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Baltų kalbų naminių gyvulių pavadinimai (jų kilmė ir santykis su atitinkamais slavų kalbų pavadinimais)

A. Sabaliauskas

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BALTŲ IR SLAVŲ KALBŲ RYŠIAI LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA ALGIRDAS SABALIAUSKAS NOMBRES DE LOS ANIMALES DOMÉSTICOS EN LAS LENGUAS BÁLTICAS (su origen y relación con los nombres correspondientes de las lenguas eslavas) Al esclarecer las relaciones lingüísticas entre las lenguas bálticas y eslavas, junto al estudio de los fenómenos fonéticos, morfológicos y sintácticos, también tiene considerable importancia el análisis más detallado del léxico de estas lenguas. Solo cuando se haya investigado más a fondo el léxico de grupos semánticos concretos será posible escribir un trabajo más amplio y de carácter general sobre el léxico de las lenguas bálticas y eslavas y sus relaciones mutuas. Que la investigación de tales grupos también ofrece resultados interesantes, a veces incluso totalmente inesperados, se aprecia claramente en el libro de O. Trubačiovas, «Terminología de los oficios en las lenguas eslavas»1: el análisis de la terminología de los oficios textiles, de la madera, de la cerámica y de la herrería mostró que el léxico eslavo de estos ámbitos tiene muchos más elementos en común con las lenguas germánicas y el latín que con las lenguas bálticas. Naturalmente, no se pueden extraer conclusiones de alcance general a partir del análisis de un solo grupo léxico de este tipo; sin embargo, los datos de ese análisis constituyen también una valiosa contribución al conjunto de las investigaciones sobre las relaciones lingüísticas entre las lenguas bálticas y eslavas. En este trabajo se ha intentado analizar también uno de esos grupos léxicos: los nombres de los animales domésticos. La atención principal se ha dirigido aquí al material de las lenguas bálticas, mientras que los datos de las lenguas eslavas se han abordado solo en la medida en que guardan una relación directa con los datos correspondientes de las lenguas bálticas. Este enfoque del trabajo se debió en parte a que la terminología de la ganadería en las lenguas eslavas ya se ha estudiado con mayor detalle: a esta cuestión está dedicado el estudio del mismo O. Trubačiovas, «Origen de los nombres de los animales domésticos en las lenguas eslavas»2. Al tratar los nombres de cada uno de los animales domésticos, el trabajo aborda brevemente también la historia de estos animales: su domesticación, su aparición en el territorio actual de los pueblos bálticos y otras cuestiones que a veces pueden guardar cierta relación con el surgimiento de nombres concretos. Además, ante la falta de trabajos más amplios de este tipo en lengua lituana, estos datos pueden constituir también una suerte de fragmentos de la historia de la ganadería en las tierras bálticas. EL PERRO En la actualidad, al parecer, no cabe duda de que el perro fue el primer animal domesticado por el ser humano. Un lapso de tiempo inmensamente largo nos separa del comienzo de la amistad entre el ser humano y el perro, por lo que hoy resulta difícil esclarecer con mayor precisión esta amistad 1 О. Н. Трубачев, Ремесленная терминология в славянских языках, Москва, 1966. 2 O. N. Trubachov, Origen de los nombres de los animales domésticos en las lenguas eslavas, Moscú, 1960. 101 la historia, esclarecer las razones que llevaron al ser humano a estrechar vínculos con el perro antes que con otros animales. En los hallazgos arqueológicos del Neolítico se encuentran huesos de perro doméstico en casi toda Europa, y en ocasiones se hallan incluso en lugares donde no hay rastro de ningún otro animal doméstico1. Diversas representaciones atestiguan que los sumerios, que conocían al perro desde tiempos remotos2, lo representaban como acompañante de los dioses babilonios. Toda clase de figuras de perros tenía poderes mágicos en su tierra3. Se encuentran dibujos de perros en los vasos egipcios más antiguos. También habla de la importancia del perro en la vida de los antiguos egipcios el hecho de que se encuentren esqueletos de perros en tumbas antiguas, junto a sus dueños. Y los faraones egipcios de las dinastías I y II amaban tanto a sus perros que, tras enterrarlos en sus propias tumbas, incluso les erigieron lápidas en las que, junto a sus propios nombres, grabaron también los de los perros; estos, tras soportar quizás cinco mil años, han llegado hasta nuestros días4. Los antiguos asirios, griegos y romanos criaban diversas razas de perros5. Heródoto escribió sobre los antiguos iranios que sus «sacerdotes matan con sus propias manos todo, salvo a los perros y a las personas»6. La gran variedad de razas de perros, a veces muy diferentes entre sí, ya permitió a los zoólogos, a comienzos del siglo XIX, concluir que el perro doméstico no descendía en todas partes de un mismo antepasado7. Mucho más difícil es esclarecer el problema de la domesticación del perro. Por lo general, los objetivos utilitarios llevan al ser humano a domesticar animales. Antiguamente se intentó explicar también con esos fines la domesticación del perro, considerándolo ayudante del ser humano —cazador y pastor—. Como veremos más adelante, tal perspectiva se reflejó asimismo en la explicación del origen del nombre indoeuropeo del perro. Sin embargo, numerosos factores importantes obligan a abandonarla. En primer lugar, la contradice el hecho de que, como se ha observado, el perro fue domesticado antes de que el ser humano comenzara a dedicarse a la ganadería. Los aborígenes de América del Sur y Central no practicaban la ganadería, pero habían domesticado al perro como su único animal doméstico, por así decirlo. En general, el papel del perro en la vida de los aborígenes americanos ayuda a esclarecer el problema de su domesticación también en el continente europeo. Para los aborígenes americanos, el perro estaba estrechamente relacionado con la religión y la mitología. Durante diversas ceremonias religiosas, en América se comía carne de perro8. También se comía en la antigua Europa, donde al principio ese consumo parece haber tenido igualmente un carácter más bien ritual9. Las huellas de la veneración del perro como animal dotado de poder divino perduraron hasta la aparición de los monumentos escritos indoeuropeos, y algunas 1 M. Hilzheimer, Haustier, – M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, Berlin, 1926, p. 219; O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, I, Berlin—Leipzig, 1917—1923, p. 516. 2 M. Hilzheimer, ibíd., p. 219. 3 Ebeling, Hund, – M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 410. 4 M. Hilzheimer, ibíd., p. 220; Ranke, Hund, – M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 409; C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, Zürich, 1902, p. 41—42. 5 C. Keller, ibíd., p. 42—45. 6 O. Schrader, Léxico real de la antigüedad indoeuropea, I, p. 516. 7 C. Keller, ibíd., p. 46—80; E. Hahn, Hund, – M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 403. 8 F. Termer, Revista de Etnología, 82, Braunschweig, 1957, p. 1. 9 O. Schrader, Léxico real de la antigüedad indoeuropea, I, p. 516. 102 Las huellas del papel religioso del perro, en realidad, han perdurado hasta nuestros días10. Por tanto, aunque los escritores romanos antiguos tuvieran razón al clasificar los perros según su función utilitaria en perros de caza, de pastoreo y de patio11, de ningún modo puede proyectarse este esquema sobre épocas anteriores, sobre los comienzos de la domesticación del perro, pues tanto la función cinegética como la de pastoreo —desarrollada con el florecimiento de la ganadería— y, sobre todo, la de proteger el hogar surgieron mucho después de la domesticación del perro. Probablemente haya que coincidir con aquellos investigadores que, descartando el carácter utilitario del acercamiento entre el hombre y el perro, sostienen que el perro se acercó al hombre primero como parásito. Al perro lo atraían a los campamentos humanos los diversos restos de comida y el fuego que allí se encendía. De este modo, se acostumbró a permanecer cerca de los asentamientos humanos y poco a poco se fue acercando cada vez más al hombre. Es posible que los cachorros se acostumbraran al hombre con especial facilidad. Ya desde los comienzos de la domesticación, el hombre pudo utilizar a veces al perro para algunas de sus necesidades. Por ejemplo, se cree que las mujeres dejaban que los cachorros les mamasen el exceso de leche. Se han conservado representaciones de las diosas de la muerte de Babilonia y Cartago, que tienen un animal mamando de cada pecho, probablemente un cachorro y un cochinillo. Esta costumbre se da entre algunos pueblos incluso en nuestros días12. Así pues, no cabe duda de que los indoeuropeos conocían bien al perro ya en la época de sus contactos mutuos más tempranos. Los antepasados de los bálticos y los eslavos tampoco fueron una excepción a este respecto. En los territorios habitados hoy por los pueblos bálticos, el perro fue el primer animal domesticado13. El perro también dejó huellas notables en el folclore y la cosmovisión de los pueblos lituano y letón14. Las lenguas indoeuropeas han conservado muy bien el antiguo nombre del perro; compárese el sánscrito śvá, genitivo singular śunah; avéstico spā, genitivo singular sūno; griego κύων, genitivo singular κυνός; latín canis, «perro, perra»; armenio šun; irlandés antiguo cú, genitivo singular con; hitita šuwana; tocario ku; lituano šuo, genitivo singular šuñs. Entre los ejemplos citados, el nombre latino del perro destaca por el vocalismo de su raíz. Sin embargo, parece posible explicar el cambio de la raíz de la palabra latina a partir de los datos del latín. También suscita dudas, tanto por su significado como por su origen, el hitita šuwana15. El significado original del nombre indoeuropeo del perro no está del todo claro, aunque se han propuesto bastantes explicaciones, de mayor o menor acierto. H. Osthoff intentó relacionar el nombre indoeuropeo del perro con el nombre indoeuropeo del ganado (quizá originalmente de la oveja), *peku (compárese el sánscrito paśáh, lat. 10 O. N. Trubachov, Origen de los nombres de animales domésticos en las lenguas eslavas, Moscú, 1960, p. 5 (en adelante: Origen…). 11 C. Keller, El origen de los animales domésticos más antiguos, p. 44. 12 E. Hahn, Perro, — M. Ebert, Léxico real de la prehistoria, V, p. 403; O. H. Trubachov, ibíd., p. 5. 13 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Rasgos de la arqueología de Lituania, Vilnius, 1961, p. 79; Historia de la RSS de Letonia, I, eds. K. Strazdiņa, J. Zuša, J. Krastiņa, A. Drizula, Riga, 1953, p. 9; K. Paaver, Formación del territorio y variabilidad de los mamíferos del Báltico durante el Holoceno, Tartu, 1965, pp. 361—362, 364—365, 367—372. 14 P. Šmits, Latviešu tautas ticējumi, IV, Rīgā, 1941, p. 1745—1776. 15 A. Walde, Diccionario comparativo de las lenguas indogermánicas, I, Berlín y Leipzig, 1930, pp. 465—466 (en adelante: VrgI. Wb.); A. Walde, Diccionario etimológico latino, I, Heidelberg, 1930, pp. 152—153 (en adelante: Et. Wb.); E. Fraenkel, Diccionario etimológico lituano, II, Heidelberg—Gotinga, 1966, pp. 1033—1035 (en adelante: Et. Wb.); F. Kluge, Diccionario etimológico de la lengua alemana, Berlín, 1957, p. 320 (en adelante: Et. Wb.); J. Pokorny, Diccionario etimológico indogermánico, Berna, 1949, pp. 632—633 (en adelante: Et. Wb.); H. Kronasser, Gramática comparada de fonética y morfología del hitita, Heidelberg, 1956, p. 229; В. В. Иванов, Хеттский язык, Москва, 1963, pp. 90—92. 103 pecus), reconstruyendo la forma proto * (p)kyōn, cuyo significado original habría sido «perro de pastor de ovejas o, en general, de pastor». Sin embargo, a esta explicación, por no hablar ya de su falta de fundamento fonético, se opone la historia del propio objeto. Tampoco hay fundamento alguno para afirmar que este nombre del perro fuera secundario y hubiera desplazado a otro nombre indoeuropeo del perro utilizado anteriormente. V. Georgijev explica que el nombre indoeuropeo del perro procede de la forma protoindoeuropea *keu- «gritar, aullar, ulular, ladrar». Por tanto, el perro habría recibido su nombre por su ladrido y sus aullidos característicos, y el significado original del nombre habría sido «animal que ladra y aúlla». Según V. Georgijev, la forma original del nominativo singular era *keu̯ōn, que, bajo la influencia de la forma *ku-n-ós, fue desplazada muy pronto por la forma *ku̯ōn (gr. κύων) o *ku̯ōn (sánscr. śvá, av. spā). La paradigma original de este nombre del perro habría sido aproximadamente la siguiente: sing. nom. *keu̯ōn > *ku̯ō(n) y *ku̯ō(n), sing. acus. *ku̯én-m, sing. gen. *kun-ós, sing. loc. *ku̯én-(i), pl. instr. *kun-bhis, etc. V. Georgijev deriva de esta forma protoindoeuropea, además de los nombres del perro ya mencionados por nosotros, también el sánscr. śvakaḥ «lobo», el med. (Heródoto) σπάχα «perro», el let. kuna «perra», el esl. kó-ka-h «lobo», el búlgaro куче «perro», el ruso сука «perra» y el polaco suka¹⁶. Desde el punto de vista semántico, la explicación de V. Georgijev sería plenamente aceptable. Sin embargo, suscita muchas dudas el esquematismo de su tratamiento fonético, y nos parece del todo imposible relacionar algunos de los ejemplos citados por él con el antiguo nombre indoeuropeo del perro. Merece atención el intento de F. Špecht de explicar este nombre del perro relacionándolo con la raíz indoeuropea *keu-, que designaría algún color; compárese el sánscr. śonah «rojo» < indoeuropeo *keu-no¹⁷. Semánticamente, tal explicación también sería posible, pues en las lenguas indoeuropeas se encuentran numerosos nombres de este animal, de diversa antigüedad, derivados del nombre correspondiente de un color. Incluso el lituano kiáunė, el letón caūna y el prusiano antiguo caune, como variantes velares de esa raíz, podrían relacionarse con tal nombre indoeuropeo del perro¹⁸. Sin embargo, otras palabras de la raíz indoeuropea *keu-no (compárese el avést. savahī «nombre de una región situada al este», el avést. sūram «temprano por la mañana», el armenio šukh «brillo, resplandor» y el armenio šol «rayo») no respaldan demasiado la etimología de F. Špecht, pues el significado principal de esta raíz es, en todo caso, «brillar, resplandecer». El lituano švankūs «decente, honorable; alegre, ágil», que F. Špecht, segmentándolo como *šū-an-k-us, compara con las palabras de este grupo, no puede relacionarse con ellas ni por su significado ni por su forma más antigua, šankūs. Se ha intentado relacionar el nombre del perro con la misma raíz indoeuropea *keu-, pero atribuyéndole el significado de «hincharse, inflamarse, aumentar, crecer», no el de algún color, y sosteniendo que el significado original del nombre del perro habría estado más o menos próximo a los conceptos de «poderoso» (compárese el sánscr. śaviraḥ «poderoso») o «concebido, cría de animal» (compárese el sánscr. śi-šu «niño», el nórdico antiguo húnn y el griego χύος). Sin embargo, estas explicaciones son dudosas en todos los aspectos¹⁹. Además de este nombre indoeuropeo del perro que ya hemos tratado, en gran parte de Europa y Asia se usa ampliamente otro nombre suyo, que se encuentra no solo en las lenguas indoeuropeas, sino también en las finoúgricas y túrquico-tártaras. En todas estas lenguas es muy parecido y se emplea sobre todo con el significado de «perro joven» y, con menor frecuencia, de «perra» o «perro» en general. En las lenguas eslavas encontramos un gran número de variantes: ruso кутёнок «cachorrito», кутя, куток, ¹⁶ B. И. Георгиев, Исследования по сравнительно-историческому языкознанию, Москва, 1958, p. 46—47, 117, 139, 151. ¹⁷ F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, Göttingen, 1947, p. 32, 121—122. ¹⁸ A. Walde, Vrgl. Wb., I, p. 368; J. Pokorny, Et. Wb., p. 594. ¹⁹ A. Walde, Vrgl. Wb., I, p. 446; J. Pokorny, Et. Wb., p. 592—594. 104 kyтиха «perra», кучко «perro», ucraniano котюга, eslovaco kot’uha, búlgaro куче «perra», serbio куче, esloveno kūčak, polaco Kucziuk «nombre de perro». He aquí ejemplos de otras lenguas: albanés kutsh «perro», letón kuce «perra», kuçens «perrito», osetio куз/куј «perro» < iranio oriental *kuti, cf. kurdo kūčik, húngaro kutya, komi kitši, kytsi «perrito»²⁰. Pese a la coincidencia de significado y al parecido formal, este nombre no se presta a un análisis fonético preciso. También es difícil explicar su difusión mediante el préstamo. Por ello, parece razonable que muchos investigadores consideren que tal nombre de perro deriva de una voz usada para llamar al perro, cf. ruso куть-куть, polaco kuciu-kuciu. Es posible que haya que relacionar con estas voces el ruso ццу, el lituano ciù-ciù, ciū-ciū, así como los nombres de perro derivados de ellas, usados sobre todo en el habla infantil. Resulta bastante extraño que en las lenguas eslavas no se haya conservado ningún vestigio más fiable del antiguo nombre indoeuropeo común del perro (lituano šuo, etc.). Sin embargo, en ellas están extendidos otros nombres de perro desconocidos en las demás lenguas indoeuropeas. Algunos de estos nombres son bastante antiguos y se remontan ya al eslavo común. Uno de los más antiguos y extendidos es: eslavo antiguo pbsǫ «perro», ruso antiguo пъсь, ruso tus. пѐс, ucraniano пес, bielorruso пес, búlgaro пъс, пес, serbocroata nàc, esloveno pěs, eslovaco pes, polaco pies, casubio pjes, alto sorabo pos, bajo sorabo pes, pjas, polabo pasai (< *pbsǫ) «perro»²¹. Entre los etimólogos, este nombre eslavo del perro goza de una enorme popularidad, y para explicarlo se han aplicado casi todas las variantes semánticas posibles sobre el origen de los nombres de perro. La etimología de V. Schulze ha encontrado el mayor número de partidarios: el eslavo pisǫ se relaciona con el sánscrito piśāṅgah «rojizo, pardo» (también nombre de perro), piśāh «gacela», griego ποικίλος «abigarrado», ruso пестрый, lituano paišas, etc.²². Hasta ahora tampoco se ha esclarecido el origen de otro nombre de perro, extendido sobre todo en las lenguas eslavas orientales; cf. ruso antiguo собака, ruso собака, bielorruso сабака, ucraniano собака, polaco dialectal sobaka, casubio sobaka «perra, perro, persona disoluta», esloveno sobaka, eslovaco dialectal sobaka «mujer pendenciera». En las lenguas eslavas occidentales, sobre todo allí donde esta palabra se usa con un sentido figurado, pudo haber llegado también desde el ruso, el bielorruso o el ucraniano. Algunos consideran que este nombre de perro es un préstamo del iranio; otros, del túrquico; y otros intentan explicarlo como una palabra de origen eslavo²³. Parte de las lenguas eslavas tiene un nombre común para la perra: ruso antiguo сука, ruso сука, bielorruso сука, ucraniano сука, polaco suka, casubio sëka, polabo saukó «mujer libertina, promiscua». Al explicar el origen de esta palabra, desde los tiempos de H. Osthoff perdura la tendencia a encontrar de algún modo huellas en las lenguas eslavas del antiguo nombre indoeuropeo del perro (lituano šuo, etc.). Sin embargo, ²⁰ O. H. Трубачёв, Происхождение…, p. 25—26; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 705—706; В. И. Абаев, Историко-этимологический словарь осетинского языка, I, Москва—Ленинград, 1958, p. 605. ²¹ O. H. Трубачев, Происхождение…, p. 19; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 346—347. ²² M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 346—7; O. H. Трубачев, Происхождение…, p. 19; M. Mayrhofer, Kurzgefasstes etymologisches Wörterbuch des Altindischen, II, Heidelberg, 1963, p. 288—289 (en adelante: Et. Wb.). ²³ O. H. Трубачев, К этимологии слова собака, — „Краткие сообщения Института славяноведения АН СССР“, 15, Москва, 1955, p. 48—55; J. Holub, F. Kopečný, Etymologický slovník jazyka českého, Praha, 1952, p. 344 (en adelante: Et. sl.); V. Machek, Etymologický slovník jazyka českého a slovenského, Praha, 1957, p. 462 (en adelante: Et. sl.); O. H. Трубачев, Происхождение…, p. 32. 105 y en los últimos años muchos investigadores siguen este camino24. Sin embargo, ni el carácter eslavo común de esta denominación de la perra ni, menos aún, su relación con el antiguo nombre indoeuropeo del perro están suficientemente demostrados25. El antiguo nombre indoeuropeo del perro se ha conservado en las tres lenguas bálticas. Liet. šuo < *švuō (< ide. *kuō-n). En las lenguas bálticas también está documentada en algunos otros casos una caída facultativa de v antes de ō; compárese liet. dū < *dvuo, liet. guōlis, lat. guõla < *guōl, zem. torà < *tvōr, liet. kólyti junto a kvõlyti < bielorruso хваліць, polaco chwalić, etc.26. Junto a la forma šuo, que aparece ya en los primeros textos de la lengua lituana, en los dialectos y en diversos escritos se encuentran también otras formas de este nombre, cuyo origen se explica por cambios fonéticos o morfológicos; compárese šuvà (la forma más extendida en los dialectos: Dusetos, Joniškėlis, Joniškis, Kapsukas, Pandėlys, Obeliai, Rokiškis, Ukmergė, Utena, Varėna, Vilkaviškis, Zarasai, etc.)27, šunė (Gataučiai, Karsakiškis, Kuldūnai, Pabiržė, Nemunėlio Radviliškis, Saločiai, Smilgiai, Šleideriškės, Užušiliai, etc.), šuŏj (Leipalingis, Liškiava), šuon (Varėnai, Vaiguva)28, šunis (Kučiūnai, antigua comarca de Seinai)29. En la bibliografía lingüística se menciona muy a menudo también la forma šū30. Sin embargo, lo más probable es que esta forma surgiera de una transcripción imprecisa de los sonidos del dialecto žemaitiano dünininkai31. La forma de la lengua literaria šuo se usa sobre todo en Žemaitija y en parte de los dialectos aukštaitianos occidentales (Bitenai, Kriūkai, Jurbarkas, Smalininkai, Šakiai, Veliuona), y a veces aparece espontáneamente también en otros dialectos. Por la diversidad de sus formas, este nombre del perro no se distingue de otros sustantivos lituanos antiguos de tema consonántico; compárese sesuo junto a sesuvà, šešva, šešė, sesuõj, etc. La forma letona suns, correspondiente al liet. šunis, presenta en algunos textos antiguos huellas de declinación consonántica; sin embargo, en letón no está documentada ninguna forma correspondiente al liet. šuŏ32. El nombre del perro está registrado dos veces también en los textos prusianos. En el glosario de Elbing encontramos: Sunis Hunt (palabra 703). Esta forma correspondería al let. suns, liet. šunis. Sin embargo, no podemos afirmarlo categóricamente, pues en el glosario de Elbing la terminación -is 24 H. M. Шанский, В. В. Иванов, Т. В. Шанская, Краткий этимологический словарь русского языка, Москва, 1961, p. 324; В. И. Георгиев, Исследования по сравнительно-историческому языкознанию, p. 47; M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 42. 25 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 21—22. 26 J. Endzelīnas, Baltu kalbų garsai ir formos, Vilnius, 1957, p. 46, 141; J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, Rīgā, 1951, p. 484; J. Otrebski, Gramatyka języka litewskiego, I, Warszawa, 1958, p. 385—386; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 81, 176, 1033. 27 Los datos dialectológicos suelen extraerse del fichero de materiales del diccionario de la lengua lituana del Instituto de Lengua y Literatura Lituanas. 28 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, Vilnius, 1958, p. 588; II, Vilnius, 1959, p. 354; V. Vitkauskas, Baltistica, II(2), p. 203—207. 29 Pr. Skardžius, Lietuvių kalbos žodžių daryba, Vilnius, 1941, p. 50. 30 J. Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, p. 127; J. Otrebski, Gramatyka języka litewskiego, III, Warszawa, 1956, p. 58, 62; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1033. 31 V. Vitkauskas, Baltistica, II(2), p. 203—207. 32 J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 440—441; K. Mülenbacha Latviešu valodas vārdnīca, III, Rīgā, 1927—1929, p. 1122—1123 (en adelante: EM). EH: J. Endzelīns un E. Hauzenberga, Papildinājumi un labojumi K. Mülenbacha Latviešu valodas vārdnīcai, I—II, Rīga, 1934—1946. 106 también se añade la terminación -as > en lugar de -s. Aquí encontramos asimismo deywis «dios»⁳³, y dagis «verano» (cf. lit. dāgas), y stogis «techo», y snaygis «nieve», y taukus «grasa», etc. Algunas dudas suscita otro nombre del perro que aparece en los monumentos de la lengua prusiana: la palabra 42 del glosario de Simon Grunau, songos hundt. R. Trautmann considera que esta palabra es una transcripción deformada de la forma sunis (songos...aus sunis verd e rbt)³⁴. J. Endzelīnas también se inclina por leer songos como *sunus³⁵. E. Benveniste reconstruye, a partir de la transcripción songos, la forma *sunko³⁶. E. Benveniste justifica esta forma señalando que el glosario de S. Grunau contiene además otras palabras cuyo formante -k- las distingue de las formas de esas mismas palabras que aparecen en otros monumentos de la lengua prusiana. Por ejemplo, junto a Geytye del glosario de Elbing (que probablemente debería leerse Geytys)³⁷, «pan», y geits de los catecismos, el glosario de S. Grunau presenta la forma geytko. Junto a Pepelis, «pájaro», del glosario de Elbing, y el genitivo plural pippalins de los catecismos, encontramos en el glosario de S. Grunau la forma pip elko. En cualquier caso, sin embargo, la forma songos es probablemente una variante del mismo nombre del perro, correspondiente al pr. sunis y al lit. šuo, y no un nombre nuevo del perro propio únicamente del prusiano. El nombre del perro en prusiano que acabamos de tratar ha dejado huellas bastante claras también en la toponimia prusiana. Algunos hidrónimos y topónimos que aparecen en diversos documentos históricos podrían estar relacionados con él: Sonne, Sonnaw, Sonnekaym, Suna, Sunegowe, Sunecolowach, Sunike, Zunloszkeim³⁸. En opinión de F. Lorentz, incluso el nombre de la localidad de Schönau, situada cerca de Gdansk, está relacionado con el pr. sunis (Schönau < Sunowo «pueblo del perro»)³⁹. Las lenguas bálticas no tienen un nombre común para la hembra del perro. En lituano, este concepto se expresa con la palabra kalė (también se emplea paralelamente la forma kālė). Este nombre de la hembra del perro se encuentra en todos los dialectos lituanos y ya está documentado en textos antiguos (Daukša, Širvydas). A pesar de los esfuerzos realizados, el origen de la palabra lituana kalė aún no se ha aclarado suficientemente. Se ha intentado relacionar el lit. kalė con el islandés antiguo hvelpr «cachorro de perro», el albanés keliuš «cría de animal, especialmente de perro», el gr. σκύλαξ «perro, cachorro de perro, cría de animal», gr. κύλλαξ, el irlandés medio culén «cachorro de perro», el galés colwyn, el córnico coloin y el bretón kolen⁴⁰. Todas estas palabras procederían de la raíz indoeuropea *kel- «llamar, gritar, sonar». Nos parece que el lit. kalė probablemente es una palabra de creación reciente, propia únicamente del lituano, y que no tiene relación directa con los nombres mencionados para el perro, sobre todo para el cachorro. Otra cuestión es que el lit. kalė pudiera derivar realmente de palabras vinculadas genéticamente con la raíz indoeuropea *kel-; cf. el letón kalkuot «charlar», kalit. Sin embargo, también es posible otra explicación del origen de la palabra kalė, basada en los propios datos del lituano. Anteriormente hemos observado que, desde el punto de vista semántico, algunos 33 En los catecismos prusianos se escribe deiws, deiwas. Al ofrecer ejemplos de los glosarios de la lengua prusiana, en este trabajo normalmente se indica primero la forma prusiana. 34 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, Göttingen, 1910, p. 433. 35 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, Rīgā, 1943, p. 259. 36 E. Benveniste, StB, 2, p. 78. 37 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 87. 38 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, Berlin—Leipzig, 1922, p. 168, 176. 39 F. Lorentz, ZfSI, XI, 2, p. 245. 40 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 208; M. Vasmer, Et. Wb., II, 642; J. Pokorny, Et. Wb., p. 550. 107 Los nombres indoeuropeos del perro se explican relacionándolos con los nombres correspondientes de colores. De modo parecido, nos parece que también podría explicarse el origen del lituano kalė. Habría que relacionar esta palabra con los adjetivos lituanos kalýbas «blanco (dicho del cuello de un perro)», kalýbkaklis «de cuello blanco», kalývas «blanco», kalýnas. Este adjetivo se encuentra en algunos dialectos žemaitianos (Mosėdis, Plateliai, Salantai, Alsėdžiai), así como en los diccionarios de J. Brodovskis, G. H. F. Nesselmann y J. Juška⁴¹. Los adjetivos kalývas, kalýbas son formaciones secundarias con los sufijos -ybas, -yvas. Por tanto, así como junto a senyvas, senýbas o ankstyvas, ankstybas están los adjetivos primarios sėnas, ankstùs, junto a kalývas, kalýbas debió de existir la forma *kalas. De tal forma podrían haber surgido los nombres de perro *kalis, kalė y kūlė; compárese márgas→mãrgis, mãrgė. El adjetivo *kalas no tuvo necesariamente desde el principio el significado de «blanco»; compárese el griego κελαυνός «negro», χαλκός «gris» y el irlandés caile «mancha». A nuestro parecer, esta última etimología del lituano kalė también estaría respaldada por el hecho de que en diversas lenguas indoeuropeas se encuentran bastantes nombres de animales derivados de la raíz indoeuropea *kel-, *kāl; compárense el sánscrito karkáḥ «caballo blanco», el griego κίλλος «asno», el sueco dialectal hjälm «buey o caballo de color claro», el alemán suizo helme «vaca de color claro», etc.⁴² El significado primario del adjetivo *kalas pudo haber sido «con manchas blancas, abigarrado». La circunstancia de que los adjetivos kalývas, kalýbas se empleen únicamente al hablar de perros respalda especialmente la etimología que proponemos. Puede advertirse cierta analogía —en la que el nombre de un animal, originado en alguna característica, pasa a ser el nombre específico de la hembra de la especie— en la historia del lituano kėvė «animal de mala calidad y flaco; rocín»: al pasar al letón, adquirió el significado de «yegua». F. Specht⁴³ ya había mencionado de pasada la posibilidad de relacionar el lituano kalė con el lituano kalývas. Como hemos señalado, kalė es una denominación específicamente lituana para la perra. Es cierto que K. Būga intentó reconocer rastros de esta palabra en algunos antropónimos y topónimos prusianos: relacionó con el lituano kalė el nombre de aldea Kalis y el antropónimo Kalioth⁴⁴. Sin embargo, a nuestro parecer, el prusiano Kalis, Calyen, Kalcz (nombre de un lago) se relacionaría más acertadamente con el prusiano kalis «siluro (pez)»⁴⁵. En letón se usan más ampliamente dos nombres para la perra: kuce y kuņa. Ya hemos aludido al origen del primero y a nombres de perro que surgieron de manera semejante en otras lenguas, al tratar los nombres eslavos de este tipo (ruso кученок «cachorro», etc.). El origen onomatopéyico del letón kuce, kuca «perra» quedaría confirmado por el considerable número de otros nombres de perro empleados en letón y relacionados con la llamada onomatopéyica kuč dirigida al perro; compárense kuča «perra», kuča «cachorrito (en el habla infantil)», kučāte «perrita», kučka «perra», kučēns «cachorro», kučēns, kucans, kucenis, kucentiņš, kuceļēns, kucļēns, kucis «perro», kuciņš, kučiņš, kucans «cachorrito», kuceļēns, kucins «denominación despectiva del perro», kuculēns «cachorro» (EM, II, 298; EH, I, 666). 41 Diccionario de la lengua lituana, V, pp. 135–137, 141 (en adelante: LKŽd.). 42 Ē. Fraenkel, Et. Wb., p. 209; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 506; J. Pokorny, Et. Wb., p. 547–548; M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 171. 43 F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, p. 122; A. Sabaliauskas, Baltistica, III(1), pp. 109–110. 44 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, pp. 524–525. 45 G. Gerullis, Los topónimos de la Prusia antigua, p. 54; R. Trautmann, Los monumentos lingüísticos de la Prusia antigua, p. 351. 108 Sobre el origen del letón kuņa existen diversas opiniones. Muchos investigadores no separan esta palabra de otros cognados del antiguo nombre indoeuropeo del perro46. Esto es lo que escribió K. Būga acerca del origen del letón kuņa: «Yo también, siguiendo a K. Jaunius, al principio pensaba que el letón kuņa “perra” (III 33) pertenecía por su origen a la misma familia que šunim, pero renuncié públicamente a esa opinión en noviembre de 1909, en la crítica mimeografiada de “Aistiškos studijos” (p. 10). Kuņa, junto con el letón kuce “perra”... y kucens “perrito”..., pertenece a las palabras de origen desconocido. Compárese el casubio kuna “perra” y el búlgaro kűče “perro”, el albanés kutš, el otomano küčük “perro”47». J. Endzelīns48 explicó de dos maneras el origen del letón kuņa: consideró que surgió por contaminación de *suna y kuca, o que era de origen extranjero, al igual que el casubio kūnā, que E. Berneker49 relacionaba con el ruso кѵна “marta”. Nos parece más probable el primer caso. También pudo haber desempeñado cierto papel aquí la palabra onomatopéyica kuč (kuč *suna > kuč kuņa). En todas las lenguas bálticas encontramos también numerosos nombres del perro de uso más restringido. Por lo general designan razas concretas de perros o se emplean junto al nombre genérico (de la especie) del perro, con un matiz emocional específico o simplemente distintivo. El lituano kūrtas «perro de caza muy rápido» es una palabra de origen eslavo. Como demostró K. Būga, esta palabra debió de entrar en lituano a más tardar en el siglo XII. El lituano kūrtas procede de la forma del ruso antiguo sin vocal de apoyo *хъртъ, de la cual debió de surgir también la forma actual del ruso хорт50. Slavų kalbose šis šuns pavadinimas labai plačiai vartojamas. Be minėto rus. хорт, plg. ukr. хорт, bulg. хрът, хрътка, serb.-chorv. хрът, slov. hrt, ček. chrt, slovk. chrt, lenk. chart, aukšt. luž. khort, žem. luž. chart. Kaip matyti iš pateiktų pavyzdžių, esama pakankamo pagrindo šį šuns pavadinimą laikyti bendraslavišku žodžiu. Tačiau kaip jis atsirado slavų kalbose, ligi šiol nėra išaiškinta, o aiškintojų ir aiškinimų skaičius yra tiesiog rekordinis. Kai kurie tyrinėtojai (H. Hirtas, E. Bernekeris) šį šuns vardą laikė skoliniu iš germanų, plg. vok. Rüde „šuo, medžioklinis šuo“, sen. vok. aukšt. rudio „didelis šuo“. Kiti jį siejo su rus. скорый „greitas“, treti su skr. kharah „grubus, šiurkštus, aštrus“, gr. χάραρος „aštrus, smailus“. V. Machekas, iš pradžių mėginęs sieti jį su liet. kūrti „greitai bėgti“, vėliau šį šuns pavadinimą kartu su vok. Rüde laikė „praindoeuropietišku“, t. y. indoeuropiečių paveldėtu iš kažkokios nežinomos kalbos. J. Mikola mėgino čia gretinti ir vok. hurtig „greitas, skubus, vikrus“. K. Mošynskis slaviškąjį šuns pavadinimą kildino iš χɍtъ < ide. *sɍ-to- < *ser-, „greitai bėgti“. O. Trubačiovas neseniai paskelbė naują slav. χɍtъ kilmės aiškinimą, siedamas jį su liet. sartas51. Es difícil decir algo sobre la fiabilidad de las etimologías enumeradas: casi todas tienen tanto un núcleo razonable como puntos débiles. Desde el punto de vista semántico, nos parece bastante convincente la explicación de O. Trubačiov. Es cierto que aquí nos encontramos con В. И. Георгиев, Estudios de lingüística histórico-comparativa, p. 47; В. В. Иванов, La lengua hitita, p. 92; J. Pokorny, Et. Wb., p. 633.46 47 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 220. 48 EM, II, p. 316. 49 E. Berneker, Slavisches etymologisches Wörterbuch, Heidelberg, 1908—1913, p. 644. 50 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 430; III, p. 497, 763, 769; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 318; M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 265. 51 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 265; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 23; Вопросы славянского языкознания, вып. 2, Москва, 1957, p. 38—41; V. Machek, Et. sl., p. 163; J. Holub, F. Kopečný, Et. sl., p. 143; F. Slawski, Słownik etymologiczny języka polskiego, I, Kraków, 1952—1956, p. 60—61 (en adelante: Sl. et.). 109 con algunas dificultades de carácter fonético, pero estas no son mayores que las dificultades fonéticas de otras etimologías de esta palabra. Además del lituano, este nombre del perro pasó también al letón y al prusiano. El letón kurts «galgo, perro de caza, perro flaco», al igual que el lituano kurtas, procede de la misma fuente: el antiguo ruso *хърть52. También debe de haber existido una forma eslava semejante en prusiano curtis (palabra 700 del vocabulario de Elbing): Curtis Wynt (Windhund) fuente53. Los prusianos pudieron haber recibido esta palabra a través del polaco. K. Būga intentó relacionar el lituano skalikas «cierto perro de caza» con el letón skaļš «ruidoso»54. Sin embargo, sería más acertado relacionarlo con el verbo skālyti «ladrar mientras persigue una liebre o una fiera». A su vez, el verbo skālyti sería de origen eslavo55; compárese el polaco skolić «gemir (dicho de un perro)», el ruso сколить «ladrar, gemir (dicho de un perro o un lobo)» y el checo skoliti «ladrar». De manera semejante se explica también el origen del prusiano scalenix (palabra 702 del vocabulario de Elbing: Scalenix Vorlouf (Vorstehhund). Ya A. Brückner lo derivaba del verbo *skalīt, cuya fuente habría sido el polaco skolić56. En algunos dialectos rusos también se usan nombres de perro derivados del verbo сколить; compárense el ruso сколуха, сколушка «perro de caza»57. En letón no existe un nombre de perro de este origen. En algunos dialectos lituanos y en diversos monumentos escritos, entre ellos los escritos de J. Bretkūnas, aparece un nombre eslavo de perro de caza: gončas, gončius, gončiakas, gončakas (LKŽd., III, 482). Estas palabras pasaron al lituano del polaco o del bielorruso; compárense el polaco gończy, goniec, gończak y el bielorruso гонец. Los nombres eslavos del perro proceden de un verbo de la misma raíz que el lituano ganýti, ginti «pastorear, arrear (el ganado)»; compárense el polaco gonić, el ruso гнать «hacer ir, perseguir, ahuyentar, hostigar» y el antiguo ruso гонати58. En lituano también hay bastantes nombres de perro de origen onomatopéyico: ãmas, ciūčė, ciūcis, ciuciūkas, ciūčius, ciuckà, ciūckis, ciūlis, ciūlius, čiūčė, čiūčia, čiūčiukas, čiūčius, čiūčką, čiūčkis, čiūčkus (LKŽd., I, 96, II, 29—30, 92—3); compárense las voces onomatopéyicas am; ciu, ciū, čiū, čiū, čiū, ciuciū, čiūčiū y otras voces usadas para llamar a los perros. Probablemente también es de origen onomatopéyico el lituano čiūra «perra» (LKŽd., II, 116); compárense čiūr, ciurà «quien se orina en la cama», ciurà «llorón». Los nombres que aluden al color del perro o a otras características del pelaje y que se encuentran con mayor frecuencia en lituano son: márgis, mār gis, rūdis, kūdlius, kūdlis. El lituano sābalas «perro negro de pelaje brillante», sābalis; compárese sābalas «animal de la familia de los mustélidos» < bielorruso соболь59. 