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La promoción social a través del culto a los emperadores: el caso de Tiberio Claudio Novio en Atenas

Lozano Gómez, Fernando

Abstract

El presente artículo se centra en el estudio de la promoción social a través de la instrumentalización consciente de los rituales de culto imperial. En especial se presta atención a dos fenómenos. Por un lado, se destaca la ascensión de familias antes relegadas a un segundo plano que vieron aumentado su poder gracias a su toma de partido por el gobierno romano y su decidida participación en la adoración a los Césares. Las conclusiones de este trabajo se basan en el estudio detenido de la vida de Tiberio Claudio Novio de Atenas, el personaje principal de la ciudad durante los reinados de Claudio y Nerón. Se incluye como apéndice el archivo documental completo de este personaje, con comentario. Por otro lado, de la mano de este primer análisis, también se reflexiona sobre la forma en la que el culto imperial fue empleado por las familias ya instaladas en el poder para sustentarlo de una forma definitiva. De esta manera, se mostrará que el mismo procedimiento que sirvió a familias oscuras para llegar a dominar sus ciudades, resultó útil para linajes ya asentados en su lucha con otras facciones por monopolizar el poder y derrotar a los otros miembros de las elites locales.

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185 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES: EL CASO DE TIBERIO CLAUDIO NOVIO EN ATENAS* Fernando Lozano Universidad de Sevilla El presente artículo se centra en el estudio de la promoción social a través de la instrumentalización consciente de los rituales de culto imperial. En especial se presta atención a dos fenómenos. Por un lado, se destaca la ascensión de familias antes relegadas a un segundo plano que vieron aumentado su poder gracias a su toma de partido por el gobierno romano y su decidida participación en la adoración a los Césares. Las conclusiones de este trabajo se basan en el estudio detenido de la vida de Tiberio Claudio Novio de Atenas, el personaje principal de la ciudad durante los reinados de Claudio y Nerón. Se incluye como apéndice el archivo documental completo de este personaje, con comentario. Por otro lado, de la mano de este primer análisis, también se reflexiona sobre la forma en la que el culto imperial fue empleado por las familias ya instaladas en el poder para sustentarlo de una forma definitiva. De esta manera, se mostrará que el mismo procedimiento que sirvió a familias oscuras para llegar a dominar sus ciudades, resultó útil para linajes ya asentados en su lucha con otras facciones por monopolizar el poder y derrotar a los otros miembros de las elites locales. The present paper explores the use of Emperor worship as a mean for social promotion. Two specific developments are taken into account. On the one hand, it is emphasized the rise of families that were previously unknown or secondary in the political arena whose power increased thanks to their active participation in Emperor worship. Conclusions are drawn mainly by a detailed study of the life of Tiberius Claudius Novius of Athens, * Este estudio se ha podido llevar a cabo gracias a la hospitalidad de Lady Margaret Hall y el Departamento de Estudios Clásicos de la Universidad de Oxford. La estancia se ha realizado con el concurso del grupo de investigación HUM-545 de la Junta de Andalucía. HABIS 38 (2007) 185-203 186 FERNANDO LOZANO the leading figure in the city during the reigns of Claudius and Nero. The epigraphic dossier of this Athenian is included as an appendix with further commentaries of all relevant inscriptions. On the other hand, closely following this first analysis, a second use of Emperor worship is assessed, namely, the way it was instrumentalized by ancient aristocratic families as a tool for the maintenance of their privileged position in Greek cities. Consequently, it will be shown that the procedure employed by obscure families was also aplicable by families of old. It was a new and extremely useful resource in the continuous strive for power and social predominance among local elites during the Principate. En el año 67 el emperador Nerón se embarcó en un viaje por la Grecia continental, los territorios que englobaba la provincia romana de Acaya1. Durante los meses que permaneció en la provincia participó en las competiciones tradicionales más prestigiosas y puso en marcha importantes reformas políticas y económicas2. Algunas de sus acciones, como la liberación de los griegos, no tuvieron una vida muy larga3, mientras que otras, como sus modificaciones en la prestigiosa Anfictionía Délfica, perduraron durante largo tiempo4. 1 Para el viaje de Nerón a Acaya, véase: K. R. Bradley, “The Chronology of Nero´s Visit to Greece, A.D. 66/67”, Latomus 37 (1978) 61-72. No siempre de acuerdo con Bradley, consúltense también: H. Halfmann, Itinera Principum (Heidelberg 1986) 174 y 184, y T. D. Barnes, “Emperors on the move”, JRA 2 (1989) 253. M. A. Levi, Nerone e i suoi tempi (Milano 1995) 240-281, recoge una recopilación con comentario de las fuentes literarias para el reinado de este emperador. 