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La leyenda fundacional de Roma: un enfoque lingüístico

García Domingo, Enrique

Abstract

La leyenda fundacional de Roma ha sido estudiada desde distintos puntos de vista; nosotros la abordaremos desde una perspectiva lingüística. La transcripción de lat. Rōmă por Ῥώμη nos va a servir para formarnos una idea de los pasos que se siguieron en la creación de la leyenda griega sobre la fundación de Roma y de cómo fue esta conocida luego por los romanos. El análisis de Ῥῶμος, Ῥώμυλος, Rōmus y Rĕmus, nos va a permitir, entre otros aspectos, dar una explicación coherente de las dos partes en que se divide la leyenda canónica latina sobre el origen de Roma, la prefundacional y la fundacional.

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HABIS 51 SEVILLA 2020 DIRECTORES Rocío Carande Herrero y Pilar Pavón Torrejón CONSEJO DE REDACCIÓN Luis Ballesteros Pastor (Universidad de Sevilla, España), José Luis Escacena Carrasco (Universidad de Sevilla, España), José Beltrán Fortes (Universidad de Sevilla, España), Antonio Bravo García (Universidad Complutense, España), Antonio Caballos Rufino (Universidad de Sevilla, España), José María Candau Morón (Universidad de Sevilla, España), Francisca Chaves Tristán (Universidad de Sevilla, España), Juan Fernández Valverde (Universidad Pablo de Olavide, España), Enrique García Vargas (Universidad de Sevilla, España), José María Maestre Maestre (Universidad de Cádiz, España), Carlos Márquez Moreno (Universidad de Córdoba), José Luis Moralejo Álvarez (Universidad de Alcalá, España), Salvador Ordóñez Agulla (Universidad de Sevilla, España), Antonio Ramírez de Verger (Universidad de Huelva, España), José Miguel Serrano Delgado (Universidad de Sevilla, España), José Solís de los Santos (Universidad de Sevilla, España), Francisco Villar Liébana (Universidad de Salamanca, España) SECRETARIOS Francisco José García Fernández y José Miguel Jiménez Delgado CONSEJO ASESOR Rutger J. Allan (Universidad de Amsterdam, Holanda), Manuel Bendala Galán (Universidad Autónoma de Madrid, España), Alberto Bernabé Pajares (Universidad Complutense de Madrid, España), Genaro Chic García (Universidad de Sevilla, España), José Antonio Correa Rodríguez (Universidad de Sevilla, España), Francisco Javier Fernández Nieto (Universidad de Valencia, España), Manuel García Teijeiro (Universidad de Valladolid, España), Juan Gil Fernández (Universidad de Sevilla, España), Luis Gil Fernández (Universidad Complutense, España), Cristóbal González Román (Universidad de Granada, España), Javier de Hoz Bravo (†) (Universidad Complutense, España), Simon J. Keay (Universidad de Southampton, Reino Unido), Peter Kruschwitz (Universidad de Viena, Austria), Pilar León Alonso (Universidad de Sevilla, España), Francisco J. Lomas Salmonte (Universidad de Cádiz, España), Jesús Luque Moreno (Universidad de Granada, España), José María Luzón Nogué (Universidad Complutense, España), M.ª Cruz Marín Ceballos (Universidad de Sevilla, España), Patrizio Pensabene (Universidad de Roma “La Sapienza”, Italia), Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez (Universidad de Córdoba, España), Diego Ruiz Mata (Universidad de Cádiz, España), Eustaquio Sánchez Salor (Universidad de Extremadura, España), Bartolomé Segura Ramos (Universidad de Sevilla, España), Emilio Suárez de la Torre (Universidad Pompeu Fabra, España), Nicolas Tran (Universidad de Poitiers, Francia) Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro pueden reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación, sin permiso escrito de la Editorial Universidad de Sevilla. Este volumen ha sido parcialmente financiado por las Facultades de Filología y Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla. © Editorial Universidad de Sevilla 2020 c/ Porvenir, 27. 41013 Sevilla Teléfonos: 954 48 74 46 - 74 51. Fax: 954 48 74 43 Correo electrónico: [email protected] http://www.editorial.us.es Impreso en España-Printed in Spain ISSN 0210-7694 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/Habis Depósito Legal: SE-669-1994 Maquetación: Referencias Cruzadas - [email protected] Impresión: Pinelo Talleres Gráficos, s.l.-Salteras. Sevilla 7 ÍNDICE CARLOS GRACIA ZAMACONA. ¿Qué quería? Tiempos segundos y legitimación en los textos de los ataúdes del Egipto antiguo (c. 20001500 a. J. C.) ............................................................................................... 9 GONZALO BELTRÁN JIMÉNEZ SANCHO. El derecho de los héroes. Aproximación jurídica a la serie Ede las tablillas micénicas .................. 