52 EM, II, p. 326; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 318; K. Būga, Rinktiniai raštai, III, p. 45, 766. 53 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 366; J. Endzelīns, Senprūšų valoda, p. 199. 54 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 564. 55 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 794. 56 A. Brückner, AfslPh, 20, p. 505; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 248—249; R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 428. 57 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 34. 58 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 279; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 152. 59 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 754. 110 También hay en letón bastantes nombres de perro de origen similar: Lat. klaučis «un perro, un ladrador» (EH, I, 611), cf. let. klaudzēt «golpear, traquetear, hacer ruido; reprender». Lat. klīva «un perro extraviado» (EH, I 620), cf. let. klīvāt «vagar». Lat. krancis «nombre común para perros que tienen una franja blanca en el cuello», cf. let. krancis «guirnalda o franja» < al. Kranz (EM, II, 259). Lat. kuželis «un perro peludo» (EM, II, 331), cf. let. kuželains «peludo». Lat. lamāka «un perro grande» (EM, II, 417), cf. let. lamāns «una persona o un perro grande, torpe y glotón» (EM, II, 530). Lat. leīmuris «un perrito muy joven, que todavía no se sostiene bien sobre las patas» (EM, II, 449), cf. let. leīmma «una persona floja y sin energía». Lat. pakans «un nombre de perro» < al. Packan (EM, III, 40). Lat. piksis «un perro pequeño» (EH, II, 231), cf. let. piks «un grumo, una bola». Lat. rakstiņš «un perro de varios colores» (EM, III, 473), cf. let. rakstaīns «adornado con motivos, bordado». Lat. rūdiņš «nombre de perro basado en el color» (EM, III, 554), cf. let. ruds «rojizo, castaño rojizo, gris». Lat. rūsis «nombre de un perro de color óxido» (EM, III, 573), rūzis «un perro de color óxido, marrón» (EM, III, 574), cf. let. rūsains «rojizo, parduzco, oxidado». Lat. sabulis «un nombre de perro»; sabulītis, sabalītis «sobrenombre del perro», sabalis «el perro (en el lenguaje infantil)» < rus. соболь «cebellina» (EM, III, 599; EH, II, 395). Lat. sebris «un perro grande, gordo, pero malo; una especie de comadreja» (EM, III, 810), compárese con lat. sebris «un ser débil y degenerado»⁶⁰. Teniendo en cuenta la escasa extensión del léxico prusiano conservado, hay que decir que en él abundan mucho los nombres del perro. En efecto, el glosario de Elbing, ordenado por temas, contiene algo así como una sección aparte de términos de caza, constituida por nombres de perros. Además de Sunis, Curtis, Scalenix, que ya hemos examinado, encontramos allí un par más de nombres de perros. Pr. Slidenikis (palabra 701 del glosario de Elbing) Leethunt (Leithund)⁶¹. A. Brückner y, siguiendo su parecer, también R. Trautmann derivaban pr. slidenikis del pol. slednik «perro rastreador»⁶². J. Endzelīns tendía a relacionar pr. slidenikis con el let. sliede «surco», y el eslavo slědъ «huella». Le hizo dudar de la explicación de A. Brückner y R. Trautmann el hecho de que, si se tratara de un préstamo del polaco, habría que esperar sled- y no slid-⁶³. Sin embargo, A. Brückner deriva pr. slidenikis de la forma protolesbia *sliednik. También favorece parcialmente la explicación de A. Brückner el hecho de que una parte considerable del léxico de este ámbito en prusiano sea precisamente de origen eslavo, especialmente polaco. Pr. Wyysis (palabra 704 del glosario de Elbing) Wacker (perro guardián). Los lingüistas parecen considerar unánimemente pr. wuysis (cuya forma auténtica probablemente era wyyzis) un préstamo del pol- 60 E. Blese, KZ, 75, p. 96. 61 el al. Leithund «Canis venaticus, perro llevado por el cazador con una correa larga y empleado especialmente para rastrear ciervos y jabalíes». 62 R. Trautmann, Los monumentos lingüísticos del antiguo prusiano, p. 431; A. Brückner, AfslPh, 20, p. 505. 63 J. Endzelins, La lengua del antiguo prusiano, p. 251. 111 kų64, cf. pol. wyżel «Spürhund», ruso выжлец, checo vyžel, etc. El origen del nombre eslavo del perro no está claro: algunos tienden a considerarlo un préstamo del alemán, otros del húngaro, y otros explican su aparición basándose en material eslavo65. Tras examinar los nombres del perro en las lenguas bálticas y, en parte, también en las eslavas, podemos formular algunas conclusiones de carácter más general. Las tres lenguas bálticas conservaron el antiguo nombre indoeuropeo del perro. Este nombre no existe en las lenguas eslavas, y hasta ahora no han prosperado los intentos de hallar rastros de él. Tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas se emplean también nombres del perro de origen más reciente, propios de lenguas o grupos de lenguas particulares. Algunos nombres eslavos del perro llegaron asimismo a las lenguas bálticas. OVEJA La oveja es uno de los primeros, y quizá incluso el primero, de los animales domésticos útiles para la explotación agrícola que domesticó el ser humano. Así lo indican los hallazgos arqueológicos y los abundantes datos históricos; los hechos lingüísticos tampoco lo contradicen. K. Keller, que investigó ampliamente las cuestiones relativas al origen de los animales domésticos, distingue tres focos de domesticación de la oveja. Uno habría estado en Europa, en algún lugar de las costas orientales del Mediterráneo; otro, en Asia, quizá en Mesopotamia; y el tercero, en África. De estos focos surgieron distintas razas de ovejas. Los antepasados de las ovejas domésticas más extendidas en Europa, los muflones (Ovis musimon), todavía se encuentran hoy en Córcega y Cerdeña. Los restos de ovejas domésticas se encuentran muy a menudo en hallazgos arqueológicos del Neolítico en diversas zonas de Europa, así como en algunas partes de Asia y África2. La cría de ovejas estaba muy extendida en el antiguo Egipto. Los antiguos egipcios ya criaban varias razas de ovejas domésticas. Se encuentran representaciones de ovejas en antiguas piezas de cerámica egipcia. Los egipcios adornaban sus templos con estatuas de ovejas talladas en piedra. En Egipto, el carnero era considerado un animal sagrado3. La antigua Palestina también era famosa por sus enormes rebaños de ovejas. Se sabe que el rey de Moab debía entregar cada año a Israel un tributo de 100 mil corderos y 100 mil ovejas. Si los antiguos egipcios criaban ovejas principalmente por su carne, para los judíos las ovejas proporcionaban carne, leche, lana, piel e incluso cuernos. Con los cuernos de carnero fabricaban recipientes para guardar aceite e instrumentos musicales4. Incluso hoy, en muchas lenguas del mundo, la palabra empleada para el concepto de jubileo (cf. lituano jubilejus) se relaciona con el antiguo nombre hebreo del carnero jobel. Así llamaban los judíos tanto al carnero como al cuerno de carnero que hacían sonar durante ciertas festividades: los años jubilares, celebrados cada cincuenta años. Más tarde, la propia celebración recibió el nombre del carnero. Para los antiguos judíos, el carnero era también un animal que se sacrificaba durante los ritos de culto. 64 A. Brückner, AfslPh, 20, p. 505; R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 466; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 277. 65 O. Трубачев, Происхождение…, p. 24; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 239; V. Machek, Et. sl., p. 579; A. Brückner, Słownik etymologiczny języka polskiego, Warszawa, 1957, p. 640 (toliau: Sl. et.). 1 C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 176—183. 2 O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, II, p. 285; M. Hilzheimer, Schaf, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, XI, Berlin, 1927/1928, p. 220—221. 3 Ranke, Schaf, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, XI, p. 221—222; C. Keller, ten pat, p. 172—173. 4 P. Thomsen, Schaf, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, XI, p. 221. 112 El sacrificio de ovejas en los ritos de culto de diversos pueblos podía ser cruento o incruento. En este último caso se ofrecía lana de oveja. Los seres humanos aprendieron muy pronto a utilizar la lana para sus necesidades en Asia y Europa. Se cree que los babilonios fueron los primeros en esquilar ovejas. La esquila se difundió en Babilonia, al parecer, entre 1300 y 600 a. e. c., en relación con la importación de hierro. Desde Asia occidental, la esquila llegó también a Europa. Se conserva el testimonio de que hacia el año 300 a. e. c. los primeros esquiladores de ovejas se trasladaron de Sicilia a Italia.5 Sin embargo, sería erróneo pensar que el ser humano empezó a utilizar la lana de oveja solo después de aprender a esquilarla. Antes, las ovejas se desplumaban a mano. Como veremos más adelante, basándose en esta circunstancia se ha intentado explicar también algunos nombres indoeuropeos de la oveja. La oveja fue uno de los primeros animales domesticados por el ser humano, también en los actuales territorios bálticos y eslavos. Los habitantes de las zonas boscosas de Lituania, Letonia y las regiones vecinas comenzaron a dedicarse a la ganadería aproximadamente a comienzos del II milenio a. e. c. Conocieron la ganadería a través de sus vecinos meridionales, que se dedicaban a la agricultura y a la ganadería mucho antes. En el territorio habitado actualmente por lituanos y letones, se hallan huesos de animales domésticos, entre ellos de oveja, en yacimientos arqueológicos de las culturas de la cerámica cordada y de las hachas de combate en forma de barco6. También se encuentran numerosos huesos de oveja en los yacimientos de los castros lituanos datados entre los siglos I y IV d. e. c.7. En todos los asentamientos estudiados, tanto de los eslavos meridionales como de los septentrionales, entre los desechos de cocina siempre se encuentran muchos más huesos de animales domésticos, incluidas ovejas, que de animales salvajes8. J. Paiskeris cometió un grave error al afirmar, basándose en algunos términos eslavos de ganadería que, según él, eran de origen germánico y túrquico-tártaro, que los eslavos no se dedicaron a la ganadería hasta el siglo X d. e. c.9 La importancia de la cría de ovejas para los antiguos pueblos de Asia, Europa y también África queda demostrada por el hecho de que las familias lingüísticas indoeuropea, túrquico-tártara y semítica cuentan con nombres de oveja comunes a cada una de ellas. El antiguo nombre indoeuropeo de la oveja se ha conservado bien en muchas lenguas indoeuropeas, tanto extintas como actuales: sánscrito áviḥ, griego ὄϊς, latín ovis, alto alemán antiguo ou, islandés antiguo áer, gótico awistr «oveja», awēpi «rebaño de ovejas», armenio hoviv (< *ou̯i-pa-) «pastor de ovejas», irlandés óí «oveja», galés ewig, ruso овца, lituano avis, etc. Como ocurre con muchas otras palabras indoeuropeas antiguas, el significado original de *ou̯is es muy difícil de esclarecer. Quizá resulte algo más plausible el intento de relacionar el indoeuropeo *ou̯is con la raíz indoeuropea *eu̯ «vestir, ponerse una prenda, calzarse» (cf. lituano aūti, ruso обуть «calzar», latín exuo, -ere «me quito, me desprendo»). Así, el significado original de *ou̯is habría sido «animal que lleva una vestidura (pelaje)» o «animal que proporciona una vestidura (pelaje)». Naturalmente, esta explicación también es muy dudosa. En el plano semántico, esa etimología encontraría cierto apoyo en algo bastante más 5 O. Schrader, Léxico real de la antigüedad indoeuropea, II, p. 285. 6 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Rasgos de la arqueología de Lituania, p. 79; Historia de la RSS de Letonia, I, p. 11; K. Паавер, Formación de la fauna de mamíferos y variabilidad de los mamíferos de la región báltica en el Holoceno, p. 367. 7 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, ibíd., pp. 252—253; K. Paaveri P. Kulikauskas, Acta Baltico-Slavica, 2, pp. 268—270; K. Паавер, ibíd., pp. 368—369, 371. 8 П. Н. Третьяков, Восточнославянские племена, Москва, 1953, p. 271. 9 Л. Нидерле, Славянские древности, Москва, 1956, p. 319—320; О. Н. Трубачёв, Происхождение…, p. 17—18. 8. Baltų ir slavų kalbų ryšiai 113 un nombre indoeuropeo más reciente para «oveja», documentado en el grupo de lenguas indoiranias: sánscr. mēśáh «carnero; piel», avést. maēša- «oveja», maēši, persa medio mēš, persa mēš. Estos nombres de la oveja se relacionan con el ruso мех «piel», el lituano maišas, el prusiano antiguo moasis «fuelle», el ruso мешок «saco», etc.10 El significado original de esta palabra habría sido «piel»: en las lenguas indoiranias, de este significado surgió el nuevo significado «oveja», mientras que en otras lenguas surgió el de «saco». En las lenguas eslavas se emplea una forma ya algo modificada del antiguo nombre indoeuropeo de la oveja, que, según se cree, surgió al añadirse el sufijo diminutivo *-ikā al antiguo tema indoeuropeo en -ī. Además de en las lenguas eslavas, la forma avikā «oveja» también se encuentra en sánscrito. Allí, al igual que en las lenguas eslavas, se usa sin valor diminutivo junto a la forma habitual áviḥ. El prot eslavo *ovbca (< *ovbka) se conserva bien en todas las lenguas eslavas: eslavo antiguo ovbca, ruso antiguo овьца, ruso овца, ucraniano вівця, bielorruso авечка, búlgaro овца, serbocroata овца, esloveno ovca, checo ovce, eslovaco ovca, polaco owca, casubio woeca, alto sorbio wowca, bajo sorbio wejca11. Casos en los que los nombres de animales formados con sufijos diminutivos han perdido su valor diminutivo y se emplean simplemente como términos genéricos se dan con bastante frecuencia en diversas lenguas. Por ejemplo, en los dialectos lituanos, la forma diminutiva avėlė se usa ampliamente con el significado de «oveja» (LKŽd., I, 422). También se emplea sin ningún matiz diminutivo la palabra lituana kumėlė. O. Trubačiovas intenta reconocer huellas de la antigua forma indoeuropea *oui- también en las lenguas eslavas, derivando el ruso antiguo овядь «tábano» y el ruso овод de *ov-adъ, donde ov- sería la raíz pura del antiguo nombre indoeuropeo de la oveja, y *ād- (*ōd-) una variante ablaut de la raíz indoeuropea *ed- «comer»12. En las lenguas bálticas, el antiguo nombre indoeuropeo de la oveja se ha conservado bien. El lituano avis ya aparece en los primeros monumentos de la lengua lituana. Esta forma se usa también en la mayoría de los dialectos lituanos actuales. Mucho menos frecuente es la forma con tema en -ė avė (LKŽd., I, 421). Junto a las formas avìs, avė también aparece la forma ávas, nombre del macho de la oveja (LKŽd., I, 421). Del antiguo nombre de la oveja deriva también la voz de llamada avià, que se usa para hacer que las ovejas vuelvan al rebaño (LKŽd., I, 423). En letón, al lituano avis le corresponde exactamente la forma avs, junto a la cual también aparece la forma con tema en -ė ave (EM, I, 232; EH, I, 189). Sin embargo, el letón avs, que se encuentra sobre todo en los textos letones más antiguos y en canciones populares (EM, I, 232; EH, I, 190), está siendo desplazado casi por completo por la forma más reciente, propia únicamente del letón, aita. Esta última surgió del antiguo nombre de la oveja avs a través de formas diminutivas. De la forma avs surgieron las formas diminutivas avitiņa, avētiņa, avatīņa, avēteņa, aventiņa (EM, I, 232; EH, I, 190). Así como de la forma zuvitiņa «pececita» surgió la forma zuitiņa, de avitiņa surgió aitiņa13. A partir de esta última forma diminutiva se «reconstruyó» la forma sin valor diminutivo aita. 10 О. Н. Трубачев, Происхождение..., р. 70—71; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 127; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 397; F. Specht, Der Ursprung der Indogermanischen Deklination, p. 52—53; M. Mayrhofer, Et. Wb., II, p. 689. 11 О. Н. Трубачев, Происхождение..., р. 69; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 251; R. Trautmann, Baltisch-slavisches Wörterbuch, Göttingen, 1923, p. 20—21 (toliau: B-sl. Wb.). 12 О. Н. Трубачев, Происхождение..., р. 71. 13 J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 155, 214; EM, I, p. 14. 114 Junto a àita, en los dialectos letones aparecen a veces también las formas àiča, aite, así como los diminutivos àitele, aitene, aitēns (EM, I, 14; EH, I, 4, 5). En los monumentos de la lengua prusiana no encontramos una denominación de la oveja correspondiente al lituano avis y al letón avs. En las lenguas bálticas y, en parte, en las eslavas, junto a la antigua denominación indoeuropea específica de la oveja se emplea un nombre común para el carnero, formado a partir del nombre de la oveja *ovi-s y del sufijo -na-; compárese con el ruso antiguo овьнь, el ruso овен, el búlgaro овен, el serbocroata овan, el esloveno oven, el checo oven, el polaco antiguo owien, el lituano ãvinas, el letón auns y el prusiano awins14. El lituano ãvinas aparece ya en los monumentos más antiguos de la lengua lituana. En letón, junto a la forma ya mencionada auns, empleada en la lengua literaria y en la mayoría de los dialectos, se encuentran también las formas: avins, avēns, avans, avēns (EM, I, 225, 232; EH, I, 190). La forma auns procede de una forma más antigua avins; compárese el letón auza «avena», < *aviza; el letón càula junto al lituano kėvalas; el letón vecs «viejo» junto al lituano vėtušas, etc.15 La forma awins también aparece en los monumentos de la lengua prusiana (palabra 679 del glosario de Elbing: Awins Ster16). Al parecer, la denominación prusiana del carnero también se conserva en el topónimo del documento de 1326 Awynemedien <: prusiano awins «carnero» + prusiano median «bosque»17. La denominación báltica del carnero, junto con algunos otros términos de la ganadería y la agricultura, pasó a las lenguas finesas del Báltico; compárese el finés oinas, el estonio oinas, õinas, el carelio oinas, el livonio oin y el vepsio oinas18. En las lenguas eslavas, la antigua denominación del carnero correspondiente al lituano ãvinas fue desplazada en muchos lugares por una denominación más reciente de este animal: ruso баран, ucraniano баран, checo beran, eslovaco baran, polaco baran, casubio barõn, alto sorabo boran, bajo sorabo baran. Hasta ahora no se ha esclarecido el origen de esta denominación. Se ha intentado relacionarla con el griego βάρχος, el albanés berr «oveja», el dialectal italiano bero «carnero», bèra «oveja», el dialectal francés berri, e incluso con el ruso боров «verraco». Algunos investigadores consideran que tal denominación de la oveja y del carnero es un antiguo término centroeuropeo; otros, una palabra de origen preindoeuropeo; y otros la relacionan con la raíz onomatopéyica ber-19; compárese el ruso барь, el ucraniano бирь y el ruso барбар, бырыр. Sin embargo, la formación inusual para las lenguas eslavas de esta denominación del carnero lleva a muchos etimólogos a considerarla un préstamo. Resulta bastante difícil, no obstante, determinar la lengua de origen del préstamo. En su época, F. Miklošič había propuesto que la fuente del ruso баран podía ser el tártaro de Kazán bärän «cordero»20. Sin embargo, parece más probable que el propio tártaro bärän proceda del ruso баран. Recientemente 14 M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 248; A. Brückner, Sl. et., p. 387; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 69; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 21; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 171. 15 J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 71 – 72; K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 463; II, p. 89. 16 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 309; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 149. 17 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 14. 18 V. Thomsen, Beröringer mellem de finske og de baltiske (litauisk-lettiske) Sprog, Köbenhavn, 1890, p. 160; J. Kalima, Itämerensuomalaisten kielten balttilaiset lainasanat, Helsinki 1936, p. 142–143; Y. H. Toivonen, E. Itkonen, A. J. Joki, Suomen kielen etymologinen sanakirja, II, Helsinki, 1958, p. 422; Л. Акулинин, Развитие и структура финского языка, II, Москва, 1955, p. 41; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 171. 19 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 53–54; V. Machek, Et. sl., p. 29; F. Slawski, Sl. et., I, 27; A. Brückner, Sl. et., p. 15; H. M. Шанский, Этимологический словарь русского языка, 1, 2, Москва, 1965, p. 39–40 (en adelante: Эт. сл.). 20 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 54. 9* 115 O. Trubačiovas tiende a derivar de lenguas orientales el nombre eslavo del carnero. Reconstruye la forma túrquica *baran «el que va»21. Aunque semánticamente tal explicación es posible, a la luz de algunos nombres de animales relacionados con verbos que expresan movimiento, todavía está muy lejos de resolver los problemas etimológicos del ruso баран y formas afines. O. Trubačiovas considera secundarios los sonidos imitativos eslavos con que se llama a las ovejas y que recuerdan al ruso баран y a otros nombres del carnero con esta raíz. Sin embargo, nos parece que difícilmente esta circunstancia podría contradecir un origen onomatopéyico del ruso баран y formas afines. En primer lugar, difícilmente puede considerarse secundarios sonidos imitativos como бирь, барь. Su antigüedad puede confirmarse mediante datos de otras lenguas. En lituano hay muchísimos sonidos imitativos semejantes para llamar a las ovejas: barė, būre, burė, buriā, buriū, būri, buri. También se encuentran sonidos imitativos parecidos para arrear ovejas: bar (škius, bar, namon, baltosios avelės!), buriūkš, būrum (būrum būrum būkšt; así anima el pastor a los carneros a embestirse). De estos sonidos imitativos proceden los verbos barinuoti «llamar a las ovejas», burénti «balirar (de la oveja)». De los sonidos imitativos también surgieron numerosos nombres de oveja usados en distintos dialectos lituanos: bariūkas «nombre cariñoso del carnero o del corderito», bariūtė «nombre cariñoso de la ovejita», biriūtė «ovejita (palabra de una adivinanza)», būrė «oveja (en el habla infantil)», burėlė «ovejita», burėlis «corderito, burinėlis», burikė «buriutė, ovejita», būrinas «carnero u oveja (por lo común, en el habla infantil)», buriniūkas «corderito», burýtė «ovejita, buriutė», burýtis «corderito», buriūkas «corderito, ovejita», buriūtė «ovejita», buriūtis «corderito», burūlis «carnero (por lo común, en el habla infantil)», burūtė «buriutė, ovejita» (LKŽd., I, 535, 536, 691, 966, 968, 969, 970, 971, 984). Probablemente sean también de origen similar los nombres de oveja, cordero o carnero que aparecen ocasionalmente en las canciones populares letonas: birite, berulīte, beritis, biritina, birēnis (EH, I, 220), que A. Gāteris22, en nuestra opinión23, relaciona injustificadamente con el nombre propio Birgita (se pudo considerar a santa Brígida protectora del ganado). La diferencia vocálica entre los sonidos imitativos individuales y los nombres de oveja derivados de ellos solo puede explicarse por la alternancia vocálica radical propia de los sonidos imitativos; compárense las variantes eslavas de este sonido imitativo: бер, бир, бар, бор, бр24. Es cierto que algunos dialectos lituanos emplean también el nombre del carnero barōnas, tomado del eslavo. En los escritos de J. Bretkūnas también se encuentra la forma barankas (LKŽd., I, 530), procedente de una forma diminutiva eslava. Sin embargo, no hay fundamento para relacionar con él los sonidos imitativos usados en lituano para llamar a las ovejas o arrearlas. A lo sumo, la palabra barōnas pudo influir en el vocalismo radical de algunos sonidos imitativos. Por otra parte, también hay que tener en cuenta el hecho de que un sonido imitativo parecido para llamar a las ovejas se encuentra incluso en lenguas no indoeuropeas; compárese el sonido imitativo árabe para llamar a las ovejas y las cabras: bir bir25. Así pues, nos parece que la mejor explicación del nombre eslavo del carnero (ruso баран y formas afines) es considerarlo una palabra de origen onomatopéyico. Se trataría de un fenómeno enteramente análogo al del origen del ruso кутёнок «perrito» y el letón kucēns. Del ruso баран procede también el nombre de oveja baraniņa, barenīte, barankīte, que aparece ocasionalmente en las canciones populares letonas (EH, I, 205). 21 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 75–76. 22 A. Gāters, Ceļi, 12, Lundā, 1965, p. 32–36. 23 A. Sabaliauskas, Baltistica, II(1), p. 89. 24 A. И. Германович, Междометия и звукоподражательные слова русского языка. Автореферат докторской диссертации, Симферополь, 1961, p. 89. 25 M. Niedermann, Tauta ir žodis, 2, p. 443. 116 Una parte considerable de las lenguas indoeuropeas, entre ellas las eslavas, tiene una denominación común para la cría de la oveja: el cordero. En las lenguas eslavas esta denominación se ha conservado muy bien; compárese el eslavo antiguo agne, agnbcb, el ruso ягнёнок, el checo jehně, etc.26 En las lenguas bálticas no hay rastro alguno de esta denominación del cordero. Para expresar este concepto, aquí es mucho más común otra denominación, cuyas relaciones con las denominaciones correspondientes de tipo similar en las lenguas eslavas suscitan dudas bastante serias. En lituano existen diversas variantes fonéticas y morfológicas de esa denominación báltica: ėras, ėrelis, ėraitis, ėris, ėryš, ėriščias, ėrištis, ėrytìs, ėriukas, erikas geraitis, geralis, gėras, gėrėlis, gėriokas, gėriukas, jėras, jėraitis, jėrelis, jėris, jėrytìs, jėriūkas (LKŽd., II, 824, 826, 828, 832; III, 241, 246, 251, 257, 258; IV, 340, 341), vėras, vėraitis27. La forma más antigua parece ser jėras. Tanto la adición como la pérdida de j son fenómenos habituales en las lenguas bálticas; compárese el lituano jėknos: ėknos, jėmiau: ėmiau, jėibė: ėibė, jėrubė: ėrubė, etc. La alternancia de j- y g- al comienzo de la palabra también se encuentra a veces en los dialectos lituanos; compárese jėrubė: gerubė, jāura: gidūrė, judrė: gudrė, jėdras: gėdras, etc. La consonante v suele añadirse delante de vocales posteriores, aunque también hay excepciones28. Nos parece infundado el intento de E. Fraenkel de relacionar el lituano vėras, separándolo de ėras, con el sánscrito ūranaḥ ‘carnero, cordero’, el armenio garn ‘cordero’, etc.29. Difícilmente puede considerarse el lituano vėras un hecho lingüístico tan antiguo. También es muy dudoso que la palabra vilna influyera en la aparición de v- en vėras. Al lituano jėras le corresponde exactamente la forma letona jērs. También se emplean formas diminutivas de esta palabra: jērulis, jē rēns, jērelis, jēriņš, jēruks. Las formas jērulis, jērelis se emplean con matiz despectivo (EM, II, 114; EH, I, 565). A partir de las denominaciones del cordero mencionadas surgieron en letón palabras nuevas, que se emplean no con el sentido de «cordero», sino con el de cierto tipo de oveja: jēre «una oveja de un año, una oveja de seis meses; oveja madre; una oveja vieja», jērēne, jērniece «oveja con cordero», jērene «cuando una oveja pare por primera vez, entonces es una j.» (EM, II, 114; EH, I, 564–5). Elbingo žodynėlyje užtinkame ir prūsų kalbos ėriuko vardą: Eristian Lam (681 žodis)30. Prūsiškajame ėriuko pavadinime yra mažybinė priesaga -ist- ir bevardės giminės vienaskaitos vardininko galūnė -an31, o šaknis er- atitiktų liet. jēr-as, lat. jēr-s. J. Gerulis prūsiškąjį ėriuko vardą linkęs įžiūrėti ir kai kuriuose prūsų vietovardžiuose: Eren, Iragarbis (Iregarbis, Iregaps, Ergarbin) < pr. er-istian + pr. garbis „kalnas“ (kai kuriose prūsų kalbos tarmėse ē > ī)32. Al buscar cognados de esta denominación báltica del cordero en otras lenguas indoeuropeas, la cuestión de la j desempeña un papel muy importante. Si en efecto en las lenguas bálticas esta palabra tuvo desde antiguo una j-, lo más apropiado sería relacionarla con el ruso antiguo ярѣ ‘cordero’, ярька ‘oveja joven’, el ruso ярка ‘oveja de un año que aún no ha parido corderos’ y el ucraniano ярота ‘ovejas de menos de un año’, 26 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 481; O. H. Трубачев, Происхождение…, p. 71–72; F. Slawski, Sł. et., I, p. 488. 27 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 172. 28 J. Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, p. 46, 50; J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 211–212, 236–237; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 172; J. Otrębski, Gramatyka języka litewskiego, I, p. 379. 29 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 121; M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 108. 30 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92. 31 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 53, 60. 32 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 33, 50. 117 rja «cordero», rjaka «oveja de un año», pol. dialectal jarczuk, jarlak «oveja de un año», checo dialectal jarka «oveja que ha parido en primavera», eslovaco jarča «oveja joven». Además, todos estos nombres del cordero y de la oveja podrían relacionarse con el ruso яра «primavera», el checo jaro, el polaco antiguo jarz, el avéstico yār- «año», el griego ὥρα «estación del año, tiempo», el gótico jēr «año» y el alemán Jahr³³. Por otro lado, sin embargo, sobre todo si se toma como forma básica el lituano ėras, los nombres bálticos del cordero podrían vincularse con el griego ἔριφος «cabra», el umbro erietu «carnero», el latín aries, el armenio erini «ternero» y el irlandés earb «corzo, cabra». E. Fraenkel, al separar las formas lituanas jėras y ėras, relaciona la última (junto con el prusiano antiguo eristian) con las palabras recién enumeradas, mientras que vincula jėras (junto con el letón jērs) con los nombres eslavos de este animal (ruso ярка) y sus cognados³⁴. De este modo, E. Fraenkel considera que el lituano ėras, jėras y vėras son tres palabras de distinto origen. Sin embargo, resulta muy difícil aceptar tal separación de estas formas, por lo que, pese a la «anormalidad» de j- > v-, todas ellas, al igual que la forma gėras mencionada anteriormente, deberían considerarse variantes fonéticas de una misma palabra, surgidas en lituano. El nombre báltico del cordero pasó también a las lenguas fino-bálticas; compárese el finés jääru «carnero», el estonio jää̈r, etc. O. Trubachov³⁵ parece tener razón al reprochar a aquellos etimólogos que, en parte de manera semejante a E. Fraenkel, separan el ruso ярка «oveja joven», relacionando esta palabra con el ruso яра «primavera», etc., del ruso ярина «lana de oveja», en el que reconocen una especie de antiguo vestigio del nombre de la oveja, emparentado, según ellos, con el lituano ėras, el griego ἔριφος y el latín aries³⁶. En este caso, probablemente les sugirió esa interpretación el hecho de que el ruso antiguo язьно «piel» también sea un vestigio de un nombre de la cabra que, por lo demás, no se encuentra en las lenguas eslavas (lituano ožys, sánscrito ajáḥ, etc.). Desde el punto de vista semántico, la relación del ruso ярка, y probablemente también de los nombres bálticos del cordero, con el ruso яра, etc., está muy bien fundamentada. Hay paralelos semejantes en diversas lenguas indoeuropeas; compárese el polaco antiguo latos, latosek «ternero, cordero nacido este año»: polaco lato «verano», alemán Jährling «animal de un año, especialmente un cordero»: Jahr «año», danés dialectal gimmerlam «cordero de un año», islandés antiguo gymbr «cordero», noruego gimber: lituano žiemā, latín hiems, etc.³⁷ Tanto en las lenguas eslavas como en las bálticas hay bastantes nombres de oveja de uso más restringido. Muchos de estos nombres son de origen más reciente y se emplean, por lo general, junto al nombre genérico de la oveja para destacar alguna raza, edad u otra característica. Sin detenernos en los numerosos nombres eslavos de este tipo³⁸, examinaremos los nombres de este animal de uso más restringido en las lenguas bálticas. No encontramos en los monumentos de la lengua prusiana el antiguo nombre indoeuropeo de la oveja correspondiente al lituano avis y al letón avs. Allí, junto a la palabra de esta raíz awins «carnero», encontramos un nombre de oveja desconocido en las demás lenguas bálticas: camstian (Camstian Schoff 678, palabra del glosario de Elbing). El origen del prusiano camstian todavía no se ha esclarecido. A. Bezzenberger relacionó esta palabra 33 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 170; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 77—78. 34 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 121. 35 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 77—78. 36 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 493. 37 F. Slawski, Sl. et., I, 502; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1306; M. Vasmer, Et. Wb., p. 455—456; C. D. Buck, A Dictionary of Selected Synonyms in the Principal Indo-European Languages; Chicago, 1949, p. 155, 163 (en adelante: Dict.). 38 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 78—83. 118 con el gr. žemāš «corza», R. Trautmann con el ruso комолый «sin cuernos», checo komolý «romo»⁳⁹. Si la etimología de R. Trautmann fuera correcta, el pr. camstian podría ser un ejemplo de cómo una denominación surgida para señalar una característica nueva desplaza el antiguo nombre de la especie animal, pues tanto las demás lenguas bálticas como la denominación prusiana del carnero, awins, permiten suponer que los prusianos también conocían el nombre indoeuropeo de la oveja, correspondiente al lituano avis y al letón avs. También se relaciona con el pr. camstian el topónimo prusiano Komstegallen (< pr. camsian + pr. galwo «cabeza»)⁴⁰. Además de las denominaciones ovinas de origen onomatopéyico mencionadas al tratar el origen del ruso баран y otros términos, en lituano encontramos varios nombres más de la oveja, de origen onomatopéyico y de otro tipo: Lituano bākanis «carnero (término afectuoso)» (LKŽd., I, 470), que probablemente habría que relacionar con el lituano bākinti «golpear con el puño, pegar, embestir, apisonar»; compárese bākjasis (se pelean) los carneros; los carneros se embisten al abalanzarse, es decir, se golpean (Juška; LKŽd., I, 471). Lituano bāsis «cordero», basiukas, basiulis, bāsė «ovejita» (LKŽd., I, 551, 552); compárense las voces onomatopéyicas para llamar a la oveja en lituano: bās, bās, basia, bās, bāši. Lituano bazūkas «cordero (en el habla infantil)», bazūlis, baziūtė «oveja, ovejita» (LKŽd., I, 568); compárense las voces onomatopéyicas para llamar a la oveja: bazė, bazı. Lituano bicė «ovejita», bıcītė (Ylakiai); compárese la voz onomatopéyica para llamar a la oveja bice (Ylakiai), letón bice «oveja». Este nombre de la oveja y la voz onomatopéyica probablemente pasaron al lituano desde el letón. Lituano būkė «oveja» (LKŽd., I, 931) probablemente habría que relacionarlo con el lituano būkinti «pegar, golpear»; compárese: los niños enseñaron al carnero a embestir (pelearse), y desde entonces embiste (LKŽd., I, 931–2). También es posible que būkė < buriūkė. Lituano busiūkas «ovejito», busiūtė «ovejita», būsinas «carnero (término afectuoso)» (LKŽd., I, 988); compárense las voces onomatopéyicas busia, būsė. Lituano kūcė «oveja (en el habla infantil)», kūciūkas «cordero», kūciūnūkas (LKŽd., VI, 755, 757, 758); compárense las voces onomatopéyicas kūcā, kūciū. Lituano kuriūtė «oveja, ovejita (en el habla infantil)» (LKŽd., VI, 952); compárese la voz onomatopéyica para llamar a la oveja kuriù-kuriù (Adutiškis, Tverečius, Vidiškės). Esta última voz onomatopéyica pudo surgir como una especie de rima junto a la voz buriù-buriù; compárense būre – kūre – šiūre «voces onomatopéyicas empleadas por los pastores para llamar o arrear a la oveja» (Šakyna). En los dialectos letones está muy extendida la denominación de la oveja vuška (EM, IV, 677; EH, II, 799). J. Endzelīns tendía a derivar esta forma de *avuź-ka (para la formación, compárense el lituano avužė, el letón Amuža y el ruso овечка). Junto a vuška se encuentra también la forma uška (EM, IV, 310; EH, II, 716), así como las denominaciones del carnero vuçens, vucins, vucans, vucuns (vuçens se usa también con el significado de «cordero») (EM, IV, 675; EH, II, 798), y uçens, ucenis, ucins, ucītis «cordero» (EM, IV, 293; EH, II, 711). A nuestro parecer, la relación de estos nombres con la palabra avs es muy dudosa: la forma *avuźka, en todo caso, es muy poco característica del letón. Quizá sea mejor explicar estas denominaciones como derivadas directamente de voces onomatopéyicas, sin relacionarlas en absoluto con la antigua denominación de la oveja. En letón existen voces onomatopéyicas con las que podrían relacionarse los nombres de oveja mencionados; compárese vuc, que J. Endzelīns, así ³⁹ R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 352. ⁴⁰ G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 69, 233; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 189. 