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Akcentuacijos ir vokalizmo sąryšis šiaurės vakarų panevėžiškių tarmėje

K. Garšva

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LIETUVIŲ AREALINĖS LINGVISTIKOS KLAUSIMAI LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA K. GARŠVA RELACIÓN ENTRE LA ACENTUACIÓN Y EL VOCALISMO EN EL DIALECTO DEL NOROESTE DE PANEVEŽYS En muchas lenguas, las vocales constituyen el núcleo de la sílaba, y no es posible describirlas correctamente sin tratar antes el acento, pues algunas características fonéticas del habla «se superponen» a la sílaba, al morfema o a la palabra entera (por ejemplo, el acento), mientras que otras pertenecen a las unidades sonoras más pequeñas (los fonemas y sus variantes). En las cuatro secciones de este artículo (1. Acento léxico, 2. Cantidad vocálica, 3. Acentos tonales, 4. Fonemas vocálicos y sus variantes) se intenta distinguir sincrónicamente los fenómenos suprasegmentales (suprasegmentarios, prosódicos¹) de los segmentales en un dialecto del alto lituano oriental —el de Panevėžys noroccidental— y determinar las funciones que desempeñan en la lengua². De manera similar habría que explicar los medios de expresión correspondientes de los demás dialectos del lituano (y de la lengua literaria). El trabajo aborda problemas teóricos más complejos de la fonología, sobre algunos de los cuales las opiniones de los lingüistas difieren considerablemente, y no todas nuestras conclusiones serán definitivas. El dialecto de Panevėžys noroccidental se distingue de los dialectos vecinos por tres características fonéticas principales³: 1. La característica apertura de las vocales i, u en al menos 3 posiciones (véase más adelante), y la realización de las vocales del lituano estándar ę, ą y de los diptongos descendentes ēm, ēn, ām, ān como los sonidos ė, o y ēm, ēn, ōm, ōn⁴; 2. El llamado desplazamiento general del acento; 3. La reducción de las vocales finales que antiguamente eran breves. Esta zona coincide mucho más con los «orientales segundos» de A. Baranauskas y con los dialectos tradicionales de la cuenca del río Mūša que con los de Panevėžys septentrional (según En la lingüística lituana se emplean con el mismo significado dos variantes del término: prozodija y prosodija; compárese: Tarptautinių žodžių žodynas, Vilnius, 1969, p. 628, 624 y ss. De estas dos, habría que dar preferencia a la segunda, porque así se empleaba la palabra en su fuente original —la lengua griega— (en los préstamos más recientes del griego, la consonante s suele conservarse sin cambios, por ejemplo, Odisėjas, Poseidonas, etc.).1 Véase un análisis similar en: Вопросы теории лингвистической географии, под. ред. Р. И. Аванесова, Москва, 1962, p. 28—63; T. Hill, Phonemic and Prosodic Analysis in Linguistic Geography, «Orbis», XII, n.º 2, 1963, p. 449—455. — Reimpreso en: Readings in American Dialectology, New York, 1971, etc.2 Como la imprenta no dispone de todos los signos necesarios, en el artículo se emplea una transcripción no fonética, sino casi fonológica. (Se intenta utilizar los signos de transcripción fonética solo cuando se trata específicamente de fonética.) Para una transcripción fonética coherente y las propiedades acústicas y articulatorias de los sonidos, véase: K. Garšva, Šiaurės vakarų panevėžiškių prozodija ir vokalizmas, resumen de trabajo de diploma (mecanografiado, Departamento de lengua lituana de VVU), 1973, p. 24—25 (Sala de lectura de estudios lituanos de VVU, D 434).3 Cuando estos diptongos llevan el acento desplazado, son iguales que cuando llevan el acento principal; compárese: rɔ̀nkos «manos» — rɔ̀nkos «manos», pero en el dialecto pantininkai lāngs «ventana (ventanas)» — lāngė «ventana (acusativo)» (no lɔ̀ngė), rānds — rāndė, žānds — žāndė, etc.4 76 la clasificación de Girdenis—Zinkevičius). Por lo tanto, aún es necesario subdividir a los panevėžiškiai del norte en panevėžiškiai del noroeste y del noreste (biržiškiai). El límite oriental del dialecto de los panevėžiškiai del noroeste coincidiría aproximadamente con el límite entre pontininkai y puntininkai del «Atlas de la lengua lituana», aunque debería incluir también la franja que empieza a hablar como puntininkai hasta el río Mūša (Namajūnai, Saločiai, Pasvalys). Las secuencias ám, án con acento circunflejo, que los pontininkai convierten en óm, ón, aparecen raramente en el habla (además, quizá más de la mitad sean excepciones5), y no se han observado otras diferencias fonéticas notables entre los llamados pantininkai septentrionales y los pontininkai (panevėžiškiai del noroeste). 1. EL ACENTO DE PALABRA El acento suele definirse como la puesta de relieve de una sílaba de una palabra (acentuada) y su oposición a las demás sílabas (inacentuadas). Pero también pueden acentuarse palabras monosilábicas aisladas o sucesivas6, por lo que el contraste entre sílabas acentuadas e inacentuadas no es indispensable para percibir el acento (del mismo modo que la cantidad vocálica tampoco se determina comparándola únicamente con las vocales contiguas). Es imposible pronunciar una palabra monosilábica aislada con una vocal larga (o un diptongo) sin entonación, y, por tanto, sin acento, pues, como consideran muchos lingüistas, los tonos lituanos se distinguen claramente solo en las sílabas largas acentuadas7 (a nuestro juicio, esta es la posición fuerte de los tonos). De la oración màm kù.l’ grù.ds laũk’ «mamá trilla el grano en el campo» se desprende que también pueden acentuarse palabras monosilábicas compuestas de vocales de distinta cantidad (breves, semilargas o largas) y de diptongos. Por consiguiente, la duración (cantidad) de las vocales lituanas, la frecuencia fundamental (el tono) y también la reducción cuantitativa de las vocales inacentuadas y la reducción cualitativa de algunos diptongos en los dialectos de Panevėžys y Širvintos serían solo recursos auxiliares del acento; el recurso principal es la intensidad del sonido (la sonoridad). Las vocales de las sílabas acentuadas e inacentuadas difieren algo en el lugar de articulación y, por consiguiente, en su calidad acústica. En los trabajos de lingüística lituana, además de los tonos agudo y circunflejo, todavía se mencionan a menudo los tonos «medio» y «quebrado», que pueden aparecer no solo en sílabas largas, sino también en sílabas acentuadas semilargas, así como el «tono breve», que solo se da en sílabas breves. Pero, en el caso del llamado «tono breve» (y de los tonos medio y quebrado), a menudo no se habla de un tono —del realce del comienzo o del final de la sílaba y del cambio brusco o gradual de intensidad—, sino únicamente de la brevedad o semilongitud de la sílaba; por eso, el con- 5 Žr. Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, Vilnius, 1966, p. 97—98. Dar plg. pastabą p. 16 (5 išnaša). 6 En ruso defendieron este punto de vista L. Ščerba y L. Zinder; véase Л. Р. Зиндер, Общая фонетика, Ленинград, 1960, p. 298—300. Para una crítica del intento, véase А. А. Реформатский, Фонологические этюды, Москва, 1975, p. 39—41, 63—64. Compárese también Р. Якобсон и М. Халле, Фонология и её отношение к фонетике, — Новое в лингвистике, вып. 2, Москва, 1962, p. 250 y sig. 7 Н. С. Трубецкой, Основы фонологии, Москва, 1960, p. 223; P. Garde, L’accent, Paris, 1968, p. 161; tą patį žr. P. Garde’as, Lietuvių kalbos kirčiavimo sistema (išvertė ir komentavo A. Girdenis), „Kalbotyra“, XXII(1), 1971, p. 94—96; J. Kazlauskas, Lietuvių kalbos istorinė gramatika, Vilnius, 1968, p. 5; M. J. Kenstowicz, Lithuanian Phonology, University of Illinois, 1969 (daktaro disertacija, rotaprintas), p. 84; О. С. Степанов, Основы общего языкознания, Москва, 1975, p. 99 ir kt. 77 la noción de tono deja de ser necesaria aquí8. Marcamos con el signo de acento (grāvjo) las sílabas breves y semilargas acentuadas que carecen de tono. R. Ekblom (desde 1917) fue el primero en tratar de demostrar experimentalmente la existencia del «tono breve» en lituano; después lo hicieron N. van Wijk, J. Gerulis, A. Laigonaitė y V. Vaitkevičiūtė9. Las vocales breves se estudiaron en contextos fonéticos dispares, sin recurrir a la estadística matemática; por ello, algunos investigadores consideran que el «tono breve» de las sílabas acentuadas se parece tanto al tono agudo como al circunflejo (en sílabas diferentes)10, mientras que otros sostienen que se parece únicamente al circunflejo11. Solo tiene relevancia lingüística lo que se percibe con el oído normal, y los instrumentos muestran únicamente datos físicos objetivos del sonido; a partir de ellos es imposible determinar cómo sintetiza el oído todas esas características12. Los lingüistas que consideran que el lituano es una lengua moraica también niegan la existencia de tonos en las vocales breves y sostienen que estas solo pueden ser acentuadas o inacentuadas13. Tampoco existe el «tono breve» en el letón, lengua emparentada. En todos los dialectos aukštaitianos, el acento puede ocupar cualquier posición: en parte, es independiente del orden de la sílaba en la palabra y de si esta es abierta o cerrada, así como de la calidad, cantidad y tono de la vocal (o el diptongo) que forma la sílaba. En las palabras bisilábicas, el acento puede formar las nueve combinaciones posibles de contraste entre sílabas breves, semilargas y largas: I 1) sàk’əs «decía» — sak’əs «diría», 2) y sàːk’əs — sak’əːs; II 3) y sàk’əs — sak’əːs, 4) i.šnėːs «saca» — išnėːs «sacó»; III 5) nom. sing. žãbos «de la rama» (dial. žabõs) — 3.ª pers. del futuro žabòːs «de las ramas» (žabóti), 6) vėːžam «llevamos» — vežàm «llevada», 7) rù.do «óxido» — rudóː «morena», 8) y vėːžam — vežàːm; IV 9) žãːbos «ramas» — žabòːs «de las ramas». Como muestran estos ejemplos, en el dialecto se distinguen cuatro tipos de oposiciones según la posición del acento: I las palabras solo se diferencian por la posición del acento (cuando ambas sílabas son breves o ambas semilargas); II las palabras se diferencian tanto por la posición del acento como por la duración de las vocales acentuadas (cuando una sílaba es breve y la otra semilarga); III las palabras se diferencian por la posición del acento, por la duración de las vocales y por la presencia o ausencia de tono en las sílabas acentuadas (cuando una sílaba es larga y la otra breve o semilarga); IV las palabras se diferencian tanto por la posición del acento como por los tonos de las vocales acentuadas (cuando ambas sílabas son largas). En las palabras monosilábicas (en posición débil) no existe contraste basado en la posición del acento (recurso fonológico); aquí el acento existe solo fonéticamente. En las palabras no monosilábicas (en el sintagma), el acento puede desempeñar funciones distintivas de significado (distintivas- 8 Plg. K. Būga, Kirčio ir priegaidės mokslas (1924), — Rinktiniai raštai, III, Vilnius, 1961, p. 21; J. Kazlauskas, min. veik., p. 5; A. Girdenis, V. Žulys, „Trumpinė priegaidė“, „Kalbotyra“, XV, 1967, p. 113—116; A. Pakerys, Apie kirtį, „Kalbotyra“, XVII, 1967, p. 131 ir kt. 9 Para los cuatro primeros autores, véase: A. Laigonaitė, Literatūrinės lietuvių kalbos kirčiavimas, Vilnius, 1959, p. 8, 10; Lietuvių kalbos gramatika, I, Vilnius, 1965, p. 128 y sig. 10 A. Laigonaitė, obra cit., p. 10. 11 V. Grinaveckis, Žemaičių tarmių istorija, Vilnius, 1973, p. 98. 12 Compárese I. Lehiste, Suprasegmentals, Cambridge, Massachusetts and London (M. I. T.), 1970, p. 5 y sig. — E. Fišer—Jorgensen y otros consideran que la técnica acústica sirve principalmente para precisar fonéticamente las características del lenguaje ya establecidas mediante la escucha: E. Fischer—Jørgensen, What can the new techniques of acoustic phonetics contribute to linguistics?—Reports for the VIII International congress of linguists, I, Oslo, 1957, p. 88; Ю. С. Степанов, О зависимости понятия фонемы от понятия слога при синхронном описании и исторической реконструкции, «Вопросы языкознания», 1974, № 5, p. 98; compárese también A. Girdenis, V. Žulys, art. cit., p. 115. 13 H. C. Трубецкой, obra cit., p. 232; M. J. Kenstowicz, obra cit., p. 84. 78 vines) funciones14. No existe una palabra autónoma sin fonemas ni sin acento: este es el rasgo de autonomía de la palabra externa. Y ni los fonemas sin acento ni el acento sin fonemas desempeñan sus funciones, aunque en ambos casos la importancia principal corresponde a los fonemas. En fonología, la función distintiva de los significados debe entenderse en un sentido más amplio. Al cambiar un fonema o la posición del acento, o el tono, el significado de la palabra por lo general no cambia, pero la palabra puede deformarse hasta resultar completamente irreconocible. Por ejemplo, si oyéramos la palabra artificial «samānos», sin contexto no entenderíamos qué se quería decir: sąmanos o sama- nos. En las palabras que pueden acentuarse de dos maneras, la función distintiva del acento se neutraliza, por ejemplo: sust. pāk̃rate – sust. y verbo pakratė «sacudes», loc. pl. laukùos’ / laũkās’ «en los campos», dat. pl. vaikám / vaikam «a los niños», etc. Las mismas vocales (diptongos) acentuadas y no acentuadas no son fonemas distintos (como pensaban los lingüistas del Círculo Lingüístico de Praga), pues siempre aparecen en posiciones diferentes, y los homónimos correspondientes (en el nivel segmental) se