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Los tapices de Fonseca en la Catedral de Palencia: tapices de la Historia Sagrada

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Los tapices de Fonseca en la Catedral de Palencia: tapices de la Historia Sagrada

Author: Wattenberg García, Eloísa
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1946
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29859/3/BSAA-1946-1947-13-TapicesFonsecaCatedralPalencia.pdf
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
I
TAPICES
DE
LA
HISTORIA
SAGRADA
Don
Juan
Rod íguez
de
Fonseca
ué,
indudablemen e,
un
deci
dido
p o ec o
de
las
a es.
La
magní ica
ob a
a ís ica
que
lle ó
a
cabo
en
la
Ca ed al
se
ió
en iquecida
con
nume osas
donaciones,
en e
o as,
la
de
ocho
apices,
cua o
de
la
His o ia
Sag ada
con
se ados
en
la
Sala
Capi ula ,
y
cua o
de
la
Sal e
(Sal e
Regina)
que
en
las
g andes
solemnidades
ado nan
la
Capilla
Mayo ,
y
de
los
cuales
nos
acapa emos
en
o a
ocasión.
Mucho
mejo es
que
es os
úl imos
son,
sin
duda,
los
de
la
Sala
Cani ula ,
aunque
su
p ocedencia
es
más
dudosa.
Todos
ellos
lle an
el
escudo
de
Fonseca
como
ma ca,
pe o
hay
que
hace
no a
que
los
igu an
en
los
magní icos
apices
de
la
His o ia
Sag ada
es án
Lne pues os,
es
deci ,
son
ex años
al
cue po
del
apiz.
No
ocu e
lo
mismo
en
la
colección
de
Sal e
Regina,
donde
las
cinco
es ellas
oías
es án
ejidas
al
iempo
que
el
apiz.
Deducimos
po
es o
que
los
úl imos
■
de
in e io
calidad
a ís ica
y
ma e ial,
ue on
enca go
del
mismo
Fonseca
en
uno
de
sus
iajes
a
Flandes.
A
n opósi o
de
la
echa
de
su
ejecución
di emos
que,
aunque
enca gados
en
ida
de
don
Juan
Rod íguez
de
Fonseca,
bien
pudo
no
lle a se
a
cabo
has a
bas an es
años
después.
La
úl ima
ez
que
F
ca
es u o
en
Flandes
debió
se
en
1504,
cuando
ma chó
a
no i-
onsec
pgiipe
y
a
doña
Juana
la
disposición
es amen a ia
de
Is^b^el^la
Ca ólica.
Mue e
Fonseca
el
día
12
de
no iemb e
de
1524,
dejando
como
he ede o
uni e sal
a
su
he mano
don
An onio
de
Fonseca
Es e
hace,
an e
no a io,
una
enunciación
de
pa e
de
su
he encia
^ a o
de
la
Ca ed al
de
Falencia,
con
echa
«en
la
dha
ciudad
de
palencia
ma es
adelan e
p ime o
siguien e
eyn e
dias
del
Í74
ELOISA
GARCIA
dho
mes
de
jullio
del
dho
'año
del
seño
de
mili
e
quiníe iíos
e
ein e
e
nue e
años»
(1).
En
el
mismo
documen o
se
dice
que
«...el
dho
seño
obispo...
mandó
po
su
es amen o
a
pos ime a
olun ad
que
el
dho
magní
ico
seño
an onio
de
onseca
comendado
e
con ado
mayo
su
he
mano
e
uni e sal
he ede o
dise
a
los
dhos
seño es
deán
y
cabildo...
qua o
paños
de
la
ys o ia
de
la
sal e
que
cos ase
qua o
cien os
ducados
e
quel
dho
seño
an onio
de
onseca
que iendo
hace
e
cum
pli
lo
quel
dho
seño
obpo
ansí
mandado
enia
conce ado
con
juan
lopez
de
cala ayud
me cade
®
de
bu gos
que
hiciese
ae
los
dhos
qua o
paños
que
cues an
los
dhos
qua ocien os
ducados
e
pa
en
quen a
dellos
le
enia
dados
cien o
e
cinquen a
ducados
de
o o
como
es aua
e
pa ecía
po
1
esc ip u a
de
concie o
que
sob ello
a ia
pasado
en e
el
dho
seño
an onio
de
onseca
e
el
dho
juan
lopez
de
qala-
ayud...»;
es,
pues,
e iden e
que
Juan
de
Fonseca
no
llegó
a
e los
an es
de
su
mue e,
aunque,
posiblemen e,
es u ie an
ya
ejecu ados.
No
obs an e,
como
en
la
aja
ho izon al
que
los
o la,
en
la
es
quina
de echa,
apa ece
la
ma ca,
del
ela
donde
se
hicie on:
(B uselas
en
B aban e),
si
a endemos
a
que
es a
ma ca
de
ela
comenzó
a
se
obliga o ia
en
el
año
1528
(2),
muy
bien
podemos
deduci
que
los
apices
ue on
pos e io es
a
es a
echa.
Es
deci ,
que
Juan
de
Fonseca
enia
in en
ción
de
hace
donación
de
cua o
apices
de
la
Sal e
Regina
a
la
Oa ed al
de
Falencia,
pe o
que,
al
ez,
al
so p ende le
la
mue e
no
los
había
enca gado
aún.
Su
he mano,
deseoso
de
cumpli
las
cláu
sulas
es amen a ias
del
di un o
obispó,
manda ía
a
López
de
Cala
ayud
al
mismo
Flandes
a
po
cua o
apices
de
la
His o ia
de
la
Sal e.
Es,
pues,
muy
posible
que
es os
apices
sean
pos e io es
a
1528,
sin
pode
de e mina
con
p ecisión
la
echa,
ya
qne
desconocemos
aquella
en
que
los
paños
ue on
en egados
a
la
Ca ed al
de
Falencia.
De
es a
se ie,
como
an es
indicamos,
nos
ocupa emos
más
de e
nidamen e.
Po
lo
que
se
e ie e
a
los
o os
cua o
de
la
Sala
Capi ula ,
los
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada,
cuya
en ega,
hecha
al
emplo
po
don
An onio
Fonseca,
igu a
en
el
Regis o
de
Ac os
Capi ula es
el
mié coles
17
de
ab il
de
1527
(3),
di emos
que
son
magní icos
ma-
la
Ca ed al
de
Falencia.
A m.
3.
Leg.
^oc.
31.
(■¿)
Mun z,
<cLa
Tapisse ie».
oáe
IQ?
.
i.,™
(3)
Mié coles
17
de
ab il
de
1527
i
nc:
di hn«;
seño es
de^i
y
,
cabildo...
los
cua o
paños
que
mandó
a
la
dicha
iglesia
el
seño
don
Juan
seca
de
buena
memo ia
obispo
que
S
di
mSaos
y
p ime o
de
Jal^cia
POi
cuan o
el
seño
An onio
de
Fonseca
Comendado
ma o
de
Cas illa
de
O den
de
San iago
y
Con ado
Mayo
de
Cas illa
y
en
■
lllm nTdel
dicho
seño
obispo
les
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DÉ
PALÉNCIÁ
l75
e ial
y
a ís icamen e.
El
dibujo,
la
composición,
el
colo ido,
odo
ello
cuidadísimo
has a
en
sus
más
nimios
de alles,
dela an
una
mano
maes a
de
ex ao dina ia
p ecisión.
Pe o,
¿a
quién
a ibui los?
Al
con a io
de
lo
que
ocu e
en
los
de
la
colección
de
la
Sal e
Regina,
és os
no
p esen an
ma ca
alguna
de
ela ,
ni
ue on
hechos
po
enca go
de
Fonseca.
Nos
lo
demues a
el
hecho
de
que
los
escu
dos
de
cinco
es ellas
del
obispo
es án
pegados,
cosidos
sob e
el
a
piz,
no
o mando
cue po
con
él;
así,
es
de
supone
que,
aunque
p o
ceden es
indudablemen e
de
Flandes,
se ían
comp ados
en
España.
Y
¿qué
me cado
impo an e,
había
en onces
donde
se
pudiesen
adqui i
ales
ob as
de
a e?
Nos
inclinamos
po
las
e ias
de
Me
dina
del
Campo,
an
impo an es
en
es a
época,
pues
en as
de
es e
ipo
e an
muy
co ien es.
El
obispo
Fonseca
los
pudo
e
al
na u al
o
en
ca ones,
le
gus a on
y
decidió
comp a los,
y
pa a
señal
de
su
gene osidad
manda ía
pega
sus
escudos
de
es ellas.
Si
que emos
e e i nos
a
la
echa
de
ealización
de
es os
apices,
di emos
que
hay
que
encaja los
a
ines
del
siglo
XV.
Dice
Mün z
(«La
Tapisse ie»,
pág.
188):
«Que
les
ho du es,
d'o dinai e
o
é oi-
es,
é aien
jusqu'á
la
in
du
XV
siécle,
in a iáblemen
o nees
de
aisins
blancs
ou
noi s,
de
pommes,
de
poi esj
de
ui s
di e s
se
dé achan
su
un
ond
de
euillage
e
al e nan
a ec
des
leu s
de
ou e
so e,
des
oses,
des
lis,
des
anemones,
auxqiLelles
ils
é aien
géné alemen
a achés
pa
un
uham.
