Me odología de Encues as ISSN: 1575-7803
Vol 5, Núm 1, 2003, 1-12
RESUMEN
A pesa de que la bibliog a ía en el ámbi o de la in es igación median e encues as
es cada ez más abundan e, an o en lo que se e ie e a abajos aplicados como a los
nume osos aspec os écnicos que en ella in luyen (mues eo, elabo ación de cues iona-
ios, a amien o de da os, e c.), no sob an los abajos que se cen en de mane a exclusi-
a en el abajo de campo. Más aún, cuando se abo dan los p oblemas elacionados con
el campo, suele hace se de una mane a gené ica, lo que hace que muchas eces no se
aduzca en ecomendaciones e dade amen e ú iles pa a los p o esionales, a la ho a de
oma decisiones ace ca de cómo ecoge los da os de sus in es igaciones. Ello se hace,
si cabe, más palpable cuando los es udios se lle an a cabo en en o nos a ípicos o muy
pa icula es, como es el caso de un cen o peni encia io, donde con luyen p oblemas de
al a de con idencialidad, de deseabilidad social, p esiones ex e nas, anal abe ismo, e c.
En el p esen e abajo, u o de una in es igación ealizada po enca go de la Di ección
Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, con el obje i o de e alua el P og ama de In e -
cambio de Je inguillas implan ado en cua o cen os gallegos, y en el que ue on en e-
is ados 474 eclusos, in i amos a una e lexión en o no a los p oblemas con que los
in es igado es solemos encon a nos pa a consegui da os ele an es, obje i os y su i-
cien es, cuando abajamos en es e ipo de ámbi os. Al mismo iempo, se sugie en, u o
de es a expe iencia, dis in as es a egias y ecomendaciones que c eemos pueden se de
u ilidad a los lec o es.
Palab as cla e: abajo de campo, ecogida de da os, deseabilidad social, con idenciali-
dad
LA REALIZACIÓN DE ENCUESTAS
EN ENTORNOS ATÍPICOS Y SITUA-
CIONES DE CONFLICTO
Ja ie Abalo Piñei o
An onio Rial Boube a
Jesús Va ela Mallou
Uni e sidad de San ia
g
o de Com
p
os ela
2 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
In oducción
Desde el momen o en que se decide lle a a cabo una in es igación median e en-
cues a, se plan ea la necesidad de o maliza la en una se ie de ases (Fenández-Nogales,
1999) que an desde la de e minación de los obje i os, el ipo de encues a, diseño del
cues iona io, mues eo, abajo de campo, has a el análisis de esul ados y elabo ación
del in o me. Si se e isa la bibliog a ía se obse a una g an p o usión de abajos que
hacen hincapié en di e en es aspec os écnicos, como la implemen ación de diseños
mues ales adecuados, la elabo ación de cues iona ios con buenas p opiedades psicomé-
icas (en é minos de iabilidad y alidez), el desa ollo de écnicas mul i a ian es pa a
el análisis de los da os, e c. Sin emba go, a pesa de la impo ancia que la calidad de los
da os iene en cualquie in es igación, las publicaciones en el á ea del abajo de campo
ep esen an una p opo ción cie amen e educida.
En es as páginas p e endemos hace hincapié en la impo ancia que iene la co ec a
o ganización y plani icación del que conside amos eje cen al de oda in es igación
median e encues as: el abajo de campo. En e ec o, cons i uye un eje e eb ado po que
ma ca un an es (el diseño y la p epa ación de la ecogida de da os) y un después (análisis
y elabo ación de la in o mación a pa i de los da os). La ecogida de da os se e cla a-
men e in luenciada po las decisiones adop adas en las ases an e io es de la in es iga-
ción pe o, a su ez (y es o es algo que ecuen emen e se ol ida), las ca ac e ís icas pa -
icula es de cada campo condicionan e oac i amen e los p ime os pasos de la in es i-
gación. El p esen e abajo, además de epasa aspec os clásicos en la o ganización y
ealización del abajo de campo de una encues a, p e ende ilus a algunos de los p o-
blemas con los que el in es igado puede encon a se cuando los da os p e enden ex-
ae se de en o nos di e en es a los habi uales. En ocasiones debemos ecoge los da os
en ci cuns ancias especiales, bien po que las unidades de mues eo o suje os a en e is a
pe enecen a poblaciones muy pa icula es (d ogodependien es, inmig an es en si uación
de ma ginación social, eclusos, e c.), o bien po que el con ex o posee condicionan es
especí icos (po ejemplo, la ealización de encues as en los se icios de u gencias de
cen os sani a ios). En ales ci cuns ancias el in es igado debe an icipa los p oblemas y
oma decisiones opo unas de o ma ápida, siendo conscien e de los sesgos que pueden
con lui en la ecogida de los da os y de que adop a buenas decisiones a es e ni el le
posibili a á dispone de in o mación de calidad y mayo segu idad en sus conclusiones.
