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Daugpilio apylinkių lietuvių šnektos fonetika

E. Grinaveckienė

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IŠ LIETUVIŲ KALBOTYROS ISTORIJOS LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XX (1980) E. GRINAVECKIENĖ FONÉTICA DEL HABLA LITUANA DE LOS ALREDEDORES DE DAUGPILIS I. INTRODUCCIÓN a) En la expedición dialectológica de 1977, llevada a cabo por el Instituto de Lingüística J. Kolas de la Academia de Ciencias de la RSS de Bielorrusia, junto con el Instituto de Lengua y Literatura de la Academia de Ciencias de la RSS de Letonia y el Instituto de Lengua y Literatura Lituanas de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania, se estudiaron los dialectos bielorrusos de los distritos de Daugpils (letón Daugavpils), Krāslava (letón Krāslava), Ludza (letón Ludza) y Rēzekne (letón Rēzekne) de la RSS de Letonia. Nuestro cometido era recoger los lituanismos usados en el dialecto bielorruso de la parte meridional del distrito de Daugpils, en la ribera izquierda del Daugava (letón Daugava). Trabajamos sobre todo en los alrededores de Skrūdaliena (letón Skrudaliena1), a 18 km al sureste de Daugpils, especialmente en Raguliškiai (letón Raguliški) y los pueblos vecinos. Entre los hablantes bielorrusos de esos lugares registramos bastantes palabras de origen lituano, topónimos, apellidos y fragmentos de expresiones lituanas2. En Grīva, suburbio de Daugpils (los habitantes pronuncian en lituano Daũgpilis, Daugpilỹs, Daũgavpilis, Daũguvpilis; letón Grīva, hoy parte de Daugpils situada en la ribera izquierda del Daugava), supimos que hasta hace muy poco aún vivían aquí varios habitantes locales que sabían lituano3. En la vecina Kalkūne (letón Kalkūne; los mayores suelen pronunciar Kálkune.4) 1 Tai, be abejo, lietuviškos kilmės vietovardis. Būga K. (Rinktiniai raštai. V., 1961, t. 3, p. 565) visai pamatuotai jį laiko kilusiu iš liet. Skrudėlynė (plg. liet. dial. skrudėlynė ‘skruzdėlynas’). 2 Entre los topónimos de origen lituano de estos lugares cabe mencionar ante todo los nombres de pueblos con el sufijo -iški, por ejemplo: Бойцушки, Сӯрышки, По̄ришки, Ёнишки, Басерушки, Кирлишки, Руманишки, Лынто̄пишки, Микалишки, Дзирванишки, etc. Según K. Būga (Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 565–566) y J. Safarewicz (Safarewicz J. Litewskie nazwy miejscowe na -iszki. – Onomastica, 1956, Nr. 2, p. 15), allí donde abundan los topónimos con el sufijo -iški hubo históricamente asentamientos lituanos. También abundan aquí otros elementos toponímicos y antroponímicos de origen lituano; por ejemplo, nombres de pantanos y bosques — Шлапаки, Грьнишки, Кимсы, etc.— y algunos apellidos de antiguos habitantes locales — Сервуц, Мажейка, Каралён, Лынку́н, etc. En el pueblo de Raguliškiai se registraron asimismo fragmentos de cuatro expresiones lituanas, por ejemplo: šakė, pasakė. || vėrna šáka, tilvikis paplikis nimáka || pelupe. dėseru. ‘nulupo dešrą’ || visi šáka, visi krūta, be.larūst bū.lbes skūta || Las personas que las dijeron ya no sabían explicar muy bien qué significaban. Solo decían que sus abuelos y padres hablaban así, sobre todo cuando querían que los niños no entendieran algún asunto más reservado. También se usan aquí coloquialmente calcos de algunas expresiones fraseológicas lituanas, por ejemplo, баю́та іх (cf. lit. balà jų); каб ты скісла (cf. lit. kad tu surūgtum), etc. También se observó que los habitantes de estos lugares, al ser interpelados en letón (los entrevistó la lingüista letona, candidata en ciencias filológicas B. Reidzānė), empleaban en su letón bastantes palabras y formas propias del lituano, así como calcos; por ejemplo, es no pieciem būnu (cf. let. 1.ª pers. sing. esmu, lit. būnu) mājās; bērni atiet (cf. let. 1.ª pers. sing. atnāk, lit. ateina) un palidz; vilciens atier (cf. let. 1.ª pers. sing. pienāk, lit. ateina) a la estación hacia las cuatro, etc. 3 Un habitante local de Grīva, Jānas Jadzēvičius, de 75 años, se había trasladado a vivir a la vecina zona de Kūpčiškiai (6 km al sur de Grīva). Habló con nosotros bastante bien en lituano. Presentamos un fragmento autobiográfico que contó: «Nací en Grīva || tengo setenta y cinco años || mi padre es lituano y mi madre lituana || mi madre nació en Zvirbliškiai, mi padre en Grīva || con Maskolātas de Kalkūne, cuando nos juntamos, entonces todo en lituano» || Los demás antiguos lituanos locales de Grīva ya han fallecido. 4 Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 567, nota 2, señala que en lituano debería llamarse Kálkumone. 223 En la zona (7 km al sur de Grīva) bastantes antiguos habitantes locales hablan lituano en casa y se consideran lituanos5. Algunos antiguos habitantes lituanos también viven en Mėdumo (letón Medumi; los mayores suelen pronunciar Mėdinas; cf. también el nombre del lago de allí, Mėdinas6), así como en los alrededores de Smiltynė (letón Smiltene). Por este motivo, durante la expedición también se estudió el habla de los lituanos de los alrededores de Daugpils que visitamos, conocidos aquí colectivamente como daugupieši. Este artículo surgió sobre la base de esas investigaciones. b) Según los datos de K. Būga y A. Bielenstein, los lituanos habitan desde antiguo la ribera izquierda del Daugava, en los alrededores de Daugpils7. Puede decirse que hasta hoy el habla lituana de estos lugares no se ha estudiado. Sin embargo, K. Būga publicó algunos datos, especialmente sobre su fonética. En 1911, junto con E. Volteris, estudió parcialmente el habla lituana de la parroquia de Ciskodas (letón Tiskādi), en el distrito de Rēzekne, y publicó los resultados de sus investigaciones. En ellos compara algunos datos del habla de Ciskodas con los de las hablas lituanas de Grīva, Kalkūne y los alrededores de Laukesa8. Nuestra investigación confirma los datos lingüísticos publicados por K. Būga y los amplía en parte, aporta más conocimientos y presenta nuevos hechos sobre la fonética del habla lituana de estos lugares. c) En el artículo, los ejemplos dialectales de esta habla se presentan, salvo excepciones menores9, con los caracteres habituales de la lingüística lituana. En el habla se usan vocales de tres duraciones: largas, breves y semilargas. 5 Aquí hablan lituano Maskoliūnas Augustas (83 años), Maskoliūnienė Jūlija (81), Kergalvys (también dice Kiergalvys, Kėragalvis, Kėrgelis, Kiergelis) Povilas (81), Kergalvienė Monika (76), Katkevičius Antanas (67), Katkevičienė (unos 65), Igliškà Benediktas (unos 60), Igliškienė Apolionija (unos 55), así como sus dos hijos en edad escolar, Gravelỹs (unos 80), Gravelienė (unos 78), Lapkauskienė (unos 80), Plečkėnas (unos 75), Jonėnas (también dice Jānina) Ana (unos 80), etc. Todos dominan bien el letón estándar y el ruso. Solo entrevistamos en lituano a Kergalvys, Kergalvienė, Katkevičius, Maskoliūnienė e Igliškienė. Cabe señalar que Kalkūne pertenece a la parroquia católica de Laukesa (letón Laucēsa), en cuya iglesia, según cuentan los vecinos, hasta 1977 se cantaba en lituano el tercer domingo de cada mes. En el pequeño cementerio del pueblo de Kalkūne encontramos numerosas inscripciones lituanas en monumentos, por ejemplo: Cia Ilsys Ona Lauriene Mire 1958 || Laurenas Antanas || Barėys Antanas || Cia ilsys Barcis Antaluk as ir Julitia || Barėyene Julja || Cia Ilsis Grawelania Jieva || Gravelis Ignatas || Rozalia Isadiene || 6 Būga K. (Rinktiniai raštai. t. 3, p. 567) restituye la forma de la fuente Meddum como Mediną. Aquí hablan lituano los habitantes locales: Masėnas Stasys (74 años), Smilginys, Liskinys Mikelis (69), Petrauskienė, Baimasovičienė, etc. En la vecina zona de Smiltynė (6 km al noroeste de Mėdumo) entrevistamos a la lituana local Verdanienė (pronuncia Vierdaniene), Anelė (70 años), y a su hermano Liskinys Pranas (57). Para comparar, también entrevistamos a dos niños en edad escolar de Igliškiai. 7 Véase Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 563—568, así como p. 99—100; véase también Bielenstein A. Die Grenzen des lettischen Volksstammes und der lettischen Sprache in der Gegenwart und im 13. Jahrhundert. St. Petersburg, 1882, S. 5—10, 172, 390. Por supuesto, esto debería verificarse con datos de investigaciones recientes de lingüística, arqueología y etnografía. 