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Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai

Ramunė Vaskelaitė

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RAMUNĖ VASKELAITĖ EL NO USO DE FORMAS PRONOMINALES DEFINIDAS EN LA TERMINOLOGÍA Y EL DESAFÍO QUE ESTO PLANTEA A LA NORMA PALABRAS CLAVE: significado delimitador, definitud, forma pronominal definida, norma, significado enfático, indicación de clase, uso, indicador terminológico. INTRODUCCIÓN Las formulaciones de las publicaciones normativas sobre el uso de las formas pronominales definidas (en adelante, FPD) en la terminología son estrictas: la mayoría afirma que el componente adjetival de un término debe usarse únicamente en FPD. Sin embargo, esta afirmación se aparta considerablemente del contexto normativo general, que muestra una tendencia a limitarse a enumerar los significados que pueden expresar las FPD y, tras añadir que ya no se sabe cómo emplearlas, a no establecer la obligación de usarlas con esos significados. Tal contexto normativo concordaría plenamente con los resultados de los estudios diacrónicos y sincrónicos de la lengua, que revelan que las FPD están desapareciendo: se retraen de los dialectos y, también en la lengua estándar, a menudo son sustituidas por formas simples. Estas contradicciones llevarían a preguntarse en qué se basa y hasta qué punto está justificada la norma que establece la obligatoriedad de marcar los términos mediante un indicador morfológico; al mismo tiempo, permitirían suponer que la norma podría fundamentarse en un uso más regular. No obstante, incluso los ejemplos presentados en estudios sobre la terminología de algún ámbito especializado (p. ej., Umbrasas 2002; Zemlevičiūtė 2003; Stunžinas 2005) indican que las FPD tampoco se usan siempre en los términos. Angelė Kaulakienė constató en 1973 que no se empleaban en los diccionarios terminológicos y calificó esta tendencia como propia de la época. Sin embargo, la tendencia a no usar FPD en terminología también se menciona posteriormente, señalando a la vez una inclinación general a no emplearlas. En la Gramática de la lengua lituana contemporánea (en adelante, DLKG) también se afirma que las FPD presentan variación incluso en los términos, aunque se recomiendan más para la lengua estándar (DLKG 1997: 175). La reiterada constatación de esta tendencia llevaría a formular otra hipótesis: que la afirmación estricta sobre la terminología no solo difiere del contexto normativo general y constituye cierto contrapunto a los estudios lingüísticos, sino que tampoco encuentra suficiente eco en el uso; este, como cabría plantear hipotéticamente tras considerar la reiteración de dicha tendencia, se inclina más por seguir la orientación general de la evolución de las FPD y las normas que más se ajustan a ella y no establecen su uso obligatorio BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 2 normas. Naturalmente, estas suposiciones e hipótesis solo pueden comprobarse mediante el estudio de la norma y del uso. Sin embargo, no existen estudios de este tipo, salvo un trabajo en el que se constata que las FPD no se usan en los trabajos científicos sobre soldadura (Gedzevičienė, Gedzevičius 2011) y el artículo ya mencionado de A. Kaulakienė (1973), aunque en este último la norma no se analiza tanto como se formula. Adelė Valeckienė llevó a cabo un estudio significativo del uso (1957), pero su objeto directo no son los términos y han transcurrido ya 60 años desde la publicación del estudio. Hay varias publicaciones en las que la cuestión del uso en terminología se aborda indirectamente: al analizar los significados de las FPD (Valeckienė 1961), los casos de uso incorrecto que aparecen en el lenguaje administrativo (Oginskienė 1993), los participios de voz pasiva (Ambrazas 1964) y los adjetivos con el sufijo -inis, -ė (Kniūkšta 2001). En los trabajos de terminología también se expresa rara vez una opinión sobre el uso de las FPD (Gaivenis 1975; Keinys 2004); en algunos casos puede deducirse indirectamente (Gaivenis 1995; Keinys 2005). Al no estudiarse ni la norma ni el uso, la inconsistencia de este último aumenta. Esto por sí solo ya justificaría plantear la cuestión del uso de las FPD en terminología. La irregularidad con que los términos se marcan mediante este indicador morfológico se observa claramente también en el lenguaje de la economía. No obstante, en él se aprecian asimismo ciertas tendencias más sistemáticas. Su análisis permitiría determinar cómo se relacionan dichas tendencias con la norma y evaluar si están justificadas. Sin embargo, las contradicciones normativas identificadas indicarían que el análisis del uso por sí solo no bastaría para evaluar esa justificación. En efecto, si no se ha fundamentado suficientemente si la norma presenta ciertas irregularidades, sería ilógico concluir, a partir de la discrepancia con el uso, que sus tendencias carecen de fundamento. Es posible que en el uso simplemente se tenga más en cuenta la tendencia a la desaparición de las FPD que revelan los estudios diacrónicos de la lengua y que tampoco se descarta en los trabajos normativos. Así pues, el uso solo puede evaluarse tras examinar la norma, y uno de los criterios para evaluar esta es el grado en que se observa en el uso. Esta relación recíproca determina el objetivo del presente artículo: estudiar la norma relativa al uso de las FPD en terminología, las tendencias que se manifiestan en el uso y, mediante un análisis comparativo, evaluar tanto la tendencia de uso como la fundamentación de la norma. El uso objeto de análisis está representado por textos de dos tipos: textos coherentes, concretamente artículos publicados en revistas científicas de economía, y un entorno descontextualizado de uso terminológico, es decir, diccionarios de términos económicos y glosarios de términos (conceptos) incluidos en actos jurídicos. El otro objeto de estudio lo constituyen las afirmaciones sobre el uso de las FPD en terminología formuladas en trabajos normativos, descriptivos, explicativos, didácticos y de investigación, así como las interpretaciones que se desprenden de las explicaciones sobre la naturaleza de las FPD, de su valoración en relación con las categorías gramaticales, de la clasificación de sus significados y del conjunto de estudios realizados. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 3 Los principales métodos aplicados son el análisis comparativo, la inducción, la deducción y la síntesis, característicos de los trabajos de carácter teórico. El estudio del uso de las formas pronominales definidas se basa en la comparación y evaluación de datos estadísticos de diccionarios terminológicos y actos jurídicos. 1. CONTEXTO NORMATIVO GENERAL La función de las formas pronominales definidas no se limita a marcar el término en lituano. Se distinguen también otras funciones, que suelen denominarse significados. Precisamente por estos se explica con mayor frecuencia la oposición entre las formas pronominales definidas y las no definidas (en adelante, NF). Sin embargo, la clasificación de los significados varía y, en el sistema de formas y categorías gramaticales, las formas pronominales definidas aún no tienen un lugar claramente establecido. Según el modelo de evaluación que se elija, se constata también la existencia de numerosas excepciones difíciles de explicar mediante dicho modelo. Los estudios sobre la evolución de la lengua también indicarían que este fenómeno lingüístico es un enigma difícil de resolver. En ellos se consigue revelar que las formas pronominales definidas están desapareciendo, pero las causas de esta desaparición tampoco están del todo claras. Esto impulsa a examinar las incertidumbres y a evaluar las normas codificadas de uso de las formas pronominales definidas teniéndolas en cuenta. 1.1. Problemas y relaciones revelados por los trabajos de investigación Las formas pronominales definidas no son un objeto que se elija estudiar con frecuencia en la lingüística lituana, aunque se han establecido algunos aspectos fundamentales. Por ejemplo, se ha determinado su base de formación: las formas pronominales definidas se formaron cuando se unió enclíticamente a las formas simples el pronombre de tema jis, ji – *io- (Rosinas 1975; Valeckienė 1986; Zinkevičius 1957, 1966, 1981, 1996). Sin embargo, quedan más cuestiones que no se han esclarecido por completo. Así, se conoce la base de su origen, pero el significado del pronombre *io- se explica de distintas maneras y, al interpretarse de forma diferente uno de los formantes derivativos, también se entiende de manera distinta el significado de la propia formación. Esta relación puede observarse en la revisión de las teorías sobre el origen de dicho pronombre que A. Valeckienė presenta en sus artículos (1986, 1990): cuando el pronombre *io- se considera anafórico (demostrativo), se tiende a considerar que las formas pronominales definidas designan un objeto determinado o expresan determinación, y que corresponden a los artículos definidos de otras lenguas indoeuropeas; cuando el pronombre se considera relativo, se explican principalmente por el énfasis: la resaltación del objeto designado o de una característica constante. A. Valeckienė (1957) ya había señalado antes la dualidad de la función semántica. Tras denominarla función demostrativa de carácter enfático, afirmó que algunos adjetivos pronominales definidos adquieren un significado determinativo (definido), y otros, uno enfático. Esta doble naturaleza de la función BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 4 se explicaba por las particularidades de la formación de las formas pronominales definidas: «Debido a la unión inseparable del pronombre con el adjetivo, los significados funcionales de los adjetivos pronominales definidos pasaron a depender también de la relación sintáctico-semántica entre el adjetivo y la palabra que determina. <...> Los adjetivos pronominales definidos que designan un objeto cuya característica distintiva expresan forman con la palabra determinada una sola unidad semántica y adquieren un significado determinativo: indican un objeto conocido determinado. En cambio, los adjetivos pronominales definidos que designan un objeto cuya característica conocida expresan no forman con la palabra determinada una unidad sintáctico-semántica estrecha y adquieren un significado puramente enfático». (Valeckienė 1957: 210). Aunque se afirmaba que en la lengua actual los adjetivos pronominales definidos tienen dos significados, también se reconocía una evolución semántica: los adjetivos enfáticos se consideraban en vías de desaparición y poco propensos a seguir desarrollándose, mientras que los determinativos se tenían por predominantes en la lengua de aquella época. La concepción de la evolución de los significados se desarrolló en artículos posteriores de A. Valeckienė, en los que el pronombre *io- se vinculó también con construcciones de las lenguas indoiranias y del griego. Se afirma que, al ocupar en esas construcciones una posición idéntica tras el sustantivo, este pronombre no era ni puramente relativo ni verdaderamente anafórico: por naturaleza tenía una función enfática, de referencia repetida («identificativa»), mientras que la función determinativa se desarrolló más tarde; además, en lituano no existe una frontera estricta entre los significados determinativo y enfático (Valeckienė 1986: 184–185; 1990: 27–28). Precisamente estas observaciones pudieron servir de fundamento para distinguir la categoría de definitud en lituano. En el capítulo sobre la correlación entre definitud e indefinitud del primer tomo de la Gramática de la lengua lituana, preparada por A. Valeckienė (en adelante, LKG), apenas se alude a esta categoría, mientras que en el artículo de 1986 la definitud ya se distingue claramente y posteriormente también se distingue en DLKG. Por cierto, en el artículo de 1986 se emplea ya el término significado de definitud, en lugar de significado determinativo (o «definitud»); por ello, para evitar confusiones, se utilizará en adelante también en este artículo, salvo cuando sea importante transmitir los términos exactos empleados en uno u otro trabajo. Cuando ya en LKG se intentó distinguir la oposición entre definitud e indefinitud, la cuestión del significado enfático se volvió enseguida problemática. La gramática afirma que los adjetivos pronominales definidos enfáticos quedan al margen de esa correlación: su función es de carácter estilístico enfático (LKG 1965: 511). Sin embargo, en los estudios más recientes sobre la estructura gramatical del lituano, las formas pronominales definidas se examinan únicamente como medios de expresión de la definitud (Holvoet, Tamulionienė 2006; Mikulskas 2006; Spraunienė 2008a, 2008b, 2011; Judžentis 2012: 99–110). Así, suele quedar sin valorar el hecho de que en lituano, a diferencia de las lenguas con artículos, las formas pronominales definidas también se emplean con significado enfático. Es cierto que se encuentran algunos intentos de resolver la cuestión del significado enfático, pero estos indicarían que se pretende incorporarlo a BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 5 la categoría de definitud: se afirma que el significado enfático debería considerarse una función pragmática de las formas pronominales (Mikulskas 2006: 64), mientras que en una tesis doctoral se sostiene que «todos los adjetivos pronominales tradicionalmente denominados enfáticos pueden considerarse, con razón, portadores de una función de definitud» (Spraunienė 2011: 112). Al intentar explicar la definitud de las formas pronominales del lituano, surgen también otras dudas. La oposición entre definitud e indefinitud ya se había establecido en DLKG como categoría adjetival, pero esta distinción ha sido cuestionada: porque las formas pronominales del adjetivo son solo una de las muchas formas morfológicas que expresan la definitud de una propiedad y porque esta oposición se manifiesta en los niveles de las unidades léxicas y de las formas gramaticales (Paulauskienė 1994: 225); y, al desarrollar una concepción del sintagma nominal distinta de la característica de la lingüística lituana tradicional, porque se trata de una categoría del sintagma nominal, no del adjetivo (Holvoet, Tamulionienė 2006: 12). No obstante, los trabajos que plantean esta crítica no responden con claridad a la pregunta de si tal categoría gramatical es característica del lituano en general. En el artículo de Axel Holvoet y Aurelia Tamulionienė, la búsqueda de una respuesta concluye con la idea de Christofer Lyons de que no todas las lenguas tienen definitud y con la observación de que la descripción gramatical del lituano no puede prescindir de este concepto (Holvoet, Tamulionienė 2006: 32). Artūras Judžentis, sin embargo, se atreve a distinguir una categoría gramatical de definitud, aunque entiende la categoría gramatical de manera distinta a la habitual en la gramática tradicional lituana: como algo que abarca no solo los niveles morfológico y sintáctico, sino también los semántico y pragmático. La definitud se vincula ante todo con este último (Judžentis 2012: 99–110). Probablemente, la principal duda que surge al empezar a considerar las formas pronominales del lituano como un medio de expresión de la definitud es la gran irregularidad con que se manifiesta la oposición: hay muchos ejemplos en los que se usan formas pronominales sin que exista una definitud clara, mientras que la definitud también se expresa sin ellas (Spraunienė 2008b, 2011). A. Valeckienė también ha analizado la irregularidad del uso con significado enfático, pero su explicación resulta más convincente: el énfasis en una propiedad del objeto depende de la opinión subjetiva del autor sobre dicho objeto (Valeckienė 1957: 203–212). En general, los intentos de los investigadores por desentrañar el enigma de la función que desempeñan las formas pronominales en lituano recuerdan a un círculo vicioso: el panorama de los intentos presentado por A. Valeckienė en 1957 muestra que el enigma no pudo resolverse basándose únicamente en la teoría determinativa o únicamente en la teoría enfática; se intentó solucionar el problema reconociendo dos funciones semánticas principales, pero los estudios sobre la definitud vuelven a centrarse solo en una de ellas, y el resultado suele ser la constatación de que la expresión de la definitud mediante las formas pronominales de los adjetivos en lituano es irregular (Valeckienė 1986; Holvoet, Tamulionienė 2006; Spraunienė 2011; Judžentis 2012). Por otra parte, los intentos que siguen realizándose hasta hoy para esclarecer la función y encontrar un lugar más definido para las formas pronominales en el sistema de formas gramaticales BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 6 y categorías llevan a suponer que probablemente dicha función no sea muy importante para la lengua, pues, de haber sido esencial, ya se habría esclarecido con el paso del tiempo. Los estudios sobre la evolución de la lengua, que revelan que las formas pronominales están desapareciendo, confirmarían la hipótesis de que la función no es esencial. Zigmas Zinkevičius (1957, 1966, 1978, 1981, 1996) señala dialectos en los que ya no se usan. A. Valeckienė (1957) concluye que está desapareciendo el significado enfático, pero también observa indicios de que el significado de definitud se extingue en los dialectos: las formas pronominales ya no se usan con este significado en los dzūkos occidentales ni en la parte meridional de los aukštaitianos orientales y centrales; se usan menos en los dialectos que coinciden con zonas en las que prácticamente no existen formas pronominales, concretamente en la parte oriental de los aukštaitianos suroccidentales meridionales. Si se considera que en la lengua actual el significado de definitud es el principal y el más vital, y que el significado enfático empleado en los dialectos mencionados está desapareciendo, el artículo concluye que todos los adjetivos pronominales también están desapareciendo en esos dialectos (Valeckienė 1957: 303). Sin embargo, no se ha respondido con claridad a la pregunta de por qué desaparecen. Tras señalar que el significado de definitud también se expresa mediante formas simples en dialectos que aún emplean abundantemente adjetivos pronominales, A. Valeckienė identificó una de las causas: la especificidad de la manera en que los adjetivos pronominales lituanos expresan la definitud de los objetos: «En lituano, el pronombre de tema *io-, que desempeña una función determinativa, está inseparablemente ligado al adjetivo; por ello, la definición de un objeto —su diferenciación de otros— depende en gran medida del significado léxico del adjetivo y de su relación sintáctico-semántica con la palabra a la que modifica <...>. Si el propio adjetivo, por su significado léxico específico, puede distinguir un objeto de otro, el marcador de definitud —la terminación pronominal— deja de ser necesario». (Valeckienė 1957: 303). Se afirma que esos casos aislados de expresión irregular de los adjetivos con significado de definitud también pudieron contribuir al inicio de la desaparición de las formas pronominales. En LKG se explica de manera similar la falta de rigidez de la correlación entre definitud e indefinitud (LKG 1965: 511). Al buscar las causas de la falta de uso de las formas pronominales en los trabajos sobre la estructura gramatical del lituano actual, se señala otro factor: la escasa diferencia de significado. Aunque en LKG el significado se considera el criterio principal para distinguir las formas pronominales de las simples, en 1986 se señaló que no se establece una diferencia de significado ni en la lengua escrita ni en los dialectos, y se puso en duda ese criterio (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 136). Más adelante se plantea: «Si hubiera una diferencia de significado grande (esencial) entre los adjetivos simples y los pronominales, no habría hablantes de la lengua estándar que pudieran prescindir de los adjetivos pronominales. Pero quienes proceden de dialectos en los que no se usan adjetivos pronominales pueden prescindir de ellos incluso al hablar la lengua estándar, contribuyendo así a la desaparición general de los adjetivos pronominales. <...