distinguen no mediante el cambio de fonema, sino de la posición del acento15. El acento pertenece a una unidad más larga que el fonema —la sílaba—, es decir, al nivel suprasegmental, no al segmental. Si el número de fonemas en un mismo contexto puede ser considerable (por ejemplo: sàk’ǫs «sakiaũs», sòk’ǫs «sukiaũs», sù.k’ǫs «sūkinsi», siek’ǫs «siekiaũs»), no podría haber más prosodemas de acento que sílabas en la palabra (aunque, por lo demás, en el dialecto aukštaitiano, incluso en las palabras polisílabas, el acento significativo suele aparecer en no más de dos sílabas). El inventario de prosodemas incluiría «acento en la primera sílaba de la palabra», «acento en la segunda sílaba», «acento en la tercera sílaba», etc. Como la mayoría de las palabras de la lengua son bisílabas y trisílabas, y los hablantes del dialecto de Panevėžys noroccidental suelen retraer el acento de la sílaba final a la primera o segunda sílaba, en este dialecto predominan las oposiciones entre la primera y la segunda sílaba en cuanto a la posición del acento, y con menor frecuencia, las oposiciones entre una de ellas y la tercera sílaba. (El número de prosodemas de las primeras sílabas de la palabra aumentó a expensas de los prosodemas de acento de la segunda, tercera y demás sílabas.) En los nombres, donde el acento suele retraerse a la misma sílaba en que recae el acento principal, el acento solo distingue un reducido número de formas homónimas de palabras distintas, pero ya no distingue las formas de una misma palabra; por ejemplo: dar̃žinės «graneros» – dar̃žinės’ «graneros». 14 Algunos lingüistas consideran que en las lenguas de acento libre la función principal del acento es distintiva (1); otros, que es culminativa (2); y otros, que es solo contrastiva (o culminativa) (3), por ejemplo: 1) П. С. Кузнецов, К вопросу о фонологии ударения (1948), — А. А. Реформатский, Из истории отечественной фонологии, Москва, 1970, p. 360, 366; Л. Р. Зиндер, min. veik., p. 299, 302–304; Р. И. Аванесов, Русская литературная и диалектная фонетика, Москва, 1974, p. 85, 100; А. А. Реформатский, min. veik., p. 31; P. Kratochvil, Tone in Chinese (1968), — ed. E. C. Fudge, Phonology, Penguin Books, 1973, p. 347, 348; I. Lehiste, min. veik., p. 147, 148; 2) С. К. Шаумян, Проблемы теоретической фонологии, Москва, 1962, p. 59; H. Pilch, Phonemtheorie, I, Basel–New–York, 1964, p. 101–102; parcialmente, véase también Н. С. Трубецкой, min. veik., p. 38, 230–231, 238; 3) A. Martinet, Accent et tons, Miscellanea Phonetica, II, London, 1954, p. 13–24; P. Garde, Principles of the Synchronic Description of Stress (1967), — ed. E. C. Fudge, Phonology, 1973, p. 310–311. 15 R. Avanesovas, V. Vaitkevičiūtė y otros lo demuestran de otro modo. Según ellos, por ejemplo, las palabras sàk’ǫs y sak’ǫs, que solo se diferencian por la posición del acento, difieren segmentalmente en dos rasgos a la vez: no solo porque la vocal a de la primera palabra es acentuada y la de la segunda, no acentuada, sino también porque la ǫ de la primera palabra no es acentuada, mientras que la de la segunda sí lo es; véase: Р. И. Аванесов, min. veik., p. 101–102; V. Vaitkevičiūtė, Lietuvių literatūrinės kalbos balsinės ir dvibalsinės fonemos, LKK, IV, 1961, p. 21. Pero solo se puede empezar el análisis de esta manera si se considera el acento un rasgo de fonemas vocálicos individuales; véase: П. С. Кузнецов, min. str., p. 361-362. 79 2. CANTIDAD VOCÁLICA En el dialecto se distinguen claramente las vocales largas, semilargas y breves (existe un sistema de tres grados de duración), pero una vocal dada no puede tener más de dos grados fonológicos de duración. En posición acentuada (fuerte), las vocales de abertura alta y baja forman una oposición de cantidad (I), mientras que las vocales de abertura media no forman oposición (II): I 1. Las vocales iˑ, iˑ, uˑ, u. son largas y semilargas (véanse los ejemplos más adelante); 2. Las vocales eˑ, e, (æˑ, æ), aˑ, a son largas y breves; II 3. Las vocales eˑ (ɛˑ), oˑ, cuando están acentuadas, son solo largas; 4. Las vocales ɛ (ə), ɔ son solo breves. La posición de las vocales breves ɛ, e, ɔ, a en el sistema vocálico puede explicarse de dos o incluso tres maneras: 1) por su semejanza cualitativa, se podrían relacionar con las vocales largas eˑ, e, oˑ, aˑ; 2) por su alternancia en el mismo morfema con las vocales iˑ, eˑ, uˑ, aˑ, los sonidos ɛ, e, ɔ, a podrían considerarse variantes posicionales (de acento retraído) de estas vocales; 3) o bien las vocales breves ɛ, ɔ podrían no adscribirse a ninguno de los dos grupos y considerarse fonemas independientes. Las vocales ɛ, ɔ alternan en el mismo morfema no con las vocales eˑ, oˑ (como las vocales largas y breves e, a alternan entre sí), sino con las vocales iˑ, uˑ; véase: s’kėˑr’ «skiriù, skiri» – s’kiˑr’ «skiria», s’kėˑr’ «skėri»; kòˑr’ «kuriù, kuri» – kùˑr’ «kūria», kõˑr’ «kõri»; por tanto, solo las vocales e, a pueden relacionarse con las largas. Las vocales breves ɛ, e, ɔ, a solo podrían considerarse variantes posicionales de las vocales iˑ, eˑ, uˑ, aˑ si se introdujera en el dialecto una categoría de dos tipos de acento16, que en gran medida corresponde a una categoría diacrónica: acento principal y acento retraído. Sin embargo, desde una perspectiva sincrónica, «no sabemos» cuál es el acento principal y cuál el retraído; además, según muestran los experimentos auditivos, actualmente estos acentos se distinguen muy poco de oído, y las diferencias observadas pueden marcarse únicamente mediante tonos. Asimismo, no solo las vocales largas, sino también las breves (semilargas) pueden llevar tanto el acento principal como el retraído. En posición de acento principal, las vocales semilargas iˑ, uˑ pueden aparecer en cualquier sílaba de la palabra, mientras que las vocales e, e, o, a siguen siendo breves cuando están acentuadas, sobre todo en la sílaba final17; sin embargo, también aparecen en sílabas más alejadas del final de la palabra (no solo en verbos derivados de onomatopeyas, véase trėp’telėje «treptelėjo», ni en palabras procedentes de otras lenguas, véase làt’vej «Latvija», sino también en algunas zonas del dialecto, en la terminación comparativa del adjetivo -ėsnis, -ė, etc.). Si las vocales breves acentuadas con el acento principal se conservan sobre todo en la sílaba final, cuando llevan el acento retraído aparecen no solo en la sílaba final, sino también en la penúltima; y en las sílabas anteriores a estas, su brevedad tampoco suele conservarse. La respuesta definitiva sobre la adscripción de las vocales ɛ, ɔ viene dada por el hecho de que las vocales átonas i – e, u – ɔ son variantes libres18, por lo que también en posición acentuada (en la que 16 A. Girdenis, V. Žulys, rec. J. Kazlauskas, Lietuvių kalbos istorinė gramatika, Vilnius, 1968, 414 p., „Baltistica“, VIII(2), 1972, p. 199. 