El orbe literario : periódico de ciencias, literatura y bellas artes
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EL ORBE LITERARIO, jpwinionico DE CIENCIAS, LITERATURA lí RELLAS-ARTES TOMO PRIMERO. ffic/u&e, '/&o^jecm^c y^/ec-ecin^lc c¿c s83y. TPAMIB, EN LAS OFICINAS DEL PERIODICO, 27 bis, RUE DE DA CHAUSSÉE-D’ANTIN. 1857.
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S‘)íí! llibi SECCION PRIMERA. lir.ifi UÍ50 CIENCIAS. r. NOTICIA Sobre los libros ycarias ijeograficas impresos en relieve en los Estados -Unidos ,para la enseñanza de los ciegos de nacimiento :leída en la sección de Ciencias morales ypolíticas del Instituto Real de Francia, el 4defebrero de 1837, por 1). Ramón de la Sagra, miembro corresponsal (l). Durante mi viaje por los Estados de la confederación americana del norte, me he ocupado en estudiar los medios allí adoptados para mejorar la condición social de los ciegos de nacimiento. Tres son los establecimientos consagrados áeste filantrópico objeto. El mas antiguo, que es el de Boston, apenas tiene cuatro años de existencia ,ydebe su origen álos esfuerzos del Dr. J. D. Fisher, que en 1827 concibió el plan yobtuvo el (I) En varios periódicos se han publicado extractos de este trabajo, pero sumamente concisos yáveces inexactos.
10 SECCION PRIMERA. permiso de formar una sociedad filantrópica. El Dr. Howe fué comisionado para venir áEuropa áestudiarlos métodos de enseñanza, yásu regreso en el mes de agosto de 1831 se abrió el establecimiento. Contenia, en la época de mi viaje (agosto de 1835) (l) veinte hombres yveintidós mugeres ,yse egecutaban las obras necesarias para admitir hasta ciento. Es curioso éinteresante hacer aquí mención, que habiendo M. Perkins ofrecido la hermosa casa yterreno que ahora ocupa el establecimiento ,para cuando la asociación hubiese adquirido el fondo permanente de 50 mil pesos, el vecindario de Boston, ómejor dicho, diez patricios distinguidos, se apresuraron ásatisfacer la clausula condicional con la suscripción de aquella suma. Las señoras imitaron tan bello egemplo ;las Legislaturas de Connccticut ,de Yermont ,del Maine, de New-Hamsphire ,etc., auxiliaron con fondos proporcionados para la enseñanza de cierto número de alumnos ,ycon tal celeridad se comunicó este movimiento de emulación patriótica, que en 1834 pudo la casa de Boston disponer de cerca de 58,000 pesos de renta. El establecimiento de New-York debe su origen al zelo filantrópico de MM. Samuel Akcrly ySamuel Word, que en 1831 animaron 5muchos habitantes respetables afoimar una asociación. Los tres primeros niños enseñados se monstraron al público áfines de 1832, repitiéndose así las interesantes escenas que había presenciado Boston en 1831, yque produjeron en favor de las casas de ambas ciudades el movimiento favorable de entusiasmo que las sostiene. La mas reciente de todas es la de Filadelfia ,creada en el mes de febrero 1833 ,también por la filantropía de vecinos respetables , con un fondo permanente de 3,600 pesos yuna renta annual de cerca de 2,000, todo producido por suscripciones. En el mes de noviembre se verificó el primer egercicio, ante un público ilustrado que, convencido de las ventajas déla naciente institución, se apresuró ásuministrarle los medios necesarios para su conservación yprosperidad. (1) Esta fecha se refiere ála del viaje del Sr. Sagra, en 18,> >
CIENCIAS. 11 Fundadas las Ires mencionadas casas por el zelo de los particulares, las Legislaturas de los tres estados correspondientes, Massachussets, New-York yPensilvania, concedieron fondos apropiados ála enseñanza de cierto número de alumnos ,pero sin intervenir en la administración de los establecimientos ,que quedó confiada ásus fundadores. Sabio egemplo constantemente seguido en las instituciones filantrópicas de los Estados-Unidos ,yque debería ser igualmente imitado en Europa, donde por una parte la manía de los gobiernos en mezclarse en todo ,ypor otra la indolencia de los particulares, que como meros pupilos lo esperan lodo de su gobierno, impiden á aquellos la creación de instituciones útiles, yhacen decaer, por falta de zelo yvigilancia, las sostenidas costosamente por este. Se espera que los medios adoptados en los estados dichos, luego que se hallen generalizados en los demas ,proporcionarán la enseñanza á5,385 ciegos, que según el último censo ofrece la población total íyátal termino se diririgen los planes de los hombres filantrópicos de aquel pais. Concretándome al establecimiento de Boston ,he indicado en mi Diario de Viaje las mejoras que en él se han obtenido en el arte de imprimir los libros ylas cartas en relieve $pero réflexionando que las simples explicaciones no bastan para dar áconocer bien el grado de perfección délos objetos obtenidos en este género en la NuevaInglaterra ,he concebido la idea de presentar ála Academia de ciencias morales ypolíticas ,algunos de estos libros ycartas ,con la esperanza de que los examinará con satisfacion, yque podrán sacarse algunas ventajas de la comparación entre los medios empleados en los Estados-Unidos ylos practicados en París hace muchos años. Comenzaré, señores, observando que la forma ordinaria de los caracteres usados en la Institución Real de jóvenes ciegos, me parece fundada sobre el principio erróneo que supone que lo que es lacil ala percepción de la vista puede serlo igualmente ála del tacto. Yme creo autorizado ácreerlo así, porque sin la menor modificación se hallan destinados en París para enseñar áleer á los ciegos, los mismos caracteres que se emplean en la escritura común. Pero aquella suposición es inexacta, por que la vista
SECCION PRIMERA. 12 juzga por las formas ydistingue bien las modificaciones del contorno ,al paso que el tacto se halla expuesto áequivocarse , cuando el contorno yel relieve no son bien distintos en dos letras diversas. Puede uno convencerse de esta diferencia ,examinando por ambos medios de percepción las letras c, e, yo; las by/i ,etc, ,yse conocerá que si son fáciles de dcstinguir al ojo ,no lo son lo mismo al tacto. Por este defecto ,los libros impresos en la Institución Real de Paris ofrecen en general una prominencia redonda ycasi uniforme en el lugar de las vocales a, e, o,la consonante c,etc. Otro defecto que presentan las impresiones francesas, viene de que el relieve no resulta del solo contorno ótrazo de la letra, sino de la totalidad del espacio que en el papel ocupa ;así la parte (juc es hueca se halla también en relieve ,yde consiguiente solo el contorno exterior ,si fuese limpio ,podria dar idea de la figura de la letra. Esto procede pues de la forma de los caracteres en sí mismos ydel espesor del papel empleado en las impresiones. Si se considera que los dedos del ciego no locan mas que el vértice del relieve ,se conocerá que no es necesario un saliente fuerte en las impresiones, sino lino, limpio yperceptible. El defecto que indico trahe consigo ademas el inconveniente de aumentar el espesor de los libros ,yde hacer muy grosera su encuadernación. Finalmente ,la forma viciosa de los caracteres franceses ysu disposición en líneas demasiado separadas ,hace que los libros resulten sumamente gruesos en proporción ala materia que contienen. M. Howe ,director de la institución de Boston, se ha propuesto corregir los defectos de las impresiones en relieve ,ycon este interesante fin lia obtenido ya mejoras considerables. Echando una mirada sobre los volúmenes que tengo el honor de presentar ála Academia ,se descubren fácilmente las modificaciones introducidas en la forma de los caracteres, en su disposición en líneas, en la fuerza del relieve, en la limpieza de la impresión ,yen la belleza de la encuadernación. Las vocales
CIENCIAS. 13 «, c, o, yla consonante cse distinguen perfectamente ,así al tacto como ála vista ,ymodificaciones en la forma ,semejantes álas que presentan estas letras ,se han adoptado para no confundir la byla h, la/ yla f, etc., etc. Otra modificación en la disposición de algunos caracteres, aunque excesivamente simple yque en nada perjudica álas reglas de la ortografía ,produce una economía de mas de la mitad en el ancho de los espacios que es preciso dejar entre los renglones. Estos espacios son anchos en las impresiones comunes, por causa de las colas óapéndices superiores 6inferiores que tienen las once consonantes siguientes : b. d. /. h. k. i. —g. j. p. q. y. En los libros americanos se advierte que ninguna letra pasa de la línea inferior del renglón, pues se colocan sobre él las cinco que tienen apéndices inferiores. De consiguiente desaparece el obstáculo para aproximar los renglones una mitad mas que en las impresiones ordinarias. Puede observarse también que el relieve de las letras ,aunque menos fuerte en realidad que en los caracteres franceses, es sin embargo mas perceptible al tacto, porque es limpio, agudo yde una fuerza igual ,tanto en el contorno esterior como en el interior de la letra impresa. El papel queda tan aplanado en la parte hueca de esta como en su rededor ,de modo que solamente aparece saliente el rasgo que constituye su figura, yno la totalidad, como en las impresiones de París. En fin puede observarse la finura del papel ,la limpieza yla igualdad de la impresión, yla belleza de la encuadernación, comparativamente ála que se cgecutaba en esta especie de libros en relieve. Trataré ahora de apreciar la influencia de todas estas mejoras reunidas. •• sié) i: *ijii) >r.u La modificación en la forma yen la disposición de los caracteres, permite introducir 787 de los americanos en una página de 8pulgadas de altura y7de ancho ;es decir en 56 pulgadas de
