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Lietuvių kalbotyra 2002-aisiais metais: Lietuvoje išleisti darbai

Artūras Judžentis

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ACTA LINGUISTICA LITHUANICA XLIX (2003), 153–170 RESEÑA DE NUEVOS TRABAJOS Reseña de publicaciones recientes LINGÜÍSTICA LITUANA EN 2002: PUBLICACIONES EDITADAS EN LITUANIA 2002 se recuerda como un año de recuperación económica y de trabajo científico más tranquilo. Quedaron grabados en la memoria los grandes acontecimientos de la lingüística lituana que tuvieron amplia repercusión: la culminación del Diccionario de la lengua lituana académico y el 400.º aniversario de la traducción lituana de la Biblia de Jonas Bretkūnas. Se publicaron una docena de libros de lingüística, ocho de los cuales se reseñan aquí. Se comienza con las monografías, luego se reseñan las tesis que adoptaron la forma de monografías, una publicación científica de textos antiguos y, por último, una selección de escritos. 1. La monografía de Audronė Kaukienė Historia del verbo lituano, segundo tomo (Klaipėda: Universidad de Klaipėda, 2002, 400 pp.), continúa el estudio de los verbos radicales de la lengua lituana publicado ocho años antes (Kaukienė 1994). En este tomo se analizan los verbos con tema en a- (o, históricamente, tema en ō-), que tienen en la raíz las vocales breves i, u y las largas y, ū. El libro consta de un prólogo, cinco capítulos, observaciones finales (en lituano e inglés) y listas de abreviaturas. En cada capítulo se examinan primero las raíces breves y luego las largas. El libro comienza con un repertorio etimológico de los verbos estudiados, cuyo propósito es «verificar y seleccionar el material, prepararlo para un análisis posterior en distintos niveles» (p. 3). En el repertorio, los verbos se dividen ante todo en regulares (que expresan una acción activa) e irregulares (mutativos y durativos); después, en principales (registrados en el diccionario del lituano contemporáneo) y dialectales (conocidos únicamente por algunas variedades dialectales o monumentos escritos). Se presta atención al problema de la fiabilidad de una palabra o forma. Se indica la etimología de los verbos regulares; los irregulares solo se registran. Las opiniones de diversos autores sobre el origen de uno u otro de los verbos estudiados se exponen con bastante precisión. No se evitan las diferencias entre las explicaciones etimológicas y, en ocasiones, también se evalúa su fiabilidad, lo que hace más valioso el libro. El segundo capítulo analiza las variantes de otros temas de los tiempos presente y pasado de los verbos con tema en ō-. Se comienza con las formas lituanas y letonas de los dialectos (con tema en iō- y con infijo) y se establecen las variantes comunes de las lenguas bálticas orientales. A continuación, se comparan todos los verbos lituanos con sus equivalentes en otras lenguas que presentan la misma estructura radical. Al examinar los equivalentes del presente, se distinguen los verbos con formante cero, con infijo y con los formantes i o n. En esta parte de la monografía se pasa, en esencia, de la comparación morfológica de formas emparentadas a la comparación etimológica de palabras, ya que los equivalentes de otras lenguas suelen indicarse como lemas (en algunos casos, la forma del presente; en otros, solo el infinitivo). 154 | ARTŪRAS JUDŽĖNTIS A continuación, el libro examina la alternancia apofónica y derivativa de las vocales radicales en formas dialectales lituanas alternantes y en palabras emparentadas de otras lenguas. Los cambios diacrónicos de los verbos de una misma raíz se presentan como variantes sincrónicas, por ejemplo, en el caso de bruka: braukia, la apofonía se considera derivativa, pues «muchos pares de este tipo debieron constituir en algún momento un solo paradigma» (p. 119). Este capítulo está estrechamente relacionado con el anterior y repite algunas afirmaciones formuladas previamente; por ejemplo, al tratar la alternancia vocálica apofónica de los verbos CiC en las formas del presente (p. 122), se reiteran algunas conclusiones del análisis de las formas del tema de presente (cf. p. 100). El libro subraya en varias ocasiones (p. 100 y en otros lugares) que la estructura de los verbos estudiados (y de sus equivalentes en lenguas emparentadas) está relacionada con el vocalismo radical; por ello, resulta dudoso decidir examinar por separado las variantes de las terminaciones de tema y la apofonía. El cuarto capítulo de la monografía describe la semántica de los verbos con tema en ō-. La autora establece una clasificación semántica de los verbos en dos niveles: las significaciones abstractas comprenden las oposiciones entre acción activa y espontánea o estado, y entre transitividad e intransitividad; las significaciones concretas se dividen en subgrupos semánticos —de perforación, movimiento, biológicos, etc.—. El análisis histórico de la semántica verbal se fundamenta en el significado de la raíz original y en la comparación con equivalentes de lenguas emparentadas, y no en el método de los campos semánticos (cf. Karaliūnas 1987: 26 ss.). A diferencia de Karaliūnas, quien da prioridad a la semántica sobre la morfo(no)logía (cf.: «la constatación de filiaciones semánticas y la determinación del parentesco de significados <...> constituyen la prueba de la identidad etimológica de los lexemas correspondientes, es decir, los que tienen la misma expresión» 1987: 50), Kaukienė asigna a la semántica verbal un papel meramente auxiliar y sitúa su análisis al final del estudio. El análisis semántico de los verbos permite a la autora concluir que el núcleo semántico de los verbos con raíces breves está constituido por los llamados verbos de contacto del tipo kišti, con una posible sema de afectación, mientras que muchos verbos con vocalismo largo se caracterizan por una sema de intensidad (pp. 198–199). Al comparar los verbos con tema en ō- y en i̯ō-, se concluye que «cuanto más difiere [su] ámbito de significados, mayor es la posibilidad de que coexistan verbos de ambos tipos estructurales» (p. 199). El libro dedica la mayor parte de su espacio (más de un tercio de la monografía) al análisis de las relaciones derivativas de los verbos con sus derivados. Se sostiene que el estudio de los derivados es útil para determinar el origen de los verbos básicos (p. 201). Los derivados se describen según sus categorías de formación. Se analizan su formación, significado, vocalismo y acentuación. Las observaciones finales del libro comienzan con el estrato verbal indoeuropeo común, aunque la monografía apenas trata este tema... En esta parte del libro habría bastado con resumir la evolución de los verbos durante los períodos del lituano, del báltico oriental y del báltico común. La monografía contiene bastantes ideas nuevas, pero parece evitar la discusión: las opiniones de otros autores rara vez se mencionan y examinan (la excepción es el repertorio etimológico de verbos). Por ejemplo, no se mencionan en absoluto las opiniones distintas expuestas en la monografía y los artículos de Karaliūnas, de temática muy cercana, sobre la relación y evolución de los verbos con tema en ō- y en i̯ō- de las lenguas bálticas; su opinión acerca de la alternancia ei: i solo se menciona en una nota (pp. 130–131), al igual que la alternancia ei: y, etc. En el libro se mezclan los niveles sincrónico y diacrónico del análisis (por ejemplo, en el segundo capítulo se comparan datos lituanos de distinta antigüedad y fiabilidad con datos de otras lenguas indoeuropeas también de distinta antigüedad y fiabilidad, a veces incluso con sus formas reconstruidas), así como los aspectos estructural y derivativo, estructural y etimológico, y derivativo y etimológico del análisis. El material de las lenguas emparentadas se recopiló principalmente a partir de diccionarios etimológicos de distintos autores y épocas (esto es lo que mejor NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 155 (como muestra la lista de bibliografía y fuentes). Apenas se utilizaron estudios de gramática de las lenguas indoeuropeas, y menos aún los más recientes (por ejemplo, Koch 1990, Jasanoff 1994, etc.). Cabe preguntarse si tal material puede constituir una base suficiente para emprender el análisis histórico de los verbos lituanos desde los puntos de vista de la morfología, la morfonología y la formación de palabras. En una obra de esta índole, como la monografía que aquí se reseña, un índice de palabras y formas debería ser algo que se diera por sentado. A pesar de algunas de las deficiencias señaladas aquí, la monografía es, sin duda, uno de los estudios más importantes sobre la historia del verbo en las lenguas bálticas. 