119 también, al parecer, se inclinó sin razón a derivarlo de *a-vuc(e)41, una voz imitativa para arrear cerdos, uš; compárese también la voz imitativa lituana para arrear ovejas uš-uš (Grobštai, Kojeliai). El sufijo -k(a) se usa en letón para los nombres de animales; compárense los nombres de vacas račka junto a raibala, piecka junto a piektala, seska junto a šeštala, etc.42 En letón encontramos también varios nombres de oveja cuya procedencia imitativa, al parecer, no ofrece dudas: Lat. bice «apelativo cariñoso para una oveja», biča, bidze, badze, bicainīte, bicis «un corderito; un carnero (en el lenguaje infantil)» (EM, I, 293; EH, I, 217, 218); compárese el lituano bice «bur; ciba» (Ylakiai, LKŽd., I, 657). Lat. bika (diminutivo bikiņš «carnerito»), bikus «el carnero» (EH, I, 218, 219); compárese el letón bika «llamada habitual al carnero y al macho cabrío». Lat. buce «la oveja» (EH, I, 248). J. Endzelīns tiende a relacionarlo con el lituano būkas «romo», el letón bukt «volverse romo» y el lituano būkė «oveja». Sin embargo, nos parece más adecuado relacionarlo con una voz imitativa; compárese el letón buc «interj. butz, para designar el sonido que se produce al embestir con los cuernos los machos cabríos y los carneros», budž «interjección dirigida a las ovejas», buč «interj. para ahuyentar» (buč, aitiņ, EM, I, 344). También son de origen imitativo: Lat. bēja «la oveja (en el lenguaje infantil)» (EH, I, 216); compárese bē. Lat. mēja «la oveja (en el lenguaje infantil)» (EH, I, 805); compárese mē, mējināt «hacer balar (a una oveja)». En letón existen numerosos nombres de oveja, surgidos en su mayoría de alguna característica u otra de este animal: Lat. amuls «una oveja de lana suave» (EH, I, 69); compárese el letón amuols «muérdago (viscum album); trébol». Lat. atpīlis «el nacido en otoño, el tardío, cría nacida tarde, especialmente de corderos nacidos de ovejas que paren en otoño después de haber parido ya un cordero ese mismo año»; atpīlis, atpīlis, atpīlēns, atpīlītis «el cordero más pequeño»; atpīles «ovejas (o cabras) que tienen corderos a finales del otoño» (EM, I, 181—2; EH, I, 158); compárense el lituano pilti, el letón pilt «gotear»; en cuanto a la semántica, compárense el ruso ото́рошыш «nacido muerto antes de término» (В. Даль, III, 711), выкидыш «aborto, prematuro, bebé y, en general, cría nacida tan prematuramente que no puede vivir» (В. Даль, I, 292—3), y el alemán Wurf «lanzamiento; (de crías) parto»43. Lat. atzīdīte «cordero, ternero destetado» (EM, I, 213); atzīdītis (EH, I, 182); compárese el letón atzīdīt «destetar (animales)». Lat. bakris «un carnero grande» (EM, I, 252); J. Endzelīns tiende a considerar que su origen es el alemán Bock (> lyv. bokā), cuyo sufijo cambió por influencia del letón vepris «jabalí». Sin embargo, recientemente P. Aristē ha propuesto, al parecer, una etimología convincente para el letón bakris. Considera el letón bakris un préstamo del romaní bakró44 «carnero». Lat. belis «una oveja de orejas cortas» (EH, I, 212); compárese el letón belis «nombre de perro». 41 EM, IV, p. 675. 42 J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 356. 43 EM, I, p. 182. 44 P. Aristė, Acta Baltico-Slavica, 3, p. 23. 120 Letón bene «una oveja con orejas pequeñas y patas cortas» (EM, I, 279), benausis «un cordero con orejas pequeñas y cortas» (EH, I, 212), compárese con el letón bene «un gorro de niño, la boina, la capucha», compárese con el bajo alemán medio benit «sombrero adornado». Letón billene «una oveja aturdida» (EH, I, 219), compárese con el letón billene «dulna sievete». Letón buks «un carnero con cuernos grandes» (EH, I, 250), compárese con el letón buks «el macho cabrío» < bajo alemán medio buck. Letón cigurs «un cordero pequeño» (EH, I, 269), compárese con el letón cigiņš «el potro», cigus, ciga, cigulis (EM, I, 379), cigina «el cerdo (en el lenguaje infantil)» (EH, I, 269), ciga «llamada para atraer potros y caballos». Letón cirka «una oveja de lana rizada» (EH, I, 273), compárese con el letón cīrkas «rizos», cīrstas. Letón cone «carnero», compárese con el letón sonis < livonio sonn (EM, I, 397). Letón daplis «un cordero del año anterior», dapelis «una oveja nacida en otoño» (EM, I, 438) más bien habría que derivarlo de la forma *dapilis, compárese con el letón atpīlis, uzpīlis. Letón geida «una oveja indómita» (EH, I, 426), compárese con el letón geida «una muchacha desenfrenada y caprichosa» (EM, I, 695). Letón kupe «una oveja de hocico corto y orejas pequeñas y cortas; una oveja sin cuernos» (EM, II, 392; EH, I, 708), compárese con el letón kup̄s nazis «un cuchillo con la punta rota», kup̄s «romo» (EM, II, 319). Letón lāmma «una oveja grande apta para el ordeño», lamenica «una oveja de cola larga y lana larga», compárese con el estonio lammas «oveja» (EH, I, 718). Letón mikulis «el carnero» (EM, II, 626), compárese con el letón mikāt «golpear con los puños; apalear (sin mucha seriedad), grūstit», letón Mikus «semental». Letón piuka «en broma, para designar al carnero» (EM, III, 229), compárese con el letón piūka «un pez pequeño y colorido; en general, un pececillo». Letón pūpalina «apelativo cariñoso para las ovejas» (EH, II, 342), compárese con el letón pūpuōls «el amento del sauce; también femenino, usado como término cariñoso». Letón ragana «una oveja con cuernos» (EM, III, 464), compárese con el letón rags «el cuerno». Let. rāmulīte «una denominación para las ovejas» (EM, III, 496), cf. let. rāms «manso, tranquilo». Let. ruogulīte «sobrenombre de la oveja» (EM, III, 578), cf. let. rags «el cuerno». Let. skrube «una oveja con las orejas cortas y recortadas» (EM, III, 898), cf. let. skrubis «el cuchillo curvo para ahuecar», skrubulis «un cuchillo curvo para fabricar cucharas de madera». Let. skrule «un nombre despectivo para las ovejas» (EH, II, 513), cf. let. skrule «un nombre despectivo para las personas; un nombre para perros; una mujer que anda de un lado para otro», let. skrulēt «andar de un lado para otro». Let. soņķis < soņnis (EM, III, 980). Let. soņnis «un carnero» (EM, III, 980) < liv. sonn. Let. šķēlis «el carnero» (EM, IV, 32; EH, II, 633) < bajo alemán medio žem. schele «semental»⁴⁵. Let. špidilka «una oveja terca que vaga de un lado para otro» (EH, II, 655), cf. let. špidilka «una mujer frívola», spidelīgs «alegre, jovial, animado». 45 J. Sehwers, Sprachlich-kulturhistorische Untersuchungen, Leipzig, 1936, p. 131. 121 Let. špullinš «un cordero» (EH, II, 655), compárese let. spulligs (?) «alegre, vivaz, ágil», spulung'is «un muchacho vivaz e indómito; también, un buey joven». Let. uzpilis «un cordero nacido el año anterior» (EM, IV, 365), compárese let. atpilis, daplis. Let. vemelis (?) «un carnero castrado» (EM, IV, 536), quizá haya que relacionarlo con el let. vembele «una mujer gorda y no muy alta; insulto en general (por ejemplo, referido a las vacas)»; compárese el est. vemmel (derivado de vemble) «garrote» (EM, IV, 536). Let. viēnmitis «el único cordero de una oveja» (EM, IV, 661), compárese let. mist «alimentarse, vivir, permanecer». Let. viēnžālis «un cordero amamantado solo por su madre» (EM, IV, 668), compárese let. zīst «mamar». Let. vizbulina «sobrenombre de la oveja» (EM, IV, 630), compárese el let. vizbulis «anémona», el let. vizbulis «el rizo (?)» (augat, mani gari mati, vizbuḷuos, EM, IV, 630). Tras examinar las denominaciones de la oveja en las lenguas bálticas y eslavas, podemos extraer las siguientes conclusiones. En estas lenguas se ha conservado bien la antigua denominación indoeuropea de la oveja; de ella deriva también la denominación del carnero, característica exclusivamente de las lenguas bálticas y eslavas. En las lenguas eslavas encontramos antiguas denominaciones del cordero de dos orígenes, una de las cuales probablemente coincide con la denominación báltica del cordero. Tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas hay numerosas denominaciones de origen más reciente para la oveja, el carnero y el cordero. La denominación prusiana de la oveja tampoco tiene cognados en otras lenguas y es asimismo de origen más reciente. CABRA La cabra es una compañera del ser humano muy antigua, aunque quizá no tan popular como otros animales domésticos. La cabra doméstica (Capra hircus) desciende de especies de cabras silvestres que todavía viven en algunas zonas montañosas de Asia, Europa y África1. Muchas de las antiguas civilizaciones de Asia, Europa y África ya conocían la cabra como animal doméstico. Se encuentran representaciones de cabras en dibujos sumerios2. Diversos pueblos utilizaban cabras en prácticas de culto. Por ejemplo, la expresión chivo expiatorio, que todavía se emplea hoy en muchas lenguas del mundo, proviene del antiguo ritual judío mencionado en el Antiguo Testamento (Levítico 16): el sumo sacerdote «depositaba» sobre el macho cabrío los pecados de su pueblo y lo expulsaba al desierto para Azazel, el demonio. En la «Odisea» se menciona que Odiseo tenía, entre otros animales, doce rebaños de cabras. Plinio el Viejo (23/24–79 d. C.) señala en su «Historia natural» que los galos fabricaban un jabón excelente con grasa de cabra: «También es útil el jabón; invento de los galos para teñir de rojo el cabello. Se fabrica con sebo y ceniza, y el mejor es el de sebo de haya y de cabra. Hay dos tipos, sólido y líquido. Los germanos utilizan ambos más los hombres que las mujeres»3. 1 C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 203–209; O. Keller, Thiere des classischen Altertums in Culturg eschichtlicher Beziehung, Innsbruck, 1887, p. 37–52. 2 M. Hilzheimer, Haustier, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 220; V. I. Avdijevas, Historia del antiguo Oriente, Vilnius, 1954, p. 39, 40, 43. 3 «Es útil el jabón, invento de los galos para teñir de rojo el cabello. Se fabrica con sebo y ceniza; el mejor, con sebo de haya y de cabra. Hay dos tipos: sólido y líquido. Los germanos utilizan ambos más los hombres que las mujeres», Hist. nat., XXVIII, 191; compárese O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, II, p. 693. 122 Se encuentran vestigios de cabras en los yacimientos neolíticos de muchos países europeos. En los restos de los poblados lacustres suizos se han hallado incluso más vestigios de cabras que de ovejas4. En las tierras bálticas y eslavas la cabra también es un animal conocido desde antiguo. Así lo indican tanto los datos históricos como los lingüísticos5. Sin embargo, faltan datos históricos sobre cualquier importancia económica considerable de este animal. Es cierto que un hecho lingüístico indicaría que en los países eslavos la cabra fue un animal apreciado en cierto sentido, concretamente por su piel. En efecto, en muchas lenguas eslavas se usa el nombre de «piel» (cf. eslavo antiguo koža, ruso кожа, ucraniano кожа, bielorruso кожа, búlgaro кожа, serbocroata кожа, esloveno koža, checo kůže, eslovaco koža, polabo koža, alto sorabo koža, bajo sorabo koža), cuyo significado original había sido «piel de cabra»; koža «piel» <.*koziję: koza «cabra»6, de modo semejante al griego φώ «piel de oveja»: ὄϊς «oveja», sánscrito ajñam «piel»: ajáḥ «macho cabrío». En los territorios actuales de Lituania y Letonia ya se encuentran huesos de cabra en los yacimientos de poblados neolíticos7. Los huesos de cabra constituyen un porcentaje bastante considerable entre los huesos de animales domésticos hallados en los yacimientos de los castros de Nemenčinė, Migoniai y Bačkininkėliai. Estos hallazgos se atribuyen a los siglos I—IV d. C. Las tribus bálticas también utilizaban machos cabríos para fines rituales8. En una carta del 24 de enero de 1409 al maestre de la Orden, el gran duque de Lituania Vytautas se queja de que el gobernador de Samogitia había prohibido a los habitantes de Aukštaitija «comprar miel, caballos, cabras y ganado» en Samogitia9. Sin embargo, en general, en los antiguos documentos históricos lituanos se menciona la cabra rara vez, en comparación con otros animales domésticos10. Tanto en el folclore lituano como en el letón, la cabra suele ser vista de manera negativa11. Al parecer, esta actitud hacia la cabra también existía entre los antiguos indoeuropeos. A. Meillet afirma, al parecer con razón, que por ello los nombres de la cabra y del macho cabrío no presentan en el léxico de las lenguas indoeuropeas la unidad más o menos característica de los nombres de otros animales domésticos12. Además, la diversidad de los nombres de la cabra pudo deberse también a las funciones rituales de este animal: a dichas funciones se asociaban diversas prohibiciones de pronunciar su nombre13. En las lenguas indoeuropeas se pueden distinguir varias áreas de nombres de cabra especialmente característicos. Además, hay que señalar que en algunas lenguas se usa un nombre de un mismo origen para animales de ambos sexos, mientras que en otras, por lo general debido a cambios ocurridos en épocas relativamente recientes 4 O. Schrader, ibíd., p. 692. 5 Л. Нидерле, Славянские древности, p. 320; W. Hensel, Die Slawen im frühen Mittelalter, Berlin, 1965, p. 77—79. 6 W. Hensel, ten pat, p. 380; A. Brückner, St. et., p. 263; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 589. 7 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Lietuvos archeologijos bruožai, p. 79; Latvijas PSR vēsture, I, p. 11. 8 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, ten pat, p. 252—253; A. Kamiński, Jaćwież, Łódź, 1953, p. 126—127; K. Паавер, Формирование териофауны и изменчивость млекопитающих Прибалтики в голоцене, p. 368. 9 Lietuvos TSR istorijos šaltiniai, I, Vilnius, 1955, p. 64. 10 Ibíd., p. 575. 11 EM, II, p. 182—183; K. Straubergs, Latviešu buramie vārdi, II, Rīga, 1941, p. 799 (índice); Patarlės ir priežodžiai, Vilnius, 1958, p. 468 (índice); Lietuvių tautosakos apybraiža, ed. jefe K. Korsakas, Vilnius, 1963, p. 373; Latviešu sakāmvārdi un parunas, comp. E. Kokare, Rīga, p. 324, 330 (índice). 12 A. Meillet, Wstęp do językoznawstwa indoeuropejskiego, Warszawa, 1958, p. 327. 13 H. Kronasser, Handbuch der Semasiologie, Heidelberg, 1952, p. 172. 123 debido a los cambios, se distinguen los nombres de la hembra y del macho; para ellos se emplean palabras de origen completamente distinto. En las lenguas eslavas está muy extendido un nombre de la cabra cuyo origen y relación con los nombres de la cabra en otras lenguas indoeuropeas siguen siendo muy poco claros. En realidad, existen varias explicaciones aparentemente bastante bien fundamentadas, pero a menudo se contradicen entre sí. Una cosa está clara: este nombre ya es prot eslavo. También son prot eslavos los nombres derivados de él para el cabrito y el macho cabrío; compárese el eslavo antiguo koza «cabra», el ruso коза «cabra», козёл «macho cabrío», козлёнок «cabrito», etc.14 Este nombre eslavo de la cabra también pasó al letón, compárese el letón kaza, donde desplazó el antiguo nombre báltico letón de la cabra, correspondiente al lituano ožką y al prusiano antiguo wosee. Su difusión en letón pudo verse favorecida por la circunstancia de que, en el caso de otros animales domésticos, los nombres del macho y de la hembra son, en su mayoría, palabras de raíces diferentes. Así, junto al nombre báltico del macho cabrío āzis, apareció en letón el nombre de la cabra de origen eslavo kaza, que desplazó por completo el báltico *āz(k)a o *āze. Junto a la forma kaza, en letón encontramos también kazlēns «cabrito; cabra pequeña», kazlēniņš, kazelēns, kazulis «cabrito», kazulēns, kazuls, kaza «cabra», kazla (EM, II, 183—4; EH, I, 597). Formas como kazuls, kazla probablemente proceden del ruso козёл «macho cabrío», mientras que las otras surgieron ya en la propia lengua letona a partir de la forma kaza. En lituano, la forma kaza apenas se encuentra. Es cierto que dicha forma aparece en el diccionario de M. Miežinis. Sin embargo, probablemente M. Miežinis la tomó del letón (LKŽd., V, 458). A veces, en tono medio jocoso, este nombre de la cabra también se usa en algunos dialectos lituanos de la región fronteriza con Letonia. Como se ha señalado, el eslavo kaza cuenta con diversas explicaciones. H. Peterson, basándose en un paralelismo semántico indoeuropeo muy poco fiable, *ghaid- «cabra»: sánscrito jihīte «corre, da un salto», relacionó el eslavo koza, en cuanto «animal que salta», con el lituano kėžoti «andar separando las piernas; caminar a saltitos», y el lituano kėža «pierna, pata, pie»¹⁵. Sin embargo, la relación propuesta por H. Peterson carece por completo de fundamento, pues las palabras lituanas mencionadas son, sin duda, de origen más reciente y su significado original no guarda relación con caminar ni con saltar. Se ha intentado relacionar el eslavo koza con otros nombres indoeuropeos de la cabra. Algunos lingüistas (K. Uhlenbeck, E. Zupitza) relacionaron con el nombre eslavo de la cabra el sánscrito chūgah «macho cabrío». Sin embargo, el sánscrito chāgah, compárese también el sánscrito chāgā «cabra», chagalāḥ «macho cabrío», y el osetio sāy «cabra», son palabras de origen incierto; además, su relación con el nombre eslavo de la cabra plantea también dificultades fonéticas¹⁶. Muy dudosa, aunque cuenta con numerosos partidarios, es la relación del eslavo koza, mediante la reconstrucción de la forma protoindoeuropea *kog(a), con el albanés kedh «cabrito», el inglés antiguo hæcen y el islandés antiguo hōhen¹⁷. V. Georgiev¹⁸ va aún más lejos. Reconstruye las formas protoindoeuropeas *(s)kag-, *(s)kōg’, *(s)kēg-, relacionando entre sí no solo el eslavo koza y el albanés kedh, sino también el sánscrito chāgah mencionado anteriormente, así como los nombres propios tracios Κοζας, Κοζείλας, etc. Esta última propuesta también es muy hipotética. 14 О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 86; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 589—590. 15 H. Petersson, IF, 35, p. 272. 16 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 406; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 589; O. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 86. 17 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 589; H. Pedersen, KZ, 36, p. 335; O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, III, p. 692. 18 В. Георгиев, Исследования по сравнительно-историческому языкознанию, p. 121. 124 Nos parece que los intentos de relacionar el esl. koza con otro nombre indoeuropeo de la cabra han tenido más éxito, concretamente el sánscr. ajāḥ «macho cabrío», ajā «cabra», el lit. ožys, ožka, etc. E. Brückner19 tiende a ver una metátesis en el nombre eslavo de la cabra (koza < *ozka). Sin embargo, esta hipótesis de E. Brückner se ve dificultada por el hecho de que el nombre de la cabra con el formante -k- solo se encuentra en lituano: las demás lenguas bálticas y, en general, las lenguas indoeuropeas que tienen nombres de la cabra de este origen carecen de dicho formante -k-. Por lo tanto, es probable que el formante -k- de la palabra lituana sea una innovación de época más reciente. A. Meillet20, basándose en el eslavo kostb «hueso»: sánscr. ásthi «hueso, pierna», gr. ὀστέον, pensaba que la k del nombre eslavo de la cabra era un añadido. V. Machek21 sostenía también esta opinión. La explicación de A. Meillet sería muy convincente, de no ser porque faltan más casos análogos de adición de consonantes (la relación entre el sánscr. áśru, el lit. ašara y el gr. δάκρυ, el irl. dér es muy incierta22, salvo, naturalmente, i, u, que se añaden con frecuencia tanto en las lenguas eslavas como en las bálticas). En cualquier caso, las lenguas eslavas muestran la tendencia característica a iniciar las palabras con una consonante. Además, aquí también pudo haber desempeñado un papel el tabú. Que en las lenguas eslavas existió antiguamente un nombre de la cabra que correspondía directamente al sánscr. aja parece indicarlo el ruso antiguo язъно «piel», язънарь «curtidor, peletero», язъненъ «de cuero»23 (para el significado, compárese el avést. izaēna «de piel»: gr. αἴξ «cabra», sánscr. ajīnam «piel»: sánscr. ajāḥ «macho cabrío», esl. koža «piel»: esl. koza «cabra»); y quizá también el ruso язь «un pez de la especie Idus melanotus, Cyprinus rutilus», que, como veremos más adelante, se intenta relacionar con el sánscr. ajā, etc. El afluente izquierdo del Dniéper Ажовка también se relaciona con el nombre de la cabra de esta raíz. Esta relación queda especialmente corroborada por el hecho de que cerca de este río hay otro, Козелинка. Sin embargo, lo más probable es que el ruso Ажовка sea un baltismo, y no un vestigio del antiguo nombre eslavo de la cabra24. Hay opiniones según las cuales el esl. koza es un préstamo de las lenguas orientales. Recientemente, O. Trubačëv25 ha intentado respaldar esta opinión con nuevos argumentos. Apoyándose en la idea propuesta ya por F. Korsch de que el esl. koza podría proceder del turco kaza (cf. turco keči, tártaro de Kazán kājā, bashkir kāžā⟧), plantea la hipótesis de que también el lit. ožkà, el sánscr. ajā y sus cognados, etc., podrían ser de origen túrquico, pues en las lenguas túrquicas, junto a los nombres de la cabra con k- inicial que acabamos de mencionar, existen también nombres sin k- inicial, que recuerdan notablemente a los nombres indoeuropeos de la cabra, sobre todo al lituano; cf. uigur äčкü, öčkä, uzbeko äčкi, kazajo äśкі, kirguís äčкі, karaim äčкі. Nos parece que el punto débil de la hipótesis de O. Trubačëv es que considera muy antiguo el -k- del nombre lituano de la cabra. O. Trubačëv compara el lit. ožkà con el sánscr. ajikā y el persa medio azak. Sin embargo, los formantes -k- de estas palabras surgieron, sin duda, de manera independiente. 19 A. Brückner, Sl. et., p. 262. 20 A. Meillet, Études sur l’étymologie et le vocabulaire du vieux slave, Paris, 1902–1905, p. 246; A. Meje, Общеславянский язык, Москва, 1951, p. 396. 21 V. Machek, Et. sl., p. 229–230. 22 J. Zubatý, BB, 18, p. 159–160; J. Pokorny, Et. Wb., p. 23, 179; M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 61. 23 И. И. Срезневский, Материалы для словаря древнерусского языка, III, Петербург, 1912, p. 1650; M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 485; J. Zubatý, AfslPh, 16, p. 396. 24 В. Н. Топоров и О. Н. Трубачев, Лингвистический анализ гидронимов Верхнего Поднепровья, Москва, 1962, p. 175. 25 О. Н. Трубачев, Происхождение..., 87–89. 125 En sánscrito ajikā, ajakā son formas diminutivas de la palabra ajá «cabra»; en lituano, como muestran los datos del prusiano, el ožkà -k- de la palabra debió surgir ya en el ámbito de la lengua lituana. E. Frenkelis tiende a pensar que -k- es aquí un sufijo que expresa movimiento26. Que el lituano ožkà proceda de la forma ožikā, como suponen algunos investigadores27, resulta difícil de creer28. Así pues, lo más fiable sería considerar ajā, lit. ožkà y sus demás cognados como antiguos nombres indoeuropeos de la cabra, característicos de las lenguas indoeuropeas orientales. Estos nombres están bastante extendidos en las lenguas indoeuropeas; compárese el sánscrito ajáḥ «macho cabrío», ajā «cabra», el persa medio azak «cabra», el persa nuevo azg, el albanés dhi «cabra» (se supone que procede de *adhi, como sy «ojo» < asii29), el lituano ožys, ožkà, el prusiano wosee «cabra», wosux «macho cabrío», el letón āzis «macho cabrío». Ya hemos mencionado huellas de este nombre de la cabra en las lenguas eslavas. O. Haas tiende a encontrar huellas de tal nombre indoeuropeo de la cabra también en el territorio de Grecia: traduce la inscripción de una moneda frigia Zeus Aseis como «dios del macho cabrío»30 y explica también el significado original del griego ἀσκός «recipiente» como «recipiente hecho de piel de cabra»31. Es probable que encontremos este nombre de la cabra también en tocario; compárese el tocario A ās «cabra» y el tocario B asiye «de cabra, caprino». Sin embargo, al parecer, debió de llegar al tocario desde algún dialecto iranio32. Se intenta relacionar con este nombre indoeuropeo de la cabra también el nombre de un pez en las lenguas eslavas: ruso язь «un pez de esta especie, Idus melanotus, Cyprinus rutilus», polaco jaź «Leuciscus idus», checo jazek, alto sorbio jazyca, bajo sorbio jaz, jazk. A. Janzén33, primero en proponer tal etimología, se basa en el hecho de que en alemán este pez se llama Ziege «cabra», debido a sus singulares barbillones; compárese el alemán Bartkarpfen. Otros lingüistas también tienden a aceptar la etimología de A. Janzén34. En los dialectos lituanos de Prusia Oriental y de la región de Klaipėda, ožkà se usa también con el significado del pez mencionado, pero aquí probablemente se trata de un calco del alemán. A veces se intenta relacionar el lituano ožys y otros nombres indoeuropeos de la cabra de esta misma raíz con el sánscrito ájati «conduce», el griego ἄγω «conduzco», etc.35 Sin embargo, es difícil demostrar tal relación. Como vemos, el lituano ha conservado bien tanto el antiguo nombre del macho como el de la hembra de este animal. De las palabras ožys, ožkà se forman también diversos nombres de las crías de este animal: ožiukas, ožkiukas, etc. Así, en lituano la cabra es el único animal doméstico de granja cuyo nombre no presenta el supleción característica; compárese oveja — carnero — corderito, caballo — yegua — semental — potro, vaca — toro — ternero — becerro, etc. La supleción tampoco es característica del nombre eslavo de la cabra. O. Trubachov36 señala esta circunstancia como argumento de que el eslavo koza podría ser un término prestado. Es evidente que esta circunstancia parece distinguir el nombre de la cabra de los nombres de otros animales domésticos, pero no constituye un argumento que indique su antigüedad o novedad. 26 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 519; Glotta, 34, p. 307. 27 R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 22. 28 Pr. Skardžius, Lietuvių kalbos žodžių daryba, p. 122. 29 J. Pokorny, Et. Wb., p. 7; H. Pedersen, KZ, 36, p. 320, 335. 30 O. Haas, Lingua Posnaniensis, 3, p. 87. 31 O. Haas, Lingua Posnaniensis, 7, p. 74. 32 A. J. Van Windekens, Orbis, XII, 2, p. 590—591. 33 A. Janzén, ZfslPh, 18, p. 29—32. 34 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 486; V. Machek, Et. sl., p. 172; F. Sławski, Sl. et., I, p. 532—533; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 519. 35 C. D. Buck, Dict., p. 165. 36 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 89. 126 A partir de las palabras ožys, ožka se han formado en lituano muchísimos nombres de lugares y de masas de agua37. El letón āzis también aparece en numerosos nombres de lugares y de masas de agua de Letonia38. Es característico que en la toponimia letona no aparezca en absoluto el antiguo nombre báltico de la cabra (: lituano ožka, prusiano wosee), mientras que hay numerosos topónimos derivados del préstamo eslavo kaza39. Esta circunstancia indicaría que el nombre eslavo de la cabra entró en letón en tiempos muy antiguos. Este nombre indoeuropeo de la cabra se ha conservado bien en prusiano. Además de los ya mencionados prusianos wosee (palabra 676 del vocabulario de Elbing), wosux (palabra 675 del vocabulario de Elbing — Wosux Bok)40, los monumentos de la lengua prusiana contienen también otros datos que confirman la autenticidad de las formas de este nombre de la cabra. En primer lugar, la palabra 677 del vocabulario de Elbing, Wolis-tian Zickel, que, sin duda, debe corregirse a Wosistian («cabritillo»)41. En el vocabulario de Elbing también aparece la palabra Wosigrabis Spilbōm (palabra 611)42. Que el primer componente de esta palabra es inseparable del nombre prusiano de la cabra lo muestra el lituano ožėkšnis, usado con el significado del alemán Spindelbaum. El segundo componente de la palabra prusiana, -grabis, está relacionado con el ruso гра́б «carpe»43. También se encuentran huellas claras de este nombre de la cabra en la toponimia prusiana: Wō-sebirgo, Wosispile (< prusiano wosee + cf. lituano pilis), Wozekaym (< prusiano wosee + prusiano caymis «pueblo»), Wozie44. La relación de estos topónimos con el nombre de la cabra no ofrece dudas. El topónimo Wosepille tiene incluso un equivalente alemán, Ciginburg. También podría relacionarse con el nombre prusiano de la cabra el topónimo documental de 1374 Woselowken, que J. Gerullis explica de otro modo45. En cuanto a los topónimos prusianos mencionados, sus segundos componentes son, por lo demás, claros: prusiano *pilis (: lituano pilis, letón pils), prusiano caymis «pueblo», prusiano laucks «campo, terreno». Solo plantea dudas el componente -birgo, -birge. Las explicaciones existentes —relacionarlo con el lituano brìgis «suelo de una cuadra», el checo brh «cueva, gruta»46— son muy poco convincentes. ¿Podría tratarse aquí de una transcripción errónea del alemán -burg? De este modo, Wosebirge sería simplemente una variante «germanizada» del prusiano Wosepille. El nombre prusiano de la cabra presenta siempre una v- protética, que a veces aparece también en dialectos dentro de la misma palabra lituana. Sin embargo, en los ejemplos prusianos no encontramos en ningún lugar la -k- característica del nombre lituano de la cabra (ožkà). Las lenguas fino-bálticas también tomaron prestado de las lenguas bálticas el nombre del macho cabrío; cf. finés vuohi, estonio voho, etc. 37 Lietuvos TSR administracinis-teritorinis suskirstymas, Vilnius, 1959, p. 839—840; Lietuvos TSR upių ir ežerų vardynas, Vilnius, 1963, p. 112—113. 38 J. Endzelīns, Latvijas PSR vietvārdi, I, 1, Rīgā, 1956, p. 72—73. 39 J. Endzelīns, ten pat, I, 2, Rīgā, 1961, p. 72—76. 40 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92; Prūsų kalbos paminklai, p. 73. 41 R. Trautmann, ten pat, p. 92. 42 R. Trautmann, ten pat, p. 91; Prūsų kalbos paminklai, p. 71. 43 R. Trautmann, ten pat, p. 466; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 94; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, 277; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 301. 44 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 208, 209, 234. 45 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 211; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 277. 46 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 208. 127 En lituano se usa muy ampliamente el nombre de la cabra cibà, de origen onomatopéyico y, por lo general, con matiz afectivo o burlón; compárese también cibė, cibkė, cibaragė, cibūkas «cabritillo», cibūtis, ciubė «cabra» (LKŽd., II, 9, 10, 11). Estas palabras no se distinguen de las voces onomatopéyicas usadas para llamar o arrear a las cabras, por ejemplo: cibà - cibà, cibė - cibė, cibū - cibū, cib - cib, ciubà - ciubà; para arrearlas, por ejemplo: cibiks, cibikš, cibekšt. Estas voces onomatopéyicas se usan en casi todo el territorio de Lituania. Algunos consideran germanismo la voz onomatopéyica cibà, así como los nombres de cabra derivados de ella47, pues los alemanes de la Baja Prusia usan la palabra zibbe con el sentido de «oveja», «cabra», «perra» y «coneja»48; compárese el alemán de Prusia Oriental Zibbe «Mutterschaf»49. En realidad, palabras de origen semejante se toman prestadas muy a menudo de los vecinos. Sin embargo, el nombre de la cabra y, junto con él, la mencionada voz onomatopéyica podrían haberse originado espontáneamente en la propia lengua lituana. En muchas lenguas se emplea una voz onomatopéyica de este tipo para llamar a diversos animales domésticos y aves; también se usan nombres de esos animales y aves surgidos de dicha voz. Compárense el letón cib - cib, cibu - cibu, cibū - cibū «voz para llamar a los pollitos», el letón ciba «gallina (en el habla infantil)», cibe, cibina, cibuks «pollito» (EM, I, 378, 379; EH, I, 269); el checo cip - cip «voz para llamar a las gallinas, los gansos y las cabras», cibi - cibi, cib - cib, ci - ci, cic - cic; el checo cibuška «nombre afectuoso del ganso», cibunka, cibenka, ciba «gallina»; el eslovaco cipa «gallina», cipka, ciperka, cipūška, cipulienka50; el bávaro zib - zib «voz para llamar a las aves domésticas»51; el lituano čip - čip, čipà «voz para llamar a los pollitos» (LKŽd., II, 23). También está muy extendido en la región alpino-carpática un nombre de macho cabrío de origen onomatopéyico y estructura fonética similar; compárense el ucraniano цап, el checo cap, el eslovaco cap, el polaco cap, el rumano țap, el albanés cjap, el italiano tsappo y el gótico de Crimea stap52 También es de origen onomatopéyico el letón kizikis «una cabra (despectivo y en broma)» (EH, I, 607); compárense kiz, kiza, kize (EM, II, 387). En los dialectos letones se usa bastante ampliamente un nombre de macho cabrío de origen alemán; compárense el letón buks «el macho cabrío, el macho de ciertos cuadrúpedos», bucis, bucēns «un cabrito», bucēns, bucins, buciņš, bucītis, bukelis (EM, I, 344, 346–7; EH, I, 248, 250), bucīte «la cabra» (EH, I, 248). La fuente de estos nombres es el bajo alemán buck «macho cabrío»53. En las lenguas indoeuropeas está bastante extendido un nombre de macho cabrío con esta raíz, pero su origen no está claro54. La palabra būkas «macho de corzo» (LKŽd., I, 930) también se encuentra en lituano. La distribución geográfica de la palabra lituana indicaría que llegó al lituano a través del letón. Como vemos, las tres lenguas bálticas conservaron el antiguo nombre indoeuropeo del macho cabrío. El letón no conservó el nombre de la cabra de esta raíz: en su lugar se impuso un préstamo eslavo. La relación del nombre eslavo de la cabra con los nombres indoeuropeos conservados en las lenguas bálticas plantea una cuestión muy compleja. Es posible que sean palabras del mismo origen y que el nombre eslavo simplemente haya sufrido cambios fonéticos. 47 LKŽd., II, p. 9. 48 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 69. 49 H. Frischbier, Preussisches Wörterbuch, II, Berlin, 1883, p. 492. 50 V. Machek, Et. sl., p. 57–58. 51 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 69. 52 V. Machek, Et. sl., p. 54; M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 281; C. D. Buck, Dict., p. 165; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 89. 53 J. Sehwers, Sprachlich - kulturhistorische Untersuchungen, p. 20. 54 J. Pokorny, Et. Wb., p. 174; F. Kluge, Et. Wb., p. 87. 128 GANADO VACUNO La historia de la domesticación del ganado vacuno, como la de muchos otros animales domésticos, es muy compleja. Se cree que las razas de ganado vacuno doméstico más extendidas en Europa descienden del uro (Bos primigenius), del que, según muestran los hallazgos arqueológicos y diversas fuentes escritas, todavía había muchos aquí en tiempos relativamente recientes. En los territorios de Polonia, así como de Lituania y Letonia, abundaban especialmente los uros. En Polonia, los uros no se extinguieron por completo hasta comienzos del siglo XVII (la última hembra de uro murió en 1627). Se considera que el foco de domesticación del ganado vacuno europeo se encontraba en el territorio comprendido entre las costas del Mediterráneo y la India. Sin duda, el proceso de domesticación duró muchísimo tiempo; es posible que comenzara ya en el VI milenio a. e. c. y se prolongara hasta el II milenio a. e. c.1 Muchos pueblos antiguos criaban ganado vacuno para diversos fines. Las representaciones muestran que los sumerios ya criaban ganado vacuno desde tiempos remotos. En su escritura, la palabra «toro» solía escribirse mediante un dibujo lineal que representaba una cabeza de toro2. El dibujo esquemático de la cabeza de toro, modificado posteriormente por diversos pueblos, se convirtió en el primer signo de muchos alfabetos, y el nombre hebreo del toro aleph pasó a ser el nombre de ese signo: el griego alfa. Ya antes de la época de los faraones se criaba ganado vacuno en Egipto. El toro desempeñaba también un papel muy importante en la religión de los antiguos egipcios3. El ganado vacuno también se criaba desde muy antiguo en la China antigua. En China, los toros y las vacas se utilizaban ampliamente en los ritos religiosos. Se sabe que, durante solemnes ceremonias religiosas, a veces se sacrificaban 40 toros a los dioses, y que una inscripción cuenta que en una ocasión se sacrificaron 300 vacas de una vez. A veces, el propio rey inspeccionaba los toros destinados al sacrificio4. La vaca también desempeñaba un papel muy importante en la religión de los antiguos indios. En la poesía religiosa más antigua, los dioses y las diosas de la India se comparan con mayor frecuencia con toros y vacas. La popularidad y la importancia del ganado vacuno quedan asimismo claramente de manifiesto en el hecho de que, por ejemplo, el significado original de la palabra del antiguo idioma indio gāviṣṭiḥ «lucha, deseo» (< gāuḥ «vaca, res» + eṣati «busca») había sido «deseo de obtener vacas»5. También se encuentran huesos de ganado vacuno en hallazgos arqueológicos del Neolítico en numerosos lugares de Europa. Para los pueblos indoeuropeos, el ganado vacuno, especialmente las vacas, constituía la principal medida de valor y de intercambio. El precio de compra de las personas se calculaba en cabezas de ganado. En el «Avesta» se indica que se pagaba con ganado vacuno el hono- 1 C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 116–168; E. A. Богданов, Происхождение домашних животных, Москва, 1937, p. 110–167; O. Keller, Tiere des classischen Altertums, p. 57–62; K. Пававер, Формирование тернофауны и изменчивость млекопитающих Прибалтики в голоцене, p. 307–340; K. Paaver y P. Kulikauskas, Acta Baltico-Slavica, 2, p. 264–265. 2 M. Hilzheimer, Haustier, – M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 219; V. I. Avdijevas, Historia del Antiguo Oriente, p. 95; Д. Дирингер, Алфавит, Москва, 1963, p. 64. 3 C. Keller, ibid., p. 119–121; M. Hilzheimer, ibid., p. 219; V. I. Avdijevas, ibid., p. 171. 4 V. I. Avdijevas, ibid., p. 576, 582. 5 C. Keller, ibid., p. 123; V. I. Avdijevas, ibid., p. 543–544; M. Mayrhofer, Et. Wb., p. I, 331. 