> Teniendo en cuenta la BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 7 mezcla de la población, la urbanización del país y el bilingüismo o trilingüismo, cabe suponer que hoy en día son muchos los que no saben usar las formas pronominales y pueden prescindir de ellas». (Paulauskienė 1994: 222–223). Además de los factores mencionados, también se señala la influencia de las lenguas vecinas como causa de la desaparición de las formas pronominales (Pupkis 1980: 137; Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 136–137; Paulauskienė 1994: 223), pero principalmente la del ruso, y este factor no se analiza en profundidad. 1.2. Reflejo de las contradicciones en las obras normativas Si un fenómeno lingüístico retrocede por sí solo en el uso, debería resultar difícil y probablemente incluso poco conveniente restringir esas tendencias mediante normas lingüísticas. Al normativizar el uso de las formas pronominales (ĮF), también debería plantear dificultades que su función no se haya esclarecido por completo. Esta relación no se menciona al considerar las normas de uso de las ĮF, pero sí se señalan algunos factores que deberían constituir un obstáculo considerable para afirmar que su uso es obligatorio. En la mayoría de los manuales de morfología o de cultura lingüística, así como en LKG, la tendencia a no emplear las ĮF en la lengua estándar se vincula ante todo a la influencia de los dialectos: hay dialectos que casi carecen de ĮF, por lo que a sus hablantes les cuesta percibir su especificidad (Piročkinas 1990: 86; Šukys 2003: 113); en muchos lugares las ĮF han desaparecido de los dialectos o solo han pervivido en formas fosilizadas, de modo que tampoco en la lengua estándar siempre se sabe emplearlas correctamente (Pupkis 1980: 137); los hablantes de dialectos, al expresarse en la lengua estándar, pueden prescindir de las ĮF (Paulauskienė 1983: 212–213; 1994: 222), y ya no poseen oído lingüístico para los adjetivos pronominales (Paulauskienė 2004: 309). Las tendencias correspondientes en la evolución de la lengua también pueden deberse a una escasa diferencia de significado: «Al señalar la muy pequeña diferencia de significado entre los adjetivos pronominales y los simples, no se pretende en absoluto afirmar que haya que renunciar por completo a las formas pronominales en la lengua estándar. Aquí solo se quiere mostrar que es más fácil renunciar a aquella forma que no tiene un significado específico muy claro y que no está protegida por un sentido lingüístico innato». (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 137). Al prestar atención a factores de este tipo, a menudo solo se enumeran los significados que pueden tener las ĮF, sin destacar que su uso sea obligatorio. Sin embargo, los significados enumerados son distintos. A. Valeckienė (1957), que ofreció probablemente la clasificación más exhaustiva, distinguió dos categorías principales: la especificativa y la enfática. La diferencia fundamental señalada era que los adjetivos pronominales con significado especificativo complementan y concretan el concepto expresado por el sustantivo al que modifican (la casa antigua), mientras que los de significado enfático solo intensifican y destacan la cualidad expresada por dicho sustantivo (el manantial frío). BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 8 Dentro del significado especificativo se distinguen dos subtipos: el significado selectivo, en el que los adjetivos pronominales definen los objetos al separarlos de otros objetos semejantes, y el demostrativo, en el que los definen señalando características suyas mencionadas o conocidas con anterioridad (véase la fig. 1).1 El significado selectivo se subdividió aún más en modificadores selectivos y clasificatorios; precisamente estos últimos se relacionaron con el uso de las ĮF en la terminología. 1 PAV. Įvardžiuotinių formų reikšmių klasifikacija (Valeckienė 1957: 174–210). En LKG se aplicó una clasificación similar, aunque los modificadores clasificatorios, considerados por A. Valeckienė unidades de la tercera subdivisión, pasaron a constituir unidades de la segunda subdivisión (véase la fig. 2). 1 El significado referencial es ilustrado por A. Valeckienė con ejemplos como la designación de la luz como milagrosa en el relato de J. Biliūnas: En una alta y escarpada montaña apareció una luz milagrosa. Brillaba como una estrella, rodeada por un círculo luminoso de letras de oro. <...> Pero ya habían pasado muchos años de sacrificios y entrega, y, sin embargo, ninguno de los que subían había alcanzado la cima de la montaña ni había tocado milagrosa luz (Valeckienė 1957: 189). En los estudios recientes de las formas pronominales del lituano, esta expresión de definitud se relaciona con el nivel pragmático (Holvoet, Tamulionienė 2006). BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 9 2 PAV. Įvardžiuotinių formų reikšmių klasifikacija LKG (1965: 505–510) DLKG rūšinės ypatybės žymėjimas vėl tampa tretinės skiaidos vienetu (DLKG 1997: 174–176) (žr. 3 pav.). Tokia keliapakopė klasifikacija pateikiama ir Funkcinėje lietuvių kalbos gramatikoje (Valeckienė 1998). Užsienio kalbotyrai būdingu modeliu grindžiamuose ĮF tyrimuose skiriamos kelios apibrėžtumo rūšys: deiktinis, anaforinis, situacinis ir kt. apibrėžtumas (Holvoet, Tamulionienė 2006; Spraunienė 2008b, 2011; Judžentis 2012: 103–105). 3 PAV. Įvardžiuotinių formų reikšmių klasifikacija DLKG (1997: 174–175) BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 10 A la falta de claridad sobre los significados y la función se suma el hecho de que también se mencionen como equivalentes diversos casos de uso. Así, en un manual de lenguaje especializado se enumeran el uso de las ĮF para expresar una especie, distinguir un objeto de otros y destacar una cualidad, junto con su empleo al nombrar instituciones, establecimientos y cargos, al indicar una fecha señalada y al dirigirse a alguien en el lenguaje de estilo oficial (Brūzgienė y otros 2013: 150), aunque estos últimos tres elementos de la clasificación probablemente no sean más que casos en los que se expresan los significados enumerados. Cuando se separan los casos de los significados, se suscita una controversia considerable sobre su valoración. Se recomienda únicamente la primera parte, la segunda parte, el primer capítulo, el segundo capítulo (Paulauskienė 2004: 307), aunque, si se consideraran estos casos expresiones del significado enfático y se relacionaran con el estudio de A. Valeckienė, solo quedaría reconocer el derecho a elegir según se desee enfatizar. La proliferación constante de casos y de diferencias en su valoración también puede ser un factor que contribuya a una insensibilidad generalizada hacia las ĮF. Que existen considerables incertidumbres tanto en el uso como en la norma lo mostrarían las estadísticas de recomendaciones sobre el uso de las ĮF presentadas por Rita Miliūnaitė: en dos tercios de ellas se examinan casos en los que deberían usarse ĮF en lugar de NF, mientras que en un tercio sus autores proponen usar NF en lugar de ĮF (Miliūnaitė 2003: 81–82). El análisis del contexto normativo revela que este depende del grado de investigación del fenómeno lingüístico, y que los estudios se ven considerablemente dificultados por incertidumbres cuyos orígenes se remontan al fundamento de la formación de las ĮF: el significado del pronombre *io-. Una vez que este pronombre se fusionó con el adjetivo, ya no es posible determinar su significado original, y de la interpretación dependen la concepción de las ĮF y sus funciones y, por consiguiente, su lugar en el sistema de categorías gramaticales. Es cierto que tales interpretaciones científicas permitieron establecer cierta base para clasificar los significados de las ĮF, pero en las obras de difusión de la norma también se observan diversas combinaciones de otros significados. A su vez, las fluctuaciones de la norma también obedecen a la tendencia percibida de que las ĮF van retrocediendo en el uso. 2. NORMA DE USO EN LA TERMINOLOGÍA Al observar la tendencia de las formas pronominales (ĮF) a sustituirse por las no pronominales y considerar que existen razones de peso para ello, no se suele afirmar que sea obligatorio emplearlas en sus distintos significados. Sin embargo, la opinión sobre las ĮF en la terminología es distinta: en la mayoría de los trabajos se repite la afirmación de que es necesario emplear las ĮF en los términos. La afirmación se formula con claridad, pero no se indica en qué se basa la norma, y la propia formulación deja muchas cosas sin decir. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 11 2.1. Formulación de la norma Būtinybę terminuose vartoti ĮF nurodo A. Kaulakienė (1973), atkreipusi dėmesį į tai, kad vartosena terminijoje2 ir terminų žodynuose dar nėra iki galo sutvarkyta. Ši norma teikiama ir Kalbos patarimuose, NF vartojimą rūšiai ir išskiriamajai daikto ypatybei reikšti sudėtiniuose terminuose ir pavadinimuose įvertinant nuoroda neteiktina (KP 2002: 26). Vadovėlyje aukštųjų mokyklų studentams teigiama: „Įvardžiuotinės formos yra būtinas sudėtinių terminų rodiklis (išskyrus tuos žodžius, kurie negali būti įvardžiuotiniai, pvz., priešagos -inis būdvardžiai). Net ir tada, kai būdvardinio žodžio forma pati rodo išskyrimą, terminas turi būti įvardžiuotinis. Antai žymėtieji būdvardžių laipsniai jau išskiria ypatybę iš kitų, bet terminuose turėsim tik vyresnysis inžinierius, aukščiausiasis teismas ir kt.“ (Pupkis 1980: 136). Teikiant administracinės kalbos normas pritariama: „Taigi įvardžiuotinės formos būtinai vartotinos terminuose. Neįvardžiuotinė forma čia pažeidžia lietuvių kalbos dėsnius, ją niveluoja. Kas sako raudoni, geltoni, juodi serbentai, užuot sakęs raudonieji, geltonieji, juodieji serbentai, jau daro kalbos klaidą“ (Piročkinas 1990: 86); „Rūšiai nusakyti ir terminams sudaryti netinka paprastosios formos.“ (KKP 1998: 123). Visuomenei skirtame kalbos kultūros vadovėlyje irgi formuluojamas griežtas principas: „Įvardžiuotinės formos būtinos, kai pasakoma daiktų rūšis, tam tikras tipas ir sudaromas sudėtinis terminas.“ (Šukys 2003: 113). De tales afirmaciones cabe deducir que las ĮF se consideran un marcador del término, que debe distinguirlo de un sintagma corriente. En un caso se las denomina directamente marcador necesario de los términos compuestos (Pupkis 1980: 136). Sin embargo, no se especifica qué debería indicar o distinguir este marcador, ni en qué tipo de uso. Al fin y al cabo, no parece tener sentido marcar los términos en determinadas recopilaciones terminológicas (diccionarios, bases de datos, glosarios de conceptos), pues la condición de término puede reconocerse por el mero hecho de que aparezca en una recopilación terminológica. En el único artículo de A. Kaulakienė se afirma claramente que los adjetivos pronominales deben emplearse tanto al elaborar diccionarios, registros, repertorios, boletines y proyectos terminológicos, como en los textos (Kaulakienė 1973: 30–31). En otros lugares se habla de manera bastante abstracta de la necesidad de las ĮF en los términos y al acuñar términos. Cabe deducir indirectamente, a partir de las correcciones (Keinys 2006: 299), que la norma probablemente se estableció tanto para los textos cohesionados como para los no cohesionados. 2Por lo general, se entiende por terminología el conjunto de términos; sin embargo, del artículo de A. Kaulakienė se desprende que allí esta palabra designa más bien textos cohesionados. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 12 La relación entre la norma prescrita y el estilo funcional también puede determinarse sobre todo indirectamente. Por supuesto, el principal ámbito de uso de los términos son los textos científicos. No obstante, esta afirmación también se formula en publicaciones dirigidas a especialistas en lenguaje administrativo y a juristas (Piročkinas 1990; KKP 1998; Paulauskienė 2004; AKA 2014), lo que indica que la norma también se aplica al lenguaje administrativo. En una publicación se corrigen términos con NF empleados en textos periodísticos (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 138); por tanto, el estilo periodístico, que también presenta elementos de estilo informal, entra asimismo en el ámbito de aplicación de esta norma. Por último, en un lugar se afirma explícitamente que las ĮF deben emplearse tanto en el lenguaje científico como en el habla cotidiana y doméstica, así como en la literatura y el periodismo (Paulauskienė 2004: 308). Sin embargo, en los Consejos lingüísticos se incluye una nota según la cual, en el habla coloquial y otros estilos informales, los términos también pueden emplearse con NF (KP 2002: 26). A. Valeckienės (1957) tyrimas atliktas ir ĮF klasifikacija pateikta remiantis tik būdvardžio vartosena, A. Kaulakienė irgi mini tik būdvardžių vartojimą, DLKG apibrėžtumas siejamas tik su būdvardžiu. Tačiau iš pateiktųjų citatų matyti, kad termino visuotinio žymėjimo principas taikomas ir kitomis kalbos dalimis, būtent dalyviams, įvardžiams ir skaitvardžiams. Viename straipsnyje pateikiama rišlaus teksto pavyzdžių, kur esamojo laiko neveikiamieji dalyviai vartojami tiek ĮF, tiek NF, tačiau terminų pavyzdžių pateikiama tik tokių, kurių būdvardinis dėmuo yra pavartotas ĮF (Ambrazas 1964). Kanceliarinės kalbos patarimuose tiesiogiai nurodoma, kad daiktų rūšiai nusakyti vartojamos ir dalyvių ĮF (KKP 1998: 123). Įvardžių ĮF terminijai neturėtų būti būdingos, nes jas gali turėti tik parodomieji, keli savybiniai įvardžiai ir asmeninis įvardis jis, ji. Kiek labiau joje galimi terminai, į kurių sudėtį įeina skaitvardžių formos, tačiau morfologijos ir kalbos kultūros vadovėliuose šis galimybių klausimas nesvarstomas – ĮF aptariamos ir su terminija susiejamos būdvardžio skyriuje, o kitų kalbos dalių skyriuose tik užsimenama, kad šios kalbos dalys irgi gali turėti ĮF (Jakaitienė ir kt. 1976; Paulauskienė 1983, 1994). Tiesa, A. Valeckienė rašė, kad apibrėžtumo ir neapibrėžtumo kategorija būdinga atributiniams dalyviams, tačiau tokios kategorijos visai negalima išskirti įvardžių ir skaitvardžių klasėse (Valeckienė 1986: 176). Al prescribir que los términos se marquen obligatoriamente con ĮF, las obras normativas no prevén excepciones, ni para los estilos funcionales o las categorías gramaticales, ni para casos particulares. Solo en los Consejos lingüísticos se indica que las NF pueden emplearse cuando se han consolidado tradicionalmente, y se ofrecen ejemplos como pan negro, café negro, trabajo duro, carne grasa, leche desnatada, leche entera, vino seco, ración seca, helado de leche, alambre de púas (KP 2002: BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 13 26–28). No obstante, ya Kazimieras Gaivenis había puesto en duda la condición de términos de estos sintagmas: al comentar la afirmación de la edición de 1994 del DLKG, basada en ellos, de que la oposición entre adjetivos pronominales y simples no es muy marcada ni sistemática, señaló que no se necesitan ĮF para denominar tanto la leche fresca como la leche agria, porque se designa una característica temporal del concepto, mientras que las ĮF indican una característica permanente de la clase (Gaivenis 1995: 8). A. Valeckienė abordó este caso únicamente como uno de los posibles casos de neutralización de la oposición entre determinación e indeterminación, propia de la designación de clases de objetos, y no lo relacionó directamente con la terminología (Valeckienė 1986: 172). Sin embargo, también en la edición de 1997 del DLKG se afirma, basándose en estos ejemplos, que las formas simples de ciertos adjetivos se han consolidado asimismo en la formación de términos (DLKG 1997: 175). En cualquier caso, el DLKG no prescribe una excepción obligatoria, sino que se limita a constatar una tendencia de uso. También debe considerarse una mera constatación de una tendencia la formulación del DLKG según la cual las ĮF alternan en los términos (DLKG 1997: 175). El ejemplo que ilustra esta formulación, editor jefe, ya se ofrece en 1986, junto con otra posible causa de las tendencias de uso: la longitud de la forma y la incomodidad de emplear ĮF (Paulauskienė, Taryvdaitė 1986: 138). Allí también se presta atención al uso irregular de las ĮF de palabras procedentes de otras lenguas (Paulauskienė, Taryvdaitė 1986: 139). Como excepción de uso también se menciona la designación de clases de objetos mediante las formas simples del sufijo –iškas, –a: se afirma que este sufijo, al igual que –inis, –ė, puede indicar por sí mismo una clase de objetos, por lo que el formante pronominal resulta innecesario (Valeckienė 1986: 172; DLKG 1997: 175). Así pues, en la terminología se mencionan excepciones de uso, pero no se prescriben directamente como norma. En los Consejos lingüísticos se corrige un caso de uso: el empleo de adjetivos con los sufijos –(ut)inis, –ė; –(urinis), –ė en términos compuestos para expresar una característica distintiva (KP 2002: 26–27). No obstante, el DLKG es una publicación de carácter normativo, por lo que las excepciones que menciona pueden interpretarse no solo como casos que se dan en el uso. Al tratar las tendencias generales de uso de las ĮF, ya se mencionan muchas más excepciones, aunque no se relacionan directamente con la terminología. En primer lugar, la LKG subraya que, en general, la oposición entre el significado definido y los adjetivos simples no se ha establecido de manera sistemática; añade que, desde sus inicios, dicha oposición se vio influida por diversas tendencias evolutivas de carácter generalizador, derivadas de las particularidades de las ĮF para definir objetos. Primero se señala la importancia del significado léxico del adjetivo: el adjetivo pronominal distingue o identifica un objeto al añadir su significado léxico al concepto expresado por el sustantivo al que modifica, mientras que la partícula pronominal solo indica que el objeto destacado o identificado es conocido; por ello, hay casos en que el propio adjetivo, incluso sin la partícula pronominal, puede describir el objeto suficientemente, BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 14 hacerlo conocido; entonces, en lugar de las formas pronominales, aparecen las formas simples. Como segunda manifestación de la correlación debilitada se señala que en los dialectos la partícula pronominal no se añade a los adjetivos en grado superlativo, porque, por su significado funcional, son muy próximos a los adjetivos pronominales, que distinguen los objetos por un grado relativamente mayor de la propiedad designada (vyriausias sūnus, compárese con vyriausias redaktorius). En tercer lugar, se menciona por separado que en algunos dialectos no se tiende a expresar con AF los modificadores especificativos y de clase de significado muy específico, pues pueden distinguir los objetos por su propio significado léxico, por ejemplo: juodas pūdymas, kanapėta višta (LKG 1965: 511). Por cierto, A. Valeckienė (1986) ilustró esta excepción con los ejemplos juoda ir balta duona, saldus ir rūgštus pienas. Como cuarta excepción, la LKG menciona el hecho de que los pronombres relativos no tienen AF. La quinta son los significados figurados de los adjetivos, alejados del significado principal del adjetivo (baisi kantrybė, gyvas tėvas). También se señala que los adjetivos con el sufijo -inis, -ė no se usan en AF (LKG 1965: 511). Dado que la LKG tiene carácter normativo, estas excepciones pueden entenderse no solo como datos dialectales o del uso actual, sino también como norma. La DLKG también alude al hecho de que un adjetivo puede definir un objeto como conocido únicamente por su significado léxico, y afirma que la oposición entre las formas simples y las AF no es marcada ni sistemática, y señala casos de neutralización (DLKG 1997: 175). A. Valeckienė explicó así la neutralización de la oposición: «la definición de los objetos mediante adjetivos pronominales depende no solo de su relación con los adjetivos simples, sino también de su vínculo sintáctico y semántico con el sustantivo y del contexto más amplio. Por ello, en determinado contexto, la correlación de definido / indefinido, es decir, “general” / “individual”, se neutraliza y se emplea el adjetivo simple en lugar del adjetivo pronominal. En condiciones sintagmáticas de neutralización, la oposición entre adjetivos pronominales / simples se debilita y se amplía el uso de las formas simples» (Valeckienė 1986: 171). Así pues, las gramáticas y otros trabajos no aplican directamente excepciones a la terminología; sin embargo, enumeran diversos casos de neutralización propios del uso de las AF en general, así como factores de peso por los que las AF pueden ser sustituidas por formas simples. Como se ve, la pertinencia de estas excepciones y factores en la terminología debería depender de la relación prevista entre la designación de clase y el uso de AF, y, en particular, de la relación entre la designación de clase y la designación terminológica. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 15 2.2. Argumentación directa e indirecta En los trabajos normativos no se explica directamente en qué se basa la norma del uso obligatorio en terminología. Naturalmente, argumentarla tampoco forma parte del propósito de trabajos de este tipo; sin embargo, apenas se ofrecen argumentos ni siquiera al explicar las normas lingüísticas. En algunos trabajos se intenta recurrir a la oposición entre NF y AF, que a menudo se describe como una diferencia de significado. Se postulan varios significados y, por ello, la diferencia se explica mediante varios significados o sus combinaciones (LKG 1965: 505). Desde la perspectiva de la definitud, la diferencia se basa en la oposición definido / indefinido: las AF designan la propiedad de un objeto indicando que este es conocido, mientras que las NF solo designan la propiedad del objeto (DLKG 1997: 174). Sin embargo, tal oposición solo puede describir la diferencia entre las formas simples y las AF, no servir de criterio para el uso de AF en terminología. Por ejemplo, en la combinación didžioji upė el objeto se presenta como conocido, pero esta combinación no es un término. Arnoldas Piročkinas intentó recurrir a un subgrupo semántico más específico, el significado especificativo: los adjetivos no pronominales expresan una propiedad general del objeto, simplemente constatan que el objeto posee esa propiedad (por ejemplo: greitas traukinys, raudona uoga), mientras que las AF no solo constatan la propiedad, sino que además la distinguen de las demás propiedades del objeto; por ejemplo: greitasis traukinys, raudonoji uoga (Piročkinas 1990: 86). No obstante, esta explicación también es demasiado general, porque la baya queda diferenciada mediante AF, pero la combinación raudonoji uoga no es un término. A. Valeckienė, al distinguir dos marcadores del significado especificativo —los modificadores especificativos y los de clase—, tampoco observó entre ellos una gran diferencia; como rasgos distintivos señaló únicamente la mayor vinculación de los modificadores de clase con la palabra modificada, su mayor grado de generalización, una definición más precisa de los objetos (la expresión de sus nombres) y el hecho de que, para comprender los objetos designados por adjetivos pronominales de clase, no hace falta un contexto determinado: todo el mundo los comprende en cualquier contexto (Valeckienė 1957: 184). Probablemente por ello, en el trabajo de A. Piročkinas se recurre a otra oposición, que entonces sí relaciona las AF con la terminología: «En el primer caso, la propiedad puede ser accidental, temporal, mientras que en el segundo será permanente, esencial. Por lo tanto, las formas pronominales deben emplearse al formar términos, añadiendo al sustantivo base un modificador que exprese una propiedad esencial, como en la expresión greitasis traukinys.» (Piročkinas 1990: 86). K. Gaivenis también consideró criterio la oposición entre propiedades temporales y permanentes, e ilustró la distinción con otro ejemplo: gyvenamasis namas puede estar deshabitado durante cierto tiempo, pero aun así se denomina gyvenamuoju namu; puede que nadie beba ahora geriamojo vandens, pero seguirá siendo geriamasis vanduo, es decir, agua de cierta calidad (Gaivenis 1995: 8). BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 16 En un manual de cultura lingüística, la obligatoriedad de señalar los términos mediante AF se justifica por la posible ambigüedad: las NF también pueden indicar una clase, pero la indicarían de manera ambigua; por eso, en terminología debe emplearse únicamente la forma pronominal del adjetivo o de otra palabra (Paulauskienė 2001: 24). Sin embargo, rara vez se intenta explicar la norma, aunque sea de manera somera. Es mucho más frecuente otro modelo: se enumeran o clasifican los significados que pueden tener las AF y, tras examinar uno de sus subgrupos, concretamente la designación de clase, se indica que las AF se usan en terminología. Por lo general, no se menciona ninguna relación causal ni la relación entre la designación de clase y el uso terminológico. Por cierto, el subgrupo semántico recibe nombres distintos: en unos casos, modificadores de clase (Valeckienė 1957); en otros, designación de la clase de los objetos (LKG 1965) o del objeto (Jakaitienė ir kt. 1976), expresión de la clase de los objetos (DLKG 1997), designación de una propiedad de clase del objeto (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 137) o indicación de la clase del objeto (Paulauskienė 1994). Tras examinar los modificadores de clase, A. Valeckienė concluye: «Dado que los modificadores de clase suelen expresar ciertas propiedades individuales generalizadas para un grupo de objetos y, junto con la palabra modificada, designan el nombre de ese grupo, con adjetivos pronominales de este tipo se forman muy a menudo términos, por ejemplo, términos de las ciencias del lenguaje» (Valeckienė 1957: 186). Esta afirmación se repite en la LKG, precedida únicamente por la indicación de que los adjetivos pronominales, con determinados modificadores, pueden expresar el nombre de una clase de objetos (LKG 1965: 507). Tampoco se menciona en la DLKG ninguna relación causal o de otro tipo; solo se afirma que los adjetivos pronominales especificativos, junto con determinadas palabras modificadas, pueden designar una clase de objetos, y se señala que con adjetivos de este tipo se forman a menudo términos de diversos campos científicos (DLKG 1997: 174). De formulaciones como estas, a diferencia de lo que se desprende de los trabajos normativos citados en el apartado 2.1, cabría concluir que no se establece ni el carácter universal de la designación de clase ni la obligatoriedad de la designación terminológica. Por otra parte, al tratar la designación de clase como un subgrupo dentro de una clasificación de varios niveles, se presupone indirectamente la posibilidad de no marcar la clase. En efecto, si el significado de clase se distingue como subgrupo del significado definido (o de su subgrupo, el significado especificativo), las regularidades del grupo general también deberían aplicarse al subgrupo. Al examinar el grupo se contemplan diversas excepciones, casos de neutralización y de competencia de las NF con las AF. Incluso se menciona la neutralización directamente relacionada con la designación de clase: el no uso de AF de adjetivos de significado específico. Dado que la designación de clase también es uno de los casos generales de uso de AF, debería estar sujeta asimismo a las tendencias generales que limitan su uso. Estas se fundamentan en factores de peso, como la desaparición de las AF en los dialectos y su abandono en la lengua estándar, así como la escasa diferencia de significado respecto de las NF (y, por tanto, la limitada relevancia de la oposición); de ello solo quedaría inferir que el uso posterior de las AF BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 17 La evolución de su uso para indicar una clase, al igual que esa tendencia a emplearlas con otros significados, debería ser un proceso de desaparición. Sin embargo, al aplicar una clasificación en varios niveles, se distingue también un eslabón intermedio entre el significado definitorio y la indicación de clase: el significado diferenciador. A. Valeckienė (1957), tras señalar que los modificadores diferenciadores distinguen objetos según el significado léxico del adjetivo, diferencia entre modificadores diferenciadores y modificadores de clase. Es cierto que para ambos subgrupos de modificadores se prevén los mismos modos de diferenciación: 1) la distinción de uno o varios objetos entre muchos otros objetos semejantes por un grado relativamente mayor de la característica indicada (La madre lavaba con la hija mayor; La nueva vecina resultó mordaz); 2) la distinción de un objeto frente a otro objeto semejante mediante alguna característica que se opone a la del otro objeto (El hombro derecho está algo más bajo; el nuevo párroco es mejor que el viejo); 3) la diferenciación de un objeto entre muchos otros de la misma clase por alguna característica específica e individual que, en general, no es propia de todos los objetos de esa clase (En otro tiempo hubo aquí un lugar sagrado, había un altar y ardía el fuego eterno; Deja los sacos agujereados para el grano y vierte los nabos en los lisos). Más precisamente, los modos de diferenciación de objetos se enumeran e ilustran con ejemplos en el apartado de los modificadores diferenciadores, mientras que en el apartado de los modificadores de clase se dice únicamente que estos definen objetos de las mismas maneras que los modificadores diferenciadores, aunque la clase se indica menos a menudo del primer modo y más frecuentemente del tercero, y se ofrecen ejemplos de modificadores de clase: 1) Para que pudieras recorrer unos surcos, enseguida plantaría patatas tempranas; Gailius prepara una infusión para la parálisis, para la tos maligna; 2) Las grandes margaritas son una tontería; las pequeñas (manzanillas) huelen bien; Se necesita un topógrafo con compás; 3) Cebollas dulces; Las patatas rojas no temen la podredumbre; Los tréboles rojos. Como puede verse, la diferencia entre los ejemplos que ilustran los modificadores diferenciadores y los de clase es pequeña, algo que, como se acaba de mencionar, también señala A. Valeckienė. Si la diferencia es realmente escasa, entonces esta clasificación llevaría a suponer que ambas subclases de significado intermedio —los modificadores diferenciadores y los modificadores de clase— deberían presentar tendencias iguales. Sin embargo, otros trabajos trazan una frontera entre la diferenciación y la indicación de clase: en el primer caso, la diferencia entre las formas adjetivales definidas (ĮF) y las formas no definidas (NF) es pequeña y puede eliminarse mediante la entonación y los elementos contextuales; por eso, en muchos casos se puede escoger libremente entre las formas para transmitir la misma información. En la terminología, en cambio, las ĮF son otra cosa: tienen la función específica de indicar una característica de clase del objeto (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 137). Se deduciría que la indicación de clase es más necesaria que el significado diferenciador que poseen las formas adjetivales definidas, aunque A. Valeckienė señale modos iguales de diferenciar objetos por sus características tanto para los modificadores diferenciadores como para los de clase. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 18 Tokio skirtumo darymo priežasčių irgi galima ieškoti A. Valeckienės (1957) atliktame vartosenos tyrime. Remdamasi senaisiais raštais kalbininkė galiausiai padarė išvadą, kad rūšiniai pažyminiai yra tolesnės išskiriamųjų pažyminių raidos rezultatas – išskiriamoji reikšmė rutuliojosi apibendrinimo ir kartu stipresnės determinacijos linkme. Padaryta ir tokia išvada, kad apibrėžiamoji reikšmė dabartinėje kalboje tampa pagrindinė, o pabrėžiamoji nyksta. Nebent tai leistų paaiškinti rūšinės ypatybės žymėjimui teikiamą didesnę svarbą, o ir spėti, kad rūšies žymėjimas ĮF turbūt laikomas perspektyviu kalbos raidos polinkiu, todėl, šiaip jau ĮF funkcijoms dylant, jį kaip visuotinį principą linkstama perkelti į terminiją. Esta hipótesis parece quedar confirmada por los cambios en las recomendaciones de uso de las ĮF en terminología que se observan en los trabajos de Aldona Paulauskienė. En el trabajo que publicó en 1986 junto con una coautora, la conclusión sobre la terminología aún se formulaba con cierta cautela: «En los casos en que la función terminológica de una palabra sea evidente, quizá sería mejor emplear la forma adjetival definida; en los demás casos, probablemente habría que reconocer la libre competencia entre formas» (Paulauskienė, Taryvdaitė 1986: 138). Es cierto que en una publicación de 1994, después de enumerar los significados que la gramática tradicional atribuye a los adjetivos definidos, se destacó que los adjetivos que expresan clase en sentido terminológico se ajustan en menor medida a la tendencia general a no usar las ĮF; sin embargo, también se añadió: «No hace falta ser terminólogo para advertir la tendencia a usar la forma simple en lugar de la forma definida» (Paulauskienė 1994: 224). No se define la necesidad de usar las ĮF en terminología. En cambio, en 2001 ya se formula una regla sin excepciones: al crear términos de dos palabras, «hay que atenerse a la regla siguiente: si un adjetivo u otra palabra puede tener forma definida, entonces en terminología solo es adecuada la forma definida, sin excepción alguna» (Paulauskienė 2001: 204). El intento de fundamentar la regla indicaría que las ĮF se recomiendan para la terminología no por su capacidad inherente de indicar clase, sino por todos sus significados posibles: «La función principal de la formación de la forma pronominal es enfatizar, definir y diferenciar. Por eso los adjetivos definidos o los participios adjetivados son muy adecuados para la terminología, caracterizada por la definición y la diferenciación frente a otros elementos análogos» (Paulauskienė 2001: 204). Esta afirmación también confirmaría que probablemente es precisamente en la terminología donde se percibe la perspectiva de una oposición que, por lo demás, tiende a neutralizarse. Sin embargo, se menciona asimismo otro criterio: la tradición normativa: «Esta formación de términos ya es tradicional, está sancionada y codificada, aunque una forma no definida también puede indicar clase» (Paulauskienė 2001: 204). Naturalmente, el intento aquí expuesto de averiguar el fundamento de la norma no es más que la interpretación de la autora de este artículo, pues la norma no suele justificarse de manera explícita. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 19 Los argumentos explícitos se encuentran quizá en un único artículo, el de A. Kaulakienė. Allí se indica que el uso sistemático de las ĮF «contribuiría a que los términos formasen un sistema, que normalmente refleja la relación entre los conceptos correspondientes. Por otra parte, permitiría evitar la variación, indeseable en los diccionarios terminológicos» (Kaulakienė 1973: 30–31). Se deduciría que la norma que establece la obligatoriedad de marcar el término se fundamenta en la búsqueda de sistematicidad. Solo podría evaluarse, tras estudiar el uso de la época (hacia 1973), hasta qué punto está justificado el otro argumento: que no usar las ĮF en los diccionarios terminológicos contradice el uso ya asentado de los adjetivos definidos. En el artículo de A. Kaulakienė se propone aplicar el principio en todas partes, es decir, marcar obligatoriamente con ĮF los términos cuyo elemento dependiente sea un adjetivo, tanto en los textos como en las colecciones de términos. Así pues, la indicación de clase, que en los estudios examinados se percibe sobre todo como una tendencia marcada del uso, vinculada directa e indirectamente a casos de neutralización, debería convertirse en un principio universal en terminología; y las motivaciones terminológicas, en concreto el principio de sistematicidad de los términos, la prevén como tal. Con todo, en los trabajos terminológicos también surgen ciertas dudas sobre la obligatoriedad de las ĮF. Por ejemplo, K. Gaivenis (1975), quien fue el primero en abordar de manera más sistemática los términos compuestos de dos palabras, mencionó entre sus posibles configuraciones gramaticales no solo las formas definidas, sino también las simples ( (factor perturbador, fuente descendente). En otro artículo consideró que, de hecho, a menudo resulta difícil determinar si un término necesita la forma ĮF, aunque en general estas formas son necesarias en terminología (Gaivenis 1995: 8). Por su parte, Stasys Keinys, tras señalar que, por influencia de la terminología, las formas definidas se difunden con gran fuerza y desplazan de uso a las simples, indicó expresamente que en terminología no siempre son necesarias, y mucho menos obligatorias (Keinys 2004: 81). No obstante, en los trabajos de terminología no se examina por separado la cuestión de si las ĮF son obligatorias o no. De la revisión presentada se desprende que la norma, aparentemente clara, tiene dos caras. Por una parte, se establece el uso obligatorio de las ĮF en terminología. Sin embargo, aunque esta afirmación se base en el objetivo de lograr sistematicidad, en la tendencia evolutiva de las ĮF hacia una mayor determinación o en otros argumentos sólidos que la autora de este artículo no alcanza a discernir, tal norma queda desmentida por la clasificación de significados que presentan no solo los trabajos de investigación, sino también los de carácter normativo. El hecho de que la indicación de clase se considere un subgrupo del significado diferenciador o definitorio permite suponer que dicho subgrupo debería compartir las tendencias del grupo semántico, para el cual se contemplan diversas excepciones y casos de neutralización y, en general, se señalan factores que constituyen motivos suficientemente sólidos para no usar las ĮF. Por otra parte, también prevé la posibilidad de no usar las ĮF una excepción vinculada directamente a la indicación de clase (pan negro y blanco); además, la mayoría de los brevemente BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 20 Las formulaciones presentadas al tratar este subgrupo semántico indicarían que, como marcador de clase, la IF debería ser bastante facultativa. Por lo tanto, cabe discernir una doble norma: una que exige que el término se marque con IF y otra que prevé dicha marcación como esencialmente facultativa. Estas ambigüedades no surgirían si en las obras normativas se definiera claramente la relación entre la marcación de clase y el uso terminológico, pero no es así. Algunas obras permiten deducir que la marcación de clase mediante IF y el término se consideran idénticos. Kalbos praktikos patarimuose (1976), entre los casos de uso de palabras con formas pronominales, se mencionaba la indicación de una característica de clase del objeto, pero se ilustraba con ejemplos como valgomoji druska, trumposios bangos, siuvamoji, kuliamoji, kertamoji mašina, kombinuotieji pašarai, etc. (KPP 1976: 114). En un manual se afirma primero que con adjetivos en forma pronominal se forman términos de diversos campos científicos (atviroji vagystė, viešoji tvarka, bendroji ieškinio tvarka, laisvoji ekonominė zona), mientras que, al señalar los casos más característicos de uso de adjetivos en forma pronominal, se menciona únicamente el uso de la IF para expresar una característica de clase del objeto, y se ofrecen ejemplos análogos, como atskiroji nutartis, radioaktyviosios medžiagos, smulkusis verslas, viešasis administravimas (Kunevičienė 2003: 146). Es cierto que en los Kalbos patarimuose, que establecen las normas morfológicas actuales, cabría advertir una diferencia: como regla, se prescribe que la clase se exprese obligatoriamente en los términos, mientras que como excepción (juoda duona y casos similares) se señala una excepción propia de la expresión de clase en general (KP 2002: 26). Sin embargo, en DLKG, que también es una obra que establece las normas morfológicas actuales, a partir de esa excepción se concluye que las formas simples de ciertos adjetivos se han consolidado también en la formación de términos. Si, en realidad, la capacidad inherente de la IF para indicar la clase se invoca únicamente como fundamento de la norma prescrita para los términos, convirtiendo en universal el principio debido a las exigencias de sistematicidad que plantea en la terminología, entonces las excepciones a la marcación de clase no deberían aplicarse a la terminología. Así pues, si la norma que exige el uso obligatorio de la IF en la terminología se fundamenta de algún modo, ese fundamento no está suficientemente claro e incluso se confunde en las propias obras normativas. La falta de claridad del fundamento, la ausencia de explicación o los distintos criterios aducidos para explicarlo, así como la posibilidad de interpretación que genera la clasificación de los significados de la IF, deberían dificultar que se evalúe la adecuación del uso a una norma que podría basarse en determinado fundamento. 