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Valoración de los modelos más usados en la enseñanza de las ciencias basados en la analogía «el alumno como científico»

Abstract

En didáctica de las ciencias, agrupar ciertos modelos de enseñanza bajo la analogía del «alumno como científico» resulta útil y significativo dado que hace referencia a un modo de fundamentar y argumentar propuestas para la enseñanza de las ciencias. Las premisas de la estructura lógica de esta analogía se toman de la historia y filosofía de la ciencia y las conclusiones desembocan en sugerencias didácticas para la clase de ciencias. En el presente trabajo se estudian los tres modelos de enseñanza más relevantes del ámbito, que tienen como fundamento la mencionada analogía, caracterizándolos por las visiones que mantienen del conocimiento de ciencias y del alumno. Finalmente, considerando tales fundamentos, se analizan las limitaciones de los modelos para la enseñanza de las ciencias marcando a la vez direcciones de trabajo que pudieran solventarlas.

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Valoración de los modelos más usados en la enseñanza de las ciencias basados en la analogía «el alumno como científico»

Author: Marín Martínez, Nicolás; Cárdenas Salgado, Fidel Antonio
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2011
DOI: 10.5565/rev/ec/v29n1.332
Source: https://ddd.uab.cat/pub/edlc/edlc_a2011v29n1/02124521v29n1p35.pdf
35
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1), 035–046
Valo ación de los modelos más usados
en la enseñanza de las ciencias basados
en la analogía «el alumno como cien í ico»
Ma ín Ma ínez, Nicolás1 y Cá denas Salgado, Fidel An onio2
1 Depa men o Didac ics in Ma hema ics and Expe imen al Sciences. Facul y o Educa ion. Alme ía Uni e si y (Spain)
2 Chemis y Depa men p o esso . Pedagógica Nacional Uni e si y. PhD p og am in Educa ion. Bogo á (Colombia)
[email p o ec ed]
[email p o ec ed]
in es igación didác ica
Resumen. En didác ica de las ciencias, ag upa cie os modelos de enseñanza bajo la analogía del «alumno como cien í ico» esul a ú il y sig-
ni ica i o dado que hace e e encia a un modo de undamen a y a gumen a p opues as pa a la enseñanza de las ciencias. Las p emisas de la
es uc u a lógica de es a analogía se oman de la his o ia y iloso ía de la ciencia y las conclusiones desembocan en suge encias didác icas pa a
la clase de ciencias.
En el p esen e abajo se es udian los es modelos de enseñanza más ele an es del ámbi o, que ienen como undamen o la mencionada analogía,
ca ac e izándolos po las isiones que man ienen del conocimien o de ciencias y del alumno. Finalmen e, conside ando ales undamen os, se
analizan las limi aciones de los modelos pa a la enseñanza de las ciencias ma cando a la ez di ecciones de abajo que pudie an sol en a las.
Palab as cla e. Re isión, analogía del alumno como cien í ico, concepciones al e na i as, cambio concep ual, enseñanza po in es igación.
an assessmen o he main models used in science educa ion based on he analogy « he pupil as a scien is »
Summa y. In Science Educa ion, g ouping ce ain models o eaching unde he analogy o he «s uden as a scien is » is use ul and meaning ul,
since i has become a powe ul way o suppo ing p oposals o Science eaching. The s a ing poin o he logical s uc u e o his analogy
is aken om his o y and philosophy o science and he indings ha e lead o de elop eaching s a egies o Science classes. The h ee mo e
impo an based on he abo e men ioned analogy eaching models ela ed o he ield a e explo ed in his pape ; also, hei main cha ac e is ics a e
highligh ed in e ms o he iews abou knowledge o science and s uden hey pos ula e. Finally, on he g ounds o he abo e men ioned iews,
he limi a ions o hese models o e ec i e Science eaching a e analyzed and some ways o o e come hem a e sugges ed.
Keywo ds. Re iew, analogy o he pupil as a scien is , al e na i e concep ions, concep ual change, lea ning esea ch.
El aslado de las ideas de Kelly (1955) a la clase de cien-
cias dio luga a lo que se ha enido denominando analo-
gía de «el alumno como cien í ico» –AcC– (D i e , 1983;
Clax on, 1994; Solomon, 1994; Dui , 1999; Yang, 1999;
Ma ín, Solano y Jiménez Gómez, 1999; Gil, Ca ascosa y
Ma ínez Te ades, 2000).
En gene al, el anspo e de a gumen os omados del
plano donde se desc ibe la cons ucción del conoci-
mien o de ciencias (his o ia y iloso ía de las ciencias)
al plano didác ico pa a undamen a p opues as pa a la
enseñanza de las ciencias es un ecu so que se ha e-
nido haciendo con p o usión ( e po ejemplo, Posne ,
S ike, Hewson y Ge zog, 1982; Hewson y Tho ley,
1989; Duschl y Gi ome , 1991; Cudmani, 1999; Iz-
quie do, Sanma í y Espine , 1999) y odo pa ece in-
dica , con oda p obabilidad, que así con inua á en el
u u o (Tsai y Wen, 2005).