9. Baltų ir slavų kalbų ryšiai 129 ... para médicos y clérigos. Los antiguos irlandeses pagaban multas con vacas, mitos, etc.6 Tanto los hallazgos arqueológicos como diversos documentos escritos muestran que también en los territorios eslavos los bóvidos eran animales domésticos muy extendidos. Los bueyes constituían la principal fuerza de tracción en la explotación agrícola7. En los asentamientos del territorio de Lituania datados a comienzos del II milenio a. e. c. se encuentran más huesos de bóvidos que de otros animales domésticos. También en los hallazgos de un período posterior, por ejemplo, de los siglos I—IV d. e. c., en los castros de Nemenčinė, Migonys, Dovainonys y Bačkininkėliai, los huesos de bóvidos constituyen el mayor porcentaje de los huesos de animales domésticos encontrados8. También se han hallado vestigios de bóvidos en restos arqueológicos del II milenio a. e. c. en el territorio de la actual Letonia9. Los bóvidos, especialmente los bueyes, también aparecen mencionados con frecuencia en diversas fuentes históricas lituanas10. La antigua denominación indoeuropea del bóvido, reconstruida como la forma protolingüística *guou-, se ha conservado bien en muchas lenguas indoeuropeas; compárese: sánscrito gauḥ «res», avéstico gauš, griego ático βοῦς «res, vaca», latín bōs, -vis «buey, toro, vaca», alto alemán antiguo chuo «vaca», armenio kov, irlandés antiguo bō, tocario A ko, tocario B kau, ruso antiguo говядо «buey», letón gūovs «vaca»11. El significado original del indoeuropeo *guou- es bastante incierto. Algunos investigadores consideran que esta denominación indoeuropea del bóvido es un préstamo de lenguas no indoeuropeas; otros intentan explicar su origen a partir de datos indoeuropeos. Los primeros relacionan el indoeuropeo *guou- con el sumerio gu (forma más antigua gud) «res, toro», el chino ngú, el tibetano go-lang «toro» y el ket (ostiaco del Yeniséi) kuos «res». Por ejemplo, G. Ipsen considera que los indoeuropeos recibieron de los sumerios, hacia el 3000 a. e. c., la denominación del bovino como animal de culto.12 Los segundos relacionan el indoeuropeo *guou- con el griego βόσκω «pastoreo, alimento», βοσκή «forraje, pasto», βοτόν «pastor», y el lituano gaujà, gùiti, guotas «rebaño, grupo»13. O. Trubačiovas, coincidiendo en parte con esta explicación del origen del indoeuropeo *guou-, considera que tanto la denominación del bovino como las palabras que acabamos de mencionar son resultado de la evolución del indoeuropeo *gue-/*guo- «ir» (cf. gótico giman, griego βαίνω, latín venio, hitita wem-). Así, el significado original del indoeuropeo *guou- sería «(rebaño) que se desplaza»; compárense palabras surgidas semánticamente del mismo modo y usadas con un significado semejante: griego πρόβατα, nórdico antiguo gandandi fē14. M. Budimir intentó relacionar el indoeuropeo *guou- con el indoeuropeo *gueā «doblar», basándose sobre todo en el hecho de que algunas razas de bóvidos salvajes se caracterizan por tener 6 O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, I, pp. 161—162, 255, 371—372; C. Keller, ibíd., p. 123. 7 Л. Нидерле, Славянские древности, p. 320; W. Hensel, Die Slawen im frühen Mittelalter, pp. 85—91. 8 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Lietuvos archeologijos bruožai, pp. 79, 252—253; K. Паавер, ibíd., pp. 368, 371; K. Paaver i P. Kulikauskas, ibíd., p. 268. 9 Latvijas PSR vēsture, I, p. 11; K. Паавер, ibíd., pp. 367—370. 10 Fuentes de la historia de la RSS de Lituania, I, p. 575. 11 J. Pokorny, Et. Wb., pp. 482—483. 12 G. Ipsen, IF, 41, pp. 175—177; H. Wagner, KZ, 75, pp. 58—75; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 38; J. Pokorny, Et. Wb., p. 483. 13 J. Pokorny, Et. Wb., p. 483. 14 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 39. 130 jorobas salientes¹⁵. A. Brückner relacionó este nombre indoeuropeo del bovino con el sánscrito gu «defecar», gūhah «estiércol, excrementos» y el polaco gówno¹⁶. Aceptando el origen indoeuropeo *gʷou-, quizá la conexión más plausible sea con el indoeuropeo *gʷe-/*gʷo- «ir». Sin embargo, desde el punto de vista semántico, nos parece que sería mejor explicar este nombre del animal no como «el que va», sino como «el nacido». Esta interpretación encontraría apoyo en el lituano kėltuva «bovino»: lituano kė́lti, kilti, kiltis; griego πόρτις «ternero, vaca joven», armenio ort «ternero», osetio firton «bovino»: lituano perėti, latín pario, -ere «parir»¹⁷. El indoeuropeo *gʷou-, con el nuevo sufijo -ed-, característico únicamente de las lenguas eslavas, se conserva en todas ellas. Es cierto que en algunas lenguas las palabras de esta raíz ya no se usan con el sentido de «animal vacuno», y solo se conservan en el nombre de la carne de dicho animal; compárese: eslavo antiguo goveždb «bovino», ruso antiguo говядо «toro», ruso говядина «carne de vacuno», ucraniano гов’ядина, bielorruso гаўяда «bovino», búlgaro говедо, serbocroata говедо «toro», esloveno govẹdo «bovino», checo hovado, eslovaco hovado, polaco owiezina «carne de vacuno», alto sorbio howjado «bovino», bajo sorbio gowedo¹⁸. El antiguo nombre indoeuropeo del bovino probablemente también se conserva en otra palabra compuesta de las lenguas eslavas: eslavo antiguo gumъno «era», ruso гумно, checo humno, etc. < *gu- «bovino» + *meti «pisar», ruso мять. Por tanto, el significado original de gumъno era «lugar donde el ganado pisa (las espigas)»¹⁹. Algunos investigadores tienden a reconocer también huellas del antiguo nombre del bovino en las formas eslavas ruso говно «estiércol, excrementos», checo hovno, etc. Así, el significado original del ruso говно sería «estiércol de bovino»²⁰. Sin embargo, la palabra eslava mencionada también tiene otra etimología bastante fiable: se la relaciona con el sánscrito gūthah «excrementos»²¹. Es cierto que A. Brückner, como hemos señalado, relacionó también el nombre indoeuropeo del bovino que aquí examinamos con el sánscrito gūthah y gu- «defecar»²². Pero esa etimología es difícil de fundamentar. Tampoco es convincente la explicación de V. Machek, según la cual se intenta relacionar el segmento gov- del nombre eslavo del bovino con el lituano galvijas y el alemán Kalb «ternero»²³. Así pues, el indoeuropeo *gʷou- se ha conservado bastante bien en las lenguas eslavas. Entre las lenguas bálticas, este nombre del bovino se ha conservado muy bien en letón: el letón gùovs corresponde exactamente a los nombres del bovino de esta raíz en otras lenguas indoeuropeas. Sin embargo, en letón gùovs se usa únicamente con el significado de «vaca». Junto a gùovs se emplean ampliamente formas diminutivas y otras formas con sufijos: guōtiņa, guōsniņa, guostina, guovīte, guoliņa, guoča, guosnele, guošnele, guotele, guovīņa, guōtele, guōtelēns, guotulēns (EM, I, 692–3; EH, I, 424). No está muy claro si el indoeuropeo *gʷou- existe en lituano. K. Būga relacionó con esta raíz indoeuropea el lituano guotas «rebaño, grupo, multitud», explicando que el significado original del lituano guotas había sido «manada de vacas; grupo de vacas»²⁴. E. Fraenkel relaciona el lituano guotas no directamente ¹⁵ M. Булдимир, Южнославенски филолог, 6, Београд, 1926–1927, p. 171; nurodoma iš O. Trubačiovo, ten pat, p. 39. ¹⁶ A. Brückner, Sl. et., p. 154. ¹⁷ J. Pokorny, Et. Wb., p. 818. ¹⁸ О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 35–36. ¹⁹ M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 321; V. Machek, Et. sl., p. 150; О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 37; F. Slawski, Sl. et., I, p. 377–378. ²⁰ H. Hirt, IF, 37, p. 236; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 282. ²¹ F. Slawski, Sl. et., I, p. 331; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 282. ²² A. Brückner, Sl. et., p. 154. ²³ V. Machek, Et. sl., p. 141. ²⁴ K. Būga, Escritos seleccionados, II, p. 353. 8* 131 con ide. *gʷou-, pero con gr. βόσκω «pastoreo, alimento» y otros términos emparentados²⁵, que, como hemos visto, a su vez también se relacionan con el antiguo nombre ide. del ganado. Sin embargo, en lituano hay palabras que se usan con el significado de «vaca» y cuya fonética muestra que no pueden separarse del nombre ide. del ganado aquí tratado; son el lituano guõtė «vaca», guõtena «vaca joven» (LKŽd., III, 740–1), gūtė «nombre cariñoso de una vaca» (LKŽd., III, 764). Pero estas palabras lituanas tienen un uso muy restringido y, además, no está claro si no son préstamos. En primer lugar, el lituano guõtena, como indicaría su distribución geográfica (Šatės), puede proceder del letón guotina o de otra forma similar. El lituano guõtė está documentado en una canción que también fue anotada en la frontera con Letonia («Šiu namo, guote, šiu namo, raguote!»). El letón guota probablemente es una formación reciente a partir de la forma diminutiva guotene (EM, I, 692). Sin embargo, en lituano, además de las palabras mencionadas aquí que se usan en la frontera con Letonia, la forma guõtė «mujer inútil; descuidada», cuyo significado original pudo haber sido «vaca», aparece en los alrededores de Liškiava y Veisiejai, donde no pudo llegar directamente del letón. También es bastante incierta la relación del lituano guõtė «hongo comestible de la familia Hygrophorus» con las palabras mencionadas anteriormente. K. Būga relacionó este nombre del hongo directamente con el lituano guõtas «rebaño, grupo», pues, según K. Būga, el hongo recibió ese nombre porque crece en grupos, es decir, en guotai («A los hongos que crecen en guõtais “en montones, en racimos, en grupos” los llamamos guõtės», Slnt; guõtės auga tiltais «crecen en grupos» Jnš, Kp, Šiauliai)²⁶. Sin embargo, el origen del lituano guõtė también puede explicarse como «hongo de la vaca»; compárese asimismo el letón guotenes o guovju pekas «Kuhpilz (agaricus cinnamomus)» (EM, I, 692). En «Aistiškuose studijuose», K. Būga señaló el topónimo lituano Guovainiai, que relacionó con el letón guovs²⁷. E. Frenkel repitió también esta idea de K. Būga²⁸. Sin embargo, en otras fuentes de topónimos de Lituania no encontramos la forma Guovainiai. Probablemente K. Būga tenía en mente el pueblo Gūvainiai, en el distrito de Šilalė, a partir del cual quizá se reconstruyó la forma Guovainiai. Probablemente está relacionado con el antiguo nombre de la vaca el nombre de un arroyo, Gūragjis < guovs + rāgas (Kuršėnai), y de él deriva el nombre del pueblo Gūragiai²⁹. En el territorio de Letonia hay muchísimos topónimos relacionados con la palabra guovs³⁰. Por lo tanto, también pueden encontrarse en lituano algunos vestigios del antiguo ide. *gʷou-. En los monumentos de la lengua prusiana no hay vestigios de este antiguo nombre ide. del ganado. En general, de todas las lenguas bálticas y eslavas, este nombre se ha conservado mejor en letón. Más tarde, al parecer, cuando la hembra del ganado empezó a desempeñar el papel más importante en la economía, el nombre general del ganado pasó en letón a designar a su hembra: la vaca. Entretanto, en las lenguas eslavas y en lituano se impuso un nuevo nombre para la vaca: ruso корова, ucraniano корова, bielorruso kapoba, búlgaro крава, serbocroata krava, esloveno kráva, checo kráva, eslovaco krava, polaco krowa, casubio karva, krova, alto sorbio kruwa, bajo sorbio krowa³¹, lituano karvė, prusiano kurwis «toro». Este nombre parece tener ²⁵ E. Fraenkel, Et. Wb., p. 177. ²⁶ K. Būga, Escritos seleccionados, II, p. 353. ²⁷ K. Būga, Aistiški studijai, Peterburgas, 1908, p. 25. ²⁸ E. Fraenkel, Et. Wb., p. 177. ²⁹ Nomenclátor de los ríos y lagos de la RSS de Lituania, p. 55. ³⁰ J. Endzelīns, Topónimos de la RSS de Letonia, I, 1, p. 343–344. ³¹ M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 629–630; О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 40. 132 una etimología fiable: muchos investigadores lo relacionan con el lat. cornu «cuerno», gr. κεραός «cornudo». También son de la misma procedencia el lat. cervus «ciervo», el cimr. carw, el bret. karo, el prus. sirwis «corza», etc. Es posible que para la denominación de la vaca en báltico y eslavo se transfiriera el nombre del ciervo o de algún otro animal salvaje cornudo, quizá originalmente para alguna raza de vacas de amplia cornamenta. Es interesante que un proceso semejante tuvo lugar también en otras lenguas; compárense asimismo las asociaciones del lat. cornu y el gr. κεραός con el al. Rind «res», y el alb. ka (< *k’ru) «buey»32. V. Machek no estaba de acuerdo con esta explicación del origen del lit. karvė, el rus. корова, etc. Relacionó esta denominación de la vaca con el sánscr. cárvati «tritura, roe», y explicó que su significado original habría sido «rumiante»33. Sin embargo, esta etimología no obtuvo una aceptación amplia. Es especialmente poco fiable porque el propio sánscr. cárvati es una palabra de origen muy oscuro34. En letón no hay rastros claros de cognados del vocablo lituano karvė: el let. karva «una vaca vieja y flaca; denominación burlona de una mujer; insulto dirigido a las vacas» (EM, II, 165; EH, I, 590) probablemente es un préstamo del lituano. En prusiano, como ya hemos mencionado, se emplea una palabra de esta raíz con el significado de «buey». Además del glosario de Elbing (entrada 672: Curwis Ochze), en el tercer catecismo aparece la forma de acusativo singular kurwan. Algunos investigadores35 consideran que el prus. curwis es un préstamo del polaco (en los textos polacos más antiguos, karw suele significar «buey viejo y perezoso»). Sin embargo, es más probable que el prus. curwis sea una palabra autóctona36. Esta raíz aparece también con bastante frecuencia en la toponimia prusiana: Corwedompne < pr. curwis + dompne: let. dubens «el suelo, el fondo, la profundidad», Korwelaucken < pr. curwis + pr. laucks «campo», Kurwingen < pr. curwis + -ing-, Curwin37. Las lenguas bálticas y eslavas tienen una denominación propia para la cría del ganado vacuno: ant. esl. telice, rus. теленок, ucr. теля, bielorr. цяля, búlg. теле, serbocroata теле, eslov. tele, checo tele, eslovaco tel’a, pol. cielę, casubio celą, alto sorabio čelo, bajo sorabio šele, lit. tėlias, teliūkas, let. telš, teļēns38. Tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas encontramos muchos derivados de esta raíz; compárense el lit. telinga, teliuotis, el let. telidze «vaca preñada», teļuoties «parir un ternero», el rus. стельная «preñada», el rus. телиться «parir», etc. En efecto, sería difícil encontrar otro nombre de animal en las lenguas bálticas y eslavas que haya recibido tantas explicaciones etimológicas como este. Por desgracia, hasta ahora ninguna de ellas resulta especialmente convincente. 32 J. Pokorny, Et. Wb., p. 574–577; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 225; F. Kluge, Et. Wb., p. 600; H. Hirt, Indogermanische Grammatik, II, Heidelberg, 1921, p. 117, 130; A. Bezzenberger, BB, 17, p. 216; B. Порциг, Членение индоевропейской языковой области, Москва, 1964, p. 259–260; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 119; A. Brückner, Sl. et., p. 271. 33 V. Machek, Et. sl., p. 233; V. Machek, KZ, 64, p. 262–263. 34 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 379. 35 A. Brückner, Sl. et., p. 271; J. Pokorny, Et. Wb., p. 577. 36 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 366; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 129; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 225. 37 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 30, 70–71, 77; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 199. 38 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 90; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1077–1078; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 44. 133 H. Petersonas relacionó este nombre con arm. t’alun «grueso», sánscr. tilvilah «rico, fértil»⁳⁹. Sin embargo, esta etimología no obtuvo gran aceptación entre los demás investigadores. J. Mikola relacionó lit. tėlias y otras formas con lit. talokas «hija adulta; muchacha joven», lit. lokyš, pr. clokies⁴⁰. G. Ilinskis lo relacionó con lat. stolidus «tonto, insensato; sin fuerzas», stultus, alto alemán antiguo stilli «silencioso, tranquilo» y lit. tylus⁴¹. Smiešek relacionó el esl. telę con lat. tollo, -ere «levantar», alto alemán antiguo dolēn «soportar, levantar»⁴². Otros investigadores también se inclinan en parte por esta explicación. El significado original del nombre de este animal podría haber sido «dado a luz», cf. gót. barn «niño»: *bher- «llevar»⁴³. A. Becenberger intentó relacionar lit. tėlias con gr. πέλεας «verraco»⁴⁴. V. Machek explicó de manera muy original el origen de la palabra telę. En su opinión, las formas esl. telę, lit. tėlias y otras derivan de una forma más larga (de manera semejante al checo Řina < Kateřina), correspondiente a lat. vitulus «ternero, toro joven» y gr. ἔπαλον, formas que se relacionan con la raíz indoeuropea *uet- (gr. ἔτος) «año». Así pues, el significado original de telę sería «anual»⁴⁵. K. Būga también intentó explicar el origen de lit. tėlias y esl. telę: se inclinaba a relacionar estas palabras con esl. tělo «cuerpo»⁴⁶. Así pues, hay muchas explicaciones, pero todas suscitan serias dudas⁴⁷. A nuestro parecer, la etimología de V. Machek es la que más merece atención. La respalda un considerable grupo de nombres indoeuropeos de animales, precisamente relacionados con la raíz indoeuropea *uet- «año»; cf. sánscr. vatsáh «animal de un año; ternero; res», vatsakāh «ternerillo», alb. vjetë «ternero», gót. wiprus «cordero de un año» y otros⁴⁸. El punto débil de la etimología de V. Machek es la fonética. Sin embargo, también aquí, a nuestro juicio, no se puede negar categóricamente que de *uet-elo- pudiera surgir la forma *tel-. Lit. telyčia «vaca joven que aún no ha tenido ternero», como muestra el sufijo de esta palabra, procede del ruso телица o de la forma bielorrusa de esta palabra⁴⁹. De igual origen es también let. telica⁵⁰. En las lenguas bálticas también se usa ampliamente otro nombre del ganado bovino, cuyo significado en lituano es bastante próximo al que acabamos de tratar. Se trata de lit. veršis, let. vērsis, pr. werstian. No hay rastros de este nombre en las lenguas eslavas. En la actualidad, lit. veršis se usa en la lengua literaria y en gran parte de los dialectos con el significado de animal bovino joven; cf. asimismo veršinga, veršiuotis, cuyo uso no difiere del de los mencionados anterior- 39 H. Petersson, Arische und armenische Studien, Lund, 1920, p. 29; M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 505. 40 J. Mikkola, BB, 22, p. 245. 41 Г. Ильинский, РФВ, 60, p. 421–424. 42 Smieszek, Materiały i Prace Komisji Językowej Akademii Umiejętności, IV, p. 397–401, plg. M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 90. 43 J. Pokorny, Et. Wb., p. 1061; C. D. Buck, Dict., p. 155. 44 A. Bezzenberger, BB, 27, p. 176. 45 V. Machek, Et. Sl., p. 524. 46 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 318, 625. 47 M. Vasmer, Et. Wb., III, p. 90; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1077; F. Slawski, Sl. et., I, p. 99; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 44–45. 48 J. Pokorny, Et. Wb., p. 1175. 49 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1078. 50 EM, IV, p. 160. 134 tų telinga, teliuotis. Sin embargo, algunas variedades dialectales (sobre todo las dzūkas) usan la palabra veršis con el significado de «toro, buey». Este significado de la palabra aparece en el diccionario de K. Širvydas («Stadnik/taurus. Wierśis», 1.ª ed., 174; «Byk. Taurus/Werbis», 5.ª ed., 22). El letón veršis se usa únicamente con el significado de «buey, toro». El prusiano antiguo werstian (palabra 674 del diccionario de Elbing), que probablemente procede de la forma *werstian, donde -ist- es un sufijo diminutivo⁵¹. Está documentado con el significado de «ternero (Kalb)». De este modo, el significado original del lituano veršis es «toro, buey». S. D. Bakas se equivocó al ver un paralelo del cambio de significado del inglés bullock «novillo» a «buey» en el letón veršis «buey» < «ternero»⁵². El lituano veršis, el letón vērsis y el prusiano antiguo werstian se relacionan con el latín verres «verraco, cerdo macho», el sánscrito vṛṣah «toro, buey», vṛṣṇih «masculino; carnero» y vṛṣaṇah «testículos». A su vez, estas palabras se relacionan con el indoeuropeo *auer- «humedecer, mojar, fluir», cf. el sánscrito vār «agua», el tocario A wăr, etc. Así, el significado original del lituano veršis y de palabras afines habría sido «el que emite semen, que orina». Para esta etimología pueden citarse numerosos paralelos semánticos; cf. el ruso вепрь «verraco»: el sánscrito vāpati «expulsa (el semen)»; el gótico auhsa «toro» y el sánscrito ukṣā «toro»: el sánscrito ukṣáti «rocía»; el latín ūrus «uro» y el dialectal sueco ure «toro»: el nórdico antiguo úr «llovizna». Es cierto que algunos de estos paralelos son dudosos, pero la mayoría de los investigadores coincide con la explicación de la etimología del lituano veršis que acaba de exponerse⁵³. En lituano también se usa el nombre jautis para el macho de la vaca, propio únicamente de esta lengua. En parte de los dialectos, esta palabra no se emplea con el significado general de macho de la vaca, sino con el de animal castrado utilizado para las labores agrícolas. Probablemente este era también su significado original. Así como junto al caballo de montar (žirgas) surgió arklys, el animal empleado para arar, también junto al ternero (veršis) surgió jautis, «ternero enganchado al yugo». En un principio, la palabra jautis pudo haberse usado incluso solo en combinación con veršis. La etimología del lituano jautis no suscita dudas: se relaciona con el sánscrito yāuti «ata, engancha», el lituano jungas y jaug tas «correa con la que se sujeta el yugo a los cuernos del buey de labor», etc.; cf. también el nórdico antiguo eykr «animal de trabajo, caballo» y el sánscrito yōgyaḥ «animal de trabajo», relacionados con la misma raíz indoeuropea⁵⁴. El hidrónimo prusiano Jautin indicaría que los antiguos prusianos también tenían una palabra que correspondía exactamente al lituano jautis⁵⁵. Al igual que en lituano, las lenguas eslavas también tienen nombres distintos para el toro de cría y el buey de labor; cf. el ruso бык «toro» y el ruso вол «buey (de labor)». Sin embargo, estos nombres no tienen relación alguna con los nombres bálticos correspondientes para el toro o el buey. Además, probablemente son palabras de origen bastante reciente y propias únicamente de las lenguas eslavas⁵⁶. Es cierto que el ruso бык, que muchos investigadores relacionan con un verbo cuyo significado es «bramar, mugir» (cf. el checo býkati), tiene un equivalente exacto también en lituano; cf. el lituano būkas «Bota u rus stellaris»⁵⁷: lituano būkti «bramar, mugir», baūkti. El origen del lituano būkas queda muy bien confirmado por sus sinónimos: baūblys, relacionado con el lituano baūbti, y rėklys, relacionado con el lituano rėkti. 51 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 53. 52 S. D. Buck, Dict., p. 153. 53 J. Pokorny, Et. Wb., p. 80–81; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1228–9; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 652; EM, IV, p. 565; F. Kluge, Et. Wb., p. 518; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 353; F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, p. 234. 54 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 191; J. Pokorny, Et. Wb., p. 508–510; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 110. 55 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 51, 233. 56 M. Vasmer, Et. Wb., I, 158, 216; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 41–44; F. Sławski, Sl. et., I, p. 52. 57 И. Эндзелин, Lingua Posnaniensis, 1, p. 3. 135 En la lengua literaria lituana, así como en algunos dialectos, se utiliza el nombre del toro reproductor būlius. Esta palabra, al igual que el letón būlis, es un préstamo del alemán; compárese el alemán de Prusia Oriental boll, bull y el bajo alemán medio bulle58. El nombre alemán del toro reproductor se relaciona con el indoeuropeo *bhel- ‘hinchar, soplar, inflarse’; compárese el inglés ballock ‘testiculus’; el griego φαλλός ‘penis’, el irlandés antiguo ball, etc. 59 Por tanto, el toro reproductor habría recibido tal nombre por sus órganos sexuales. Como hemos señalado, las lenguas bálticas no conservaron el significado de ‘ganado’ del indoeuropeo *guou. Sin embargo, encontramos en ellas varios nombres de ganado de otro origen. En lituano y prusiano antiguo se conservó bien el indoeuropeo *peku-, cuyo significado original, según muchos investigadores, era ‘animal esquilable, animal lanudo, oveja’; más tarde desarrolló el significado general de ‘ganado’. El indoeuropeo *peku- se relaciona con el griego πέκω ‘esquilo, peino’, el latín pecto, -ere ‘peinar’, el lituano pėšti, el griego πέκος ‘lana’, etc. Muchas lenguas indoeuropeas tienen un nombre para el ganado derivado de esta raíz; compárense el sánscrito páśuh ‘ganado, animal’, el avéstico pasu- ‘ganado, ganado menor’, el latín pecū ‘ganado’, el alto alemán antiguo fihu ‘ganado’ (gótico faihu ‘riqueza’)60. El lituano pėkus aparece con frecuencia en los escritos antiguos. Como muestra el fichero del diccionario académico de la lengua lituana, hasta hace relativamente poco esta palabra seguía viva en los alrededores de Švenčionys. En la actualidad, el lituano pėkus solo pervive en los enclaves lituanos situados en la RSS de Bielorrusia (Zietela). En los alrededores de Švenčionys también se registró la forma pėkas, usada no solo con el significado de ‘ganado’, sino también, en sentido figurado, con el de ‘necio’. Este nombre de ganado también está bien documentado en los monumentos de la lengua prusiana: en los catecismos se registra cinco veces la forma de acusativo singular pecku y dos veces la forma del mismo caso peckan61. Antiguamente, algunos lingüistas, entre ellos K. Būga, consideraban germanismos estos nombres bálticos para el ganado. Según K. Būga, los prusianos tomaron su palabra de los godos, y esta llegó al lituano a través del prusiano62. La razón principal que dio lugar a esta opinión fue que en las formas bálticas de la palabra aparece k en lugar de la esperada (š)s. Sin embargo, en las lenguas bálticas también se encuentra una velar en lugar de la sibilante esperada en otras palabras que nadie intenta considerar préstamos63. E. Hermann, al defender el origen no prestado del lituano pėkus, se apoyó especialmente en la especificidad del significado de esta palabra (‘ganado, ganado menor, oveja’)64. El indoeuropeo *peku- ‘ganado’ no se conservó en letón, y tampoco quedan rastros de esta palabra en las lenguas eslavas. En lituano se usa bastante un nombre de ganado propio únicamente de esta lengua, relacionado con el verbo kėlti65: kėlta, kėltai (forma plural), kėltava, kėltuva, keltuvà, kėltos ‘rebaño de vacas’, kėltuvė ‘vaca’, keltuvė, kėltuvės ‘ganado, rebaño’. A veces la palabra kėltuva también se usa en el sentido general de ‘animal’, incluso de animal doméstico 58 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 64; EM, I, p. 348; K. Alminauskis, Die Germanismen des Litauischen, Kaunas, 1934, p. 37; J. Sehwers, Sprachlich-kulturhistorische Untersuchungen, p. 20. 59 F. Kluge, Et. Wb., p. 110; J. Pokorny, Et. Wb., p. 120–121; C. D. Buck, Dict., p. 154. 60 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 564; J. Pokorny, Et. Wb., p. 797; F. Kluge, Et. Wb., p. 822. 61 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 392. 62 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 85, 86; III, p. 496, 897. 63 E. Fraenkel, Die baltischen Sprachen, Heidelberg, 1950, p. 13–18. 64 E. Hermann, AfslPh, 40, p. 161; Chr. S. Stang, Vergleichende Grammatik der baltischen Sprachen, Oslo–Bergen–Tromsö, 1966, p. 93; J. Otrębski, Die Sprache, 12, p. 50–51. 65 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 238. 136 con el significado de ‘ave’ (cf. Kėltuvos «vacas, caballos, ovejas, cerdos, ocas» K. Būga (Ad.), Ožka negadna kėltuva, etc.) (LKŽd., V, 530–1, 551–2). La forma kėltuva también se usa con el significado de «grupo de ganado, rebaño». Los nombres de ganado mencionados se emplean en los dialectos orientales del lituano, así como en algunos escritos antiguos; por ejemplo, K. Širvydas utiliza con bastante frecuencia la forma kėltuva, que aparece también en los escritos de M. Mažvydas y J. Bretkūnas. También es exclusivo del lituano el vocablo galvijas, «animal (por lo común doméstico, bovino); bestia». Como hemos visto, V. Machek intentó relacionar el lituano galvijas con el eslavo gov- (ruso говядо, etc.) y el alemán Kalb, «ternero». Sin embargo, resulta difícil fundamentar tal relación: el significado de «persona o animal individual» del lituano galvà (cf. Karvių su telyčiom peržiem aštuonios galvos reiks išliūobti, LKŽd., III, 79) muestra que galvijas es inseparable de galvà; cf. el pekui galvui de la Postilla de Wolfenbüttel, así como el alemán so und soviel Haupt Rindvieh66. El letón luõps, «ganado, animal», que carece por completo de paralelos tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas, tiene un cognado en albanés: alb. lopë, «vaca». Se trata de una de las escasas isoglosas léxicas entre las lenguas bálticas y el albanés. También se ha intentado relacionar con estas palabras el alemán suizo loobe, lioba, «vaca»67. Sin embargo, estas últimas podrían ser asimismo denominaciones de vaca de creación reciente y uso restringido. J. Mikkola intentó derivar el letón luõps de *lampas, y relacionar esta última forma con el gótico lamb, «cordero»68. Sin embargo, a nuestro parecer, es más probable que esté relacionado con el albanés lopë, «vaca». Probablemente también deriva del letón luõps el lituano lūopas, «persona torpe, zoquete, necio» (LKŽd., VII, 692). El significado de «ganado» del lituano lopas se encuentra en los escritos de S. Daukantas (LKŽd., VII, 648), donde sin duda llegó desde el letón. Muy poco claro y aislado en el léxico de la ganadería de las lenguas bálticas es el nombre prusiano de la vaca klente (palabra 673 del glosario de Elbing), clynth (palabra 4 del glosario de Grunau). En ambos testimonios de la lengua prusiana está registrado con el significado de «vaca»69. Además, este nombre de la vaca parece haber dejado huellas también en la toponimia prusiana; compárese el topónimo Clynteyne < pr. clynth + suf. -ein70. Así pues, la autenticidad del mencionado nombre prusiano de la vaca no ofrece dudas. Se han propuesto explicaciones muy diversas para el origen del prusiano klente. A. Bezzenberger relacionó el prusiano klente (que, según él, procede de *tlentē) con el griego πτέλας, «verraco», y el lituano tėl̃ias71. L. Geitler relacionó el nombre prusiano de la vaca con el ruso кляча (< *кле́тя), «rocín, yegua de mala calidad»72. J. Mikkola también coincidió con el lingüista checo73. A. Brückner derivó el prusiano klente del polaco klępa, «vaca vieja»74; cf. también el esloveno klęka, «vaca flaca, rocín». La menos verosímil parece ser la etimología de A. Bezzenberger. 66 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 132. 67 EM, II, p. 528; J. Pokorny, Et. Wb., p. 654. 68 J. Mikkola, BB, 21, p. 219–220. R. Trautmann, Los monumentos lingüísticos del antiguo prusiano, p. 360.69 70 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 66, 233. 71 A. Bezzenberger, BB, 27, p. 176. 72 L. Geitler, Litauische Studien, Prag, 1875, p. 65. 73 A. Mikkola, AfslPh, 39, p. 12. 74 A. Brückner, AfslPh, 20, p. 504. 137 Otros investigadores, al explicar el origen del pr. klente, posiblemente siguen el camino correcto. Nos parece que tal denominación prusiana de la vaca pudo surgir en la propia lengua prusiana a partir de un verbo correspondiente, aunque no documentado en los monumentos de esta lengua; compárese el lituano klẽnkti «caminar con dificultad, penosamente», el letón klencēt. En las lenguas eslavas, de un verbo de la misma raíz —compárese el ruso клякать «tropezar», el eslavo antiguo klẽčati, el esloveno klẽkati «tropezar, tambalearse, mantenerse con dificultad», etc.—75 surgieron también de forma independiente las denominaciones correspondientes del animal. De todos los animales domésticos, precisamente la vaca se caracteriza por su andar lento y pesado. Así pues, las tres lenguas bálticas tienen denominaciones distintas para la vaca. El letón conservó la denominación más antigua. En lituano y prusiano, la denominación anterior, correspondiente al letón giòvs, fue desplazada por otra más reciente (lituano kárvė, prusiano curwis). En prusiano, la denominación de la vaca correspondiente al lituano kárvė probablemente no se impuso porque la palabra de esta raíz se empleaba con el significado de «toro». En las lenguas bálticas existen muchos nombres distintos para el ganado, sobre todo para la vaca, relacionados con alguna característica de este animal; encontramos muchos de ellos especialmente en los dialectos letones. El grupo más numeroso está relacionado con el color correspondiente del animal. Letón aûbe «una vaca de cabeza blanca» (EH, I, 183); compárese el letón aûbe «cofia» < alemán Haube76. Letón bale «nombre de una vaca blanca» (EH, I, 200); compárese el letón bāls «pálido, descolorido». Letón bāltaste «nombre de una vaca con la cola blanca» (EH, I, 201) < bālts+aste «cola». Letón bāltkāja «nombre de una vaca con las patas blancas», baltkājena (EH, I, 202) < bālts+kāja «pierna». Letón bāltāna «un nombre de vaca», baltanīte (EH, I, 202) < bālts+sānis «costado». Letón bęnga «nombre de una vaca moteada» (EH, I, 212); compárese el letón bęngulis «(como apelativo cariñoso) un niño»? Letón brūklene «nombre de una vaca castaña rojiza» (EH, I, 246); compárese el letón brūkle, brūk-lene «el arándano rojo (Vaccinium vitis-idaea); por su color rojo a menudo se compara con las muchachas de mejillas sonrosadas». Letón brūnala «una vaca marrón», brūnala, brūnale, brūnuļa, brūnava, brūne, brūnce (EM, I, 341; EH, I, 245, 246), brūnķe «denominación despectiva para una vaca marrón» (EH, I, 245); compárese el letón brūns «marrón» < cf. alemán bajo brün77. Let. ciēlava «nombre de vaca; una vaca de cabeza blanca» (EH, I, 277), compárese con let. ciēlava «la lavandera blanca». Let. ciruole «una vaca de cabeza blanca» (EM, I, 392), compárese con let. cīrulis «la alondra», cirulgalvas «grandes copos de nieve» (EM, I, 392). Let. drīzala «nombre de vaca (¿la rayada?)» (EH, I, 335), compárese con let. drīzena «un rayo», drīksnains «radiante, con estrías». Si el significado de este nombre de vaca no fuera «la rayada», también podría relacionarse con let. drīzs «rápido», compárese con let. drīzuļi «frutos de maduración temprana». 75 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 576. 76 J. Sehwers, Sprachlich-kulturische Untersuchungen, p. 4. 77 J. Sehwers, ibíd., p. 19. 138 Let. dūkala «nombre de una vaca de color pardo negruzco», dūkale, dūkala, dūkana, dùkaṇa, dùce «una vaca de color pardo oscuro con cabeza negra; nombre de una vaca gris» (EM, I, 523; EH, I, 345, 346), compárese con let. dūkans «pardo grisáceo». Let. dūmala «una vaca de color pardo oscuro, pardo negruzco, o una vaca roja de cabeza parda», dumala «una vaca de color pardo oscuro», dùmula (EM, I, 514, 527, 528; EH, I, 347, 348), compárese con let. dūmals «de color ahumado, gris oscuro». Let. gulbene «nombre de una vaca blanca» (EH, I, 416), gūlbis (EM, I, 676), compárese con let. gūlbis «cisne». Let. īrbe «nombre de una vaca moteada finamente» (EH, I, 431), compárese con let. īrbe «perdiz». Let. juosle «una vaca blanca, con las partes delantera y trasera oscuras» (EH, I, 571), compárese con let. juōslains «rayado», juōslene «un cerdo con una franja en forma de cinturón alrededor del cuerpo» (EM, II, 127). Let. kruonala «nombre de una vaca rojiza (oscura); nombre de una vaca», kruōnula, krùonale, krùonala (EM, II, 295; EH, I, 664), compárese con let. kruōnis «la corona; la guirnalda» < véase el dialecto meridional krōne78. Let. krustala «nombre de una vaca», krustala (EM, II, 288; EH, I, 660), compárese con let. krusts «la cruz». Let. kūtala «una vaca con una franja blanca en el lomo», kūtala (EM, II, 393; EH, I, 709), compárese con let. kūtāins «con franjas (dicho del ganado)» < est. küüt «con franjas; ganado con una franja blanca en el lomo» (EM, II, 393). Let. làuce «una vaca con una mancha blanca en la frente», làučā, lauka, làukala, làukala, làukàża, laùcika (EM, II, 425, 426; EH, I, 722), compárese con let. làuks «con una mancha blanca en la frente». Let. màntale «nombre de una vaca negra» (EH, I, 782), compárese con let. mañdala «nombre de una vaca que parió el lunes» (?). Lat. māralina «nombre de una vaca» (…la que era moteada, raibalina; la que era roja, māralina…), mārala (EM, II, 583; EH, I, 792), compárese con el letón mārani «hierba roja con la que se tiñe de rojo» (EH, I, 792). Let. melle «una vaca negra», melne, mellika, meļļuža, mellene (EM, II, 596; EH, I, 798), compárese con el letón meļns «negro». Lat. ratones «nombre de una vaca de cabeza blanca», vaquita (EH, I, 811), compárese con lat. ratones «gorro de mujer; gorro en general», vaquita < voc. žem. gorro. Let. mugrina «nombre de una vaca con el lomo de otro color» (EM, II, 661), compárese con mugura «el lomo». Lat. mustala «una vaca de labios negros; guovs ar tumšāku (dūkānu) galvu», mustala «guovs ar tumšu purnu», mustika «una vaca negra» (EM, II, 672; EH, I, 835), compárese con lat. mustis «un perro negro» < est. must «negro», lyv. mustā. La forma mustika procede del est. mustik (EH, I, 835). Let. nakča «nombre de una vaca negra», naktala (EH, II, 3), compárese con el letón nakts «la noche». Let. pālne «nombre para vacas de color gris ceniza» (EH, II, 152), compárese con el letón pēlni «la ceniza», palss «pálido» (?). Let. pālse «nombre de una vaca de color bayo» (EH, II, 152), compárese con el letón palss «bayo». Let. plaṇke «una vaca blanca con las partes delanteras y traseras negras o rojas; una vaca berrenda en negro o una vaca negra con la zona inguinal blanca; una 78 J. Sehwers, ibíd., p. 59. 