3. TENDENCIAS DE USO EN TEXTOS CONTINUOS Bastaría con cualquier revista de economía disponible en Internet para constatar la discrepancia entre el uso y la norma que considera la IF un indicador obligatorio del término. Sin embargo, de inmediato BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 21 hay que mencionar también una limitación determinante de este uso: evidentemente, las normas lingüísticas se respetan de manera insuficiente o incluso se ignoran por completo. No obstante, la calidad lingüística de los artículos publicados en una misma revista, e incluso en un mismo número, varía. Esto lleva a suponer que las publicaciones no cuentan con la revisión de editores lingüísticos, que se confía a los propios autores la tarea de procurar la corrección y que estos, según su criterio, recurren a correctores con distintos niveles de cualificación o confían en sus propios conocimientos lingüísticos. Además, el lenguaje de muchas publicaciones periódicas de economía presenta, en mayor o menor medida, deficiencias con respecto a las normas lingüísticas, por lo que no hay dónde encontrar un uso ideal. Por otra parte, este uso real ofrece una ventaja: permite revelar mejor las dudas que surgen entre los usuarios de la lengua. Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, se opta por seleccionar los textos de la siguiente manera: se descartan los artículos científicos que no respetan las normas lingüísticas más generales y se analizan las regularidades que se observan en los demás en cuanto a la ausencia de uso de la IF. En total, se seleccionaron 60 publicaciones aparecidas entre 2006 y 2016. 3.1. Ambigüedades del criterio y del límite semántico No estaría justificado considerar como incumplimiento de la norma todos los casos en que varía la forma del modificador dependiente de un sintagma de palabras empleado en el texto, ya que las obras normativas los prevén. A partir de un mismo sintagma puede realizarse la oposición general entre NF e IF, que en las gramáticas se vincula al significado definidor característico de la IF o a la categoría de definitud. DLKG señala que las formas pronominales de los adjetivos constituyen la categoría de definitud en relación con las formas simples de la siguiente manera: la IF expresa una característica del objeto y, al mismo tiempo, indica que ese objeto es conocido, mientras que las formas simples solo expresan una característica del objeto (DLKG 1997: 174). Es cierto que, como ya se desprendía de los trabajos de A. Valeckienė y de la clasificación de significados presentada en LKG y DLKG, esta oposición permite referirse a un objeto conocido de distintas maneras: destacándolo (significado de realce), indicando una característica suya conocida de antemano (significado indicativo) y designando la clase del objeto. Así pues, esta oposición prevé que, al expresar la clase, el objeto también se presente como conocido, pero no excluye que, en un mismo texto, el objeto pueda presentarse como desconocido, simplemente caracterizado por una u otra propiedad. Los textos científicos son un entorno propicio para realizar una oposición como esta, prevista no solo por las obras normativas, sino también por el sistema gramatical de la lengua. En efecto, en ellos se definen y explican conceptos con frecuencia, y la definición o explicación de un concepto indica que el objeto es conocido. Sin embargo, al definir o explicar esos conceptos también pueden mencionarse las características que sirvieron de fundamento para formar el término que designa el concepto. Esto se observa en un artículo científico BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 22 se presentan panorámicas generales de la historia del mercado: La integración europea está relacionada, ante todo, con la creación y el perfeccionamiento del mercado (Miniokas, 2003), por lo que en el Acta Única Europea de 1986 se hablaba de la creación del mercado común. En aquel momento se hizo aún más evidente la necesidad de crear un mercado común, en el que las fronteras estatales no obstaculizaran la actividad económica. El mercado común se define como una forma de integración económica entre Estados caracterizada por la libre circulación de bienes, capitales y personas (Vilpišauskas, 2003)3 (EVAP 2007 1(8): 101). En los dos primeros casos de uso de la expresión mercado común se señala precisamente una característica común de ese tipo que, como se desprende del tercer caso de uso, pasa a servir de base para el término que designa el concepto. Si se describiera este caso mediante las formulaciones normativas analizadas, podría afirmarse que, en la expresión mercado común, la característica se menciona dos veces como simple y, la tercera, como distintiva del objeto. Aplicando otras formulaciones presentadas en las obras normativas, la característica designada por la ĮF podría calificarse ya no de accidental o temporal, sino de permanente y esencial. Aplicando el criterio de clasificación de los significados de la ĮF, habría que considerar la expresión mercado común como un caso de designación de una clase. Así pues, sea cual sea el criterio mencionado en las obras normativas que distingue la ĮF de la NF que se aplique en este caso, todos ellos prevén el uso de la ĮF en el tercer caso y coinciden entre sí. Sin embargo, en otros casos la cuestión del criterio se vuelve problemática. En primer lugar, el contexto en el que se clasifican objetos o fenómenos, o simplemente se mencionan sus clases, plantea este tipo de dudas. Al distinguir o mencionar clases de objetos —como prevén los procedimientos de diferenciación de objetos asociados a la designación de una característica de clase—, deberían indicarse los objetos diferenciados por características opuestas a las de otros objetos o que destacan por su especificidad; por tanto, debería usarse la ĮF. En el uso se encuentran casos de este tipo, por ejemplo: Los bienes pignorables pueden dividirse en inmuebles y muebles (T 2005 3(32): 17); Según la clasificación económica, los gastos públicos se dividen en gastos ordinarios y extraordinarios (EVAP 2015 2(37): 7); En este contexto, el aprendizaje se aborda en sentido amplio, abarcando tanto el aprendizaje formal como el informal, así como el aprendizaje autónomo (VPA 2011 4(10): 634); La migración voluntaria comprende los siguientes tipos de migración: temporal, circular, permanente, turística y estacional (VPA 2014 1(13): 154). Sin embargo, también se encuentran a menudo casos de uso de la NF, por ejemplo: Estas medidas se utilizan para coordinar las visiones de las partes interesadas en dos niveles: el local (la denominada «coordinación horizontal») y el gubernamental («coordinación vertical») (VPA 2013 4(12): 596). Los nombres de los conceptos designados en la oración por las expresiones en negrita se forman sobre la base de la oposición entre características de los objetos; por tanto, de acuerdo con el criterio de expresión de clase, los componentes adjetivales deberían usarse 3 El lenguaje de las oraciones ilustrativas no se ha corregido. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 23 ĮF. El criterio de expresión de clase también llevaría a usar la ĮF en oraciones como El objetivo de la política regional es desarrollar el patrimonio y el potencial material e inmaterial de las regiones (VPA 2013 1(12): 65), Se trata de formación y educación empresarial formales e informales, así como de otros programas formativos de gestión empresarial (VPA 2012 2(11): 223), y, especialmente, llevaría a indicar la clase con los adjetivos en negrita en la oración La migración también se diferencia, según su carácter organizativo, en migración organizada e institucionalizada, autónoma, etc. (VPA 2014 1(13): 153), ya que aquí se utiliza el verbo diferenciar, que permite enumerar unidades de una clase. Sin embargo, si se aplica específicamente el criterio de designación de clase, y no el de uso incondicional de la ĮF en los términos, este podría ser precisamente el caso de neutralización asociado a la designación de clase o, en general, al uso de la ĮF, en el que no se utiliza la ĮF porque los objetos quedan suficientemente diferenciados por los significados específicos de las palabras calificadas, las oposiciones de clase y, finalmente, el contexto semántico y las circunstancias sintácticas, que impiden que surja ambigüedad entre la designación de una característica simple y la de una distintiva. Si se recurre a otro criterio mencionado en las obras normativas —la oposición entre una característica temporal de un concepto y una característica de clase permanente—, en estos casos también probablemente quedaría plenamente justificado el uso de la NF. Al fin y al cabo, las características de los conceptos pueden entenderse como temporales y no como características de clase permanentes. Y, de hecho, en el uso se observa una tendencia a emplear la ĮF con mayor regularidad al clasificar objetos en clases de cosas ya conocidas y establecidas, como bienes muebles y bienes inmuebles, y a mostrar más variación al distinguir clases nuevas, presentadas en uno u otro artículo. A menudo se tiende a usar la NF, y ni siquiera los verbos distinguir, clasificar, diferenciar, ordenar, agrupar, como muestran los ejemplos, disuaden de elegirla. Además, en oraciones como Así pues, todos los habitantes pueden considerarse recursos humanos, pero se distinguen entre reales (en edad laboral, económicamente activos) y potenciales (menores de la edad laboral, personas sin empleo y pensionistas, que pueden incorporarse a diversos trabajos) (T 2008 3(44): 2), Por eso conviene dividir a todos los inversores en tres grupos: conservadores y racionales, y agresivos (EVAP 2007 1(8) 52), se suma además el hecho de que es difícil considerar términos estas expresiones cuyo núcleo se omite. Así pues, las dudas analizadas pueden surgir debido a la indefinición del criterio aplicable en la terminología o a la previsión implícita de varios criterios; sin embargo, incluso siguiendo el criterio de designación incondicional de términos planteado en el artículo de A. Kaulakienė y recogido en muchas obras normativas, según el cual los términos deben marcarse siempre con la ĮF en el texto, en estos casos surgirían tales dudas. También en otros casos aparecen en los textos circunstancias que generan dudas, plantean la cuestión del criterio e incluso revelan cierta contradicción entre criterios. Por ejemplo, en un texto sobre BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 24 el desarrollo sostenible se aborda inicialmente mediante el concepto de desarrollo sostenible, y el componente adjetival del término que lo designa se emplea sistemáticamente en forma pronominal, por ejemplo: Pero si el desarrollo sostenible lo consideramos una política, su aplicación depende de la importancia y el papel de las instituciones, así como de sus competencias; es evidente que el desarrollo sostenible está relacionado con la democracia, los derechos humanos y las prácticas de buen gobierno (Dumitrache 2013) (MLA 2015 2(7): 190). Sin embargo, esta coherencia no se mantiene en ciertas oraciones, por ejemplo: Desarrollo sostenible no es posible lograrlo sin incorporar a las empresas en esta actividad; las empresas desarrollo sostenible pueden perseguirlo utilizando varios modelos (MLA 2015 2(7): 192). En estos casos, probablemente impide el uso de la forma pronominal el significado del verbo que funciona como componente semántico de un predicado compuesto 4: el objeto que se pretende alcanzar no presenta definitud. Según la clasificación expuesta en los trabajos gramaticales, la indicación de una característica de clase debería implicar por sí misma también definitud, mientras que lo que se está creando no la presenta; probablemente por eso, incluso cuando se opta por la forma pronominal en el término y se sigue ese principio de manera bastante sistemática, en estos casos se hace una excepción y se utiliza la forma no pronominal. También se hacen estas excepciones, determinadas en parte por la relación del núcleo del sintagma con verbos como crear, formarse, surgir, aparecer, implementar, perseguir, etc., en otras publicaciones, por ejemplo: La cuestión esencial es cómo podemos crear una sociedad sostenible o un desarrollo sostenible? (TE 2008 1(2): 37); Los globalistas (hiperglobalistas) definen la globalización como una nueva época de la historia de la humanidad, en la que surge un mercado global con competencia global como motor del progreso (VSE 2011 3(12): 205); El ser humano administrativo <...>, aunque no puede alcanzar la racionalidad absoluta, aun así aspira a ella (VPA 2012 2(11): 324). La elección de la forma no pronominal probablemente también se ve favorecida por los verbos utilizar, medir, pues con ellos no se emplea un sintagma fijo, sino uno que designa un objeto caracterizado por cierta propiedad, por ejemplo: Los conjuntos de indicadores de este tipo <...> son difíciles de aplicar al medir el desarrollo sostenible en una empresa (MLA 2015 2(7): 193); En otras palabras, el uso de activos intangibles no reduce la cantidad ni el tamaño de los propios activos (VSE 2014 2(4): 214). Sin embargo, los modificadores adjetivales en los sintagmas NF se emplean no solo en estos casos excepcionales, sino también cuando solo pueden formar parte de un término, porque el sintagma denomina un concepto o está directamente relacionado con una concepción, por ejemplo: Esto permite concluir que el concepto de desarrollo sostenible es multidimensional y complejo (MLA 2015 2(7): 190); La concepción de empresa sostenible está estrechamente relacionada con la concepción del desarrollo sostenible como concepto (MLA 2015 2(7): 192). El uso de NF en los sintagmas que denominan objetos clasificables también podría explicarse como resultado de aplicar el criterio de temporalidad y permanencia de las propiedades de un concepto; algunos casos incluso podrían considerarse una constatación de propiedades. Sin embargo, cuando se clasifican 4 DLKG tokie tariniai laikomi prijungiamaisiais žodžių junginiais (DLKG 1997: 508–509). BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 25 los objetos están definidos, resulta evidente que la característica se les atribuye como permanente, esencial y diferenciadora del objeto respecto de otros, que el objeto designado es conocido, que se designa una clase determinada y que el sintagma denomina un concepto, es decir, que es un término. Por tanto, cualquiera que sea el criterio aplicado, todos coincidirían y debería emplearse la forma definida (ĮF). Sin embargo, no siempre se elige esta forma, por ejemplo: Según la actividad, los fondos se clasifican en fondos de tipo abierto y cerrado. Los fondos de tipo abierto no tienen un plazo de actividad establecido. <...> Los fondos de tipo cerrado tienen un plazo de actividad establecido (VSE 2011 1(1): 118); La gestión activa de inversiones es un método de gestión en el que las decisiones de inversión se toman basándose en la previsión de tendencias futuras. La gestión pasiva de inversiones es un método de gestión que busca que las características de rentabilidad y riesgo de las inversiones se ajusten a la rentabilidad y el riesgo de un determinado segmento de mercado o índice (VSE 2011 1(1): 118); En la literatura científica, los grupos empresariales actuales se clasifican según tengan estructuras organizativas verticales u horizontales. Las estructuras organizativas verticales se caracterizan por orientar los grupos empresariales hacia las relaciones entre proveedores y fabricantes, es decir, «un conjunto de empresas vinculadas por relaciones entre proveedores y fabricantes», mientras que las estructuras horizontales son «empresas relacionadas de distintos sectores industriales, cuya estructura es similar a la de los conglomerados» (Lamin, 2007) (VSE 2012 2(2): 68). En algunos casos parece que se intenta establecer una distinción: el modificador adjetival del sintagma que designa el concepto se emplea en forma definida, mientras que, al designar el objeto, sobre todo cuando depende de verbos como medir, se elige la forma indefinida; por ejemplo: Para alcanzar el objetivo, primero se examinó la problemática del concepto de desarrollo sostenible, el tratamiento de sus dimensiones y los niveles de aplicación, puesto que solo después de aclarar la esencia del propio concepto es posible plantear objetivos concretos de desarrollo sostenible y prever las medidas para alcanzarlos (MLA 2015 2(7): 190); Al estudiar los activos intangibles, los investigadores se enfrentan a los activos intangiblesproblemas de identificación, medición y valoración (VSE 2014 2(4): 214–215). Podría suponerse que se distingue entre un sintagma de significado objetual y un término que designa un concepto; sin embargo, en los mismos textos también aparecen casos inversos, por ejemplo: El aumento de la productividad difícil de explicar en la segunda mitad del siglo XX puede considerarse el inicio de la investigación sobre los activos intangibles. No obstante, el notable aumento de la productividad de aquel periodo se explicaba por unos recursos humanos de mayor calidad y por el progreso tecnológico, sin relacionarlo todavía de manera específica con los activos intangibles (VSE 2014 2(4): 214–215). Y tales casos ya no indicarían excepciones sistemáticas, sino que probablemente no se conoce ninguno de los criterios mencionados en las obras normativas, o bien no está clara la distinción entre la designación de una característica distintiva y una simple, la designación de características permanentes y temporales y, más aún, la designación de una característica específica frente a un término. Probablemente por eso BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 26 En el uso examinado también aparecen numerosos ejemplos que podrían relacionarse no con regularidades o factores de algún tipo, sino, a lo sumo, con la falta de oído constatada por A. Paulauskienė y la insensibilidad a los adjetivos pronominales; por ejemplo: Hoy en día, la economía de transición se entiende como el paso de la gestión centralizada del mercado a una economía de mercado libre. Muchos países que aspiran a pasar a una economía libre pasaron de una economía libre a una regulada. <...