Baltarusių–rusų kalbų žodynas
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DICCIONARIO BIELORRUSO-RUSO
Академія Навук Беларускай ССР Інстытут мовазнаўства імя Якуба Коласа, Беларуска-ruski слоўнік, пад рэд. акад. АН БССР К. К. Крапівы, Масква, 1962, 1048 р.
A los pueblos lituano y bielorruso no solo los une una vecindad secular, sino también muchas páginas comunes de la historia. El desarrollo de la cultura y la ciencia de estos pueblos amigos también presenta numerosos rasgos comunes. Basta recordar que la lengua oficial de escritura del Gran Ducado de Lituania era la antigua lengua bielorrusa1. Por consiguiente, hoy los bielorrusos, al estudiar el pasado de su pueblo y de su lengua, tienen que enfrentarse constantemente también al pasado de Lituania2.
La historia de la lexicografía bielorrusa es similar. Se considera que los comienzos de la lexicografía bielorrusa, al igual que la ucraniana, se remontan a los glosarios compilados en la segunda mitad del siglo XVI para explicar palabras o términos desconocidos de diversos escritos. El primer glosario de este tipo se añadió a una traducción de la Biblia y se titulaba «Лексись съ толкованіемъ словенскихъ мовъ просто» (1581). Más valioso fue «Лексись сиречь речения, выкратцѣ събраны и изъ Словенскаго языка на просто рускій діалектъ истолкованы (Вільня, 1956)», preparado por el filólogo L. Zizanius y añadido a una gramática.
Numerosas palabras bielorrusas aparecen también en el diccionario de las lenguas eslavas orientales occidentales de P. Berinda, publicado en Kiev3, que vio la luz aproximadamente al mismo tiempo que nuestro «Dictionarium trium linguarum» de K. Širvydas4.
Entre los diccionarios más valiosos basados en la antigua lengua bielorrusa cabe mencionar los siguientes: el diccionario manuscrito del siglo XVII «Синонима славеноросская», impreso en Kiev por P. Žiceckis en 1889; el extenso diccionario inédito preparado por I. Nosovičius entre 1853 y 1857, «Алфавитный указатель старинных белорусских слов, извлеченных из актов, относящихся к истории западной России»; «Словарь древнего актового языка северо-западного края и царства польского», de N. Garbačevskis, publicado en Vilnius en 1874; y muchos otros diccionarios menores, inéditos o impresos.
En el siglo XIX, basándose en la lengua escrita de la época y en dialectos particulares, comenzaron a compilarse diccionarios de la lengua bielorrusa común. Estos fueron «Словарь западнорусского наречия», de J. Grigorovičius (1847–1851; solo se imprimió el comienzo); «Собрание белорусских слов», de S. Sokolov (1854); «Словарь белорусско-кривичанского наречия», de A. Kirkor (1856); y «Словарь белорусского наречия», de I. Nosovičius (1870, unas 30 000 palabras). Además del diccionario de I. Nosovičius, para fines prácticos se publicaron también muchos diccionarios bilingües más breves, por ejemplo:
1 El término lengua bielorrusa antigua es convencional; compárese con «Lietuvių literatūros istorija» (ed. K. Korsakas), I, Vilnius, 1957, pp. 51–52. Algunos proponen llamar a esta lengua lengua rus occidental; véase Л. Л. Гумецкая, Вопросы украинско-белорусских языковых связей древнего периода, «Вопросы языкознания», n.º 2, 1965, pp. 39–44.
2 Plg., Хрэстаматыя па гісторыі беларускай мовы, I, Мінск, 1961.
3 П. Беринда, Лексиконь славеноросскій, I, le id. 1627 m., II leid. 1653 m. Šio žodyno fotografuotini leidimą parengė Ukrainos TSR MA Kalbotyros institutas: Лексикон словеноросскій Памви Берынды, Київ, 1961.
4 Žr. K. Pakalka, Iš K. Širvydo „Dictionarium trium linguarum“ žodyno istorijos, „Lietuvių kalbotyros klausimai“, III, Vilnius, 1960, p. 277–287.
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M. Gareckio „Невялічкі беларуска-маскоўскі слоўнік“ (Вільня, 1921), M. Baikovo ir M. Gareckio „Практичны расійска-беларускі слоўнік“ (Менск, 1924), V. Lastovskio „Расійска-крыўскі слоўнік (Kaunas, 1924), M. Baikovo ir S. Nekraševičiaus „Беларуска-расійскі слоўнік“ (Менск, 1926) ir kt.
