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Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17132953002 Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Sistema de Información Científica García Martín, Miguel Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano: de la vocación rural a la integración metropolitana Cuadernos Geográficos, vol. 53, núm. 2, julio-diciembre, 2014, pp. 25-53 Universidad de Granada Granada, España ¿Cómo citar? Número completo Más información del artículo Página de la revista Cuadernos Geográficos, ISSN (Versión impresa): 0210-5462 [email protected] Universidad de Granada España www.redalyc.org Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
25 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano: de la vocación rural a la integración metropolitana Miguel García Martín1 ✉ Recibido: 22/04/2014 | Aceptado: 10/12/2014 Resumen La comarca del Aljarafe, al oeste de la ciudad de Sevilla, se ha caracterizado tradicionalmente por un paisaje rural constituido de forma secular a través de los siglos. Los cultivos mediterráneos de secano (cereal, olivo y vid) han dominado el panorama agrícola, alternándose con pequeñas explotaciones de frutales y huertas. Todo ello organizado en torno a un modelo de asentamientos polinuclear, numeroso aunque concentrado, heredado desde la antigüedad. Sin embargo, desde mediados del siglo XX a este paisaje tradicional se le ha venido superponiendo otro de dominante metropolitana, resultado de la trasformación acelerada y reciente de toda la matriz espacial originaria. El Aljarafe se define hoy en base a un modelo territorial dual: tradicional pero metropolitano. En este artículo se analizan distintas variables demográficas, espaciales y urbanas que explican el nivel de relación y dependencia que caracterizan a las periferias metropolitanas de una gran ciudad como la aglomeración urbana de Sevilla. Se pretende poner de manifiesto que la identificación de las distintas realidades que definen lo metropolitano responde a un ejercicio interpretativo múltiple y complejo, del que resulta un espectro graduado de intensidad en la interdependencia mutua entre el centro y la corona. Palabras clave: Ámbitos metropolitanos, transformaciones territoriales, paisaje rural, periferia urbana, Aljarafe. Abstract Recent changes in the landscape of the Aljarafe region: from rural function to metropolitan integration The Aljarafe region, located west of the city of Seville, presents a traditional landscape characterized by rural features developed throughout history. Mediterranean dry-land farming (grain crops, olives groves and vineyards) has been predominant all along, also with an alternative presence of orchards and citrus fruits. The settlement pattern has been set up through small multinuclear urban centres, numerous but concentrated, inherited from ancient times. Nonetheless, from the middle of the twentieth century onwards, the intensification and increase of urban and regional processes have directly affected the region. Hence, landscape in this region is the result of two constitutive processes that share the same spatial reference but different temporal sceneries: on the one hand, there are long-term processes resulting in a traditional landscape, whereas, on the other hand, recent and accelerated changes in the spatial matrix have entailed a new metropolitan landscape. This paper analyse several demographic, spatial and urban variables in order 1. Departamento de Geografía Humana, Universidad de Sevilla. C/ Doña María de Padilla s/n. 41004, Sevilla. [email protected]
26 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 to explain the levels of relationship and dependence of peripheral sectors in large urban areas such as Seville metropolitan area. Therefore, the article is intended to underline how the identification of the metropolitan reality is the result of an interpretative practice, which is multiple and complex. The interdependence between centres and peripheries consist of a network of links with different intensity levels. Key words: Metropolitan areas, territorial changes, rural landscape, urban periphery, Aljarafe region. Résumé Transformations territoriaux récent à l’Aljarafe: de la vocation rurale à l’intégration métropolitaine La région de l’Aljarafe, à l’ouest de Séville, a été traditionnellement caractérisée par un paysage rural composé d’une manière séculaire au long des siècles. Les cultures pluviales méditerranéennes (des céréales, des olives et des vignes) ont dominé le panorama agricole, en alternance avec des petits vergers fruitiers et des jardins potager. Tout cela s’articule autour d’un modèle de l’habitat polynucléaire bien que concentré, avec nombreux villages, hérité de l’antiquité. Cependant, depuis la moitié du XXème siècle, s’est superposé un paysage de dominant métropolitaine sur celle-ci susmentionné, comme résultat de la transformation récente et rapide de la matrice spatiale d’origine. L’Aljarafe est défini aujourd’hui en fonction d’un double modèle territorial: traditionnelle mais métropolitaine. Dans cet article, différentes variables démographiques, spatiales et urbaines sont analysées. Celles-là expliquent le niveau de relation et de dépendance qui caractérisent les milieux périurbains métropolitains d’une grande ville comme Séville. Il s’agit ainsi de souligner que l’identification des différentes réalités qui définissent le fait métropolitaine répond à un exercice d’interprétation multiple et complexe. Le résultat est, donc, un spectre graduel d’intensité dans l’interdépendance entre le centre et la couronne. Mots-clés: Aire métropolitaine, transformation territorial, paysage rural, périphérie urbaine, Aljarafe. 1. Introducción Desde la segunda mitad del siglo XX se asiste, al menos en el contexto occidental y mediterráneo, a una aceleración de las transformaciones territoriales y a un incremento acusado del fenómeno urbano, con múltiples y complejas consecuencias en el volumen de población, en su distribución, en la extensión y composición de nuevas tierras de cultivo, en la morfología de las ciudades, en la interrelación entre ellas y con el medio rural, etc. El hecho de que la humanidad haya transformado los ecosistemas más rápida e intensamente en los últimos 50 años que en cualquier otro periodo anterior de la historia resulta ilustrativo (Millennium Ecosystem Assessment, 2005). Una de las manifestaciones más relevantes de este fenómeno es la incorporación de muchos territorios a los procesos y dinámicas de orden metropolitano. Muchos espacios tradicionales y de base rural han pasado a formar parte de grandes aglomeraciones urbanas, lo que ha supuesto una alteración física (fisonómica) y también un cambio en la manera de los habitantes locales de interpretar su medio (relacional). En el caso español, este crecimiento es extensible a todo el territorio, aunque se concentra con especial intensidad en torno a las grandes aglomeraciones
