scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Sociolingvistinis vilniečių lietuvių kalbos tyrimas: konsonantizmas ir akcentuacija

Laima Grumadienė

Full text

LITUANO LINGÜÍSTICA PREGUNTAS XXVII (1988) LITUANO LENGUA IR BILINGÜISMO LAIMA GRUMADIENĖ SOCIOLINGÜÍSTICO VILNIENSES LITUANA LENGUA ESTUDIO: CONSONANTISMO IR ACENTUACIÓN I. El consonantismo del habla lituana de Vilna varía esencialmente en tres aspectos: se iš infringen algunos requisitos de 1) palatalización de las consonantes del lituano normativo; en ocasiones, la asimilación de las consonantes está condicionada por circunstancias 2) fonéticas y morfológicas; se dan casos de elisión ne consonántica. o 3) j La suavidad de las consonantes ir depende de jų su naturaleza, de sus propiedades articulatoriir as y, en general, del ar sistema sonoro del idiolecto dialectal (compárese con Urbanavičiūtė, 1978; Zinkevičius, 1966, p. 153—170). Desde el punto de vista acústico, las consonantes se pronuncian con mayor suavidad ante los sonidos largos y tensos de la serie anterior, especialmente ante la vocal de elevación alta [i']J. Dado que, como ya se señaló al analizar el vocalismo del habla de los habitantes de Vilna, se afianza la tendencia a pronunciar las vocales largas con algo menos de tensión, es evidente que, por sí misma, la suavidad de las consonantes disminuye. Desde el punto de vista ir articulatorio, las consonantes se palatalizan especialmente ante las vocales de la serie posterior. Dado que el habla de Vilna se caracteriza por cierta deslabialización de las vocales de la serie posterior, las ir consonantes palatalizadas que las preceden deberían ser especialmente blandas, es decir, desde el punto de vista acústico, de timbre muy alto, pero esto generalmente no ocurre, especialmente en la sílaba átona. Al parecer, la articulación de las vocales pronunciadas sin tensión, que requiere menos esfuerzo, presupone asimismo una vía más fácil ir para una menor palatalización de las consonantes. Por lo tanto, podría constatarse que en el habla de Vilna se observa una tendencia a palatalizar menos las consonantes blandas. Una de las iš características de la sintagmática jo del consonantismo — lituano es la palatalización regresiva de los grupos consonánticos. En el habla de Vilna, especialmente en los límites entre morfemas, se dan muchos casos de ignorancia de esta regla. Desde el punto de vista de la palatalización — de los préstamos — internacionales, la situación de los hechos periféricos de la lengua es especialmente heterogénea. En este artículo se habla de la šį cuestión porque, en cuanto a la frecuencia de uso, muchas de estas palabras ocupan una posición muy alejada de la periférica, son muy notorias y ne aumentan constantemente. jų Be por lo tanto, hay que выясiguar qué modelo se impone y cómo se adaptarán las futuras Palabras. No es solo un problema del alto, del vals, etc. La variable sociolingüística de los grupos consonánticos ante o. V! Vi Ne en todos los dialectos, características idénticas de la palatalización regresiva de los grupos consonánticos (cf. Girdenis, Piročkinas, 1978, p. 25). En muchos casos, cuando al principio o en medio ar del grupo hay k, g, o a menudo ir p, b, m, las consonantes mencionadas en esas acumulaciones no se palataliza1 Continuación. Véase la descripción de los métodos de investigación del lituano hablado de ir los habitantes de Vilna mediante el análisis del vocalismo : Cuestiones de lingüística lituana: Contactos lingüísticos en la RSS de Lituania. V., 1983. T. 23. P. 62—101, se analizan 132 (Zinkevičius, 1966, p. 157). En los dialectos también se dan excepciones, mientras que los requisitos de la lengua normativa son bastante estrictos (cf. Vitkauskas, 1985). En el habla lituana de los habitantes de Vilna, las consonantes Kk, g, p, b, m en los grupos consonánticos prácticamente casi nunca se palatalizan. En general, existe la tendencia a palatalizar únicamente la