8 Véase Būga K. Rinktiniai raštai. t. 3, p. 570—572; véase también ibid., p. 88, 96, 97. Nos resulta especialmente significativa y pertinente la idea expresada aquí por K. Būga (p. 571): «El habla de los lituanos de Ciskodas apenas se diferencia de las hablas de Grīva, Kálkunė (Kalkuhen) y los alrededores de Laukesa»; esta aporta los primeros datos generalizados sobre el habla lituana de los alrededores de Daugpils que investigamos. 9 La vocal no acentuada abierta e, intermedia entre e y a, se representa con æ; la o no acentuada débilmente labializada se escribe ɔ; la e posteriorizada tras una l velarizada se representa con ę; la vocal central i, surgida de e después de una l velarizada, se representa con ь; la palatalización de la consonante se indica mediante un apóstrofo colocado en alto a la derecha de la letra que representa la consonante; las variantes de los ejemplos se separan con una barra vertical; al final de la oración dialectal se ponen dos barras paralelas; entre los ejemplos se usan signos de puntuación —el apóstrofo y el punto y apóstrofo— como en la lingüística lituana. 224 Como aquí los acentos tonales parecen distinguirse claramente, la longitud de la vocal acentuada se indica ante todo mediante la letra que la representa (p. ej., e, ė, ę, y, i, ū, ų) y el signo del acento tonal correspondiente (p. ej., ų́ža.las ‘ąžuolas’, bū́va. ‘buvo’, skiẽda ‘skiedra’); solo la semilongitud del primer elemento de un diptongo i, u+l, m, n, r con acento agudo (así como la semilongitud de cada vocal larga átona) se indica mediante un punto colocado abajo, a la derecha de la letra que lo representa (p. ej., kí.lpa, bū.rtai, gi.vì.nte.). La longitud de las vocales átonas, excepto ē, y, ī, ū, ų (que se escriben así), se indica mediante una raya sobre la letra que las representa (p. ej., kny-gėlė ‘knygelė’). El significado de los ejemplos dialectales poco claros se explica entre comillas (p. ej., už-aukl.a.t ‘užauginti’). II. CONSONANTES 1. Pronunciación de los grupos antiguos *dj, *tj El habla lituana de los alrededores de Daugavpils pertenece a los dzūkos orientales. K. Būga fue el primero en advertir y constatar esta característica suya10. Aunque desde el punto de vista lingüístico el habla es más o menos homogénea, se observan ciertas diferencias y variaciones de pronunciación. Estas son más marcadas únicamente entre los hablantes más ancianos y en el habla de los jóvenes11. Por eso, la dzūkavización tampoco es aquí del todo regular. Es más regular y marcada en boca de la generación mayor y en las palabras más antiguas y habituales del habla, p. ej., kniūpsčia, meldžias, glūdžia.s ‘iguales, rectas’, pū.nciu., pū.ncia.te. || En el habla de los jóvenes, sobre todo en las palabras más recientes, a menudo está completamente ausente, p. ej., dviračia., trupučiūku., va.ke.čiais, pamečiau || También en el habla de los mayores ocurre que una misma forma puede ser pronunciada por el mismo hablante alternativamente con dzūkavización o sin ella, p. ej., čia.nai / čia.nai; plačiai, kiečiai / medžiai; jaunučiam / mažūčiam, mažūčiai; stačiau, arčiau / skaičiau; atáverčia, šaláldžia / paláldžia, pripučia || En general, hemos constatado una dzūkavización algo más regular ante a palatalizada, especialmente en las formas de primera persona del singular del modo condicional, p. ej., matýcia, na.rėcia, negalėcia; išvercia, nupláudžia ‘lava’; trečia; duńcia ‘del diente’, žódzia.; šalaldžia.s, gárdzia.s; dzia.vėna ‘secaba’; dzia.vi.ntas, pero solo grińčia ‘casa’, grińčia.s || Es mucho menos frecuente que *tj, *dj se conviertan en > c, dz ante ai, au, o, uo palatalizados, p. ej., kve.čiai, džiaugias, áudžiau, pradžios, pačioj, kve.ciuõs, pero va.ke.-čiai, apsivedžiau ‘me casé’, pakraščiūos; compárese también paukščiukus, viščiõkus ‘pollitos’, tičiojas ‘se burla’, suvaiškė.jit ‘os embriagasteis’. La dzūkavización es aún más rara ante u palatalizada, p. ej., paciùs, peciùs, girdžiu, sudžiùvus, kve.cių, pero ma.čiùte., mergyčiu., baldagudžiu ‘bielorrusos’, perinciau ‘el pasado’, prieža.dziu., švińčiu., minučiù., vėrdunčiu., skaičius, grečiam ‘al lado’. En la terminación abreviada del infinitivo apenas se percibe dzūkavización, p. ej., nuskūsic, nėšč (< nešč por asimilación progresiva de š), pero solo gi.vi.nt ‘vivir’, pridižia.vi.nt’, ge.dót’, palaist’, nusirámninte ‘calmarse’, aite ‘ir’ y otros. Hoy en día, casi ya no hay dzūkavización ante ninguna i, y, ie, in del habla, p. ej., gaŕdi, paspáudi, dýkas ‘vacío’, gaidýs, mótina, de.dùtis ‘abuelo’, sėdi, ažudì.rpt’, ù.ntis ‘pato, de pato’, gimdyšena (cf. letón dzemdēšana) ‘parto; parición’, vidutinis, šimtinė.s ‘acres’, stótis, netýras (cf. letón netīrs) ‘sucio’, nepatińka, atlaidit ‘suelte’, pridig s ‘brotará’, artie ‘cerca’, dievàs, netiešà, diela.s 10 Véase Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 571. 11 Las diferencias de pronunciación se ponen de manifiesto al examinar por separado cada rasgo fonético del habla. 225 ‘gusanos intestinales, ascárides; una enfermedad infantil de ese tipo’, dieną, aunque, pese a todo, también se oyó cį.nsta ‘se hincha’, cikras junto a la forma más frecuente tikras (el ejemplo con c también quedó registrado en la cinta magnetofónica n.º VIII¹, conservada en el Instituto de la Lengua y la Literatura Lituanas). Sin embargo, que también en este caso la dzūzavización debió de ser antiguamente aquí completamente regular12 lo demuestra bien, ante todo, el nombre del lago de estos lugares Skirscinys (algunos también lo pronuncian Skirščinis) < Skirstinys (quizá también el nombre del pueblo de los alrededores de Skrūdaliena, Džipaniūnkai), palabras usadas en el habla como išči.nsta, viščiena, arkliarūgščis ‘acedera equina’ (< iščinšta, viščiena, arkliarūgščis por asimilación progresiva de š), así como las hipercorrecciones presentes aquí va.ke.ečys (< va.ke.ečys) ‘alemán’, tūkstuncis (< tūkstuncys) ‘miles’. La nivelación de la dzūzavización, sobre todo ante la vocal i, probablemente se debió en gran medida a que aquí todos conocen bien la lengua literaria letona, en la que no existe un fenómeno fonético semejante13. Cabe señalar asimismo que en el habla no se han constatado en absoluto casos de cambio de tv, dv a cv, dzv, p. ej., pusdvi.likis ‘doce y media’, tvirtus ‘firmes’. Muy rara vez se pronuncia una t palatal en lugar de la c dialectal o la č normativa, p. ej., retiau / rečiau / rečiau (dz.), stadiau / stadiau / stadiau (dz.). Esto puede deberse, quizá, a la analogía con otras formas de la misma raíz. Por otra parte, también podría tratarse de alguna hipercorrección atípica. La č de origen onomatopéyico y de los préstamos suele conservarse en el habla, p. ej., čiū.lba, čiupūlis ‘quien anda manoseando’; pėtmį.čia ‘viernes’; punčiaka.s ‘calcetines’, vorčiukas ‘de mangas largas’, telvčia.s, skle.mčia.s, či.staciėlas (cf. bielorruso чытачел) ‘celidonia’, aunque pėčius (junto a la forma más frecuente y habitual pėčius). 2. Pronunciación de otros grupos consonánticos con j En el habla local, la j de los grupos consonánticos suele haber desaparecido, palatalizando la consonante que la precede; solo los grupos bj, pj al comienzo de palabra se conservan siempre, por ejemplo, bjaurūs, spjaut’; bu.lbū., kaltybin.; laibiau, patepiau, iškepiau; kelių, negaliu, apipilia, nemi.lia ‘nemylį’; žėmiu.. 12 K. Būga, al afirmar que el habla de Ciskodas apenas se diferencia de la de los lituanos de Daugpilis, señala que aquí se practica la dzūkavimas conforme a una sola característica: čia, svečias, marčios, pero marti, tikras (Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 571). Zinkevičius repite también esta idea de K. Būga (Z. Lietuvių dialektologija. V., 1966, p. 139). Los casos de dzūkavimas en el habla lituana de Daugpilis que presentamos precisan esta afirmación y permiten sostener que aquí, como en la mayor parte de las hablas dzūkas orientales de Lituania, desde antiguo se practicaba la dzūkavimas según ambas características; sin embargo, la segunda de ellas, al parecer, ya era muy tenue y estaba nivelándose cuando K. Būga realizó sus investigaciones, y en los últimos tiempos solo han perdurado algunos de sus vestigios. 