SCHMITT,
Cha les
B.
(1981),
S udies in Renaissance Philosophy and Science.
London, Va io um Rep in s.
[No cons a p ecio.
]
El lib o que p esen amos, eúne
12
a iculos ya publicados de Cha les
Schmi , o denados en o no a dos g andes emas: la adición pla qnica
enacen is a,
y
Galileo y la iloso ía
y
ciencia del Renacimien o.
En la ac ualidad, Cha les Schmi es p o eso en el Ins i u o Wa bu g de
Lond es, sin duda alguna uno de los cen os más in e esan es de es udios
his ó icos en Eu opa, especialmen e del mundo medie al.
Y
ello en el sen ido
más o al de «Ins i u o» como cen o de in es igación, es udio y discusión de
odos los aspec os del mundo medie al. Na u almen e, la in es igación se sien e
incómoda con cualquie co sé, en e ellos el c onológico. De ahí que las
in es igaciones de los medie alis as eco an los siglos XIV a XVII en los que se
die on in e esan es p ocesos de ansición, de a i mación, de e olución y de
up u a, en el seno del llamado mundo adicional de las ideas cien í icas;
al
mismo iempo su gían aspec os, mé odos y ac i udes nue as.
Y
odo ello
en emezclado -o, quizá, consecuen e- con ci cuns ancias socides -en el
sen ido más amplio de la palab a-, que han hecho de esos siglos uno de los
pe íodos más apasionan es de la his o ia eu opea, y de la his o ia de la medicina
y de la ciencia eu opeas, en pa icula . Pues bien, es e es el pe íodo de es udio
de Cha les Schmi . Sus emas gi an en o no a la his o ia de las ideas, al como
es e ace camien o ha sido pe ec amen e de inido - iene siéndolo- po el
egula apo e de esa magní ica e is a que es el
Joumal o he His o y $Ideas.
Hoy día, el esul ado del abajo de un in es igado es á some ido a una
obligada dispe sión, a o ecida po la a iedad de ó ganos de exp esión y
comunicación cien í ica exis en es.
A
ello se suma las obligaciones que impone
la comunidad cien í ica de pa icipa en euniones, homenajes, e c. El esul ado
es que, muchas eces, impo an es caudales de in o mación se an al ma , sin
se ap o echados y conocidos más que po el cí culo de iniciados. Los
epe o ios salen algo al paso de es e p oblema.
Y
es e es el impo an e se icio
que juegan las bibliog a ías de
Zsis
o el «Cu en » del Wellcome Ins i u e pa a la
his o ia de'las ciencias y de la medicina. Pe o, pese a ello, queda el p oblema de
la
disponibilidad de las sepa a as, di ícil de llena , pese a las elaciones
pe sonales. De
ahí
que es é plenamen e jus i icado -y gocen cada día de mayo
acogida- las eimp esiones en un olumen de a ículos de un au o , apa ecidos
en luga es dispe sos y, en ocasiones, con i adas limi adas.
Po desg acia, el au o no ha conside ado in e esan e inclui su p oducción
cien í ica sob e la his o ia del escep icismo, ni la di ec amen e elacionada con
la his o ia de la medicina; ambién ha excluido g an pa e de sus a iculos sob e
el
a is o elismo, pe o és e iene di ec a o indi ec amen e a ado en la segunda
pa e del lib o, donde se eúnen los a ículos que in en an o ece el con ex o
ilosó ico y cien í ico del Galileo
(1
564- 1642)
jo en. Especialmen e in e esan e
nos pa ece el a ículo del capí ulo ViiI, que o ece un ace camien o dialéc ico,
muy cla i icado , en e los dos concep os de expe iencia y expe imen o en la
ciencia medie al y adicional y
la
nue a ciencia del siglo XNi.
La eimp esión de los a ículos a acompañada de una pues a al día
bibliog á ica («Addenda») y de dos ú iles índices: uno que comp ende nomb es
y
algunos concep os impo an es (p. e., he me ismo, pi ago ismo),
y
o o de
manusc i os.
REDONDO,
A.;
ROCHON,
A.
(1
98
l), Visages de la olie
(1
500-1 650) (domaine
hispano-i alien). Pa ís, Public. So bonne, 177 págs. (E udes, núm. 16).
Augus in Redondo
y
And é Rochon (p o eso es de la Uni e sidad de Pa ís
111-So bonne Nou elle), han eunido una se ie de es udios sob e la locu a en el
Siglo de O o español y Renacimien o i aliano, p esen ados al coloquio man e-
nido en la So bonne en mayo de 1980.
Los obje os de es udio de cada uno de los abajos pueden se comp en-
didos bajo epíg a es más gene ales: la psicopa ología de un au o (Tasso, pp.
13-22); la imagen de la locu a ex aída de ob as que la a an explíci amen e (El
licenciado Vid ie a, pp. 33-44, Roland u ieux, pp. 93-100, le Bilo a, pp. 67-80,
l'Hospidale, pp. 13
1
-
146..
.);
la signi icación que le dan algunos au o es (Ga ci-
laso, Góngo a, Que edo, pp. 101-1 16, Lope de Vega, Mon emayo
...,
pp.
117-130) y, po úl imo, el papel que juega la locu a como espues a a la
es uc u a sociopolí ica (la sá i a de Que edo, pp. 155-168; Maquia elo,
147-154
...).
El esul ado global de la ob a nos mues a que la locu a es siemp e is a
como algo incomp ensible e incu able y como al p oduce un echazo que
puede simboliza la p oyección en el loco de las al as colec i as (p. 140). Sin
emba go, la conside ación de la locu a como i epa able conlle a una pasi idad
in elec ual an e sus mani es aciones; es o posibili a que pueda se u ilizada
como un medio pa a ansg edi las no mas sociales (la simulación, pp. 45-54),
c i ica las (asumiendo el ol de bu on, pp. 8 1-92) o, incluso, modi ica el pode
polí ico (simulando, como aconseja Maquia elo, pp. 147-1 54).
C eemos que en la ob a se analiza adecuadamen e la elación en e la locu a
y la sociedad pe o sólo cua.ndo se es udia cómo in e accionan ambas en e sí;
echamos en al a, sin emba go, explicaciones sob e los mo i os que lle a on a la
sociedad a conside a a la locu a en una o ma ca ac e izada
y
peculia . Los
da os que nos pod ían ayuda a comp ende los nos pa ecen escasos
y,
odo lo
más, dispe sos en cada uno de los abajos. Quizá la p omesa que se nos hace
en la in oducción de la ob a -«elle a pe mis des éclai ages mul iples
(his o iques, sociologiques, li é ai es, e hnologiques)»- (p. 7), sólo pod ía
habe se log ado si se hubiesen comunicado al lec o «les echanges nic ueux
en e les pa icipan s)) (p.
7).