Somijas uzvārdu saraksts baltu valodu pētnieka lasījumā
Full text
LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXXII (1993)
BALTŲ ONOMASTIKOS TYRINĖJIMAI
OJARS BŪSS
LISTA DE APELLIDOS FINLANDESES LEÍDA POR UN INVESTIGADOR DE LAS LENGUAS BÁLTICAS1
¿Qué puede encontrar un investigador de las lenguas bálticas en una lista de este tipo? Sin duda, no demasiado. Sin embargo, si una guía telefónica de Berlín puede servir de fuente de materiales para un estudio de onomástica de orientación baltística (como demostró brillantemente en su día Anatolijs Nepokupnijs), una lista relativamente completa de apellidos finlandeses puede ofrecer, aun así, al menos igual cantidad de información digna de interés.
En la actualidad, tanto los investigadores como otras personas interesadas tienen a su disposición tres listas de este tipo: la preparada en 1970 por la Administración de Pensiones de Finlandia y las preparadas en 1985 y 1990 por el Centro de Registro de Población. Las dos últimas son más recientes y, al parecer, también más completas, pero solo están disponibles en forma de listas alfabéticas copiadas en microfilmes (con información estadística adicional). En cambio, la lista de 1970 existe en tres variantes, en forma de tres volúmenes gruesos: 1) una lista alfabética con indicación de la frecuencia (el número de personas que llevan cada apellido); 2) una lista de apellidos ordenada por frecuencia; 3) una lista en orden alfabético inverso. Todas las listas mencionadas se conservan en Helsinki, en el archivo de la Sección de Onomástica del Centro de Investigación de las Lenguas Nacionales (Kotimaisten kielten tutkimuskeskus) (aquí queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a la directora de esta sección, la Dra. Eeva-Maria Närhi, por la amable presentación del archivo de la sección y la ayuda para consultarlo).
Al estudiar estas listas de apellidos, un baltista puede obtener al menos tres tipos de información de su interés. En primer lugar, diversas observaciones que no están directamente relacionadas con las características específicas de una u otra lengua y que atañen más bien a la onomástica general (o que, aunque estén relacionadas específicamente con el finés, resultan interesantes para especialistas en distintas lenguas). En segundo lugar, hay que advertir y registrar aquellos apellidos finlandeses que podrían inducir a error a un investigador de las lenguas bálticas no familiarizado con las lenguas fino-úgricas, es decir, los apellidos que, debido a la llamada homonimia interlingüística, parecen bálticos, pero en realidad no lo son. Y, en tercer lugar, naturalmente, hay que examinar los apellidos verdaderamente bálticos, incluyendo en esta categoría también aquellos que solo son bálticos desde el punto de vista de su forma gramatical y morfológica (pero no por el origen de su morfema radical), por ejemplo, Gareckis, Orlavčius. Debe tenerse en cuenta que los apellidos bálticos en Finlandia, como objeto de estudio, constituyen una categoría más histórica que lingüística, y que un estudio de este tipo quizá se encuadre más en la historia que en la lingüística.
1El artículo se basa en la ponencia presentada en la Conferencia de Estudios Bálticos celebrada en Estocolmo el 16.VI.1991, cuya preparación en Helsinki fue posible gracias a una beca concedida por el Consejo Nórdico de Ministros.
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En cuanto al primer conjunto de cuestiones —la onomástica general—, la primera que se plantea es la de los métodos para estudiar un conjunto o sistema de antropónimos vinculado a un territorio (si es que se lo reconoce como sistema). Como es bien sabido, tradicionalmente la antroponimia ha estudiado sistemas vinculados étnicamente o delimitados lingüísticamente. Al principio, esta vinculación etnolingüística solía ser, en esencia, idéntica a la vinculación territorial. Sin embargo, en el mundo actual cada vez quedan menos territorios étnicamente «puros».