139 «vaca multicolor o vaca de cabeza blanca» (EH, II, 283), cf. letón plaṅks «multicolor» (EM, III, 319), plaṅkene «un paño multicolor» (EH, II, 283). Let. punika «nombre de una vaca marrón» <est. punik «vaca roja» (EM, III, 413). Let. raibe «una vaca multicolor», raibala, raibala, raibala, raibala, raìbala, raibula, ràibula, raibule, raibulīte, raibelīte, raibalīte, raibele, raibene, ràibale, raibuolina-reibulīte (EM, III, 467, 468, 505; EH, II, 350), cf. letón rāibs «multicolor, moteado, pío». Let. raicka «una vaca multicolor», raiča (EM, III, 469; EH, II, 351) también probablemente deban relacionarse con los nombres que se acaban de enumerar. Let. rāine «nombre de una vaca» (EH, II, 351), cf. letón raìns «multicolor, rayado». Let. salnika «una vaca de color gris hielo» (EM, III, 675), cf. letón salns «de color gris». Let. sāntala «nombre de una vaca negra», santene «nombre de una vaca» (EH, II, 433–4), cf. letón sants «el terciopelo». Let. sārke «nombre de una vaca (roja, marrón)», sārke, sārkene «nombre de una vaca roja», sarkane, sarkala, sarče «una vaca marrón» (EM, III, 722; EH, II, 441, 443), cf. letón sarks «algo rojizo». Let. sārtala «nombre de una vaca», sārtala, sārtite «nombre de una vaca roja» (EM, III, 807; EH, II, 473), cf. letón sārts «rojo». Let. sārmule «una vaca gris» (EH, II, 444), cf. letón sārma «la escarcha». Let. sēmale «una vaca gris claro» (EH, II, 481), cf. letón *šēms «gris claro con manchas negras». Let. sīrmala «una vaca gris», sirmala, sirmula, sirmule (EM, III, 846, 847; EH, II, 488, 489), cf. letón sīrms «gris». Let. sīrsniņa «nombre de una vaca con una mancha en forma de corazón en la frente» (EH, II, 489), cf. letón sirds «el corazón». Let. skudre «vaca negra», skudrite, cf. letón skudre «la hormiga»⁷⁹. Let. slauna «nombre de una vaca negra; vaca moteada; vaca sucia; vaca con los flancos rojos y blancos o negros y blancos», slāune «una vaca de vientre blanco; una vaca negra de vientre blanco; una vaca con los flancos blancos»; slāunala «vaca moteada», slāunene «nombre de una vaca», slaunike, slaunuža, slaunīs «una vaca con el vientre y los flancos multicolores», slaure «una vaca moteada», šļaune «una vaca multicolor en las caderas o los muslos», šļāune (EM, III, 919, 220; IV, 67; EH, II, 521, 522), cf. letón slauns «multicolor en las caderas o los muslos, moteado», šļāuns. Let. sniedze «nombre de una vaca blanca» (EM, III, 977), cf. letón sniegs «la nieve». Lat. spīdala «nombre de una vaca de pelaje brillante», spīdala «un nombre de vaca» (EM, III, 1000; EH, II, 552), compárese con el letón spīdēt «brillar». Lat. stripala «nombre de una vaca rayada» (EM, III, 1092), compárese con el letón stripā «la raya». 79 La hormiga también está relacionada con la vaca en diversas supersticiones letonas; compárese: „Viena pati man gotiņa, Tai skudrīti vārdų liku, Lai telītes vairojās Kā skudrītes pūlīte“ (LD, 28960). „Govis mēdz tris reizes ap skudru pūli apvest, pirms tās uz tirgu ved pārdot, ar to cerību, ka tad būsot daudz pircēju kā skudru“ (J. Alūnāns, Mājas Viesis, 1857, 270) ir kt., plg. P. Šmits, Latviešu tautas ticējumi, p. 551. 140 Lat. škūtala «nombre de una vaca cuyo lomo se distingue por su color del resto del cuerpo» (EH, II, 641), compárese con el letón skūt «afeitar» (?). Lat. trese «nombre de una vaca que tiene una mancha blanca en la frente (trese)» (EM, IV, 231), compárese con el letón trese «la mancha blanca en la frente». Lat. tūmšsārke «la de color rojo oscuro (dicho de una vaca)» (EM, IV, 263), compárese con el letón tūmšsārkans «rojo oscuro». Lat. ūbele «una vaca gris» (EM, IV, 403), compárese con el letón ūbels «gris oscuro». Lat. uōgra «nombre de una vaca negra» (EH, II, 743), compárese con el letón uōgle «el carbón» (?). Lat. vabule «nombre de una vaca negra; nombre de una vaca parda», vabuole, vabala «nombre de una vaca negra» (EM, IV, 428; EH, II, 746), compárese con el letón vabule «el escarabajo»⁸⁰. Lat. valgīs «un buey blanco» < est. valgu (EM, IV, 455). Lat. zale «una vaca rojiza» (EM, IV, 684; EH, II, 800), compárese con el letón zals «amarillento rojizo». Lat. zeltere «?» (guosniņas – viena zale, uotra zeltere) (EM, IV, 705), compárese con el letón zēlts «el oro», zeltenes «un arbusto de flores amarillas». Lat. ziēdala «nombre de una vaca manchada», ziēdala, ziēdala, ziēdele, ziēča, ziēdaine, ziēduone (EM, IV, 737, 738; EH, II, 810, 811), compárese con el letón ziēds «la flor». Lat. zile «nombre de vaca», zilene «una vaca azul», ziluža «una vaca gris (?)» (EM, IV, 719, 721; EH, II, 806), compárese con el letón zils «azul». Letón zīmala «una vaca con una marca (en la frente)», zimala, zīmala, zīmala, zīmala, zīmala, zīmala, zīmala, zīmēle, zīmule, zīmala, zīmālite, zīmāle, ziemala (EM, IV, 734, 735, 736, 742; EH, II, 810), compárese con el letón zīme «la marca». La forma ziemala puede tener también otro origen; compárese con el letón ziema «el invierno». Letón zvaigala «una vaca con una marca blanca en forma de estrella en la frente», zvaigale, zvaigala (EM, IV, 761; EH, II, 813, 814), compárese con el letón zvaigzne «la estrella». En letón se usan ampliamente nombres de vacas derivados del nombre del día en que nació la vaca o, en general, de un período de tiempo⁸¹. Los nombres de este origen son ajenos al lituano. Se encuentran en las lenguas eslavas, cf. ruso полднёха, вечареха, вторёха, понеделка, bajo sorabo pónžela⁸², pero se usan mucho menos que los nombres de vacas similares en letón. Letón cẹtala «nombre de una vaca nacida en jueves», cẹtalina, cẹtala, cẹtula, cẹture, cẹturtale, cẹtuža, cẹkula «designación de una vaca nacida en jueves o que tiene una marca en la frente», cẹkula, cẹkule, cẹkata, cẹka «una vaca nacida en jueves» (EM, I, 368, 376, 409; EH, I, 262, 267), compárese con el letón cẹtūrtais «el cuarto», cẹtūrtdiena «el jueves». Letón dienala «una vaca nacida durante el día» (EM, I, 483), compárese con el letón diena «el día». Letón laūnadżite «una vaca nacida hacia la hora del launags» (EH, I, 723), compárese con el letón laūnags «el mediodía», laūnadżite «la muchacha nacida hacia la hora del launags». Letón maņdala «nombre de una vaca nacida en lunes», maņdala, maņčka, mandža, maņčka, maņdža (EM, II, 560; EH, I, 782, 783), compárese con alemán Montag («lunes»). ⁸⁰ P. Šmits, creencias populares letonas, p. 550. ⁸¹ P. Šmits, ibíd. ⁸² О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 46. 141 Letón mārika «nombre de una vaca nacida en un día de la Virgen María» (EH, I, 792), cf. letón Māra «la Virgen María; patrona de las vacas»83. Letón pirmala «vaca nacida un lunes», pirmala, pirmaliņa, pirmula, pirmuža (EM, III, 225, 227; EH, II, 237), cf. letón pirmais «el primero», pirmdiena «el lunes». Letón piektala «nombre de una vaca parida un viernes», piektala, piektuļa, piektuža, piekūža, piekala, piekča (EM, III, 260, 261; EH, I, 253, 254, 256), cf. letón piektis «el quinto», piektdiena «el viernes». Letón pustala «nombre de una vaca nacida un sábado (pussvēta)», pustuža (EM, III, 435; EH, II, 334), cf. letón pussvēta «el sábado». Letón rītala «nombre de una vaca parida por la mañana», rītala, rītula (EM, III, 540, 541; EH, II, 377), cf. letón rīts «la mañana». Letón sestala «nombre de una vaca nacida un sábado», sestala, sestuļa, seška, šeške, sestika (EM, III, 820, 821; EH, II, 478, 479), cf. letón sestais «el sexto», sestdiena «el sábado». Letón svētala «nombre de una vaca parida un domingo», svētala, svētula, svētula, svētuža (EM, III, 1154, 1157; EH, II, 616), cf. letón svēts «santo», svētdiena «día festivo; domingo». Letón trešala «nombre de una vaca nacida un miércoles», trešala, trešele, treška, treške, trešula, trešula, treštala, trese (EM, IV, 231, 232; EH, II, 693), cf. letón trešais «el tercero», trešdiena «el miércoles». Letón uotraļa «nombre de una vaca parida un martes», uotruļa, uortuļa, uotala, uōtala, uōtala, uōtala, ūtala (EM, IV, 423, 424, 426; EH, II, 741, 743, 744, 745), cf. letón uōtrs «el otro, el segundo», uōtrdiena «el martes». Letón vakare «nombre de una vaca parida por la tarde» (EM, IV, 447; EH, II, 751), cf. letón vakars «la tarde». En letón también existen muchos nombres de vaca de uso más o menos extendido, relacionados con alguna característica física de este animal, su comportamiento, el ordeño, etc. Letón briedale «nombre de una vaca con cuernos erguidos y puntiagudos», briedaļa, briēdele (EH, I, 243), briēdala «vaca de pelo de alce (gris)», briedule (EM, I, 336, 337), cf. letón briēdaļa «la vaca alce», briēdis «el alce»84. Letón pipaste «vaca de cola corta» (EH, II, 235), cf. letón pipis «la esquina, el pico de un saco de cereal; el miembro viril» (+aste «la cola»). Letón puškala «nombre de una vaca que tiene un mechón de pelo entre los cuernos» (EH, II, 336), cf. letón puškains «adornado con flecos». Letón radze «vaca con cuernos», raguolite «la vaca», stāvradze «nombre de vaca» (EM, III, 463; EH, II, 350, 574), cf. letón rags «el cuerno». Letón sīkala «nombre de vaca», sikala «vaca con pequeñas manchas; nombre de vaca» (EM, III, 851), cf. letón sīks «pequeño, insignificante», sikaļa «muchacha de baja estatura». Let. staltēne «nombre de una vaca hermosa y bien alimentada» (EM, III, 1042), cf. let. stalts «hermoso, imponente». 83 K. Straubergs, Latviešu buramie vārdi, I, Rīgā, 1939, p. 397–402. 84 P. Šmits, creencias populares letonas, p. 550. 142 Let. żemala «nombre de una vaca (de patas cortas); žema guovs», žemala, žemula, žemlūze «una vaca de patas bajas (cortas)», zemlūza «una vaca de orejas grandes» (EM, IV, 707, 712; EH, II, 805), cf. let. žems «bajo». Let. barvede «una vaca que suele estar a la cabeza del rebaño» (EH, I, 206), cf. let. barvedis «el primer segador, el jefe». Let. blānde «una vaca que suele apartarse del rebaño» (EH, I, 226), cf. let. blāndīties «vagar de un lado a otro». Let. dīkuļa «una vaca que muge suavemente» (EH, I, 326), cf. let. dīkuļōt «llorar repetidamente en voz alta». Let. dūķna «una vaca que muge a menudo (suavemente)» (EM, I, 525), cf. let. dūkt «resonar huecamente, zumbar». Let. duša «llamada tranquilizadora dirigida a las vacas durante el ordeño, que se interpreta como nombre de una vaca», duše, dušina (EH, I, 345), cf. let. duš «llamada a las vacas». Let. ellīka «nombre de una vaca indómita» (EH, I, 368), cf. let. elle «el infierno» < y voz vocálica del dialecto zemgaliano helle (EM, I, 568). Let. graule «la vaca que graulē», grāule (EM, I, 639), cf. let. graulēt «comer lentamente con la boca llena». Let. idāla «una vaca que muge» (EH, I, 499), cf. let. īdēt «mugir suavemente». Let. kruva «una vaca inquieta» (EM, II, 291), cf. let. krūtīes «imponerse». Let. kuodala «una vaca mordedora» (EM, II, 340), cf. let. kuōdīt «morder repetidamente». Let. mīstāvniča «persona o vaca inquieta» (EH, I, 822), cf. let. mistīt «quebrar lino (literalmente, pisotear repetidamente)». Let. rāmala «nombre de una vaca» (EM, III, 496), cf. let. rāms «manso, tranquilo». Let. ramūle «una vaca» (EM, III, 476), cf. lit. rambūs «perezoso» (?). Let. spārdala «una vaca que da coces», compárese con el let. spārdīt «dar repetidamente fuertes patadas, cocear (de los caballos)». Let. zibsna «una vaca que agita rápidamente la cola» (EM, IV, 717), compárese con el let. zibsīt «hacer brillar, relampaguear». Let. žauga «una vaca que, abandonando repetidamente el rebaño, se mete en los sembrados, salta zanjas, etc.», žaukle «una vaca juguetona», žāuste «una vaca juguetona», žāusteve «una vaca que a veces hace las veces de buey» (EM, IV, 790, 791, 792; EH, II, 817), compárese con el let. žauties «trepar, caer, precipitarse», žautava «una muchacha que suele ir de un lado a otro por el vecindario y retozar con los jóvenes». Let. žņerga «una vaca que no quiere comer bien» (EM, IV, 825), compárese con el let. žņerģāt «ser remilgado al comer, comer sin verdadero apetito». Let. agraine «vaca que se ordeña temprano» (EH, I, 4), compárese con el let. agrs «temprano». Let. atdiene «una vaca que pare ya en su segundo año; una vaca joven que aún no da leche», atdienīte, a(t)daine (EM, I, 154; EH, I, 139), compárese con el let. dēt «mamar», el lituano pirmdēle «vaca que ha parido por primera vez», el sánscrito dhāyati «mama» (EM, I, 154, 465). Nombre de vaca de origen muy antiguo. Let. ciētala «una vaca que lleva mucho tiempo sin dar leche» (EH, I, 278), compárese con el let. ciēts «duro», compárese con guovs cieta slaukt «difícil de ordeñar». Let. garpiēna guovs «una vaca que no da leche durante más tiempo (de lo habitual)» (EH, I, 386), compárese con el let. gars «largo» + piēns «la leche». 143 Lat. pārslaucene «una vaca que, tras una sola monta, da leche durante dos años consecutivos», pāršlaucine (EM, III, 176; EH, II, 211), cf. letón pāršlàukt «volver a ordeñar». Lat. pil(n)piēne «una vaca que acaba de empezar a dar leche» (EM, III, 216), cf. letón pilns «lleno» + piēns «la leche». Lat. pirm pien e «una vaca que ha empezado a dar leche por primera vez», pirmpiena (EM, III, 227; EH, II, 238), cf. letón pirmais «el primero» + piēns «la leche». Lat. riētala «nombre de una vaca (de abundante leche)», riētaliņa, riētala, riēča «nombre de llamada para vacas» (EM, III, 544, 549; EH, II, 379), cf. letón riētēt «llenarse más; fluir», guovs neriet «la vaca no da leche». Lat. semilše (??) «una vaca que no ha vuelto a empezar a dar leche» (EM, III, 816). Lat. vadala «vaca que ha estado preñada» (EM, IV, 429), cf. letón vadāt «estar gestando, estar preñada». Lat. ciemala «nombre de una vaca», ciemala «nombre de una vaca comprada o traída de otra granja», ciemuļa (EM, I, 393; EH, I, 277), cf. letón ciems «la servidumbre, el pueblo». Lat. pirceniša «una vaca comprada» (EH, II, 236), cf. letón pirkt «comprar». Lat. blūzga «una vaca que cojea, un caballo que cojea» (EM, I, 319), cf. letón blūzēt «cojear». Lat. kabele «nombre cariñoso para vacas y yeguas» (EH, I, 572), cf. letón kabele «una yegua vieja y flaca» <rus. кобыла (EM, II, 129). Lat. kaika «una vaca flaca y fea de patas largas, o un caballo o una oveja semejantes» (EM, II, 132), cf. letón kaikt «hacer el ridículo, chapucear», kaikaris «un harapiento; un caballo de desecho». Lat. kandava «una vaca grande y flaca» (EM, II, 154), cf. letón kañdavāt «azotar, apalear; golpear algo haciendo ruido mientras se trabaja, pero sin trabajar en serio» (?). Lat. kocala «nombre despectivo para una vaca» (EH, I, 637), cf. letón kocis «un saco pequeño» (?). Lat. kranka «una vaca mala y flaca» (EM, II, 259), cf. krānkāins «flaco (de animales); de pelo hirsuto». J. Endzelīns tiende a relacionar el letón kranka con el alemán krank «débil». Lat. kvęp̄pa «un animal grande y gordo (p. ej., una vaca)» (EH, I, 690), cf. letón kvempis «un lechón gordo y rechoncho o un niño así». Lat. mitala «nombre de una vaca o yegua de mala calidad» (EM, II, 648) probablemente debe relacionarse con el letón mīt ene «cuero curtido» o con el letón mīt «intercambiar». Para esta última relación, cf. letón mītenis «caballo adquirido en trueque; caballo de desecho» (EM, II, 649). Let. pūpala «nombre de una vaca», pūpalina «apelativo cariñoso para las vacas» (EM, III, 448); compárese con el let. pūpūols «el amento de sauce; también se usa en femenino como término cariñoso». Let. skrepstīte «una vaca flaca» (EM, III, 891); compárese con el let. skreblis «un hombre viejo y achacoso», skreble «una solterona o mujer vieja», skrebulis «un abrigo viejo». Let. mūja «la vaca (en el lenguaje infantil)», mūmiņa (EM, II, 678): nombres de origen gutural. Let. nūža «una vaca» (EM, II, 755; EH, II, 29); compárese con el let. nūž «interjección para calmar a las vacas». 144 Let. tprucina «apelativo cariñoso para una vaca», tpruka, tprušina, tprutala, tprutaliņa (EM, IV, 216, 217; EH, II, 689); compárese con el let. trū «interjección usada como llamada a las vacas». Let. àrkalė «nombre de una vaca» (EH, I, 129); compárese con el let. arkulītis (?), y con mazākais brālis, kuru sauca par arkulīti (?) «el hermano menor, al que llamaban arkulītis». Let. dolkata «nombre de una vaca» (EM, I, 488); compárese con el let. dalkata «un charlatán», dolkata. Palabras de origen incierto. Let. jurika «nombre de una vaca, žemkājīte» (EM, II, 120); compárese con el let. Juris «Jorge», Jura diena «día de San Jorge», jurītis «persona débil y simple; tabaco malo; el lobo» (?). Let. maile «nombre de una vaca» (EH, I, 777); compárese con el let. maile «el pez blanco» (?). Let. pugala «nombre de una vaca» (EH, II, 321); compárese con el let. puga «un botón», pugulains «redondeado y elevado, con forma de botón», pugažiņa «una mujercita» (?). Let. purala «nombre de una vaca», puralina (EM, III, 416; EH, II, 327); compárese con el let. purene «caléndula de los pantanos», purainīte (?). Let. rege «nombre de una vaca» (EH, II, 363), palabra de origen incierto. Let. rīgala «nombre de una vaca» (EM, III, 536), palabra de origen incierto, quizá relacionada con el let. Rīga «Riga». En los dialectos lituanos, los nombres de vaca más difundidos están relacionados con el color del animal: Litu. balnė, bálnė, balnugàrė, balgalvė; compárese con el litu. bálnas «blanco, con el lomo blanco (dicho de un toro o una vaca)». Litu. baltóji, baltė, baltūika, baltmairgė, baltasnikė, baltakaktė, baltazūbė, balkójė; compárese con el litu. báltas «blanco». Lituano blizgė, cf. lituano blizgėti. Lituano būròji, būrùtė, cf. lituano būras «ruano, gris» < polaco bury, bielorruso буры. Lituano ciėkė, ciekkākė (LKŽd., II, 13), cf. lituano ciėkis «marca, mancha» < alemán zechen «Zeichen, Merkmal für die Pferde»⁸⁵. Lituano cinkė, cinkakaktė (LKŽd., II, 22), cf. lituano cinkas «moteado finamente, con puntitos pequeños». Lituano čėkė (LKŽd., II, 41), cf. lituano čėkas «moteado», cf. alemán zächen «Zeichen». Lituano čirvė, cf. lituano čirvas «palo de la baraja, corazones, rojo». Lituano degùtė «vaca negra», cf. lituano degùtas. Lituano dūmė, dūmė «vaca de color oscuro» (LKŽd., II, 590), cf. lituano dūmas «de color humo». Lituano dvylė, dvylóji, dvylūtė, dvylka, dvylmargė, dvylaušė, cf. lituano dvylas «rojizo oscuro, bayo». Lituano juodóji, júodė, juõdė, júočkė, júodenka, juodùtė, juodõlė, juodoika, juodìlė, juodùlė, juodzénkė, juodbalte, júodmargė, juodmárgė, juodmàrgė, juodžalė, juodaušė, juodšõnė, juodarágė, juodnugàrė, cf. lituano júodas. Lituano kéršė, keršóji, kéršmargė, kéršlaunė, cf. lituano kéršas «mezclado de negro y blanco, moteado, rayado». Lituano laũkė, laukóji, laukkaktė, laukakaktė, cf. lituano laũkas «animal con el hocico o la frente blancos». 85 K. Alminauskis, Die Germanismen des Litauischen, p. 40. 10. Baltų ir slavų kalbų ryšiai 145 Liet. margóji, márge, márge, margùtė, margùlė, cf. lit. márgas. Liet. pálšė, palšóji, cf. lit. pálšas «gris claro». Liet. pelėkė, cf. lit. pelėkas «del color del pelo del ratón». Liet. pilkė, pilknugùrė, pilksmiltė; cf. lit. pilkas. Liet. raūdė, cf. lit. raūdas. Liet. šėmoji, šėmė, šėmutė, šėmargė, šėmargė, cf. lit. šėmas «gris claro, azulado (generalmente dicho del ganado)». Liet. vābuolė «vaca negra» (Šakyna), cf. lit. vābalas, dial. vābuolas. Los lituanos pudieron haber tomado prestado este nombre de vaca también del letón, donde es especialmente habitual llamar así a las vacas negras86. Liet. žalóji, žalė, žalė, žaliukė, žaliukė, žaliamargė, žalausė, cf. lit. žalas «rojizo (dicho del ganado)». Liet. žirnė «vaca gris con motitas negras», cf. lit. žirnis. Liet. žvaigždė «nombre de vaca», cf. lit. žvaigždė. Son bastante frecuentes los nombres lituanos de vacas derivados de diversas plantas, especialmente de nombres de flores: agràstė (cf. lit. agràstas), aguona, aguonė, avietė, bijūnė (cf. lit. bijūnas), dobilė, eglė, grūšė, grūšnė (cf. lit. grūšnė «pera»), jazminė (cf. lit. jazminas), jurginė (cf. lit. jurginas), kanapė, kvietka, kvietkė (cf. lit. kvietka «flor»), lelija, lelijė, liepa, margarita (cf. lit. margarita «tal flor»), nastūrta, nastūrtka (cf. lit. nastūrta), pienė, ramùinė, ramùlė, razetė, rožė, rūtà, rūtė, serbenėte (cf. lit. serbenitas), slyvė (cf. lit. slyva), spañguolė, vaivōrė (cf. lit. vaivōrė «arándano»), vijuolė (cf. lit. vijuolė «hepática»), vyšnia, vyš nė, žalrūtė, žemčiūgė (cf. lit. žemčiūgas), žėmuogė, žibutė, žibė, žibkė. Hay nombres derivados de otros animales, generalmente de nombres de aves: cýrule (LKŽd., II, 28; cf. lit. cýru lis «alondra»), gegùtė, genẽlis (cf. lit. genỹs), krėgždė, musýtė (cf. lit. mùšė), pémpė, stirna, šárka, šárkė, širšė, vijūnas. He aquí otros nombres de vacas de diversos orígenes: Liet. gražūlė «vaca bonita» (LKŽd., III, 543), gražuolė, gražūlė, cf. lit. gražis. Liet. kryžótė «vaca cuyo pelo crece en forma de cruz» (LKŽd., VI, 678), cf. lit. kryžius. Lituano dūrklė «vaca que cornea» (LKŽd., II, 641), compárese con el lituano dūrti. Lituano stūmà «vaca perezosa», compárese con el lituano stūmti. Lituano rìeklė «vaca flaca», compárese con el lituano rìeklės «listones para tender ropa o leña». Lituano berǧzdinė «vaca que está continuamente estéril», compárese con el lituano bergždžias. Lituano žlibė, compárese con el lituano žlibas. Lituano bùčké «vaca, tprukė» (LKŽd., I, 914), compárese con el lituano bùčki «interj. tpruk (al llamar a una vaca)». Lituano bùkšė «vaca, tprukė», compárese con el lituano bùkšė «interj. tpruk (al llamar a una vaca)». Lituano bùbė «vaca (en el lenguaje infantil)» (LKŽd., I, 908), compárese con el lituano baūbti. Lituano bùžė «vaca (en el lenguaje infantil)», bùžė, bužiùkas «ternero», bužiùlis (LKŽd., I, 1005, 1006), compárese con el lituano buzà «buiza». Lituano švàika «vaca flaca», compárese con el alemán de Prusia Oriental schweike y el alto alemán antiguo sweiga «rebaño de ganado»87. 86 P. Šmits, Latviešu tautas ticējumi, p. 550. 87 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1037; E. Schwentner, IF, 70, p. 113. 146 En general, en los dialectos tanto lituanos como letones hay muchísimos nombres de vacas. Algunos se usan en un ámbito muy restringido, e incluso se dan nombres totalmente individuales. La lista de nombres de vacas que presentamos aquí dista mucho de ser completa, pero aun así refleja las tendencias generales en la formación y el uso de los nombres de este animal. Un grupo aparte de nombres de vacas y, en general, de ganado vacuno en las lenguas bálticas lo constituyen las denominaciones de las vacas sin cuernos88. Al concluir la revisión de las denominaciones de los grandes bóvidos, cabe señalar que, en general, las lenguas bálticas han conservado bastante bien sus antiguas denominaciones indoeuropeas de estos animales. Sin embargo, las distintas lenguas bálticas las conservaron en diferente medida. Una parte de las lenguas bálticas (el lituano y el prusiano) y las lenguas eslavas comparten una denominación de la vaca de origen algo más reciente. Las lenguas bálticas y las eslavas poseen una denominación del animal bovino joven propia únicamente de ellas. Tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas hay numerosas denominaciones nuevas de los grandes bóvidos, características solo de estos grupos lingüísticos o de determinadas lenguas. CABALLO El caballo doméstico (Equus caballus) desciende de variedades de caballos salvajes. Probablemente hubo varios centros de domesticación del caballo salvaje: en Asia Central, Siberia meridional y Europa oriental. Los caballos de tipo más ligero podrían proceder del caballo salvaje Equus Przewalski1. En 1879, el viajero ruso N. Pševalskis descubrió caballos salvajes de este tipo en Asia Central. Hasta hace muy poco también había caballos salvajes en Europa oriental. Por ejemplo, en 1878 se cazó en Ucrania el último caballo salvaje, el «tarpán» (en ruso, тарпан <; en kirguís, tarpan, «caballo salvaje»). También hubo caballos salvajes de esta especie en Lituania2. Sin embargo, podrían haber descendido asimismo de caballos domésticos asilvestrados, como ocurrió en América del Sur3. Se han hallado vestigios de caballos salvajes cuya naturaleza silvestre no ofrece dudas en los territorios de las actuales RSS de Estonia y Letonia. Estos vestigios datan del VII–II milenio antes de nuestra era4. Los caballos salvajes pudieron ser domesticados en el V–IV milenio a. C., o incluso más tarde, es decir, después que los demás animales domésticos examinados aquí. A juzgar por los dibujos sumerios, podría afirmarse que los caballos eran conocidos en su territorio desde mediados del III milenio a. C.5. Otros investigadores tienden a situar la aparición del caballo en esa región en una época aún más tardía: el II milenio a. C.6 En la antigua Babilonia no se criaban caballos, aunque a veces se importaban de las regiones montañosas vecinas. El caballo se menciona por primera vez en un texto religioso escrito en 2300 a. C. Los caballos eran tan raros que ni siquiera se mencionan en el Código de Hammurabi. A partir de 1750 a. C., los caballos se extendieron ampliamente por esta región7. En versiones posteriores de fragmentos de obras literarias babilónicas, junto a 88 A. Сабаляускас, Из истории терминологии животноводства в балтийских языках, — „Проблемы индоевропейского языкознания“, Москва, 1964, p. 59–65. 1 C. Keller, El origen de los animales domésticos más antiguos, p. 93. 2 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Rasgos de la arqueología de Lituania, p. 110. 3 S. Mastaukis, Taikomoji zoologija, Kaunas, 1947, p. 697; K. Паавер, Формирование тернофауны и изменчивость млекопитающих Прибалтики в голоцене, p. 183. 4 К. Паавер, там же, p. 180–194. 5 M. Hilzheimer, Haustier, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 220. 6 V. I. Avdijevas, Historia del antiguo Oriente, p. 43. 7 B. Meissner, Haustier, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 221. 10* 147 Junto al buey aparece también otro animal de trabajo: el caballo. De esa época procede asimismo la fábula «La disputa entre el caballo y el buey», en la que discuten sobre la superioridad de su raza8. Los antiguos egipcios conocieron los caballos por primera vez, al parecer, cuando las tribus asiáticas de los «hicsos» invadieron su país. En efecto, los hicsos ya utilizaban carros de guerra. Invadieron Egipto al final del Reino Medio y al comienzo del Reino Nuevo, entre los siglos XVIII y XVI a. e. c.9. En los anales de las campañas del faraón Tutmosis III (1525-1491 a. e. c.) en Siria, entre los demás botines de guerra se destacan especialmente los caballos, mencionados junto a los «prisioneros vivos», los carros de guerra, el oro y la plata10. La cría de caballos tuvo una importancia particularmente grande para los hititas. Los caballos se mencionan en una de las inscripciones hititas más antiguas, la inscripción del rey Anitta. Las leyes hititas del siglo XIV a. e. c. establecen que el robo de una res bovina, un caballo o un carnero se castigaba con una multa quince veces superior al valor del animal robado11. En el arte asirio antiguo, ningún animal doméstico aparece representado con tanta frecuencia como el caballo12. El caballo también desempeñó un papel importante en la antigua India. Allí se utilizaba especialmente para la guerra: se lo enganchaba a los carros de guerra. Durante las fiestas populares se organizaban carreras de caballos13. En los poemas de Homero, algunos héroes —reyes— se dedican con especial entusiasmo a la cría de caballos. Homero suele aplicar a estos reyes los epítetos «ricos en caballos» y «domadores de caballos». La cría caballar también está claramente reflejada en las artes visuales griegas14. Más tarde, cuando el caballo se convirtió en montura de combate, surgió en distintos países la costumbre de enterrar al jinete junto con su caballo. Asimismo, se empezó a sacrificar caballos a los dioses durante diversas festividades. Esta costumbre era propia de los antiguos indios, iranios, griegos, eslavos, germanos y romanos15. Como veremos más adelante, en un pasado relativamente reciente también se sacrificaban caballos en las tierras bálticas. Tanto las fuentes arqueológicas como las diversas fuentes escritas proporcionan datos interesantes sobre la cría de caballos en los territorios eslavos. Entre los hallazgos datados ya en el siglo VI d. e. c. encontrados en territorio polaco hay espuelas. El viajero árabe Ibrahim ibn Yaqub escribe que en Praga se fabricaban en el siglo X excelentes arreos para montar. Faltan datos más precisos sobre la cría caballar en Rusia antes del siglo X. Por ejemplo, algunas fuentes árabes y bizantinas señalan que había pocos caballos en Rusia y que solo los príncipes los poseían. Sin embargo, ya existen datos fiables de la segunda mitad del siglo X. Para entonces, en los territorios eslavos los caballos se utilizaban incluso en las labores agrícolas16. 8 V. I. Avdijevas, ten pat, p. 102. 9 H. Ranke, Haustier, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 220; M. Hilzheimer, Haustier, — ten pat, V, p. 220; C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 89. 10 V. I. Avdijevas, Senovės rytų istorija, p. 225. 11 V. I. Avdijevas, ten pat, p. 310—311. 12 C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 90. 13 V. I. Avdijevas, Senovės rytų istorija, p. 544. 14 C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 89; V. S. Sergejevas, Senovės Graikijos istorija, Vilnius, 1955, p. 104—105. 15 O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, I, p. 172, 175; V. I. Avdijevas, Senovės rytų istorija, p. 544. 16 W. Hensel, Die Slawen im frühen Mittelalter, p. 81—85; Л. Нидерле, Славянские древности, p. 319. 148 – En el territorio de Lituania, junto a los huesos de otros animales domésticos, se hallan huesos de caballo en un asentamiento de la Edad del Bronce cerca de Palanga17. Las placas redondas de bronce halladas en el tesoro de Baudžiai (distrito de Prienai) son, en opinión de los arqueólogos, adornos de bridas. Este hecho indicaría que por entonces los caballos se criaban en Lituania no solo para carne, sino también para montarlos18. Entre los hallazgos fechados entre los siglos I y IV d. C., los huesos de caballo aparecen con bastante frecuencia junto a los de otros animales domésticos. Es cierto que, en comparación con los huesos de otros animales domésticos, representan un porcentaje bastante pequeño: en el castro de Nemenčinė, un 2,5%; en el castro de Migonys (distrito de Kaišiadorys), un 3%; y en el castro de Dovainonys, un 18,8%19. Entre los antiguos bálticos estaba muy extendida la costumbre de enterrar al caballo junto con su dueño fallecido. En el territorio de Lituania se encuentran numerosas tumbas en las que, junto al jinete, aparecen también los restos de un caballo incinerado o no incinerado y los restos de su atalaje20. P. Dusburgas, al describir las creencias de los prusianos, señala que los lituanos y otros infieles de su tribu quemaban la ofrenda mencionada, según sus ritos, en algún lugar sagrado; pero que, antes de quemar los caballos, los agotaban tanto haciéndolos montar que apenas podían mantenerse en pie. En el tratado de Christburg de 1249 se estipula que los prusianos se comprometen a no incinerar a los muertos ni enterrarlos con caballos. Herman Wartberg escribe que el duque lituano Algirdas fue incinerado solemnemente con 18 caballos de guerra. Wigand de Marburgo habla de la incineración de Kęstutis junto con caballos, ropa, armas, perros de caza, etc.21 El viajero Wulfstan describe ciertas competiciones de jinetes relacionadas con los funerales, celebradas en tierras bálticas hacia 887–90122. Los latgalianos y los curonios sometidos por la Orden Teutónica tenían que pagar tributos regulares «por cada caballo» o «por cada caballo que arrastra la rastra»23. Los indoeuropeos tenían un nombre común para el caballo. En algunas lenguas se ha conservado este nombre; en otras solo han quedado huellas suyas, y en otras más ya no queda ni rastro. En general, en las distintas lenguas indoeuropeas hay muchísimos nombres nuevos para este animal, a menudo propios de una sola lengua. Esto ocurre incluso en las lenguas que han conservado el antiguo nombre indoeuropeo. Tales cambios en los nombres del caballo suelen estar relacionados con la transformación de sus funciones como auxiliar del ser humano. He aquí los antiguos nombres indoeuropeos del caballo, que pueden reconstruirse en la forma protoindoeuropea *eku̯o-s: sánscrito áśvaḥ, avéstico aspa-, persa antiguo asa-, osetio yæfs (con el prefijo v-), griego ἵππος, latín equus; nórdico antiguo iór, inglés antiguo eoh, irlandés antiguo ech, galo epo- (Eporēdia, Epona «diosa de los muleros»), 17 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Lietuvos archeologijos bruožai, p. 109–110; P. Kulikauskas, Lietuvos TSR MA Darbai, S. A, 2(7), p. 33–41. 18 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Lietuvos archeologijos bruožai, p. 110. 19 Ten pat, p. 252–253; K. Paaver i P. Kulikauskas, Acta Baltico-Slavica, 2, p. 271–272. 20 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, ten pat, p. 394–400; J. Jaskanis, Acta Baltico-Slavica, 4, p. 29–65. 21 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Lietuvos archeologijos bruožai, p. 400. 22 Lietuvos TSR istorijos šaltiniai, I, p. 22–23. Historia de la RSS de Letonia, I, p. 42.23 149 tochario A yuk, genitivo singular ykes, tochario B yakwe (como también el osético, con y- añadido), lituano ašvà «yegua»²⁴. H. Pedersen también intentó relacionar con los nombres del caballo mencionados el armenio ēš, genitivo singular išoy, «asno»²⁵. El hitita aswa «caballo» probablemente es un préstamo del indo-iranio²⁶. Este nombre indoeuropeo del caballo se usaba tanto con el significado de «caballo» como con el de «yegua». El sánscrito aśvá «yegua», el latín e qua y el lituano ašvà surgieron de manera independiente en todas estas lenguas, junto al nombre general del caballo, como parece indicar acertadamente A. Meillet²⁷. Como vemos por los ejemplos presentados, este nombre indoeuropeo del caballo no existe en las lenguas eslavas. Ciertos vestigios del indoeuropeo *ēḱuos podrían reconocerse en la hidronimia eslava; compárense el ruso Осва, Освей, Освея, Освица, Освина, Осевка, Осова, Осовка. Sin embargo, estos topónimos probablemente son baltismos²⁸. La desaparición de este nombre indoeuropeo del caballo en las lenguas eslavas puede explicarse de dos maneras. En primer lugar, pudo influir el hecho de que los eslavos conocieron los caballos domésticos algo más tarde que sus vecinos. La terminología de los vecinos, que practicaban la cría de caballos más intensamente, pudo desplazar la eslava. En segundo lugar, la desaparición del antiguo nombre indoeuropeo del caballo en las lenguas eslavas también puede explicarse por factores lingüísticos. El indoeuropeo *ēḱuos, al ser un nombre general del caballo, no encajaba con los demás términos eslavos de la ganadería, asociados a la diferenciación sexual²⁹. En ninguna lengua báltica está documentado el indoeuropeo *ēḱuos con su significado original de caballo en general. La forma ašva, con el significado de «yegua», aparece en el diccionario de K. Širvydas, pero en todas sus ediciones esa palabra figura después de kumelė: Klãžá equa, yegua||Ąbwa (I ed., 54; III ed., 104, 109; V ed., 91, 95)³⁰. La palabra ašva también aparece en los diccionarios de P. Ruigys y Chr. G. Mielcke. En estos diccionarios se distinguen los significados de las palabras ašva y kumelė: Aßwa, wós, f. una yegua de gran raza (P. Ruhig, Lex., I, 8; Chr. G. Mielcke, Wb., I, 12)³¹. Kummélé, és, f. una yegua (P. Ruhig, Lex., I, 70; Chr. G. Mielcke, Wb., I, 134). Gestütt, Aßwos weislininė, Weislei (P. Ruhig, II, Lex., 174; Chr. G. Mielcke, Wb., II, 231). Yegua, común, Kummélé, f. 24 J. Pokorny, Et. Wb., p. 301; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 20. 25 H. Pedersen, KZ, 50, p. 311. 26 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 62; H. Kronasser, Vergleichende Laut- und Formenlehre des Hethitischen, p. 229. 27 A. Meillet, Wstęp do językoznawstwa indoeuropejskiego, p. 239–240; BSL, 29, LXIV. 28 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 500; III, p. 536; B. H. Топоров, О. Н. Трубачев, Cuestiones de lingüística lituana, 4, p. 197; cf. también J. Rozwadowski, Studia nad nazwami wód słowiańskich, Kraków, 1948, p. 176–177; M. Rudnicki, Lingua Posnaniensis, 1, p. 268–269; J. Endzelin, ZfslPh, 11, p. 119. 29 О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 51. 30 Dictionarium trium linguarum... Constantino Szyrwid... Quinta editio... Vilnae, 1713 (I leid. 1629 m., III leid. 1642 m.). 31 Ph. Ruhig, Littauisch-Deutsches und Deutsch-Littauisches Lexicon, Königsberg, 1747; Chr. G. Mielcke, Littauisch-deutsches und Deutsch-littauisches Wörter-Buch, Königsberg, 1800. 150 Stutte, grande, Abwa, f. (P. Ruhig, Lex., II, 346; Chr. G. Mielcke, Wb., II, 463). La palabra ašva de F. Kuršaitis ya no se conoce en la lengua viva. Escribe: «Stute, die, yegua, una yegua grande; según Mielcke, abwà (por lo demás, desconocida)» (F. Kurschat, Wb., II, 217).32 [ašžwa, sustantivo femenino, una yegua de mayor tamaño, en M. (= Mielcke A. S.) y Bd. (= Brodowski A. S.) ya no se usa en absoluto. De ahí se derivan abutai, abutinis, véanse estas voces.] (F. Kurschat, Wb., 24).33 Así pues, los monumentos de la lengua lituana muestran el proceso de desaparición de esta palabra: al principio ašva se usa junto a la palabra kumėlė sin ninguna diferencia de significado; después ašva adquiere un significado específico y finalmente desaparece por completo. Es cierto que la palabra ašva con el significado de «yegua» aparece a veces también en monumentos escritos posteriores, por ejemplo, en la poesía de A. Jakštas34, pero aquí procede de escritos antiguos, no de la lengua viva. Tales casos de uso de la palabra ašva dieron a algunos lingüistas la impresión errónea de que en el lituano actual se usa la forma ašva en lugar de la forma de los escritos antiguos ešva35. La forma ešva solo se encuentra en los escritos de J. Bretkūnas: «Cómo relincha el semental entre todas las yeguas» (LKŽd., II, 844). A juzgar por la oración, se usa con el significado de «yegua», sin distinción de clase. Los nombres del caballo con esta raíz en otras lenguas indoeuropeas muestran que la forma más antigua es ešva. Sin embargo, no se puede afirmar categóricamente que la forma ešva de J. Bretkūnas sea un legado directo del indoeuropeo *eku̯a, pues esta forma también puede ser de origen secundario, surgida junto a la forma ašva como en ešis: ašis, ežeras: ažeras, ešerys: ašerys, eš(u)onis: aš(u)onis36 y otros. En los dialectos samogitios (Alsėdžiai, Kvėdarna, Luokė, Rietavas), la palabra ašvienis se usa con el significado de caballo de trabajo (también aparece la forma ašvienỹs, LKŽd., I, 283). Probablemente fue antes un adjetivo, formado con el sufijo -einja- a partir de las formas ašva o *ašvas; compárense bulbėnis «tallo de patata», ropienis «hoja de nabo», miežienis «cebada» y otros.37 Probablemente tenga un origen similar la forma ašviena que aparece en la traducción bíblica de S. B. Chilinskis: acusativo singular aszwi(eną) «yegua» 41813 38. En la prensa lituana se intentó usar la palabra ašvienis con el significado de «burro»; compárese: «…rodeó un ašvienis milagroso (burro)» (Ūkininkas, 1902, n.