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Sé que P, pero no estoy seguro

Abstract

Según la Regla de Atención que formula David Lewis, la mera consideración de una posibilidad que supondría que la proposición que creemos fuera falsa, basta, si no la podemos descartar (mostrar que es falsa) y por muy improbable que ésta sea, para hacer desaparecer nuestro conocimiento de tal proposición. El propósito de este artículo es combatir tal regla y sustituirla por una versión mucho más moderada. Si la consideración de la posibilidad no descartada no afecta a nuestro grado de certeza previo, tal posibilidad no puede hacer desaparecer nuestro conocimiento.

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Sé que P, pero no estoy seguro

Author: Grimaltos, Tobies
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2008
Source: https://ddd.uab.cat/pub/ontstu/15762270n8/15762270n8p141.pdf
On ology S udies 8, 2008 141
Sé que P, pe o no es oy segu o *
Tobies G imal os
Uni e si a de València
Depa amen de Me a ísica i Teo ia del Coneixemen
Resumen
Según la Regla de A ención que o mula Da id Lewis, la me a conside ación de una posibilidad que
supond ía que la p oposición que c eemos ue a alsa, bas a, si no la podemos desca a (mos a
que es alsa) y po muy imp obable que és a sea, pa a hace desapa ece nues o conocimien o
de al p oposición. El p opósi o de es e a ículo es comba i al egla y sus i ui la po una e sión
mucho más mode ada. Si la conside ación de la posibilidad no desca ada no a ec a a nues o g ado
de ce eza p e io, al posibilidad no puede hace desapa ece nues o conocimien o.
Palab as cla e: conocimien o, ce eza, cancelado es, Lewis.
Abs ac . I Know ha P, bu I am no su e
Acco ding o Da id Lewis’s Rule o A en ion, he me e ac o a ending o a possibili y , ha
we canno disca d, in which he p oposi ion belie ed would be alse, is su icien , o make ou
knowledge o ha p oposi ion disappea , no ma e how a - e ched ha possibili y may be. The
aim o his pape is o c i icize such a ule and o o e a much mo e mode a e e sion o i .
I a ending o he non-igno ed possibili y does no a ec ou p io deg ee o ce ain y, such a
possibili y canno make ou knowledge disappea .
Key wo ds: knowledge, ce ain y, de ea e s, Lewis.
1. In oducción
Hay dis in as mane as, aunque es echamen e elacionadas, de in en a mos a que el
conocimien o no es posible. Todas ellas compa en un asgo: el conjun o de p uebas de que
disponemos en a o de la e dad de una p oposición empí ica, P, es siemp e compa ible
con la alsedad de dicha p oposición. En onces, en la medida en que sabe pa ece que
implica es a segu o y es a segu o compo a se capaz de desca a cualquie posibilidad
que suponga la alsedad de P (o, más aún, desca a cualquie a de los que aquí llama é
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cancelado es), uno no puede sabe nunca nada sob e bases empí icas. E ec i amen e, si
pa a sabe que P he de se capaz de desca a cualquie Q que (a al a de o os hechos
es au ado es) implica ía no-P, en onces nunca puedo sabe que P. El P incipio de Cie e
del Conocimien o cons i uye, como es bien sabido, un magní ico aliado del escép ico: que
es o es una mesa implica que yo no soy un ce eb o en una cube a, pa a sabe que es o es
una mesa, pues, he de sabe que no soy un ce eb o en una cube a, pe o yo no sé que no
soy un ce eb o en una cube a (ni puedo sabe lo), po lo an o, ampoco sé (ni puedo sabe )
que es o es una mesa. El p incipio de Cie e del Conocimien o y la condición de ce eza,
pa ecen uni se, en onces, pa a hace del conocimien o empí ico algo imposible: si a i ma
que alguien sabe que P supone a i ma que es á en disposición de desca a cualquie
posibilidad con a ia a P, que ha de sabe aquello que implica o p esupone P, en onces
conoce se con ie e en una p e ensión bien di ícil. Pues pa ece que, como man iene
Da id Lewis en “Elusi e Knowledge”(Lewis 1996, p. 549):
si a i mas que S sabe que P, y sin emba go asegu as que S no puede elimina cie a
posibilidad en la que no-P, pa ece cie amen e como si asegu a as que, después de
odo, S no sabe que P
El p oblema es á, en onces, en qué se en iende po es a segu o, en ese “pode elimina ”
esas posibilidades en las que no-P, o en ese sabe Q (cuando Q implica no-P) que, según
el P incipio de Cie e del Conocimien o, implica sabe que P. No es de ex aña , po an o,
que algunos au o es hayan negado al p incipio. Robe Nozick (Nozick, 1981) es el caso
pa adigmá ico de dicha es a egia. Ha sus i uido la implicación ma e ial de su o mulación
po un condicional subjun i o álido sólo en los mundos posibles más ce canos al mundo
eal1. Mi p opia en ación es subs i ui lo ambién po es o o o p incipio:
Si P → Q, S sólo puede sabe que P si Q (en luga de sólo si sabe que Q).