Finlandia sigue siendo, sin embargo, un país con una composición demográfica relativamente homogénea (es decir, dual, si distinguimos especialmente a los habitantes de Finlandia de habla sueca). Y, aun así, también en este país hay ya bastantes residentes permanentes cuyos apellidos hacen pensar tanto en regiones más o menos exóticas —Japón (Aoki, Kawasumi, Kono, Nakabe, Nakagawa, Suzuku, Yamakawa), países musulmanes (Abdulla, Mohammed, Ibrahim, Allahwerdi, Ahmed, Fisq metadin, Salahettdin), India (Chatterjee, Rao), el Sudeste Asiático (Phrasithidet, Nguyen, Maung), China (Chao, Chen, Chia-Chi, Tcheng, Wang), como en los países más diversos de Europa: Hungría (Nagy, Kiss, Szabo, Dömöter), Armenia (Gasparjan, Sarkissian, Aghazarian, Bagdasarian, Kevor k'jan, Khachlatournants), Georgia (Abashidze, Reischvili), Inglaterra (Baskerville, English, England, James, Robinson, Stanley), Grecia (Athanassakis, Papatheochari, Polemikos), Serbia y Croacia (Bjeloglic, Dejanovic), Polonia (Adamczyk, Hawryluk, Urbanowicz), Rumanía (Negrca), Islandia (Kristjansdóttir; el tradicional patronímico islandés, «hija de Kristjana», se ha convertido en Finlandia en un apellido). Aquí solo se menciona una pequeña parte; en la lista de apellidos finlandeses se encuentran muchos, muchísimos más ejemplos, demasiados para considerarlos meras curiosidades aisladas². Además, algunos de los apellidos mencionados se han incorporado también al sistema de nombres propios de los finlandeses étnicos como resultado de matrimonios. Como se ve, el panorama antroponímico de Finlandia ya no puede concebirse sin una rica incrustación de elementos extranjeros. Esta incrustación es aún más intensa en países como Suecia o Alemania, y también en Letonia y Estonia (por supuesto, con proporciones distintas de elementos incorporados). Aún queda por encontrar una respuesta exhaustiva a la pregunta de cómo estudiar un conjunto antroponímico tan heterogéneo. En cualquier caso, parece claro que con métodos exclusivamente lingüísticos no se logrará demasiado.
Y ahora pasemos al tema principal de este artículo, a saber, las correspondencias entre los apellidos fineses y bálticos. ¿Qué diría un lingüista al ver apellidos como Vilkas, Kaunas, Raitis, Asite, Bernas, Sarma, Wasma, Saule,
² Es cierto que quien buscase curiosidades también encontraría en esta lista mucho material de interés: tanto dobles de héroes míticos (Totgamesh, Ra, Aja, Faust, Sadko, Naserddin), como «escritores» (Merime, Puschkin, Turgenev, Chlebnikov, Pasternak, Sienkiewicz, Vergilis, Kafka, Shaw), «políticos» (Churchill, Lincoln, Franklin, Kennedy, Nizon, Romanov, Godunov, Uljanov, Sverdlov, Wrangell, Kalinin, Lukjanow, Sobtschák, Franco, Moubarak, Hussain), representantes del mundo del deporte (incluso casi todo el equipo neerlandés de patinaje de velocidad: Schenk, Verkerk, Visser) y celebridades de los más diversos ámbitos (Ferrari, Nobel, Gagarin, Casanova, Lisi). También llaman la atención los apellidos compuestos con elementos que contrastan entre sí (Berg-Ahmed, Ilmonen-Schaworonkoff, Venediktov-Vaskelainen, Singer-Semenoff-Tjan-Schang-ki) y los apellidos con una semántica etimológica peculiar (Filosof, Appelsin, Aspiranta, Komandiroff, Landwehr, Pikku-Sianoja, «pequeña zanja de cerdos»).
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¿Liesma? Si este lingüista fuera lituano o letón, consideraría estos apellidos bálticos sin la menor vacilación. Y en absoluto merecería reproches por su enfoque acrítico, pues casi siempre este investigador tendría toda la razón. Casi siempre, pero no cuando tales apellidos aparecen en la lista de apellidos de Finlandia. En este último caso, en su mayoría son apellidos puramente finlandeses, y los pocos cuyo carácter finlandés no es del todo indudable tampoco son bálticos en modo alguno.
Aplūkosim, piemēram, uzvārdu Vilkas, kas 1970. g. Somijā ir reģistrēts 90 reizes (tātad 90 Somijas pilsoņiem vai pastāvīgajiem iedzīvotājiem ir bijis šāds uzvārds); vēl 7 reizes ir reģistrēts uzvārds Vilka, kas tik pārliecinoši izskatās pēc latviešu valodas sieviešu dzimtes. Starp citu, arī relatīvi augsta frekvence jeb sastopamība ļauj dažos ne gluži skaidros gadījumos par ticamāku uzskatīt somisku interpretāciju. Bet šajā konkrētajā gadījumā, par Vilkas runājot, nekāda pamata šaubām par tā somiskumu nav, jo somu valodā ir vispārpazīstams adjektīvs vilkas ”mundrs, žirgts”. Protams, ka šajā tāpat kā visos citos līdzīgos gadījumos nevar gluži kategoriski apgalvot, ka starp visiem šiem somiem ar uzvārdu Vilkas nav ”nomaskējies” arī kāds lietuvietis Vilkas. Šādu iespējamību nevar noliegt, pārbaudīt to ir grūti, kaut arī principā iespējami, taču šādas pārbaudes rezultāti nekādi nemaina pamattēzi: uzvārdam Vilkas Somijā ir somiska cilme (varbūtējs izņēmuma gadījums tikai apstiprinās likumu).