E ec i amen e no al an es ue zos que con ibuyan al desa ollo de écnicas más e i-
caces y obus as en el a amien o de da os, de so wa e es adís ico y de mues eo o,
incluso, de algo i mos compu acionales que pe mi en modeliza el compo amien o de
los suje os, impu a la no espues a, e c. Pe o no debemos ol ida que la ecogida de
da os (ma e ia p ima undamen al de nues as in es igaciones) oda ía se lle a a cabo en
la mayo ía de los casos po “humanos”, pe sonas con ap i udes y ac i udes, con una
o mación y unas mo i aciones conc e as gene almen e muy he e ogéneas.
Pa a ilus a la aplicación de la me odología de encues a en en o nos a ípicos nos
se i emos de un es udio que su gió de una demanda ealizada po la Di ección Gene al
de Ins i uciones Peni encia ias (DGIP) el pasado año 2002, que enía como obje i o
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 3
e alua el uncionamien o del P og ama de In e cambio de Je inguillas (PIJ) implan ado
en cua o p isiones gallegas.
An eceden es
Según da os de la p opia Adminis ación, más del 50% de las pe sonas que ing esan
en p isión e ie en an eceden es de consumo de d ogas y ap oximadamen e la mi ad de
ellas lo hacen po ía in a enosa. Al se la p isión un medio ce ado en el que no se
iene acceso a ma e ial de inyección es é il, la p obabilidad de que se compa an las
je inguillas aumen a espec acula men e, con lo cual se con ie e (desg aciadamen e) en
un medio especialmen e idóneo pa a la p opagación de VIH, hepa i is C y o as en e -
medades de ansmisión pa en e al. La expe iencia en la implan ación de sucesi os p o-
g amas ha cons a ado la ine icacia de aquellos que p e enden el no consumo: se sigue
consumiendo y no se e i a la mo bi-mo alidad. Po odo ello, la Adminis ación se plan-
eó implan a p og amas de educción del daño, encaminados a la acili ación de medios
p e en i os.
Con es e obje i o, in es igado es de la Uni e sidad de San iago lle amos a cabo en
Feb e o de 2000, po enca go de la p opia DGIP, un es udio de iabilidad pa a la im-
plan ación de un P og ama pilo o de In e cambio de Je inguillas. Finalmen e en No-
iemb e del mismo año el p og ama se puso en ma cha y, un año después, se ealizó un
p ime seguimien o pa a conoce la acep ación y adhe encia al mismo. En e la in o ma-
ción que debía se ecogida se incluía odo aquello e e ido a los hábi os de consumo
indi iduales y colec i os, al uso po encial y eal del p og ama, las ac i udes hacia és e,
su alo ación, las epe cusiones de su pues a en ma cha, así como a la iden i icación de
posibles ba e as pa a su u ilización.
P oblemas del abajo de campo en en o nos a ípicos
La ecogida de da os obje i os median e encues as se e ecuen emen e en o pecida
po di e sos ac o es. Así, en e o as si uaciones, podemos encon a nos con que g an
pa e de los encues ados se niegan a esponde o ienden a da espues as “socialmen e
deseables”. Es as di icul ades habi uales se en acen uadas en nues o caso e, incluso,
su gen algunas nue as. Conc e amen e, nos en en amos a p oblemas de:
• Deseabilidad social. Se p oduce en aquellas si uaciones en las que el encues a-
do emi e espues as que gozan de una mejo acep ación social que o as es-
pues as que pod ían se uen e de con lic o. En es e caso, en el que p e endemos
ex ae in o mación sob e un ema an comp ome ido (y sancionable), como es
el consumo de d ogas y el uso compa ido de je inguillas (no ol idemos las al-
as cuo as de con agio de VIH y Hepa i is exis en es en e la población eclu-
sa), es e e ec o se in ensi ica de mane a conside able.