27 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 urbanas y a lo largo del litoral español, lo que supone un serio problema de sostenibilidad ambiental y territorial (Observatorio de la Sostenibilidad en España, 2006). A esta nueva realidad urbana, que supera física y conceptualmente los restringidos límites de la ciudad consolidada, se la ha venido denominando con multitud de acepciones, como prueba ostensible de que se trata de un paradigma de difícil aprehensión: edge city, postsuburbia, postmetrópolis, metápolis, hiperciudad, ciudad fractal, ciudad banal, etc. (Vicente Rufí, 2003). El territorio del Aljarafe —suave elevación en forma de meseta que se localiza al oeste de la ciudad de Sevilla, y ámbito de estudio de esta aportación— comparte esta dinámica de crecimiento urbano en época reciente, y es hoy una pieza fundamental de la aglomeración urbana sevillana. Sobre el asiento de un espacio de tradición agrícola y un paisaje construido secularmente se ha desarrollado una serie de cambios y transformaciones intensas y aceleradas (que son el objeto central del artículo), que han dado lugar a la coincidencia simultánea de dos modelos de organización territorial (uno tradicional y otro metropolitano) al mismo tiempo y en un mismo espacio. La matriz agrícola, fundamental en este espacio, se explica ante todo por el importante predominio de los paisajes en secano de olivares y tierras calmas, que ocupan casi la mitad de toda la superficie del ámbito. Estas extensiones homogéneas se complementan con las manchas concentradas y heterogéneas que forman el policultivo de huertas, ruedos y parcelas. Las formaciones de base geomorfológica y natural (escarpes y cornisas, vegas y ejes fluviales o formaciones arboladas), ocupan una parte importante de la meseta aljarafeña, en una localización periférica que reúne un tercio aproximado de todo el ámbito. Por último, el peso relativo tan importante de las superficies urbanas genera una composición final que es a la vez un contraste y una imagen unificada y completa del territorio de la comarca del Aljarafe. En los siguientes apartados se realiza una lectura analítica del Aljarafe como espacio metropolitano desde el manejo de diversas variables geográficas, tales como la evolución y la estructura demográficas, la transformación de los usos de suelo, el régimen urbanístico, la movilidad metropolitana, etc. Con ello se pretende poner de manifiesto que la incorporación de un espacio como parte de una aglomeración urbana parte de una interpretación que va más allá de la simple localización de una «mancha» difusa y continua de suelo urbano en la fotografía aérea. La realidad metropolitana se reconoce en las distintas fisonomías aparentes del artificio urbano y periurbano, pero también en las estructuras internas, en las relaciones de (inter)dependencia entre lugares o en la dinámica de flujos —físicos y virtuales—. En este sentido, los criterios de identificación de las nuevas realidades urbanas a partir de los flujos residencia/trabajo son de especial relevancia, tanto en el plano teórico-académico como en la toma de decisiones políticas y aplicadas (Feria Toribio, 2004). Incluso, la realidad metropolitana se reconoce en las distintas formas de percibir, representar y valorar su paisaje, mucho más complejo que el que proyecta la ciudad central consolidada. A este respecto, cabe mencionar algunas aportaciones significativas de estudiosos sevillanos que contemplan el espacio metropolitano del Aljarafe visto como el lugar de los cambios territoriales y las consiguientes transformaciones de paisaje que caracterizan la dinámica urbana contemporánea (Delgado Bujalance, García García, 2009; Delgado Bujalance, 2004, 2006). El paisaje del Aljarafe se cualifica por medio de los fenómenos económicos y territoriales propios de la ciudad contemporánea suprayacente hasta caracterizarlo: «podría considerarse básicamente como metropolitano, un paisaje en el que la rapidez de los cambios no sólo produce importantes contradicciones sino que se convierte en rasgo característico de su imagen» (Delgado Bujalance, 2006: 172). La transitoriedad y la confusión se convierten allí en atributos sensibles. Se trata de un
28 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 paisaje incontrolado, travestido (en el sentido de banalizado, repetitivo y trivializado) y caótico. Pero también el Aljarafe es depositario de algunos de los paisajes más simbólicos de toda la aglomeración urbana de Sevilla, entendido en un proceso de producción, desarrollo y consolidación patrimonial del paisaje. En especial, el particular borde oriental que pone en contacto la meseta y la ciudad de Sevilla, el escarpe (García García, Delgado Bujalance, Ojeda Rivera, 2007). Mapa 1. El Aljarafe: ámbito de estudio, 2012. Fuente: Elaboración propia2. Desde una perspectiva histórico-patrimonial, V. Fernández Salinas y S. Fernández Cacho (2010) destacan también algunos de los principales elementos constituyentes del Aljarafe y los sitúan entre los paisajes culturales de Andalucía, dentro de la demarcación de la Sevilla metropolitana. Se pone el acento en el corredor del arroyo Riopudio (allí llamado río Pudio), como la imagen propia de un territorio constituido históricamente por su riqueza agrícola; en el entorno fluvial del Guadalquivir, en especial en su vocación como río «popular» en localidades como Coria del Río; en el valor histórico y cultural del conjunto megalítico de la zona noroeste del Aljarafe (dólmenes de Valencina de la Concepción y Castilleja de Guzmán); o en las torres de vigilancia medievales que aún se conservan dispersas en el norte del Aljarafe. Asimismo, desde la antropología se ha entendido la importancia del Aljarafe y su imagen proyectada como un marco predilecto de estudio y reflexión, tal y como se pone de manifiesto en los trabajos de E. Ruiz Ballesteros (2001) 2. La base cartográfica utilizada en los mapas del artículo procede de los Datos espaciales de Andalucía para escalas intermedias. Escala 1:100.000. Sevilla: Junta de Andalucía. Soporte físico (DVD) y servicio WMS disponible en Internet (última consulta 18/01/2012): http://www.ideandalucia.es/wms/dea100?
