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Realización de encuestas en entornos atípicos y situaciones de conflicto

Abstract

A pesar de que la bibliografía en el ámbito de la investigación mediante encuestas es cada vez más abundante, tanto en lo que se refiere a trabajos aplicados como a los numerosos aspectos técnicos que en ella influyen (muestreo, elaboración de cuestionarios, tratamiento de datos, etc.), no sobran los trabajos que se centren de manera exclusiva en el trabajo de campo. Más aún, cuando se abordan los problemas relacionados con el campo, suele hacerse de una manera genérica, lo que hace que muchas veces no se traduzca en recomendaciones verdaderamente útiles para los profesionales, a la hora de tomar decisiones acerca de cómo recoger los datos de sus investigaciones. Ello se hace, si cabe, más palpable cuando los estudios se llevan a cabo en entornos atípicos o muy particulares, como es el caso de un centro penitenciario, donde confluyen problemas de falta de confidencialidad, de deseabilidad social, presiones externas, analfabetismo, etc. En el presente trabajo, fruto de una investigación realizada por encargo de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, con el objetivo de evaluar el Programa de Intercambio de Jeringuillas implantado en cuatro centros gallegos, y en el que fueron entrevistados 474 reclusos, invitamos a una reflexión en torno a los problemas con que los investigadores solemos encontrarnos para conseguir datos relevantes, objetivos y suficientes, cuando trabajamos en este tipo de ámbitos. Al mismo tiempo, se sugieren, fruto de esta experiencia, distintas estrategias y recomendaciones que creemos pueden ser de utilidad a los lectores.

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Realización de encuestas en entornos atípicos y situaciones de conflicto

Author: Abalo Piñeiro, Javier; Rial Boubeta, Antonio; Varela Mallou, Jesús
Publisher: Sociedad Internacional de Profesionales de la Investigación en Encuestas
Year: 2003
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/62ee43fe-97cd-4fa5-aec5-446eef5ae368/download
Me odología de Encues as ISSN: 1575-7803
Vol 5, Núm 1, 2003, 1-12
RESUMEN
A pesa de que la bibliog a ía en el ámbi o de la in es igación median e encues as
es cada ez más abundan e, an o en lo que se e ie e a abajos aplicados como a los
nume osos aspec os écnicos que en ella in luyen (mues eo, elabo ación de cues iona-
ios, a amien o de da os, e c.), no sob an los abajos que se cen en de mane a exclusi-
a en el abajo de campo. Más aún, cuando se abo dan los p oblemas elacionados con
el campo, suele hace se de una mane a gené ica, lo que hace que muchas eces no se
aduzca en ecomendaciones e dade amen e ú iles pa a los p o esionales, a la ho a de
oma decisiones ace ca de cómo ecoge los da os de sus in es igaciones. Ello se hace,
si cabe, más palpable cuando los es udios se lle an a cabo en en o nos a ípicos o muy
pa icula es, como es el caso de un cen o peni encia io, donde con luyen p oblemas de
al a de con idencialidad, de deseabilidad social, p esiones ex e nas, anal abe ismo, e c.
En el p esen e abajo, u o de una in es igación ealizada po enca go de la Di ección
Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, con el obje i o de e alua el P og ama de In e -
cambio de Je inguillas implan ado en cua o cen os gallegos, y en el que ue on en e-
is ados 474 eclusos, in i amos a una e lexión en o no a los p oblemas con que los
in es igado es solemos encon a nos pa a consegui da os ele an es, obje i os y su i-
cien es, cuando abajamos en es e ipo de ámbi os. Al mismo iempo, se sugie en, u o
de es a expe iencia, dis in as es a egias y ecomendaciones que c eemos pueden se de
u ilidad a los lec o es.