Es deci , pa a sabe que P cuando P implica Q no es necesa io sabe que Q, sino sólo que
Q sea el caso. Pe o, como me p opongo a güi aquí, al sus i ución no se á necesa ia si no
exigimos la ce eza lógica pa a el conocimien o.
1 Ob iamen e no siemp e que sé que P he de sabe que Q aunque P implique Q, pe o se supone
que si sé que P implica Q, sólo puedo sabe que P si sé que Q.
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2. Un poco de e minología
An es de segui , quisie a in oduci algunos é minos que esul a án de u ilidad
pos e io men e. En p ime luga , en ende é po e idencia (o e idencias) el conjun o de
da os (expe iencias, c eencias, ecue dos, e c.) de que dispone un suje o a a o de una
de e minada c eencia. No me comp ome o en absolu o con que ales da os engan el
ca ác e de p ueba concluyen e de la e dad de la c eencia. Digamos que uso e idencia en
el sen ido del é mino inglés “e idence” y no del sen ido habi ual cas ellano que compo a
ce eza, in alibilidad. En el sen ido que emplea é el é mino aquí, en onces, algo puede se
e idencia en a o de una p oposición alsa.
Cuando digo que la e idencia son los da os de que dispone un suje o a a o de una
de e minada c eencia, quie o deci que cuen an obje i amen e a a o y no sólo que se lo
pa ece a él. E idencia es aquello que lle a ía a una pe sona acional a adop a una c eencia
(o man ene la). Po an o, ha de se in e no a su men e, le ha de se accesible cogni i amen e.
La e idencia es in e na en es e sen ido: nada que sea comple amen e igno ado po el suje o
puede se e idencia a a o de una c eencia. Sin emb ago, ha de cumpli ambién cie a
condición ex e nis a: sólo los hechos que (como ipo) hagan p obable que P (sin ene en
cuen a o os hechos desconocidos) puede se e idencia a a o de P.
Las e idencias pueden se canceladas (a uinadas) po lo que oy a llama en es e
abajo cancelado es. Un cancelado es aquello que (sin ene en cuen a o os hechos) o
bien hace que P deje de se p obable a pesa de E (la e idencia disponible) o bien elimina
la p obabilidad que E con e ía a P. Po supues o que las “posibilidades en las que no-P” de
Lewis son cancelado es sólo si son e ec i as. Las me as posibilidades no son cancelado es,
pe o son cancelado es hechos que no impiden (po da se o os hechos) que P sea el caso.
3. Los cancelado es y el ca ác e elusi o del conocimien o
Con es o en men e, ol amos a lo dicho: el ac o en el que se basan aquellos que de ienden
que el conocimien o o es imposible o no exis e o es emendamen e elusi o es que se
supone que quien a i ma sabe algo es á ase e ando que es á en disposición de desca a
cualquie cancelado posible. Si, en el ejemplo de Goldman (Goldman, 1976), Hen y dice
que aquello que señala es un g ane o o que sabe que es un g ane o, es á desca ando la
posibilidad de que la zona es é llena de deco ados que imi an pe ec amen e los g ane os.
