Apr. „riste“, lit. „rykštė“, lett. „rīkste“ und Verwandtschaft
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Acta Linguistica Lithuanica
LVII (2007), 1 – 15
Prusiano antiguo riste, lituano rykštė, letón rīkste y cognados1
BERND GLIWA
Riga
El antiguo prusiano riste ‘vara, tallo’, el lituano rykštė y el letón rīkste se han relacionado hasta ahora con el lituano rišti ‘atar, amarrar, agrupar’. Smoczyński lo ha relacionado recientemente con el lituano rėžti ‘cortar, raspar’ o con rėkšti ‘recoger’. Antiguamente, para designar varas para atar se empleaban términos como el lituano vytis y el antiguo letón wīhte, en lugar de rykštė, etc., lo que sugiere una relación con el lituano rėžti ‘cortar, raspar’ < PIE *ureh₁ǵ- ‘romper, quebrar’. Un posible reflejo del grado cero heredado sería el lituano vìržis ‘brezo’, formalmente divergente del letón vìrsis y del ruso бе́ре̄ск ‘íd.’. El nuevo grado cero que subyace al lituano rykštė aparece también en rýžti ‘desaparecer; aparecer, brotar, etc.’ y rýkšti ‘deshilacharse, deteriorarse’. El cambio ž > š podría haber sido inducido por consonantes siguientes, por ejemplo, por -sta- en el presente *rýž-sta, o por la inserción de k. El lituano ruõšti, rṹošti ‘preparar, hacer tareas domésticas’ también podría pertenecer aquí si continúa ruõžti ‘limpiar, barrer’. El nuevo grado cero subyace a nuevas series apofónicas; compárese el lituano rãžas ‘rastrojo, escoba vieja’, raižýti ‘cortar, raspar’, etc. El lituano ryškùs, raiškùs ‘claro, nítido’, ryškėti ‘volverse nítido’, raiškà ‘significado, expresión’ y rėikšti ‘significar’ también podrían basarse en rýkšti ‘aparecer, hacerse visible’; de manera similar, el lituano rãštas y el letón raksts ‘escritura, patrón’ procederían de ‘signo grabado’.
Mientras que en la bibliografía más antigua el prusiano antiguo riste – rute (E639), el letón rīkste, rīksts, rīksts, riste (ME₃₃₃ 538 y ss., LEV₂ 122) y el lituano rýkštė ‘vara, ramita, pértiga’, en Zietela también rýštė, rýštė (LKŽₓₗ 707), se suelen relacionar con el verbo lituano rišti ‘atar’, como una vara que servía para atar (LEW 734; Mažiulis 1997: 29; LEV₂ 122), Smoczyński propone relacionarlos con los verbos lituanos rėžti ‘grabar, cortar; golpear’, parýšta, parýžta ‘desaparecer, menguar’ (2007: 507) o rėkšti ‘recoger’, *rīkšti, con
1La investigación se llevó a cabo en el marco de la beca de investigación concedida por la Deutsche Forschungsgemeinschaft para «Estudios etimológicos sobre los nombres de plantas letones».
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letzteren mit dem Ablaut wie trýkšti: trėkšti (2007: 512). Vom Autor wurde (2008) bei der Untersuchung des litauischen Gottesnamens Dviriks für den Anschluss an lit. rėžti plädiert.
El lituano rėkšti ‘recoger’ carece de otros términos con los que compararlo (Smoczyński 2007: 507), por lo que parece posible suponer que se trata de un desarrollo intrabáltico procedente de la misma fuente que el lituano rėžti, a saber, el indoeuropeo *ureh₁ǵ- ‘romper, rasgar’ (LIV: 698), aunque el circunflejo de rėkšti contradiga esta hipótesis. En una nota marginal (Gliwa 2006: 65), además, se relacionaron el lituano rakštis ‘astilla (incrustada en la piel)’ y rãkštas, rakštis, rãkštis ‘ataúd; tumba, monumento funerario’ con el indoeuropeo *ureh₁ǵ-.
Ya el testimonio báltico más antiguo, a saber, el del Vocabulario de Elbing, el prusiano antiguo riste = mhd./mnd. rute ‘vara, pértiga, bastón, varilla’, no respalda el significado de riste como vara para atar. Algo similar ocurre en las otras dos lenguas. El letón rihste aparece traducido en el Manuale Lettico-Germanicum como Ruthe, Scepter, Fiddelbogen (Fennell 2002: 70); para el lituano antiguo puede citarse la entrada rozga / virga, ferula. rikšte. (SD₁: 157).