Palab as cla e: abajo de campo, ecogida de da os, deseabilidad social, con idenciali-
dad
LA REALIZACIÓN DE ENCUESTAS
EN ENTORNOS ATÍPICOS Y SITUA-
CIONES DE CONFLICTO
Ja ie Abalo Piñei o
An onio Rial Boube a
Jesús Va ela Mallou
Uni e sidad de San ia
g
o de Com
p
os ela
2 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
In oducción
Desde el momen o en que se decide lle a a cabo una in es igación median e en-
cues a, se plan ea la necesidad de o maliza la en una se ie de ases (Fenández-Nogales,
1999) que an desde la de e minación de los obje i os, el ipo de encues a, diseño del
cues iona io, mues eo, abajo de campo, has a el análisis de esul ados y elabo ación
del in o me. Si se e isa la bibliog a ía se obse a una g an p o usión de abajos que
hacen hincapié en di e en es aspec os écnicos, como la implemen ación de diseños
mues ales adecuados, la elabo ación de cues iona ios con buenas p opiedades psicomé-
icas (en é minos de iabilidad y alidez), el desa ollo de écnicas mul i a ian es pa a
el análisis de los da os, e c. Sin emba go, a pesa de la impo ancia que la calidad de los
da os iene en cualquie in es igación, las publicaciones en el á ea del abajo de campo
ep esen an una p opo ción cie amen e educida.
En es as páginas p e endemos hace hincapié en la impo ancia que iene la co ec a
o ganización y plani icación del que conside amos eje cen al de oda in es igación
median e encues as: el abajo de campo. En e ec o, cons i uye un eje e eb ado po que
ma ca un an es (el diseño y la p epa ación de la ecogida de da os) y un después (análisis
y elabo ación de la in o mación a pa i de los da os). La ecogida de da os se e cla a-
men e in luenciada po las decisiones adop adas en las ases an e io es de la in es iga-
ción pe o, a su ez (y es o es algo que ecuen emen e se ol ida), las ca ac e ís icas pa -
icula es de cada campo condicionan e oac i amen e los p ime os pasos de la in es i-
gación. El p esen e abajo, además de epasa aspec os clásicos en la o ganización y
ealización del abajo de campo de una encues a, p e ende ilus a algunos de los p o-
blemas con los que el in es igado puede encon a se cuando los da os p e enden ex-
ae se de en o nos di e en es a los habi uales. En ocasiones debemos ecoge los da os
en ci cuns ancias especiales, bien po que las unidades de mues eo o suje os a en e is a
pe enecen a poblaciones muy pa icula es (d ogodependien es, inmig an es en si uación
de ma ginación social, eclusos, e c.), o bien po que el con ex o posee condicionan es
especí icos (po ejemplo, la ealización de encues as en los se icios de u gencias de
cen os sani a ios). En ales ci cuns ancias el in es igado debe an icipa los p oblemas y
oma decisiones opo unas de o ma ápida, siendo conscien e de los sesgos que pueden
con lui en la ecogida de los da os y de que adop a buenas decisiones a es e ni el le
posibili a á dispone de in o mación de calidad y mayo segu idad en sus conclusiones.
E ec i amen e no al an es ue zos que con ibuyan al desa ollo de écnicas más e i-
caces y obus as en el a amien o de da os, de so wa e es adís ico y de mues eo o,
incluso, de algo i mos compu acionales que pe mi en modeliza el compo amien o de
los suje os, impu a la no espues a, e c. Pe o no debemos ol ida que la ecogida de
da os (ma e ia p ima undamen al de nues as in es igaciones) oda ía se lle a a cabo en
la mayo ía de los casos po “humanos”, pe sonas con ap i udes y ac i udes, con una
o mación y unas mo i aciones conc e as gene almen e muy he e ogéneas.
Pa a ilus a la aplicación de la me odología de encues a en en o nos a ípicos nos
se i emos de un es udio que su gió de una demanda ealizada po la Di ección Gene al
de Ins i uciones Peni encia ias (DGIP) el pasado año 2002, que enía como obje i o
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 3
e alua el uncionamien o del P og ama de In e cambio de Je inguillas (PIJ) implan ado
en cua o p isiones gallegas.