23 MANUEL GONZÁLEZ SUÁREZ. El poeta Panfo a la luz de Pausanias y de Filóstrato ...................................................................................................... 37 SILVIO BÄR. „Zur Beute den Hunden und den Vögeln zum Mahl“: Zu den iliadischen Implikationen in Aesch. Supp. 800-801 .................................... 53 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO. La leyenda fundacional de Roma: un enfoque lingüístico ...................................................................................... 63 MARÍA DE LOS REYES LÓPEZ JURADO / ANTONIO MANUEL SÁEZ ROMERO. A propósito de un sello inédito sobre un ánfora Dressel 1 itálica encontrada en el Cerro de los Mártires (San Fernando, Cádiz)........................................................................................................... 87 ANTONIO F. CABALLOS RUFINO. Festus, Vibiorum libertus .................... 107 JULIÁN GONZÁLEZ FERNÁNDEZ. C. Iulius Quadratus Bassus y la sucesión de Trajano ..................................................................................... 117 M.ª PILAR GONZÁLEZ-CONDE PUENTE. La visita de Adriano a Hispania y la reparación de la Vía de la Plata ............................................ 139 FRANCISCA CHAVES TRISTÁN. El tesoro de aúreos hallado en Itálica ..... 161 VÍCTOR SABATÉ VIDAL / BORJA MARTÍN CHACÓN / IGNASI GARCÉS ESTALLO. Una nueva inscripción procedente del Ager Aesonensis (Isona i Conca Dellá, Lérida) .................................................. 193 DAVID SERRANO ORDOZGOITI. Ἀκμαιότερον νῦν ἐπανθεῖ: la representación del emperador Galieno (253-268) y el culto solar en las ἐπιστολαὶ ἑορταστικαί de Dionisio de Alejandría... .................................... 203 JOSEP VILELLA. Los obispos emeritenses del Imperio romano cristiano ...... 223 RAÚL SERRANO MADROÑAL. Frederico: un miembro de la dinastía visigoda de los baltingos ............................................................................. 245 FERNANDO BLANCO ROBLES. Sagunto y Numancia en las fuentes antiguas y medievales ¿Continuismo o ruptura? ........................................ 263 RESEÑAS............................................................................................................ 281 M.ª Á. Alonso Alonso, Los médicos en las inscripciones latinas de Italia (siglos II a. C. - III d. C.): aspectos sociales y profesionales, Santander, Universidad de Cantabria, 2018 (Víctor A. Torres-González) 281 ● A. Álvarez Melero, Matronae Equestres: La parenté féminine des chevaliers romains originaires des provinces occidentales sous le Haut-Empire Romain (Ier-IIIe siècles), Brepols Publishers, Bruxelles, 2018 (Antonio Fajardo Alonso) 284 ● G. Bernard, Nec plus ultra: L’Extrême Occident méditerranéen dans l’espace politique romain (218 av. J. – C. – 305 apr. J.- C.), Madrid, Bibliothèque de la Casa de Velázquez, 2018 (Daniel León Ardoy) 286 ● A. F. Caballos Rufino (ed.), De Trajano a Adriano. Roma matura, Roma mutans, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla, 2019 (Daniel León Ardoy) 289 ● G. Cruz Andreotti (ed.), Roman Turdetania. Romanization, Identity and Socio-Cultural Interaction in the South of the Iberian Peninsula between the 4th and 1st centuries BCE, Brill, Leiden/Boston, 2019 (Violeta Moreno Megías) 292 ● J. L. Escacena Carrasco y L. G. Pérez Aguilar (coords.), Todos en el Beagle. Darwinismo y Ciencias Históricas. Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla, (Colección de Divulgación Científica 19), 2018 (Luis Miguel Carranza Peco) 295 ● M. P. González-Conde Puente, Las provincias de Hispania en los años de Adriano, Libros Pórtico, 2019 (Marta Moreno) 297 ● Juan Antonio López Férez (ed.), La lengua científica griega: orígenes, desarrollo e influencia en las lenguas modernas europeas. IV, Madrid, Ediciones Clásicas, 2019 (Estudios de Filología Griega; 17) (Sandra Plaza Salguero) 300 ● L. Llewellyn-Jones, Designs on the Past. How Hollywood created the Ancient World, Edinburgh, Edinburgh University Press, 2018 (Alejandro Valverde García) 303 ● P. Moret, Des noms à la carte. Figures antiques de l’Ibérie et de la Gaule (Monografías de GAHIA 2), Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá - Editorial de la Universidad de Sevilla, 2017 (Pablo González Mora) 305 ● R. Osborne. The transformation of Athens. Painted Pottery and the Creation of Classical Greece, Princeton y Oxford, Princeton University Press, 2018 (Unai Asarta Iriarte) 308 ● D. W. Roller, Cleopatra’s Daughter and Other Royal Women of the Augustan Era, Oxford University Press, New York, 2018 (Antonio Fajardo Alonso) 310 ● M. Romero Recio (coord.), El legado de los emperadores hispanos, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla, 2018 (Alejandro Serrano Luque) 313 ● J. A. 