13 Cabe señalar que en el área de la variedad lituana estudiada no encontramos habitantes locales que hablaran el dialecto letón de las tierras altas (let. augšzemnieku) (según la clasificación de los dialectos letones, estos lugares pertenecen al dialecto letón de las tierras altas). Ninguno de los habitantes locales de más edad recuerda, ni ha oído decir a sus antepasados, que alguna vez se hablara aquí el dialecto letón de las tierras altas. Antes de la guerra, la lengua oficial de la población de esta región era el letón literario. Se enseñaba en las escuelas, por lo que todos los habitantes locales (también los no bálticos) aprendieron bien únicamente esta lengua (y no el dialecto letón) y la utilizan cuando es necesario. Que aquí realmente no hay hablantes del dialecto letón local se desprende de los trabajos de los dialectólogos letones. Por ejemplo, al cartografiar las características fonéticas, gramaticales y léxicas de los dialectos letones, en los mapas suelen aparecer vacías las zonas correspondientes a los datos de Laukesa (punto n.º 456), Demene (punto n.º 460), Skrudaliena (punto n.º 457) y localidades vecinas (véase Рудзите М. К. Латышская диалектология (Фонетика и морфология). Автореф. дис. на соискание ученой степени доктора филологических наук. Рига, 1969. Карты № 4,6–9, 13–16, 23, 26, 32, 33; Лаумане Б. Э. Лексический материал диалектологического атласа латышского языка, отражающий латышско-русско-белорусско-польские контакты. — В кн.: Контакты латышского языка. Рига, 1977. Карты № 1, 8, 10, 11, 16. 226 latviām; šiūndie ‘šiandien’, gelažnia.; kirviù, turiù, kētūria.s; miršiu, nuskindusiu, unksti.vōsias ‘ankstyvasias’, pirmasiai ‘pirmasis’; apsigrīšiu; grīžiam ‘gręžiam’, žiu.rėk, nuvažiuosim || Se dan casos en que incluso en la terminación de palabra los grupos bj, pj se pronuncian intactos, por ejemplo, kvėpja ‘kvėpi’, šlapja ‘šlapia’, griebja ‘griebia’, grėbja ‘grėbia’. En los últimos tiempos se observa en el habla local la tendencia a endurecer la l final de la raíz ante la v caída, como sucede también en algunas variedades letonas fronterizas con Lituania y en las zonas vecinas14, por ejemplo, prōte.vai ‘protėviai’, le.tuvų ‘lietuvių’, su le.tuvų ‘su lietuvių’. Las formas con la v final de la raíz endurecida son más frecuentes en boca de los jóvenes o de quienes han olvidado parcialmente el lituano, mientras que los hablantes de más edad no suelen pronunciarlas así. Cabe señalar que en esta variedad el sonido a y el diptongo ai que siguen a j o a consonantes palatalizadas, pese a su anteriorización, no se transforman en e(ei), por ejemplo, sėjai, grėbja, grīžiam || 3. Pronunciación de la consonante l En el habla local, la l suele endurecerse ante e, ė y ei. La vocal ė (que solo aparece acentuada), en todas las posiciones de la palabra después de una l endurecida, se convierte en una e articulada en la zona media de la lengua, por ejemplo: plėšia, plėniu., gulėte., vabuolėliai ‘vabalėliai’, paslėgia, tilėk ‘tylėk’, glėbi., mi.lėja., našlė, ža.lėj, pu.s-lės, ža.lėm || En los casos en que, por influencia del acento letón lk, el acento se retrae desde la lė acentuada hasta la primera sílaba de la palabra, la lė que queda sin acento no se convierte en la ni se abrevia, por ejemplo, gailėčia ‘gailėčiau’. Esto demuestra que el desplazamiento del acento letón a la posición inicial de la palabra es un fenómeno muy reciente en esta variedad. La ė acentuada de esta variedad también se convierte en e cuando aparece después de l y otra consonante, por ejemplo, papilvė, gelbėk, kalbėk. Toda e del habla local (también en el diptongo ei), después de una l endurecida, se convierte en a, por ejemplo, laša, vaŕ-lās ‘varles’, pu.slāla.s ‘pušelės’, ku.lālis ‘kūlelis’; išlaidžiau ‘išleidau’, palaide. ‘palei-do’, kōlai ‘kol’, atlaidit ‘atleiskite, paleiskite’; avēla. ‘avis’, kipēla. ‘milžtuvėlė’, kīela. ‘kielė’, pirmāde.la., vā́rla.s, kakēla.s ‘speneliai’, skidēla.s ‘skiedrelės’, vadēla.s ‘va-džios’, sūpo.kla.s ‘sūpuoklės’, kīrme.la.s, vaisla.s ‘veislės’, āgla.m, ka.iēla.m, brō-la.nas ‘brolėnas’. Se han registrado casos en los que la l no se endurece ante e, ė, por ejemplo: lēpšai ‘lepšės’, tokie grybai, klēvas15, gēle.s ‘gėlės’, klepšēt, plepējimas ‘puskėjimas’ (: kōše.s plepējimas), Plečkēnas (apellido). N endurecida l también aparece ante los diptongos radicales intactos en, em en las palabras lēnda, lenkām, lenkās, lenktas, iš lēnga., suglēmba, plēntas y ante in < en en las palabras lintā ‘lenta’, lintēla.s, Linkijōj, nesilūnka, lińk ‘lenk, gink, saugok’, lingviā16. Ante e y otra consonante, la l a veces es dura, por ejemplo, kulnāliai ‘kulneliai’, 14 Plg. Lietuvių kalbos tarmės (Chrestomatija). V., 1970, p. 27; Ancītis K. Aknīstes izloksne. Rīgā, 1977, p. 123. 15 Compárese también la forma klēvas de todas las demás variedades de los aukštaitianos orientales que endurecen la l ante e, derivada probablemente de kliavas (véase Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 90; Zinkevičius Z. Lietuvių dialektologija, p. 160), así como el letón klavs ‘arce’. 16 En el habla bielorrusa de Skrudaliena, como se mencionó anteriormente, los nombres propios de origen lituano que registramos —el apellido Dunķūn y el topónimo Lyntōpiški— son, sin duda, adaptaciones eslavas de formas dialectales lituanas Linkūnas (< Lenkūnas), Lintōpiškiai (< Lentōpiškiai). Que las palabras y los nombres lituanos tienden a endurecer la l radical al volverse eslavos también se observa en otros lituanismos usados en hablas bielorrusas. Así, el arroyo de los alrededores de Švenčionys y la localidad situada junto a él, ya en el distrito de Pastovys de la RSS de Bielorrusia, son llamados por los lituanos de Švenčionys Lintūpis (Ik Leītupis), es decir, con una l palatalizada. Pero los bielorrusos de los alrededores de Lentupis y los documentos oficiales (mapas, diccionarios de nombres de lugares y 227 pequeña colina ‘colinita’, pero balsvėne.s || La l endurecida aparece también ante la -i< *-ēn, *-ēn. final de palabra. Después de esta l se pronuncia aquí siempre una vocal de la serie media bl, por ejemplo, kni.gebli, kiaūbli; galbi ‘al final’; žōbl. ‘hierba’, vinēbl.; prišābl.s ‘helado’, nejišbāl.s, užpūolbl. ‘atacó’, prižēbl. || La blandura de l en la raíz de la palabra ante in < en propios del habla y la en intacta (para sus casos, véase p. 233), así como su dureza en esa habla ante -i final de palabra (< *-ēn, *-ēn), muestran que los procesos de endurecimiento de l y de en > in difirieron en ambos casos. En la raíz de la palabra, el primer componente del diptongo en se estrechó aquí bastante rápidamente, como en muchas otras hablas vecinas de los aukštaitianos orientales, debido a la influencia asimilatoria de la consonante del segundo componente, n¹⁷. Por ello, al estrecharse así, este en se convirtió en in incluso antes de que comenzara el endurecimiento de l. Cuando llegó el momento de endurecer l, ya no se daban las condiciones para que l se endureciera ante este in (< en), y en esta habla permaneció blanda. La evolución de *-len en final de palabra es esencialmente distinta. En este caso, de una manera u otra, ya debía de haber comenzado la reducción de las terminaciones (especialmente las acentuadas con acento agudo) y la desaparición de los antiguos diptongos tautosilábicos. Por tanto, el primer componente del diptongo final en (la vocal e), mucho menos afectado por la asimilación del segundo componente (la consonante n), debilitada por la reducción de las terminaciones, se estrechó mucho más lentamente que en la raíz. Con ese primer componente ya estrechado, pero todavía no convertido en i (la vocal ę), el diptongo en se encontró aquí con el endurecimiento de l¹⁸. Así, tal diptongo (en) aún conservaba las condiciones que permitían endurecer la l precedente. El propio en, afectado por ese endurecimiento, se convirtió en en; su ę, cada vez menos influido por la n, que iba desapareciendo, continuó estrechándose gradualmente, convirtiéndose no en la vocal alta i, sino en la vocal de la serie media