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Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo en el tercer centenario de su nacimiento (1714-2014)

Roda Peña, José

Abstract

Aprovechando la circunstancia de que en el presente año 2014 se cumple el tercer centenario del nacimiento del escultor Benito de Hita y Castillo (1714-1784), revisamos las principales aportaciones historiográficas que se han vertido sobre tan destacada figura del barroco dieciochesco sevillano durante el último cuarto de siglo, al tiempo que damos a conocer un significativo elenco de imágenes que pueden atribuírsele con fundamento.

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LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 NUEVAS ATRIBUCIONES AL ESCULTOR BENITO DE HITA Y CASTILLO EN EL TERCER CENTENARIO DE SU NACIMIENTO (1714-2014) NEW ATTRIBUTIONS TO THE SCULPTOR BENITO DE HITA Y CASTILLO IN THE THIRD CENTENARY OF HIS BIRTH (1714-2014) josé roda Peña Universidad de Sevilla, España [email protected] Aprovechando la circunstancia de que en el presente año 2014 se cumple el tercer centenario del nacimiento del escultor Benito de Hita y Castillo (1714-1784), revisamos las principales aportaciones historiográficas que se han vertido sobre tan destacada figura del barroco dieciochesco sevillano durante el último cuarto de siglo, al tiempo que damos a conocer un significativo elenco de imágenes que pueden atribuírsele con fundamento. Palabras claves: Benito de Hita y Castillo, escultura barroca, Sevilla, siglo XVIII, religiosidad popular. Taking advantage of the fact that in this year 2014 marks the third centenary of the birth of the sculptor Benito de Hita y Castillo (1714-1784), we check the main historiographical contributions that have been made on such prominent figure of the baroque sevillian during the last quarter century, while we present a significant cast of images that may be attributed to him with certainty. Key words: Benito de Hita y Castillo, baroque sculpture, Seville, 18th century, popular religiousness. Desde que en 1986 publicara José González Isidoro su extensa y bien documentada memoria de licenciatura sobre Benito de Hita y Castillo (1714-1784)1, pionera y hasta ahora única monografía escrita sobre tan significativo escultor sevillano del siglo XVIII, no han dejado de sucederse las aportaciones que vienen a incrementar el ya de por sí nutrido elenco de su obra documentada o atribuida 1 GONZÁLEZ ISIDORO, José: Benito de Hita y Castillo (1714-1784). Escultor de las Hermandades de Sevilla, Caja de Ahorros Provincial San Fernando de Sevilla, Sevilla, 1986. Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... José Roda Peña José Roda Peña164 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 con fundamento. De este modo, se han incorporado a la nómina de esculturas salidas de las gubias del referido maestro la Virgen de los Dolores y el San José que realizara en 1759 para la capilla de Jesús Nazareno en el convento de Santa María de Cádiz, lamentablemente destruidas en los sucesos de 1936, subsistiendo en cambio los relieves –cuya manufactura se le asigna con acierto– que decoran los trabajos de talla de Julián Jiménez para este mismo recinto sagrado2; las que se integran en el retablo del Cristo atado a la columna de la parroquia de Santa María de la Mesa de Utrera (Sevilla), en 1759-1760, incluyendo la del Flagelado que lo preside, aunque la autoría de este último todavía no haya podido certificarse3; el San Roque y el San Bartolomé que tallara, respectivamente, en 1759 y 1761 para Villalba del Alcor (Huelva), habiendo desaparecido ambas imágenes en el incendio que arrasó su templo parroquial en 19364; en idénticas circunstancias se perdió la Inmaculada Concepción que, como cofrade