Veamos algunos ejemplos más. El apellido Kaunas, registrado apenas cuatro veces, parece estar relacionado por su origen con el finés kauna «odio, maldad»; tampoco se descarta una relación con el finés kaunis «hermoso». Es cierto que el escaso número de personas con este apellido en Finlandia también permite considerar no del todo imposible una interpretación lituana. El apellido Raitis (51 personas), por su parte, no tiene nada que ver con el adjetivo letón raits ni con el nombre personal letón Raitis, derivado de aquel. En finés existe el adjetivo raitas «sobrio; fresco», y el apellido mencionado está sin duda relacionado con él. El apellido Wasara comparte origen no con el nombre común letón y lituano vasara, sino con el finés vasara «martillo», que, como se sabe, pertenece a la misma familia etimológica que el préstamo finoúgrico del letón veseris.
En Finlandia también hay apellidos como Suni y Aste. Aunque parecen tan letones, lo más probable es que su origen se encuentre en el finés. Pues aste no solo es el orgullo del perro letón, sino que en finés significa «grado, categoría». Hay que reconocer, no obstante, que una palabra con tal significado difícilmente puede servir de motivación para un antropónimo. No en vano la frecuencia del apellido correspondiente es 1; es decir, en 1970 había en Finlandia una sola persona con ese apellido. Aun así, el apellido puede ser puramente finlandés; por cierto, hay muchos otros apellidos indudablemente finlandeses con un solo portador, por ejemplo, Hautapakkonen, Hietinen, Hyötiläinen, Iteskinen, Ryssä, Kustaanpoika, etc. El origen letón del apellido Aste también es poco probable porque no es popular en letón3, aunque el nombre común correspondiente pertenece al vocabulario básico. Quizá valga la pena considerar también otra posible procedencia de este apellido
3 En la obra de V. Staltmane no aparece en absoluto un apellido así, pero se registra una vez Vilkate (Сталтмане В. Латышская антропонимия. Фамилии. М., 1981, С. 126).
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¿posibilidad (de lenguas germánicas?)?
La situación es algo distinta en el caso de los apellidos Bernas (24 registros) y Bārmas (16 registros). En total, pues, 40 registros, demasiados para explicar estos apellidos como bálticos, aunque tampoco son finlandeses. No tienen correspondencia en el léxico de nombres comunes heredado del finés, y tampoco podrían tenerla por razones puramente fonéticas, ya que el sonido b se incorporó al finés solo con el desarrollo de la lengua escrita. ¿Quizá estos apellidos sean suecos? En Suecia se encuentran los apellidos⁴ Barne, Bern, Berna, Bernas, así como otros con esta misma raíz, aunque su frecuencia es muy baja (el que más nos interesa, Bernas, se registra 4 veces, y el más popular de este grupo, Bern, 12 veces). Y, sin embargo, parece mucho más probable que los apellidos finlandeses Bernas y Bārmas sean de origen sueco que báltico (tanto más cuanto que en lituano existe el nombre común bermas, pero no se ha documentado un apellido correspondiente⁵). Es posible que estén relacionados con el popular nombre personal escandinavo Björn.
Puede afirmarse que el origen de un apellido no debe buscarse en tierras extranjeras no solo cuando este cuenta con un número relativamente elevado de registros, sino también cuando forma parte de una serie de apellidos derivados de una misma raíz léxica. Así, por ejemplo, en Finlandia el apellido Sarma tiene un único portador, y tampoco es fácil encontrar el nombre común finés correspondiente. Por ello, un origen báltico parecería perfectamente posible. Sin embargo, hay que tener en cuenta la serie de apellidos formada por Sarmas, Sarme, Sarmi, Sarmia, Sarmio, Sarmo, Sarmu, Sarmasto, Sarmavuori, etc. (por cierto, estos apellidos son poco frecuentes). La existencia de tal serie puede considerarse prueba suficiente de que todos estos apellidos, incluido Sarma (cualquiera que sea su etimología concreta), son, en última instancia, finlandeses.