1. in oducción
in es igación didác ica
36 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
En el ma co de la analogía AcC se pueden dis ingui a-
ias endencias según qué pa e de la his o ia y iloso ía
de las ciencias se en a iza pa a da undamen o a la p o-
pues a didác ica, a los comp omisos eó icos y epis e-
mológicos que se asumen y a la me odología de clase
que se p opone (Yang, 1999; Ma ín, 2005). En conc e o,
basados en la analogía AcC cabe des aca es modos o
modelos pa a abo da la enseñanza de las ciencias que
han gozado de una amplia acep ación en el ámbi o:
• El p ime o de ellos, muy di undido en la década de
los 80, ue denominado po algunos au o es como Mo-
imien o de las Concepciones Al e na i as (MCA) (Gil-
be y Swi , 1985; D i e y Oldhan, 1986; D i e , 1988;
D i e , Guesne y Tibe ghien, 1989). Con comp omiso
eó ico ausen e o poco de inido (Ma ín, 2003b; So o
O e o y Sanjosé, 2005), en el ma co de es e mo imien-
o se han elabo ado mul i ud de abajos cuya es uc u a
básica p esen a dos ases: a) se oma cie a in o mación
del alumno sob e lo que sabe del con enido de ciencias a
enseña y b) se es ablecen p opues as pa a la enseñanza
de dicho con enido basadas en la in o mación encon a-
da (Ma ín, Solano y Jiménez Gómez, 2001).
• El Modelo de Cambio Concep ual (MCC) p esen a
cie a di e sidad en sus es a egias de cambio (Posne ,
S ike, Hewson y Ge zog, 1982; Hewson y Tho ley,
1989; Hewson, Bee h y Tho ley, 1998; S ike y Posne ,
1992; Dui , 1999), pe o en odos ellos con emplan una
p ime a ase, donde se busca debili a las ideas p e ias del
alumno haciéndolas en a en con lic o cogni i o con e i-
dencias empí icas o a gumen os eó icos y, en una segun-
da ase, se p esen an los concep os co ec os de ciencias
como ideas que son más plausibles y ú iles pa a explica
ales e idencias y a gumen os. Pa a ealiza los diseños
de enseñanza di igidos a c ea los con lic os, se usan mo-
delos sob e la cons ucción social del conocimien o de
ciencias comp ome idos eó icamen e, al menos en sus
o ígenes, con las epis emologías p opues as po Toulmin,
Kuhn y Laka os (So o O e o y Sanjosé, 2005).
• El Modelo de Enseñanza po In es igación (MEPI) un-
damen ado en los modos más usuales con que se desa o-
lla la ac i idad cien í ica, p opone acome e las clases de
ciencias simulando dicha ac i idad pe o adecuándola a los
obje i os especí icos de la educación cien í ica escola ( e
po ejemplo, Duschl y Gi ome , 1991; Gil, 1993). Aunque
exis e di e sidad de plan eamien os, odos pe ciben nece-
sa io alige a el peso que dan o os modelos (po ejemplo,
el adicional y el del cambio concep ual) a los con enidos
concep uales y aumen a lo con ac i idades p ocedimen a-
les ealizadas po el alumno (E azo y Tiusabá, 1995).
El p opósi o de es e abajo es ealiza una e aluación,
en ono c í ico, de los modelos AcC, no an o obse ando
o ein e p e ando los esul ados académicos ob enidos en
con ex os de in es igación o docencia, sino desde una
pe spec i a de cohe encia eó ica y me odológica. Es a
e aluación se ealiza á en a ios pasos:
• Analiza la isión que se sos iene, desde los modelos
que siguen la analogía AcC, sob e la cons ucción del
conocimien o de ciencias y del alumno.
• Valo a los modelos más ele an es alineados a AcC y,
si exis en, mos a p e isibles limi aciones pa a la ense-
ñanza de las ciencias, ma cando a la ez di ecciones de
abajo que pudie an sol en a las.
En gene al, la pe spec i a AcC se ha ca ac e izado desde
es aspec os: la isión que man iene sob e la enseñan-
za de las ciencias, del conocimien o de ciencias y del
alumno. Los dos p ime os, la isión de la enseñanza y
de ciencias se han ca ac e izado ampliamen e en o os
esc i os ( e Izquie do, 2000; Jiménez Aleixand e, 2000;
McComas, Clough y Almaz oa, 1998; Fe nández, Gil,
Ca ascosa, Cachapuz y P aia, 2002; Osbo ne, Collins,
Ra cli e, Milla y Duschl, 2003; Vázquez, Ace edo y
Manasse o, 2004; Ma ín, 2005) po lo que aquí no se
insis i á en ellos. Aho a bien, a endiendo al in e és de
la línea a gumen al que se a a de ende en es e abajo,
cen a emos la a ención, some amen e, en ca ac e iza la
isión del conocimien o de ciencias y, más p o usamen-
e, en p ecisa la isión del conocimien o del alumno que
se ha usado desde AcC.