2. Antano Pakerio libro Akcentologija 2: Skaitvardis, įvardis, veiksmažodis, prieveiksmis, dalelytė, prielinksnis, jungtukas, jaustukas, ištiktukas (Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos institutas, 2002, 630p.) da continuidad a la monografía publicada ocho años antes (Pakerys 1994), en la que se describía la acentuación de los sustantivos y adjetivos. El segundo libro sigue los mismos principios de recopilación y presentación de datos. Se propone examinar con el mayor detenimiento posible la acentuación de las palabras de la lengua estándar, «sin pasar por alto los casos menos frecuentes y poniendo de relieve las irregularidades y fluctuaciones del sistema» (p. 12). Así pues, se trata de un libro descriptivo, en el que no cabe buscar análisis profundos, reflexiones teóricas ni conclusiones generales: el autor promete abordar todo ello en otro trabajo de carácter sintético (p. 12). Como en el primer libro, la base del material analizado la constituyen los datos de la tercera edición del Dabartinės lietuvių kalbos žodyno (Keinys, ed. 1993). En el prólogo también se menciona la cuarta edición de este diccionario, publicada un par de años antes (Keinys, ed., 2000), que «coincide casi por completo con la tercera edición de este diccionario» (p. 12). No queda claro si el autor tuvo en cuenta siquiera los errores y erratas corregidos de la tercera edición: como se aprecia en la «Lista de correcciones» (Keinys, ed., 2000: 968), en la cuarta edición del diccionario también se corrigieron algunos errores de acentuación. Por cierto, en 2002 se publicó una versión electrónica de la cuarta edición del Dabartinės lietuvių kalbos žodyno (Keinys, ed., 2002), que el autor, al parecer, ya no alcanzó a utilizar. El libro también se apoya ampliamente en datos de otros diccionarios, descripciones dialectales y artículos, aunque en ningún lugar se examinan la fiabilidad de ese material, los principios de presentación, el grado de codificación, etc. Los datos de la lengua hablada estándar se utilizan en la obra solo indirectamente, a través de los resultados de una encuesta escrita a estudiantes. Esta metodología hace que la obra sea menos un estudio descriptivo de datos reales de la lengua hablada y más un estudio comparativo de la historia de la codificación de la acentuación o de los dialectos (registrados en obras lingüísticas) y las variantes codificadas. La monografía examina y sintetiza un abundante material factual. Este se describe y los ejemplos se presentan conforme a criterios de abundancia y frecuencia. Esos criterios se siguen incluso con excesiva coherencia: resulta algo extraña la secuencia de ejemplos presentados juntos aštuoni, aštuonios, devyni, devynios, septyni, septynios (p. 15). Ya en el prólogo se advierten ciertas contradicciones en la selección de los ejemplos analizados. Puesto que el propósito es describir la acentuación de las palabras de la lengua estándar, se entiende que no se examinen los dialectalismos ni las palabras anticuadas (y no recomendadas) del Dabartinės lietuvių kalbos žodyno (p. 11). Sin embargo, en otro lugar el autor destaca que en ambas partes del libro «se ofrecen numerosos datos dialectales y de otras variedades no codificadas», que permiten «captar los rasgos esenciales de la acentuación dialectal» (p. 13). De hecho, los ejemplos de variantes fonéticas y acentuales dialectales se presentan a menudo en el libro como casos de lengua no codificada. Por ejemplo, se citan variantes del numeral dešimt en tres localidades a partir del Lietuvių kalbos žodyno académico, así como en el diccionario del habla de Dūnininkai y en los diccionarios dialectales de Druskininkai, Lazūnai y Zietela; además, se añaden casi diez referencias a publicaciones de otros autores (p. 17). Entonces no queda claro por qué se prescinde de las formas dialectales del propio Da- 156 | ARTŪRAS JUDŽENTIS bartinės lietuvių kalbos žodyno lyčių (por ejemplo, no se trata el numeral ordinal penkiolikis, que en este diccionario aparece con la abreviatura ryt. (p. 538). El autor sigue los principios de la acentología morfológica o derivativa tradicional: relaciona la acentuación con la formación de palabras. Por ejemplo, al examinar la acentuación de los numerales, se tratan primero los numerales primitivos y luego los derivados, los compuestos y los numerales univerbados indeclinables. Sin embargo, el autor no logra una coherencia plena, pues, junto al criterio de organizar el material analizado según la formación de palabras, también sigue el criterio etimológico (que no se menciona en el prólogo): al final del capítulo se examina por separado la acentuación de los numerales de origen extranjero (p. 25). Este último criterio tiene prioridad solo al analizar numerales primitivos de origen extranjero; al examinar sus derivados, vuelve a prevalecer el criterio de formación: los derivados con sufijos de origen extranjero se estudian junto con las palabras autóctonas de la formación correspondiente: milijardas, -a junto a tūkstantas, -a (p. 20), milijonas, -a junto a šimtas, -a (p. 21). En el capítulo sobre los pronombres se examinan por separado los pronombres primitivos, derivados, compuestos, univerbados, pluriverbales, los que tienen dos componentes acentuados, los pronominales y las palabras pronominalizadas. Es evidente que en un estudio sincrónico no puede haber apartados como «pronombres univerbados» y «palabras pronominalizadas»: los primeros podrían describirse como primitivos o compuestos, y los segundos, como numerales primitivos (por cierto, incluso desde el punto de vista histórico resulta difícil demostrar que la palabra pats sea un sustantivo pronominalizado y no un pronombre antiguo: Ernst Fraenkel considera que el significado fundamental de id. *potis es ‘porción’ (Fraenkel 1962: 552), lo que implica considerar primaria su función pronominal). También es incoherente tratar por separado el apartado de los pronombres pluriverbales que tienen dos componentes acentuados, en vez de estudiarlo junto con los demás pronombres pluriverbales. En el capítulo sobre los pronombres, la jerarquía de los criterios de clasificación no está clara. El índice de contenidos la confunde aún más: en él, los encabezados «Pronombres pluriverbales», «Pronombres acentuados en el primer componente», «Pronombres acentuados en el segundo componente» y «Pronombres con dos componentes acentuados» aparecen en el mismo nivel (p. 6). En el capítulo sobre las partículas, por el tamaño de los encabezados cabe inferir que las palabras univerbadas y las partículas compuestas (pluriverbales) se consideran parte de las palabras o combinaciones de palabras que se han convertido en partículas, aunque al comienzo del capítulo se afirma: «Deben mencionarse por separado [¿del resto?] las partículas compuestas (pluriverbales) y las de origen extranjero» (p. 581). También hay incoherencias similares en otros capítulos del libro. La monografía dedica bastante espacio a los datos de la encuesta oral realizada a estudiantes: casi todos los subapartados terminan con un análisis de las tendencias acentuales de los estudiantes. Se ofrecen estadísticas relativas sobre la acentuación normativa y las variantes obtenidas mediante la encuesta. Sin embargo, la metodología de la encuesta y el tratamiento de sus datos no se describen suficientemente, por lo que cabe dudar de su fiabilidad. Por ejemplo, según los datos de la encuesta, los estudiantes acentúan siempre aštuoni (49: 0), pero todos hemos oído también las variantes aštuoni, net aštuoni, que no aparecen en absoluto en los datos de la encuesta (¿quizá por su carácter oral o porque solo se encuestó a estudiantes de lituanística?). En ocasiones se emplean términos de manera incoherente. Así, al analizar la acentuación de las partículas, el término palabras primitivas (simples) se contrapone ya no a los términos palabras derivadas, compuestas (como en la parte anterior del libro), sino al término palabras convertidas en partículas: su valor derivativo se sustituye por uno histórico (cf.: «en este trabajo se procura distinguir las partículas primitivas de las que han surgido por la lexicalización de palabras aisladas o de sus combinaciones» (p. 581)). El gran trabajo de Pakerys, que requirió mucha dedicación y paciencia (¡la lista de bibliografía y fuentes utilizadas es impresionante!), será sin duda útil para futuras investigaciones sobre la acentuación de la lengua lituana, y no solo de la estándar. NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA | 157 3. El libro de Juozas Abaravičius Estilística de la puntuación (Vilnius: Instituto de Publicación de Ciencia y Enciclopedias, 2002, 288 p.) examina las posibilidades estilísticas que ofrece la puntuación y el uso estilístico de los signos de puntuación (cf. p. 7). Es la primera monografía de este tipo en la lingüística lituana. El autor fundamenta la puntuación en la segmentación gramatical, semántica y entonativa del texto y sus unidades (p. 8). Esta concepción de la puntuación se aproxima a las ideas de A. Valeckienė (cf. Slizienė, Valeckienė 1992: 128–129; Morkūnas, ed., 1999: 585–586) y difiere de la concepción puramente sintáctica de K. Gaivenis y S. Keinys (cf. Gaivenis, Keinys 1990: 186). El libro presta la mayor atención a los fundamentos semánticos (en particular, emocionales y expresivos) y entonativos de la puntuación. En esencia, la estilística se identifica con el uso estilístico de las unidades lingüísticas, lo que da lugar a su importancia propedéutica. Si se adopta un enfoque similar, probablemente también sería posible distinguir «estilísticas» de la ortografía (uso de mayúsculas y minúsculas, escritura junta y separada, etc.), de la prosodia (acentuación de clíticos, entonación de la oración, etc.) y de otros ámbitos. En la lingüística occidental, la estilística de la puntuación se considera parte de la grafostilística (cf. Bußmann, ed., 2002: 265). La base teórica de la monografía la constituyen trabajos de autores rusos (se recurre con especial frecuencia a las obras de N. S. Valgina y L. G. Vedenina). Aunque en la bibliografía se menciona a más de un autor de Europa occidental que ha abordado problemas de puntuación, sus opiniones suelen limitarse a una mención; sus obras se consultan y citan sobre todo al tratar cuestiones relativas a la historia de la puntuación. El libro consta de dos partes. La primera examina la relación entre puntuación y estilística, define los conceptos