Las varas para atar, es decir, las ramas —en particular de sauces, cerezo silvestre, avellano, etc.— que se utilizan para atar, suelen llamarse en lituano vytis, vytėlė y sus equivalentes. Una entrada de este tipo aparece tanto en el Dictionarium trium linguarum: Wić/ restis. witis. como en witka/ dimin. witele. (SD₁: 192), así como en el letón antiguo, donde Füpecker recoge wihte en el contexto Schautrs. Ein Knüttel. ein Prügel oder Stock, damit man die Kluge oder wihte umbdrehet, así como No kasas wihtoleem darra Kluhgas, tee ir Šihksti. Von bach=weiden macht man Weeden, die sind Zähe (Fennell 2000: 304). Aunque Fennell formule aquí con mucha cautela «sentido poco claro», acierta al señalar Kluhga, Sem wizze, Curl. Eine band weide, wede. (2000: 278). En prusiano antiguo se encuentra la denominación correspondiente para el sauce o una especie de sauce: witwan (E603). Así pues, tenemos la situación de que rykštė, etc., designaba varas y ramitas, pero solo las que no se utilizaban para atar. En cambio, para estas varas empleadas para atar, las varas flexibles, se usaba un término distinto; y esto en una época en que varas y ramitas se utilizaban realmente en la vida cotidiana. Puesto que los testimonios de las tres lenguas son muy comparables, no se puede simplemente postular un cambio semántico tardío: difícilmente habría ocurrido de manera análoga en las tres lenguas. Por tanto, la conexión propuesta entre rišti y rykštė resulta diacrónicamente muy improbable-
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probable y se limita sincrónicamente a influencias y contaminaciones de etimología popular.
Por otra parte, no hay argumentos formales en contra de relacionarlo con rišti y, por tanto, con el indoeuropeo *ureik- ‘girar, envolver’, (LIV 699), sobre todo porque también hay formas con k en este caso: riškėlė ‘pañuelo para el cuello, corbata’, raikštis ‘cuerda; unión entre el mango y la maza del mayal’, reikštis ‘íd.’, letón rieksts ‘avellana’, junto a lituano riešutas ‘íd.’, rieškutis ‘mano abierta, puñado’, relacionado con riešas ‘muñeca, palma de la mano’, derivado de *rie(k)š(C)- → rieškV-.
Por razones únicamente semánticas, propongo, por tanto, relacionar rykštė con el lituano rėžti ‘rayar, cortar; golpear’ < y el indoeuropeo *ureh₁ǵ- ‘romper, desgarrar (intr.)’ (LIV 698), aunque rykštė, letón rikste y prusiano antiguo riste solo pueden ser una formación báltica posterior, que no puede explicarse a partir del inventario de formas indoeuropeo. Así pues, el significado de rykštė no sería una rama para atar, sino una vara para arrear el ganado, azotarlo o, precisamente, un palo para hacer incisiones o dibujar. La inserción de k ante grupos consonánticos es un fenómeno muy extendido en las lenguas bálticas (Stang 1966: 3) y también se encuentra ocasionalmente ante una consonante simple, concretamente ante s: lituano áuksas ‘oro’: prusiano antiguo ausis ‘íd.’; lituano úoksas ‘hueco de árbol’: úostas ‘puerto (< desembocadura de río)’ (Smoczyński 2006: 141). Tras esta k insertada, la ž lituana pasa a š (la z letona a s), por ejemplo, lituano gražùs ‘bello’: grakštùs ‘elegante’; brėkšti ‘amanecer’ (por la mañana), del indoeuropeo *bhreH₁ǵ- ‘resplandecer, brillar’ (LIV 92); tūžti ‘inundar; hincharse’ (LKŽ XVII 203), tūkšti ‘íd.’, aunque esta última también podría pertenecer al indoeuropeo *teuh₂- ‘hacerse fuerte’ (LIV 639) o haber recibido la influencia de derivados procedentes de esta raíz (Gliwa, en prensa). Sin embargo, la asimilación también puede producirse en sentido inverso, k → g, o bien insertarse directamente g en lugar de k: lituano driegžlys junto a driežlys, driežas ‘lagarto’ y druožglė junto a druožlė, drožlė ‘viruta’, o bien con g/k como parte de la raíz augti: aukštas.