2 Sobre la atención especial que dedicó Nerón a la provincia, así como el filohelenismo de este emperador, consúltense: E. Cizek, L’époque de Néron et ses controverses idéologiques (Leiden 1972) 213-224 y 387-398, y M. T. Griffin, Nero. The End of a Dynasty (London 1984) 143-163. Entre las medidas más interesantes que Nerón intentó llevar a cabo en Acaya se encuentra la fundación de una nueva colonia en Delfos que se uniría a Corinto y Patras: J. M. Cortés Copete, “Delfos, Colonia neroniana”, Habis 30 (1999) 235-249. Sobre la estructuración territorial de Acaya y la importancia determinante que tuvieron en ella las colonias, consúltese recientemente: A. D. Rizakis, “Roman Colonies in the Province of Achaia: Territories, Land and Population”, S. Alcock (ed.), The Early Roman Empire in the East (Oxford 1997) 15-36, y P. N. Doukellis, “Le territoire de la colonie romaine de Corinthe”, P. N. Doukellis, L. G. Mendoni (eds.), Structures rurales et sociétés antiques (Besançon 1994) 359-390. 3 Esta acción política de Nerón, que fue rápidamente detenida por Vespasiano, ha recibido gran atención por parte de la historiografía, véase el trabajo clásico de M. Holleaux, “Discours de Néron prononcé à Corinthe pour rendre aux grecs la liberté”, BCH 12 (1888) 510-528. Sobre la liberación de Grecia: Paus. 7.17.3-4: “Cuando el poder imperial romano recayó en Nerón, éste dio al pueblo romano la feraz isla de Cerdeña a cambio de Grecia, y después otorgó la libertad a esta última [...] Los griegos no se beneficiaron demasiado del regalo, ya que en el reinado de Vespasiano, el emperador que siguió a Nerón, se enzarzaron en una guerra civil y Vespasiano ordenó que pagaran de nuevo tributo y que fueran sometidos al poder de un gobernador. En su opinión, los griegos habían olvidado cómo ser libres”. Cf. Philostr. VA. 5.41: “Nerón jugó a liberar a los griegos, pero tú [Vespasiano] los has esclavizado en serio”. Véanse también: Tac. Ann. 13.50; Suet. Ner. 24 y Vesp. 8.4; Plin. HN. 4.22. El epígrafe IG VII 2713 recoge también la medida desde el punto de vista griego. 4 Sobre estas reformas en la liga de Delfos, véanse: F. Lefèvre, L’Amphictionie pyléo-delphique: histoire et institution (Paris 1998) 128, y P. Sánchez, L´Amphictionie des Pyles et de Delphes. Recherches 187 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… La actitud de los griegos ante la visita imperial, en especial, el de las elites locales, se ha considerado habitualmente como la de meros convidados de piedra en las acciones desproporcionadas de un emperador histriónico. Últimamente, sin embargo, se ha propuesto una reconstrucción diferente: los griegos habrían propuesto a sus señores romanos distintas versiones de Grecia. Se trata de creaciones en ningún caso inocentes que pretendían prestigiar unas regiones frente a otras, mediante la reinvención del pasado común en parámetros deseables, y asumibles, por el poder central romano5. El presente artículo se incluye dentro de esta línea que pretende investigar no sólo los intereses de los emperadores en las provincias, sino también la reacción y beneficios que obtuvieron los próceres locales. En este sentido, es necesario incidir en los rendimientos obvios que supuso para la aristocracia griega afín a Roma, que surgió y se consolidó después de la batalla de Accio, el proceso de oligarquización que promovió el Imperio en las antiguas poleis6. Tanto los puestos políticos como los deseados sacerdocios cívicos fueron restringiéndose a un puñado de familias acaudaladas, en un proceso que había comenzado en el período helenístico7. La vida oficial cívica, de esta forma, se vio monopolizada por grupos cercanos a Roma que sacaban el máximo partido de su estrecha relación con el nuevo poder general implantado en el Mediterráneo por Augusto; y esto a pesar de que durante todo el Imperio se mantuvo la ficción de una democracia amplia, como muestra el hecho de que las inscripciones honoríficas y algunos decretos atenienses siguieran siendo rubricados por el Areópago, la Asamblea y el Demos8. sur son rôle historique, des origines au Iie siècle de notre ère (Stuttgart 2001) 428-432. Consúltense asimismo: S. Levin, “The Old Greek Oracles in Decline”, ANRW II 18.2 (Berlin-New York 1989) 16051606, y J. M. Cortés Copete, “El fracaso del primer proyecto panhelénico de Adriano”, DHA 25 (1999) 91-112, en esp. 93-97. 5 Véase especialmente: J. M. Cortés Copete, “Polis romana. Hacia un nuevo modelo para los griegos del Imperio”, Studia Historica. Historia Antigua 23 (2005) 413-437. Sobre la reinvención del pasado griego en época romana, véanse: F. Gascó, “Modelos del pasado entre los griegos del s. II d.C: el ejemplo de Atenas”, Polis 5 (1993) 1-11. 6 En general véanse las páginas que dedica a este asunto G. E. M. Ste. Croix, The Class Struggle in the Ancient Greek World from the Archaic Age to the Arab Conquests (Londres 1981) 300326, bajo el epígrafe “The destruction of Greek democracy”. 7 Para la oligarquización y despolitización de Atenas, véase: D. Plácido, “Las transformaciones de la ciudad de Atenas desde el inicio de la intervención romana hasta la crisis del siglo III”, Kolaios. Publicaciones ocasionales 4 (Sevilla 1995) 241-251. Otros desarrollos paralelos, procedentes también de Acaya en: C. P. Jones, “A Leading Family of Roman Thespiae”, HSPh 74 (1970) 223-255, y M. Woloch, Roman Citizenship and the Athenian Elite A. D. 96-161. Two Prosopographical Catalogues (Amsterdam 1973). 8 Los ejemplos son numerosos pues la epigrafía ateniense es una de las más ricas del Imperio para este período. Algunos casos concretos serán objeto de análisis en el texto. Para la constitución ateniense después de las reformas de Sila, véase el trabajo de D. J. Geagan, The Athenian Constitution after Sulla (Princeton 1967), en esp. 62-91 para los poderes que mantuvieron la Asamblea y el Demos. En relación con los decretos atenienses de este período véase por conveniencia: A. G. Woodhead, Inscriptions: The Decrees (Princeton 1997) 467-487. 