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Anatomía y antropología en la obra de Olóriz

Abstract

Arquiola, Elvira

Read accessible full text

Anatomía y antropología en la obra de Olóriz

Author: Arquiola, Elvira
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1981
Source: https://ddd.uab.cat/pub/dynamis/02119536v1/02119536v1p165.pdf
Ana omía
y
An opología
en
la ob a
de
Oló iz
ELVIRA
ARQUIOLA"
1
Fede ico Oló iz y Aguile a es una igu a cla e pa a en ende las
elaciones en e Ana omía
y
An opología en España du an e la segunda
mi ad de la pasada cen u ia, po se un ana omis a que desde la
Facul ad de Medicina con ibuye decisi amen e al desa ollo de la
an opología. P e endemos en el p esen e abajo hace un análisis de su
ob a in en ando escla ece cuáles ue on sus apo aciones a la ana omía
y a la an opología y cómo se p odujo su de i ación desde una hacia la
o a disciplina.
1.
OLÓRZZ ANATOMISTA
La ac i idad de Oló iz como ana omis a se inicia emp anamen e,
pues acaba sus es udios de medicina en junio de 1875 y el año siguien e
ya da clases como p o eso ayudan e de clases p ác icas de ana omía
desc ip i a. En 1880, oposi a a la plaza de ca ed á ico de Ana omía
y
se á en 1883 cuando consiga ocupa la cá ed a que desempeña a
Ma ínez Molina en la Uni e sidad de Mad id (1).
Su in e és po la ana omía ue emp ano, pe o se ca ac e izó desde
sus comienzos po la si uación c í ica en que se encon aba la ana omía
desc ip i a
y
mac oscópica po aquellos momen os. La ana omía ma-
c oscópica pocas no edades podía ya o ece a mediados del siglo
XIX
y,
al como he señalado en o o luga , de ello ue on conscien es en
(1)
De la biog a ia de Oló iz sólo nos in e esa eco da en es a ocasión unos pocos da os, la
echa de nacimien o,
1855,
que le si ua ía den o de la llamada po López Piñe o
((gene ación de sabios)), jun o a Cajal, Sima o, Fede ico Rubio, e c., homb es nacidos
en e
1850-1855,
LÓPEZ PIÑERO,
J.
M.a;
GARC~A
BALLESTER, L.
y
FAUS SEVILLA,
P.
(1964)
El sabe médico en la sociedad española del siglo XIX,
Medicina
y
Sociedad en la
España del siglo
XIX,
Mad id, p.
33-56.
La di e sidad de los ca gos po él desempeñados
es a ía en buena medida mo i ada po la di icul ad que como cien í ico enía pa a
gana se la ida, hecho señalado de mane a gene al po BERNAL,
J.
(1969)
La ciencia
como ins i ución,
His o ia social de la ciencia,
2.a ed.,
2
ols. Ba celona, p.
29
y
en el caso
conc e o de Oló iz po
GARC~A
CARLOS,
E.
(1974)
La c isis de la ana omía mac oscó-
pica en la ob a de Fede ico Oló iz,
Medicina e His o ia,
39,
15.
*
Depa amen o de His o ia de la Medicina. Facul ad de Medicina. Uni .Complu ense.
Mad id.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His o iam Illus andam.
Vol.
1, 198 1,
pp.
165- 177.
166 ELVIRA ARQUIOLA
p ime é mino sus p opios cul i ado es, desde los más p og esis as y
olcados a cul i a nue as disciplinas, como Cajal, has a los más
genuinos ep esen an es de la ana omía desc ip i a o icial, como Ca-
lleja
(2).
Oló iz, pues, a a ene una inclinación emp ana hacia el
cul i o de los sabe es mo ológicos, pe o en un momen o en que es os
sabe es se encon aban en plena c isis, y en luga de op a po
abandona su es udio pa a ocupa se de o as disciplinas como ((la
His ología no mal, la Emb iología y la Fisiología gene al)) que de
acue do con Cajal, ((b indan mul i ud de p oblemas po esol e ))
(S),
Oló iz a a op a po el cul i o de la an opología ísica, aho a e emos
cómo, aunque no sé si log a emos escla ece el po qué.