que fue de la Hermandad Sacramental de la parroquia de Santa Marina de Sevilla, donó a esta corporación eucarística en 17675; las esculturas de San Francisco de Paula y San Antonio de Padua, que junto a una “medalla” o relieve, ejecutó en 1775 para el altar de Nuestra Señora de Gracia de la iglesia de San Felipe de Carmona (Sevilla), que después se trasladaron a la parroquial de San Bartolomé de esta misma localidad, donde se conservan6; para el citado templo carmonense de San Felipe esculpió en 1776 sendas efigies de los arcángeles San Miguel y San Rafael7. Como trabajos de menor envergadura cabe citar los dos verdugados que confeccionó en 1776 para 2 ALONSO DE LA SIERRA FERNÁNDEZ, Lorenzo: “Julián Ximénez y Benito de Hita y Castillo en la capilla de Jesús Nazareno de Cádiz”, en Atrio, nº 2, Sevilla, 1990, pp. 25-36. 3 QUILES GARCÍA, Fernando: “Una nueva obra de Julián Jiménez y de Benito de Hita y Castillo”, en Boletín de Arte, nº 11, Málaga, 1990, pp. 153-158. González Isidoro había catalogado dichas esculturas y relieves –sin incluir el Cristo atado a la columna– como “próximas a su círculo”, fechándolas hacia 1750. GONZÁLEZ ISIDORO, José: Benito de Hita y Castillo (1714-1784)…, op. cit., pp. 156 y 181. 4 AMORES MARTÍNEZ, Francisco: “La devoción a San Bartolomé en el occidente andaluz. Las hermandades de Umbrete (Sevilla) y Villalba del Alcor (Huelva)”, en Actas del Simposium El culto a los santos: cofradías, devoción, fiestas y arte, San Lorenzo del Escorial, 2008, pp. 863-865. 5 BERMÚDEZ REQUENA, Juan Manuel: “Consideraciones históricas sobre la Cofradía del Santísimo Sacramento de la iglesia de Santa Marina de Sevilla”, en IV Simposio sobre Hermandades de Sevilla y su provincia, Fundación Cruzcampo, Sevilla, 2003, p. 64. 6 DE LA VILLA NOGALES, Fernando y MIRA CABALLOS, Esteban: Documentos inéditos para la Historia del Arte en la provincia de Sevilla. Siglos XVI al XVIII, Sevilla, 1993, pp. 101 y 233. 7 Ibídem, pp. 102 y 233. Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 165 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 la Virgen de la Encarnación del exconvento sevillano de los Terceros8; la cruz de caoba con la que se daba la extremaunción a los enfermos de la parroquia utrerana de Santa María de la Mesa, del año 17779, o los cuatro ángeles que labró en 1782 para las esquinas del paso del Sepulcro de la cofradía hispalense del Santo Entierro10. Por otra parte, no puede obviarse que su catálogo también ha sufrido alguna que otra rectificación, como la relacionada con la Virgen del Rosario que se ostenta en el retablo del sagrario de la parroquia sevillana de San Andrés, pues ahora sabemos que en realidad fue esculpida por Valdés Leal11. Entre las atribuciones más recientes y mejor orientadas que se le han formulado, traeré a colación el San Juan Nepomuceno que recibe culto en la ermita de San Antonio Abad de Las Palmas de Gran Canaria, datado hacia 176112; el San Francisco Javier adquirido en 1764 para el colegio que los jesuitas poseían en La Orotava (Tenerife), parando hoy en la parroquia de la Concepción13; las esculturas que pueblan los dos retablos laterales de la basílica de Nuestra Señora del Pino en Teror (Gran Canaria), en torno a 176714; la Inmaculada que bajo el título de Virgen de la Encarnación se custodia en un oratorio particular de La Orotava (Tenerife), llegada a Canarias poco antes de 176815; la Virgen de los Dolores, venerada en su 8 DELGADO ABOZA, Francisco Manuel: “La Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación del antiguo Convento de los Terceros de Sevilla”, en V Simposio sobre Hermandades de Sevilla y su provincia, Fundación Cruzcampo, Sevilla, 2004, p. 212. 9 DE LA VILLA NOGALES, Fernando y MIRA CABALLOS, Esteban: Documentos inéditos para la Historia del Arte en la provincia de Sevilla…, op. cit., p. 102. 