El prusiano antiguo riste ‘vara’ no contradice la etimología expuesta a partir del indoeuropeo *ureh₁ǵ-, ya que en prusiano antiguo s corresponde tanto a la s como a la ž lituanas; por ejemplo, prusiano antiguo soalis (– medio alemán krewtecht): lituano žolė ‘hierba, planta’. Sin embargo, no es posible una derivación directa de esta raíz indoeuropea; solo puede tratarse de una formación posterior —que aquí cabe denominar báltica— basada en otros reflejos de la raíz. Consideremos, pues, primero las formaciones que pueden derivarse directamente del indoeuropeo. En primer lugar, está el lituano rėžti ‘rayar, golpear’ (-é- < *-eh₁-), sin correspondencias exactas en letón
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ni en prusiano antiguo, pero sí en griego ἔρρηξα ‘rompí’, y rúožas ‘franja; capa; parcela; escoba vieja, mango’; rúoštas ‘trozo de terreno’ (lituano -uo- < báltico -ō- < indoeuropeo *-oh₁-) (Smoczyński 2006: 118, 140; 2007: 512). Tampoco aquí hay correspondencia en letón, donde, sin embargo, se encuentra roza [ruôza] ‘colina, loma’, relacionado con el letón rozīt ‘estirar, extender; doblar’ y el lituano rąžinti ‘tirar, estirar’; así, habría confluido con ellos y solo podría distinguirse como homófono por matices de significado. En este contexto resulta interesante el dialectal roze ‘franja de árboles caducifolios en un bosque de coníferas’ (LEVII 131). Como grado cero *urh̥ḱ-, con *r > ur, pueden postularse el lituano uržti ‘arañar, roer, rozar’ y, posiblemente, urkštis ‘vestíbulo estrecho junto al establo’, si procede de ‘franja’ o algo similar; o, con el más frecuente *r > ir, el lituano viržis ‘brezo, Calluna vulgaris’. Un posible equivalente formal letón podría ser urkša ‘palo con el que se desentierran las patatas del surco’ (MEIV 306), siempre que no se haya formado por la vía indirecta urkšt ‘gruñir’ → urkšnāt ‘hozar gruñendo’ (MEIV 306) → *‘palo que hoza como un jabalí’.
El lituano viržis ya difiere aquí del letón, donde predominan las formas con s2: virsis, virsi, vērsnis, viršņi, entre otras, aunque también se encuentran, rara vez, formas con z: virzāji, virži, virzenes. Los testimonios proceden de Roja, Gārsene y Salaca, por lo que no todos pueden explicarse por influencia lituana (EO 440; MEIV 619). En cambio, la forma más apropiada virzis, virgzdu zāle se emplea para las plantas distintas y botánicamente no emparentadas Stellaria spp., en particular S. media, y Anagallis arvensis. No veo motivo para que se confundieran o compartieran un nombre por un uso específico. ¿A lo sumo, por las grandes y densas poblaciones que cubren el suelo en hábitats apropiados para cada una? Pero eso es demasiado general. Por tanto, es probable que tengan orígenes distintos3 y posiblemente también una
2 La falta de correspondencia entre los dos nombres bálticos se pasa sencillamente por alto, destacando las formas letonas con z, mucho menos frecuentes (LEW 1264), o se intenta resolver mediante una etimología radical que recurre a ampliaciones de raíz sin justificación más precisa (LEVII 539). Brückner (1957: 634) supone para el lituano viržis un «ž en lugar de s».
3 Para la pamplina, letón virzis, cabría entonces suponer una relación con el lituano viržė ‘cuerda, soga’, virželė ‘hilo’, etc., por sus tallos enmarañados, blandos, rastreros y filiformes. Mühlenbach observa algo parecido: «Muy ramificada y, al crecer densamente, forma una masa difícil de desenredar; de ahí probablemente [...] su relación con la raíz de varza». (MEIV 619).
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La diferenciación en letón en virsis frente a virzis se hizo para evitar confusiones, por ejemplo, a partir de las formas regionales. La pertenencia del nombre de la planta a rēzti aún debe justificarse semánticamente, en el sentido de que la planta se utiliza para fabricar escobas bastas4, y barrer con ellas puede, sin duda, calificarse de rascar; cf. šluotaražis, šluotražis o sudilo šluota – liko ražas (LKŽXV 37 y ss.). Por otra parte, el brezo áspero también causa rasguños y abrasiones, algo que se menciona con frecuencia, sobre todo, en las canciones letonas; por ejemplo, virziens manas kājas bada (MEIV 620) o viršņi manas kurpes plēsa (MEIV 612).
