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Kirtis, priegaidė ir jų poveikis vokalizmui Biržų tarmėje

I. Jašinskaitė

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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA ACENTO, ENTONACIÓN Y SU EFECTO EN EL VOCALISMO DEL DIALECTO DE BIRŽAI I. JASINSKAITĖ En este caso, se denomina dialecto de Biržai al que hablan los habitantes locales de la ciudad de Biržai y de una zona de entre 5 y 10 km a su alrededor. Este dialecto pertenece al grupo de los puntininkai del alto lituano oriental. La especificidad del vocalismo del dialecto de Biržai está determinada por algunos procesos estrechamente relacionados con el acento y la entonación. Antes de examinar estos procesos y sus resultados, es necesario tratar, aunque sea brevemente, la retracción del acento y la entonación del dialecto. Según la opinión tradicional, se considera que Biržai pertenece a la zona de retracción general del acento. Sin embargo, en realidad no es así. En el dialecto de Biržai, el acento se retrae de manera condicionada, pero no como lo hacen los demás dialectos de la zona de retracción condicionada del acento. Por lo general, se denomina retracción condicionada del acento al fenómeno por el cual el acento se retrae de una terminación circunfleja o breve a una raíz larga (o a una sílaba pretónica). Sin embargo, en el dialecto de Biržai todo lo determina la cantidad de la terminación, no la de la raíz. La regla de retracción del acento del dialecto es la siguiente: desde una terminación breve el acento se retrae¹; desde una terminación larga (aguda o circunfleja), no se retrae. Por ejemplo: šak < šaka, neš² < nešu, bał̃t̃ < balti, rū̃nks < rankas, vaĩks < vaikus, pero šakõs < šakõs, vaĩkẽ < vaikai, sakõ < sakau, vaĩkām < vaikām, katrāi < katrāi. El dialecto tiene cinco entonaciones: 1. Aguda (´): se percibe en el primer elemento de los reflejos dialectales de los diptongos ai, au, ei y de los grupos mixtos de consonante y sonante. Por ejemplo: káims < káimas, káuls < káulas, véids < véidas, máł̃t̃ < málti, pírm̃s < pìrmas, stúm̃t̃ < stùmti, ším̃t̃ < šèmtì, lúŋgs < láŋgas. 2. Circunfleja (˜): se percibe en el segundo elemento de los reflejos dialectales de los diptongos ai, au, ei, ui y de los grupos mixtos de consonante y sonante. Por ejemplo: vaĩks < vaĩkas, láũks < láũkas, kreĩp̃t̃ < kreĩpti, pùĩks < puĩkus, bał̃ns < bałnas, kìr̃vìs < kìr̃vys (kirvis) rū̃nk < rankà, gùł̃t̃ < gùlti; sobre una raíz aguda, al retraerse el acento a ella recientemente 1 Constituyen excepciones los pronombres katrās, anàs, viskàs, kaškàs, que se acentúan como los pronombres monosilábicos kàs, tàs. 2 No se indica la palatalización de las consonantes ante vocales anteriores, pues en ese caso siempre son palatalizadas en el dialecto (excepto l). 189 el acento; p. ej.: kałñ < kalnė, bałt < baltà, lūng < langè, laĩb < laibà (esto confirma que todas las sílabas largas preacentuadas son de entonación circunfleja). 3. Breve (˘) — se oye: en vocales breves de palabras monosilábicas, p. ej.: màt, bèt, tìk, sù; en vocales breves que reciben el acento tras su retracción, p. ej.: višt < viš t a, gèr < gerà, vĩs < visi, sùk < sukù; en algunos verbos de tercera persona del futuro, donde el dialecto tiene vocales abreviadas procedentes de vocales de entonación aguda y la lengua literaria, formas con metatonía, p. ej.: sakìs < sakýs (sakýs), kùs < káns (kãs), o donde el dialecto tiene vocales breves en lugar de las antiguas de entonación circunfleja, p. ej.: tìs (tẽs), skìs (skẽs) (estas vocales