Reinosa y Mon añas de Bu gos, pa a iden i ica el sec o
co espondien e a la mon aña can áb ica de es os e i o ios his ó icos y su ámbi o ha a iado
de acue do con las dis in as delimi aciones adminis a i as que se han sucedido a lo la la go
del iempo, desde los obispados a las mode nas p o incias. En su acepción más amplia, po
an o, la Mon aña Palen ina comp ende la o alidad del á ea can áb ica que pe enece a la
p o incia de Palencia.
De acue do con su delimi ación ac ual, comp ende el sec o sep en ional de la
p o incia, in eg ando una pa e de los municipios que, en sen ido es ic o, pod ían se
conside ados como pa e de la mon aña palen ina. Han quedado ue a de ella los municipios
inco po ados a las Lo as y los municipios del con ac o con las llanu as de la cuenca
sedimen a ia.
En cualquie caso, la ac ual coma ca de La Mon aña Palen ina se co esponde bien con
un espacio de inido, en e ec o, po su con igu ación como un espacio ecológico de mon aña
en el e i o io de la p o incia palen ina. El p ime componen e que le ca ac e iza en cuan o
espacio de mon aña, es que eúne una pa e signi ica i a de los elie es más des acados y
di e enciados de la mon aña can áb ica, an o po su al i ud como po la cons i ución del
oquedo dominan e. La de inición ecológica de mon aña es su asgo ac ual más sob esalien e.
Fo ma pa e de la mon aña can áb ica y ep esen a, po an o, una mon aña de pe il a lán ico,
con los ma ices p opios de una e ien e in e io y me idional, que ope a como un á ea de
ansición espec o del dominio ecológico medi e áneo p opio de las ie as más al Su .
Es e pe il ecológico apa ece, en la ac ualidad, como el más p eciso en la de inición del
espacio conocido como Mon aña Palen ina. En consecuencia, han sido y son sus asgos
ísicos, mo oes uc u ales y bió icos los que ienen mayo peso en su ca ac e ización y en su
Mon aña Palen ina 3
iden i icación social como un á ea geog á ica.
El ca ác e de mon aña le o o ga, ambién un no able pe il his ó ico, en la medida en
que los e i o ios de la mon aña se con igu a on, al menos desde la Edad Media, como
espacios cons uidos de acue do a comunidades que explo a on la na u aleza mon añosa
a lán ica pa a desa olla un nicho económico y p oduc i o p opio en el ma co egional de
Cas illa. Las comunidades his ó icas que han ocupado el á ea de la Mon aña Palen ina, desde
la Edad Media has a la implan ación de la mode na sociedad indus ial, u iliza on los ecu sos
de la mon aña a lán ica como un ac o de especialización económica, pa a desa olla una
economía complemen a ia espec o de la de las comunidades más me idionales, en Cas illa.
Esas comunidades se o ien a on hacia la explo ación ganade a, di ec a o indi ec a, de
las a o ables condiciones pa a el pas o de la mon aña, así como al uso de la made a pa a la
elabo ación y expo ación de bienes y p oduc os de ans o mación a pa i de es a ma e ia
p ima. En consecuencia, es os e i o ios se especializa on en la ec ía ganade a, sob e odo
bo ina, así como en el ap o echamien o de los ex ensos pas izales alpinos pa a el ganado
me ino.
Desde la Edad Media, la Mon aña Palen ina, que englobaba en onces las mon añas de
Reinosa, adsc i as al e i o io de Palencia has a el siglo XIX, se con ie e en una de las sie as
del sis ema de pas o eo de la Mes a, pun o de a anque de la cañada llamada de Sego ia o
sego iana. De igual mane a se especializa on en la ab icación de di e sos p oduc os a pa i
de la made a de haya y oble, en pa icula ape os de lab anza -ca os, cambas, odales- y
u illaje domés ico, des inados a los me cados de la Cas illa ce ealis a y i ícola.
En elación con ello y con su si uación in e media espec o de las á eas li o ales y
can áb icas ap o echa on es as en ajas de si uación pa a el desa ollo de ac i idades de
anspo e de la go eco ido, ap o echando sus en ajas de cos os, al pode emplea ca os
de cons ucción p opia y ganado de su ec ía. Ac i idad anspo is a que culmina en el siglo
XIX, an es de la llegada del e oca il.
Es e ipo de economía de mon aña, compa ida con o as muchas á eas de la península
ibé ica y de Cas illa, p opo cionó a las comunidades de la Mon aña Palen ina un pe il o nicho
p opio, que uni icaba los dis in os e i o ios en que ma e ializa on su ocupación y o ganización
del ámbi o mon añés, e i o ios que son los que alcanza on e idencia his ó ica, a dis in as
Mon aña Palen ina 10
1. CIRY, R.: "É ude géologoque d'une pa ie des p o inces de B ugos, Palencia, León e San ande ". Bull. Soc. His .
Na . de Toulouse. T. LXXIV. Toulouse, 1939. 528 pps + lám y mapas.
Ca ionas po cuyas e ien es discu e el al o Ca ión.
- El sec o o ien al de la Co dille a, y siguiendo el al o Pisue ga, es un amo donde la
ca ac e ís ica es la de se de elie e plegado. Si al oes e los ma e iales e an más an iguos,
paleozoicos, hacia le an e de es e ío los que empiezan a a lo a son los de una cobe e a
mesozoica, iásica en la alineación de Peña Lab a y Sie a de B añose a, pa a que a pa i de
aquí sean p o agonis as los más ecien es de edad c e ácica. El espeso de los sedimen os y
la in ensidad de las de o maciones alpinas pe mi en la apa ición de pliegues más amplios que
han p opo cionado, me ced a una li ología más blanda, alles amplios e in e lu ios co os
aunque des acados. Es un elie e que pese a se menos acciden ado no pie de su ca ác e
mon añoso. Son o as Peñas de ca ác e más modes o que las p ime as.
- En el bo de me idional, luga de encuen o de la mon aña con la Cuenca del Due o,
ambién se p esen a es a di e enciación zonal. Así al oes e de Ce e a la Sª del B ezo cie a
a modo de mu alla los elie es can áb icos del Macizo As u iano, pa a que al es e apa ezcan
nue amen e los depósi os mesozoicos plegados de lo que se dio en llama "Le Pays Plisées"(1).
Es p ime o el Campoo de Aguila y más allá, las Lo as. El con ac o con la Cuenca del Due o
se esuel e po medio de pá amos de í icos ya en ma e iales e cia ios de ansición.
De lo señalado, se in e p e a que es e ámbi o más que lími e es un espacio de
ansición. T ansición an o en sen ido me idiano, de las mon añas can áb icas a las campiñas
del Due o, como en sen ido zonal en e los enhies os elie es del Macizo As u iano al oes e a
los más modes os del es e y su . Dicha ansición en e di e en es unidades ha acili ado la
c eación de ambien es y paisajes dis in os que han pe mi ido la indi idualización de di e en es
coma cas. Así des acan Fuen es Ca ionas y la Sª del B ezo en el Macizo As u iano más
o ien al, La Pe nía en el cen o, el Valle de los Redondos en el amo p óximo al nacimien o del
Pisue ga, La Cas ille ía siguiendo su alle, ce ados po la alineación de Peña Lab a-Sie a de
Híja y Sª de B añose a. Más hacia el es e, as la calcá ea Sª Co isa, el Valle del Rubagón en
la cuenca de San ullán. La cuña mesozoica al su es e se co esponde con La Valdi ia y en el
bo de de con ac o con la cuenca, La Ojeda en ese Te cia io de ansición.
3. O ganización de las dis in as unidades del elie e
El elie e ac ual se mues a in incado, labe ín ico, siendo u o de una la ga e olución
Mon aña Palen ina 11
ec ónica, aunque la acción e osi a lu ial sob e él se ha desa ollado con unden emen e. Es
pues un elie e que más que dependien e de las es uc u as c eadas po la ec ónica lo es de
la e osión di e encial de la ed hid og á ica al encaja se. Es e hecho pe mi e ap ecia lo con una
cla a dualidad en e aquellos sec o es más des acados, las Peñas, que ecuen emen e mal
alineadas se ye guen sob e o os espacios más bajos, bien hundidos o a ondados, los Valles.
De es e modo, Peñas y Valles, son los elemen os que ca ac e izan el elie e en es e sec o de
la Co dille a Can áb ica.
Po o a pa e el ca ác e ue emen e agmen ado de la zona y los con inuos y
coe áneos p ocesos sedimen a ios, ecuen emen e in e umpidos, han hecho que la es uc u a
li ológica de es e á ea sea compleja, con mul i ud de cuencas con ambien es dis in os y, po
lo an o, con o maciones li ológicas di e en es (se han señalado has a 23 o maciones
dis in as). Además en la la ga e olución geológica padecida apa ecen ma e iales desde el
Paleozoico, ce ca de 400 millones de años, has a los ac uales alu iones deposi ados en los
lechos de los íos (Figu a 3).
La Mon aña Palen ina debe su con igu ación es uc u al ac ual a la p esencia de un
zócalo le an ado en macizo an iguo al oes e y una cadena de pliegues de cobe e a al es e,
siendo el o igen de odo ello las ensiones p o ocadas po la o ogénesis alpina.
- El sec o occiden al, más an iguo y menos compe en e al plegamien o, an e la
ec ónica e cia ia espondió ac u ándose. Las an iguas allas he cinianas de di ección
me idiana se ie on eac i adas, al iempo que apa ecie on o as nue as, de di ección alpina
(subzonal ONO-ESE). Todo ello con ibuyó a agmen a el conjun o y gene a la apa ición de
un e dade o en ejado de allas donde u o luga un juego de bloques. Los que se le an a on
-los ho s -, o igina on el asomo de las Peñas, los que se hundie on, en e e ados, o ma on
osas ec ónicas o g aben de núme o educido y escasas dimensiones debido a la densidad
de la ed de allas y a la mayo impo ancia de los mo imien os ascensionales. Fue on las
p ime as dep esiones que la ac ual ed hid og á ica empezó a cu sa en el Plioceno. Al mismo
iempo los ma e iales sedimen a ios que ecub ían el zócalo se de o ma on complicando aún
más el conjun o. Apa ecie on nue os pliegues sob e los an e io es e impo an es man os de
co imien o que incluso han lle ado a los geólogos a ca ac e iza a és a como « egión de
pliegues y man os». En conjun o es as es uc u as mues an una cla a alineación de ca ác e
zonal o subzonal ONO-ESE.
Mon aña Palen ina 12
Figu a 3
- En el sec o o ien al y me idional la incidencia de la ec ónica alpina ue, aunque
menos espec acula , ambién impo an e. La cobe e a sedimen a ia mesozoica espondió
de o mándose y gene ando la apa ición de un elie e plegado sob e ma e iales menos
esis en es a la e osión que los del sec o occiden al. Dicha cobe e a e lejó en supe icie las
de o maciones del zócalo in ayacen e, pe mi iendo la apa ición de lo que se en iende como
«cadena de pliegues de cobe e a». Dicha cadena mues a en un p ime momen o sob e sus
mo oes uc u as cie a incu ación adop ando una di ección más me idiana, NNO-SSE, si bien
a medida que nos di igimos hacia el es e un nue o cambio lle a a e oma las di ecciones
zonales ca ac e ís icas de las de o maciones can áb icas.
Con mayo de alle, pueden econoce se di e en es unidades en el elie e en cada uno
de los es sec o es indi idualizados: el occiden al que sigue básicamen e la cuenca del
Ca ión, el o ien al que lo hace la del Pisue ga y el me idional al su de la Sie a del B ezo
(Figu a 4).
3a. El sec o occiden al
Se econocen a ias unidades de O-E y de S-N que esponden a una misma dinámica
ec ónica y además p esen an cie os asgos li ológicos comunes. Su dis ibución es
ma cadamen e zonal, desde la más me idional del Domo de Valsu io-Sª del B ezo has a el
an iclinal geminado de Ca azo en el sec o de A auz o el sinclinal de Cu a acas al no oes e.
.- La alineación del domo de Valsu io-Sie a del B ezo
Cons i uye la alineación más me idional de los a lo amien os paleozoicos de es e sec o .
Sus lími es son cla os: el occiden al del domo de Valsu io a anca en las p oximidades de
Velilla del Río Ca ión, mien as que la Sª del B ezo supe a en escasos me os la localidad de
Ce e a; el me idional es una es echa aja de cobe e a mesozoica y el con ac o con los
pá amos de í icos e cia ios, mien as que el sep en ional es una g an línea ec ónica o mada
po las allas de León y Ven aniella que les sepa a de la segunda unidad, el pasillo de
Ca daños-A bejal.
La solución de con inuidad de ambas unidades iene dada po una impo an e alla que
Mon aña Palen ina 13
pone en con ac o las más an iguas cua ci as y a eniscas de la Fo mación Campo edondo en
el sec o cen al de Valsu io con las más mode nas Calizas de Mon aña ca ac e ís icas de la
Sª del B ezo. Los ma e iales que las in eg an, en uno y o o caso, son du os y esis en es, lo
que ha pe mi ido que pese a se el sec o más me idional, se le an en has a ce ca de los 2000
m. En el domo des acan las culminaciones de Peña del F aile, Peña Cue o o Peña Mayo , en
la Sie a del B ezo Peña Redonda, la Cumb e de Ramado es, o los más modes os Picos de
Bu ián, Campillo, los Collazos, Roblillo, Las C uces o el Almonga que delimi a el po illo del
B ezo.
Figu a 4
Es uc u almen e ambos sec o es p esen an ca ac e es dis in os. El de Valsu io iene
una es uc u a en o ma de domo que aloja en su in e io una se ie de pliegues (como el
an iclinal de O e o de Gua do), donde a lo an ma e iales más an iguos en un núcleo aciado.
Una mo oes uc u a de g andes dimensiones, más de 150 km² donde el Ca ión se embalsa
en el embalse de Compue o y lo abandona en cluse en su salida hacia la cuenca. Más
compleja es la Sª del B ezo, con las ca ac e ís icas p opias de las unidades de la Región de
Pliegues y Man os. Las calizas de mon aña, los conglome ados y a eniscas wes alienses se
mues an como un in incado conjun o de escamas (Ramado es y la Ma a), de o madas po
es uc u as plegadas, p incipalmen e sinclinales, que las eco en longi udinalmen e. Al es e,
en el lími e de la sie a se le an a el pico Almonga, un an iclinal olcado, cuyo lanco su si e
de asien o a Ce e a, pe diendo su lanco sep en ional po la p esencia de la g an línea
ec ónica de León-Ruesga que la sepa a del pasillo de Ca daños-A bejal, con ac o en que se
aloja el embalse de Ruesga.
.- El pasillo de Ca daños-A bejal
Es una dep esión comp endida en e la an e io alineación y la que ma ca el Espigüe e-
San a Lucía y el sinclinal de los Cin os po el no e, que pa ecen mon a po alla in e sa sob e
es e es echo co edo . Es a supe posición le ha hecho se conside ado geológicamen e como
el sec o au óc ono ela i o al es o de las demás unidades. Los ma e iales que aquí a lo an son
p incipalmen e las piza as y a eniscas de la o mación Ce e a, blandas y deleznables has a
el pun o que han hecho de és e un sec o de ácil eg esión pa a la ed lu ial hacia el su ,
canalizando una se ie de a oyos y íos hacia el Ca ión. En es e pasillo explo ado po la ed
lu ial se ap ecian los es os de las más an iguas e azas, habiéndose cons i uido como
Mon aña Palen ina 14
co edo na u al de acceso a las localidades más in e io es de la Mon aña Palen ina.
Des aca desde un pun o de is a li ológico la g an densidad de a lo amien os de ocas
in usi as, pó idos g aní icos muy al e ados, que se disponen de o ma lineal siguiéndolo y
cuyos asomos apa ecen ecuen emen e inculados a algunas de las allas de i adas de las
g andes líneas ec ónicas (León-Ruesga y Ven aniella). Es uc u almen e en su sec o o ien al
se a a de un sinclinal que más que colgado apa ece lige amen e des acado, po la apa ición
en su in e io de los du os conglome ados de Cu a acas y las piza as de la o mación
Lechada. En cambio, hacia el oes e pie de su ca ác e de dep esión, pues supe ada la cola del
embalse de Campo edondo su es uc u a se desdibuja me ced a la desapa ición de los
ma e iales más du os que pudie an e idencia la.
.- La alineación del Espigüe e-San a Lucía
Cons i uye una es echa alineación de Peñas le an adas en las calizas de mon aña
si uada al no e del pasillo de Ca daños-A bejal. Tec ónicamen e se a a de un conjun o de
escamas cuyo ni el de despegue pa ece se las cua ci as de ónicas de la Fo mación Mu cia,
aunque en ocasiones son las calizas de la de Vid ie os, ambas con in e calaciones piza osas.
Las más espec acula es de es e a oes e son: la Peña de San a Lucía (1853 m), sinclinal
colgado muy allado, con es echos y angos os pasillos o oclinales po los que los a oyos han
escapado de la es uc u a a a és de boque es anaclinales. El conjun o o mado po la más
o ien al y baja Peña de la Dehesa (1744 m), la Peña Ma ía (1879 m), y la más occiden al Peña
del Tejo (1988 m). Finalmen e la más al a del Espigüe e, escama que cabalga hacia el oes e,
o a po allas de di ección cu a y de o mada en dos pliegues zonales: un an iclinal, en cuyo
lanco sep en ional se aloja la laguna, y un sinclinal, cuyo lanco me idional cons i uye la
segunda línea de c es as más al as de es e sec o con 2450 m de al i ud después de las de la
unidad del Al o Ca ión.
.- Unidad del Al o Ca ión
Al no e de la alineación del Espigüe e-San a Lucía y sepa ada po una impo an e alla
de ca ác e in e so -la alla de Ca daño-, apa ece es a o a unidad en la que des aca la
p esencia de pliegues de ca ác e zonal, sensiblemen e pa alelos y que se ag upan en dos
sec o es:
Mon aña Palen ina 15
- El sec o occiden al de Ca daños, donde des acan sepa adas ambién po alla las
es uc u as del sinclinal des acado de Aguasalio y el an iclinal que con o ma la culminación del
Pico Mu cia (2341 m), simple c es a al habe desapa ecido su lanco me idional en el con ac o
con la es uc u a an e io .
- El sec o o ien al de A auz. Aguas a iba del Ca ión y encuad ado po allas -la de
Polen inos al es e y la que lo sepa a del sinclinal de Cu a acas al oes e-, apa ece una zona
plegada con dos es uc u as muy cla as, di e enciadas a su ez po o a alla in e sa zonal que
pasa inmedia amen e al no e de las localidades de Abadía y Lebanza. Es el cabalgamien o de
A auz que desapa ece osilizado po los conglome ados del sinclinal del Cu a acas. Al no e
se encuen a el an iclinal de Ca azo, pliegue geminado en cuya cha nela más me idional se
le an a la Peña Ca azo(2012 m), y en la más sep en ional la Ho ca de Lo es (2021 m). Al su
de la alla de A auz, apa ece el an iclinal de Polen inos. Una es uc u a simple, muy abie a, en
la que el Ca ión se ha enca gado de des en a su núcleo as co a lo en una cluse que deja
al oes e el sec o más le an ado, el de Las Lagunillas (2122 m). Los desni eles son
p og esi amen e meno es has a la incu ación y ac u ación que p esen a en su sec o úl imo,
el de Peñas Neg as (1301 m), al no e de A bejal.
.- La g an c es a me idional del sinclinal del Cu a acas
En el ex emo no oes e queda una de las unidades más espléndidas de odo el conjun o
de la Mon aña palen ina. Se a a del Cu a acas, lanco me idional del sinclinal que se le an a
a modo de en e de c es a has a los 2525 m en los conglome ados silíceos wes alienses de
la Fo mación de es e mismo nomb e. Sob e ella apa ece hacia la cha nela las piza as y
a eniscas de Lechada y en e ambas se ab e un pasillo o oclinal que canaliza los a oyos de
Hon anillas, las Lomas y Valmediano hacia el su , co ando anaclinalmen e los conglome ados.
.- El sinclinal de los Cin os
Se localiza inmedia amen e al su del an iclinal de Polen inos, al que ecub e disco dan-
emen e con di ección ONO-ESE has a las de o maciones de Peñas Neg as, eniendo como
le an amien o pe iclinal el Ce o de Las Cues as, donde culmina a 1227 m me ced a la
p esencia de los es os de una e aza pleis ocena que ha quedado colgada en es e ni el. Es
un pliegue lige amen e asimé ico en el que el lanco su se p esen a más le an ado en
aquellos luga es en los que la alla de León no lo ha hecho desapa ece .
Mon aña Palen ina 16
Es as es uc u as señaladas, el an iclinal de Polen inos y el sinclinal de los Cin os,
e minan en el sec o inmedia o al no e de A bejal, un á ea muy in e esan e po su complejidad
en cie a medida enmasca ada po la p esencia del embalse de Requejada. Algo simila le
ocu e a la Sie a del B ezo, que p ác icamen e desapa ece al es e de Ce e a. A pa i de es e
me idiano y sal o el pasillo de Ca daños-A bejal que se con inúa más hacia el es e, las
es uc u as adquie en nue as di ecciones y di e en es ca ac e es.
3b. El sec o o ien al
El elie e es á p esidido po o as es uc u as, comple amen e di e en es en sus
di ecciones e in ensidad del plegamien o. Po el in e io de es e sec o discu en las cabece as
de los íos Pisue ga y Cas ille ía, albe gando a ias unidades. Al no oes e el sinclinal de
Casa egas y más a le an e el de Redondos y al su de ellos, en la Cas ille ía, odo el haz de
pliegues que con o man esas unidades y que apa ecen odeadas po una impo an e línea de
alla, a la que se ha denominado "Despegues de San C is óbal-San Ceb ián", que cabalgan con
una di ección NO-SE, sob e el sec o me idional que in eg a la con inuación de la alineación
de Ca daños-A bejal. És a se sigue has a Mudá a pa i de la cual se mues an una se ie de
man os, de pequeñas dimensiones como son los de Mudá, San Julián y Re illa. Al es e del
sinclinal de Redondos apa ece la cobe e a iásica ecub iendo disco dan e y de o mada
sendos sinclinales in eg ando las Sie as de Peña Lab a -aquí sec o de la Sª de Híja - y, más
al su , la de B añose a.
.-Los Man os de Mudá, San Julián y Re illa en la alineación de Ca daños-A bejal
Como con inuación del pasillo de Ca daños-A bejal, al es e de Ce e a y en los
ma e iales de es a misma o mación apa ecen a ios pliegues como el sinclinal al su de
Valsando nín o el sinclinal de las p oximidades de Vallespinoso de Ce e a. Igualmen e son
abundan es los a lo amien os de ocas ígneas, undamen almen e las g anodio i as, como el
que apa ece en G amedo. No obs an e, más hacia el es e apa ecen es unidades, o mando
man os de co imien o de ma e iales ca boní e os, como el de Re illa y Mudá y el cen al de
San Julián, en ma e iales de ónicos y silú icos que cabalgan sob e los pliegues de la
p olongación del pasillo. Son man os deslizados hacia el no e en la o mación Valde eja y que
se descomponen en nume osos klippes, como ocu e en Mudá donde se han ap eciado has a
15 de ellos en la con luencia de los a oyos del Campo y Peñalbilla y de és e con el del Molino.
Mon aña Palen ina 17
Al es e y no e del man o de San Julián y an es de en a en con ac o con la cuenca de
Ba uelo, apa ece p ime o la zona plegada de Peña Cilda (1611 m), que da paso al sinclinal
de Mo adillo (1455 m), bien conse ado al oes e de Ba uelo donde apa ece pinzado e incluso
con su lanco sep en ional olcado en el Campo illo (1478 m). En es e sec o las unidades son
de educidas dimensiones y muy alladas, no ocu e lo mismo al no e de la línea de despegue
señalada, donde los elemen os del elie e son ya de mayo es dimensiones.
.- Los sinclinales de Casa egas y Redondo: La Cas ille ía
En el in e io del cincho que supone la con inuidad en e los despegues de San C is óbal
y S. Ceb ián, apa ecen con di ección gene al NNO-SSE, a ias es uc u as de las cuales dos
son p incipales: los sinclinales de Redondo al no des e y Casa egas al no oes e, sepa ados
po un an iclinal muy allado. El p ime o es más simple en su es uc u a y mon a hacia el
su es e al segundo, más complejo al que pod íamos di idi en o a se ie de es uc u as
sinclinales meno es que de oes e a es e son los de Casa egas, p opiamen e dicho (o sinclinal
de Es alaya), Ve deña y Celada. En e ellos apa ecen sendos pliegues an iclinales, los de
T emaya y San Juan.
Al su apa ece el á ea de la Cas ille ía, que no se co esponde an o a una sola
es uc u a sino a la al e nancia y sucesión de las e minaciones de los pliegues que con o man
la g an unidad de Casa egas. Se a a de una g an cuenca sinclinal, abie a en sus ho izon es
po el ío Cas ille ía, y cuyos bo des lo suponen oda la sue e de ele aciones pe isinclinales
desde el San C is óbal (1338 m) has a la más o ien al Sª Co isa. Un bo de que si e de cla a
di iso ia en e el He uela-Cas ille ía y el Pisue ga aguas abajo de Ce e a.
.- El ecub imien o iásico de Peña Lab a y B añose a
En el ex emo no o ien al apa ecen dos g andes alineaciones mon añosas cons i uidas
po las Sie as de Peña Lab a y B añose a, in eg adas po ma e iales iásicos de a eniscas
y conglome ados silíceos. Es os úl imos de g an ele ancia geomo ológica dado que su du eza
les ha con e ido en elemen os de esis encia an e la e osión, pese a su poco espeso de
a lo amien o. De es e modo las p incipales culminaciones ienen su jus i icación en su
p esencia.
Es e depósi o iásico descansa disco dan e sob e las calizas y a eniscas wes alienses
Mon aña Palen ina 18
y can ab ienses del sec o de los Redondos, Cas ille ía y Ba uelo y se encuen a lige amen e
de o mado apa eciendo a modo de dos g andes sinclinales. Al su el de B añose a cuyas
culminaciones son los le an amien os pe iclinales del Valdecebollas o el Ce o Cue o (2083 m).
Al no e y as una alla di ec a que sepa a ambas unidades se le an a Peña Lab a, en el
ámbi o de la más modes a Sª de Híja . Es a úl ima es ambién un sinclinal de di ección ONO-
ESE en el que las culminaciones apa ecen en el le an amien o de su lanco no e. Son las
co as de Cues a Lab a (1929 m), Peña Rubia (1931 m) o Peña As ía (1930 m), que sin alcanza
los 2000 m de al i ud si en de lími e a las p o incias de Palencia y San ande .
3c. El sec o me idional
Es á ocupado en p incipio po una alineación de ma e iales mesozoicos plegados que
con igu an una es echa aja de ca ác e ju ásico en el sec o más o ien al y c e ácica en el
es o. Es a úl ima en a en con ac o en el sec o occiden al con los pá amos de í icos,
pla a o mas le emen e inclinadas hacia el su esul ado del depósi o de los alu iones de los
íos can áb icos me idionales al alcanza la cuenca del Due o. Se ex ienden hacia el su , a
modo de depósi o de piedemon e de los elie es des acados de Valsu io y el B ezo, po la
coma ca de la Ojeda casi 30 Km has a la línea imagina ia que une Saldaña y He e a de
Pisue ga.
A di e encia hacia el es e el paisaje cambia. Apa ece p ime o el Campoo de Aguila ,
espacio de amplios ho izon es, sin con as es y a una al i ud ela i amen e baja (1000-1100 m).
Le sigue el inicio de la denominada coma ca de las Lo as, magní ico ejemplo de elie e in e so
donde la e osión di e encial ha c eado amplios alles -las combes- espe ando los du os
es a os de las cha nelas sinclinales que han quedado aún más en esal e como sinclinales
colgados cuando la ec ónica ha desni elado es as moles acas illadas.
Puede deci se que el elie e de es a coma ca es aba ya casi cons i uido en el
Pliopleis oceno y que desde en onces ha e olucionado muy poco, sub ayando el ca ác e
he edado que iene es e elie e que es de mon aña y p oduc o p incipalmen e de una labo de
disección lu ial po e osión di e encial.
4. El papel undamen al de la ed hid og á ica
La acción lu ial ha jugado un papel decisi o en la con igu ación mo ológica de la
Mon aña Palen ina 19
2. Especialmen e ep esen a i as son a lo la go del ío Pisue ga undamen almen e en el amo comp endido en e
el su del Embalse de Requejada y San Mamés de Zalima. Con espeso es di e sos, las más ele adas des acan
sob e el cu so ac ual unos 120-150 m, las in e medias 20-55 m y las más bajas poseen una al u a ela i a in e io
a los 10 m. El análisis de sus sedimen os ha pe mi ido a e igua las ca ac e ís icas de la an igua ed que o maban
es os íos (de ca ác e anas omosado), su e olución y condiciones de o mación (climas pe iglacia , glacia ...).