Por lo general, el lit. vīrzis y el let. virsis se comparan con otras correspondencias aproximadas indoeuropeas. Entre ellas figuran, en primer lugar, los nombres eslavos del brezo, pol. wrzos, ruso береск, checo vřes, entre otros, que ocasionalmente designan también otras plantas de brezal, como Erica tetralix, Empetrum nigrum y Juniperus spp. (Boryś 2005: 712). Asimismo, irl. ant. froech y galés grug proceden del indoeuropeo *uroiko-, y gr. ἐρείκη (GEWI 551) presupone el indoeuropeo *uereik-. También se postula *uerǵ- para el báltico y *uerk- para el eslavo (Boryś 2005: 712)5. Smoczyński (2007: 761) lo explica de forma algo distinta: hace remontar las formas bálticas y eslavas a los grados cero y e del indoeuropeo *uŕk-/*uerk-, con gr. ἐρείκη como término de comparación. Según esta explicación, el lit. -rš- habría pasado a -rž- por asimilación o por influencia de veržti ‘atar firmemente (juntos)’ y viržėti ‘íd. (iterativo)’. Cabe objetar que -rš- se conserva en viršus ‘arriba’, y que este elemento también podría haber favorecido analógicamente su conservación. Además, el acuto queda sin explicar. Con todo, la alternancia vocálica que aparece en las variantes *uŕk-/*uerk- tiene un paralelo en lit. pušis ‘pino’.
4 Faltan datos concretos al respecto para Lituania y Letonia, pero también se documentan, por ejemplo, en la Bulgaria actual (Nedelcheva et al. 2007), y el nombre científico del género Calluna deriva del gr. καλλύνει ‘limpiar, barrer’. El nombre alemán Besenheide (‘brezo de escoba’) habla por sí solo.
5 Para el lit. *ur(H)ǵ- y el let. *ur(H)k- sería más correcto. Si se postula *uerk- para las formas eslavas, cabe preguntarse por qué no se obtiene el ruso †берех; cf. lit. viršus: ruso верх. Vasmer (REW, 296) intenta evitar este problema comparándolo con lit. virkščia ‘tallo, hierba de diversas plantas, en particular de leguminosas y patatas’, donde habría un sufijo -sk- que también subyacería a las formas eslavas, dado que aparece ocasionalmente el ruso береск. Implícitamente, por tanto, se postula *uer-sk-. La comparación con virkščia no puede sostenerse, pues esta forma pertenece, con una inserción de k, al ya mencionado vīržė, virželė, let. virzis, etc.: se trata, una vez más, de tallos blandos, que normalmente yacen y se enroscan.
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frente al apr. peuse ‘pino’ y al gr. πεύκη, aunque quizá el apr. peuse se remonte a un grado cero (Smoczyński 2007: 493). Lo más probable es que aquí se hayan generalizado distintas formas de la declinación; ¿podría quizá el patrón acentual de esta declinación explicar también el acuto lituano?
Benseler (BGD 305) señala que gr. ἐρείκη no se refiere a nuestro brezo, Calluna vulgaris, sino a una planta arbustiva no especificada con mayor precisión, identificada por Genaust (1996: 233) como Erica arborea. Naturalmente, no pueden descartarse otros significados o significados más amplios, pero la mención de Plinio a la miel de brezo (GEW₁ 551) no impide identificarla como Calluna vulgaris, ni tampoco como Erica arborea. El brezo es autóctono de Grecia y de algunas zonas de Turquía (Zander 2000: 246), por lo que su distribución tampoco constituye un obstáculo. Si abandonamos la idea de una correspondencia formal exacta entre nombres de plantas, algo que casi nunca se encuentra (sobre todo tratándose de una planta que no crece en la mayoría de las presuntas tierras originarias de los indoeuropeos), y favorecemos en cambio las correspondencias semasiológicas, lo primero que llama la atención es la coincidencia entre gr. ἐρείκη ‘brezo’ y ἐρείκω ‘romper, triturar, desgarrar, reventar’. Con independencia de que se identifique con Erica arborea o Calluna vulgaris, cabe suponer que ambas plantas se utilizaban como escobas para trabajos bastos también en épocas anteriores (Nedelcheva et al. 2007). Por el momento, no puedo proponer una explicación satisfactoria para las formas eslavas.
En cualquier caso, la derivación del lit. vìržis a partir de *urh́ǵ- tiene la ventaja de explicar el acento como cabría esperar, frente a vìržis ‘cuerda del arnés del caballo’, procedente de *urǵh- (cf. LIV 688). En este punto, las formas letonas y eslavas también difieren del lituano en cuanto al acento: let. vìrsis, serbocroata vrês, ruso ве́рек (Rudzīte 1993: 103).