188 FERNANDO LOZANO De este amplio proceso, pretendo destacar un aspecto significativo como es la promoción social a través de la instrumentalización consciente de los rituales de culto imperial. Dos fenómenos se tendrán en consideración. Por un lado, se destacará especialmente la ascensión de familias antes relegadas a un segundo plano que vieron aumentado su poder gracias a su toma de partido por el gobierno romano y su decidida intervención en la adoración a los Césares. En este sentido, el presente artículo pretende mostrar la forma en la que el culto oficial a los emperadores se convirtió en una vía alternativa a las tradicionales para alcanzar la cúspide social. Para Occidente, con el caso de los libertos9, la bibliografía es amplia, pero en Oriente la atención se ha centrado más en otros matices de este desarrollo, como puedan ser la integración de los griegos en puestos políticos de escala imperial o el acceso a la ciudadanía romana10. Las conclusiones de este trabajo se basan en el estudio detenido de la vida de Tiberio Claudio Novio de Atenas, el personaje principal de la ciudad durante los reinados de Claudio y Nerón, del que se ha recopilado el archivo documental completo con comentario (véase apéndice). Por otro lado, de la mano de este primer análisis, también se reflexionará sobre la forma en la que el culto imperial fue empleado por las familias ya instaladas en el poder para sustentarlo de una forma definitiva, como confirma el hecho de que los puestos se desempeñaran de forma vitalicia. De esta manera, se mostrará que el mismo procedimiento que sirvió a familias oscuras para llegar a dominar sus ciudades –y que se ilustrará principalmente con el caso de Tiberio Claudio Novio–, resultó útil para linajes ya asentados en su lucha con otras facciones por monopolizar el poder y derrotar a los otros miembros de las elites locales. Sin duda, el culto imperial no fue el único medio para conseguir estos objetivos. Se trata, como se indicó antes, de un proceso más complejo y que implicó otros elementos. Con todo, los rituales que organizaron las poleis para adorar a los emperadores fueron una herramienta válida más, fundamental incluso, para los aristócratas en su competición por alcanzar la preeminencia cívica; y, en consecuencia, constituyen un vehículo adecuado para el investigador con el que afrontar el estudio de los enfrentamientos internos y la ruptura de los gobiernos democráticos que caracterizó el período helenístico y romano en Grecia. 9 Para las vías de promoción social de los libertos en la parte Occidental del Imperio véase la monografía de J. M. Serrano Delgado, Status y promoción social de los libertos en Hispania Romana (Sevilla 1988) en esp. 223-230. 10 Para el acceso a puestos de escala imperial por parte de las aristocracias locales griegas, consúltense: J. H. Oliver, “Roman Senators from Greece and Macedonia”, J. H. Oliver, The Civic Tradition and Roman Athens (Baltimore-London 1983) 115-136, y M. Kaplan, Greeks and the Imperial Court from Tiberius to Nero (New York-London 1990). La cuestión del acceso a la ciudadanía romana en: M. Woloch, “Roman and Athenian citizenship at Athens A. D. 96-161”, Historia 20 (1971) 743750, y C. Habicht, “Roman Citizens in Athens (228-31 B. C.), S. Alcock, The Romanization of Athens (Oxford 1997) 9-17. Véase recientemente: S. G. Byrne, Roman Citizens of Athens (Leuven 2003). 189 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… La fachada principal del Partenón se convirtió en uno de los espacios más importantes para la propaganda en torno a la lucha contra el bárbaro y la defensa del mundo griego y su bagaje cultural. El edificio en sí mismo se erigió para conmemorar estas ideas ya que, como es bien sabido, se construyó, tras la derrota de los persas, en acción de gracias a la Atenea Guerrera que había apoyado a los griegos en su apurada victoria sobre el invasor11. Durante el año ático 60/61, cuando los romanos parecían vencer en la guerra en Armenia, el Partenón volvió a ser empleado para divulgar la victoria sobre el bárbaro. En este caso el medio utilizado, por primera y única vez, fue una inscripción honorífica en bronce de tamaño colosal que cruzaba todo el frontispicio oriental: La Asamblea del Areópago, la Asamblea de los Seiscientos y el pueblo de los atenienses honraron al Emperador Máximo Nerón César Claudio Augusto Germánico hijo de dios. Siendo estratego de los hoplitas por octava vez, así como epimeleta y nomoteta Tiberio Claudio Novio hijo de Filino y siendo sacerdotisa [de Atenea] Paulina hija de Capitono12. Solo tres individuos en toda la historia ateniense vieron sus nombres inscritos en el Partenón: Nerón, la sacerdotisa de Atenea Polias y Tiberio Claudio Novio. La historia particular de este personaje permite ilustrar claramente la forma en la que el culto a los emperadores se convirtió en una vía alternativa a las tradicionales para ascender en la escala social por parte de familias con poca relevancia en el período anterior13. En efecto, Novio provenía de una dinastía de escasa im11 Para el Partenón como acción de gracias a la divinidad y sus peculiaridades como edificio cultual, consúltese el trabajo clásico de C. J. Herington, Athena Parthenos and Athena Polias. A study in the Religion of Periclean Athens (Manchester 1955). Para el uso de la tradición de la guerra contra el persa durante el Imperio romano, véase: A. J. S. Spawforth, “Symbol of Unity? The Persian-Wars Tradition in the Roman Empire”, S. Hornblower (ed.), Greek Historiography (Oxford 1994) 233-247. Consúltese también: F. Gascó, “Maratón, Eurimedonte y Platea (Praec. Ger. Reip. 814 A-C)”, A. Pérez Jiménez, G. del Cerro Calderón (eds.), Estudios sobre Plutarco: Obra y tradición (Fuengirola 1988) 211-215. 