An eceden es
Según da os de la p opia Adminis ación, más del 50% de las pe sonas que ing esan
en p isión e ie en an eceden es de consumo de d ogas y ap oximadamen e la mi ad de
ellas lo hacen po ía in a enosa. Al se la p isión un medio ce ado en el que no se
iene acceso a ma e ial de inyección es é il, la p obabilidad de que se compa an las
je inguillas aumen a espec acula men e, con lo cual se con ie e (desg aciadamen e) en
un medio especialmen e idóneo pa a la p opagación de VIH, hepa i is C y o as en e -
medades de ansmisión pa en e al. La expe iencia en la implan ación de sucesi os p o-
g amas ha cons a ado la ine icacia de aquellos que p e enden el no consumo: se sigue
consumiendo y no se e i a la mo bi-mo alidad. Po odo ello, la Adminis ación se plan-
eó implan a p og amas de educción del daño, encaminados a la acili ación de medios
p e en i os.
Con es e obje i o, in es igado es de la Uni e sidad de San iago lle amos a cabo en
Feb e o de 2000, po enca go de la p opia DGIP, un es udio de iabilidad pa a la im-
plan ación de un P og ama pilo o de In e cambio de Je inguillas. Finalmen e en No-
iemb e del mismo año el p og ama se puso en ma cha y, un año después, se ealizó un
p ime seguimien o pa a conoce la acep ación y adhe encia al mismo. En e la in o ma-
ción que debía se ecogida se incluía odo aquello e e ido a los hábi os de consumo
indi iduales y colec i os, al uso po encial y eal del p og ama, las ac i udes hacia és e,
su alo ación, las epe cusiones de su pues a en ma cha, así como a la iden i icación de
posibles ba e as pa a su u ilización.
P oblemas del abajo de campo en en o nos a ípicos
La ecogida de da os obje i os median e encues as se e ecuen emen e en o pecida
po di e sos ac o es. Así, en e o as si uaciones, podemos encon a nos con que g an
pa e de los encues ados se niegan a esponde o ienden a da espues as “socialmen e
deseables”. Es as di icul ades habi uales se en acen uadas en nues o caso e, incluso,
su gen algunas nue as. Conc e amen e, nos en en amos a p oblemas de:
• Deseabilidad social. Se p oduce en aquellas si uaciones en las que el encues a-
do emi e espues as que gozan de una mejo acep ación social que o as es-
pues as que pod ían se uen e de con lic o. En es e caso, en el que p e endemos
ex ae in o mación sob e un ema an comp ome ido (y sancionable), como es
el consumo de d ogas y el uso compa ido de je inguillas (no ol idemos las al-
as cuo as de con agio de VIH y Hepa i is exis en es en e la población eclu-
sa), es e e ec o se in ensi ica de mane a conside able.
• P esiones ex e nas. La “p esión social” sob e el encues ado suele ene como
consecuencia la no espues a, o bien la ob ención de in o mación sesgada y no
e az. En nues o caso la p esencia de pe sonal de igilancia, unido al hecho de
que de e minadas espues as conlle en, si se sos ienen públicamen e, conse-
cuencias cla amen e nega i as pa a el encues ado ( ep esalias, educción de
4 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
pe misos y pé dida de cie os bene icios peni encia ios), podían gene a impo -
an es dis o siones.
• Con idencialidad. En cualquie encues a (y en és a en pa icula ) ga an iza el
anonima o a los encues ados esul a de g an impo ancia.
• Descon ianza. Es ablece un clima de con ianza y co dialidad en e encues ado
y encues ado esul a ambién impo an e pa a que la in o mación pueda lui de
o ma na u al y since a. En es e caso, la p esencia de “in usos”, pe sonas des-
conocidas demandando in o mación an pe sonal, no podía deja de gene a
suspicacias.
• Poca implicación. Se a a de un escollo habi ual en las encues as que suele de-
i a en asas de espues a muy bajas y/o en espues as es e eo ipadas. No de-
bemos ol ida que nos encon amos en una p isión, gene almen e ca ac e izada
po un ambien e de desidia y pé dida de in e és po muchos aspec os de la ida
misma.