bl. Por otra parte, las terminaciones -lbl quizá también podrían ser resultado de la analogía con otras formas de esas mismas palabras: siguiendo el modelo de ža.lė, šaūla. y žōbl., šālbl. || La terminación del tema del pasado simple de la tercera persona singular de los verbos -la. (< *lē, lk lē) probablemente influyó por analogía en los temas de la primera y segunda personas del singular en esta habla, transformándolos respectivamente en -lau, -lai, por ejemplo, acikėlau ‘me levanté’, papūolau ‘caí’, papūolai ‘caíste’. Por otra parte, esto también podría deberse a la influencia de la morfología de los verbos letones de tema en ē del pasado en lk; compárese el letón veda ‘condujo’, vedu ‘conduje’, vedi ‘condujiste’; compárese asimismo la forma de la habla aquí estudiada pērvedau (< *pervedjau) ‘traduje’ (en cuanto al significado, compárese el ruso переводить ‘traducir’), surgida probablemente bajo la influencia de la morfología letona lk. La l de los préstamos no se endurece en esta habla ante e, ē, por ejemplo, davlėnija ‘presión’, kalēda.s ‘Navidad’, kazlēnas ‘una especie de seta’, klebōnas, klēvas (cf. bielorruso хлеў) ‘establo’, pakalēnija ‘turno’, palēkas ‘madera’, plēmai ‘manchas’, skle.nyčia.s ‘vasos de vidrio’, sklēpas … y similares) llaman al arroyo Лынтупка, Лынтуп, y al pueblo Лынтупы, es decir, con l dura. Así pues, la dureza de l en este caso, como también en Лынкӯн y Лынтонішки, es sin duda resultado de la eslavización de una palabra lituana. Que únicamente por efecto de la eslavización la l de una palabra lituana puede pronunciarse dura ante cualquier in lo muestran claramente los casos que hemos registrado en el habla lituana de Lazūnai, por ejemplo, išblīs’c’ ‘salir’, išblēzdinē ‘salía’, išblindo ‘salió’. No hay manera de explicar tal endurecimiento de la l de estas palabras mediante los datos de la propia lengua lituana. Se trata, sin duda, únicamente del resultado del adstrato bielorruso. 17Véase Kazlauskas J. Posibilidades y límites para establecer la cronología relativa de los cambios en las lenguas bálticas. — Baltistica. Suplemento I, 1972, p. 84; Zinkevičius Z. Sobre el estrechamiento del primer componente de los grupos tautosilábicos -an en lituano. — Ibíd., p. 227—228; Grinaveckis V. Sobre el origen de los reflejos de *-ān en las terminaciones de los sustantivos y pronombres con tema lituano *-ā. — LKK, 1978, t. 18, p. 127, 135. 18 Plg. Morkūnas K. Rytų aukštaičių pietinės tarmės fonetika. — LKK, 1960, t. 3, p. 43. 228 ‘sótano’, tūpele.s (cf. letón tupeles) ‘zapatos pequeños’, vaspalėnija ‘inflamación’. Por consiguiente, estos préstamos se han extendido en la habla hace relativamente poco. También se oyó l dura en las palabras Suvalkija.j ‘en Suvalkija’, alksnis, žvilgsnis19. En esta habla, en ciertos casos, a diferencia de lk l, aparece sin endurecer: a) En la terminación del tema de la segunda persona singular del imperativo (con y sin el formante k), por ejemplo, jiškū.l’k | jiškū.l’ | sumal’k | sumal’, pi.l’k | pi.l’; b) En la terminación de palabra, en ciertas palabras funcionales, por ejemplo, atgal’, dėl’ (cf. letón dēl), gāl’ (y gál), kāde.l’ (cf. letón kādē) ‘por qué’, tegul’, vēl’; c) En palabras aisladas, ante otra consonante dura o un grupo de ellas, por ejemplo, žal’sva.s ‘verdosas’, Kal’kūnai ‘Kalkūnai’ / Kālku.ne. ‘Kalkūnė’; d) En préstamos, por ejemplo, bāl’ka ‘viga’, bū.l’ba.s ‘patatas’, butel’kōs ‘en botellas’, kastrū.l’ka.n ‘en una ollita’, kul’kōs ‘balas’, va.si.l’ka.s ‘acianos’. En este último caso, la l blanda habrá llegado a esta habla junto con el propio préstamo. 4. Endurecimiento y palatalización de otras consonantes En la pronunciación de los hablantes más jóvenes se observa una tendencia a pronunciar como duras r, s, š, v, ž y las africadas c, č ante i, ie, e, ia en algunos casos, aunque en muchas otras palabras esas mismas consonantes se pronuncian como palatalizadas en una posición análoga. Hemos observado las siguientes palabras con consonantes pronunciadas como duras: čėrui ‘para el coche’, dukrė ‘hija’, duńčka. ‘del tejado’, grabėstai (grebėstai, sn.), inžbniėrius ‘ingeniero’, kōšbl. ‘gachas’, lēpšai ‘setas’, mašb.ln.ka.s ‘maquinitas’, Papūšė ‘topónimo cerca de Kalkūnai’, pasėta, pasisės, pre (junto a pri) ‘hacia’, rōžbl ‘rosa’, rōže., sėkla, sāsėrbs (sėseris, sn.) ‘hermanas’, sėja, vaisla.s ‘variedades’, varbīt’ ‘conducir’, žbina., šaurē ‘norte’, šblfero. ‘de pizarra’, pero atāveže., āžeru., jiše.jau ‘salí’, maišelis, na.rėcia, nūmuše., reikia, rūdame.se.s, senātve., šeimyna, šeši, šešias, šve.sėsne., umsispūre. ‘se empecinó’, užėjo. ‘entró’, veršiai, viešiakelia. ‘del camino público’, žėme., etc. Este endurecimiento de las consonantes es, en muchos casos, probablemente un fenómeno fonético reciente que apenas empieza a imponerse en la variedad, provocado, sin duda, por la influencia fonética de las variedades vecinas en contacto —letonas, bielorrusas y rusas20—. Sin embargo, en las palabras krakenai ‘calostro’, skraģžde.s ‘golondrinas’, mėnasi. ‘mes’, priragėjau ‘vigilé’, rāgis ‘parece’, sānas, sanēliai ‘abuelos’, sānis ‘anciano’, sanyšte. ‘vejez’, sūsani ‘envejecen’, las consonantes, al igual que en las variedades lituanas vecinas de Lituania, parecen haberse pronunciado como duras desde antiguo por todos los hablantes de la variedad. En el habla de las personas mayores se observa aquí también una pronunciación palatalizada, aunque no del todo sistemática, de algunas consonantes finales de palabra: 1) La consonante de la desinencia secundaria suele ser palatalizada; por ejemplo, aĩn’ ‘ve’, jīm’ (junto a pajīm) ‘toma’, nėš’ ‘lleva’, pame.gén’ ‘prueba’; mān’, kasdiēn’, pa.piēt’; 9 Según afirma la profesora doctora M. Rudzytė, de la Universidad Estatal P. Stučka de Letonia, también en letón, y especialmente en su variedad de las tierras altas, la l tautosilábica se pronuncia en este caso mucho más dura que en otras posiciones. 20 En una posición análoga, estas consonantes también se pronuncian como duras en todas las variedades en contacto —eslavas y letonas de las tierras altas—. 229 2) En el habla de las personas mayores, t es palatalizada en la terminación de los converბios de presente, por ejemplo: šakunt’, žinunt’ (junto a gi.vėnumt, dabojunt, nj., dž.); 3) En palabras nuevas para la variedad, a veces también se pronuncia palatalizada la ž de la raíz, por ejemplo, žeizdu. ‘herida’, žeidžia ‘juega’. 5. Adición (inserción), caída (pérdida) y desaparición de consonantes Al comienzo de la palabra, antes de j, ie, casi regularmente se añade j; por ejemplo: jįrgi ‘también’, iškuta, jįlsta, jįmtų, jį.lgas, jįšimi, jiena, jįeška. ja. ‘buscó’, pero en los topónimos no se da tal adición (: Ilgis ‘nombre de un lago’). Probablemente por analogía, j también se añade en la terminación del antiguo locativo, ya convertido en posposición, namõ: namój; compárese ailiój ‘en fila’. Se ha observado que j también se añade al comienzo de algunas palabras de la variedad bielorrusa vecina, antes de i; por ejemplo, įindbikám (< индбикам) ‘a los pavos’. Por lo general, j también se inserta entre dos vocales en la juntura silábica; por ejemplo: pasijį.lga. ‘se alargó’, pasijįnš, pajįlsis ‘descanso’, ažuje.me. ‘ocupó’, mujįnt’, neprisijima, nejiš-gýda.ma, nejįsėsi ‘no te las arreglarás’. Entre u y e aparece a veces una v epentética; por ejemplo: nuvėja.m ‘fuimos’, suvėinam ‘entramos’. Al comienzo de palabra se da la adición de s; por ejemplo: skragždė.s ‘golondrinas’, stvėre.s ‘se sostuvo’. Algunos préstamos que comienzan por la vocal a se pronuncian de tres maneras: con una g, h añadida, o sin ella; por ejemplo: arbótu. (sn., dž.) /garbótu. / harbótu. (nj., rt.), armóšku. / garmóšku. / harmóšku. ‘acordeón’. En la forma de primera persona singular del pretérito, en esta variedad tiende a desaparecer la raíz verbal y el sufijo -ėj-, aunque también se encuentran, con menor frecuencia, formas completas; por ejemplo: nediau ‘no puse’, pradiau ‘empecé’, padiau ‘ayudé’, negaláu ‘no pude’, nena.ráu ‘no quería’, neragiáu ‘no vi’, raviáu / ravėjau, ma.kiáu / ma.kėjau, mi.láu / mi.lėjau, praguláu / pragulėjau || Las formas mi.láu, guláu, etc., indican que la caída de -ėj- es relativamente reciente, posterior ya al endurecimiento de lė en esta variedad, como sucede también en algunas otras variedades lituanas periféricas²¹. Las formas de las demás personas de este tiempo son iguales que en 1k; por ejemplo: ma.kėjai, ma.kėja., ma.kėja.m, ma.kėja.t || En las formas del locativo singular de los sustantivos masculinos, j suele desaparecer junto con toda la sílaba; por ejemplo: Daugavpili. ‘en Daugavpils’, undený ‘en el agua’, pavakary || La consonante sorda en la juntura de morfemas, antes de una sonora, se sonoriza siempre por asimilación regresiva, como en otras variedades lituanas (por ejemplo, trizdešimt); la sonora, antes de una sorda, se ensordece (por ejemplo, dį.rpk). Las consonantes š, ž desaparecen en esta variedad cuando quedan delante de s, š (por ejemplo, asįkrečia < ažįkrečia ‘se infecta’, išivede. < išsivede.., išáuke. ‘llamó’). 