breves pueden haber surgido por analogía con el primer caso o simplemente haberse abreviado a partir de vocales circunflejas); en los pronombres anàs, katràs, viskàs, kaškàs, cuyas terminaciones no retraen el acento en el dialecto por analogía con los pronombres monosilábicos tàs, kàs. 4. Media (˘) — se oye: en las i, u alargadas tras el acento, p. ej.: ši.ts < šitas, ri.s < riša, rū.ds < rūdas, tū.r < turi; en las vocales largas y los diptongos ie, uo que reciben recientemente el acento tras su retracción, p. ej.: šùns < sūnùs, žmòn < žmonà, dien < dienà, juod < juodà; en vocales largas acentuadas y en los diptongos ie, uo, p. ej.: vìrs < vyras, pìkt < pýkti, šòns < šónas, Jõns < Jõnas, piẽns < pienas, šiẽns < šienas, duòn < dúona, juòks < juõkas. 5. De corte (˟) — se oye en las ė, o, ai, au, ei e ie, uo circunflejas abreviadas al final de palabra, p. ej.: katẽs < katės, šakõs < šakõs, gerẽ < gerai, sakõ < sakau, sakẽ < sakei, anẽ < anie, katrõ < katruõ (ę—e con matiz de e, o—o con matiz de a, ę—ę con matiz de a). Se puede observar que las vocales y los diptongos de la lengua literaria corresponden a unos sonidos del dialecto al final de palabra y a otros al principio y en el interior. Por tanto, las leyes que rigen el final de palabra en el dialecto son distintas de las que rigen las sílabas no finales. Las terminaciones de las palabras del dialecto están sometidas a un fuerte acortamiento, que afecta tanto a las sílabas acentuadas como a las no acentuadas. Aquí este proceso se combina con otro fenómeno igualmente característico del dialecto: el acortamiento de las sílabas átonas. En el dialecto se acortan especialmente las terminaciones átonas, pues en ellas tienen lugar ambos procesos. Las terminaciones con diptongos están sometidas además a un tercer factor: la asimilación de los componentes de los diptongos, que acelera su acortamiento. Estos tres procesos, al desarrollarse estrechamente relacionados entre sí, dieron lugar a las terminaciones actuales de las palabras del dialecto. Examinaremos el vocalismo de las terminaciones de las palabras del dialecto para poner de manifiesto el desarrollo y los resultados de estos procesos. 1. Las vocales breves finales a, e, i, u eran átonas en el dialecto desde antiguo o a causa de la retracción del acento. En esa posición desaparecieron o se elidieron, p. ej.: šåk < šakà, vaĩks < vaikas, (su) kàt < katė, kàtẽs < katės, kìt < kiti, ùnt’s < antìs, dìrb < dirbu, vaĩks < vaikus. La pérdida de estas vocales se comprende perfectamente: una vez abreviadas, ya no pueden acortarse más y, por ello, desaparecen bajo la influencia del acortamiento de las terminaciones y de las sílabas átonas. En posición acentuada probablemente no habrían desaparecido, como muestran los pronombres anàs, katràs, viskàs, kaškàs. 190 2. Las vocales largas ą, ę, į, y, ų, ū conservan su cantidad en una terminación acentuada (no todas conservan su calidad), p. ej.: nešùs < nešąns (nešąs), anù < anañ (aną), manì < manẽn (mane), gaidìs < gaidỹs, vaikù < vaikų. Como se ve, en esta posición el acortamiento de las terminaciones no las afecta. En una terminación átona estas vocales se acortan hasta convertirse en semilargas, p. ej.: dirbùs < dirbans (dirbąs), vaikù. < vaikan (vaika), rašì:s < rašens (rašęs), kátì. < káten (katę), ãvì:s < ávys, ãki. < ãkį, sūnùs < sūnūs, sōdu. < sōdų. 3. Los reflejos de las vocales largas ė, o en el dialecto no dependen de que haya o no acento, p. ej.: katė < katē (katė), bùlbė < bùlbė (bulvė), šakõs < šakós, gẽldos < gėldos. Los reflejos de las