12 El estudio más completo de la inscripción se encuentra en K. K. Carroll, The Parthenon Inscription (Durham 1982). La nueva edición fue incluida en el SEG 32, 251 con texto que superaba a la antigua publicación en IG II2 3277. Sobre este epígrafe se han dado tres interpretaciones distintas: a) se trataba de la dedicación de una estatua al emperador; b) perpetuaba la dedicación del Partenón al emperador; y, c) recogía la coronación de Nerón por las victorias de los ejércitos romanos en Armenia; siendo esta última, la más aceptada actualmente. Véase por extenso y con la bibliografía previa: F. Lozano, La religión del poder. El culto imperial en Atenas en época de Augusto y los emperadores Julio-Claudios (Oxford 2002) 76-78. A pesar de la interpretación de Carroll sobre la inscripción, recientemente Spawforth, op. cit. (n. 11) 234-239, ha incidido en que Nerón pudo recibir culto en el Partenón. 13 Tiberio Claudio Novio ha despertado un gran interés en la historiografía. Para la vida y proyección política del personaje consúltese, en primera instancia, el trabajo del sabio belga, P. Graindor, Athènes de Tibère a Trajan (Le Caire 1931) 11-14, 30, 59-60, 77-78, 80-82, 141-143 y 145146. Con posterioridad, véanse las hipótesis de J. H. Oliver, The Athenian Expounders of the Sacred and 190 FERNANDO LOZANO portancia en la Atenas helenística y augustea. Poco se conoce en realidad de sus orígenes. Oliver apuntó que se trataba de un extranjero de procedencia itálica14. Sin embargo, su teoría, apoyada durante un tiempo por la historiografía15, ha sido puesta en duda con argumentos de peso por Kapetanopoulos y Spawforth que han probado que Novio era ateniense16. El propio Spawforth señaló que era posible que el prócer estuviera relacionado con la importante familia corintia de los Nouii, que ocuparon el puesto de duumviros de la colonia17. Su matrimonio con Demostenia de Maratón, pertenenciente a una rica familia de Esparta18, parece también indicar la inclusión de Novio en un círculo de interés que superaba el meramente ateniense -dato este que parece corroborar la estrecha vinculación del prócer con la isla de Delos19. Recientemente, por último, también se han puesto en relación los sellos de ánforas de época de Augusto con el título “Novio” con este personaje ateniense, aunque todavía no se ha llevado a cabo un estudio detenido que permita probar efectivamente dicha unión20. En cualquier caso, la primera mención clara a Novio en las fuentes antiguas se encuentra en el epígrafe IG II2, 3270 que se ha datado con seguridad en el primer año del reinado de Claudio (véase el archivo documental infra para la datación): Ancestral Law (Baltimore 1950) 81-83, 85-86 y 94-96. Después de las aportaciones de Oliver, merecen ser destacados otros dos trabajos que completan y resumen el conjunto de las versiones diferentes y las hipótesis encontradas en torno a la vida del personaje: D. J. Geagan, “Tiberius Claudius Novius, the Hoplite Generalship and the Epimeleteia of the Free City of Athens”, AJPh 100 (1979) 279-287, y A. J. S. Spawforth, “The Early Reception of the Imperial Cult in Athens: Problems and Ambiguities”, M. C. Hoff, S. I. Rotroff, The Romanization of Athens (Oxford 1997) 188-191. Un útil resumen de la vida de este personaje en Carroll, op. cit. (n. 12) 43-58. 14 Oliver, op. cit. (n. 13) 95. 15 Por ejemplo en Woloch, op. cit. (n. 7); T. C. Sarikakis, The Hoplite General in Athens. A Prosopography (Chicago 1976) 74-75 y W. Ameling, Herodes Atticus (Hildesheim 1983) II, 55-56. 16 Véanse: E. Kapetanopoulos, The Early Expansion of Roman Citizenship into Attica during the First Part of the Empire, 200 B.C.-A.D. 70 (diss. Yale University 1963) I, 333-334, y Spawforth, op. cit. (n. 13) 189. Sobre la familia ateniense de Novio, sólo pueden apuntarse los datos aportados por E. Kapetanopoulos, “Some observations on Roman Athens”, Historia 19 (1970) 563-564, con stemma de la familia, que reconoce 3 de sus ancestros e identificó a un posible hijo del personaje. Kapetanopoulos modificó su reconstrucción original en comentarios a Geagan; véase: Geagan, op. cit. (n. 13) 280 nota 8, (el supuesto hijo sería el nieto de Novio). 17 Para los Nouii de Corinto, véase: A. J. S. Spawforth, “Roman Corinth: The Formation of a Colonial Elite”, A. D. Rizakis (ed.), Roman Onomastics in the Greek East: Social and Political Aspects (Athens 1996) 180, nª 19. 18 Spawforth, op. cit. (n. 11) 236-237. 19 El prócer ocupó el puesto de sacerdote vitalicio de Apolo Delio: IG II2, 3535; I. Délos 1628; IG II2, 1990, e IG II2, 3271. 20 En D. J. Geagan, “The Athenian Elite: Romanization, Resistance, and the Exercise of Power”, Hoff y Rotroff, op. cit. (n. 13) 25-28, el autor vuelve sobre la vida de Tiberio Claudio Novio y menciona las ánforas en nota 54. La información procedía de la comunicación en el encuentro sobre la romanización de Atenas, y el artículo resultante de ese seminario, de E. L. Will, “Shipping Amphoras as Indicators of Economic Romanization in Athens”, Hoff y Rotroff, op. cit. (n. 13) 117-133. 