La
de
los
apices
de
la
Colección
de
la
His o ia
Sag ada,
en
odo
esponde
a
es as
ca ac e ís icas:
amas
en elazadas,
con
lo
es
de
di e sas
especies
o lan
el
apiz;
y
de
echo
en
echo,
pa a
no
ompei
la
con inuidad
ni
el
aspec o
de
un
allo
in e minable,
cin as
que
con unden
sus
lazadas
en e
las
nume osas
hojas
y
que
hay
que
adi ina
casi,
en e
an o
mo i o
ege al.
En
el
campo
de
cada
apiz,
dis in as
ep esen aciones
de
episo
dios
bíblicos,
magní icamen e
conseguidas,
o man
g upos
indepen
dien es
y,
a
la
ez,
unidos.
Las
igu as,
ace adísimas
en
ac i udes
y
en
ges os
y
egiamen e
a a iadas
en
su
mayo
pa e,
des acan
en e
mo i os
ege ales
aco
des
con
los
de
la
o la.
Las
del
p ime
é mino,
mayo es
que
el
es o
pa a
da nos
sensa
ción
de
p oximidad,
esconden
sus
pies
y
a as an
los
pliegues
de
sus
dió
al
seño
Hipóli o
de
Gallo
y
ago a
les
habla
. aído
y
^es án
pues os
en
el
monumen o
de
la
dicha
iglesia
y
en
Podei
de
la
sac is ía
de
la
dicha
iglesia
SSía
el
uno
es
escudos
a
Juane a
de
a jas
con
las
a mas
del
dicho
obispo
F aseca
de
cmco
luce es
y
los
dichos
escudos
es aban
po
la
o illa
de
a iba
uno
a
la
una
esquina
y
o o
po
la
o a
y
el
q io
en
el
ni^io...
po que
se
die on
po
en egados
y
con en os
de
los
dichos
panos
así
el
dicho
seño
An onio
de
(Regis o
de
los
ac os
capi ula es
des e
año
de
1527.
A chi o
de
la
Ca ed aL)
Í7é
ELOISA
GARCIA
ajes
y
man os
po
un
suelo
ma e ialmen e
cubie o
de
plan as;
hojas
de
odas
o mas
y
amaños
y
muchas
lo es,
cons i uyen
liha
magní ica
al omb a
que
se
p olonga
has a
más
allá
del
cen o
del
apiz,
donde
ya
comienza
un
segundo
é mino
de
igu as
más
peque
ñas
qüe
al e nan
con
á boles
y
a bus os.
T es
de
los
apices
ienen
dis ibuidas
sus
ep esen aciones
de
un
modo
simé ico;
el
cua o
p esen a
desplazado
hacia
la
izquie da
su
mo i o
p incipal,
la
Ascensión
del
Seño ,
muy
bien
conseguida
y
de allada.
Des acan
en
los
es
p ime os
escenas
cen ales
y,
a
los
lados,
o as
de
asun o
independien e,
que
log an
la
sime ía
de
la
com
posición.
T a a emos
aho a,
no
sin
an es
hace
e e encia
a
nues o
co
nocimien o
del
manusc i o
de
D.
Regino
Inclán
(q.
e.
p.
d.)
sob e
es os
mismos
apices^
que
se
conse a
inédi o
en
la
Ca ed al
de
Fa
lencia,
de
da
una
in e p e ación
y
una
desc ipción
some a
de
las
escenas
en
ellos
ep esen adas.
O denados
con
cie a
c onología
espec o
a
las
escenas
que
con
ienen,
comenza emos
po
aquel
cuyo
mo i o
cen al
es
la
Ado a
ción
de
los
Magos.
PRIMER
TAPIZ
(8,13X4,24
ms.).—Se
ep esen an
en
él
has a
sie e
escenas,
des acando
en
sus
ángulos
in e io es
dos
igu as
ais
ladas,
posiblemen e
dos
p o e as
(Lám.
I).
1.''
ESCENA.
La
expec ación
po
la
enida
de
Jesuc is o.—^Un
g upo
de
gen e
p esidido
po
un
anciano
de
ma cada
ealeza
mi a
al
cielo,
donde
des aca
el
bus o
adiado
de
la
San ísima
Vi gen
que
sos iene
en
sus
b azos
al
Niño
Jesús.
El
g upo
lo
o man,
además
del
pe so
naje
ci ado,
cinco
homb es,
es
de
los
cuales
es án
a
su
izquie da
y
dos
de ás
de
él
y
cua o
muje es,
una
icamen e
a a iada,
a
la
de echa
de
la
igu a
cen al,
y
es
de ás
de
su
compañe a
(Lám.
II).
El
anciano
que
ocupa
el
cen o
del
g upo
is e
la ga
única
e de
que
cae
en
pliegues
e icales
y
se
suje a
con
cin u ón
ojo
con
ado no
de
pied as;
se
cub e
con
man o
ojo
o ado
de
a miño,
sien
do
de
a miño
igualmen e
la
escla ina.
Cub e
su
cabeza,
de
la ga
melena,
una
g an
co ona
ema ada
en
c uz
en
13-
P^- e
supe io .
Su
os o
ba bado
le
le an a
hacia
a iba,
y
el
mismo
ademán
hace
con
la
mano
de echa,
mien as
lle a
hacia
adelan e
la
izquie da,
lo
que
nos
pe mi e
e
el
o o
del
man o.
El
homb e
que
iene
a
su
izquie da
cub e
su
cabeza
con
una
especie
de
man o
en
el
que
se
dis inguen
unas
ayas
y
pa e
de
una
g eca,
odo
ello
haciendo
ce
ne a.
Delan e
de
és e
hay
o o
homb e
con
la
mano
de echa
un
an o
le an ada
hacia
a iba,
is e
única
colo
ca mín
con
cuello
de
.
líi
ios
TAPICES
DE
FüNSBCA
ÉN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
177'
pieí,
y
oca
e dosa.
En e
es as
dos
úl imas
igu as
se
e
la
cabeza,
y
no
comple a,
de
o o
homb e
descubie o
y
de
ges o
du o.
Los
pe
sonajes
que
hay
de ás
del
anciano
sé
cub en
cíón
go as
pa ecidas,
siendo
la
de
uno
de
ellos,
la
del
p ime o,
ojo
oscu o.
Dé
laá
cua o
muje es
que
igu an
en
el
g upo,
odas
muy
bien
es idas,
des aca
la
que
es á
en
p ime
é mino
po
su
a a ío:
es
ubia,
is e
la ga
única
azul
oscu o,
co pino
c ema
que
se
p olonga
como
en
alas
po
los
cos ados
y
a
bo dado
en
ped e ía;
•
cin u ón
de
piezas
ci cula es
que
cae
en
pico
po
su
pa e
an e io ;
man o
ca mín
que,
po
la
ele ación
del
b azo
de echo,
a
hacia
a ás.
El
peinado,
de
enzas
complicadas,
sos iene
en
la
pa e
pos e io
una
oca
de
onos
más
cla os
que
el
man o.
De
las
es
jó enes
que
quedan
de ás,
odas
ubias,
la
del
ondo
is e
única
de
b ocado
en
onos
e de
oscu o
y
cla o
y
lle a
cin u ón
ca mín,
siendo
de
es e
mismo
colo
la
oca.
La
igu a
de
su
de echa
se
cub e
con
oca
c ema;
y
la
e ce a
is e
única
g ana e
de
o o
e doso*.
2."
ESCENA.
La
Visi ación.—Componen
el
g upo
seis
pe sonas.
En
p ime
é mino
Jesús
y
San
Juan
Bau is a
que
se
es echan
las
manos.
En
segundo
é mino
el
g upo
o mado
po
sus
espec i os
pad es.
A
la
izquie da,
de ás
de
Jesús,
Ma ia
y
José,
cansado
del
camino
y
con
un
ha illo
a ado
con
cue das
que
lle a
en
el
ex emo
de
un
palo
que
apoya
en
su
homb o
de echo.
A
la
de echa,
de ás
de
San
Juan,
Isabel
y
Zaca ías.
Aquélla
iende
los
b azos
a
Ma ía
y
es echa
una
de
sus
manos;
és e,
po
la
ac i ud,
pa ece
señala
su
casa,
donde
los
caminan es
pueden
descansa .
Es
la
igu a
mejo
a a iada
del
g upo.
Todas
lle an
sob e
sus
opas
leyendas
que
co es
ponden
a
su
nomb e,
excep o
San
José.
La
escena
se
desa olla
sob e
un
puen e
de
dos
ojos
(Lám.
III).
Jesús
y
San
Juan
is en
únicas
sencillas,
ceñidas
en
la
cin u a;
la
de
San
Juan,
e de
con
cin u ón
ojo,
es
más
co a
y
deja
al
des
cubie o
sus
dos
pies;
la
de
Jesús,
enca nada,
llega
al
suelo
y
a as a
un
poco,
pe o
deja
al
descubie o
la
pa e
an e io
del
pie
de echo.