29 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 y E. Ruiz Ballesteros y J.M. Valcuende del Río (2006). Una de las principales consecuencias de los acelerados e intensos procesos urbanos que han tenido lugar en esta comarca es la emergencia de los nuevos espacios residenciales, y sus nuevos residentes, que entran en conflicto con los habitantes de toda la vida. Estas formas de habitar la metrópolis se complementan con el tercer escenario sociocultural representado por las barriadas obreras estigmatizadas, igualmente presentes en el Aljarafe. El paisaje se traduce en este caso en tanto que miradas distintas que desde estos tres escenarios constituyen representaciones sociales del espacio en contacto y en conflicto. En este artículo, el ámbito de estudio, de algo más de 42.000 ha, coincide a grandes rasgos con la meseta miocena que se levanta entre el río Guadiamar y Guadalquivir (Mapa 1). Al relativo consenso histórico sobre el origen etimológico del topónimo Aljarafe (procedente de la voz árabe al-Šaraf, que significa elevación, otero, altura...) se contrapone el controvertido asunto de sus límites. Académicos e historiadores suelen coincidir en los límites oriental (río Guadalquivir), septentrional (escarpe norte en contacto con el Campo de Gerena) y meridional (zona de transición y contacto entre los suaves relieves arenosos pliocenos y los materiales cuaternarios que forman las marismas) de esta comarca, siendo el borde occidental el más sujeto a discusión (Herrera García, 1980; Rodríguez Becerra, 1973). Así, para aquellos análisis que suponen un tratamiento de datos espaciales de superficies (usos de suelo, etc.) este será el ámbito que se use como referencia. En el caso de cifras sobre población, se utiliza la base administrativa municipal, ya que todos los núcleos principales y la inmensa mayoría de las entidades locales secundarias se localizan dentro de los anteriores límites. 2. Análisis demográfico: evolución, estructura y flujos A lo largo del siglo XX y comienzos del XXI el Aljarafe ha venido experimentando un progresivo incremento de población. Esta tendencia es, obviamente, paralela al crecimiento demográfico de ámbito regional y nacional. Sin embargo, si el crecimiento en la provincia o en Andalucía responde a una tendencia positiva de tipo lineal, con momentos de relativo estancamiento, la línea de crecimiento en el Aljarafe se aproxima a una tendencia exponencial. Es decir, la población no ha dejado de crecer con los años, y lo ha hecho de manera más intensa en las décadas más recientes, coincidiendo con el boom demográfico español, con el despoblamiento de los ámbitos rurales periféricos y con el desplazamiento del punto demográfico de gravedad desde los núcleos metropolitanos centrales hacia las coronas. Esta aceleración del crecimiento demográfico, en torno a las década de 1960-1970, coincide con la pérdida acusada de población en comarcas cercanas como la Sierra Norte de Sevilla, que ejemplifican bien el cambio de modelo socioeconómico en estas regiones serranas y de base agroforestal, que detentan desde entonces un rol marginal en el conjunto regional y nacional. En la actualidad, los más de 320.000 habitantes del Aljarafe suponen un 3,8% del total andaluz, y representan una cuarta parte (25,2%) de la aglomeración urbana de Sevilla3 (Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, 20114). El Aljarafe reúne casi a la misma población que Córdoba (328.000 habitantes), la tercera ciudad en población de Andalucía. El Gráfico 1 muestra el 3. Tal y como se considera en el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla del año 2000 (que reúne a 22 municipios), no en el vigente, de 2009 (que extiende su ámbito de aplicación a 46 municipios, algunos de ellos de escasa vinculación metropolitana con Sevilla). 4. Tanto este como el resto de datos referidos al análisis demográfico en este apartado proceden del Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía, base de datos estadística del Instituto de Cartografía y Estadística de Andalucía, con información de los censos y padrones municipales de población.