17 Véanse más ejemplos en E. Grinaveckienė, Algunas particularidades de los dialectos de la lengua lituana, LKK, V, pp. 148–150. 18 Las vocales i, u en cualquier sílaba pretónica y postónica no final (tanto cerrada como abierta), antes de cualquier vocal (tanto al principio absoluto como no absoluto de palabra), en la mayor parte del dialecto pueden ser, incluso dentro de una misma palabra (y pronunciadas por una misma persona), tanto más abiertas como no más abiertas. 80 La oposición entre estas vocales ya no se neutraliza); las vocales e, o deben considerarse vocales i, u en sus variantes breves. Las vocales e, a, al igual que las largas e˙, a˙, son fonemas independientes. En el dialecto, en una misma posición acentuada, existe una oposición entre vocales largas — semilargas o largas — breves (neutralizada únicamente en la sílaba final abierta), y la cantidad vocálica sería un rasgo distintivo perteneciente a los fonemas¹⁹. Las vocales que solo pueden ser largas cuando llevan acento (e˙, o˙) o solo breves (e, o) no forman una correlación de cantidad. (Basándose únicamente en las vocales e˙, o˙, que se acortan en sílaba átona, la cantidad también podría asignarse al nivel suprasegmental.) Al oponer las vocales largas — semilargas i˙, i., u˙, u., en pares mínimos se distinguen palabras con significados diferentes, por ejemplo: ski˙la «agujero» — ski.la «se partió», mu˙š «Mūša» — mu.š «golpea», etc.; por tanto, estas vocales conservan la misma cantidad bajo acento. En cambio, los fonemas largos y breves e˙, e, a˙, a suelen distinguir formas de una misma palabra (que son las más numerosas en la lengua) y, mucho más raramente, palabras diferentes, por ejemplo: kė˙l’ «levanta, levantas, camino» — kėl’ «con un camino, camino». En ocasiones, todas las vocales breves acentuadas pueden alargarse en la misma posición casi hasta ser semilargas (especialmente al enfatizar una sílaba por motivos de entonación), pero el significado de la palabra no cambia por ello. Estas vocales alargadas pueden considerarse variantes facultativas de los fonemas breves, a veces también con valor estilístico. (De modo parecido, las antiguas vocales largas i˙, e˙, u˙, o˙, que en sílaba átona muy raramente se pronuncian semilargas en vez de breves, son variantes facultativas de las variantes posicionales breves, por ejemplo: gi.vy˙bės «vidas», bu˙vo.m «éramos», etc.) En las sílabas átonas, todas las vocales del dialecto suelen ser únicamente breves: la oposición de cantidad se neutraliza. En la lingüística, las vocales largas y breves de la lengua lituana se explican hasta hoy de dos maneras: algunos lingüistas las consideran fonemas distintos, mientras que otros sostienen que las vocales largas son combinaciones dobles de dos fonemas breves idénticos (moras) y, de este modo, atribuyen las diferencias de cantidad no a las vocales, sino a la sílaba (considerándolas en su mayoría rasgos prosódicos). La primera opinión aparece en casi todos los trabajos lingüísticos escritos en Lituania (aunque sus autores, salvo V. Vaitkevičiūtė, A. Girdenis, A. Pakerys y otros, aún no hablan de fonemas); la segunda es sostenida por los estructuralistas occidentales desde la época de N. Trubeckoj²⁰. La tesis de que las vocales largas constan de dos partes se argumenta señalando que en lituano los dos tipos de acento (acentos tonales) se distinguen por su cualidad no solo en los diptongos y los diptongos mixtos, sino también en las vocales largas: el inicio y el final del sonido que constituye la sílaba larga difieren de manera fonológicamente significativa. Por ello, las vocales largas, al igual que los dif- ¹⁹ Algunos proponen abarcar con el concepto de tensión tanto las diferencias cualitativas como las cuantitativas de las vocales; véase: A. Pakerys, Fundamento fonético de la oposición entre las vocales largas y breves del lituano estándar, — III Conferencia sindical de lingüística báltica, 25–27 de septiembre de 1975, Resúmenes de las ponencias, Vilnius, p. 42 y ss. En el lituano estándar, la cantidad pertenece a determinados morfemas; véase P. Garde, obra citada, p. 160, o P. Garde’as, traducción citada, p. 94. ²⁰ Н. С. Трубецкой (1939), min. veik., p. 213, 214, 223, 224, 240; G. L. Trager, The Theory of Accentual Systems, — L. Spier, A. I. Hallowell, and S. S. Newman (Eds.), Language, Culture, and Personality, Menasha, 1941, p. 139, 140; C. F. E. Heeschen, Einführung in die Grundprobleme der generativen Phonologie mit besonderer Berücksichtigung der litauischen Phonologie (daktaro disertacija), Bonn, 1968, p. 234, 252; M. J. Kenstowicz, min. veik., p. 84, 85, 107, 132 ir kt. 6. Užš. Nr. 1026 81 Los diptongos deben constar de dos partes (moras). Pero hoy en día esto es menos conocido por los extranjeros, y se sabe que en los dialectos aukštaitianos orientales del lituano (al igual que en la lengua literaria21), los acentos tonales de las vocales largas no tienen la misma función fonológica que en los diptongos; por eso, no se puede equiparar por completo las vocales largas con los diptongos. En posición acentuada, en el dialecto no hay vocales breves i, ė, u, o (ė y o aparecen solo en palabras internacionales), y no se puede explicar de qué dos componentes constan las vocales largas iː, eː, uː, oː. En nuestras hablas, «en las palabras compuestas y prefijadas, así como cuando desaparece una consonante en el interior de la palabra, las vocales que quedan una junto a otra pueden conservarse intactas»22, sin contraerse en una sola vocal (con mayor frecuencia en una larga que en una breve); esto, según P. Kuznetsov, demuestra plenamente que las vocales largas pueden ser fonemas autónomos23. 3. ACENTOS TONALES El acento del lituano no es tonal (musical), como, por ejemplo, el chino, sino dinámico (la cantidad desempeña un papel secundario). En muchos dialectos, en los diptongos acentuados de acento descendente, el primer componente, y en los de acento circunflejo, el segundo, se alarga aproximadamente hasta alcanzar una duración semilarga, mientras que el otro elemento es breve; incluso en la lengua literaria, «los sonidos que constituyen las sílabas átonas son algo más breves que los sonidos que constituyen las sílabas tónicas»24. Las vocales pueden cambiar cualitativa y cuantitativamente (sobre todo las átonas) únicamente a causa del acento dinámico, no del tonal25. Al oído, los hablantes del dialecto de Panevėžys noroccidental distinguen los acentos tonales (según indicaron ellos mismos), sobre todo por la duración y la intensidad del sonido. En las lenguas politónicas, los acentos tonales pueden ser prosodemas no solo de tono, sino también de intensidad; en tal caso, sus rasgos distintivos son el cambio brusco o gradual de intensidad, etc.26. Experimentos instrumentales recientes han demostrado que el tono fundamental (el descenso o ascenso del tono y la intensidad en la sílaba) no es un rasgo distintivo de los acentos tonales del lituano27. 