terminaciones absolutas y no absolutas difieren; no se ha observado lo mismo en las demás vocales largas. En las terminaciones absolutas, las ė, o de la lengua literaria corresponden en el dialecto a e, a, p. ej.: ù:pe (upė), gẽsmẽ (giesmė), varlà (varlė), rašà (rašo), šāvā (savo). Al parecer, en este caso la terminación absoluta se acortó cuando en lugar de las ė, o de la lengua literaria había todavía ē, ā. Estas ē, ā se acortaron en el dialecto a e, a y, cuando tuvo lugar el proceso ē, ā > e, o, ya no pudieron cambiar. En las terminaciones no absolutas, las ė, o de la lengua literaria dan e (después de l, ę) y o en el dialecto, p. ej.: gẽsmẽs < giesmės, giẽsmẽs < giésmės, varlẽs < varlės, varlės < varlės, šakõs < šakós, šākos < šakos. En el dialecto, la terminación no absoluta se acortó más tarde, cuando ē, ā ya habían cambiado a ė, o. Al acortarse la terminación, estas ė, o se abreviaron y, por ello, se abrieron, dando lugar a las breves e, ę, o. 4. Los diptongos finales ai, au, ei se monoptongan si desde antiguo son de entonación circunfleja (con o sin acento), p. ej.: vaikẽ < vaikai, lãukẽs < laukais, sodē < sõdai, matõ < mataũ, sunõs < sūnaũs, válgo < válgau, matē < matẽi, válge < válgei, kátē < káte i. Cuando llevan acento de entonación aguda, estos diptongos no cambian, p. ej.: anáí < anái, tinái < tenái, táu < táu, sáu < sáu (en este caso no se encontraron ejemplos del diptongo ei). Al parecer, cuando estos diptongos son de entonación aguda desde antiguo, pero carecen de acento, se reducen, como muestra el único ejemplo ši.tai < šitai (dativo singular). Por tanto, los ai, au, ei finales tienen diversos reflejos en el dialecto: a veces se conservan tal cual, a veces se reducen y otras veces se monoptongan. Como se ve, los ai, au, ei circunflejos son los más susceptibles al acortamiento: incluso se monoptongan. Esto se debe a su estructura fonético-articulatoria. Los diptongos ai, au, ei —combinaciones de sonidos abiertos y cerrados— resultan particularmente incómodos cuando llevan acento circunflejo. Entonces, el primer componente, que en este caso se pronuncia con menor intensidad, se reduce y se asimila al segundo para facilitar la pronunciación. El acortamiento de las terminaciones acelera aún más este proceso. Es posible que también se asimile un poco el segundo componente. Al igualarse y fusionarse ambos componentes (o quizá al perderse el segundo), los dos sonidos dieron lugar a uno solo, que al principio debió de ser largo y posteriormente se acortó. De este modo, los ai, au, ei circunflejos pudieron monoptongarse. Los ai, au, ei de entonación aguda tienen una naturaleza completamente distinta: su primer componente se pronuncia con claridad y, por eso, no tiende a debilitarse; el segundo tampoco tiende a la reducción ni a la asimilación, pues, al ser cerrado, prepara de forma natural la articulación de la consonante siguiente o el cierre de la boca. Por estas razones, los ai, au, ei finales de entonación aguda no cambian en absoluto cuando llevan acento, como se ve en los ejemplos anteriores; si son átonos, ya no llevan el impulso de voz en el primer componente, pierden su resistencia y se reducen ligeramente. 191 Así pues, los reflejos de los diptongos finales ai, au, ei en el dialecto son el resultado de la asimilación de sus componentes y del acortamiento de las terminaciones. 5. Los diptongos ie, uo se monoptongan en vocales breves ė, o tanto en las terminaciones tónicas como en las átonas; por ejemplo: anė < aniė, naktės < nakties, šitie < šitie, ano < anuo, dainos < dainuos, šito < šituo. Esto también es consecuencia de la asimilación de los componentes de los diptongos y del acortamiento de las terminaciones. 