Algunos au o es han señalado pa a las e azas más bajas una edad wü miense, pa a las in e medias Rissiense,
no siendo segu a la de las más al as, p obablemen e Mindeliense.
Mon aña palen ina. La labo de disección ealizada po los íos Pisue ga y Ca ión desde el
momen o de su nacimien o ha enido una g an ascendencia. Su encajamien o ha sido
selec i o, ci culando po los ma e iales más blandos (a cillas, ma gas e incluso piza as) en los
que encaja se pa a busca su pe il de equilib io. Po con a, la esis encia de las calizas de
mon aña, de las cua ci as e incluso de las a eniscas les ha hecho ma ca en ocasiones
azados sinuosos so eándolos, apa e de ealza las Peñas ecalcando los desni eles y
dejándolas más expues as en su de edo . Su azado en ocasiones se encuen a condicionado
po la ec ónica aunque hayan sido las menos de las eces. No abundan los " alles de línea
de alla", sino que la adap ación a las allas y ac u as se educe a acodamien os o a cambios
más o menos b uscos en los azados. La no ma pa ece indica que se a a más bien de una
ed inadap ada encajada po epigénesis
No odos los alles ienen el mismo aspec o. Los azados po los íos en el Macizo
As u iano, caso del Ca ión, se ahondan más y hacen esal a ab up os in e lu ios. Sin
emba go, los que discu en en el sec o más o ien al, ienen alles más amplios y esos
in e lu ios en ocasiones se educen a peñas aisladas, exen as como e dade as a alayas
como la p opia Peña T emaya. Se a a de un elie e de ho izon es más abie os en donde la
esbel ez de las peñas des aca sob e los alles (Figu as 2 y 5).
También a la ed lu ial se deben las nume osas acumulaciones de ma e iales alu iales.
No siemp e se ha hendido en el e eno, y en o os momen os, lejos de encaja se, han
le an ado su lecho. Pos e io men e, nue os encajamien os sob e es os depósi os han pe mi ido
la apa ición de e azas lu iales. Has a sie e ni eles dis in os se han señalado salpicando los
alles in e io es y es algo que ha enido ocu iendo pe iódicamen e desde el Plioceno, edad
de la e aza más an igua, has a las ac uales más bajas que apenas des acan unos me os (2).
Figu a 5
En es e sen ido, cuando los íos Pisue ga y Ca ión alcanza on la Cuenca del Due o,
as supe a la alineación domo de Valsu bio-Sª del B ezo, debido a las meno es pendien es
Mon aña Palen ina 26
B añose a, donde se ob ienen losas de a enisca limolí ica del T ías (Figu a 6).
Pod ía pensa se en einicia la explo ación de algunas de es as minas, as es udios de
en abilidad, a in de aquila a el desa ollo económico de la coma ca, pe o no o ien ado a una
g an p oducción y me cado sino pensando en la apa ición de pequeñas indus ias de ca ác e
a esanal que pudie an abas ece se de es os ecu sos. Asimismo se ía in e esan e ap o echa
pa e de es os ecu sos con des ino a la cons ucción dado el auge ac ual que a ec a a es e
sec o .
7c. El elie e y el poblamien o
Las ca ac e ís icas mo oes uc u ales del elie e han condicionado las o mas de
ocupación humana secula men e en es as mon añas. Su ca ác e mon añoso ha es ipulado en
gene al un poblamien o dispe so y nuclea , ya que la población se asien a en un g an núme o
de pequeños pueblos muy ce canos en e sí, a excepción de su sec o más me idional sob e
los e enos allanados de los pá amos de í icos (Figu a 5) .
El e ec o al i ud elega a los pueblos a los espacios más dep imidos, con i iéndose la
ed lu ial en el polo i al de a acción del poblamien o. Y no sólo po la ce canía del agua sino
po que los alles ( alles de la Cas ille ía, alle Es echo, alle del Pisue ga, del Ca ión, del
Rubagón...) son espacios más p o egidos desde el pun o de is a climá ico, disponen de
e enos suscep ibles de se ap o echados ag ícolamen e y con igu an pasos na u ales que
acili an el asiego de me cancías y gen es. Pese a odo exis en nume osos núcleos asen ados
a ela i a al i ud, po encima de los 1200 m, caso de B añose a, Lo es, Campo edondo de
Alba, Ca daño de A iba, San Juan y San a Mª de Redondo, San ibáñez de Resoba, o que
supe en los 1300 m como T iollo, Vid ie os, Abadía de Lebanza y Pied asluengas.
Igualmen e ha exis ido una adap ación al e eno que se mues a mucho más ue e
donde las di icul ades impues as po el medio son mayo es. En muchas ocasiones la
dis ibución del case ío se de ama po las lade as in en ando acomoda se a las es uc u as
del elie e y sal a las pendien es excesi as. En las cons ucciones adicionales es án
p esen es los ma e iales más pe manen es como la pied a, bien sea caliza, a enisca, piza a
o cua ci a según los ecu sos o ecidos en cada zona, y la made a, undamen almen e la de
oble, como base es uc u al del a mazón de casas, pue as, en anas suelos...
Mon aña Palen ina 27
En gene al, donde los alles son más es echos y las pendien es se agudizan los
pueblos son menos nume osos, más pequeños y el case ío iende a se más dispe so, mien as
que en egas o alles más amplios de ondo llano su núme o se inc emen a, las casas se
adosan siguiendo cie a o denación u bana (Ce e a, Quin analuengos, Aguila ...), y son más
dinámicos.
Aunque las condiciones del medio de la Mon aña palen ina no sean del odo a o ables
pa a el desa ollo de una a mónica e olución económica y demog á ica, no hay que ol ida que
g acias al ap o echamien o de sus ecu sos ha conseguido impo an es bene icios, algunos
hoy en decli e, como la ac i idad ex ac i a, pe o o os en pleno auge como el u ismo u al y
ac i o que ap o echan la di e sidad, belleza y con as es de sus paisajes.
7d. El elie e y la ed ia ia
Tiene el elie e de es a coma ca un ca ác e muy an ac uoso, pe o no po ello es una
mon aña impene able, una mu alla di ícil de so ea , po con a, se mues a una mon aña
abie a, pe meable al ánsi o. A ello ha con ibuido la ed hid og á ica, y no sólo la del Due o
sino la más elemen al can áb ica. Ambas edes han log ado mo de en la di iso ia o mando
pue os y collados que secula men e han pe mi ido el paso de Cas illa al ma y ice e sa. Son
pues es as cumb es, una di iso ia pe o apo illada. El p incipal pue o que se ab e hacia la
Liébana cán ab a es el de Pied asluengas, siendo el es o pis as o es ales. La Sie a de Híja
dispone de más collados que so ea la, pues desde Salcedillo, Val e zoso y Co do illa se
accede a Can ab ia, siendo la u a más cómoda po Aguila de Campoo.
Nue amen e es la ed hid og á ica la que condiciona el azado ia io, dado que las
ca e e as, en su mayo ía locales y coma cales, siguen ielmen e las u as abie as po los íos
siemp e e i ando ue es desni eles y adap ándose a los impedimen os del elie e. Todos los
núcleos disponen de ca e e as pa a accede aunque en ellos mue an, como ocu e en los más
aden ados en la mon aña (Vid ie os, Ca daño de A iba, Resoba, Abadía, Lo es...). Po su
pa e, los pueblos de mayo en idad han c ecido al ampa o de las mejo es y más ecuen adas
ías de comunicación, caso de Aguila - inculada his ó icamen e a las comunicaciones en e
la cuenca y el pue o de San ande -, o po encon a se en un c uce de caminos, caso de
Ce e a o Gua do. Las ca ac e ís icas del elie e han impedido la exis encia de una ed ci cula
que unie a los pun os de la pe i e ia, es o ha con ibuido aún más a que núcleos como Ce e a
acen úen su ca ác e de cen alidad. (Figu a 14)
Mon aña Palen ina 28
II. UN CLIMA DE TRANSICIÓN EN LA MONTAÑA CANTÁBRICA
La misma ansición apun ada pa a el elie e se obse a desde el pun o de is a
climá ico en e el sec o occiden al y o ien al de la Co dille a Can áb ica, y desde és a hacia la
Cuenca. Es una ansición bas an e cla a y b usca dado que en pocos kilóme os el paso de
las condiciones a lán icas a las medi e áneas es signi ica i o. La p og esi a disminución de
las p ecipi aciones, el a ianzamien o de la a idez es i al, la meno igu osidad in e nal...,
siemp e siguen es as di ecciones, la o ien al y la me idional. Pese a odo, es un sec o con un
clima pe ec amen e ca ac e izado, des acando cla amen e del clima de las llanu as de Cas illa
y del es o de las mon añas de es a Comunidad (Figu a 7).
- En las al as cumb es de Fuen es Ca ionas (Peña P ie a, Espigüe e, Cu a acas...),
de Peña Lab a (Pico T es Ma es, Cuchillón...) y de B añose a (Valdecebollas), el clima es de
al a mon aña y con asgos más a ines a los de la España A lán ica. Un clima ío y llu ioso, con
nume osas ne adas, muchos días de nieblas y nubes bajas y e anos muy escos.
- En la alineación más me idional que ma ca la Sª del B ezo (Peña el F aile, Peña
Redonda, Peña O acada) con la Sª Co isa el clima es más de ansición al dis u a de un
ambien e más seco y con inen alizado. Los in ie nos son íos y los e anos escos,
descendiendo las p ecipi aciones espec o al co dal an e io .
- Es a ansición es más pe cep ible al descende hacia la Cuenca po los alles del
Ca ión y Pisue ga, y sob e odo al di igi nos hacia el su es e, a los espacios más abie os y
de meno al i ud del Campoo de Aguila (900-1000 m). Aquí el clima es ya medi e áneo
con inen alizado, con égimen é mico ela i amen e ex emado, a idez es i al ma cada y
p ecipi aciones que no pasan de la mi ad o un e cio de las que se egis an en la di iso ia..
1. P incipales ac o es del clima de la Mon aña Palen ina
Básicamen e son dos, su localización en el no e de la egión de Cas illa y León,
o mando pa e del cuad an e no occiden al de la Península y, de mucha mayo ascendencia,
su p opio elie e.
- Po lo que espec a a su si uación sep en ional, le pe mi e e se a ec ada po la
dinámica a mos é ica asociada a la ci culación de los ien os del Oes e p opia de las la i udes
Mon aña Palen ina 29
medias. Así, du an e la mayo pa e del año queda bajo el in lujo del F en e Pola que con sus
di e sas y al e nan es si uaciones a mos é icas gene an ipos de iempo muy a iados y
undamen almen e ines ables. El paso de bo ascas es muy ecuen e sob e odas es as
mon añas que no dejan de compo a se como ac i as pan allas condensado as de humedad.
Figu a 7
- Pe o más le dis ingue en su clima su con igu ación mo ológica. La in ensidad y
du ación del ío, la ue za del ien o, la abundancia de las p ecipi aciones, la impo ancia de
las ne adas, la ecuencia de las nieblas y ocíos... son, en de ini i a, consecuencia del in lujo
del elie e. Las ca ac e ís icas mo ológicas de es e e i o io ue emen e acciden ado, de
ele adas al i udes, g andes desni eles, acusadas pendien es, así como la disposición de sus
es uc u as, han ma cado sus asgos climá icos has a al pun o que la di e sidad y complejidad
de su con igu ación se mani ies a en su clima, apa eciendo g an núme o de si uaciones
opoecológicas di e en es. El clima de las al as cumb es di ie e no ablemen e del de sus alles,
y el del sec o al oes e del me idiano de Ce e a de los espacios más abie os del Campoo de
Aguila y Tie a de Valdi ia.
El hecho de que es as Peñas sean las más o ien ales del Macizo As u iano y o mando
pa e del e i o io cas ellano, pe mi e que pe manezcan más al ma gen las in luencias
sua izado as ma inas. Po eso en las Sie as Alba, del B ezo, Peña Lab a y B añose a el ío
es se e o, el ai e iene mayo sequedad en si uaciones es ables, y su gen in ensos p ocesos
de in e sión y ue es oscilaciones diu nas, que no en las sie as que descienden al Can áb ico
algo más a empe adas aún den o de su igu osidad.
2. Un égimen é mico de mon aña
Uno de los asgos climá icos más ca ac e ís icos es el posee un égimen é mico ío
du an e la mayo pa e del año. Aunque no en oda la coma ca se mani ies a con
homogeneidad, dado que la mon aña in oduce ma ices y con as es, el ío con dis in a
in ensidad y ecuencia no deja de sen i se a lo la go de odo el año. Los in ie nos son muy
íos y p olongados y los e anos nunca suponen una ecupe ación é mica compensado a de
los igo es de meses a ás.
2a. Unos in ie nos muy íos y muy la gos
Mon aña Palen ina 30
Son las dos ca ac e ís icas que mejo de inen a sus in ie nos y una de las p incipales
de su clima. Las empe a u as que se egis an ienen la c udeza de un clima de al a mon aña,
sob e odo hacia las cumb es, pues los alles no dejan de se espacios al ab igo. Hay una se ie
de a iables que nos dan idea de la in ensidad que puede alcanza el ío.
- Las empe a u as medias del mes de ene o son muy educidas (Anexo 6 y Figu a 8).
A una al i ud de 1200-1300 m se si úan en e 0°-1°C, aunque la mayo pa e de los
obse a o ios al es a más bajos dis u an de unas medias in e io es, en e 1°-2°C, o bien
sob epasan en poco es e úl imo umb al, como ocu e en el Campoo de Aguila , con alo es
semejan es a los del no e de la Cuenca (Aguila de Campoo 2,3(, San Mamés de Zalima
2,1(C). Sin emba go po encima de los 1500 m, egis os in e io es no sólo a 0°C sino a -2°C
se alcanzan con oda segu idad.
Las empe a u as a dia io son bajas pues el calen amien o no es in enso ni p olongado.
El sol al es a bas an e bajo sob e el ho izon e en es a época del año asmon a con p on i ud
y no pene a bien en los ondos de alle, que sólo dis u an de unas pocas ho as de luz. En
ocasiones, los desni eles exis en es en e las cimas y los alles impulsan al ai e ío a
descende al a a dece , acumulándose du an e la noche en los sec o es de meno al i ud
su giendo in ensos p ocesos de in e sión é mica que gene an impo an es heladas y nieblas.
- Las empe a u as medias de las mínimas son igualmen e bajas (Anexo 7). En ene o
po lo gene al oscilan en e -3° y -4°C, aunque hay encla es como en Campo edondo que
egis an -5,3°C, o T iollo -4,5°C. Pe o más signi ica i o es que es os alo es se man engan
nega i os du an e cinco meses, de no iemb e a ma zo, lo que da idea del igo del ío.
- Las empe a u as medias de las mínimas absolu as se comp enden en e -10° y -13°C
(Apéndice nº 9). Igualmen e signi ica i os son los alo es ex emas alcanzados que ondan los
-20°C (Campo edondo -25°C, Lo es -20°C, Aguila de Campoo -17,8°C), no malmen e
p oducidos du an e una "ola de ío" o as la i upción de alguna p o unda colada de ai e á ico
o ci culación in e sa de ai e pola con inen al.
A la in ensidad del ío hay que añadi su du ación, que según al i udes y localización
se mues a di e sa. Es o se comp ueba al obse a el ele ado núme o de meses en que las
empe a u as no son capaces de supe a los 10(C de media mensual. En la pa e más o ien al,
es deci , desde el su de la Sª del B ezo has a el de la Sª de Híja a a esando inclu-
Mon aña Palen ina 31
so odo el Campoo de Aguila , el in ie no se p olonga du an e seis meses, de no iemb e a
ab il. Pe o en la Tie a de Ce e a, en o no a los embalses de Requejada y Ruesga, el alle
de Mudá y la pa e más baja del de Redondos se p olonga un mes más, desde oc ub e. En
cambio en la cabece a del Ca ión, en el alle al o de Redondos y Rubagón y en oda la
Mon aña de las Peñas, se ex iende a ocho meses y posiblemen e a más. En Campo edondo
y en San Juan de Redondo a de oc ub e a mayo, y la al i ud aún no es muy ele ada (1253 y
1202 m espec i amen e).
Figu a 8
El ío comienza en la p ime a decena de oc ub e, cuando no an es, y se p olonga
has a mediados o inales de mayo, siendo habi ual en odo es e iempo el iesgo de heladas.
En e un 45% a un 60% del año (165-220 días) las empe a u as mínimas son meno es a 3°C.
Es a p opo ción se ele a p og esi amen e al gana al i ud y en espacios donde los p ocesos
de in e sión son ecuen es. A di e encia, en el sec o más su o ien al de la coma ca, es e
núme o se educe conside ablemen e (Anexo 12). En Lo es, Campo edondo y T iollo de
oc ub e a mayo en o no al 80-90% de los días co en es e iesgo.
Las empe a u as mínimas in e io es a 0°C, las heladas eales, son igualmen e
ecuen es. Su núme o onda los 150 días, un 40% del año, inc emen ándose y educiéndose
en los mismos supues os an e io es (Anexo 13). Como consecuencia el pe íodo lib e de
heladas anual es b e e, in e io a 100 días. Tampoco es ex año que se p oduzcan en junio y
sep iemb e, y no deja de habe luga es que apa ecen en pleno e ano. Sin emba go, es as
heladas es i ales son más espo ádicas pues no apa ecen odos los años, y se ese an a los
espacios más ele ados de la mon aña. En los alles in e io es las p ime as heladas ienen luga
en la p ime a quincena de sep iemb e (T iollo el 10 de sep iemb e, Ce e a el 6), y en el sec o
su o ien al en la p ime a de oc ub e (Aguila el 8). Po su pa e, las heladas a días se p oducen
no malmen e en junio (Tiollo el 17 de junio, Ce e a el 22), an icipándose a mayo en el Campoo
(Aguila el 19).
Es os bajos egis os y su con inuidad hacen que los in ie nos sean los ípicos de
mon aña, condicionando el medio ecológico exis en e y las o mas de ida de las gen es de la
coma ca. Mayo igu osidad se ad ie e en el sec o de Fuen es Ca ionas que del me idiano
de Ce e a hacia el es e a excepción de los más ené gicos elie es (Peña Lab a, Híja y
B añose a). Al mismo iempo es a p olongación in e nal aco a el desa ollo de las es aciones
Mon aña Palen ina 32
equinocciales, que quedan educidas a dos b e es episodios ansi o ios.
2b. Unos e anos de mon aña muy co os y escos
Después de un la go in ie no la llegada del e ano no supone el con apun o a la
igu osidad de aquéllos. Los es íos quedan bas an e alejados del umb al medio de 20(C que
suele de ini a los de ca ác e cálido. En es a época el ascenso la i udinal de las al as
sub opicales sume ge a es e e i o io con mayo ecuencia bajo el in lujo del ai e opical
ma ino. Pe o es a ci culación me idiana no es la única y con ecuencia la coma ca acusa la
ines abilidad que se desa olla algo más al no e. La habi ual nubosidad, los nume osos días
de niebla, así como las llu ias así lo con i man. Pese a odo, en es e pe íodo se asis e a una
cie a egua po el mayo dominio de si uaciones de es abilidad, que son capaces de p o oca
en algunos pun os es adios de a idez y en o os de sequedad, en cualquie caso siemp e
b e es.
La mayo pa e del e i o io queda comp endido en e la iso e ma de 16-18(C de media
pa a julio y agos o (Figu a 9). Únicamen e en o no al Embalse de Aguila y siguiendo un pasillo
hacia los de Requejada y Ruesga, así como en el con ac o más o ien al con la Cuenca es as
medias supe an, aunque po poco, los 18(C. En el in e io , en la mon aña p opiamen e dicha,
los índices son in e io es a los 16(C y posiblemen e a los 14(C. Tan o en Lo es como en S.
Juan de Redondo supe an en poco los 15(C (Anexo 6).
Es o nos habla de su ca ác e esco que jun o a su b e edad son los dos asgos que
mejo los de inen. El e ano no puede p olonga se más allá de es os dos meses, pues an o
en junio como en sep iemb e las medias no sob epasan los 15(C, y en los alles. Además
exis e una acomodación é mica a la delimi ación que p opo cionan las p ecipi aciones, pues
sólo en julio y agos o hay una impo an e educción de las mismas.
El que sean e anos escos lo jus i ican una se ie de a iables, como las empe a u as
media de las mínimas que en julio y agos o se si úan en e los 6-8°C en los sec o es de
cabece a de los alles, y en e los 8-10°C en o no a Ce e a y Aguila . También da p ueba de
ello la media de las mínimas absolu as, con alo es po debajo de los 3°C, o incluso de los 2°C
en los obse a o ios más aden ados. Pe o son las empe a u as mínimas absolu as capaces
de p oduci se las que nos indican que el ío no es á ausen e en odo el año (en
Campo edondo se han egis ado -3,5°C, en Ce e a -2,0°C y en Lo es -1,5°C). Es os bajos
Mon aña Palen ina 33
egis os asociados a pene aciones de ai e á ico y pola aen a la memo ia el in ie no y
ecue dan el luga en que nos encon amos. Con es os ipo de iempo no sólo las mínimas son
educidas, pues los calen amien os diu nos quedan bas an e comp ome idos siendo di ícil que
alcancen los 15-20°C. Es as si uaciones du an es o cua o días, aunque a eces se epi en
o encadenan a ias de ellas c eándose un ambien e ío du an e más de una semana.
Figu a 9
Es quizá en es a época cuando la con igu ación mo ológica se mues a más e ec i a
como pan alla condensado a de humedad. La ci culación del Oes e pese a su desplazamien o
hacia el No e sigue ocasionando impo an es p ecipi aciones y cielos cubie os en es a
co dille a, pues los en es íos de las bo ascas no escapan a es as ele adas peñas.
Independien emen e de la ines abilidad c eada, su paso ocasiona pe íodos de meno insolación
con impo an es descensos é micos.
Pe o como es p opio de es a es ación el calo es á p esen e. Las empe a u as medias
de las máximas de julio y agos o se si úan en e los 24°-28°C, y la media de las máximas
absolu as en e los 30°-34° (Anexos 8 y 10). Incluso las máximas absolu as alcanzan los 35°-
36°C y hacia el es e algunos g ados más (Aguila 39,6°C). Es as ue es subidas se asocian
a po en es c es as saha ianas de ai e opical con inen al. Cuando suceden el calo llega a se
agobian e y se c ea una densa a mós e a de bocho no en los alles. Pe o, es as si uaciones
aunque no excepcionales ampoco son ecuen es. De hecho es poco signi ica i o el núme o
de jo nadas es i ales que supe an los 30°C (Anexo14). En Lo es sólo una media de 4 días
ebasa es e umb al, y de 25 días los 25°C.
En gene al los episodios de calo son b e es po a ias azones. En p ime luga , el
calen amien o desde el amanece es len o y p og esi o as las noches ealmen e escas
cuando no ías que se p oducen; en segundo luga , el sol se ocul a p on o en i ud de los
ue es desni eles exis en es. Si a es o unimos la mayo sequedad del ai e en es a época, pues
no hay que ol ida que es amos en la e ien e me idional de la Co dille a Can áb ica y
ab iéndonos p og esi amen e hacia el es e, los descensos noc u nos apa e de b uscos son
ue es.
También habi uales en g an núme o de jo nadas son las ípicas b isas de mon aña que
comienzan a sopla al pone se el sol. T as el en iamien o de las cimas el ai e más denso se
Mon aña Palen ina 34
canaliza siguiendo es os alles donde se acumula. Es o, además de con a es a el posible
calo del día, a o ece p ocesos de in e sión é mica nada desp eciables a lo la go de la noche.
Como consecuencia las oscilaciones é micas dia ias son muy acusadas (Anexo 11). En la
mayo ía de los embalses ondan los 20°C, siendo algo más mode adas a al i udes mayo es
(17°-18°C). Es cu ioso ap ecia cómo llegan a se más ue es en las cabece as de es os alles
que no en el Campoo de Aguila (16°C), lo que demues a que los ascensos é micos a dia io
pueden se muy simila es en odo es e ámbi o no ocu iendo lo mismo con los descensos
noc u nos. Debido a an acusados con as es é micos los ocíos son habi uales. El apo de
agua exis en e se condensa con acilidad ayudando a man ene y p olonga el esco po más
iempo.
En es as si uaciones de es abilidad, y en el caso de que sople ien o del no e, como
ha señalado J. Ga cía Fe nández, es os ené gicos elie es in luyen sob e la dinámica
a mos é ica al p opicia la apa ición de nieblas que ienden a agolpa se con a los alles. Es os
lujos a as an el ai e húmedo del Can áb ico y al asmon a es a co dille a se condensan
apa eciendo una densa nubosidad a base de es a ocúmulos que más a de e mina en la ípica
boi a que si no p ecipi a si in oduce humedad e impide igualmen e la adiación sola . Es os
días neblinosos al se habi uales du an e el e ano con ibuyen igualmen e a mode a sus
empe a u as.
Es as ca ac e ís icas de los e anos de la mon aña palen ina unido a la belleza de sus
paisajes adicionalmen e han sido alo adas po un u ismo que huye de los agobios del calo .
3. Unas p ecipi aciones muy abundan es
Los índices de p ecipi ación que se egis an son los p opios de un á ea de al a
mon aña y de una mon aña localizada en el No e de España. Las Peñas exis en es, aunque
sean las más o ien ales del Macizo As u iano conse an la humedad p opia de es a unidad y
de las di iso ias. Al i descendiendo po el alle del Pisue ga, y en meno medida po el del
Ca ión, se asis e a la p og esi a disminución de un espacio que comienza a es a a so a en o.
No obs an e los egis os no son lo me mados que en las sie as más o ien ales de la Co dille a
Can áb ica, aunque ampoco an abundan es como en las Peñas más occiden ales del Macizo.
Es amos en un sec o de ansición que si ya se apun ó con las empe a u as, con es a a iable
se ea i ma. Los egis os son, po lo an o, muy a iados según la al i ud y la localización de
cada espacio espec o a las si uaciones ines ables de la dinámica a mos é ica. Así se explica
Mon aña Palen ina 35
3. JANSA CLAR, A.: (1971). "In es igaciones del máximo plu iomé ico de España peninsula ". Re is a de
Geo ísica. 3-4. Pp. 173-249. C . 246.
que haya sec o es que apenas ebasen los 600 mm y o os que supe en el doble (Anexo 15).
Di ícil es es ima la p ecipi ación eal que se p oduce en las al as Peñas y cumb es
ayanas o que sob epasen los 2000 m (Cu a acas, Peña P ie a, T es Ma es o Valdecebollas).
Posiblemen e alcancen los 1500 mm anuales, pues en obse a o ios en o no a los 1100-1200
m supe an ampliamen e los 1000-1100 mm, y hay buen núme o de indicado es ecológicos que
nos ace can a los mismos (Figu a 10). Algunos au o es pa a el Macizo As u iano y po encima
de los 2000 m es iman egis os en o no a los 2500 mm (3). En es e en o no po su localización
más o ien al p obablemen e no se llegue a an al o umb al, pe o siguen siendo mon añas muy
húmedas. De hecho en algunos de los obse a o ios consul ados, como Lo es o T iollo,
algunos años han egis ado más de 1500-1600 mm.
A medida que descendemos po los alles es os índices se educen. En sus amos
al os aún man ienen cuan ías ele adas (1000-1200 mm), ap eciándose una educción más
d ás ica al con inua po el del Pisue ga, pues no deja de se un alle en una posición más
o ien al y al ab igo de las Peñas (Apéndice nº15). Tan o en Requejada como en Ce e a las
p ecipi aciones son ya in e io es a los 1000 mm (845,3 y 994,6 mm espec i amen e), al igual
que en las es ibaciones más o ien ales de la Sª del B ezo (Can o al 983,5 mm), pe o hacia el
dep imido y poco acciden ado Campoo la disminución es e iden e (S. Mamés de Zalima 695,7
mm; Emb. Aguila 610,1 mm; Aguila 628,1 mm), dis ando poco de los alo es del no e de la
Cuenca (Payo de Ojeda 584,5 mm).
En gene al, es as mon añas es án muy bien si uadas espec o a la Ci culación del
Oes e, pues ac úan como ac i as pan allas condensado as de humedad du an e odo el año,
incluso en el e ano pa a las bo ascas de p ocedencia más sep en ional. La ene gía del
elie e se ap o echa bien de la ines abilidad de las si uaciones a mos é icas del no e y
no oes e, las cuales pie den e icacia una ez a a esado es e g an obs áculo mon añoso.