El hecho de limi a la e aluación de modelos AcC a una
e lexión eó ica, sin conside aciones de los esul ados
empí icos, no se pe cibe como una es icción excesi a
de es e abajo si se iene en cuen a que los de enso es de
los modelos AcC p e én las supues as mejo as de los e-
sul ados académicos más desde conside aciones eó icas
que a pa i de da os empí icos ob enidos de la p ác ica
de clase (Pozo y Gómez C espo, 1998; Dui , 1999; So o
O e o y Sanjosé, 2005).
2. Visión del conocimien o de ciencias
De o ma sin é ica, se puede p ecisa los consensos ac ua-
les sob e la isión de ciencias que subyace en los mode-
los AcC (McComas, Clough y Almaz oa, 1998; Fe nán-
dez, Gil, Ca ascosa, Cachapuz y P aia, 2002; Osbo ne,
Collins, Ra cli e, Milla y Duschl, 2003; Mellado, 2003;
Vázquez, Ace edo y Manasse o, 2004; Ace edo, 2008)
combinando una posición epis emológica (cons uc i-
ismo) jun o a un modelo holís ico (o ganicismo) pa a
en ende es e conocimien o:
– Cons uc i ismo. El conocimien o de ciencias se debe a
una con inua in e acción en e sus cons ucciones cogni-
i as y la con on ación empí ica. Po un lado, se des aca
la impo ancia de la ac i idad acional en la cons ucción
de modelos cogni i os, pe o en es e p oceso cons uc i o
in e ienen o os ac o es menos acionales (Pozo y Gó-
mez C espo, 1998; Gie e, 1999). Las cons ucciones no
pueden se explicadas desde un acionalismo ex emo. Y
po o o, se pe cibe necesa ia la con inua con on ación
en e las cons ucciones eó icas y los da os empí icos, sin
que és os adquie an el alo on ológico que les da el empi-
ismo ni su p edominio en las cons ucciones eó icas.
La isión cons uc i is a es cohe en e con el consenso
c ecien e pa a nega el p incipio de co espondencia en-
e eo ía y ealidad (Pozo y Gómez C espo, 1998). Es a
negación se hace e iden e en la con on ación pe manen-
in es igación didác ica
37
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
e en e eo ías y da os empí icos y en la cla a oposición
de que és a se lle e a cabo po p ocedimien os neoposi i-
is as (Gie e, 1992; Izquie do, 2000).
Así pues, los c i e ios de alidez de una eo ía po su
supues a co espondencia con la ealidad se deben sus i-
ui po o os más p agmá icos de u ilidad, e icacia, p o-
duc i idad, e c. En es e sen ido el p agma ismo se pue-
de en ende como una exp esión, en e o as, del ma co
cons uc i is a. En e ec o, ac ualmen e no se conside a
que la ciencia posea po sí misma un alo cogni i o ex-
cepcional o que sea el sabe más e dade o que exis e
(absolu ismo), sino que su alo es más bien p agmá i-
co y ela i o a la pa cela de la ealidad con la que es á
comp ome ido (Chalme s, 1984; Gie e, 1992; Izquie do,
2000; Ma ín, 2003b). O a exp esión más del cons uc i-
ismo es el ela i ismo mode ado cuando se pe cibe o se
en iende que la ciencia es el mejo de los conocimien os
pa a a on a p oblemas y consegui ines inculados a
un de e minado con ex o social y económico de p oduc-
ción de bienes (Chalme s, 1984), pe o se mues a poco
comp ensi o y o pe pa a a on a o os aspec os de la
ealidad ligados, po ejemplo, a con ex os a ec i os, a-
milia es, sociales, polí icos, eligiosos, e c.
– O ganicismo. Los complejos p ocesos de egulación
de la comunidad de ciencias gene an un cue po de cono-
cimien os al amen e cohe en e, o ganizado y consensua-
do que sólo se puede explica adecuadamen e median e
un modelo o gánico. És e in e p e a el conocimien o con
la me á o a de un o ganismo (Pozo, 1989; Bo ella, 1994;
Lu iego, 2001) donde el odo no se puede educi a las
pa es y las elaciones causales no son simples y linea-
les, como lo ha ía el mecanicismo (Peñal e , 1988). La
isión o gánica se aleja de isiones de o madas del co-
nocimien o de ciencias según las cuales:
• la aplicación mecánica de una secuencia de p ocedi-
mien os (el llamado mé odo cien í ico) puede lle a a
c ea o cons ui conocimien o segu o, iable o e dade o
(Bunge, 1981),
• el c ecimien o de las ciencias se hace de un modo lineal
po acumulación de conocimien os (Fe nández, Gil, Ca-
ascosa, Cachapuz y P aia, 2002).
Nó ese que la mayo ía de las ca ac e ís icas del o gani-
cismo son ambién a ibuidas a lo que se denomina ho-
lismo (Bo ella, 1994).
En de ini i a, una isión de las ciencias que es á bas an e
consensuada se pod ía e ique a como cons uc i ismo
o gánico.
3. Visión del conocimien o del alumno
Resul a di ícil dibuja la isión cogni i a del alumno
que se man iene desde modelos AcC, pues lo usual
es que no se p onuncien, gua den silencio, no se pe -
ciba con enien e explici a lo o no ealicen a i maciones
sob e qué modelo cogni i o del alumno se asume en la
in es igación (Ma ín, Solano y Jiménez Gómez, 1999).