principales y presenta las funciones de los signos de puntuación. Es como una introducción al estudio posterior de los signos de puntuación de la lengua lituana, que constituye la segunda parte del libro. La monografía analiza con bastante amplitud las funciones de los signos de puntuación. A estas, denominadas funciones semiológicas, se les atribuyen nada menos que dieciséis, siguiendo la clasificación de R. Makarova: separadora, delimitadora, adversativa, explicativa, conjuntiva, de advertencia, de vinculación, enumerativa, indicadora de límites, indicadora de totalidad, indicadora de incompletitud, indicadora de elipsis, emocional-expresiva, modal, compositiva, emblemática... (p. 12 y ss.). Las funciones distinguidas no pertenecen todas al mismo nivel ni tienen la misma amplitud. Algunas no están suficientemente definidas y sus relaciones mutuas no se han establecido. Por ejemplo, la función indicadora de incompletitud es solo una parte de la función emocional (y) expresiva; las funciones delimitadora, conjuntiva, indicadora de límites y quizá otras son partes de la función compositiva, etc. Más adelante, el libro examina la puntuación facultativa, la puntuación del autor (y autoral) y los textos sin signos de puntuación (puntuación sin signos). Desde el punto de vista teórico, la noción de puntuación del autor (autoral) es la que se analiza con mayor detenimiento (p. 37–47), pero su relación con la puntuación facultativa sigue sin estar clara (en ambos capítulos se habla de los signos del autor, etc.; cf. pp. 26 y 38 y ss.). Se ofrece una breve y atractiva reseña del origen y la evolución de la puntuación en Europa occidental. En la segunda parte, que constituye la mayor parte del libro, se examinan el uso de los signos de puntuación y sus posibilidades estilísticas. En lituano se distinguen diez signos de puntuación. El uso de cada signo se describe por separado: primero se exponen brevemente los aspectos esenciales y después se examina con más detalle. Se recurre abundantemente a ejemplos de literatura de ficción. Las conclusiones, no precisamente breves, de la monografía (pp. 245–253) se describirían mejor como un resumen: no contienen síntesis teóricas. El autor elaboró un «Índice de términos, conceptos y descripciones importantes» bastante detallado (pp. 271–284). Lamentablemente, solo cumple parcialmente su función, pues está organizado según un criterio sistemático y no alfabético: el propio índice necesita otro índice o, al menos, una tabla de contenidos... El libro está escrito en una lengua coloquial viva, abundante en figuras retóricas y en una puntuación estilísticamente marcada. Una lengua así resulta muy adecuada para una obra divulgativa, quizá también para un material didáctico (según el au- 158 | ARTŪRAS JUDŽENTIS ...torio, su fundamento es el curso de conferencias impartido a estudiantes de lituanística), pero es una monografía científica poco habitual. Como se señala en el prólogo, el libro es fruto de investigaciones sobre la puntuación desde la perspectiva del estilo, pero no está destinado a la comunidad científica, sino a docentes, estudiantes, editores, estilistas y autores (p. 6). Esta doble naturaleza del libro no es una virtud... 4. El libro de Kazimieras Gaivenis Lietuvių terminologija: teorijos ir tvarkybos metmenys (Vilna: editorial LKI, 148 p.) surgió de artículos escritos en distintas épocas y sobre diversos temas (cf. Gaivenis 1979, 1983, 1985, 1994, 1996a, 1996b, 1997, 2000, etc.). Sin embargo, no se trata de una recopilación de artículos: las publicaciones anteriores se revisaron y adaptaron para formar partes de una obra más extensa. El libro es una obra de síntesis que corona cuatro décadas de labor científica del autor en el campo de la terminología. Así lo caracteriza también el propio autor en el prólogo, subrayando que «no es ni un manual de terminología ni ninguna publicación de investigación científica» (p. 11). La indefinición del género de la obra, su propósito y sus destinatarios poco claros perjudican mucho al libro. Predominan en él los rasgos de un manual, pues expone cuestiones elementales y fundamentales de terminología. Sin embargo, la exposición carece de suficiente coherencia y reflexión. Por ejemplo, no encontré en el librito una definición del término, aunque precisamente el primer capítulo está dedicado a este tema. En lugar de una definición, se señalan varios rasgos esenciales del concepto de «término» y se habla de la concepción restringida (se cita a S. Šalkauskis y E. Jakaitienė) y amplia del término (se cita la Lietuviškoji tarybinė enciklopedija). Ya en el primer capítulo del libro (p. 17) se utilizan los términos indefinidos intensionalo, implikacionalo, mientras que el concepto de intensión del término solo se explica en el tercer capítulo (p. 28 y ss.). Se tiene la impresión de que el autor se escuda en las citas y las referencias, pero evita expresar su opinión y exponer sus ideas de manera directa y precisa. Gaivenis considera la terminología una rama de la lexicología, aunque también subraya que depende mucho de otras ciencias y está a su servicio (19). Esta concepción «lingüística» de la terminología, arraigada en Lituania, recibió la influencia directa de los trabajos de terminólogos rusos de orientación afín (por ejemplo, V. Danilenko) y se aproxima a las perspectivas de los terminólogos de Praga y Canadá (cf. Laurén, Picht, Hrsg. 1993: 533 y ss.). Difiere notablemente de las perspectivas que predominan actualmente en Europa occidental, las de la escuela de Viena y los terminólogos de los países nórdicos, según las cuales la terminología se considera una disciplina científica autónoma que se forma en la intersección de la lingüística, la lógica, la ontología, la informática y las ciencias especializadas (Wüster 1974/2001:131 y ss.), o una constelación de las ciencias especializadas, la lingüística, la teoría general de la ciencia y la filosofía (Laurén, Myking, Picht 1998: 47). También difieren sustancialmente las perspectivas de estas corrientes terminológicas sobre la relación entre término y concepto, terminología y cultura lingüística, y normalización (cf. Laurn, Picht, Hg. 1993: 493 y ss.). El libro examina por separado los requisitos que deben cumplir los términos (en el primer capítulo) y los principios de creación y normalización de la terminología (en el cuarto capítulo). Aunque el propio autor considera que los requisitos generales aplicables a los términos son también criterios para evaluarlos, y ve entre los conceptos de «principio» y «criterio» una relación de coordinación, no de subordinación (Gaivenis 1996a: 75–76), no se puede negar que están relacionados. Al tratarlos en lugares distintos, no se han podido evitar las repeticiones y cierta confusión. Así, el principio de corrección resulta ser ni más ni menos que el requisito de corrección de los términos; el autor incluso remite a la página correspondiente de otro capítulo. El principio de sistematicidad ni siquiera se examina en este capítulo del libro (solo se indica su relación con la corrección): es evidente que no puede ser otra cosa que el criterio de sistematicidad exigido a los términos, tratado en el primer capítulo. En estos casos, los nombres de los criterios y los principios coinciden. Sin embargo, también pueden diferir: de la explicación del principio de economía («El principio de economía sostiene que NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 159 debe darse preferencia a las unidades lingüísticas más breves», p. 96) se desprende que coincide con el requisito de brevedad exigido a los términos. Muchos de los requisitos aplicables a los términos (corrección, precisión, sistematicidad, brevedad y neutralidad estilística) corresponden a los que los terminólogos soviéticos exigían a los términos. Sin embargo, el concepto de «pragmática de los términos» ya procede de la terminología occidental (el autor menciona los apellidos de Cabré y Gajdos). ¿Qué contenido tiene este concepto? En un artículo del mismo título, la concepción de la pragmática de los términos se reduce a los requisitos de fiabilidad y precisión de los términos (Gaivenis 2000: 7). En el libro examinado, la pragmática de los términos se explica únicamente como fiabilidad de los términos, mientras que su precisión se trata como un requisito aparte. Este intento superficial de conciliar distintas tradiciones lingüísticas no parece acertado. La fiabilidad de los términos podría vincularse también al principio de autoridad: no es casual que en ambos apartados se hable de términos normalizados y aprobados por las instituciones gubernamentales (cf. p. 33 y 94 y ss.). El segundo capítulo trata las fuentes de la terminología lituana. En él se desarrollan las ideas de S. Šalkauskis (cf. pp. 51, 57–58). La opinión del autor difiere ligeramente de las fuentes de terminología que señala S. Keino: el diccionario de la lengua literaria, los términos populares, la formación de palabras, el préstamo de términos y los calcos (cf. Keinys 1980: 60–96). La historia de la terminología lituana se examina con más detalle en el tercer capítulo del libro, como historia de la terminografía. En el quinto capítulo, «Corrientes, escuelas y principales investigadores de la terminología», se describe solo a grandes rasgos. Este capítulo caracteriza de manera breve y bastante acertada los rasgos de la terminología lituana de posguerra: las restricciones ideológicas, la dependencia de la terminología rusa y la escasez de literatura teórica extranjera. Estas circunstancias se reflejan en parte en la obra