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Dėl poros fonetinių reiškinių interpretavimo

E. Grinaveckienė

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el final de la fila sería letón. biere ,,ein La relación vocálica de la ME I 306. Jų raíz «Kalk-, Lehmschligel» mų sería tal como la que tiene, por ejemplo, pr. playnis: lituano pličnas, letón pliens, y el o eslabón semántico vinculante lo constituiría, quizá, el letón. bite der , Proviantsack, die Speisepaudel“ ib. 304 (a continuación cf. verbos bit ,,schieben“, bi-d-id ,,schieben, rūcken, schiebend stossen“). S. KARALIŪNAS SOBRE PARES FONÉTICOS FENÓMENOS INTERPRETACIÓN 1. Los equivalentes de ie de la lengua uo literaria lituana en el dialecto dūnininkai Ya que Que los a. dūnininki* ~ y ir i* ~ ie ai XVI ya habían coincidido en su pronunciación lo demuestra claramente J. ¡Del diccionario de Sprogis! datos. Aquí se presentan topónimos de la zona dūnininkai escritos en ruso junto a formas žemaiticas su H (=žem. i", Ik. ie) a menudo ir su e, ie (=1k. ie), por ejemplo. : CeroBa (p. 289), CuroBa (p. 290) ‘upé, jungianti Paršežerį su Lūkstu'; Cka6s nieBa (p. 290) (distrito de Pavandenė), KsBjiec nuBac MHIIKAC (p. 159) (distrito de Karšuva), YKapauuseruc (p. 112) “El suelo del distrito de Kražiai", YKapjiuHBHTbI (p. 112) “El suelo del distrito de Karšuva’ ir d. etc. Formas su e, ie (=Ik. ie) — probablemente resultado de la elevación dialectal de los topónimos. Que probablemente sea así en iš realidad lo indican los hipercorrectismos de las formas me de topónimos que aparecen en este diccionario, t. y. en lugar de i my la escritura e((=ie), p. ej. : Exus (p. 108) = Yžnė “río del distrito de Karšūva' junto a I lonxxHH (p. 246) = Payznps “hacienda del distrito de Karšuva'; Ilekottrn (p. 225) = Pykdiciai “hacienda del distrito de Pajūris’ junto a [Tukoiitn (lo mismo) etc. ir Por lo tanto, ya ir los a. hablantes de los dialectos de Dunininkai del siglo XVI no podían distinguir los que habían coincidido en ellos Ib. y ir ie (asimismo ū ir uo). Las primeras referencias a la correspondencia del uo diptongo ie en los dialectos samogitios ya 7, ū se encuentran en la A. gramática de la lengua lituana de Schleicher®. Más tarde, šį la afirmación no ir fue concretada y detallada por J. Juška“. Está claramente atestiguair do en los trabajos de los lingüistas que investigaron todas las hablas dūnininkai samogitias: — K. Jaunius, A. Salys, J. Gerulis, P. Jonikas, V. Grinaveckis, Z. Zinkevičius, A. Balašaitis, V. Vitkauskas, ir así como en los textos de estas hablas, relativamente cualificadamente transcritos, de la publicación „„Lietuvių kalbos tarmės““. Sin embargo, el lingüista A. Girdenis no reconoce esta coincidencia. En el artículo «¿Qué tienen los dūnininkai en lugar de los ie, uo de la lengua literaria?»*, eso es lo que pretende comprobar, ar , los equivalentes de ie de la lengua lituana uo común en el dialecto žemaičių dūnininkų son monoptongos largos que i, ū, no se distinguen de los largos 7, ū = y, ū“ (p. 143). Para ello se seleccionaron, como indica el autor del artículo, «pares de palabras que en la lengua común la variedad dialectal ir aukštaičių distingue se únicamente por ie: 7, uo : ū oposiciones: griiodas : grūdas, kuédas : kūdas «delgado- », verter : 1! Véase. Teorpaduuecknit CJIOBAapb JApeBHeil >xxoMOHTCKOHK seman XVI croserus, CocraBjienHbllt HBanoM SikoBjreBuueM Cnporuconm, Busibua, 1888, 363 pág. * Zr. Manual de la lengua lituana por August Schleicher, I, Gramática, Praga, 1856, p. S. 3 Zr. Jon's Juszka, Lengua lituana Iėžuv'o ir I€tuviszkas statraszimas o ortografía, en San Petersburgo, 1861, p. 12, 14. 4 Véase LKT, p. 93-129. 