Po es o, pa a indaga sob e las c eencias que se man-
ienen en el ámbi o de la didác ica de las ciencias sob e
la cognición del alumno se p ecisa acudi a abajos que
han es udiado, po un lado, el conocimien o del alumno
y, po o o, las di icul ades de comp ensión y ap endizaje
de las ciencias (Ma ín, 2003b). Los esul ados encon a-
dos en la e isión de ambos g upos de abajo son los
siguien es.
3.1. sob e concepciones del alumno
Re isiones ealizadas po noso os (Ma ín y Bena och,
1994; Jiménez Gómez, Solano y Ma ín, 1997; Bena-
och, 1998; Ma ín, Solano y Jiménez Gómez, 2001)
ponen de mani ies o que los in es igado es man ienen
en sus abajos isiones inadecuadas del conocimien o
del alumno, ales como:
• La o ganización cogni i a del alumno es asimilada a
la es uc u a y o ganización concep ual de las ciencias
en su e sión académica. Es a isión del conocimien o
del alumno se pone de mani ies o cuando, de o ma casi
sis emá ica, los con enidos disciplina es cons i uyen el
p incipal e e en e pa a busca e in e p e a las mani es-
aciones cogni i as del alumno.
El ámbi o de la enseñanza de las ciencias ha es ado ma -
cado en exceso po un modelo cogni i o del alumno me-
dia izado po la o ganización de los con enidos académi-
cos de ciencias en en amados de concep os, elaciones
y eo ías (pa a ejemplos de modelos de en amado con-
cep ual e , Ausubel, No ak y Hanesian, 1986; Ca ey,
1991). Es o da una isión demasiado explíci a, decla a-
i a y sin ác ica de la cons ucción de los signi icados
indi iduales.
La es uc u a cogni i a del alumno no se puede asimi-
la a una es uc u a concep ual pues o que buena pa e
de sus con enidos cogni i os no es án elacionados con
los con enidos académicos (Ma ín, 2005), po ejemplo,
los de ca ác e implíci o y p ocedimen al (Piage , 1974;
Ka milo -Smi , 1994), los inculados ue emen e a lo
a ec i o (Bo ella, 1994; Ma ina, 1998; Pin ich, 1999) o
muchos o os cons uidos po in e acción pe sonal con su
en o no ísico co idiano. Además, las i encias de cada
suje o le lle a a es ablece sus ca ego ías na u ales, lejos
de la lógica de clases po las que se igen las es uc u as
concep uales de cada disciplina (Pozo, 1989).
• Excesi a con ianza en c ee que las espues as del
alumno ep esen an su conocimien o. Es o se pone de
mani ies o en la ausencia de con oles en la oma e in-
e p e ación de da os que e alúen el g ado de iabilidad
o alidez de los mismos. Es discu ible es e modo de p o-
cede , ya que:
a) Cabe la posibilidad de que el alumno dé espues as
in si u, al aza o in en adas, p obabilidad que aumen a
cuando las p egun as es án demasiado enco se adas po
los concep os académicos y dan poca opo unidad de que
el alumno exp ese su conocimien o co idiano.
in es igación didác ica
38 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
b) En ocasiones el signi icado que asocia el alumno a un
buen núme o de é minos académicos es di e en e al de
los in es igado es.
c) No se puede e i a el sesgo del in es igado . Es du-
doso que la in e acción en e los sis emas cogni i os del
in es igado y del alumno e mine o eciendo da os neu-
ales que hablan sólo de és e úl imo. Conscien es de que
los da os que usa el in es igado es án necesa iamen e
sesgados, solo queda la posibilidad de minimiza es os
«e ec os».
Al admi i oda espues a del alumno como álida, sub-
yace cie o op imismo ealis a que su ge an e la ausencia
de conside a modelos más desa ollados sob e la cog-
nición del alumno pues o que el único e e en e usado
es el con enido obje o de enseñanza (Jiménez-Gómez,
Bena och y Ma ín, 2006).
• Se pe cibe el conocimien o del alumno incohe en e,
agmen ado y con uso. Sin emba go, desde la pe spec i-
a del p opio suje o, su conocimien o es cohe en e, ú il y
e icazmen e p agmá ico pa a esponde a las usuales de-
mandas de su en o no co idiano (Pozo y Gómez C espo,
1998). Desde una pe spec i a con in ención obje i a, el
conocimien o cohe en e del suje o es una consecuencia
necesa ia de la endencia o gánica de au o egulación
po la que se igen sus cons ucciones cogni i as y, en
gene al, cualquie o ganismo i o (Piage , 1978).
La incohe encia, agmen ación y con usión son ca ac-
e ís icas que su gen al con on a el conocimien o del
alumno con cues iones académicas y son, la mayo ía
de las eces, más que a ibu os cogni i os del suje o,
un «e ec o cola e al» de de e minadas de iciencias de
la me odología u ilizada (Oli a, 1996; Ma ín, Bena o-
ch y Jiménez Gómez, 2000). Es no mal que un modelo
cogni i o «inspi ado» en la es uc u a concep ual de las
ciencias pe ciba el conocimien o del alumno un an o de-
aluado en elación con o os modelos mejo undamen-
ados en da os psicológicos.