191 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… La Asamblea del Areópago y la Asamblea de los Seiscientos y el Demos (levantaron una estatua de) Tiberio Claudio César Augusto Germánico Imperator, siendo estratego al mando de los hoplitas y primer agonoteta de los juegos de los Augustos Novio hijo de Fileno de Oión En esta inscripción el personaje aparece ya ocupando uno de los cargos políticos más importantes de la ciudad, el de estratego de los hoplitas21. Por ello, aunque no se conocen sus actividades anteriores y no se puede determinar cuáles fueron sus primeros pasos en la vida pública ateniense, sin duda, su tenencia de este prestigioso puesto indica que, ya en época de Claudio, el prócer se encontraba establecido entre la aristocracia ateniense. Asimismo, este dato muestra su capacidad económica, pues la estrategia sólo podía ser ocupada por personas que sumaran al prestigio personal una significativa riqueza. La otra información relevante, y que sitúa a Novio implicado ya en el culto a los emperadores, es su agonotesia de los agones tradicionales que la ciudad dedicaba a los emperadores22. Tanto su puesto de agonoteta como de estratego, aparecen en el siguiente epígrafe en el que se menciona al personaje, IG II2, 4174. El texto fue inscrito en la basa de una estatua erigida para honrar a P. Memio Régulo, que fue gobernador provincial de Acaya cuando la provincia se sumó a Mesia y Macedonia durante los años 35 a 45 d. C. En este documento Novio afirma que dedicó la estatua en agradecimiento a Memio, que es señalado como benefactor del personaje; de tal forma que puede defenderse la vinculación entre el prócer ateniense y el poderoso y prestigioso gobernador romano. Otra inscripción (I. Délos 1861) posiblemente vincula a Novio con otro administrador romano, en este caso, Tiberio Claudio Balbillo; con todo, su relación con Régulo es la más significativa –y clara, puesto que el nombre de Balbillo es una reconstrucción del editor–, ya que recientemente se ha señalado la importancia que tuvo el gobernador romano para el desarrollo del culto a los emperadores en Acaya23. En efecto, su período en el poder fue especialmente significativo para el desarrollo de estas prácticas cultuales, como muestra el hecho de que al final de su mandato los rituales estaban extendidos 21 Sobre este cargo en época imperial, véase: Geagan, op. cit. (n. 8) 18-31. 22 Véase: Lozano, op. cit. (n. 12) 66-70. Un tratamiento más amplio en: F. Lozano, “Los Agones de los Augustos en Atenas”, XII Congreso Internacional de Epigrafía Griega y Latina, en prensa. 23 Para Régulo véase: RE s. u. Memmius 29, and J. H. Oliver, ‘Lollia Paulina, Memmius Regulus and Caligula’, Hesperia 35 (1966) esp. 150 y n. 2. En relación con la unión de Acaya a esta unidad gubernativa más amplia consúltese, por conveniencia: S. Alcock, Graecia Capta. The Landscapes of Roman Greece (Cambridge 1993) 8-17, que incluye una breve exposición de los avatares históricos de la provincia con la bibliografía pertinente. Régulo fue también patrón de la familia de la esposa de Novio: Spawforth, op. cit. (n. 11) 236-237. Para Balbillo, consúltese: H.-G. Pflaum, Les carrières procuratoriennes équestres sous le Haut-Empire romain I (Paris 1960) 34-41. La reconstrucción del nombre de Balbillo ya aparece en I. Délos 1861, aunque se relega a las notas. Geagan, op. cit. (n. 13) 282 se inclina por esta versión. 192 FERNANDO LOZANO en casi todo el territorio que le había sido asignado24. Su influencia y patronazgo quedan patentes, por ejemplo, en santuarios de la importancia de Delfos, en el que varios de los personajes más influyentes, entre ellos el primer sacerdote de culto imperial, obtuvieron la ciudadanía romana bajo sus auspicios25. Régulo también aparece vinculado en los rituales de adoración a los emperadores que llevó a cabo el koinon de los aqueos, beocios, locrios, focios y eubeos –la liga panhelénica o panaquea-, ya que presidió las fiestas en las que los miembros de esta liga juraron fidelidad al emperador y le honraron con culto26. La cercanía de Régulo con las poblaciones griegas que gobernaba se pone también de manifiesto en el interesante caso de la estatua de Zeus en Olimpia. Cuando Calígula reclamó este preciado objeto artístico y de culto, fue Régulo el gobernador que se opuso o al menos coludió con los provinciales para frustrar los deseos del emperador27. Aunque la epigrafía no sea el mejor medio para medir la devoción a un determinado personaje, la influencia de Régulo queda patente en las numerosas estatuas que las poleis y ligas de la provincia erigieron en su nombre; incluso, como SEG 1, 158, una vez que hubo abandonado su puesto28. En los años siguientes, entre el c. 41-47 d. C., Novio fue capaz de asegurar firmemente su presencia entre la elite local ateniense, sin duda gracias a su fortuna personal y a sus contactos con la cúpula gubernamental romana en la provincia. En este período fue arconte, heraldo del Areópago29, gimnasiarca30, agonóteta de unas fiestas no identificadas, estratego de los hoplitas en dos ocasiones más y sacerdote de Apolo Delio31. Sin embargo, no fue hasta su cuarta estrategia de los hoplitas que el prócer empezó a separarse claramente del resto de sus iguales y a ocupar una posición de preeminencia en la ciudad que lo situaba ya en el camino que le llevaría a figurar en la fachada principal del Partenón. El epígrafe IG II2, 3535 resume 24 El protagonismo de Régulo en la organización y dinamización del culto a los emperadores en Acaya ha sido destacado recientemente en A. J. S. Spawforth, ‘Corinth, Argos, and the Imperial Cult, Pseudo-Julian, Letters 198’, Hesperia 63 (1994) 223. 25 Véase: J. Pouilloux, ‘Les épimélètes des Amphictions: tradition delphique et politique romaine’, Mélanges Pierre Wuilleumier (Paris 1980) 284-85. El culto imperial en la Anfictionía de Delfos es el tema de un artículo de J. M. Cortés Copete y F. Lozano Gómez que se halla en proceso de publicación. 26 Sobre esta liga, véanse: J. Deininger, Die Provinziallandtage der römischen Kaiserzeit (Manchen 1965) 88-91; J. H. Oliver, “Panachaeans and Panhellenes”, Hesperia 47 (1978) 185-188, y Spawforth, op. cit. (n. 24) 222-224. 27 Véase: Josephus, AJ. 19.8-10. 28 En Corinth 8.2, 50, se incluye una relación de las estatuas erigidas para Régulo en Acaya. 