º 10, p. 30). El antiguo nombre indoeuropeo del caballo también ha dejado algunas huellas en la toponimia lituana; compárense los hidrónimos Ašvà, Ašvijà, Ašvinė39 y los topónimos Ašvėnai, Ašva-raistė40 También se relacionan con el lituano ašva algunas otras palabras lituanas. F. Kuršaitis, como hemos visto, relacionaba con ašva el lituano ašutai «crines o pelos de la cola del caballo». Tales derivaciones— 32 F. Kurschat, Deutsch-littauisches Wörterbuch, I–II, Halle, 1870–1874. 33 F. Kurschat, Littauisch-deutsches Wörterbuch, Halle, 1883. 34 LKŽd., I, p. 283. 35 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 62. 36 Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, Vilnius, 1966, p. 121–124; W. R. Schmalstieg, Instituto Orientale di Napoli, Annali, sezione Linguistica, VII, p. 53–59. 37 Pr. Skardžius, Lietuvių kalbos žodžių daryba, p. 13, 289; J. Otrębski, Gramatyka języka litewskiego, II, p. 213. 38 Cz. Kudzinowski, Biblia Litewska Chylińskiego, III, Poznań, 1964, p. 10. 39 Lietuvos TSR upių ir ežerų vardynas, p. 9. 40 Lietuvos TSR administracinis-teritorinis suskirstymas, p. 623. 151 También F. Specht sostiene esta opinión acerca del origen del lituano ašutai. Sin embargo, en los últimos tiempos muchos lingüistas relacionan el lituano ašutai con el antiguo eslavo осъто «cardo», el ruso осот, etc., procedentes del indoeuropeo *ak- «agudo». Por ahora es difícil tanto refutar como confirmar cualquiera de las dos etimologías.4142 Es posible que también estén vinculadas con el antiguo nombre indoeuropeo del caballo las voces lituanas «Ribės rubrum; grosella roja», ašóklis, ašóklė, ašvóklė, ašvokšlė, vašóklė, vašóklšlė. K. Būga, quien así explicaba el origen del lituano ašvóklis, se apoyaba en paralelos semánticos: avis: avietė, el alemán Bocksbeere «grosella (negra)»: Bock «macho cabrío». A estos paralelos se pueden añadir también el alemán Roßbeere, perdsbier, así como el gótico aihvatundi «espinos» (se considera que el primer componente del gótico aihvatundi es el indoeuropeo *eḱu- «caballo»).4344 En letón no se ha conservado este antiguo nombre indoeuropeo del caballo. Sin embargo, también allí quedan algunos rastros, cf. los topónimos Asva, Asvenieks, Aswing, el nombre de un lago Asva45. Con escasas probabilidades, puede conjeturarse que también están relacionados con este nombre del caballo el letón aški «crin», aste «cola». En prusiano se encuentran huellas bastante claras del antiguo nombre indoeuropeo del caballo. En el glosario de Elbing se registra la palabra Aswinan Kobilmilch (palabra 694)46. El prusiano aswinan probablemente se formó a partir del prusiano *asva «yegua», con el sufijo -in-. Al parecer, el prusiano aswinan, como adjetivo, debía usarse junto a la palabra dadan «leche». Así pues, aswinan dadan significa «leche de yegua»; compárese con el prusiano Ructandadan Suwermilch (= Sauermilch «leche agria») (palabra 690 del glosario de Elbing). Diversos documentos históricos hablan de la importancia de la leche de yegua entre los prusianos. También habría que relacionar con este nombre del caballo algunos topónimos prusianos, cf. Asswaylen, Asswene, Assuenus, Asswin, Eswiten47. En el glosario de Elbing encontramos otra palabra que también se ha intentado relacionar con el nombre del caballo aquí tratado: Arwaykis Volle (palabra 434) (Volle «es decir, un caballo joven de sexo masculino»). Algunos investigadores relacionan esta palabra con el ruso опь «caballo, corcel» (arwaykis < ar- «caballo» + waykis «niño»). También se ha intentado reconstruir, a partir de arwaykis, la forma *aswawaykis. Sin embargo, quizá la enmienda más aceptable sea la de A. Bezzenberger: corrige arwaykis como aswaytis. R. Trautmann también tiende a aceptar esta enmienda. Por tanto, el prusiano arwaykis procedería de *asva+aitis, cf. el lituano Póvilas: Povílaitis, brólis: brólaitis «hermanito», kiaulė: kiaulaitė, etc. Naturalmente, también la explicación de A. Bezzenberger suscita dudas, en particular resulta problemática la aparición de r en lugar de s.48 Como vemos, el proceso de desaparición del antiguo nombre indoeuropeo del caballo, iniciado hace mucho tiempo en las lenguas bálticas, puede decirse que todavía continúa en lituano. Un proceso similar de desaparición de este nombre tuvo lugar en muchas lenguas indoeuropeas: los antiguos caball- 41 F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, p. 36. 42 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 18–19; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 285; J. Pokorny, Et. Wb., p. 19. 43 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 20; Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, p. 189. 44 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 19; J. Pokorny, Et. Wb., p. 301. 45 J. Endzelins, Latvijas PSR vietvārdi, I, 1, p. 45; J. Endzelin, ZfslPh, II, p. 119. 46 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 305; Prūsų kalbos paminklai, p. 73. 47 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 12, 34; K. Būga, Rinktiniai raštai, III, p. 536; J. Endzelins, Senprūšu valoda, p. 145–146. 48 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 88, 302; J. Endzelins, Senprūšu valoda, p. 144. 152 Los nombres del caballo solían ser desplazados por diversos neologismos o préstamos. Como hemos señalado, en las lenguas eslavas no queda ni rastro de este nombre. En la rama de las lenguas germánicas solo lo conservan el inglés antiguo, el islandés antiguo y, en parte, el gótico. Se extendieron aquí: alto alemán antiguo (h)ros, alemán Roβ, inglés horse, islandés antiguo hross, etc., relacionados con el indoeuropeo *(s)ker- «saltar»⁴⁹; el alemán Pferd < y el latín medieval paraverēdus «caballo postal para el servicio en líneas secundarias»⁵⁰; el alemán Gaul, que al principio solía referirse a un caballo malo⁵¹. En griego aparece φάρας, φαρίον <, junto con el árabe fāris «jinete»⁵²; en latín, la palabra equus es desplazada por caballus, que al principio significaba caballo de trabajo o, en general, un caballo malo⁵³. En las lenguas índicas aparecen términos de origen incierto: sánscrito ghoṭaḥ, ghoṭakah, pali ghoṭaka —«caballo malo»—, hindi ghoṛā «caballo»⁵⁴. Al parecer, los nuevos nombres del caballo surgieron generalmente junto con los cambios en las funciones de este animal: su uso para montar, para las labores agrícolas, etc. En las lenguas bálticas, junto al antiguo indoeuropeo *ek̑ua, apareció un nuevo nombre del caballo, propio exclusivamente de las lenguas bálticas: lituano žirgas, letón zirgs, prusiano sirgis. El significado de estas palabras difiere un poco de una lengua a otra: en lituano, žirgas designa un caballo hermoso y bueno; en letón, zirgs designa un caballo en general; y en prusiano, sirgis significa «semental». En letón, el significado de esta palabra es el más reciente. Ocurre a menudo que una palabra tiene cierto matiz poético en una lengua y, en otra, es un término común de la especie; compárese el armenio ji «caballo» < con el sánscrito hāya, que solo aparece en los Vedas y tiene un matiz poético⁵⁵. No está del todo claro si la palabra prusiana conservó el significado más antiguo o si lo hizo la lituana, aunque, en general, ambos significados son bastante próximos. Por ejemplo, incluso en lituano, en algunos dialectos (Dieveniškės, Trakai), žirgas se emplea con el significado de «semental»⁵⁶. Este último nombre del caballo probablemente se afianzó en las lenguas bálticas cuando las antiguas tribus bálticas empezaron a usar caballos ampliamente para fines bélicos. Tal hipótesis quizá quede confirmada también por la etimología propuesta para este nombre báltico del caballo. A. Leskynas⁵⁷, R. Trautmanas⁵⁸, H. Hirtas⁵⁹, V. Tomsenas⁶⁰ y K. Būga⁶¹ relacionan el lituano žirgas con el lituano žirgti, žėrgti; compárese también žirgis «potro cruciforme en el tejado», žirgės, žirgiai «árbol bifurcado para colgar y secar un abrigo de piel; pértigas para secar trébol y heno». El punto débil de esta etimología es la semántica. El significado original del lituano žirgas, etc., debió de ser «el que corre rápido»; compárese el lituano žirgt, una palabra imitativa que expresa una zancada amplia. Los paralelos semánticos de este nombre del caballo en las lenguas bálticas serían el antiguo ruso клюся «caballo castrado», el polaco antiguo klusie «caballo», el checo klisna «yegua»; el gótico hlaupan «correr», el alemán laufen, el antiguo ruso скокъ «caballo de salto», el ruso скакун, el polabo skocáika «semental»: ruso скакать «saltar»⁶²; y así ⁴⁹ F. Kluge, Et. Wb., p. 608; J. Pokorny, Et. Wb., p. 934. ⁵⁰ F. Kluge, Et. Wb., p. 542–543. ⁵¹ F. Kluge, Et. Wb., p. 236. ⁵² C. D. Buck, Dict., p. 168. ⁵³ A. Walde, Et. Wb., I, p. 125. ⁵⁴ M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 361–362. ⁵⁵ B. Порциг, Членение индоевропейской языковой области, p. 239. ⁵⁶ A. Lyberis, Kalbos kultūra, 7, p. 60. ⁵⁷ A. Leskien, Der Ablaut der Wurzelsilben im Litauischen, Leipzig, 1884, p. 358. ⁵⁸ R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 427. ⁵⁹ H. Hirt, BB, 24, p. 259. ⁶⁰ V. Thomsen, Beröringer mellem de finske og de baltiske (litauisk - lettiske) Sprog, p. 249. ⁶¹ K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 260. ⁶² О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 55–57; V. Machek, Et. sl., p. 205. 153 también el ya mencionado nombre germánico del caballo — alem. Roß, ingl. horse, etc.: ide. *(s)ker- «saltar». J. Mikola relacionó el lituano žirgas con el latín grex «rebaño, grupo, manada»⁶³. También se ha intentado relacionar este nombre del caballo en las lenguas bálticas con el lituano žėrti y con el armenio jar «crin de caballo»⁶⁴. Sin embargo, estos tres últimos casos parecen muy poco convincentes. La primera etimología (žirgas: žergti) es más aceptable. Nos parece que el lituano žirgas, el prusiano sirgis y el letón zirgs, teniendo en cuenta que su significado original pudo haber sido también «semental», como indicaría el prusiano sirgis, podrían además relacionarse con el nórdico antiguo graar «no castrado», graðungr «toro semental, toro», grieðung⁶⁵. El sufijo -ga- del nombre báltico del caballo (o, más específicamente, del semental) pudo surgir por analogía con adjetivos como *dveigas (: dveigys «animal de dos años»), *treigas (: treigys «animal de tres años»). En tal caso, el prusiano sirgis sería simplemente una innovación del glosario de Elbing en lugar de la forma más antigua *zirgas; compárense deywis, dumis, caymis, ragis, snaygis, wilkis y otros ejemplos del glosario de Elbing, en lugar de los sustantivos que cabría esperar con terminación -as⁶⁶. Además del glosario de Elbing (Sirgis Hengest, palabra 430), este vocablo aparece también con bastante frecuencia en la toponimia prusiana; compárense Sirgelawck (< sirgis + laucks «campo, terreno»), Sirgite, Sirgun, Czirgelawken⁶⁷. Este nombre del caballo se encuentra a menudo también en la toponimia lituana y letona⁶⁸. Es posible que de esta palabra báltica derive también el nombre del toro en las lenguas fino-bálticas; compárense el finés härkä, el estonio härg, etc. Como hemos visto, el nombre indoeuropeo común del caballo fue sustituido por uno nuevo, propio únicamente de las lenguas bálticas. Hemos intentado relacionar este proceso con el cambio en las funciones del caballo. En lituano, el proceso fue aún más lejos: allí apareció un nombre propio exclusivamente de esa lengua, arklys. Esta palabra surgió cuando se empezó a arar la tierra con caballos, además de con bueyes. Al principio, arklys debió de significar un caballo de calidad inferior, enganchado al arado y usado para labrar, y pudo emplearse en la combinación arklys žirgas, compárese dūonriekis peilis. De la palabra arti deriva también otro nombre del caballo que aparece ocasionalmente en lituano: artùvas «caballo de trabajo» (LKŽd., I, 261). En letón no se encuentra normalmente un nombre del caballo de esta misma raíz: las palabras ārkls, ārklis y la forma diminutiva ārkliņš se usan únicamente con el significado de «arado». Sin embargo, en los textos letones recogidos por A. B ecenberger encontramos la forma ārkls, usada también con el significado de «caballo». En este caso no cabe pensar en un préstamo del lituano, pues el ejemplo citado fue recogido en los alrededores de Dunten (en el noroeste de Letonia, al este de Limbaži) (EM, I, 141). Lo más probable es que se trate de un error de A. B ecenberger. Las lenguas indoeuropeas no tienen un nombre común para el caballo macho no castrado. En las distintas lenguas, este nombre se ha formado de maneras muy diversas; compárense el español caballo padre (literalmente, «caballo padre»), el neogriego ἄλαγο βαρβάτο (literalmente, «caballo barbudo»; al principio, tal calificativo (barzdotas) se empleaba para referirse a un hombre que no es eunuco, es decir, que no es 63 J. Mikkola, AfslPh, 39, p. 14 64 EM, IV, p. 727. 65 J. Pokorny, Et. Wb., p. 441. 66 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 32. 67 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 157–158, 189, 233. 68 Nomenclátor de ríos y lagos de la RSS de Lituania, p. 206; División administrativo-territorial de la RSS de Lituania, p. 1021; J. Endzelin, ZfSlPh, II, p. 119. 154 castrado, al que le crece barba69, pol. stadnik «semental»: stado «rebaño», serb. пастух «semental», bulg. пастух: пастух «pastor»70, irl. (ech-) cullach «semental», bret. marc'h kallo'h (literalmente, «con testículos, no castrado»)71. Al igual que los nombres celtas del semental recién mencionados, parece que también surgió semánticamente del mismo modo el nombre báltico —el nombre del semental en lituano y letón—, cf. lit. eržilas, erzalas, erzēlas, eržilis, eržiokas (LKŽd., II, 835), ergis «semental joven» (LKŽd., II, 827), aržilas «semental» (LKŽd., I, 262), let. ērzelis, las formas diminutivas ērzelēns, ēržuks, ērzehuks (EM, I, 577; EH, I, 374), ēržuks (la brevedad de la e y la distribución geográfica de la palabra indicarían que esta forma fue tomada del lituano)72. El nombre báltico del semental se relaciona con av. arəzi «escroto», dual ərəzi «testículos», arm. orji-k «testículos», orji «no castrado», miorji «μονόρχις», gr. ὄρχις «testículo», alb. herdhe «testículo», irl. ant. uirgge «testículo, miembro viril», irl. mod. uirghe73. La explicación del origen del lit. eržilas cuenta también con el respaldo semántico del al. Bulle «toro, toro reproductor», nórd. ant. boli, ingl. bull: gr. φαλλός «pene», irl. ant. ball74. K. Būga75, basándose en un paralelo semántico, relacionó el alto alemán medio geil «libidinosus»: geile «testículo», el lit. eržilas y el gr. ὄρχις «testículo» con el lit. arškūs «impetuoso, ardiente, arisco; difícil de tratar, colérico» (cf. arškūs drigantas, arškūs kumelys) (LKŽd., I, 254), aržūs «impetuoso, ardiente; obstinado; lujurioso» (cf. aržūs eržilas), aržlūs «desobediente, rebelde; arisco» (LKŽd., I, 263). En algunos dialectos lituanos y letones encontramos además otro nombre del semental común a ambas lenguas: lit. drigantas, drigōtas, dragantas (LKŽd., II, 427, 488, 489), let. drigants (EM, I, 498). Algunos investigadores (J. Zubatas, H. Petersonas) consideraron esta palabra propia de las lenguas bálticas76. Sin embargo, su fuente es en realidad el pol. drygant «semental» (palabra de origen incierto que ya aparece en documentos polacos del siglo XVI)77. La distribución geográfica de la palabra letona indicaría que los letones pudieron recibirla a través de los lituanos. Formas como lit. dragañtas, let. drigals «niño inquieto, pendenciero» surgieron en estas lenguas por influencia de otras palabras78. En letón y lituano encontramos también otro nombre del caballo de origen extranjero, que en letón se usa asimismo con el significado de «semental»: let. rumaks, rumāks «un caballo semental», rumaks «un caballo», rumāks «un caballo de carga torpe», rumāks «un caballo de color amarillo oscuro o parduzco» (EM, III, 557; EH, II, 383), cf. asimismo rumaks «un mozo de hombros anchos». El lit. rumōkas «caballo de mano (Handpferd)» aparece en diccionarios del lituano de Prusia Oriental y en más contactos con el polaco 69 C. D. Buck, Dict., p. 81, 169. 70 О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 60. 71 C. D. Buck, Dict., p. 162. 72 EH, I, p. 370. 73 J. Pokorny, Et. Wb., p. 782; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 123; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 71; K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 153; J. Zubatý, BB, 18, p. 259; J. Scheftelowitz, BB, 28, p. 299—313. 74 F. Kluge, Et. Wb., p. 110. 75 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 355; III, p. 780. 76 J. Zubatý, BB, 17, p. 324; H. Petersson, Arische und armenische Studien, Lund, 1920, p. 79. 77 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 151; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 105; A. Brückner, Sl. et., p. 99. 78 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 105; EM, I, p. 498. 155 en dialectos que tienen lengua. La fuente de esta palabra es el polaco rumak «caballo, caballo de batalla, argamākas»79. A su vez, el polaco rumak es una palabra de origen túrquico-tártaro80. Este nombre del caballo pudo llegar al letón también a través del lituano. También es de origen eslavo el let. og’eris «el semental» (EH, II, 117), cf. polaco ogier. En las lenguas bálticas, al menos en lituano y letón, encontramos un nombre común del caballo que, con distintos sufijos, se emplea para designar tanto a la hembra como al macho; cf. lituano kumėlė «yegua», kumelys «caballo crecido; semental», kumeliūkas «potro» (LKŽd., VI, 866, 867, 868, 870); letón kumelš «semental; caballo hermoso», kumelis, kumelīce «yegua preñada», kumeliņš «potrillo» (EM, II, 311; EH, I, 673–4). Tanto en lituano como en letón, estas palabras se usan con sufijos muy diversos, que les confieren matices de significado de uno u otro tipo. El origen de estas palabras sigue siendo bastante oscuro. Entre los lingüistas, la etimología más popular es la de J. Charpentier, según la cual el lituano kumelys y el letón kumelš se relacionan con el sánscrito kumarāḥ «joven»81. Sin embargo, esta etimología presenta inconvenientes. En primer lugar, ya resulta dudosa la derivación del sánscrito kumarāḥ de *kum-elō-. En segundo lugar, tampoco el significado de la palabra sánscrita ofrece fundamento suficiente para tal comparación. El sánscrito kumarāḥ puede significar «niño», «muchacho», «hijo», «príncipe»; cf. sánscrito kumārī «niña, hija». El significado fundamental de la palabra sánscrita, como señala M. Mayrhofer, probablemente era «débil, tierno, delicado»; cf. védico kumārā-deṣṇa «que concede dádivas perecederas»82. J. Pokorny83, probablemente el primero en refutar la citada etimología de J. Charpentier, intentó explicar de otro modo el origen del lituano kumėlė y sus cognados. En su opinión, el significado original del lituano kumėlė pudo haber sido «caballo castrado», por lo que esta palabra sería una formación secundaria derivada de kumelys, para el cual tal semántica es perfectamente posible. A continuación, J. Pokorny reconstruye para este nombre báltico del caballo la forma primitiva *kom- y lo relaciona con el eslavo ko-molъ «sin cuernos». En ambos casos, el significado original de las palabras sería «castrado». J. Pokorny tiende a relacionar con estas palabras también el prusiano camnet «caballo» y el lituano kamienas. Nos parece que la explicación de J. Pokorny sería bastante convincente si la forma báltica original hubiera sido *kumas. De hecho, J. Pokorny considera también como forma básica el lituano kūmė «yegua». Sin embargo, el lituano kūmė es una formación regresiva, surgida de la forma ku-mėlė, del mismo modo que de barsūko (cf. bielorruso борсук < y turco barsuk) surgió barsas, de gegūtės, gėgė, etc.84 Se ha intentado relacionar de diversas maneras el lituano kumėlė, kumelys con el eslavo komonь (cf. ruso КОМОНЬ «caballo», checo komoň «caballo»), konь (cf. ruso конь, polaco koń). En efecto, estas palabras se parecen mucho en su forma y sus significados coinciden por completo. Sin embargo, por ahora no es posible demostrar su parentesco85. También es muy oscura la palabra prusiana camnet «caballo». Esta palabra aparece en el glosario de S. Grunau (41 palabras), en el que, como se sabe, las palabras prusianas están especialmente deformadas. El- 79 A. Brückner, Die slavischen Fremdwörter im Litauischen, Weimar, 1877, p. 128; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 748. 80 A. Brückner, Sl. et., p. 468. 81 J. Charpentier, KZ, 40, p. 435; IF, 25, p. 246. 82 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 232–233. 83 J. Pokorny, KZ, 56, p. 130–133. 84 P. Skardžius, Lietuvių kalbos žodžių daryba, p. 21–22; A. Augstkalns, StB., 4, p. 63–65. 85 A. Brückner, Sl. et., p. 253–254; V. Machek, Et. Sl., p. 216; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 309; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 609, 618; E. Berneker, Et. Wb., p. 555; O. H. Трубачёв, Происхождение…, 50–52; EM, II, p. 311. 156 En el vocabulario de Elbing, donde se enumeran hasta siete nombres de caballos de distintas clases, no aparece tal denominación. Que la grafía camnet es defectuosa se ve también por su terminación, ajena a las lenguas bálticas. Así pues, en este caso el prusiano camnet puede corregirse de varias maneras y relacionarse tanto con el eslavo komonъ como con el lituano kumelys, aunque, en cualquier caso, el prusiano camnet recuerda sobre todo al eslavo komonъ86. La cuestión de otra denominación del caballo, acaso también usada en las tres lenguas bálticas, es muy compleja: lituano kėve «animal pobre y flaco; rocín», kie-vė «yegua de mala calidad», kėvinas «caballo de mala calidad, rocín», kėvis, keivis (LKŽd., V, 496, 672, 677, 766)87; letón kėve «yegua», kėve, kėva, formas diminutivas: kėvele, kėve-lite, kėvene, kėvene, kėvens, kėvens, kėvėna, kėvenice, kėvine, kėvka, kėvelėns (EM, II, 377; EH, I, 700–1); prusiano kaywe «yegua» (palabra 433 del vocabulario de Elbing)88. En primer lugar, está claro que no es una palabra común a las tres lenguas bálticas, pues el consonantismo de la palabra letona indica que para los letones es un préstamo. En segundo lugar, no está nada claro si la denominación prusiana de la yegua es realmente una palabra de la misma raíz que el lituano kėvė y el letón kėve. Al examinar las variantes lituanas de esta denominación, llama inmediatamente la atención el extraño vocalismo de la raíz: -ė-, -ie-, -ei-. Ya A. Becenberger, al explicar el origen del prusiano kaywe, relacionó la palabra prusiana con la supuesta forma lituana *kievė89. R. Trautmann también repite la idea de A. Becenberger90. En una carta a J. Endzelīns fechada el 13 de mayo de 1910, K. Būga, al hablar de la obra de R. Trautmann, señala, entre otras cosas: «el lituano meridional *kėve, XII, 142, es fruto de una buena fantasía»91. Como vemos, la forma que A. Becenberger imaginó en su día ya figura en el «Diccionario de la lengua lituana». Sin embargo, nos parece que K. Būga tenía razón al afirmar que tal forma es fruto de la fantasía. Las formas con -ie- se registraron en zonas de Lituania donde ė > ie (Ignalina, Vidiškės), o bien en sus proximidades (Daugėliškis), donde la palabra kievė junto a dėdė o tėvas puede aparecer como fenómeno esporádico procedente de un dialecto vecino. También es probable que la forma keivis sea espuria, pues solo se registró una vez en los alrededores de Klaipėda, quizá en lugar de un kėvis mal oído. Aunque también podría tratarse de algún cambio esporádico de ė en ei, como a veces ocurre en el habla de los pescadores de la costa de Curlandia y en los dialectos letones influidos por el livonio92. Por tanto, la forma lituana más fiable de esta denominación es kėvė (con ė como vocal de la raíz). En los últimos tiempos, muchos lingüistas —en su mayoría, para ser exactos, investigadores de las relaciones entre las lenguas finesas y bálticas— sostienen que los letones tomaron prestada esta palabra del livonio, cf. livonio kėv «yegua», mientras que los lituanos, a su vez, la tomaron prestada del letón y modificaron su significado93. J. Endze- 86 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 189; R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 352. 87 A. Lyberis, Kalbos kultūra, 7, p. 60–61. 88 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 88. 89 A. Bezzenberger, BB, 23, p. 318; 27, p. 168. 90 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. XII, 142, 351. 91 K. Būga, Rinktiniai raštai, III, p. 820. 92 J. Gerullis ir Chr. Stang’as, Lietuvių žvejų tarmė prūsuose, Kaunas, 1933, p. 5–6; Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, p. 75; J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 138–139; M. Rudzīte, Latviešu dialektoloģija, Rīga, 1964, p. 150–166. 93 V. Thomsen, Samlede Afhandlinger, IV, Köbenhavn, 1931, p. XI; I. H. Toivonen, Finnisch-ugrische Forschungen, 20, p. 144; J. Mikkola, Izglītības Ministrijas Mēnešraksts, 1930, 2, p. 443. 157 lynas94, antes consideraba lat. kēve un lituanismo (...wohl aus li. kēve „кляча“95. También D. Zemzarė96 considera lat. kēve un lituanismo. Al analizar el origen de lit. kēve y let. kēve, nos parece que desempeña un papel muy importante el origen de la forma pr. kaywe. Si los letones obtuvieron su palabra de los livonios y los lituanos de los letones, entonces no podríamos hablar de ninguna relación entre pr. kaywe y las palabras lituana y letona mencionadas, pues resulta muy difícil imaginar tal proceso desde el punto de vista cronológico y, además, en general no es propio de los bálticos tomar prestados de los fineses bálticos términos agrícolas o ganaderos; es mucho más frecuente el proceso contrario. El hecho de que esta denominación del caballo no sea un préstamo de los livonios quedaría indicado también por el hecho de que lit. kēvē, a nuestro parecer, tiene una etimología muy convincente. E. Fraenkel relaciona esta palabra con pr. keuto «piel», lit. kēvalas, etc.97 En muchas lenguas se pueden encontrar diversos paralelos semánticos para la etimología de E. Fraenkel; compárese lit. skūrā «yegua mala, caballo malo», skūrinis «caballo malo»: lit. skūrā «piel» (< baltr. скупа), lit. lūpena «caballo malo»: lit. lūpti, let. ādnieks «caballo malo»: let. āda «piel», rus. одёр «caballo malo y perezoso»: rus. драть «despellejar, desollar», al. Schindmähre «caballo malo»: al. schinden «despellejar, desollar»98. Pr. kaywe, como mencionamos, fue relacionado por A. Bezzenberger y R. Trautmann con lit. *kiēvē. Sin embargo, pr. kaywe podría proceder incluso del lituano kēvē. Quizá habría que considerar el vocalismo de la raíz de la palabra prusiana un simple error de transcripción o de escritura en lugar de *kiewye o *keywe; compárese Plēynis del vocabulario de Elbing (palabra 38): lit. plėnys, pleynis (palabra 75): lit. plėnis, plėvė. En la ortografía del vocabulario de Elbing, -y- parece haber podido representar a veces la cantidad larga de la vocal precedente99. Por último, esta -y- pudo surgir al copiar por influencia de las formas cercanas Sweykis, Arwaykis. Parece que J. Endzelīns duda con razón de la relación establecida por A. Bezzenberger entre pr. kaywe y lit. kaimenē «rebaño», pues kaimenē no significa «grupo de caballos», sino, en general, «animales de la aldea». Sin embargo, el intento de J. Endzelīns de corregir pr. kaywe como *kanwe y relacionarlo con esl. konb «caballo», suponiendo que -vė es un sufijo igual al de la palabra lituana kārvė, resulta muy poco convincente. A decir verdad, J. Endzelīns tampoco lo afirma categóricamente (Varbūt...)100. Así pues, quizá la hipótesis más convincente sea que kēvē surgió primero en el ámbito lituano con el significado de «yegua mala» y que, después, desde el lituano, el significado general de «yegua» pasó a las lenguas prusiana y letona. En letón se encuentran formas bastante peculiares de la mencionada denominación del caballo: kāvē «caballo» (Vecaucē), kāvele «nombre despectivo de un caballo o una yegua» (Lubana, Meiranai, Cesvaine, EH, I, 575). El diptongo -ai- de estas palabras debería explicarse más bien como resultado de una sustitución, ya que en letón normalmente no aparecen vocales anteriores después de -k-. En las lenguas bálticas hay muchísimas denominaciones distintas del caballo, que suelen ser propias únicamente de lenguas particulares de este grupo. Estas denominaciones suelen señalar alguna característica del caballo y tener un matiz despectivo o afectivo. 94 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 187. 95 EM, II, p. 377. 96 D. Zemzare, Latviešu vārdnīcas, Rīgā, 1961, p. 45. 97 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 248. 98 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 58; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 254. 99 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 26; FBR, XII, p. 148; XV, p. 101. 100 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 187. 158 El lituano kūinas «caballo mediocre, flaco, débil; rocín» ya aparece en el diccionario de K. Širvydas (en la tercera edición, de 1642): Szk apá Caballus tardus Kuynas Szkapi Caballinus Kuyniβkas Szkapinė (Caballinus caro. Carne de caballo) kuy nėna. (Dict., 436). En algunos dialectos lituanos, la palabra kūinas se emplea como adjetivo con el significado de «sin cuernos» (cf. kūinas veršis, kuinà kárvė, Daugelìškis, Tverečius). Allí no se usa la palabra kūinas con el sentido de «caballo malo»; en su lugar se emplea kėvė. K. Būga reconoce un caso semejante de transformación de sustantivo en adjetivo también en el lituano taūras, taurùs «honesto, bueno, adecuado»: taūras «uro (Bos primigenius)»¹⁰¹. En lituano, esta denominación de un caballo malo está muy extendida: se usa en la lengua literaria y se encuentra en una amplia zona dialectal. Sin embargo, las demás lenguas bálticas no la conocen. Junto a kuinas aparece también la variante de esta palabra kūlnas (LKŽd., VI, 844), así como škūina (Kapsukas, Tirkšliai). Probablemente, la palabra kūinas debería relacionarse con otras denominaciones bálticas del caballo que se le parecen mucho. Se trata del lituano kūika «yegua flaca y enclenque, rocín, cuino», kuikas, kūikė, kūikė (LKŽd., VI, 779), letón kūika «caballo malo» (EM, II, 300). Probablemente habría que relacionar con estas denominaciones también el prusiano paustocaican < pausto «salvaje» + caican «caballo» (palabra 654 del vocabulario de Elbing)¹⁰², el letón kaikaris «cuino, caballo malo» (EM, II, 132), y el lituano kaikaras «persona muy alta; perezoso»; compárese asimismo el lituano kaikaruoti «agonizar, perecer» (LKŽd., V, 48). E. Fraenkel relaciona además estas palabras con el sánscrito kekarah «bizco», el latín caecus «ciego», el irlandés caech «tuerto» y el gótico haihs «tuerto»¹⁰³. Explica la aparición de la raíz -ui- en las palabras lituanas kūinas, kūika por el matiz peyorativo de su significado. En conjunto, esta etimología suscita considerables dudas. Nos parece que las palabras bálticas pudieron surgir de una manera completamente distinta: quizá deban relacionarse con el lituano keipti «menguar, debilitarse, enflaquecer», kaipti «desaparecer, debilitarse; desfallecer». M. Mayrhofer duda mucho de que también el sánscrito kekarah, junto a kedara-, teraka-, usados con el mismo significado, sea relacionable con el latín caecus y otros términos¹⁰⁴. El lituano škūika «caballo malo» también debe relacionarse con kūika. La š-, como en la palabra škūina, pudo surgir por contaminación con škapà o con alguna otra palabra, o bien pudo añadirse simplemente como una suerte de refuerzo expresivo (cf. kabálda: škabálda «quien camina cojeando», kūnka: škūnka «persona o animal consumido»)¹⁰⁵. A este mismo grupo pertenecen también las voces lituanas kūika, škūika. Muchos nombres lituanos de caballos malos surgieron por el mismo proceso semántico: proceden de palabras que significan «acabarse, morir, llegar a su fin» o que simplemente designan «el cuerpo de un animal muerto». Estos nombres suelen aplicarse no solo a los caballos, sino también a otros animales viejos y de mala calidad. Tienen este origen: El lituano baigėna, baigliena, baigšėna; cf. el lituano baigtis «llegar a su fin, morir». 101 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 297; II, p. 318, 635; A. Сабаляускас, Проблемы индоевропейского языкознания, Москва, 1964, p. 63. 102 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 91, 391; Prūsų kalbos paminklai, p. 72. 103 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 202. 104 M. Mayrhofer, Et. Wb., I, p. 264. 105 Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, p. 191–192. 159 Lituano diẽngalis, dienagalỹs, dienãgalis (LKŽd., II. 346, 347) < lituano dienà + gãlas, compárese con el letón diengalis «un ser viejo que se distingue por su vida resistente» (EM, I, 483). Lituano dvasnà, dveskà, dvėšlyna, dvėšena, núodvasa (LKŽd., II, 672, 679, 680), compárese con el lituano dvėsti «morir», dvasnà «cuerpo de un animal muerto», dvėšena. Lituano gaišena, gaištaras, gaištara, núogaiša (LKŽd., III, 37–8, 41), compárese con el lituano gaišti «llegar al fin», gaišena «cuerpo de un animal muerto». Lituano maità, compárese con el lituano maità «cuerpo de un animal muerto». Lituano padlà, compárese con el lituano padlà «carroña», < polaco padło. Lituano pùolena, compárese con el lituano pùlti «llegar al fin», pùolena «cuerpo de un animal muerto». Lituano spróg ena, núosproga, compárese con el lituano sprógti «morir, fallecer». Lituano stipena, compárese con el lituano stipti, stipena «cuerpo de un animal muerto». De manera similar surgió también otro grupo de denominaciones lituanas para el caballo malo: Lituano kuìbena, kùiba (LKŽd., VI, 778), compárese con el lituano kuibina «calzado hecho de cuero de las patas; calzado de cuero», < letón kuìba, kuìbena «cuero desollado de las patas de un animal; calzado hecho de dicho cuero», compárese con el estonio koib «pierna»¹⁰⁶. Lituano lùpena, lupsnà, lupynà, lùpeta, lupýnė, lùpkė, compárese con el lituano lùpti «desollar, quitar la piel», lùpena «corteza que se desprende, peladura». Lituano skùrdà, skùrinis, compárese con el lituano skùrà «piel», < bielorruso скупа. A este mismo grupo semántico pertenecen: Letón âdiniẽks, âdnieks, âdenis, âdeniẽks, âdenica, âdminis (EM, I, 236; EH, I, 192), compárese con el letón âda, lituano óda. Lituano kalabãnas (LKŽd., V, 100), compárese con el lituano kalabãnas «rocín». Lituano kaplỹs (LKŽd., V, 238), compárese con el lituano kaplỹs. Lituano kybelka «animal tambaleante, de patas inseguras (por lo general, un caballo)» (LKŽd., V, 720), cf. lituano kìbelkos «en broma, piernas». Lituano kluknà (LKŽd., VI, 165), cf. klukšėti «croar», kluknoti «beber a grandes tragos». Lituano klùmpis (LKŽd., VI, 171), cf. lituano klùmpis «persona torpe o descuidada». Lituano kramùkas «caballo muy pequeño y lento» (LKŽd., VI, 418), cf. lituano kramas «persona escuálida, gandul», kramùila «quien es pequeño, no ha crecido». Lituano kriklà «caballo flaco» (LKŽd., VI, 580), cf. krikti «debilitarse». Lituano kriòkas «persona o caballo grande, torpe y desgarbado», kriókis (LKŽd., VI, 602, 603), cf. lituano kriòkti. Lituano kùlčius «caballo perezoso», kùltena «caballo agotado de tanto arrearlo, rocín» (LKŽd., VI, 821, 850), cf. lituano kùlti «golpear, azotar». Lituano lapatkis (LKŽd., VII, 142), cf. lituano lapatúoti «caminar con dificultad y torpemente», lapatókas «persona descuidada», lapònas, lapnòtis «el que va dando pasos pesados (dicho de un caballo)». Lituano lòbeda, lòbena (LKŽd., VII, 637), quizá habría que relacionarlo con el lituano lėbeda «persona floja, torpe, patosa». Lituano susnà, cf. lituano sùsti «secarse». Lituano klėperis (LKŽd., VI, 50) < alemán Klepper. Lituano krãgas (LKŽd., VI, 395), krãkas, strėkas, škrãkas pudieron tomarse prestados del alemán o del letón; cf. alemán dialectal Kracke, Kragge107, letón krãģis, skrãģis. 106 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 296; EM, II, p. 300. 107 F. Frischbier, Preussisches Wörterbuch, I, p. 416. 