SECCION PRIMERA. 14 superficie ,cuando en el mismo espacio no entran mas que 408 franceses y509 de los angulares inventados en Edimburgo. En cuanto al volumen, 76 páginas de los libros franceses tienen mas de dos pulgadas ymedia de espesor ,yel mismo número de páginas en los de Boston, no excede de pulgada ymedia. Estas dos reducciones, es ásaber :la producida por los caracteres yla conseguida por el uso de un papel mas delgado ,dan una total de tres cuartos de volumen de los libros franceses en favor de los americanos ,siempre suponiendo igual materia contenida en ambos. Relativamente ála forma del cuerpo de los caracteres ,debo observar que en los Estados-Unidos no se ha adoptado la de martillo, usada en la Institución Real de París, sino la de simples paralelipípedos de los caracteres de la tipografía ordinaria ,aunque mucho menos pesados que los que también emplea el establecimiento francés. Esta variación en la forma de los tipos destinados álos ciegos, parece fundarse en la suposición errónea de que su tacto sea mas grosero que el de los individuos dotados de vista ,óellos mas torpes en la práctica mecánica del arte tipográfico. Ademas la forma de martillo de los caracteres produce el inconveniente del gasto de construir cajuelas de listones donde colocarlos para formar las páginas ,yuna perdida considerable de tiempo para el operario ciego. Me he propuesto también apreciar la ventaja relativa de los caracteres americanos, con relación ála cantidad de metal que exigen comparativamente álos empleados en Francia. He aquí los elementos ylas consecuencias de mi cálculo ,habiendo formado para ello alfabetos de 26 caracteres simples, ynumerarios de 10 cifras, tanto de la forma de martillo como de la forma paralelipípeda. Alfabeto de caracteres de forma de martillo 5 mayúsculas francesas , —minúsculas , Alfabeto de caracteres de forma paralelipípeda :mayúsculas francesas , 8onzas 1dracma. 7» 13 4
CIENCIAS. 15 —minúsculas, 95 Alfabeto americano ,6»' Numerario francés, forma de martillo ,261/2 ——forma paralelipípeda ,3 5 Numerario americano, 24 /'§ Supongamos con estos datos cuatro páginas compuestas con caracteres franceses de forma de martillo ,árazón de 408 por página ;el peso de dichas 4páginas seria de cerca de 30 libras, al paso que la misma materia compuesta con caracteres americanos pesará poco mas de 23 libras. Pero como en una página de las expresadas caben 787 caracteres en el lugar que ocupan las 408 franceses ,resulta la relación entre las superficies ocupadas por una misma cantidad de materia ,próximamente como 4á2ymedio ,yde consiguiente la materia compuesta en 4 páginas con caracteres franceses ocuparía solo dos ymedia ó poco mas de la mitad con caracteres americanos. La egecucion de las cartas geográficas para el uso de los alumnos de la escuela de Boston ,ha obtenido mejoras notables , como se puede observar en las muestras que tengo el honor de presentar ála Academia. Tiradas sobre planchas metálicas, ofrecen todas las ventajas que pueden desearse, en la limpieza de los contornos yen la perceptibilidad de los nombres ynúmeros. La mar es también fácil de distinguir de los continentes ,porque está rayada menudamente 5lo cual era esencial para el alumno ciego que, recorriendo con los dedos las superficies, debe, tan pronto como si tuviera vista, distinguir la mar de la tierra para referir los contornos de las costas ála una óála otra. Para no molestar mas la atención de la Academia ,no entraré en otros pormenores, ni tampoco expondré las diferentes prácticas que he tenido ocasión de observar en los establecimientos de la Union. Creo haber desempeñado el reducido plan que me había propuesto, explicando con egemplos las mejoras obtenidas en los Estados-Unidos, en la impresión de los libros ycartas geográficas en relieve para el uso de los ciegos 5yme be decidido á esto ,porque ni las explicaciones que contiene mi Diario deViaje,
22 SECCION SEGUNDA. - formar parte de nuestra educación se llama clasica ,consiste esencialmente en lo material de los afectos. En ninguna parte se tratan mejor las penas de una madre ,la piedad filial ,el heroísmo de la fuerza ,y sobre todo ,en ninguna se presenta el estilo con mas pompa yhermosura. Retralánse en su elocuencia la majestad del cielo ylas bellezas de la tierra ; pero fuera del horizonte material ni hai vida ni esperanza. En la escuela romántica se distinguen dos caracteres principales :el primero, la preferencia que dá álo ideal de ¡los afectos, yel segundo, el desorden aparente de la estructura de sus obras. Pero que no se tome por ideal lo que es absurdo ,ni se diga que puede existir producción alguna sin la unidad rigorosa de interés ,que es el objeto de todas las reglas del arte ,de todos los consejos de la crítica Si los románticos han elejido la edad media para sacar de ella los asuntos de sus obras ,no lo han hecho porque los demás siglos sean mas ámenos escasos en materias de imaginación yobjetos de grandes planes; sino porque las costumbres eran poco sabidas; porque las virtudes ylos vicios de aquellas generaciones contrastan con nuestras ideas ysentimientos ,yporque un libro que llama la atención del publico , inspira álos talentos de orden inferior el deseo de señalarse imitando, En una palabra :si entre cosas abstractas puede establecerse paralelo, err el del clasicismo yel romanticismo se notarán señaladas diferencias que no dejarán confundir uno con otro. Los clásicos ajustan su plan y sus adornos álas reglas de un método generalmente conocido ;los románticos sacrifican las reglas al asunto. Los primeros se sirven de muchos individuos para que resulte una cualidad metafísica ;los segundos se sirven indistintamente de todas las prendas ydefectos de un solo individuo para representar el conjunto moral de cualidades que forman tal ótal persona :aquellos necesitan una acción ,estos un actor. Cual • quiera escena sirve álos intentos del clásico,que solo quieie plantar en ella su acontecimiento ;para el romántico son menester sitio ytiempo en harmonía con el lance ,áfin de que aumente esta circunstancia los afectos que se propone excitar. Los déla escuela de la memoria reflexionan, los de la escuela de la imaginación sienten ;allí se pinta ,aquí se retrata. Délo dicho se infiere que unos yotros necesitan consultar la naturaleza ,yno perder de vista la verdad. Las obras de ambos pueden ser bellas, ytambién pueden ser detestables. —ün buen clásico tendrá acojida entre los románticos juiciosos, como la tendrá entre los clásicos sensatos un buen romántico. Los verdaderos hijos del genio miran las calificaciones ynombres de partido como recursos de los talentos mediocres. Las obras viven ;las disputas pasan. Que nuestra literatura se enriquezca con producciones originales, ycada uno las clasifique como p.)lg je{Se continuará). .ftce/<n f'S/a-icm.
SECCION TERCERA. BELLAS-ARTES. 4''t,1 wfis 2BS& SíS^SiB<E> 2E>23 2?&»2&2í39 Cuentan de un noble Andaluz que ,habiendo vendido su caballo, ytodo el mundo sabe lo que un Andaluz estima su caballo, íué ádespedir ásu amigo hasta la salida del pueblo. La historia no dice si debe entenderse por este nombre el animal óel comprador $mas añade :que no pudiendo seguirlo, se paró, le pasó la mano por el lomo, le acarició las crines, lo llamó chiquito ,yenjugándose las lágrimas, exclamó «Alo menos me conzuela que le vayas con tan buen amo. » Yo no sé si los Españoles podrán tener igual consuelo de la pérdida de sus cuadros 5pero debe asegurarse que no hallarán motivo de queja en nuestra compra (1). U11 príncipe ilustrado yamador (I) El autor es Francés. La celebridad de su nombre, que es uno de los que mas brillan en la literatura del dia, no dejará de dar ála colaboración que nos ha prometido, yque empieza con este articulo, no solo el valor de su grande ingenio ymucha erudición, sinó también cierto interés de curiosidad. La modestia del señor Gozlan nos prohíbe decir que estas páginas están escritas por él mismo ;pero la amistad íntima que nos une disculpará ásus ojos nuestra falta de secreto.