examinada. Las teorías de E. Wüster y H. Felber se describen con excesiva concisión, limitándose a cuestiones generales. Se examina con algo más de profundidad la monografía de S. Gajdos Wprowadzenie do teorii terminu. Se estudian mucho más a fondo las teorías de los terminólogos soviéticos D. Lotte, T. Kandelaki, V. Danilenko, S. Superanskaja, N. Podolskaja y N. Vasil’eva. El apartado sobre la teoría terminológica de S. Šalkauskis se basa en un artículo publicado cuando se relajó la supervisión ideológica de la ciencia (Gaivenis 1983). Por cierto, el libro revela la influencia de las ideas de Šalkauskis en el autor, que en más de un aspecto podría considerarse continuador de sus ideas: distingue las mismas fuentes principales de terminología (incluso su jerarquía en el libro es la misma que en los trabajos de Šalkauskis), destaca los principios generales de pureza, estabilidad y facilidad de formación terminológica, y examina la extensión y la intensión de los términos. También se aprecia la gran influencia que ejercieron en el autor los terminólogos de la antigua Unión Soviética (en especial Lotte y Danilenko): el análisis de la relación entre profesionalismos y terminología, los cuatro principales métodos de formación de términos y la evaluación normativa de la terminología. En los escasos casos en que el libro comenta de forma general las perspectivas de los terminólogos occidentales, se basa únicamente en fuentes secundarias (cf. pp. 16, 19, 22, 110–112). La única excepción parece ser la monografía de S. Gajdos. En la bibliografía encontré solo cuatro publicaciones de terminólogos occidentales (sin contar el manual de teoría literaria moderna de J. Hawthorn, traducido al lituano, Moderniosios literatūros teorijos žinyno). Hoy en día, esto constituye una grave laguna de la monografía (¿y de la terminología lituana en general?), que es preciso subsanar cuanto antes. Por cierto, el formato de los datos bibliográficos no está unificado y eché en falta los propios trabajos del autor. Los nombres de lingüistas extranjeros se transcriben de manera inconsistente. Al libro le habría venido muy bien un índice temático. En conjunto, el libro orienta al lector hacia el pasado de la terminología, hacia lo que fue y cómo fue, y no hacia el futuro: no plantea los retos que afronta la terminología lituana, no señala sus puntos débiles y apenas aborda cuestiones problemáticas. Es una síntesis del camino ya recorrido por la terminología lituana. 160 | ARTŪRAS JUDŽENTIS 5. El libro de Jolanta Gelumbeckaitė Sintaxis de las construcciones de casos y preposiciones en el Evangelio según Lucas de la Biblia de Jonas Bretkūnas (Vilna: Editorial del Instituto de la Lengua Lituana, 2002, 300 p.) El Instituto de la Lengua Lituana inicia una nueva serie, «Opera linguistica Lithuanica», en la que se prevé publicar monografías elaboradas a partir de tesis doctorales defendidas. Con esta serie se pretende hacer más accesibles a la comunidad científica las investigaciones más valiosas de jóvenes especialistas en estudios lituanos. La monografía de Gelumbeckaitė se preparó sobre la base de la tesis defendida en 1999 (director de tesis: V. Ambrazas). Como se indica en la solapa del libro, se trata de «una tesis con solo pequeñas modificaciones». La autora eligió un tema de investigación interesante y pertinente, pues hasta ahora contamos en la lingüística lituana con pocos estudios de sintaxis basados en el análisis textual de las relaciones entre la traducción y el original (o los originales). No es de extrañar que la monografía ya haya recibido una reseña positiva (véase Švambarytė 2003). El libro consta de una introducción, dos capítulos («Complemento» y «Circunstancias»), conclusiones, una lista de fuentes y bibliografía, explicaciones de las abreviaturas y un resumen en alemán. La introducción y ambos capítulos comienzan con citas de las cartas de san Jerónimo. El trabajo se propone investigar la sinonimia de las construcciones de casos y preposiciones y, mediante la comparación con los originales, determinar el surgimiento de estos modelos sintácticos y las tendencias de su evolución (cf. p. 11 y ss.). En la introducción, la autora señala que prestó mayor atención a «la relación entre las construcciones de casos y preposiciones dependientes del verbo, la sustitución de casos por construcciones preposicionales y viceversa» (p. 13), es decir, a la sinonimia sintáctica. Aunque más adelante las unidades sintácticas se interpretan semánticamente, la semántica sintáctica no es objeto de este trabajo. La autora necesitó cierto punto de partida en el plano semántico para agrupar las variantes de expresión sintáctica y examinar sus relaciones mutuas. Para este propósito habría bastado con basarse en el significado de los verbos que rigen casos o construcciones preposicionales, es decir, en la semántica léxica (y, de hecho, así es como la propia autora agrupa el material estudiado). Apelar a la teoría de la valencia e introducir en el trabajo los términos de funciones semánticas parece innecesario y no está motivado ni por el material analizado ni por los objetivos de investigación planteados (cabe señalar que en las conclusiones del trabajo apenas quedan conceptos semánticos). Además, esto también genera cierta confusión, porque los conceptos del plano semántico de la lengua se mezclan indiscriminadamente con los del plano sintáctico, pese a que el director de este trabajo, Vytautas Ambrazas, ha subrayado en repetidas ocasiones la necesidad de distinguirlos estrictamente (cf.: «es necesario distinguir el plano sintáctico del semántico en la primera etapa del análisis <...> para poder definir con mayor precisión sus relaciones» (Ambrazas 1986: 29)). Por ejemplo, el concepto sintáctico de complemento se define no solo a partir de un rasgo sintáctico (se vincula al predicado mediante una relación de subordinación), sino también de relaciones semánticas: «es su [¡del predicado!] acompañante necesario» (p. 15); las relaciones entre unidades sintácticas —el predicado y los complementos— también se establecen «según la valencia semántica de los verbos» (p. 15), etc. Compárese también esta mezcla de funciones semánticas, funciones sintácticas (partes de la oración) y significados de caso: «En la Vulgata, las construcciones preposicionales de+abl. funcionan como complemento de instrumento (se usan como sinónimos del ablativo de instrumento y tienen un matiz de genitivo partitivo [...])» (p. 81). En la monografía, la autora trata como variantes equivalentes las construcciones sintácticas de Bretkūnas y las de quienes revisaron su trabajo (el texto principal y las correcciones). De este modo, se mezclan elementos propios de distintos idiolectos (quizá incluso de distintos dialectos). El trabajo habría sido más valioso si la lengua del propio Bretkūnas y sus variantes se hubieran examinado por separado de la lengua de los revisores de la traducción. En el primer capítulo de la monografía se examina la expresión de las funciones semánticas de objeto en la fuente elegida. Al interpretar pasajes concretos de la traducción se encuentran algunas imprecisiones. Por ejemplo, en el pasaje de Lc 2,26 (tabla 2, p. 38), el acusativo Chriſtų no está regido por el participio negativo, como se afirma, sino por el participio afirmativo regėjęs; en esta oración, la palabra net es una conjunción, no una partícula negativa (lo mismo ocurre en la nota 56 NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 161 de la p. 40). En la oración de Lc 14, 24 (p. 39), el acusativo que sigue al verbo ragauti se explica por la valencia de este verbo. La explicación es totalmente correcta, pero el ejemplo en sí no debe analizarse en absoluto junto con los acusativos negativos, ¡pues el verbo aparece sin negación (igual que en los textos latino y alemán)! La forma dufches en la oración de Lc 14,26 (p. 39) se considera un acusativo negativo en una posición alejada del verbo negativo que lo rige. Sin embargo, es más razonable considerarla un genitivo singular (dufche: dufches), ya que también en el original latino (así como en el alemán) las formas correspondientes están en singular; además, Gallus sustituyó esta palabra por fsziwata, que sin duda es un genitivo singular (la autora no señala ni comenta esta corrección). La palabra neg en la oración de Lc 22,68 (tabla 3, p. 41) debe considerarse una conjunción, no una partícula negativa; la forma verbal que la sigue es afirmativa. Al hablar de las palabras que rigen complementos con función de contenido, también se mencionan «sintagmas nominales con adjetivos de estado psíquico o físico pilnas, gyvas» (p. 48). Probablemente la autora se refiere aquí a predicados nominales, que se forman con los adjetivos mencionados mediante la cópula būti (cf. p. 62); también podrían considerarse sintagmas, pero no nominales, sino verbales. El instrumental que acompaña al verbo pasotinti en Lc 15,16 y a la construcción sočiam būti en Lc 16,21 se considera instrumental de instrumento (p. 81). Sin embargo, hay más razones para ver aquí una función semántica de contenido, sobre todo porque en la fuente latina no les corresponde el ablativo, sino construcciones con la preposición de. En el segundo capítulo, que constituye la mayor parte de la monografía, se examinan las funciones semánticas adverbiales. En este capítulo, las circunstancias se identifican sin más con las funciones semánticas (cf. pp. 84–85), pero ni mucho menos todas ellas ocupan posiciones argumentales abiertas por los predicados. Según la clasificación tradicional de las circunstancias, se