3.2. sob e enseñanza, comp ensión y ap endizaje
de las ciencias
Los abajos que abo dan p oblemas sob e la enseñanza
de las ciencias, de un modo más o menos implíci o, se
en obligados a ealiza p e isiones sob e sus esul ados
y, po an o, a pone de mani ies o ocasionalmen e las
isiones que se man ienen sob e ap endizaje o sob e los
cons uc os que se deben desa olla o cambia en el co-
nocimien o del alumno, así:
• Se admi e que la cons ucción del conocimien o social
de ciencias puede se i de modelo, al menos pa cial, de
la cons ucción del conocimien o indi idual. Fo mulado
de o o modo, se asume la alidez psicológica de un mo-
delo sob e conocimien o ex e no al suje o. Consecuen-
emen e, el modelo de alumno que se maneja, espec o
a o os más espe uosos con da os psicológicos, es más
acional y lógico (Pin ich, 1999) y más decla a i o y
explíci o (Ma ina, 1998).
Es di ícil en onces admi i , como modelo de la ac i i-
dad cogni i a del alumno, el que o ece la analogía «el
alumno como cien í ico», dadas las di e encias no ables
en e la cons ucción del conocimien o de ciencias y el
del alumno (Ma ín, 2003a).
• Se admi e co espondencia en e conocimien o y ea-
lidad, y en e enseñanza y ap endizaje. Una posición
cons uc i is a cohe en e asume que la cons ucción del
conocimien o del suje o siemp e es un p oceso in e no, si
bien és e es indi ec amen e inducido, animado, suge ido
o in ensi icado po la in e acción social y na u al del su-
je o con su medio (Del al, 1997). O dicho de o o modo,
las con ingencias del medio o la in o mación simbólica
que llega al suje o no pasa di ec amen e a in eg a se en
su es uc u a cogni i a, es deci , no exis e ap opiación
di ec a de la in o mación ex e na. Es o pe mi i ía habla
igu a i amen e de que en e el ó gano cogni i o y el
ex e io del suje o exis e una memb ana que impide el
ánsi o cogni i o del medio al suje o y ice e sa. Aho a
bien, pa a no cae en alguna de las posiciones empi is-
as, no se pod ía imagina que la memb ana pudie a ene
cualquie g ado de pe meabilidad, y pa a desma ca se de
la posición del cons uc i ismo adical, dicha memb a-
na no se ía ígida sino que su lexibilidad pe mi i ía al
suje o in e ac ua con su medio y ealiza sus cons uc-
ciones cogni i as con la in o mación que le apo a dicha
in e acción, pe o el no pode sali de és a explica ía la
imposibilidad de hace compa aciones di ec as de su co-
nocimien o con la ealidad ex e na o hace ap opiaciones
cogni i as di ec as.
Es á bas an e consensuado en e las di e en es posicio-
nes cons uc i is as el admi i que la asignación de signi-
icados es un p oceso indi idual, igual que sus cons uc-
ciones cogni i as. Pa a no llega a pe de es a cohe encia
cons uc i is a, admi i la ue e in luencia del en o no
social en la cons ucción cogni i a indi idual no debe ía
induci a pensa que el ace o cul u al pase sin di icul ad
a añadi se al conocimien o del suje o.
Po las azones dadas, se puede a i ma que la posición
epis emológica que se man iene desde los modelos AcC
es pa adójica, pues po un lado se e ique a cons uc i is-
a pe o, po o o, en di e sas líneas de abajo, se man-
iene la co espondencia en e conocimien o y ealidad.
Así se explica que:
• Tan o el empi ismo como el cons uc i ismo usado bajo
la analogía AcC conciben la emp esa de la ciencia en
é minos de indi iduos que obse an el mundo y a an
de comp oba si sus ideas y concep ualizaciones ienen
sen ido; uno y o o oman la co espondencia en e las
ideas y la ealidad como el sine qua non del conocimien-
o (Ma hews, 1994a).
• Exis a una e sión del cons uc i ismo que sólo acep-
a cie o comp omiso con el p incipio «el conocimien o
es cons uido ac i amen e po el suje o». A és e se a-
cha de i ial pa a en a iza su ca ác e supe icial (Gla-
se s eld, 1991). Es a posición i ial es la más usual en
los abajos alineados con los modelos AcC (Ma hews,
1994b).
in es igación didác ica
39
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
• Se pe cibe cohe en e la posibilidad de econs ui un
modelo de la ac i idad cogni i a del alumno desde el
plano de la o ganización y cons ucción del conocimien-
o de ciencias. Sin emba go, es o ompe con la cohe en-
cia cons uc i is a si se iene en cuen a la o ma como
se p oduce la mecánica de cons ucción de signi icados
indi iduales y se admi e una co espondencia ex e io -
in e io del suje o, al menos a ni el de econs ucción de
sis emas simbólicos c eados po el homb e.