24 SECCION TERCERA . de las arles leía la relación de los robos ysaquéos de las iglesias y conventos de España. Ocurriósele que si las riquezas del arte que allí habia no eran despojos del vandalismo de las asonadas ,lo serian de la codicia de ciertas gentes ,que asi compran los higos de Corinto yel vino de Jerez cornos las ruinas del Partenon ylos santos de Murillo. Tal vez temió que las pinturas católicas se hicieran protestantes. La verdad es, que afortunadamente el príncipe, que tanto se interesa por la gloria de las artes, creyó que el momento era favorable para mostrarles su protección ,ytrasladar á Francia los tesoros que amenazaba el incendio, óla rapacidad del populacho. Este pensamiento regio no le permitió dormir, hasta que habiendo confiado la egecucion de su proyecto al barón Tajlor ,esperó yvió cumplido su resultado. En efecto ,el barón Taylor , hombre de erudición yde gusto, artista yviajero que pasa tan rápidamente de Atenas ála Alhambra, como de la Alhambra ála Tebáida yde la Tebaida al vestuario del Teatro-Francés, se asoció con M. Deuzats, yambos preparáronla expedición con el silencio y reserva que si se hubiera tratado de realizar una conjuración. Nada se supo en París del objeto de este viaje, ysobre todo se habló mui poco en un pais en que se habla tanto. La misión tuvo su efecto :no podía faltar ;habia empezado por un milagro. Sin esas precauciones, habría habido objeciones antes del proyecto, críticas durante su egecucion yreconvenciones después 5y lo que es peor ,quizás se hubiera fustrado. Porque nuestros economistas hubiesen gritado contra la dilapidación del gobierno que iba áemplear tantos miles de francos en mamarrachos ,yeste se hubiese repetido por todas partes entre gentes, que aún no conocen la España sino por la luminosa filosofía yverídica historia del señor de Yoltaire. Gracias ásu exactitud ydiligencia se cree que el pueblo mas generoso yagudo de la tierra se compone de gitanos , de mendigos, de frailes yde morenas que se dan átodos los contrabandos con el puñal en la media. En cuanto ála pintura ,solo se citaba áMurillo, aunque por fortuna de la gloria española se hacían de él tres pintores ácausa de su triple nombre. Ahora solo queda lugar álas reconvenciones ;pero en vez de
25 BELLA.S-ARTES. mandar ápascar álos que las hagan ,los mandaremos al Louvrc , donde dentro de mui poco abrirá sus puertas el Museo Español. Que digan que el proceder de Luis-Felipe es inoportuno :que no debia haber comprado en las circunstancias presentes los cuadros de una nación revuelta :que eso es despojarla de sus mejores riquezas, robarle su mas hermosa gloria, dejarla en cueros ,no íespetar su historia, malograr su porvenir. Mas valdria, ¿no es verdad? dejar que redujeran ácenizas esos nobles monumentos del genio español •, mas valdria que un negociante inglés los embarcara por una coracha de tabaco de Gibraltar, yse llevara áLondres una docena de santos de Zurbaran como una leva de pillos. No. no-, que su precio sea el oro, que su destino, ya que no hai pinturas en el cielo ,sea el de representar la corte celestial en París. Si la España’ingrata los habia de proscribir, mejor asilo encontrarán en el palacio de los reyes cristianísimos que en el comedor óla escalera de algún baronet hereje. Aqui serán bien tratados ,bien mirados, ysobre todo puestos en buena sociedad al lado de Rafael, de Miguel-Angel, yde nuestros mejores pintores. Ademas dos hombres solos sin amenazas ,sin violencias ,sin engaño han hecho un trato ventajoso, ytodos lian quedado contentísimos. ¿Quién se debe quejar? Los que no pueden robarlos yá para venderlos áescondidas yaprovecharse de la venta. Los buenos Españoles que conocen los peligros de la guerra civil, habrían sido los primeros áprotejer esta importante traslación. Iristan, Carducho ,el Españoleto habrían abierto la marcha. Las cuatrocientas pinturas que han venido áFrancia no han mudado de patria. Paris es la patria de las Artes :aquí tienen carta de naturaleza todas las producciones del genio. Algún dia la España entera conocerá qué servicio le ha hecho la Francia reuniendo bajo las bóvedas del Louvre las obras dispersas de tantos artistas de que hasta el nombre ignoran los extrangeros. Pocos, mui pocos, he observado ya en otro lugar, sabían de esta parte de los Pirinéos que la España podía competir en pintura ypintores con la Italia, la Alemania yla Francia. Sin embargo lo que da áconocer un pueblo álos otros pueblos, lo que prolonga su existencia mas allá de los siglos yextiende lucra de
SECCION TERCERA. 26 los límites de su territorio el lustre yfama de su nombre ,lo que llama al extrangero que lleva su oro adonde lo arrastra el deseo de admirar, es la excelencia de las obras del arte. Grecia sin el Partenon ,sin las estatuas de Fidias ,sin los fustes ycapiteles de sus columnas ,sin los ricos ynumerosos escombros que aun conserva ,no valdría mas que la regencia de Túnez óel imperio de Marruecos. ¡Quién se expondría áencontrarse con los piratas del Archipiélago ni con los bandidos de las montañas, por visitar la nueva monarquía heleno-bávara ?Dígase si las colonias de Ingleses, de Alemanes ,de Franceses que todos los años abandonan su pais por ver la Italia de Rafael ,de Coregio, del Yeronés , se incomodarían por visitarla ,sino fuera por sus bellezas artísticas. ¿Yno se despertará la curiosidad de la Europa entera , cuando por medio de la Francia sepa que hemos descubierto en España setecientos pintores ytrescientos escultores :setecientos pintores yde ellos trescientos eminentes ,originales ,sin rivales en el colorido, sin émulos en el dibujo ?¿y no volverá España de ese modo áocupar en la estimación del mundo el lugar que ocupaba en otro tiempo entre las naciones que viven aun cuando se les acaba la vida ?¿Qué de peregrinos devotos de las artes no irán allá en romería, llevando por conchas buenos escudos ysendas guineas? Entonces si que no habrá Pirinéos. El dicho poético pero falso de un rei guerrero yambicioso lo hará cierto ol»o rei sabio ybueno. Porque no es menester añadir que la siega hecha por el barón Taylor no ha dejado áEspaña sin cuadros, como podría suponerse al escuchar el número crecido de los que ha juntado. Los museos ,las galerías ,los depósitos nacionales están intactos : las catedrales ylas parroquias conservan sus pinturas ,yaún en el monasterio del Escorial no han descolgado ni una estampa. El que no ha querido vender ,ha guardado, ysea dicho en honor de una nación que no se halla en circunstancias de menospreciar el dinero, muchos han preferido guardar. Los cuatrocientos cuadros nuevamente adquiridos ocupan las diez salas que les están destinadas en el palacio del Louvre ; pero aún no están colocados por orden, ni según las tres diferen-
BELLAS-ARTES. 27 tes escuelas áque pertenecen. Nada diremos de la hermosura del lugar :la luz, los altos ydorados techos ,los magníficos cielos , todo corresponde álos tesoros que allí se van ádepositar. Los palacios son para los reyes, ylos mas hermosos para los mas grandes, para Yelasquez, para Murillo, para Coello ,para Ribera ,para Zurbaran. Cuando, según el plan que debe seguirse en su colocación ,se muestren por orden cronológico ,servirán no solo de admiración ála multitud ,sino de escuela álos artistos. Por ellos se atravesará la grande era del arte español, vde cuadro en cuadro se llegará sin fatiga desde sus primeros ensayos hasta los últimos puntos de su decadencia. ¡Con qué fruto se compararán las edades de la pintura española con los edades correlativas de la pintura italiana, francesa óflamenca! Si la Francia divulgando la gloria de nuestros vecinos les ha hecho favor ,la España abriendo al arte una senda nueva ha hecho bien álos artistas de todo el mundo. En efecto grandes serán las ventajas que van áresultar del cotejo de las obras desconocidas con las que ya se conocían. Estas comparaciones descubrirán la semejanza de Gallegos yAlberto Durcr, de Julio Romano yLuis de Vargas ,de Caravaggio yNavarrete ,de Joanes yel Primaticio, de Blas del Pardo yLeonardo Vinci, de Céspedes yRafael, de Alonso Cano yMiguel-Angel ,de Zurbaran yLesueur. La fama de las escuelas exlrangeras nada tiene que temer de este examen comparativo ;cada una tiene sus bellezas ,ylas bellezas de su rival no las borrarán jamás. Pero no será de extrañar que la escuela española arrebate el favor del público ,no solamente por lo que tiene de nueva para nosotros , sino por lo que se nota en ella de gracia ,de franqueza ,de vida. Si es endomingada ytiesa como la chorrera de un hidalgo, también es libre ysuelta como una maja andaluza. La pintura italiana rie, la española habla. Para entenderla no se necesita de cicerone ;basta mirar un cuadro de Ribera óde Cano; las figuras las hemos encontrado ála puerta ,yvienen detrás de nosotros ; el cuadro es un espejo en donde se rellejan de nuevo ánuestra vista. Dure lo que quiera este triunfo ,el arle habrá dado un paso