30 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 crecimiento relativo y proporcional de la población del Aljarafe con respecto a la capital, a otras comarcas sevillanas, a toda la provincia y a Andalucía, entre 1900 y 2011, con base 100 en 1900. En él se pone de manifiesto este distinto ritmo de crecimiento entre los diferentes ámbitos geográficos. Sin embargo, no todos los núcleos del Aljarafe se han comportado de la misma forma a lo largo de este último siglo. Los contrastes son evidentes, y no solo por el desigual peso poblacional de cada unos de ellos, tanto en el pasado como en la actualidad (Mairena del Aljarafe tiene 41.500 habitantes frente a los 2.800-2.900 habitantes de Castilleja de Guzmán o Albaida del Aljarafe). También el desigual modelo de desarrollo demográfico caracteriza hoy día a los distintos núcleos del ámbito de estudio. El Gráfico 2 muestra el crecimiento relativo de los núcleos de población, tomando como base 100 la población de referencia, de 1900. Así, tanto San Juan de Aznalfarache como Camas presentan un desarrollo evolutivo bastante particular, que se refleja en un crecimiento importante y continuado durante la primera mitad del siglo XX, una aceleración a partir de mediados de siglo hasta culminar en un incremento casi exponencial (sobre todo en el caso de San Juan de Aznalfarache) en las décadas de 1960-1970 y un estancamiento, incluso disminución, desde entonces. Estos dos municipios representan el primer estadio en el paso de la ciudad industrial a la postindustrial (de la ciudad a la metrópolis). En efecto, su proximidad a Sevilla los convirtió desde temprano en las primeras áreas residenciales aljarafeñas dependientes del núcleo metropolitano central, Sevilla. Barrios y barriadas como el Barrio Alto y El Monumento (Virgen de Loreto) en San Juan de Aznalfarache o la Pañoleta en Camas son muestras de este desarrollo urbanístico y demográfico propio de los años 1960-1970. Gráfico 1. Crecimiento relativo (arriba) y crecimiento comparado de la población del Aljarafe con respecto a Sevilla capital (abajo) a lo largo del siglo XX y XXI. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, 2011.
31 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Otro comportamiento bien definido es el que experimentan los municipios de Mairena del Aljarafe y Tomares —y en menor medida Castilleja de la Cuesta—. En estos casos, el crecimiento es contenido aunque constante durante la mayor parte del siglo XX. A partir de los años 80, se produce una explosión demográfica que hace aumentar súbitamente la población. En el caso concreto de Mairena del Aljarafe, entre 1970 y 2010 los habitantes se multiplican por más de 10. En una distribución espacial similar a un esquema radial, estas localidades se sitúan, precisamente, a continuación de San Juan de Aznalfarache y Camas, como herederas de un proceso de crecimiento intenso que se transmite desde los municipios inmediatos a Sevilla a los «siguientes». Si bien estos casos son relativamente particulares, la mayoría de los municipios del Aljarafe responde a uno de los dos patrones de crecimiento que se describen a continuación: de un lado Espartinas, Bormujos, Almensilla, Castilleja de Guzmán, Gelves, Gines y Palomares del Río coinciden al reflejar un crecimiento discreto y estable hasta los años 1980-1990, momento en que todos ellos experimentan un incremento explosivo. Estos núcleos presentan, por tanto, dos etapas bien diferenciadas —crecimiento contenido primero y drástico después— y un único punto de inflexión. Estos municipios se sitúan en la órbita exterior de los anteriormente descritos, en un recorrido centrífugo desde Sevilla hacia los sectores exteriores de su área metropolitana. El otro patrón de crecimiento demográfico se aprecia en los municipios de Salteras, Olivares, Villanueva del Ariscal, Sanlúcar la Mayor, Umbrete, Benacazón y Aznalcázar. En estos casos no se puede hablar de crecimiento súbito ni explosión demográfica, puesto que en todos ellos el crecimiento ha sido muy moderado. A finales del siglo XX la mayoría de estos municipios no habían duplicado aún la población de principios de siglo, y tan solo Salteras y Umbrete la han triplicado en 2010. Estos núcleos han tenido un papel más discreto en el desarrollo demográfico de la comarca del Aljarafe. La mayor parte de ellos se sitúan en la frontera del dominio metropolitano de Sevilla. Los otros municipios del Aljarafe (Coria del Río, Bollullos de la Mitación, etc.) se encuentran a medio camino entre estos dos modelos generales anteriormente descritos. Una excepción a todo lo dicho y un caso bien distinto es el de La Puebla del Río, ya que en el segundo tercio del siglo XX se observa un incremento considerable de población, debido a las políticas de repoblación y puesta en cultivo de las marismas del Guadalquivir (González Arteaga, 2010). Con posterioridad, la población se estabiliza. A todo ello hay que añadir la segregación del municipio principal en 1994 de Villafranco del Guadalquivir, en la actualidad Isla Mayor, lo que distorsiona levemente los datos de población. En suma, el crecimiento de población que en el último siglo ha caracterizado a la comarca del Aljarafe se ha producido en diversas etapas y escenarios, lo que sirve para explicar diferencias que como consecuencia de ello se pueden apreciar en la estructura de población, incluso en el modelo de ocupación territorial, que al fin y al cabo son consecuencias del proceso de evolución demográfica. En una distribución de la población del Aljarfe por edades se pueden apreciar particularidades que diferencian a esta comarca del conjunto provincial o autonómico. En efecto, la edad media de la población del Aljarafe ronda los 35,7 años, frente a los 38-39 años de la población de la provincia de Sevilla o de Andalucía en su conjunto. La estructura poblacional por edades, representada por medio de un histograma de frecuencias (Gráfico 3), sin desagregación por sexos, refleja de forma más matizada este hecho.