10 ILLÁN, Magdalena y VALDIVIESO, Enrique: Noticias artísticas sevillanas del archivo Farfán Ramos. Siglos XVI-XVII y XVIII, Guadalquivir Ediciones, Sevilla, 2005, p. 110. 11 RODA PEÑA, José: “Valdés Leal, escultor. Aportación a su catálogo”, en Laboratorio de Arte, nº 14, Sevilla, 2001, pp. 54-58. 12 CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ, José: “Una talla atribuida a Benito de Hita y Castillo en Las Palmas de Gran Canaria”, en Homenaje al profesor Hernández Perera,Universidad Complutense, Departamento de Historia del Arte, Madrid, 1992, pp. 527-534. Lorenzo Lima plantea muy acertadamente su relación estilística e iconográfica con otras imágenes del mismo santo que se conservan en las iglesias canarias de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife, la Concepción de La Orotava y San Sebastián de La Gomera. LORENZO LIMA, Juan Alejandro: “Constantes del comercio artístico entre Canarias y Andalucía durante el siglo XVIII”, en Actas del Congreso Internacional Andalucía Barroca. I. Arte, Arquitectura y Urbanismo, Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, Sevilla, 2009, pp. 348-349. 13 LORENZO LIMA, Juan Alejandro: “San Francisco Javier”, en Roque de Montpellier. Iconografía de los santos protectores de la peste en Canarias, cat. exp., Gobierno de Canarias, Viceconsejería de Cultura y Deportes, Garachico, 2006, pp. 154-155. 14 CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ, José: Patronazgo artístico en Canarias durante el siglo XVIII, Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas, 1995, pp. 293-295. 15 AMADOR MARRERO, Pablo F.: “Virgen de la Encarnación”, en Sacra Memoria. Arte religioso en el Puerto de la Cruz, cat. exp., Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, 2001, pp. 100-103. José Roda Peña166 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 capilla aneja al convento franciscano de Icod de los Vinos (Tenerife), cuyo encargo se produjo en Sevilla en 177116; la Virgen del Sol17 y el San Rafael Arcángel18 de la iglesia mayor de San Mateo de Tarifa (Cádiz), fechable la primera hacia 1778 y la segunda alrededor de 1782; el San Juan Nepomuceno de la iglesia de los Remedios en Los Llanos de Aridane (La Palma)19; y el grupo escultórico de San Joaquín con la Virgen Niña, de la iglesia conventual sevillana del Santo Ángel20. De igual modo deben reseñarse, entre las novedades aparecidas en la historiografía más reciente, algunas precisiones de orden cronológico referidas a su producción escultórica ya conocida, caso de los ángeles lampareros de la capilla sacramental de la parroquia de San Lorenzo de Sevilla, ejecutados en 1733, constituyendo, hasta este momento, su encargo documentado más temprano21; la Virgen de las Maravillas de la iglesia hispalense de San Juan de la Palma, cuya bendición se produjo en 1739 y que tristemente se vería reducida a cenizas en 193622; o las efigies de San Miguel y San Antonio de Padua de la parroquia de San 16 GÓMEZ LUIS-RAVELO, Juan: “Las formas artísticas del escultor Benito de Hita y Castillo y su profunda huella en esculturas devocionales de Ycod. La imagen de Cristo en su paso de los Azotes y la de Nuestra Señora de los Dolores”, en Semana Santa. Revista del Patrimonio Histórico-Religioso de Ycod, Ycod de los Vinos, 1997, s.p. AMADOR MARRERO, Pablo F.: “Mater Dolorosa. El Dolor de María a través de la obra de Benito de Hita y Castillo y Gabriel Astorga en Canarias”, en Escuela de Imaginería, nº 27, Córdoba, 2000, pp. 2-6. 17 PATRÓN SANDOVAL, Juan A. y ESPINOSA DE LOS MONTEROS SÁNCHEZ, Francisco: “Una rectificación a tiempo: la Virgen del Sol, una nueva obra de Hita y Castillo en Tarifa”, en Aljaranda, nº 72, Tarifa, 2009, pp. 24-33. González Isidoro la consideraba “salida del taller de algún artista influido por Hita”, datándola hacia 1760. GONZÁLEZ ISIDORO, José: Benito de Hita y Castillo (1714-1784)…, op. cit., pp. 157 y 182. 