5 Véase A. Girdenis, en Ka lugar de la lengua literaria tienen ie, uo los dinininkai: «Baltistica», lyti, rietas rytas, VI(2), 1970, p. 143-146. 14. Us. N.º 1026 209 žiedūkas žydūkas; se : intentó determinar : que en la ir lengua dialectal se ar distinguen las personas procedentes de los lugares de este territorio de iš los dūnininkai: Karklėnai, Laūkuva [...], Ūžventis, Vafniai [...], Batakiai [...], Efžvilkas, Laūksargiai [...], Skaudvilė, Šaukėnai, Tauragė [...], Vainūtas [...], Viduklė [:..]. Se pide a los informantvo es que traduzcan esas parejas a į su dialecto y digan si se ir diferencian ar en su dialecto ir (si resultaba gu que se diferenciaban) en qué se diferencian» (p. 143—144). ,,Los resultados de — la investigación, como afirma el autor, — resultaron sorprendentemente claros e ir inequívocos: en todos los lugares mencionados del área dūnininkai (incluidas ir hablas periféricas como las de Eržvilkas ir Viduklė), esas parejas se distinguen sin mayores be fluctuaciones; solo dudan las personas — que hace tiempo se alejaron de su dialecto y ya no lo utilizan activamente. ir En lugar del ie de la lengua común, en uo todas partes se pronuncian sonidos ir de una intensidad de tensión algo menor que en lugar de y, i [...]“ (p. 144). Debido a to „los uo equivalentes de ie en el dialecto dūnininkai, al parecer, será más conveniente interpretarlir os por escrito como los diptongos if, uy“ (p. 144). Sin embargo, šį al evaluar el ir jo método experimental desde el punto de vista científico, ar difícilmente puede considerarse que haya tenido éxito. La primera tomada para el experimento 1.º el par de palabras griodas ir griidas no į puede siquiera traducirse al dialecto ir dūnininkų (por tanto, se ir contrapone y se experimenta), porque los dūnininkai no tienen la propia palabra gruodas®. Así pues, el experimento basado en una forma dialectal žemaitiška inexistente y traducida artificialmente es erróneo en este sentido. Los informantes del experimento, como muestra la cita, eran verdaderos representantes locales de las hablas dūnininkų ne (un experimento científico, y especialmente uno que pretendiera corregir una opinión anterior, al parecer debería basarse únicamente en el habla de estos últimos), sino personas originarias del territorio dūnininkų- “. Pero estos últimos también, al estar alejados de su dialecto natal y afectados por la Ik. influencia, naturalmente, con su pronunciación žemaitiška no pueden representar plenamente la fonética de las hablas de esa zona. Y únicamente traduciendo —como señala A. Girdenis— al dialecto las correspondientes lk. parejas de palabras e intentando hacerlas más žemaitiškas, difícilmente podría alguien pronunciar los sonidos de dichas parejas exactamente como se pronuncian en el dialecto. Pues en este caso los informantes del experimento desempeñaron únicamente el papel de imitadores. Y entre la imitación y la realidad no se coloca un signo de igualdad. Por tanto, a partir de la pronunciación de estos informantes la verdad objetiva de hecho no se vuelve más clara, y de ella no se puede deducir qué tienen realmente esos dūnininkai en lugar de Ik. ie, uo. La situación también se complica por la metodología de cifrado del experimento. Como señala A. Girdenis: «Después de practicar un poco (tras 4—5 intentos), ellos (=los auditores, es decir, las personas que vuelven a escuchar la pronunciación de los sonidos experimentados; observación nuestra —E. G.) determinaban fácilmente qué sonido —-i o if, # o uy —tenían incluso las palabras presentadas de forma aislada, sin contexto» (p. 145). El cifrado del objeto experimental normalmente se realiza precisamente así; sin embargo, si los auditores percibieron lo que oían no de inmediato, sino solo