29 Novio aparece como heraldo del Areópago en IG II2, 3271. Para ocupar este cargo era habitual haber desempeñado antes el puesto de arconte. Sobre el arcontado en época imperial: Geagan, op. cit. (n. 8) 1-17. Para el puesto del heraldo y su importancia, véase también: Geagan, op. cit. (n. 8) 57-60. 30 La liturgia de la gimnasiarquía en: Geagan, op. cit. (n. 8) 128-132. 31 Para este sacerdocio véase en especial: S. Follet, Athènes au IIe et au IIIe Siècle (Paris 1976) cap. 4. 193 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… el conjunto de cargos que había alcanzado Novio, ya ciudadano romano. La fecha de este documento oscila entre 47/48 o 51/52, pues son las dos únicas celebraciones de las Grandes Panateneas que caen entre los años en el que Claudio subió al trono, que es, como se indicó antes, cuando se menciona a Novio por primera vez, y el siguiente epígrafe datado con más fiabilidad: El Areópago, la Asamblea de los Seiscientos y el Pueblo [erigieron una estatua de] Tiberio Claudio Novio hijo de Fileno, estratego de los hoplitas por cuarta vez y sacerdote vitalicio de Apolo Delio y agonóteta de las Grandes Panateneas Augustas y de los [Agones] Cesareos Augustos y sumo sacerdote de Antonia Augusta, devoto del César y amante de su patria, por su virtud. Siendo Sacerdotisa [de Atenea Polias] Junia Megista hija de Zenón de Sunión. Epagathos, hijo de Aristodemos, de Triasio la hizo [la estatua]. La información adicional que incluye este epígrafe y que resulta relevante en relación con el culto a los emperadores es que Novio ocupaba el sumo sacerdocio ateniense, con la particularidad de que en vez de desempeñar el cargo para el emperador, como era normal en las otras ciudades de Acaya, servía a los rituales de Antonia Minor, madre de Claudio y Germánico e hija de Marco Antonio32, que ya contaba, por otra parte, con una sacerdotisa para su culto33. Siguiendo a Clinton34, la explicación sobre el modo en el que se produjo esta divergencia en el desarrollo habitual de los sacerdocios imperiales se basa en el poder y riqueza de Novio, que lo situaban al frente de los aristócratas atenienses. El sumo sacerdocio, con carácter vitalicio, apareció en Atenas por primera vez durante el reinado de Tiberio y fue ocupado por Policarmo, hijo de Eucles de Maratón, que seguramente siguió desempeñando este puesto hasta su muerte durante el reinado de Claudio en torno 32 Para Antonia Minor, véase: N. Kokkinos, Antonia Augusta: Portrait of a Great Roman Lady (London 1992). El predicamento de esta familia en Atenas se puede rastrear ya desde su toma de partido a favor de Marco Antonio durante las guerras civiles; véase, por conveniencia: Lozano, op. cit. (n. 12) 15-16. Con posterioridad, varios miembros de la familia recibieron culto en Atenas. Entre ellos destaca el sacerdocio de Druso, marido de Antonia, que estuvo en vigor, y asociado al arconte epónimo, como una rareza entre las demás ciudades griegas, hasta el reinado de Adriano; véanse: P. Graindor, Athènes sous Auguste (Le Caire 1927) 157, notas 4 y 5, y Graindor, op. cit. (n. 13) 116. También Germánico fue aclamado en Atenas, para escarnio de Pisón: Tac. Ann. 2.53, y Tac. Ann. 2.55.1-2. A Germánico se le consagró una fiesta efébica que se celebró durante todo el Principado; consúltense: P. Graindor, “Études sur l´éphébie attique sous l´Empire”, Musée Belge 26 (1922) 176-179 y Follet, op. cit. (n. 31) 322. Probablemente también Julia Livila recibió culto: IG II2 5101; cf. W. R. Merkel, “Notes on South-Slope Inscriptions”, Hesperia 16 (1947) 76-77. Estos testimonios apuntan a una vinculación afectiva de la capital del Ática con esta rama de la familia imperial. 33 La sacerdotisa de Antonia Minor se conoce por el asiento que tuvo reservado en el teatro de Dionisio: IG II2 5095. 34 La reconstrucción que se plantea en el texto en: K. Clinton, “Eleusis and the Romans: Late Republic to Marcus Aurelius”, Hoff y Rotroff, op. cit. (n. 13) 169-170. 200 FERNANDO LOZANO 5) IG II2, 1945, ll. 3-4 (c. 44/45 o 45/46 d. C.): Durante el arcontado de Antípatro el joven, Tiberio Claudio Novio aparece ocupando el puesto de gimnasiarca por segunda vez de los fieles de Apolo59. III. Cuarta estrategia (47/48 o 51/52): 6) IG II2, 3273, ll. 5-6: Estatua de Claudio, descrito como salvador del cosmos, en la que Tiberio Claudio Novio es estratego de los hoplitas por cuarta vez. 7) IG II2, 3535, ll. 3-12: Estatua de Tiberio Claudio Novio en la que el prócer ateniense ocupa la estrategia por cuarta vez, y ocupa, además, los puestos de sacerdote vitalicio de Apolo Delio, agonoteta de las Grandes Panateneas Augusteas y de los agones Augusteos y sumo sacerdote de Antonia Augusta60. IV. Entre la cuarta y la séptima estrategia (entre 47-60 d. C.): 8) I. Délos 1628, ll. 2-4: Estatua dedicada a Tiberio Claudio Novio por el pueblo de Atenas y los habitantes de la isla sagrada de Delos. En el epígrafe se menciona que el prócer ateniense ocupaba la estrategia (no se conserva el número de la tenencia, aunque podría tratarse de la cuarta o alguna de las no conservadas antes de la séptima). Asimismo se indica que Novio era sacerdote vitalicio de Apolo y agonoteta de las Grandes Panateneas. 9) I. Délos 1629, ll. 3-4: Estatua dedicada a Demostenia de Maratón, esposa de Tiberio Claudio Novio por el pueblo de Atenas y los habitantes de la isla sagrada de Delos. Sólo se indica el sacerdocio de Apolo que ocupaba el prócer61. 10) I. Délos 1861, l. 3 (c. 54 d. C.): Estatua de Tiberio Claudio Balbilo dedicada por Tiberio Claudio Novio, sin indicación de ningún cargo62. V. Séptima estrategia (entre 47-60 d. C.): 11) IG II2, 3182, ll. 2-3 (+Bulle, op. cit. (n. 40) 60-61): Arquitrabe del teatro de Dionisio en el que se consagran las nuevas construcciones realizadas a Dionisio y el emperador Nerón. Se menciona a un estratego de los hoplitas que ocupaba el puesto por séptima vez. Tiberio Claudio Novio ha sido identificado frecuentemente con este personaje cuyo nombre se ha perdido en la inscripción63. 