18 PATRÓN SANDOVAL, Juan A.: “San Rafael Arcángel. Una obra de Benito de Hita y Castillo en Tarifa”, en Aljaranda, nº 66, Tarifa, 2007, pp. 26-34. 19 AMADOR MARRERO, Pablo Francisco: “El escultor Benito de Hita y Castillo y el San Juan Nepomuceno de los Llanos de Aridane”, en Revista de Historia Canaria, nº 187, La Laguna, 2005, pp. 11-20. 20 DOBADO FERNÁNDEZ, Juan: “San Joaquín con la Niña María”, en Tesoros Marianos. María, maestra de la fe, cat. exp., Diputación de Córdoba, 2012, pp. 70-71. 21 PASTOR TORRES, Álvaro: “Nuevas aportaciones documentales sobre la relación entre Benito de Hita y Castillo y la Sacramental de San Lorenzo”, en Boletín de las Cofradías de Sevilla, nº 463, Sevilla, septiembre de 1997, pp. 40-42. Hasta entonces se venían fechando en 1738. Fueron restaurados por el propio escultor en 1743, para adaptarlos a unas nuevas lámparas de plata. 22 BERMÚDEZ REQUENA, Juan Manuel: “La Sacramental (siglos XVI-XIX)”, en Amargura. La Hermandad de San Juan de la Palma, Vol. I, Hermandad de la Amargura, Sevilla, 2008, p. 50. En cambio, en los papeles del conde del Águila se adelanta su conclusión al año 1738, como señala DELGADO ABOZA, Francisco Manuel: “La Hermandad de Nuestra Señora de las Maravillas: su fundación y primeras Reglas (1637)”, en Boletín de las Cofradías de Sevilla, nº 559, Sevilla, septiembre de 2005, p. 630. Del mismo autor, “La Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 167 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Juan Bautista de Puntallana, y la Virgen del Carmen del templo de Nuestra Señora del Rosario de Barlovento, todas ellas en la isla canaria de La Palma, firmadas y fechadas por nuestro autor en 177323.También se ha podido determinar con mayor detalle el complejo proceso constructivo del retablo mayor de la capilla sacramental de la parroquia de Santa Catalina de Sevilla, entre 1748 y 1753, aunque los pagos a Felipe Fernández del Castillo y a Benito de Hita y Castillo, responsables de su ensambladura y programa escultórico, se dilatarían hasta 175624. Recientemente, se ha puesto en relación la talla de la Virgen de la Candelaria que se guarda en la iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar (Gran Canaria) con un testimonio documental que podría identificarla con la que D. Juan Massieu y Fierro encargó en Sevilla, a través de un apoderado; de ser así, nos encontraríamos con la que hasta el momento sería la última escultura conocida y conservada de este artista, pues la culminaría el mismo año de su muerte, en 178425. Ahora, aprovechando la coyuntura que nos ofrece la celebración, este año de 2014, del III centenario del nacimiento de Benito de Hita y Castillo, me propongo divulgar un escogido repertorio de esculturas que pueden atribuírsele, a mi juicio con suficiente fundamento estilístico, ya que de ninguna de ellas se ha localizado, hasta el presente momento, noticia acreditativa y fehaciente de su paternidad artística. SAN JUAN EVANGELISTA El pasado año 2007, la Hermandad de Nuestra Señora del Consuelo radicada en la ermita de San Bartolomé de Cantillana (Sevilla), adquirió en un anticuario de la capital hispalense un busto de San Juan Evangelista26, tras intuirse que podría tratarse de la misma escultura que hasta la Guerra Civil había venido acompañando en Semana Santa a la Dolorosa en su paso de palio. La imagen del joven discípulo resultó seriamente dañada en el vandálico saqueo que sufrió el referido Hermandad de Nuestra Señora de las Maravillas: origen e historia de una devoción sevillana”, en VIII Simposio sobre Hermandades de Sevilla y su provincia,Sevilla, 2007, p. 119. 