21 A. Laigonaitė, min. veik., p. 20; Lietuvių kalbos gramatika, I, p. 128. 22 Z. Zinkevičius, min. veik., p. 124 ir kt. 23 П. С. Кузнецов, О фонологической системе сербохорватского языка (1948), — А. А. Реформатский, Из истории отечественной фонологии, p. 344. — Bet tai dabar, gal būt, būtų galima aiškinti sujungimu (juncture). Lietuvių kalbą ne morine, bet skiemenine laiko A. Martinė, P. Gardas, žr.: A. Martinet, min. veik., p. 13; P. Garde, min. veik., p. 165, arba P. Garde’as, min. vertimas, p. 96. 24 Gramática de la lengua lituana, I, pp. 129—137; А. Пакерис, Т. Плакунова, Я. Урбелене, Duración relativa de los diptongos de la lengua lituana, — Garsai, priegaidė, intonacija, Vilnius, 1972, pp. 14—17, 36; J. Kazlauskas, obra cit., pp. 8—9; Н. С. Трубецкой, obra cit., p. 240 y ss. 25 А. Мейе, Introducción al estudio comparado de las lenguas indoeuropeas, Moscú—Leningrado, 1938, p. 164. 26 А. С. Либерман, Acentuación silábica de la lengua ket, — Investigaciones lingüísticas, Leningrado, 1970, p. 378. 27 A. Laigonaitė, Sobre la comprensión del acento y la entonación del lituano, «Kalbotyra», I, 1958, p. 71—100; A. Pakerys, Modulación del tono fundamental (F₀) de los diptongos de la lengua literaria lituana actual, «Kalbotyra», XVII, 1967, p. 15; A. Girdenis, A. Pupkis, Las entonaciones de los aukštaitianos del suroeste (rasgos prosódicos), — Fonética experimental y práctica, Vilnius, 1974, p. 125 (véase allí mismo, pp. 107—108, el análisis de la concepción doble de la entonación que se remonta a K. Jaunius y F. Kuršaitis); A. Girdenis, Características prosódicas de las entonaciones en el dialecto samogitio del norte (duración, tono fundamental, intensidad), allí mismo, p. 198. 82 En el dialecto de los panevėžiškiai del noroeste se distinguen de oído, al parecer, hasta seis acentos tonales que, según la cantidad decreciente de sonido y, aparentemente, el esfuerzo articulatorio creciente, podrían enumerarse aproximadamente así: circunflejo (~), medial secundario (ˈ), medial (˙), agudo (´), cortado secundario (ˋ), cortado (ˆ)28. El agudo, el circunflejo, el cortado secundario y el medial secundario son acentos tonales del acento principal, mientras que el cortado y el medial son acentos tonales del acento retraído. Los dos acentos tonales cortados aparecen en sílabas que habían tenido acento agudo; ambos acentos tonales mediales, en sílabas que habían tenido acento circunflejo. Los acentos tonales secundarios aparecen solo en la sílaba final desde el punto de vista diacrónico (cf.: v’ɔlkdava «solía arrastrar», v’ɔlka «arrastró», v’ɔlks «arrastrará»), por lo que son variantes (alófonos) del acento circunflejo. Desde el punto de vista diacrónico, los acentos tonales del acento principal y del acento retraído, al igual que algunas vocales de distinta cantidad, podrían estar en distribución complementaria. En los diptongos, los acentos tonales pueden recaer tanto en el primer componente como en el segundo: en el primer elemento solo aparece el acento agudo (acento agudo), mientras que todos los demás acentos tonales hacen resaltar más el segundo: son variantes del circunflejo. La posición fuerte de los acentos tonales se da en sonidos acentuados de distinta cualidad (diptongos, excepto ie, uo); la posición débil, en sonidos acentuados de la misma cualidad (vocales, incluido el segundo componente de los diptongos) y en todas las sílabas largas átonas: aquí el contraste de acentos tonales puede ser potencialmente distinto (y tener un significado fonológico adicional), pero también puede no diferenciarse en absoluto. En lituano solo hay dos acentos tonales fuertes: el agudo y el circunflejo29. El número de pares mínimos con acentos tonales específicos varía mucho. En el dialecto abundan sobre todo los homónimos con la oposición entre el acento circunflejo y el medial (unas 1200 parejas, sustantivos de las clases acentuales II y IV), por ejemplo: singular nominativo p’ɔršts «dedo» — plural acusativo p’ɔršts «dedos». Hay unos 500 pares mínimos con acento agudo frente a cortado (sustantivos de la clase acentual III), por ejemplo: pẽšč’os «descalzas» — pėš’č’os «descalzas». Así pues, los acentos tonales pueden distinguir sobre todo formas de una misma palabra. Las oposiciones entre todos los demás acentos tonales en un mismo contexto son escasas, pues distinguen únicamente palabras aisladas (con significados distintos). Habría unos 60 pares con acento agudo frente a circunflejo, mientras que para las demás oposiciones posibles de acentos tonales solo hay unos 10 homónimos (y estos, en su mayoría, con diptongos); cf.: nekáltos — nėkal-tos — nėkaltos «nek’á’ltõs» — nekaltos «neka’ĩ’tõs»; láuks «campos» — laũks «campo» — laũks «campos» — láuks «campos», etc. Algunos lingüistas consideran que los acentos tonales del lituano o del serbocroata pertenecen a los fonemas (J. Dambrauskaitė; N. Trubeckojus, A. Isačenka, Dž. Treigeris); otros tienden a Ne Los lingüistas que viven en Lituania siguen opinando en su mayoría que el acento de la lengua actual ha conservado el tono indoeuropeo; por ejemplo: P. Garde, op. cit., pp. 160–165; P. Skardžius, Lietuvių kalbos kirčiavimas, Chicago, 1968, pp. 11–12; C. F. E. Heeschen, op. cit., pp. 190–283; M. J. Kenstowicz, op. cit., p. 82 y ss.; T. M. Lightner, Problemes in the theory of Phonology, I, Edmonton, 1972, pp. 390–391; П. И. Абаев, op. cit., p. 83; А. А. Реформатский, op. cit., p. 43; Ю. С. Степанов, op. cit., p. 99, entre otros. 28 A falta de signos, aquí se asigna al acento tonal cortado un contenido fonético distinto. Sobre los acentos tonales, véase también: A. Girdenis, A. Rosinas, rec. V. Grinaveckis, Žemaičių tarmių istorija (Fonetika), Vilnius, 1973, 370 p., „Baltistica“, X(2), 1974, p. 192; G. Gerullis, Litauische Dialektstudien, Leipzig, 1930, p. XLVII, 55 y ss.; К. Гаршва, Восприятие слоговых акцентов литовского языка в поднаречии северо-западных паневежцев, „Lietuvos TSR Mokslų akademijos darbai“, A serija, 2(59), Vilnius, 1977, pp. 119–128. 29 A. Girdenis, Prozodinės priegaidžių ypatybės šiaurės žemaičių tarmėje (Trukmė, pagrindinis tonas, intensyvumas), ibid., p. 160; J. Kazlauskas, op. cit., p. 6. 