Con rēkšti ‘cosechar’, surge la interesante cuestión de si la inserción de -k- es la causa de la metatonía. Habría que aportar casos de este tipo al considerar la posibilidad de que rēkšti pertenezca a rēžti. La mayoría de los datos disponibles no apuntan a una metatonía debida a este motivo: brēkšti ‘amanecer’ < indoeuropeo *bʰreh́ǵ-, úokṣas < *tiosas (Smoczyński 2006: 141), plúokštas junto a plúoštas ‘fibra (en haz), mechón’. Algunos contraejemplos aislados son bróžti ‘quitar-
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‘deslizarse, arrastrar los pies’ y brõkšti ‘quitarse, deslizarse’, aunque también puede alegarse la influencia del homófono brõkšti ‘batir mantequilla’, influido por la onomatopeya,: braškėti ‘crujir, chasquear’. Además, precisamente en rẽžti se da también la rara variante rẽžti, de modo que no puede descartarse por completo una formación directamente a partir de rẽžti / rẽžti. Por otro lado, rẽkšti tiene formas de presente divergentes, a saber, rẽškia y rẽškia (LKŽₓᵢ 415). Esto indica que en el infinitivo, generalizado a partir de rẽškė, se trata de un grado alargado báltico, que no tiene relación con la influencia de una laringal. El requisito es un nuevo grado en e, ya sea báltico o propio de una lengua particular, que se haya recreado, por ejemplo, sobre la base de rýkšti ‘descomponerse, separarse, abrirse, deshilacharse’. Así, es probable que la inserción de k no se produjera en los antiguos grados -ē- y -úo-, sino más tarde, sobre todo en el nuevo grado cero. Un indicio de ello es también la comparación de prusiano antiguo riste: letón rīkste, rīksts, rīksts, riste: lituano rýkšte. La causa de este nuevo grado en i habría sido, en un primer momento, la percepción de que faltaba un grado cero, una vez que las formas heredadas con virž- o urž- dejaron de considerarse relacionadas. Hay tres escenarios. Primero: analogía pura; como hay vocal larga con acento agudo en los grados e y o, esta se adopta también en el grado cero. El resultado es idéntico al que cabría esperar de *(u)rehₕ́-: *(u)rohₕ́-: *(u)rihₕ́-, por lo que tampoco puede excluirse este proceso con un neogrado cero temprano. Segundo: al principio había un grado cero con i breve *rīž6, a partir del cual se formó y como grado alargado, por ejemplo, en las formas de pasado. Sin embargo, en un primer momento cabría esperar ȳ y habría que suponer una metatonía para ý, con cambio de categoría gramatical, pues al generalizarse la raíz del pretérito en el infinitivo se conserva el acento (véanse los ejemplos de Kazlauskas 1968: 351). Tercero: como en el caso anterior, pero el grado alargado ȳ surgió por contracción de -in- con infijo nasal en el presente, como ocurre, por ejemplo, en rýja, gýja, šlýja, junto a los infinitivos rýti, gýti, šlýti (ý de iH ante consonante) y el pretérito rìjo, gìjo, šlìjo (ì con hiato laríngeo de iH ante vocal) (Smoczyński 2003: 19, 40; Hyllested, Gliwa, en prensa). También en este caso sería necesario
6 Quizá letón riksna ‘la franja’, junto a riksna ‘íd.’ (ME₃ 525, 538). Más clara, aunque de cronología incierta, es la i breve en formaciones a partir de la raíz de estructura idéntica indoeuropea *bʰrehₕ́-, a saber, brìžes ‘rastra’, brìžinti ‘pasar, frotar, serrar’, brìžterti ‘dibujar, escribir’, junto a brýžis ‘lima, franja’, brẽžti ‘trazar’, bruõžas ‘línea, franja; rasgo, característica’.
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se necesitaría una metatonía para explicar el acento agudo en rýkšte, rýšte. Cabría pensar en una metatonía *rudē* si el acento agudo apareciera únicamente en los sustantivos. Sin embargo, también se encuentra en rýkšti ‘descomponerse, separarse, abrirse, deshilacharse’, y en rýžti ‘menguar, desaparecer; brotar, engrosarse; fijar la dote’. Las variantes con š en lugar de ž se deberían probablemente al sufijo sta- (Smoczyński 2007: 507), mientras que el presente rýžta, junto a rýža, apunta a un infijo -sta-; en este caso, sin embargo, la ž del infinitivo y del pretérito se habría generalizado a todo el lema.
La formación puramente verbal rýžti ‘menguar, palidecer (un cuerpo celeste); desaparecer, esconderse’, relacionada con réžti ‘cortar, destruir’, al igual que la derivación rýkšti ‘descomponerse, separarse, abrirse, deshilacharse’, sigue aquí el patrón láužti ‘romper (trans.)’: lūžti ‘romperse (intr.)’, así como plýšti ‘desgarrarse, abrirse, deshilacharse (intr.)’: plėšti ‘rasgar, arrancar (trans.)’. También en estos casos, las formas de presente de los verbos intransitivos llevan el sufijo -sta-: lūžta y plýšta; no se aprecia ningún infijo adicional n.