Como no podemos desca a odos los cancelado es posibles, en onces, o bien nunca
sabemos, o bien dejamos de sabe an p on o como se nos hace conside a una al
posibilidad.
Es cie o que cuando a ibuimos conocimien o p esuponemos la inexis encia de
cancelado es. Si digo que sé que mañana desayuna é, es oy p esuponiendo que no me
mo i é es a noche, que el mundo no acaba á den o de cinco minu os, e c., e c. Es amos
desca ando áci amen e posibilidades que, sin emba go, son compa ibles con la e idencia
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de que disponemos, posibilidades que nues a e idencia no pe mi e elimina , en el sen ido
de hace las incompa ibles con ella. Cuando (nos) a ibuimos conocimien o, p esuponemos,
pues, la inexis encia de muchos cancelado es, igno amos muchas posibilidades que, po lo
que sabemos —es o es, dada nues a e idencia— pod ían se el caso.
Cuándo las p esuposiciones son adecuadas y qué posibilidades son co ec amen e igno adas
son p egun as que se hace Lewis en el a ículo ci ado. Y pa a esponde las es ablece una
se ie de eglas. Una de ellas a i ma, con muy buen c i e io, que no se debe p esupone
nada also (o igno a algo e dade o). E ec i amen e, la exis encia (desconocida) de un
cancelado compo a en mi opinión que no haya conocimien o, aunque ese cancelado es é
cancelado o soca ado a su ez. El hecho de que exis an esos deco ados de ca ón pied a
(cancelado ) supone que Hen y no sepa que lo que es á iendo es un g ane o (aunque
ealmen e lo sea). El hecho de que exis an cancelado es (que el suje o desconoce) supone
que S no sepa que P, aunque sea e dad que P después de odo. Como dice Lewis, no se
pueden igno a las posibilidades que ealmen e se dan, que son el caso. Y, en mi opinión,
no es necesa io siquie a que sean posibilidades en las que no-P, bas a, como he dicho, con
que sean cancelado es, con que exis a algún cancelado .
La segunda egla que o mula Lewis (la Regla de la C eencia) es que ampoco se
pueden igno a las posibilidades que el suje o c ee que se dan, es é en lo cie o o no.
Es a egla, en algún sen ido al menos, pa ece ambién bas an e ob ia. Si c eo que exis e
algún cancelado , no puedo igno a lo y a ibui me conocimien o. No malmen e si c eo
que exis e un cancelado (si c eo que el mundo se acaba á es a noche) deja é de c ee que
P (que desayuna é mañana) o mi c eencia en P disminui á de al modo que se ía i acional
deci que sé que P. Si c eo en la exis encia de un cancelado , deja é de c ee que P en
p opo ción di ec a a mi g ado de con icción en la exis encia de al cancelado (y siemp e
que no c ea que exis e o o hecho que cancele a su ez al cancelado ). Las posibilidades
cuya conside ación iene consecuencias en la a ibución de conocimien o son, pues, según
es a egla y has a donde yo la acep o, las que el suje o conside a e ec i as o al menos
p obables, pe o no cualquie posibilidad; hace al a que el suje o c ea que una posibilidad
es e ec i a, que exis e un cancelado , no que exis e la me a posibilidad, que es posible que
exis a un cancelado , que hay posibles cancelado es. Que hay cancelado es posibles (en
algún sen ido de posibilidad al menos) es algo que di ícilmen e el suje o pod á deja de
c ee 2.
Lewis enume a algunas eglas más. No las conside a emos odas, sin emba go una de
ellas es cla e pa a nues os p opósi os y es en ella en la nos de end emos pa a el análisis.
Se a a de la Regla de la A ención, y dice así en las palab as mismas de Lewis:
Cuando decimos que una posibilidad es ap opiadamen e igno ada, que emos deci
2 Aunque luego Lewis so is ica la egla pa a habla de g ados de c eencia e inclui así posibles
cancelado es ambién, yo me quedo, po lo expues o, sólo con la p ime a pa e.
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exac amen e eso; no que emos deci que pod ía habe sido igno ada adecuadamen e.