• Anal abe ismo. Según da os de 2001 de la Di ección Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias un 10,1% de la población eclusa es anal abe a o al y un 19,07%
anal abe a uncional. El bajo ni el educa i o conlle a una mayo di icul ad en
la comp ensión de las p egun as, condicionando cla amen e la es a egia de e-
cogida de la in o mación y los ins umen os a u iliza .
• Imposibilidad de dispone de mues as ep esen a i as. Asegu a la equip oba-
bilidad de selección de odos los elemen os de la población peni encia ia esul-
aba en es e caso una a ea imposible y, en cie o modo, con ap oducen e.
Además de no ene acceso al censo de in e nos, conociendo quienes son o no
consumido es de d ogas po ía pa en e al, se ía cla amen e noci o iden i ica
nominalmen e a cada uno de los suje os a encues a , ya que echa ía po ie a la
ga an ía de anonima o y con idencialidad, gene ando descon ianza y echazo.
La ele ancia del encues ado en el abajo de campo
Un elemen o de impo ancia esencial en el p oceso de ecogida de da os lo cons i u-
ye ineludiblemen e el encues ado (Fe nández y o os, 2000; San Ma ín, 2002). Como
señalan Manzano y cols. (1996:21) “en e el in es igado que plani ica la encues a y la
ealidad social se alza la igu a del encues ado , insus i uible e imp escindible eslabón
en el a e de la encues a pa a que alcance pue o la in es igación”. Si admi imos que la
ecogida de da os es esencial pa a la ob ención de esul ados obje i os y que dicha eco-
gida es á ín imamen e ligada al componen e humano enca gado de lle a la a cabo, es a-
emos de acue do en que el componen e humano es p imo dial pa a que dichos esul a-
dos sean conside ados a ni el cien í ico. Sin a a de es a impo ancia a las dis in as
ases de una in es igación se puede asegu a que sin unos encues ado es mo i ados y
cuali icados, la calidad de los da os se á pues a siemp e en en edicho (Ág eda, 2000;
Camacho y cols., 2000).
A nues o modo de e es as e lexiones si en pa a jus i ica la conside ación del
abajo de campo como la suma de dos componen es muy elacionados: 1) el aspec o
écnico o, más ampliamen e, me odológico; y, 2) el aspec o humano, con la consabida
in luencia que eje ce el encues ado sob e la calidad de los da os.
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 5
La me odología de encues a en un en o no a ípico:
una expe iencia, una p opues a
Como se ha podido demos a en mul i ud de casos, la encues a cons i uye una
he amien a emendamen e ú il pa a la oma de decisiones. Pa iendo de es a p emisa y
de que necesi ábamos ob ene in o mación di e sa de una población ela i amen e am-
plia, conside amos que e a la es a egia idónea pa a alcanza nues o obje i o: e alua el
P og ama de In e cambio de Je inguillas en los cen os peni encia ios, accediendo a las
opiniones y ac i udes de los in e nos.
La es a egia de mues eo: a quién encues a
Uno de los elemen os en los que adica la e icacia de las encues as es la u ilización
de mues as ep esen a i as, que se consigue median e el aza . Sin emba go, como
hemos mencionado, en nues o caso no odas las unidades de la población enían la mis-
ma p obabilidad de se seleccionadas. Po ello se op ó po un mues eo e á ico, in en-
ando asegu a que odos los es a os de la población es u ie an p esen es en la mues a.
El p ocedimien o de ob ención de in o mación consis i ía en aplica el cues iona io
a odos los elemen os disponibles, ce cio ándonos de que odos los es a os espondían
(consumido es de d ogas po ía pa en e al ― an o los que u ilizan el p og ama como
los que no―, o os consumido es y no consumido es). Pa a ello ue necesa io acudi no
sólo a los módulos de con inamien o sino ambién a las aulas, a la en e me ía, zonas de
abajo y odas aquellas dependencias a las que nos es u ie a pe mi ido el acceso. Al
mismo iempo, debíamos e i a los sesgos de i ados de la no espues a, de al o ma que
los encues ado es debían es o za se en consegui asas de espues a lo más ele adas
posibles en odos los g upos de in e nos. E ec i amen e la es a egia seguida no es á
exen a de p oblemas pe o como señalan Manzano y cols. (1996, p. 18) al e e i se al
mues eo po cuo as, “la expe iencia demues a que si conside amos su bajo cos e y la
apidez de su consecución, gene a esul ados de in e és pa a p ime as omas de con ac-
o y pa a es udios que no p e endan pasa a la glo ia de la ciencia”.