Y, para concluir este breve repaso de este tipo de apellidos (que podrían llamarse pseudobálticos), cabe mencionar otra serie: Latvia, Latve, Latvela, Latvāla, Latvri, Latvio, Latvisto, Latvonen, Latvus, Latvisto, Latuanne, Latvās. Aquí no hay ningún problema: la frecuencia es bastante alta (por ejemplo, Latvus, 21 registros; Latvio, 38; y Latvia, nada menos que 625), y tampoco es difícil encontrar el nombre común finés correspondiente: latva «follaje». Por tanto, en este caso basta con señalar, a título informativo, que la serie de apellidos mencionada no tiene ninguna relación con Letonia, del mismo modo que los apellidos Lieto, Liettu y Lietu no la tienen con Lituania (estos apellidos se basan en el adjetivo finés lieto «suave»).
Para terminar, algunas consideraciones sobre los apellidos verdaderamente bálticos en Finlandia. La lingüista finlandesa Pirkko Nuolijervi (Pirkko Nuolijärvi) incluyó en su artículo «Monikielinen Suomi» («La Finlandia multilingüe»)⁶ cifras que muestran la distribución de la población de Finlandia según su lengua materna. Según estas cifras (tomadas de las estadísticas oficiales), el 1 de enero de 1990 en Finlandia
4 La lista de apellidos suecos con indicaciones de frecuencia también está disponible en microfilmes en el archivo de la sección de Onomástica del centro de investigación de lenguas finougrias de Helsinki.
5 Véase Lietuvju pavardžių žodynas / Ats. red. A.Vanagas. V., 1985. T. 1. P. 239.
6 En abril de 1991, la autora tuvo la amabilidad de dar a conocer el manuscrito de un artículo suyo que todavía no se había publicado.
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vivían 11 personas que declararon el letón como lengua materna, y 10, el lituano (estas cifras no incluyen los datos de las personas que se encuentran temporalmente en Finlandia). Por cierto, en ambos grupos —tanto el letón como el lituano— hay muchas más mujeres que hombres, por lo que cabe pensar que no todos esos 21 tienen también apellidos bálticos. Sin embargo, el número de residentes en Finlandia que tienen apellidos indudablemente bálticos (incluidos, como ya se ha dicho al principio, también los bálticos solo en cuanto a su forma) es considerablemente mayor: quizá cuatro veces más, quizá incluso cinco; no es posible precisarlo debido a las insuperables dificultades de interpretación. Entre los apellidos de residentes en Finlandia pueden considerarse lituanos Abmitis, Gazītis, Grasūtis, Graudaitis, Jasbutis, Kairas, Kheinnonas (?), Kinaitis, Klimavičius, Lydeck, Loleytis, Marganavicius, Matschulaidis, Mikalunas, Miklowait, Moraitis, Naujoks, Orlavičius, Panteleit, Wischtukait; lituanos o letones, Boleckis, Bruklis, Dauksz, Galinis, Gareckis, Norvila, Norwill, Rimeika; y letones, Behrisch, Behrsin, Behrms (pero véase lo dicho ya sobre Bernas y Barnas), Ziprus, Zihruls, Tchivtschis, Dauguls, Driksna, Dzirnejs, Gribust, Graudums, Kadik, Kaleij, Kalva (pero compárese con el finés kalvaa «roer», kalvo «película»), Kruming, Kurmis, Leijneck, Mellais, Norbutts, Ozolins, Peebalg (1 persona, que en la lista de 1990 ya aparece como fallecida), Plattai, Preits-Freimanis, Pukit, Purin, Upnal, Vitol y Vitoll, Zemitis, Zvaigzne (solo en la lista de 1990). Además, se ha registrado toda una serie de apellidos cuya interpretación no es segura, aunque al menos algunos de ellos parecen tener origen báltico (a veces esta hipótesis se basa en consideraciones históricas, no lingüísticas): Abol, Airis, Apala, Ape, Asara, Bemeleit, Bundul, Dreijmann, Dundar, Egli, Eglon-Terho, Elks, Esars, Gabran, Hennieks, Jaeran, Jacobi (como es sabido, este tipo de apellido de apariencia italiana también aparece entre los seudoitalianos letones), Jering, Jurasch, Kabata, Kalving, Kamara, Karrasch, Karring, Keyzers, Kerkis y Kärkis, Kylkis, Kischis, Klinthe, Kluss, Kupri, Laisma, Lapina, Lejman, Lohse, Maltusch, Mellen, Nabba, Namdar, Niera, Nykull, Ogle, Otto-Sprunck, Plewe, Presas, Pulkis, Pundars, Purves, Pusor, Rabeneck, Raini y Rains, Rieka, Rosenthal, Sarkano, Seme, Silke, Skrivars, Skroderus, Skuji, Sparre y Spurr, Sporis, Staurast, Svidis, Tolkis, Treij, Valkas y Walk, Vaarnas, Voittis, Zalcman, Zeifert. Muchas de las dudas podrían resolverse aquí con relativa facilidad mediante entrevistas, pero eso requería más tiempo del que disponía el autor de este artículo durante su estancia en Finlandia. Lo mismo cabe decir de otro grupo: los apellidos cuya posible relación con el letón podría sugerirse por su terminación en -s. Sin embargo, en la mayoría de los casos parece que no existe tal relación; por ello, damos aquí solo un par de ejemplos: Adolfs, Arnolds, Daniels, Edmunds, Ehwalds, Henrichs, Herberts, Georgs; Akers, Birgers, Dahls, Gerts, Jägers, Meiners, Sanders, Smullers, Vilsons, Vollmers, Zeitis, etc.