6. Diversos cambios de las consonantes La consonante n antes de b, p siempre se transforma en m, por ejemplo, um burókais, um púse.s, um piėtu., um pečiū || 21 Véase Grinaveckienė E. Algunas características más distintivas del dialecto de Apso. – Trabajos de la Academia de Ciencias de la RSS de Lituania. Serie A, 2(9), 1960, p. 177. 230 Probablemente debido a la influencia del letón, la consonante š en algunas palabras a veces se ha convertido en s, por ejemplo, svarù ‘limpio’, svariai ‘limpiamente’, iš kur ‘de dónde’, latviškai ‘en letón’, le.tuviškai | le.tùviškai ‘en lituano’, išeina | išeina ‘sale’, as | aš ‘yo’ || La consonante h es poco frecuente en el dialecto y suele aparecer en el habla de los jóvenes; cf. el caso de harmošku. En general, en su lugar se encuentra más a menudo g, por ejemplo, gichtāru. ‘hectárea’; a veces se omite por completo la h, por ejemplo, arauš (< alem. heraus) ‘fuera’. A veces ocurre que en los extranjerismos del dialecto, en lugar de j o r al comienzo de la palabra se pronuncia la consonante l, por ejemplo, lubilėiny (< юбилейны, asimilación regresiva de consonantes) ‘jubilar’, lādu.ga (< радуга) ‘arcoíris’. III. VOCALES Y DIPTONGOS 1. Vocales breves a) Las antiguas a, e breves y acentuadas de la raíz suelen ser largas en el dialecto, por ejemplo, nāmas, nėṡa. A diferencia de lo que ocurre en el dialecto lk, a y e son semilargas (para nuestro oído apenas se diferencian de las largas) en los prefijos verbales, en el infinitivo de los verbos bisílabos y en las formas temporales derivadas de este, en los pronombres mano, tavo, savo y en las formas del comparativo de los adjetivos, por ejemplo, kãste., kãzdamas, nẽšte., ištept’, nẽneša, atãneše., mánā., tãva., sãva., gardẽsnis, vi.rẽsni.sai || A veces, en los verbos la a o e acentuada se pronuncia brevemente, por ejemplo, nẽšaukia, nẽmi.li, suprãšk, nupẽšk. En los topónimos letones y en algunas palabras aisladas, debido a la influencia del letón, así como en los préstamos de las lenguas eslavas, las a y e acentuadas pueden pronunciarse brevemente, por ejemplo, Kãplava, Krẽveņi, Mẽdinas (nombres de lugares), bãlunde.s ‘cenizos’; zapalẽnija. También se ha observado que los hablantes más jóvenes del dialecto pronuncian la e acentuada de una sílaba abierta algo más abierta, con un leve matiz de a, por ejemplo, kãpe.m, lintẽla.s; en cambio, los hablantes de más edad estrechan un poco la e acentuada ante una sílaba con u o con una a palatalizada, y la pronuncian con un leve matiz de ie, por ejemplo, miẽtu. ‘años’, apẽja. < apẽja. ‘pasó’. He oído que en lugar de la e acentuada se pronuncia el diptongo ei, por ejemplo, ske.deila.s (< skiedelės) ‘astillas’. La e y ei iniciales de palabra siempre se transforman en a, ai, por ejemplo, ãsu. ‘serían’, ãst ‘ser’, ãina ‘va’, ailiój ‘en fila’. b) Las antiguas i, u acentuadas de la raíz suelen alargarse hasta ser semilargas, por ejemplo, nù-mire. (rt. ir nùomire., cf. let. nomira), būvus, ùšlipe.m ‘subimos’, iškepe., apinẽšta, išlupe., ažiùterše., ažiùgine. ‘prohibió’. En casos aislados y raros, las i, u acentuadas de la raíz no se alargan (probablemente por influencia del letón), por ejemplo, nesigirdi, tùpele.s ‘zapatitos’, nù-guru. (cf. let. muguru) ‘la espalda’, etc. La u de los extranjerismos a veces se pronuncia larga, por ejemplo, sùtka.s (< суткú) ‘días’. c) En el dialecto, la o acentuada de la raíz en los extranjerismos suele ser breve, por ejemplo, kìpiatòkas ‘agua hervida’, dòmikas ‘colmena de bastidor’, burdòvas ‘de color rojo oscuro’, živatnavòdstva ‘animales’ (por ejemplo: karvytė., avẽla. — ir visā māna. živatnavòdstva), tvòragas ‘requesón’, baciònaì ‘cigüeñas’, aunque en los préstamos más antiguos se pronuncia larga (šampijōnai). La o átona de este tipo se transforma en una a breve, por ejemplo, nerekomendùjas || 231 2. Vocales largas Las antiguas vocales largas átonas *ā, *ē, *ī, *ū se han acortado, por lo general hasta semilargas, en el tema y la terminación de las palabras del dialecto, por ejemplo: ža.lė, raša.t, me.lyniu., ža.li.nai, māte.m, ma.kēja., se.jimu., pla.kštīte.s ‘placas’, dabartēlia.s ‘ahora’, bliu.dēlin, vālgi.mas, kriūkšti.te., gāudi.te., su.nai, mi.lėjau || Las antiguas ī, ū acentuadas con el acento principal (y con el acento secundario retraído) se han conservado intactas, mientras que ā, ē se han convertido en las largas o, ē, por ejemplo: žōbl., švēre.s, praplōve., kokis ‘árbol’, žōbli, rēkū; perkūnija, nejīsgyda.ma, gīdī.te., šaknīte.s, dūmai, knyga, sūnus. Sin embargo, se ha observado que los hablantes de más edad del dialecto y quienes hablan mejor lituano suelen conservar también abiertas las ā, ē acentuadas, por ejemplo: ēda ‘come’, žiemās ‘inviernos’, sēja ‘siembra’, na.rējau ‘quería’, tēvas ‘padre’, duktē ‘hija’, gēda ‘vergüenza’. Probablemente se trata de reliquias vivas antiguas heredadas del habla žadininkai, que la vinculan con el habla lituana de los alrededores de Ciskodo²² y se mantienen por influencia del letón; compárese con el letón āda ‘piel’, ēst ‘comer’. En el habla de los hablantes más jóvenes del dialecto, las antiguas ā, ē, ī, ū átonas tienden a reducirse a breves, por ejemplo: kurēna, nerūkiau, rūkyte., apiniai ‘lúpulo’, rūsių ‘tipos’, kruvōn, vālgimas, gydītajis, virēšnīsi, tilēk, silōs ‘fuerzas’, rūkiijimas ‘fumar’. En las terminaciones del nominativo plural de los sustantivos y en la tercera persona del futuro de los verbos, las antiguas ā, ē, ī, ū siempre son breves: žūšis ‘gansos’, ausis ‘orejas’, akis ‘ojos’, tūūkstantis ‘miles’; gē-rus ‘buenos’, teisi.ngus ‘correctos’, bāltus ‘blancos’; nestavēs, nusibās, susanēs, pаведzīs ‘mostrará’, pridigs, pridažīs, surūgs || En palabras nuevas del dialecto, por influencia del lk, en lugar de la semilarga habitual a. (< *ā), en raras ocasiones se pronuncia una o semilarga, por ejemplo: šībfero. ‘de pizarra’. 3. Diptongos a) ie, uo átonas del dialecto se han convertido en su mayoría en e, a semilargas, por ejemplo: ve.na.likis ‘undécimo’, Va.ke.tija.i, le.tūviškai ‘en lituano’, ašta.niū, ge.dōdava., ūža.las; sin embargo, en el habla de los mayores a menudo se pronuncian como ie, uo plenamente conservadas, por ejemplo: išjuoka.s ‘burla’, puodūkas, diedūtis ‘verbasco’, pievōs ‘a los prados’, pietais ‘con el almuerzo’, Juozūkas, kviečiūos, skiedēla.s ‘astillas’, žiemās, vartūos, juodējī, mētuos, pērvāžuoji, n.žūolū, vabuolai ‘escarabajos’, lietāus || Además, tanto en posición acentuada como átona al final de palabra, en lugar de uo se oye bastante a menudo una o débilmente labializada y no tensa (escrita ǝ), por ejemplo: akōp.s ‘en la trinchera’, Kalkūn.s | Kâlkūn.s ‘en Kalkūnai’, šītūs ‘en estos’, pabēge.-lio.s ‘en los refugiados’, plentōs ‘en las carreteras’, undō ‘agua’, rudō ‘otoño’, akmō ‘piedra’, šū ‘perro’. Con menor frecuencia, esa ǝ aparece en lugar de uo también en la raíz de la palabra, por ejemplo: ǝga ‘baya’, ǝ.gauti ‘recolectar bayas’, ǝ.dai ‘mosquitos’²³. Probablemente por influencia del lk o de otros dialectos lituanos vecinos, ie, uo átonas se pronuncian intactas en palabras incorporadas recientemente al dialecto, por ejemplo: rankšluostis, stāltiese. ‘mantel’; tiesiōg, sliekai. En una palabra nueva del dialecto, grūdīs ‘diciembre’ (probablemente por analogía con el polaco grudzień ‘íd.’), en lugar de uo acentuada se pronuncia una ū larga. ie, uo con acento secundario retraído también se conservan siempre intactas en el dialecto, por ejemplo: netiēsi, viēdri ‘cubito’, skiedā ‘astilla’; Juōžū, juōkū || 22 Compárese con lobas ‘tesoro’, krōsnis ‘estufa’ del habla lituana de Ciskodo (Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 571). 