160 Los ejemplos lituanos mencionados se encuentran en la región de Klaipėda. Los letones también tomaron de los alemanes denominaciones de este tipo para un caballo de mala calidad. Liet. lušokas <pol. łoszak (LKŽd., VII, 712). Liet. škapà <pol. szkapa. Probablemente también tiene el mismo origen liet. škabàrda. En los dialectos letones encontramos una cantidad extraordinaria de denominaciones de «caballo de mala calidad» de diversos orígenes: Lat. ābideris «un caballo flaco», cf. lat. ābideris, ārd̄bilis «una herramienta semejante a una horquilla con la que se separan las vigas de secado» (ārds + bīdīt) (EH, I, 191; EM, I, 241). Lat. begis «un caballo viejo» (EH, I, 211). El origen no está claro. Lat. bèmbelis «un caballo torpe y perezoso» (EM, I, 278, 279; EH, I, 212), cf. lat. bèmbelis «un insulto», bemberis «un árbol nudoso», liet. bembys, bamblys. Lat. bestis «un caballo viejo», beškis «un caballo» (EM, I, 281). J. Endzelīns tiende a derivarlo del eslavo bestija. Lat. blànkāns «un caballo lento» (EH, I, 226), quizá habría que relacionarlo con lat. blenkt «mirar boquiabierto». Lat. cōbikis «una yegua de trabajo vieja y gastada» (EH, I, 279), cf. lat. cōbliņš «una persona lenta». Lat. cā pāns «un caballo viejo y achacoso», cāpis «un caballo lento» (EM, I, 408; EH, I, 285), cf. lat. cāpāt «caminar despacio», cā pūlis «alguien que camina despacio». Lat. cāpris «un caballo viejo y malo», cf. lat. cāprs «malo, miserable» (EM, I, 404). Lat. cēmbris «un caballo viejo y malo» (EM, I, 409). J. Endzelīns tiende a relacionarlo con el curonio *cembris, cf. liet. kēmbras «flaco, consumido». Lat. drēberis «un caballo grande y flaco; un caballo rápido y fogoso» (EM, I, 497; EH, I, 333). J. Endzelīns tiende a derivarlo del alemán Traber «corredor; caballo de buen trote». Lat. kačāps «un caballo flaco» (EH, I, 572) probablemente procede de una denominación étnica con matiz despectivo. Lat. kāibala «una mala yegua» (EH, I, 573) probablemente es una adaptación del ruso кобыла. Letón kaīkaris «una especie de caballo; una vieja jaca flaca» (EM, II, 132), compárese con letón kaīkaris «un harapiento, un don nadie», lituano kaīkaras «persona muy alta; perezoso, vagabundo». Letón kaņa «un caballo» (EH, I, 585): J. Endzelīns tiende a derivarlo del ruso конь. El letón kanēris «una vieja jaca flaca» (EH, I, 584), compárese con letón kaneris «una liebre»; en ocasiones también podría ser una modificación del ruso конь. Letón kankans «un caballo malo», kankāns «un caballo grande y flaco» (EM, II, 155, 156), compárese con letón kankāt «andar con pasos grandes y cansinos, trotar», letón kankāns «algo grande, pesado y blando». Letón kārkis «un caballo viejo», kākis (EM, II, 197), quizá debería relacionarse con el letón kārkis «el gancho», kākis. Letón kāsis «una vieja jaca flaca» (EH, I, 606): J. Endzelīns tiende a relacionarlo con el letón kāsis «el gancho». Nuestra explicación del origen del letón kārkis también respaldaría tal relación. Letón keņcītis «un caballo malo» (EM, II, 365), compárese con letón keņcis «el chapucero, el trapero». 11. Baltų ir slavų kalbų ryšiai 161 El letón klām̄pa «una vieja jaca flaca, un caballo viejo y rígido, un caballo cojo», klam-pis «un caballo viejo» (EM, II, 212; EH, I, 609) probablemente debería relacionarse con el letón klām-pât «andar pesadamente». J. Endzelīns tiende a relacionar el letón klams «un caballo viejo, flaco y débil» (EM, II, 212) con el lituano klėmnas «débil». Sin embargo, nos parece más convincente derivar el letón klams del ruso хлам «trastos, chatarra». El letón klām̄za «un caballo viejo y demacrado, una vieja jaca flaca» (EM, II, 212; EH, I, 610), compárese con el letón klamz̄a, klamza «alguien que camina con pasos pesados», letón klām-zāt «andar pesadamente». J. Endzelīns relacionó el letón klanḡis «un caballo grande y demacrado», kleņḡis «una vieja jaca flaca» (EM, II, 214, 223) con el letón kleņḡis «el holgazán, el inútil». El letón klaūga «una vieja jaca flaca» (EH, I, 611), compárese con el letón klaūḡis «un trozo de madera; un bocazas». El letón knadz̄is «un caballo viejo», knadze «una yegua vieja», compárese con el letón knaḡis «un gancho o una estaca» < alemán Knagge (EM, II, 241; EH, I, 626). El origen del letón kōksis «una vieja jaca flaca» (EH, I, 640) no está claro. Quizá debería relacionarse con el letón kuksis «un caballo alazán, amarillo» o kuksīt «andar despacio». El letón krabiņš «un caballo viejo y demacrado» (EM, II, 255) quizá debería relacionarse con el letón krabiķis «un poste ramificado clavado en la tierra, en el que se seca el grano en el campo», krabināt «gatear, desplazarse». El letón kraḡis «la vieja jaca flaca», krāḡis, skrāḡis «un caballo viejo», krak̄is «un caballo malo y débil» derivan del alemán Kracke, Kragge (EM, II, 255, 256, 265). El letón krampis «un caballo viejo y flaco» (EM, II, 258; EH, I, 641) probablemente debería relacionarse con el letón krāmpis «el gancho de cierre». Lat. krapants «un caballo débil y flaco» J. Endzelīns tiende a relacionarlo con el lituano krapinėti «caminar con dificultad» (EM, II, 260). Lat. krapš̄kis «un caballo viejo y flaco», krapšis (EM, II, 260; EH, I, 642), cf. lat. krapis «un apodo insultante». Lat. krepsis «una yegua vieja y escuálida» (EH, I, 649), cf. lat. krepecēt «toser en silencio», krepecī «expectoración mucosa». Lat. krimpa «un caballo flaco» (EM, II, 279), cf. lat. krimpāns «un niño pequeño que llora», krimpa «como insulto para una persona delgada». Lat. kroksis «una yegua vieja y escuálida» (EH, I, 658); tal vez habría que relacionarlo con lat. kruķis «la muleta, el atizador del horno», krukite «apodo insultante para una niña pequeña». Lat. lamāks «un caballo gordo y torpe» (EM, II, 530), cf. lat. lamaka «una persona que no mantiene el cuerpo erguido, un patoso», lamāns «una persona o un perro grande, torpe y glotón». Lat. limaks «un caballo perezoso» (EH, I, 742); tal vez habría que relacionarlo con el nombre anterior. Lat. mitenis «un caballo obtenido mediante trueque; una yegua vieja y escuálida», mietenis «la yegua vieja y escuálida»; J. Endzelīns lo relaciona con lat. mīt «intercambiar», cf. mitala «nombre de una vaca o yegua mala» (EM, II, 649, 656). Lat. naina, naine «un caballo flaco y agotado» (EM, II, 690) quizá debería relacionarse con lat. naine «la viuda» < est. naene «mujer»?, cf. tā tāda naine vien ir (de ei- 162 de una persona de sexo femenino, EH, II, 3). De una denominación despectiva de mujer también pudo surgir una denominación de animal. Lat. nátmene «la yegua flaca», nátanais zirgs «la yegua flaca», nátenis «un caballo débil y blanco», nátną ķēve «una yegua débil», nàtns zirgs «un caballo blanco y débil» (EM, II, 702); compárese lat. nàtns «el lienzo», cuyo significado original fue «hecho de ortigas»: nàtre «ortiga». Sobre el significado de nàtns «malo», compárese kàrklu vācietis «denominación burlona de un germanófilo al que, sin embargo, no le sale bien». Lat. stīvnica «un caballo rígido», stīvuicis (EM, III, 1077); compárese lat. stīvs «rígido, tieso» < bajo alemán medio stīf. Lat. storaks «una persona perezosa o un caballo de esas características», storags (EM, III, 1080; EH, II, 584); compárese lat. storcka «nombre insultante para un ser vivo de sexo femenino», storgaks «un gordo, torpe». Lat. svanaris (?) «un caballo demacrado», zvanārs «un caballo viejo, débil y flaco» (EM, III, 1143; IV, 765; EH, II, 814); compárese lat. zvanārs «reloj viejo, malo y feo» < rus. звонарь «campanero; charlatán». Lat. testis «un caballo perezoso»; compárese lat. test «jadear» (EM, IV, 168). Lat. tūcis «un caballo perezoso» (EM, IV, 278); quizá habría que relacionarlo con lat. tūkat «empujar, amasar, apisonar». En los dialectos letones encontramos muchos otros nombres para el caballo, relacionados en su mayoría con alguna característica de este animal: Lat. aīcis «el caballo (denominación jocosa)» (EM, I, 12); quizá habría que relacionarlo con lat. āita, aīča «oveja». Lat. auzainis «caballo», àusainis (EM, I, 231; EH, I, 188, 189); compárese lat. auzas «avena». Lat. brīēdis «un caballo con pelo de alce» (EM, I, 337; EH, I, 243); compárese lat. brīēdis «el alce». Lat. ēbelis «un caballo orgulloso», ēberis «insulto para un caballo viejo», ēberis «un buen caballo; un caballo pequeño y veloz» (EM, I, 572; EH, I, 371); quizá a veces habría que relacionarlo con al. Eber «verraco». Lat. gàisuonis «un caballo salvaje e indómito» (EH, I, 378); compárese lat. gàisuonis «un fanfarrón; una persona inquieta», lat. gàiss «el aire». Lat. rēceknis «un semental que relincha con fuerza»; compárese rēkt «bramar, aullar» (EM, III, 517). Lat. spārdauniece «una yegua a la que le gusta cocear», spārdainice (EM, III, 986); compárese lat. spārdities «dar coces». Lat. sperška «una yegua que cocea» (EH, II, 548); compárese lat. spèrt «cocear». Let. stakņa «un caballo que, al tirar de un carro, se detiene de vez en cuando» (EM, III, 1041), compárese con let. staknīt «detenerse». Let. svipastis «un caballo que se golpea con la cola», compárese con let. svàipīt «azotar» + aste «la cola» (EM, III, 1160). Let. tīza «una yegua que cojea, que no avanza» (EM, IV, 199), compárese con let. tizāt «cojear, renguear». Let. tramdis «un caballo asustadizo», tramīkis (EM, IV, 221), compárese con let. tramīgs «asustadizo, salvaje». 11* 163 Let. žiblis «un caballo tuerto», J. Endzelynas tiende a relacionarlo con let. žibt «parpadear, quedar deslumbrado» (EM, IV, 808). Let. žlanga «un caballo que bebe mucha agua» (EM, IV, 815), compárese con let. žlāngāt «beber durante mucho tiempo, lentamente y en gran cantidad (dicho de personas y caballos)». Let. žuklis «un caballo rápido», compárese con let. žukls «rápido, ágil» (EM, IV, 829). Algunos nombres lituanos del caballo también se relacionan con características específicas del animal: Lit. bėgūnas «caballo de paso ligero», bėguonėlis (LKŽd., I, 597), compárese con lit. bėgti «correr». Lit. bišius «caballo pequeño», biškinas «caballo mediano, no grande», bišė «yegua mala» (LKŽd., I, 700), compárese con lit. biškenti «correr a pasitos»; puede ser de origen onomatopéyico, compárese con bišku «palabra onomatopéyica usada para llamar al toro». Lit. gyvėntuvas «caballo de trabajo» (LKŽd., III, 379), compárese con lit. gyvėnti. Lit. karčiūkas «caballo de buena crin» (LKŽd., V, 270), compárese con lit. karčiai. Lit. ristūnas «caballo de paso ligero», ristininkas, ristokas (A. Lyberis, 60)108, compárese con lit. risčia «trote». Lit. šarūnas «caballo bien alimentado, excelente» (A. Lyberis, 61) probablemente debería relacionarse con lit. šorai «anteojeras sujetas a la brida, que impiden que los caballos miren a los lados». Lit. vežmininkas «caballo fuerte, apto para tirar de un carro» (A. Lyberis, 61), compárese con lit. vežimas «carro». Lit. žvignis «caballo bien alimentado, destinado a ir de visita» (A. Lyberis, 61), compárese con lit. žvygauti «relinchar continuamente» (?). El lituano kunteris, «caballo pequeño pero fuerte» (LKŽd., VI, 903), es un préstamo del alemán; compárese con el alemán Kunter. El lituano rišokas, «caballo de trote ligero», es un eslavismo; compárese con el ruso рысак (A. Lyberis, 60). El lituano staininis, «caballo bien alimentado, destinado a ir de visita», es un eslavismo; compárese con el polaco stajenny (A. Lyberis, 61). Tanto en lituano como en letón puede distinguirse un grupo de nombres de caballos característicos sobre todo del habla infantil. Estos nombres suelen ser de origen onomatopéyico. El lituano ygagas, «caballo (en el habla infantil)», vyčiukas, «potrillo» (LKŽd., IV, 7, 20); compárese con el lituano ygaga, «interj. para representar el relincho del caballo». El lituano kažis, «potro»; kožė, «yegua (en el habla infantil)»; kožis, «caballo, potrillo (en el habla infantil)»; kožius, kužė, «caballo (en el habla infantil)»; kužia, kužis kužius, kužis, kužius (LKŽd., V, 464; VI, 392, 1017, 1018, 1021, 1022); compárese con las interjecciones lituanas (para llamar al caballo) kuš, kuzi, kuzia, kuziu, kūž, kužiu, etc. El lituano kirkilas, «semental» (LKŽd., V, 836); compárese con el lituano kirkėti. Letón cigiņš, ciga, cigus «el potrillo, el caballo», cigulis «el potrillo», ciga (EM, I, 379; EH, I, 269, 290); compárese con el letón ciga, cig «llamada para atraer a los potrillos y a los caballos». Letón kose, «nombre cariñoso para una yegua»; košiņš, «el caballo, caballito (generalmente en el habla infantil)»; koša, košiņa košis, košelis, kuziņa, «caballo joven; caballo en general, en el habla infantil»; kuze, «un potrillo»; kuzlis, kuža, «el caballo, un potrillo pequeño»; kužiņa, «vocablo cariñoso para un caballo» (EM, II, 255, 331; EH, I, 639, 681); compárese con el letón kuz, kuze, kužu, «llamada para atraer a los caballos». 108 A. Lyberis, Kalbos kultūra, 7, p. 59–63. 164 Lat. sugulis «un potrillo pequeño», sūgulis, suka «el potrillo (en el lenguaje infantil)», sukulis «un potrillo pequeño», sukulinš, sukuls, suksis «un caballo que ya no puede caminar bien», sukulis «un caballo no muy fuerte», sūka «un caballo joven y bonito o un potrillo» (EM, III, 1117, 1118; IV, 105; EH, II, 600, 601, 607, 657); compárese con el letón suk, suku, šuk, šuku «interjección, llamada para atraer a un potrillo». Lat. tprūta «el caballo (en el lenguaje infantil)», tprūtina, tprūte (EM, IV, 217); compárese con el letón tprū «interjección usada para hacer que los caballos se detengan». En lituano y letón hay bastantes nombres de caballos relacionados con el color de este animal (tanto en lituano como en letón encontramos numerosos nombres de colores que se usan únicamente al hablar de caballos): Liet. báltis, baltōkas, baltàsis, baltēlis, balckis, baltĕus, balt(a)marģis, balt(a)-keršis, baltplėšnis, balt(a)galvis, balt(a)kāklis, balt(a)kāktis, balt(a)karītis, balt(a)kōjis, baltas mārgis, balt(a)prūšnis, balt(a)smūkis, balt(a)uodēgis, baltas lėpsnis (LKŽd., I, 498–504; A. Lyberis, 62); compárese con el lituano báltas. Liet. beliōkas «caballo tordo» (LKŽd., I, 604), préstamo eslavo; compárese con el ruso беляк. Liet. bēris, bēris, bērasis, bērōkas, bēriōkas, bēriōte, bēriņas, bēriūkas, bēriūkas, bērelis, bēriūnelis, bēruōlis, bērvalelė, bērširvis (LKŽd., I, 625, 632; A. Lyberis, 62); compárese con el lituano bēras, bēras. Liet. blēzis, blēšis, blisis «caballo con una raya blanca en la frente; caballo de frente blanca» <alem. Blässe (LKŽd., I, 737, 752; A. Lyberis, 62). Liet. briedplaukis «de color del pelo del alce, castaño tordo» <lituano briedis + plaukas (LKŽd., I, 853; A. Lyberis, 63). Liet. brišis; compárese con el lituano brišas «bayo; rojizo oscuro, del color del alce» (LKŽd., I, 867; A. Lyberis, 62—3). Liet. brūnis, brūnas(is) (LKŽd., I, 894); compárese con el lituano brūnas «castaño oscuro, rojizo», brūnas <alemán bajo brūn109. Liet. bulānas «caballo de pelo amarillo claro; caballo alazán» <ruso буланый «bayo, alazán (caballo)» (LKŽd., I, 939; A. Lyberis, 63). Liet. cinākis «caballo con ojos blancos y bizcos» (LKŽd., II, 20) < cinas «estaño» (<alemán Zinn) + akis. Liet. čėkis (LKŽd., II, 41; A. Lyberis, 62); compárese con el lituano čėkas «abigarrado» <alemán Scheck110. Liet. darāšis, darāšius, derēšis, derēšius; compárese con el lituano darāšas, derēšas «caballo alazán (ruano) con pelo blanco, gris oscuro» <polaco deresz <húngaro deres (LKŽd., II, 183, 277; A. Lyberis, 62; K. Bartkus, 382111). Liet. gelsvis, gelsvōkas, gelsvāis, geltis, geltēlis, geltāisis (LKŽd., III, 220, 221, 223; A. Lyberis, 63); compárese con el lituano gelsvas, geltas. Liet. gnēdis «caballo bayo» (LKŽd., III, 458); compárese con el lituano gniedas «bayo» <ruso гнедой. Liet. jūōdis, jūōckis, juodōkas, juodāsis, juodūkas, juōdberis, juodbrūnis, juodmārgis, juōdširmis, juōdširvis, juōdžerkštis, juōdplėšnis, juod(a)galvis, juod(a)kāklis, juod(a)karītis, juod(a)kōjis, juod(a)prūšnis, juod(a)smūkis, juod(a)uodēgis (LKŽd., IV, 398, 400–10; A. Lyberis, 62), cf. lituano juōdas. 109 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 60. 110 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 72. 111 K. Bartkus, Literatura y lengua, VI, p. 371–393. 165 Liet. kaštānas, kaštānis, kaštōnas, kaštōnis (LKŽd., V, 401, 403; A. Lyberis, 62), compárese lituano kaštānas «de pelo castaño», kaštōnas, kaštānas «tal árbol y su fruto», kaštānas < polaco kasztan. Lituano kéršis (LKŽd., V, 624), cf. lituano kéršas «negro a manchas, blanco a manchas». Lituano làukis, laukōkas, laukàgsis, lauk(a)kàktis (LKŽd., VII, 176, 178, 183, 184; A. Lyberis, 62), cf. lituano làukas «de hocico o frente blancos». Lituano moliūgis, cf. lituano moliūgas «del color de la arcilla». Lituano obuolãinis, obuolmušỹs (A. Lyberis, 63), cf. lituano ōbuolmušas «moteado, con pequeños círculos oscuros o claros», obuolỹs. Según M. Nyderman, el lituano ōbuolmušas es una traducción errónea del polaco jabłkowity¹¹². Lituano paļšis, paļšōkas, paļšāsis, paļšiūkas, paļšbēris, paļšmàrgis (A. Lyberis, 62, 63; K. Bartkus, 382), cf. lituano pálšas «gris claro». Lituano palvis, palvỹs (A. Lyberis, 63), cf. lituano palvas «amarillo claro, amarillento». Lituano pelēkis (A. Lyberis, 63), cf. lituano pelēkas «del color de un ratón». Lituano pelēnius (A. Lyberis, 63), cf. lituano pelenai. Lituano plēsnis (A. Lyberis, 62), cf. lituano plēsnas «de pelaje gris rojizo o rojizo», palabra de origen eslavo, cf. ruso пле́нъ. Lituano pilkis, pilkėlis (A. Lyberis, 63), cf. lituano pilkas. Lituano raudāsis, raudīkas, raūdžerkštis, raūdžilis, rūdširvis, raudširmis, raudširvis, raudonširmis, raudonbēris (A. Lyberis, 62), cf. lituano raudās «rojizo, alazán», rūdas, raudōnas. Lituano sārtis, sartōkas, sartàsis, sartùkas, sartēlis (A. Lyberis, 62), cf. lituano sārtas «de color castaño claro, amarillento». Lituano šalnis (A. Lyberis, 62), cf. lituano šalnas «como cubierto de escarcha». Lituano šēkis «caballo pío» (Žagarė, Šakyna), cf. letón sekis «un caballo de varios colores» (EM, III, 815). Lituano šerkšnis (A. Lyberis, 62), cf. lituano šerkšnas. Lituano širmis, širmōkas, širmāsis, širmukas, širmēlis, širmbēris (A. Lyberis, 62), cf. lituano širmas «blanco con pelos oscuros entremezclados». Lituano širvis, širvāsis, širvōkas, širvānis, širvūkas, širvabēris (A. Lyberis, 62), cf. lituano šīrvas «blanco con pelos oscuros entremezclados, tordo». Lituano šyvis, šyvāsis, šyvōkas, šyvūkas, cf. lituano šyvas «gris claro». Lituano žerkštys (A. Lyberis, 62), cf. lituano žerkštas «del color de la escarcha». Letón ābuolainis «que tiene manchas como manzanas (epíteto del caballo)», cf. letón ābuōls «la manzana», ābuōlains «manchado como una manzana», ābuōltains, ābuōluōts (EM, I, 234–5; EH, I, 192). Letón bāltenis «caballo blanco, un caballo tordo», bāltiņš, baltenica «una yegua blanca», balteniša, cf. letón balts «blanco» (EM, I, 257; EH, I, 202). Letón bēris «un caballo castaño», bēritis, bēruks, bēriņš, cf. letón bērs «castaño» (EM, I, 290, 291, 292; EH, 216). Letón blesis «un caballo con una mancha blanca en la frente» < del bajo alemán medio blesse (EM, I, 314; EH, I, 228). Letón briēdis «un caballo de pelo color alce» (EM, I, 337; EH, I, 243), cf. letón briēdis «el alce». Letón brūnis «un caballo castaño», brūnicis, cf. letón brūns «castaño» < del bajo alemán medio brūn (EM, I, 340, 341; EH, I, 246). 112 M. Niedermann, ZfslPh, 4, p. 42–44; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 515. 166 Letón dārcis «un caballo pío», dārkis; cf. letón dārks «pío, abigarrado» (EM, I, 447, 448). Letón dūkanis «un caballo marrón», dūkanis, dūcis, dūcis, dūcis, dūkainis «caballo amarillo con crin negra», dūkanbēris «un caballo castaño oscuro»; cf. letón dūkans «pardo grisáceo» (EM, I, 523, 525; EH, I, 346). Letón dulis «un caballo castaño claro», dulinbēris «un caballo castaño oscuro»; cf. letón duls «de color oscuro» (EH, I, 340). Letón dzeltis «un caballo amarillo», dzeltinis, dzeltenis, dzeltiņis, dzelṭānis, dzelṭainis; cf. letón dzeltāns «amarillo» (EM, I, 542; EH, I, 353). Letón gaīkis, en la expresión gaika zirgs «un caballo de varios colores (moteado de marrón y gris)» (EH, I, 376); cf. letón gaīkis «el fugitivo, indómito» (zirgs iet kā gaīkis), letón gaīkis «persona excéntrica, frívola, exagerada» (EM, I, 584). Letón kuksis «un caballo alazán amarillo, el zorro» probablemente surgió por asimilación de *puksis <alem. Fuchs (EM, II, 301; EH, I, 668). Letón lāucis «un caballo con una mancha blanca en la frente», lāukis, laukene «una yegua con una mancha blanca en la frente» (?), cf. letón lāuks «con una mancha blanca en la frente» (EM, II, 426, 428; EH, I, 722, 723). Letón luošītis «un caballo que está luoss», luošelis «un caballo amarillo parduzco»; cf. letón luõss «bayo, amarillo grisáceo» (EM, II, 528). Letón muõris «un caballo marrón azulado, gris» (EM, II, 683; EH, I, 841); cf. letón muõris «el moro» (?). Letón mūsainis «un caballo moteado, un caballo tordo»; cf. letón mūsāns «moteado, abigarrado» (EM, II, 679). Letón palseris «un caballo gris claro»; cf. letón palsāins «de color tordo», palsāns (EM, III, 62–3; EH, II, 152). Letón pelēce «una yegua gris», pelēķis «un caballo gris»; cf. letón pelēks «gris» (EM, III, 196; EH, II, 221). Letón raūdis «un caballo rojo»; cf. letón raūds «rojo, rojizo, marrón» (EM, III, 483). Letón ripainis «un caballo tordo rodado, un caballo con manchas redondas; un caballo redondo y bien alimentado», rīpainis «un caballo pío»; cf. letón ripa «una mancha redonda» (EM, III, 530, 539; EH, II, 373). Letón sālnis «un caballo tordo plateado», sahlkis; cf. letón salns «de color tordo» (EM, III, 675). Letón sarkanis «un caballo castaño claro»; cf. letón sarkans «rojo» (EM, III, 720; EH, II, 443). El letón sekis «un caballo de pelaje abigarrado» probablemente deriva del livonio šek «Schecke» (EM, III, 815; EH, II, 476). El letón sirkis «un caballo ruano», cf. el letón sīrks «de pelo gris, grisáceo» (EM, III, 846). El letón sīrmis «el caballo de pelaje gris», sirmiņš, sīrmsarītis, cf. el letón sīrms «gris» (EM, III, 846, 847; EH, II, 489). El letón sveķainītis «un caballo amarillo», cf. el letón sveķains «resinoso» (EH, II, 613). El letón ūbelis «un caballo pío; un caballo viejo y feo», cf. el letón ūbele «la tórtola» (EM, IV, 403; EH, II, 740). En los monumentos de la lengua prusiana encontramos varios nombres de caballo propios únicamente de esta lengua. 167 En el glosario de Elbing está atestiguada la palabra — Rapeno Jungkekobel (palabra 435), «yegua joven». Hasta ahora, esta palabra carece de una etimología más fiable. ¿No sería posible considerar el prusiano rapeno un préstamo del alemán, cf. el alemán Rappe, que al principio significaba «cuervo» y más tarde también «caballo negro»?113 También son de origen bastante incierto los otros dos nombres de caballo que aparecen en el glosario de Elbing: Sweriapis Keynhengest (palabra 431) y Sweykis Pflugpfert (palabra 432). El primero probablemente significaba «caballo de torneo» y se intenta derivar del polaco *świerzop «semental», cf. el polaco świerzepa «yegua»; el segundo (en los documentos también se encuentran las variantes sweyke, sweike, sweke) se intenta relacionar con el alto alemán antiguo sweiga «rebaño de ganado bovino»114 Al repasar los nombres de caballo en las lenguas bálticas, vemos que incluyen numerosos términos de diversos orígenes. En primer lugar, las lenguas bálticas conservaron el antiguo nombre indoeuropeo del caballo, derivado de la forma protolingüística *eḱuo-s. En las lenguas eslavas no encontramos huellas claras de este nombre. El nombre de caballo propio únicamente de las lenguas bálticas es el lituano žirgas, el letón zirgs y el prusiano sirgis. Más tarde apareció en lituano un nombre de caballo propio únicamente de esta lengua: arklys. Estos cambios en los nombres del caballo probablemente están relacionados con la evolución de sus funciones como animal doméstico. Las lenguas bálticas tienen un nombre de semental de origen indoeuropeo propio únicamente de ellas. Se ha intentado relacionar de diversas maneras con el nombre eslavo del caballo el lituano kumelys y el letón kumelš. Sin embargo, hasta ahora esos intentos de relación no han tenido éxito. En general, los nombres de caballo bálticos y eslavos difieren mucho. No hay rasgos característicos comunes únicamente a estos grupos lingüísticos, salvo algunos casos de préstamo. CERDO En Europa, el cerdo, en comparación con el perro, la oveja y los grandes bóvidos, fue domesticado por el ser humano quizá algo más tarde. Parece que tampoco desempeñó un papel tan importante en la vida del ser humano primitivo como los otros animales que acabamos de mencionar. Tanto en Europa como en Asia hubo centros independientes de domesticación porcina. Los cerdos domésticos más extendidos en Europa descienden del jabalí (Sus scrofa ferus). La abundancia de centros de domesticación porcina puede estar relacionada también con el hecho de que, por sus características físicas, el cerdo es más difícil de transportar que, por ejemplo, los bóvidos grandes y pequeños y los caballos. Se han encontrado vestigios del cerdo en restos arqueológicos del Neolítico en la cuenca del río Dniéper, en Besarabia y también en casi todos los asentamientos neolíticos de Europa septentrional y central. Se han hallado en los asentamientos sobre pilotes de la llanura del Po y en las tumbas micénicas1. Las fuentes históricas de los antiguos países de Oriente nos ofrecen numerosos datos interesantes sobre la cría de cerdos. Al parecer, allí los cerdos fueron domesticados mucho antes que en Europa. Por ejemplo, en la antigua China se encuentran vestigios del cerdo junto a los del perro en asentamientos del Neolítico temprano, mientras que los vestigios de otros animales aparecen solo al final del Neolítico. En las inscripciones oraculares de Chenan se indica que en la antigua China, durante solemnes ceremonias religiosas, a veces se sacrificaban hasta 100 cerdos2. 113 F. Kluge, Et. Wb., p. 582. 114 J. Endzelīns, Lengua prusiana antigua, p. 260; R. Trautmann, Monumentos lingüísticos prusianos antiguos, p. 443. 1 O. Schrader, Léxico real de la antigüedad indoeuropea, II, p. 360; C. Keller, El origen de los animales domésticos más antiguos, p. 100–115; M. Hilzheimer, Cerdo, — M. Ebert, Léxico real de la prehistoria, XI, p. 380–383. 2 V. I. Avdijevas, Historia del antiguo Oriente, p. 576, 582. 168 Que los cerdos se criaban en la antigua Babilonia lo demuestra, entre otras cosas, el hecho de que este animal ya se menciona en el célebre Código de Hammurabi. Los israelitas consideraban al cerdo un animal impuro y no comían carne de cerdo. En general, aunque en Asia se criaba, el cerdo no era apreciado. Deambulaba casi en estado semisalvaje por las ciudades y, junto con los perros y los buitres, se encargaba de la limpieza de las calles3. Las fuentes históricas del antiguo Egipto no mencionan el consumo de carne de cerdo, aunque allí se conocen cerdos como animales domésticos desde tiempos prehistóricos. Por ejemplo, en el dibujo de una tumba prehistórica aparece representada una piara de cerdos. En los estratos arqueológicos más antiguos del templo de Hieracómpolis se halló una estatuilla de un verraco de loza. Un verraco corriendo ya se utilizó como signo jeroglífico en un monumento escrito de la época de la primera dinastía. Sin embargo, en general, las representaciones de cerdos son mucho menos frecuentes que las de otros animales domésticos. Estos hechos indicarían que tampoco los antiguos egipcios apreciaban mucho al cerdo. En parte lo confirmaría también la circunstancia de que, en épocas posteriores, se consideraba que el cerdo pertenecía al dios maligno Set, asesino de su hermano Osiris. Tampoco está nada claro para qué se criaban cerdos en el antiguo Egipto. Heródoto cuenta que durante sus viajes había visto cómo en el delta del Nilo se utilizaban cerdos para hundir en la tierra los granos sembrados4. En la antigua Grecia y Roma este animal gozaba de mayor estima que en los países orientales. Homero cuenta que Odiseo tenía doce rebaños de toros de cuernos rectos, y otros tantos rebaños de ovejas, cabras y cerdos. A los romanos les gustaba la carne de cerdo, y no dudaban en representar cerdos en sus monumentos artísticos5. El cerdo fue un animal muy popular en las tierras eslavas. En general, parece que, de todos los animales domésticos, los eslavos criaban sobre todo cerdos y ovejas. Los viajeros árabes del siglo X también hablan de su cría en estas regiones. Las condiciones especialmente favorables para criar cerdos se daban entre el Vístula y el Desná, donde los vastos bosques de robles permitían recoger enormes cantidades de bellotas y, así, proporcionarles sin mayor dificultad alimento para el invierno6. En los territorios de las actuales repúblicas bálticas, los restos de cerdos, junto con los de perros y de bóvidos grandes y pequeños, ya se encuentran en hallazgos del Neolítico7. En los hallazgos de los montículos fortificados (Nemenčinė, Migonys, Dovainonys, Bačkininkėliai) excavados en el territorio de la República Socialista Soviética de Lituania y datados entre los siglos I y IV d. C., junto con huesos de otros animales domésticos, se encontró también un porcentaje considerable de huesos de cerdo8. La antigua denominación indoeuropea del cerdo *sūs/*suų se ha conservado bastante bien en muchas lenguas indoeuropeas: sánscrito śūkarāḥ, avéstico hū-, griego ὗς, σύς, latín sūs, gótico swein, eslavo antiguo. 3 P. Thomsen, Schwein, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, XI, p. 383—384; B. Meissner, Haustier, — ibíd., V, p. 221; O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, II, p. 361. 4 Ranke, cerdo, — M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, XI, p. 383; C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 102. 5 C. Keller, ibíd., p. 103; V. S. Sergejevas, Senovės Graikijos istorija, Vilnius, 1955, p. 109. 6 L. Niederle, Antigüedades eslavas, p. 319—320. 7 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, Rasgos de la arqueología lituana, p. 79; Latvijas PSR vēsture, I, p. 11; История Эстонской ССР, под. ред. Г. И. Наана, Таллин, 1958, p. 10. 8 P. Kulikauskas, R. Kulikauskienė, A. Tautavičius, ibíd., p. 252—253; K. Paaveri P. Kulikauskas, Acta Baltico-Slavica, 2, p. 270—272. 169 Schwein, antiguo alto alemán sū, alemán Sau, albanés thi, tocario B suwo, ruso свинья, letón sivēns «cerdo», etc. Como ocurre con muchos otros nombres antiguos de animales domésticos indoeuropeos, el significado originario de *sūs/*suu es muy oscuro. Se han propuesto varias explicaciones, unas menos y otras más convincentes, pero de ninguna se podría afirmar que sea indudablemente correcta y no suscite dudas. Se ha intentado relacionar el indoeuropeo *sūs con el nombre indoeuropeo del hijo (lituano sūnùs, ruso сын, etc.), derivando ambos nombres del mismo verbo, con el significado de «producir, engendrar, dar a luz»; compárese el sánscrito sūtē, sāuti, sūvátē «produce, da a luz». Desde el punto de vista fonético, tal relación es posible, pero resulta muy difícil justificarla semánticamente, especialmente si se tiene en cuenta que el cerdo fue domesticado incluso más tarde que otros animales domésticos. F. Specht⁹ relacionó el indoeuropeo *sūs con el gótico bi-saulan «untar, embadurnar», el gótico swarts «negro» y el latín sordes «suciedad». Algunos han intentado buscar el origen del indoeuropeo *sūs no en las lenguas de los propios indoeuropeos, sino en las de sus vecinos. A. Nehring¹⁰ consideró que tal origen era la forma protourálica *buvo (compárese el finés sika, el mordvino tuwo). E. Polivanov, al reconstruir para los nombres indoeuropeos del cerdo la forma protolingüística *(t)sūs, la derivó del chino antiguo čú «cerdo, verraco»¹¹. Sin embargo, quizá la etimología que ha encontrado más partidarios sea aquella que explica el indoeuropeo *sūs como una palabra de origen onomatopéyico. La respaldaría semánticamente el hecho de que los nombres de muchos animales, incluido el propio cerdo, sean onomatopéyicos en diversas lenguas. Además, favorece esta etimología la interpretación del sánscrito sū-karāḥ: «sū, el que produce», es decir, «animal que “produce” un sonido». En este caso, tanto el indoeuropeo *sū- como el chino antiguo ču podrían ser palabras surgidas de la misma manera¹². En las lenguas eslavas se ha conservado bien este nombre indoeuropeo del cerdo, aunque con una forma ligeramente modificada: eslavo antiguo svinija, ruso свинья, ucraniano свиня, bielorruso свіння, búlgaro свиня, serbocroata свиња, esloveno svinja, checo svině, eslovaco sviňa, polaco świnia, casubio svina, alto sorabo swinja, bajo sorabo swińa. Este nombre eslavo probablemente se formó a partir de la forma femenina del adjetivo svinъ, *svini; son afines a estas formas el latín suīnus «porcino, relativo al cerdo» y el gótico swein «cerdo»¹³. De las lenguas bálticas, solo el letón ha conservado este nombre indoeuropeo del cerdo: su-vēns «el lechón», suvēns, suvēnelis, sivēns, sivēnis, sivēntiņš, sivēnica «una cerda (que tiene lechones, etc.)», sivēnice, sivēne «un cerdo de 6–7 meses», sivēnēns «un lechón pequeño», sivēnīza = sivēnica, sivēniete «una cerda joven (de no más de un año); una cerda preñada», sivēnuks «el lechón», sivēnuks (EM, III, 850, 1129; EH, II, 491, 606). Las formas con la vocal radical -i- surgieron posteriormente en letón: en esta lengua u cambia con bastante frecuencia a i ante v y b; compárese divi «dos»: duvejāds «de dos tipos», zivs «pez»: zuvs, tīvi «arar»: tuvu, driva «campo»: druva, dibens «fondo»: dubēns, etc.¹⁴ En los dialectos letones hay también otras variantes de este nombre: sukis «un lechón, un cerdo a medio criar», sukēns, zuikis «un lechón pequeño», sukis «un cerdo a medio criar, un lechón», sukelis (despectivo), sukēns, sukentiņš, sukelēns, 9 F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, p. 123. 10 A. Nehring, Studien zur indogermanischen Kultur und Urheimat, Salzburg—Leipzig, 1936, p. 112. 11 E. A. Polivanov, Archiv Orientalní, 9, p. 405—406. 12 O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 62; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 593; F. Kluge, Et. Wb., p. 626. 13 V. Machek, Et. sl., p. 489; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 593. 14 J. Endzelynas, Baltų kalbų garsai ir formos, p. 15; J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 50—52; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 615. 170 sukāns, sukans, suŋķis «un cerdo de tamaño mediano», siūka «el lechón, cerdo joven», siūkis, svīkis «un cerdo muy flaco», svīķelis «un lechón pequeño y flaco», svīkaltis «el lechón, cerdo joven», sukantīns «un lechoncito», sukniši «lechones pequeños» (EM, III, 850, 1115, 1117, 1119, 1124, 1163; IV, 749; EH, II, 601, 602, 619–620). Estos nombres, como vemos, se alejan considerablemente de las denominaciones para el cerdo de la misma raíz que hemos mencionado antes. La formación de algunos de ellos también resulta muy difícil de explicar. Quizá las formas con iu- deban explicarse como derivadas de *suvikis; compárese zuintina < zuvitina15. En ocasiones, palabras de sonido parecido pudieron influir en la aparición de algunas formas: suku «llamada para atraer a un potro; interjección», suk «interjección dirigida a un perro al que se arroja algo de comer; llamada para atraer a un potro» (EM, III, 1116, 1118); compárese sukulis «un potrito». En prusiano también encontramos una denominación para el cerdo de esta raíz: la palabra 682 del glosario de Elbing Swintian Swin. Esta forma prusiana puede explicarse de varias maneras. En primer lugar, puede considerarse que surgió por disimilación —o quizá sencillamente por un error de escritura— de *swinstian < *swinistian (compárese parstian «cochinillo», werstian «ternero», que a su vez procederían de *parsīstian, *wersīstian; compárese gertistian «polluelo», junto a gertis «gallo»). De modo parecido a como el prusiano camstian «oveja» y el eslavo овца «oveja», el prusiano swintian habría pasado de ser una forma diminutiva a convertirse en una denominación específica del animal. Sin embargo, el sufijo -tian pudo añadirse directamente al tema swīn-, sin ningún valor diminutivo, siguiendo el modelo de otros nombres de animales con este sufijo16. Tampoco está del todo claro si los prusianos remodelaron esta palabra al tomarla del eslavo (J. Mikkola consideraba que su fuente era quizá svin-ča, opinión a la que R. Trautmann también parece inclinarse17), o si se trata de una palabra antigua de la propia lengua prusiana. Recordando que el léxico prusiano difiere con bastante frecuencia del de las demás lenguas bálticas y coincide con el eslavo, quizá convenga considerar el prusiano swintian una palabra autóctona. También favorecería esta hipótesis el hecho de que los términos relacionados con la ganadería en prusiano suelen ser, en su mayoría, palabras autóctonas. La denominación para el cerdo de esta raíz también pervivió en la palabra compuesta prusiana sewēwnis (palabra 229 del glosario de Elbing: Sewenis Sewstal18). Es difícil decir hasta qué punto esta grafía refleja la forma real de la palabra prusiana. K. Būga explicaba que seweynis había surgido por disimilación de *sweina-s19. J. Endzelīns tiende a pensar que ew en lugar de uw pudo deberse simplemente a un error de escritura, por la influencia del alemán sewstal que aparece junto a él20. Así, la denominación del cerdo reconstruida a partir del nombre del establo mencionado correspondería al letón suēns. Por otra parte, teniendo en cuenta que la e prusiana representa una i larga, también cabe relacionar el prusiano seweynis con el letón svēns, como hacía V. Burda21. Pero en tal caso resulta más difícil explicar, dentro de la lengua prusiana, uw > iv, rasgo que, por lo demás, es propio únicamente del letón, aunque las formas živė, živis, liežuvīs, documentadas en los alrededores de Zietela22, probablemente indicarían que uw > iv tampoco era ajeno al prusiano, al menos en cierta parte de sus dialectos. 15 J. Endzelīns, Latviešu valodas gramatika, p. 155, 214 16 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 53, 260—261. 17 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 443; J. Mikkola, Baltisches und Slavisches, Helsingfors, 1902—3, p. 8. 18 Prūsų kalbos paminklai, p. 63. 19 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 615; III, p. 852. 20 J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 246. 21 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 85, 425—426. 22 Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, p. 68; Э. А. Вольтер, Известия отделения русского языка и славесности Имп. Ак. Наук, т. 16, кн. 4, p. 151—160. 