• Se admi an cie os ínculos causales en e enseña y
ap ende (pa a ejemplos e , Posne , S ike, Hewson
y Ge zog, 1982; Gil, Ca ascosa, Dumas-Ca é, Fu io,
Gallego, Gené y o os, 1999; Dui , 1999; Cudmani, Pesa,
Salinas, 2000; Gobe , 2000, Clemen , 2000). Si la cons-
ucción cogni i a es indi idual en onces, pa a man ene
la cohe encia cons uc i is a, la memb ana que sepa a al
suje o del medio debe pe suadi de cualquie in en o de
incula causalmen e las condiciones de enseñanza con
el posible ap endizaje del suje o, po muy a o ables que
és as sean. El ap endizaje que puede ocasiona de e -
minadas condiciones de enseñanza debe ía e se como
especula i o y a a los p e isibles e ec os en el suje o
como posibilidad (Del al, 1997; Pozo y Scheue , 1999).
Además, el posible ínculo en e enseña y ap ende es
aún más discu ible cuando se diseña la enseñanza con
modelos de cons ucción de conocimien os ex e nos al
suje o.
• Se admi a la posibilidad de que el alumno puede
ap ende el signi icado del con enido de enseñanza, ya
sea de un modo inmedia o ( isión di ec a del ap en-
dizaje) o mediado y abajado ( isión in e p e a i a)
(Pozo, Scheue , Pé ez Eche e ía, Ma eos, Ma ín y De
la C uz, 2006).
En pocas palab as, las p opues as didác icas basadas en
AcC man ienen su cohe encia cons uc i is a pa a los di-
e en es con ex os de la cons ucción del conocimien o
de ciencias, pe o ompen al cohe encia cuando abo dan
cues iones sob e conocimien o y ap endizaje del suje o.
An e el ap endiz, pa ecen es a comp ome idas supe i-
cialmen e con la ase «el alumno cons uye sus conoci-
mien os», lo cual es poco bagaje pa a a on a cualquie
in es igación dado que ca ecen de los de alles psicoló-
gicos que pod ía apo a un modelo sob e la cons uc-
ción del conocimien o indi idual (Pozo, 1996; Ma ín,
2003b).
4. Valo ación de lOs mOdelOs del AcC
Pues o que los esul ados académicos de los modelos
AcC han sido p e is os po sus de enso es desde una a -
gumen ación más eó ica que p ác ica (Pozo y Gómez
C espo, 1998; Dui , 1999; So o O e o y Sanjosé, 2005),
pa ece lógico que se puedan deba i con la misma dialéc-
ica a gumen al. Dicho es o, no es di ícil mos a que los
pun os débiles de la analogía AcC esiden en las c een-
cias que se suelen maneja sob e cómo o ganiza y ad-
quie e el alumno su conocimien o. Mos emos es o pa a
cada uno de los modelos:
4.1. sob e el modelo de las concepciones al e na-
i as (mca)
Vis as las c eencias sob e la isión del alumno, el modo
de p ocede del MCA p esen a dos de iciencias no a-
bles:
• La in o mación omada del alumno es a se iamen e li-
mi ada (se ob ian aspec os ele an es del conocimien o
del alumno: ideas sob e el en o no co idiano, habilida-
des p ocedimen ales, con enidos implíci os, es uc u as
cogni i as gene ales, ope aciones men ales, e c.) y ses-
gada, pues o que la búsqueda e in e p e ación de da os
es á guiada po un con ex o inap opiado (Ma ín, Solano
y Jiménez Gómez, 2001). Las es a egias didác icas que
se apoyen en es a in o mación pod án he eda ambién
es as de iciencias como se mues a a con inuación:
– Es usual que buena pa e de la in o mación ob enida se
e ie a al desconocimien o del alumno de las cues iones
plan eadas, dado que es án o muladas a un ni el acadé-
mico excesi o. Diseña cues iones con un g adien e de
di icul ad a iado pe mi e oma da os donde es posible
oma in o mación del alumno po lo que sí conoce (Ma-
ín, Jiménez-Gómez y Bena och, 2004). Es a in o ma-
ción pe mi e adop a nue as medidas didác icas (Ma ín,
2005).
– En un buen núme o de ocasiones, el alumno in en a
comp ende la explicación del p o eso desde sus esque-
mas de conocimien o cons uidos en su en o no co idia-
no; en es os casos el MCA ca ece de espues as didác icas
adecuadas al dispone de poca o ninguna in o mación
sob e la componen e co idiana del conocimien o del
alumno (Ma ín, Solano y Jiménez Gómez, 2001).
– Además de conocimien os especí icos, el alumno posee
es uc u as cogni i as de ca ác e gene al que le pe mi-
en p ocesa in o mación an o simbólica como empí ica
(clasi ica , medi , in e i , combina , deduci , con ola
a iables, e c.). La impo ancia de es as es uc u as en
una enseñanza p ocedimen al es indudable; sin emba go,
el MCA, cen ado en aspec os especí icos del conoci-
mien o, pa ece ob ia las (Ma ín, Solano y Jiménez Gó-
mez, 2001).
• La conside ación de que el ap endizaje se da cuando
se incula en un solo paso el conocimien o del alumno
y sus implicaciones pa a la enseñanza p esen a limi a-
ciones (Vienno , 1985; Hewson, Bee h y Tho ley, 1998).