23 A veces esa ǝ también se pronuncia en lugar de la terminación acentuada -au, por ejemplo: nežinǝ ‘no sé’. 232 Al final de palabra, los antiguos ie, uo de acento circunflejo se han convertido generalmente en las vocales breves i, u (p. ej., aiši; aini; guliū). En la segunda persona del singular del imperativo sin formato k, esa vocal breve i ha desaparecido por completo; p. ej., ai’n ‘ve’, pame.gén’ ‘inténtalo’. El ie íntegro se pronuncia en el antiguo locativo adverbializado artiė ‘cerca’. Junto al infinitivo con el sufijo palatalizado -t’ (: ait’), en el habla de las personas mayores está muy extendida la forma con el sufijo -te. (: aite., nėšte.), que fonéticamente deriva probablemente de -tie²⁴. b) En el habla, los diptongos acentuados e inacentuados del tema de palabra am, an, em, en, como en las hablas vecinas de los aukštaitianos orientales de Lituania, se han convertido generalmente en um, un, im, in; p. ej., bumbytė., kuṃpas ‘esquina’, tumšumas, užšūmpi.s ‘hinchado’, aplunkytė.‘ balundė ‘cenizo’, bālunde.s ‘cenizos’, brū.ngi, dabójunt, duṇgtis, duṇtis ‘dientes’, gi.vėnunt, kū.nda, kuntrybė., lungai, luṅkas, nusguṇda. ‘se asustó’, pū.nciu. ‘de las trabas’, pusūntra., ruṅkā, skanduōnis (cf. skandinti) ‘ahogado’, šiūnde. ‘hoy’, tūks-tuntis ‘miles’, tū.nkiai, tū.nkus ‘denso’, ū.ndeni. ‘agua’, ūṅksti, untienà, ū.ntis, untrū, vėrdunčiu. ‘hervidos’; diṅgta ‘cubierto’, gi.vī.nte., liṅk ‘inclínate, protege’, Linkijoj ‘en Polonia’, lintėlą.s, lintū, nesilinkja, nuskīnda., nuskīndusiu., pī.mpe., pink-tādieni., así como umsispyrė. < antsispyrė. ‘se resistió’, pīñktas, švīntas, tī.msta, ži.n-tas || Sin embargo, a veces los diptongos am, an, em, en también se pronuncian intactos en palabras nuevas para el habla, así como en diptongos secundarios; p. ej., sánde.lis, raṅkdarbiu., raṅkšluostis, balañdis; mañ’, támsta, némne.s (< nemunės) ‘tales setas’, sénmerge., sénpane., vėžam, ve.-nam, ka.žnai (esl.) ‘en cada’, jaunámsiam ‘al joven’, latviám, ažerañ, lenkám, pame.gén’ ‘inténtalo’; āmžius, paskañbink, iš leṅgva. En el habla se han registrado casos en que, en palabras concretas, la evolución de estos diptongos es facultativa; p. ej., brū.ngus, pero brángiam, liṅk ‘inclínate, protege’, pero sūlenktas, Linkijoj, pero lénkiškai, léṅkas, unds, ū.ndeni, pero vandeńis, pīñktas, pero peṅki, dzia.vī.nt’ y dzia.vėnt’, diṅgta, pero padeṅgt’. Además, se ha observado que, por el esfuerzo de hablar como lituano, a veces se restituye en incluso en un in que no deriva de in; p. ej., mán’ pateṅka toks duṅgtis; susitenki ‘te encuentras’. En el habla, el infijo an de las raíces verbales también suele convertirse en un; p. ej., nesu-prūta, nesuprūntū, prūntū ‘entiendo’ (aunque también se dice neprantū), atsirūnda. El infijo en, em de las raíces verbales aquí suele permanecer intacto; p. ej., užsteṅka, pateṅkitas ‘satisfecho’, išteṅki, nesugleñmba, atāskreṅda (aunque también se dice skruṅ-da < skrañda < skreñda). Tampoco se convierte en in el en de las raíces verbales que aparece por alternancia vocálica; p. ej., reṅkam, susirenka, leṅda, neišleṅda. A veces, el diptongo del prefijo sán-, -án-, se ha convertido en uo; p. ej., sūoma.ne. ‘conciencia, entendimiento, discernimiento’ (: saneliūtė. ya sin sūoma.ne.s: aquí pasākė., aquí nežī-na.; būva, pri visai sūoma.nei ir mire.). Aunque los contactos de los lituanos con el habla estudiada han sido buenos tanto en el pasado como en la actualidad, como muestra la fonética, las formas letonas samana ‘conciencia’, samaz-gas ‘pamagzos’, etc., no pudieron influir en la formación de sūoma.ne.s en el habla. Las hablas letonas (con las cuales el habla estudiada, como ya se ha mencionado, no ha tenido ni tiene ²⁴ Cabe señalar también que, en casos raros, se encuentra en el habla asimismo una forma de infinitivo con el sufijo -tei; p. ej., lygintei ‘igualar’, važiuotei ‘conducir’, kalbėtei ‘hablar’, rašytei ‘escribir’. Cuesta creer que este sufijo -tei sea algún vestigio del antiguo *-tei; cf. también los infinitivos nėstei ‘llevar’ y pl.hei ‘verter’ de otras hablas de los aukštaitianos orientales. Probablemente se trata de una partícula pospositiva añadida recientemente (cf. también bėgtienai ‘correr’ en las hablas de los aukštaitianos orientales); véase además Lietuvių kalbos gramatika. V., 1971, t. 2, p. 398—399. 233 Las formas (y de origen no del todo claro) suõmazgas ‘Spülicht’, suõvara ‘das Querholz auf der Egge’, suõvardis ‘der Namensvetter’, suõvista ‘Kindsbinde’, etc.²⁵, que presentan escasos vínculos directos, difícilmente pudieron influir en la aparición de suõma.ne.uo en el habla estudiada a partir de án. El caso de suõma.ne. del habla estudiada quizá podría explicarse como resultado de la evolución independiente del diptongo an en esa habla, surgida posiblemente por la misma vía que uo, desarrollado a partir de *-ān en otras hablas de los aukštaitianos orientales, en formas como gerõju ~ gerąja, gerõsius ~ gerąsias, o el lazūnų vuõžuolas a partir de *ānžuolas²⁶. Por otra parte, ¿acaso este suo- no es una reliquia del antiguo prefijo suo- < *sō?²⁷ En el habla, las secuencias am, an, em, en de los préstamos suelen permanecer inalteradas, por ejemplo: ánglas, apendi-citas, beñkis ‘banco’, centimetrų., cimeñtas, fundameñtas, grántas (< lat. grants) ‘grava’, kamándava.ja., kamandujù, nerekamendijas, penicija, reñdu. ‘alquiler’, strumeñtas ‘instrumento’, studeñte., šampijōnai, valniánka.s ‘setas’, vantrò-bu. ‘intestinos; entrañas’, venzlai ‘equipaje de mano, bultos’. Hemos observado que an ha pasado a um en el préstamo punčiáka.s ‘calcetines’. Esto indicaría que este último préstamo se incorporó al habla hace bastante tiempo. c) Los antiguos diptongos de acento circunflejo an, en, in, un, correspondientes a las vocales lk ą, ę, į, ų, aquí han pasado a u, i, que son largas cuando llevan acento y, por lo común, semilargas cuando no lo llevan; por ejemplo: úža.las ‘roble’, žùsis ‘gansos’, ku.snelíukas ‘bocado; miguita’, nuzgąsta ‘se asusta’, tru.sù ‘crujiente’, neaužšùla ‘no se congela’, apsigrįžtam ‘nos damos la vuelta’, skįsta ‘se hunde’, tavįs ‘de ti’, tį ‘allí’, ãsu. ‘que son’, išėjì. ‘habiendo salido’, bùvis, dãris ‘habiendo hecho’, žiẽmu. ‘invierno’, mộčiu. ‘madre’, nepažįstù ‘no conozco’, bẽganti. ‘que corre’, vỹru. ‘hombres’, nesumintù ‘no pisoteo’. Se ha observado que los hablantes más jóvenes suelen acortar la u, i átonas de este origen al final de palabra; por ejemplo: smáugis ‘adulto’, dãris ‘habiendo hecho’, láidis ‘habiendo dejado’, numirìs ‘habiendo muerto’. En palabras compuestas se da ocasionalmente un doble reflejo del antiguo an de acento circunflejo: u semilarga y a semilarga (¡influencia del lk!), por ejemplo: viẽnu.kart, kita.kart, ùntra.kart. En casos aislados, el antiguo diptongo en también pasa aquí a in; por ejemplo: nuskìnsta ‘se hunde’ (junto a skįsta). El antiguo in de los prefijos suele pasar a i; por ejemplo: įkišė. ‘metió’, i.kùs ‘morderá’, aunque también se conserva en casos raros: insidaužiau ‘me golpeé’ (¿quizá por analogía con unsispyrė. ‘se clavó’?). En las formas de tercera persona del futuro, la u, i del habla (< an, en, in, un) son siempre breves; por ejemplo: i.kùs ‘morderá’, nuzgùs ‘se asustará’, sugrìs ‘regresará’, nuskìs ‘se hundirá’, pasìus ‘se pondrá furioso’. d) Los antiguos acentos agudos finales *-ān, *-ēn de los sustantivos y pronombres en singular instrumental y locativo han pasado a u, i; por ejemplo: kadù, tadù, mộčiu ‘madre’, griñčiu ‘casa’, kãrvi ‘vaca’, žẽmi ‘tierra’, ãžeri ‘en el lago’, miški ‘en el bosque’, galì ‘al final’, vežìmi ‘en el carro’, karštùmi ‘con calor’, sciuri (compárese con el letón stūris) ‘en la esquina’. Las terminaciones locativas *-ēn han desaparecido por completo ante j y s; por ejemplo: žẽme.j, paežerėj, karioñmine.j, bažnyčia.j, kataroj ‘en la cual’, Va.ke.ti.ja.j, Ri.goj 25 Véase Mūlenbachs K. Latviešu valodas vārdnīca. Rediģējis, papildinājis, turpinājis J. Endzelīns. Rīgā, 1927—1929, t. 3, p. 1138—1139; Endzelīns J. Latviešu valodas gramatika. Rīgā, 1951, p. 685—687. 