• P esiones ex e nas. La “p esión social” sob e el encues ado suele ene como
consecuencia la no espues a, o bien la ob ención de in o mación sesgada y no
e az. En nues o caso la p esencia de pe sonal de igilancia, unido al hecho de
que de e minadas espues as conlle en, si se sos ienen públicamen e, conse-
cuencias cla amen e nega i as pa a el encues ado ( ep esalias, educción de
4 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
pe misos y pé dida de cie os bene icios peni encia ios), podían gene a impo -
an es dis o siones.
• Con idencialidad. En cualquie encues a (y en és a en pa icula ) ga an iza el
anonima o a los encues ados esul a de g an impo ancia.
• Descon ianza. Es ablece un clima de con ianza y co dialidad en e encues ado
y encues ado esul a ambién impo an e pa a que la in o mación pueda lui de
o ma na u al y since a. En es e caso, la p esencia de “in usos”, pe sonas des-
conocidas demandando in o mación an pe sonal, no podía deja de gene a
suspicacias.
• Poca implicación. Se a a de un escollo habi ual en las encues as que suele de-
i a en asas de espues a muy bajas y/o en espues as es e eo ipadas. No de-
bemos ol ida que nos encon amos en una p isión, gene almen e ca ac e izada
po un ambien e de desidia y pé dida de in e és po muchos aspec os de la ida
misma.
• Anal abe ismo. Según da os de 2001 de la Di ección Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias un 10,1% de la población eclusa es anal abe a o al y un 19,07%
anal abe a uncional. El bajo ni el educa i o conlle a una mayo di icul ad en
la comp ensión de las p egun as, condicionando cla amen e la es a egia de e-
cogida de la in o mación y los ins umen os a u iliza .
• Imposibilidad de dispone de mues as ep esen a i as. Asegu a la equip oba-
bilidad de selección de odos los elemen os de la población peni encia ia esul-
aba en es e caso una a ea imposible y, en cie o modo, con ap oducen e.
Además de no ene acceso al censo de in e nos, conociendo quienes son o no
consumido es de d ogas po ía pa en e al, se ía cla amen e noci o iden i ica
nominalmen e a cada uno de los suje os a encues a , ya que echa ía po ie a la
ga an ía de anonima o y con idencialidad, gene ando descon ianza y echazo.
La ele ancia del encues ado en el abajo de campo
Un elemen o de impo ancia esencial en el p oceso de ecogida de da os lo cons i u-
ye ineludiblemen e el encues ado (Fe nández y o os, 2000; San Ma ín, 2002). Como
señalan Manzano y cols. (1996:21) “en e el in es igado que plani ica la encues a y la
ealidad social se alza la igu a del encues ado , insus i uible e imp escindible eslabón
en el a e de la encues a pa a que alcance pue o la in es igación”. Si admi imos que la
ecogida de da os es esencial pa a la ob ención de esul ados obje i os y que dicha eco-
gida es á ín imamen e ligada al componen e humano enca gado de lle a la a cabo, es a-
emos de acue do en que el componen e humano es p imo dial pa a que dichos esul a-
dos sean conside ados a ni el cien í ico. Sin a a de es a impo ancia a las dis in as
ases de una in es igación se puede asegu a que sin unos encues ado es mo i ados y
cuali icados, la calidad de los da os se á pues a siemp e en en edicho (Ág eda, 2000;
Camacho y cols., 2000).
A nues o modo de e es as e lexiones si en pa a jus i ica la conside ación del
abajo de campo como la suma de dos componen es muy elacionados: 1) el aspec o
écnico o, más ampliamen e, me odológico; y, 2) el aspec o humano, con la consabida
in luencia que eje ce el encues ado sob e la calidad de los da os.
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 5
La me odología de encues a en un en o no a ípico:
una expe iencia, una p opues a
Como se ha podido demos a en mul i ud de casos, la encues a cons i uye una
he amien a emendamen e ú il pa a la oma de decisiones. Pa iendo de es a p emisa y
de que necesi ábamos ob ene in o mación di e sa de una población ela i amen e am-
plia, conside amos que e a la es a egia idónea pa a alcanza nues o obje i o: e alua el
P og ama de In e cambio de Je inguillas en los cen os peni encia ios, accediendo a las
opiniones y ac i udes de los in e nos.
