scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La narrativa femenina: balance de un siglo

Barrera López, Trinidad

Full text

!.!,%3$%,)4%2!452!%30!»/,! 5.)6%23)$!$$%!,)#!.4%. 3%2)%-/./'2&)#!. .!22!$/2!3()30!./!-%2)#!.!3 $%3$%,!).$%0%.$%.#)!!.5%342/3$·!3 %DICIØNDE#ARMEN!LEMANY"AY 2EMEDIOS-!4!)8 ,AESCRITURACASIINVISIBLE .ARRADORESHISPANOAMERICANASDEL SIGLO8)8 0ACO4/6!2 %STRATEGIASDESEDUCCIØNENUN ARTIlCIOEPISTOLARDE'ERTRUDIS'ØMEZ DE!VELLANEDA$IARIODEAMOR 4RINIDAD"!22%2! ,ANARRATIVAFEMENINABALANCEDEUN SIGLO #ARMEN!,%-!.9"!9 -UESTRARIODENARRADORAS HISPANOAMERICANASDELSIGLO88 MUCHORUIDOYMUCHASNUECES 0AOLA-!$2)$-/#4%:5-! 5NAAPROXIMACIØNALAlCCIØN NARRATIVADEESCRITORASMEXICANAS CONTEMPORÈNEASDELOSECOSDEL PASADOALASVOCESDELPRESENTE -ARGO',!.4: 6IGENCIADE.ELLIE#AMPOBELLO -ØNICA25):"!º5,3 ,UCESYSOMBRASDEUNAMÓSTICA ESPA×OLA-ORADAINTERIORDE !NGELINA-U×OZ(UBERMAN 4EODOSIO&%2.«.$%: $ELLADODELMISTERIOLOSRELATOSDE 3ILVINA/CAMPO -ARÓA"%2-Á$%:-!24¶.%: ,ANARRATIVADE3ILVINA/CAMPOENTRE LATRADICIØNYLAVANGUARDIA %VA-6!,%2/*5!. %LDESCONCIERTODELAREALIDADENLA NARRATIVADE-,UISA"OMBAL -ARÓA#!"!,,%2/7!.'Ã%-%24 2OSARIO&ERRÏY6IRGINIA7OOLFODEL IMPACTODECIERTOSFEMINISMOSEN (ISPANOAMÏRICA "EATRIZ!2!#),6!2». -ARGO'LANTZELRASTRODELAESCRITURA $%0!24!-%.4/$%&),/,/'·!%30!»/,! ,).'Ä·34)#!'%.%2!,94%/2·!$%,!,)4%2!452! Reservados todos los derechos. No se permite reproducir, almacenar en sistemas de recuperación de la información ni transmitir alguna parte de esta publicación, cualquiera que sea el medio empleado –electrónico, mecánico, fotocopia, grabación, etc.–, sin el permiso previo de los titulares de los derechos de la propiedad intelectual. Estos créditos pertenecen a la edición impresa de la obra Edición electrónica: I.S.S.N.: 0212-5889 Depósito legal: A-537-1991 Preimpresión e impresión: Espagrafi c Director: Guillermo CARNERO ARBAT Secretario: Enrique RUBIO CREMADES Consejo de Redacción: Área de Literatura Española de la Universidad de Alicante ANALES DE LITERATURA ESPAÑOLA Trinidad Barrera La narrativa femenina: balance de un siglo UNIVERSIDAD DE ALICANTE, Nº 16, 2003 Índice Portada Créditos Trinidad Barrera La narrativa femenina: balance de un siglo.................... 5 La narrativa femenina: balance de un siglo 5 ÍNDICE La narrativa femenina: balance de un siglo Trinidad Barrera Universidad de Sevilla Una ojeada a la producción literaria de las mujeres en América Latina desde fi nales del siglo XIX y principios del siglo XX pone de relieve el peso de una educación católica y una pasividad, impuesta por el orden patriarcal, que se refl eja a través de obsesiones o frustraciones, expresadas con frecuencia en una temática próxima a lo fantástico. Histeria, mito, magia o religión han estado asociadas a las mujeres en sus papeles de profetas, pitonisas, sacerdotisas o adivinas. La hechicería, la magia tentó, a fi nales del XIX, a Juana Manuela Gorriti, una de las pioneras del cuento fantástico en Argentina que en el siglo XX tiene su mejor exponente en Silvina Ocampo (1906-1993), la que fuera esposa de Adolfo Bioy Casares. Sus cuentos, publicados a partir de 1948, están entre los mejores exponentes del Trinidad Barrera 6 ÍNDICE género fantástico, en libros como La furia y otros cuentos (1959), Las invitadas (1961), Los días de la noche (1970), Y así sucesivamente (1987) o Cornelia frente al espejo (1988), entre otros. Una dosis de perversidad les confi ere un toque muy personal dentro de lo fantástico cotidiano. A la misma generación pertenece la chilena María Luisa Bombal (19101980), que con una obra muy reducida, dos novelas breves, La última niebla (1935) y La amortajada (1938) y cinco relatos, expresa cabalmente las fronteras entre lo real y lo fantástico y contrapone la frágil espiritualidad de cierto mundo femenino, dominado por el sueño y la magia, a la brutalidad de carácter telúrico del universo masculino. Las mujeres de sus obras parten de una inicial situación de relegamiento y sojuzjamiento y muestran una instintiva comunicación con la naturaleza, los prodigios y lo onírico. Entre 1933 y 1940 vivió en Buenos Aires y allí trabó amistad con el grupo en torno a «Sur» y conoció a Borges. Algo anterior es la venezolana Teresa de la Parra (18891936) que, perteneciente a la generación de Rómulo Gallegos, abre en la década del 20 un espacio de renovación en la narrativa de su país. Autora de cuentos y de dos novelas, Ifi genia (1924) y Memorias de Mamá Blanca (1929), sobresale, por un lado, la postura adoptada en cuanto a la crítica La narrativa femenina: balance de un siglo 7 ÍNDICE a la educación y a la situación de la mujer de su época a la que redefi ne su papel pero, por otro lado y como contraste, su obra habría que colocarla entre aquellos textos que se