23 HERRERA GARCÍA, Francisco J.: “Tres esculturas firmadas y fechadas por Benito de Hita y Castillo en la isla de San Miguel de la Palma”, en Atrio, nº 2, Sevilla, 1990, pp. 126-132. 24 MORALES, Alfredo J.: “La capilla sacramental de Santa Catalina. Un espacio del barroco sevillano”, en Capilla Sacramental de la Iglesia de Santa Catalina. Sevilla, Fundación Argentaria, Madrid, 1997, pp. 30-33. ILLÁN, Magdalena y VALDIVIESO, Enrique: Noticias artísticas sevillanas del archivo Farfán Ramos…, op. cit., pp. 106-109. 25 HERRERA GARCÍA, Francisco Javier: “Virgen de Candelaria”, en Vestida de Sol. Iconografía y memoria de Nuestra Señora de Candelaria, cat. exp., CajaCanarias, San Cristóbal de La Laguna, 2009, pp. 178-179. 26 Sus medidas eran: 62 cm de altura, por 28 de ancho en su base y 23 de fondo. José Roda Peña168 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 templo en julio de 1936, acabando mutilado y seccionado en varios fragmentos que se depositaron en la abandonada iglesia conventual de San Francisco, hasta que, al cabo de varias décadas, un párroco de esta localidad consumó su venta a un comerciante de antigüedades, perdiéndosele después la pista. La comparación de la efigie contemplada en Sevilla por algunos cofrades cantillaneros con el San Juan que aparecía captado junto a la Virgen del Consuelo en una vetusta fotografía en sepia de comienzos del siglo XX, amén de los destrozos que presentaba la cabeza en cuestión, parecían avalar la hipótesis de la identificación entre ambas hechuras, optándose por su compra27. Su imprescindible restauración, para ser repuesto al culto interno y cumplir también una función procesional, fue confiada al experimentado escultor Juan Manuel Miñarro López. El busto, que claramente pertenecía a una imagen de vestir, presentaba graves lesiones, como el fuerte impacto producido por un objeto contundente de forma angular en la zona lateral derecha de la frente, además de otras pérdidas de materia en la cabeza y substanciales lagunas en las capas de preparación y color. Pudo comprobarse que la madera era pino de Flandes, tan habitualmente empleada por Hita, careciendo de elementos postizos, pues hasta los ojos aparecían pintados sobre el soporte lígneo28. Miñarro restituyó las pérdidas volumétricas y reintegró la policromía allá donde se necesitó, procediendo a incorporarle un nuevo cuerpo anatomizado (1,70 m), en el que cuidó especialmente la ejecución de las partes visibles de manos y pies, calzados estos últimos con sandalias. Una vez concluida la intervención, la escultura sería bendecida el 27 de diciembre de 2008 en la iglesia de San Bartolomé de Cantillana, volviendo a salir procesionalmente el Jueves Santo de 2009, acompañando a la Virgen del Consuelo29. La cabeza de este San Juan Evangelista, en el estado en que la conocimos recién llegada al taller del profesor Miñarro, nos recordó de inmediato el estilo y peculiar técnica de talla de Benito de Hita y Castillo, advirtiendo además la afinidad 27 Las circunstancias en que se produjo la providencial localización de esta imagen y su posterior adquisición por la Hermandad son narradas por uno de sus principales protagonistas, el licenciado en Historia del Arte y cofrade de esta corporación LÓPEZ HERNÁNDEZ, Antonio: “La Virgen del Consuelo volverá a estar acompañada”, en Consuelo. Boletín de la Hermandad de Nuestra Señora del Consuelo, nº 2, Cantillana, 2008, pp. 33-34. Del mismo autor, “Estudio histórico e iconográfico de las imágenes de la Semana Santa de Cantillana. Consuelo”, en Tiempo de Pasión. Revista de la Semana Santa de Cantillana, nº 15, Cantillana, 2009, pp. 8-10. 28 MIÑARRO LÓPEZ, Juan Manuel: “Informe de una imagen de San Juan Evangelista. Cantillana, Sevilla”, en Consuelo. Boletín de la Hermandad de Nuestra Señora del Consuelo, nº 2, Cantillana, 2008, pp. 35-36. 