A partir de réžti ‘hacer una incisión, marcar (hacer algo visible)’ se formaron, siguiendo el mismo patrón, rýžti ‘brotar, engrosarse (hacerse visible)’ y rýkšti ‘hacerse visible; aparecer, presentarse’. En cambio, aparentemente no hubo cambio de significado en el par (at)rýžti ‘fijar la dote; dotar’: atrėžti (žemę, dalį) ‘medir y separar un trozo de tierra; fijar la dote’; semasiológicamente, compárese también skirti dalį, krauti ‘fijar la dote’ (literalmente: ‘separar’). Con este grado apofónico se encuentran también los términos lituanos ryžė, ryžmė, ryžtas ‘franja’. A partir de aquí surgió, por una parte, un nuevo grado o-, rãžas ‘tallo seco, rastrojo; escoba vieja’, junto con otras derivaciones según el patrón apofónico habitual e: a: i/y, por ejemplo, šerkšnas, šarmas, širmas (Gliwa 2005). Habría que añadir rakštis ‘astilla (incrustada en la piel)’ y rãkštas, rakštis, rãkštis ‘ataúd; tumba, monumento funerario’⁸, ¿originalmente denominación del ataúd vaciado y ahuecado de madera maciza? Por otra parte, surgió un nuevo grado o-, como correspondería a una serie apofónica en i: lituano raižyti ‘hacer incisiones, cortar’, formalmente iterativo de réžti ‘hacer incisiones, cortar’, estructuralmente idéntico a braižyti ‘dibujar’, derivado de brýžis
7 El antiguo grado cero *pḷHk- daría lugar en lituano a *pilš- o *pùlš-; no existen formas de este tipo.
8 Por lo demás, suele relacionarse con el lituano rakti ‘hurgar’
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‘línea, franja’, brėžti ‘trazar’, brūožas ‘línea, franja; rasgo, característica’ (indoeuropeo *bʰreh₁gʰ-) o plėšyti ‘desgarrar, dividir, deshilachar (intr.)’, como iterativo de plýšti ‘desgarrarse, abrirse, deshilacharse (intr.)’, plėšti ‘rasgar, arrancar (trans.)’, así como plėštas ‘cuña’, (at)plaiša ‘astilla, líber’, plaišinti ‘partir, reventar’, entre otros, o braidýti ‘vadear’ relacionado con bristi ‘íd.’, brastà ‘vado’ (indoeuropeo *bʰredʰ-).
Ya se ha atribuido más arriba, por una parte, a la inserción de k y, por otra, al uso del sufijo -sta la aparición de formas con -š- o -kš- en lugar de -ž-, -gž-. Además, ž puede convertirse en š ante consonante9. Por ejemplo, težė, težis, težlà, težlis, tešlė, tešlis ‘boleto’, relacionado con tėžti ‘volverse resbaladizo; ablandarse; hincharse’, tižti ‘íd.’, tažėti ‘gotear, caminar a pasitos’, težėti ‘gotear, filtrarse’, tāžinti ‘salpicar’, težlynė ‘pantano, cieno’ y tẽšlas ‘masa’; y, con inserción de k, tekšoti ‘estar en pie (una extensión de agua, un charco)’, tãškas ‘salpicadura, punto’ (Gliwa 2006: 64 y ss.). O bien lūžnà, lūšnà ‘cabaña, choza’, relacionado con lūžti ‘romperse, descomponerse (intr.)’, laušiuoti ‘romper, hacer crujir, apalear’: láužti ‘romper (trans.)’; gùštà: gùžtà ‘nido’, gùštáuti: gùžtáuti ‘buscar un lugar para anidar’; gošti: gõžti ‘prosperar, extenderse (las plantas), crecer desmesuradamente’.
Dado que esto es así, cabe preguntarse si también pueden incorporarse a la familia léxica estudiada el lituano ruõšti, rūõšti ‘hacer, preparar’ y el letón rosīties ‘hacer, preparar; estar activo, actuar’, tanto más cuanto que fuera del letón y del lituano solo hay posibilidades de comparación inciertas. El circunflejo no es motivo para excluirlos, aunque, al igual que en ruõžti ‘hacer incisiones, raspar; barrer’, podría indicar una formación denominal. En un primer momento, ambas lenguas bálticas muestran solo un grado apofónico, si se deja de lado la comparación con el lituano riáušės ‘tumulto, motín, golpe de Estado’ (LEW 750). La comparación adicional con el polaco ruch, etc. (LEW 750, LEWII 129) presupone una raíz indoeuropea *reus-, con aplicación de la regla ruki en eslavo y báltico10. Esta raíz puede entonces identificarse con *reus- ‘remover la tierra’, caso en el que, sin embargo, la forma báltica que se compara es el lituano raũšti ‘escarbar, remover la tierra’ (LIV 511; Boryś 2005: 528). Riáušės, con el sentido de ‘revoltijo’, encaja bastante bien aquí también desde el punto de vista semántico, aunque sea en sentido figurado,
9 Las condiciones exactas para ello y, en su caso, las tendencias regionales serían objeto de investigaciones más detalladas.