La es a egia de mues eo: a quién encues a
Uno de los elemen os en los que adica la e icacia de las encues as es la u ilización
de mues as ep esen a i as, que se consigue median e el aza . Sin emba go, como
hemos mencionado, en nues o caso no odas las unidades de la población enían la mis-
ma p obabilidad de se seleccionadas. Po ello se op ó po un mues eo e á ico, in en-
ando asegu a que odos los es a os de la población es u ie an p esen es en la mues a.
El p ocedimien o de ob ención de in o mación consis i ía en aplica el cues iona io
a odos los elemen os disponibles, ce cio ándonos de que odos los es a os espondían
(consumido es de d ogas po ía pa en e al ― an o los que u ilizan el p og ama como
los que no―, o os consumido es y no consumido es). Pa a ello ue necesa io acudi no
sólo a los módulos de con inamien o sino ambién a las aulas, a la en e me ía, zonas de
abajo y odas aquellas dependencias a las que nos es u ie a pe mi ido el acceso. Al
mismo iempo, debíamos e i a los sesgos de i ados de la no espues a, de al o ma que
los encues ado es debían es o za se en consegui asas de espues a lo más ele adas
posibles en odos los g upos de in e nos. E ec i amen e la es a egia seguida no es á
exen a de p oblemas pe o como señalan Manzano y cols. (1996, p. 18) al e e i se al
mues eo po cuo as, “la expe iencia demues a que si conside amos su bajo cos e y la
apidez de su consecución, gene a esul ados de in e és pa a p ime as omas de con ac-
o y pa a es udios que no p e endan pasa a la glo ia de la ciencia”.
Una ez que nos hemos e e ido al “quién”, debemos cen a nos en el “cómo” ob e-
ne la in o mación. Pa a ello dis ingui emos dos elemen os esenciales: en p ime luga ,
el aspec o écnico, odo aquello e e ido a las écnicas empleadas pa a la ecogida de
in o mación. En es e sen ido, cabe señala que hemos apos ado po una me odología
mix a (combinando es a egias cuan i a i as y cuali a i as) que pe mi iese sol en a los
p oblemas de i ados del en o no. En segundo luga , la especial ele ancia que iene en
es e con ex o el ac o humano, el g upo de pe sonas enca gadas de la ecogida e ec i a
de los da os. En un en o no a ípico an o o más impo an e que el aspec o écnico en la
ecogida de in o mación es el ac o humano, los en e is ado es con sus ac i udes, ap i-
udes y mo i aciones.
6 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
CÓMO: El aspec o écnico
A con inuación se expone b e emen e la es a egia me odológica seguida en la ea-
lización del abajo de campo. En es e apa ado c eemos con enien e di e encia es
elemen os (cuad o 1).
Cuad o 1. Elemen os de la ecogida de da os en en o nos a ípicos.
METODOLOGÍA MIXTA EN LA RECOGIDA DE DATOS
a) Ap oximación, con ac o y cap ación
b) Cues iona io au oadminis ado
In oducción explica i a gene ando empa ía y asegu ando la con i-
dencialidad
Lenguaje con encional, cla o y conciso, sin o aciones compues as
ni ambigüedades
Le a g ande y cla a
P egun as p ecisas, ele an es y conc e as
Sin ab e ia u as ni ecnicismos
B e edad en la o mulación de las p egun as y del cues iona io en
gene al
P egun as ce adas con pocas ca ego ías de espues a
P egun as abie as con g andes espacios pa a la espues a
Apoyo cons an e de los en e is ado es
c) En e is a pe sonal
Di ec i a: ca a a ca a, siguiendo el cues iona io (anal abe ismo,
inmig an es, e c.)
No di ec i a: p o undización en los con enidos y complemen o de la
in o mación cuan i a i a
Ap oximación, con ac o y cap ación
Aunque es ampliamen e econocida la impo ancia de la oma de con ac o pa a con-
segui un clima adecuado du an e la encues a (Ha a opoulos, Li an y Sa nin, 1992), en
nues o caso se con ie e quizás en el elemen o cla e de la ecogida de da os y, po ende,
de oda la in es igación. E a necesa io es ablece adecuadamen e el p ime con ac o con
los in e nos, cap a los y mo i a los pa a que apo asen su opinión. La iden i icación de
líde es y de e minados g upos que se mos aban más ac i os ue on una ayuda impo an-
e en es e sen ido. Gene a con ianza y ga an iza la con idencialidad de la in o mación
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 7
e an ambién dos aspec os esenciales. Pa a ello e a p eciso deja muy cla o de an emano
que é amos pe sonal o almen e ajeno al cen o y que absolu amen e ningún papel iba a
pasa po o as manos que no uesen las nues as. E a con enien e ambién apela a los
bene icios que se debían de i a del es udio pa a omen a la implicación de los suje os,
dejando cla o que el p og ama les a ec aba (di ec a o indi ec amen e) a odos, ya que
epe cu ía en las condiciones de salud del cen o y podía ayuda a disminui el iesgo de
con agios.