Una ez que nos hemos e e ido al “quién”, debemos cen a nos en el “cómo” ob e-
ne la in o mación. Pa a ello dis ingui emos dos elemen os esenciales: en p ime luga ,
el aspec o écnico, odo aquello e e ido a las écnicas empleadas pa a la ecogida de
in o mación. En es e sen ido, cabe señala que hemos apos ado po una me odología
mix a (combinando es a egias cuan i a i as y cuali a i as) que pe mi iese sol en a los
p oblemas de i ados del en o no. En segundo luga , la especial ele ancia que iene en
es e con ex o el ac o humano, el g upo de pe sonas enca gadas de la ecogida e ec i a
de los da os. En un en o no a ípico an o o más impo an e que el aspec o écnico en la
ecogida de in o mación es el ac o humano, los en e is ado es con sus ac i udes, ap i-
udes y mo i aciones.

6 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
CÓMO: El aspec o écnico
A con inuación se expone b e emen e la es a egia me odológica seguida en la ea-
lización del abajo de campo. En es e apa ado c eemos con enien e di e encia es
elemen os (cuad o 1).
Cuad o 1. Elemen os de la ecogida de da os en en o nos a ípicos.
METODOLOGÍA MIXTA EN LA RECOGIDA DE DATOS
a) Ap oximación, con ac o y cap ación
b) Cues iona io au oadminis ado
 In oducción explica i a gene ando empa ía y asegu ando la con i-
dencialidad
 Lenguaje con encional, cla o y conciso, sin o aciones compues as
ni ambigüedades
 Le a g ande y cla a
 P egun as p ecisas, ele an es y conc e as
 Sin ab e ia u as ni ecnicismos
 B e edad en la o mulación de las p egun as y del cues iona io en
gene al
 P egun as ce adas con pocas ca ego ías de espues a
 P egun as abie as con g andes espacios pa a la espues a
 Apoyo cons an e de los en e is ado es
c) En e is a pe sonal
 Di ec i a: ca a a ca a, siguiendo el cues iona io (anal abe ismo,
inmig an es, e c.)
 No di ec i a: p o undización en los con enidos y complemen o de la
in o mación cuan i a i a
Ap oximación, con ac o y cap ación
Aunque es ampliamen e econocida la impo ancia de la oma de con ac o pa a con-
segui un clima adecuado du an e la encues a (Ha a opoulos, Li an y Sa nin, 1992), en
nues o caso se con ie e quizás en el elemen o cla e de la ecogida de da os y, po ende,
de oda la in es igación. E a necesa io es ablece adecuadamen e el p ime con ac o con
los in e nos, cap a los y mo i a los pa a que apo asen su opinión. La iden i icación de
líde es y de e minados g upos que se mos aban más ac i os ue on una ayuda impo an-
e en es e sen ido. Gene a con ianza y ga an iza la con idencialidad de la in o mación
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 7
e an ambién dos aspec os esenciales. Pa a ello e a p eciso deja muy cla o de an emano
que é amos pe sonal o almen e ajeno al cen o y que absolu amen e ningún papel iba a
pasa po o as manos que no uesen las nues as. E a con enien e ambién apela a los
bene icios que se debían de i a del es udio pa a omen a la implicación de los suje os,
dejando cla o que el p og ama les a ec aba (di ec a o indi ec amen e) a odos, ya que
epe cu ía en las condiciones de salud del cen o y podía ayuda a disminui el iesgo de
con agios.
En cuan o a la deseabilidad social, debíamos hace hincapié en nues a expe iencia
y conocimien o de la si uación den o de las p isiones (consumo de d ogas, con agios de
VIH/SIDA, e c.) y que la ealidad que es aban i iendo no nos e a en absolu o ajena.