59 Para la datación de este epígrafe véase: B. Petrakos, O Demos tou Ramnountos II (Athénes 1999) 123-124. 60 Tanto IG II2, 3273 como IG II2, 3535 se datan en las fechas propuestas en Geagan, op. cit. (n. 13) 283-284 y Follet, op. cit. (n. 31) 161. 61 Byrne, op. cit. (n. 10) 171-172 data I. Délos 1628 y 1629 en el año ático 47/8 o 51/52, pues estima que la estrategia no mencionada que ocupa Novio es la cuarta. 62 Geagan, op. cit. (n. 13) 283-284, data la inscripción en 48/49 o 52/53 d. C. 63 Esta inscripción se asignó también a Tiberio Claudio Herodes de Maratón, véanse: Oliver, op. cit. (n. 13) 82-83, y Ameling, op. cit. (n. 15) nº 22. Este miembro de la familia de Herodes Ático 201 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… 12) IG II2, 3542=3561: Estatua dedicada por Marco Porcio Catón a un estratego de los hoplitas que ocupaba el cargo por séptima vez. El nombre del personaje honrado se ha perdido, pero suele identificarse con Tiberio Claudio Novio64. VI. Octava estrategia (60/61 o 61/62): 13) SEG 32, 251 (IG II2 3277), ll. 4-6: Inscripción en bronce emplazada en la fachada principal del Partenón. Según la opinión más extendida, se trata de un epígrafe honorífico dedicado a Nerón por las victorias en la campaña de Armenia. Tiberio Claudio Novio ocupaba la estrategia de los hoplitas por octava vez y era epimeleta y nomoteta. 14) IG II2, 1990, ll. 3-6: Tiberio Claudio Novio es estratego de los hoplitas por octava vez, sumo sacerdote de Nerón Claudio César Germánico y Zeus Eleuterio en la liga de Platea; epimeleta vitalicio y sumo sacerdote de los Augustos en Atenas, así como sacerdote de Apolo Delio y epimeleta vitalicio de Delos65. VII. Epígrafes atribuidos a Novio: 15) SEG 47, 226 (=Lozano, op. cit. (n. 12) 69): Epígrafe conservado en mal estado en el que se menciona a un agonoteta de las Grandes Panateneas y de los agones de los Augustos. Últimamente se ha propuesto que el personaje que ocupaba estos puestos era Tiberio Claudio Novio. La adscripción se hace en base a que el prócer ocupó estos mismos cargos, como prueba IG II2, 3535. La propuesta es sugerente pero el estado fragmentario de la inscripción impide corroborar con argumentos de peso la vinculación a Novio66. sería Tiberio Claudio Herodes III en el stemma tradicional de la familia. Véase, por conveniencia: Tobin, op. cit. (n. 47) 13-22 y fig. 2, que sigue de cerca a Ameling. El trabajo clásico sobre Herodes Ático es Graindor, op. cit. (n. 46). Según la reconstrucción al uso de la familia de Herodes Ático, basada principalmente en Ameling, se trataría de su bisabuelo por parte de padre. La identificación de Novio en Bulle, op. cit. (n. 40) 60-61. A. Gerkan, “Die neronische Scaenae Frons des Dionysostheaters in Athen”, JDAI 56 (1941) 177 aceptó la propuesta de Bulle pero sugirió que la dedicación mencionaba el sumo sacerdocio de Novio. Contra: Spawforth, op. cit. (n. 13) 198 que defendió la edición original de Bulle y aboga, por tanto, por la dedicatoria de Novio en cuanto que epimeleta de la ciudad. La opinión de Spawforth y Bulle supera, en el estado actual de la cuestión, las adscripciones de este epígrafe a la familia de Herodes Ático, pues el personaje que Oliver y Ameling quisieron ver como protagonista de la construcción en el teatro es, por lo demás, conocido únicamente por la lista de arcontes. Véase con más detalle la defensa que hace Spawforth de su propuesta que resulta sumamente convincente. 64 La identificación con Novio en: Geagan, op. cit. (n. 13) 284-285, que incluye la bibliografía anterior en la que se sigue esta misma hipótesis. Contra ella, véanse los argumentos esgrimidos en Byrne, op. cit. (n. 10) 172, nº xv, y 488, nº 41. 65 Para la datación de los dos epígrafes relativos a la octava estrategia de Novio, véase, por conveniencia: Carroll, op. cit. (n. 12) 27-28. 66 Para este epígrafe véase: Clinton, op. cit. (n. 34) 171-172, con las modificaciones incluidas en Lozano, op. cit. (n. 12) 69. Byrne no lo incluye en su catálogo de inscripciones relativas a Novio. 202 FERNANDO LOZANO 16) K. Clinton, Eleusis. The Inscriptions on Stone (Athens 2005) I, nº 358. La historia de este epígrafe es compleja. Fue incluido en IG II2, 3531, pero, posteriormente, K. Clinton The Sacred Officials of the Eleusinian Mysteries (Philadelphia 1974) 125-126, sugirió que la edición de esta inscripción, que en ese momento se encontraba perdida, se había hecho de forma errónea y que el texto correspondía en realidad a dos epígrafes distintos. La parte que interesa aquí se citó como IG II2, 3531b y se incluyó en SEG 34, 190. Esta edición de Clinton no se apoyaba, como se ha indicado, en la pieza, que se encontraba perdida, sino en un antiguo molde de la misma. El epígrafe es una dedicación de una estatua a un personaje, cuyo nombre se ha perdido, que era heraldo del Areópago, gimnasiarca en dos ocasiones, agonoteta de los Grandes Agones Cesareos y estratego de los hoplitas por segunda ocasión. Clinton en su edición de 1974 defendió que el personaje honrado era Claudio Asclepiodoto, pues ese es el nombre que aparece en las últimas líneas del epígrafe. Sin embargo, Byrne, op. cit. (n. 10) 171, nº v, en el 2003 sugirió que podría ser atribuible a Novio, por dos motivos. Por un lado, porque “the achievements cited are uncannily similar to those known of […] Claudius Novius”; por otro, porque era más probable que el nombre del personaje honrado fuera al comienzo de la