después de 4—5 intentos de entrenamiento, esto es la prueba más clara de que tampoco los resultados de una investigación semejante pueden ser tan «sorprendentemente claros e inequívocos» como los considera A. Girdenis. Como vemos, las conclusiones del experimento están considerablemente forzadas. Por eso, en realidad, es difícil aceptarlas y basarse en ellas. Por tanto, el experimento de A. Girdenis todavía no es capaz de corregir la antigua ley sobre los equivalentes de ie, uo en las hablas dūnininkai. ie, uo en las hablas dūnininkai. $ En su lugar, en estas hablas se emplean activamente los plikšalai. Entre otras cosas, la palabra grūte,,gruodas* no es mencionada en absoluto por V. Grinaveckis, quien planteó este fenómeno, y a cuyo artículo A. Girdenis remite al lector para buscar ejemplos de este tipo (p. 143). ? Cabe señalar que, al seleccionar informantes para el experimento, A. Girdenis no siempre es exigente: el informante procedente del habla de Lauksargiai, probablemente por descuido, representa en el experimento a los dūnininkai, aunque el habla de Lauksargiai pertenece en realidad a los alto lituanos noroccidentales, véase LKT, p. 173 y el mapa. 210 2. Idea. *a equivalentes en las lenguas bálticas. El lingüista lituano V. Mažiulis, que conocía a fondo las fuentes prusianas y su lengua, en sus importantes estudios lingüísticos de los últimos años ha planteado una nueva concepción, según la cual sostiene que ya en la antigüedad (común) de los bálticos el indoeuropeo *a había volcado hacia *6%. Sobre esta base, se explican de manera innovadora el origen y la evolución de numerosos fenómenos morfológicos de las lenguas bálticas, especialmente del lituano, así como su relación con los fenómenos correspondientes de otras lenguas indoeuropeas. por las características morfológicas de las lenguas. Dado que este concepto sigue siendo hasta ahora objeto de vivas discusiones?, sin pretender ofrecer una solución definitiva a esta cuestión, intentaremos ide. Analizar la cuestión del desarrollo de *4 en las lenguas bálticas desde la perspectiva de un dialectólogo. V. Mažiulis, al presentar, por una parte, el vocalismo de palabras de la lengua prusiana del siglo XVI (dialecto de Semba), como m-u-ti III 673 ‘madre’, br-a-ti ‘hermano’ y de los topónimos de esta región de los siglos XIII—XV By-o-ten, Bey-o-ten (cf. lit. Bij-0-tai), Grind-o-s (cf. lit. grifid-0-- s), Layp-o (cf. lit. liep-a)"*, y, por otra, el vocalismo de formas de los siglos XIV—XV (que, al parecer, representan el dialecto prusiano de Pamedė), como m-o-the E 170 ‘madre’- ", br-o-te E 170 ‘hermano’, mens-o E 154, 374 ‘carne’, y considerando los datos de la lengua prusiana como puntos de referencia para la historia del vocalismo de todas las lenguas bálticas!, argumenta y fundamenta dos hipótesis: a) el *ū prusiano en la palabra m-ūt-ti III 67 (= lit. m-o-té, let. m-4-te) no puede haberse desarrollado a partir de *4[...]. Esta vocal pr. *ū probablemente procede de una vocal larga labializada de elevación posterior de la serie posterior, que se representa como pr. *6“; b),,la vocal sembia *a (br-a-ti III) procede de una *6“** sembia más antigua. Asimismo, afirma que «,Toki pr. *0 [...] lo muestra también el monumento escrito más antiguo de la lengua prusiana: el vocabulario de Elbląg»! *, Sobre esta base llega a la conclusión de que «,ide. *4 la evolución de la vocal, en dirección de la vocal *0» (pr. E oa resp. o=lit. o, es decir, d, let. dialectal d y similares) debería considerarse un fenómeno de la antigüedad (común) báltica»- “! * y se atiene firmemente a ella en todas partes. En relación con esto, cabe señalar que, al hablar de la lengua prusiana, K. Būga indica claramente