Po ejemplo:
– La an e io idea sugie e que se puede log a buenos
ap endizajes po el simple hecho de que el docen e con-
side e las ideas p e ias del alumno; como si la mecá-
nica de ap endizaje del suje o se eduje a a es ablece
elaciones o asociaciones sencillas en e ideas p e ias y
nue as. Es a imagen del ap endizaje choca con la di i-
cul ad mani ies a del alumno pa a adqui i o comp ende
los di e en es con enidos de ciencias y con di e sos ipos
de ap endizaje mejo undamen ados psicológicamen e
(Piage , 1978; Clax on, 1987; Pozo, 1989; Ga cía Ma-
d ugas, 1990; Pozo y Gómez C espo, 1998).

in es igación didác ica
40 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
– El conocimien o del alumno p esen a cie a es uc u a
o ganizada y desde luego no es una dispe sión he e o-
génea de ideas (Pozo y Gómez C espo, 1998), así que
las es a egias de enseñanza debe ían o ganiza se más
pa a modi ica esquemas de conocimien o, en algunos
casos ue emen e a aigados, que pequeñas ideas dis-
pe sas (Oli a, 1999; Tabe , 2000; Vosniadou, 1999).
Exis en esquemas especí icos, concep uales, implíci os,
con impo an e ca ga p ocedimen al, más o menos icos
en signi icados, más o menos ligados al sis ema a ec i o
del suje o; en cada caso, la mecánica de ap endizaje pa a
modi ica los es di e en e (Clax on, 1987) y an impo -
an e como ene in o mación sob e las ideas académicas
del alumno es conoce los di e en es ipos y es ilos de
ap endizaje así como qué ipo de elemen os de la o gani-
zación cogni i a se p e enden modi ica (Vienno , 1985;
Ma ín, 1997; Hewson, Bee h y Tho ley, 1998; Pozo y
Gómez C espo, 1998; Oli a, 1999; Cá denas, 2006).
4.2. sob e el modelo del cambio concep ual (mcc)
La c í ica más consensuada al MCC es que es una p o-
pues a de enseñanza basada en supues os de ap endizaje
discu ibles, dado que es án omados de modelos sob e la
cons ucción social del conocimien o de ciencias que en
muchos casos chocan on almen e con los modos con
que el suje o «cambia» o «sus i uye» su conocimien o o
pa ecen desconoce o descuida o os ipos de ap endiza-
je (Clax on, 1987; Pozo y Gómez C espo, 1998; Oli a,
1999; Ma ín, 1999; Pozo, 2007; Ne sessian, 2008).
La isión que maneja el MCC del ap endizaje se aleja
del cons uc i ismo pa a ace ca se a lo que se denomina
ealismo in e p e a i o, incluso al posi i ismo, cuando
cen an sus es ue zos en cambia las ideas de los alum-
nos po las de ciencias que juega el papel de conoci-
mien o co ec o, e dade o y acep ado (Pozo y Gómez
C espo, 1998).
4.3. sob e el modelo de enseñanza po in es iga-
ción (mePi)
Las p opues as basadas en AcC que omen an una clase
de ciencias usando p ocedimien os ca ac e ís icos de la
ac i idad cien í ica ( e po ejemplo, Duschl y Gi o-
me , 1991; Gil, 1993) mues an cie a debilidad cuando
ob ian o no hacen in e eni adecuadamen e las capa-
cidades y limi aciones p ocedimen ales de los alumnos
(Piage , 1977; Shaye y Adey, 1984; Lawson 1993).
Es o es un equisi o básico pa a e i a que el alumno se
us e in en ando desa olla ac i idades con un ni el
de exigencia po encima de sus capacidades p ocedi-
men ales.
Los de enso es del MEPI debe ían ene en cuen a que
poco más del 20% de los alumnos de secunda ia al-
canzan algunas habilidades del pensamien o o mal
(Shaye y Adey, 1984; Ma ín, 1986); si se les exige
a on a una y o a ez p oblemas median e es a egias
hipo é ico-deduc i as donde deben con ola a iables o
sabe con as a una de ellas dejando cons an e el es o
(Inhelde y Piage , 1972), es muy p e isible el acaso
con inuado si an es no se omen a el desa ollo o mal de
su pensamien o.
Así, las p opues as sob e esolución de p oblemas o de la-
bo a o io usando p ocedimien os de la ac i idad cien í ica
( e po ejemplo Gil, Dumas-Ca é, Caillo , Ma ínez To-
eg osa y Ramí ez, 1988) pod ían ma iza se y amplia se
es ableciendo nue as condiciones de enseñanza que con-
side en ac o es an signi ica i os como el ni el ope acio-
nal, la capacidad de la memo ia ope a i a o el es ilo cogni-
i o, e c. (Ro h, 1990; Niaz, 1991; Shaye y Adey, 1993).
Además, de o ma implíci a, el MEPI asume cie o iso-
mo ismo en e las ac i idades de clase po in es igación
y la mecánica de ap endizaje del alumno. Es dudoso que
los p ocesos cons uc i os del ap endizaje sean simila es
a los que apa ecen en la cons ucción social de ciencias
si se ienen en cuen a las di e encias no ables en e unos
y o os (Pozo y Gómez C espo, 1998), ya nos cen emos
en los escena ios donde se hacen las cons ucciones cog-
ni i as (Rod igo, 1997) o en las mecánicas de cons uc-
ción de ambos conocimien os (Ma ín, 2003a).