SECCION TERCERA. 28 inmenso. Quedará pues demostrado que la tutela de la Italia no ha sido hasta ahora mas que una preocupación. Verdad es que algunos pintores españoles han aprendido óse han perfeccionado en Italia $pero es mayor el número de los que han aprendido y se han perfeccionado en su patria ,enterrados en un claustro , escondidos en los desvanes ,ayunando en las hermitas ,alimentándose de las sobras de un refectorio ,ysin poder salir de su convento, sin poder alejarse de su pueblo, porque la pobreza les atajaba el camino. Otros han vivido en medio de motines, yentre duelos ycon lances de amores ypendencias. Estos pintores han sabido elevarse á la cumbre de la perfección ,ymostrar lozanía de imaginación ,riqueza de colorido, rigidez de dibujo ,tino de composición, cualidades que les pertenecen, yque son suyas ynada mas que suyas, como su acento gutural, su cara morena ,su sangre cálida ysu nombre sonoro. Seria imposible creer en tanto talento ytantas obras, si no se tuvieran ála vista en los salones del Louvre. Aún después de reflexionar que son trabajos de tres siglos ,que se deben álas escuelas de Valencia, de Sevilla yde Madrid, yque han contribuido para ellos mas de ciento ycincuenta artistas ,no es leve el motivo que dejan ála sorpresa. Apesar de la multitud de cuadros, no hai sin embargo en ellos gran variedad de asuntos. Se echan de menos batallas, composiciones mitológicas, ypaisages. Los cuadros de perspectiva interior son mui raros. Esto se explica. (;Qué era entonces la España ?—Un convento. —¿Qué era la corte ?—Una iglesia. — (;Qué eran los grandes yministros ?—Frailes. Era pues consiguiente que los asuntos religiosos lograran solos acojida yfavor entre quienes podian dar de comer álos artistas, yque los artistas emplearan su habilidad en lo que les traía mas cuenta (1). (1) Si el señor Gozlan hubiera visitado nuestros muscos ytemplos, yaun las galerías de los particulares, habría mudado de sentir. No se puede negar que los asuntos religiosos abundan en la escuela española ;pero también es cierto que nuestros pintores han dejado incalculables riquezas de composición mundana. Los cuatrocientos cuadros que se han traído de España no son, como lo advierte el autor de este artículo, sinó una pequeña parte de los
29 RRLLAS-ARTES. Así que no se busque en el Museo Español la variedad de la escuela italiana :su único mérito consiste en el dibujo yel colorido: elementos constitutivos de la pintura ycon respecto álos cuales lodo lo demas es accesorio. La disposición de las figuras ygrupos se reduce áun talento mecánico de aprendizage ,que se puede adquirir con el estudio yla paciencia •, la expresión de los alectos es un don sublime, una facultad del corazón :los pintores españoles la poseen en grado eminente. Basta para reconocerla r visitar el nuevo Museo. La Adoración de los Pastores ,obra de Yelasquez, es un prodigio de sentimiento. La Virgen de la Alfaja excede toda alabanza. Este cuadro de Morillo ha costado solamente, como el anterior, cien mil francos, yla 1' rancia no lo daría ya ni por un millón. ¿Donde se hallará un pensamiento mas hermoso que él del Martirio de san Bartolomé ?Ribera ha pintado al bienaventurado apóstol en el momento en que le ai ranean el pellejo del brazo ;el santo no grita ni se queja *, pero la escena del lienzo hace extremecer álos espectadores. La sublimidad de sentimiento que se admira en el Jacob de Murillo no tiene igual en su género. No dudo que los Españoles llorarán cuando se acuerden en tiempos menos desastrosos de este hermosísimo cuadro. El rostro vivo de los hombres no centellea con la luz de profecía que anima la cara del Jacob de Murillo. No es posible que el estro del poeta llegue áexplicar lo que revela tal pintura. La fé del patriarca israelita hierve en su corazón yse esparce por el semblante ,cuando levantando los ojos al cielo oye la voz de su Dios que le asegura el cumplimiento de su deseo. Y¡qué colorido! •qué dibujo !Obra tan sublime ha de ser resultado de un sueño como él de Jacob. Murillo también oyó la voz de Dios que le concedió otro milagro. No se concibe como haya quien ávista de tales cuadros manque han producido nuestros artistas ;yademás, siendo en general retablos de iglesia, no podían ofrecer Ala vista otros objetos que los que sanctifica la religión. ¡Ojalá tengamos la fortuna deque el señor Gozlan visite nuestra España! Entonces las pinturas profanas de la escuela española tendrán en 61 historiador, intérprete ypoeta.
SECCION TERCERA. 30 dados pintar por los frailes, ylos clérigos, ylos obispos ,yconservados con el mayor esmero por los frailes ,por los clérigos , ypor los obispos, todavía sostenga que el fanatismo católico ha dado alas bellas-artes el golpe de gracia. Lejos de mí la idea de que la superstición ,las cárceles yla hipocresía favorecen las luces. Pero ¿la exageración de los principios religiosos no ha sido mas fecunda en obras de ingenio que esa melancólica exactitud de la filosofía que no ve sino con los ojos, ni toca sino con las manos ,ni oye sino con los oidos — ¿La prueba;* La prueba está ádos pasos, en el nuevo Museo. Los frailes ylos canónigos de los siglos décimo-sexto ydécimo-séptimo han pintado óhecho pintar la mayor parle de esos cuadros, ylos sabios del siglo décimo-nono los han vendido ódejado vender ávil precio ,después de haber visto acabar con otros muchos. Nuestra revolución ofrece igual prueba de tan triste verdad. Pero volviendo ánuestro asunto ,lo que nunca se admirará bastante en las escuelas españolas de diferentes épocas es la facilidad poco escrupulosa con que toman el primer tema que se les Yiene ála mano, sin cuidarse de la pretendida nobleza de la elección. Uno de los mejores cuadros del nuevo Museo, por egernplo, representa un mendigo que ,después de haber andado sin encontrar con alma caritativa alguna que le eche un pedazo de pan en el morral vacío abierto en sus manos, ve áun niño, yese niño es Jesús ,que le sale al encuentro ,al ponerse el sol. La sonrisa de gratitud del infeliz no puede compararse en expresión, sino con la afabilidad majestuosa de su lindísimo bienhechor. Al mismo tiempo van descendiendo del cielo otros ñiños con alas , yllevando en los brazoscoronas de pan. ¡Rosquillas! ¡Vive Dios! quehai para hacer sallar de sus poltronas átodos los miembros del Instituto !Pues ese cuadro vale un reino ,aunque nos ha costado una friolera ,nada por mejor decir :ochenta mil francos. ¿Yla Burra de Balaam, que no es mas que una burra con un hombre que le dá de palos, yque un ángel detiene Este cuadro es de Alfonso Cano, el Benvenuto Cellini de España, que no podia estarse quieto, yquecuando no pintaba, esculpia-, cuando no pintaba