T as su de o a en las oposiciones a la Cá ed a de Ana omía en 1880,
Oló iz p epa a una Memo ia pa a oposi a a la Cá ed a de Fisiología
(4),
no obs an e, en 1883 uel e a oposi a a Cá ed a de Ana omía y en es a
ocasión consigue la plaza, dedicándose ya plenamen e a los sabe es
mo ológicos. El año siguien e apa ece su ((Recolección de c áneos pa a
es udios an opológicos» en la
Gace a médica
de G anada lo cual aboga
po una dedicación, ambién emp ana, de Oló iz a la an opología.
Oló iz es uno más de los ana omis as que an e la c isis de la ana omía
desc ip i a a a op a po segui dedyándose a ~ul~ i a la pe o lo hace
in en ando en iquece su discipliná-con nue os ace camien os y op an-
do en e ellos po el omen o o desa ollo de las cues iones an opoló-
gicas. O os ana omis as de San Ca los se habían inclinado an e io -
men e po es a opción y Oló iz iene así a con inua el in e és que
algunos habían sen ido an es que él. Bas e como ejemplo los nomb es
de González Velasco, o incluso el de Ma inez Molina o el del p opio
Calleja
(5).
1.
Ana omía
y
An opología en España
Vamos a hace algunos comen a ios sob e el. in e és que po las
cues iones an opológicas sin ie on algunos de los ana omis as de San
Ca los. El p ime o de ellos, González de Velasco se ocupaba de la
an omía con una dedicación que pod íamos cali ica de « ocacional», al
(2)
Tal
como hemos señalado en: Ana omía
y
An opología isic:a en el posi i ismo español,
Asclepio
(en p ensa).
(3)
Del Espis ola io de Oló iz con Cajal, ci ado po GARCÍA CARLOS, a . ci .,
p.
16.
(4)
MURILLO FERROL,
N.
(1957)
Con ibucidn al es udio de la His o ia de la Ana omía: ElP o so
Oldnz Aguile a,
G anada, Tesis doc o al mecanog a iada,
p.
279, ci ado po GARCÍA
CARLOS, a c. ci ., p.
16.
(5)
Véase ARQUIOLA, a c. ci . (en p ensa).
Ana omía
y
An opología en la ob a
de
Oló iz
167
como hemos expues o en o o luga (6). La impo ancia que concedía a
la an omía queda de mani ies o en las siguien es ases:
((Cimien o de la clasi icación, luz de la isiología, an o cha de la higiene,
ilus ación de la pa ología, es la
ANATOMÍA,
base i mísima
y
segu a
donde apoya el colosal edi icio de la hipoc á ica ciencia. Guía iel del
médico p ác ico b inda con sus eso os al ci ujano, iluminando las
es e as de la obs e icia
y
es ableciendo sob e hechos inconclusos el
p incipio de la co elación en e los o ganismos, el enlace de la ma e ia
o ganizada desde el homb e
al
espongia io.»
Y
poco más a de añadi á:
((Llamadme aná ico po la
ANATOM~A,
si así os place))
(7).
Pues bien, es e aná ico de la ana omía, ue uno de los máximos
impulso es de la an opología ísica en nues o país,
y
lo ue po que
es aba con encido de que la ana omía enía un as o campo que cul i a
y que aba caba an o la composición ín ima de los ejidos
y
elemen os
ana ómicos como «los ca ac e es de o den ma emá ico de las pa es)) (8).
Po ello, González de Velasco con ibuyó al desa ollo de las ciencias
his ológicas en España, ac uando como p omo o , insis iendo en la
necesidad de c ea depa amen os de mic oscopía
(9)
y
c eando un
gabine e mic oscópico en su p opio Museo An opológico
y
haciendo
que se impa iesen clases en su Escuela P ác ica Lib e Española de
Medicina y Ci ugía, donde Ra ael A iza se ocupó de la enseñanza de la
His ología, Manuel Sáez Díez explicaba his oquimia
y
Fede ico Rubio
hema ología
(10).