De es e modo, una posibilidad no igno ada es ipso ac o no adecuadamen e igno ada.
Qué es igno ado y qué no es un asgo del con ex o con e sacional pa icula . No
impo a lo imp obable que pueda se cie a posibilidad, no impo a que en cualquie
o o con ex o hubie a podido se igno ada de modo ap opiado, si en es e con ex o, de
hecho no la es amos igno ando, sino que le es amos p es ando a ención, en onces pa a
noso os aho a es una al e na i a ele an e [...] Si es una posibilidad no eliminada en
la que no-P, en onces ac ua á como con aejemplo a la a i mación de que P se da en
odas las posibilidades no eliminadas po la e idencia de S. Es o es, ac ua á como
con aejemplo a la a i mación de que S sabe que P [...] Es de es e modo como el
conocimien o es elusi o: examinadlo e inmedia amen e desapa ece.
(Lewis, 1996; pp. 559-60).
La p ime a ci a de Lewis que ep oducíamos enía como consecuencia que la
mayo ía (si no odas) nues as a i maciones de conocimien o son alsas, y en la medida
en la que hace una ase e ación (sin exp esiones de cau ela) supone a i ma áci amen e
que se sabe3, implicaba que muchas de nues as ase e aciones se ían alsas ambién. La
consecuencia de es a o a ci a (de la Regla de A ención) es que nues as a i maciones de
conocimien o son e dade as o alsas según el con ex o, pudiendo pasa de se e dade as
a se alsas an p on o como se p es a a ención a algo que nues a a i mación p esuponía.
Ambas consecuencias son indeseables en mi opinión. Y llega a es a segunda consecuencia
pa a e i a la p ime a no es la mejo solución posible.
P es emos a ención a es a egla. La idea que la imp egna es la siguien e: conside a
posibilidades en las que no-P, po muy emo as que sean, y el conocimien o desapa ece
(po que no puedes desca a las), ol ídalas y el conocimien o es de nue o e ec i o. Es
cie o, como hemos dicho, que nues as a i maciones de conocimien o p esuponen la no
e ec i idad de un g an núme o de posibilidades en las que no-P, p esuponen ambién la
inexis encia de cualquie cancelado posible. ¿Po qué, cuando es adecuado hace ales
p esuposiciones, el p es a a ención a ales posibilidades ha de supone que nues o
conocimien o desapa ezca? ¿Po qué el hecho de p es a a ención a alguna de esas
p esuposiciones ha de al e a nues a si uación epis émica? La única mane a en que se
me ocu e que pueden al e a la es que a ec en a alguna de las condiciones necesa ias pa a
a ibui conocimien o de mane a co ec a. En mi opinión, pa a sabe que P es necesa io
que P sea e dad, que S lo c ea con ce eza , po lo que en iendo (como he de endido
en o o luga 4) que conside e que su e idencia es su icien e y que po lo an o no hay
cancelado es, y, inalmen e, que es é jus i icado en c ee que P y que no hay cancelado es.
3 Según he de endido en o os luga es y según la egla del conocimien o de T. Williamson (Wi-
lliamson, 1996) .
4 G imal os, 2002.

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A eces, es posible a ibui conocimien o a alguien que no es á segu o, po qué noso os sí
que sabemos (o c eemos) que no hay cancelado es.
De la única mane a en que conside a posibles cancelado es a ec a ía a mi
conocimien o se ía, pues, que elimina a mi ce eza. Pe o no es a segu o es, una ez
más, pensa que sí que exis en cancelado es o, al menos, que es p obable que los haya.
La p obabilidad que yo o o gue a los cancelado es (no cancelados) es in e samen e
p opo cional a la p obabilidad que o o gue a P y po an o a mi g ado de c eencia en P.
Que es a p opo ción a íe sólo es posible si mi e idencia a ía, y la e idencia puede a ia
no sólo ecibiendo nue os da os, sino ambién dándoles mayo o meno peso a los que
ya engo, al e ando mi alo ación de los mismos. Es como si el hijo de Hen y ad i ie a a
su pad e de la exis encia eal de múl iples deco ados en la zona; su g ado de c eencia en
que lo que e es un g ane o eal, mengua ía. Es e dad ambién que hace nos epa a en
alguna de las cosas que hemos p esupues o puede al e a nues o g ado de ce eza en P.