Figu a 10
3a Régimen, in ensidad y días de p ecipi ación
La dis ibución de las p ecipi aciones a lo la go del año nos mues an un égimen de
in ie no o pa a se más exac os de o oño-in ie no, pues de oc ub e a ma zo se ecoge en e
Mon aña Palen ina 42
1. Fac o es del égimen lu ial de es os íos
Los p incipales ac o es que condicionan el égimen de es os íos son de ca ác e
climá ico, si bien las ca ac e ís icas de las cuencas con ibuyen a ma iza el olumen y la
dis ibución del mismo a lo la go del año. El olumen o al de agua apo ado depende muy
di ec amen e de las p ecipi aciones caídas, an o líquidas como sólidas. Las es aciones de
a o o localizadas en sus cabece as mues an una elación no siemp e di ec a con las medias
plu iomé icas mensuales, debido a un cie o e aso en la inco po ación de las p ecipi aciones
caídas a su caudal. Hay un ela i o des ase en e los meses más húmedos y el pe íodo de
aguas al as, en i ud de la impo ancia de las ne adas y en la más len a inco po ación del
agua de deshielo a la esco en ía lu ial. De es a mane a, meses como no iemb e y diciemb e,
bas an e húmedos, con medias mensuales po encima de los 100-150 mm, coinciden con unos
caudales muy p óximos a la media anual, mien as que el pe íodo de aguas al as suele
co esponde a los meses de ma zo-ab il, exis iendo buenos caudales has a el inicio del e ano
(Figu a 11).
Po o a pa e, aunque en es e en o no los e anos sean escos y ela i amen e
llu iosos, los íos Pisue ga y Ca ión an es de su egula ización si que acusaban impo an es
es iajes, aunque el agua no deja a de lui . Es o con i ma que las ese as ní eas no son an
abundan es como en o os amos de la Co dille a Can áb ica, y mo i a que du an e los meses
de sep iemb e y oc ub e enga luga la ecupe ación de humedad en el suelo, mos ándose
desde el pun o de is a hid ológico como meses secos.
Las ca ac e ís icas de las cuencas ienen un papel menos des acado aunque son
capaces de educi o a o ece el olumen de caudal apo ado po es os íos. La di e sidad
li ológica ha pe mi ido c ea alles con pe iles ans e sales a iados según sec o es, y con
e ien es di e sas en unción del ma e ial a lo an e. Aunque no odos los ma e iales engan
igual compo amien o, en gene al acili an la esco en ía. En los ondos de los alles bas an e
allanados exis e una capacidad de il ación mayo , pe o la p esencia de ocas impe meables
(piza as muy al e adas con p esencia de a cillas; cua ci as) y de suelos poco e olucionados
ambién con ibuye al lui del agua. No obs an e, más acili a el dominio de la esco en ía
supe icial la acciden ación del elie e con sus ue es pendien es. Po su pa e, la ege ación
de es as cuencas no es muy densa, con lo que el suelo no apa ece siemp e bien p o egido
inc emen ándose la e osión, limi ándose las posibilidades de in il ación y almacenamien o de
agua. La esco en ía a ía según el ipo de uso de las e ien es (bosques, ma o al, p ados,
Mon aña Palen ina 43
cul i os...) dado que cada uno condiciona de modo dis in o la in ensidad de in il ación.
Figu a 11
Los caudales medios anuales son impo an es a pesa de su p oximidad a cabece a.
El Pisue ga en Ce e a lle a 6,36 m³/sg, equi alen e a 193,5 Hm³. En odos ellos el caudal
especí ico es muy ele ado debido a la impo ancia de las p ecipi aciones, si bien des acan los
51,21 l/sg/Km² del ío Ri e a en Ruesga que se ap o echa del buen núme o de a oyos que
descienden an o de la Sª del B ezo como de la alineación de San a Lucía, en una cuenca de
pequeñas dimensiones. Los caudales del Ca ión no son cuan i a i amen e álidos po su
ubicación en el embalse de Campo edondo. Su caudal medio de 7,59 m³/sg es muy ele ado
pa a una cuenca algo meno que la del Pisue ga (Anexo 20).
Lo que de ine el égimen lu ial son las oscilaciones mensuales de caudal, en
inculación con los ac o es señalados an e io men e. En gene al, el égimen de es os íos es
plu ioni al con cie o ma iz oceánico. Sus g á icas an es de las cons ucciones de los embalses
siguen de ce ca la e olución de las p ecipi aciones, quedando el papel de la nie e en segundo
plano po la abundancia de las llu ias in e nales. La usión ni al iene luga a lo la go de odo
el in ie no concluyendo en mayo, po lo que sus e ec os de ese a híd ica no se p olongan
has a pleno e ano. Ese ma iz ni al lógicamen e es mucho más acusado en cabece a, y
desapa ece hacia la Cuenca donde ya son íos plu iales.
2. La impo ancia de los embalses en la Mon aña Palen ina
La densidad de la ed hid og á ica, la impo ancia de las p ecipi aciones, las
ca ac e ís icas de sus cuencas... han pe mi ido la cons ucción de nume osos embalses en es e
en o no mon añoso. En conc e o, es sob e el ío Pisue ga -Requejada, Ce e a y Aguila - y
dos sob e el Ca ión -Campo endondo y Compue o-.
Todos los íos que mues an sus caudales egula izados ienen un égimen o almen e
des i uado asociado al sis ema de egulación del embalse, con lo que p esen an meno es
i egula idades. Las ese as se suel an en el pe íodo de aguas bajas pa a educi es iajes y
cub i las necesidades ag ícolas y humanas.
El embalse de Ruesga aunque es el más pequeño es ambién el más an iguo de los
Mon aña Palen ina 44
exis en es, no sólo en es e sec o sino de la p o incia (Anexo 21). Su p ime a inalidad ue la
de abas ece de agua al canal de Cas illa en caso de necesidad, unción hoy asumida po el
embalse de Aguila . El embalse de Requejada ocupa las amplias egas que el ío Pisue ga
enía en Villanue a y San a Ma ía de Vañes, hoy cubie os po sus aguas. Se u iliza pa a la
p oducción de ene gía eléc ica (3500 kw) y pa a el egadío a a és del embalse de Aguila ,
aguas abajo. El de Campo edondo y Compue o man ienen sus caudales p óximos a la media
anual du an e casi odo el año pa a el ap o echamien o hid oeléc ico y el man enimien o de
ese as pa a el egadío de las llanu as cas ellanas.
Todos ellos son abas ecedo es empo ales, u ilizándose p incipalmen e como á ea de
espa cimien o y ec eo con eno me pujanza du an e el e ano, lo que explica el man enimien o
de ni eles al os en es a época. Las pe spec i as que o ecen de ca a al u ismo son
nume osas, de ahí la impo ancia de p opone los como una al e na i a de desa ollo
po enciando la mal llamada Ru a de los Pan anos, de eno me belleza paisajís ica e in e és
geog á ico y ecológico.
Mon aña Palen ina 45
IV. EL PAISAJE VEGETAL DE LA MONTAÑA PALENTINA
La Mon aña Palen ina cons i uye el p ime g an conjun o ele ado, de Es e a Oes e, de
la Co dille a Can áb ica. Con los más de dos mil me os de muchos de sus picos y cue das
esul a se , desde un pun o de is a lo ís ico, el lími e o ien al en el á ea de dis ibución de
cie as especies endémicas de la Co dille a Can áb ica y el occiden al de o as pi enaicas y
cen oeu opeas. No es és e, sin emba go, el único asgo singula de la lo a y ege ación de
la coma ca. Sin duda, el más impo an e es la exis encia en ella de dos conjun os
i ogeog á icos bien di e enciados, como son el eu osibe iano y el medi e áneo (Figu a 12).
De los dos, el mejo ep esen ado supe icialmen e es el p ime o, pe o es o no es óbice pa a
que apa ezcan buenos ejemplos del segundo al Su del ámbi o de es udio de inido en es e
abajo.
Jun o a es a di isión, de o den es ic amen e biológico y con consecuencias e iden es
en la composición de las dis in as comunidades ege ales de la Mon aña Palen ina, en la
coma ca apa ece o a, quizás menos ní ida, pe o de indudable ascendencia i ogeog á ica.
En conc e o se a a del dis in o “hábi o” ege al que el á ea de es udio p esen a al Es e y
Oes e de la línea me idiana que ma ca el azado del ío Pisue ga has a Ce e a de Pisue ga.
Hacia O ien e dominan ní idamen e las o maciones a boladas, mien as que hacia Occiden e
lo son dis in os ipos de ma o ales nano ane o í icos. Es a ci cuns ancia ha p opiciado que las
epoblaciones o es ales con coní e as e ec uadas en es e conjun o mon añoso se hayan
localizado p incipalmen e en es e segundo sec o , ex endiéndose hacia el Su po las al as
pla a o mas añoides y de í icas del á ea Gua do-Saldaña.
1. La dualidad biogeog á ica de La Mon aña Palen ina
La Mon aña Palen ina pa icipa, como se ha señalado, de dos conjun os bioclimá icos
y lo ís icos di e enciados con comunidades ege ales ca ac e ís icas: el dominio eu osibe iano
y el dominio medi e áneo. Si bien esul a di ícil es ablece una línea que de o ma ní ida sepa e
ambos dominios, el ánsi o de uno a o o se p oduce po el Oes e coincidiendo con la e ien e
me idional de la Sie a del B ezo, mien as que hacia el Es e el lími e, más imp eciso, eco e
las es ibaciones me idionales de la Sie a de Co isa, al No e de Ce e a de Pisue ga, y se
p olonga po el lanco sep en ional de las lo as del Ve no io y Valdi ia.
Figu a 12
Mon aña Palen ina 46
Es as dos g andes unidades i ogeog á icas imponen dos es a egias bió icas dis in as
en la ege ación. Po un lado la planocaduci olia, y po o o el xe o i ismo pe enni olio. En e
una y o a se desa olla un amplio conjun o de o maciones con un cla o ca ác e ansicional,
que, en es e caso, es án bien ep esen adas en La Mon aña Palen ina.
1a. Las o maciones ege ales eu osibe ianas de la Mon aña Palen ina
Una de las o maciones a boladas de más en idad es, sin duda, el hayedo. Al igual que
en oda su á ea de dis ibución, es e ipo de bosques suele ocupa las lade as o ien adas al
No e y, en gene al, odas las á eas a o ables po sus condiciones de humedad. Si bien puede
que exis an pequeños odales aislados, las p incipales masas de hayedo se encuen an en
o no al pue o de Pied as Luengas, en el alle de Los Redondos y en el en o no de Lo es, así
como en la e ien e sep en ional de Peña Redonda.
Po lo gene al, los hayedos o man masas monoespecí icas, aunque localmen e en an
a o ma pa e del es a o a bó eo algunos obles alba es (Que cus pe aea), abedules (Be ula
alba), esnos (F axinus excelsio ) y el ejo (Taxus bacca a). En el es a o a bus i o, los axones
más abundan es son el acebo (Ilex aqui olium) el a ándano (Vaccinium my hillus) y los
a ellanos (Co ylus a ellana) si el hayedo se desa olla sob e subs a o ácidos, y Genis a
hispanica subsp. occiden alis si lo hace sob e básicos. El ecub imien o del es a o he báceo
no es ele ado y iene como especies p incipales Luzula syl a ica subsp. hen iquesii,
Deschampsia lexuosa y Epipac is hellebo ine en e o as.
Una dis ibución simila a la de los hayedos poseen los obledales alba es (Que cus
pe aea). És os compi en exi osamen e con los p ime os en los ambien es secos en que los
hayedos no p ospe an adecuadamen e. Es a ca ac e ís ica hace que en algunos sec o es (La
Cas ille ía) los obledales alba es ma quen el lími e en e la zona eu osibe iana y la
medi e ánea, mien as que en o os, en consonancia con lo señalado, epi en el á ea de
dis ibución de los hayedos (á ea del pue o de Pied asluengas, Valle de los Redondos, Lo es
y e ien es sep en ionales de Peña Redonda y Sie a del B ezo). Si bien el oble alba es el
componen e undamen al, en los bosques de es a cupulí e a apa ecen, en mayo o meno
p opo ción, la p opia haya (Fagus syl a ica), el abedul (Be ula alba) y algunos a os álamos
emblones (Populus emula).
Mon aña Palen ina 47
El es a o a bus i o alcanza po lo gene al un buen desa ollo. En él no al an
mac o ane ó i os como los a ellanos (Co ylus a ellana), el se bal de los cazado es (So bus
acupa ia) o el acebo (Ilex aqui olium), y un nu ido g upo de elemen os de in e io alla como
el b ezo blanco (E ica a bo ea), la escoba neg a (Cy isus scopa ius) y el a ándano (Vaccinium
my illus).
Jun o a los bosques de hayas y obles, se encuen an en el ámbi o más húmedo de la
Mon aña Palen ina o as o maciones a boladas de meno en idad supe icial pe o de g an
in e és biogeog á ico. Es as comunidades son las alamedas de álamo emblón, los abedula es,
los sabina es alba es y los pina es de pino sil es e. Con espec o a los p ime os, se a a de
pequeñas masas de densidad a iable, alla in e media (10-12 m) con el álamo emblón
(Populus emula) como elemen o dominan e, en las que pueden apa ece algún o o elemen o
a bó eo como acompañan e (So bus aucupa ia, Que cus pe aea y Be ula alba). Los axones
más ca ac e ís icos del es a o a bus i o son el b ezo blanco (E ica a bo ea), la b ecina
(Calluna ulga is) y el a ándano (Vaccinium my illus); mien as que en el he báceo se pueden
des aca Teuc ium sco odonia y la g amínea Deschampsia lexuosa. Su p esencia en la
coma ca se es inge a e enos silíceos con suelos esquelé icos y ped egosos, ocupando
no malmen e localizaciones que coinciden con canchales. A pesa de es as exigencias an
ugales, son pocos los bosque es de álamo emblón que se encuen an en la Coma ca, y aún
menos los que ienen una cie a signi icación espacial. Tan sólo algunos pequeños odales en
las lade as del al o Ca ión.
Los abedula es son masas dominadas po el abedul (Be ula alba) que, al igual que
ocu ía en las alamedas an e io es, no p esen an una alla ele ada (10-15 m). Es ecuen e que
en su in e io apa ezcan algunos se bales (So bus aucupa ia) y ambién ejempla es aislados
de haya, oble alba y acebo. P esen an una composición en el es a o a bus i o simila a la de
las alamedas (a ándanos, b ezo blanco y b ecina), mien as que en el he báceo son ecuen es
los helechos (D yop e is ilix-mas, D. dila a y Blechnum spican ), Luzula syl a ica subsp.
hen iquesii y la ubicua Deschampsia lexuosa. Es a composición lo ís ica se e en iquecida
cuando los abedula es ocupan aguadas muy húmedas, en cuyo caso apa ecen dis in os
sauces (Salix cap ea y S. a ocine ea), a ellanos y he báceas exigen es en humedad. Como
las alamedas de Populus emula, los abedula es no o man manchas ex ensas, aunque, a
di e encia de los p ime os, sí que son más ecuen es en odo el ámbi o eu osibe iano de la
Coma ca, buscando, po lo gene al, subs a os ácidos ue a de las exposiciones más soleadas,
en donde es subs i uido po dis in os obledales. Las masas más ex ensas de abedul se
Mon aña Palen ina 48
pueden encon a en la e ien e Su del Cu a acas, en las ce canías de la localidad de
Vid ie os.
Jun o a es as o maciones de ondosas ca ac e izadas po su educida p esencia en
el mundo eu osibe iano de la Mon aña Palen ina, apa ecen o as de coní e as con una
indudable ascendencia biogeog á ica. En conc e o se a a de los sabina es elic os
o ocan áb icos de Junipe us hu i e a y de los pina es na u ales de Pinus syl es is. Los
p ime os se localizan en las solanas calcá eas de Peña Lampa (Velilla del Río Ca ión) y de la
Sie a del B ezo. Su es uc u a no di ie e de la que poseen en sus ambien es climá icos más
ca ac e ís icos (medi e áneo). Los sabina es son o maciones abie as, en las que los pies de
sabina se encuen an conside ablemen e espaciados, dando luga a cla os en los que se
desa ollan comunidades camé i o- e o í icas helió ilas. En el es a o a bó eo domina dicha
cup esácea, si bien no son a os los ejos (Taxus bacca a) y algunas encinas (Que cus ilex
subsp. ballo a). El a bus i o es á ep esen ado po la sabina as e a y el eneb o as e o
(Junipe us sabina y J. communis subsp. alpina), la gayuba (A c os aphylos u a-u si) y la aliaga
(Genis a hispanica subsp. occiden alis).
Con espec o a los pina es de pino sil es e, en es e conjun o no se incluyen,
ob iamen e, las epoblaciones e ec uadas con dicha pinácea, sino las masas que se puede
p esupone que ienen un o igen na u al en la Coma ca. En conc e o se a a de un pequeño
odal en la lade a de Peña Mayo , en las ce canías de Velilla del Río Ca ión. Los á boles que
la componen poseen una alla y un po e muy alejados de los que ca ac e izan a las
epoblaciones a i iciales; y la es uc u a de la comunidad di ie e ambién de la que es
ca ac e ís ica en las epoblaciones. Acompañan al pino ondosas caduci olias como el haya
y el mos ajo (So bus a ia) -és e en subsuelo a bó eo-. En el es a o a bus i o son ecuen es
la gayuba y algunas ma as de eneb o as e o y sabina as e a. En el he báceo, muy educido,
sólo apa ecen algunos ejempla es de B achypodium pinna um subsp. upes e y Odon i es
longi lo a.
Las o maciones a boladas no son las únicas y, en muchos sec o es, ampoco las más
impo an es supe icialmen e. Jun o a és as apa ecen en el dominio climá ico eu osibe iano de
la Mon aña Palen ina dis in as o maciones a bus i o-a bo escen es, de ma o ales y
he báceas. Las p ime as son comunidades ege ales de ca ác e espon áneo, en las que
dominan los a bus os con un g ado de ecub imien o ele ado, supe io al 50 po cien o,
mien as que las segundas es án o madas po plan as leñosas con una alla in e io a los dos
Mon aña Palen ina 49
me os y las úl imas cons i uyen densos céspedes in eg ados po he báceas con un al o g ado
de ecub imien o.
Den o de las o maciones a bus i o-a bo escen es se incluye un nu ido y a iado g upo
de comunidades: a ellanedas, man os espinosos plu iespecí icos de espino alba (C a aegus
monogyna), osas (Rosa sp.) y end inos (P unus spinosa), comunidades de Rhamnus alpina,
saucedas ipa ias (Salix can ab ica, S. a ocine ea, S. ianda subsp. discolo , e c.) y
mos aya es (So bus a ia). Más impo an es son los ma o ales, sob e odo al Oes e de la
Coma ca, más allá de la línea me idiana que dibuja el azado del ío Pisue ga, en el en o no
del conjun o mon añoso que pe ilan el Espigüe e y el Cu a acas. Bajo es a denominación se
ag upan o maciones ege ales o madas po plan as leñosas de baja alla y con un al o g ado
de ecub imien o. Des acan po su impo ancia los pio nales y los b ezales. Los p ime os son
masas muy ce adas, o madas po ma as que pueden llega a los dos me os de al u a. Las
especies que ca ac e izan a es as comunidades son las leguminosas con aspec o e amoide:
Cy isus scopa ius, C. can ab icus, C. o omedi e aneus, Genis a ob usi amea y G. lo ida subsp.
polygaliphylla. Si bien lo más ecuen e es la combinación de dos o más de es os axones, se
pueden encon a pio nales monoespecí icos. Tan o unos como o os buscan suelos de
na u aleza silícea ela i amen e p o undos y no muy deg adados.
Den o de los pio nales se es ablece una cla a di isión al i udinal. Los compues os po
Genis a lo ida subsp. polygaliphylla y Cy isus scopa ius ocupan una banda in e io que se
co esponde con los ni eles más bajos del piso mon ano, mien as que los in eg ados po
Cy isus o omedi e aneus y, ocasionalmen e, Genis a ob usi amea se desa ollan en ni eles
al imon anos e incluso de al a mon aña.
Los b ezales compa en con los pio nales la ca ac e ís ica de se o maciones ce adas,
si bien en es e caso el dominio es á compa ido po leguminosas y e icáceas. Las ma as más
ep esen a i as son los b ezos (E ica sp.), los ojos (Ulex gallii) y la b ecina (Calluna ulga is),
acompañados de un es a o he báceo de densidad y composición muy a iable. Den o de es e
conjun o se engloban es ipos de b ezales. Los más ex endidos son los b ezales ojos de
E ica aus alis; el b ezal- ojal (mezcla de E ica sp. con Ulex gallii) an sólo se encuen a en los
sec o es con más cla a in luencia oceánica, mien as que el b ezal de b ecina (Calluna ulga is)
alcanza las mejo es condiciones pa a su desa ollo en los sec o es al imon anos con suelos
húmedos.
Mon aña Palen ina 50
Po úl imo, den o de las o maciones he báceas más signi ica i as se pueden señala
los pas izales, los ce unales y los p ados de siega. Den o de los p ime os se incluye un
amplio núme o de comunidades he báceas condicionadas po el manejo median e el pas o eo.
Si bien su composición lo ís ica posee una g an a iabilidad en unción de los dis in os ipos
de pas o, des acan odos po la abundancia de g amíneas (A hena he um ela ius subsp.
bulbosus, Ag os is capilla is, Fes uca ub a, Poa p a ensis, e c.) o po el dominio de una
leguminosa, el ce uno (Na dus s ic a), en el caso de los ce unales. És os y los pas izales se
pueden es ablece sob e cualquie ipo de subs a o y ni el al i udinal, aunque los p ime os
p e ie en á eas de al a mon aña con suelos húmedos y p o undos en los que la nie e
pe manece más iempo.
Si la ele ada humedad, jun o con el ambien e mon ano o sus consecuencias
i ogeog á icas son, en e o as, las ca ac e ís icas que de inen el paisaje ege al del sec o
eu osibe iano de La Mon aña Palen ina, las adap aciones a un en o no más seco son p opias
de la ege ación medi e ánea de es e conjun o coma cal.
1b. Las o maciones ege ales medi e áneas de la Mon aña Palen ina
El ámbi o bioclimá ico medi e áneo iene su lími e No e den o de la Mon aña
Palen ina, como se ha señalado, en las es ibaciones me idionales de la sie a del B ezo-Sie a
de Co isa y en el lími e que imponen los sec o es de elie e plegado de las Lo as del Ve no io
y Valdi ia. Den o de es e ámbi o adquie en especial impo ancia un g upo de bosques que
ma can la ansición en e el mundo bioclimá ico medi e áneo y el eu osibe iano: los
ebolla es.
Es as masas es án dominadas en el es ado a bó eo po el ebollo (Que cus py enaica),
con á boles de buena alla (10-15 me os) que en el es a o a bus i o y suba bus i o, bien
desa ollado en condiciones no males, se e acompañado po el espino alba (C a aegus
monogyna), el a aclán (F angula alnus), dis in os b ezos, genis as y pio nos (E ica sp. Genis a
polygaliphylla y Cy isus scopa ius) y algunas za zas (Rubus sp.). El es a o he báceo no
p esen a un g an ecub imien o, pues queda educido a algunos ejempla es de Teuc ium
sco odonia, Lina ia io ni opho a y P e idium aquilinum en e o os.
Si és a es la composición lo ís ica de los ebolla es más no eños de la coma ca, con
in lujo no able del elemen o eu osibe iano, hacia el Su la p esencia de Holcus mollis y
Mon aña Palen ina 51
Melampy um p a ense deno a ya su plena inse ción en el mundo medi e áneo. Es a ampli ud
lo ís ica es el e lejo de o a más amplia de o den espacial. Los ebolla es se ex ienden desde
el en o no de Ce e a de Pisue ga, Mudá y Ba uelo de San ullán, donde o man las supe icies
más ex ensas, has a los al os can u ales cua cí icos de las pla a o mas de í icas del Su de
la coma ca, si bien en es e caso en o ma de pequeños odales muy deg adados po el
ap o echamien o an ópico.
Los ebolla es son una o mación que en muchos aspec os iene e iden es ca ac e es
de enga ce en e dos dominios bioclimá icos dis in os. Dicha cualidad no la poseen los
encina es. És os son un genuino ep esen an e del mundo medi e áneo, y como al, alcanza
sus mejo es ep esen aciones en los ámbi os a o ables más ípicos de aquél den o de la
Mon aña Palen ina. Las lade as calizas de la e ien e me idional de la Sie a de La
Peña-Sie a del B ezo, o las áspe as culminaciones de las lo as de Valdi ia y Ve no io son,
en e o os, buenos ejemplos de espacios en los que se desa ollan encina es. La alla, po e
y espesu a de es os mon es es a iable como consecuencia del in enso ap o echamien o que
han su ido, aunque lo no mal es que la espesu a sea la de o maciones densas y ce adas,
y la alla y el po e la p opia de un aquí ico sa donedo.
La composición lo ís ica del encina es á dominada po la encina (Que cus ilex subsp.
ballo a) en el elemen o a bó eo. Jun o a és a apa ecen algunas sabinas en los sec o es más
áspe os y quejigos (Que cus aginea subsp. aginea) en los encla es más húmedos del á ea
de dis ibución de los encina es, como ocu e en la lo a de Valdi ia -Cue a de Co alagua-.
En el aspec o enma añado que ienen es as o maciones con ibuye la densidad del
acompañamien o a bus i o y suba bus i o. Fo man pa e de él el ibu no (Vibu nun lan ana),
el espino alba (C a aegus monogyna), el guillomo (Amelanchie o alis), las aulagas (Genis a
sco pius y G. hispanica subsp. occiden alis) y lianas como la mad esel a (Lonice a
pe iclymenum), la clemá ide (Clema is i alba) o la ubia pe eg ina. En el es a o he báceo son
ecuen es Teuc ium chamaed ys y Ca ex halle iana.
Al igual que ocu ía con el aspec o ac ual de la ege ación eu osibe iana de la Mon aña
Palen ina, la o maciones medi e áneas de es e conjun o coma cal no es án ep esen adas
exclusi amen e po comunidades dominadas po á boles. Aunque menos di e sas que sus
equi alen es eu osibe ianas, hacen ac o de p esencia en ex ensas supe icies dis in as
o maciones came í icas adsc ibibles a aulaga es y he bazales.
Mon aña Palen ina 58
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
% de habi an es
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
% de municipios
1900
1920
1940
1960
1981
1996
LA MONTAÑA PALENTINA
Dis ibución municipal de la población
Figu a 14
ambos cen os coma cales es además muy supe io a la log ada po los dos an e io es,
supe ando el 56 % de la población coma cal en la úl ima década del siglo, mien as los
an e io es nunca pola iza on más de un 38 %. El éxodo u al, sumado a los cambios en la
dinámica económica, en especial la indus ialización y po enciación como cen os coma cales
de se icios de los úl imos núcleos ci ados, en e a la des ucción de empleos en aquéllos cuya
base económica e a la mine ía, explica es a e olución. La dinámica na u al y saldos mig a o ios
di e enciados, expues os con de enimien o en o os epíg a es de es e es udio, con ibuyen,
como consecuencia de las ans o maciones económicas, a desen aña con mayo
p o undidad el p oceso aquí desc i o.
Los diag amas de Lo enz
co espondien es a la dis ibución
de habi an es según municipios
e lejan pe ec amen e la
endencia desc i a a pa i de
1960, pues mien as has a ese
año las cu as mues an un
azado muy simila , en las
décadas pos e io es el
dis anciamien o con espec o a la
diagonal que co esponde ía a
una dis ibución homogénea
esul a p og esi o y conside able.
Su cuan i icación, a a és del índice de Gini, pe mi e conc e a mejo es a a i mación. En e
los años 1900 y 1950 dicho índice se man iene en 0,44-0,45, siendo el ce o el e lejo de una
dis ibución o almen e homogénea y el uno, el de la máxima concen ación posible. Pe o en
1960 comienza una cu a ascenden e, cuya cima se alcanza en 1996 con un 0,63.
Nos encon amos, en de ini i a, con una e olución ca ac e izada a lo la go de la úl ima
mi ad del siglo XX po es aspec os dominan es: la pé dida de e ec i os a escala coma cal, la
limi ación del c ecimien o demog á ico a un núme o de municipios cada ez meno y, en
conco dancia con ambos da os, la ele ada concen ación de habi an es en un e i o io
educido (el 56 % de la población eside en Aguila de Campoo y Gua do, que suman un 17
% de la supe icie coma cal).
Mon aña Palen ina 59
La cons an e pé dida de habi an es du an e los úl imos cua en a años, así como su
concen ación espacial, dan luga a una densidad de población que, ya de po sí baja en los
años cincuen a, ha llegado a ci as ce canas al umb al de despoblamien o, ijado po algunos
au o es en 15 habi an es po kilóme o cuad ado. Con 11 hab./km2 en 1900, la coma ca log a
su mayo densidad en 1960 (21 hab./km2), in i iendo su endencia en los años siguien es has a
los 16 hab./km2 de 1996, muy po debajo de la media egional de Cas illa y León (27 hab./km2).