Mucho más decisi a
ue
la con ibución de Gonzqez
Velasco a la an opología, puede deci se de él que ue mo o de las
ins i uciones an opológicas españolas,
y
a él se debe la c eación de la
Sociedad An opológica Española (1865), la apa ición de la
Re is a
de
An oPologia
(1874)
y
la undación del Museo An opológico (1875) que
lle ó a cabo po inicia i a pe sonal apoyado po un pequeño g upo de
amigos,
y
sin ninguna apo ación o icial.
La dedicación de los ana omis as españoles a la an opología iene
en Velasco uno de los más cla os
y
uc í e os ejemplos. Pe o ambién
los p o eso es de ana omía in en a on colabo a
y
con ibui
al
cul i o
de a nue a disciplina desde sus pues os o iciales,'ése a a se el caso de
(6) ARQUIOLA, a c. ci . (en p ensa).
(7) GONZÁLEZ DE VELASCO (1875)
Discu sos leídos
a
la ape u a del Museo An opológico
y
escuela lib e del D . Veasco
...,
Mad id, pp. 46 y 49.
(8)
Op. ci .,
p. 46.
(9) GONZÁLEZ DE VELASCO (1865; 1869; 1873)
Obse ac ones que se p opuso some e al
Cong eso Médico Español,
Mad id; es e hecho había sido señalado ya po MARCO,
R.
(1966)
La mo olog 'a mic osc&p ca nonnal
y
pa ológica
a
la Medicina española del siglo
XZX
an e io
a Cajal,
Tesis doc o al mecanog a iada, pp. 18 1- 186.
(10) MARCO,
R.,
Tesis ci ada, p. 183.
168
ELVIRA
ARQUIOLA
Julián Calleja o del p opio Ma ínez Molina. De acue do con Hoyos
Sáinz:
«Debe igu a a la cabeza de los que po su posición: o icial han ealizado
más
abajos en p o de la An opología, el ca ed á ico
y
decano de la
Facul ad de Medicina D. Julián Calleja))
(1
1).
La
con ibución y la de ensa de la nacien e disciplina que lle ó a
cabo Calleja la he analizado en o o luga (12) y aquí quie o sólo
eco da la señalando que desde la apa ición de la p ime a edición, en
1869, de sus
P olegómenos de Ana omía Humana,
Calleja se decla a den o
de la línea de los ana omis as anceses, al como Sappey, que inco po-
a on ápidamen e los esul ados de la an opología ísica a sus ob as de
ana omía
y
que con ibuye on pe sonalmen e a la ecogida de da os
an opológicos (13). Po ello, en su ob a se ocupa de cues iones
an opomé icas como la alla, el olumen, el peso, la p opo ción de las
dis in as pa es, la a iación de las p opo ciones según las azas, el colo ,
la clasi icación de las azas de la especie humana
y
el p oblema de la
unidad de la especie humana (14). Oló iz colabo ó con Calleja en la
eedición de su ob a que apa eció con el nomb e de
Nue o Compendio de
Ana omía Desc ip i a,
y en ella el con enido an opológico es el de la
p ime a edición. Oló iz no con ibuyó a en iquece la pa e an opoló-
gica del lib o, y el ma e ial en él eunido es el mismo de la p ime a
edición, p oceden e en pa e de la expe iencia de su maes o Fou que y
una pa e meno pe enecien e al p opio Calleja.
Ma ínez Molina, p edeceso de Oló iz en la cá ed a de Ana omía
de San Ca los, p onunció un discu so en la inaugu ación del cu so
académico 1878- 1879, en el que se ocupaba de las elaciones en e la
an opología y las dis in as ciencias, den o de la línea man enida po
Va ela de Mon es en sus
Ensayos de An opologz'a
(1844) y omando
e e encias de los p incipales an opólogos anceses, B oca, Topina d,
Be illon.
Había, pues, en e los ana omis as de San Ca los, una ac i ud de
apoyo y de ensa de la an opología
y
una con ibución pe sonal,
pequeña pe o e iden e, a la cons i ución de la nue a disciplina. Oló iz
a a se he ede o de esa ac i ud y a a sabe la en iquece de al mane a
que su ob a de ana omis a queda en pa e eclipsada po sus con ibu-
ciones an opológicas.