> La transición a una economía de mercado libre comienza con la privatización, pues durante esta surge la posibilidad de poseer bienes propios (VSE 2012 1(2): 62); En los países de economía primitiva, la mayor parte de las inversiones consiste en inversiones reales (inversiones en activos físicos), mientras que en el sistema económico moderno predominan las inversiones financieras. Los activos reales reflejan la riqueza económica de un país, mientras que los activos financieros representan derechos sobre activos reales (Bodie, Kane, 2008). El desarrollo de las instituciones de inversión financiera influye considerablemente en el crecimiento de las inversiones reales y, por lo general, ambas formas se complementan en lugar de competir entre sí (EV 2010 15: 178). Los casos comentados se relacionan principalmente con incertidumbres que pueden surgir en el uso debido a la indeterminación del criterio o a la confusión entre criterios; sin embargo, los artículos científicos también revelan casos de no uso de las formas pronominales que podrían atribuirse sobre todo a la falta de nitidez de la frontera semántica que distingue las formas pronominales de las no pronominales y, en consecuencia, a la dificultad para establecerla. Por ejemplo, el contexto que se presenta a continuación muestra que, en muchos casos, los adjetivos material, -a; inmaterial describen más bien un objeto que indican una característica distintiva del objeto o designan una clase; en tal contexto, la expresión bien material, ya consolidada como término, apenas se diferencia de ellos; por ejemplo: Tradicionalmente, el comercio se entiende como el comercio de bienes materiales, que tienen forma física, mercancías (bienes materiales), excepto la electricidad, el agua y el gas cuando no estén preparados para su venta en volumen limitado o en una cantidad determinada. La Directiva del Consejo de la Unión Europea (2006) «sobre el sistema común del impuesto sobre el valor añadido» define «mercancía» como bien material. Según esta directiva, «mercancía» es cualquier objeto. Sin embargo, también cabe señalar que Estados Unidos y Japón incluyen en la categoría de mercancías los bienes de origen inmaterial. Las mercancías de origen inmaterial (en inglés, digital goods) empezaron a comercializarse cuando surgió la posibilidad de vender mercancías por Internet (es decir, encargarlas y entregarlas). Las mercancías inmateriales pasaron a ser productos que hasta entonces, en el comercio tradicional, tenían forma material (ejemplos de tales productos pueden ser la música, los juegos y los libros) (Diorio, 2001). La diferencia principal es que, en la Unión Europea, los bienes de origen inmaterial se clasifican, no obstante, en la categoría de servicios (VSE 2013 2(3): 235). También es muy frecuente el uso de los adjetivos formal, -a; informal, -a; legal, -a; ilegal, -a; oficial, -a; no oficial, -a NF. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 27 el uso también refleja, probablemente, la imprecisión de los límites semánticos, que genera incertidumbre en el uso; por ejemplo: A medida que se vuelven más complejas y menos definidas las relaciones entre el Estado y la sociedad, las formales e informales de esta interacción medidas se vuelven más flexibles y universales (VPA 2013 3(12): 381); El trabajo ilegal la información estadística de las instituciones que lo controlan revela que el trabajo ilegal ha aumentado recientemente. En 2012, el trabajo ilegal se registraron tres veces más casos que en el mismo periodo de 2011; El trabajo ilegal suele denominarse de distintas maneras. Se emplean conceptos como «trabajo negro», «trabajo no declarado», «empleo no oficial», «trabajo no oficial», «desempleo oculto» y muchos otros términos para describir este fenómeno paradójico (VPA 2014 4(13): 660); B. Martinkus y otros consideran que una de las razones por las que surge el trabajo ilegal es el trabajo oficial inexistente (VPA 2014 4(13): 661); Tampoco debe olvidarse que la migración puede distorsionar cualquier dato per cápita en estos países, y que en las estadísticas oficiales se registra con retraso (MLA 2010 2(2) 15). La diferencia de significado es escasa también entre las expresiones economía abierta y economía de mercado abierta, mercado común y mercado único, comercio libre y libre comercio, mercado libre y libre mercado, economía mixta y economía de mercado mixta, competencia perfecta y competencia perfecta y otras similares. Aunque en los diccionarios de términos económicos suelen incluirse principalmente con formas pronominales, en el uso es especialmente frecuente la forma no pronominal. Los contextos indican que probablemente lo que impide que se consoliden las formas pronominales de estas expresiones es su mayor proximidad a las expresiones que designan una característica simple de un objeto. Por ejemplo, en los siguientes enunciados podrían considerarse expresiones que simplemente constatan una característica: La especialización y el libre intercambio crean las condiciones para la innovación, la mejora de la eficiencia y el aumento del bienestar de todos los países participantes (ŽŪM 2009 3–4(16): 185); El proceso de transición a una economía de mercado libre debía satisfacer las expectativas de la población de alcanzar el nivel de vida de los países de Europa occidental (VSE 2016 2(1): 63); Si la competencia perfecta existiera en el mundo real, las estrategias orientadas al posicionamiento en el mercado serían ineficaces (MLA 2009 3(1): 35); La mitigación de las cinco fuerzas competitivas y la aplicación de estrategias genéricas se justifican en estructuras de mercado de competencia imperfecta : monopolio abierto, competencia monopolística y oligopolio (MLA 2009 3(1): 36–37). Naturalmente, en estos casos, al menos en algunos de ellos, el contexto permitiría también emplear la forma pronominal; sin embargo, la diferencia de significado sería pequeña y esta forma es más larga. Por otra parte, en esos mismos textos surgen con frecuencia circunstancias en las que parecería más apropiada una expresión que indique una característica simple; por ejemplo: El modelo de financiación por estudiante introduce la competencia libre en el sector de la educación superior (VPA 2012 2(11): 269); El libre comercio es especialmente importante para economías pequeñas y abiertas como la de Lituania (ŽŪM 2009 3–4(16): 185). Vis BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 28 No obstante, la esencia del término exige uniformidad, también en su expresión formal, y precisamente esta exigencia puede incentivar el uso en todos los casos de una combinación de palabras con la misma expresión formal. Todas estas ambigüedades que surgen en el uso, la pequeña diferencia de significado entre las formas adjetivales definidas (ĮF) y las formas no definidas (NF), y la exigencia simultánea de uniformidad formal del término pueden fomentar una tendencia opuesta a la variación formal: la uniformización de la forma. En el uso analizado hay ejemplos en los que, no solo para indicar una cualidad simple, sino también cuando una expresión designa claramente un concepto y lo vincula con una concepción, una interpretación o un método, se elige una misma forma de expresión formal, concretamente la NF; por ejemplo: en los trabajos científicos se entiende y se define de maneras muy diversas el desarrollo sostenible. <...> En distintos países se analizan los aspectos teóricos y prácticos del desarrollo sostenible (TE 2008 1(2): 37); En síntesis, puede afirmarse que el efecto de escala muestra las posibilidades de compatibilidad entre los elementos de la economía de planificación centralizada y los de la economía de mercado en un sistema económico mixto, mientras que el análisis del competitivo sistema económico mixto (modelo económico) no solo lo confirma, sino que también revela las condiciones previas de las ventajas competitivas de la empresa privada (EV 2009 14: 854); Al revalorizar un activo, su valor razonable debe determinarse según un mercado activo. Un mercado activo es un mercado en el que el activo cumple las condiciones especificadas (EVAP 2013 4(32): 13). La NF es más universal: resulta adecuada en circunstancias en las que el contexto favorece más, o al menos permite, optar por la constatación de una cualidad. Por otra parte, si en un texto una expresión designa un concepto que se define, explica o clasifica, y si la combinación del adjetivo y el sustantivo se emplea para denominar una interpretación, una teoría, una concepción o un método, ese mismo hecho permite reconocerla como término. Ya no hace falta un indicador morfológico adicional. Además, el frecuente uso reiterado de una expresión en el texto también señala su condición de término. Así, en los textos científicos apenas queda posibilidad de que surja una ambigüedad, máxime porque, como se observa, en muchos casos la diferencia de significado entre la ĮF y la NF es pequeña. 3.2. El factor del origen de la palabra Algunos ejemplos del uso examinado indicarían que en él se presentan de manera algo distinta las palabras lituanas y las internacionales, aunque ningún manual normativo establece tal distinción. Es cierto que en un lugar se menciona brevemente el uso irregular de ĮF en palabras de origen extranjero (Paulauskienė, Tarvydaitė 1986: 139). La valoración desigual de las palabras de origen lituano y no lituano se evidenciaría, ante todo, en los casos en que ambas aparecen en una combinación de palabras cuyos elementos están unidos por una relación sintáctica de igual rango, BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 29 pero una se usa en ĮF y la otra en NF, por ejemplo: También se evalúan de forma poco convencional los principios de la colaboración público-privada, su contenido y su importancia en la gestión cultural orientada a resultados. A finales del siglo XV se intensifican notablemente las relaciones basadas en modelos empresariales de los sectores público y privado. Sin embargo, al analizar los aspectos problemáticos de la gestión cultural, pueden distinguirse los esfuerzos por garantizar la eficacia de la colaboración público-privada (VPP) en el ámbito cultural (VPA 2010 32: 62); Las teorías de la ventaja absoluta y comparativa desafiaron al mercantilismo (ŽŪM 2009: 3–4(16): 185); La liquidez de una empresa puede evaluarse de diversas maneras, pero los indicadores más utilizados son: liquidez corriente, liquidez ácida, liquidez absoluta y el capital circulante neto (MLA 2016 2(8): 193). Más aún, las formas de la palabra lituana y de la internacional difieren cuando no están unidas por una relación sintáctica directa en la oración, por ejemplo: Los defensores de un sector públicomás reducido sostienen que una mayor proporción del gasto público en el producto interno bruto perjudica a la economía y a su desarrollo, porque el Estado transfiere recursos adicionales desde el sector eficiente de la economía, al que pertenece el sector privado, hacia el sector público (EVAP 2015 2(37): 7); Un país tiene una ventaja comparativa si puede producir bienes a un costo relativamente menor, es decir, con costos de oportunidad menores que los de su socio comercial, y comerciar libremente con ellos (ŽŪM 2009: 3–4(16): 185). Apskritai tokie nelietuviškos kilmės būdvardžiai kaip absoliutus, –i; efektyvus, –i; maksimalus, –i; minimalus, –i; modernus, –i; nominalus, –i; optimalus, –i; potencialus, –i; privatus, –i; racionalus, –i, realus, –i šio tyrimo objektu pasirinktuose moksliniuose straipsniuose dažniausiai vartojami NF, pvz.: Šie svarstymai reikšmingi apskaičiuojant minimalias kapitalo sąnaudas, t. y. siekiant maksimalios įmonės vertės ir kartu racionalios kapitalo struktūros (EVAP 2011 2(22): 88); Iš visų neoklasikinių modelių, skaidomų pagal tobulos ir netobulos kapitalo rinkos veiksnius, esant tobulos kapitalo rinkos prielaidoms, labiausiai paminėtinos optimalios kapitalo struktūros tezės yra optimalaus įsiskolinimo laipsnio teorija ir kapitalo struktūros nustatymas pagal Modigliani ir Miller (1958) teoremą (EVAP 2008 4(13): 76); Krizė – tai žemiausia potencialaus nacionalinio produkto atžvilgiu ekonominio ciklo stadija (MLA 2016 2(8): 163); Lietuvos ekonomika buvo viena sparčiausiai augančių pasaulyje, nes realus BVP augimas siekė net 10,3 proc. (EVAP 2009 1(14): 169); Primityvios ekonomikos šalyse didžiąją investicijų dalį sudaro realios investicijos (investicijos į fizinį turtą), o šiuolaikinėje ekonominėje sistemoje – finansinės investicijos (EV 2010 15: 178); Čia skiriamas: realus kapitalas – mašinos, pastatai, įrengimai, nominalus kapitalas – piniginis (EVAP 2008 4(13): 72). BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 30 Šiais atvejais poveikio veikliausiai turi ir veiksniai, skatinantys rinktis lietuviškų būdvardžių NF: tokių žodžių junginių artimumas ypatybės žymėjimo žodžių junginiams; dažnai tekste susidarančios aplinkybės, kuriomis galima nurodyti tiek daikto ypatybę, tiek vartoti terminą; menkas ĮF ir NF skirtumas ar sunkumas šią semantinę ribą skirti; neaiškus ĮF vartojimo terminijoje pagrindas ir kriterijus. Visa tai jau aiškėjo 3.1 poskyryje minint žodžių formalus, -i; neformalus, -i; legalus, -i; nelegalus, -i; materialus, -i; nematerialus, -i; oficialus, -i; neoficialus, -i vartojimo polinkius. Tačiau NF visi šie ir kiti tarptautiniai žodžiai vartojami ir tada, kai jie tegali būti laikomi tik termino sudedamąja dalimi, nes tais žodžių junginiais įvardijamos teorijos, metodai, koncepcijos, hipotezės, net terminai, pvz.: Modernios portfelio teorijos vystymuisi didelės įtakos turėjo H. Markowitz darbai, kurie buvo orientuoti į efektyvaus portfelio paiešką. H. Markowitz pirmasis pasiūlė efektyvaus portfelio terminą. Efektyvus portfelis yra apibūdinamas kaip portfelis, kuris turi mažiausią riziką, esant tam tikram pelningumui, arba didžiausią pelningumą, esant tam tikram rizikos lygiui (EVAP 2007 1(8): 52); Kita struktūrinio požiūrio į konkurenciją teorija – efektyvios struktūros hipotezė – teigia, kad teigiamas sąryšis tarp pelningumo ir rinkos koncentracijos atsiranda ne dėl rinkos galios (TE 2008 1(2): 103); Kumuliatyvaus priežastingumo teorija akcentuoja grįžtamąjį migracijos poveikį tiek asmens motyvacijai, tiek socialinėms ir ekonominėms struktūroms (VSE 2013 1(3): 110). Al clasificar objetos o fenómenos y denominar sus tipos, incluso las palabras internacionales que funcionan como modificadores dependientes en términos bastante consolidados suelen emplearse en NF, por ejemplo: Con toda justificación, VKC, al evaluar la actividad económica de las direcciones forestales, aplica no precios nominales, sino el método de flujos de efectivo descontados (ŽŪM 2016 2(23): 89); La dependencia del nivel de costes respecto del volumen de producción determina los límites horizontales y verticales del crecimiento de la empresa. El límite horizontal se entiende en dos sentidos: como el volumen producido de un solo producto <...> y como la variedad de productos dentro de una misma empresa <...>. El límite vertical está relacionado no solo con las economías de escala internas de la empresa, sino también con las externas (TE 2007 2(1): 32); Según Ferreiro et al. (2009), los gastos públicos productivos se definen como aquellos que complementan la producción del sector privado y generan un efecto externo positivo para las empresas del sector privado, influyendo positivamente en la productividad marginal del capital y del trabajo. Los gastos improductivos también generan bienestar en el país, pero su efecto a menudo frena el crecimiento económico (EVAP 2015 2(37): 11); P. Sanchez, J. E. Ricart (2010) presentaron dos configuraciones de modelos de negocio que pueden adaptarse a mercados que generan bajos ingresos: 1. Modelos de negocio aislados, basados en una estrategia de explotación, con el objetivo de BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 31 la eficiencia mediante el uso de recursos y capacidades propios de la empresa. 2. Modelos de negocio interactivos, basados en una estrategia de exploración (en inglés, exploration) (TE 2016 1(10): 179). La elección de la forma definida de las palabras maksimalus, -i; minimalus, -i; optimalus, -i también puede verse favorecida por un factor como la neutralización, mencionada tanto en trabajos descriptivos como normativos. En estos solo se señala que existe una tendencia a no emplear la forma definida de los adjetivos lituanos en grado superlativo, sin vincularla directamente con la terminología; sin embargo, como se ha demostrado, la clasificación de los significados de la forma definida que se ofrece en las gramáticas contempla una posible relación indirecta, junto con la falta de claridad sobre la relación entre la expresión de una característica de tipo y el término. En el uso, esto puede interpretarse como una posibilidad de no marcar morfológicamente tampoco los equivalentes no lituanos de los adjetivos en grado superlativo. En el uso analizado también se encuentran adjetivos lituanos en grado superlativo que forman parte de términos y que aparecen sin marca, por ejemplo: El vector de parámetros β se estima mediante la máxima verosimilitud (MLA 2016 2(8): 194); Para estimar los parámetros de cada ecuación (modelo econométrico) se utilizó el método de mínimos cuadrados (MTS 2010 2(23): 54). A menudo tampoco se emplean las formas flexivas en adjetivos de origen no lituano, por ejemplo: Las personas que trabajan con actividad individual pagan cotizaciones a VSD y PSD 1,5 veces mayores (EVAP 2015 2(37): 27); Se considera menos importante la falta de apoyo de los directivos y de incentivos para implementar cambios innovadores en la organización (EVAP 2013 3(31): 29); La economía global y la apertura internacional hacen que no haya ningún país desarrollado que no declare el aumento de la competitividad como una de las principales prioridades de su política económica (EVAP 2015 2(37): 39); De esta definición se puede comprender claramente la influencia de los activos corrientes, los flujos de efectivo y los activos líquidos en la magnitud de los activos y el valor de la empresa (MLA 2016 2(8): 194); Las otras dos variables estadísticamente significativas variables ficticias se destinaron a incorporar en el modelo la crisis financiera de 2008 (TE 2012 2(6): 183); Las estructuras de capital racionales los estudios teóricos permiten en la teoría moderna de la financiación distinguir dos áreas elementales de investigación (EVAP 2008 4(13): 73); Entonces ya se observa la inoperancia de los factores fundamentales, y resulta pertinente comprender las causas de las expectativas y el comportamiento de los futuros consumidores (VSE 2012 1(2): 66). Muchos términos internacionales entran en la terminología económica al traducirse del inglés, lengua en la que no se emplea la forma definida. Esto, en primer lugar, llevaría a relacionar la tendencia, cada vez más visible también en los textos cohesionados, a no usar la forma definida de palabras internacionales con la traducción directa, es decir, con la influencia del inglés. Sin embargo, es probable que este factor actúe junto con todos los factores mencionados hasta ahora. La forma indefinida también es más universal y más breve. Un factor especialmente importante podría ser que, en los textos científicos, una palabra internacional suele asociarse con un término y precisamente ella puede desempeñar la función que BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 32 en las obras normativas se distingue la forma adjetival definida, es decir, se emplea para marcar un término. Por otra parte, las palabras internacionales suelen tener también un significado léxico específico. Cuando la diferencia de significado entre la forma no definida y la definida es pequeña, no surge la posibilidad de ambigüedad. Como muestran los casos analizados, precisamente se dan circunstancias en las que puede señalarse tanto una propiedad simple como una distintiva del objeto, y tanto temporal como permanente. Y si, además, una combinación de palabras que contiene tal modificador se repite constantemente y/o el concepto que designa se define o clasifica en el texto, el indicador morfológico establecido en las obras normativas —la forma definida— puede resultar sencillamente redundante en los textos científicos. 