resisten a adaptarse a los nuevos tiempos de industrialización y urbanización y se refugian nostálgicamente en un pasado feudal idealizado. El número de mujeres escritoras ha crecido en las últimas décadas del siglo por varios motivos, entre ellos la toma de conciencia del fracaso revolucionario que ilusionó en los sesenta y setenta, el cambio de actores sociales con el auge de los movimientos feministas y, también, el gradual ascenso de la mujer a esferas reservadas a los hombres hasta entonces. Gradualmente los rasgos llamados postmodernos, tales como la fragmentación, la ausencia de trascendencia, el minimalismo, la búsqueda de la descentralización cultural, se van advirtiendo en sus obras, creándose así nuevas líneas de trabajo que exploran, en buena parte de sus casos, las zonas fronterizas donde cabe desde la cultura popular al testimonio. No se puede olvidar la especial situación de América Latina en cuanto a la falta de homogeneidad en la situación socio-cultural de la mujer ya sea por infl ujo de sus particulares raíces ligadas a la raza (indígena, africana, oriental, etc.) o a los fenómenos de inmigración (lo que se advierte Trinidad Barrera 8 ÍNDICE especialmente en el cono sur). En otras ocasiones son sus procedencias económicas las determinantes o su condición rural o urbana, pues no es lo mismo la situación de la que parte la portorriqueña Rosario Ferré que la de la guatemalteca Rigoberta Menchú. En este panorama, complejo de entrada y donde el feminismo es un tipo de movimiento social más entre otros, emergen progresivamente diversas escritoras que desgranan en sus novelas una temática acorde con la realidad y el momento en que viven con una osadía de lenguaje hasta entonces poco frecuente. En primer lugar habría que citar a la mexicana Rosario Castellanos (1925-1974). Su nombre se ha asociado sin más al indigenismo tardío del que destierra la visión paternalista que caracterizaba su tratamiento, en sus espléndidas novelas Balún-Canán (1957) y Ofi cio de tinieblas (1962), pero no se ha matizado bastante su comprometida postura no sólo con el indígena sino con la mujer, a la que explora en el espacio doméstico. Se convierte así en pionera de las revisiones culturales, de las reformulaciones de mitos y de las redefi niciones del papel de la mujer en el espacio social. Su tesis de Licenciatura trató «Sobre cultura femenina» y fue el comienzo de unas largas refl exiones sobre el tema que, además de plasmarse en sus novelas y en su poesía, lo hace en La narrativa femenina: balance de un siglo 9 ÍNDICE textos ensayísticos como El uso de la palabra (1975) o Mujer que sabe latín (1979). De su misma generación es Elena Poniatowska (1933) que adquirió fama con su adscripción a la escritura del testimonio (aunque también es autora de novelas más convencionales), modalidad que tendrá posteriormente dos grandes ejemplos en Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia (Guatemala, 1983) o en Si me permiten hablar, testimonio de Domitila, una mujer de las minas de Bolivia (Bolivia, 1977), recogido por Moema Viezzer, y que cuenta la historia de la mujer de un minero del estaño. Tanto en el caso de Rigoberta como en el de Domitila se trataría de un feminismo que nace de la solidaridad con los hombres en su resistencia a las condiciones de vida infrahumana. Ambos son relatos de una gran sencillez. Mayor elaboración presenta la novela de Poniatowska, Hasta no verte Jesús mío (1969). Se trata de una biografía, del testimonio de Jesusa Palancares, una mujer trabajadora, fuerte y resistente, que peleó en la Revolución y que perteneció a la clase más desprotegida del país. Una historia llena de calor humano, narrada sin dramatismos ni matizaciones ideológicas pero que deja al desnudo la cruda realidad. Con posterioridad y dentro de la escritura del testimonio publicará Trinidad Barrera 16 ÍNDICE de armas (1982), donde se incluye el que da título al volumen, su relato o novela breve más famosa, y las novelas Cola de lagartija (1983) y Novela negra con argentinos (1990). En «Cambio de armas» trata el tema de la opresión de la mujer por el hombre paralelamente a la opresión de su país por los gobiernos militares. Como siempre en sus obras su discurso está marcado por la ambigüedad que se intuye como forma de superar el maniqueísmo, de no caer en simplifi caciones al uso. El tema de las dictaduras sigue obsesionándole y vuelve a aparecer en Cola de lagartija y en Novela negra con argentinos para, en último término, poner de relieve que la realidad es incognoscible, los comportamientos humanos inexplicables y el lenguaje siempre ambiguo. De entre sus últimas novelas, Realidad nacional desde la cama (1990) está inspirada en su regreso al país