Ma ía
is e
única
la ga
oja
y
sob e
ella
man o
azul
con
o la
de
ped e ía,
caído
po
el
lado
de echo
y
ecogido
con
la
mano
izquie da;
una
oca
muy
plegada
cub e
su
cabeza.
San
José
is e
única
azul,
man o
ojo
oscu o,
y
cub e
su
cabeza
con
una
especie
de
capucha
bajo
un
go o
azul.
San a
Isabel
lle a
la ga
única
de
un
mo ado
pálido
y
oca
muy
pa ecida
a
la
de
la"
Vi gen;
y
Zaca ías,
de
la ga
ba ba,
is e
única
de
anchas
mangas
en
colo
azul
y
sob e
única-
oja
ceñida,
abie a
al
cos ado
donde
es á
suje a
con
un
b oche,
y
o ada
de
a miño.
Se
cub e
con
una
especie
de
oca
ojo
oscu o
a mada
en
su
pa e
an e io .
Hay
en
la
escena
una
pa e
eal
y
o a
simbólica,
es a
úl ima
o -
12

Í7é
ÉLOÍSA
GARCÍA
inada
po
Jesús
y
el
Bau is a,
que
aún
no
habían
nacido,
pe o
que
en
el
apiz
ienen
a
ep esen a
de
mane a
plás ica
el
gozo
que
San
Juan
expe imen ó
en
el
ien e
d.e
su
mad e
an e
la
isi a
de
la
Mad e
del
Sal ado .
Z.^
ESCENA.
Los
Magos
an e
He edes.—En
un
minúsculo
palace e,
He odes,
acompañado
de
los
sabios,
ecibe
a
los
Magos,
que
des acan
en
plano
in e io .
En
p ime
é mino
el
más
anciano,
que
di ec a
men e
se
di ige
a
He edes;
de ás
de
él,
los
o os
dos.
En
o al,
sie e
igu as
(Láms.
í
y
II),
He odes
es á
sen ado;
is e
la ga
única
de
un
azul
cla o
que
a as a
en
pliegues
y
man o
mo ado
con
aplicaciones
y
escla ina
de
a miño.
Di ige
la
mano
de echa,
un
poco
le an ada,
hacia
el
Mago
anciano,
y
sos iene
en
la
izquie da
un
ce o.
Lle a
cabello
la
go
y
ba ba,
y
cub e
su
cabeza
somb e o
de
ancha
ala
g ana e,
le
an ada
y
pa ida
po
delan e,
des acando
en
el
cen o
una
lo
de
lis.
A
su
de echa,
es
de
los
sabios
es idos
de
mane a
semejan e
y
cubie os
con
go os
en
cuya
pa e
an e io
luce
una
joya.
Delan e
del
es ado
es án
los
Reyes
Magos;
el
más
anciano,
en
p ime
é mino,
con
ba ba
blanca,
is e
única
la ga
g ana e
con
solapas
y
cuello
de
piel,
y
se
cub e
con
go o
de
colo
pa do.
De ás
de
él,
los
o os
dos
Magos,
uno
de
ellos
con
la go
man o
de
escla
ina
en
ono
e de,
el
o o
con
única
ojo
uego
y
ambos
cubie os
con
go os
pa ecidos
cuajados
de
ped e ía.
4."^
ESCENA.
La
Ado ación
de
los
Magos.—Fo man
el
g upo
doce
pe sonas
sin
con a
el
Niño
Jesús,
a
quien
la
Vi gen,
sen ada
en"
el
cen o,
sos iene
en
sus
odillas
suje ándole
con
la
mano
izquie da.
Vis e
la
Vi gen
la ga
única
oja
con
cene illa
azul,
uncida
en
el
esco e
bas an e
p onunciado.
Se
cub e
con
man o
azul
de
o la
de
ped e ía
que
suje a
con
la
mano
de echa,
cub iendo
su
cabeza
una
oca
muy
plegada
(Lám.
IV).
De ás
de
la
Vi gen,
a
uno
y
o o
lado,
des acando
sob e
un
apiz
de
b ocado
de
colo
cla o
y
ado no
g ana e,
que
si e
de
ondo,
es án,
a
la
de echa
la
Humildad
en
igu a
de
muje
con
ba a
g a
na e,
man o
e doso,
oca
muy
cla a
y
co ona,
y
a
la
izquie da
la
Cas idad,
con
única
lisa
e de
pálido
de
amplias
mangas
y
esco e
en
pico,
oca
blanca
y
especie
de
go o
a mado
con
elo
azul
e
doso
que
cae
po
la
espalda.
A
la
de echa
de
la
Humildad,
la
De o
ción,
de
la
que
únicamen e
se
e
medio
cue po
y
la
mano
de echa
que
lle a
un
osa io
de
co al.
Vis e
de
azul,
cub e
su
cabeza
una
oca
co ien e
blanca
y
sob e
és a
una
especie
de
man ele a
ca mín
con
es ón
do ado,
en
la
que
se
le
lee
«Deuocio».
A
su
de echa
uno
de
los
Magos,
el
neg o,
acusando
bien
alo es
é nicos,
es ido
con
calzas
de
ono
pa do,
única
co a
g ana e
con
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
Í79
sencillo
ema e
de
pied as
y
man o
e doso
ecogido
en
el
b azo
de echo,
lo
que
pe mi e
. e
la
pie na
del
mismo
lado.
Lle a
en
las
manos
un
co e
ado nado
de
pied as
que
o ece
al
Niño,
y
en
la
o eja
de echa
una
a illa
de
o o.
Delan e
de
él
o o
Mago,
anciano,
con
la
odilla
izquie da
hincada
en
ie a,
se
di ige
a
Jesús,
cuya
mi ada
a ae.
Vis e
la ga
única
de
un
ca min
poco
encendido
que
cae
en
múl iples
pliegues
y
a
o ada
de
piel
y
escla ina
de
piel
igualmen e;
su
pelo
es
blanco
como
la
ba ba,
que
es á
pa ida
en
o ma
de
ho quilla.
A
la
izquie da
de
la
Cas idad,
dos
igu as:
la
p ime a,
de
la
que
apenas
se
e
más
que
la
ca a,
a
cubie a
con
un
go o;
la
o a,
descubie a,
con
el
pelo
pa ido
al
medio
y
caído
a
los
lados,
lle a
en
la
mano
izquie da
un
ce o;
is e
única
azul
y
man o
ojo
ado
nado
con
piel.
A
su
izquie da
San
José,
es ido
como
un
humilde
monje,
igual
que
le
e emos
en
la
5.-''
escena,
y
en
p ime
é mino,
en
ac i ud
de
a odilla se,
el
e ce
Mago
o eciendo
al
Niño
Dios
un
aso.
Vis e
la guísima
única
azul
cla o
que
a as a
o mando
p o
usos
pliegues
y
se
cub e
con
man o
ojo
ado nado
de
ped e ía
y
su
je o
con
un
b oche
en
el
cuello.
En e
los
dos
Reyes
que
se
a odillan,
hay
un
go o
de
piel,
pe enecien e
sin
duda
al
más
anciano,
con
una
pe spec i a
muy
de icien e.
O o
an o
ocu e
con
un
co ecillo
sin
apa
que
con iene
monedas
y
es á
a
los
pies
de
la
Vi gen.
El
piso
del
ecin o
en
que
se
desa olla
la
escena,
se
cub e
con
dos
al om
b as,
una
en
el
es ado
de
la
Vi gen
y
la
o a
en
el
es o,
ambas
con
deco ación
geomé ica
de
g andes
cuad os
ellenos
de
mo i os
lo a
les
que
al e nan
con
o os
cuad os
en
losange,
composición
que
de
e mina
pequeños
espacios
iangula es
ellenos
asimismo
de
mo i os
lo ales.
De ás
de
la
De oción
y
del
ey
neg o,
hay
dos
homb es,
uno
con
u ban e
e de
y
o o
con
somb e o
de
ala
pa ida,
en
apa en e
con
e sación.
Sob e
el
apiz
que
si e
de
ondo
al
ono
de
la
Vi gen,
des a
can
es
ángeles;
el
del
cen o
se
is e
con
única
e de-azul,
y
sos
iene
en e
sus
manos
un
lib o
de
cubie as
g ana e.
El
de
su
de e
cha
lle a
única
ojo
uego,
y
man o
en e
azul
y
e de
con
una
o la
de
ped e ía
sob e
ondo
g ana e.
El
de
la
izquie da,
única
ojo
apa
gado
y
man o
cla o
con
b oche;
encima
de
es e
úl imo,
que
con
el
desc i o
an e io men e
sos iene
una
ilac e ia,
hay
una
es ella
de
seis
pun as.
En e
es e
g upo
y
el
de
la
Expec ación,
dos
homb es
pasan
con
e sando
con
ac i ud
indi e n e,
sin
p eocupa se
ni
de
aquél
ni
de
és e.