dos de sus dialectos más destacados: el septentrional y el meridional, que se diferencian considerablemente entre sí*“. En el dialecto meridional (pamedėnio) se escribió hacia 1400 la primera fuente de la lengua prusiana: el vocabulario de Elbląg (E); en el septentrional (de Semba), aproximadamente 150 años después de la aparición de este vocabulario, se escribieron los catecismos prusianos'®. Así pues, hablando de las lenguas indoeuropeas. *a 8 Véase. B. Masiulis, «Notas para la vocalización rusa». —Cuestiones de teoría e historia de la lengua, Leningrado, 1963, pp. 192—194; V. Mažiulis, Relaciones de los bálticos y de otros indoeuropeos, Vilna, 1970 (en lo sucesivo —V. Mažiulis, Relaciones de los bálticos), pp. 11—25 ss. Esta cuestión también se aborda en Hu. Kasnayckac, K pasputuio o6uie6a ituiicKoil CHCTeMbI IJIaCHBIX, „BOTIpOCbi S13bIKO3HAHHSi“, 1962, Ne 4, cp. 20—24. ® Véase. Z. Zinkevičius, «Sobre el desarrollo del vocalismo báltico», —Colección báltico-eslava, Moscú, 1972 (en lo sucesivo —Z. Zinkevičius, BV), p. 5—14. 10 Véase. V. Mažiulis, Baltų sant., pp. 11—12. ¡I! Compárese también. K. Būga, Rinktiniai raštai, III, Vilnius, 1961 (en adelante —K. Būga, RR, III), p. 106, menciona los topónimos de Semba Dywone—lauken, Kopte (Kupte), Aucopte, Pobeti, junto a Pubethyn, así como las palabras pėstam, pomien, peroniskan, encops, encopts, etc. 12 Véase V. Mažiulis, Baltų sant., p. 13. 18 Véase. V. Mažiulis, ibíd., p. 21. 14 Véase V. Mažiulis, ibíd., p. 12. 15 Véase. V. Mažiulis, ibíd., p. 13. 16 Véase V. Mažiulis, ibíd., p. 24. 17 Véase. K. Būga, RR, III, p. 104—110. 18 Véase. V. Mažiulis, Prūsų kalbos paminklai, Vilnius, 1966, p. 27—29. gas 211 un equivalente en el vocalismo de los monumentos de la lengua prusiana, y para intentar extraer de ellos alguna conclusión sobre la evolución del ide. *4 Al estudiar la evolución en todas las lenguas bálticas, no deben perderse de vista las particularidades y diferencias del vocalismo de dos sistemas fonéticos independientes —el dialecto prusiano meridional y el septentrional—, y no de uno solo. La diferencia entre estos dos dialectos prusianos se refleja, entre otras cosas, también en el vocalismo de las palabras prusianas y de los topónimos prusianos mencionado por V. Mažiulis (diferentes reflejos del ide. *a). Sin embargo, ambas hipótesis propuestas por V. Mažiulis se derivan únicamente de los reflejos de # y a de este origen en el dialecto de Sambia (el dialecto prusiano septentrional). Pero ¿cómo explicar entonces que en los textos del mismo dialecto de Sambia, ante las mismas consonantes labiales (o velares), junto a @ (m-ū-ti, poglab-ū), coexistieran paralelamente también O, o (postam, Layp-o)? Así pues, el vocalismo de postam, Layp-o y ejemplos análogos, con d (0) procedente del ide. *a mostraría que en el dialecto de Sambia ese reflejo o existió objetivamente junto a su ū(u). Y su coexistencia real con # todavía no muestra cuál de los dos es más antiguo, tanto más cuanto que el topónimo sambio Kopte es presentado por K. Būga con su forma alternante Kupte“. La presencia de sembio 6(o), al igual que la de ū(u), junto a a (brati) tampoco proporciona fundamento para derivar su a del sembio *5 (es decir, del arquetipo sembio *06). Dado que en el dialecto meridional del prusiano V. Mažiulis menciona únicamente ide. *a los reflejos o y oa (en el caso de oa: s-oa-lis E 293 «hierba», según V. Mažiulis, también significa, sin duda, pr. *6“*?), queda sin explicar su vocal a (<ide. *4) en palabras como pon-a-sse E 90 «parte inferior de la nariz» (cf. n-o-zy E 85 «nariz»), pom-atre E 180 «madrastra» (cf. m-o-the), existente paralelamente a los reflejos 0, oa de la misma procedencia (m-o-the, lubbo