distinguen las funciones semánticas de lugar, tiempo, modo, causa y finalidad. La función semántica de lugar se subdivide en lugar interior y lugar no interior. La ubicación entre algo se considera una subclase del lugar interior, atendiendo al significado de la construcción sintáctica o de la palabra dependiente (p. 116). A su vez, el lugar interior se divide en ubicación en un espacio delimitado, ubicación en una superficie y ubicación en un entorno (p. 86). Se recurre a la semántica léxica: los sustantivos concretos que designan lugares (dangus, tėviškė, etc.) se incluyen en el primer grupo (p. 88), mientras que los abstractos (tamsuma) y los sustantivos que designan personas se adscriben al tercer grupo (p. 106); los sustantivos que designan superficies (patalas) (en esencia, una subclase de los sustantivos concretos) se separan en un tercer grupo (p. 104). Además, entre las categorías de lugar interior se incluye la función de estado interno. Para ello se atiende al significado de la palabra nominal dependiente, del verbo rector o de la construcción (pp. 110–111). La función de acción en la conciencia se distingue basándose en el significado del verbo rector (verba dicendi, sentiendo, cogitandi) y de la palabra nominal dependiente (por lo general, un pronombre personal) (p. 114). El lugar no interior se subdivide en ubicación sobre una superficie, debajo de ella o a un lado. Como puede verse, esta clasificación bastante compleja se basa en criterios distintos y no es muy coherente. El significado de estado interno puede diferir del de acción en la conciencia únicamente por el significado del verbo rector; por ello, probablemente el ejemplo de Hch 19, 21 (p. 111), con el verbo cogitandi nudumoio, debería asignarse a este último grupo. El límite entre sustantivos concretos y abstractos tampoco es nítido, de modo que el ejemplo de Mt 4,16 (sėdėti šešėlyje) (p. 107) no difiere mucho del de Lc 23,25 (apkal tas buvo turme) (p. 92). Probablemente habría bastado con distinguir una sola función semántica de lugar y examinar los efectos de las oposiciones semánticas «interior»: «no interior»; «concreto»: «abstracto», «animado»: «inanimado», «humano»: «no humano» sobre la expresión sintáctica de la traducción y los originales. Un problema más grave es la heterogeneidad de los criterios de clasificación: en un mismo nivel de clasificación se atiende al dependiente (lugar interior y sus subclases, en parte el estado interno) o/y al rector (en parte el estado interno, 162 | ARTŪRAS JUDŽENTIS (acción en la conciencia) con el significado de la palabra. En este último caso ya no se analizan las funciones semánticas de los actantes, sino los propios predicados. La función semántica del tiempo se divide en dos subclases: un intervalo de tiempo definido y un tiempo limitado. Los términos son demasiado parecidos; la propia autora propone sinónimos mejores (p. 185). En la expresión de la función temporal influyen las oposiciones «momento»: «periodo» (cantidad de tiempo) y «concepto temporal»: «no concepto temporal», que podrían haberse tratado conjuntamente en un solo lugar. En el capítulo sobre los complementos temporales, la autora en varios casos rebasa los límites del tema elegido para la disertación y aborda la expresión del tiempo mediante adverbios (pp. 196, 197; tablas 27 y 30). Estos casos confirman que la autora recopiló el material para su trabajo basándose también en el texto latino, y no únicamente en el lituano (cf. p. 85). Esto, desde luego, no es ningún pecado: el texto resulta más interesante de leer y más práctico de usar. Las conclusiones de la monografía (pp. 227–249) son excesivamente extensas. En ellas, siguiendo un orden algo distinto y atendiendo a la relación de la traducción con el original, se repite lo expuesto en el cuerpo principal. Se trata más bien de un resumen del trabajo que de conclusiones; no es casual que precisamente esta parte constituya la base del resumen en alemán (Zusammenfassung!) (añadiendo una exposición algo más breve de los aspectos tratados en el trabajo). En las conclusiones no corresponde repetir cuestiones metodológicas generales (capítulos 1 y 2), pues estas son solo premisas del trabajo. La novedad de este capítulo de la monografía es la tipología de las relaciones entre la traducción y sus fuentes que propone la autora (sección 3). Cada tipo de relación se examina por separado. Solo al analizar estos tipos y subtipos se evalúan las circunstancias y el alcance de la influencia de los originales latino y alemán (p. 245). El valor de la monografía reside en la recopilación temática de datos y su presentación sistemática (¡el libro contiene nada menos que 33 tablas!), en la identificación de la sinonimia entre las construcciones de caso y preposición de la traducción, en la comparación sistemática de la traducción con los originales y en la revelación de su influencia sobre la sintaxis de la traducción. 6. El estudio de Daiva Atkočait ytė, Prosodia y vocalismo de los raseiniai del dialecto samogitio meridional (Vilnius: editorial del Instituto de la Lengua Lituana, 2002, 224 p.), es el segundo libro de la serie «Opera Linguistica Lithuanica», preparado sobre la base de la tesis doctoral que la autora defendió en 2000. El libro es un buen ejemplo de los trabajos de la escuela de Alekas Girdenis, director de la tesis. Lo vinculan con otros trabajos de esta escuela el tema, los planteamientos teóricos generales, la terminología, la metodología de investigación y las abundantes referencias a los trabajos del profesor y de otros representantes de la escuela. También es bastante característica la bibliografía (pp. 191–197), en la que casi no figuran obras teóricas de lingüistas extranjeros del campo correspondiente. La autora recopiló el material de manera independiente y lo estudió exhaustivamente mediante experimentos. Los resultados de la investigación se resumen en nada menos que 44 tablas y 56 figuras, y se formulan 12 conclusiones finales. La independencia también se refleja en la estructura del libro, que difiere de forma algo más sustancial de la estructura de otros trabajos de la misma escuela sobre temas similares (cf. Bacevičiūtė 2001, Leskauskaitė 2001, Mažiulienė 1996, Murinienė 2000). Son valiosos los textos de los raseiniai del dialecto samogitio meridional añadidos al final del libro (pp. 205–217). El índice de topónimos, elaborado por Violeta Meiliūnaitė, facilitará la localización de los datos lingüísticos pertinentes (pp. 219–220). El libro de Atkočait ytė ya ha recibido una reseña más amplia de Vytautas Vitkauskas (Vitkauskas 2003), por lo que no se examina con más detalle en esta reseña. 7. En el tercer volumen de la serie «Bibliotheca Archivii Lithuanici», creada por la revista «Archivum Lithuanicum» y preparado por Giedrius Subačius, X.D.K.P.S. Gramática de la lengua lituana: comienzos del siglo XIX (Vilnius: Instituto de Publicaciones Científicas y Enciclopédicas, 2002, 368) se publica el manuscrito de una gramática polaca de la lengua lituana, Prawidła lęzyka Litewskiego Czyli Grammatyka Litewska. NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 163 El libro consta de un prefacio, dos artículos analíticos, una breve exposición de los principios de edición de los textos gramaticales, los textos de la gramática en facsímil y transcripción, la traducción de la gramática, el índice de contenidos de esta, elaborado por el editor a partir de los encabezamientos del manuscrito, un índice de palabras lituanas y un índice temático. Subačiaus straipsnis „X.D.K.P.S. gramatika (apie 1820–1830)“ (p. 10–49) remiasi, kaip pats autorius nurodo, jo monografijos „Žemaičių bendrinės kalbos idėjos. XIX amžiaus pradžia“ septintuoju skyriumi (Subačius 1998, 313–331). Šioje knygoje jis paredaguotas ir papildytas nauja medžiaga apie rankraštį ir jo istoriją. Pastaroji straipsnyje aprašyta ypač išsamiai (skyrius sudaro ketvirtadalį straipsnio). Gyvas pasakojimas skaitytoją intriguoja, kartais net įgauna detektyvo bruožų. Palyginti su monografija, gerokai papildytas skyrius apie gramatikos autoriaus problemą. Jis baigiamas svarbia išvada, kad skelbiamosios gramatika esanti „seniausioji, arba pirmoji, išlikusi žemaitiška lietuvių kalbos gramatika“ (p. 2). Specialiai šiai publikacijai parašytas skyrius apie gramatikos sandarą. Tačiau jis per daug trumpas ir bendras. Nuo pačios gramatikos nagrinėjimo greit nuslystama prie to meto kultūros konteksto (svarstomos galimos įtakos). Skyriuje „Kalbos ypatybės. Tarmės pasirinkimo intencijos“ daromos išvados, kad gramatikoje „ryškios tendencijos rašyti žemaitiškai“ (p. 32) ir „autorius orientavosi į žemaičius“ (ten pat). Tolesniems gramatikos kalbos studijoms svarbus skyrius apie jos aprašymo įvairovę. Silpniausi atrodo baigiamieji straipsnio skyriai, kuriuose autoriaus nagrinėjamos vadinamosios „mąstymo apie bendrinę kalbą kategorijos“ (Subačius 1998: 27t): gramatikos paskirtis ir jos autoriaus bendrinės kalbos samprata, rašomosios ir šnekamosios bendrinės kalbos skyrimas, taisyklių ir vartosenos santykis gramatikoje. Šių temų imtis autorių greičiausiai paskatino Petro Joniko studija (plg. Jonikas 1972: 25t). Šioje straipsnio dalyje daug spėlionių, neapibrėžtų, net neįrodomų teiginių, pavyzdžiui: „Tikriausiai autoriaus sąmonėje garsinis požymis turėjo metonimišką reikšmę – kaip dalis vietoj visumos atstovavo visiems sinkretiškai tesuvokiamiems požymiams“ (p. 40), „Tikėtiniausia, kad autorius turėjo būsimosios bk teritoriją įsivaizduoti sutampančią su Didžiosios Lietuvos lietuviškais etniniais plotais, neišskirti atskirai vien