3.3. No uso de las formas definidas de los participios En el uso analizado se observa una marcada tendencia a evitar no solo las formas flexivas de los adjetivos, sino también las de los participios, especialmente los formados a partir de palabras internacionales. Se observa que se tiende a evitarlos cuando el participio, sobre todo el de pasado, expresa una característica derivada de una acción pasiva, resumida como una propiedad característica del objeto (flujos de efectivo descontados, tipo de interés fijo, presupuesto consolidado, trabajo cualificado, trabajador cualificado, mano de obra cualificada, mercado monopolizado, bonos cubiertos, crecimiento equilibrado, presupuesto equilibrado, persona interesada, contrato de duración determinada, etc.), por ejemplo: Presupuesto consolidadosu estructura se presenta en la figura 1 (MLA 2014 1(6): 51); la modalidad de incentivo más utilizada en la práctica en la Unión Europea es la de tarifas fijasuna medida de incentivo (VPA 2014 2(13): 260); Otro factor que determina la inversión extranjera directa es la mano de obra cualificada (MLA 2(8): 215); El quinto aspecto es la contribución de las partes interesadas (VPA 2007 22: 12); Los estudios muestran que incluso los empleados que trabajan con contratos de duración determinadatienen más posibilidades de ascender en el trabajo si trabajan a tiempo completo (VPA 2013 4(12): 546). Tampoco se emplean las formas definidas de los participios pasivos de presente que expresan propiedades relacionadas con una acción generalizada, por ejemplo: Los estudios realizados mostraron que la estructura de capital de las sociedades cotizadas de los países bálticos difiere de la estructura de capital de las sociedades de los países desarrollados (EV 2010 15: 177); Los ingresos disponibles son uno de los factores que más influyen en el consumo personal (EVAP 2012 3(27): 13). Cuando se expresan oposiciones de voz evidentes, a veces tampoco se emplean las formas definidas de los participios activos, por ejemplo: Los pedidos necesarios para garantizar la actividad eficaz de la empresa matriz crearon las condiciones para el funcionamiento exitoso de las filiales que satisfacen las necesidades de la empresa matriz, mientras que la cobertura de los costes fijos mediante la empresa matriz BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 33 los pedidos hizo posible ofrecer servicios a precios competitivos a los usuarios externos (VSE 2012 2(2): 75). ĮF neįgyja ir lietuvišką šaknį turintys dalyviai, nors toks polinkis ir retesnis, pvz.: Mokslininkų teigimu, besimokanti ekonomika – tai tokia ekonomika, kurioje individų, įmonių ir regionų sėkmę atspindi sugebėjimas mokytis (ir pamiršti senus įpročius) (VPA 2014 3(13): 635); Besimokanti organizacija sukuria tokią mokymosi aplinką, kurioje nuolat įgyjamas vis naujas supratimas tiek individų, tiek kolektyviniu lygmeniu (VPA 2014 3(13): 636); Pelno sąvoka suprantama kaip nuosavo kapitalo ir vidinės palūkanų normos sandaugos suma su skolintu kapitalu ir skirtumo tarp vidinės palūkanų normos bei skolinto kapitalo kaštų normos sandauga (EVAP 2008 4(13): 74); Pajamos yra neapmokestinamos, jei per metus jų dydis neviršija metiniam neapmokestinamam minimumui taikyti nustatytos ribos (VPA 2006 15: 48). Tik NF yra įsigalėję terminai besivystanti šalis (ekonomika, rinka) ir išsivysčiusi šalis (ekonomika, rinka), pvz.: Verslo grupių yra tiek išsivysčiusiose, tiek besivystančios ekonomikos šalyse (VSE 2012 2(2): 65); Taip pat nagrinėjama besivystančių ir išsivysčiusių kapitalo rinkų sąveika (VPA 2012 2(11): 142). Dar NF vartojami reikiamybės dalyviai, tik jų šios srities terminijoje nėra daug, pvz.: Pagrindiniai likvidumo kintamieji, turintys įtakos įmonės vertės dydžiui yra: atsargos, pinigai ir jų ekvivalentai, gautinos sumos (trumpalaikis turtas) ir atidėjimai, mokėtinos sumos bei paskolos ir kiti įsipareigojimai (trumpalaikiai įsipareigojimai) (MLA 2016 2(8): 194). Así pues, todos los participios empleados en NF —tanto las palabras de origen lituano como las de origen no lituano— presentan significados bastante típicos, es decir, expresan propiedades permanentes y generales, características de un objeto y relacionadas con una acción que tiene lugar en el presente o tuvo lugar en el pasado. Su significado y el de las ĮF difieren muy poco, y el equivalente con forma pronominal, según lo establecido por la norma que exige marcar el término mediante un indicador morfológico, solo podría señalar, en la mayoría de los casos, que el sintagma tiene estatus de término. Probablemente, la imprecisión de los límites semánticos, las ambigüedades que de ella se derivan y, finalmente, la uniformización de las formas hacen que NF se emplee no solo en la oración «Chaebol — son grupos empresariales diversificados controlados por familias, grupos empresariales diversificados, que han sido tanto elogiados como criticados en la literatura científica» (VSE 2012 2(2): 72), donde la constatación de una propiedad simple viene determinada por las circunstancias sintácticas, sino también en la oración «En resumen, al igual que otros grupos empresariales diversificados controlados por familias, grupos empresariales diversificados, los chaebol combinan las ventajas y desventajas de la propiedad y el control familiares» (VSE 2012 2(2): 78), donde ya podría emplearse una ĮF que indique un significado distintivo o una clase. Por las razones mencionadas, probablemente se eligen formas uniformes en oraciones como «La distribución de estupefacientes cuando actúa un grupo organizado— eso es». BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 34 la delincuencia extendida, respaldada por recursos económicos y operativos y muy a menudo vinculada a relaciones internacionales y Por ello, la distribución de sustancias estupefacientes actuando como grupo organizado puede extenderse hasta poner en peligro directo la tranquilidad y la seguridad física de toda la población o de una gran parte de ella (VPA 2013 1(12): 143–144), aunque en la primera oración la expresión grupo organizado aparece por primera vez en el texto y podría considerarse un caso en que no se emplea la forma adjetival definida para constatar una característica, mientras que en la oración siguiente ya podría designar un tipo de cosa conocido y, por tanto, llevar la forma definida. Sin embargo, al parecer, no son solo estas ambigüedades las que determinan su uso. La forma participial puede indicar una característica inherente de la cosa y, a menudo, la palabra tiene un significado léxico específico; por tanto, la forma definida como marcador deja de ser necesaria, sobre todo porque alarga la palabra y dificulta su uso, sin aportar esencialmente una diferencia de significado. En un texto científico, esa forma suele resultar disfuncional no solo como marcador de clase, sino también como marcador terminológico, pues, como se ha mostrado, el estatus de término se señala también mediante muchos otros recursos propios de este tipo de texto, como la relación de la expresión con una definición, su repetición frecuente y su significado específico. Cuando el participio es una palabra de origen no lituano, eso también constituye un marcador de término; probablemente por ello las formas definidas de los participios activos o pasivos de origen no lituano se emplean especialmente poco. También pueden influir considerablemente las características del uso examinado: en él abundan en particular los términos cuyo modificador, o incluso cuyo núcleo, es una palabra de origen no lituano. Por supuesto, esta tendencia que se manifiesta en el uso, como las demás tendencias analizadas, no constituye un principio universal. Se observan variaciones tanto entre textos como dentro de un texto y en el nivel del sintagma; por tanto, también se emplea la forma definida (ĮF), por ejemplo: En el primer caso se analiza la distribución de los ingresos obtenidos en el mercado <...>, mientras que en el segundo, las rentas disponibles, después de impuestos y prestaciones sociales (EVAP 2015 1(36): 20); Algunos de los directivos de la empresa matriz y accionistas pasaron a dirigir estas nuevas empresas (VSE 2012 2(2): 75); El aspecto más importante del entorno externo en el contexto de una organización empresarial social es el de las partes interesadas. Las partes interesadasson aquellos segmentos de la sociedad que pueden no verse afectados directamente por la organización, aunque su actividad puede influir en ellos (VSE 2013 2(3): 217). Sin embargo, destaca por sus tendencias de uso un determinado grupo de participios: los participios de origen lituano que presentan diversos matices de significado atípicos (instrumento, lugar o tiempo de la acción, etc.) se usan únicamente en la forma definida (ĮF), por ejemplo: La mayor parte del gasto público (alrededor del 30%) corresponde a los gastos corrientes (EVAP 2015 2(37): 9); Lituania no se diferencia de otros países con economías en transición países (VSE 2012 2(2): 82); Las reformas de los sistemas de pensiones en los Estados miembros de la UE deben fomentar las basadas en el principio de capitalizaciónesquemas complementarios de pensiones voluntarias (VPA 2006 17: 67); Para ello es necesario seguir una estrategia de cartera de divisas que maximice el poder adquisitivo BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 35 poder en un momento futuro o que permita elegir el valor máximo de poder adquisitivo durante un período determinado (VTP 2006 1(7): 56). 3.4. Función distintiva ĮF vartojimas terminuose gerokai įvairuoja, tačiau tam tikrų terminų vartojamos tik ĮF. Nagrinėjamoje vartosenoje nerasta NF pavartoto būdvardžio žodžių junginyje žmogiškasis kapitalas, nors DLKG ir nurodomas vartosenos polinkis priesagos -iškas, -a vedinių ĮF nežymėti. Iš tekstų aiškėja, kad šiam būdvardžiui tokia išimtis nedaroma, pvz.: Išryškėjo ir kiti naujųjų ir senųjų ES valstybių piliečių požiūrio į žmogiškąjį kapitalą skirtumai (T 2012 3(60): 215); Įvairiais tyrimais įrodyta, kad žmogiškasis kapitalas yra pagrindinis įvairių šalių pajamų ir gerovės svyravimo šaltinis (VSE 2014 1(4): 90). Jokio­mis sintaksinėmis aplinkybėmis NF nevartojamas ir sudėtinio termino žmogiškieji ištekliai būdvardis, pvz.: Žmogiškieji ištekliai visada buvo svarbūs valstybių ir tautų raidai (T 2011 1(54): 11); Didžiausiu barjeru inovacijų diegimo ir plėtros procese respondentai laiko finansinių ir žmogiškųjų išteklių trūkumą viešosiose organizacijose (EVAP 2013 3(31): 29). Otros derivados con los sufijos -iškas, -a, como prevé la excepción de la forma definida para marcar la clase, suelen emplearse en forma no definida; por ejemplo: Aprendizaje autodirigido: sistema de aprendizaje en el que muchos aspectos del proceso son controlados por el propio estudiante (VPA 2008 26: 100); El voluntariado como actividad no remunerada en beneficio de la sociedad es un ámbito de interés cada vez mayor (OV 2012 64: 106). Tik ĮF terminuose vartojamas būdvardis grynas, -a, pvz.: Grynųjų investicijų kitimo rodikliai parodo šalies ekonomikos būseną tam tikrame ekonomikos cikle (MLA 2016 2(8): 167); Atliekant ekonominį projektų vertinimą, jeigu įmanoma, siekiama nustatyti ekonominę vidinę grąžos normą ir grynąją dabartinę vertę (ŽŪM 2013 1(20): 65). O ir būdvardis viešas, -a beveik visada įgyja įvardžiuotinę formą, pvz.: Šiuolaikinis viešasis valdymas yra itin sudėtingas reiškinys, nulemtas globalių pokyčių, suponuojančių viešojo valdymo reformų, viešųjų institucijų modernizavimo būtinumą (EVAP 2013 3(31): 22); Laikydami komunalinių paslaugų ir viešųjų gėrybių teikimo sektorių itin saugiu, finansiniai investuotojai skolino reikalingus verslo grupių plėtrai kapitalo srautus už mažesnę nei priimta rinkoje rizikos premiją (VSE 2012 2(2): 77). Aunque el adjetivo general, -a también se emplea a menudo en forma no definida, en expresiones como producto interior bruto, producto nacional bruto, oferta agregada, oferta agregada BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 36 demanda, gastos generales y otros términos; en los textos examinados solo se encontraron formas definidas, por ejemplo: La base de este sistema de cuentas es producto interno bruto (BVP), que describe los indicadores económicos anuales reales del país y muestra el ritmo de crecimiento económico (EVAP 2009 1(14): 167); A. Okun (1962), tras analizar los datos de la tasa de desempleo y la evolución del producto nacional bruto (BNP) en Estados Unidos durante el período 1953–60, determinó empíricamente que existe una relación negativa regular entre el BNP real y el porcentaje del PNP potencial, así como entre la diferencia entre las tasas de desempleo real y natural (EV 209 14: 140); Por lo tanto, la mayor influencia sobre los gastos generales la ejerce el tipo de interés (MLA 2012 3(4): 255). Solo se usa la forma definida del término dependiente de la expresión terceros países, por ejemplo: Pueden aplicarse restricciones a las exportaciones o importaciones en el comercio con terceros países (T 2011 4(57): 97); Esto se debió en parte al cambio del régimen comercial con terceros países tras la adhesión de Lituania a la UE (ŽŪM 2009 3–4 (16): 187). En un artículo, los modificadores dependientes de las combinaciones de palabras economía inteligente y ciudad inteligente aparecen únicamente en la forma definida (ĮF), por ejemplo: En la literatura científica y aplicada más reciente, así como en los documentos estratégicos, se encuentra cada vez con mayor frecuencia el concepto de economía inteligente (en inglés, smart economy), que se usa en contextos de diversos tipos: al crear una ciudad inteligente, al desarrollar la economía, realizar la planificación estratégica y destacar (promocionar) la singularidad de las ciudades. La economía inteligente es uno de los componentes de la ciudad inteligente, por lo que es natural que la literatura científica y aplicada dedique la mayor atención precisamente al concepto de ciudad inteligente (VPA 2014 3(13): 270). En otros términos usados en este artículo, cuyo núcleo también es economía, los modificadores adjetivales no aparecen en la forma definida, incluso cuando esos términos se definen o explican, por ejemplo: En la literatura científica, la economía en red suele asociarse con la difusión de Internet y su uso en los procesos económicos y en la vida cotidiana; La economía innovadora se basa en vínculos directos y de retroalimentación entre la ciencia, la producción y la formación del personal (VPA 2014 3(13): 473). Como muestran los ejemplos, los equivalentes no definidos de todos los términos que aparecen únicamente en la forma definida tendrían un significado completamente distinto o incluso carecerían de sentido semántico. Así pues, la coherencia que destaca en medio de un uso variable muestra que, a diferencia de lo establecido por la norma codificada, en dicho uso se tiende a asignar a la forma definida la función de distinguir un término no de cualquier análogo no definido, sino solo de aquel que presenta una diferencia de significado evidente. Y esta tendencia sería comprensible, pues en un texto científico el estatus de término también lo indican muchos otros rasgos analizados. Por otra parte, en el apartado 2.2 se mencionó que uno de los argumentos aducidos al proponer la norma BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 37 es el propósito de evitar la ambigüedad; por tanto, desde este punto de vista, no se contradice la norma, sino que se la interpreta de manera particular. La función distintiva también podría explicar el uso de formas definidas (ĮF) bastante sistemático en participios pasivos del lituano, con matices de significado de instrumento, modo, tiempo u otros, por ejemplo: justicia distributiva (cf. justicia distribuida) fue el primer componente de la justicia al que prestaron atención los investigadores (OV 2012 64: 42); Por lo tanto, las principales funciones que se describen a continuación desempeñan un papel socioeconómico en los impuestos: la reguladora y la redistributiva (cf. redistribuida) (MLA 2015 2(7): 247); La industria de producción de alimentos y bebidas es una de las ramas más grandes de la industria manufacturera (cf. industria manufacturada) de Lituania (ŽŪM 2009 1–2(16): 77); La tarifa fija y el largo período de incentivación (cf. período incentivado) reduce el riesgo financiero (VPA 2014 2(13): 261); Los informes anuales de las sociedades gestoras de fondos de inversión publican dos indicadores vinculados a índices de referencia (cf. índice comparado) (MLA 2011 4(3): 6); Al igual que en períodos anteriores, los indicadores de calidad de la cartera de préstamos de consumo fueron relativamente los peores (VSE 2012 2(2): 86). En estos casos, las formas no definidas (NF) de los participios darían a las combinaciones de palabras un marcado matiz de significado objetivo, y tales combinaciones carecerían de sentido semántico en un texto científico. Las formas definidas (ĮF) de los participios de significado típico no cumplen una función distintiva tan importante; por ello su uso varía más y, a menudo, se elige como forma general la forma no definida (NF). Las formas definidas de los adjetivos de origen lituano, y más aún de origen no lituano, tampoco tienen un significado distintivo evidente. Esto, junto con todo un conjunto de otros factores, probablemente también favorece un uso más libre y su sustitución frecuente por la forma simple. Dentro de ese grupo de adjetivos, se distinguen por sus tendencias de uso general; puro y público, pero esto también podría explicarse por su función distintiva: en los textos del ámbito económico se usan con frecuencia combinaciones de palabras que designan directamente sumas, como suma total, indicador general, beneficio total, valor total o similares, por ejemplo: Invertir pequeñas sumas de dinero resulta caro y difícil, pero la suma total de dineroque las personas aportan al fondo alcanza una cuantía suficientemente grande (VSE 2011 1(1): 116); Es importante evaluar no solo cuál es la situación de cada factor, sino también hasta qué punto son importantes para la competitividad generaly qué efecto tienen los recursos financieros sobre cada factor (VSE 2013 2(3): 268). Por consiguiente, emplear la misma forma tanto para la combinación de palabras que designa una suma como para el término plantearía un riesgo de ambigüedad. En este ámbito, también podría surgir ambigüedad si no se usaran las formas definidas de los adjetivos público y puro. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 38 4. USO DESCONTEXTUALIZADO Sería difícil comprobar hasta qué punto los diccionarios terminológicos influyen en el uso que se examina, sobre todo porque existe una amplia selección no solo de diccionarios, sino también de diversas bases de datos terminológicas. No obstante, teniendo en cuenta las particularidades del ámbito de la economía, podría suponerse que la influencia es recíproca. Como la ciencia económica en Lituania experimentó una transformación hace relativamente poco, hubo que crear de nuevo una gran parte de la terminología y, como muestran los diccionarios publicados en aquel periodo, la necesidad de términos se satisfizo principalmente mediante diccionarios terminológicos traducidos del inglés. Ante la falta de terminología, hubo que guiarse por los diccionarios traducidos. Por otra parte, estos muestran cierta evolución terminológica, lo que permite suponer que, a su vez, el uso también corrige la terminología que presentan los diccionarios, especialmente porque la circulación de términos en este ámbito es intensa. En las actuales condiciones de gestión terminológica, el uso también se ve influido por diversas bases de datos terminológicas. Las fuentes terminológicas especialmente importantes son los actos jurídicos de la Unión Europea y de la República de Lituania. Por tanto, a continuación se examinan las tendencias que se perfilan en fuentes de este tipo. 4.1. Relación entre formas pronominales definidas e indefinidas en los diccionarios de términos económicos Para evaluar el grado de observancia de la norma establecida, se seleccionan cinco diccionarios de términos económicos: el Diccionario de términos económicos, publicado en 1994 por Christopher Pass, Bryan Lowes y Leslie Davies Ekonomikos terminų žodynas (en adelante, ETŽ₁); la edición revisada y ampliada de este diccionario, publicada en 1997 (en adelante, ETŽ₂); el diccionario didáctico Ekonomikos terminai ir sąvokos, publicado en 1999 por la Universidad Pedagógica de Vilna Ekonomikos terminai ir sąvokos (en adelante, ETS); el Diccionario de términos económicos de Rūta Vainienė, publicado en 2005 Ekonomikos terminų žodynas (en adelante, EŽ); y el Diccionario explicativo inglés-lituano de economía de David W. Pearce, publicado en 2006 Aiškinamasis ekonomikos anglų–lietuvių kalbų žodynas (en adelante, AŽ). Todos fueron traducidos, editados o revisados por especialistas en economía, pero su preparación lingüística fue desigual: algunos fueron editados por un corrector lingüístico (ETŽ₁, EŽ); en otros no se indica el nombre del corrector (ETŽ₂, ETS); y en AŽ no solo figura el nombre de la editora, sino que también se menciona al Departamento de Terminología del Instituto de la Lengua Lituana entre los traductores, editores y asesores del diccionario. Sin embargo, ninguno de los diccionarios ha sido aprobado por la Comisión Estatal de la Lengua Lituana, por lo que representan más el uso que la norma. De los cinco diccionarios publicados en las últimas dos décadas, el principio de marcar obligatoriamente el término con forma pronominal se aplicó solo en uno: EEŽ₁; y en él hay 8 términos de dos palabras que rechazaron la forma pronominal BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 39 (besivystanti šalis, besivystantis regionas, brangūs pinigai, išsivysčiusi šalis, neišsivysčiusi šalis, paskutinis kreditorius, prastas gaminys, taupus žmogus) y 8 pluriverbales: besivystančių šalių ekonomika, ekonomiškiausias užsakymo dydis, jauna pramonės šaka, nukainotų prekių parduotuvė, tinkamiausių išlaidų kreivė, popieriniai ženklai su paskelbta verte, teisingas ir nešališkas požiūris, didžiausio palankumo šalių išlyga. Los otros 264 términos definidos en este diccionario, que pueden llevar forma pronominal, la han adoptado5. Es comprensible que esta marca se haya aplicado tanto a adjetivos (atviroji ekonomika, bendrasis pelnas, būsimoji integracija, dvigubasis apmokestinimas, juodoji rinka, karštieji pinigai, laisvoji rinka, mišrioji ekonomika, pigioji paskola, tvirtoji valiuta), como a participios (apmokestinamosios pajamos, apmokėtinosios sąskaitos, didėjančiosios pajamos, keičiam osios obligacijos, nematomoji rinka, nemokamosios akcijos, nepadengtoji valiuta, skolinamasis kapitalas), así como al término que contiene un numeral (pirmasis atvykęs – pirmasis aptarnaujamas). No se hicieron excepciones para los términos internacionales (absoliutusis pranašumas, kontroliuojančioji bendrovė, konsoliduotoji renta, nominalioji kaina, pozityvioji ekonomikos teorija, privačioji bendrovė, privilegijuotoji akcija, specializuotoji parduotuvė, subalansuotojo biudžeto multiplikatorius, terminuotoji paskola), aunque en este diccionario no abundan los términos con este tipo de modificadores (42 de los 264 que adoptaron la forma pronominal). La marca de término también se asignó a adjetivos en grado superlativo (žemiausiasis lygis, mažiausiasis ekonominis poveikis, mažiausioji paskolos palūkanų norma) y a derivados con el sufijo -iškas, -a (gruboniškasis kainų nustatymas, sąlygiškasis pasiskirstymas, visiškojo užimtumo pusiausvyra). Se emplea tanto en términos de tres palabras (atvirosios rinkos operacija, dvigubosios buhalterijos sąskaitos, laisvosios prekybos zona, natūralusis nedarbo lygis, neigiamasis ekonominis poveikis), como en términos compuestos por cuatro palabras o más (mažėjančiojo ribinio pelno dėsnis, naujųjų vertybinių popierių išleidimo rinka, nustatytosios palūkanų normos vertybiniai popieriai, sumokėtojo akcinio kapitalo dalis, laikinasis nedarbas dėl perėjimo į kitą darbą). 5 Un término, daugelį prekių gaminančioji rinka, pertenece a los que Kalbos patarimuose se consideran un uso no recomendado. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 40 También se observan otras tendencias en el uso de las formas pronominales (FP) en la segunda edición de este diccionario, el ETŽ2. En esta colección terminológica, el 24,8% de los términos definidos que podrían tener FP carece de ellas; es decir, son 64 términos (194 sí las tienen; véase la tabla 1)6. Se hacen excepciones tanto con los adjetivos como con los participios, pero no siguen un patrón regular; compárense: política de monopolios flexible, pero sistema de tipo de cambio flexible; nueva rama industrial, pero país de industrialización reciente; inversión negativa, ahorro negativo, pero impuesto negativo sobre la renta; beneficio adicional, pero impuesto adicional a la importación; reservas ocultas, desempleo oculto, impuestos ocultos, pero reducción oculta de precios, aumento oculto de precios; ingresos constantes, pero hipótesis de la renta permanente; sector privado, pero gasto privado, producto(s) privado(s); corto plazo, pero costes medios a corto plazo, etc. Parece que se intenta omitir las FP en los adjetivos en grado superlativo (cláusula de nación más favorecida, mejores estimadores lineales insesgados); sin embargo, en otros términos estos adjetivos aparecen con FP (escala mínima eficiente de producción, nivel más bajo). TABLA 1. Relación entre las formas pronominales y no pronominales en los diccionarios terminológicos Relación entre FP y formas no pronominales en los diccionarios terminológicos | ETŽ₁ | ETŽ₂ | ETS | EŽ | AŽ Modificador pronominal: | 264 | 194 | 67 | 149 | 385 adjetivo | 140 | 119 | 48 | 99 | 220 participio | 123 | 75 | 18 | 46 | 160 palabra internacional | 42 | 43 | 19 | 42 | 87 Modificador no pronominal: | 16 | 64 | 49 | 66 | 114 adjetivo | 8 | 31 | 35 | 37 | 65 participio | 8 | 34 | 13 | 29 | 49 palabra internacional | 0 | 16 | 20 | 39 | 12 La posición del adjetivo no permite explicar el uso de su forma no pronominal (sistema de tipo de cambio flexible, tipo de cambio opaco, indicador de liquidez urgente), pues hay términos análogos cuyo modificador adjetival, en la misma posición, adopta la forma pronominal (área de libre comercio, presupuesto de producción flexible, sistema de tipo de cambio fijo deslizante). En 16 palabras internacionales no se marcan las FP. 6 Los datos de los diccionarios abarcan únicamente los términos cuyas definiciones se ofrecen. No se cuentan los términos correctivos ni los vinculados a los principales mediante otras remisiones. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 41 (flujos de efectivo descontados, hipótesis de los mercados eficientes, sistema de tipo de cambio fijo, variable ficticia, entidad de depósito autorizada, sociedad cotizada, etc.), pero esta excepción no sigue un patrón regular, ya que las palabras internacionales que forman parte de otros términos sí adoptan FP, por ejemplo: valor absoluto, demanda efectiva, integración horizontal, deuda consolidada, activo material, tipo mínimo de salario. El uso de las FP en los participios también varía; por ejemplo: sociedad cotizada, pero sociedad cotizada; valor negociable amortizable, pero valor negociable no amortizable; valor negociable de duración indefinida, pero obligación perpetua (consol); renta disponible, pero renta percibida, etc. Así pues, en el ETŽ2 no se aprecian excepciones que sigan un patrón regular, salvo que se hacen excepciones para términos concretos. Es posible que se deban a que el lenguaje del diccionario no está suficientemente normalizado; pero también puede ocurrir que el diccionario simplemente refleje mejor las tendencias de uso de la época y que, por tanto, se hayan incluido en él esos términos concretos en los que se habían extendido las formas no pronominales. De hecho, muchos términos nuevos con respecto al ETŽ2 no han adoptado las FP; por ejemplo: indicadores adelantados, capital desembolsado, sistema de tipo de cambio fijo, mercado de valores no cotizados, combinación óptima de factores, fijación de precios limitante, reservas ocultas, ingresos ocultos. Tačiau ETS (1999) irgi įtraukti 49 terminai, neturintys ĮF, ir jie sudaro 42,2 procento visų šiame žodyne pateikiamų ĮF galinčių įgyti terminų. ĮF neįgijo 29 lietuviški žodžiai, įskaitant tris terminus, kuriuose šios formos neįgijo vienas iš dviejų ją galėjusių įgyti žodžių (grąžintina išperkamoji nuoma, nevisiškasis matomasis darbuotojų užimtumas ir nevisiškas paslėptasis darbuotojų užimtumas), pvz.: bendra įmonė, dvigubas apmokestinimas, ilgas laikotarpis, nedirbantys asmenys, neteisėta veikla, pakankama konkurencija, papildoma mokesčių našta, užimti gyventojai. Iš tarptautinių žodžių ĮF nėra įgiję 20, pvz.: disponuojamos pajamos, elastinga paklausa, likvidus turtas, natūrali oligopolija, optimalus vartojimas; aktyvi darbo paieška, efektyvus gyventojų užimtumas, minimalus gyvenimo lygis, natūralus nedarbo lygis, racionalus gyventojų užimtumas. Sin embargo, la excepción aplicada en el diccionario no es coherente, pues también se presentan palabras internacionales con FP, por ejemplo: costes de oportunidad, economía centralizada, integración horizontal, acción preferente; activo material a largo plazo, categorías de trabajo ilegal, mercado de trabajo no oficial, demanda potencial de trabajo, tipo de interés real. También hay casos de incoherencia manifiesta, por ejemplo: pobreza absoluta, pero ventaja absoluta; economía abierta, pero operaciones de mercado abierto; costes de oportunidad, pero salario alternativo; empresa conjunta, pero BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 42 mercado común; empresa comercial individual, pero empresa individual (personal); precio más bajo, regla del coste mínimo, pero regla del impuesto mínimo. EŽ (2005) pateikiami 66 ĮF neigi̇ję terminai, šią formą yra įgiję 149, taigi, morfologiniu rodikliu nežymima 30,7 procento juo galimų žymėti terminų. ĮF nepažymėti 29 terminų sudėtiniai dėmenys dalyviai, pvz.: asocijuota įmonė, dolerizuota ekonomika, išskaidytas žinojimas, monopolizuota rinka, nepadengti pinigai, nelisting­uojami vertybiniai popieriai, neribota atsakomybė, riboti ištekliai, subalansuota rinka, susiję asmenys, valdomas valiutos kurso svyravimas. Išskyrus termino gautinos sumos priklausomąjį dėmenį, kuris yra reikiamybės dalyvis, visi kiti ĮF neiġiję dalyviai yra esamojo arba būtojo kartinio laiko dalyviai, pasakantys su dabartyje vykstančiu ar praeityje vykusiu veiksmu susijusias apibendrintas ypatybes. Kai kurie iš tų terminų yra perkeltinės reikšmės žodžių junginiai, pvz.: lengvi pinigai, nematoma ranka, nemokami pietūs, melžiamos karvės, užburtas ratas. En este diccionario hay 46 términos en los que el participio presenta AF; por tanto, en total no se emplea AF en el 40,9% de los términos incluidos en el DE que contienen un participio. Como muestran los ejemplos siguientes, AF aparece en palabras bastante largas; por consiguiente, el criterio de economía no debería ser el principal factor que determine la ausencia de marca de AF en el participio, por ejemplo: subsidio compensatorio, título valor convertible, parte cualificada del capital social, ingresos exentos de impuestos, acciones preferentes con dividendo acumulativo, depósito a plazo. Al examinar la proporción entre las palabras internacionales que presentan AF y las que no, hay 42 del primer grupo y 39 del segundo. Así pues, al igual que en los dos diccionarios anteriores examinados, las excepciones no se hacen atendiendo al origen de la palabra ni a la categoría gramatical, sino para términos concretos. De otro modo, no se podría explicar por qué en los sintagmas precio absoluto, ventaja absoluta, tipo ideal se emplea AF, mientras que en del factor fundamental el núcleo dependiente aparece en NF; o por qué el capital desembolsado presenta AF, pero el capital donado no, compárese también subsidio compensatorio y bono convertible y empresa cotizada; préstamo sindicado y rendición de cuentas consolidada; incluso sociedad de inversión controladora y persona controladora; zona económica libre y libre acceso al mercado; impuesto negativo sobre la renta y efecto externo negativo; lista oficial y oferta oficial; propiedad pública y distribución pública. El diccionario de términos económicos más reciente, AŽ, se distingue porque entre sus compiladores figura también el Departamento de Terminología del Instituto de la Lengua Lituana. Probablemente por ello el diccionario emplea AF de manera más sistemática. La mayoría de los términos mencionados anteriormente que en NF tienden a emplearse o se presentan en los diccionarios de tal BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 43 forma se presentan en AŽ como términos que llevan AF, por ejemplo: hipótesis de la renta absoluta, economía abierta, mercado común, renta disponible, variable ficticia, equidad horizontal, acciones preferentes acumulativas, libre comercio, mercado libre, activo líquido, activo material, sector informal, valor nominal, producción potencial, bien privado, expectativas racionales, presupuesto equilibrado, mercado perfecto, desarrollo sostenible. Tampoco en este diccionario se aplica de manera universal el principio de marcar con AF los términos que necesariamente la requieren. Así, 114 términos definidos en este diccionario no presentan AF7. Se explican algo más de los términos en los que el adjetivo no presenta AF (65), por ejemplo: doble sustitución, industria naciente, puestos vacantes, nuevas contrataciones, empleo incompleto, sector avanzado, moneda débil, capital elástico, ajuste preciso, moneda fuerte. También hay 49 términos en los que el participio no presenta AF, por ejemplo: función cóncava, relación fija entre capital y trabajo, países desarrollados, instituciones de depósito autorizadas, utilidad marginal decreciente, mercado de liquidación inmediata, reservas para gastos imprevistos, propietario de tierras ausente, bien no comercializable, hipótesis del trabajador desalentado, capital básico deseado, prestaciones adicionales, cuota de divisas retenidas, acción fiable, precio de oferta, fondos prestados, crecimiento empobrecedor, acciones concertadas, productos adecuados. En este diccionario se hacen excepciones bastante regulares; por ejemplo, en los términos se emplean en NF las palabras mínimo, -a; óptimo, -a: leyes de salario mínimo, tipo de interés mínimo de los préstamos, objetivo de empleo mínimo, tamaño óptimo de la fábrica, arancel óptimo, capacidad óptima. En los términos con AF, el adjetivo igual, -a no presenta AF, por ejemplo: remuneración igual, teoría del sacrificio igual, utilidad igual, curva de costes iguales. Se tiende a no emplear con AF los adjetivos en -iškas, -a, por ejemplo: restricción voluntaria de las exportaciones, desempleo voluntario, compatibilidad total. AŽ muestra una tendencia similar con los derivados en -ingas, -a que forman parte de los términos, por ejemplo: leyes de comercio justo, Junta de Comercio Justo, tasa de rendimiento justa, salario justo, precio justo. Sin embargo, eficaz, -a se emplea con AF (hipótesis de los mercados eficientes, teoría del salario eficiente); también se incluyen los términos población activa, regla de aprobación unánime. 7 Al igual que al contabilizar los datos de otros diccionarios de términos, no se cuentan los términos que solo se mencionan y no se definen. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 44 Parece que se tiende a evitar las formas adjetivales pronominales en expresiones figuradas como dinero caro, dinero «caliente», dinero fácil, dinero barato, moneda débil, capital elástico; sin embargo, se emplean mano invisible, inflación reptante, emisión «circulante». En algunos términos, solo uno de los adjetivos coordinados lleva la forma adjetival pronominal, por ejemplo: tipo de cambio flotante libre, tipo de cambio flotante regulado. En otros términos, sin embargo, ambos adjetivos llevan esa forma, por ejemplo: variables dependientes restringidas, producto material neto, obligaciones de ahorro sorteables, impuesto sobre bienes inmuebles heredados. Otras excepciones también muestran que esta se aplica más bien a expresiones concretas, por ejemplo: economía abierta, pero recursos de acceso abierto; crédito máximo posible, fijación de precios según la demanda máxima, pero máxima verosimilitud, demanda máxima de trabajo; mínimos cuadrados, método de mínimos cuadrados en dos etapas; función adquirida (adquisición), pero curva adquirida de oferta de trabajo; obligaciones consolidadas, pero fondo consolidado; inflación esperada, pero rendimiento neto esperado; economía de mercado mixta, pero sociedad de capital mixto. Así pues, los diccionarios de términos económicos muestran que el principio de marcar obligatoriamente la forma adjetival pronominal no se aplica de manera general, salvo en ETŽ. No obstante, ciertos términos en los que dicha forma cumple una clara función distintiva se incluyen en los diccionarios terminológicos con esa forma, cuando figuran en ellos, por ejemplo: producto interior bruto y producto nacional bruto, beneficio bruto, ingresos brutos; efectivo, producto interior neto y producto nacional neto, beneficio neto, valor actual neto y valor neto; poder adquisitivo; bienes de consumo y crédito al consumo; obras públicas; capital humano. Sin embargo, difícilmente puede explicarse esta tendencia por la influencia del uso, o viceversa, ya que, por ejemplo, en los artículos científicos se tiende a no emplear la forma adjetival pronominal de ciertos adjetivos (economía abierta, variable ficticia, libre comercio, valor nominal, mercado perfecto, economía cerrada), aunque estas expresiones suelen incluirse en los diccionarios terminológicos con dicha forma. Además, en los textos continuos analizados se hacen más excepciones con los participios y los extranjerismos de lo que cabría esperar a partir de esos diccionarios, especialmente con los participios que tienen una raíz internacional. Podría considerarse coincidente el hecho de que los diccionarios terminológicos y el uso no marquen con la forma pronominal los adjetivos superlativos ni sus equivalentes no lituanos; sin embargo, como muestran los ejemplos expuestos, también se observan irregularidades en los diccionarios. En algunos diccionarios es más marcada la tendencia a no señalar con la forma pronominal determinados participios; otros incluyen bastantes extranjerismos que no llevan esa marca. En general, sin embargo, ni en ellos ni en los textos continuos esta regularidad constituye una regla universal. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 45 El análisis de los diccionarios terminológicos mostraría aún más claramente que el uso de la forma adjetival pronominal en los términos varía considerablemente, aunque, en general, se impone el principio de aplicar excepciones a términos concretos. 4.2. Formas adjetivales pronominales en los términos de los actos jurídicos Los actos jurídicos constituyen un ámbito particular de uso de la terminología. En ellos, los términos (conceptos) se definen primero y después solo se utilizan con esa forma. Por tanto, no es posible emplear diversas formas de un término en un mismo texto. Podría haber distintas formas de un mismo término en diferentes actos jurídicos, aunque, según indicaría el Banco de Términos de la República de Lituania, la finalidad que se le atribuye8 y el objetivo declarado de la base terminológica interinstitucional de la Unión Europea IATE (ingl. Inter-Active Terminology for Europe)9, se procura unificar la terminología. Dado que la forma externa del término no cambia al realizarse en el texto, solo cabe examinar los glosarios incluidos en los actos jurídicos y observar la relación entre las formas adjetivales pronominales y no pronominales que presentan. Para este análisis se seleccionan 20 leyes de la República de Lituania que regulan el ámbito de la economía (incluidas las finanzas) y 20 directivas y reglamentos del Consejo y/o del Parlamento de la Unión Europea10. De los 192 términos definidos en las leyes de la República de Lituania examinadas, cuyos componentes podrían adoptar al menos uno la forma adjetival pronominal, 91 no la adoptan11. En 34 términos sin esa marca, el componente subordinado es un participio de significado típico, por ejemplo: personas asociadas, fondo de pensiones profesionales de prestaciones definidas, intermediario revelado, sistema central de almacenamiento de información regulada, empresa participante, posición dominante, impuesto fijo sobre los beneficios, entidad financiadora, empresa controlada, trabajador desplazado, persona que ejerce el control, negociaciones no públicas, empresa matriz, empresa supervisada, mercado regulado, personas vinculadas, empresa vinculada, mercado relacionado. En 53 términos, los componentes son adjetivos, por ejemplo: entidad análoga, asistente cercano, concurso abierto, importe total pagado por el consumidor de crédito, banco ficticio, vínculos estrechos, actividad individual, autoridad competente, período mínimo de participación, personas de reputación intachable, participantes no profesionales del mercado, oferta pública voluntaria, empresa independiente, sociedad de inversión de tipo cerrado, oferta pública de valores. 