Se á en ese caso cuando se p oduci á el e ec o que Lewis ecoge en la Regla de A ención,
pe o no es el e ec o habi ual. Cuando yo digo que sé que engo dos manos, p esupongo
que no soy un ce eb o en una cube a, el hecho de que se me haga epa a en ello (en dicha
p esuposición) no ha á que a íe (mi g ado) de con icción en que engo dos manos; po lo
an o, no a ec a á a mi au oa ibución de conocimien o de que engo dos manos. Conside o
an absolu amen e imp obable lo uno como conside aba p obable lo o o an es de que se
me menciona a la emo ísima posibilidad lógica de se un ce eb o en una cube a. Es cie o
que si alguien insis e en que no puedo desca a al posibilidad, end é que concedé selo,
end é que concede le que, en algún sen ido al menos, no puedo hace lo; pe o yo sen i é
que sé que no lo soy y que puedo a odos los e ec os igno a al posibilidad.
El hecho de que p es emos a ención a una posibilidad no la con ie e ipso ac o en
ele an e, ni supone un con aejemplo a la a i mación de que S sabe que P, como man iene
Lewis, algo más iene que da se. De hecho, incluso en los casos en los que conside a una
al posibilidad suponga que el suje o enga dudas, no siemp e di emos que el conocimien o
ha desapa ecido. Los suje os más esc upulosos no ienen po qué sabe menos que los más
descuidados, osados o i esponsables. Los pun illosos, neu ó icos, e c. suelen ene dudas
donde un suje o no mal no las iene y donde no debe ía ene las. Es os son los casos
p o o ípicos en los que es posible a ibui conocimien o en e ce a pe sona a alguien que
(po duda ) no se lo a ibui ía a sí mismo.
4. Cancelado es y el conocimien o del u u o
El caso del conocimien o del u u o pa ece se un buen candida o a sa is ace la Regla de
A ención de Lewis. Es cie o que nadie puede ene la ce eza absolu a espec o de lo que
ha de acon ece y quizá po ello el me o hecho de menciona posibles cancelado es a ec e
a nues as a ibuciones de conocimien o. Imaginemos un caso como el siguien e. Juan
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iene isi a con el auma ólogo mañana a las 16 ho as. Si le p egun amos si sabe que iene
isi a con el auma ólogo, nos di á que sí. Pe o podemos hace que a íe su opinión ace ca
de cual es su elación epis émica con la p oposición de que iene isi a con el auma ólogo
(P) a base de mos a le posibilidades que no puede desca a absolu amen e po que no son
del odo imp obables:
-¿No puede en e ma el auma ólogo es a noche?
-¿No puedes en e ma ú?
-¿No puede su gi le algún comp omiso po el que haya de cancela sus isi as?
Hace le es as p egun as es pedi le explíci amen e que las desca e de ini i amen e. Pe o
ob iamen e no es á en una posición epis émica mejo que la nues a de ca a a elimina
ales posibilidades. Deci que las puede desca a se ía como deci que él sabe algo que
noso os igno amos, y él sabe que noso os sabemos que al no es el caso (las pe spec i as
de p ime a y e ce a pe sona coinciden en es os casos). Su espues a end á que se algo
así como “¡Homb e!, c eo que el auma ólogo me isi a á mañana a las 16 ho as, pe o no
es oy segu o del odo” Aunque ambién pod ía deci algo así como “Sé que engo isi a
con el auma ólogo mañana a las 16 ho as, aunque no puedo desca a comple amen e que
no sea así (o no es oy segu o del odo: lo sé, pe o no lo sé con oda segu idad, lo sé pe o
no lo sé segu o)”. Al in y al cabo, si la a ibución de conocimien o la hacemos noso os, si
se a a de una a ibución de conocimien o en e ce a pe sona, la cosa no sona ía an mal.