Rep esen an
el
pueblo
judío
comple amen e
ajeno
y
olim a-
iamen e
ciego
pa a
cuan o
ocu e
a
su
lado.
Vis e
el
más
p óximo
isó
ELOÍSA
GARCÍA
a
la
úl ima
escena
desc i a,
única
oja
de
anchas
mangas
que
pe
mi en
e
o a
más
es echa
de
un
ono
e de,
y
u ban e
ambién
ojo.
Su
compañe o
lle a
única
co a-
azul
sob e
o a
p enda
oja,
y
calzas
igualmen e
enca nadas.
Sob e
la
única,
escla ina
de
b o
cado
g ana e
y
o o,
y
se
cub e
con
go o
ojo
oscu o.
5."^
ESCENA.
La
Ci cuncisión.—La
Vi gen
sen ada
y
cubie a
con
ba a
g ana e
y
man o
azul
de
g uesos
pliegues,
a anza
la
mano
iz
quie da
hacia
adelan e,
mien as
con
la
de echa
le an a
has a
los
ojos
la
pa e
an e io
de
la
oca
que
cub e
su
cabeza,
como
enjugando
una
lág ima.
Tiene
a
su
de echa
a
San
José
en
pie
es ido
con
única
e de
cla o,
especie
de
man o
colo
siena
y
capucha
caída
colo
ca -
min,
que
sos iene
al
Niño
en e
sus
manos
y
le
adelan a
hacia
un
sace do e
magní icamen e
es ido
con
única
ca mín
de
b ocado
muy
la ga,
y
encima
dalmá ica
azul
cla o,
ceñida
con
aja
blanca
o ada
de
a miño
y
con
amplias
mangas;
lle a
ambién
escla ina
de
ono
azul
con
ado nos
cla os
y
mi a
con
ín ulas.
Es
ya
anciano,
con
la ga
ba ba,
y
adelan a
sus
manos
hacia
el
Niño.
A
su
izquie da
un
hom
b e
jo en,
más
modes amen e
es ido,
que
mi a
al
Sal ado ,
pa ece
se
su
minis o
auxilia ;
lle a
man o
colo
ino
con
anjas
ans
e sales.
De ás
de
San
José
se
e
la
cabeza
-de
una
muje
co onada,
y
en
el
úl imo
é mino,
apoyadas
en
una
baja
cancela
de
made a,
dos
muje es
jó enes:
la
que
es á
de ás
de
la
Vi gen,
lle a
única
de
amplísimas
mangas,
con
esco e
en
pico,
el
pelo
ecogido
en
una
es
pecie
de
moños
la e ales
y
cubie a
la
cabeza
con
una
pequeña
oca
que
ema a
sob e
la
en e
con
una
sencilla
diadema.
La
o a
muje
que
es á
a
su
de echa,
de ás
del
pe sonaje
co onado,
uel e
la
ca
beza
hacia
su
compañe a
y
se
cub e
con
oca
más
complicada
(Lá
mina
II).
6.''
ESCENA.
P esen ación
del
Niño
en
el
emplo.—En
un
palace e
de
plan a
exagonal
que
ep esen a
el
emplo,
es á
la
Vi gen
que
lle a
en
b azos
al
Niño;
is e
la ga
única
ojo
oscu o,
y
man o
azul
con
cene a
de
ped e ía,
cub iendo
su
cabeza
una
oca
plegada.
Tiene
a
su
izquie da
a
San
José,
es ido
de
ojo
oscu o,
que
ex iende
las
ma
nos
en
ac i ud
de
en ega
la
o enda
a
un
sace do e
que
ocupa
el
hueco
en e
las
dos
p ime as
columnas
de
la
de echa
y
se
cub e
con
man o
y
bone e
ojos.
A
la
de echa
del
sace do e,
de
en e,
un
se
ido
del
emplo,
más
jo en
que
él,
con
única
azul.
De ás
de
la
Vi gen
y
San
José,
hay
una
muje
jo en
de
cla a
oca,
que
sos iene
una
ela
encendida.
A
su
de echa,
jun ó
a
la
p ime a
columna
de
la
izquie da,
casi
ue a
del
emplo,
hay
un
homb e
de
blanca
ba ba,
la
igu a
mejo
a a iada
del
g upo;
lle a
man o
muy
la go,
ojo
oscu o,
ecogido
en
su
b azo
de echo
y
un
go o
azul,
muy
ado nado
con
mo i os
blancos
y
con
caídas
que
llegan
más
abajo
del
homb o.
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
181
De ás
de
él
y
ue a
del
palace e,
hay
una
igu a
de
muje
co onada,
a a iada
con
colo es
cla os,
en
cuya
oca
se
lee
Humili as.
Lle a
en
la
mano
de echa
o a
ela
encendida
y
uel e
la
cabeza
hacia
la
de echa,
como
si
con e sase
con
o as
dos
igu as
de
muje
que
hay
a
su
de echa,
una
de
ellas
en
segundo
é mino.
Es a,
que
ambién
lle a
co ona,
es,
indudablemen e
o a
i ud.
Sob e
el
man o
de
la
e ce a
muje
se
lee
«Deuocio»
y
lle a
en
su
mano
de echa
una
especie
de
a a,
sin
duda
o a
ela
(Lám.
I).
7.^
ESCENA.
Jesús
en e
los
doc o es.—Es
segu amen e
la
escena
más
complicada
po
la
disposición
de
los
nume osos
pe sonajes
que
la
componen.
Se
eúnen
en
un
ecin o
en
cuya
pa e
an e io
des acan
es
columnas.
En e
las
dos
de
la
Izquie da
se
e,
hacia
el
cen o
del
ecin o,
a
Jesús
con
única
oja
un
poco
uncida
en
el
esco e.
Con
el
índice
de
la
mano
de echa
señala
un
a il
que
hay
delan e
de
uno
de
los
doc o es,
muy
bien
a a iado
con
única
azul,
man o
ojo
os
cu o,
escla ina
de
a miño,
y
ocado
con
complicado
u ban e;
es á
sen ado.
Comple an
el
g upo
o as
doce
igu as,
sin
con a
el
pe
queño
g upo
apa e
que
o man
San
José
y
la
Vi gen
al
llega
al
emplo
y
encon a ,
po
in,
a
Jesús
(Lám.
I).
Dos
igu as
de
a ones,
magní icamen e
a a iados,
ocupan
los
ángulos
in e io es
del
apiz.
El
del
ángulo
de echo
es á
sen ado
y
iene
el
b azo
de echo
ex endido
hacia
el
g upo
de
la
Ado ación
de
los
Reyes,
en
ac i ud
de
señala .
Sus
es idu as,
única
azul,
man o
ojo
y
escla ina
de
piel,
a as an
po
el
suelo
o mando
nume osos
pliegues.
Con
la
mano
izquie da,
sob e
la
odilla
del
mismo
lado,
suje a
una
ilac e ia
en
blanco
(Lám.
II).
El
del
ángulo
izquie do,
igualmen e
sen ado
y
endiendo
la
mano
de echa
hacia
adelan e,
en
ac i ud
de
explica ,
is e
única
uncida
y
ado nada
con
cene a
en
el
esco e;
se
cub e
con
amplio
opón
aaul
que
a as a
en
pliegues
y
escla ina
oja
que
po
delan e
se
p olonga
en
la gas
bandas
como
de
e ciopelo
que
llegan
a
a as a .
Un
sen
cillo
go o
cub e
su
cabeza.
Tiene
sob e
sus
odillas
una
ilac e ia
en
la
que
se
lee
la
siguien e-insc ipción:
«Ex
Egj p o
ocaui
ilium
meu7n»,
p ecedida
de
un
d agón.
Rep esen a
segu amen e
a
Oseas:
«E a
Is ael
un
niño:
yo
le
amé
y
llamé
de
Egip o
a
mi
hijo>
(Oseas,
cap.
XI,
V.
1.°)
(Lám.
III).
SEGUNDO
TAPIZ
(7,88
X
4,20
ms.).—Se
ep esen an
en
él
ocho
escenas,
ocupando
los
ángulos
in e io es,
lo
mismo
que
en
el
an e io ,
dos
igu as
sen adas
(Lám.
V).
1.^
escena.
Bau ismo
del
Seño .—Se
ep esen a
a
Jesús
saliendo
de
un
pequeño
lago
cuya
agua
igu a
una
ed.
La
pie na
izquie da
la
iene
sume gida
mien as
apoya
el
pie
de echo
en
la
o illa
donde
188
ELOÍSA
GARCÍA
uego
con
cene a
cla a.
De ás
de
ella
una
ep esen ación
del
limbo
con
los
jus os,
a
cuya
cabeza
igu a
Ab aham
con
única
de
b ocado.
Delan e
del
Espí i u
San o
es á
el
Homb e,
a odillado,
con
ú
nica
g ana e
y
conducido
po
la
G acia-,
que
pe manece
en
pie
de
ás
de
él,
sos eniéndole
con
sus
manos.
Vis e
la
G acia
Dei,
como
se
lee
en
su
man o
azul
e doso,
única
cla a
y
lle a
en
el
pecho
un
sol
adian e.