E 206 «Brett»- *, m-oa-zo E 178 «Mume»). Por tanto, si en el habla meridional ide. *4 está representado por tres reflejos, aquí deben tenerse en cuenta los tres y debe revelarse su relación mutua. Todo ello mostraría que en los monumentos de ambos dialectos prusianos (septentrional y meridional) el reflejo real (no arquetípico) de ide. *a es d. Existía paralelamente a otros reflejos, situados generalmente en otras posiciones de la palabra. Sin embargo, esto no proporciona una base para afirmar que todos los demás reflejos ide. *4 de ambos dialectos pudieran haber derivado de él y que este fuera su precursor, el primer reflejo ide. *4 en la antigüedad (común)báltica o que tuviera al menos alguna prioridad sobre ellos. Por tanto, la situación existente de los distintos reflejos ide. *a no confirmaría la opinión de que el desarrollo del ide. *4 «en dirección a la vocal *6» hubiera comenzado a partir de *6, que debería considerarse un elemento de la antigüedad (común)báltica. Los distintos reflejos ide. *4 en estos monumentos escritos prusianos indican que su desarrollo no habrá sido igual en ambos dialectos prusianos. Ante todo, muestran que el reflejo a presente en el dialecto meridional podría indicar (y probablemente indica) el propio ide. *4 correspondiente en él, confirmando la opinión tradicional de que el ide. *a (común) en la antigüedad báltica también era *a. El hecho de que en este caso sea breve no podría cambiar la situación. Sin embargo, el propio hecho de que incluso en la fuente prusiana más antigua —el vocabulario de Elbląg— existiera realmente el reflejo a del ide. *a, de nuevo parecería no confirmar la conclusión sobre la evolución del ide. *4 (común) iniciada en la antigüedad báltica a partir de *6. Los demás reflejos del ide. *a (oa, 0) presentes en los monumentos de este dialecto mostrarían que aquí, no obstante, el báltico *4 (no *6) se había estrechado y se había vuelto algo más cerrado. ]} отсoc 青青青助赢软件culas?]} 天天彩票怎么? 在天天中彩票? Nope, invalid JSON likely. Need correct. Also preserve whitespace? Input last trailing. Must output valid. Third has weird no. Let's craft. Note Lithuanian ? source ends period. Just translations. *4 etc. Elbingo likely Elbing. absent. use names. second ide. *4. Spanish. 马会. Need JSON only. 摩臣. Ensure perhaps translator says whitespace preserve? Array item includes trailing? Visible string ends `uzdaresnis.` no trailing likely. final.```json? response format. Need no markdown. Erotiske. datingside. 天天中彩票实名. Let's output.RGCTX. address Por todo ello se habrá labializado y solo se habrá convertido en (s-oa-lis) o se habrá transformado en o (m-o-the, gald-o-E 365“ gelda'). En el dialecto prusiano septentrional, el desarrollo de este *4 se habrá diferenciado claramente y habrá sido distinto. En los monumentos escritos prusianos de este dialecto también se encuentran tres tipos de ide. Reflejos de *4. Después de las consonantes labiales y velares en el radical de la palabra, normalmente se encuentra el reflejo #, aunque a veces, en los mismos casos, aparece también d (o) en su lugar. En todos los demás casos, ide. *4 conservado aquí 1* Compárese. K. Būga, RR, III, p. 106. 20 Véase V. Mažiulis, Baltų sant., pp. 13—14. 2 Véase. J. Endzelins, Senprūšu valoda, Riga, 1943, p. 205. 