8 El Banco de Términos de la República de Lituania está disponible en Internet: http://www.vlkk.lt/terminu-bankas. 9 IATE está disponible en Internet: http://iate.europa.eu/switchLang.do?success=mainPage&lang=lt. 10 Todos los documentos se enumeran en la lista de fuentes. 11 En tres términos, uno de los componentes adopta la forma adjetival pronominal y el otro no: sociedad holding que desarrolla actividades mixtas, empresa holding de seguros de actividades mixtas, servicios públicos importantes. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 46 Este uso revela aún más que, al elegir la forma del modificador, no se siguen criterios definidos. Algunos casos indicarían que o bien no se ha decidido qué forma emplear, o bien los actos jurídicos no están armonizados entre sí; por ejemplo: persona que ejerce el control, empresa controlada, pero unidad controlada, entidad imponible controlada, sociedad de inversión de cartera controladora, sociedad financiera de cartera controladora (holding), sociedad financiera de cartera mixta (holding); empresa matriz, en otros casos, empresa matriz, empresa filial. En algunos lugares se habla de mercado regulado, pero también de participación regulada de terceros. En los documentos se presentan formas participiales que forman parte de términos bastante largos (por ejemplo: personas vinculadas al depositario de una sociedad de inversión de cartera controladora, organismo de inversión colectiva destinado a inversores informados, participación regulada de terceros), lo cual también confirmaría que el criterio de economía no es, al menos, el principal incentivo para no usar las formas adjetivales pronominales. Estas aparecen siempre en participios pasivos con matices de significado más específicos, por ejemplo: siniestro asegurado, comisión consultiva de formulación de políticas del mercado financiero, importe de rescate, línea de interconexión, bien mueble, índice de referencia. En el caso de las palabras internacionales se emplean tanto formas adjetivales pronominales como formas no pronominales, por ejemplo: tipo de interés fijo del crédito al consumo, instrumento de integración horizontal, activos líquidos, inversor no institucional, pero impuesto sobre los beneficios fijo, banco ficticio, actividad individual, autoridad competente, participantes no profesionales en el mercado. Los glosarios de términos (conceptos) incluidos en los actos jurídicos de la Unión Europea ya ponen de manifiesto el predominio de las formas no pronominales: en 20 documentos se encontraron 80 términos con formas adjetivales pronominales, mientras que 105 términos no las llevan. Con mayor frecuencia que los adjetivos, las formas pronominales aparecen en participios, sobre todo pasivos, por ejemplo: base consolidada, depósito no reembolsable, actividad delictiva, sistema de negociación organizada, bono garantizado, autoridad nacional designada de macroprudencia, autoridad pública designada, valores negociables, entidad objeto de resolución, empresa de seguros dependiente, bolsa reconocida, interfaz adaptada, entidad supervisada, mercado regulado, bonos garantizados de elevada emisión, depósito estructurado. También hay participios activos que no llevan formas pronominales, por ejemplo: Estado miembro participante que coopera estrechamente, parte vinculada, empresas vinculadas, instrumentos vinculados, grupo de clientes vinculados. Sin embargo, en otros términos llevan formas pronominales tanto los participios activos como los pasivos, por ejemplo: depósitos asegurados, empresa asociada, tipo impositivo diferido, tramos de tipo fijo, tramo de tipo de interés variable, operaciones de ajuste, autoridad nacional designada, sociedad financiera de cartera matriz, valores negociables, Estado miembro de acogida, empresa matriz de la Unión, intermediario de crédito vinculado, captación de depósitos a plazo. Esta diversidad también predomina en BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 47 el uso de formas adjetivales pronominales, por ejemplo: concurso acelerado, diferencias temporarias, activos intangibles, soporte duradero, titular real, pero banco ficticio, vínculos estrechos, autoridad competente, entidad temporal, mercado líquido, forma intangible, sistema de registro intangible, interfaz interoperable, identificador único. Se incluyen bastantes términos en los que el adjetivo general, -a, no lleva forma pronominal, por ejemplo: cuenta conjunta, procedimientos comunes, mecanismo único de supervisión, instrumentos de capital de nivel 1 ordinario, tasa anual equivalente del coste total del crédito. Tampoco la lleva el adjetivo importante, -a, por ejemplo: grupo supervisado importante, entidad supervisada importante, entidad supervisada importante en un Estado participante no perteneciente a la zona del euro. En resumen, las tendencias en el uso de las formas adjetivales pronominales que se desprenden de los actos jurídicos permiten afirmar que estas están siendo reemplazadas cada vez más por formas no pronominales, aunque el uso de unas y otras no es regular. Si bien pueden observarse ciertas tendencias, cada vez se tiende más a decidir en cada caso concreto si el término se marca con una forma adjetival pronominal. 5. RELACIÓN ENTRE EL USO Y LA NORMA La relación entre el uso, que se desprende de los artículos científicos del ámbito económico, los diccionarios de términos y los actos jurídicos, y la norma codificada, que establece la obligatoriedad de marcar el término con una forma adjetival pronominal, puede describirse como una falta de correspondencia: se intenta marcar ciertos términos mediante este indicador morfológico, pero dicha marcación no es sistemática. No obstante, el análisis de la norma codificada revela que tampoco es coherente. Por una parte, se establece que el término debe marcarse obligatoriamente mediante un indicador morfológico; por otra, al formular este principio se recurre a la función de marcar la clase de objeto, que no prevé una marcación no exclusiva de este tipo. La marcación de clase es una unidad de la clasificación de los significados de las formas adjetivales pronominales presentada en obras descriptivas y normativas, situada en el segundo o tercer nivel de desagregación: se trata de un subtipo de significado definitorio o diferenciador, o de una de las maneras de expresar la determinación. Sin embargo, como se desprende de las gramáticas y los estudios de carácter investigativo, el uso de las formas adjetivales pronominales con significado definitorio (la expresión de la determinación) no es regular en lituano. Tanto los trabajos de investigación como los normativos señalan diversos casos y excepciones de neutralización de la oposición entre determinación e indeterminación, y los explican mediante factores objetivos como la especificidad de la formación de los adjetivos pronominales, la escasa diferencia de significado entre las formas pronominales y no pronominales, la influencia del contexto, entre otros. Si la expresión de clase es un subtipo del significado definitorio o una manera de expresar la determinación, tales excepciones también deberían darse en ella. Además, tanto en los trabajos de investigación como en los normativos se señala directamente una excepción relacionada con la marcación de clase BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 48 y esta se explica por el mismo factor que la neutralización de la oposición entre determinación e indeterminación. No se establece la relación entre la marcación de clase y el término, ni entre el uso de las formas adjetivales pronominales con significado de clase y su uso en la terminología, ni se define la diferencia entre ambos, lo que permite interpretar que tal diferencia no existe. Algunos trabajos normativos parecen indicar que ni siquiera se establece esa diferencia. Al producirse esta dualidad de la norma, también hay variación en el uso. El uso analizado —en artículos de economía, diccionarios de términos y actos jurídicos— revela que se caracteriza por una variación especialmente amplia. Se intenta marcar los términos con el indicador obligatorio establecido por la norma codificada, pero algunas tendencias de uso muestran que se recurre más bien a las excepciones previstas en los trabajos normativos para la oposición entre determinación e indeterminación o, en general, para el uso de las formas adjetivales pronominales. En primer lugar, el uso en textos cohesionados revela una tendencia a no marcar con formas adjetivales pronominales aquellos términos cuyo modificador es un adjetivo o participio internacional. Muchas palabras internacionales tienen un significado léxico específico, y la especificidad del significado léxico se presenta en la bibliografía de investigación y normativa como uno de los factores y casos en que no se expresa la determinación mediante formas adjetivales pronominales. En la terminología económica se forman y emplean muchísimos términos con palabras internacionales, y el mero hecho de que el modificador se exprese mediante una palabra de origen extranjero puede ser un indicio de que se trata de un término en un texto científico. Por tanto, el indicador adicional del término —la forma adjetival pronominal— deja de ser relevante. En textos de este tipo, el término queda marcado también por otros indicadores: la presentación de una definición, una explicación, el uso de un sintagma para designar una noción, teoría, concepción, método o modelo, la clasificación del objeto o fenómeno designado por él y la repetición frecuente del sintagma en el texto. La función de la forma adjetival pronominal como indicador de término se debilita especialmente en textos como los actos jurídicos, donde se definen los términos o conceptos y, dada la naturaleza del texto, no es posible una variación ni semántica ni formal. En segundo lugar, el uso analizado muestra que a menudo no hay una gran diferencia de significado entre la forma simple y la forma adjetival pronominal, sobre todo entre los participios activos y pasivos de presente y de pasado simple con significados típicos y sus equivalentes pronominales. Esos participios, por sí solos, describen suficientemente los objetos y los distinguen de otros, por lo que también en este caso la forma adjetival pronominal resulta esencialmente redundante. Su presencia solo alarga el participio. Cuando intervienen otros indicadores del carácter terminológico —un significado específico, la repetición frecuente del sintagma en el texto, las circunstancias contextuales que revelan su vínculo directo con una noción o concepto, las definiciones o explicaciones proporcionadas—, deja de ser pertinente marcar además el participio con una forma adjetival pronominal. Como muestran los textos científicos, una diferencia de significado pequeña separa también a los BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 49 los adjetivos lituanos y de origen no lituano, así como sus correspondientes formas pronominales. Así pues, en la mayoría de los casos no surge la ambigüedad entre un sintagma que designa una propiedad simple y otro que designa una clase o un término, ambigüedad cuyo riesgo se considera uno de los fundamentos para proponer formas pronominales en la terminología. De hecho, el límite semántico es tan difuso que resulta conveniente emplear en el uso un sintagma universal de una sola forma, capaz de englobar diversos matices de significado. El análisis del uso en textos cohesionados y fuera de contexto revela no solo los factores relativos al significado léxico específico de la palabra y a la escasa diferencia de significado, previstos como motivos para neutralizar la oposición entre definido e indefinido, sino también otras posibles excepciones al uso de formas pronominales. Aunque de manera irregular, también se tiende a prescindir de ellas cuando el modificador de un término es un adjetivo en grado superlativo, un derivado con el sufijo –iškas, –a o cuando el sintagma tiene sentido figurado. Así pues, en esencia se refleja no una norma que exija marcar necesariamente el término, sino la norma general de uso de las formas pronominales, que prevé un uso relativamente facultativo de estas. Por otro lado, el uso muestra también que se intenta conciliar, por así decirlo, dos orientaciones normativas, y que surge una interpretación particular de la norma codificada: al prever para el texto cohesionado otros diversos indicadores del término, se asigna a la forma pronominal la función de marcar no cualquier sintagma, sino solo aquel que presenta una diferencia de significado manifiesta respecto de su equivalente sin forma pronominal. Sin embargo, esto da lugar a una variación peculiar, que contradice en gran medida el principio de sistematicidad pertinente para la terminología. En particular, el uso fuera de contexto —en diccionarios terminológicos y glosarios incluidos en textos legislativos— pone de manifiesto que, al contrario del objetivo perseguido por la norma establecida, el uso se vuelve marcadamente asistemático y las excepciones se aplican casi por separado a cada sintagma. Al mismo tiempo, el uso de formas pronominales en diccionarios terminológicos y textos legislativos revela una evolución que muestra que estas compiten cada vez más con las formas no pronominales (NF), hasta el punto de que estas últimas llegan a prevalecer. Tales tendencias coincidirían con las tendencias de uso de las formas pronominales en otros sentidos, reconocidas tanto en las publicaciones normativas como, en general, en las tendencias de uso de dichas formas: en la lengua estándar, las formas pronominales van siendo sustituidas cada vez más por las NF y, en general, están desapareciendo, aunque la orientación normativa indicaría que es precisamente en la terminología donde se percibe la principal perspectiva de la oposición entre formas pronominales y NF, oposición que, por lo demás, presenta cada vez más indicios de neutralización. Esta perspectiva queda esencialmente desmentida por la insuficiente evaluación y determinación de la relación entre la designación de una clase y el uso de un término. En ausencia de tal precisión, el uso se limita, en esencia, a reflejar cuestiones de codificación aún sin resolver y sus contradicciones. Todo ello hace necesario depurar el criterio de codificación. Una posible solución —de acuerdo con el requisito de sistematicidad aplicado en terminología— sería dar prioridad al término BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 50 como criterio para exigir su marcado mediante la forma pronominal; otra, tomar como fundamento de la norma las regularidades de la designación de clases y sus excepciones previsibles. Del análisis del uso realizado cabría deducir que la aplicación del primer criterio probablemente aumentaría la sistematicidad del uso de los términos. Sin embargo, al tomar decisiones de codificación, probablemente habría que valorar suficientemente también la posible influencia del tipo de texto: en los textos científicos o administrativos, la función de la forma pronominal como indicador de un término puede ser menos pertinente que en los estilos más libres, ya que en esos textos el estatus terminológico se señala también mediante otros indicadores. Por otro lado, elegir el criterio de designación de clases implicaría reconocer la persistencia de un uso irregular de las formas pronominales, las tendencias generales de su uso y los factores de peso que corresponden a ellas; y, en consecuencia, también el debilitamiento de la función de estas formas en la terminología. Es probable que esta tendencia persista incluso si se deja que el uso evolucione por sí solo. Por supuesto, las conclusiones aquí formuladas sobre las tendencias de uso y la posible evolución futura del empleo de formas pronominales en la terminología se complementarían considerablemente con estudios del uso en otros estilos funcionales, y no solo en el ámbito económico. Quedan también muchas fuentes de uso del ámbito económico por estudiar, tanto de estilo científico como administrativo; por ejemplo, trabajos monográficos sobre teoría y práctica de la economía, manuales universitarios, diversos análisis, informes y traducciones de otras lenguas, en particular del inglés, que carece de formas pronominales, etc. CONCLUSIONES 1. El uso no se ajusta a las normas establecidas en las publicaciones lingüísticas, que prescriben las formas pronominales como indicador obligatorio del término. 2. Las tendencias de uso revelan una precisión insuficiente en la codificación, pero ponen de manifiesto con mayor claridad sus problemas fundamentales. 3. Se plantea el problema del criterio; es decir, se revela que, aunque se afirme que la forma pronominal es una marca obligatoria del término, en esencia se sigue el criterio de designación de clases, que prevé un uso mucho más facultativo. 4. La clasificación de los significados de las formas pronominales determina el carácter facultativo del criterio. 5. Las imprecisiones de la codificación se deben también a que no se especifica la relación entre la designación de clases y el término. 6. El estudio del uso muestra que este no se rige por la función asignada a las formas pronominales en la terminología, sino por las excepciones al uso de dichas formas previstas para el significado definitorio y sus subgrupos. BENDRINĖ KALBA 89 (2016) www.bendrinekalba.lt ISSN 2351-7204 RAMUNĖ VASKELAITĖ. Įvardžiuotinių formų nevartojimas terminijoje ir jo keliamas iššūkis normai | 51 7. Las excepciones en la terminología se interpretan de manera particular: a menudo, un término internacional o una forma participial se convierte en indicador del término. 8. El contexto es un factor importante en la neutralización de la oposición entre ĮF y NF en la terminología: en un texto científico coherente, una combinación de palabras puede reconocerse como término incluso sin un indicador morfológico. 9. El uso que intenta conciliar los criterios es bastante asistemático; en él, las excepciones se aplican por separado a cada combinación de palabras. 10. Esta situación plantea a la codificación la posibilidad de elegir: formular con mayor claridad el principio de marcación universal del término mediante ĮF y procurar la coherencia y sistematicidad de la terminología, o dar prioridad al criterio de expresión de la cualidad específica de una especie y, así, determinar en esencia el debilitamiento posterior de la función de ĮF como marcador del término. Lo más probable es que el uso siguiera esta última dirección si se decidiera dejarlo a su propio curso. ŠALTINIAI Mokslo žurnalai EV – Ekonomika ir vadyba / Economics and management. Prieiga internete: http://internet.ktu.lt/en/science/journals/manage/frames1_1.html. EVAP – Ekonomika ir vadyba: aktualijos ir perspektyvos. Prieiga internete: http://su.lt/index.php?option=com_content&view=article&id=599&Itemid=17344&lang=lt. MLA – Mokslas – Lietuvos ateitis / Science – future of Lithuania. Prieiga internete: http://www.mla.vgtu.lt/index.php/mla/index. MTS – Management theory and studies for rural business and infrastructure development / Vadybos mokslas ir studijos – kaimo verslų ir jų infrastruktūros plėtrai. Prieiga internete: http://mts.asu.lt/mtsrbid/index. OV – Organizacijų vadyba: sisteminiai tyrimai / Management of organizations: Systematic research. Prieiga internete: https://ejournals.vdu.lt/index.php/management-organizations/index. T – Tiltai. 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