29 MARTÍN GONZÁLEZ, Manuel: “Primera salida San Juan Evangelista”, en Consuelo. Boletín de la Hermandad de Nuestra Señora del Consuelo, nº 4, Cantillana, 2010, p. 27. Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 169 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 de sus rasgos formales respecto a otras dos interpretaciones suyas de este mismo personaje, fechadas hacia 1760: el San Juan que, carente de policromía y con ojos de cristal, figura en el retablo del Cristo atado a la columna de la parroquia de Santa María de la Mesa de Utrera, y el de la Cofradía de la Amargura de la iglesia sevillana de San Juan de la Palma, que tan notoria fama le proporcionara en la historiografía artística local. Resulta muy personal la manera de trabajar el cabello, partido por una raya central, con largos y finos mechones de talla aristada y trazado ondulante que permite la visión de ambos pabellones auriculares. El rostro enjuto, de contorno ovalado y facciones juveniles, se inclina ligeramente hacia la diestra, quedando conformado por una frente amplia y despejada de arrugas, unos ojos entornados de mirada concentrada que se enmarcan por cejas alongadas y rectas, con el ceño algo fruncido denotando preocupación; su nariz es amplia y de rotundo perfil triangular, con el dorso ancho y estrechas aletas nasales; sobre unos labios finos y apenas entreabiertos se muestra un bigote caído, tan característico de este personaje como la leve perilla que asoma sobre el redondeado mentón. El cuello, por su parte, aparece tensionado, quedando marcados los músculos esternocleidomastoideos. Hoy por hoy, tras su feliz recuperación, esta efigie de San Juan, en virtud de su composición y gestualidad corporal, cumple de manera convincente su misión de acompañar a la Dolorosa del Consuelo, con la que parece dialogar, musitándole palabras confortadoras, al tiempo que con el expresivo movimiento de sus manos le indica el camino por donde habrán de encontrarse con el Nazareno en la calle de la Amargura, conformando un grupo iconográfico a modo de Sacra Conversación, profundamente enraizado, desde la segunda mitad del siglo XVI, en la Semana Santa sevillana30. INMACULADA CONCEPCIÓN En la hornacina principal de un retablo dieciochesco de estípites situado en el lado de la epístola de la iglesia de la Trinidad de Sevilla, actual basílica de María Auxiliadora, se aloja una talla de la Inmaculada Concepción, de tamaño natural, de la que apenas existen referencias bibliográficas31, y que ahora también 30 GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel: “Sentimiento y simbolismo en las representaciones marianas de la Semana Santa de Sevilla”, en Las Cofradías de Sevilla. Historia, Antropología, Arte, Universidad de Sevilla y Ayuntamiento de Sevilla, Sevilla, 1985, pp. 141-142. Del mismo autor, Iconografía procesional de San Juan Evangelista en Sevilla, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, Sevilla, 1994, pp. 42-43. 31 González de León la conoció en la primera capilla del lado del evangelio, comenzando por el presbiterio, al tiempo que Gestoso la consideró una “imagen barroca sin importancia”. Con posterioridad sería trasladada a su actual ubicación, donde diversos José Roda Peña170 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 adscribimos al quehacer plástico de Benito de Hita y Castillo. Difícilmente hubiéramos podido sostener esta atribución si previamente, en el año 2009, no hubiera sido restaurada por la escultora utrerana Encarnación Hurtado Molina, pues hasta entonces presentaba un burdo repinte en el rostro, manos, manto y peana que la afeaba sobremanera y enmascaraba por completo sus auténticos valores