última consonante del grupo, situada ante vocales de la serie anterior, o únicamente la consonante palatalizada ante vocales de la serie posterior, p. ej.: [I’pt’] o [Ipt’] —[al'.pt'i] o [al.pt’i] ‘alpti’, [ž'v'] o [žv'] —[ūž'v'ir'ę*] o [ūžv'ir'ę*] “UZviré’, [kš't'] o [kšt'], [s’n’] o [sn’] —[aukš't'ės'n- 'is], [aukšt'ėsn'is], [aukš'tėsn'is], [aukšt'ėsn'is] 'aukštėsnis- *, [t'pl’] o [tpl’], [§’t’] o [št'] —[at'pl'ė*š't'i- ], [atpl'ė*š"ti), [at'pl'ė*št'i], [atpl’é3t’i] "atplėšti", [n’v’] o [nv’] —[r’eln’v’i'n’is] o [r’ei.nv’i'n’is] ‘reinvynis’ y otros. Las investigaciones anteriores sobre el habla de los escolares de Vilna muestran que los grupos de dos consonantes no se palatalizan en 1794 casos, y los de tres o cuatro, en 4394 casos (Pakerys, 1971, p. 7). Al analizar sociolingüísticamente el habla lituana de los habitantes de Vilna, se intentó estudiar la palatalización de los grupos consonánticos como variables sociolingüísticas, constituidas por el conjunto de realizaciones de grupos consonánticos con la última consonante palatalizada. Se marcó abreviadamente como (C'C'Vi vC’C’Vu), donde C'C' —grupos de dos, tres y más consonantes, Vi —cualquier vocal de la serie anterior, Vū —vocal de la serie posterior adelantada, v —“o'. En la escala de la variable solo hay dos divisiones: grupo palatalizado y grupo no palatalizado. Los resultados de la investigación deberían valorarse con cautela, pues, para tener en cuenta los factores más importantes, según nos pareció, hubo que hacer ciertas concesiones. Los grupos se consideraron palatalizados en todos aquellos casos en que al menos dos de sus consonantes se pronunciaban palatalizadas, es decir, todos los grupos binarios palatalizados; para los ternarios y cuaternarios bastaban dos consonantes palatalizadas que ni siquiera estuvieran juntas, p. ej., [al.’ksn'is] ‘alksnis’ se registra como una pronunciación palatalizada del grupo consonántico. Se propuso intentar investigar la dependencia de la variación de la variable sociolingüística (C'C'Vi o C'C'Vū) no solo de factores sociales (educación, -C), sociodemográficos (edad, A) y de estilos contextuales (B), sino también evaluar si en las fronteras morfémicas, especialmente en las palabras prefijadas y compuestas, se producen con mayor frecuencia casos en que no tiene lugar la palatalización regresiva. Tras descifrar las grabaciones de las entrevistas magnetofónicas con habitantes de Vilna, se calculó que aproximadamente la mitad de los grupos consonánticos investigados se palataliza, mientras que aproximadamente la otra mitad no. De la fig. 1 se desprende que el ablandamiento de los grupos consonánticos homomorfémicos y heteromorfémicos no difiere o difiere muy poco (cf. los intervalos de confianza). La variación de esta variable sociolingüística no puede describirse con mayor claridad ni desde el punto de vista estilístico ni desde el estratificacional, aunque estadísticamente es significativo que las variantes palatalizadas de la variable aparezcan con mayor frecuencia en el habla de la generación intermedia (A,), especialmente al compararla con el habla de la generación más joven (A,), en la que a menudo ya solo se palataliza un tercio de los grupos potenciales. En el habla del grupo de control de locutores y actores (C;) predomina la pronunciación de las variantes palatalizadas. Al parecer, con ciertas reservas, la variable sociolingüística (C'C'Vi o C'C'Vū) podría considerarse estratificacional: sensible al factor de la edad. 133 las consonantes blandas (Zinkevičius, 1966, p. 169—170). Este ablandamiento dialectal de las consonantes finales de palabra no es frecuente en el habla de los habitantes de Vilna. En el habla de los alumnos se registraron 1-259 casos de este tipo (Pakerys, 1971, p. 7). Esta cuestión aún se debatía en la encuesta sobre la pronunciación lituana distribuida en 1939 (Tarties anketa, 1939, p. 64). En el habla trabada, especialmente en la rápida, los