inscripción y no al final, como sugirió el editor (Clinton). Tras la proposición de Byrne, ha aparecido el libro de K. Clinton, Eleusis. The Inscriptions on Stone (Athens 2005) vols. I y II, en el que el autor vuelve a retomar el tema de la inscripción y la reedita con el nº 358 (véase asimismo la fotografía en vol. II, lámina 166.) Lo interesante es destacar que en el período transcurrido entre una y otra publicación se ha encontrado el epígrafe; hallazgo que ha permitido el estudio directo de la pieza y que ha confirmado finalmente la propuesta que realizó Clinton en su The Sacred Officials of the Eleusinian Mysteries. Otra información adicional es que, pese a su estado fragmentario, se ha conservado la parte superior de la inscripción y en ella no hay lugar para reconstruir el nombre del personaje honrado, lo que anula uno de los motivos abogados por Byrne para proponer a Novio. Con todo, es necesario señalar que este argumento no era de peso, pues hay muchos ejemplos en los que el individuo que recibe la dedicación no aparece al comienzo del texto. Un caso claro es la inscripción en la que Policarmo erige una estatua de su padre, del mismo nombre, en virtud de su puesto de sumo sacerdote de Tiberio y de Apolo Patroos (IG II2 3530). La estructura es análoga a la del texto que se comenta: primero se mencionan los títulos del personaje honrado; a continuación, su nombre; luego, el dedicante, y, por último, el sacerdocio epónimo. En cuanto al segundo argumento esgrimido por Byrne -que los puestos son muy parecidos a los de Novio-, su afirmación tiene más fundamento. Varias de las posiciones que ocupó Novio son idénticas a las del personaje honrado en este epígrafe. Así, fue gimnasiarca en dos ocasiones, heraldo del Areópago y ocupó la estrategia de los hoplitas en ocho ocasiones. Igualmente, su implicación en los rituales de culto imperial permiten suponer que podría haber ocupado la agonotesia de los Grandes Agones Augustos. Puesto este que para el que, sin embargo, no hay constancia en el archivo documental de Novio (al menos si se acepta la propuesta que hice en Lozano, op. cit. [n. 12] 69), ya que en IG II2, 3535 Novio es agonóteta de las Grandes Panateneas Augustas y de los Agones de Augusto, no de los Grandes Agones Augustos. Independientemente de la cuestión de su agonotesia, se trata, efectivamente, de un epígrafe 203 LA PROMOCIÓN SOCIAL A TRAVÉS DEL CULTO A LOS EMPERADORES… que encajaría perfectamente al comienzo de la carrera del personaje, en torno a los años 42 a 47 d. C. Esta propuesta resulta atractiva, y sería la única mención de la segunda estrategia del personaje; sin embargo, el texto, en su estado fragmentario, no permite reconstruir el nombre de Novio. Descartada la parte superior para ello, el resto de lo conservado, al menos según las reconstrucciones seguidas, obliga a desechar la hipótesis de Byrne. Por tanto, al menos en el estado actual de la cuestión, parece más probable que la edición de Clinton sea correcta y que el personaje mencionado sea Claudio Asclepiodoro. 17) IG II2 3562: Se trata de una inscripción que recoge la dedicación de una estatua a un individuo, cuyo nombre no se conserva, por haber financiado varias estatuas de emperadores y por ser el primer sumo sacerdote de los Augustos. El epígrafe se ha perdido. Con anterioridad se había asignado esta inscripción a Tiberio Claudio Ático, padre de Herodes Ático67. Sin embargo, recientemente, Spawforth y Clinton han sugerido que este primer sumo sacerdote de los emperadores era Novio68. En efecto, la primera mención a un oficiante de todos los Augustos se produce en época de Nerón y el puesto es ocupado por Novio de forma vitalicia69. Aunque no se conservan inscripciones en las que Novio se caracterice como el primero de los mismos, la reconstrucción que se ha hecho en el presente artículo de la vida del personaje soporta esta idea. El otro posible candidato es Policarmo, primer sumo sacerdote conocido. Sin embargo, en su caso parece que el único recipiente de sus acciones era Tiberio. Si ha esto se suma que la aparición de un sumo sacerdocio de los dioses Augustos es un desarrollo más propio del reinado de Claudio y, sobre todo, de Nerón, todo parece indicar que la adscripción realizada por Clinton y Spawforth es correcta70. 67 Véanse: Oliver, op. cit. (n. 13) 97, y Ameling, op. cit. (n. 15) nº 39. 68 Véanse: Spawforth, op. cit. (n. 13) 189-190, y Clinton, op. cit. (n. 34) 171-172. 69 Con anterioridad se mencionan también a los Augustos en Atenas, véase: M. C. Hoff, “The so-called Agoranomion in Julio-Claudian Athens”, AA 109 (1994) 108-109. Sin embargo, el sacerdocio no se vincula a este conjunto de divinidades imperiales hasta el reinado de Nerón. 70 Para la extensión del sumo sacerdocio a los Augustos en Acaya, véanse, en general: M. Kantiréa, “Remarques sur le culte de la domus Augusta en Achaïe de la mort d´Auguste à Néron”, O. Salomies, The Greek East in the Roman Context. Proceedings of a Colloquium Organised by the Finnish Institute at Athens, May 21 and 22, 1999 (Helsinki 2001) 51-60, y Lozano, op. cit. (n. 12) 58-60. Para este desarrollo, a pesar de no ser siempre contemporáneo, en otras provincias del Imperio; véase, por ejemplo: J. Reynolds, “Ruler-cult at Aphrodisias in the late Republic and under the JulioClaudian emperors”, A. Small, Subject and Ruler: The Cult of the Ruling Power in Classical Antiquity (Ann Arbor 1996) 41-50, en esp. 48 (para Afrodisias), y S. J. Friesen, Ephesus, twice neokoros (Diss. Uni. Harvard 1990) 218-220 (para Éfeso). En general sobre este sacerdocio, véase: D. Fishwick, The Imperial Cult in the Latin West (Leiden 1987-1992) I.2, 269-281 y II.1, 423-435.