(1 1)
HOYOS
SÁINZ,
L.
(191 1)
No as pa a la Hzs o za de las czenczas an opolópcas
a
España,
G anada,
p.
14.
(12)
ARQUIOLA,
a c. ci . (en p ensa).
(13)
La
elación en e Ana omía
y
An opología isica en el á ea ancesa ha sido es udiada
po mí: Ana omía
y
An opología en el posi i ismo ancés,
Ac as del
V
Cong eso Espa iol de
Hzs o za de la Medzczna, Mad zd,
1977,
ol. 2.0, pp. 19-32.
(14) CALLEJA, J. (1869)
P olegdmenos deAna omía humana,
Mad id, pp. 103
y
SS.; 109
y
SS.
y
147
y
SS.
Ana omía
y
An opología
en
la ob a
de
01ó iz
169
2.
Ana omía
y
An opología en la ob a de Oló iz
La ob a ana ómica de Olo iz culmina con su
Manual de Técnica
l
Ana ómica,
que aunque apa eció en 1890 según Gómez Ocaña es aba
p epa ado desde 188
6
(1
5).
En es e Manual, Oló iz ealizaba una pues a
al día de odas las écnicas ana ómicas, dedicando un amplio apa ado
a
las cues iones an opológicas. Alude en él a la écnica an opológica
denominada An opome ía en los siguien es é minos:
«A los an iguos p ocedimien os, pe eccionados de mil modos, se han
unido o os que aspi an a ob ene la mayo exac i ud en la ap eciación de
los ca ac e es que con ellos se in es igan, y su conjun o cons i uye una
ama de la écnica ana ómica, ica de ins umen al y de p ecep os, que es
la An opome na, cuya endencia hoy, en consonancia con la de la
medicina en e a, es la de alcanza el igo ismo ma emá ico))
(16).
C ee que la nue a me odología bene icia a la ana omía al do a de
igo , po eso opina que hay que enseña la y di undi la:
«Así, pues, enseña el modo de medi con exac i ud los o ganismos,
educa las nue as gene aciones de ana ómicos en el amo al igo ismo
ma emá ico, y hace que la in eligencia se acos umb e a con e i las
ó mulas numé icas y los azados geomé icos en hechos mo ológicos,
y a la in e sa, es a ea ú il pa a el p og eso de la Ana omía, y digna, po lo
an o, de a ención muy p e e en e))
(1
7).
La impo ancia que Oló iz concedía a es a me odología queda
mani es ada en es os pá a os, e igualmen e concede impo ancia en su
ob a a las eglas que deben segui se pa a que no pueda duda se de la
iabilidad de los da os ob enidos po es os p ocedimien os. Esas eglas
se án, en p ime luga , de ipo gene al, e i iéndose al ins umen al que
se a a u iliza y a los p ocedimien os que se an a segui ,
y
luego se
ocupa de las eglas pa icula es pa a los dis in os ipos de medidas que
se es én omando: medidas supe iciales, de olumen, angula es, de
peso, e c. Los esul ados numé icos eunidos deben se some idos a
análisis, pudiendo aplica les dis in os mé odos pa a ello, el de los
é minos medios, el de la se iación, o el de las ag upaciones, pasando a
con inuación a desc ibi las medidas omadas en el homb e i o y en el
cadá e (18).
l
De es a mane a la ob a ana ómica de Oló iz inco po a con enido
an opológico de o ma simila a lo que hicie on algunos ana omis as
l
anceses, Sappey, Poi ie , Tes u , y algunos o os españoles en e los
l
l
(15)
GÓMEZ
OCAÑA (1913)
Elogio de
D.
Fede ico Oló iz,
Mad id,
p.
364.
(16) OLÓRIZ,
F.
(1890)
Manual de Técnica ana ómica,
Mad id,
p.
11.
(17)
Op. ci .,
p.
234.
(18)
Op. ci .,
pp.
234-261; 404
y
425
y
SS.