Al mismo tiempo se redactaban también diccionarios regionales, como los siguientes: «Слоўнічак правінцыялізмаў» (1889), de M. Federovski; «Смоленский областной словарь» (Смоленск, 1914), de V. Dobrovolski; «Віцебскі краёвы слоўнік» (Віцебск, 1927), de M. Kaspiarovič; «Краёвы слоўнік Чэрвеншчыны» (Мінск, 1929), de E. Karski, etc.
En 1932, con la fundación de la Academia de Ciencias de la RSS de Bielorrusia, se amplió el trabajo lexicográfico y se empezó a trabajar de forma colectiva. Ya en 1937 apareció el «Русka-беларускі слоўнік», editado por A. Aleksandrovič. A partir de textos escritos y de los dialectos se había reunido un enorme fichero léxico bielorruso de 3 millones de fichas, pero durante la Gran Guerra Patria se perdió por completo.
Después de la guerra hubo que empezar de nuevo a recopilar materiales lexicográficos. Se comenzó a reunir varias fichas de documentación a la vez: la del diccionario de la lengua literaria bielorrusa (de las obras de escritores bielorrusos de los siglos XIX y XX ya se han reunido aproximadamente 1,5 millones de fichas), la del diccionario de la antigua lengua bielorrusa (de textos bielorrusos antiguos se han reunido aproximadamente 0,5 millones de fichas) y la de los diccionarios regionales (se prevé elaborar en total ocho diccionarios regionales de los dialectos más importantes de la lengua bielorrusa⁵). También se recopilan materiales para un diccionario etimológico bielorruso.
La primera obra lexicográfica de los bielorrusos de la posguerra fue el «Diccionario ruso-bielorruso» (unas 86 000 palabras), publicado en 1953 y editado por J. Kolas, K. Krapiva y P. Glebka. El «Diccionario bielorruso-ruso» (unas 90 000 palabras), publicado en 1962, es el diccionario más extenso de toda la historia de la lexicografía bielorrusa.
Ambos diccionarios de la posguerra mencionados son obras de gran valor práctico. Incluyen numerosos sinónimos y fraseologismos, indican qué palabras son de uso recomendado y cuáles no, y presentan acentuadas las palabras lema. Así pues, ambos diccionarios contribuyen considerablemente al desarrollo y la normalización de la lengua literaria. En parte hacen las veces del diccionario en cuatro tomos de la lengua bielorrusa actual, que aún está en preparación. Al ser bilingües (los significados de las palabras bielorrusas se explican en ruso y viceversa), estos diccionarios resultan útiles para fines científicos y prácticos también a las personas de otros pueblos.
Para nosotros, los lituanos (traductores y lingüistas), es más importante el «Diccionario bielorruso-ruso». Los traductores lo necesitan con fines prácticos, mientras que a los lingüistas les proporciona abundante material para estudios más amplios de historia de la lengua y para esclarecer los vínculos lingüísticos entre el lituano y el bielorruso. Por último, permite seguir qué palabras del bielorruso han pasado al lituano y viceversa.
He aquí, por ejemplo, palabras que se encuentran en el diccionario mencionado y que, a juicio de muchos lingüistas, son préstamos bielorrusos de las lenguas bálticas (sobre todo del lituano): апу́д←aruodas, баланда←balanda, до́йлид←dailidė, дзёгаць←degutas, eipca←diršė, дзірван←dirvonas, янтарь←gintaras, ядоўка←indauja, гўня←jauja, коўш←kaušas, клыша-ногі←klišas, клуня←kluonas, кулеша←kulšė, кумпяк←kumpis, пакульне, пакля←pakulos, парасё, парасок←paršiukas, рэгені←regzinės, рупец←rūpėti, сцірта←stirta, свірэн←svirnas, шакалана←šakalai, шишок←šeškas, шуля, шу-