26 Compárese con Grinaveckis V. Dėl *-ān atitikmenų liet. *-ā kam. vardąžodžių ir įvardžių galūnėse kilmės, p. 132—135. 27 Plg. Fraenkel E. Litauisches etymologisches Wörterbuch. Heidelberg—Göttingen, 1962, S. 935—936 ir ten nurodytą literatūrą. 234 ‘En Riga’, ma.kýkla.j, ža.lėj, paciōj, pirmōj, ailōj, tōkia.j, forma.j, balōj, liga.nija.j ‘en el hospital’; bul’bōs ‘en las patatas’, dideliuōs, rugiuōs, dvejuōs, kve.ciuōs ‘en el trigo’, miškuōs, pabaliuōs, paduškōs (esl.) ‘en las almohadas’, plaukuōs || Para los casos en los que junto con *-ėn desaparece también la j precedente, véase p. 230. En la terminación *-ān de las formas pronominales adjetivales, al igual que en los dialectos vecinos del alto lituano oriental, ante j se ha convertido en uo, y ante s, en o²⁸; por ejemplo, con el primer hijo; con el viejo caballo; las patatas tempranas las siembran; recogemos las primeras bayas || El antiguo acento agudo *-ān tónico de algunas formas pronominales en singular instrumental y plural acusativo ha producido en el dialecto hasta tres reflejos distintos: ūo, -ū y -ù; por ejemplo, la madre (de las abejas) conducía aquellas abejas; los lepšės se cuecen con la piel, no se pelan; se limpian las tripas, se rellenan y se vuelven del revés (= se les da la vuelta); los nėmumes (setas del género *Armillaria*, hongos de ese tipo) no se arrancan, sino que se cortan; la gallina incuba durante unas tres semanas, cuando debajo de ella ponen quince o dieciséis huevos. || El reflejo de la forma pronominal -ū en lugar de *-ān que se ha presentado, a nuestro juicio, coincide plenamente por su origen y forma con formas de los dialectos vecinos del alto lituano oriental (Zarasai y sus alrededores), como los adjetivos pronominales baltūju ~ baltūja, gerūsias ~ gerūsias29. A nuestro juicio, el reflejo -ū solo pudo surgir de -ūo, probablemente por reducción de la sílaba final, relacionada con el desplazamiento de parte del acento hacia la sílaba larga precedente (cf. jūos, tūos y kókius). Donde no se dieron esas condiciones para que -ūo en posición final se acortara, se conservó íntegro (jūos, tūos). La presencia de distintos reflejos de *-ān en las terminaciones de los pronombres debe explicarse, sin duda, por la distinta posición de an en esas formas pronominales. Cuando la forma pronominal era monosilábica y después de an no había ningún otro sonido, el segmento an (la consonante n) debió desaparecer más lentamente que en los demás casos, prolongando y estrechando durante más tiempo el primer segmento, que se había convertido en u. e) El primer segmento del diptongo de acento agudo er en el prefijo per- del dialecto se ha estrechado en todos los casos y se pronuncia como ē; por ejemplo, pēršalb.s ‘resfriado’, pērnėst, pēršiukta, pērtrauki.s, pērvardina ‘le da otro nombre’, pērinčiu. mētu ‘del año pasado’, pērvede.m, pērkalbi ‘lo vuelve a decir’, pērdave., pēreite., pērverte. ‘lo tradujo’, pērpjauna, pērvažiuoja, pērgi.venimu ‘la experiencia’. La misma ē se pronuncia (probablemente por la semejanza posicional de p y f en el dialecto) también en el extranjerismo fērma.s ‘granjas’. El primer segmento del diptongo er con acento circunflejo también es cerrado en las palabras cēntras, nevėtas, vēršim. Los casos de estrechamiento de er con acento agudo son característicos también de los dialectos lituanos vecinos de Lituania³⁰. Se ha observado que el primer segmento del diptongo er (especialmente cuando es átono), debido a un marcado estrechamiento, se ha convertido aquí a menudo en ie, y que el propio diptongo ha pasado a tener tres elementos; por ejemplo, Kiergalvỹs ‘Kergalvys’ (apellido), Kiērgėlis ‘Kergelis’ (apellido), miergaičių ‘de las muchachas’, Vierdāniene ‘Verdanienė’ (apellido). La transformación de la ē larga cerrada en ie en casos aislados también es conocida en el dialecto letón vecino de Aknīste³¹. 28 Cf. Grinaveckis V. Sobre el origen de los equivalentes de *-ān en las terminaciones de los nombres y pronombres lituanos de tema *ā, pp. 132–135. 29 Cf. Grinaveckis V. Sobre el origen de los equivalentes de *-ān en las terminaciones de los nombres y pronombres lituanos de tema *ā, pp. 126–127 y la bibliografía allí citada. 30 Cf. Dialectos de la lengua lituana (Chrestomatija), p. 320. 31 Véase Ancītis K. Aknystės izlokšne, pp. 66–67. 235 4. Casos de elisión de vocales a) Cuando entran en contacto vocales o diptongos de morfemas diferentes, uno de ellos puede elidirse, por ejemplo, (el segundo) nepsimoka < neapsimoka; net išs aukė. < neatsišaukė., netvaikysi < neatvaikysi ‘no conseguirás ahuyentar’; (el primero) neįeisi < neišs ieisi ‘no te las arreglarás’, priseina < prisieina ‘hay que’, pasilks < pasilgs, bet suáugi.s ‘adulto’. Cuando en la juntura aparecen dos vocales iguales, o cuando en el primer morfema hay a, u y en el segundo i, ambas vocales se conservan y entre ellas se inserta j (véase p. 230). b) En la juntura morfémica también puede elidirse por lo general la vocal -i de la partícula reflexiva átona, por ejemplo, paskalbėte. ‘conversar’, pasklausytum ‘escucharías’, pazdúodat ‘os entregáis’, pero unsispyre.: insidaužiau || IV. ACENTO Y ENTONACIONES a) El sistema acentual del habla no es del todo estable y, en muchos aspectos, es bastante innovador. En la pronunciación de los hablantes más ancianos del habla, por lo general se conserva de manera casi regular la posición del acento Ik, por ejemplo, tvirtà, rankà, varlàs, dangčių, neprunti, primirštu, umkšti, kartùs, bjaurì, pinkčiùs, pinkčiàs, kalbù, minkšti, girdžiu, žiūriu, jauni. Sin embargo, en las palabras con terminación breve acentuada precedida por una sílaba larga con ē, o, ō, tu, el acento nunca se ha mantenido sin cambios, por ejemplo, dievi, skiedà ‘astilla’, momà ‘mamá’, miestùs, tvorù32, nėra, žmogùs, teliokùs, kietùs, ramunėlius ‘margaritas’, kruopàs, viedrì ‘cubos’. Además, en esas sílabas largas pretónicas suele oírse con bastante claridad un segundo acento —secundario y retraído—, o da la impresión de que el acento se reparte entre ambas sílabas, por ejemplo, netiėsi, blýnūs, žiūriu, tõli, žmõna, gūšta, liēkū (plg. lat. lieku) ‘pongo’, tyli, nebedà33. Estos ejemplos indicarían que aquí el desplazamiento del acento comenzó antes del acortamiento y la monoptongación de las vocales largas átonas. No obstante, en general, el acento secundario retraído no siempre es claro ni marcado. A veces la mayor intensidad de voz recae en la sílaba final (especialmente en las terminaciones de la 1.ª y 2.ª persona del singular del futuro: mirsiù, aisi). A pesar de ello, en el habla, sobre todo en la pronunciación de los más jóvenes, se observa a veces un desplazamiento parcial del acento, sin que quede ninguna intensidad acentual en la sílaba final breve, por ejemplo, viščiõkus, agurkùs, grabėstùs, grinčia, mirtìs, širdis, pirštùs, vaikùs. Que el acento del habla a veces no es realmente estable también lo demuestran, entre otras cosas, los casos en que palabras de acentuación fija con raíz de acento agudo trasladan esporádicamente el acento a una terminación breve, por ejemplo, žiedù ‘con la flor’, žiedùs, ‘las flores’, melžiù ‘ordeño’34. Esto se debe probablemente a que en el habla ya comienza a manifestarse un desplazamiento parcial del acento y a que su sistema acentual se ve cada vez más alterado tanto por la influencia de las hablas lituanas vecinas como por el acento Ik letón y el de otras lenguas. Entre otras cosas, en el habla también se ha observado un desplazamiento esporádico del acento desde una terminación breve hacia 32 En la descripción de K. Būga de la variedad lituana de Ciskodo no se constató este fenómeno. El ejemplo que anotó allí es tvārà (véase Būga K. Rinktiniai raštai, t. 3, p. 571). 33 Una acentuación similar se había constatado anteriormente en hablas lituanas vecinas de Lituania y de la RSS de Bielorrusia; véase Grinaveckienė E. Kai kurios Apso tarmės būdingesnės ypatybės, p. 175—176, y las demás fuentes allí citadas. 