Po úl imo, du an e el abajo de campo debíamos implica lo menos posible a los
unciona ios de igilancia y odo aquel pe sonal del cen o que pudie a con e i se en un
escollo pa a una ecogida dinámica y iable. Pa a a enua las posibles p esiones ex e nas
e a necesa io e i a su p esencia ísica du an e el p oceso.
El cues iona io
Dadas las ca ac e ís icas del campo y bajo los condicionan es que enimos señalan-
do, conside amos que la u ilización de un cues iona io au oadminis ado podía se el
p ocedimien o base pa a la ecogida de in o mación. En p ime luga , po que necesi á-
bamos dispone de la opinión del mayo núme o de suje os en el meno espacio de iem-
po posible (no sólo po azones de aho o, sino po impe a i os del p opio égimen in-
e no de los cen os) y, en segundo luga , po que que íamos e i a espues as condicio-
nadas po la deseabilidad social y las p esiones ex e nas (no ol idemos que se a a de un
ema emendamen e comp ome ido, ya que en muchos casos las d ogas son la causa
di ec a o indi ec a de la eclusión en el cen o).
En la elabo ación del cues iona io ad hoc pa a el p esen e es udio se u ie on en
cuen a las ecomendaciones a adas ampliamen e en la li e a u a al uso (Bosch y To en-
e, 1993; Padilla, González y Pé ez, 1998). Las más ele an es se han expues o en el
cuad o 1. Sin emba go, que emos des aca de o ma especial la impo ancia del apoyo
cons an e de los encues ado es como un aspec o ligado al cues iona io a cuida en el
abajo de campo. E a especialmen e impo an e que el encues ado no se sin iese “con-
olado”, pe o que u ie a siemp e accesible a un encues ado al que p egun a posibles
dudas, comen a algún aspec o, incidencia, e c. Ello eque ía de los encues ado es una
ac i ud muy a en a, dejando plena libe ad a los encues ados pe o es ando siemp e pen-
dien e de és os.
La En e is a pe sonal
La aplicación de un cues iona io au oadminis ado a un g upo an pa icula y he e-
ogéneo de indi iduos se con ie e, en de e minadas ocasiones, en una en e is a pe so-
nal con dos acepciones:
8 J. Abalo, A. Rial y J. Va ela
a) En e is a pe sonal o almen e di ec i a, u ilizando como sopo e el p opio
cues iona io, con el in de encues a a aquellos suje os a los que no pudié amos
accede median e el cues iona io au oadminis ado, debido a su anal abe ismo,
bajo ni el cul u al o pob e conocimien o del idioma, como es el caso de los
muchos inmig an es que cumplen condena en las p isiones españolas.
b) En e is a es uc u ada y no di ec i a. El cues iona io o ecía in o mación ce-
ada, es uc u ada y desc ip i a, pe o no pe mi ía p o undiza en algunos as-
pec os ele an es del es udio ( azones po las que no se u iliza el p og ama, as-
pec os posi i os y nega i os de és e, e c.). Con la inclusión de cie as p egun as
abie as se podía accede a las pe cepciones y mo i aciones ocul as de los in-
e nos, si bien con ello la ecogida de da os se con e ía (po momen os) en una
en e is a es uc u ada y no di ec i a.
Un bene icio adicional de da a la ecogida de da os un ca ác e de en e is a pe so-
nal (más allá de la aplicación colec i a de un cues iona io au oadminis ado) es que nos
posibili aba es ablece un ínculo de con ianza con los encues ados y nos pe mi ía com-
ple a las cuo as p e endidas, asegu ando la p esencia de odos los g upos en la mues a.
Es po ello que a lo la go del p oceso de ecogida de da os se a p oduciendo una p o-
g esi a usión de lo cuan i a i o y lo cuali a i o, de al o ma que es esa mezcla lo que
p opo ciona al in es igado da os de mayo iqueza.