BELLAS-ARTES. 31 ni esculpía, edificaba 5ycuando se cansaba del pincel ,del martillo yde la escuadra ,echaba mano de una espada ,yse divertía en matar. Pero me se olvidaba que referia álos Españoles lo que deben saber mejor que yo. ¿Quién ignora las travesuras de Cano, que siempre andaba huyendo de la justicia yrefugiándose en el primer convento que veia abierto ?Apenas hai una obra suya que no sea pago de la hospitalidad que nunca le negaban los buenos religiosos. Tal virgen es una pendencia, tal santo una muerte. Solamente el asesinato de su muger fue estéril para el arte. Los frailes no le pudieron valer. Cuando uno de sus admiradores se atrevió ádecir al rei que era una terrible necesidad tener que privar al mundo de tan gran pintor. «Es cierto, contestó su majestad. Que siga el tormento 5pero cuidado que no se le toque al brazo derecho. » En cuanto ála parte de retratos, se nota en los muchos del nuevo Museo, que ademásdel mérito de la egecucion que puedepor lo menos colocarlos junto álos mejores de la escuela flamenca, se distinguen por su originalidad yseresislená toda clasificación sistemática. Los mas son de cuerpo entero yrepresentan caras historias ópalaciegas. ¡Qué vida ! ¡ qué dignidad agreste !¡quéindómila soberbia castellana! qué reflejo sombrío de la majestad real en aquellos rostros graves, austeros, ordinarios áfuerza de verdad !Los caracteres principales que determinan sus fisonomías de un modo absoluto son :el entu siasmo religioso, la inflexibilidad de la cólera yla vanidad del nacimiento. Los pintores españoles no han descuidado las demás circunstancias que forman la harmonía de la pintura. Apesar de su inclinación al fausto ,han evitado el distraer la atención que mereced rostro. Y¡con qué facilidad ,con qué tino han señalado su talento en la egecucion de una multitud de suntuosos detalles! Cuando la hermosura de la persona ha saciado nuestra admiración ¡que gusto causa poder fijar la vista en el lujo de los adornos !Afuer de verdaderos castellanos logran lo que no han pedido. ¡Qué lástima dá la manía de esos retratistas de moda que embetunan las caras de sus retratos, yexpresan la sensibilidad por el realce de las bolas ólos pliegues de un vestido ! Entre los hermosos retratos del Museo Español brillan los her-
38 SECCION CUARTA. Solo haciéndole pedazos Podrán arrancar del pecho Mi pasión •, Porque con eternos lazos Ligada está ámi deshecho Corazón. ¿Dó está la humana ventura Si la suerte embravecida La resiste? ¿Qué son virtud yhermosura i' ¿Para qqó sirve la vida Si es tan triste ? ¿Qué importa si en lid sangrienta Mi acero temido alcanza Gran valía, Si me aflige yme atormenta Un amor sin esperanza Noche ydia? De mis ansias el poder Mi vida mísera acorta Yarrebata, Pues el nudo del deber Con las armas no se corta, Ni desata. No hay hierro fuerte ni roca Que al esfuerzo resistiera De mi amor *, Mas me acobarda yapoca Yer ante mí la barrera Del honor.
39 POESIA. No hay condición, no hay estado Que pueda arrancar del seno La tristura , Si un amor desventurado Derrama en él su veneno Yamargura. Si no quieres, mi señora, Que áesta vida pasageraCorte el vuelo , Di al infeliz que le adoraUna palabra siquiera De consuelo. Aqui terminó el cantor La su troba dolorida , Ycon la paz yel amor Que habla un ángel del Señor Le habló el ángel de su vida : «Mayor que el tuyo es mi mal : «Tengo el alma lastimada , «Cual tú, con llaga mortal, «Yámas de ser desgraciada «Soy también ¡ay! criminal. «Mas no •, que inocente es «El fuego de mi amor tierno : «Yo amé primero, ydespués «Me ha ligado el interés ((Con lazo fatal yeterno.
SECCION CU\1\TA. 40 «De mis padres la ambición «Quiso entregarme áun tirano , «Violentando mi afición : «Vender pudieron mi mano, «Pero no mi corazón. «No quiera tu frenesí <c Nuestras vidas arriesgar : «Huye, Manrique, de aquí , uPorque átu vida atentar <( Fuera arrancármela ámí.» 'üTiinpifí ind< Puesto el mancebo de hinojos , Estos acentos oia, Yextasiado parecia , Cual si tuviera los ojos En el altar de María. (( Manrique ,de aquí te aparta Repitió la hermosa dueña , Yarrojándole una carty, Que al momento de allí parta , Le pide con muda seña. Vino junto al muro ádar El amoroso papel , Yantes que pueda llegar Arecogerlo el doncel, Oyó una puerta sonar.
POESIA. III. Hombre de feroz talante Airado el billete agarra, Ycon rabioso semblante Lo pone al joven delante Yen mil trozos lo desgarra, i Diciendo «Infame galan, ((Mientras yo en la tierra exista , «Te juro por san Millan «Que no has de alzar mas la vista «Ala esposa de Guzman. <( Aquí ácastigarte salgo , «Ypues que álos cielos plugo <( Que no nacieras hidalgo , (( Daré cuanto tengo yvalgo «Por entregarte al verdugo. (c Tu pechera condición «Se vé en tus hechos villanos , <( Yun hombre de mi blasón «Tuviera por un baldón «El poner en tí las manos.» Con rabia el joven le oia, Y«sella el labio insolente, » Le dijo, «que tu hidalguía, <( Por muchos timbres que cuente, «No es mas clara que la mía.
42 SECCION CUARTA. <( Os reto de hidalgo áfuer «Por daros justo castigo, <t Yos debe bastar saber «Que ágloria podéis tener «El tomar armas conmigo.» «—El vuestro nombre decid , «Decidlo pronto por Dios , «Pues con tan mañero ardid , «Querer evitar la lid , <( Afrentoso es para vos. «Vuestra aleve demasía <( Desmiente tal ardimiento : <( Declarad el nacimiento *, <( Que hay oprobio ycobardía «En ocultarle un momento.» «—El que me llames cobarde ((No pienses que tengo ámengua (( Verás que es vano tu alarde <( Al saber que nunca es tarde uPara arrancarte la lengua. <( De Paredes dueño yconde , «Don Jorge Manrique es «Quien átu insulto responde , «Yála ocasión no se esconde «De humillar áun descortés. ((Ypues me conoces ya, (c Yeres noble ycaballero, «Fin esta contienda habrá , «Pues mas que impaciente está «De probarse en tí mi acero. »•
POES1E. 43 «—¡Tú amado de mi Leonor ! «¡Tú el infame, el vil Manrique, «El que amancilla su honor , «Siendo ásu patria traidor (c Yúsu señor don Enrique !» Los dos contrarios callaron •, Que embargó el furor su voz : Algún trecho se apartaron, Yjunto áun bosque empeñaron Lid sanguinaria yferoz. IV. Grande ydoliente clamor Se levanta en el castillo. Al ver que lleva un pastor , De la aurora al primer brillo , El cadáver del señor. Faris, 16 de setiembre de 1857-
SECCION QUINTA. VARIEDADES. EL CABALLERO DE CAMBA, LEYENDA DEL SIGLO XIV. a. Que ademas de ser el rey , Soy el rey don Pedro yo. El rico hombre de Alcalá. Las seis ,las seis. ..¿No ha llegado todavía ?dijo ,levantándose de un gran sillón forrado de terciopelo verde con las armas de Castro ,un hombre de mediana estatura ,pero aunque de formas delicadas, robusto ybien constituido. Sus ojos de azor teman una expresión particular, su tez era un poco trigueña, ysus facciones ,en general bien proporcionadas ,hubieran podido pasar por bellas sin el carácter de malignidad que la hacia notables ,y áque no poco contribuían el rojo vigote yla poblada ceja. Cubría su cuerpo un modesto coleto de piel de gamuza ,su cabeza un sombrero redondo de ala sobremanera ancha ,ysin el oro de sus espuelas nada hubiera hecho conocer en su atavío que ocupase
VARIEDADES. 45 en la sociedad un alto rango. La pregunta del personage que acabamos de pintar, no recibió por respuesta mas que un signo negativo, acompañado de una profunda inclinación del hombre que ála sazón entraba :mancebo muy gallardo yapuesto ,sobre cuyo pecho ymanto brillaba la cruz victoriosa de Calatrava. ¡por el apóstol Santiago, continuó con impaciencia, que no sé qué pensar de esta tardanza !Obien los caballeros de Galicia tienen plomo en las venas ,óbien algún extraño accidente ha ocurrido al que esperamos. No es creible que pueda ser traidor un hombre de tan acreditado esfuerzo-, mas si tal sucediese, mejor le fuera no baber nacido que asi provocar mi venganza.... Seria terrible, añadió recorriendo ápasos acelerados la estancia. El ruido de un caballo interrumpió en buen hora reflexiones tan poco favorables al caballero que las excitaba. Él es ,él es jque venga al momento. Don Diego de Padilla maestre de Santiago áquien había dirigido estas palabras el rey don Pedro de Castilla, salió del aposento, yapoco rato volvió áentrar con el mensagero. —Bien venido, señor de Camba, bien llegado ¿Que nuevas me traéis? Darlo malas ,señor, respondió el caballero con una profunda reverencia. —Si vuestra Alteza no lo háá enojo, interrumpió Padilla, este caballero podria descansar un momento antes de referirlas. Al apearse de su estenuadD caballo lo he visto casi ceder al peso de su fatiga, ysolo las ordeños de vuestra Alteza han podido darle fuerzas para llegar hasta aquí. El monarca hizo un movimiento de impaciencia que impuso silencio al consejero, yrepitiendo su pregunta, dió muestras de escuchar con atención. Temia Padilla irritar al Rey dirigiéndole de nuevo la palabra ,mas águisa de fiel criado ,prefirió arrostrar su enojo, ádejarle oir las nuevas del caballero de Galicia. Conociendo la irascible condición de su señor ,juzgo tan aventurado su empeño, que al reiterar sus instancias, lo hizo con casi extinguido acento yde rodillas, pidiendo por gracia aquella dilación.