6* 83 considerar un rasgo del morfema o de la palabra (L. Jelmslevas, V. Vaitkevičiūtė, P. Gardas; P. Kuznecovas, A. Reformatskis30. Las entonaciones, al igual que el acento, se atribuyen principalmente a la palabra entera porque se supone que la oposición tonal se conserva solo en una sílaba (acentuada) de la palabra. Pero, por una parte, las sílabas átonas pueden constituir una posición débil para las entonaciones (al igual que para la cantidad vocálica); por otra, en los dialectos del lituano actual las sílabas átonas también presentan cierta diferencia tonal31. Para que exista la oposición tonal del lituano se necesita no el acento, sino una sílaba larga; por ello, las oposiciones de cantidad vocálica y las oposiciones tonales que dependen de ella podrían atribuirse al mismo nivel, segmental o suprasegmental. Si consideráramos la cantidad como un fonema suprasegmental (según el análisis estadounidense habitual), o si dividiéramos los diptongos y las vocales largas que constituyen el núcleo de una sílaba en dos vocales breves (como hacen la Nueva Escuela de Praga y los glossemáticos), también habría que atribuir las entonaciones al nivel suprasegmental32. La atribución de las entonaciones a la sílaba se vería especialmente respaldada por el hecho de que, al parecer, en todas las lenguas politónicas se prolongan también sobre la consonante que cierra la sílaba33 (en un diptongo). Además, las entonaciones lituanas dependen no solo de la longitud de la sílaba, sino también de si esta es abierta o cerrada (características prosódicas de la palabra). Por ejemplo, en una sílaba tónica abierta, las vocales de los dialectos del noroeste de Panevėžys i., u. carecen por completo de entonación (A. Baranauskas y otros marcaban en estas vocales la entonación descendente), mientras que las vocales e˙, a˙ solo presentan la entonación descendente que las acompaña. La oposición tonal aparece únicamente cuando estas vocales forman una combinación con otra vocal (un diptongo) o con las consonantes l, r, m, n (un diptongo mixto). Por su cantidad y entonación, los diptongos son sonidos distintos de los componentes que los forman; por ello, tanto los diptongos como los diptongos mixtos podrían explicarse fonémicamente del mismo modo, aunque los dos componentes de estos últimos, al igual que los de los diptongos ui, ai, abi, no solo pueden sustituirse por otros sonidos (cf. lk kilti, kūlti, kélti, kálti — kūrti, kárti, etc.), sino que también pueden quedar en sílabas distintas (ante una vocal, el diptongo se descompone en sus elementos fonéticos constitutivos). 4. FONEMAS VOCÁLICOS Y SUS VARIANTES En una sílaba tónica pueden aparecer todos los diptongos y las siguientes vocales: i˙, i., e˙, ẹ, e˙, e, ę˙, ę, u˙, u., ų˙, o˙, o, ø˙, ø, a˙, a. Las vocales æ˙, æ aparecen solo entre una consonante palatalizada y una no palatalizada. 30 P. Garde, traducción citada, p. 94; V. Vaitkevičiūtė, artículo citado, p. 22; П. С. Кузнецов, О фонологической системе сербохорватского языка, — allí mismo, p. 338—342; А. А. Реформатский, obra citada, p. 43—46 (en los trabajos mencionados también se reseñan otros autores). Para la segunda opinión, véase también K. L. Pike, Tone languages, Ann Arbor, 1957, p. 3—5 y ss. 31 Plg. A. Pakerys, Apie kirtį, „Kalbotyra“, XVII, 1967, p. 133; А. Гирденис, Западнолитовские и древнепрусские слоговые акценты, — Балтийские языки и их взаимосвязи со славянскими, финно-угорскими и германскими языками. Тезисы докладов научной конференции, Рига, 1973, p. 71—75. — Didesnė kalbininkų dalis mano, kad nekirčiuoti aukštaičių tarmės skiemenys dažniausiai turi tik tvirtagalę priegaidę, žr.: A. Pakerys, Tvirtapradžių ir tvirtagalių dvigarsių spektras, — ten pat, p. 149 (8 išnaša). 32 Para una revisión de los problemas fonémicos de los diptongos, la cantidad y los tonos, véase: K. Togeby, Phonotactics (1971), — ed. E. C. Fudge, Phonology, 1973, p. 291—296; I. Lehiste, obra citada, p. 43—53, 84—95. Compárese también W. Smoczyński, Some Problems of Lithuanian Phonology, — III conferencia sindical de lingüística báltica, Vilnius, 1975, p. 58—60. 33 Л. Р. Зиндер, min. veik., p. 304; taip mano ir doc. A. Girdenis. 84 de una consonante, la vocal εː aparece solo después de una consonante no palatalizada, y la vocal ə solo antes de una consonante no palatalizada³⁴. Son variantes posicionales de las vocales e (a), ė, ę; cf.: gėr’ «gerį» — gèr «gerą», rėːk «rėk» — l’ėːk «lėk», k’ėːt’s’ «kìr̃s» — k’òr’s «kìrš». En una sílaba átona aparecen todos los diptongos (excepto ie, uo; en posición final los diptongos se monoptongan) y las vocales 1) i, ė, e, e, a, u, ė, o, ə, ɑ; 2) i₁, ē₁, ē₂, u₁, u₂, ε₁, ε₂³⁵. El primer grupo de vocales breves está formado por variantes de las vocales largas, semilargas y breves correspondientes, que aparecen en posición átona. El segundo grupo vocálico solo aparece en sílabas átonas y, por su semejanza cualitativa, debe considerarse variantes de las vocales i, ē, u. Así pues, el sistema vocálico del dialecto del noroeste de Panevėžys consta de 10 fonemas: |iː|, |iː.|, |eː|, |eː.|, |e|, |uː|, |uː.|, |oː|, |aː|, |a|. Además, el dialecto presenta combinaciones de dos sonidos: a) diptongos homogéneos ie, uo (variantes — ˈie, ˈuo), b) diptongos compuestos eĩ (e₁ĩ), uĩ (õĩ), aĩ (ε₂ĩ), aũ (æu, əu), y c) diptongos mixtos i (ε, j), e (e), u(ə), a+ł, r, m, n. Las variantes del primer componente de los diptongos aparecen en posición átona (y también en los diptongos tónicos de entonación descendente, excepto ie, uo). En una sílaba átona se neutralizan la cantidad y la intensidad de las vocales, pero la calidad suele conservarse; por ejemplo: vi(e)ri.ms «virimas» — vi₁(ē)ri.ms «vėrimas», aŭses’ «ausis» — aŭses’ «ausės» (ausiēs), šo(u)nėł’ «šunelį» — šo(u₁)nėł’ «šonelį», gražō «gražų» — gražo «gražą», klaũsos «klausau» — klaũsos «klausos», o(u)s’óks «ūsiukus» — (u)₁(u₂)s’óks «uosiukus», etc. (al escuchar, entre el 54 y el 90% de los escolares sin entrenamiento distinguen estos pares). En los pares mínimos no solo difiere la sílaba que contiene la vocal estudiada, sino también la sílaba contigua. Cuanto más baja es la vocal, algo más largas son tanto ella como la sílaba adyacente (tanto la anterior como la posterior). Consideramos que las diferencias prosódicas de las sílabas contiguas (de la palabra) se deben a la influencia de las distintas vocales. Al seguir acortándose los sonidos³⁶, en la sílaba pretónica y en la postónica no final (cf. las vocales i, u que pueden conservarse), los sonidos ē, ʼe(ē₁), ε y o, ʼuo (ɔ) ya se reducían a veces en los textos de A. Baranauskas del siglo pasado a los