En e
és a
y
el
homb e
se
e
un
os o,
y
de ás
un
g upo
de
seis
igu as.
Debajo
del
conjun o
desc i o,
sepa ado
de
él
po
nubes,
es á
el
luga
de
los
condenados;
allí
la
En idia,
la
Culpa,
la
Pe eza,
es án
en e
demonios
ho ibles,
ocupando
el
cen o
del
g upo
la
Sobe bia,
que
igu a
en
p ime
é mino
con
los
b azos
le an ados,
endidos
al
cielo:
is e
ba a
g ana e
y
de
una
cadena
que
a
mane a
de
colla
odea
su
cuello
cuelgan
dos
amales
que
an
hacia
a ás.
La
Culpa
lle a
es ido
azul
y
se
cub e
con
doble
oca
blanca
y
oja.
La
Gula
is e
de
ojo
oscu o
y
se
cub e
con
co ia-
azul.
La
I a
lle a
única
azul,
y
el
Demonio
única
co a
e de
bo deada
de
leco
do ado
y
cuello
cla o
bo dado;
las
mangas
son
de
colo
os ado
y
la
oca,
a mada
en
la
pa e
an e io ,
oja.
En
el
ángulo
supe io
izquie do
del
apiz,
un
ángel
blanda
una
espada
con
la
mano
de echa,
mien as
con
la
izquie da
suje a
un
escudo;
es
ubio
y
is e
única
e de;
el
man o
que
le
cub e,
pú
pu a
como
la-s
alas,
ema a
en
una
cene a
ancha
de
pied as.
Debajo
de
él,
jun o
a
la
cene a
del
apiz,
el
Demonio,
con
única
co a
de
leco
do ado
y
especie
de
go o
con
caídas,
e de
cla o.
Lle a
a
la
espalda
un
ces o
del
que
cae
un
ozo
de
ilac e ia,
y
en
las
ma-nos
sos iene
un
lib o
que
pa ece
que e
mos a
a
las
es
di inas
pe
sonas.
Sob e
él
se
e
la
cabeza
de
la
En idia,
de ás
de
la
cual
aso-
ma-n
las
suyas
dos
igu as,
y
delan e
d el
Demonio,
la
Luju ia
con
ba a
os ada
de
ojo
cin u ón
y
cubie a
la
cabeza
con
a ias
^ ocas.
Sob e
el
g upo
de
ángeles
que
escol an
el
ono
de
la
San ísima
T inidad,
en
la
misma
o la
del
apiz,
sob e
una-
co a
ilac e ia,
se
lee:
«Pa a i
homini
pa adisum»,
y
sob e
o a
del
lado
opues o,
de
bajo
del
luga
de
los
condenados:
«In e nus
ulula »
(Lám.
VIH).
En
los
ángulos
in e io es
del
apiz,
como
en
los
an e io es,
hay
dos
igu as
aisladas.
La
del
ángulo
de echo
es á
sen ada
en
una
especie
de
banco
y
es
una
magní ica
igu a.
Se
cub e
con
amplia
única
oja
ecogida
con
cin u ón,
lle a
sob e
los
homb os
una
escla
ina,
y
cub e
su
cabeza
con
un
go o
enca nado.
El
b azo
de echo
lo
iene
le an ado
y
iende
la
mano
hacia
el
g upo
de
la
Ascensión;
el
b azo
izquie do
lo
apoya
en
sus
pie nas
y
con
Is-
mano
suje a
una
ilac e ia
en
la
que
se
lee:
«Pu as
ne
mo uus
su sum
i a .
Job
XIIII»

LOS
TAPICES
DE
FONSBCA
EN
LÁ
CATS>RAL
DE
PÁLÉNCIÁ
189
(Job.
Cap.
XIV,
V.
14:
«¿Acaso
ha
de
ol e
a
i i
un
homb e
ya
mue o?»)
(Láms.
VIII
y
X).
En
el
ángulo
Izquie do
hay
o a
igu a
en
una
especie
de
mu o
bajo.
Pa ece
se
Moisés;
is e
única
co a
e de
cla o
con
ancha
cene a
que
descub e
las
pie nas
cubie as
con
calzas,
sob e única
azul
o ada
de
ama illo,
y
man o
de
lige o
ono
g ana e.
Cub e
su
cabeza
con
go o
muy
ado nado,
y
di ige
el
b azo
izquie do
y
mi a
hacia
el
san o
T ibunal
de
la
escena
del
Juicio.
Con
la
mano
de echa,
que
apoya
en
la
pie na
del
mismo
lado,
suje a
una
ilac e ia
cuya
leyenda
dice:
«Jux a
es
dies
pe di ionis—moyses».
(Deu e onomio.
Cap.
XXXII,
V.
35:
«Mía
es
la
enganza
y
yo
les
da é
el
pago
a
su
iempo
pa a
de oca
su
pie:
ce ca
es á,
ya
el
día
de
su
pe dición
y
el
iempo
se
ap oxima
ápidamen e»)
(Lám.
VIII).
CUARTO
TAPIZ
(8,5X4,25
ms.).—^Hay
imp esas
en
él
ocho
es
cenas,
ocupando
los
ángulos
in e io es,
como
en
los
demás,
dos
i
gu as
de
a ón
(Lám.
XI).
1."
ESCENA.—En
el
ángulo
supe io
de echo
se
le an a
un
sen
cillo
ono
de
al o
espaldo
colo
de
osa,
ocupado
po
la
San ísima
T inidad.
Es án
las
es
Pe sonas
igualmen e
a a iadas
con
únicas
de
b ocado
g ana e
y
man os
e des
y
co onadas,
pe o
di ie e
la
pos u a
de
sus
manos.
El
Pad e,
en
el
cen o,
sos iene
un
ce o
con
la
mano
izquie da
y
le an a
la
de echa
a
la
al u a
del
pecho
en
ac
i ud
de
bendeci .
El
Hijo,
a
la
de echa
del
Pad e,
suje a,
el
ce o
con
su
mano
izquie da
man eniéndolo
en
posición
ho izon al,
mien as
con
la
de echa
hace
ademán
de
bendeci .
El
Espí i u
San o,
a
la
iz
quie da
del
Pad e,
iene
el
ce o
en
la
mano
de echa
y
le
apoya
en
el
homb o
del
mismo
lado;
con
la
izquie da
ecoge
el
man o
que,
así,
cub e
sus
odillas.
A
la
izquie da
del
ono,
cua o
ángeles
ado an
a
la
San ísima
T inidad;
ienen
sus
alas
ex endidas,
y
uno
de
ellos,
el
p ime o,
jun a
sus
manos
en
sen ido
de
o ación.
Vis e
és e
única
co a
ojo
oscu o
sob e
o a
más
la ga
blanca
y
lle a
man o,
ojo
oscu o
ambién,
con
cene a
de
pied as.
Los
que
es án
a
con inuación
is en
de
e de,
ojo
y
e de,
sucesi amen e.
Delan e
del
Pad e,
en
plano
in e io ,
hay
una
uen e
de
aza
poligonal
que
se
apoya
en
el
suelo
po
g upos
de
columnillas;
el
agua
sale
po
cua o
cañi os
colocados
en
la
pa e
supe io
de
un
uila
que
se
ele a
en
medio
de
la
aza,
el
cual
ema a
en
una
igu a
es ida
de
amplia
única
y
con
la go
báculo
en
su
mano
de echa,
que
descansa
en
su
base
supe io .
A
uno
y
o o
lado
de
la
uen e
hay
dos
igu as
de
muje .
La
de
la
de echa
es á
icamen e
a a iada,
con
un
la go
co pino
cuajado
de
pied as,
sob e
única
colo
c ema,
cuyas
anchas
mangas
dejan
al
descubie o
o as
in e io es
e des;
i&d
íÉxoisA
ga cía
cub e
su
cabeza
oca
muy
la ga
y
sob e
ella
u ban e
a mado.
Le an
a
la
mano
de echa
hacia
lo
al o
mien as
con
la
izquie da
ecoge
las
la gas
mangas
de
su
única.
La
igu a
de
la
izquie da,
más
mo
des amen e
es ida,
con
única
azul
e doso
y
doble
ocado,
le an a
la
mano
de echa
a
la
al u a
del
pecho
y
suje a
con
la
izquie da
el
man o
ojo
que
la
cub e.
Son
indudablemen e
igu as
alegó icas,
cuye-
in e p e ación
se
hace
di ícil
(Lám.
XII).
2.^
ESCENA.—Se
desa olla
jus amen e
debajo
de
la
an e io ,
7
oda
ella
sob e
un
puen ecillo
de
dos
ojos.
Jus amen e
debajo
de
le-
uen e
a
que
an es
aludimos
y
cub iendo
en
pa e
las
columnas
de
apoyo,
hay
una
igu a
de
muje
co onada,
es ida
con
única
e de
azulada,
y
man o
g ana e
que
caen
en
amplio
pliegues.
En
la
mano
de echa,
que
iene
le an ada
y
echada
hacia
a ás,
blande
una
es
pada.