Žemaičių“ (p. 38). Eché en falta en el artículo datos sobre el formato del manuscrito: sin ellos no se puede determinar si el tamaño de las fotocopias corresponde al original (al explicar los principios de edición de los textos gramaticales (p. 88), no se menciona nada al respecto). No es preciso afirmar que «según los paradigmas del autor, el sexto caso es el locativo» (p. 37). Por ejemplo, en el paradigma del sustantivo brolis, el sexto caso es el instrumental (p. 111); en el primer paradigma de declinación de los adjetivos, el sexto caso singular también es el instrumental, no el locativo (p. 123); así pues, el autor de la gramática confunde la posición de estos casos en el paradigma. En el artículo, la escritura de los nombres propios varía injustificadamente; compárese Sienkiewiczius (p. 15); Kamolowa, Rutkowskis (p. 17) y Malevskis, Čartoriskiui (p. 15); Sobolevskis (p. 16). A veces, al leer, resulta molesto el estilo del autor (por ejemplo, el aspecto fonético podría despertar el deseo de preguntar, p. 39) o el orden en que expone sus ideas (por ejemplo, Se podría decir que el autor creyó estar iniciando cierta nueva tradición, un germen, un núcleo, aunque todavía no aspiraba a la exhaustividad ni a la obligatoriedad universal, p. 37). Es innecesario consignar dos veces todos los datos bibliográficos de las obras citadas o mencionadas: tanto en las notas al pie como en la bibliografía al final del artículo. Lo que más eché en falta en el artículo fue una descripción coherente y sistemática del material de lengua lituana presente en la gramática (solo se analizan algunas características fonéticas seleccionadas), así como el examen de la estructura de la gramática y de su aparato teórico (definiciones y términos), y su comparación con otras gramáticas de la época. Resulta grato encontrar el interesante y útil artículo de Halina Karaś, «Características de la lengua polaca en la gramática X.D.K.P.S.» (pp. 50–87): los estudios sobre el polaco de Lituania y su interacción con el lituano 164 | ARTŪRAS JUDŽENTIS se tienen poco en cuenta en la lingüística y la filología lituanas, por lo que se tiene la impresión de que sencillamente se desconocen. El artículo examina la ortografía, la fonética y la morfología de la lengua polaca del autor de la gramática, algunas características sintácticas y las palabras que difieren del polaco actual. Parece que la autora también se había propuesto «describir la terminología gramatical utilizada en la obra X.D.K.P.S.» (p. 50); lamentablemente, no encontré nada sobre este tema en el artículo. Tras analizar el polaco de la gramática, la autora llega a la importante conclusión de que «la gramática está escrita en la variante žemaitiana de los dialectos de la periferia septentrional de la lengua polaca» (p. 84). El artículo de Subačius está bastante bien traducido; solo hay uno o dos detalles que chirrían. Por ejemplo, en lugar del término categoría de seres animados («esto es un ejemplo de la expansión de la categoría de seres animados <…>», p. 71), parece mejor categoría de animacidad; en lugar de regionalismo (p. 75 y ss.), regionalismo. En la traducción no se siguen criterios uniformes para escribir los nombres propios; compárese: Franciszko Mickeviciaus (p. 60), Franciszko Mickiewicziaus (p. 62) y Franciczeko Zabockio (p. 61, nota 30); Adomo Mickevičiaus (p. 82), Kraševskio (ibíd.), pero Słowackio (ibíd.), etc. La información que figura en las notas del artículo no se repite en la bibliografía, lo que ahorra espacio y tiempo a los lectores. Las fotocopias de la gramática impresas en el libro son de bastante buena calidad. El original está transcrito con esmero y cuidado: tras revisar una docena de páginas, observé apenas un error claro: Męskego (=Męskiego), p. 113. Subačius ha traducido bastante bien la gramática al lituano. Sin embargo, aún quedan pasajes por corregir en la traducción, por ejemplo: los participios especiales se denominan <…> y los participios activos del tiempo presente (=pasivos) participios (p. 298, nota 80); en los verbos lituanos, la tercera persona del singular y la del plural se expresan de la misma manera. [Las personas] (=[El número]) se expresan mediante [=se expresa] sustantivos, pronombres o partículas pronominales (p. 299); sin embargo, cualquier pronombre lituano (=preposición), añadido al principio, elimina la s o es final (p. 314), cf. w litewskim zaś dodany poprzednio jakikolwiek Przyimek; usuwa końcowe s. lub es. (p. 217); ¿y empezar esta observación con la palabra «apártate»? ¿Con un sustantivo o un pronombre (=preposición), o con un adverbio? (p. 317). En muchos casos se han elegido equivalentes adecuados para los términos polacos, por ejemplo, separador (cf. La escritura lituana tiene los mismos separadores que utilizan los polacos, p. 279) y pronombres demostrativos, p. 290s. (cf. ukazujące Zaimki, p. 139s.): estos últimos solo corresponden parcialmente a nuestros pronombres demostrativos. Propongo sustituir por el término paradigma el término forma, de uso muy frecuente en la gramática; por ejemplo, traducir Pięć Form Regularnych na Imiona Litewkie Rzeczowne (p. 109) como Cinco formas regulares de los sustantivos lituanos (=paradigmas) (p. 281); y sustituir el término Kon|trukcya (p. 231s.) por el término sintaxis, como ya se ha hecho en el índice temático (p. 366). El índice de contenidos de la gramática elaborado por Subačius (pp. 329–333) ayuda a comprender la gramática en su conjunto, su estructura y las proporciones de sus secciones, y resulta muy útil para el lector. Es positivo que el compilador añadiera un ejemplo de la palabra correspondiente junto a los títulos de las secciones de flexión. Del mismo modo, se podría haber explicado brevemente el contenido de las observaciones que el autor de la gramática solo numeró; por ejemplo: Observación 4 [Formas verbales principales]. El índice de palabras elaborado por Subačius (pp. 334–362) facilita mucho la búsqueda de una palabra lituana o de una de sus formas. En el libro no se explican los criterios seguidos para confeccionarlo, por lo que el lector que busque, por ejemplo, verbos reflexivos o sustantivos con distintas terminaciones de tema puede perder bastante tiempo. En el índice, las formas de las palabras se presentan con la ortografía original, mientras que las formas de lema se transponen. En el índice, las formas de distintos temas de un mismo sustantivo aparecen en entradas separadas, con lemas distintos. Por ejemplo, las formas Akmenis nom. sg. 13, akmeny gen. sg. 13, akmeney nom. pl. (¡no sg.!) 13 y Akmeniui gen. pl. 13 aparecen agrupadas en la entrada akmenis. NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 165 (sobre la transposición, véase más adelante), mientras que las formas akmow nom. sg. 13, akmenis nom. pl. 13 aparecen en el artículo akmuo (p. 336). De este modo, las formas presentadas dan la impresión de constituir ya no una sola palabra, sino varias: parece que el autor de la gramática distinguió dos sustantivos, akmuo y akmenis, con el mismo significado, pero con declinaciones diferentes. Si se sigue consecuentemente el principio adoptado, también la forma Žmones nom. pl. 72, indicada en el artículo žmogus (p. 362), debería aparecer en un artículo distinto del que contiene la forma Žmoneys nom. pl. 15, 16. Las formas de los pronombres personales de primera y segunda persona, en singular y plural (aš ir mes, tu ir jis), se ofrecen en un mismo artículo, como si fueran formas singular y plural de los mismos pronombres (cf. pp. 337 y 359). Esta manera de presentar los pronombres personales está firmemente arraigada en la lexicografía lituana (cf. Girdenis, Girdenienė 1997: 72t y 336t). Sin embargo, tras los trabajos de V. Žulys y A. Rosinas (véanse Žulys 1969: 174–175, Rosinas 1995: 35t), sería difícil justificar tal decisión. Abejonių sukėlė ir kai kurių antraštinių indekso formų transponavimas. Nenuosekliai transponuojama antraštinė tą patį grafinį pavidalą – galūnę -is – turinčių daiktavardžių vienaskaitos vardininko forma: vienais atvejais su trumpa -is, kitais – su ilga -ys, plg.: aulys Aulis nom. sg. 87, kadagys Kadagis nom. sg. 91, vėžys Wiežis nom. sg. 99; bet brolis Bralis nom. sg. 39, Brolis nom. sg. 6, 10 ir kt. Kai kurių formų transponavimas abejotinas, pvz.: iš Eyta nom. sg. 89, Eyra [=Eyta] nom. sg. 90 transponuota eilė (=eila), p. 342 (plg. eilā, Vitkauskas 1976: 84); iš veiksmažodžio formos Ketu praes. 