A pesa de que los é minos municipales no cons i uyen, po sus desiguales supe icies, una
unidad de e e encia espacial adecuada pa a compa a densidades, los mapas basados en
ellos nos mues an una imagen bas an e ce cana a la ealidad demog á ica de la Mon aña
Palen ina. Las mayo es densidades en 1996 coinciden con Gua do, Aguila de Campoo y
Ba uelo de San ullán. Tan sólo Ce e a de Pisue ga, pese a sus casi es mil habi an es,
p esen a una densidad ex emadamen e baja, debido a la g an supe icie de su municipio (325
km2). La supe posición de un mapa de pun os ep esen a i o del núme o de habi an es y
yux apues o al mapa de densidad de 1996 pe mi e, no obs an e, hace se una idea más ce e a
de la si uación (Figu a 15). En cualquie caso, el conjun o de la ca og a ía apo ada e leja el
cons an e descenso de las densidades a lo la go de la segunda mi ad del siglo XX, así como
la educida en idad del e i o io donde se supe an los 75 hab./km2, que es el p omedio nacional
(78 hab./km2).
1. Un dinamismo na u al en p og esi o de e io o
No po sabido y gene alizado, esul a menos ala man e el hecho de que la pé dida de
peso demog á ico en és a, y en la mayo pa e de las coma cas cas ellano-leonesas, es á
cambiando su causa undamen al. An es la esponsabilidad del ca ác e eg esi o ecaía
exclusi amen e en la emig ación masi a, hoy día, cuando se ha p oducido un cambio
impo an e en el ipo de “esquema mig a o io” a muy di e sas escalas, a adqui iendo
p o agonismo, en an o que esponsable de esa me ma en la cuan ía de los e ec i os, la
dinámica na u al, que, al como se puede ap ecia a a és del análisis de la e olución de las
a iables, adquie e unos in es cada ez más nega i os.
Figu a 15
1a. Una mo alidad cada ez más signi ica i a
La a iable de e minan e de es e cambio de escena io no es, al menos du an e el pe íodo
Mon aña Palen ina 60
-200
-100
0
100
200
300
400
Ci as absolu as.
1975 1977 1979 1981 1983 1985 1987 1989 1991 1993 1995 1997
Años
Nac. De . C.V.
EVOLUCIÓN DE LA NATALIDAD, MORTALIDAD
Y CRECIMIENTO VEGETATIVO. 1975-1997
Figu a 16
es udiado (1975-1997), la mayo pé dida de e ec i os po de unción, ya que, como se puede
comp oba en la igu a 16, man iene una ap eciable egula idad en cuan o al núme o absolu o
de allecimien os anuales (en o no a 300), lo cual, en é minos eales supone un inc emen o
del signi icado de es a a iable, al p oduci se sob e un o al de e ec i os cada ez más
educido. Un inc emen o de la in ensidad de las de unciones que, en cualquie caso, no esul a
demasiado espec acula , pues, al como se puede cons a a en el Anexo 24, la asa de
mo alidad media e a, pa a el pe íodo in e censal 1981-1991, de 9,84 ‰, ascendiendo a 10,28
‰, como media, en el quinquenio siguien e, lo que supone un inc emen o en dicho indicado
de an sólo el 4,5%.
Cie amen e, es a e olución, que puede se cali icada de nega i a, se p oduce en un
con ex o de mejo a en
las condiciones de
lucha con a la mue e
que, indudablemen e,
han pe mi ido el
man enimien o de las
ci as absolu as a
pesa de los cambios
egis ados en la
es uc u a po edades,
que, como e emos,
e elan una p opo ción
c ecien e de e ec i os
en si uación de mayo
“debilidad biológica”.
En de ini i a, una
pé dida de e ec i os ela i amen e ele ada y c ecien e pe o que, po sí misma, no es su icien e
pa a explica la comp ome ida si uación de la coma ca en cuan o a su dinámica na u al.
1b. Una caída de la na alidad cada ez más acele ada
La e olución del núme o de nacimien os, al igual que ha ocu ido en odos los ámbi os de
égimen demog á ico con empo áneo, se cons i uye en el e dade o egulado del olumen de
población coma cal. Si bien es a a iable había egis ado con an e io idad una amplia
Mon aña Palen ina 61
6. Es as a i maciones no p e enden in alida , ni mucho menos, el análisis a a és de ci as ela i as, al que
ecu i emos cuando se e ec úen compa aciones con o os ámbi os, pe o pa a el análisis en sí de la coma ca nos
pa ece que se cap a mejo la e dade a dimensión del p oblema a a és de la e olución de ci as absolu as.
7. Ello jus i ica que hayamos cen ado nues o análisis en la e olución que p esen a es a a iable omando como
e e encias iniciales y inales los ecuen os censal y pad onal de 1981 y 1996 espec i amen e, al como se ecoge
en el cuad o del anexo 25.
disminución po causa de la emig ación masi a su ida en el pe íodo desa ollis a, ha uel o a
expe imen a nue os y espec acula es descensos ( éase igu a 16 y Anexo27), pues el núme o
o al de nue as inco po aciones se ha is o educido en más del 50%, pasando de 353 en 1975
a 175 en 1997, siendo es a alo ación en ci as absolu as la que, a nues o en ende e leja en
mayo medida la pé dida de i alidad demog á ica de la coma ca, oda ez que la p og esi a
disminución del s ock de e e encia ha ía que una alo ación a a és de asas mos ase de
o ma algo a enuada es a ealidad. Así, la Tasa b u a de na alidad egis ada en 1981 e a de
10,7 ‰, en an o que en 1996 dicho alo se si uaba en un 6,8 ‰, lo que quie e deci que la
educción de la na alidad ha sido del 36,5%, en luga del 50% an es mencionado(6).
Desde la pe spec i a empo al, la ayec o ia expe imen ada po es e enómeno
demog á ico no ha sido uni o me, sino que se pueden di e encia dos e apas cla amen e
ma cadas. Una p ime a, que aba ca los diez años iniciales del pe íodo conside ado, iene como
asgo esencial el man enimien o del núme o o al de nacimien os, los cuales alcanzan sus
alo es más ele ados (unos 380) p ecisamen e al inal de es a ase, sin descende en ningún
momen o de la misma po debajo de los escien os. La segunda e apa se inicia a mediados
de los ochen a y iene ma cada po el ca ác e inin e umpido de la ayec o ia descenden e
que, pese a la a enuación de la pendien e a p incipios de los no en a, no o ece signos de
que e modi ica su endencia(7). Bajo es a óp ica, la ya mencionada pé dida de i alidad
demog á ica en la coma ca se hace aún más espec acula , ya que la disminución del núme o
de “al as po nacimien o” alcanza p opo ciones del 54,1%, y se con igu a como una e olución
muy p eocupan e, pues la úl ima in lexión en la cu a se egis a cuando las asas de na alidad
e an ya muy bajas.
F en e a es a dualidad en su desa ollo empo al, la ayec o ia no ha egis ado
a iaciones impo an es desde el pun o de is a espacial. Así, pa a cons a a la exis encia de
desigualdades e i o iales, puede se ilus a i o oma como e e encia lo sucedido en
municipios de mayo en idad (mayo es de 1500 habi an es), los cuales eó icamen e debían
sos ene un mayo dinamismo. Los da os egis ados pe mi en ap ecia cómo, a excepción de
Aguila de Campoo, és os han egis ado una caída en sus nacimien os de una en idad ela i a
Mon aña Palen ina 62
8. El coe icien e de co elación en e es as dos a iables, conside ando como independien e la del amaño, alcanza
alo es in e io es a 0,4.
simila o incluso supe io a la del conjun o coma cal (Anexo 27).
Así pues, nos encon amos con una na alidad acusadamen e descenden e en los úl imos
años, gene alizada en odo el e i o io y que se p esen a como al amen e p eocupan e po la
“in ensidad” exis en e en el momen o de a anque de la úl ima in lexión. Si a ello le añadimos
el man enimien o de unas ci as de mo alidad, si uadas en alo es ela i os no p ecisamen e
muy bajos, se comp ende pe ec amen e el mecanismo que ha conducido a la ac ual si uación
de dinámica na u al eg esi a.
1c. Un balance na u al de signo cada ez más nega i o
Un análisis, aunque sea supe icial, de los da os de mo imien o na u al, ya desc i os en
pa e, nos pone an e el hecho e iden e de que el saldo ege a i o adquie e p og esi a
no o iedad como esponsable de la pé dida de en idad demog á ica de la coma ca, pues
adop a, a pa i de 1990, un signo c ecien emen e nega i o, pa a alcanza al inal del pe íodo
conside ado unas pé didas ne as de 125, de e minando que el dé ici global del pe íodo
1991-1996 supe e a las ganancias egis adas en oda la década an e io , al como se puede
obse a en el anexo 26. En cualquie caso, ampoco con iene pe de de is a el alo ela i o
de es as pé didas, ya que, al menos po el momen o, no han adqui ido p opo ciones an
so p enden es como las egis adas en o os ámbi os u ales de la egión, oda ez que el alo
medio anual pa a es e úl imo pe íodo es de 0,29%, ci a que, de no media ápidas in lexiones
en las a iables, puede ag a a se en un u u o p óximo y conduci a una si uación mucho
menos “ ecupe able”.
Desde el pun o de is a espacial, podemos a i ma que al si uación que en es os momen os
p esen a la Mon aña Palen ina obedece a una p og esi a gene alización del enómeno, oda
ez que, al como se puede comp oba a a és del anexo 26, la década de los ochen a egis ó
una a iedad de si uaciones ap eciable; al lado de los municipios con pé didas conside ables
(algunas po encima del 1% anual), encon amos o o conjun o no desp eciable de ellos con
signo ma cadamen e posi i o, pasando ambién po si uaciones en las que podemos habla de
es ancamien o. A la ho a de explica es a i egula idad no podemos es ablece una co elación
en sen ido es ic o en e el amaño del municipio y la magni ud de su c ecimien o na u al(8).
En e ec o, si bien son los núcleos más g andes los que mayo i a iamen e apo an
Mon aña Palen ina 63
40
50
60
70
80
90
100
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Mon aña Palen ina P o incia de Palencia Cas illa y León
EVOLUCIÓN COMPARADA DE LA NATALIDAD
1985 = 100
Figu a 17
“ganancias de e ec i os”, como ocu e en Aguila de Campoo, Gua do o Velilla del Río Ca ión,
exis en o os ambién de en idad ela i amen e ap eciable que, ya en la década de los ochen a,
p esen aban una endencia cla amen e eg esi a, como pueden se Ba uelo de San ullán o
Ce e a de Pisue ga. Hab ía, pues, que pensa más bien en la desigual si uación en cuan o al
dinamismo económico (o, al menos, un olumen impo an e de ac i idad) como induc o de la
i alidad demog á ica; una a i mación que, al menos en pa e, puede eni a alada po la
exis encia de algunos pequeños municipios muy inculados a aquéllos con balance na u al
posi i o, que ambién egis a on es e signo du an e los ochen a, como puede se el caso de
Man inos o Villalba de Gua do.
Aho a bien, du an e los años pos e io es se ap ecia una cie a endencia a la
homogeneización de si uaciones, ya que odos los municipios, a excepción de Gua do,
Mon aña Palen ina 64
80
85
90
95
100
105
110
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Mon aña Palen ina P o incia de Palencia Cas illa y León
EVOLUCIÓN COMPARADA DE LA MORTALIDAD
1985 = 100
Figu a 18-a
EVOLUCIÓN DE LA MORTALIDAD (1985 =100)
Líneas de Tendencia Polinomial. O den 4
80
85
90
95
100
105
110
115
120
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Años
Valo ela i o
Cas illa y León P o incia de Palencia Mon aña Palen ina
Figu a 18-b
egis a on un balance na u al nega i o, dibujándose, de es e modo, un escena io cada ez más
somb ío, no sólo po los alo es egis ados a ni el global, sino po que cada ez más obedece
Mon aña Palen ina 65
9. Como demos ación de es a endencia homogeneizado a esul a ilus a i o señala que la se ie de alo es
medios de C ecimien o Vege a i o pa a el pe íodo 1981-1991 p esen aba un coe icien e de a iación de 1,46; alo
que se edujo a 1,03 pa a la se ie co espondien e al pe íodo 1991-1996.
-300
-200
-100
0
100
200
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Mon aña Palen ina P o incia de Palencia Cas illa y León
EVOLUCIÓN COMPARADA DEL CRECIMIENTO
VEGETATIVO. 1985 = 100
Figu a 19-a
EVOLUCIÓN DEL CRECIMIENTO VEGETATIVO. (1985 =100). Línea de
Tendencia Polinómica. O den 4
-300
-250
-200
-150
-100
-50
0
50
100
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Años
Valo ela i o
Mon aña Palen ina Cas illa y León P o incia de Palencia
Figu a 19-b
a una si uación
gene alizada en el
e i o io(9), aunque,
ob iamen e, oda ía
se pueden ap ecia
sensibles di e encias,
es echamen e
inculadas a la
si uación de pa ida
de unas u o as
dema caciones. Sea
como ue e, una
alo ación eal de la
si uación desc i a no
puede e ec ua se sin
ene en cuen a su “encuad amien o” en unos ma cos e i o iales más amplios.
1d. El signi icado de
la dinámica in e na
en el con ex o
p o incial y egional
Pa a alo a
adecuadamen e el
signi icado de los
p ocesos y
si uaciones desc i as
con iene ene en
cuen a las simili udes
o disc epancias con
espec o a lo que
sucede en conjun os
e i o iales más
Mon aña Palen ina 66
10. Conc e amen e se ha ep esen ado una línea de endencia de ca ác e polinomial de g ado 4.
amplios, en los que se insc ibe la Mon aña Palen ina, como pueden se el ma co p o incial y
egional. En es e sen ido, podemos cons a a la plena coincidencia de las ayec o ias
egis adas en la p o incia, e incluso en la egión. A la is a de los g á icos de e olución
compa ada de las dis in as a iables, podemos cons a a la simila ayec o ia descenden e de
la na alidad que mues an las es cu as, las cuales di ie en, aunque no de mane a excesi a,
en cuan o a la in ensidad de ese descenso, an o más acusado cuan o más se conc e a el
espacio conside ado, siendo des acable la p og esi a acen uación de las di e gencias a medida
que nos ace camos al momen o p esen e, así como el acusado pa alelismo (aunque con
p og esi o dis anciamien o) en e la Mon aña Palen ina y el con ex o p o incial en que se
insc ibe.
La mo alidad, po su pa e, es la que p esen a una ayec o ia más di e enciada en la
coma ca, con espec o a los ma cos e i o iales de e e encia, pues la ónica gene al en la
Mon aña Palen ina, es la i egula idad, lo cual no debe ex aña , ya que en un con ex o en el
que no se p oducen excesi as a iaciones en lascondiciones de lucha con a la mue e (a
di e encia de lo que ocu e en la na alidad, cuyas ci cuns ancias sí cambian), la e e encia a
educidos olúmenes de población hace que las oscilaciones in e anuales modi iquen de
mane a impo an e los índices, sin que se puedan cap a las “a enuaciones” y egula idades
que in oduce la “ley de los g andes núme os”. Aho a bien, en el ma co de esa i egula idad,
se cons a a una endencia gene al al man enimien o del núme o de de unciones o ales que
di ie e lige amen e de la endencia desc i a po los conjun os p o incial y egional.
Sea como ue e, es as lige as di e encias en la ayec o ia de la mo alidad, cuya
explicación de allada eque i ía es udios más po meno izados, no pa ecen se excesi amen e
impo an es, en p ime luga , po que si, en luga de ep esen a los núme os índices, sin más,
se aza una línea de endencia ( al como se ecoge en la igu a 18-b(10), se puede cons a a que
exis e, más bien, un desajus e c onológico en e lo que pod íamos denomina “mini-ciclos” de
la mo alidad y no unas endencias muy di e enciadas. Además, esa educida impo ancia se
cons a a en i ud de la con igu ación del balance inal, es deci , en su epe cusión sob e el
c ecimien o na u al. En el g á ico co espondien e a es e ex emo, podemos obse a cómo las
es cu as p esen an una ayec o ia emendamen e simila , pues, aunque pueda so p ende
es a a i mación a la is a del desigual azado de la línea co espondien e a la Mon aña
Palen ina, hemos de ol e a insis i en la absolu a ecuencia de i egula idades cuando
Mon aña Palen ina 67
e e imos la obse ación a olúmenes educidos, al como ya señalábamos al habla de la
mo alidad. Esa g andísima simili ud queda bien pa en e al con empla el g á ico 19-b en que
se ep esen an las líneas de endencia.
En de ini i a, hemos a ado de mos a cómo la e olución expe imen ada po la dinámica
in e na en la Mon aña Palen ina no di ie e mucho de la egis ada en el con ex o p o incial y
egional. Cab ía p egun a se, no obs an e, si, me ced a una posible di e enciación en las
condiciones de pa ida, se ha llegado en los momen os ac uales a si uaciones di e enciadas o,
dicho de o o modo, si el somb ío pano ama p esen ado pa a es a coma ca di ie e
sus ancialmen e del exis en e en la p o incia de Palencia y en Cas illa y León.
A es e espec o el cuad o 1, aunque muy simple, puede esul a emendamen e ilus a i o,
al mos a cómo los alo es medios de las es a iables de dinámica in e na conside adas no
p esen an sus anciales di e encias en e la Mon aña Palen ina y su p o incia, siendo
insigni ican es las desigualdades an o en na alidad como en mo alidad y c ecimien o
ege a i o; en es e sen ido, la posición de la coma ca algo menos en ajosa espec o al o al
de la Comunidad Au ónoma, sob e odo en lo conce nien e a mo alidad y c ecimien o
ege a i o, aunque sin excesi as di e encias.
CUADRO 1. INDICADORES DE DINÁMICA INTERNA. (Media anual 1991-1996)
Mon aña
Palen ina P o incia
Palencia Cas illa
y León
Población 29,427 183,025 2,527,211
Tasa B u a de Na alidad (1) 7.40 7.55 749
Tasa B u a de Mo alidad (1) 10.29 10.13 955
C ecimien o Vege a i o (2) -0.29 -0.26 -21
(1) Exp esado en an os po mil (2) Exp esado en po cen aje.
En suma pues, hemos podido cons a a una p eocupan e a onía en cuan o al dinamismo
na u al, que no es o a, an o en ayec o ia e olu i a como en g a edad, que la que en uel e
al conjun o de la egión, lo cual no quie e deci que la p oblemá ica no sea g a e o no deba se
obje o de especial a ención den o de las acciones a emp ende en la Mon aña Palen ina, un
escena io que se ensomb ece aún más si enemos en cuen a la si uación ac ual del o o de los
elemen os esponsables de la pé dida de e ec i os: las mig aciones.
2. Un p oceso mig a o io modi icado pe o aún de signo nega i o
Mon aña Palen ina 74
Aho a bien, el signi icado de es os indicado es y de los cambios que expe imen an
deben se alo ados en su jus a medida, ya que son muy sensibles a la a iación de los g upos
ex emos, sin “ esumi ” en una sola ci a el pano ama gene al de una dis ibución po g upos
de edad más de allada; ello explica que puedan su gi g andes a iaciones que, en ealidad,
no esponden a una al e ación an in ensa en la composición e a ia de los e ec i os. Debemos,
pues, comple a nues as conside aciones e i iéndonos a algunos indicado es analí icos, como
son la Edad Media y la Edad Mediana, que a enúan un an o la isión de población
emendamen e en ejecida que pa ecían ansmi i se, ya que la media de edad de la población
sob epasa algo los 40 años (42,04 exac amen e), edad que, aun siendo ele ada, no es
excesi a; e elándose una si uación incluso más a o able si a endemos a la Edad Mediana,
que nos pe mi e cons a a cómo la mi ad de los e ec i os coma cales ienen menos de 39 años,
lo cual nos hace pe cibi a es e colec i o como una población con al o g ado de madu ez pe o
no senil. Del mismo modo, la pe spec i a diac ónica aplicada a es os indicado es ma iza la
apidez o in ensidad de los cambios mos ada po los an e io es, ya que la compa ación con
las ci as de 1991, aun cons a ando de mane a incues ionable la endencia, mues a un
inc emen o p opo cionalmen e meno , ya que la a iación ela i a pa a la Edad Media ha sido
del 5,3% y pa a la Edad Mediana del 7,5%, al como se puede deduci de las ci as con enidas
en el cuad o 2.
El análisis más de enido de las es uc u as po sexo y edad a a és de la pi ámide nos
p esen a una con igu ación p opia de á eas cuyo en ejecimien o se ha p oducido
esencialmen e po emig ación, ac o que pos e io men e ac úa en combinación con las
ans o maciones en los compo amien os ep oduc o es. Tal como se puede ap ecia en la
igu a, el asgo más sob esalien e es la p o unda esco adu a que a ec a, sob e odo, a los
g upos de edad adul o-madu os, de al modo que las “gene aciones huecas” de la gue a ci il
encuen an una con inuidad (desde el pun o de is a g á ico) en las que pod íamos denomina
“gene aciones de la emig ación”, las nacidas en los años cua en a y cincuen a, que e an
adul os-jó enes en el pe íodo de la expansión económica expe imen ada en la década de los
sesen a y p ime a mi ad de los se en a.
Cie amen e, pese a la pé dida de e ec i os mencionada, el ca ác e expansi o que
desde el pun o de is a demog á ico p esen ó el pe íodo desa ollis a iene su e lejo en la
pi ámide coma cal, cuyas gene aciones más nume osas son las nacidas en e inales de los
cincuen a y inales de los sesen a, debido a la exis encia de unos compo amien os
ep oduc o es no es ic i os, p o agonizados, además, po unas gene aciones ela i amen e
Mon aña Palen ina 75
-5.0 -4.0 -3.0 -2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0 5.0
Po cen aje
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85 y más
Homb es Muje es Año 1991
Mon aña Palen ina. 1996
Figu a 21
amplias como e an las de p egue a, lo cual con ibuyó a man ene una ónica de ju en ud
bas an e ap eciable.
No obs an e, esas abul adas gene aciones han enido una escasa con inuidad, pues o
que la desna alidad se deja sen i muy p on o, en el momen o en que acceden a la edad de
p oc eación las menguadas gene aciones an es mencionadas, de e minando una exigua
inco po ación de e ec i os po la base, que se e e o zada po el cambio expe imen ado en
la ac i ud ep oduc o a, has a el pun o que ni siquie a se pe cibe el “e ec o de esonancia”
inculado a las amplias gene aciones de los sesen a.
Así pues, una con o mación po edades en la que se de ec a una ap eciable
acumulación de ancianos y una mayo ía de e ec i os en el ánsi o de adul o-jo en a adul o-
madu o. La endencia ha sido, en los úl imos años, hacia un en ejecimien o p og esi o, pe o
no excesi amen e acele ado o, mejo dicho, odo lo acele ado que pe mi e una inequí oca
con inuidad de los p ocesos, sin que se pe ciban elemen os que “pe u ben” el p og esi o
ascenso de las
gene aciones hacia
la cúspide, al como
se puede ap ecia a
a és de la
supe posición de los
pe iles
co espondien es a
1991 en la pi ámide
coma cal de 1996.
Desde una
pe spec i a más
amplia, hemos de
señala que la
in ensidad y alcance
de los p ocesos de
ans o mación de las es uc u as demog á icas en la Mon aña Palen ina, con se p eocupan es,
no e is en asgos signi ica i amen e dis in os de los que ca ac e izan al conjun o p o incial
incluso egional, pues, como se puede ap ecia en el cuad o, odos los indicado es, aun siendo
Mon aña Palen ina 76
20. Tan sólo el po cen aje de población anciana se ele a de o ma más ap eciable en la Mon aña Palen ina espec o
a la p o incia y la egión, conjun os és os que p esen an alo es p ác icamen e idén icos en odo.
-5.0 -4.0 -3.0 -2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0 5.0
Po cen aje
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85 y más
Homb es Muje es To al P o incial
Mon aña Palen ina. 1996
Figu a 22 más ele ados,
p esen an unas
di e encias casi
siemp e insigni ican es
espec o a los alo es
ya comen ados pa a la
coma ca(20), que
ambién coincide
o almen e en lo que
se e ie e a endencias
o e olución de los
alo es.
No sólo los
indicado es analí icos
o sin é icos man ienen
g andes simili udes pa a los es ámbi os conside ados, sino que una obse ación más
de allada de los g upos de edad nos lle a a idén ica conclusión, siendo emendamen e
ilus a i o a es e espec o el g á ico, en el que, sob e la pi ámide coma cal, se e ec úa una
supe posición de los pe iles co espondien es a la p o incia. Llama la a ención la simili ud que
exis e en e una y o a es uc u a po sexo y edad, donde las únicas di e encias que se pe ciben
son absolu amen e de ma iz, pe mi iendo ap ecia el ca ác e menos b usco de los “e ec os de
gene ación” en el conjun o p o incial, lo cual es lógico si enemos en cuen a la di e en e en idad
poblacional en e uno y o o ámbi o, una obse ación que se epe i ía si e ec uamos la
compa ación con el conjun o egional, donde se pe cibe con más cla idad la “a enuación de
e ec os” p opia de los g andes núme os.
Desde una óp ica más e i o ial, se puede a i ma que, al igual que ocu e en los
conjun os egional y p o incial, el esul ado global esponde a la suma de si uaciones
sensiblemen e di e enciadas. En e ec o, los da os con enidos en el cuad o del anexo mues an
una emenda desigualdad en los alo es alcanzados po los indicado es más gene ales, pues
el Índice de En ejecimien o a ía en e 0,84 y 7,06, en an o que la Edad Media oscila en e los
Mon aña Palen ina 77
21. La desigualdad de los indicado es alcanza ía una mayo ampli ud si se e ec uase una conside ación desglosada
po sexos, o o gando siemp e un mayo g ado de en ejecimien o pa a la población emenina. Dado que ya hemos
hecho e e encias a la es uc u a po sexo en unción de la edad, no amos a de ene nos aho a en ap eciaciones
de es e ipo.
22. Decimos, en onces, que no hay inculación con el amaño de los municipios po que, apa e de es a ealidad,
no exis e una g adación de alo es asociada al núme o de habi an es.
23. De ellos sólo Gua do y Aguila de Campoo p esen aban una Edad Media in e io a los 40 años.
24. Nos e e imos al caso de Ba uelo de San ullán, que, debido la e olución socio-económica, p esen a unos
ni eles de en ejecimien o so p enden emen e ele ados pa a uno núcleo de más de 2000 habi an es.
37,65 y 54,77 años(21). Como ya hemos indicado pa a o as cues iones, es as a iaciones no
es án di ec amen e inculadas al amaño de los municipios, sino más bien a la si uación gene al
o al papel que, desde el pun o de is a socio-económico, desempeñan en el ámbi o coma cal,
aunque, ob iamen e, los que p esen an unos indicado es más “ a o ables” son aquéllos de
mayo en idad económica y demog á ica(22). Son es os municipios los que de e minan que la
Mon aña Palen ina p esen e una composición po sexo y edad no excesi amen e en ejecida.
CUADRO 3. INDICADORES GENERALES DE ESTRUCTURA POR EDAD. AÑO 1996
Dema cación Índice de
en ejecimien o Población de 65
y
más años (%) Edad Media Edad Mediana
Mon aña Palen ina 1.50 22.19 42.04 39.02
Aguila de Campoo 1.12 18.38 37.84 36.95
Gua do 0.84 15.36 37.65 35.18
Municipios meno es de 1.500 hab. 3.44 32.41 49.26 51.19
Tan sólo es municipios, Aguila de Campoo, Gua do y Velilla del Río Ca ión,
p esen aban un índice de en ejecimien o in e io es a los del conjun o coma cal(23). Unas
di e encias que se pueden ap ecia con g an ni idez a a és de los g á icos del anexo 32 en
que se supe ponen los pe iles de es os municipios a la pi ámide del conjun o coma cal. En
e ec o, si bien en odos los casos se dejan sen i en la con o mación es uc u al los p ocesos
dominan es (desna alidad y acumulación de ancianos), és os se p esen an de o ma más
a enuada en los municipios señalados, donde los mayo es ep esen an p opo ciones
sensiblemen e in e io es, al iempo que se de ec a una mayo abundancia de población jo en
y adul o-jo en, lo que de e mina una es uc u a que, sin se del odo equilib ada, no p esen a
unos asgos an “nega i os”.
Aunque puedan exis i algunos casos pa icula es(24), son los pequeños municipios los
Mon aña Palen ina 78
25. Es de 39,02 años en la Mon aña Palen ina y de 51,19 en los municipios con más pequeños.
26. Resul a muy exp esi o señala que, en unción de es e da o, más de la mi ad de la población iene una edad
supe io a casi los dos e cios de la espe anza de ida media.
27. Con el in de que se puedan ap ecia mejo las di e encias, en es e g á ico hemos in e ido el “modo de
supe posición” con espec o a las an e io es, pues sob e la pi ámide co espondien e a odos los municipios de
menos de 1500 habi an es se han supe pues o los pe iles de la coma ca.