Es á an ue emen e a aigado en e los au o es alineados
a MEPI el isomo ismo en e ap endizaje de los alumnos
y ac i idad de los cien í icos que llegan a a i ma que «la
me á o a que con empla a los alumnos como in es iga-
do es no eles p opo ciona una mejo ap eciación de la
si uación de ap endizaje» ( e Gil, Guisáosla, Mo eno,
Cachapuz, Pessoa de Ca alho, Ma ínez To eg osa y
o os, 2002). Las clases de ciencias, ya se es uc u en
como in es igación au ónoma o di igida po el p o eso ,
es án den o del ma co de la analogía AcC y, po an o,
les a ec a las limi aciones apun adas sob e és a.
5. conclusiones
A pesa de las limi aciones mos adas en el pá a o an e-
io , los modelos basados en la analogía AcC suponen un
p og eso espec o a o os modelos que son usuales en las
clases de ciencias, y sus undamen os se han mos ado
necesa ios pa a desa olla una enseñanza cohe en e con
los modos de cons ucción de es e conocimien o. Cabe
en onces p egun a se ¿has a dónde llegan los modelos
AcC? y sob e odo ¿qué al a po eco e ?, o quizá mejo
p egun a se ¿se puede p ecisa qué al a po eco e ?
No es ácil p ecisa has a dónde llegan los modelos AcC,
en e o as azones, po que desde una es ic a pe spec i a
cons uc i is a no se pueden es ablece ínculos causales
sencillos o lógicos en e enseña y ap ende , lo que hace
pe cibi como especula i as las p e isiones que se hagan
desde cualquie modelo de enseñanza. Pa a delimi a el
alcance de AcC se dan dos posiciones ex emas:
• La posición más op imis a la man ienen los de enso es
de los modelos AcC (Jiménez Aleixande , 2000; Fe nán-
dez, Gil, Ca ascosa, Cachapuz y P aia, 2002; Gil, Gui-
sáosla, Mo eno, Cachapuz, Pessoa de Ca alho, Ma í-
nez To eg osa y o os, 2002). En gene al, es a posición
in es igación didác ica
41
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
admi e que la aplicación de és os en la clase de ciencias
a) pe mi e el diseño de una enseñanza cohe en e y bien
es uc u ada que a más allá de la enseñanza de con eni-
dos concep uales, ligando consecuen emen e és os con la
me odología u ilizada pa a p oduci los; b) e i a las ípicas
isiones de o madas del conocimien o de ciencias que con
an a ecuencia se inducen en el alumnado; c) supone una
mejo comp ensión de los con enidos y la posibilidad de
se ans e idos al en o no co idiano y pa a esol e p o-
blemas au én icamen e nue os.
• La posición menos op imis a admi e odos los log os
que se e ie en a la enseñanza (a, incluso b) pe o pone
en duda los e e idos al ap endizaje (c). Y es que como
hemos de endido en o o abajo (Ma ín, 2003b) «no se
debe con undi un mayo acue do en e enseñanza de
ciencias y quehace cien í ico con una mayo comp en-
sión del alumno de los con enidos».
En gene al, po lo que se pe cibe en la li e a u a, los
modelos del AcC han dedicado casi odo su es ue zo
en dispone de una isión de la ciencia bien desa o-
llada y consensuada a la ez que han descuidado hace
algo semejan e con la isión del alumno que, como se
ha is o, es pob e, sesgada y, en ocasiones, e ónea. Es
ahí po donde le ienen las limi aciones a los modelos
AcC pe o ambién po ahí es án las cla es pa a busca
soluciones didác icas que complemen a ían y que, p e-
sumiblemen e, pe mi i ían supe a las debilidades de
es os modelos.
Usando el ac ónimo AcA pa a aquellas o ien aciones
didác icas basadas en el ap endiz de ciencias, ald ía de-
ci que si las o ien aciones didác icas AcC se deducen
de una isión adecuada de cómo se cons uye el conoci-
mien o de ciencias, las o ien aciones didác icas AcA se
deducen de una isión adecuada sob e cómo se cons u-
ye el conocimien o del alumno.
Si denominamos a la exp esión AcC + AcA isión comple-
men a ia de la enseñanza de las ciencias ¿la suma AcC +
AcA ga an iza en onces la adquisición de conocimien os
de ciencias po pa e del alumno? No. Insis imos en que
no se pueden es ablece ínculos causales sencillos o lógi-
cos en e enseña y ap ende , así pues, sólo es posible a i -
ma que los diseños de enseñanza AcC + AcA ienen más
p obabilidades de c ea ap endizaje que los diseños AcC.
Expone aquí las o ien aciones didác icas AcA ex ali-
mi a ía el espacio de publicación de es e abajo y bien
pod ía o ma pa e del con enido de uno nue o. Mien-
as, aunque la lis a de o ien aciones didác icas puede se
mayo , se pueden lee algunas de ellas en Ma ín (2005,
§2.2.3.1).
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