£0 SECCION QUINTA. Miraba don Pedro alternativamente al maestre yal barón con ojos en que no dominaba la blandura, ydescargando un fuerte golpe sobre el brazo de su sillón ,iba sin duda áentregarse áuno de los accesos de ira tan frecuentes en su índole ,cuando se abrieron de par en par las puertas de la sala, yun hombre vestido de verde con las armas de León yde Castilla bordadas con primoi en la espalda yen el pecho ,entró en la estancia ,dobló la rodilla ante el monarca ,yle entregó con ceremonia un pergamino enrollado ysujeto con un delgado cordon de seda. Apartáronse ácierta distancia el barón yel de Padilla ,yel Rey , rompiendo precipitadamente el cordon con que estaba el pergamin atado ,devoró mas bien que no leyó su contenido. Venia la carta de Castilla donde mandaba el bastardo Enrique ,yescribíala uno de los parciales de don Pedro-, eran empero tan desalentados sus informes que hubieran sido parte ¿hacer desmayar las esperanzas del mas emprendedor ytemerario. Después de la firma, yáguisa de apostilla algunos renglones en árabe llamaron la atención dtl monarca, que, no entendiendo esta lengua, paso al maestre la carta. Tomó Padilla el papel, yquizás hubiera preferido un largo ytriste destierro ála obligación de repetir ante su señor el sentido de aquellas líneas. Contra los temores del maestre ,oyó el Rey con ánimo tranquilo su lectura, ydurante algunos momentos anduvo reflexivo'por la estancia. Su voz alterada llegó por fin álos oídos del de Camba. Escúchame por tu vida ,caballero ,le dijo ,ycuenta que no olvides ni una sola de mis palabras. Quizás habrá llegado á tu noticia que la venganza de un rey escomo la cólera del cielo , inevitable ytremenda. Si tal sabes ,nada tengo que ana ir sino que no te expongas ála mia. El Arzobispo de esta ciudad tan cobarde como astuto trae sus pleitesías con Enrique ,yla muer e de don Pedro entra por ventura en las condiciones del bas ar( o. El Arzobispo es criminal ,mas su poder es grande yfuera peligroso por ahora el prenderle. Escucha pues lo que de ti espera tu monarca .
VARIEDADES. 47 aa* Semejante al profeta Baalam que derramaba bendiciones cuando parecía mas dispuesto á maldecir. Richardson. La noche estaba oscura ;el camino era estrecho ymalo ;ni una estrella brillaba en el firmamento ,ni se alcanzaba ádescubrir vislumbre alguna de humana habitación. Los obstáculos que á cada paso interumpian la marcha del de Camba se multiplicaban ámedida que crecia su impaciencia, yel temor deque suestenuado caballo cediese ála fatiga antes de breve rato traia pensativo al caballero ,que espoleándole sin cesar, lograba acelerar su marcha. Como tres horas se habrían pasado desde su salida deCompostcla, cuando después de subir una larga cuesta, se detuvo de repente delante de un castillo que en la cumbre de esta se alzaba ,yhabiendo dado con el cuento de la lanza repetidos golpes en el porton , varias luces atravesaron el castillo en todas direcciones ,ydespués de haber contestado álas preguntas que le dirigieron desde adentro, fué el caballero introducido en la sala. Junto áuna mesa de gigantescas dimensiones ygroseramente labrada, un hombre de basta cincuenta años de imponente estatura ymagestuoso semblante jugaba distraído con los sueltos rizos de una linda doncella ,que sentada ásus piésenun taburete se ocupaba de labores propias de su sexo. Un enorme crucifijo ocupaba el fondo de la estancia ,yuna lámpara ardía perpetuamente como el fuego sagrado de las vestales delante de la santa imágen. Completaban el adorno varios sillones de tosca forma, con asientos de cuero sujetos por medio de clavos de gran cabeza dorada ,yuna espaciosa chimenea, en que ardía un roble entero ,yjunto ála cual se adormecía murmurando su rez oun hombre cuyo trage negro ytalar señalaba su carácter sacerdotal. Salud, noble Paliño, dijo en alta voz el distraído castellano.
54 SECCION QUINTA . 1.) ,wíngoil u;:a;2 í yoí ¡'J OH1' ^tVinidmol C¿J IJJiWAli oimx •*1Jc: ^' —mJo i(íjiDriuyc Ot¡ MO Oig'2 iob fíoblfid .OiJíiinsdos 8¿;¡í cxj] as?» La hermosura es una flor Que crece áorillas del mar , Mientras del viento el furor Puede su aliento ycolor Con un soplo marchitar. L. A. de Cueto. gS'ldulf!' £02 O”. .C.-/.' ‘/IJ ‘. -• SO,' ¡.: <-2'’ !¡u J* I•• Apenas comenzaba ádespunlar eldia siguiente al de los sangrientos sucesos que acabamos de referir, yyá en la falda del Pico-Sacro, junto ádos rocas de caprichosa forma, que elevaban paralelamente al cielo sus desnudos cortes, se veia flotar un blanco velo. Aalguna distancia ,en aquel sitio ,yásemejante hora cualquiera que hubiera percibido las formas ligeras, yel aéreo ropage de la persona que allí se hallaba, hubiera esperimentado , sobre todo en la época de que hablamos ,una momentánea sensación de temor. Yála verdad si alguna vez es tolerable el que se preste crédito álas apariciones ,es únicamente en los casos , en que las pasiones, obligando al hombre áabandonar los senderos comunes de la vida, le colocan en situaciones que la sencillez del vulgo no concibe. No es de estrañar que, robustecida con semejantes visiones la propensión natural de los mortales álo maravilloso, los haya mantenido tan largo tiempo en la superstición mas ciega, si bien se mira por otra parte que el interés no desperdiciaba jamas tales ocasiones para arraigarlas profundamente. Largo rato habia pasado aguardando ásu amante la virgen del castillo ,ycomo ya principiase ádudar de su venida ,un rumor de gente armada que llegó á sus oidos ,le hizo estremecerse involuntariamente. Prestó atención ,antes de mostrarse á descubierto, yoyó la voz de su padre, que acompañado de varios nobles ,ydescontento de los sucesos del precedente dia ,habia abandonado la corte de don Pedro.
55 VARIEDADES _No lo dudéis., decía el de Vedra áPalmo ,Isabel será vuestra, lis cierto que su amor áesc asesino, baldón do la ca allería, ha retardado vuestra unión, pero el tiempo le habra hec o olvidarle, ypesa ademas mi voluntad en la balanza As. pues ánimo, amigo mió ;la mano de mi hija pende te vaor vuestro brazo ;vengad al ci.lo ofendido yálas leyes ultrajadas y yo os prometo que será vuestra. La muerte de Camba es por otra parte tan necesaria ánuestro común reposo como anuestro honor que el insensato se ha atrevido ámancillar. Sm embargo, debo advertiros que es un enemigo peligroso, ytan va lente como el que mas. _En cuanto áeso, replicó Patino, no quiero ponerlo en duda ; mas duéleme manchar mi espada con sangre tan crimina ;que si bien el es de noble cuna, por sus malas artes yfechos r mejor el hacha del verdugo ásu cuello que ásu pecho desleal el bote de mi lanza. -Ese es también mi sentir, dijo el de Yedra, mas juzgo imposible haberlo vivo. Ya en esto llegaban los caballeros álas peñas del Aposto! yel padre' de Isabel propuso ásus compañeros una «uta ^neion en aquel sitio, para dejar tiempo de reposar asus fatiga as cabalgaduras. Fácil es concebir la crítica posición de la doncella, si se advierte que solo una de las peñas de que hemifl ^ impedia que fuese descubierta. Temiendo entonces ,aun mas quizá que la habia deseado, la llegada de su Alfonso ,cuya vida se bailaba amenazada ,apenas conservaba fuerzas para repiun i su dolor. Sus tormentos no pueden compararse, sino alo, üe •muel que, bajo la influencia de un penoso sueño, cree hallarse en el en, ode un incendio, quiere elevar la voz para pe ,r socorro la voz se le hiela en la garganta. Su rostro revelábalas congiq c,ue le hacia sufrir el dolor ,porque el dolor imprime su huella en el corazón yen el semblante. ^ Los guerreros continuaban hablando en voz baja ycada p .ab^Slogo clavaba mas ymas el puñal en e, seno de la doncella.