I
170
ELVIRA
ARQUIOLA
que hemos ci ado a Calleja
y
aho a a Oló iz. Pe o el in e és de Oló iz
po la an oplogía ue c eciendo de al mane a que comenzó a concen-
a sus es ue zos. y an opológicas se án las publicaciones u u as del
ana omis a de San Ca los. F u o del mismo es ue zo esul ó la c eación
del Labo a o io y del Museo de An opología, de la Facul ad de
Medicina de Mad id.
3.
El
Labo a o io
de
An opologzá
y
el
Museo
de
An oPologia
Tal como el mismo Oló iz ela a en 1899, el Depa amen o an o-
pológico cons aba po en onces de cá ed a-museo, labo a o io
y
depó-
si o o almacén. El labo a o io e a una sala en la que se p epa aba el
ma e ial an opológico,
y
con enía un a chi o en el que había po esas
echas más de 15.000 obse aciones de indi iduos i os di e en es, y
ce ca de 1.000 hechas en cadá e es escos. Recué dese que el labo a-
o io an opológico había su gido a mediados de la cen u ia po ob a de
los médicos-an opólogos anceses
y
alemanes, a su cabeza B oca y
Vi chow. Las écnicas que Oló iz sigue en la p epa ación del ma e ial
son las de la escuela ancesa, al como él mismo con iesa. Con la
c eación del museo
y
del labo a o io, a imi ación de ins i uciones
simila es exis en es en Eu opa, e igualmen e anejos a acul ades de
Medicina, in en a
«..
.
euni
y
es udia cuan os ma e iales si an pa a el conocimien o de la
pa e ma e ial del homb e español, aspi ando así a cons ui un ag-
men o de ciencia nacional, que pod ía i ula se An opología ísica de
España))
(1
9).
El ma e ial eunido en su museo, al como ocu ió con el ma e ial
que B oca consiguió euni en el suyo de Pa ís, p ocedía en buena pa e
del hospi al. De las 2.250 piezas con que llegó a con a el museo de
Oló iz, 1.700 p ocedían del hospi al. De es e museo se han dicho
muchas alabanzas, pa a Esc ibano:
((Es e museo bas a ía pa a hon a , no a un homb e, sino a cualquie a
co po ación. Él lo c eó
y
amplió, abajando años
y
años en la ecolección
de ejempla es
y
clasi icándoles po egiones, p o incias
y
pa idos
judiciales. Cada cala e a enía su iliación esc i a
y
su icha en el a chi o
con los mPs impo an es da os pa a su iden i icación))
(20).
Pe o al ez sea la opinión de Hoyos Sáinz, doc o en Ciencias
y
ca ed á ico de la Escuela Supe io de Magis e io, la que haga mejo
jus icia a las ins i uciones c eadas po el médico-an opólogo español:
(19) OLÓRIZ,
F.
(1899)
El
labo a o io de An opología de la Facul ad de Medicina,
Reuis a
Ibe o Ame icana de Ciencias Médicas,
1,
p.
76.
(20)
ESCRIBANO,
V.
(1916)
Da os pa a una his o ia de la Ana omZa española siglos XVIII
y
XIX,
G anada,
pp.
68-69.
Ana omía
y
An opología en la ob a de Oló iz
171
«La ob a undamen al de Oló iz, lo que sob esale po se manan ial
ecundo de in es igaciones an opológicas, es su colección de c áneos,
que es lamejo del mundo, pues si en núme o le sob epasa la que c eó B oca
y si ió de base al Museo que lle a su nomb e,
y
de núcleo a "L'Ecole
d'An h opologie" de Pa ís, en calidad, enpeso obje i o es la del p o eso de
Mad id, supe io a la de B oca y a odas las demás colecciones; pues
c áneos iliados, de sexo cie o, de edad ija, de p ocedencia y aún de
genealogía conocidas con da os isiológicos y pa ológicos que pe mi en
hace la his o ia isica del suje o, y has a con da os biog á icos po si se
quie e, la his o ia psíquica y social, no hay más que pequeñísimas se ies
que se ponde an, po es o como de alo ex ao dina io, po ejemplo, la
o mada po Ranke, en Munich, la de la "Socie é des Au opsies mu ue-
lles", de Pa ís, o la que, iniciada po Gall, se ha desa ollado poco en el
"Museum" de Pa ís.))