1 sg. 91 transponuota priesagėta forma ketinti (=ketėti), p. 347 (plg. ketėti, kėta, -ėjo, LKŽ 5: 649); iš Kurtas nom. sg. m. 91 – kurčias, -a (=kurtas, -a), p. 347 (plg. kurtas, -à, Vitkauskas 1976: 162; 2 kurtùs, -à, LKŽ 6: 973); iš Mądrus nom. sg. m. 93, Mądresnis nom. sg. m. comp. 77 – mandras, -a (=mandrus, -i), p. 348 (plg. mandrùs, -ì, Vitkauskas 1976: 187) ir pan. Pasitaiko klaidų ir indekso formų nuorodose, pvz.: akis 14 straipsnyje akis (p. 336) yra ne acc. pl., o nom. pl.; Akmeney 13 straipsnyje akmenis (p. 336) yra ne nom. sg., o nom. pl.; žodis arba (p. 336) yra ne prielinksnis (praep.), o jungtukas (conj.) ir pan. Al final del libro se incluye un índice temático de la gramática (pp. 363–366). Al igual que el contenido de la gramática, está elaborado siguiendo los epígrafes del manuscrito. Cabe preguntarse si el lector buscará en el índice temas como adjetivos nacionales, adjetivos especiales, modo conjuntivo, etc. Probablemente habría sido más útil un índice elaborado conforme a las equivalencias actuales de la descripción de la estructura gramatical. La ardua y compleja labor realizada por Subačius merece una valoración positiva en muchos aspectos. Son especialmente loables la transcripción del manuscrito, su presentación y el repaso de su historia, así como haber proporcionado el artículo de Karas. Ahora esta gramática manuscrita de la lengua lituana está fácilmente al alcance de los investigadores, lo que permite confiar en que se llevarán a cabo estudios específicos sobre ella. 8. Zigmo Zinkevičiaus Rinktinių straipsnių En los primeros tomos (I: Lietuvių kalbos kilmė ir ryšiai su kaimynų kalbomis. Istorinė gramatika. Tarmių kilmė. Dialektologija. Rašomosios kalbos kilmė, Vilnius: Lietuvių Katalikų Mokslo Akademija, 2002, 646 p.; II: Valstybė ir kalba. Senųjų raštų kalba. XVIII–XIX a. rašomoji kalba. XX amžius. Rytų Lietuva, Vilnius: Lietuvių Katalikų Mokslo Akademija, 2002, 624 p.) se reeditan artículos científicos publicados en diversas publicaciones a lo largo de cuatro décadas, así como textos escritos sobre cuestiones de actualidad para el público general. Por ejemplo, junto al artículo «Dėl lietuvių rašomosios kalbos kilmės» (I: 516–525), publicado en Baltisticoje, se incluye el artículo divulgativo sobre el mismo tema, «Kaip atsirado lietuvių raštų kalba» (I: 499–502), procedente de la revista Mokslas ir gyvenimas, así como un artículo en francés elaborado a partir de ambos, «Quelques remarques sur les sources de la langue des écrits lituaniens au 166 | ARTŪRAS JUDŽENTIS XVIe et au XVIIe siècles» (I, pp. 503–508). Es comprensible que en una recopilación de este tipo no sea posible evitar las repeticiones; el autor tampoco se había propuesto tal objetivo (cf. I, p. 7). Sin embargo, hay que reconocer que los criterios de selección de las publicaciones no fueron ni estrictos ni claramente formulados. La idea misma de la obra, su finalidad y su destinatario no están claros. El emblema de la Academia Católica de Ciencias de Lituania, el consejo editorial y la comisión editorial, el formato y el diseño sobrio apuntan a una publicación científica y académica (este tipo de artículos constituye la mayor parte de los primeros tomos). Las publicaciones divulgativas destinadas al público general podrían haber formado un volumen independiente o, al menos, un tomo separado de esta obra. También suscita dudas la decisión del autor de incluir en la recopilación declaraciones públicas que él mismo no escribió, sino que «solo completó o corrigió y, en contadas ocasiones, únicamente firmó» (II, p. 5). La decisión se justifica por la dificultad de distinguir en esas publicaciones el texto redactado por el autor y por la afinidad ideológica entre las ideas expuestas y las opiniones del autor. Aun así, las declaraciones públicas podrían haberse separado de los artículos científicos (por ejemplo, agrupándolas en el tomo previsto de conversaciones con representantes de la prensa). En el prólogo del primer tomo, el autor afirma que los «textos en general no se editan, sino que se reproducen tal como se publicaron en su momento» (I, p. 8), que «en algunos lugares solo se uniforman ligeramente los términos lingüísticos» (ibíd.) y que «se corrigen las erratas de imprenta» (I, p. 9). Estas afirmaciones no son exactas: los textos reeditados fueron revisados atentamente por la experimentada editora Agota Striubienė. Por ejemplo, al comparar el artículo «Rytietiškoji XVII a. lietuvių raštų kalba, jos kilmė ir išnykimas» (I, pp. 477–499), reimpreso en el primer tomo, con su primera publicación en la revista Baltisticos (Zinkevičius 1972), se constata que se hicieron bastantes correcciones ortográficas y de puntuación, así como de usos incorrectos según las normas actuales de la lengua. Al actualizar la ortografía, se modificó sistemáticamente la escritura junta o separada de las partículas galbūt (I, pp. 481, 484) y de las expresiones šiaip jau (I, pp. 486, 487, 488, 491×2, 492, etc.). En la actualidad, los nombres de las oraciones se escriben con mayúscula inicial, por ejemplo, Viešpaties maldos (I, p. 489), Tikėjimo išpažinimo (ibíd.). Se fue demasiado lejos al escribir con minúscula iki spalio revoliucijos (I, p. 490, nota 80): por un lado, se trata del nombre de una revolución y, por otro, se corrigió el título de un libro. En muchos casos se revisó la puntuación. Ya no se aíslan con comas antai (I, pp. 487, 494), apskritai (I, p. 479), galbūt (I, pp. 481, 484), greičiausiai (I, p. 486) ni taigi (I, pp. 481, 488, nota 68). En cambio, se consideran incisos y se reimprimen delimitados por comas por ambos lados matyt (los textos manuscritos más antiguos <...> se escribieron, al parecer, antes de que se consolidara la lengua escrita, I, p. 481), be abejonės (el escritor del texto, sin duda, procede de la zona t(v), d(v) > c(v), dz(v), I, p. 484). Ya no se aíslan con comas, o se dejan de aislar, las cláusulas circunstanciales ampliadas de participio y de participio indeclinable: Este diccionario tuvo gran importancia para normalizar la lengua escrita oriental (I, p. 478), Al avanzar hacia el sur la isófona nėrnyškė desaparece progresivamente en la zona sulenkė (I, p. 486; véase también I, pp. 490, 496). Hay también casos contrarios; por ejemplo, en la reimpresión se separa con comas un complemento circunstancial explicativo: Después de 72 años, es decir, en 1977, se publicó en Vilnius el segundo catecismo oriental (I, p. 479). Ya no se aíslan las expresiones comparativas (I, pp. 477, 485, 494), por ejemplo: los reformadores no valoraron la lengua lituana como medio para alcanzar sus objetivos (I, p. 493). Se eliminó el guion entre los numerales de uno en dos, I, p. 484. En algunos casos, la puntuación podría haberse simplificado aún más; por ejemplo, en la frase Cabe suponer que, tras la fundación de las diócesis de Vilnius (1387) y, más tarde, de Samogitia (1417), ya se habían traducido al lituano no solo las oraciones (I, p. 491). En muchos casos, la reimpresión buscó mejorar el estilo; por ejemplo: J. Jaknavičius, también originario de una localidad (<lugar) situada más lejos de la isófona an || un, I, p. 483; que aún varían considerablemente según el acento y la entonación (<según el acento y la entonación), I, p. 484; Aquí, por supuesto, no tiene sentido buscar los orígenes de la lengua escrita que nos interesa (<es inútil), I, p. 484; las zonas cercanas a Vilnius (<zonas) probablemente (<con toda probabilidad) pertenecían a la zona II antes de la sulenkė, I, p. 486; donde NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 167 No tiene sentido buscar los orígenes de la lengua de los escritos del siglo XVII, como hemos visto (<no queda otra) I, p. 486; la polonización (<el proceso de polonización) ya los había afectado I, p. 492; en la vida pública del Estado (<estatal) I, p. 493; los jesuitas, al reconocer la importancia de difundir las verdades de la fe (<religiosas) a todos los habitantes del país (<a los sectores más amplios de la población) en una lengua comprensible I, p. 493; Los autores y traductores de los libros pertenecían a los estratos privilegiados de la población de Vilnius (< eran representantes de los estratos privilegiados de la población de Vilnius) I, p. 493; la lengua del catecismo es relativamente uniforme (< homogénea) I, p. 495; El grado de su uniformidad (<homogeneidad) estaba determinado (<condicionado por) las circunstancias de la época I, p. 495; muestran el alto grado de polonización (<el grado de polonización) de los sacerdotes lituanos de la época que escribieron esos textos I, p. 497; también se encuentran correcciones en sentido contrario: la mayoría (<la mayor parte) del clero, sobre todo el de rango superior, era polaco I, p. 492. Se corrigió la formación y el uso de algunas formas. Se simplificó la formación de los comparativos de los adjetivos: más temprano > más temprano (I, p. 479, 497), más tardío>más tardío (I, p. 479, 483x2, 484 y otros lugares); sin embargo, se conservó en la más temprana (I, p. 490), en los más tempranos (I, p. 495), En los más tardíos (I, p. 495, nota 101). De modo similar se corrigió la formación de los adverbios, por ejemplo: Aquí se usan todos ellos facultativamente (<de forma facultativa) (I, p. 486). Las formas neutras de los superlativos de los adjetivos se sustituyeron por los adverbios correspondientes: En la ciudad de Vilnius <...> en aquel entonces probablemente (<probable) se alternaba en exceso entre č, dž y c, dz I, p. 485; probablemente (<probable) discurría por el lado noroccidental de las inmediaciones de Vilnius I, p. 486. Las formas masculinas se sustituyeron por las femeninas, por ejemplo: aquí están muy extendidas (<extendidos) y las formas correspondientes, con jot, de otras clases de palabras que tienen flexión pronominal I, p. 484–485. Se corrigió el uso de los casos: no hay <...> en muchos textos breves (podían no aparecer por casualidad en ellos (<en ellos)) I, p. 487; escribían en sus dialectos nativos, mezclados con rasgos de otros dialectos (<rasgos) I, p. 497; Se observaron las siguientes correcciones léxicas: de vez en cuando asomaban (<se manifestaron) elementos aislados del dialecto nativo (I, p. 481x2; se hicieron correcciones similares también en I, p. 495); ni (<ni siquiera) una de las subvariedades del actual dialecto aukštaitiano oriental I, p. 482; Por otra parte (<por otro lado), al parecer no hay ninguno que contradiga el origen vilniano de la lengua escrita estudiada; al menos, hasta ahora no se ha logrado encontrar ninguno (<detectar) I, p. 488; El amor por la lengua lituana <...> no lo encontramos en los escritos lituanos orientales (<no lo detectamos) I, p. 493–494; los libros religiosos se destinaban principalmente, no directamente (<de manera inmediata), al pueblo I, p. 494; En los primeros (<más tempranos) escritos había muchas más <...