32 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Gráfico 2. Crecimiento de población en los municipios del Aljarafe (1900 = base 100). Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, 2011. La población más joven (hasta los 14 años) así como el grupo comprendido entre los 30 y los 44 años está presente en una mayor proporción en el Aljarafe que en toda la provincia o toda Andalucía. Estos dos grupos están estrechamente vinculados, pues los más jóvenes son descendencia generacional directa del grupo adulto. Por el contrario, a partir de los 50 años, la proporción de población adulta y anciana se va reduciendo en el Aljarafe con respecto a la provincia y la región. Así, la población de más de 65 años solo representa el 10,6% de toda la población en el Aljarafe, mientras que en Sevilla provincia o Andalucía, esta población anciana supone el 14-15% aproximadamente. La evolución que esta comarca ha experimentado a lo largo del último siglo ayuda a explicar esta distribución de población más joven en el Aljarafe. Un modelo demográfico determinado por el rápido e intenso aumento de población que tiene lugar en las aglomeraciones urbanas como la de Sevilla conduce a este fenómeno de «juvenecimiento» —entendido como mayor proporción de población joven—.
39 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 alterada existente en 1956 (785-790 ha aproximadamente). Y en los cuatro años posteriores —de 2003 a 2007— esta expansión ha sido aún mayor. En un nivel de desagregación jerárquica mayor, se pueden distinguir transformaciones en los usos de suelo más singulares. El Gráfico 7 y los Mapa 4 y 5 representan la evolución de los usos y coberturas de suelo entre 1956 y 2007, para la leyenda jerárquica de nivel paisajístico (26 categorías), de clasificación propia. Las cifras más acusadas se dan en las categorías de urbanizaciones y áreas en construcción, que pasan a tener un peso relativo importante en el conjunto de las superficies construidas y alteradas cuando en 1956 apenas tenían presencia. Al contrario, el viñedo ha pasado casi a desaparecer (actualmente solo ocupa 63 ha) cuando en 1956 abarcaba un espacio relevante dentro de los aprovechamientos agrícolas, en especial en el centro de la meseta aljarafeña. Gráfico 7. Evolución de los usos de suelo entre 1956 y 2007, categorías del nivel paisajístico. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Consejería de Medio Ambiente 2011a, d. El tejido urbano (cascos urbanos) se ha multiplicado por 5 entre 1956 y 2007, siendo con el resto de categorías urbanas-alteradas la que más se desarrolla entre una fecha y otra. Este crecimiento se organiza en torno a los núcleos originarios de población y siguiendo también los principales ejes viarios (desarrollo tentacular). De hecho, el fenómeno de la conurbación se detecta con facilidad en el extremo oriental del ámbito, donde la expansión del suelo urbano y artificial muestra un continuo espacial. Sin embargo, también hay espacios agrícolas que se han expandido, como el caso de los cítricos, frutales y otros cultivos leñosos en regadío, que han sustituido al olivar o a diversas superficies naturales-forestales (en los municipios de Benacazón y Aznalcázar). Por su
40 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 parte, la superficie predominante, el olivar, se ha «contraído» entre 1956 y 2007. En esta última fecha, las más de 15.000 ha de olivar que se extienden por el Aljarafe representan el 83% del que había unos 50 años atrás, una disminución que no es descomunal, a pesar de todo. Sí llama la atención que la mayor parte de los nuevos usos que han desplazado al olivar son superficies urbanas-alteradas. Por tanto no se puede hablar de una suplantación del olivo por otros aprovechamientos agrícolas, o por un avance de las masas forestales y naturales. El olivar, como espacio y sistema agrario, no ha perdido la predominancia con que caracteriza al ámbito rural de la comarca. Tan sólo han desaparecido las extensiones olivareras que hoy ocupa la expansión urbana y metropolitana. Algo similar ocurre con los herbáceos en secano: tierra calma. Las más de 5.500 ha de esta categoría representan en 2007 el 85% de la superficie que ocupaban 51 años atrás, en 1956. En ambas fechas se trata de la segunda categoría paisajística más extensa en el Aljarafe, por detrás de olivar. Las dos superficies naturales y forestales predominantes en 1956, las formaciones arboladas y las formaciones arbustivas con arbolado (bosques y matorrales boscosos, en suma) se han reducido considerablemente en 2007. Estas y otras extensiones naturales y forestales ocupan el extremo meridional de la meseta del Aljarafe. En estos casos, la reducción de las masas forestales y naturales se ha producido a costa de la expansión de áreas cultivadas, que se han desarrollado en los márgenes exteriores de este gran «corazón forestal meridional del Aljarafe». Una combinación de distintos niveles jerárquicos en la evolución de los usos y coberturas de suelo entre 1956 y 2007 permite mostrar el grado de las transformaciones sufridas en el Aljarafe en ese intervalo de tiempo. Así, se podrían distinguir varios tipos de transformaciones según se trate de cambios dentro de una categoría jerárquica o entre distintas categorías. El Grafico 8 refleja tres tipos distintos de transformaciones: de escasa magnitud, cuando hay un cambio que afecta a