La a i mación “Juan sabe que iene isi a con el auma ólogo mañana a las 16 ho as, pe o
no es á comple amen e segu o”, no pa ece pa adójica.
No quie o deci que una al a i mación (sob e odo en p ime a pe sona) no esul e
p oblemá ica, lo que quie o deci es que el hecho de que conside a posibilidades
p e iamen e igno adas o p esupues as pueda a ec a a nues a a ibución de conocimien o
sob e el u u o, no signi ica en absolu o que el hecho de conside a cualquie posibilidad
po emo a que sea a ec e a la e dad de cualquie a ibución de conocimien o y de
cualquie ipo. Hay un sen ido en que no puedo desca a que sea un ce eb o en una cube a
(no puedo desca a que sea lógicamen e posible), pe o ello no a ec a a la e dad de mi
a i mación “Sé que es o es una mesa”.
Cuando digo que sé que mañana desayuna é, ya sé p e iamen e, aunque no se
mencionen, que no puedo desca a posibilidades como que me a opelle un coche al sali
de es e edi icio. Pe o sé que mi oyen e ambién sabe eso. Sabe que “sé que desayuna é
mañana” aunque no pueda es a (ni yo ni nadie) comple amen e segu o. Es o úl imo es
un conocimien o compa ido que pe mi e en ende en su jus a medida a i maciones de
conocimien o como la an e io .
En cualquie caso, no odas las a i maciones de conocimien o sob e el u u o son
an ágiles. “Sé que el sol sald á mañana” es muy poco ulne able a la mención de
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posibilidades en las que no-P, po que es as se án siemp e emo as, muy poco p obables5.
No se a a pues sólo de que la a i mación e se sob e el u u o o sob e el p esen e,
que es é basada en la pe cepción o que es é basada en la inducción, e c., se a a de la
p obabilidad que o o guemos a los posibles cancelado es. Un cancelado lógicamen e
posible aunque al amen e imp obable no a ec a á a mi a ibución de conocimien o ni a
su e dad. Es o es, como he dicho, la conside ación de posibles cancelado es p e iamen e
igno ados (cancelado es cuya alsedad ha sido p esupues a) sólo a ec a a nues a si uación
epis émica y a la e dad de nues as a i maciones de conocimien o si al e an nues o
g ado de ce eza (o quizá debe íamos deci , eniendo en cuen a posibles neu osis, e c., “si
debe ían al e a lo”).
5. La objeción de los con ex ualis as
Los con ex ualis as, que, al igual que Lewis, de ienden que las o aciones de a ibución de
conocimien o pueden ene condiciones de e dad di e en es según el con ex o, pa ecen
dispone , sin emba go, de cla os con aejemplos a nues a a i mación de que si no cambian
las condiciones epis émicas del suje o no puede a ia el alo de e dad de la a ibución.
Uno de sus ejemplos a o i os es el de DeRose (DeRose1992), del que o ecemos una
e sión a con inuación:
Con ex o 1: Miguel y su muje an el ie nes al banco a ing esa dine o. Como hay
mucha cola, Miguel dice: “Ya end é yo mañana”. Su muje le dice: “Quizá el banco
no ab a mañana. Muchos bancos es án ce ados los sábados”. Miguel esponde: “No;
sé que es a á abie o: ine un sábado hace dos semanas, ab en has a mediodía”.
Con ex o 2: Es a ez es necesa io ing esa el dine o an es del lunes, ya que en onces
pasa án al cob o unos alones que han i mado; si el lunes no es án ing esados los
ondos, end án e dade os p oblemas. Como en el con ex o 1, hay mucha cola y
Miguel dice que ol e á al día siguien e. Su muje le ecue da que si no ing esan el
dine o an es del lunes end án p oblemas y le dice: “Los bancos cambian sus ho a ios.
¿Sabes que el banco ab i á mañana?”. Miguel, que es á an con encido como an es de
que el banco ab e el sábado, con es a: “Bueno, no. Mejo nos quedamos e ing esamos
el dine o hoy”.