5 4 3 2 1 0 1 2 3 4 5
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85 y más
Va ones Muje es Mon aña Palen ina
Municipios < 1.500 hab. Año 1996
Figu a 23
que p esen an una si uación más p oblemá ica. Teniendo en cuen a que den o de es e
conjun o no se puede habla de homogeneidad, es en es e ipo de núcleos donde se llegan a
p oduci las si uaciones de en ejecimien o más acusadas de oda la Mon aña Palen ina, como
se puede cons a a a a és de los da os con enidos en los anexos 30 y 31. Si bien no amos
a p ocede a un análisis de enido de lo que ocu e en cada una de las dema caciones
municipales, puede esul a ilus a i o a ende a los alo es que esul an de un es udio
globalizado de aquéllas con ca ác e más u al (in e io es a 1500 habi an es), que p esen an
un índice de en ejecimien o bas an e supe io al doble del egis ado en el conjun o coma cal.
Del mismo modo, la Edad Media supe a en 7 años el alo gene al y, lo que es más exp esi o,
es a di e encia llega a supe a los 12 años pa a el caso de la Edad Mediana(25). Es e úl imo da o
es el que, a ni el
pe cep i o, puede
ilus a mejo ese
acusado
en ejecimien o, al
mos a nos cómo más
de la mi ad de la
población ha
ebasado la
cincuen ena(26). Todos
es os aspec os,
quedan pa en es al
con empla la o ma
compa ada de la
dis ibución de los
dis in os g upos
quinquenales de
edad, al como se ecoge en la igu a 23(27), que mues a una cla ísima “supe -abundancia” de
población anciana, así como la incidencia muchísimo más acusada de la desna alidad, que
Mon aña Palen ina 79
con igu a una base mucho más es echa; unas gene aciones ealmen e exiguas las que en un
u u o no lejano es án llamadas a cons i ui se en la base p oduc i a y ep oduc o a de es os
núcleos.
La en idad ela i a de los adul os, así como su epa o po g upos quinquenales, o ece
una mayo simili ud; sin emba go, es digna de esal a la g an disime ía en e homb es y
muje es, que ep esen an un po cen aje mucho meno en los pequeños municipios que en el
conjun o, p ueba e iden e de la con inuidad de los p ocesos de abandono, an e la mani ies a
desigualdad de es e e i o io pa a e ene población de uno u o o sexo. Así pues, podemos
cons a a cómo en es e ipo de ámbi os, los p oblemas de “descoyun amien o” en el epa o po
g upos de edad se en inc emen ados po un no able desequilib io po sexo en las edades
cla e.
En de ini i a, se ha podido comp oba cómo la dinámica an o in e na como ex e na de
odo el pe íodo an e io han conducido, no sólo a una con inuada pé dida de en idad
demog á ica en la Mon aña Palen ina, sino ambién a la con igu ación de unas es uc u as que,
aun coincidiendo con las que p esen an el conjun o p o incial y egional, no acili an, ni mucho
menos, una “ e i alización” del espacio coma cal cuyas pe spec i as pa a un u u o p óximo se
an a analiza a con inuación.
Mon aña Palen ina 80
0
5000
10000
15000
20000
25000
30000
1996 2001 2006 2011
0-15 16-39 40-64 65 y más
POBLACIÓN DE LA MONTAÑA PALENTINA
PROYECCIÓN DE GRUPOS DE EDAD
(Hipó esis pesimis a)
Figu a 24
II. PROYECCIONES DE POBLACIÓN
Con una población o al lige amen e in e io a los ein a mil habi an es en 1996, la
elabo ación de p oyecciones demog á icas se encuen a suje a a se ios e o es de
in e p e ación, po lo que los esul ados no pueden se muy exac os y las oscilaciones son
amplias según los escena ios elegidos. El peo de los u u os posibles se ía el basado en una
con inuación de las endencias mani es adas en los úl imos años, an o las e e idas a la
dinámica na u al como a los p ocesos mig a o ios. Los saldos, nega i os en ambos casos,
aumen a ían sus ci as nega i as en oda la coma ca, incluyendo a la mayo ía de los municipios
de mayo en idad. La caída del núme o de habi an es, iniciada en los años se en a, se acele a á
en las p óximas décadas, pasando de los 29.000 habi an es de 1996 a ce ca de 23.000 en el
año 2011.
Gua do, el municipio de
mayo amaño, pasa ía de la
ac ual si uación de es ancamien o
demog á ico a una con inua y
ápida pé dida de habi an es,
como consecuencia de una
ecundidad cada ez meno y de
una mo alidad inc emen ada po
el en ejecimien o de sus
poblaciones. Los lujos
mig a o ios nega i os a ec a án
sob e odo a la población adul a-
jo en, en e los umb ales de 25 a
35 años, epe cu iendo po lo an o en un mayo descenso de la na alidad. En cuan o a los
g upos de mayo edad, se inc emen a á la endencia ya iniciada al abandono de sus i iendas
habi uales, desplazándose ue a la coma ca, bien a esidencias de ancianos, bien a pisos
adqui idos en Palencia capi al o bien, en meno medida, a i i jun o a los hijos. El esul ado
es, cu iosamen e, un en ejecimien o meno del espe ado, aunque ambién ele ado.
Aunque su iendo pa ecidos sín omas, Aguila de Campoo man end ía una población
es able, en o no a los 7800 habi an es (apenas 200 o 300 menos que en el escena io más
op imis a) y expe imen a ía de 1996 a 2011 una expansión no able de los g upos de población
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0
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POBLACIÓN DE LA MONTAÑA PALENTINA
PROYECCIÓN DE GRUPOS DE EDAD
(Hipó esis op imis a)
Figu a 25
en edad ac i a, sob e odo de 25 a 55 años. A di e encia del es o de la coma ca, Aguila se
bene icia á has a el 2001 ó 2006 de una dinámica posi i a, con cie a ecupe ación de la
na alidad g acias a la ela i amen e al a p opo ción de pa ejas jó enes y unos saldos
mig a o ios de signo posi i o, sal o los co espondien es a la población más anciana, po las
causas ya explicadas.
El escena io opues o no
conside a la exis encia de lujos
mig a o ios ex a coma cales y
pa e de la idea de que las asas
de ecundidad de los úl imos años
se man end án es ables en el
u u o. Habida cuen a de la
e olución ecien e del núme o de
hijos po muje , que ha
descendido de 1,2 a 1,0 en e
1991 y 1998, el conside a índices
sin é icos de ecundidad de 1,1
pa a los p óximos 15 años nos
pa ece incluso op imis a. Aún así y pues o que es posible una lige a ecupe ación en un u u o
inmedia o, al coincidi la mayo edad media de las mad es con la p esencia de coho es
ep oduc o as ela i amen e nume osas, en a den o de lo p obable ese man enimien o de la
ecundidad e incluso, una lige a ecupe ación. En es a hipó esis, la asa global de ecundidad
oscila ía en e un 30 y 32 po mil, si bien su epe cusión sob e la población inal se limi a, como
es lógico, a los p ime os escalones de la pi ámide de edad y en consecuencia, el olumen o al
apenas a ía. La eliminación de los lujos mig a o ios end ía, po el con a io, unos e ec os
mucho más impo an es a medio plazo, inc emen ando el en ejecimien o. La población de 16
a 64 años aumen a ía en é minos absolu os, pe o los mayo es de 65 lo ha ían aún con mayo
apidez. El esul ado, de cumpli se es e escena io op imis a, se ía un lige o aumen o del
núme o de habi an es has a comienzos del siglo XXI, con un c ecimien o ín imo o nulo a pa i
del año 2006, lo cual da ía en el 2011 un o al coma cal de 30.300 habi an es. A di e encia del
caso an e io , en és e el municipio de Gua do man end ía su dinámica posi i a, si bien el
c ecimien o en é minos absolu os se ía educido. Aguila , en cambio, aunque con un núme o
de habi an es lige amen e supe io que el escena io an e io , pe de ía población ac i a, al no
suma a es os g upos los saldos mig a o ios posi i os que posee ac ualmen e.
Mon aña Palen ina 82
La es uc u a po edad egis a un inc emen o del índice de en ejecimien o en odos los
escena ios plan eados. El pun o de pa ida, co espondien e a 1996, es ya ele ado, con un
índice del 1,49 ( elación en e mayo es de 65 años y meno es de 16), pe o puede alcanza el
2,85 de cumpli se la hipó esis pesimis a e incluso, el 3,29 en el caso de la op imis a. Las
di e encias se deben al abandono del medio u al po pa e de las pe sonas de edad a anzada,
egis adas en el p ime escena io pe o no en el segundo. El en ejecimien o po la cúspide de
la pi ámide se acen úa, desde un 22% de mayo es de 65 años en 1996 has a un 25-30%,
dependiendo del escena io. Lo mismo con el en ejecimien o po la base, al descende la
p opo ción de jó enes del 15% ac ual a un 8-9%. Jun o al p oceso de en ejecimien o, se
p oduce una in ensa eminización de los g upos de mayo edad, inculada a la supe io
espe anza de ida de la muje . Así, mien as és as pueden alcanza en el 2011 índices de
en ejecimien o del 3,5 al 3,8, los masculinos se án sensiblemen e in e io es, en e el 2,9 y 3,3.
En cuan o a los e ec os del en ejecimien o según municipios, és e se á muy in enso en las
zonas u ales, duplicando los alo es ac uales (de no da se los desplazamien os de ancianos
a las ciudades, se pod ía llega a una elación de 6 ancianos po cada jo en). En Aguila y
Gua do, pese a egis a ambién un aumen o, los índices de en ejecimien o no sob epasa án
el 2,4 o 2,5.
Los g upos de población en edad labo al ambién se e án a ec ados po es os cambios
a medio plazo. Si se consigue man ene una ecundidad es able y se ena al saldo mig a o io
nega i o, el índice de dependencia ( elación en e ac i os e inac i os po enciales) aumen a á
del 0,59 de 1996 a un 0,67 en 2011, al habe más ancianos y jó enes. En el caso de con inua
la caída de la ecundidad y el abandono del medio u al, la dependencia se educi á a un
0,51%. En ambos casos se p oduci á un en ejecimien o de la población ac i a, cuyos g upos
dominan es en la ac ualidad son los de 16 a 39 años, in i iéndose la elación a a o de los de
40 a 64 años.
Las pi ámides de población conse a án en el u u o, a g andes asgos, unos pe iles
simila es a los ac uales, con los cambios ya desc i os y ligados al en ejecimien o y la na alidad.
Pa a conoce es a e olución a medio plazo se han ealizado cua o p oyecciones de población,
conside ando siemp e unas asas de mo alidad po sexo y edad simila es, adap adas a los
p omedios de la egión y basadas en el inc emen o de la espe anza de ida, sin duda alguna
la hipó esis más segu a de odas las desc i as. En 1996 es a a iable p esen aba en Cas illa
y León unos alo es de 82,8 años pa a las muje es y 76,0 pa a los homb es, que alcanza ían
en el 2001 los 83,6 y 76,9 años, espec i amen e. Las asas b u as de mo alidad ende án
Mon aña Palen ina 83
1500 1000 500 0500 1000 1500
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85-89
90-94
95-99
100 y +
LA MONTAÑA PALENTINA, 2011
Hipó esis ecundidad es able 1995-97
Figu a 26
siemp e a inc emen a se, debido a la c ecien e p opo ción de ancianos, pe o su descenso en
é minos ela i os (po sexo y edad) explica la mayo espe anza de ida.
Pa iendo de es e supues o común pa a la mo alidad, lo p ime o que se ha analizado
es la posible e olución de la ecundidad, dando así o igen a es escena ios posibles. Los dos
p ime os conside an el man enimien o de unas asas de ecundidad es ables, que pueden
esponde a la media de 1991-97 (32,22 po mil) o a la de 1995-97 (29,87 po mil). Las
di e encias eales son mínimas, pues se aducen en índices sin é icos de ecundidad de 1,1
o 1,0 hijos po muje , muy bajos, pe o simila es al p omedio egional y apenas in e io es al
nacional. En Aguila de Campoo y Gua do los alo es son algo supe io es, con asas de 35,44
y 30,19 po mil pa a el p ime municipios y de 33,39 y 30,37 po mil en el segundo, las cuales
se plasman en ambos casos en 1,2 o 1,1 hijos po muje , según la hipó esis. Aplicando una u
o a hipó esis los esul ados apenas a ían, mos ando en el año 2011 unas pi ámides
dominadas po las gene aciones de 35 a 59 años y un eng osamien o de los g upos de en e
75 y 89 años, con lo cual se p oduce el conocido e ec o de en ejecimien o de la población
anciana.
El amaño de las nue as
gene aciones expe imen a á una
lige a educción has a el 2001,
es abilizándose después has a el
2011, al se muy simila la en idad
de las coho es ep oduc o as
du an e odo el pe íodo. En un
u u o más lejano, sin emba go, la
educción en el amaño de dichas
coho es supond ía una nue a
caída de la na alidad, aún
man eniéndose o incluso
inc emen ándose el núme o de
hijos po muje . En Aguila de Campoo la e olución es muy simila a la del conjun o coma cal,
aunque el peso ela i o de la población ac i a emenina se ía mayo , mien as que en Gua do
los g upos de edad dominan es aba ca ían en 2011 desde los 25 has a los 59 años, siendo
comunes los demás asgos desc i os. A a o de ambos escena ios se pod ían ci a las
pequeñas ecupe aciones de la ecundidad que han enido luga , de o ma pun ual, a lo la go
Mon aña Palen ina 90
desempeñan un impo an e papel en la es uc u ación del espacio al concen a la mayo pa e
de los se icios y equipamien os y con e iéndose en núcleos coma cales de se icios de al
modo que e i an el desplazamien o de la población a la capi al p o incial, sal o pa a algunos
aspec os elacionados con la Adminis ación y las especialidades médico-sani a ias. En es e
sen ido, podemos a i ma que se a a de una coma ca con unas cla as señas de iden idad que
se inse a pe ec amen e en un esquema adicional de ca ác e p o incial, si bien es á
cla amen e di idida en es sec o es que se co esponden, a g andes asgos, con las á eas de
in luencia de Gua do, Ce e a de Pisue ga y Aguila de Campoo.
2. Es uc u a u bana de los p incipales núcleos
Respec o de la es uc u a u bana de las poblaciones, es necesa io des aca los ue es
con as es que p esen an los p incipales núcleos con espec o a aquellos de meno amaño y
inculados a la adicional ac i idad ag a ia. Los cambios que de e minadas especializaciones
p oduc i as han in oducido en los g andes núcleos de población han signi icado una impo an e
ans o mación de su ama u bana dando luga a una expansión que se ha p oducido
p incipalmen e du an e las décadas de los años sesen a y se en a, y que ha dado como
consecuencia la c eación de nue os espacios esidenciales e indus iales. En es e sen ido,
cabe des aca la in oducción de nue as o mas y modelos cons uc i os que habían sido
ajenos has a ese momen o en la adicional imagen u bana. Las calles angos as, las
cons ucciones de pied a, los sopo ales y las casas sola iegas die on paso a una zoni icación
del espacio con ese a de suelo pa a uso indus ial si uado p incipalmen e en o no a los
p incipales ejes de comunicación egional o nacional y al azado y ape u a de nue as calles,
a edi icios de i iendas de has a seis al u as y a la ans o mación de algunos cen os his ó icos
como el de Aguila o Ce e a.
Es as ans o maciones u ie on una di e enciación cla a en es a coma ca dependiendo
de la dinámica económica de cada uno de los núcleos y del ipo de ac i idad p edominan e. Así,
Gua do asis ía a un impo an e desa ollo económico inculado a la mine ía e indus ia química
que supusie on una ue e concen ación de población que ápidamen e se asen ó en edi icios
de nue a cons ucción que se ue on cons uyendo emp anamen e. A los g upos de i ienda
de p omoción o icial ealizados po la Ob a Sindical del Hoga a mediados de los años sesen a
como espues a a una in ensa llegada de abajado es que p ecisaban de una i ienda donde
aloja se, siguie on las cons ucciones pos e io es de p omo o es p i ados sob e un núcleo
Mon aña Palen ina 91
inicial de pequeña dimensión y ca en e de un cen o his ó ico cla amen e de inido. De es e
modo, se con igu a un nue o núcleo u bano que ha expe imen ado un ue e y deso denado
c ecimien o en poco más de ein a años y que p esen a un azado deso denado y una imagen
es é icamen e descuidada. Es a si uación se ha a ado de co egi en los úl imos años a a és
del Plan Gene al de O denación U bana sin llega a consegui lo, has a llega a la ac ualidad,
momen o en el que la c isis de la mine ía es á epe cu iendo en un sensible descenso de la
población y en una d ás ica educción de la p omoción inmobilia ia que p esen a unos índices
de ac i idad ex emadamen e bajos y ci cunsc i os casi exclusi amen e a algunas pequeñas
p omociones de i iendas uni amilia es a las a ue as del pueblo, en la ca e e a hacia León.
Respondiendo a una dinámica u bana simila se encuen an los núcleos de Velilla del
Río Ca ión y Ba uelo de San ullán. La ac i idad mine a en ambos casos ha sido la ac i idad
p edominan e has a el pun o de con e i se en el mo o que ha impulsado las p incipales
ans o maciones u banas de los úl imos años. El p ime o de ellos expe imen ó un impo an e
c ecimien o a pa i de la ins alación de la cen al é mica que lle ó apa ejada la c eación de
nume osos empleos, an o di ec os como indi ec os, que con ibuye on a modi ica
d ás icamen e la ieja es uc u a u bana del o igina io pequeño pueblo de mon aña. Las
p ime as cons ucciones de i iendas pa a empleados de la compañía Te mino que és a
cons uyó, se acompaña on de pos e io es edi icaciones de i iendas en bloques de has a
cinco al u as que in oduje on una nue a o ma u bana.
Po su pa e, Ba uelo de San ullán, espondiendo a una dinámica simila a los casos
an e io es expe imen a un in enso c ecimien o u bano que se dis ibuye a lo la go del
encajonado alle sob e el que se asien a. A las iniciales cons ucciones si uadas en o no a la
ca e e a que sube a las minas de Sie a B aña se les an acoplando nue os edi icios
cons uidos, p ime o, po los o ganismos es a ales dedicados a la c eación de i iendas, y
después, po las p opias emp esas mine as, coope a i as de abajado es y p omo o es
p i ados. La in oducción de nue os pa ones a qui ec ónicos que ep oducen o mas
cons uc i as que se epe ían en odos los cen os indus iales de España, la ausencia de una
plani icación del espacio y el ecu so a las i iendas de educido amaño y pob eza cons uc i a
son, oda ía en la ac ualidad, los elemen os que con igu an la imagen de un pueblo que, una
ez que ha pe dido la in ensa ac i idad de o o a, mues a la ca a menos a able de un
u banismo desa ollado pa a sa is ace las necesidades de un e íme o ciclo económico.
Algunas ac uaciones ecien es han a ado de mejo a las condiciones u banas del núcleo,
como la pea onalización de la Plaza Mayo , que a pesa de la oposición de algunos ecinos,
Mon aña Palen ina 92
se ha con e ido en un espacio social de eunión y con i encia ciudadana, a pesa de que ha
con ibuido a acen ua uno de los p incipales y más ecien es p oblemas del pueblo: la al a de
apa camien os.
P esen an una dinámica simila , aunque a una conside able dis ancia de los an e io es,
los pueblos de San ibáñez y Cas ejón de la Peña. Su adicional poblamien o concen ado de
casas de pied a se ha is o expandido po medio de la cons ucción de edi icios de i iendas
de has a es al u as des inadas a albe ga a la población mine a que se asen ó en los
momen os de mayo ac i idad. En la ac ualidad es ecuen e la ehabili ación del case ío más
adicional asociado a la segunda esidencia, lo que a su ez implica una mayo ocupación
es acional.
Po su pa e, Aguila de Campoo ha expe imen ado un c ecimien o u bano impo an e
en su conjun o pe o menos concen ado en el iempo que los casos an e io es, lo que ha
pe mi ido una conse ación del cen o his ó ico y un c ecimien o algo más o denado de al
modo que se p odujo una mayo plani icación del espacio y una zoni icación que a ó de
di e encia el espacio indus ial del esidencial. La p incipal ac i idad económica de la illa
asociada p incipalmen e a la ag icul u a y la indus ia de ans o mación ( áb icas de galle as)
ha pe mi ido, po una pa e, la concen ación de en as ag a ias y población p oceden e de las
poblaciones más p óximas y de la Ojeda, a la ez que un c ecimien o poblacional impulsado
po la c eación de pues os de abajo en la indus ia galle e a. La plasmación u bana de es a
ealidad social y económica es cla amen e palpable en la o ma u bana ac ual de Aguila . Jun o
al e us o y bien conse ado case ío adicional de pied a que con o ma un bello cen o
his ó ico a iculado en o no a la po icada plaza mayo y la Colegia a de San Miguel, se
p olongó la ciudad a a és de cons ucciones de i iendas que a amen e sob epasan las
cua o al u as, a la ez que se ha man enido, en cie o modo, el c ecimien o en conco dancia
con los p incipales ejes u banos has a uni se con las cons ucciones indus iales que se habían
asen ando a lo la go de la p incipal ía de comunicación: la ca e e a nacional N-611 que
supone el medio de salida de los p oduc os indus iales.
En la ac ualidad, es a población cuen a con una no ma i a u banís ica que esponde
cla amen e a las necesidades de o denación espacial de su é mino municipal a la ez que
de iende su alioso pa imonio a qui ec ónico. La elabo ación de un PGOU y un Plan Especial
pa a el Cen o His ó ico a pa i de 1992, y la impo an e labo de econs ucción de la iglesia
de San a Ma ía la Real (al ma gen de la ac i idad o ma i a de la escuela- alle ), han imp imido
Mon aña Palen ina 93
una conciencia de ehabili ación y de ensa del pa imonio edi icado en los pode es públicos
locales y en la población, que ha supues o un con apun o en la p og esi a endencia de
ep oducción, en el medio u al, de cánones a qui ec ónicos que lamen ablemen e abundan en
muchas ciudades. De es e modo, la mayo pa e de la ac i idad inmobilia ia en la ac ualidad
es á encaminada a la cons ucción de i iendas uni amilia es, ubicadas en las salidas del
pueblo (p incipalmen e en su di ección hacia Palencia), y en la ehabili ación de iejas casas
sola iegas si uadas en el cen o his ó ico, aspec o es e úl imo que debe ía p ima se en mayo
medida po medio de una implicación y pa icipación más ac i a po pa e de los pode es
locales y egionales.
Man eniendo una dinámica simila en cuan o a la conse ación del pa imonio edi icado,
pe o mos ando una meno in ensidad espec o a la ins alación de indus ias y expansión
u bana pa a la cons ucción de i iendas se encuen a Ce e a de Pisue ga. La ubicación
geog á ica de es e municipio, si uado en el in e io de la coma ca y más alejado de las
p incipales ías de comunicación que los dos g andes núcleos ci ados an e io men e, ha
inducido un c ecimien o más o ien ado a aglu ina las ac i idades p opias de un cen o de
se icios hacia el que con luyen las demandas de los núcleos ecinos, lo que a su ez ha
es ado di ec amen e inculado con su desa ollo u bano.
La edacción de las No mas Subsidia ias de Planeamien o municipal ha sido, has a el
momen o, un ins umen o su icien e pa a p ese a el alioso cen o his ó ico que se encuen a
ac ualmen e p o egido. Pe o al mismo iempo, el u u o c ecimien o p e is o plan ea la
con eniencia de p opone la elabo ación de un Plan Gene al de O denación U bana más
aco de con la necesidad de clasi ica nue o suelo u bano al iempo que se pueda ealiza una
plani icación y delimi ación de usos más aco de con la dinámica u bana de un municipio como
és e. La composición a qui ec ónica del núcleo es, sin emba go, muy a iada. El ci ado cen o
his ó ico, que se encuen a bien conse ado, cuen a con edi icios de al u as a iadas que llegan
a alcanza has a las cua o plan as albe gando sopo ales en la Plaza Mayo y en algunas o as
calles. Mien as, en los al ededo es del núcleo p imi i o encon amos a iadas cons ucciones
de i iendas que an desde p omociones públicas de hace a ias décadas, a case ío adicional
de dos o es al u as, en emezclado con edi icios des inados a clases abajado as de has a
cinco plan as o u banizaciones de chale s adosados, como los ubicados en la ca e e a de
Ruesga.
El es o de los núcleos de población exis en es en la coma ca mues an cla amen e los
Mon aña Palen ina 94
NNSS (6 )
PGOU (2 )
SP (6 )
DSU (7 )
Ins umen os de Planeamien o po
municipios en la Mon aña Palen ina
Fuen e: Planeamien o u banís ico en Cas illa y León, 1998. Conseje ía de Medio Ambien e y O denación del Te i o io. Jun a de Cas illa y León.
Bases de da os publicados en In e ne . Elabo ación: Depa amen o de Geog a ía, Uni e sidad de Valladolid.
Figu a 30
sín omas del ue e descenso de población que han expe imen ado en los úl imos años y el
abandono p og esi o de las i iendas de al modo que, aunque en nume osos casos el case ío
oda ía se encuen a bien conse ado, la mayo pa e de las casas sólo ienen una ocupación
es acional, al iempo que las escasas cons ucciones de nue a ac u a que se es án ealizando
consis en en na es ag ícolas y ganade as o alguna i ienda uni amilia aislada que no
man iene la imagen a qui ec ónica del conjun o en el que se in eg an. Sólo algunos núcleos han
conseguido man ene un semblan e homogéneo como es el caso de B añose a, donde se han
ehabili ado nume osas casonas y en el que las nue as cons ucciones se ab ican con
achadas de pied a a enisca p opia de la zona.
Po úl imo, es p eciso des aca que el planeamien o u banís ico igen e en la mayo
pa e de los municipios es aco de con las necesidades de c ecimien o y conse ación p opios
de la ac i idad y dinámica de cada uno de ellos. Sólo hay dos municipios que cuen an con Plan
Gene al de O denación U bana (Aguila y Gua do) a los que debe ía añadi se Ce e a,
mien as que el es o disponen de No mas Subsidia ias y Delimi ación de Suelo U bano que,
a nues o juicio, cumplen su icien emen e con los obje i os y necesidades u banís icas de cada
municipio, sal edad hecha de Dehesa de Mon ejo y Salinas de Pisue ga que debe ían con a ,
al menos, con una Delimi ación de Suelo U bano en luga de las di ec ices indicadas po las
No mas Subsidia ias de ca ác e p o incial.
3. Las in aes uc u as como elemen o básico de in eg ación e i o ial
Mon aña Palen ina 95
28. Da os e e idos a 1997 y o ecidos po el Plan Regional de A o os de la Comunidad de Cas illa y León,
desa ollado du an e 1998 po el Se icio de Conse ación y Explo ación de Ca e e as de la Jun a de Cas illa y
León.
La es uc u a espacial de los asen amien os a la que hemos hecho e e encia y que se
o ganiza en o no a los es núcleos p incipales de la coma ca, condicionan en g an medida la
disposición de la ed ia ia. Las elaciones que se es ablecen en e los dis in os núcleos de
población y de és os con la capi al de la p o incia, con ibuyen de mane a inequí oca a
es ablece la je a quía de una ed ia ia su icien emen e desa ollada, al iempo que las
p incipales ac i idades económicas de la coma ca –mine ía e indus ia alimen a ia– han
encon ado en ella un buen medio pa a la salida de sus p oduc os.
En e ec o, la ed ia ia con que cuen a es a coma ca es á o ganizada en o no a dos
ejes p incipales de comunicación y o o más que une ambos, además de una p o usa y
su icien e ed de comunicación local. Las ías p incipales son la ca e e a nacional N-611 que
es una de las salidas adicionales desde la mese a cas ellana hacia el pue o de San ande ,
discu iendo en e es a ciudad y la capi al palen ina, y la ca e e a egional C-615, que
comunica Palencia con Riaño. Es as dos ca e e as concen an la mayo pa e del á ico de
la coma ca a la ez que se cons i uyen como los p incipales ejes de comunicación con el es o
de la p o incia y con las colindan es. Pe o en su mayo pa e, no se a a de un á ico que
enga su o igen o des ino en algún núcleo de la coma ca, sino que es debido al ánsi o de
me cancías y iaje os desde y hacia o os pun os de mayo ele ancia. En el caso de la
ca e e a N-611, el á ico de me cancías es más uni o me a lo la go de odo el año, mien as
el de iaje os iene una componen e es acional ex emadamen e acusada al se San ande uno
de los p incipales des inos u ís icos de los cas ellanos du an e el pe íodo es i al. El u u o
desdoblamien o de es a ca e e a con i iéndola en au o ía esol e á los nume osos p oblemas
de á ico que p esen a en la ac ualidad, ya que el ánsi o de camiones pesados es ele ado
a la ez que lo es la In ensidad Media Dia ia (I.M.D.) que supe a los 6500 ehículos en el amo
comp endido en e Aguila y el lími e p o incial, mien as que es algo supe io a 3400 en e es e
núcleo y Oso no, aspec o que puede se indica i o de la necesidad de comenza las ob as
desdoblando en p ime luga el amo comp endido en e Aguila y To ela ega(28). Al mismo
iempo, es e desdoblamien o supond á la consolidación de es a ía como el p incipal acceso
a es a coma ca y gene a á unas sine gias que con ibui án a acen ua la p imacía que Aguila
es á desa ollando espec o al es o de los núcleos, especialmen e a pa i de la c isis de la
mine ía que a ec a especialmen e a Gua do, Velilla y San ibáñez.