En cuan o a la deseabilidad social, debíamos hace hincapié en nues a expe iencia
y conocimien o de la si uación den o de las p isiones (consumo de d ogas, con agios de
VIH/SIDA, e c.) y que la ealidad que es aban i iendo no nos e a en absolu o ajena.
Po úl imo, du an e el abajo de campo debíamos implica lo menos posible a los
unciona ios de igilancia y odo aquel pe sonal del cen o que pudie a con e i se en un
escollo pa a una ecogida dinámica y iable. Pa a a enua las posibles p esiones ex e nas
e a necesa io e i a su p esencia ísica du an e el p oceso.
El cues iona io
Dadas las ca ac e ís icas del campo y bajo los condicionan es que enimos señalan-
do, conside amos que la u ilización de un cues iona io au oadminis ado podía se el
p ocedimien o base pa a la ecogida de in o mación. En p ime luga , po que necesi á-
bamos dispone de la opinión del mayo núme o de suje os en el meno espacio de iem-
po posible (no sólo po azones de aho o, sino po impe a i os del p opio égimen in-
e no de los cen os) y, en segundo luga , po que que íamos e i a espues as condicio-
nadas po la deseabilidad social y las p esiones ex e nas (no ol idemos que se a a de un
ema emendamen e comp ome ido, ya que en muchos casos las d ogas son la causa
di ec a o indi ec a de la eclusión en el cen o).
En la elabo ación del cues iona io ad hoc pa a el p esen e es udio se u ie on en
cuen a las ecomendaciones a adas ampliamen e en la li e a u a al uso (Bosch y To en-
e, 1993; Padilla, González y Pé ez, 1998). Las más ele an es se han expues o en el
cuad o 1. Sin emba go, que emos des aca de o ma especial la impo ancia del apoyo
cons an e de los encues ado es como un aspec o ligado al cues iona io a cuida en el
abajo de campo. E a especialmen e impo an e que el encues ado no se sin iese “con-
olado”, pe o que u ie a siemp e accesible a un encues ado al que p egun a posibles
dudas, comen a algún aspec o, incidencia, e c. Ello eque ía de los encues ado es una
ac i ud muy a en a, dejando plena libe ad a los encues ados pe o es ando siemp e pen-
dien e de és os.
La En e is a pe sonal
La aplicación de un cues iona io au oadminis ado a un g upo an pa icula y he e-
ogéneo de indi iduos se con ie e, en de e minadas ocasiones, en una en e is a pe so-
nal con dos acepciones:
8 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
a) En e is a pe sonal o almen e di ec i a, u ilizando como sopo e el p opio
cues iona io, con el in de encues a a aquellos suje os a los que no pudié amos
accede median e el cues iona io au oadminis ado, debido a su anal abe ismo,
bajo ni el cul u al o pob e conocimien o del idioma, como es el caso de los
muchos inmig an es que cumplen condena en las p isiones españolas.
b) En e is a es uc u ada y no di ec i a. El cues iona io o ecía in o mación ce-
ada, es uc u ada y desc ip i a, pe o no pe mi ía p o undiza en algunos as-
pec os ele an es del es udio ( azones po las que no se u iliza el p og ama, as-
pec os posi i os y nega i os de és e, e c.). Con la inclusión de cie as p egun as
abie as se podía accede a las pe cepciones y mo i aciones ocul as de los in-
e nos, si bien con ello la ecogida de da os se con e ía (po momen os) en una
en e is a es uc u ada y no di ec i a.
Un bene icio adicional de da a la ecogida de da os un ca ác e de en e is a pe so-
nal (más allá de la aplicación colec i a de un cues iona io au oadminis ado) es que nos
posibili aba es ablece un ínculo de con ianza con los encues ados y nos pe mi ía com-
ple a las cuo as p e endidas, asegu ando la p esencia de odos los g upos en la mues a.