10 Siguiendo au en lituano aušra frente a auksas.
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pero ¿qué ocurre con las demás formas bálticas? Sobre todo, habría que explicar entonces también el bált. *rō(u)š-11, es decir, la transición de (bált.) *rauš- a ruoš-.
Desde el punto de vista semántico se perfilan dos posibilidades. Por un lado, partiendo de ruõžti ‘barrer’, con una generalización hacia ruõšti ‘ocuparse de las tareas domésticas y del patio’, o bien ruõšti ‘barrer → preparar para recibir invitados, celebrar → preparar en general’. Por otro lado, destaca la correspondencia semántica ryžtis: ryžtingas, pasirýžęs12 junto a ruošis: pasiruošęs.
Ya se han examinado antes las posibilidades de desarrollo semántico de rýžti. En este caso, la evolución rėžti ‘hacer una incisión, marcar (hacer algo evidente)’ → rýžti ‘hacerse evidente’ parece la más apropiada. Así pues, originalmente no se trataba de prepararse cualitativamente para algo, sino de que se hicieran evidentes un propósito o una actitud, como se aprecia, por ejemplo, en la frase žąsinas ryžtai atsigręžė į berniuką ‘el ganso se volvió enérgicamente hacia el niño’ o en la combinación ryžtas balsas ‘voz clara’ (LKŽXI 774). Sin embargo, dado que tales significados se limitan esencialmente a las formas reflexivas, al menos en el caso de ruošti hay que partir del desarrollo semántico mencionado en primer lugar, siempre que sea legítima la conexión con ruõžti.
Otro amplio grupo de palabras bálticas que puede interpretarse como resultado de una evolución a partir de *ureh̑ǵ- lo constituyen los términos en torno a lit. rãštas, letón raksts ‘escritura, escribir’. Según Karulis (LEVII 103), Karaliūnas ya había propuesto esta etimología, aunque, no obstante, la propuesta no aparece en la bibliografía.
Karulis considera que raksts es una formación del verbo rakstīt ‘escribir’, formado como iterativo de rakt, lit. ràkti ‘cavar, hacer incisiones, hurgar’, según el modelo lēkt: lēkāt: lakstīt (LEVII 102). Por consiguiente, en realidad habría que separar los términos lituanos de los letones, pues en ese caso no cabría esperar rašyti, sino †rakstyti, siguiendo precisamente
11 Die ausführliche Untersuchung von Karaliūnas (1987: 174–215) zur Problematik der Apophonie uo: au verzichtet zwar auf Laryngale und ist daher in mancher Hinsicht erneuerungsbedürftig. Allerdings brächte dies kaum neue Erkenntnisse bezüglich der erst (ost)baltischen Apophonie uo: au.
12 Con la metatonía característica en la transición del adjetivo al sustantivo: rýžtas ‘valiente, enérgico’ adj. → rýžtas ‘valor, voluntad de imponerse, responsabilidad’, sin que para ello sea necesario un cambio de tema (Hyllested, Gliwa, en prensa)
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ese modelo en lituano: lėkti: lakštyti. Para evitarlo, Fraenkel invoca la influencia de piešti (LEW 702). Como también reconoce Fraenkel (LEW 702), el par lit. raštas, letón raksts permite suponer, en rigor, una k epentética, muy extendida especialmente en letón; compárese lit. pìrstas: letón pirksts ‘dedo de la mano, dedo del pie’. «Sin embargo, es aconsejable [...] relacionar las palabras letonas para ‘escribir’ y ‘escritura’ con lit. rãkti ‘hurgar con un objeto puntiagudo, desenterrar’, letón rakt ‘cavar’, etc.» (LEW 702). No se explica por qué es aconsejable, pero parece que se debe a que no es posible establecer comparaciones adecuadas con una raíz *raš-. Smoczyński (2007: 500f.) resume: «Bez dobrej etymologii».