6. El diptongo ui es raro al final de palabra; ni siquiera se ha encontrado con acento circunflejo. Cuando lleva acento circunflejo, se reduce a ū, donde se aprecia la asimilación de sus componentes; por ejemplo: apsukbūi < apsukūi (alrededor). En una terminación átona, ui parece desaparecer, como no ocurre con ningún otro diptongo; por ejemplo: šūn < šūnui, stāl < stālui. Si se juzgara únicamente por la terminación del singular dativo, podría pensarse que aquí desapareció -u, que suele aparecer en las terminaciones de este caso en los dialectos. Sin embargo, la desaparición de ui secundario en el dialecto, por ejemplo: tūrg³ < tūrgui < tūrg uje, Vil̃n < Vilniuj < Vilniuje, permite suponer que también en el singular dativo desapareció ui. 7. Los diptongos mixtos finales suelen ser secundarios y, por ello, ya no se acortan más en el dialecto. Desde antiguo, a veces el diptongo final es ar; en ese caso pierde el segundo componente; por ejemplo: dā < dār, dabā < dabar. Como puede observarse, las leyes que rigen el final de palabra afectan sobre todo a las vocales breves: incluso desaparecen. Las vocales largas se acortan al final de palabra, pero no todas del mismo modo: unas se ven más afectadas por el acortamiento de las sílabas átonas (a, e, i, y, u, ū), y otras, por el acortamiento de las terminaciones (ė, o). Los diptongos también se acortan de manera desigual: en los diptongos ai, au, ei influye la entonación, mientras que ie, uo se monoptongan en todas las terminaciones. Por muy diversos que sean los cambios al final de palabra en el dialecto, siempre siguen reglas. En las sílabas no finales, las vocales, los diptongos y los grupos mixtos de dos sonidos de la lengua estándar corresponden a sonidos algo distintos del dialecto. Su análisis muestra que aquí también operan leyes fonéticas propias. Al igual que al final de palabra, actúa aquí la ley de acortamiento de las sílabas átonas, que afecta a algunas vocales incluso más intensamente que a las vocales finales correspondientes. Además, actúa la ley de alargamiento de las sílabas breves tónicas, según la cual se alargan las vocales breves tónicas. Esta ley no puede actuar al final de palabra, pues las vocales breves finales solo se conservan en palabras monosilábicas y en sílabas que han surgido recientemente en posición final, y la ley no afecta a estas últimas. En las sílabas no finales también se produce la asimilación de los componentes de los diptongos (y de los grupos mixtos de dos sonidos), fenómeno conocido asimismo al final de palabra. La acción coordinada de todas estas leyes dio lugar al sistema actual de vocales, diptongos y grupos mixtos de dos sonidos no finales del dialecto de Biržai. Lo examinaremos a continuación: 1. Las vocales breves no finales a, e se alargan bajo el acento, al parecer hasta convertirse en largas; o, i, u, hasta convertirse en semilargas; por ejemplo: tāks < takas, kāšti < kašti, rēts < rėtas, mẽstī < mesti, lā̃k < lėkia, šĩts < šitas, ti.kras < tikras, mū.št < mušti, dū.jė < dūjai (dos). En posición átona, estas vocales son breves; por ejemplo: sakīk < sakyk, pāmėte < pametė (pamėtė), sudėt < sudėti, tikrę < tikrai. 