dos categorías distintas del nivel 4, máximo de desagregación, dentro de un mismo nivel paisajístico; de magnitud media, cuando hay un cambio que afecta a dos categorías paisajísticas distintas dentro de la misma categoría en el nivel 1, nivel sintético; y de gran magnitud, cuando la transformación del uso de suelo supone un cambio entre dos categorías del nivel 1, nivel sintético. Por poner un ejemplo, un cambio de una superficie considerada cultivos herbáceos y leñosos en secano a mosaico de secano y regadío con cultivos herbáceos y leñosos se consideraría de escasa magnitud (transformaciones que no afectan al nivel paisajístico, mosaico de cultivos en ambos casos). Ese mismo espacio, cultivos herbáceos y leñosos en secano, si se transforma en cultivos leñosos regados: cítricos afectaría al nivel paisajístico (de un mosaico de cultivos se pasa a cítricos, frutales y otros cultivos leñosos en regadío), pero se trata en ambos casos de superficies agrícolas. En este caso, la trasformación es de magnitud media. Por último, si este anterior espacio de cultivos herbáceos y leñosos en secano pasa a convertirse en urbanizaciones residenciales, se trata de un cambio que afecta al nivel paisajístico, pero también al nivel sintético (de una superficie agrícola se da paso a una superficie urbana-alterada). Se trata, por tanto, de una trasformación de gran magnitud. Los datos reflejan que un 41,5% de la superficie del Aljarafe ha conservado el uso de suelo entre 1956 y 2007. Del resto del ámbito de estudio, es muy significativo que más de una cuarta parte de su superficie ha sufrido un cambio de categoría paisajística (sin afectar al nivel sintético) y que otro porcentaje similar ha afectado a superficies que se han trasformado «por completo» (cambios de gran magnitud). Son estas últimas transformaciones las que repercuten con mayor intensidad en el Aljarafe, por cuanto que suponen una alteración radical de los usos y de la vocación territorial de estos espacios. En el mapa de la anterior figura se muestra la distribución espacial de las distintas transformaciones. Los cambios de gran magnitud se localizan de manera funda-
41 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 mental en el conglomerado metropolitano oriental, escenario supremo de las transformaciones que ha sufrido el Aljarafe, que han hecho de este territorio de tradicional vocación agraria un espacio integrante de la aglomeración urbana de Sevilla. Por su parte, la red de núcleos urbanos del interior del Aljarafe (en el rombo que forman las localidades de Olivares, Sanlúcar la Mayor, Bollullos de la Mitación y Espartinas) muestra, igualmente, unas transformaciones de consideración, fruto de la expansión urbana de estos núcleos. Pero también hay bastantes manchas en la parte meridional del ámbito de estudio que han sufrido cambios de gran magnitud. Son principalmente puestas en cultivo de áreas extensas de vegetación natural, principalmente forestal, en la actualidad ocupadas mayoritariamente por olivares y frutales en regadío. Mapa 4. Usos y coberturas vegetales del suelo en 1956, categorías del nivel paisajístico. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Consejería de Medio Ambiente 2011a.
42 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Mapa 5. Usos y coberturas vegetales del suelo en 2007, categorías del nivel paisajístico. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Consejería de Medio Ambiente 2011d.
43 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Gráfico 8. Tipo de evolución de los usos y coberturas vegetales del suelo entre 1956 y 2007. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Consejería de Medio Ambiente 2011a, d. 4. Análisis territorial: ordenación urbanística y suelo Otro de los análisis que ofrece información relevante para la caracterización territorial del Aljarafe es el de la clasificación urbanística del suelo. El Sistema de Información Urbana, SIU (Dirección General de Suelo y Políticas Urbanas, 2012) es una fuente de información elaborada desde el Ministerio de Fomento que permite consultar datos urbanísticos de bastantes municipios españoles, aunque no de todos5. En el ámbito de estudio existe información sobre la clasificación urbanística del planeamiento en vigor para 16 municipios del Aljarafe, los de la mitad oriental, que coinciden con los municipios aljarafeños delimitados en el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla en el Documento de Objetivos del año 2000 —salvo Salteras, del que no hay información en el SIU—. Se trata de una fuente de información incompleta para el ámbito de estudio de este artículo, pero, a pesar de todo, valiosa para poder caracterizar las estrategias de crecimiento urbano de muchos de los municipios de Aljarafe, precisamente aquellos que experimentan una presión demográfica y constructiva mayor. 5. La disposición adicional primera del Real Decreto Legislativo 2/2008, de 20 de junio, por el que se aprueba el texto refundido de la ley de suelo, establece la creación de dicho Sistema de Información Urbana: “la Administración General del Estado (...) definirá y promoverá la aplicación de aquellos criterios y principios básicos que posibiliten (...) la formación y actualización permanente de un sistema público general e integrado de información sobre suelo y urbanismo” (Boletín Oficial del Estado, 26 de junio de 2008, p. 28500).