SECCION QUINTA. 5() El galope de un caballo llamó la atención de los dos nobles barones, yun silencio sepulcral reinó algunos minutos. —Por nuestra señora del Pico, dijo montando ácaballo el de Patiño, es el mismo Camba quien se acerca. Yenrist ndo la lanza corrió un buen trecho ásu encuentro. Hay momentos, sin duda, en que un sentimiento nos domina esclusivamente ,yel que en situaciones apuradas no lo haya esperimentado, no tiene corazón yes incapaz de amar. Isabel, áquien el miedo de ser vista habia hecho ocultarse hasta entonces, no temió yá ni la venganza del amante despreciado ,ni la ira del padre ofendido. Precipitóse con la rapidez del rayo entre Alfonso ysu enemigo ,yla sorpresa de su presencia desarmó por el pronto el furor de los dos guerreros que en el momento anterior no respiraban mas que muerte yesterminio. Acorrió el de Yedra áconocer la causa de esta tregua inesperada, yno es posible determinar si fuó mayor el dolor que recibió de su afrenta, al ver allí áIsabel ,que el deseo de lavarla en la sangre de los culpables. Ciego de furor, sordo átoda piedad, asió de la mano ála joven ,ycon la daga en la diestra amenazaba el pecho de la inocente virgen. Hallábase el de Camba bastante lejos para poder evitar el golpe que le habia de privar do cuanto amaba en el mundo, yya veia el hierro tocar el blanco lino que cubría el seno de Isabel. En este mismo punto una mano vigorosa detuvo el brazo del de Yedra. Yolvióse furioso el caballero acastigar tal osadía •, ysin embargo bajó confuso la vista al encontrar la mirada del hombre que le eslorvara de cometer tal crimen. —Deteneos, ¿que vais áhacer? dijo con irresistible acento el capellán del castillo. No matarás, prosiguió, no matarás, porque la sangre de tu víctima se estampará en tu frente. El fuego de la religión daba en este momento tal imperio ásus palabras ,que el padre de Isabel no pudo menos de obedecer. El exterior del sacerdote era en efecto respetable. Un trage talar negro lo cubria enteramente, yun rosario de gruesas cuentas pendía de su cintura. Los rizos de su cabellera que empezaban á blanquear, lo severo ytranquilo de su fisonomía le daban un
57 VARIEDADES. aire imponente, que, unido ásu carácter de ministro del altar, hacia que el noble caballero de Yedra le mirase con veneración. Las diferentes pasiones que agitaban ácada uno de los actores de esta escena se bailaron por un momento suspendidas ; pero participaban estos demasiado del carácter de su siglo ,para que ningún poder ni afecto humano pudiese evitar las consecuencias terribles que debia tener su reunión. De común acuerdo se apartaron áun lado los dos guerreros rivales ,yel combate volvió áempezar con mayor encarnizamiento. Los golpes se sucedían sin intermisión, las espadas brotaban fuego, las armaduras saltaban ásu impulso, cual si de vidrio fueran ,yla rabia de entrambos crecía con las heridas. Colocada entre el sacerdote y el anciano caballero, miraba Isabel con ojos enjutos la reñida lucha. Ni un grito, ni un gesto, ni una lágrima le consintió su angustia. El hacha del de Camba acababa de abrir una larga herida a su enemigo, yla suerte que siempre le fuera favorable en las lides, no le había aun abandonado, éiba quizás áconcederle la victoria. El noble Patiño que conoció su desventaja, asió délas dos manos con desesperado esfuerzo su espada, yasestó tal golpe a su contrario en la cabeza, que fin ser parte ádefenderle su buen casco, le hizo caer de rodillas en el suelo. Aturdido Alfonso hubiera sin duda sucumbido ámanos de su rival ,si la sangre que este ácada instante perdia, no le hubiese impedido aprovecharse de su fuerza de gigante. Pelearon aún un corlo rato ;pero el hierro del de Camba puso fin ála vida del desgraciado Palmo. El vencedor cediendo al peso de la fatiga, fallo de sangre yde aliento, cayó úlos pies de su inanimado antagonista. Hasta este instante miró Isabel en silencio áentrambos combatientes. Al ver caer áAlfonso se estremeció su corazón. Arrancóse de los brazos de su padre ,corrió hacia el cuerpo de su amante ,y creyéndolo muerto, aplicó sus labios álos suyos ,ylo llamó su esposo. Rogóle, cual si pudiera oirla, que la aguardase ,pues la existencia le era sin 61 insoportable, ylomando la doga del desventurado, la clavó dos veces en su seno. Su ultimo acento fue el nombre de su amante. ¡Cuantos tormentos se agolparan ante los ojos (le este, si todavía fuera capaz de abrirlos .
58 SECCION ¡QUINTA. -¡; (•>¡- (5;niíiiiiBa otm Muerto es ya, muerto, señora, El triste que en ley de amor Era vuestro servitor. El infante don Juan Manuel. Indignados los nobles de Galicia con la muerte del arzobispo de Cornpostela, deque abiertamente acusaban ádon Pedro, se entibiaron de tal suerte en el celo con que habian abrazado su. causa, que áser el rey menos orgulloso ytemerario, hubiera temido justamente, que olvidando su fidelidad, quisieran vengar la sangre vertida al pié délos altares. Pero el monarca castellano era inaccesible atoda impresión de temor, ydespués de haber permanecido algún tiempo todavía en la capital de Galicia, partió para la Coruña áembarcarse ydirigirse áBurdeos ,ápedir socorro álos Ingleses para castigar ásus rebeldes vasallos, yarrancar de las manos del bastardo el cetro glorioso de san Fernando. El fugitivo don Pedro aguardaba con impaciencia el momento de abandonar las costas de Cantabria, ylos embarazos que el tiempo oponia ásu partida, acrecentaban su descontento, ya por exponerle á caer en manos de su rival, que le aborrecía con todo el odio de un hermano, óya porque cualquier dilación pudiera ser fatal ásus proyectos. Aceleráronse pues los preparativos ;equipóse con la magnificencia que permitían la época ylas circunstancias una velera nave, yse confió el monarca castellano ála inconstancia de las olas. Ya se apartaba el buque de la orilla, cuando el sonido de una trompeta llamó la atención de don Pedro, quien mandando suspender su egercicio álos remeros, divisó áun caballero, que cubierto de polvo ysangre, abollada la armadura, yaun rola en varias partes, se presentó en la playa pidiendo hablar al rey. Cuando
VARIEDADES. se vio en su presencia ,echándose ásus pies le rogó que le permitiese acompañarle. —¿Quién eres? dijo don Pedro. Levantó el caballero la visera ,yel monarca reconoció con dificultad las facciones del nobleCamba Cuando el soberano de Castilla murió ámanos del rebelde conde ,encontróse un cadáver ála puerta de la tienda en que fué asesinado el rey. Un escudero gallego creyó reconocer en él al matador del arzobispo de Compostela. }no-*