3 Que esta forma no pertenece al tema en -a, como podría pensarse, lo demuestra la g final dura. 192 2. Las vocales largas no finales ė, o, a, e, i, y, u, ū conservan su longitud en posición acentuada, p. ej.: rėkɪ < rėkti, lėkɪ < lėkti, ųžols < ąžuolas (roble), skɪsɪ < skęsti (hundirse), lɪsɪ < lįsti (meterse), vīrs < vyras, skūstɪ < skųsti (denunciar), būti < būti. En posición átona, estas vocales se acortan hasta convertirse en breves: ė, o; en este caso, o se abre algo y adquiere un matiz de e, a. ė después de l da aquí ę (una ė más abierta). P. ej.: rekɪms < rėkimas, lėki.ms < lėkimas, žmōnū < žmonių, kušnīs < kasnys (bocado), tisi.ms < tesimas, inėšɪ < įnešti, ritė < rytai, skuz-dām < skusdama, rukīt < rūkyti, rāšims < rašymas, vālgīt < valgyti. 3. Los diptongos no finales ai, au, ei, cuando tienen acento agudo, conservan su cantidad y calidad (excepto ei después de l), p. ej.: kāims < kaimas, dāiktɪs < daiktas, sāuj < sauja, lāuktɪ < laukti, vēids < veidas, lāistɪ < leisti. En estos diptongos con acento circunflejo, el primer elemento está algo reducido y asimilado al segundo, p. ej.: žāistɪ < žaisti, lāiks < laikas, drāugs < draugas, dāug < daug, kreīpɪ < kreipti, āitɪ < eiti. Aquí se observa la misma asimilación de los elementos que al final de palabra. Esto demuestra una vez más que las características fonéticas de los diptongos con acento circunflejo favorecen más la asimilación de sus elementos que las de los diptongos con acento agudo. En las sílabas no finales con acento circunflejo, la asimilación de los elementos de los diptongos se produce de manera independiente, sin el apoyo del acortamiento de las terminaciones como al final de palabra; por eso sus resultados son más débiles: aquí no se llega a la monoptongación. En posición átona, los diptongos ai, au, ei se acortan tanto como los que llevan acento circunflejo; solo que aquí no se destaca el segundo elemento, p. ej.: vaikē < vaikai, laimētɪ < laimėti, lāuki.ms < laukimas, drāugē < draugai, veīdeli.s < veidelys (veidelis), laidɪ.ms < leidimas. 4. Los diptongos no finales ie, uo, cuando llevan acento, conservan su cantidad y calidad, p. ej.: vīens < vienas, šiēns < šienas, pūods < puodas, juōks < juokas. En sílaba átona se acortan y se convierten en e, o breves, p. ej.: šenāutɪ < šienauti, vęnū < vienų, odē < uodai, kolē < kuolai, joduoj < juoduoja, obolīs < obuolys. Esa monoptongación también es resultado de la asimilación de los elementos. Como se ve, aquí la asimilación ha avanzado más, hasta llegar a la monoptongación, mientras que los diptongos ai, au, ei solo se reducen en sílaba átona. Probablemente se debe a que los elementos de los diptongos ie, uo, por ser de naturaleza más próxima y formar una combinación más estrecha, se asimilan más fácilmente y, por tanto, se monoptongan con mayor rapidez. 5. No se ha encontrado el diptongo ui con acento agudo en sílaba no final. Con acento circunflejo, se reduce a bi, p. ej.: pŏbīks < puikūs (orgulloso), mbīls < mulas. En sílaba átona, ui también da bi, p. ej.: mbilē < muilai. 6. En el dialecto de Biržai, los diptongos mixtos am, em, an, en, al igual que en otros dialectos de los puntininkai, cambiaron a um, im, un, in, p. ej.: sūmtɪs < sąntys, sīmtɪ < semti, lūnks < lankas, dīnktɪ < dengti. La causa de este cambio pudo ser la asimilación de los elementos. Resultaba difícil articular vocales abiertas seguidas inmediatamente de consonantes nasales en los diptongos con acento circunflejo, donde el énfasis recae en el segundo elemento y el primero se pronuncia débilmente. Así, en primer lugar, a, e pudieron cerrarse hasta u, i para aproximarse a las nasales m, n; posteriormente, por analogía, este fenómeno pudo extenderse también a otros diptongos mixtos, concretamente a los de acento agudo 193 y a los átonos