((Además, las ci adas colecciónes, como las se ies iliadas i alianas de
Roma, Flo encia, Tu ín y o as, son ealmen e de c áneos de ano males,
en donde ienen ep esen ación los g andes homb es, los locos
y
los
c iminales, y al an p ecisamen e los ipos no mal
y
medio, que son los
que in e esan pa a aquila a las a iaciones supe io es o eg esi as;
2.200
c áneos depe sonas conocidas, sólo exis en en la colección de Oló iz))
(21).
4.
Con enido de
su
ob a an opológica
El p ime abajo an opológico que e ec uó Oló iz ue su ((Recolec-
ción de c áneos pa a es udios an opológicos)), 1884,
y
en él jus i ica su
a án coleccionis a
y
la pos e io c eación del Museo An opológico. En
es e abajo a a in en a ((colecciona el ma e ial de es udio necesa io
pa a aza la his o ia ana ómica
y
isiológica de nues a azm, pe o es á
con encido de que «un abajo se io equie e una base ancha; p ocu a
esa base
y
euni las p ime as ma e ias en can idad su icien e
y
de
calidad bien depu ada, pa a pode llega a gene alizaciones legí imas
y
segu as)), a a se su p ime obje í o
(22).
En es a ase de ecogida de ma e ial los médicos, c ee Oló iz, es án
llamados a desempeña un papel p imo dial:
(L..
los médicos, po la especialidad de su p o esión y po su núme o, son
los llamados a con ibui más e icazmen e a la a ea de acumula un
ma e ial c aniológico, abundan e y escogido.))
Los luga es de donde podía ex ae se ma e ial pa a es a emp esa son
las sepul u as, asilos, manicomios, cá celes, las acul ades de medicina
son un banco de g an alo debido a los cadá e es con los que se
(21) GÓMEZ OCAÑA (1913)
p.
433; HOYOS SÁINZ (191
1)
p.
17.
(22)
OLÓRIZ,
F.
(1884)
Recolección de c áneos pa a es udios an opológicos,
Gace a Médica
de G anada,
p.
4.
172
ELVIRA
ARQUIOLA
enseña, y ambién debe ía u iliza se la colabo ació i de los médicos
o enses y de los cen os de enseñanza. De es a mane a no sena di icil
euni el ma e ial indispensable y necesa io pa a e ec ua abajos
c aniológicos, con los que con ibui al conocimien o de la c aniología
an desa ollada en o os países (23).
Así pues, Oló iz p e ende, en p ime luga , con ibui al desa ollo
de es a g an ama de la an opología que es la c aniología, la que
con aba con mayo núme o de cul i ado es en Eu opa, has a el pun o
de cons i ui casi una especialidad den o de la p opia an opología, e
incluso había algunos an opólogos que se 1lama.ban a sí mismos
c aneólogos. Ese in e és po el es udio del c áneo se debía a que e a la
pa e del cue po que mayo es di e encias o ecía en e los dis in os
indi iduos y en e los dis in os g upos é nicos, y a. su ez po se la
ca idad que ence aba al sis ema ne ioso cen al, pa e en la que se
eía ep esen ada la dignidad humana, y que po el es ado de descono-
cimien o en que se encon aba iba a a ae la a ención de buena pa e de
los ana omis as, isiólogos y pa ólogos decimonónicos (24).
El ma e ial eunido debía posee el mayo núme o posible de da os
de iden i icación: nomb e y apellidos del indi iduo, sexo, edad, luga de
nacimien o, luga de nacimien o de sus an eceso es, es ado, p o esión,
cul u a, desa ollo in elec ual y cualidades mo ales, y en e medades
padecidas. Si allecía, había que uni da os sob e el núme o y es ado de
los dien es de acue do con las ins ucciones de B oca.