Mon aña Palen ina 96
Po su pa e, la ca e e a egional C-615 se cons i uye como el p incipal eje de
comunicación del sec o occiden al de es a coma ca y de odos los núcleos si uados en la ega
del Ca ión con la capi al palen ina. Sin emba go, el amo que ecoge la mayo in ensidad de
á ico es el que discu e en e Gua do y Velilla como co esponde a dos núcleos
es echamen e elacionados en sus ac i idades económicas que lle an apa ejado un impo an e
as ase dia io de población abajado a y me cancías. Así, mien as el amo comp endido
en e Saldaña y Gua do ecoge una I.M.D. de 1812 ehículos, el que discu e en e aquellos
núcleos alcanza los 3855 ehículos y, inalmen e, en e Velilla y el lími e con la p o incia de
León hacia Riaño desciende has a los 568. En cuan o al es ado de es a ca e e a, es
signi ica i a la ac uación ecien e que se es á acome iendo consis en e en ensancha la
calzada, c ea a cenes pa imen ados y elimina las sinuosas cu as si uadas en la salida de
Gua do hacia Palencia, ap o echando los ecu sos p oceden es del Plan Mine .
No obs an e, la a iculación e i o ial de la coma ca, en lo e e en e a la comunicación
de los núcleos en e sí, se asien a sob e dos ca e e as que o man conjun amen e un eje
ans e sal que comunica Aguila y Gua do, a la ez que ponen en elación es os dos
municipios con Ce e a: son la ca e e a p o incial P-212 y la coma cal C-624. Sin emba go,
es necesa io esal a que se a a de dos ías que, a pesa de las e o mas ac uales, no
cumplen sa is ac o iamen e las necesidades que se les demandan. T as sucesi as
in e enciones ealizadas en los úl imos años, el azado de las mismas no es el adecuado pa a
la in ensidad de á ico que sopo an (casi 2000 ehículos dia ios), pa a las condiciones
o og á icas y me eo ológicas de la zona, ni pa a consegui una pe ec a in e elación y
a iculación espacial que pe mi a un mo imien o luido de pe sonas y me cancías den o de la
p opia coma ca. Y ello po que oda ía se siguen man eniendo cu as con educida isibilidad,
muchas de ellas si uadas en umb ía, cambios b uscos de asan e, pe al es insu icien es y
pasos po el in e io de nume osas poblaciones, algunas de ela i a impo ancia como
San ibáñez, Cas ejón o Salinas. Del mismo modo, se ía aconsejable el ensanchamien o del
puen e sob e el ío Pisue ga si uado a la salida de Ce e a en la ca e e a p o incial P-212. En
de ini i a, se a a de lle a a cabo una ob a con isión de u u o que acome a de una ez po
odas las ac uaciones necesa ias pa a es ablece las condiciones óp imas pa a el á ico de
unas ca e e as con la impo ancia que señalamos, de al modo que las ope aciones de los
p óximos años puedan limi a se a acondicionamien o y man enimien o del pa imen o y la
señalización.
O a ca e e a que desa olla una impo an e labo en la es uc u ación del espacio es
Mon aña Palen ina 97
la coma cal C-627 que anscu e en e He e a de Pisue ga, Ce e a y Po es. Especialmen e
eseñables son los ein a kilóme os del úl imo amo en cuan o a su azado y el es ado del
i me (en e Ce e a y el lími e de p o incia). Es absolu amen e necesa ia la eliminación de
nume osas cu as ex emadamen e ce adas, como las si uadas en e los p.k. 112 y 116 en los
que los p oblemas de las ecuen es nieblas (po la p esencia de abundan e ege ación y los
embalses de Ruesga y Requejada), la escasa insolación du an e a ios meses a lo la go del
año y la p esencia de animales suel os (gene almen e acas), implican unos ele ados iesgos
pa a los conduc o es. Se a a es a de una ca e e a que pone en comunicación a odos los
pueblos de La Pe nía con Ce e a hacia donde acuden pa a ealiza nume osas ope aciones
come ciales, adminis a i as, sani a ias y de ocio, pe o ambién es el medio de comunicación
con la ecina coma ca de La Liébana con la que adicionalmen e se man ienen es echas
elaciones de oda índole.
No se a a en es e caso de mejo a el azado pa a pode aumen a la elocidad y
educi el iempo de desplazamien o, sino de mejo a la segu idad de los iaje os. Tampoco se
p e ende la ealización de ope aciones de in aes uc u a ia ia que conlle en un ele ado
impac o ambien al, sino que po el con a io, debe plan ea se una mejo a del azado aco de
con las necesidades de comunicación de pe sonas y me cancías en e unos núcleos y o os
en una coma ca con nume osas de iciencias en equipamien os y en la que la mo ilidad de las
pe sonas es á es echamen e elacionada con el amplio núme o de pequeñas poblaciones y
la concen ación de los se icios en las cabece as de coma ca.
O as dos ca e e as, de meno impo ancia que las an e io es, desempeñan ambién
un papel ele an e en la coma ca. La p ime a de ellas es la coma cal P-220 que anscu e
en e Aguila , Ba uelo y B añose a y que supone la comunicación de es os pueblos mine os
con la cabece a de coma ca, al iempo que ha sido la salida adicional de su p oducción
mine al. En la ac ualidad cuen a con un es ado acep able en el que la anchu a y el i me
p esen an buenas condiciones y en la que se ía ecomendable la eliminación de nume osas
cu as con escasa isibilidad si uadas en e los p.k. 4 y 5,5. La segunda es la ca e e a
p o incial P-210, conocida popula men e como “la u a de los pan anos”. Se a a de una
ca e e a que además de se i de comunicación de los pueblos po los que anscu e con
Ce e a o Gua do, iene una componen e u ís ica bas an e acusada. Las ob as de mejo a del
azado y i me han pe mi ido o ece unas mejo es condiciones de ci culación aco des con la
p ese ación del en o no en el que se asien a, de al modo que se ha mejo ado la comunicación
en e los dis in os núcleos y se acili a un mejo acceso a uno de los escasos ecu sos con que
Mon aña Palen ina 98
se cuen a en es e sec o : el u ismo.
Podemos conclui es os comen a ios sob e las ca e e as de la coma ca señalando que
el es o de la p o usa in aes uc u a ia ia pe enece a la ed local y p e ende comunica odos
los núcleos de pequeño amaño bien en e ellos mismos, o con los p incipales núcleos de la
coma ca o con las ca e e as de mayo ango. Sin emba go, en el caso de es a coma ca como
en o as muchas de Cas illa y León, se cuen a con una amplia ed de ca e e as locales que
abas ecen a una población que cada ez es meno en es os pequeños municipios ya que se
a concen ando p og esi amen e en pocos núcleos de mayo impo ancia que a su ez
ampoco man ienen un índice de c ecimien o in enso y cons an e.
La o a in aes uc u a e es e de comunicación que es á p esen e en la coma ca es
el e oca il, aunque en la ac ualidad iene una ep esen ación casi es imonial. En e ec o, an
sólo man iene su igencia la línea é ea Palencia-San ande que iene pa ada en Camesa,
núcleo p óximo a Aguila , y en la que sólo se de ienen diez unidades dia ias, cua o
pe enecien es a g andes líneas y o as seis de ca ác e egional. En los úl imos años, es e ipo
de anspo e ha is o educi paula inamen e el núme o de iaje os que lo u ilizan mo i ado po
azones de di e sa índole. En e ellas, y sin a a de hace un análisis po meno izado de cada
una de ellas, que po sí solas no han mo i ado es a si uación sino que se a a de una
con luencia de ci cuns ancias en las que in e ienen odas en conjun o, cab ía des aca la
lejanía de la es ación del núcleo de población (los iaje os deben p ime o desplaza se en
au obús, axi o ehículos pa icula es has a la es ación), la inadecuación de los ho a ios de los
enes con las necesidades de una buena pa e de la población, el dila ado iempo empleado
en ealiza el ayec o en e a o os medios de anspo e como el au obús, y la inexis en e
comunicación con o os núcleos, han ido mos ando la incapacidad de es e medio de anspo e
pa a a ende las necesidades co idianas de la población que aho a sólo lo u iliza en g andes
desplazamien os o cuando los ho a ios no imponen sus condiciones. Así, po ejemplo, se
obse a que el núme o de iaje os que u iliza el en pa a acudi a Palencia es cada ez más
educido po que encuen an en el au obús un medio de anspo e más ce cano y más ápido.
Po el con a io, son cada ez más los que u ilizan el Talgo pa a sus desplazamien os a Mad id
y los es udian es quienes más u ilizan los enes egionales pa a desplaza se a Palencia o
Valladolid.
O o núcleo que cuen a desde 1994 con e oca il pa a uso de iaje os es Gua do,
aunque en es e caso se a a de un en de ía es echa (FEVE) que sólo p es a un se icio
Mon aña Palen ina 99
dia io de ida y uel a en e és a localidad y León. El es o de las ins alaciones é eas u ie on
su o igen asociado a la mine ía y el anspo e del mine al p oceden e de las cuencas mine as
leonesas y palen inas hacia la side u gia asca, y en la ac ualidad se encuen an o almen e en
desuso. Algunas inicia i as ecien es han a ado, sin demasiado empeño y éxi o, de e i aliza
es as líneas asociándolas al u ismo, a las que segu amen e se debe ía impulsa de nue o pa a
eu iliza unas in aes uc u as oda ía uncionales ap o echando la belleza de nume osos
pa ajes po los que a a iesa la línea.
Po el con a io, las posibilidades de comunicación po medio del au obús es mayo en
un núme o impo an e de los pueblos de la coma ca, si bien son nume osos aquellos que no
cuen an con ningún ipo de anspo e público. Así, Aguila de Campoo, cuen a con líneas que
hacen los eco idos Bilbao-León, Salamanca-San ande , Aguila -Palencia, además de un
se icio po los pueblos de la coma ca, y con Ba uelo. Sin emba go, és a población aún no
cuen a con una es ación de au obuses como co esponde ía a un núcleo que es cabece a de
coma ca, y po an o, los iaje os se concen an en un pun o es ablecido en la ieja ca e e a
nacional. Ce e a de Pisue ga, que sí cuen a con una es ación de au obuses con sie e
dá senas, dispone de líneas que comunican es a localidad con Palencia, Bu gos, León y Bilbao,
además de un se icio po los pueblos de la coma ca que ecogen iaje os que acuden los
jue es al me cado de Ce e a. Gua do, po su pa e, que ambién cuen a con una es ación de
au obuses de 8 dá senas, compa e algunas de las líneas ci adas an e io men e, como la de
León y Bilbao, y cuen a además con comunicación di ec a con Palencia y Valladolid. Al igual
que en la mayo pa e de los es an es núcleos, en és e la mayo pa e de los desplazamien os
es á asociada a azones médicas, adminis a i as y es udian iles, siendo, po an o, los
colec i os de pe sonas mayo es –especialmen e muje es– y jó enes los que u ilizan el au obús
con mayo ecuencia (con una media dia ia lige amen e in e io a los 100 iaje os) al iempo
que se concen a la mayo pa e de los desplazamien os en los ines de semana y los lunes.
Como ya se ha apun ado, una cons an e que se epi e en odos los núcleos de la
coma ca es la ecuencia de los iajes y el ipo de usua ios más comunes. Los mo i os del iaje
es án asociados undamen almen e a azones sani a ias, adminis a i as y pa a acudi al
me cado en el caso de las pe sonas mayo es que no disponen de o o medio de anspo e,
mien as que los más jó enes son gene almen e es udian es que u ilizan es e se icio los ines
de semana pa a desplaza se desde y hacia las localidades donde cu san sus es udios,
gene almen e Palencia y Valladolid.
Mon aña Palen ina 106
0
2
4
6
8
10
12
14
16
18
Miles de ocupados
1960 1970 1980 1990 2000
P o incia de Palencia
Mon aña Palen ina
A ñ o s
E olución de la población ag a ia en Palencia y en la Mon aña Palen ina, 1960 -1999
Figu a 31
Cuad o 4. E olución de la población ocupada
ag a ia en la p o incia de Palencia: II T imes e
de cada año.
Cuad o 4a. E olución de la población
ag a ia en la Mon aña Palen ina
Años Miles Po cien Años Miles Po cien
1960 1960* 12,7
1977 16,61 29,8 1977
1980 12,33 23,95 1980
1982 12,45 23,58 1982* 5,18
1985 9,93 20,56 1985
1989 11,25 18,7 1989* 3,12
1990 8,72 14,07 1990
1991 8,45 14,11 1991* 1,2 12,03
1995 6,32 12,12 1995
1996 7,24 13,87 1996
1997 9,23 16,57 1997
1998 8,99 15,72 1998* 0,85
1999 7,05 12,64 1999
Fuen e: Pa a la p o incia: INE, EPA, Banco de Da os Tempus.
* Pa a la Mon aña Palen ina los da os p oceden de di e sas uen es según los años. Año 1960: Reseña Es adís ica de la
p o incia de Palencia, basada en el Censo de Población. Años 1982 y 1989: Censo Ag a io espec i o; los da os ep esen an
la suma de los i ula es y de las ayudas amilia es. Año 1998: Solici udes de la PAC, que siemp e son más nume osas que los
empleos ag a ios.
Los da os coma cales no son ácilmen e compa ables, pues es án hechos con mé odos y ines di e en es, pe o o ien an sob e
el sen ido de la e olución. Po ejemplo, no pa ece lógica la caída en e 1989 y 1991, que obedece a la u ilización de uen es
dispa es, aunque de hecho se p oduzca una educción.
Mon aña Palen ina 107
0 200 400 600 800 1000
Nº de explo aciones
>=50
20 a <50
10 a <20
5 a <10
0,1 a <5
Umb ales en hec á eas
1998
1989
Es uc u a de las
explo aciones ag ícolas en 1989 y 98
Figu a 32-a
0 5 10 15 20 25
P o c e n a j e
<5
5 a <10
10 a <20
20 a <30
30 a <50
50 a <70
70 a <100
100 a <130
130 a <180
180 a <250
250 a <500
> = 500
Umb ales en hec á eas
% Nº Expl. % Nº Has.
Es uc u a de las explo aciones ag ícolas en 1998
Figu a 32-b
En e ec o, las
explo aciones ag a ias
han conocido un p oceso
análogo de educción, con
esul ados ambiguos,
ambi alen es y
con as ados, de al modo
que, jun o a los pequeños
ag icul o es y ganade os
ma ginales, oda ía
nume osos, se ha
consolidado un impo an e
conjun o de explo aciones
medias, uncionales aunque
con p oblemas, y un escaso
g upo de
emp esa ios
ag a ios
(ag icul o es y
ganade os) con
igo y capacidad
de man ene se y
compe i . La
igu a 32-a ecoge
es os aspec os de
una mane a
ní ida, pues la
caída del núme o
de explo aciones
ha a ec ado
d ás icamen e a
los más pequeños
y, sob e odo, ma ginales, mien as, en el o o ex emo, ha aumen ado el núme o de los
medianos y g andes; hechos que se comp ueban con mayo cla idad en la igu a 32-b.
Mon aña Palen ina 108
30. La alo ación del nº o al de explo aciones se ha ealizado a pa i de los da os de Solici udes de PAC de 1998,
p opo cionados po la Sección de Es adís ica de la Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía. No obs an e, aunque
desde 1997 las solici udes de ayudas ag ícolas y ganade as son únicas (cada solici an e hace sólo una), se g aban
en bases de da os di e en es, sepa ando los solici an es y ayudas ag ícolas de los solici an es y ayudas ganade as.
Po ello, pa a calcula el nº eal de explo aciones, el p opio Se icio de Es adís ica ha accedido a eelabo a las
bases de da os, dando po esul ado que 404 explo aciones ganade as e an mix as (de un o al de 412), po lo que
el nº o al de explo aciones se dis ibuye en e 434 exclusi amen e ag ícolas, 8 exclusi amen e ganade as (sin
con a el po cino) y o as 404 mix as, que suman 846 explo aciones o ales.
Los cuad os sob e la e olución del núme o de explo aciones son bien exp esi os
igualmen e. No amos a alo a lo sucedido en los años 60 y 70, pues o que ya es de sob a
conocido. Desde que España empieza a p epa a se pa a en a en la CEE, se ab e un p oceso
dinámico, apenas pe cep ible en algunos momen os, pe o inexo able y que, en conjun o, ha
supues o una nue a c isis de la sociedad ag a ia y u al, de meno en idad que la de los años
60, pe o muy acusada.
Así, si enemos en cuen a an sólo la pé dida de i ula es de explo ación ag a ia,
podemos comp oba la magni ud de los abandonos du an e las dos úl imas décadas, magni ud
que ha ebajado el núme o de explo aciones ag ícolas a 838 y el de ganade as a 412, aunque,
descon ando las mix as, queda ían 846 explo aciones ag a ias en la coma ca(30). Es as ci as,
po o o lado, no ecogen la caída o al, pues muchas de las explo aciones que aquí igu an
co esponden a una agmen ación y epa o en e las pe sonas que in eg an las ayudas
amilia es y que se decla an como i ula es de explo ación pa a solici a las sub enciones que
no pod ían pe cibi los i ula es uncionales cuando supe an de e minados umb ales de amaño,
si bien es cie o que odos los censos ecogen un núme o de explo aciones es adís icas
supe io al eal, po mo i os simila es.
Según es o, las pé didas i ían desde las 3480 de 1982 (Da os del Censo Ag a io) a las
846 ac uales, lo que ep esen a una educción de es cua os (76%). Pe o es que incluso
conside ando an sólo la úl ima década, las pé didas ep esen an un 61,5% (2196 explo aciones
en 1989 y 846 en 1998). Es as ci as e lejan las p o undas ans o maciones y la g an p esión
que ha su ido la ag icul u a egional, y con ella la coma cal, du an e la e apa de la globalización
económica.
Una e apa que ha esul ado undamen al pa a la mode nización écnica y pa a el
c ecimien o dimensional de la explo ación ag a ia, an o ag ícola como ganade a, po más que
aún se epa an casi po igual las meno es y mayo es de 50 ha: 44 y 56% espec i amen e.
Pe o las que supe an las 130 Ha ep esen an ya una cua a pa e del o al y con olan nada
menos que el 68% de la ie a, con la pa icula idad de que las mayo es de 250 Ha con olan
Mon aña Palen ina 109
casi la mi ad de la supe icie ag ícola sub encionada no ep esen ando más que un 11% del
o al de explo aciones. Es os hechos e lejan los g andes a ances que se han dado en el
edimensionamien o de la explo ación ag ícola, que aún es á en pleno p oceso e olu i o, si
bien, como e emos más adelan e, es os da os no son iables, po inclui nume osas “unidades
de explo ación” de g an amaño (más de 250 y de 500 Ha) pe enecien es a las Jun as
Vecinales.
Cuad o 5. Es uc u a de las explo aciones ag ícolas en 1989 y 1998
Umb ales (Ha) Nº en 1989 % del nº Nº en 1998 % del nº
0,1 a <5 953 41,96 32 3,82
5 a <10 347 15,28 48 5,73
10 a <20 294 12,95 84 10,02
20 a <50 402 17,70 205 24,47
>=50 275 12,11 469 55,96
To al 2271 100,00 838 100,00
Fuen e: Censo Ag a io de España 1989 y Solici udes de Ayudas PAC 1998
Cuad o 6. Explo aciones Ag ícolas. Mon aña Palen ina, 1998
Umb ales.
Hec á eas NºExplo a-
ciones %del nº Hec á eas
secano Hec á eas
egadío Hec á eas
o ales %del o al
de has. To al has.
Re i adas % ie as
e i adas
<5 32 3,82 72,05 15,39 87,44 0,09 63,03 72,08
5 a <10 48 5,73 309,54 38,6 348,14 0,35 108,27 31,1
10 a <20 84 10,02 1123,02 126,88 1249,9 1,27 297,84 23,83
20 a <30 65 7,76 1426,22 182,5 1608,72 1,63 292,47 18,18
30 a <50 140 16,71 5024,4 508,65 5533,05 5,61 1195,62 21,61
50 a <70 78 9,31 4454,71 207,88 4662,59 4,73 667,6 14,32
70 a <100 90 10,74 7204,58 473,41 7677,99 7,79 1018,1 13,26
100 a <130 89 10,62 10025,29 157,43 10182,72 10,33 684,78 6,72
130 a <180 68 8,11 10068,68 155,37 10224,05 10,37 487,93 4,77
180 a <250 53 6,32 11419,51 93,09 11512,6 11,68 304,54 2,65
250 a <500 66 7,88 22789,22 88,61 22877,83 23,2 589,57 2,58
> = 500 25 2,98 22597,39 27,88 22625,27 22,95 509,04 2,25
TOTAL 838 100 96514,61 2075,69 98590,3 100 6218,79 6,31
Fuen e: Solici udes de Ayudas PAC, 1998. Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía. JCyL.
Cuad o 7a. Explo aciones ganade as de acuno de ca ne. Mon aña Palen ina, 1998
Umb ales (has) NºExplo aciones Nº Vacas % de explo aciones % de acas
<5 46 123 15,28 1,64
5 a <10 56 377 18,60 5,01
10 a <15 45 534 14,95 7,10
15 a <20 24 406 7,97 5,40
20 a <30 50 1206 16,61 16,04
30 a <50 44 1668 14,62 22,18
50 a < 70 15 901 4,98 11,98
70 a <100 11 888 3,65 11,81
100 a <150 6 736 1,99 9,79
150 a <200 3 475 1,00 6,32
> =200 1 205 0,33 2,73
TOTAL 301 7519 100,00 100
Fuen e: Solici udes de Ayudas Ganade as, PAC 1998. Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía. JCyL.
Mon aña Palen ina 110
Cuad o 7b. Explo aciones ganade as de acuno de leche
y cuo a leche a. Mon aña Palen ina, 1999
Nº explo aciones Kg de cuo a Kg/explo ación
TOTAL 165 10436372 63251
Fuen e: CUINI, 1999, Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía. JCyL.
Cuad o 7c. Explo aciones ganade as mix as. Mon aña Palen ina, 1998
Umb ales (has) Nº Explo aciones UGM % de explo aciones % de UGM
<5 1 4 2,44 0,16
5 a <10 1 7,3 2,44 0,29
10 a <15 3 40,8 7,32 1,62
15 a <20 6 105,7 14,63 4,19
20 a <30 4 91,5 9,76 3,62
30 a <50 5 198,8 12,20 7,87
50 a <70 9 482,9 21,95 19,12
70 a <100 5 416,4 12,20 16,49
100 a <150 5 626,7 12,20 24,81
150 a <200 1 197,5 2,44 7,82
> =200 1 354 2,44 14,02
TOTAL 41 2525,6 100,00 100,00
Cuad o 7d. Explo aciones ganade as de o ino. Mon aña Palen ina, 1998
Umb ales Nº Explo aciones Nº O ejas %Explo aciones %O ejas
<50 19 490 27,14 3,30
50 a <100 13 917 18,57 6,18
100 a <150 6 725 8,57 4,89
150 a <200 3 515 4,29 3,47
200 a <300 6 1367 8,57 9,22
300 a <500 18 7239 25,71 48,82
500 a <700 3 1631 4,29 11,00
700 a <1000 1 825 1,43 5,56
> =1000 1 1120 1,43 7,55
TOTAL 70 14829 100,00 100,00
Fuen e: Solici udes de Ayudas PAC, 1998. Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía. JCyL.
Es e auge dimensional en lo ag ícola se obse a asimismo en lo ganade o, incluso con
mayo ue za, sob e odo en el acuno de leche, donde la educción ha sido d ás ica y
decisi a, disminuyendo has a lími es desconocidos p eceden emen e, po mo de las exigencias
de saneamien o, de con ol de gé menes bac e ianos, con la consiguien e ins alación de
anques de ío y salas de o deño, de la compe encia con los ganade os más e icaces..., de al
mane a que en el egis o de la cuo a leche a, el CUINI, no han quedado más que 165
explo aciones, con una cuo a o al de 10,5 millones de kg de leche, lo que da una media de
63.251 kg po explo ación.
Mon aña Palen ina 111
31. Una ealidad es adís ica que a menudo p e alece sob e la ealidad obje i a, po cuan o la di isión de las
explo aciones con ines iscales o con ines de pe cepción de mayo es sub enciones, es un enómeno gene alizado.
Es un olumen p oduc i o nimio, pues a las exigencias sani a ias y écnicas se ha
sumado aquí la di icul ad de ecogida de la leche en las á eas p oduc o as de la mon aña
adicional, lo que ebajado la explo ación leche a has a su casi desapa ición, como ha sucedido
en algunos municipios, ales como B añose a, T iollo, Mudá y San Ceb ián de Mudá, mien as
en Ba uelo de San ullán, Velilla del Río Ca ión o Salinas de Pisue ga, la educción es al que
p on o acaba án despa eciendo las escasas y pequeñas explo aciones emanen es. No
obs an e, la pequeñez dimensional de la explo ación leche a se debe en pa e a la conjugación
de una ganade ía acuna de leche con o a de ca ne, lo que pone de mani ies o la adición e
impo ancia que u o aquélla y la esis encia de los pocos ganade os que quedan a abandona
una ac i idad p oduc i a cada ez más con olada y que exige un mayo g ado de
especialización.
Po el con a io, se ha man enido o, incluso, ha aumen ado la cabaña de acuno de
ap i ud cá nica, pe o concen ándose en pocas unidades, con endencia a la baja en el
núme o de explo aciones, y al alza en el núme o de cabezas. Es así como se ha log ado que
en o no a la mi ad de las acas nod izas es én con oladas po i ula es con más de 50 eses,
si bien es cie o que oda ía p edomina el es a o de los medianos, en e 30 y 50 cabezas, en
unción de un doble enómeno: po una pa e, el debido a la minus alo ación de amaño que
p oduce la “ ealidad es adís ica”(31) y, po o a, el debido al man enimien o de nume osas
pe sonas mayo es, ya jubiladas, que no enden su ganado, sino que lo ponen a nomb e del
cónyuge o de los hijos, a o eciendo la pe manencia es adís ica, y eal, de pequeñas
explo aciones que inexo ablemen e desapa ece án en unos pocos años.
Es e enómeno es más isible aun en la cabaña de o ino, donde hay nume osísimos
ganade os ma ginales, que an sólo disponen de un pequeño ebaño, in e io a 100 cabezas,
que las man ienen exclusi amen e pa a cob a las sub enciones, sin cuidados sani a ios y ni
siquie a die é icos, mal cuidadas, peo es abuladas, mal a adas, con en e medades comunes,
como la glosopeda..., mal endiendo los co de os, pe o conse ando la ilusión de con a con
un pequeño capi al de ganado que les p opo ciona unos ing esos egula es, mínimos aunque
jugosos pa a sus economías modes as.
Mon aña Palen ina 112
0 10 20 30 40 50
P o c e n a j e
<50
50 a <100
100 a <150
150 a <200
200 a <300
300 a <500
500 a <700
700 a <1000
> ó =1000
Umb ales (nº de cabezas)
%Explo %O ejas
Dis ibución del ganado o ino según amaño
de las explo aciones. Mon aña Palen ina, 1998
Figu a 34
0 5 10 15 20 25
P o c e n a j e
<5
5 a <10
10 a <15
15 a <20
20 a <30
30 a <50
50 a < 70
70 a <100
100 a <150
150 a <200
> o =200
Umb ales (nº de cabezas)
%Explo %Vacas
Dis ibución del ganado bo ino, según amaño de las
explo aciones. Mon aña Palen ina, 1998
Figu a 33
Pe o es as ganade ías ex ensi as no es án eñidas con las explo aciones
emp esa iales– amilia es, es deci , con un educido g upo de ganade os dinámicos, que
comp an cuan os “de echos de p ima” de nod izas se les o ecen y que con olan la mayo pa e
de las eses que pas an en cada pueblo. Es e enómeno es an o más cla o cuan o que las
solici udes PAC se accionan a menudo en e di e sos i ula es pa a educi p esión iscal, pa a
e i a asas
p og esi as po
g andes
p oducciones, pa a
supe a los opes
máximos de
sub enciones
aplicadas a
de e minados
esquilmos... o,
simplemen e, pa a
dis ibui las ca gas y
sub enciones en e
los miemb os que
in eg an la
explo ación, a menudo
he manos, que
pa icipan p opo cional y
solida iamen e en sus
abajos,
esponsabilidades y
en as.
Las igu as 33 y
34 e elan los aspec os
que comen amos. En
ellas se obse a la
dis ibución po
umb ales de la
ganade ía de acuno y o ino. En la 35 y 36 se e la especialización ganade a, como
Mon aña Palen ina 113
co esponde a un á ea de mon aña, ap a sob e odo pa a el ganado acuno y o ino de ca ne,
según sec o es y peculia idades de sus condiciones ecológicas, como e emos más adelan e.