am, em, an, en. Esta asimilación también se conoce en otras lenguas, donde de una u otra manera provoca algún tipo de cambio en estos diptongos (p. ej., en letón y ruso). En los diptongos mixtos ar, er, al, el con acento circunflejo y en posición átona también se observa reducción y asimilación del primer elemento, p. ej.: var̃ds < vardas, var̃dė < vardai, vė̃rkti < verkti, gerklà < gerklė, kal̃b < kalba, vald̃yti < valdyti, pẽlns < pelnas, kelmė̃ < kelmai. Aquí el primer elemento se cierra ligeramente y pierde su timbre. Las vocales i, u ya no pueden cerrarse más, por lo que se conservan íntegras en los diptongos mixtos, incluso cuando no llevan el énfasis. P. ej.: šim̃ts < šimtas, šimtė̃ < šimtai, gũlt < gulti, sunkùms < sunkumas. 7. El énfasis de la entonación alarga el elemento del diptongo o del diptongo mixto sobre el que recae. Es difícil determinar cuánto lo alarga sin los instrumentos adecuados, pero parece que el elemento vocálico se alarga hasta una duración semilarga o que la consonante se alarga ligeramente. Como este alargamiento no se ha estudiado por completo, no se indica por escrito. Por ello se escribe, p. ej.: káims < káimas, laĩks < laĩkas, píl̇ns < píl̇nas, šílts < šíl̇tas. Como se ve, los procesos principales que determinaron el carácter del vocalismo del dialecto de Biržai son los siguientes: a) acortamiento de las terminaciones, b) acortamiento de las sílabas átonas, c) alargamiento de las sílabas breves acentuadas, d) asimilación de los elementos de los diptongos y de los diptongos mixtos. Todos estos procesos están estrechamente relacionados y entrelazados, hasta el punto de que a veces es difícil determinar dónde termina uno y empieza otro. Estos procesos no se desarrollan de la misma manera al final de palabra y en las sílabas no finales. Puesto que los distintos sonidos del dialecto tienen características fonético-articulatorias diferentes y ocupan posiciones distintas en la palabra, en algunos sonidos predomina más un proceso y en otros, otro. El sistema vocálico del dialecto de Biržai es, en esencia, el resultado de estos procesos. ACENTO, ENTONACIÓN Y SU INFLUENCIA EN EL VOCALISMO DEL HABLA DE BIRŽAI И. П. ЯШИНСКАЙТЕ Resumen El habla de Biržai pertenece a la parte del dialecto aukštaitiano oriental en la que los diptongos am, an, em, en cambiaron a um, un, im, in. Esta habla la utilizan los habitantes de la ciudad de Biržai y de sus alrededores, en un radio de 5—10 km. En esta habla opera la ley de desplazamiento del acento de una terminación breve a la sílaba precedente. El acento no se desplaza de una terminación larga (independientemente de la entonación). Esta habla presenta cinco entonaciones: descendente (ˈ), ascendente (~), breve (˘), media (ˑ) y media-interrumpida (˟). 194 Los principales procesos relacionados con el acento y la entonación que determinaron el carácter del vocalismo del habla de Biržai son: 1) el acortamiento de las terminaciones, 2) el acortamiento de las sílabas átonas, 3) el alargamiento de las sílabas breves tónicas, 4) la asimilación de los diptongos de los sandhi. Todos estos procesos están interrelacionados, de modo que a veces es difícil determinar dónde termina uno y comienza otro. Se desarrollan de manera diferente al principio, en medio y al final de la palabra. Los distintos sonidos tienen propiedades fonético-articulatorias y posiciones diferentes en la palabra; por ello, un proceso se manifiesta con mayor intensidad en unos sonidos y otro en otros. El sistema vocálico del habla de Biržai es resultado de todos estos cambios.