Sin entrar esta vez en un análisis lingüístico detallado de los apellidos bálticos o bálticos étnicos mencionados arriba, cabe señalar, no obstante, una particularidad gráfica: varios apellidos letones han conservado rasgos ortográficos muy antiguos (característicos de principios del siglo XX), por ejemplo, Peebalg (en la grafía actual Piebalgs), Behrsin (Bērziņš), Plattais (Platais), Zīhruls (Cīrulis), Kaddik (Kadiķis), Kruming (Krūmiņš), Dszinnejs (Dziņejs)). Por tanto, los titulares de estos apellidos, o sus familias, llevan mucho tiempo viviendo en Finlandia; la mayoría de ellos, al parecer, desde las dos primeras décadas de nuestro siglo. Se podría expresar
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hipotēzi, ka lielākā daļa no šiem cilvēkiem ir izceļojuši no Latvijas tūlīt pēc 1905. gada revolūcijas. Vēsturisks pētījums par to, kā šie cilvēki nonākuši Somijā un kādas ir bijušas viņu turpmākās likteņgaitas kopā ar ģimenēm līdz pat mūsu dienām, būtu, bez šaubām, ne tikai interesants, bet arī pamācošs. Varbūt atradīsies vēsturnieks, kas uzņemsies šādu uzdevumu? Personvārdu lingvistiskā analīze šai gadījumā veidotu analīzes pirmo pakāpi.
LISTA DE APELLIDOS FINLANDESES VISTA POR UN INVESTIGADOR DE LAS LENGUAS BÁLTICAS
Resumen
Los datos de las investigaciones presentadas en el artículo proceden de tres listas de apellidos de residentes en Finlandia, que se conservan en el archivo de la sección de Onomástica del Centro de Investigación de las Lenguas Autóctonas de Helsinki.
El objetivo principal del artículo son los paralelismos entre los apellidos finlandeses y los bálticos. Apellidos como Vilkas, Kaunas, Aste, Bernas, Sarma, Vasara y otros parecen bálticos solo a primera vista. En realidad, suelen ser apellidos finlandeses derivados de sus equivalentes en la lengua común (por ejemplo: Vilkas procede del adjetivo finlandés vilkas «enérgico, vivaz»; Kaunas, del apelativo finlandés kauna «hostilidad, maldad» o del adjetivo kaunis «hermoso»; Vasara, del apelativo finlandés vasara «martillo»; compárese con el letón vasaris, de origen fino-ugrio, etc.
La situación es un poco distinta en el caso de los apellidos Bernas y Bärnas. No hay equivalentes suyos en el léxico apelativo finlandés, y el sonido b se ha introducido únicamente por influencia de la escritura. Es posible que estos apellidos estén relacionados con el nombre personal escandinavo Bjorn.
Los apellidos Latvia, Lāve, Latvella, Latviala, Latvī, Latvio, Latvisto, Latvonen, Latvus y otros parecen a primera vista de origen letón. Sin embargo, es fácil encontrar su apelativo finlandés correspondiente, latva, «follaje», así que estos apellidos no tienen ninguna relación con Letonia. Lo mismo ocurre con Lieto, Liettu, Lietta (finlandés lieto «suave»).
Conviene destacar que la mayoría de los apellidos letones en Finlandia han conservado rasgos ortográficos muy antiguos (característicos de principios del siglo XX), por ejemplo: Peebalgs (actualmente Piebalgs), Zihruls (Cīrulis), Kadak (Kadikis), Dszmejs (Dzinējs) y otros.
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