00 SECCION QUINTA . MODAS DE PARIS. Vivimos en un momento de transición yanomalía. Las cosas se desvanecen ámedida que nacen ,ypor mas que el arzobispo de París prohíba en las iglesias la profana música de la ópera ,yel emperador Nicolás se muestre mas ruso que nunca mandando arrebatar ásus familias 600 doncellas polacas para que amenicen con su presencia el campo de Woznesenska, donde se ha reunido para ejecutar sus maniobras la caballeria del imperio; por mas que los coros del Teatro Italiano nos recuerden á cada paso que aun hay quien pugna por retrogradar, no será por eso menos cierto que en la época actual pasan los objetos con increíble rapidez, yque no pueden sospecharse en ella los resultados por los antecedentes, ni por las causas conjeturarse los efectos. ¿Quién hubiera dicho que Alejandro Dumas, autor de un misterio con siete cuadros ydos intermedios, en que hacen el principal papel las potencias del cielo ydej infierno ,presentaría al Teatro Francés una tragedia titulada Calígula ? ¿Quién habia siquiera imaginado que el pudor de las actrices de este mismo teatro se resintiese al ofrecerles el papel de Mesalina en aquella tragedia? Pues bien, la pieza ha sido recibida por la comisión ,como todas, con entusiasmo, ylas actrices han apurado en vano todos sus esfuerzos por no encargarse de representar átan liviana imperatriz. Pero pasemos ála anomalía perpetua de Paris ,ála anomalía soberana , álas modas queremos decir. De todas las cosas pasageras ninguna es mas fugaz éinconstante que el gusto, ymucho mas si se halla aplicado al adorno de la mujeres. La forma esencial de un vestido dura áveces una estación, pero los accidentes se cambian diariamente, yse multiplican con tan infinita variedad que rara vez se hallan en un baile óen un teatro dos personas que convengan en ellos. Sin embargo en estos dias está casi paralizada la invención ,ysolo se advierten reminiscencias del
VARIEDADES. ()i verano óligeros anuncios de las'novcdades que ofrecen la entrada del invierno ,que es en París la primavera de las modas. Hagamos una reseña de su actualestado. Trage de manana.Vestido abierto del género de seda llamado zerbine. El jubón ócuerpo del vestido plegado por detras ,ypor delante ceñido y con un cuello entreclio que bajará formando un ángulo basta la mitad del pecho. Este cuello tendrá una guarnición del mismo género terminada en un fleco de seda de muy poca anchura. En la abertura aparente que tendrá por delante el vestido, habrá otra guarnición semejante, como también en la parte alta de las mangas ,que deberán ser ala suiza. Los puños formarán una punta que se hallará asimismo orlada de un fleco. —Capota degró-de-Nápoles blanco con media guirnalda de flores debajo del ala ,yun velo pequeño salpicado. —Mantelete de tafetan-con-lustre negro, redondeado yguarnecido de encaje negro. —Pañuelo de batista festoneado de azul óencarnado con cifra del mismo color, como los del almacén de Mllp Delatouche. —Gorgnera ócollareta de muselina bordada, en forma de toquilla, con guarnición de la misma muselina, terminada en un encaje estrecho. Trace de calle. Vestido de seda negra óde color, formando listas, unas de aguas yotras de raso ,con falbalá de cabeza ,guarnecido de un fleco estrecho, óde una blonda, si fuese negro el vestido. El cuerpo ó jubón ala tirolesa ,es decir ceñido ,elevado hasta la garganta ,yen forma de corazón :la espalda plegada sobre el talle :las mangas estrechas con tres afollados caídos ;ylos puños guarnecidos de la misma manera que el vestido. El cinturón terminará en un lazo con puntas largas. — El cuello consiste en una jareta ancha de tul ,por la cual pasa una cinta de color claro, con guarnición de. encaje de Flandes. —Sombrero del género de gró-doble llamado pou-de-soic,con dos llorones de marabú yflores en el interior. —Pañolón de crespón de la India, blanco» bordado con seda del mismo color. —borceguíes de seda de un color que armonice con el vestido. Trage de tertulia. Vestido de la muselina clara, llamada tarlatanne. con guarnición, yencima de ella una jareta plegada por la cual pasará una cinta del mismo color que el cinturón ylos lazos de las mangas. El suerpo ala virgen ,con otra jareta semejante. Las mangas cortas con afollados, lazos yencajes. —Mantelete de encaje de Flandes óde punto de Inglaterra. —Pañuelo de batista con un calado bastante ancho, guarnecido de encaje ycon la cifra bordada de blanco.
paicni II (>2 SECCION QUINTA. Joyas. Están muy en boga en este momento los brazaletes de todo género; pero entre ellos se distinguen particularmente los llamado déla reinaVictoria ,lisos ócincelados, los de doble cadenilla, ylos chatos con piedras. Usanse también, como adornos de cabeza ,unas cadenas ó listas de oro sumamente estrechas con perlas ypiedras en medio de la frente, ámanera de ferronniéres ,con la diferencia de que las piedras deberán colocarse en hilera, yunos collares lisos ócon piedras ,tan ceñidos que han tomado por esta razón el nombre debrazaleles-collares . Eos aderezos napolitanos con pedrería ylargos zarcillos obtienen grande aceptación, como tombien los de oro verde, formando hojas de encina ybellotas. Observaciones generales. El peinado se estila tan bajo, que deberá llegar hasta el cuello. —Se usan mucho los mitones negros bordados con seda del mismo color. Los guantes largos deberán terminar ápoca distancia de la muñeca yhallarse guarnecidos de tul, blonda ómarabú. Asi liemos visto en la fábrica de Boivin una colección destinada al matrimonio de una princesa. —Los abanicos están muy ála moda ,logrando como siempre la preferencia los antiguos. —Un sombrero-habillc con /llorones de marabú se considera como un tocado del mejor gusto.
VARIEDADES. 03 i. '¡incn1!. <*oi *>b «fiaildúq «¡unoííciJíiuinibB gninob ygonolfunini gol no golfuno? >'.» •uir•; ,„l-i :... A’¿.\A: .’ no orao:> r i iíibiT no oJiiuJ ,gié>ilx*iwq «oíioioBSiíduq 'goimib :>eoboJ aton ,gigiliitift ,aoii8io .il ioliniJiB .gorjnumi ab .gonowvjani <i. 1ob .oioiuinij/o lo -i olab ,r,nii..r Jil nf ob lwUalIdn'i ob «oib... sn. bv ,gout¡l-.n ^uJaaqao i ; vv\> i\\ vI-i ;;i: . '1 !ab yütovim Entre las grandes obras de historia natural que actualmente se publican en Paris ,se distingue la de nuestro compatriota D. Ramón de la Sagra , concerniente ála isla de Cuba ,ycuyos primeros cuadernos ,próximos á salir ,hemos tenido la satisfacción de ver. Dejando áun lado el mérito cienlílico de esta obra ,creemos que en la parte artística nada se ha ejecutado mejor, yen el dia ninguna otra le iguala. Los dibujos están hechos con tal fidelidad ,que verdaderamente puede decirse representan la naturaleza viva, y, el grabado de las láminas ,confiado álos mas hábiles artistas, está cgecutado con la misma exactitud ydiligencia que los dibujos. Pero lo que mas ha llamado nuestra atención es la parte del colorido obtenido en la misma impresión ,de modo que los animales representados no ofrecen el fondo obscuro del grabado en negro ,sinó los matices que son propios del objeto. En los primeros cuadernos de la parte geográfica ,el señor Sagra publicará un mapa interesantísimo que ha encontrado en Paris ,construido el ano de loOO, por Juan de la Cosa, célebre piloto que acompaño áCristóbal Colon en el segundo viage, yáAlonso de llojeda en la expedición de 1477. Tan precioso documento es el mas antiguo con que desde ahora comenzará la historia de la geografla del Nuevo-Mundo. ESTAFETA DE PARIS. ¡'*.'1 <JUU 8iiijuv_iiib sel ob i. ¡ifilü'j o? ,fej; .ji.'; :d03 o<wi ,goií-Piique II* ü)Í20' ÍP ÍN .'.i.Jer.j ,:•*< .*• «»*•* J15 .i;» II I( *"ii* . Costumbres familiares de los Americanos del Norte, obra de la elegante pluma de M. Trollope, traducción de don Juan Floran. 2vol. cn-12. —Se venden en la librería de Lecointe ,en Paris ,quai des Augustins ,n. 49. H-. ... Historia de las repúblicas italianas, escrita en ingles por M. de Sismondi ,y traducida al castellano por don Francisco Fació. 2vol. en-12. Este compen. dio de la obra francesa que lleva el mismo titulo es tan completo como puede
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i / / 3 I—í£*—» — 'm m—c~ ~0. "~~h jt0 ^miereiv míe na _ re _ct jtm. :W=± querer, que pa _re _ ce ir querer ol _vi _ m 'agí i^FJz —~N—sr-^- E—<f ...... -- ifcLx^: f-f-rfz- -F±fiE dar, quen Jll'l k-:-»— = :.-_! fe lt que pa kp) _rece querer f*~ ol_vi _ pv^ ---L= :lar^ querei =FF=^ -* N que pa_ r~"i -T i -i —V\ — - . t : g¿'[r jl *Ef
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