Como se ha discutido antes, š puede surgir de ž en una configuración adecuada. Tampoco desde el punto de vista semántico hay un gran cambio respecto de la propuesta de relacionar raštas con rãkti ‘hurgar...’. La base rėžti ‘hacer una incisión’ es igual de adecuada, incluso más. El ejemplo semasiológico clásico es lat. scribere ‘escribir’ ← ‘hacer incisiones, raspar’; véanse otros ejemplos en Karulis (LEVII 102f.). Además, la transición, dentro de la serie apofónica, a formas con a junto a las formas más antiguas ē, uo está plenamente atestiguada aquí por rãžas ‘tallo seco...’. Sin embargo, considero que el punto de partida de los sustantivos raštas, rašmuo ‘lo grabado, signo’ es probablemente deverbal o procede de un participio de *rašti, *ražti; compárese rėžis ‘signo grabado, incisión; línea...’, mientras que los verbos lit. rašyti, letón rakstīt ‘escribir’ son denominales; compárense baslỹs: bãšlyti, burnà: bùrnyti, ginčas: ginčyti, entre otros (Skardžius 1943: 535). Por último, en el grupo de palabras en torno a rãkti no hay ningún otro rastro que apunte a una evolución hacia el signo, el símbolo o la escritura, a diferencia de lo que ocurre con rėžti.
Si se relaciona rykšti ‘hacerse evidente; encontrarse, aparecer’ con rėžti, como se ha hecho anteriormente, resulta inevitable conectar también con este grupo toda la familia de ryškùs, rá iškus, raiškùs ‘claro, perceptible, llamativo’, ryškėti ‘hacerse evidente’, raiškà ‘expresión’, rėikšti ‘significar’, tanto más cuanto que ni siquiera presentan cognados en letón.
Volviendo al punto de partida de la investigación —rykšte—: de ahí deriva lit. rykštėnė ‘Solidago sp.’. La única cuestión es si se trata de un nombre popular o de un nombre libresco. Las correspondencias son lit. tvira, auksarykštė (LBŽ), letón zeltgalvītes, zeltslotiņa, zeltrīste, zelta rīkstes, entre otras (EO 457), alemán Goldrute, y muchos otros. Dado que la única especie autóctona Solidago
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virgaurea se13 y además también se utilizó el epíteto actual Virga aurea como denominación botánica (de género) (Genaust 1996: 685); dado que el lat. virga significa «vara, verga» y aureus «dorado», en muchos casos resulta difícil decidir si se trata de un calco, como auksarykštė, o solo de nombres con una motivación similar (cf. Marzell 2000: IV 390 y ss.). Al fin y al cabo, el término rykštė se emplea en nombres de plantas, por ejemplo Šv. Jurgio rykštė, Juozapa rykštė, Arono rykštė, Erodo rykštė «Gladiolus sp.» (Genelytė 2004: 53 y ss.; LKŽXI 611), que evidentemente no se formaron como términos. En cambio, tvira, tvyra puede considerarse con seguridad un nombre libresco14, como nombre de género y equivalente de Solidago: solidus «sólido». Lo mismo vale para rykštinis en los nombres botánicos binarios: se trata sencillamente de una traducción del lat. virgata.
Por último, cabe señalar que relacionar rykštė con rėžti, en lugar de con rišti, permite por fin una interpretación razonable del nombre del dios Diviriks. Los escasos testimonios proceden de crónicas rusas del siglo XIII y, aunque no hay pruebas concluyentes, la mayoría de los investigadores coincide en que designan al dios del trueno Perkūnas. Ya no hace falta recurrir a la teología católica para explicar el nombre pagano del dios como *Dievo rykštė «azote de Dios»; se puede entender al dios del trueno como lo que parece ser directamente: *Dievarykštis «golpeador divino», que lanza rayos, truena y golpea. Pues, a diferencia de la familia de rišti «atar», rėžti «rayar, golpear» también se emplea explícitamente al describir una tormenta: Griausmas kaip rėžė, ir užmušė kumelę «El trueno cayó y mató a la yegua» (LKŽXI 514; Gliwa 2008).
13 Una planta bastante común y vistosa, que alcanza hasta 1 m de altura y que, también por su uso como planta vulneraria y medicinal, debió de tener nombres populares. Lamentablemente, no se encuentran entradas en los diccionarios antiguos.
14 Las fuentes primarias, es decir, los botánicos, no indicaron los acentos. Las indicaciones de acentuación de LKŽXVII 305, basadas en el diccionario de lituano estándar de Niedermann, pueden parecer plausibles, pero sugieren una precisión engañosa.
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Latvijas universitāte
Baltu valodu katedra
Visvalža iela 4a, LV 1050 Rīga
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