44 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 El Mapa 6 muestra la superficie clasificada para los 16 municipios más orientales del ámbito de estudio, así como para el municipio central de Sevilla y el conjunto de los municipios que forman la Aglomeración Urbana de Sevilla en el documento de objetivos del planeamiento subregional del año 2000 (el actual Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana se Sevilla, vigente desde 2009, prolonga su ámbito a un total de 46 municipios). A su vez, muestra la proporción de las distintas clasificaciones globales del suelo para cada municipio. De entre las múltiples observaciones a que dan pie estos datos, no será necesario detenerse más que en algunos hechos destacables. Mapa 6. Clasificación urbanística del suelo (varias fechas). Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Dirección General de Suelo y Políticas Urbanas, 2012. Ante todo, conviene analizar la correspondencia entre el suelo urbano y el suelo urbanizable, es decir, la relación entre la ciudad desde su escenario presente y su proyección a corto-medio plazo. En líneas generales, los datos para los 16 municipios del Aljarafe y el conjunto de la Aglomeración Urbana de Sevilla (22 municipios, incluyendo la capital) son muy similares: el suelo urbanizable representa un 68-70% de la superficie del suelo urbano (ya urbanizado). Esto significa que para el conjunto de la metrópolis sevillana, las proyecciones de crecimiento de la ciudad, en el plazo de vigencia de los planes municipales, son considerablemente elevadas. Por cada 10 ha de suelo urbano hay aproximadamente 7 ha que pueden urbanizarse. La superficie no urbanizable es, evidentemente, mucho mayor, ya que en esta clase se engloban todos los terrenos rústicos de los términos municipales del área metropolitana, algunos de ellos de notable extensión, caso de La
45 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 Puebla del Río. En el Aljarafe hay hasta cinco municipios en los que el suelo urbanizable supera al urbano: San Juan de Aznalfarache, Coria del Río, La Puebla del Río, Castilleja de Guzmán y Almensilla. En los dos últimos casos las cifras son muy acusadas. Si en Castilleja de Guzmán el suelo urbanizable (93 ha) duplica al urbano (45 ha), en el caso de Almensilla se quintuplica (236 ha de suelo urbanizable frente a 41 ha de suelo urbano). El Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (Consejería de Obras Públicas y Transportes, 2007), limita en su norma 45.4 la clasificación de suelo urbanizable a un 40% del ya urbanizado. A pesar de la flexibilidad con que las autoridades autonómicas competentes han aplicado esta norma con posterioridad, es llamativo el tamaño tan considerable que adopta la clasificación del suelo urbanizable en la mayor parte de estos municipios. A esta ecuación, además, se le puede añadir una tercera incógnita, el suelo no urbanizable. Hay tres municipios que destacan considerablemente: Castilleja de la Cuesta, Tomares y Gines tienen muy poco suelo no urbanizable, en relación con el suelo urbano, que ocupa la mayor parte de sus términos municipales. El caso extremo es el de Castilleja de la Cuesta, donde tan solo se contempla un 5,5% de toda la superficie municipal como suelo rústico, no urbanizable. Lo que a su vez llama la atención es que, padeciendo semejante escasez de suelo «libre», estos tres municipios clasifican en sus normas urbanísticas muchísimo más suelo como urbanizable del que reservan como no urbanizable. Cerca de dos tercios del municipio de Castilleja de la Cuesta están urbanizados. Y un tercio del mismo está clasificado como urbanizable, con lo que apenas queda reserva para Sistemas Generales o para suelo no urbanizable. Es decir, estos municipios presentan un tejido urbano que ocupa la mayor parte de su territorio municipal. Lejos de plantear una estrategia de conservación del escaso (y valioso) suelo aún no ocupado por la urbanización, clasifican como urbanizable la mayor parte del espacio que aún queda «libre», lo que conduce a estos municipios a la arriesgada situación de colmatación del término municipal. Otra de las variables que ofrece el SIU es la tipología de la edificación, a partir de los datos del Sistema de Información sobre Ocupación del Suelo en España (SIOSE, en adelante), un proyecto de integración de la información sobre ocupación de suelo entre las diversas administraciones públicas autonómicas y estatales en España, bajo la coordinación del Instituto Geográfico Nacional. Esta fuente de información distingue —de entre las coberturas simples artificiales— el suelo edificado del resto de superficies artificiales (viales, zonas verdes y arbolados urbanos, otras construcciones...). Dentro de la edificación se pueden reconocer hasta seis tipos distintos, cuyas superficies se detallan en el Mapa 7. A una escala general, para el conjunto de los 21 municipios de la Aglomeración Urbana de Sevilla, las principales tipologías edificatorias se encuentran bastante repartidas: de las más de 7166 ha que forman todo el solar edificado, entre un 27-30% corresponden a naves y a la vivienda unifamiliar aislada, respectivamente; algo menos a los edificios entre medianeras (18.5%) y a viviendas unifamiliares adosadas (15.6%), repartiéndose el resto entre la edificación aislada y otras tipologías. Si se asume este reparto como patrón para el conjunto metropolitano, se observa que hay municipios del Aljarafe que presentan una clara especialización hacia determinados modelos edificatorios. En Almensilla y Palomares del Río la mayor parte de la edificación la ocupa la vivienda unifamiliar aislada, lo que vulgarmente se puede vincular al chalé. Si en Palomares del Río esta morfología de vivienda ocupa dos terceras parte del suelo edificado, en Almensilla la proporción asciende al 88.7%. Algo semejante es el caso de Castilleja de Guzmán, donde la vivienda unifamiliar adosada —el adosado— ocupa algo más del 69% de la edificación. Pero es que la suma de estas dos tipologías de vivienda unifamiliar, que comparten estrechos vínculos
46 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 de parentesco, representa más de la mitad de la edificación en gran parte de los otros municipios del Aljarafe. Precisamente, en algunos de los municipios con mayor superficie urbana y mayor peso poblacional. Así sucede en Mairena del Aljarafe, Coria del Río, Tomares, Bormujos y Gines, donde el chalé y el adosado ocupan entre el 60 y el 70% de todo el suelo edificado (en Espartinas esta proporción aumenta hasta el 76.5%). Estos núcleos urbanos presentan, por tanto, un predominio de las morfologías edificatorias de baja densidad, que consumen una gran parte de suelo en relación a la población que soportan. Mapa 7. Tipologías de suelo urbano edificado (varias fechas). Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Dirección General de Suelo y Políticas Urbanas, 2012. En San Juan de Aznalfarache y, en menor medida, en Camas y Castilleja de la Cuesta la extensión de los edificios entre medianeras es mucho mayor. Estos núcleos están conformados por una trama urbana más compacta, en parte debido a sus cascos históricos de mayor envergadura. La edificación entre medianeras se asocia a la ciudad compacta, aunque no obligatoriamente a un modelo de alta densidad. Las viviendas tradicionales, de una o dos plantas, entre medianeras, tienen unos niveles de edificabilidad relativamente bajos en relación a otras fórmulas de mayor aprovechamiento como los bloques de vivienda en altura. En cualquier caso, la proliferación de la vivienda unifamiliar (ya sea adosada o aislada) representa el paradigma de urbanización dispersa y residencia suburbana, fenómeno que se manifiesta con claridad en la mayor parte de los municipios de la mitad oriental del Aljarafe.