Pod íamos
conside a la
como
ep esen ación
de
la
Jus icia'
di ina.
Mi a
hacia
las
igu as
que
la
p eceden
en
el
puen e.
Delan e
de
ella,
en
p ime
é mino,
hay
una
muje
con
oca
bo dada,
sob e
o a
ojo
oscu o,
que
lle a
las
manos
c uzadas
sob e
el
pecho.
A
su
lado,
en
segundo
é mino,
la
Culpa,
nomb e
que
se
lee
en
le
pa e
in e io
de
su
única
colo
c ema;
a
cubie a
con
oca,
e de-
azul,
a mada
en
la
pa e
an e io ,
y
lle a
en
la
mano
de echa
una
ama
de
manzano
con
u o,
que
apoya
en
el
homb o.
Delan e
de
ellas,
ya
al
inal
del
puen e,
o as
dos
igu as;
des aca
la
del
hom
b e,
Homo
se
lee
en
el
o o
de
a miño
de
su
magní ica
única
g a
na e
cla o
que
suje a
un
cin u ón
muy
ado nado
de
colo
e de,
a
juego
con
las
mangas
in e io es;
lle a
sob e
sus
homb os
una
escla
ina
de
a miño,
y
cub e
su
cabeza
un
somb e o
g ana e
de
ancha
ala
subida.
Pe manece
un
poco
uel o
hacia
el
lado
de echo,
en
ac i ud
de
escucha
y
le an a
las
manos,
con
los
dedos
en ec uzados,
a
la
al u a
del
pecho.
De ás,
y
en
pa e
cubie a
po
la
del
hom
b e,
hay
una
igu a
de
muje
con
única
azul,
en
idén ica
ac i ud,
con
la
cabeza
cubie a
po
un
u ban e
ojo
y
la-
mano
izquie da
un
poco
le an ada
(Lám.
XII).
S.''
ESCENA.—Ocupa
la
pa e
cen al
in e io
del
apiz,
o mando
el
g upo
sie e
igu as,
odas
ellas
magní icas.
El
Mundo,
que
lle a
en
su
mano
de echa,
le an ada
en
ac i ud
amenazado a,
un
manojo
de
allos
con
algunas
lo es,
cub e
su
cabeza
con
go o
y
is e
única
co a
azul
y
una
especie
de
man o
ojo
cuyo
ejido
hace
aguas.
De
lan e
es á
el
Demonio,
Ten a o ,
calzando
medias
bo as
colo
c ema
y
con
única
co a
e de,
sob e
calzas
g ana e,
ema ada
con
leco
en
su
bo de;
la
ancha
aja
cla a
que
la
ciñe,
suje a
al
mismo
iempo
una
lau a;
cub e
su
cabeza
con
oja
oca
que
cae
en
g uesos
plie
gues
sob e
los
homb os,
y
iene
en e
sus
manos,
casi
ho izon al-
men e,
ima
la ga
lanza
que
di ige
hacia
un
homb e
jo en
que,
en
LOS
TAPICES
DE
PONSECÁ
EN
LÁ
CATEDRAL
DE
FALENCIA
Í9Í.
p ime
plano
ambién,
es á
en e
a
él.
Es e
no
lle a
única,
única
men e
una
clámide
colo
ca é
anudada
sob e
el
homb o
de echo
y
ecogida
en
el
b azo
izquie do,
so a e
calzón
ojo
y
chaque a
co a
azul.
Adelan a
el
pie
de echo,
iene
los
b azos
le an ados
a
la
al u a
del
pecho
y
mi a
al
demonio
con
ijeza.
En
el
suelo,
en e
las
dos
igu as,
hay
un
bone e
ojo
pe enecien e
sin
duda
a
la
úl ima
que
hemos
desc i o.
A
la
izquie da
del
jo en
hay
una
muje ,
Na u a,
con
la ga
única
de
alda
g ana e
y
cue po
c ema,
el
pelo
suel o
y
las
manos
en elazadas.
De ás,
a
su
de echa,
una
muje
con
ú
nica
de
a ios
onos
y
u ban e
enca nado.
De ás
del
homb e
jo en
es á
la
Culpa,
con
única
g ana e
y
doble
oca,
muy
cla a
la
de
debajo
y
e de
la
de
encima;
De a
en
la
mano
de echa
una
ama
de
manzano.
A
su
de echa
es á
la
Ca ne,
«Ca o»,
que
con
la
mano
izquie da
le an a
un
poco
su
única-
po
delan e,
mien as
blande
en
la
de echa,
echada
hacia
a ás,
el
cojín
que
en
la
8
Escena
lle
a
debajo
del
b azo
izquie do.
Cub e
su
cabeza
iple
oca,
casi
blanca
la
in e io ,
e de
la
segunda
y
c ema
la
de
encima
(Lám.
XIII).
4.''
ESCENA.
Se
desa olla
en
la
pa e
in e io
izquie da
del
apiz,
e
in e ienen
en
ella
nue e
igu as.
En
el
cen o
del
g upo
es á
el
pe sonaje
más
impo an e,
un
mancebo
(Homo)
de
is e
exp esión
que
is e
una
especie
de
man o
colo
ie a
a ado
a
la
cin u a
y
an
ecogido
que
deja
e
sus
pie nas
has a
más
a iba
de
la
odilla;
el
jubón
de
ono
cla o
que
lle a
pa ece
es a
ado nado
con
pe las.
Tiene
las
pie nas
sepa adas
y
apoya
sus
manos
en
el
la go
mango
de
una
pala
que
ija
en
el
suelo.
Delan e
de
él
una
muje
con
única
azul
e doso
que
a as a
en
epe idos
pliegues,
se
agacha
como
si
ue a
a
coge
lo es.
A
la
izquie da
del
homb e,
una
jo en
con
blusa
muy
cla a
de
amplias
mangas,
muy
esco ada
y^con
el
pelo
suel o,
iende
las
manos
hacia
él
y
le
mi a
como
hablándole.
De ás
se
en
dos
igu as
de
muje
con
sendas
ocas,
una
de
ellas
a mada,
la
o a
muy
plegada.
En
úl imo
é mino,
como
ajeno
al
g upo,
pe o
unido
a
él
po
la
mi ada,
hay
un
homb e
de
espaldas,
el
T abajo
(Labo ),
que
apoya
una
pala
en
el
homb o
de echo.
Se
oca
con
un
g an
u
ban e
ca é
y
is e
única
enca nada;
uel e
la
cabeza
a
la
de echa
ijando
sus
ojos
en
el
homb e,
a
cuya
de echa
des acan
dos
igu as
de
muje
muy
bien
a a iadas,
la
Luju ia
y
la
Ca ne.
La
p ime a,
con
co ona
y
oca
sob e
su
cabello
suel o,
le
o ece
una
caja
ci cula
acia
y
sin
apa.;
is e
la ga
única
que,
ecogida
po
un
cin u ón,
p e
sen a
múl iples
pliegues.
La
Ca ne
lle a
es
ocas,
muy
ado nada
la
del
medio,
y
is e
única
g ana e.
Se
di ige
a
la
Luju ia,
dando
la
espalda
al
homb e.
De ás
de
a.mbas
hay
o a
igu a
con
única
de
b ocado
ojo
oscu o,
muy
amplia,
que
ep esen a
la
Culpa.
Lle a
en
la
mano
de echa
una
ama
de
manzano
con
u o,
que
apoya
en
el
i§2
ELOÍSA
GARCÍÁ
homb o,
y
en
la
izquie da
una
lanza
que
ija
en
el
suelo.
Dos
ócás
cub en
su
cabeza,
la
de
debajo
blanca
y
lisa,
y
la
sob e oca
e de,
a mada
en
su
pa e
an e io
y
plegada.
Pa ece
i
cus odiando
a
las
dos
igu as
que
iene
delan e
(Lám.
XIV).
5.^
ESCENA.—Ocupa
el
ángulo
supe io
izquie do
del
apiz,
in e
iniendo
en
ella
diez
igu as
que
se
eúnen
en
a ios
g upos.
Jun o
a
la
o la
del
apiz
hay
es
muje es,
dos
sen adas
y
de ás
una
de
pie;
una
de
ellas,
la
más
p óxima
a
la
igu a
cen al
del
g upo,
sos
iene
un
laúd
en e
sus
manos;
is e
única
g ana e
y
ocado
con
o eje as
azules.
La
más
p óxima
a
la
cene a
lle a
única
e de
am
plísima
y
muy
la ga
que
o ma
en
el
suelo
magní icos
pliegues.
A
con inuación,
ocupando
un
ono
ado nado
con
colgadu as,
es á
la
igu a
cen al,
la
Luju ia;
is e
le e
única
c ema,
man o
e de
que
ecoge
sob e
sus
pie nas
y
zapa os
ojos;
sob e
la
ubia
cabelle a,
doble
oca,
una
blanca
y
o a
azul
e de,
y
encima
una
g an
co ona.
Con
la
mano
izquie da
suje a
el
man o
y
en
la
de echa,
ex endida
hacia
adelan e,
iene
un
ce o.