después de diez años de ausencia y es una refl exión sobre la difi cultad del cambio de mentalidad en una nación. El experimentalismo lingüístico y la temática represiva que circula continuamente por su escritura la acerca a la chilena Diamela Eltit (1943), aunque ésta lleva más lejos aún la deconstrucción. Su novela más famosa es Lumpérica (1983). En ésta y en las siguientes, Por la patria (1986) y El cuarto mundo (1988), predomina una mirada desestructurada so- La narrativa femenina: balance de un siglo 17 ÍNDICE bre el mundo, ya sea la categoría de género o los vínculos familiares. Un mundo de desolación que nos recuerda al de Donoso en determinados momentos pero con una apuesta lingüística más osada y con una práctica rupturista que en determinados momentos roza la ilegibilidad. Tanto Valenzuela como Eltit pertenecen a una generación de mujeres que insisten, a través de su escritura, en las relaciones entre escritura y cuerpo, entre lenguaje y deseo, trasladando a las propias experimentaciones narrativas el anhelo liberador de una sexualidad reprimida por circunstancias diversas. La escritura de Eltit estaría en las antípodas de la de otra chilena de su generación, Marcela Serrano (1951), instalada en la actualidad en México. Autora de varias novelas desde Nosotras que nos queremos tanto (1991) a Nuestra Señora de la Soledad (1999), pasando por Para que no me olvides (1993), Antigua vida mía (1995) y El albergue de las mujeres tristes (1998). Todas ellas, de una escritura sencilla y de un lenguaje directo, son herederas del «postboom» e indagan en la sicología femenina y en las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres, con referencias directas a la problemática de la mujer actual, incorporada al mercado laboral como los hombres, y al amor como motor de la vida. Trinidad Barrera 18 ÍNDICE Más próxima a la escritura de Serrano o Mastretta, aunque con distinta trayectoria, estaría otra escritora contemporánea, la puertorriqueña Rosario Ferré (1938). Escritora del «postboom», es en estos momentos una de las voces más importantes de la narrativa de Puerto Rico, una narrativa que tiene en René Marqués (1919-1979), perteneciente a la generación del cuarenta, un punto de referencia obligado, junto a otro novelista más joven Luis Rafael Sánchez (1936) que con La guaracha del Macho Camacho (1976) ha alcanzado notable éxito corroborado más tarde con La importancia de llamarse Daniel Santos (1988). Sánchez es un fi el exponente del manejo del humor en la literatura y de la utilización de la cultura popular que caracterizó también la narrativa de Manuel Puig o Mastretta. Rosario Ferré, de la misma generación que Sánchez, comienza a escribir en los setenta como coeditora de la revista «Zona de carga y descarga». Preocupada por cuestiones relativas a la mujer, ha practicado también otros géneros literarios, poesía, ensayo, biografías. Su escritura está marcada por la nostalgia, la ironía y el fi no humor con la que aborda el ambiente de la clase alta a la que ella misma pertenece. Sobresale en su producción la novela corta Maldito amor (1988), algunos cuentos y La casa de la laguna (1995), su La narrativa femenina: balance de un siglo 19 ÍNDICE mejor obra. Esta última muestra, con procedimientos cercanos a lo autobiográfi co y a las memorias, la historia de una saga familiar que es al mismo tiempo una revisión de los problemas del Puerto Rico actual, desde la mítica fecha del 98. En esta novela, como en las de Mastretta, prima el punto de vista de la mujer, Isabel Monfort, que cuenta su particular visión de la historia en oposición al modo tradicional masculino. Quintín, su marido, irrumpe en la historia para intentar contar su versión. Juego de incertidumbres que pone de relieve la imposibilidad de alcanzar la verdad única, y donde lo personal juega también un importante papel que se advierte incluso en la opción lingüística. La uruguaya Cristina Peri Rossi (1941) es una de las personalidades literarias más interesantes de la narrativa. Vive exilada en España desde 1972. También poeta de hondo calado, su talento narrativo comienza a destacar en Los museos abandonados (1968) publicado en Montevideo. Después vendrían El libro de mis primos (1969), La nave de los locos (1984), Solitario de amor (1988) y La última noche de Dostoiesky (1992). Practica también el cuento y uno de sus últimos libros es Desastres íntimos (1997). Exploradora de las pulsaciones ocultas del deseo, de los sueños indescifrables, de los delirios, en ella el deseo y la escritura forman Trinidad Barrera 20 ÍNDICE una tupida malla no ajena al planteamiento de cuestiones inquietantes por insólitas o inimaginables que dan un toque fantástico a algunas de sus creaciones.