47 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 5. Análisis territorial: movilidad Todos estos anteriores análisis que ayudan a entender el modelo territorial del Aljarafe se completan con las cifras sobre la movilidad metropolitana. En primer lugar se plantean los desplazamientos cotidianos entre el lugar de residencia y el lugar de trabajo o estudio, movimientos que en las áreas metropolitanas desbordan los límites internos de los municipios. De hecho, interesa conocer y comparar la relación entre los desplazamientos dentro de un municipio y entre estos con la cabecera metropolitana, Sevilla. El mayor o menor peso de los desplazamientos hacia el municipio matriz determinará en buena medida el grado de dependencia funcional y laboral de los municipios, el mayor o menor papel de estos como espacios subsidiarios destinados al albergo de personas (ciudades dormitorio) y la capacidad de descentralización productiva de la periferia metropolitana. Mapa 8. Movilidad metropolitana en la Aglomeración Urbana de Sevilla, año 2001. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Andalucía, 2005. El estudio Movilidad por razón de trabajo en Andalucía 2001 (Instituto de Estadística de Andalucía, 2005) recoge los desplazamientos entre el municipio de residencia y el de trabajo/estudio en las principales aglomeraciones urbanas de Andalucía, a partir de los datos del Censo de pobla-
48 Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 e-ISSN 2340-0129 García Martín, M. (2014). Transformaciones territoriales recientes en el Aljarafe sevillano Cuadernos Geográficos 53(2), 25-53 ción y vivienda de 2001. En el caso de Sevilla se reúnen hasta 44 municipios, capital incluida, lo que permite dibujar el panorama de la movilidad metropolitana. El Mapa 8 muestra la proporción de los desplazamientos hacia la cabecera, Sevilla, para cada municipio. Los datos, aunque ha transcurrido más de una década desde la fecha de referencia del estudio, son suficientemente significativos. El cuadro y, en especial, la representación cartográfica parecen hablar por sí solos. Los municipios que mayor número de desplazamientos hacia Sevilla ofrecen con respecto al total son los de la mitad oriental del Aljarafe, aquellos denominados «de la primera corona metropolitana». Todos estos municipios conforman el Aljarafe más metropolitano, en una trayectoria vertical que se describe desde Santiponce hasta Palomares del Río. Allí se registran desplazamientos hacia la capital hispalense que suponen aproximadamente la mitad de todos los flujos residencia-trabajo de cada municipio. En seis municipios (Gelves, Tomares, Gines, Valencina de la Concepción, Mairena del Aljarafe y Bormujos) los desplazamientos a Sevilla son más de la mitad de entre todos los movimientos residencia-trabajo. En Castilleja de Guzmán esta cifra aumenta hasta suponer el 62,3% del total. Gradualmente, los municipios más alejados del centro metropolitano ofrecen cifras de movilidad hacia Sevilla menos acusadas. Para el Aljarafe, en el lado opuesto se encuentran Benacazón y Aznalcázar. En estos municipios tan solo en torno al 13-16% de todos los desplazamientos son hacia Sevilla. La mayoría de la movilidad por razón de trabajo se localiza en el interior de sus respectivos municipios. Por su parte, el Plan de Transporte Metropolitano del Área de Sevilla: Plan de Movilidad Sostenible (Consejería de Obras Públicas y Transportes, 2006)6 analiza otros muchos aspectos de la movilidad en esta aglomeración urbana. Merece destacar, sobre todo, el peso tan importante del vehículo privado en el conjunto metropolitano, ya que acapara el 70% de todos de los desplazamientos mecanizados en 2004. Llama la atención que desde la década de 1980 esta tendencia se ha ido acusando considerablemente. El transporte público ha ido perdiendo una importante cuota de transporte en el conjunto metropolitano (descenso proporcional pero también absoluto, ya que de los más de 420.000 viajes en esta modalidad en 1983 se pasa a los 367.000 en 2004, en un contexto de creciente movilidad). Esta dependencia del transporte privado es algo más acusada en los desplazamientos desde la corona a la ciudad central, puesto que más del 77% de los desplazamientos motorizados entre el Aljarafe y la capital son en vehículo privado. El aumento de la motorización (cerca de 400 vehículos por cada 1.000 habitantes) y la progresiva congestión de la red viaria metropolitana, con especial incidencia en el Aljarafe, son causa y consecuencia llamativas de esta tendencia hacia la privatización de los desplazamientos, hecho que en los últimos años ha condicionado significativamente las relaciones entre el Aljarafe y la capital hispalense. 6. Fue aprobado mediante Decreto 188/2006, de 31 de octubre (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía de 4 de diciembre de 2006, nº 234). El ámbito espacial de este plan, en los que respecta al Aljarafe, comprende los 17 municipios más orientales, a semejanza del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla de 2000.