Apoya
los
pies
en
un
cojín
de
cla os
onos.
A
la
de echa
del
ono
se
e
una
habi ación
con
án o as
y
o os
obje os,
y
delan e
un
g upo
de
cua o
pe sonas:
la
Muje
(Na u a),
el
Homb e
(Homo),
la
Ca ne
(Ca o)
y
la
Culpa.
La
Muje ,
que
lle a
en
sus
manos
un
aso
de
o ecimien os,
is e
de
ojo
oscu o
y
e de.
El
Homb e
luce
única
e de
con
o o
y
escla ina
de
a miño.
lia
Ca ne,
única
g ana e
con
la ga
ela
blanca
sob e
las
co ias
que
cub en
su
cabeza,
y
la
Culpa,
doble
ocado,
el
de
encima
e de
azu
lado.
Todos
an
a
endi
homenaje
a
la
Luju ia.
De ás
de
es e
g upo
hay
o as
dos
igu as.
Una
de
ellas,
la
Ra
zón
(Racio),
cubie a
con
oca
complicada
y
man o
ojo
oscu o
sob e
única
mo ada,
pa ece
que e
hui ,
pe o
su
compañe a,
es ida
con
única
e de
y
oca
enca nada,
a
quien'mi a,
a a
de
a ae la
has a
el
g upo
que
ienen
delan e
(Lám.
XX,
ángulo
sup.
izq.
(iel
apiz).
6.^
ESCENA.—A
la
izquie da
del
ono
que
ocupa
la
pa e
supe
io
cen al
del
apiz,
hay
un
g upo
de
ocho
igu as
emeninas
a
quien
si e
de
ondo
un
paisaje
de
lejanas
mon añas
y
unas
casas:
son
ios
pecados
capi ales
con
la
Culpa.
Vis e
és a
la ga
única
g a
na e
y
se
cub e
con
doble
oca,
blanca
una
y
o a
e de
y
ca é;
lle a
en
la
mano
izquie da
un
palo
que
apoya
en
el
homb o
y
con
la
de echa
i a
de
la
única
de
la
Luju ia,
Tiene
la
cabeza
uel a
hacia
el
es o
del
g upo
o mado
po
los
pecados
capi ales,
en
cuyo
cen o
des aca
la
Luju ia.
Es
la
más
modes amen e
es ida
de
odas
las
igu as
y
es á
un
poco
uel a
hacia
la
de echa;
is e
única
co a
ca é
y
man o
e de,
y
cub e
su
cabeza
una
oca
de
a ios
colo es;
da
la
mano
de echa
al
pe sonaje
que
iene
a
su
lado,
sos eniendo
en
la
izquie da
una
lanza
que
apoya
en
el
suelo.
Las
o as
seis
igu as,
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
193
egiamen e
es idas,
es án
co onadas
y
se
ag upan
de ás
de
la
Luju ia
(Lám,
XV);
7.="
ESCENA.—Se
desa olla
en
la
pa e
supe io
cen al
del
apiz,
a
la
izquie da
de
la
an e io .
Sob e
una
g ade ía
de
dos
escalones
se
le an a
una
especie
de
ono
un
an o
ús ico;
es
un
a mazón
de
sencillos
oncos
cubie os
po
ico
paño
de
b ocado
y
es á
ocupado
po
una
magní ica
igu a
emenina,
segu amen e
la
Sobe bia,
que
iene,
la
mano
de echa
apoyada
en
el
pecho,
ce o
en
su
mano
iz
quie da
y
co ona.
Vis e
la ga
única
e de
cla o
que
a as a
en
plie
gues
y
se
cub e
con
man o
c ema;
bajo
la
co ona
lle a
oca
g ana e
con
ado nos
en
ama illo.
A
su
de echa,
o a
igu a
emenina,
más
lujosa
en
su
aje,
con
go o
en
o ma
de
cue no,
co ona
y
ce o.
Quizá
el
a is a
quisie a
ep esen a
en
ella
la
A a icia,
pues
la
bolsa
que
lle a
a
la
cin u a
suje a
con
el
mismo
cin u ón
pa ece
indica lo.
A
la
izquie da
de
la
igu a,
cen al
hay
o as
dos;
la
del
ondo,
sin
co ona
lle a
una
oca
que
cae
po
su
pa e
an e io
como
en
la gas
o eje as.
Sos iene
en
sus
manos,
a
la
al u a
del
pecho,
un
espejo,
lo
que
hace
pensa
en
una
ep esen ación
de
la
Vanidad.
A
su
izquie da,
o a
igu a,
con
amplio
man o
g ana e,
oca
muy
a mada
a
mane a
de
u ban e,
y
co ona;
sos iene
con
la
mano
de echa
un
ce o
en
posición
oblicua,
mien as
con
la
izquie da
suje a
un
ecipien e
e
dondo
que
apoya
en
la
cade a.
Delan e
del
ono,
en
plano
in
e io ,
dos
igu as
más,
la
Culpa
y
la
Luju ia.
Es á
la
Culpa
a o
dillada,
dejando
a as a
los
pliegues
de
su
única
ojo
oscu o
po
el
suelo-
se
cub e
con
doble
oca,
la
de
encima
a mada
en
la
pa e
an e io ,
y
sos iene
en
sus
manos
un
cuad o
que
ep esen a
la
ex
pulsión
de
nues os
p ime os
pad es
del
Pa aíso.
La
Luju ia
es á
en
pie,
muy
e guida,
con
única
muy
la ga,
de
amplísimas
mangas,
ce
ñida
a
la
cin u a,
y
en
la
cabeza
un
ocado
e de,
mezcla
de
co ia
y
oca,
sob e
la
que
luce
una
co ona;
con
el
ce o
que
lle a
en
la
mano
de echa
señala
el
cuad o
que
le
p esen a
la
Culpa
(Lám.
XV).
3
a
escena.—A
la
de echa
de
los
á boles
que
cie an
la
escena
p ime a
po
la
izquie da,
enemos
o o
g upo
de
seis
igu as,
cinco
sen adas
y
una
en
pie.
Es a,
que
ep esen a
el
abajo
(Labo )
is e
co a
única
g ana e,
cub e
sus
pie nas
con
polainas
c ema
y
lle a
a
la
cabeza
un
g an
u ban e;
en
sus
manos
suje a
el
mango
de
una
pala
que
apoya
en
el
suelo,
a
los
pies
del
homb e,
a
quien
pa ece
o ece la.
En
el
cen o
del
g upo,
sen ado,
es á
el
homb e
(Homo),
con
aspec o
de
cansancio;
no
lle a
única,
pe o
si
man o
ca é
sob e
calzón
azul
y
blusa
e de.
A
su
de echa,
la
muje
(Na u a),
con
las
manos
c uzadas
y
apoyadas
sob e
un
palo
que
ija
en
el
suelo.
A
la
izquie da
del
homb e,
la
Ca ne
(Ca o),
la
igu a
mejo
a a iada
del
g upo,
con
única
azul
y
oca
g ana e
bajo
o a
más
más
cla a;
lle a
13

id4
í2<oísA
Ga cía
deba.30
del
b azo
izquie do
una
especie
de
cojín
cuad ado
con
adoi?-
nos,
que
suje a
con
las
dos
manos.
En
segundo
é mino
dos
igu as
con
ocados
semejan es
a
los
que
imos
en
dos
pe sonajes
de
la
2.®
Escena,
la
Culpa
y
la
muje
que
había
de ás
del
homb e
(Lá
mina
XV).
I
Dos
igu as
ocupan
en
es e
apiz,
como
en
odos
los
demás,
los
ángulos
in e io es.
La
del
de echo
es
un
homb e
sen ado
y
egiamen e
a a iado;
lle a
única
g ana e
que
a as a
po
el
suelo"
y
sob e única
abie a
en
el
cos ado
y
o ada
de
a miño,
suje a
únicamen e
po
un
b oche
a
la
al u a
de
la
cin u a,
y
una
especie
de
g an
capuchón
caído
so
b e
la
espalda
y
muy
ado nado.
Cub e
su
cabeza
una
go a
g ana e
que
en
la
pa e
an e io
p esen a
un
ala,
bas an e
ancha,
le an ada.
Po
su
ges o
y
la
ac i ud
de
su
mano
de echa
pa ece
que
se
di ige
al
homb e
de
la
2."
Escenq.
Con
la
mano
izquie da
suje a
el
ex emo
de
una
ilac e ia
en
la
que,
al
oda
has a
el
suelo,
se
puede
lee ;
«A ce
illos
a
acie
mea»
(Lám.
XII).
La
igu a
del
ángulo
izquie do
ep esen a
un
anciano
sen ado
Igualmen e;
se
cub e
con
una
capa
oja
o ada
de
a miño,
con
abe u as
po
las
que
saca
los
b azos,
lo
que
pe mi e
e
las
man
gas
azules
de
su
única
in e io .
La
capa,
que
a as a
o mando
ecogidos
pliegues,
la
suje a
sob e
sus
odillas
con
la
mano
izquie da.