sonidos i₁, (i₂), bi y u₁, ³⁴ En lituano, lo más conveniente es atribuir al nivel suprasegmental, y no a las vocales ni siquiera a las consonantes, los rasgos correlativos de palatalización y velarización que rebasan los límites de un fonema. Cf. también: A. Girdenis, Mažeikių tarmės fonologinės sistemos apžvalga, „Baltistica“, VII (1), 1971, p. 28; Ю. С. Степанов, мин. стр., p. 98—103 (sobre el lituano, véanse las pp. 100—101); pero W. Smoczyński, min. tezės, p. 58—61. — En el dialecto del noroeste de Panevėžys no puede postularse una oposición de fonemas consonánticos duros y blandos, pues las consonantes dependen más de las vocales: en final de palabra, las consonantes se asimilan a la palatalización no solo antes de vocales anteriores, sino también después de ellas (salvo en algunas formas), por ejemplo, kárves’. ³⁵ Hasta ahora había tres opiniones sobre los equivalentes dialectales de los sonidos lituanos átonos iː, i, ie, ē y uː, u, uo, oː (véanse las fuentes en K. Garšva, min. dipl. d. santrauka, pp. 26—27). Desde antiguo se afirma con mayor frecuencia (o se interpreta así) que en el dialecto las vocales anteriores mencionadas se funden en posición átona en una sola vocal ε, y las posteriores, en la vocal ə (al igual que los diptongos finales ei, ai y au). Otro grupo de lingüistas sostiene que, en sílaba átona, solo los sonidos lituanos ie, ē y uo, oː se convierten en ε y ə, mientras que las vocales altas i, u se mantienen a veces, en muchos lugares o siempre, sin ensancharse. Finalmente, hacia 1965 surgió otra opinión, opuesta a la primera: salvo en la sílaba postónica final, en todas las demás posiciones átonas el dialecto tendría únicamente las vocales i y u en lugar de las vocales lituanas mencionadas. (El autor del artículo comprobó las diferencias vocálicas no solo por el método tradicional —principalmente mediante unos pocos ejemplos e introspección—. Se basa en grabaciones magnetofónicas de unos 8 km de extensión realizadas en el área dialectal, en los testimonios de 22 informantes (estudiantes), en experimentos auditivos llevados a cabo en las escuelas secundarias de Linkuvõs, Pȧkrūjo, Pāsvālio, Salõčių y Vaškų, en textos dialectales publicados, etc.). ³⁶ Plg. A. Mežė, min. veik., p. 164. 85 (u₂) (quizá también influyeron en ello los panevėžiškiai del sur). Al analizar el fonema en el contexto de la palabra (según la escuela fonológica de Leningrado), por semejanza cualitativa, los sonidos nuevos deben asignarse a los fonemas /i/, /u/, pues, si se considera el morfema como unidad básica (según la escuela fonológica de Moscú), sonidos casi indistinguibles, como i, i₁ (i₂), por ejemplo, deberían considerarse variantes de tres fonemas distintos /i/, /ie/, /ė/³⁷; cf.: li(ė)pi.ms «acción de pegar» — li₁ (i₂, ė)pi.ms «acción de ordenar» — li₁(iė)pi.ms «acción de ocultar». Las vocales ē₁, ē₂, ε₁, ε₂ no solo no pueden aparecer en el mismo morfema acentuado, sino que además se encuentran en contextos fonéticos distintos (además, ē₁, ē₂ aparecen después de consonantes palatalizadas, y ε₁, ε₂, después de consonantes no palatalizadas); por ello, todas deben considerarse variantes posicionales de la vocal ė, aunque los sonidos difieran ligeramente desde el punto de vista fonético; cf.: lápės — šlàpė₁s «con los mojados» — š’vėpe₂l’s «ceceoso, ceceosos» — šlápės’ «mojarás»; kaũles «cerdas» — kaũle₁s «hueso(s)» — ar’kėl’s «caballo». Las vocales ē₂, ε₂ se insertan en la sílaba postónica final entre ciertas consonantes oclusivas y fricativas, z, s, š, por un lado, y las consonantes l, r, m, n, v que las siguen, por otro (en algunas localidades alrededor de Pašvitinys, Vaškai y Saločiai, se inserta una vocal, semejante a ǝ, sobre todo entre consonantes no palatalizadas). La tabla 1³⁸ representa la clasificación fonética de las vocales del dialecto (entre paréntesis se indica una variante menos frecuente y más reciente de la misma vocal). Anteriores | Centrales | Posteriores Altas | iː, i., (i₁), i, i₁ | ʊ | uː, u., (u₁), u, u₁ Medias | ēː, ē, ē₁, ē₂, (e.), ę | εː, ε, ε₁, ε₂ | oː, o, (ɔ.), ɔ, (ɔ.), ǝ Bajas | eː, æː, (e.), (æ.), e, æ | — | aː, (a.), a Algunos lingüistas, siguiendo a K. Jaunius (y en parte también a J. Gerulis), sostienen que en el dialecto noroccidental de Panevėžys, en lugar de las antiguas vocales breves reducidas de las terminaciones i, e, æ, u, a, todavía habría vocales murmuradas³⁹ (más exactamente, una sola de carácter impreciso 37 Véase también la reseña de M. Hale: O. Akhmanova, rec. T. A. Sebeok (ed), Current Trends in Linguistics, t. 1, The Hague-Mouton, 1963, — Word, t. 21, Nr. 1, 1965, p. 168. 38 La clasificación de las vocales es aproximada, porque las vocales breves átonas no se pueden «alargar» (ni precisar su articulación); la impresión acústica de los sonidos se ve afectada por las distintas consonantes adyacentes. E. Grinaveckienė y J. Šliavas también distinguieron la vocal ė (ė̇) con un valor semejante; E. Grinaveckienė e I. Jašinskaitė, la vocal ε₁; y K. Jaunius, J. Gerulis, E. Grinaveckienė, J. Šukys y otros, la vocal ɔ (ɔ). Véase: E. Grinaveckienė, Priebalsių minkštėjimo ryšys su galūnių trumpėjimu Stegvilų tarmėje, LKK IV 174—175, 180; J. Šliavas, Žeimelis (manuscrito de VVU MB), 1972, p. 406; E. Grinaveckienė, Kai kurios lie tuvių kalbos tarmių ypatybės, LKK V 147; I. Jašinskaitė, Kirtis, priegaidė ir jų poveikis vokalizmui Biržų tarmėje, LKK I 190; K. Jaunius, Panevėžiškių tarmė, — V. Drotvinas, V. Grinaveckis, Kalbininkas Kazimieras Jaunius, Vilnius, 1970, p. 136; G. Gerullis, op. cit., p. 60; J. Šukys, Rytų aukštaičių pontininkų ir vakarinių puntininkų tarmių būdingosios fonetinės ypatybės, LKK V 178—179; LKT 14,237 y ss. 39 Z. Zinkevičius, op. cit., p. 119; A. Girdenis, rec. Lietuvių kalbos tarmės (Chrestomatija), Vilnius, 1970, 518 p. +1 mapa, «Baltistica», VII(2), 1971, p. 207. — Para una reseña de los autores que sostienen la opinión contraria, véase: Z. Zinkevičius, Smulkmenos (XII), — «Baltistica», XI(1), 1975, p. 85—86; véase también K. Būga, Lietuvių kalbos žodynas (1924), — Rinktiniai raštai, III, Vilnius, 86 un sonido vocálico murmurado de calidad (tras una consonante palatalizada, de la serie anterior; tras una consonante no palatalizada, de la serie posterior). Según se dice, «a menudo ni siquiera se oye» la vocal murm urada, pero su presencia la «indican» algunos otros rasgos de los sonidos finales de la palabra: 1) las consonantes sonoras antes de -s generalmente no se ensordecen, cf. blõgs «blõgas» (– blõks «blõks»); 2) las consonantes s, š, ž no se fusionan con -s en una sola, cf. saũss «saũsas» (– saũs «saũsa»); 3) los grupos consonánticos d, t, +s «no se asimilan» en cuanto a sonoridad (mėds «medus» – mėts «metus»); 4) cuando una vocal entra en contacto con las consonantes l, m, n, r, v, j, no se forma un diptongo secundario (vėj «vėja», mąl «malù»), etc. Los ejemplos indicados (1, en parte 2 y 3) se distinguen por la sonoridad y sordez de las consonantes —oposición que no se neutraliza en la sílaba final ni en la parte meridional del dialecto livónico y del dialecto central del letón (vecina), ni al final absoluto de palabra en serbocroata, inglés, sueco, francés, mordvino (erzya), osetio y otras lenguas—; por la cantidad de las consonantes⁴⁰ (2, quizá también 4); el acento breve y la entonación circunfleja impiden la formación de diptongos secundarios (4), por lo que no hace falta postular vocales murm uradas⁴¹: no solo carecen de toda función lingüística, sino que, en la mayoría de los casos, ni siquiera se pronuncian fonéticamente⁴². К. К. ГАРШВА RELACIÓN ENTRE LA ACENTUACIÓN Y EL VOCALISMO EN EL SUBDIALECTO DE LOS PANEVĖŽYS DEL NOROESTE Resumen En el presente artículo se intenta determinar, desde una perspectiva sincrónica y consecuente, las funciones de los cuatro medios de expresión siguientes en un dialecto (de aukštaitija oriental) de la lengua lituana: 1) el acento léxico, 2) la cantidad vocálica, 3) los acentos silábicos, 4) los fonemas vocálicos y sus variantes. 1961, p. 82—83; P. Būtėnas, Aukštaičių tarmės okuojančiosios pašnektės sienos, APh III 169, 174; Ž. Urbonavičiūtė, Priebalsiai l, r, s, z prieš žodžio galo e aukštaičių tarmėse, «Kalbotyra», XXV(1), 1974, p. 73, 74, y al menos algunos trabajos de diploma realizados en la universidad, etc. 40 M. I. Lekomtseva, Hacia una caracterización tipológica de los sistemas fonológicos de los dialectos de la lengua letona, — Estudios báltico-eslavos, Moscú, 1974, p. 231—241. 41 Habría que escribirlos de otro modo también en las palabras d aug, kà(d), sù.lig, tis’òg, ù.ž, etc. (pues aquí la consonante tampoco se ensordece), y después de vocales insertadas, aunque en una misma sílaba no puede haber dos vocales separadas por una consonante. Si no supiéramos la lengua literaria, no sabríamos que, por ejemplo, en la palabra lèp’s’ «lipės» («colas») la vocal murm urada «debe» escribirse antes de la consonante -s, mientras que en el homónimo lèp’s’ «lipšiu, lipsi» («me pegaré, te pegarás») debe escribirse después de la consonante s (tras las consonantes sordas, ningún «argumento sintagmático» indica la presencia de sonidos murm urados). En los experimentos auditivos de 1975 realizados en las escuelas mencionadas, de 173 oyentes, 90, es decir, el 52% del alumnado, distinguieron correctamente el par kas(.) «kasu» — kas «kas» (los locutores eran de la localidad); cuando el mismo locutor (de Linkuva) pronunciaba la a de las formas del presente durante algo más de tiempo, de 177 oyentes solo 77, es decir, apenas el 43% de los escolares, las distinguieron correctamente (esto solo demuestra que adivinaban). En los espectrogramas que G. Ručinskaitė realizó en la universidad no se observa el sonido murm urado en sí, sino únicamente que las vocales breves de pares del tipo «kas», con acento retraído, podrían ser algo más tensas (y percibirse como más largas). Estos rasgos consonánticos se conservaron porque en el siglo XIX el dialecto todavía tenía muchas vocales breves reducidas en las terminaciones (cf. K. Jaunius, obra citada, p. 127; véanse también los textos de A. Baranauskas). Durante el período de transición de la reducción vocálica, la vocal murm urada podía ser: especialmente en los márgenes del dialecto todavía se pueden oír restos diferenciados de vocales breves; en los alrededores de Krikai, en lugar de vocales de las series anterior y posterior, algunas personas pronuncian sus equivalentes, semejantes a los sonidos i(e) o, tras una consonante no palatalizada, a bl (ɛ). 42Agradezco los consejos y observaciones a mis maestros de fonología y fonética experimental, el profesor J. S. Stepanov y el profesor asociado A. Girdenis. 87 Las palabras pueden ser monosilábicas y también llevar acento: incluso en ellas los acentos silábicos se distinguen, como en posición tónica. El inventario de acentos puede considerarse compuesto por el acento en la primera sílaba, el acento en la segunda sílaba, etc. En el dialecto se distinguen cuatro tipos de contraste según la posición del acento: en las sílabas tónicas también pueden diferenciarse la cantidad vocálica y los acentos silábicos. El sistema fonológico de vocales del dialecto consta de 10 monoptongos (sin contar las combinaciones de dos sonidos): /iː/, /i/, /ɪː/, /ɪ/, /eː/, /e/, /uː/, /u/, /oː/, /aː/, /a/. Las vocales i, u pueden ser largas y semilargas (las variantes breves son e, ə); las vocales e, a pueden ser largas y breves, mientras que las vocales ē, ō solo pueden ser largas. Las diferencias cuantitativas entre las vocales de abertura alta y baja, así como los acentos silábicos, se oponen en la misma posición fuerte (tónica); por ello, la cantidad es un recurso del nivel segmental. Los acentos silábicos aparecen tanto en combinaciones bifonemáticas de vocal y consonante como, y únicamente por ello, pueden considerarse una propiedad suprasegmental. Los acentos silábicos se distinguen solo en sílabas largas. Las vocales breves y semilargas del lituano no se oponen por el contraste entre el comienzo y el final del núcleo silábico ni por el modo en que se desarrolla la intensidad; por tanto, en ellas no existen los acentos silábicos breve (ˈ), medio (ˌ) y medio-interrumpido (ˇ): solo hay acento dinámico (no musical). La posición fuerte para los acentos silábicos se da en distintos componentes de los diptongos tónicos; la posición débil, en monoptongos largos tónicos, en el mismo (segundo) componente del diptongo y en todas las sílabas largas átonas (diptongadas). En posición débil, los acentos silábicos (el agudo y las cinco variantes del circunflejo) representan una prominencia potencial de la sílaba, que sirve como recurso adicional o, más raramente, concomitante (esto último solo aparece en las vocales /eː/, /aː/). En las sílabas átonas se neutralizan las diferencias cuantitativas de las vocales, mientras que las cualitativas suelen conservarse. En cualquier posición de la sílaba pretónica y de la postónica no final, las variantes breves de las vocales i, e, u, o se conservan o pasan a ser las vocales ę, į, ǫ, ų. En las terminaciones, las antiguas vocales breves i, e, a, u, a se reducen no solo cuantitativa sino también cualitativamente: en ese caso, las palabras se diferencian únicamente por las consonantes, según su sonoridad y su longitud.