plásticos32. En comparación con otras versiones ofrecidas por Hita de este mismo asunto iconográfico, en especial su Inmaculada de la capilla sacramental de Santa Catalina de Sevilla (1753) y la que se le atribuye en colección particular de La Orotava (c. 1768), esta que ahora nos ocupa resulta menos arrebatada de movimiento, seguramente porque carece de los dinámicos y juguetones angelitos de cuerpo entero que sí se disponen en las peanas de aquellas y su manto tampoco se cruza por delante, encrespado y revoloteante, sino que se muestra recogido entre ambos brazos, describiendo su drapeado amplias y voladas curvas, terminando el pico derecho en una característica banderola. Las tintas planas utilizadas en la actual policromía del manto, azul con el envés de tonalidad cobriza, contrastan con el suntuoso estofado con que se dotó a la túnica, ceñida a la cintura con un lazo jacinto y decorada con extensos motivos vegetales en oro, salpicados de flores rojas, verdes y azules, sobre un fondo blanco, con las vueltas de las mangas en color celeste, dejando ver los puños dorados de una camisa interior. Los pies de María permanecen ocultos bajo la túnica, insinuándose mediante su plegado la flexión y leve adelanto de la pierna derecha. La orilla de esta prenda se desparrama sobre la peana de nubes, posándose sobre las testas aladas de tres mofletudos querubes que se insertan en el frente del escabel, asomando en los laterales las puntas de la luna hacia abajo. Las manos, unidas en gesto oracional, se ladean hacia la izquierda, contraponiéndose rítmicamente al giro e inclinación impresos a la cabeza de la Virgen, en dirección contraria. Una frondosa y compacta cabellera morena, peinada historiadores del arte la han fechado en el siglo XVII. GONZÁLEZ DE LEÓN, Félix: Noticia Artística de Sevilla, Imprenta de D. José Hidalgo y Compañía, Sevilla, 1844, p. 513. GESTOSO Y PÉREZ, José: Sevilla Monumental y Artística, T. III, Oficina Tipográfica de El Conservador, Sevilla, 1892, p. 305. AA.VV.: Guía artística de Sevilla y su provincia, Excma. Diputación Provincial de Sevilla, 1981, p. 218. MARTÍNEZ ALCALDE, Juan: Sevilla Mariana. Repertorio Iconográfico, Ediciones Guadalquivir, Sevilla, 1997, p. 258. 32 Dicha restauración vino propiciada porque esta imagen concepcionista fue la escogida para presidir, el 7 de diciembre de 2009, la Vigilia de la Inmaculada en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, adonde fue trasladada procesionalmente. Vid. CARRASCO, Fernando: “La Inmaculada de la Trinidad preside la Vigilia de mañana en la Catedral”, en ABC, Sevilla, 6 de diciembre de 2009, p. 30. Agradezco a Encarnación Hurtado el envío de un generoso material gráfico, muy ilustrativo de su meritoria intervención restauradora, cuyos pormenores pueden consultarse en el apartado que le dedica en su página web: http://www.encarnacionhurtado.com/restauros03.htm (consultada 13-octubre-2013). Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 171 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 al centro, cae serpenteante sobre la espalda, aunque un largo mechón se le desprende para extenderse con ondulado recorrido sobre el hombro derecho. El rostro, de forma oval, reproduce un tipo físico muy habitual en otras creaciones marianas de Hita y Castillo, como las Vírgenes de la Cinta de Huelva, del Carmen de Barlovento (La Palma) o de los Remedios de la capilla universitaria de Sevilla, con las que comparte rasgos tan definidos como la frente alta, la arcuación de las cejas, la inserción de ojos de cristal y unos labios menudos y cerrados que dibujan una tenue sonrisa. ARCÁNGELES En la colección particular de don Mariano Bellver Utrera, en la capital hispalense, se conserva una pareja de arcángeles que a nuestro juicio