171 Sin embargo, nos parece que lo mejor sería reconstruir una forma prusiana seweynis que pudiera relacionarse directamente con el prusiano swintian. Parece que con la denominación prusiana del cerdo swintian podrían relacionarse el nombre de río prusiano Swene y el nombre de pueblo Swene23. Una gran parte de las lenguas indoeuropeas conservó la antigua denominación de la cría del cerdo: lat. porcus, irl. orc, alto alemán antiguo farah, jotanés pāsa (< *parsa-) «cerdo», kurdo purs. Esta denominación del lechón se conserva especialmente bien en las lenguas eslavas y bálticas: eslavo antiguo prase, ruso antiguo порося, ruso поросенок, ucraniano порося, bielorruso парася, búlgaro прасе, serbocroata прасе, esloveno prase, checo prase, eslovaco prasa, polaco prosię, casubio parsa, alto sorbio proso, bajo sorbio prose, polabo porsą, lituano paršas, prusiano parstian24. Se intenta explicar de diversas maneras el significado original de esta palabra. E. Lidén25 y F. Specht26 relacionaron el lituano paršas y otras formas con el latín porca «surco», persėti, praparšas «zanja», explicando que el significado original de esta denominación indoeuropea del lechón habría sido «el que hoza». Se encuentran paralelos semánticos para tal explicación, pero el problema es que la palabra no significa cerdo en general, sino únicamente la cría del cerdo: el lechón. Hubo intentos de relacionar el indoeuropeo *porkos, entendido como «fuego, es decir, animal de sacrificio», con el griego πῦρ «fuego», el armenio hur, el alto alemán antiguo fuir y otros cognados de estas palabras27. Ya vimos un intento parecido cuando el indoeuropeo *agnos «cordero» se relacionó con otra denominación indoeuropea del fuego (lituano ugnis, latín ignis). Sin embargo, sobre estos intentos puede decirse, en palabras de O. Trubačov: «ingenioso, pero poco probable». Aunque tales etimologías pudieran justificarse desde el punto de vista semántico, desde el fonético están sumamente «forzadas». La etimología de E. Benveniste28, que relaciona el indoeuropeo *porko con una denominación de color, encontró fervientes partidarios; compárese el sánscrito pṛ́śni- «moteado» y el griego πέρκος. Semánticamente, la etimología de E. Benveniste se basa en el hecho de que, hasta los seis meses, la piel de las crías del jabalí presenta franjas longitudinales negras y amarillentas. En los dialectos lituanos, paršas se usa a veces también con el significado general de «cerdo» o incluso de «cerdo grande, verraco». Sin embargo, estos significados son más recientes. A su aparición contribuyó especialmente el hecho de que, en los dialectos lituanos, al hablar de la cría del cerdo se emplean con mayor frecuencia las formas diminutivas de la palabra paršas: paršiūkas, paršūkas, paršėlis, paršiščias. El sentido antiguo de «lechón» también se conserva en las palabras paršiuotis «parir lechones», paršuotis, paršinga «preñada (dicho de una cerda que va a parir)». El lituano parš(i)ūkas pasó también a las lenguas eslavas vecinas: bielorruso парсюк, парсюок, парсюляк, паршук; polaco parsiuk; ruso парсук, паршук, парсюк, парсюк. Las palabras eslavas se emplean con diversos significados: «lechón», «verraco», «lechón flaco y mal alimentado». O. Trubačov tiende a explicar algunas formas rusas como resultado no de un préstamo, sino de la reducción de otras formas eslavas. Quizá le haya llevado a ello el hecho de que rus. парсук, парсюк29 aparecen lejos del territorio lituano y de forma aislada (en la región de Riazán). Sin embargo, pueden explicarse como vestigios del sustrato báltico. 23 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 178. 24 О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 61; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 409. 25 E. Lidén, KZ, 56, p. 218. 26 F. Specht, Der Ursprung der indogermanischen Deklination, p. 34–35. 27 J. P. Rona, El culto indoeuropeo del fuego, Montevideo, 1957, p. 14; plg. О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 63. 28 E. Benveniste, Bulletin de la Société de linguistique de Paris, 45, p. 77, 85. 29 В. Даль, Толковый словарь живого великорусского языка, III, p. 19. 172 También se encuentran con bastante frecuencia palabras de origen báltico en territorios eslavos situados lejos de las actuales Lituania y Letonia30. El nombre indoeuropeo del cerdo se encuentra también en los monumentos de la lengua prusiana. En el glosario de Elbląg figura: Prastian Ferkel (palabra 686)31. La mayoría de los investigadores (A. Bezzenberger, R. Trautmann, J. Endzelīnas, K. Būga) corrigen el pr. prastian a parstian < *parsistian32. La palabra prusiana contiene el mismo sufijo diminutivo que encontramos al hablar del pr. eristian, camstian, swintian. El nombre prusiano del cerdo aparece también en topónimos prusianos que, dicho sea de paso, confirman asimismo la corrección de la reconstrucción de parstian; cf. Parstlawke < parstian + pr. laucks «campo», Porsekaymen < *parsas + pr. caymis «aldea»33. Este nombre indoeuropeo del cerdo se encuentra también en las lenguas ugrofinesas: fin. porsas, est. põrzas, veps. porzas, vad. põrzas, liv. puõras, mord. purhts, puršez. Muchos investigadores no dudan del carácter indoeuropeo de estas palabras, pero las opiniones de los lingüistas difieren sobre cómo y de qué lengua indoeuropea tomaron prestado los ugrofineses este nombre del cerdo. V. Thomsen se inclinaba a pensar que las palabras mencionadas llegaron a las lenguas ugrofinesas desde las bálticas34. K. Būga defendió con vehemencia esta opinión. Escribió: «fin. porsas, mord. pur’hts, pyr’hts(ez) (moksha), pur’ts, pur’sez, purtsos (erzya), “cerdito, Ferkel”; mari porš, porýš; vot. parš, pariš; vogul pūrys, pôres, poreš; ostiaco pörös, pūrös, “cerdo, Schwein”, también ha de ser una palabra de origen báltico oriental […] Por las rutas comerciales, paršas pudo viajar fácilmente desde la tierra de los bálticos orientales, pasando por los mordvinos, hasta los fineses de Perm y de los Urales. Como muestra la distribución geográfica de la palabra paršas, el centro de cría de cerdos no estuvo en el este, sino en el oeste. Por ello, los ugrofineses no pudieron recibir el cerdo del este, cuyos habitantes, según el claro testimonio de Heródoto, no criaban cerdos en absoluto. No hay por qué sorprenderse del largo viaje de paršas y *solo (fin. suola …) “sal”, pues ambos productos son muy importantes en la vida humana. Otras palabras de origen báltico oriental han llegado en Oriente hasta los mordvinos y los cheremises. Una vez que el cerdo (paršas) y la sal (la. sāls) de la tierra de los bálticos orientales llegaron a las tierras de los mordvinos y los cheremises, ya no fue difícil que desde allí los comerciantes llegaran también a sus vecinos más lejanos»35. Otros investigadores, basándose sobre todo en argumentos geográficos, clasifican el mencionado nombre ugrofinés del cerdo dentro del estrato de préstamos indoeuropeos del proto-ugrofinés36. Junto con el fin. porsas y otras palabras, en este estrato se incluyen también voces que otros investigadores consideran baltismos: fin. jyvä «grano» (cf. lituano javai), fin. sisar «hermana» (cf. lituano sesuo). En los últimos tiempos, esta opinión ha ido ganando cada vez más adeptos. Con todo, aún sería prematuro considerar que esta cuestión está definitivamente resuelta. Est. pahr “cer- 30 О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 63—64; M. Vasmer, Et. Wb., II, p. 317—318; T. Zdancewicz, Lingua Posnaniensis, 8, p. 346; Cz. Kudzinowski, Acta Baltico-Slavica, 1, p. 224. 31 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92; Monumentos de la lengua prusiana, p. 73. 32 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 408; J. Endzelīns, Senprūšu valoda, p. 219; K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 305. 33 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 424; II, p. 384; III, p. 677; G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 115, 131. 34 V. Thomsen, Beröringer mellem de finske og de baltiske (litauisk-lettiske) Sprog, p. 206. 35 K. Būga, Rinktiniai raštai, III, p. 592. 36 L. Hakulinen, Desarrollo y estructura de la lengua finlandesa, II, p. 38; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 542; J. Kalima, Festschrift für Hermann Hirt, Heidelberg, 1936, p. 199—214; E. Itkonen, A. J. Joki, Suomen kielen etymologinen sanakirja, III, Helsinki, 1962 p. 606. 173 «lys», J. Kalima, distinguiéndolo de los demás nombres de cerdo de las lenguas fino-ugrias que acabamos de enumerar, lo considera un préstamo del báltico37. En las lenguas bálticas y eslavas hay otro nombre para el cerdo que, al parecer, es propio únicamente de estos dos grupos de lenguas indoeuropeas y cuyo origen sigue suscitando muchas dudas. En las lenguas eslavas, esta palabra se usa principalmente con el significado de «jabalí»: ruso antiguo вепрь, ruso вепрь, ruso dialectal венерь «lechón», вепрь, веприк «jabalí, verraco, lechón», ucraniano вепер «jabalí, verraco castrado», bielorruso вепер «jabalí, lechón», búlgaro вепър «jabalí», serbocroata вѐпар «lechón», esloveno veper «jabalí», checo vepř «cerdo, lechón», eslovaco vepor, polaco wieprz «cerdo, lechón, jabalí», alto sorbio wjapr «lechón, jabalí», bajo sorbio wjapš, polabo víper38. De las lenguas bálticas, esta palabra solo se conserva bien en letón: vepris «un verraco castrado, un cerdo capón», vepruks «un verraco pequeño (castrado)», veprēks «un vepris no del todo pequeño», veprēks, diminutivos veprelis, veprēns, veprēlis «un vepris no grande», veprukāns; compárese también vepruoties «comer desordenadamente, de manera descuidada en la mesa», veprelis «un niño sucio» (EM, IV, 538; EH, II, 771). Que este nombre de cerdo existió en lituano puede deducirse de la toponimia: Vėpriai (localidad al suroeste de Ukmergė), Veprinis (lago del distrito de Vievis), Veprys (lago de Antalieptė), Vepriškiai (dos lagos del distrito de Vievis), Vėprynas (lago de Veisiejai)39. Los topónimos prusianos Weppen, Wepers permiten suponer que tal palabra tampoco era ajena a los prusianos40. En sus notas y adiciones al diccionario etimológico ruso de A. Preobraženskij, K. Būga planteó la posibilidad de que el letón vepris pudiera ser también un préstamo del ruso («…заимствование из русского не исключено»)41. Sin embargo, los vestigios de esta palabra en lituano y prusiano no respaldan tal hipótesis, y otros investigadores no dudan del origen báltico del letón vepris. Sin embargo, el origen de esta palabra y su significado primitivo plantean muchísimas dudas. Algunos investigadores, al explicar semánticamente que el jabalí recibió su nombre como «fecundador», lo relacionan con el sánscrito vapati «expulsa (el semen)»; otros, con el sánscrito yabhati «copular». Se ha propuesto que el nombre del jabalí se debe a sus cerdas, y se ha intentado relacionar este nombre con el latín veprēs «espinas». Otros, considerando que la v- de las palabras báltico-eslavas es un añadido, lo relacionan con el alto alemán antiguo ebur «jabalí, verraco», el alemán Eber y el latín aper42. Tanto en las lenguas eslavas como en las bálticas existen numerosos nombres diferentes para el cerdo, propios de uno de estos grupos lingüísticos o incluso de una lengua en particular. Sin detenernos en los nombres eslavos de este tipo, examinaremos con más detalle los nombres del animal característicos de las lenguas bálticas. En la lengua literaria lituana y en una parte considerable de sus dialectos, el verraco castrado se llama meitėliu (nominativo meitėlis, meitėlys). En los dialectos también aparecen las formas maitelis, meičiukas «cerdito pequeño», meičokas, meičkus (LKŽd., VII, 760, 1009). Este nombre se relaciona con las palabras misti, maitinti, maistas, maitas «alimento, comida, pa- 37 J. Kalima, Itämerensuomalaisten kielten balttilaiset lainasanat, p. 145. 38 О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 66; M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 183. 39 Toponimia de los ríos y lagos de la República Socialista Soviética de Lituania, p. 190. 40 G. Gerullis, Die altpreussischen Ortsnamen, p. 199. 41 K. Būga, Escritos selectos, II, p. 648–649. 42 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 183; V. Machek, Et. sl., p. 561; F. Kluge, Et. Wb., p. 150; EM, IV, p. 538; О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 66; R. Trautmann, B-sl. Wb., p. 351; Сравнительная грамматика германских языков, I, Москва, 1962, p. 57. 174 «šaras» y otros43. Una clara paráfrasis semántica del lituano meitėlis se encuentra en las lenguas eslavas; compárese el serbocroata кѝмад «cerdos», кѝмак «cerdito», кѝмач «cerda reproductora», kѝme «cerdo joven de medio engorde»; el ruso dialectal коромак «cerdito»; el búlgaro кърмак: serbocroata кърмити «alimentar», ruso кормить «alimentar, dar de comer, nutrir, amamantar», корм «forraje, pienso, alimento, comida»44. El lituano meitėlis tiene un cognado en prusiano: nomaytis (Nomaytis Burg, voz 684 del vocabulario de Elbing)45. Su parentesco con el lituano meitėlis no ofrece dudas. Sin embargo, R. Trautmann no vinculó estas dos palabras bálticas con el lituano maitinti «alimentar», el prusiano maitātunsin «alimentarse» y el prusiano maitā «alimenta», sino con el prusiano ismaitint «perder, dejar de tener». Así, según R. Trautmann, el prusiano nomaytis habría recibido ese nombre a causa de la castración. Aun así, resulta más convincente relacionar el prusiano nomaytis y el lituano meitėlis con palabras del grupo lituano maitinti, mesti, como hacen J. Endzelynas y E. Frenkelis46. En letón no existe un nombre del cerdo con esta raíz, pero encontramos allí otra buena correspondencia semántica que confirma la corrección de la relación entre el lituano meitėlis y el prusiano nomaytis con el lituano maitinti; compárese el letón baruoklis «ganado de engorde, especialmente cerdo de engorde», baruoklis, baruoksnis, barūoksnis, baruotnis, baruoknis, baruklis, baruokle «cerdo de engorde (hembra)», barukle (EM, I, 265; EH, I, 206): letón baruot «dar de comer, alimentar, cebar», barība «comida, forraje». También en lituano hay otra correspondencia semántica para estos nombres del cerdo; compárese penimis «cerdo de engorde, lechón», peniūkšlas, peniūkšlis, pešlas < *penslas: penėti47. La palabra de origen completamente desconocido es el lituano kiaũlė, que se usa como nombre genérico de este animal en todos los dialectos lituanos y en la lengua literaria. En lituano también se emplean diversos derivados sufijales de la palabra kiaulė, cuyo significado a veces se aparta algo del sentido principal: kiaulaitė «cerdo joven pequeño», kiaulaitė, kiaulėlė «cerdo pequeño y joven, cerdita», kiaulėlis «lechón», kiaulėnas «cerdito», kiaulienas «cerdo castrado», kiaulykštė «cerdo insignificante», kiaulykštis «cerdo pequeño», kiauliokas «lechón de tamaño mediano», kiauliotė «cerdita, cerda joven», kiaūlis «cerdo castrado, lechón», kiaulys, kiauliščia «cerdo insignificante», kiauliūkas «cochinillo», kiauliūkšė «cerdo pequeño», kiauliūkštė, kiauliūkštis «lechón pequeño», kiaūlius «cerdo castrado, lechón», kiauliva «cerdo (despectivo)», kiaulūtė «cerdo pequeño, cerdita» (LKŽd., V, 687, 689–90, 691, 696, 698, 699, 701). No encontramos un nombre de cerdo semejante en ninguna otra lengua báltica o eslava. La palabra kiaũlė es característica únicamente del lituano. Es cierto que se ha intentado relacionar esta palabra con el griego σωλούς ὗς48, pero tal relación es sumamente dudosa. El lituano kiaũlė recuerda mucho por su fonética al nombre del macho del cerdo —el verraco—, que aparece en las tres lenguas bálticas; compárese el lituano kuilỹs, kuilius (LKŽd., VI, 780–1), el letón kui- 43 E. Fraenkel, Et. Wb, p. 459–460; K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 411. 44 И. И. Толстой, Сербо-хорватско-русский словарь, Москва, 1957, p. 357; О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 66; C. D. Buck, Dict., p. 162. 45 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 386; Prūsų kalbos paminklai, p. 73. 46 J. Endzelins, Senprūšu valoda, p. 216; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 459–460. 47 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 569. 48 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 249; O. Haas, Lingua Posnaniensis, 3, p. 77. 175 lis, pr. cuylis. Muchos investigadores consideran que este nombre del verraco es un eslavismo⁴⁹. No habría motivo para dudar de tal hipótesis si se pudiera encontrar una fuente exacta de la que pudiera proceder el lituano kuilỹs, el letón kuìlis y el prusiano cuylis. Por desgracia, no existe tal fuente. Los investigadores reconstruyen la forma kylb. La reconstruyen basándose en el ruso dialectal КИЛЯК «verraco, cerdo macho», que a su vez relacionan con el ruso КИЛА «hernia, rotura; bulto (enfermedad de las plantas)». Según O. Trubachov⁵⁰, el significado de la forma kylb habría sido «colmillo». En efecto, el nombre del verraco deriva a veces del nombre del colmillo; compárense el ruso КЛЫКАЧ «verraco»: КЛЫК «colmillo», el búlgaro ГЛИГАН «verraco, jabalí», ГЛИГ: el búlgaro ГЛИГ «colmillo de verraco, de jabalí», y el alemán Hauer «verraco, jabalí»: Hauer «colmillo». Desde el punto de vista semántico, la explicación de O. Trubachov para el ruso КИЛУН, КИЛЯК sería bastante convincente, pero sigue sin estar clara la relación fonética entre el ruso КЛЫК «colmillo» y *kylb. En los dialectos letones, junto a las formas kuilis, kuilēns, kuilins, diminutivos kuijuks, kuilenītis (EM, II, 300; EH, I, 667, 668) del nombre del verraco, encontramos también las formas ķilis, ķilins, diminutivos ķilēks, ķiluks (EM, II, 388; EH, I, 706). J. Endzelīnas explica que las formas con -i- en la raíz proceden de la misma fuente que las formas con -ui-, aunque fueron tomadas en préstamo en una época posterior. Algo parecido ocurrió en lituano con las palabras kūila «hernia, rotura» y kỳla, de las cuales la primera procede de la forma eslava *kyla, mientras que kỳla entró en lituano después de que el eslavo ky > pasara a ki. A decir verdad, cabe observar que en lituano existe también un equivalente directo de las palabras eslavas: kūlas «bulto; hernia» (LKŽd., VI, 819). El nuevo préstamo letón kīlis vuelve a suscitar dudas sobre la autenticidad de la fuente eslava. ¿Es posible que la palabra de la que, en distintas épocas, surgió el nombre báltico de este animal no se haya conservado en ninguna lengua eslava vecina? El nombre del verraco aparece atestiguado una sola vez en los monumentos de la lengua prusiana: en el glosario de Elbing (palabra 683), Tuylis Beer (alto alemán medio ber «Zuchterber»)⁵¹. A la luz de las otras formas bálticas del nombre del verraco, parece justificado corregir esta forma a kauils. En parte, esta forma podría verse confirmada también por el dialecto alemán de Prusia Oriental Kuijel «verraco», Kujel, kuijeln «corretear»⁵², que quizá aún estén directamente relacionadas con el nombre prusiano del verraco. K. Būga trató de explicar el nombre báltico del verraco como palabra autóctona, relacionándolo con el lituano kiaũlė, kūkis «cerdo macho», kūkė «cerda», y el letón cūka⁵³. Sin embargo, más tarde K. Būga también aceptó la explicación de que los bálticos habían recibido esta palabra de los eslavos. Sin embargo, nos parece que hay cierto fundamento para relacionar el nombre báltico del verraco con el lituano kiaũlė. El vocalismo de la raíz pudo haber cambiado en ocasiones también por influencia del préstamo eslavo kūila «hernia, rotura»; además, ui pudo surgir como resultado de una cierta expresividad de carácter despectivo. Compárense el lituano kūinas, kūikė, kūinas «sin cuernos», muitā «carroña», būilis «toro», etc. Se ha intentado relacionar con el lituano kiaũlė otro nombre báltico del cerdo, concretamente el prusiano skewre, skawra. Este nombre prusiano del cerdo es uno de los nombres de animales más auténticos de la lengua prusiana, pues está atestiguado en ambos glosarios prusianos. En el glosario de Elbing encontramos: Skewre Suwe (palabra 685), y en S. Grūnov: 49 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 92; R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 451; E M, II, p. 300; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 305; J. Endzelin, IF, 33, p. 117. 50 О. Н. Трубачев, Происхождение..., p. 67. 51 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92; Monumentos de la lengua prusiana, p. 73. 52 H. Frischbier, Preussisches Wörterbuch, I, p. 442. 53 K. Būga, Rinktiniai raštai, I, p. 296–297. 176 sau skawra (palabra 19)54. R. Trautmann, al reconstruir la forma proto *skiau-rē, vinculó con mucha cautela (con?) esta palabra prusiana con el lituano kiaulė55. K. Būga56 y J. Endzel y nas57 actuaron de modo parecido. Así pues, la palabra prusiana tendría un sufijo distinto y una s- añadida. Sin embargo, es muy difícil demostrar la identidad genética del prusiano skewre y el lituano kiaulė: la fonética de estas palabras difiere demasiado. El nombre prusiano del cerdo también se conserva en la toponimia; cf. Skeurekaym < prusiano skewre + prusiano caymis «aldea»58. También suscita muchas dudas la explicación del origen del nombre lituano del jabalí šernas, šėrnas, šerna. En letón no se usa ninguna palabra de esta raíz con el significado de «jabalí». La existencia en prusiano de un cognado del lituano šėrnas vendría indicada por el nombre de río prusiano Serenappe < seren + ape «río», y quizá también por el topónimo Sernaw59. E. Fraenkel, tras refutar la explicación de E. Berneker, según la cual el lituano šėrnas, basándose en paralelos semánticos con el eslavo veprь «jabalí»: sánscrito vāpati «eyacula (la semilla)», gótico auhsa «toro»: sánscrito ukṣāti «rocía», etc., se relaciona con el sánscrito kṣárati «corre, fluye, se derrite»60, tiende a vincular el lituano šėrnas con el lituano šerkšnas, šārmas y otras palabras de la raíz indoeuropea *ker-61. Desde el punto de vista fonético, tal relación es perfectamente posible; sin embargo, las palabras de la raíz indoeuropea *ker- suelen designar, tanto en las lenguas bálticas como en las eslavas, colores claros o cosas de colores claros; cf. el lituano širmas «blanco con pelos oscuros entremezclados», širvas, letón širins, ruso antiguo серень «blanco», etc., mientras que el jabalí es un animal de color oscuro. Conviene llamar la atención sobre una etimología del lituano šėrnas que no aparece en el diccionario de E. Fraenkel, pero que A. Fick ya publicó hace un siglo. Sin ofrecer ninguna argumentación amplia, A. Fick relacionó el lituano šėrnas con el lituano šer̃š, šėrtis, reconstruyendo la raíz *šar- «ser áspero»62. Quizá los investigadores posteriores, al no encontrar paralelos semánticos más adecuados, contemplaron esta etimología con escepticismo; y, como hemos visto, ni siquiera llegó a incluirse en el diccionario etimológico de la lengua lituana. Sin embargo, la etimología de A. Fick es muy convincente: puede sustentarse con paralelos semánticos de otras lenguas; cf. el húngaro serte «cerdas», eslovaco ošipiná «cerdo»: eslovaco šip «espina»63. Como se sabe, las cerdas del jabalí son aún más gruesas que las del cerdo doméstico. Tampoco hay obstáculos fonéticos para relacionar el lituano šėrnas con el lituano šer̃š; en cuanto a la formación, cf. el lituano kernà «matorral denso», prusiano kirno «arbusto»: lituano kėras «arbusto; tocón», etc.64. En las lenguas bálticas, naturalmente —con la excepción del prusiano, debido a la escasez de sus testimonios escritos—, encontramos muchos otros nombres del cerdo de uso más restringido. Son especialmente numerosos los nombres de origen onomatopéyico. 54 R. Trautmann, Die altpreussischen Sprachdenkmäler, p. 92, 94; Monumentos de la lengua prusiana, p. 73, 78. 55 R. Trautmann, ibíd., p. 429. 56 K. Būga, Escritos selectos, I, p. 296–297. 57 J. Endzelīns, La lengua prusiana antigua, p. 249. 58 G. Gerullis, Los topónimos prusianos antiguos, p. 161, 233. 59 G. Gerullis, ibíd., p. 155, 156. 60 E. Berneker, IF, 8, p. 284. 61 E. Fraenkel, Et. Wb., p. 974. 62 A. Fick, Diccionario comparativo de las lenguas indogermánicas, II, Göttingen, 1876 p. 695. 63 О. Н. Трубачев, Происхождение…, p. 67. A. Sabaliauskas, Baltistica, I(2), p. 162–163.64 12. Baltų ir slavų kalbų ryšiai 177 Liet. ciucė «cerda (término cariñoso y apodo)», čiukė «čiukė, cerda», čiukukas «lechón, čiūkutis», ciukūtis (LKŽd., II, 29); compárense las voces imitativas para llamar y arrear cerdos: ciūga, ciūgā, ciuk, čiūkš. Liet. čiūga «cerda», čiūgā, čiūgalis «lechón (en el habla infantil)», čiūgālis «verraco, cerda (nombre cariñoso)», čiūgana «cerda, čiukė», čiūgalis «čiukūtis, lechón» (LKŽd., II, 94); compárese el lituano čiūg «čiuk, čiuku (llamada para cerdos)», čiūgā, čiūgā, čiūglė, čiūgnōti «llamar a los cerdos». Liet. čiūkā «cerda», čiūkas «cerda, verraco», čiukė «cerda (en el habla infantil)», čiūkė, čiūkis «verraco», čiūkis, čiūklė «cerda (en el habla infantil)», čiūklis «lechón», čiukūtis «verraco (término cariñoso)», čiūkūtis, čiūlė «cerda vieja», čiūnis «verraco (término cariñoso)» (LKŽd., II, 95, 96, 99, 101); compárense las voces para llamar a los cerdos: čiūk, čiūk, čiūk, čiūka, čiūkā, čiūka, čiūki, čiūku, čiūkut, čiūkuōti «llamar al cerdo diciendo “čiuk čiuk”», čiūkōti. Liet. čiūotė «cerda, čiukė», čiūotis «verraco (nombre cariñoso)» (LKŽd., II, 108, 109); compárense las voces imitativas čiūo, čiūō, čiūot. Liet. jūkšė «cerda», jūkšius «cerda, verraco» (LKŽd., IV, 375, 376); compárese la voz para arrear cerdos jūkš. Liet. kiūkšė «cerda» (LKŽd., V, 913); compárese kiukšėti «gruñir (de un cerdo)». Liet. kriukā «cerda», kriūkė, kriuksė, kriūkšė (LKŽd., VI, 641, 644, 645, 647, 648); compárense kriū «interj. para representar el gruñido del cerdo», kriūkt. Liet. krūksis «lechón» (LKŽd., VI, 695, 696); compárese krūk «interj. para representar el gruñido del cerdo». Liet. kuciūtė «cerda», kuciūkas «verraco, cerda (por lo común, así se la llama)» (LKŽd., VI, 755, 756, 757); compárese la voz para llamar a los cerdos kuc. Liet. kūkas «cerda, verraco», kūkā «cerda (en el habla infantil)», kūkā, kuksa, kūksis «verraco, lechón», kūkšis, kūktė «cerda», kūkūlė, kūkūtas «lechón», kūkūtė «cerdita», kūkūtis, kūkūtis «lechón, cerdita», kūkūtis, kūkūtīs (LKŽd., VI, 791, 792, 795, 801, 802, 803, 807, 810, 817, 818); compárense las voces para llamar a los cerdos: kūkal, kūkat, kūks, kūkt, kūkut. Liet. kvykulys «verraco», kvykūtis «lechón» (LKŽd., VI, 1094); compárese el lituano kvýkti. También encontramos en letón nombres del cerdo de origen análogo. En primer lugar, parece que solo de este modo debe explicarse el nombre del cerdo en la lengua literaria letona cūka. J. Endzelīns⁶⁵ tendía a explicar que el letón cūka procedía de *sūka (compárense el persa xūk, el inglés antiguo sugu, el latín sucula, el galés hucc y el letón sukis) a través de la forma diminutiva cūcina, cuya c- se considera surgida de s- por asimilación. Sin embargo, la abundancia de nombres del cerdo de origen imitativo en las lenguas bálticas, indoeuropeas en general y también no indoeuropeas lleva a pensar que el letón cūka es una palabra de origen imitativo. Por ejemplo, además de los nombres del cerdo de origen imitativo ya mencionados en lituano, compárense el ruso чуха, чухна, чухня, чушка, чучка; el esloveno čuna, čunka, čunja, čunjoga; el ruso юс «lechón», юсочка «cerdita», дюшка «cerda», дюк, дзюк, дюхман; el casubio buxla; el alemán Zuckel «cerdo joven», Suckel; el francés suizo couce, coutche, coutsi, couci «nombres familiares del cerdo y llamadas para atraerlo»; y el ávaro cuka «cerda»⁶⁶. EM, I, p. 398.65 K. Būga, Rinktiniai raštai, II, p. 294; M. Niedermann, Tauta ir žodis, II, p. 443; E. Fraenkel, Et. Wb., p. 75–76; O. H. Трубачев, Происхождение…, p. 68; K. Müller, ZfSl, 2, 1966, p. 225.66 178 Junto a cūka, en los dialectos letones también se encuentran las formas cūcene «un cerdo joven, la cerda», cūcēns «un cerdito», cūcis «un cerdo joven», cūcietis «el cerdo», cūčka «la cerda», diminutivo cūciņa, despectivo cūkele, cūža «un cerdo flaco», cugītis «un cerdito pequeño (y gordo)», diminutivo cūcele, cūciņa (EM, I, 397, 398; EH, I, 279, 280), cūčka «cerda», cūcis «un cerdo joven, el cochinillo», diminutivos cūčaks, cūča, diminutivos cūčele, cūčelite, cūga «un nombre cariñoso para el cerdo», cūgiņa (EM, I, 418, 424; EH, I, 294, 298), cigiņa «el cerdo (en el lenguaje infantil)» (EH, I, 269). También son de origen onomatopéyico: Let. kvīnka «un cerdo que chilla», kvīnīta «un cerdo flaco que chilla continuamente», kvīka «un cerdo que chilla», kveksis «una especie de cerdo» (EM, II, 355; EH, I, 689), compárese el let. kvīnkt «chillar débilmente (los cochinillos)», kvīkt «chillar». Let. rekšis «el verraco», reksis «un cerdo, un cerdo mestizo» (EM, III, 508), compárese el let. rekstēt «gruñir». Let. rukšis «apodo del cerdo», rucis, rukšēns, rukšans, rukainīte, rūkai-nīte, rukaiņa, rukselīte, rūkulis, rukulīte, ruķelīte, rūkašiņa, rukažiņa, rūcītis, rūks-tultīte, rūksis «un cerdo (joven)», rukse «un cochinillo (como apelativo cariñoso)», rukšu-lītis «un cochinillo pequeño (blanco y limpio)», rūcis «el cochinillo», ruisis (EM, III, 553, 556, 557, 568, 569, 588; EH, II, 382, 383, 387), compárese el let. rūkt «bramar, gruñir», rukstēt. La palabra let. ūce «apelativo cariñoso para un cerdo» (EM, IV, 296) tiene un origen bastante incierto; quizá haya que relacionarla con el let. ūicēt «gatear (los niños)». Let. uršēklis «un cochinillo gruñidor», urgucā «una cerda (preñada)» (EM, IV, 305, 308), compárese el let. urr «interjección con que se llama a los cerdos (para que vuelvan a casa)». Como ya hemos señalado, se ha propuesto que el significado original del indoeuropeo *porkos era «el que hoza». También hay paralelos semánticos para esta interpretación en las lenguas bálticas: Lit. knistikis «cerdo (palabra de una adivinanza)», kniūsas, kniūstas, kniūstė (LKŽd., VI, 258, 269, 270), compárese el lit. knisti. Let. rakuliņa «la que escarba: apodo de la cerda», rakulīte, rakušiņa, ruocenīte, ruokuliņa, ruokulīte (EM, III, 475–6, 576, 581; EH, II, 353), compárese el let. rakt «cavar, hozar». Let. rukša «un cerdo que hoza», rušainīte, rušulīte, rušulīna (EM, III, 564, 565; EH, II, 383), compárese el let. rušināt «hozar, escarbar, rascar, cavar algo». Tanto en lituano como en letón encontramos nombres de cerdos derivados de nombres de colores: Lit. bálcikas «cochinillo blanco», bálčkīs, baltrīns, bálčkē «cerda blanca» (LKŽd., I, 481, 505), compárese el lit. báltas. Lit. blisė (M. Katkus⁶⁷, 67), compárese el lit. blisas «claro (dicho de un animal)», blėsis < alem. Blässe. Lit. dėglis «cerdo de pelaje rojizo», dėglė, deglė, dėglis, deglýs, dėglius, deglóji, dāglis, daglē (LKŽd., II, 141, 249), compárese el lit. dėglas «abigarrado (dicho de un cerdo)», dāglas. Let. dāgle «una cerda de color rojo oscuro», daglis «un verraco con manchas rojizas», diminutivo daglītis «un cerdo de pelaje blanco y negro» (EM, I, 430; EH, I, 302), compárese. ⁶⁷ M. Katkus, Raštai, Vilnius, 1965. 12* 179 lat. dagls «de color blanco y negro, de color fuego con manchas negras; por lo general, dicho únicamente de los cerdos». Liet. juõčkė (M. Katkus, 67), compárese con el lit. juõdas. Let. juõzis «un lechón con una franja transversal a lo largo del lomo» (EM, II, 128), compárese con el let. juõsta «el cinturón», juõzt «ceñir». Lit. kéršė (M. Katkus, 67), compárese con el lit. kéršas. Lit. žilė (M. Katkus, 67), compárese con el lit. žilas. También existen nombres de cerdos de otro origen, relacionados con alguna otra característica de este animal: Let. kõra «un cerdo grande y flaco» (EM, II, 255), compárese con el let. kõrāt «caminar despacio, arrastrarse». Let. žnargle «un cerdo (flaco) que no quiere comer bien», žnėrgle, žnėrba, žnėrga «un lechón o niño que no quiere comer bien» (EM, IV, 823, 825; EH, II, 821), compárese con el let. žnėrgāt «ser quisquilloso al comer, comer sin apetito». Además del nombre del verraco mencionado anteriormente (lit. kuilỹs), considerado por muchos lingüistas un préstamo de las lenguas eslavas, en las lenguas bálticas se encuentran también algunos nombres de cerdo de origen foráneo, usados con menor frecuencia: Lit. kabõnas «cerdo joven, bacon», diminutivos kabonaitis, kaboniõkas (LKŽd., V, 25), probablemente procede del bielorruso; compárese con el bielorruso kabān, el ruso кабан y el polaco kaban. La fuente de las palabras eslavas son las lenguas túrquicas; compárese con el kirguís kaban, etc.68 Lit. knūras «cerdo joven», knūrus «verraco, jabalí» (LKŽd., VI, 266, 279) es también probablemente un préstamo eslavo; compárese con el bielorruso кнур «verraco, jabalí», el ucraniano кнур «cerdo joven» y el polaco knur. A su vez, esta palabra eslava es de origen muy incierto; su forma más completa es el ruso antiguo кънопоз, cuyo primer componente se relaciona con el ruso корный (compárese con корпоухий «con las orejas cortadas»), mientras que se intenta vincular el segundo con el griego ὄρχις «testículo», palabra con la que, según se cree, también está emparentada la palabra lituana erżilas69. Lit. antrius «semental, verraco», antris, intrius (LKŽd., I, 139; IV, 126), es un eslavismo; compárese con el polaco wnęt(e)r «macho con los testículos ocultos». Let. māška «una cerda con lechones» (EM, II, 546–7; EH, I, 784) probablemente, como pensaba J. Endzelynas, procede de mačka, y esta, del ruso мачка «mamita». Let. švinka «un cerdo» (EH, II, 661) parece proceder del ruso свинка «cerdita»; en cuanto a š- compárese con el let. švakstēt: svakstēt, švampāties: svampāties, švepstis: svepstis, švips-tēt: svipstēt, etc. Lit. švinė «cerdo» (Žagarė, Šakyna, Gruzdžiai) también puede ser una palabra de origen eslavo; compárese con el polaco świnia70. Como vemos, los nombres del cerdo en las lenguas bálticas presentan una variedad extraordinaria. No tienen un nombre genérico común para este animal. Las distintas lenguas bálticas han conservado bien algunos antiguos nombres indoeuropeos del cerdo. En estas lenguas abundan los nombres del cerdo de origen onomatopéyico. El origen de algunos nombres aún no se ha esclarecido suficientemente. Los nombres del cerdo en las lenguas bálticas y eslavas difieren considerablemente, aunque también comparten ciertos rasgos. 68 M. Vasmer, Et. Wb., I, p. 495; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 69. 69 M. Vasmer, Et. Wb., I, 580; O. H. Трубачев, Происхождение..., p. 65–66. 70 A. Senn, Journal of Central European Affairs, 1956, Juli, p. 190, compárese con E. Fraenkel, Et. Wb., p. 1045. 180 GATO Si existen motivos suficientes para considerar al perro el primer compañero cuadrúpedo del ser humano, al gato, sin duda, hay que considerarlo el último animal doméstico que este domesticó. Los antiguos egipcios fueron los primeros en domesticar al gato. En las pinturas del antiguo Egipto comienza a aparecer durante el reinado de la XII dinastía faraónica, es decir, a comienzos del II milenio a. e. c.1. Los antiguos egipcios criaban muchos gatos, los consideraban animales sagrados e incluso los embalsamaban después de muertos. El historiador griego Heródoto habla extensamente de la importancia del gato en el antiguo Egipto, y Diodoro de Sicilia (segunda mitad del siglo I a. e. c.—comienzos del siglo I e. c.) describió un suceso que presenció: un romano que había matado accidentalmente a un gato fue asesinado por una multitud egipcia enfurecida. Los gatos domésticos aparecen en Europa mucho más tarde. En las fuentes escritas, el gato doméstico se menciona por primera vez a mediados del I milenio e. c. Aunque cabe discutir si en algunas fuentes latinas de ese período la palabra cattus (catta) se usa con el sentido de gato salvaje o doméstico, en la biografía del papa Gregorio Magno, fechada hacia el año 600 e. c., se dice que «no tenía nada en el mundo, salvo un gato, al que acariciaba a menudo y calentaba en su regazo, como a un compañero de vida». V. Hehn supone que los gatos domésticos se difundieron con mayor intensidad por el Imperio romano en los siglos IV o V e. c., coincidiendo con la llegada masiva de ratas asiáticas o conejos españoles. Por entonces, el lat. cattus, catta, que antes designaba varios animales salvajes (la comadreja, la marta), adquiere un nuevo significado: ‘gato doméstico’2. Desde Roma, los gatos domésticos y, con ellos, el nombre de este animal se difundieron por otros países europeos. Probablemente, en la segunda mitad del I milenio el gato comenzó a extenderse paulatinamente también por las tierras eslavas y bálticas. Así, en las excavaciones arqueológicas realizadas en el territorio de Polonia se han encontrado algunos restos de gatos domésticos que datan ya de los siglos VIII—XII. En excavaciones de aproximadamente la misma época también se han hallado restos semejantes en los territorios de la RSS de Lituania y la RSS de Letonia3 (en Inglaterra, el gato doméstico también era aún un animal raro en el siglo X4). El origen del lat. cattus, catta es muy oscuro. Algunos lingüistas se inclinaban a pensar que los romanos pudieron haber tomado de los germanos el nombre de este animalito, todavía salvaje. En efecto, en las tierras germánicas los gatos salvajes eran animales muy apreciados. En la toponimia germánica aparece con mucha frecuencia la forma *kat(t) ‘curva, curvatura’; por tanto, el significado original de ‘gato’ pudo haber sido ‘animal de lomo curvo’. Es cierto que el mismo nombre de este animal estaba extendido también por las tierras célticas; compárese el galés cath, el córnico cath, el bretón caz y el irlandés cat. Esto dio pie a considerar este nombre del gato una palabra común germano-céltica o céltico-germánica5. El origen germánico del lat. cattus, catta se apoyaría parcialmente en que 1 V. Hehn, Kulturpflanzen und Hausthiere in ihrem Übergang aus Asien nach Griechenland und Italien sowie in das übrige Europa, Berlín, 1902, p. 456—457; C. Keller, Die Abstammung der ältesten Haustiere, p. 81—83; M. Hilzheimer, Haustier,—M. Ebert, Reallexikon der Vorgeschichte, V, p. 220; H. Ranke, ibid., p. 220; Е. А. Богданов, Происхождение домашних животных, p. 294—301. 2 V. Hehn, ten pat, p. 462; O. Schrader, Reallexikon der indogermanischen Altertumskunde, I, p. 565. 3 W. Hensel, Die Slaven im frühen Mittelalter, p. 79, 94; K. Паавер, Формирование териофауны и изменчивость млекопитающих Прибалтики в голоцене, p. 370—371. 4 Е. А. Богданов, ten pat, p. 295. 5 O. Schrader, ten pat, I, p. 566; F. Kluge, Et. Wb., p. 357. 181 la circunstancia de que en latín existen, en efecto, numerosos nombres de animales salvajes tomados del germánico, cf. lat. alcēs «alce» < germ. álxis, lat. ūrus «oso» < germ. *ur, lat. bīsōn «bisonte» < germ. wisund, etc. Así pues, los soldados romanos también pudieron conocer el nombre del gato montés en tierras germánicas. Sin embargo, tal hipótesis queda refutada, ante todo