habitantes de Vilna, al no palatalizar las consonantes finales de la palabra, cambian también el vocalismo inicial de la palabra siguiente, es decir, en lugar de las vocales i, e de la serie anterior pronuncian unos alófonos peculiares de la serie central [si], [3], p. ej.: [kam 3r'z'in'i] “kam érzini’, [kat sLIm.tum | o, sin asimilación, [kad srm.tum] ‘kad imtum", [jaunam iSman’i‘t- ’i] ‘jaunam išmanyti' y otros. Estos casos son especialmente frecuentes cuando la primera palabra se convierte en proclítica, p. ej.: [t*an. 3i.l'ę-s] "ten eilés’, [kat siM.tum] o [kad s1m.tum] ‘kad imtum" y otros. En las grabaciones de conversaciones descifradas, los hechos lingüísticos mencionados se daban en el habla de muchos informantes, pero no fue posible procesarlos estadísticamente. ; En la encuesta de valoración subjetiva de la propia habla se indicaron tres ejemplos en los que la palatalización de las consonantes finales de la primera palabra varía de tal manera que puede cambiar el vocalismo inicial de la segunda palabra. Por ello se preguntó a los habitantes de Vilna si, en su opinión, pronunciaban kad eitum, ten eilės, kam erzini, o kad 3itum, ten 3ilés, kam 3rzini. El estudio de esta cuestión mediante una encuesta no es fiable. Por ello, el hecho de que solo tres encuestados (uno del grupo de actores y locutores, y uno de cada una de las generaciones mayor y media) indicaran que, en casos como kam erzini y otros, en la segunda palabra pronunciaban 3, 0 y no e, debería explicarse por el hecho de que los encuestados perciben que normalmente no pronuncian consonantes duras al final de la palabra. (¿Acaso no se había temido con razón que las respuestas a los cuestionarios serían poco fiables únicamente porque muchos evitarían la escritura inusual con 3, #7?) Los encuestados indicaron que pronunciaban los tres casos de la misma manera, sin destacar ninguno: esto ya es un modelo de pronunciación. La combinación de palabras kam erzini se incluyó en el programa de entrevista dirigida: en el estilo con- «textual B,, es decir, al leer un texto cohesionado, cada informante utilizó esta combinación. Así se creó la posibilidad de comparar la valoración subjetiva de su propia lengua con los hechos lingüísticos objetivos de esos mismos informantes. Esta vez los resultados fueron considerablemente distintos: 439, de los representantes de la generación mayor, 38%, de la generación intermedia y 529%, de la generación más joven pronunciaron [3] en la segunda palabra, no [e]. Y, sin embargo, esta actitud unánime de los encuestados, registrada en los cuestionarios, puede explicarse por el hecho de que la mayoría absoluta de los habitantes de Vilna ha interiorizado tal norma: ajustar la pronunciación de las consonantes finales de una palabra a la pronunciación de la palabra que le sigue, aunque dicha norma no siempre se respete. La pronunciación de las consonantes duras al final de palabra todavía no indica necesariamente la aparición de los alófonos [1], [3] en las posiciones mencionadas, pero el estilo allegro afecta inevitablemente a los sonidos circundantes más que el lento, porque, al reducir al mínimo la pausa entre las palabras, las vocales de la serie anterior cambian después de las consonantes duras (cf. Kajimbrub, MacjrfenHukoBa, 1981, c. 30). Los hechos lingüísticos de los habitantes de Vilna muestran que las combinaciones de palabras pronunciadas sin énfasis y sin una pausa clara, cuyo primer término termina en consonante y el segundo comienza con una vocal de la serie anterior (a veces también cuando comienza con una consonante palatalizada), se tratan, no obstante, como dos unidades separadas, es decir, se procura marcar los límites de las palabras. Precisamente por eso las consonantes finales del primer término se pronuncian duras (y, por cierto, bastante a menudo), incluso cuando el primer término es un proclítico claro. La manera en que cambian las vocales iniciales de la otra palabra 135