5 Véase Інструкцыя па збіранню матэрыялаў для складання абласных слоўнікаў беларускай мовы, вып. I, Мінск, 1959, p. 3.
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ло←шулас, твань←tvanas, потувнис, вагаць←vagoti, венецрь←venterīs, жлукта←žlugtac y otros.6
Probablemente también deben considerarse préstamos de las lenguas bálticas las siguientes palabras bielorrusas: атоса←atsaja, атасіея, бамбіза «persona torpe, larguirucho», бурбалка «1. burbuja, 2. nenúfar», мянта, мянташка «pieza hueca»←mentė, шыпулька «espina»←šipulys, entre otras.8 En el futuro, sobre todo cuando se publique un diccionario completo de la lengua bielorrusa, sin duda se identificarán más préstamos de este tipo, pues, debido a la extensión limitada del diccionario reseñado, algunos préstamos bálticos conocidos actualmente no se incluyeron en él; por ejemplo, no figuran дулькі «polvo de estopa»9, лаума, лузме «bruja, hechicera», путра←putra, свер, свіриня←svirtis, жэгіні←žaginys, entre otras.
Por otra parte, contiene bastantes palabras conocidas en lituano como eslavismos. Así pues, podrá ayudar a los etimólogos lituanos a determinar el origen directo de determinados eslavismos de la lengua lituana. Entre los antiguos préstamos directos del bielorruso usados en la lengua literaria lituana y sin equivalentes lituanos, cabe mencionar los siguientes: barščiai←борщ, bulvė←бульба, noragas←нарог, smuikas←смык y otros. En nuestros dialectos se usan muchos más préstamos procedentes de dialectos bielorrusos particulares, por ejemplo: kožnas «cada uno»←кожны, skūpas «tacaño»←скупы, skūra «piel»←скура, trivoti «soportar»←трываць y otros. Cabe esperar que el diccionario bielorruso ayude a esclarecer mejor también el origen de los préstamos usados en dialectos particulares de la lengua lituana.
A pesar de sus muchas ventajas, el «Diccionario bielorruso-ruso» también tiene, por desgracia, defectos. A nuestro juicio, está innecesariamente sobrecargado de palabras internacionales de poca utilidad (фанадізацыя, фантом, паліцыянія), nombres de regiones y ciudades de distintas partes del mundo (Сан-Хуан, Сарэма, Сарэнта), etc. En su lugar, habría sido preferible incluir más palabras populares bielorrusas y sinónimos, abundantes en los dialectos, pero que no aparecen en el diccionario; por ejemplo: грыўшына «nabo, colinabo», калубель «cuna», крошні «cestos de carga», плоскуны «caspa, cáñamo», зопка «cesto para llevar alimentos», etc.10 También son frecuentes los casos en que se incluyen sinónimos raros гладыш «jarra», кухцік «taza, cucharón», мэндлік «montón», рамень «cinturón», сірма «montón de heno, pila», жеродка «pértiga para el heno», mientras que sus formas de uso más extendido (ладыш, кухлік, мэндля, рамень, скірда, жердзь y otras) no aparecen en absoluto. No se indican todos los significados de algunas palabras; por ejemplo, ўсхода significa también «cosecha», entre otras cosas; загон, «cercado»; y хлуд y тын, «el brocal del pozo por encima del nivel del suelo», etc.
El diccionario abunda en variantes morfológicas y fonéticas que deberían normalizarse, por ejemplo: блішчаць; блішчаць, крутануць: крутануць, прыстасованы: прыстасаваны y otras.
Sin embargo, a pesar de los defectos señalados, el «Diccionario bielorruso-ruso» constituye una aportación significativa a la lexicografía bielorrusa y una gran ayuda para los lingüistas y traductores lituanos.
A. Vidugiris
6 Compárese A. Sabaliauskas, Naujas etimologinis rusų kalbos žodynas, «Lietuvių kalbotyros klausimai», IV, Vilnius, 1961, p. 319 y ss., así como p. 84 y ss. de este tomo.
7 El origen lituano de esta palabra también fue señalado por V. Urbutis, Senieji latvių kalbos žodynai, «Lietuvių kalbotyros klausimai», VI, Vilnius, 1963, p. 298–929.
8 Muchos de estos términos se usan en los dialectos polacos vecinos de los alrededores de Białystok; compárese Cz. Kudzinowski, Jaćwingowie w języku, «Acta baltico-slavica», Białystok, 1964, p. 223–235.
9 La palabra дулькі (compárese наглыкацца дулькой) se usa en los dialectos bielorrusos de los alrededores de Zietela (Diatlova), Lida, etc.
10 Se toma como base la sección de léxico de «Дыялекталагічны атлас беларускай мовы» (Мінск, 1963).
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