Según los con ex ualis as, cuando, en el con ex o 1, Miguel dice que sabe, lo que dice es
e dade o, y cuando en el con ex o 2 dice que no sabe, lo que dice es e dade o ambién. Y
sin emba go su si uación epis émica es la misma en ambos con ex os: dispone exac amen e
5 Aunque, en hono a la e dad y dado como es á de enloquecido el mundo, algunas de ellas son
cada ez menos imp obables.
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de la misma e idencia y su g ado de con icción es el mismo.
No desea ía en a aquí a discu i cie as pa icula idades de la psicología humana ni en
el hecho de que cuando es a equi ocado puede se desas oso, uno exige muchas p uebas
(mayo g ado de jus i icación) an es de ase e a algo o a ibui conocimien o. Pe o, ¿es an
cla o que ambas a i maciones son e dade as? Que sea co ec o deci una cosa u o a po
mo i os p agmá icos, no implica que lo que se dice sea e dade o. Nó ese, inciden almen e,
que, a di e encia del con ex o 1, en el con ex o 2, la p egun a de la muje de Miguel es si
sabe, si sabe ealmen e. Es como si en el con ex o 1 p egun a a po el alo de e dad de
P, y en cambio en el con ex o 2 pa ece que su p egun a e sa más bien sob e la elación
epis émica de Miguel con P: ¿es es a elación e dade amen e de conocimien o?
Lo que quie o hace e es que hay elemen os p agmá icos espec o de lo que es
ap opiado deci según en qué casos que no deben con undi se con el con enido semán ico
de una a i mación y po an o que no deben con undi se ni con sus condiciones de e dad
ni con su alo de e dad. Es cie o que lo co ec o en el con ex o 1 es deci que sí que sabe.
Aunque en ese mismo con ex o ambién pod ía deci : “Bueno, yo c eo que sí. Hace dos
semanas, ine un sábado y es aba abie o, aunque no sé con segu idad que ab a mañana”.
Y al e és, en el con ex o 2 pod á habe con es ado: “Sí, sé que ab en los sábados. Pe o,
po si acaso, quedémonos e ing esamos el dine o hoy (“Sé que P, pe o no lo sé segu o”).
Si ealmen e su g ado de con icción es el mismo en ambos casos, en onces o bien en el
con ex o 1 és e no e a su icien e como pa a a ibui se conocimien o de mane a ap opiada,
o bien es su icien e como pa a podé selo a ibui en el con ex o 2. Nó ese ambién que
una desc ipción adecuada del caso pod ía se “Miguel sabe que P, pe o p e ie e cu a se en
salud” o “Miguel sabe que P, pe o no es á segu o del odo”.Como he dicho más a iba, que
uno no se au oa ibuya conocimien o no signi ica que no podamos a ibuí selo noso os.
C eo que Pa ick Rysiew (Rysiew 2001) iene buena pa e de azón cuando dice, “la me a
mención de una cie a al e na i a no-p, o el me o hecho de que el hablan e iene cie as
posibilidades no-p en men e cuando dice “S sabe que p” no a ec a a lo que signi ica la
o ación (a lo que exp esa li e almen e) [...] son i ele an es pa a los aspec os semán icos,
pe o impo an” (p. 488). “Aunque sólo las al e na i as ele an es a ec an a lo que se
exp esa li e almen e median e una o ación de a ibución de conocimien o, cuáles son
las al e na i as p ominen es -qué dudas se con emplan, que al e na i as a p hay ‘en el
ai e’- ienen que e di ec amen e con lo que una emisión de esa o ación comunica á
p agmá icamen e” (p. 490). Lo que se comunica p agmá icamen e es que el suje o puede
desca a ales posibilidades p ominen es y eso es lo que en opinión de Rysiew pod ía se
also.
Lo que p e ende deci Rysiew es que el hecho de que en el con ex o 2 la muje de
Miguel mencione la posibilidad del cambio de ho a io con ie e a es a posibilidad en
p ominen e y obliga a Miguel a ene que desca a la pa a pode se a ibui conocimien o
con p opiedad. Mi posición di ie e lige amen e de la suya. De la única mane a que al