212 sano. o junto a u menudo en ir las raíces de los topónimos ir po m, v, j, k, s, p? ?. Al final de la palabra po se tiene ir regularmente de las velares labiales # (solo aquí aparece junto a u: tiempo III 37,4 "sie halten’). En todos los casos restantes, al final de la palabra ide. *4 corresponde al reflejo o. Así pues, aquí ide. *4 también habrá sido la etapa primaria *a. O *4 o en dirección solo habrán po cambiado las ir consonantes labiales y velares al final de la palabra (en los topónimos todavía ir po j, v, k, s). En los demás casos se conservó intacto (br-a-ti). Pero ese cambio, en los casos indicados, aquí aparentemente también se habrá diferenciado del dialecto meridional. En lugar *4 del báltico, aquí se tiene ū(u), que, como ha señalado correctamente V. Maziulis®, no pudo surgir fonéticamente directamente de *4. Así pues, esa transformación de *4 į ū, de algún ar modo, tuvo que pasar (¿y pasó) por el grado? *. d O tą el grado lo muestrir an precisasu mente las palabras con este reflejo. Sin 6 embargo, aquí probablemente se habrá estrechado más, se habrá vuelto más cerrado. Por eso pudo asemejarse a #, simplemente convertirse en él o incluso convertirse enteramente en élti (p. ej., postam, -m-ū-ti, deiw-ū-tai 111 115,, "selig', poglab-ū, laik-u). Un desarrollo semejante de las *4 vocales átonas bálticas ir tuvo lugar en una parte del dialecto lituano de Veliuona y en lugares cercanos a él**. Los ide. *a reflejos aquí tratados en los monumentos de la lengua prusiana permiten extraer las siguientes conclusiones: el ide. 1. *4 probablemente era conocido en todas las variedades dialectales ir jų bálticas como una *a abierta amplia. 2. En el dialecto meridional de la t. y. lengua prusiana, en el dialecto en que está escrito el Vocabulario de Elbląg, este báltico *4 (el reflejo que se tiene a) se habrá estrechado, labializado, acercándose a jo (0a) ar ir completamente o. volcado En el dialecto prusiano — septentrional, en el — dialecto de los catecismos, de los bálticos *4 (el reflejo presente se a) habrá estrechado y ir labializado solo al final po de palabra de las labiales y ir velares (en los topónimos incluso ir antes de v, j, k, s). En los demás casos, aquí se conservó intacto. Jo aquí el cambio se habrá diferenciado algo del dialecto meridional. Debido al mayor estrechamiento, aquí se habrá vuelto cada vez más tenso, cerrado y, al volcarse, por su timbre se į 6, habrá acercado más a iš ar ir convertido completamente en él. La onda de *4 labialización ir del estrechamiento báltico, al propagarse por el territorio iš histórico į báltico desde el suroeste hacia el noreste, primero debió de alcanzar el área de la lengua lituana, proporcionando a una gran parte de sus 6, dialectos un jį reflejo y convirtiéndola en los dialectos samogitiosma uo (excepto el habla de Karklė). A los dialectos ir de los altos lituanos ji orientales y de los dzūkos orientales debió de llegar en último lugar. Por eso to aquí ir ahora se ha 4 conservado en algunos lugares de o manera — general, y iš en otros solo parcialmente. De la lengua letona (excepto los latgalos) la *4 onda de ir jo labialización del estrechamiento ir báltico no llegó a alcanzar; aquí este se conservó sin cambios. 3, ide. *4 El reflejo o en las lenguas y ir jų dialectos bálticos probablemente es secundario. E. GRINAVECKIENĖ M. Kondratiuk, Nombres de lugares Poludniovo — wschodnej Bialostocczyzny, Wroclaw — Varsovia — Krakėw — Gdansk, 1974, 304 p. (con un mapa). de Polonia Popular República Ciencias de la publicación seriada de la Academia ,,Monografie Slawistyczne“ en el número 29, publicado por el investigador científico del Instituto de Estudios Eslavos, dr. La obra de Michal Kondratiuk «Los topónimos de la parte sudoriental del voivodato de Białystok» es interesante para los ir baltistas en muchos aspectos. 22 Véase. K. Būga, RR, III, p. 106. 288 Véase. V. Mažiulis, Baltų sant., p. 12. *! Compárese Z. con Zinkevičius, BV, p. 12. * Compárese. A. Salys, Kelios pastabos tarmių istorijai, APh IV, Kaunas, 1933, p. 28; Z. Zinkevičius, Dialectología lituana, Vilna, 1965, p. 68 ir mapa N.º 32, 33. 213