Su in e és po el es udio del c áneo le lle ó
a
ealiza su abajo de
mayo impo ancia y epe cusión en la An opología ísica, su
Dis ibu-
ción geog á ica del Indice ce álico en España,
1894, con el que ob u o el
P emio Goda d de la Academia de Ciencias de Pa ís, abajo elogiado
po Be illon (25) y que es un modelo de igu osidad me odológica y
exhaus i o en el análisis de los da os ecogidos,. Oló iz desc ibe el
p ocedimien o seguido y añade que cada una de las medidas omadas
ha sido epe ida diez eces, analizando con g an inu a el e o de cada
una de las medidas. Ci a a B oca en el ins umen al u ilizado,
y
a
Be illon. Collignon y Manou ie en la discusión de los da os. Analiza
'con igual minuciosidad las ca ac e ís icas de los suje os obse ados:
o igen, edad, alla, ci cuns ancias ísicas y psicológicas, e c.,
y
pasa a
con inuación
a
expone los esul ados de acue do con el mé odo de las
(23) A c. ci ., pp. 8-9.
(24) ARQUIOLA, E. (1976) Paul B oca
y
la An opología posi i is a ancesa,
Asclepio,
28,
72-86.
(25) ESCRIBANO (1916) p. 68.
Ana omía
y
An opología en la ob a de Olo iz
l 13
medias, de los ag upamien os y de las se iaciones, sacando pos e io -
men e sus conclusiones. El es udio pa ece indica una mayo homoge-
neidad de la población española espec o de la población i aliana, y as
e ec ua una exposición de los hechos ela i os a las egiones y de los
hechos ela i os
al
conjun o de España eniendo en cuen a la geología
del e i o io, la o og a ía, la hid og a ía, la al i ud, la his o ia, Oló iz
concluye que las egiones mejo ca ac e izadas po el índice ce álico son
la Can áb ica y la Le an ina, aquélla con una mayo b aquice alia y és a
con una mayo dolicoce alia (26).
Menéndez y Pelayo en sus
He e odoxos
cali ica es e abajo de Oló iz
como lib o undamen al, del que ecoge las siguien es conclusiones:
«...
la dema cación egional deducida del índice ce álico, es insu icien e
pa a aza la di isión e nológica de España. La uni o midad del índice
no signi ica siemp e iden idad de aza, aun las p o incias de se ies más
egula es con ienen elemen os é nicos di e sos en su población,
y
has a
ca ac e es de azas di e en es asociados en muchos de sus indi iduos; de
modo que el conoce los índices, no bas a pa a da conocidos los
pueblos, ni que dos g upos humanos sean a ines po la o ma gene al de
la cabeza, signi ica que pe enezcan los dos a la misma aza, ni coincidan
igualmen e en los demás ca ac e es ana ómicos))
(27).
T as es e abajo modélico Oló iz leyó en 1896, con mo i o de su
en ada en la Real Academia de Medicina en la que sus i uyó a Ma inez
Molina, un discu so sob e
La alla humana en España,
en el que uel e a
pone de mani ies o su igu osidad y minuciosidad en las pesquisas
an opológicas. Jus i ica, en p ime luga , el p ocedimien o seguido
ci ando a Qué ele y a Dally, se de iene a con inuación a desc ibi las
ca ac e ís icas de los suje os es udiados, expone a con inuación su i mo
de c ecimien o, luego pasa a analiza la elación en e la alla y la
opog a ía y demás ca ac e ís icas del luga , y la elación de la alla con
los dis in os ipos é nicos. En es a ocasión, los au o es anceses que ci a
son B oca, Topina d y Manou ie . Finaliza analizando la población de
Mad id po dis i os y compa ándola con es udios simila es exis en es
sob e la población de Pa ís (28).
T as es e discu so de 1896 Oló lz p osigue abajando en su
labo a o io an opológico y coleccionando piezas en su museo, al
como nos cuen a en el pequeño a iculo que apa eció en 1899 en la
Re is a Ibe o-Ame icana de Ciencias Médicas,
y que esc ibió como colabo-
(26)
OLÓRIZ,
F.
(1 894)
Dis ibución geog ájca del índice ce álico'en España,
Mad id,
pp.
8, 28, 30,
42-63
y
275.
(27)
MENÉNDEZ PELAYO,
M.
(1882)
His o ia de los he e odoxos españoles,
ol.
1,
p.
206.
(28)
OLORIZ,
F.
(1896)
La alla humana en Espa za,
Mad id,
pp.
40-42.