La
de echa
la
apoya
en
el
pecho
sob e
la
escla ina
de
a miño
que
cub e
sus
homb os.
Tiene
el
pelo
muy
la go
y
ba ba
pa ida
y
la ga
ambién,
y
cub e
su
cabeza
con
un
o iginal
somb e o
g ana e
de
o ma
de
se a,
ado nado
con
sencillos
amos
de
o o.
En
la
misma
mano
con
que
suje a
el
man o
iene
una
ilac e ia
en ollada
(Lá
mina
XV).
Las
escenas
ep esen adas
en
los
cua o
apices
pe enecen,
unas
al
An iguo
y
al
Nue o
Tes amen o,
siendo
o as
una
c eación
del
a
is a
inspi ada
en
los
hechos
eales
de
los
ex os
sag ados
o
en
los
comen a ios
a
es os
ex os,
que
in e p e a
de
mane a
pe sonalísima.
P ime
apiz.—^Es á
dedicado
a
escenas
del
Nue o
Tes amen o.
Segundo
apiz.—Todas
sus
escenas
co esponden
al
Nue o
Tes
amen o,
excep o
una
de
simbolismo
especial
(p ime a
in e io
de
la
de echa
del
espec ado
del
apiz),
en
la
cual,
aunque
epi amos
lo
dicho,
se
quie e
señala
de
es e
modo
simbólico,
po
medio
de
la
Ca idad,
odo
el
alo
p o undo
de
la
Redención,
que
se
les
hace
pa en e
y
se
con apone
a
los
icios
y
pecados
capi ales.
Te ce
apiz.—En
su
mayo
pa e
las
escenas
son
del
Nue o
Tes amen o,
y
hay
una
in e esan ísima
que
ocupa
el
úl imo
e cio
del
apiz
y
que
ep esen a
el
Juicio
inal,
con
limi ación
de
zonas
de
LOS
TAPICES
DE
FONSECA
EN
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
195
elegidos
y
dañados,
pe ec amen e
sepa adas,
composición
que
en
caja
ealmen e
en
una
concepción
con
menos
base
e ec i a
que
el
es o.
Cua o
apiz.—Rompe
o almen e
con
la
in e p e ación
de
esce
nas
bíblicas
que
a
eces,
in e e ida,
hemos
is o
en
los
demás.
Y
los
conjun os
de
ep esen aciones
ienen
un
alo
simbólico
p o
duc o
de
elucub aciones
al
ez
ilosó icas
que
no
se
apoyan
en
ex os
sag ados.
Y
és
en onces
la
uen e
de
la
ida
que
p eside
la
San ísima
T inidad
(una
T inidad
comple amen e
ex aña
a
nues a
icono
g a ía
y
que
al
ez
no
encaje
en
las
de e minan es
p opias
dogmá
icas,
lo
que
no
deja
de
obse a se
en
o as
ep esen aciones
de
es a
se ie),
sal agua dada
po
igu as
de
muje ,
posible
ep esen ación
simbólica
de
alo es
que,
como
an es
decíamos
en
nues a
desc ip
ción,
escapa
a
una
in e p e ación
inmedia a.
Y
más
abajo,
una
e
p esen ación,
asimismo
simbólica,
de
las
consecuencias
del
pecado
o iginal
que
pa ece
se
que
aleja
a
los
culpables
de
la
escena
an e
io
en
cuan o
que
és a
pudie a
se
una
ep esen ación
de
la
G acia.
Es e
mismo
aspec o
simbólico
se
obse a
en
odas
las
demás
es
cenas,
donde
se
acusa
es e
especial
sen ido
de
independencia
de
los
ex os
bíblicos
que
ienen
a
se i
undamen almen e
como
ema
de
los
ápices
desc i os
an e io men e
y
que
aquí,
al
e e i nos
al
cua o,
adquie e
ca ac e ís icas
di e en es,
como
amos
ano ando.
Así,
la
escena
que
en
la
pa e
supe io
de echa
del
apiz
ep e
sen a
el
T abajo
(Labo )
in i ando
al
homb e
(Homo),
que
pe ma
nece
indeciso,
odeado
de
los
icios
y
pecados
ep esen ados
en
mu
je es.
Homo
y
Na u a
son
en
es a
escena
las
únicas
ep esen aciones
eales;
los
cua o
pe sonajes
es an es
son
simbólicos.
Y
al
baja
de
es a
escena
nos
encon amos
con
una
cen al
muy
in e esan e,
en
la
que
el
demonio
a a
de
cas iga
al
homb e
pe
cado
odeado
de
icios
y
pecados.
Y
más
adelan e,
en
el
mismo
pla
no
es e
homb e
cansado
e
inac i o,
sigue
odeado
de
los
icios
que
le
o ecen
sus
men idos
goces.
Y
en onces
la
composición,
ans
c ibiendo
una
línea
en
sen ido
con a io
hacia
la
pa e
supe io ,
iene
a
exal a
de
modo
ex ao dina io
en
p ime
é mino
a
la
Lu
ju ia,
a
quien
el
mundo
inde
plei esía,
no
sin
que
alguna
de
las
igu as
a e
de
apa a
a
la
Razón,
que
huye
de
lo
ne ando.
En
la
escena
inmedia a,
la
Culpa
a as a
a
los
pecados.
Y
po
úl imo,
en
el
cen o,
campea
la
exal ación
de
es os
mismos
pecados
ep esen ados
po
una
muje ,
la
Sobe bia,
sen ada
en
un
ono
y
odeada
de
los
demás
icios,
como
ya
se
ha
desc i o.
Como
se
e,
en
odo
el
apiz
y
a
a és
del
o den
que
hemos
p e endido
segui ,
se
dis ingue
una
se ie
de
escenas
encadenadas
que,
196
ELOÍSA
GARCÍA
si
bien
pa en
de
un
sen ido
eligioso,
a
a és
de
la
caída
se
an
dis anciando
y
an
acusando
la
imponen e
agedia
que
el
pecado
o iginal
aca ea
al
homb e.
En
odos
los
apices
las
igu as
es án
inamen e
ejecu adas,
con
una
g an
exp esión
que
encaja
en
el
ambien e
de
las
escenas.
Y
en
odo
el
conjun o
el
minucioso
y
p o uso
es ilo
de
la
época-,
an
ana
c ónico
en
cuan o
a
indumen a ia
y
ambien e.
Encie an
un
simbolismo
di ícil
de
iden i ica
en
algunas
es
cenas
y
no
dejan
de
e se
posibles
a isbos
he é icos,
no
sólo
en
cuan o
a
la
ma e ialidad
de
la
composición,
sino
incluso
en
cuan o
a
la
in e p e ación
del
asun o.
La
ep esen ación
de
alo es,
i udes
y
pecados,
con
igu a
humana,
y
en
gene al
la
in e p e ación
li a e
de
los
emas,
deja
adi ina
en
el
au o
de
los
ca ones
la
inquie ud
espi i ual
que
ya
se
dejaba
sen i
y
que
había
de
culmina
más
a de
en
la
Re o ma.
Eloísa Ga cía.
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'M^Va
¿
056 S
?
C
'm;
Lám.
I.—Falencia.
Ca ed al.
P ime
apiz
de
la
Colección
de
la
His o ia
Sag ada.
(Po o
Mo eno.)
VI—Falencia.
Tapiz
de
la
Ca ed al
con
la
Resu ección
de
Láza o.
(Fo o
Mo eno.)

Í^l- jí'íi
N
i.'
-
'
.
íl;:c?-^X'?
%/
>>
Liám.
VII.—Falencia.
Ca ed al.
De alle
del
segundo
apiz
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
La
Ca idad
con
los
pecados
capi ales.
(Fo o
Mo eno.)
;
¿ssws
•-
,-
y
^-ijACOP
■*
n:3E
^H> DRO
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CpLXCWpO
.;
•,
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i S lÓRRoiSA
Is
i:
'OKl^VUO
'í.jj
¿ÍÍN
1^
i
,
.
,'PROFETA?
S:
{¿i'
.-i* c-
Lám.
VIH.—Falencia
Ca ed al.
Te ce
apiz
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
(Po o
Mo eno.)
l
h.
n
é
-i«,Ví
■.' C-aí-íí
-M.-.
.
^
«k
Lám.
VIII.—Falencia
Ca ed al.
Te ce
apiz
de
la
colección
de
la
His oi'ia
Sag ada.
(Po o
Mo eno.)
Lám.
X.—Falencia.
Ca ed al.
De alle
del
e ce
apiz
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
¿Un
p o e a?
(Po o
Mo eno.)

¿
UN
s¡
p
ROFETA
?,
'U.,
Shm
«s
Lám.
XI.—Falencia.
Ca ed al.
Cua o
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de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
(Fo o
Mo eno.)
"
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Lám.
XI.—Falencia.
Ca ed al.
Cua o
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de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
(Po o
Mo eno.)
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XIII—Falencia.
Ca ed al.
De alle
del
cua o
apiz
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la
colección
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la
His o ia
Sag ada.
Escena
III.
(Fo o
Mo eno.)