pueden identificarse con San Miguel (1,87 m) y San Gabriel (1,72 m), y cuyos caracteres estilísticos y morfológicos permiten atribuirlos con seguridad a Benito de Hita y Castillo33. Ambas esculturas fueron concebidas en complementaria responsión de gestos corporales, muy posiblemente para integrarse en un retablo, de manera que sus espaldas, dada su invisibilidad para el espectador, se dejaron sin tallar, siendo perceptibles las huellas dejadas por las gubias. Los dos arcángeles se muestran erguidos sobre peanas de nubes, ofreciendo unas zigzagueantes y confrontadas siluetas como resultado de inclinar sus respectivas cabezas en direcciones opuestas, girando en sentido contrario sus torsos y adelantando cada uno la pierna inversa, que rotan flexionadas en trayectorias afrontadas. También se contraponen a la hora de disponer sus miembros superiores, elevando San Gabriel el antebrazo derecho con el dedo índice claramente dirigido al cielo, mientras el brazo izquierdo desciende extendido hacia el frente, prácticamente en postura contraria a la de San Miguel. San Miguel luce sobre su cabeza el habitual morrión empenachado de plumas, túnica de amplias mangas, coraza con decoración de escamas y escote cuadrado, y sobreveste que cruza en diagonal por el frente del torso, calzando unos coturnos similares a los de su compañero Gabriel, con el que también comparte la abertura frontal de ambas prendas y su caída en potente diagonal de amplio plegado y vuelo, aunque en el caso de este arcángel anunciador se recogen sus vestiduras de manera que puede mostrar desnuda la zona izquierda del tronco, junto 33 Ambos arcángeles formaron parte de la exposición “Imágenes y mitos en la pintura andaluza. Colección Bellver”, celebrada entre marzo y junio de 2011 en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. También he tenido ocasión de fotografiar y estudiar ambas esculturas, con motivo de su préstamo a la Hermandad de Nuestra Señora del Amparo, radicada en la parroquia de Santa María Magdalena de Sevilla, para que formaran parte de los montajes efímeros de sus cultos en 2005, 2009 y 2013. José Roda Peña178 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figura 2. San Juan Evangelista acompañando a la Virgen del Consuelo. Ermita de San Bartolomé, Cantillana (Sevilla). Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 179 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figura 3. Benito de Hita y Castillo (atribución). Inmaculada Concepción Basílica de María Auxiliadora, Sevilla. José Roda Peña180 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figura 4. Inmaculada Concepción (detalle). Basílica de María Auxiliadora, Sevilla. Figura 5. Benito de Hita y Castillo (atribución). San Miguel Arcángel. Colección Bellver, Sevilla. Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 181 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figura 6. Benito de Hita y Castillo (atribución). San Gabriel Arcángel. Colección Bellver, Sevilla. José Roda Peña182 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figura 7. Benito de Hita y Castillo (atribución). Cristo atado a la columna. Parroquia de Santiago Apóstol, Hinojos (Huelva). Nuevas atribuciones al escultor Benito de Hita y Castillo... 183 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figuras 8 y 9. Cristo atado a la columna (detalles). Parroquia de Santiago Apóstol, Hinojos. José Roda Peña184 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 163-184, ISSN 1130-5762 Figuras 10 y 11. Benito de Hita y Castillo. Jesús de la Caída (detalles). 1752. Iglesia de San Francisco, Santa Cruz de La Palma. Figuras 12 y 13. Benito de Hita y Castillo (atribución). Jesús atado a la columna (detalles). Hacia 1760. Parroquia de Santa María de la Mesa, Utrera (Sevilla).