Es po ello que a lo la go del p oceso de ecogida de da os se a p oduciendo una p o-
g esi a usión de lo cuan i a i o y lo cuali a i o, de al o ma que es esa mezcla lo que
p opo ciona al in es igado da os de mayo iqueza.
CÓMO: El ac o humano
El papel del encues ado ha sido en a izado en in inidad de ocasiones (Noelle, 1974;
Manzano, Rojas y Fe nández, 1996; González y Padilla, 1998; Fe nández y Rojas, 1998;
Ág eda, 2000; Camacho e al., 2000; San Ma ín, 2002). En es e abajo nos de end emos
únicamen e en algunas pa icula idades que cob an especial impo ancia en en o nos
a ípicos como el nues o. Básicamen e nos cen a emos en dos elemen os: las cualidades
o habilidades psicosociales del encues ado y su o mación a ni el écnico (cuad o 2).
En e is ado es con cualidades psicosociales adecuadas
• Inicia i a. Se p ecisa un su icien e g ado de inicia i a pa a ap oxima se, con-
ac a y cap a a los suje os.
• Habilidades pa a la comunicación in e pe sonal. En es e ipo de con ex o e-
sul a esencial la empa ía, sabe elaciona se con el encues ado, sabe escucha y
adap a se al o o. Como indica San Ma ín (2002) debemos indaga en el es ilo
de nues o in e locu o , adap a nos a él y asegu a nos el éxi o de la en e is a
(eso sí, man eniendo siemp e la dis ancia necesa ia en lo que espec a a opinio-
nes y comen a ios, pa a no in lui en és e).
• Ac i ud ac i a. En ocasiones es necesa io sali se del guión, esol e dudas
mien as se omen a la pa icipación. Resul a con ap oducen e omen a en el
en e is ado una ac i ud excesi amen e ígida y di ec i a, ya que se p e ende
que la in o mación luya de mane a dinámica. En ese sen ido, es con enien e
desliga se de la noción habi ual que se iene del iempo y la inquie ud po cum-
plimen a la ecogida de da os lo an es posible.
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 9
• Capacidad pa a ence si uaciones ad e sas. En un en o no como és e es e-
cuen e en en a se al desin e és y la poca implicación de los encues ados, a la
p esencia de elemen os que ponen en se io pelig o la ecogida de da os (pe so-
nal de igilancia, pe sonal au o izado que in en a supe isa el abajo de cam-
po, e c.). En nues o caso debíamos con ence a los encues ados de que cual-
quie decisión que se omase espec o al p og ama que es ábamos e aluando iba
a incidi en la ida dia ia del cen o (con lo cual su opinión e a impo an e) y, al
mismo iempo, se lo su icien emen e ase i os como pa a log a la colabo a-
ción del pe sonal e impedi que ningún agen e ex e no con aminase nues o a-
bajo.
• Segu idad. En un en o no con lic i o como és e el en e is ado debe mos a
siemp e segu idad y na u alidad, pa a gana se el espe o de los in e nos y que
és os pa icipen ac i amen e, sin necesidad de ecu i a la au o idad.
• Mo i ación. Es necesa io ga an iza la implicación de los en e is ado es en o-
do el p oceso de ecogida de da os. Pa a ello es p eciso cuida an o el aspec o
económico como pe sonal, o o gándoles cie o p o agonismo en el desa ollo de
oda la in es igación.
Cuad o 2. Cualidades de los en e is ado es en en o nos a ípicos.
EL FACTOR HUMANO
1) En e is ado es con cualidades psicosociales adecuadas
Inicia i a
Habilidades pa a la comunicación in e pe sonal
Ac i ud ac i a
Capacidad pa a ence si uaciones ad e sas
Segu idad
Mo i ación
2) En e is ado es écnicamen e capaci ados
Expe iencia
Conocimien o de las écnicas e ins umen os
En e is ado es écnicamen e capaci ados
• Expe iencia. En es udios de es e ipo con a con la pa icipación de encues ado-
es con expe iencia p e ia en abajos simila es es ambién impo an e.
• Conocimien o de las écnicas e ins umen os y de los obje i os de las in es iga-
ción. Debe educi se en lo posible la dis ancia en e quienes plani ican la in es-
igación y quienes la ejecu an. Es con enien e que el encues ado es é implica-
do en el p oceso gene al de elabo ación de la encues a. En nues o caso e an los
p opios in es igado es enca gados del diseño del es udio, quienes se enca ga-
ban de la ecogida de da os y de su pos e io explo ación.