> variaciones lingüísticas que en los posteriores (<más tardíos) I, p. 494; utilizaban (<usaban) <...> libros de contenido religioso I, p. 496. Aunque las correcciones se hicieron con cuidado, aún quedaron aspectos dudosos desde la perspectiva de la norma actual; compárese: se hablará de ello más adelante I, p. 483; a diferencia de las zonas mencionadas más arriba I, p. 485; en esta región, como hemos visto, no tiene sentido buscar los orígenes de la lengua de los escritos del siglo XVII I, p. 487, nota 67; La lengua de los escritos de K. Sirvydas <...> no difiere en esencia en nada de la lengua del resto de la literatura oriental del siglo XVII I, p. 488. Algunas correcciones de la editora cambian un poco el sentido del texto; compárese: las diferencias lingüísticas (todas ellas (<completamente) insignificantes) I, p. 481; En los primeros (<tempranos) textos breves I, p. 483; en la edición de 1616 de «Agenda parva» (<en la publicación) I, p. 488, nota 69 (se hizo una corrección similar también en I, p. 497, nota 112); Los primeros padrenuestros debían recitarse (<traducirse) al dialecto aukštaitiano oriental (<dialecto) I, p. 490; aumentaba en él la presencia de representantes de otros dialectos <...> (< representantes <...> elemento) I, p. 490 (la frase sigue sin estar clara); [textos manuscritos] permanecieron anotados (<encuadernados) en una página en blanco del libro impreso I, p. 492; la lengua de esta literatura <...> es relativamente coherente (<uniforme) I, p. 494; la persona que escribió los padrenuestros <...> quizá pueda identificarse erróneamente (<pueda llevar a error) como procedente de una zona al noreste de Vilnius I, p. 494. 168 | ARTŪRAS JUDŽENTIS En varios casos se cambió el orden de las palabras del autor, por ejemplo: el autor, tras estudiar desde el punto de vista dialectológico la lengua del catecismo de 1605, determinó I, p. 481, compárese con el autor, tras estudiar la lengua del catecismo de 1605 desde el punto de vista dialectológico, determinó Zinkevičius 1972: 83; predicó en lituano a los habitantes de la ciudad durante nada menos que 10 años en la iglesia de San Juan y otras iglesias I, p. 488, compárese: predicó durante nada menos que 10 años en lituano a los habitantes de la ciudad en la iglesia de San Juan y otras iglesias Zinkevičius 1972: 90. El orden de las palabras no se corrigió en: aquí están muy extendidas (<extendidos) <...> las formas con jot: baltój, baltiej > balčiej, baltuoj I, p. 485–486. Las citas no se cotejaron ni corrigieron al preparar la reedición del artículo. Por ejemplo, al citar en 1972 el artículo de K. Jablonskis, lengua común se cambió por lengua estándar (Zinkevičius 1972: 91; compárese con I 490), para los estratos más amplios se cambió por para los estratos más amplios (ibíd.); al reeditar el artículo, la cita se revisó de nuevo: Ese dialecto <...> no fue, por supuesto, identificado; por sí solo, se convirtió en el dialecto del centro (<este) (I, p. 490). También se corrigió un poco el resumen en inglés del artículo, I 498–499: en el título, rise, ‘origen’, se sustituyó por origin; Great Dukedom of Lithuania se cambió en todas partes por Grand Duchy of Lithuania; se corrigieron varias construcciones sintácticas y algunos casos de uso de preposiciones y artículos. En la reedición se corrigieron errores tipográficos, por ejemplo: últimos (<pasukutini) (I, p. 485, nota 59); Gwagnini (<Gwagnin) (I, p. 494, nota 98), ortodoxos (<provoslavų) (I, p. 490). También quedaron cosas sin corregir: Merkinės (dialecto de Turgeliai (>Turgelių) I, p. 489; aiškai (>aiškiai) I, p. 494; esos textos, especialmente en el siglo XVIII, estaban repletos de polonismos I, p. 497. Como suele ocurrir, al reeditar se introdujeron nuevos errores. Por ejemplo, el cable no aparecía ni hacía falta en la nota 52 (I, p. 484); el título de la obra de J. Otrębskis aparece con minúscula en la nota 34 (I, p. 480); en la nota 18 (I, p. 479), en el título de la traducción del catecismo de R. Belarmino apareció un cable innecesario (después de la palabra Anno). En el prefacio, el autor establece que no se uniformará la grafía de los apellidos extranjeros ni la de los nombres propios extranjeros, porque en «Lituania ha cambiado constantemente y no se ha caracterizado por la coherencia» (I, p. 8). Aun así, no habría sido muy difícil uniformar la grafía de los nombres propios al reimprimir publicaciones aparecidas en distintas épocas, y la edición habría ganado en unidad y habría resultado más cómoda de consultar. En la edición no se uniformó la forma de consignar los datos bibliográficos de las publicaciones citadas en las notas y en las bibliografías. También se dejaron errores en las referencias. Así, en la nota 76 de la p. 489 se cita K. Jablonskis, Senoji lietuviška knyga, Kaunas, 1947, 104–105. En realidad, K. Jablonskis no es el autor del libro citado, ni siquiera su editor (su editor responsable fue V. Mykolaitis): en este volumen se incluye su artículo «Mažvydo gyvenimas ir aplinka», que es el que debería haberse citado en la nota. El mismo error se repite en las notas 90 y 93 del artículo. También se dejaron errores en los títulos de los antiguos escritos lituanos. Por ejemplo, en la portada de Punktų sakymų de K. Sirvydas (p. 478, nota 8): kazan (>kazan), Jezykiem (>Językiem); después de la palabra Litewſkiem se omitió la palabra Przez, W Wilne (>W Wilnie); la escritura y omisión de varios signos diacríticos suscita dudas. En las notas resultan extrañas las observaciones se imprime junto a artículos publicados hace mucho tiempo e incluso reeditados en el mismo volumen por el propio autor (compárese con I, pp. 479, 482, 490, 494, 496...). También se conservó una referencia a la futura monografía del autor, La lengua lituana de Vilnius en el siglo XVII (I, p. 494, nota 97), que, hasta donde sé, todavía no se ha publicado... (probablemente se refería al libro Antroponimia lituana. Nombres personales lituanos de Vilnius a comienzos del siglo XVII, Vilnius: Mokslas, 1977). También faltan, en otros casos, observaciones del autor que relacionen artículos publicados en distintas épocas. Por ejemplo, en las notas 58 y 100 del artículo «La lengua de los escritos lituanos orientales del siglo XVII, su origen y desaparición», publicado en el primer volumen, se precisan aspectos del que había aparecido anteriormente y se reimpri- NAUJŲ DARBŲ APŽVALGA 169 las afirmaciones del artículo «Sobre el dialecto del catecismo de alrededor de 1605» (I, p. 485, 495); sin embargo, en el pasaje correspondiente de este artículo, esas mismas afirmaciones no se precisan ni se incluyen siquiera referencias al artículo posterior, publicado en el primer tomo de la recopilación (cf. II, p. 48, 115). Estos y otros casos suscitan dudas sobre el orden de disposición de los artículos de la recopilación. Los artículos publicados en el último capítulo del primer tomo, «El origen de la lengua escrita», están estrechamente relacionados con los artículos reimpresos en el capítulo del segundo tomo, «La lengua de los escritos antiguos»; por ello, habría sido conveniente reunirlos en un mismo tomo. La recopilación de artículos de Zinkevičius es un libro útil para todo lingüista (y báltico). Las observaciones expuestas en esta reseña sobre la preparación de la publicación no menoscaban en absoluto el valor de los propios artículos. Para concluir la reseña, cabe mencionar brevemente las obras lingüísticas publicadas en 2002 que no se han tratado aquí. Se trata de diccionarios: ante todo, el tomo final, el vigésimo, del Lietuvių kalbos žodyno (letra Ž, editor jefe Vytautas Vitkauskas, Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla, XXII, 1158 p.); la segunda edición revisada del Sinonimų žodyno de Antanas Lyberis (editor Jonas Paulauskas, Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla, XIV, 586 p.); y la versión electrónica de la cuarta edición del Dabartinės lietuvių kalbos žodyno (editor jefe Stasys Keinys, Vilnius: Lietuvių kalbos institutas). Los grandes aniversarios de la lingüística se conmemoran en la recopilación de artículos conmemorativos Dvidešimt Lietuvių kalbos žodyno tomų, compilada por Zita Šimėnaitė y Jolanta Zabarskaitė (Vilnius: Lietuvių kalbos institutas, 48 p.), así como en el catálogo de la exposición internacional Biblijos vertėjas Jonas Bretkūnas, compilado por Ona Aleknavičienė y Jolanta Zabarskaitė (Vilnius: Lietuvos dailės muziejus, 159 p.). Kazys Morkūnas y Klementina Vosilytė compilaron un hermoso libro sobre la lexicógrafa Bronė Vosylyte (Bronė Vosylytė: kelias į didįjį Žodyną, Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla, 198 p.). LITERATŪRA AMBRAZAS, V. 1986: Lietuvių kalbos sakinio sintaksinės ir semantinės struktūros vienetai. Lietuvių kalbotyros klausimai 25, 4–44. BACEVIČIŪTĖ, R. 2001: Šalių šnektos fonologinė sistema: prozodija ir vokalizmas. Daktaro disertacija, rankraštis, Vilnius: Vilniaus pedagoginis universitetas. BALČIKONIS, J. 1955/1978: Surastas kalbos mokslo dokumentas. Rinktiniai raštai I, sudarė Aldonas Pukis, Vilnius, 246–249. BUSSMANN, H., Hrsg. 2002: Lexikon der Sprachwissenschaft, Dritte, aktualisierte und erweiterte Auflage, Stuttgart: Alfred Kröner Verlag. FRAENKEL, E. 1962: Litauisches etymologisches Wörterbuch I: A – привѣкиuoti, Heidelberg: Carl Winter, Universitätsverlag. GAIVENIS, K. 1979: Bendrieji lietuvių terminijos kūrimo ir norminimo principai. Lietuvos TSR MA darbai A 3 (68), 77–86. 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