CÓMO: El ac o humano
El papel del encues ado ha sido en a izado en in inidad de ocasiones (Noelle, 1974;
Manzano, Rojas y Fe nández, 1996; González y Padilla, 1998; Fe nández y Rojas, 1998;
Ág eda, 2000; Camacho e al., 2000; San Ma ín, 2002). En es e abajo nos de end emos
únicamen e en algunas pa icula idades que cob an especial impo ancia en en o nos
a ípicos como el nues o. Básicamen e nos cen a emos en dos elemen os: las cualidades
o habilidades psicosociales del encues ado y su o mación a ni el écnico (cuad o 2).
En e is ado es con cualidades psicosociales adecuadas
• Inicia i a. Se p ecisa un su icien e g ado de inicia i a pa a ap oxima se, con-
ac a y cap a a los suje os.
• Habilidades pa a la comunicación in e pe sonal. En es e ipo de con ex o e-
sul a esencial la empa ía, sabe elaciona se con el encues ado, sabe escucha y
adap a se al o o. Como indica San Ma ín (2002) debemos indaga en el es ilo
de nues o in e locu o , adap a nos a él y asegu a nos el éxi o de la en e is a
(eso sí, man eniendo siemp e la dis ancia necesa ia en lo que espec a a opinio-
nes y comen a ios, pa a no in lui en és e).
• Ac i ud ac i a. En ocasiones es necesa io sali se del guión, esol e dudas
mien as se omen a la pa icipación. Resul a con ap oducen e omen a en el
en e is ado una ac i ud excesi amen e ígida y di ec i a, ya que se p e ende
que la in o mación luya de mane a dinámica. En ese sen ido, es con enien e
desliga se de la noción habi ual que se iene del iempo y la inquie ud po cum-
plimen a la ecogida de da os lo an es posible.
La ealización de encues as en en o nos a ípicos y si uaciones de con lic o 9
• Capacidad pa a ence si uaciones ad e sas. En un en o no como és e es e-
cuen e en en a se al desin e és y la poca implicación de los encues ados, a la
p esencia de elemen os que ponen en se io pelig o la ecogida de da os (pe so-
nal de igilancia, pe sonal au o izado que in en a supe isa el abajo de cam-
po, e c.). En nues o caso debíamos con ence a los encues ados de que cual-
quie decisión que se omase espec o al p og ama que es ábamos e aluando iba
a incidi en la ida dia ia del cen o (con lo cual su opinión e a impo an e) y, al
mismo iempo, se lo su icien emen e ase i os como pa a log a la colabo a-
ción del pe sonal e impedi que ningún agen e ex e no con aminase nues o a-
bajo.
• Segu idad. En un en o no con lic i o como és e el en e is ado debe mos a
siemp e segu idad y na u alidad, pa a gana se el espe o de los in e nos y que
és os pa icipen ac i amen e, sin necesidad de ecu i a la au o idad.
• Mo i ación. Es necesa io ga an iza la implicación de los en e is ado es en o-
do el p oceso de ecogida de da os. Pa a ello es p eciso cuida an o el aspec o
económico como pe sonal, o o gándoles cie o p o agonismo en el desa ollo de
oda la in es igación.
Cuad o 2. Cualidades de los en e is ado es en en o nos a ípicos.
EL FACTOR HUMANO
1) En e is ado es con cualidades psicosociales adecuadas
 Inicia i a
 Habilidades pa a la comunicación in e pe sonal
 Ac i ud ac i a
 Capacidad pa a ence si uaciones ad e sas
 Segu idad
 Mo i ación
2) En e is ado es écnicamen e capaci ados
 Expe iencia
 Conocimien o de las écnicas e ins umen os
En e is ado es écnicamen e capaci ados
• Expe iencia. En es udios de es e ipo con a con la pa icipación de encues ado-
es con expe iencia p e ia en abajos simila es es ambién impo an e.
• Conocimien o de las écnicas e ins umen os y de los obje i os de las in es iga-
ción. Debe educi se en lo posible la dis ancia en e quienes plani ican la in es-
igación y quienes la ejecu an. Es con enien e que el encues ado es é implica-
do en el p oceso gene al de elabo ación de la encues a. En nues o caso e an los
p opios in es igado es enca gados del diseño del es udio, quienes se enca ga-
ban de la ecogida de da os y de su pos e io explo ación.