34 Cf. Grinaveckis V. Nauji duomenys apie vakarų dzūkų tarmės kirčiavimą. — Lietuvos TSR Mokslų Akademijos darbai. A serija, t. 4(41), (1972), p. 182—185. 236 una sílaba precedente breve, p. ej., mažiūčius ‘mažučiūs’, galines ‘galinės’, muses ‘musės’, neti.rūmus (cf. letón netīrumi ‘excrementos’) ‘suciedad, estiércol’, vidutinius ‘medios; centrales, de las entrañas’, kurziūkų ‘embutidos’. Sin embargo, estos casos son relativamente raros. Debido a la influencia del letón, en el sistema de acentuación del dialecto se observa una nueva tendencia a acentuar la primera sílaba de la palabra (más exactamente, la raíz de la palabra), p. ej., mėzgima knyga ‘libro de tejido’, gailėjau, giminė, įdoma, mėšlais, balandis, lāpus, rūgitas, nusiramintė, mūkina, rožytes, sliekai || Sin embargo, este retroceso del acento no es sistemático ni regular. Como muestran la mayoría de los ejemplos, las palabras que lo presentan conservan también la cantidad de la sílaba acentuada característica de la acentuación original (lituana). Aunque la acentuación letona todavía es bastante rara aquí, en el dialecto se hacen más frecuentes las formas paralelas (sobre todo las de palabras más recientes), que pueden acentuarse de dos maneras, según las reglas de los sistemas de acentuación lituano y letón, p. ej., baltai | baltai (adverbio), ma.kýkliu. | mȯkykliu. ‘de las escuelas’, Va.ke.tija.j | Vōke.tija.j, pa.rūojas | pārūojas (este último ejemplo muestra una acentuación letona muy reciente, surgida en el dialecto después del acortamiento de ā átona; cf. letón pāroties) ‘se aparean’, isima.kinau | isīmōkinau ‘aprendí’, nereikia | nė-reikia, visā akis | visā akis, te.vaī | tēvai || Las palabras de origen extranjero entraron en el dialecto con su propio acento y, por lo general, se acentúan así, p. ej., akōpus ‘trincheras’, du klasus ‘dos clases’, rasōrna celiega ‘carro con muelles’, vantrōbus ‘intestinos’, sōtkas ‘arados’, živatnavōdstva ‘ganado’. Esto también muestra que los extranjerismos inundaron el dialecto hace relativamente poco. Sin embargo, la acentuación del préstamo dialectal punčiākas ‘calcetines’ muestra que la palabra se tomó prestada hace mucho y se ha adaptado a la acentuación lituana. b) En el dialecto, los contornos tonales se distinguen con bastante claridad. El segundo componente de los diptongos descendentes es aquí muy prominente, mientras que el primero suele estar oscurecido y algo reducido. Este oscurecimiento resulta especialmente evidente en el diptongo au, cuyo primer componente se pronuncia incluso con un ligero matiz de o, p. ej., šāukiam, dāūg, pašāūks. A veces incluso da la impresión de que el au descendente en final de palabra abierta se pronuncia como con cierta caída, p. ej., rukiāū ‘rukiau’, sakāū || Lo mismo ocurre con el diptongo descendente ai. Debido a la reducción, su primer componente se parece mucho a a (sobre todo al final de la palabra), p. ej., sakāi | sakai, laukāi | laukāi || En posición final abierta y cerrada, la ɔ <uo y au acentuadas parecen pronunciarse en el dialecto, a nuestro oído, con un contorno tonal abrupto bastante claro, p. ej., šš ‘perro’, šītš ‘estos’, plentōs ‘en las carreteras’; nežinō ‘no sé’. El primer componente de los diptongos de i, u + l, m, n, r con tono ascendente suele alargarse hasta alcanzar una cantidad semilarga, p. ej., šū.lni. ‘pozo’, ki.lpa, ši.rdi., čū.lba, kū.rke.s ‘pavas’, suši.lda., pati.nsta || Los diptongos procedentes de a, e + m, n con tono ascendente parecen haber confluido, en cuanto a su cantidad, con los antiguos diptongos de i, u + m, n con tono ascendente del dialecto, p. ej., brū.ngi, kū.nda, pī.mpe. || A veces, la secuencia descendente -il- se transforma en -iul- en el dialecto, como en algunos otros dialectos de la Alta Lituania oriental, p. ej.: šiulta ‘calor’. El acento medio aparece en las i, u semilargas acentuadas del dialecto y en las a, e de los prefijos, de los infinitivos bisilábicos, de los tiempos formados a partir de ellos, de las formas del comparativo y de los pronombres mano, tavo, 237 savo a, e, p. ej., stipra. ‘fuerte’, i.pi.nimas ‘época’, númeta, le.túviskai; pãmeta, kás-te., gerẽsnis, mãna. V. CONCLUSIONES 1. El habla lituana del distrito de Daugavpils, en la RSS de Letonia, está estrechamente vinculada, por sus características fonéticas (y otras), con el conjunto de las áreas dialectales de la lengua lituana y constituye su continuación. 2. El habla pertenece a los dzūkai orientales zalininkai, pero también presenta rasgos propios de los žadininkai. 3. Aunque coincide con el habla de los dzūkai orientales de Lituania, también posee numerosas características fonéticas propias (uso inconsistente del dzūkavimas según ambos rasgos, palatalización inconsistente de algunas consonantes, transformación del diptongo uo en o en determinados casos, manifestaciones del acento circunflejo truncado, desplazamiento de la parte de la intensidad acentual desde una terminación breve hacia la sílaba larga precedente, manifestaciones de la acentuación letona, etc.). También presenta rasgos que la diferencian del habla lituana de Ciskoda estudiada por K. Būga en 1911 (distrito de Rēzekne, RSS de Letonia), y los datos que presentamos sobre el habla estudiada precisan en cierta medida los datos comparativos de K. Būga acerca de ella. 4. En el habla se percibe una influencia relativamente fuerte del lituano y el letón, así como de las hablas de las lenguas eslavas que la rodean (bielorruso, polaco y ruso). 5. El habla está claramente en vías de desaparición. 6. En el futuro debería estudiarse con mayor detalle todo el sistema del habla, pues los datos que aquí se publican ya son, por su novedad, en nuestra opinión, pertinentes e importantes para la dialectología histórica y actual del lituano, la fonética, la lexicografía y el estudio de los contactos entre las lenguas lituana y letona, así como entre las lenguas bálticas y eslavas. Э. ПРИНАБЕЦКЕНЕ FONÉTICA DEL HABLA LITUANA DE LOS ALREDEDORES DE DAUGAVPILS (RSS de Letonia) Resumen En la expedición dialectológica de 1977 estudiamos, podría decirse que por primera vez, el habla lituana aislada de la margen izquierda del río Daugava (distrito de Daugavpils, RSS de Letonia). Sin embargo, el lingüista lituano K. Būga ya había presentado algunas comparaciones de sus datos dialectales: en 1911 investigó en territorio letón el habla lituana aislada de los alrededores de Ciskodas (actualmente, distrito de Rēzekne). A partir de los datos dialectales más recientes, el artículo establece que, por su sistema fonético, el habla estudiada está estrechamente vinculada con el área de los dialectos lituanos de la RSS de Lituania y constituye una prolongación de esta. El habla pertenece al dialecto de los llamados dzūkai orientales-żalininkai, aunque también presenta algunos rasgos característicos del llamado habla žadininkų. 35 La autora agradece de todo corazón a la profesora doctora M. Rudzytė, de la Universidad Estatal P. Stu<č>ka de Letonia, quien accedió amablemente a leer este artículo e hizo valiosas observaciones. 238 El habla presenta numerosos rasgos que le son propios y exclusivos. Entre ellos se cuentan: a) una «dzukización» no del todo regular, es decir, la pronunciación de las africadas с, dz ante vocales originalmente anteriores y ante vocales adelantadas; b) el endurecimiento no del todo regular de algunas consonantes; c) la transformación, en determinados casos, del diptongo uo en el monoptongo ə; d) vestigios de una entonación abreviada; e) un desplazamiento parcial de la intensidad del acento desde la terminación breve hacia la penúltima sílaba larga; f) elementos del acento letón; g) ciertas diferencias entre su fonética y la del habla lituana de Ciskodas. Mediante ejemplos concretos, la autora del artículo también demuestra que en el habla se observa una intensa interacción entre los sistemas lingüísticos tanto del lituano y el letón estándar como de los dialectos de las lenguas eslavas circundantes: bielorruso, ruso y polaco. También se ha establecido que el habla lituana estudiada está en vías de desaparición.