La eo ien ación de ap o echamien os, con el a ance del acuno de ap i ud cá nica y
la con acción del de ap i ud leche a, así como el i me c ecimien o del amaño medio de la
explo ación ep esen an los enómenos más llama i os de la nue a ase ganade a en la
Mon aña Palen ina, simila a lo sucedido en o as coma cas de mon aña de la egión, aunque
aquí con más ue za, po la mayo implan ación que había adqui ido en algunos sec o es
mon añeses el acuno de leche.
Al mismo iempo, el ganado o ino ha conocido un p oceso de c ecimien o consolidado
del núme o de cabezas, pe o con una cla a endencia a la educción de las explo aciones;
educción que ha de con inua en el u u o, pues oda ía pe sis en ganade os ma ginales, que
an sólo espe an la jubilación, jun o a o os muchos ya jubilados que man ienen un ha o de
o ejas como o ma de en e enimien o. En conjun o, es os ganade os ma ginales, con menos
de 100 cabezas de o ino, ep esen an el 46% de las explo aciones, aunque no con olan más
que un 10% de la cabaña.
Desde una pe spec i a espacial, al como se obse a en la igu a 35, la ganade ía se
dis ibuye po oda la Mon aña, aunque desigualmen e, sob e odo eniendo en cuen a que el
acuno busca las á eas in e io es, de mejo es pas os, aunque de peo es accesos. Se a a de
un ganado más ácil de maneja que el o ino; es menos sac i icado, más cómodo y ob iene
unas sub enciones gene osas –en o no a 37.000 p s. po aca nod iza–, con lo que se ha
p oducido una cie a especialización en el acuno de ca ne en la mon aña al a, mien as que
en la mon aña media y en el piedemon e se ha buscado más el ganado o ino, po cuan o ha
exis ido una adición que ha a o ecido la pe manencia de los ebaños con doble o ien ación
–ca ne y leche–, aunque con una endencia hacia la ca ne, po las mayo es di icul ades de
manejo del o ino leche o.
La igu a 36 ecoge ambién la dis ibución del o ino, po un lado, y del acuno leche o,
po o o; o, más p opiamen e, de la cuo a lác ea en cada municipio, di ec amen e p opo cional
al núme o de cabezas. Toda ía no se ha p oducido en la Mon aña Palen ina el p oceso de
mode nización y ecni icación que a ec a a o as coma cas p óximas, como las egas medias
del Ca ión, en o no a Saldaña, donde la especialización es e iden e, con endimien os
leche os medios de en e 7000 y 9000 li os po aca en lac ación y año, o incluso supe io es,
Mon aña Palen ina 114
mien as que aquí esas ci as ep esen an una excepción, si uándose más bien en los 5000
li os; ci as que hacen duda de las po encialidades de es e esquilmo ganade o, cla amen e
en decli e.
Figu a 35
Figu a 36
En suma, as el b e e comen a io sob e la si uación y pe spec i as de las explo aciones
ag a ias mon añesas, se puede conclui que el da o más llama i o es su inse ción en la
dinámica gene al de la egión, con una cla a endencia al edimensionamien o y a la
ecni icación, o sea, a la cons i ución de unidades en ables y iables, jun o a las que subsis en
las ma ginales y complemen a ias, que p og esi amen e ienden a se abso bidas po las más
g andes.
Sin emba go, la Mon aña Palen ina, con inúa man eniendo una impo an e p opo ción
de Ag icul o es y Ganade os a Tiempo Pa cial, a o ecidos po la exis encia de empleos
al e na i os en la mine ía y la indus ia; odo lo cual e a da la e olución más i me y d ás ica
que se ha dado en o as coma cas de la p o incia y egión. Es e e aso, jun o al papel de las
ayudas comuni a ias, es á p o ocando un man enimien o de una es uc u a dis uncional de la
p opiedad y de la explo ación ag a ia.
En e ec o, de las 1250 solici udes PAC an sólo la mi ad ap oximadamen e
co esponden a ATPs (Ag icul o es a Tí ulo P incipal), lo que pone en e idencia la
desp opo ción en e quienes p ac ican la ac i idad ag a ia y quienes i en de ella. Al mismo
iempo, hay que deci que la ápida e olución de los años 80 y 90 no ha esuel o sus p oblemas
es uc u ales, en e los que se cuen a una base dimensional pequeña y dependien e.
Así, el égimen de enencia, con inúa mos ando una dependencia excesi a de los
ag icul o es espec o a los i ula es de la p opiedad, bien se a e de amilia es o no amilia es,
con el ag a an e de que las sub enciones PAC han con ibuido a enca ece
desmesu adamen e los a endamien os, que suponen gene almen e más de la mi ad de las
ie as de labo , aunque se ap ecien di e encias abismales en e sec o es, pues muchos
ganade os de acuno dis u an de p ados y pas izales comunales o p i ados sin apenas
con ap es aciones de a endamien o, mien as los ag icul o es p opiamen e dichos conocen
las máximas p esiones al alza de las en as, que han alcanzado ni eles inusi ados.
Mon aña Palen ina 115
0 20 40 60 80 100
P o c e n a j e
Velilla del Río Ca ión
San Ceb ián de Mudá
T iollo
B añose a
Ce e a de Pisue ga
San ibáñez de la Peña
Polen inos
Villalba de Gua do
Man inos
La Pe nía
Gua do
Be zosilla
Ba uelo de San ullán
Salinas de Pisue ga
Poma de Valdi ia
Aguila de Campoó
Respenda de la Peña
Dehesa de Mon ejo
F esno del Río
Cas ejón de la Peña
Mudá
TOTA L COMARCAL
TOTAL PROVINCIAL
A end.+Apa c. P opiedad
Régimen de enencia de la explo ación ag a ia
Mon aña Palen ina, 1989
Figu a 37
Es así cómo la coma ca, en conjun o, e leja unos alo es muy bajos de los
a endamien os, pues los pas os comunales de la mon aña no apa ecen decla ados como
supe icies a endadas ni igu an ampoco en “o os egímenes de enencia”. De es e modo, el
Censo Ag a io de 1989 apo a unas ci as de a endamien o ano malmen e bajas: en o no al
12%, si bien en los municipios más ag ícolas suben a co as del 25%, como en Aguila , y en
o os llegan has a el 40%, como sucede en Mudá, aunque ca ezca de en idad la explo ación
ag ícola.
En es e sen ido, el
a endamien o a ec a muy
desigualmen e a los
ag icul o es y ganade os; los
p ime os, especialmen e los de
las buenas ie as me idionales
y o ien ales, dedicados a las
p oducciones ce ealis as y de
pa a a de siemb a, alcanzan
ele adas co as de ie as
a endadas y conocen alzas
desmesu adas de los p ecios,
mien as en los pas os y
pas izales de la mon aña el
cos e de las en as es muy bajo
y a eces has a insigni ican e,
po cuan o la al a de
concen ación pa cela ia ha
mo i ado una cesión gene al
de las pequeñas pa celas a los
ag icul o es o ganade os
esiden es, que las u ilizan a
eces sin ca go alguno po la di icul ades que encuen an los p opie a ios pa a hace con a os
de a endamien o con pa celas del o den de los 2000 ó 3000 m2.
Según las es uc u as básicas que acabamos de comen a , las explo aciones ag a ias
de la Mon aña Palen ina es án a ec adas po una doble dis unción, ya que, po un lado, son
oda ía de amaño insu icien e y, po o o, ienen una base excesi amen e agmen ada, lo que
Mon aña Palen ina 122
Figu as 41 y 42
Pa iendo de una cie a icción de la g an explo ación ag ícola, isible pa adójicamen e
en las g andes ex ensiones de “pas os no cul i ados”, el uncionamien o económico es muy
simila al de o as á eas de mon aña, con una ganade ía p edominan emen e acuna, que deja
unos des acables má genes b u os.
Así, el ma gen económico de la explo ación ípica de acas nod izas, con unas 50
cabezas, puede si ua se en las 37.000 p s/ aca de sub ención más unas 80.000 p s. b u as po
el e ne o, de las que hay que descon a los cos es, muy bajos en es a ganade ía de mon e,
sal o en lo ocan e a eposición y a los gas os ocasionados po la al a de p eñez o la mue e
del e ne o, acciden es no in ecuen es. Así, po ejemplo, pa a una explo ación de 40 a 50
acas nod izas, que podemos conside a como alo modal, las en as ne as oscila ían
al ededo de 77.000 p s. po animal (37.000 de sub ención y 40.000 ne as de p oducción), lo
que apo a ía unas en as o ales de en e 3 y 4 millones de pese as al año; ci as exiguas, pe o
que pe mi en economías saneadas y dinámicas, siemp e que se disponga de los de echos de
p ima su icien es, o sea, an os como el núme o de acas nod izas.
La pa a a de siemb a iene unos cos es muy ele ados, supe io es en unas 60 a 100.000
p s. a la de consumo, lo que da ía un balance de ing esos p óximo al millón de p s. b u as
(20.000 kg de pa a a calib ada endida po cada Ha, a unas 50 p s/kg), con unos gas os de
en e 0,4 y 0,6 millones de p s. La en aja de es e cul i o se basa en que an o en la cosecha
como en la selección, ía y en asado exige una g an can idad de mano de ob a, a eces
amilia , o as eces ex e na y a menudo o ánea, que c ea un dinamismo económico
des acable, an o más cuan o que las ope aciones de selección y ía se ealizan a lo la go del
in ie no, época en que no ap emian o as labo es.
O o de los g andes esquilmos, el ganado o ino, aunque de meno impo ancia,
man iene a 70 ganade os, con un alo modal uncional de 400 cabezas po ebaño, que
pe mi e ob ene en as conside ables, si bien a cos a de un es ue zo y sob e abajo nunca bien
emune ado. La explo ación mix a de leche y ca ne en las á eas menos ías, así como la de
o ino de ca ne en las más ías y mon añosas ep esen an explo aciones consolidadas, aunque
en con inuo cambio y con p oblemas de pe manencia, po la incomodidad, las di icul ades y la
du eza de es e ipo de ap o echamien o. En e ec o, los de echos de p ima de la o eja se
enden a alo es poco signi ica i os: unas 2500 a 3000 p s/cabeza, en e a las 100.000 que
co iza una aca nod iza, lo que demues a el poco apego, las di icul ades y la du eza de la
Mon aña Palen ina 123
ganade ía lana , que a pesa de que puede ob ene unas en as del o den de 10.000 a 13.000
p s. po o eja y año, no encuen a muchos ganade os con ocación su icien e pa a a os a
el manejo escla izan e del o ino ex ensi o.
An es odas es as ci cuns ancias, la explo ación con inúa con algunos las es
adicionales, como especialmen e el amaño insu icien e pa a compe i en una economía
abie a, an o más cuan o que la excesi a ecni icación gene a p oducciones muy cos osas, lo
que, a la pos e, se aduce en abandonos. Las explo aciones, sin emba go, es án c eciendo
acele adamen e en amaño, pe o el p ecio de los a endamien os p o oca una e osión
con inuada de las en as, lo que impide la capi alización en ie a o ganado.
El man enimien o de una es uc u a de la p opiedad dis uncional ac úa como eno a la
mode nización, que exige pa celas g andes, na es ganade as mode nas y de cómodo manejo
y o as mejo as que indudablemen e se es án asumiendo, pe o no con la su icien e ue za como
pa a p o oca un uelco a co o plazo. El cambio es uc u al con inúa siendo una asigna u a
pendien e, a pesa de la en idad e impo ancia de la mode nización, que ha mo i ado un
p oceso gene al de cons ucción de na es ganade as, de amaño insu icien e po lo gene al,
con di icul ades de limpieza, sin con ol de basu as ni pu ines, pe o que suponen un paso
impo an e hacia el u u o.
F en e a es os enos, no cabe duda que la Mon aña Palen ina es á p oduciendo ca ne
de acuno de calidad econocida, como lo demues a la ma ca “Ca ne de Ce e a, Calidad”,
que no ha sido su icien e pa a con a es a la o ganización de los a an es p i ados que se
lle an las mejo es e ne os y no illos de la coma ca, pagan a p ecios simila es a los de las
ma cas econocidas y di icul an la expansión de es os educ os de calidad, que cons i ui ían la
sal ación, ca a al mañana, de unos p oduc o es poco adap ados a un me cado abie o y
compe i i o, en e al que no cabe o a al e na i a que la calidad.
Po odo ello, hoy es impensable la mode nización in eg al de es a ganade ía, o de la
ag icul u a de las á eas más bajas, po cuan o la PAC ha inducido una dinámica p opia del
“ca pe diem”, que sólo algunos jó enes han podido ap o echa , po que el en ejecimien o
gene al de la población ag a ia no impide la inco po ación de algunos emp esa ios jó enes, al
calo de las ayudas públicas y de las cesiones de los p opios pad es, que es án egene ando
el campo, al iempo que educen su papel de sec o empleado de mano de ob a, que es cada
ez menos nume osa.
Mon aña Palen ina 124
4. Las condiciones sociales de la explo ación ag a ia
Es así cómo a a és del análisis de las Indemnizaciones Compensa o ias, se puede
comp oba que la edad media de los ag icul o es y ganade os no es an al a como
habi ualmen e se dice, siemp e que se engan en cuen a an sólo las explo aciones uncionales,
y no las de jubilados.
De hecho, si la edad de los ag icul o es según el Censo de Población de 1991 daba
unas ci as bas an e desalen ado as, que hacían pensa en una d ás ica educción po
consunción biológica, eso ha sido lo que ha es ado sucediendo du an e la década de los años
90. Pe o las mejo as es uc u ales han pe mi ido la inco po ación de nume osos jó enes que
es án haciendo de la ag icul u a y ganade ía una p o esión sólida, aunque de pocos e ec i os.
Así, según los da os del cuad o 9, la edad media de los ag icul o es coma cales A Tí ulo
P incipal llegaba a 46,6 años, aunque en las i ula es muje es suele p oduci se una pola ización
en dos ex emos: el de las muje es mayo es, sin u u o, y el de muje es i ula es de edad
mediana, con a es os y ganas pa a di igi una explo ación compa ida, ya que el ma ido suele
abaja en ac i idades no ag ícolas.
Según el Censo de 1991, las muje es que se decla an ocupadas en la ag icul u a
alcanzan la ci a de 326, en e a un o al de 890 homb es, po lo que la p opo ción de muje es
ag icul o as o ganade as llega a un 26%, ci a ele ada si la compa amos con o as coma cas
de la p o incia de Palencia, pe o comp ensible si pensamos que una buena pa e de es as
muje es ac i as lo son a iempo pa cial y que compa en con el ma ido –a eces mine o, a
eces jubilado– las a eas y la esponsabilidad de la ges ión.
Cuad o 9. Edad media de los ag icul o es A.T.P incipal de la Mon aña Palen ina en
1999
Has a 34 añosDe 35 a 54 De 55 a 64 65 y más To al
To al: nº ATPs po amos 86 285 135 12 518
Edad media en años 29,8 44,6 59,8 65,8 46,6
% de cada amo 16,60 55,02 26,06 2,32 100,00
Fuen e: Conseje ía de Ag icul u a y Ganade ía: ICs 1999
Al ma gen de la es uc u a po edad de los i ula es de explo ación, se debe ene en
cuen a la impo ancia de los jubilados mine os, que no malmen e di igen en la somb a las
explo aciones de acuno de ca ne, abajan a menudo en las labo es y apo an capi al pa a la
mode nización. El papel de es os jubilados, así como de los jubilados ag a ios, es c ecien e,
Mon aña Palen ina 125
po cuan o el campo y, más en conc e o es as á eas de mon aña, se han con e ido en un
e ugio de jubilados o esidencias de ancianos, que no, po su edad, dejan de abaja , sino
que, al con a io, cuando se jubilan y después de as e i la i ula idad de la explo ación a algún
miemb o de la amilia, man ienen un núme o de cabezas simila al que enían en su e apa de
ac i os, po lo que esul a muy di ícil el p og eso es uc u al y el edimensionamien o ápido de
la explo ación ag a ia.
En suma, la ac i idad ag a ia de la Mon aña Palen ina a ec a a un educido g upo de
pe sonas, que no ep esen an más que en o no a un 10 a 12% de la población ac i a o al, con
una cla a endencia hacia la educción del con ingen e de ag a ios, que en pa e se man iene
me ced a la p ác ica de la ag icul u a a iempo pa cial, compa ida p incipalmen e con la
mine ía. Se a a de una ag icul u a en decli e, aunque momen áneamen e ha mani es ado un
p og eso conside able debido a la pujanza de las en as ganade as basadas en el acuno de
ca ne y, secunda iamen e, en el o ino. Es e esplendo ci cuns ancial se basa en unas
sub enciones coyun u ales y no en unas es uc u as compe i i as, que sólo en los g andes
cul i os ce ealis as y, en pa e, en la pa a a de siemb a, se han conseguido. Po ello, en el
momen o en que las sub enciones se eduzcan la ac i idad ag a ia lo ha á en la misma
mane a; de ahí que no se pueda pensa en es a ac i idad económica más que como un
elemen o indispensable de la sociedad u al mon añesa, pe o ni es el único ni es el más
impo an e.
Mon aña Palen ina 126
III. EL DESARROLLO DE LAS ACTIVIDADES INDUSTRIALES
Jun o con la ac i idad ag a ia, el dinamismo de las ac i idades indus iales ha sido
adicionalmen e uno de los pila es básicos de la economía de la Mon aña Palen ina, cuyo pe il
p oduc i o y pe sonalidad geog á ica han es ado ma cados du an e décadas po la impo ancia
económica y social de las ac i idades ex ac i as inculadas a la iqueza ca boní e a de la zona,
la p oducción ene gé ica y la ans o mación ag oalimen a ia. El desa ollo de es os sec o es
indus iales se e ige en uno de los p incipales ac o es explica i os de la lógica que subyace en
la o ganización e i o ial de la coma ca y que a ec a an o a la dinámica de la población, como
al c ecimien o desigual de los di e sos municipios y en idades de población, a la especialización
p oduc i a de los p incipales cen os económicos, o a los lujos in a y ex acoma cales de
bienes, se icios y población.
En es e sen ido, es impo an e ene en cuen a que los sec o es manu ac u e o,
ex ac i o y ene gé ico concen aban en 1991 el 34% de la población ac i a o al de la coma ca
y su incidencia sob e el desa ollo de o as ac i idades económicas como el anspo e, el
come cio y la cons ucción ha sido muy signi ica i o.
En la ac ualidad, asimismo, la Mon aña Palen ina p esen a como una de sus p incipales
señas de iden idad la impo ancia de los p ocesos de econ e sión y ees uc u ación que, a
lo la go de los úl imos años, es án a ec ando a las ac i idades indus iales dominan es en la
coma ca. Podemos a i ma que se a a de un espacio inme so en una dinámica de cambio
económico asociado a las nue as condiciones p oduc i as de la indus ia y, en es e con ex o,
las p incipales emp esas de la coma ca es án aplicando es a egias de adap ación que gene an
ans o maciones socioeconómicas y e i o iales de g an alcance.
Una p ime a ap oximación al análisis de la indus ia coma cal nos si úa an e una no able
pé dida de dinamismo, pa en e en la e olución ecien e de algunos indicado es. Así, es posible
cons a a que el empleo indus ial ha expe imen ado una ue e con acción, educiéndose en
casi una e ce a pa e desde 1991 has a la ac ualidad. La desapa ición de es ablecimien os
indus iales ha sido ambién una cons an e, ya que desde los p ime os años de los ochen a el
núme o de cen os de abajo indus ial se ha educido en una cua a pa e ap oximadamen e.
La endencia mos ada po el compo amien o de la in e sión indus ial pone de elie e,
asimismo, la a onía en la eme gencia de inicia i as indus iales locales y la limi ada capacidad
de a acción de nue os p oyec os indus iales exógenos a la coma ca. En e 1984 y 1994, los
municipios que in eg an la Mon aña Palen ina apenas concen a on el 6% de las in e siones
Mon aña Palen ina 127
ALIMENTACIÓN Y BEBIDAS (34,12%)
PROD. ENERGÍA.ELÉCTRICA (7,73%)
METALURGIA Y P. METÁLICOS (4,33%)
TRANSF. MADERA (4,12%)
MATERIALES DE CONSTRUCCION (2,94%)
IND. EXTRACTIVAS (OTRAS) (2,58%)
INDUSTRIAS QUÍMICAS (2,37%)
MUEBLES (1,70%)
TEXTIL-CONFECCIÓN (1,55%)
ARTES GRAFICAS (0,57%)
MATERIAL DE TRANSPORTE (0,21%)
RECICLAJE (0,15%)
IND. EXTRACTIVAS (HULLA Y ANTRACITA) (37,63%)
EMPLEO INDUSTRIAL
DISTRIBUCIÓN POR SECTORES
Fuen e: Censos Emp esa iales, Di ec o io de Emp esas y Regis o IAE, 1998. Elabo ación p opia.
Figu a 43
indus iales o ales de la p o incia, an o las di igidas a la ins alación de nue os
es ablecimien os ab iles como las o ien adas a la ampliación o mode nización de los
exis en es.
El pe il p oduc i o del ejido indus ial de la Mon aña Palen ina mues a un conjun o de
asgos dominan es que es necesa io analiza pa a conoce su o ganización in e na e in e p e a
su dinámica ac ual. En p ime é mino, des aca el no able peso que la ex acción de hulla y
an aci a y la indus ia de ans o mación alimen a ia alcanzan en los ni eles de ocupación,
pues conjun amen e aglu inan algo más del 70% del empleo indus ial, e igiéndose así en las
ac i idades indus iales de mayo signi icado económico y social de la coma ca.
La p oducción y dis ibución de ene gía eléc ica cons i uye, asimismo, una de las
ac i idades más ep esen a i as, no an o po su posición en los ni eles de ocupación de mano
de ob a -a g an dis ancia de los an e io es- como po su capacidad pa a gene a e ec os
inducidos de g an alcance pa a la economía coma cal. En la es uc u a sec o ial de la indus ia
de la Mon aña ienen ambién una p esencia signi ica i a los sec o es de ans o mación
Mon aña Palen ina 128
0
20
40
60
80
100
120
140
Nº de emp esas
1-2 3-5 6-9 10-19 20-49 50-99 100-249 250 y más
Nº de empleados
TAMAÑO DE LAS EMPRESAS INDUSTRIALES
Fuen e: Censos Emp esa iales, Di ec o io de Emp esas y Regis o IAE, 1998. Elabo ación p opia.
Figu a 44
me alú gica, la p epa ación y p ime a ans o mación de la made a, la ex acción de mine ales
no me álicos y su ans o mación en ma e iales de cons ucción y la indus ia química, mien as
que el es o de las ac i idades ab iles ienen una p esencia muy secunda ia o me amen e
ma ginal.
La o ganización emp esa ial de los sec o es indus iales de mayo peso en la coma ca
cons i uye ambién una de las cla es pa a en ende las ans o maciones que se es án
ope ando en su ejido ab il. Tal y como apa ece ep esen ado en la igu a 44, la es uc u a
emp esa ial se ca ac e iza po la p e alencia de la pequeña emp esa bien con un solo
abajado (el i ula ) o con dos (dos socios, o el emp esa io y un asala iado). A es e ipo de
emp esa esponde casi el 70% de los es ablecimien os manu ac u e os, p opo ción que se
ele a has a el 82% si se incluyen las emp esas que alcanzan los cinco abajado es. En es os
umb ales se in eg an la g an mayo ía de las emp esas de ans o mación alimen a ia, ase a-
de os y ca pin e ías de made a, alle es de a es g á icas, ca pin e ías me álicas, emp esas de
ex acción de pied a y á idos y algún alle de con ección. En e los es ablecimien os con
plan illas en e 6 y 19 abajado es, que ep esen an el 10% de las emp esas, p edominan las
Mon aña Palen ina 129
ALIMENTACIÓN Y BEBIDAS (21,58%)
IND. EXTRACTIVAS (HULLA-ANTRACITA) (7,89%)
IND. EXTRACTIVAS (OTRAS) (7,89%)
TEXTIL-CONFECCIÓN (3,68%)
PROD. ENERGÍA ELÉCTRICA (3,16%)
ARTES GRAFICAS (2,63%)
INDUSTRIAS QUÍMICAS (1,58%)
MATERIAL DE TRANSPORTE (1,05%)
RECICLAJE (0,53%)
TRANSF. MADERA (17,89%)
METALURGIA Y P. METÁLICOS (12,11%)
MATERIALES DE CONSTRUCCION (9,47%)
MUEBLES (10,53%)
ESTABLECIMIENTOS INDUSTRIALES
DISTRIBUCIÓN POR SECTORES
Fuen e: Censos Emp esa iales, Di ec o io de Emp esas y Regis o IAE, 1998. Elabo ación p opia.
Figu a 45
ac i idades de ex acción de mine ales no me álicos, alimen ación, ans o mación de made a,
ab icación de muebles y ans o mación de p oduc os me álicos. Finalmen e, los cua o
umb ales supe io es co esponden a las emp esas de mayo en idad de la coma ca
iden i icadas con los sec o es alimen a io (galle as y epos e ía), químico, me álico (calde e ía)
y mine o-ene gé ico (ex acción de hulla y an aci a y p oducción de ene gía eléc ica).
La es uc u a emp esa ial dominan e explica que la dis ibución sec o ial del conjun o
de es ablecimien os ab iles que ope an en la coma ca di ie a sensiblemen e de la dis ibución
sec o ial del empleo. Tal y como se ap ecia en la igu a 45, en i ud del ele ado núme o de
pequeñas emp esas p esen es en la mayo pa e de los sec o es ab iles, las ac i idades con
un mayo núme o de es ablecimien os co esponden a la indus ia alimen a ia, la
ans o mación de made a, la ab icación de p oduc os me álicos, la manu ac u a del mueble
y la ab icación de ma e iales de cons ucción.
La es uc u a emp esa ial y el pe il sec o ial de la indus ia de la Mon aña Palen ina se
Mon aña Palen ina 130
MADERA (7,04%)
METÁLICAS (2,35%)
MAT. DE CONSTRUCCIÓN (2,21%)
EXTRACTIVAS (PIEDRA) (2,21%)
MUEBLES (1,93%)
OTRAS IND. MANUFACTURERAS (3,04%)
ALIMENTACION (81,22%)
ESTRUCTURA SECTORIAL
AGUILAR DE CAMPOO
Figu a 46
encuen an es echamen e inculados a la o ganización e i o ial del ejido indus ial cuyos
asgos dominan es pe mi en es ablece una je a quización de los p incipales núcleos ab iles.
En p ime é mino, Aguila de Campoo y Gua do se e igen como cen os indus iales de p ime
o den en la coma ca. Los dos municipios aglu inan conjun amen e el 70% del empleo indus ial
si bien p esen an una especialización p oduc i a cla amen e di e enciada.
Así, Aguila de Campoo cons i uye el núcleo po excelencia del desa ollo de la indus ia
alimen a ia concen ando el 88% del empleo o al de es e sec o en la coma ca. Es la
ab icación de galle as la ac i idad que o o ga pe sonalidad indus ial al municipio, si enemos
en cuen a que aglu ina el 77% de los ac i os ab iles o ales del municipio y el 95% de los
ac i os ocupados en la indus ia alimen a ia. Es a acusada especialización sec o ial explica que
el es o de las ac i idades indus iales de es e núcleo apa ezcan elegadas a una posición
ma ginal, pues los sec o es que le siguen en cuan o al núme o de empleos ocupados,
la ans o mación de made a, la ex acción de pied a y á idos, la ab icación de ma e iales de
cons ucción y la ab icación de a ículos de ca pin e ía me álica, apenas alcanzan
conjun amen e el 14% del empleo indus ial municipal, ya que se a a de ac i idades in eg adas
po un núme o de emp esas ela i amen e amplio pe o de muy educido amaño.
La o ien ación p oduc i a de Gua do es á indudablemen e ma cada po su
especialización en la mine ía del ca bón, ac i idad que concen a el 70% del empleo indus ial
del municipio. Muy inculado al desa ollo de las indus ias ex ac i as, Gua do cuen a ambién
Mon aña Palen ina 131
QUIMICAS (6,25%)
TEXTIL-CONFECCIÓN (4,22%)
MAT. DE CONSTRUCCION (4,06%)
MADERA (2,03%)
MUEBLES (1,72%)
OTRAS IND.MANUFACTURERAS (3,13%)
MINERÍA CARBÓN (70,16%)
TRANSF.METÁLICOS (8,44%)
ESTRUCTURA SECTORIAL
GUARDO
Figu a 47
con un sec o de ans o mación me álica que iene cie a en idad y en el que, jun o a las
ac i idades de ca pin e ía me álica o ganizadas en pequeños alle es, apa ecen ambién
algunos es ablecimien os de dimensiones supe io es dedicados a la me alu gia básica
- undición y o ja- y a la cons ucción de es uc u as me álicas -calde e ía-.
La
indus ia química que adicionalmen e u o un peso muy signi ica i o en el municipio, ha
expe imen ado una ue e con acción as el p oceso de econ e sión de la an igua ac o ía de
Explosi os Río Tin o (E.R.T.) que, en e o os e ec os, ha p o ocado una acusada educción
del empleo ocupado en el sec o . El es o de las ac i idades ab iles del municipio se dis ibuyen
en pequeños alle es de ca pin e ía de made a y muebles, algún es ablecimien o ab ican e de
ma e iales de cons ucción, una emp esa de con ección ex il con una ein ena de abajado es
y pequeños es ablecimien os de alimen ación.
Si Aguila de Campoo y Gua do cons i uyen los dos cen os indus iales de mayo ango
de la Mon aña Palen ina, en un segundo ni el je á quico se si úan es municipios más,
Ba uelo de San ullán, San ibáñez de la Peña y Velilla del Río Ca ión, cuyo desa ollo indus ial
se encuen a exclusi amen e inculado a una única ac i idad que les con ie e en núcleos
monop oduc i os. La ex acción de ca bón concen a el 82% de los ac i os indus iales
Mon aña Palen ina 138
segunda e apa del Plan de Reo denación de la Mine ía del Ca bón que se inicia en 1994, se
acompaña de un conjun o de ins umen os y medidas de ac uación públicas o ien adas al
es ímulo de p ocesos de eac i ación económica median e el apoyo a la eme gencia y
desa ollo de ac i idades económicas al e na i as que con ibuyan a la di e si icación de su
ejido p oduc i o. En p incipio ales ayudas se conciben con el p opósi o de complemen a los
apoyos que es ablecie an las di e en es ins i uciones u o ganismos, des inados a incen i a la
gene ación de ac i idad económica en las á eas a ec adas po la econ e sión de la mine ía
del ca bón. Po an o, la concesión de las ayudas puede ealiza se de mane a adicional a las
es an es aplicadas a la p omoción de in e siones en las cuencas mine as. Se con empla,
asimismo, su aplicación a pequeños p oyec os que, siendo iables y con ibuyendo a la
c eación de empleo en la zona, no puedan se apoyados po el sis ema de incen i os exis en e,
en azón de su educido amaño o po o as ci cuns ancias.
Figu a 52
Además, los p oyec os suscep ibles de ecibi ayudas son aquellos a ealiza po
emp esa ios indi iduales o sociedades, siendo p io i a ios los lle ados a cabo po coope a i as
o cualquie o a o ma de asociación, po abajado es p oceden es de la mine ía y los que
consis an en se icios de apoyo di ec o a la indus ia y o os sec o es. En e los c i e ios de
alo ación de los p oyec os se des aca el ap o echamien o de los ecu sos de la zona, la
adquisición de ma e ias p imas y bienes in e medios locales, la capacidad pa a induci
ac i idades auxilia es en su en o no y la posibilidad de inco po a inno aciones de oda índole
(p oduc os, equipamien os, ges ión, o ganización, e c.), alo ándose especialmen e su
con ibución a la c eación de empleo (la ayuda no debe sob epasa la can idad de es millones
de pese as po cada empleo c eado) y la gene ación de inicia i a emp esa ial en e los
abajado es.
Finalmen e, es as medidas de eac i ación es ablecen como ámbi o e i o ial, de o ma
p io i a ia, los municipios a ec ados po la pé dida de empleo en la mine ía, pe o ambién
aquellos o os en los que sea necesa io educi su dependencia económica de la ex acción de
ca bón.
La escasa e ec i idad de es as medidas, con esul ados muy débiles o nulos en algunos
casos, obliga, un año después de su es ablecimien o, a lexibiliza y amplia los c i e ios de
incen i ación de las ac i idades económicas an o po lo que se e ie e a la ipología de
p oyec os sub encionables como al ámbi o e i o ial de ac uación y al ipo de gas o suscep ible
Mon aña Palen ina 139
de apoyo. Así, espec o al ipo de p oyec os, se inco po an ambién odo ipo de in e siones y
gas os que con ibuyan a acili a la ins alación de nue a ac i idades económicas, ales como
las c eación de suelo indus ial, se icios e ins alaciones de apoyo a la ac i idad económica,
planes de o mación p o esional, equipamien os, e c. Po su pa e, el ámbi o e i o ial se amplía
uniendo a los núcleos mine os las zonas de in luencia de ac uación de las emp esas
ex ac i as. Po úl imo, las ayudas no sólo se inculan al núme o de empleos c eados sino
ambién a la cuan ía de las in e siones p oyec adas en una p opo ción no supe io al 30% de
las mismas.
Las polí icas encaminadas a la ecupe ación económica de las cuencas mine as y a su
di e si icación p oduc i a se han ido ampliando y desa ollando pos e io men e con o as
inicia i as públicas ales como la elabo ación del P og ama de Ac uación en la Coma cas
Mine as (1996-1999), el Plan de la Mine ía del Ca bón y el Desa ollo Al e na i o de las
Coma cas Mine as (1998-2005) y la c eación en 1997 del Ins i u o pa a la Rees uc u ación de
la Mine ía del Ca bón y el Desa ollo Al e na i o de las Coma cas Mine as. El Plan 1998-2005
es á in eg ado po dos líneas de ac uación di e enciadas. De un lado, las o ien adas a la
eac i ación económica de las coma cas mine as y de o o, las es ablecidas pa a la mejo a de
las explo aciones mine as que se conc e an en acciones como las ac i idades de explo ación
geológico-mine as, in es igación y desa ollo ecnológico, medio ambien e, segu idad mine a,
in aes uc u as, e c. Pa a la inanciación del p ime g upo de medidas el Plan con empla pa a
la egión un p esupues o global ci ado en 65.000 millones de pese as cuyo desglose según las
p incipales líneas de ac uación apa ece en el cuad o 13.
Pa a alo a la incidencia eal de odas es as inicia i as en la eac i ación económica,
la c eación de empleo y la di e si icación p oduc i a es necesa io con a con in o mación que,
lamen ablemen e, no nos ha sido p opo cionada po los esponsables de es as inicia i as. El
balance has a la ac ualidad de los ondos in e idos en ales obje i os, los p oyec os
emp esa iales que han sido apoyados desde la Adminis ación Pública, la localización de las
in e siones ealizadas y la ipología de ac uaciones inanciadas con ca go a es os p og amas,
cons i uyen elemen os básicos pa a pode alo a su epe cusión en la Mon aña Palen ina.
En es e sen ido, enemos cons ancia a a és de las en e is as que hemos ealizado
a nume osas emp esas de la coma ca, que algunas de ellas han sido bene icia ias de ayudas
con ca go a es os p og amas. Asimismo, los esponsables de di e sos Ayun amien os de la
Mon aña han hecho e e encia en algunos casos a la co inanciación de in e siones en
equipamien os y do aciones sociales acogiéndose a es as líneas de ayuda. No hemos podido
Mon aña Palen ina 140
CUADRO 13: PLAN 98-05 DE LA MINERÍA DEL CARBÓN Y DESARROLLO ALTERNATIVO DE LAS
ZONAS MINERAS
millones p as.
Comp omiso económico pa a los ocho años de du ación del Plan (1998-2005) 520000
In e sión o al p e is a pa a 1998 65000
P oyec os emp esa iales gene ado es de empleo. 10000
Desa ollo de in aes uc u as (Co po aciones Locales) 3000
Reac i ación económica de las coma cas mine as y desa ollo de
in aes uc u as (Comunidades Au ónomas)
47000
P og amas de becas de enseñanza y o mación p o esional. 5000
De la cuan ía p esupues ada pa a el año 1999, 50.000 millones se in e i án en in aes uc u as de
las zonas mine as, que se án inanciadas al 100% con ca go a es e plan.
Líneas de ayuda al sec o p i ado pa a 1998:
Finalidad. P omo e p oyec os que con ibuyan a a o ece la iabilidad de las explo aciones mine as,
a mejo a las condiciones de abajo y a impulsa el desa ollo del sec o mine o.
Tipo de ayuda. Sub enciones a los p oyec os:
Explo ación geológico-mine a.
In es igación y desa ollo ecnológico.
In aes uc u a, p epa ación y equipamien o.
Medio ambien e.
Fo mación mine a.
Bene icia ios. Emp esas o Asociaciones de emp esas que engan po obje o p omo e y
desa olla el ap o echamien o de ma e ias p imas mine ales, siemp e que ac úen en el
e i o io de la Comunidad Au ónoma. Asociaciones o ins i uciones sin ánimo de luc o, que
desa ollen acciones des inadas a po encia la o mación y segu idad mine a.
Fuen e: Real Dec e o 2020/97 (26-12-97) de Régimen de Ayudas pa a la Mine ía del Ca bón y el Desa ollo Al e na i o de
las Zonas Mine as, P esupues os Gene ales del Es ado, 1998.
cons a a , sin emba go, la p esencia de un núme o mínimamen e su icien e de emp esas
indus iales o de se icios de nue a implan ación en la zona que hayan su gido a pa i de es as
inicia i as públicas, como pa a alo a , ni siquie a de o ma cuali a i a, el alcance de es as
medidas en la di e si icación del ejido p oduc i o de la coma ca, pe o del abajo de campo
ealizado no pa ece desp ende se que, has a el momen o, se haya iniciado un p oceso de
eac i ación económica en los municipios que in eg an la coma ca.
Tan sólo disponemos de los da os o iciales e e idos a la cuan ía de las in e siones
Mon aña Palen ina 141
e ec uadas pa a la do ación de in aes uc u as po pa e de la Conseje ía de Fomen o y los
p oyec os ap obados po la Conseje ía de Indus ia, Come cio y Tu ismo de la Jun a de Cas illa
y León. Tales in e siones se de i an de la i ma en Ene o de 1998 del P o ocolo de
Colabo ación en e las Adminis aciones Cen al y Au onómica cuyos obje i os se ex ienden a
la eno ación o mode nización de las do aciones e in aes uc u as públicas en ámbi os como
el anspo e, comunicaciones, suelo indus ial, medio ambien e, o denación del e i o io,
educación, abas ecimien o y saneamien o de aguas, in aes uc u as ag ícolas, ganade as y
CUADRO 14: CONVENIO ENTRE EL INSTITUTO PARA LA REESTRUCTURACIÓN DE LA MINERÍA DEL
CARBÓN Y DESARROLLO ALTERNATIVO DE LAS COMARCAS MINERAS Y LA CONSEJERÍA DE
FOMENTO DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN
PROYECTO Cos e de las
exp opiaciones
(1)
Cos e de la
in e sión di ec a
(1)
Cos e o al (1)
Ejecución del p oyec o de ca e e a Saldaña a Gua do C-615 79422 1345824 1425246
Ejecución del p oyec o de ca e e a Gua do a Ce e a C-626 50000 799819 849819
Ejecución del p oyec o de ca e e a Ce e a a T iollo P-210 22099 674971 697071
Ejecución del p oyec o de ca e e a T iollo a Velilla P-210 11299 764447 775747
Ejecución del p oyec o de cc. in aes uc u a León-Gua do-
A ija
3450000 3450000
Ejecución del p oyec o de ca e e a Ce e a P-210 a c uce con
C-626
4611 287671 292283
(1) Miles de pese as
Fuen e: Memo ia Anual. Conseje ía de Fomen o, 1998.
CUADRO 15: PROYECTOS FIRMADOS EN 31 DE MAYO DE 1999 POR LA SECRETARÍA DE ESTADO DE
INDUSTRIA Y LA CONSEJERÍA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO
Municipio P oyec o Ac uaciones P esupues o
(miles p as)
Ba uelo de San ullán A m pl i ac i ón d el Á e a
Indus ial “Teznes”
Na es indus iales y depósi o egulado 103306
Gua do Úl ima ase Polígono
Indus ial (E kimia)
U banización, saneamien o,
abas ecimien o y apa camien o
115508
Velilla del Río Ca ión Pa imen ación de acceso al
Polígono Indus ial
Pa imen ación de acceso y
aja dinamien o
14077
Fuen e: Conseje ía de Indus ia, Come cio y Tu ismo. Jun a de Cas illa y León.
u ís icas, i ienda y u banismo. Es os p oyec os han de ma e ializa se median e Con enios
especí icos indi idualizados pa a cada uno de ellos, habiéndose susc i o has a el momen o
Mon aña Palen ina 142
algunos de los co espondien es al ámbi o de las in aes uc u as de comunicación po
ca e e a y e oca il en las p o incias de León y Palencia (Junio y Julio de 1998), así como
los di igidos a la mejo a de las in aes uc u as indus iales en es as p o incias (Mayo de 1999).
No cabe duda de que la mejo a de las in aes uc u as de comunicación cons i uye un
ac o que puede con ibui a la ecupe ación económica de una coma ca en anca eg esión
indus ial. Las de icien es comunicaciones han cons i uido siemp e un eno pa a el desa ollo
y la di e si icación económica de la Mon aña Palen ina, po an o, es as ac uaciones pueden
incidi posi i amen e en el es ímulo a la implan ación de nue as ac i idades económicas, al
iempo que la ejecución de es os p oyec os, cons i uyen, ob iamen e de mane a ansi o ia,
una uen e de ac i idad pa a las emp esas y abajado es de la coma ca. Con odo, la
aplicación de los planes de dinamización de las cuencas mine as no debe limi a se a es e ipo
de ac uaciones que, po o a pa e, hab ían de es a consignadas en los p esupues os
gene ales de la Comunidad Au ónoma como el es o de las ac uaciones en ma e ia de
in aes uc u as. Pa ecen sensiblemen e descompensadas las pa idas p esupues a ias
des inadas a es os ines en elación con los ondos que ealmen e se es án in i iendo en la
p omoción de nue as ac i idades y en el apoyo a inicia i as emp esa iales que con ibuyan al
obje i o gene al de eac i ación y el desa ollo de ac i idades al e na i as capaces de gene a
empleo es able en las cuencas mine as y, en gene al, en oda la coma ca.
En es e sen ido, conside amos que el es ue zo de las Adminis aciones Públicas ha de
se mucho mayo pues en las cuencas mine as con e gen algunos de los asgos que
iden i ican a las egiones indus iales en decli e: ausencia o insu iciencia de inicia i as
emp esa iales en espacios p oduc i os que han sido dependien es du an e décadas de una
ac i idad hoy en decli e desa ollada po capi ales ajenos a la coma ca, dé ici de se icios de
calidad y, undamen almen e, de se icios a la p oducción, mano de ob a especializada en un
sec o conc e o y con di icul ades de adap ación a o o ipo de abajo, al a de lexibilidad pa a
adap a se con apidez a los cambios en las condiciones p oduc i as, ma ginación espec o a
los ejes o núcleos de mayo dinamismo económico en la ac ualidad, inc emen o p og esi o de
las asas de desempleo que p o oca co ien es mig a o ias an e la ausencia de pe spec i as,
undamen almen e en e la población jo en.
La supe ación de es os g a es p oblemas y de la ine cia social y económica inhe en e
a es e ipo de espacios p oduc i os equie e, po an o, la pa icipación de odos los agen es
sociales y económicos an o públicos como p i ados pues se a a de coma cas que cuen an
ambién con elemen os posi i os que pueden se po enciados, en e los cuales, y po lo que
Mon aña Palen ina 143
se e ie e a las ac i idades ab iles, podemos des aca la adición y la cul u a indus ial de
es as zonas y la p esencia de es uc u as p oduc i as he edadas del pasado a pesa de su
ac ual inadap ación.
2. El c ecimien o de la p oducción eléc ica
La p oducción de ene gía eléc ica cons i uye asimismo una de las ac i idades
económicas más emblemá icas de la Mon aña Palen ina ya que, como se ha señalado
an e io men e, cons i uyó uno de los p incipales mo o es de expansión de la mine ía del
ca bón. La ins alación en Velilla del Río Ca ión de la cen al é mica de Te mino -emp esa
ilial de Ibe due o- en 1964 p o ocó un ue e inc emen o de la demanda de ca bón que, a su
ez, gene ó la ape u a de nue os pozos de ex acción, la ampliación de la p oducción de los
que es aban ope a i os, la c eación de nue as emp esas mine as y un no able ascenso de los
ni eles de ocupación en el sec o , de al o ma que es a demanda ue cubie a en su o alidad
y du an e décadas po la p oducción de ca bón de las cuencas mine as palen inas.
La capacidad ins alada de la cen al, 148 Mw en el G upo I, se mul iplica en 1984 con
la ins alación del G upo II, con una capacidad de 350 Mw, lo que supone un nue o inc emen o
del consumo de ca bón pa a es e in -mezcla de an aci as y hullas- y un nue o impulso en la
p oducción de ca bón de la coma ca. No obs an e, a pa i de ese momen o, la cen al se
abas ece ambién de ca bones p oceden es de o as zonas mine as nacionales y, más
ecien emen e, es á ecu iendo, asimismo, al suminis o de ca bón impo ado p oceden e de
los g andes países p oduc o es (Es ados Unidos, Sudá ica, Aus alia, Rusia, e c.) que en a
en España a a és del pue o de San ande .
En la plan a é mica de Velilla del Río Ca ión, p opiedad de Ibe d ola desde la
cons i ución de es a sociedad en 1991, la es uc u a del consumo de ca bón en la ac ualidad
o o ga un ue e peso al ca bón nacional que ep esen a, con 850.000 Tm, el 56% del ca bón
quemado en la cen al; la p oducción de las cuencas palen inas, 550.000 Tm, cons i uye el
37% del consumo, siendo mucho más a iable el peso del ca bón impo ado, pues és e oscila,
dependiendo de los ni eles de p oducción de ene gía anuales, en e 60.000 y 180.000 Tm.
El inc emen o de la capacidad ins alada y de consumo de ca bón y los “picos” de
p oducción eléc ica -como el que se p odujo 1997 cuando se alcanzó un máximo his ó ico en
la cen al con 3578 Gwh-, no han ido acompañados de un aumen o pa alelo del núme o de
abajado es en la plan a. An es al con a io, du an e los úl imos diez años la plan illa de la
Mon aña Palen ina 144
cen al se ha educido en 60 pe sonas, es ando in eg ada en la ac ualidad po 139
abajado es, de los que es son muje es (pe sonal sani a io y écnico químico). Se a a de
una plan illa con una media de edad de 43 años, p oceden e en su g an mayo ía de los
municipios del en o no.
En es e sen ido, y además de la ocupación de mano de ob a, que po sí misma
ep esen a un papel impo an e, la p esencia de la cen al é mica gene a e ec os inducidos de
indudable alcance pa a la coma ca. Po una pa e, la con a ación de un conjun o de se icios
de ca ác e pe manen e (manejo de ca bón, limpieza, man enimien o, segu idad y igilancia,
e c.) se ealiza con emp esas de implan ación local, undamen almen e del municipio limí o e
de Gua do, que ocupan a unas 60 pe sonas, que pueden se compu adas, po an o, como
empleo indi ec o de la plan a de Velilla. Po o a pa e, la emp esa ha ealizado in e siones
signi ica i as en los úl imos años di igidas a la mode nización de cie os equipos y elemen os
de supe isión y con ol y al inc emen o de la e iciencia de las plan as, lo que ha gene ado
ambién e ec os de a as e posi i os pa a algunas emp esas de la coma ca.
Finalmen e, y en el con ex o de ees uc u ación y decli e que enma ca la si uación
socioeconómica de las cuencas palen inas, Ibe d ola man iene un mayo ni el de implicación
con los p oblemas de la coma ca, al menos en é minos compa a i os con los g upos
emp esa iales mine os, cuya es a egia se basa exclusi amen e en el ap o echamien o de los
ecu sos locales y del sis ema de sub enciones públicas a la p oducción. En es e sen ido, y
con el obje i o de con ibui a palia los e ec os de la ees uc u ación indus ial, la emp esa ha
cons i uido, conjun amen e con la Dipu ación P o incial de Palencia y el Ayun amien o de Velilla
del Río Ca ión, una o icina de desa ollo coma cal en es e municipio (ACADE).
3. Los p ocesos de econ e sión de la indus ia química
A los p ocesos de ees uc u ación de la mine ía del ca bón en las cuencas palen inas
se ha unido desde mediados de los años ochen a los p og amas de econ e sión de la
indus ia química que han a ec ado a la plan a de Explosi os Río Tin o (E.R.T.) ins alada en
el municipio de Gua do. En 1986, comienza el p oceso de ees uc u ación de es a ac o ía de
p oducción de ca bu os con la usión de E.R.T. y la emp esa C oss, dando o igen a la
o mación de la sociedad E c os que ha supues o una p o unda emodelación de las di isiones
indus iales del g upo y su o ganización en seis á eas: mine ía, e ilizan es, pe oquímica,
de ensa-explosi os y química, és a úl ima cen alizada en E kimia.
Mon aña Palen ina 145
Sin emba go, los p ocesos de en a y ans e encia de ac i os que pos e io men e
ienen luga en el seno de es e g upo emp esa ial se ma e ializan en la des inculación de la
plan a de Gua do (E kimia) que en 1991 pasa a inco po a se a la mul inacional canadiense
Ace ex G oup que posee o as plan as de p oducción en España (Ta agona) y Eu opa
(su oes e ancés) ans o mándose en la nue a sociedad E kol.
En la ac ualidad la plan a de E kol en Gua do es á especializada en la ab icación de
alcohol poli inílico (2000 Tm/año) e igiéndose en la p ime a emp esa española y la segunda
eu opea en es a línea de p oducción; asimismo ab ica homopolíme os de ace a o de inilo
sólidos y ace a o de me ilo/me anol.
Los e ec os de la ees uc u ación de es a ac o ía se han dejado sen i con especial
in ensidad en Gua do y en odo el sec o occiden al de la coma ca. De un lado, el núme o de
ope a ios ha quedado educido a 40, de los 100 que in eg aban la plan illa en 1990, si bien és a
había llegado a alcanza en e apas an e io es un amaño muy supe io . Po o o, la ma e ia
p ima que se u iliza en el p oceso de ab icación, que adicionalmen e se ob enía a pa i de
la pied a caliza y el ca bón de la zona, ac ualmen e p o iene de suminis ado es anceses. En
consecuencia, la eo ien ación de la ac i idad de la ac o ía ha p o ocado la o mación de un
polo emp esa ial con ca ac e ís icas de encla e económico escasamen e inculado con su
ámbi o e i o ial, hecho que se acen úa si enemos en cuen a que la emp esa ampoco
es ablece lujos come ciales con o as ac o ías indus iales ya que el 90% de su p oducción
de alcohol poli inílico y el 70% de la p oducción de homopolíme os se di ige a los me cados
ex e io es donde sus p incipales clien es co esponden a emp esas ab ican es de ba nices,
pin u as, pegamen os, papel, ejidos, p oduc os a macéu icos, e c.
Tan sólo la con a ación de los se icios eque idos po la ac i idad de es a plan a
man ienen alguna inculación con la zona, dis ibuyéndose en e emp esas de implan ación
local, undamen almen e de Gua do, pa a los se icios de man enimien o y limpieza, y
emp esas adicadas en Palencia y Valladolid pa a los se icios a la p oducción más
especializados.
En la ac ualidad, las pe spec i as de la emp esa ienden hacia el c ecimien o -a inales
de 1998 el núme o de empleados e a de 30- a a és de las es a egias de especialización
pues as en ma cha po la emp esa pa a abas ece a los me cados de Eu opa, Amé ica La ina
y Asia.
Mon aña Palen ina 146
4. La es a egias de adap ación de las indus ias ag oalimen a ias: la indus ia galle e a
La indus ia galle e a ep esen a, como señalábamos en páginas an e io es, o o de los
sopo es sob e los que descansa la economía de la coma ca y el núcleo cen al sob e el que
ha g a i ado la indus ia ag oalimen a ia. Como es sabido, Aguila de Campoo es el cen o de
p oducción más impo an e no sólo de la Mon aña, sino ambién de la egión, y uno de los más
ep esen a i os en el desa ollo del sec o galle e o a escala nacional. La expansión de la
ab icación de p oduc os de i ados de la ha ina (pas a, hojald es, galle as y epos e ía en
gene al) cons i uye asimismo un p oceso común a o os municipios como Ce e a de Pisue ga
(Pas as y Hojald es Uko, S.A.) y San ibáñez de la Peña (P oduc os Vi gen del B ezo, S.A.),
pe o el ni el de concen ación de es a ac i idad en Aguila de Campoo o o ga a es e núcleo
una posición absolu amen e hegemónica en el sec o .
El desa ollo de la indus ia galle e a iene su o igen a inales del siglo XIX y es á
es echamen e inculado al c ecimien o de la p oducción ce ealis a en la egión, a la expansión
de la indus ia ha ine a y al c ecimien o del come cio de g anos y ha inas en o no al Canal de
Cas illa y al e oca il. Todo ello dio luga a la eme gencia de pequeños negocios amilia es
dedicados a la ab icación y en a di ec a de p oduc os de epos e ía y galle as, algunos de los
cuales expe imen a on a lo la go del siglo XX, y sob e odo a pa i de su segunda mi ad, un
p oceso de c ecimien o inin e umpido que pe mi ió supe a el ámbi o local de me cado
pasando al abas ecimien o de la demanda egional y nacional, al iempo que se p oducía una
p og esi a di e si icación de los p oduc os y un inc emen o de la escala de p oducción
asociado a la cons ucción de ins alaciones ab iles mode nas y a la di usión de ma cas
come ciales econocidas a ni el nacional, has a alcanza , como en el caso de la emp esa
Fon aneda, una posición líde en el me cado.
De es e modo, a p incipios de los años ochen a, Aguila de Campoo aglu inaba las
p incipales emp esas del sec o , con e ido en la ac i idad económica mo iz del municipio y,
en buena medida ambién, de odo el sec o o ien al de la coma ca. En las emp esas
galle e as, in ensi as en mano de ob a, abajaban ce ca de 1500 ope a ios con una p opo ción
mayo i a ia de muje es, lo que con ibuyó a ena los p ocesos mig a o ios de los años sesen a
y se en a en el municipio, al iempo que se cons i uyó en uno de los p incipales ocos de
a acción de abajado es y abajado as de los núcleos de su en o no. La ac i idad de las
galle e as gene ó además e ec os inducidos sob e o os sec o es indus iales de la coma ca
y de la egión, undamen almen e de sus p incipales p o eedo es de ma e ias p imas (ha inas,
azúca , hue os y leche), pe o ambién de emp esas de implan ación local de se icios como
Mon aña Palen ina 147
anspo e, cons ucción, alle es mecánicos de epa aciones y man enimien o, se icios
adminis a i os y ges o ías, alle es de imp esión g á ica, e c.
A lo la go de la década de los ochen a con e gen, sin emba go, una se ie de ac o es
que han p o ocado cambios impo an es en el escena io emp esa ial y en la o ganización de
los me cados. En p ime é mino, el sec o galle e o había ido ajus ando sus má genes de
en abilidad p og esi amen e como consecuencia de la paula ina sa u ación del me cado y la
ue e compe encia in e emp esa ial, llegando a una si uación de sa u ación de la o e a,
ca ac e izada además po una escasa di e si icación en la gama de p oduc os ab icados. La
ape u a de los me cados y la en ada de nue os p oduc os de epos e ía (galle as, dulces,
pas as, e c.) con p esen aciones más no edosas y mayo núme o de especialidades
p oceden es, sob e odo, de i mas eu opeas, acen úa aún más la compe encia p o ocando
un sensible e oceso en las en as de de e minados p oduc os nacionales. En di ec a elación
con es e p oceso, hay que ene en cuen a ambién las ans o maciones en los hábi os de
consumo que se suceden du an e es os años con la i upción y la ápida consolidación de los
ce eales de desayuno en la die a, sob e odo en e la población jo en e in an il, lo que e ue za
la con acción de las en as de las galle as “ adicionales”.
Los cambios que se desencadenan en el sec o de la dis ibución alimen a ia, con la
implan ación en España de g andes supe icies, cons i uyen ambién uno de los ac o es que
con ibuyen a explica la c isis de las emp esas galle e as ya que, al con e i se en
p o eedo as de es os es ablecimien os come ciales, se en obligadas a es echa los
má genes en e los cos es de ab icación y los p ecios de en a.
En es e con ex o se enma ca ambién el c ecimien o de los lujos de in e sión
ex anje a en la indus ia alimen a ia española que, sob e odo, a pa i de mediados de los
ochen a, se aduce en la adquisición de un ele ado núme o de i mas nacionales po las
g andes mul inacionales del sec o .
An e es a si uación, las es a egias desplegadas po las indus ias galle e as nacionales
y egionales han sido muy di e sas, pe o sin duda, los p ocesos de ees uc u ación que se
han enido luga en las emp esas de la coma ca, ejempli ican cla amen e es ipos de
espues as que pod ían se ex apolables a o as egiones.
En p ime é mino, las ans o maciones ope adas en el sec o ponen de mani ies o la
inadap ación de algunas emp esas amilia es que no han podido supe a la c isis y man ene se