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HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 63 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 63 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO Enrique García Domingo Doctor en Filología Clásica [email protected] ORCID: 0000-0002-1903-9779 THE LEGEND OF ROME’S FOUNDING: A LINGUISTIC APPROACH RESUMEN: La leyenda fundacional de Roma ha sido estudiada desde distintos puntos de vista; nosotros la abordaremos desde una perspectiva lingüística. La transcripción de lat. Rōmă por Ῥώμη nos va a servir para formarnos una idea de los pasos que se siguieron en la creación de la leyenda griega sobre la fundación de Roma y de cómo fue esta conocida luego por los romanos. El análisis de Ῥῶμος, Ῥώμυλος, Rōmus y Rĕmus, nos va a permitir, entre otros aspectos, dar una explicación coherente de las dos partes en que se divide la leyenda canónica latina sobre el origen de Roma, la prefundacional y la fundacional. PALABRAS CLAVE: mitología; literatura; lingüística; historia. ABSTRACT. The legend of Rome’s founding has been approached from many different angles. In this paper, it is studied from a linguistic perspective. The transcription of the Latin word Rōmă by Ῥώμη will aid us in comprehending the steps that were followed in the creation of the Greek legend and how this legend later reached the Romans. The analysis of Ῥῶμος, Ῥώμυλος, Rōmus, and Rĕmus will allow us to give a coherent explanation of the two parts that compose the canonical legend of Rome’s birth, the Pre-foundational part and the Foundational part. KEY WORDS: Mythology; Literature; Linguistics; History. RECIBIDO: 20-10-2019. ACEPTADO 16/02/2020. La leyenda de la fundación de Roma ha tenido la enorme fortuna de haber suscitado el interés de numerosos estudiosos que se han acercado a ella para analizarla desde todos los puntos de vista posibles: literario, mitológico, religioso, histórico, geográfico, arqueológico, etnográfico, etnológico, político, lingüístico, etc. Ese es el motivo por el que ha sido muy bien examinada en muchos aspectos, 64 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO como lo demuestra la amplísima bibliografía que existe al respecto1. Nosotros insistiremos en una faceta que, aunque ya ha sido estudiada, no lo ha sido suficientemente, la lingüística. Pero ello no significa que renunciemos a la ayuda que provenga de otras disciplinas, pues solo con la colaboración de todas ellas podremos llegar al conocimiento cabal de la leyenda de Rómulo y Remo. La transcripción griega de Rōmă por Ῥώμη nos va a permitir formarnos una idea de los pasos que se siguieron para la creación de la leyenda griega sobre el origen mítico de Roma y de cómo fue esta conocida posteriormente por los romanos. El análisis de Ῥῶμος y Ῥώμυλος2, Rōmus y Rĕmus, nos va a servir, por una parte, para intentar conocer el origen de estas formaciones y, por otra parte, para tratar de dar una explicación coherente de las dos etapas en que se divide la leyenda canónica de Rómulo y Remo, hasta ahora incomprensibles e irreconciliables, la prefundacional y la fundacional propiamente dicha. La muerte de Remo a manos de Rómulo es, en efecto, un escollo para armonizar las dos partes principales en que se articula este mito. 1.1. Las leyendas griegas (de Grecia oriental) sobre la fundación de Roma datan de una época en que los romanos todavía no se preocupaban de su historia, y ni siquiera existía Literatura latina3. El primer testimonio conocido sobre la fundación de Roma es debido a Helánico de Lesbos y Damastes de Sigeo: Eneas llega a Italia y funda Roma, nombre derivado de Ῥώμη, R(h)ōme, una troyana de su séquito. La noticia de Helánico proviene de su obra titulada Las sacerdotisas de Argos, escrita hacia el último cuarto del s. V a. C., probablemente como propaganda de los intereses atenienses en Italia por aquella época4. El relato de Damastes hay que situarlo en el mismo contexto político y aproximadamente en el mismo marco cronológico5. El hecho de que los citados autores griegos orientales sean los primeros conocidos en explicar el origen de Roma de ninguna manera excluye que hubiera otros anteriores o coetáneos que también lo hicieran. Pues bien, los primeros eruditos de Grecia oriental que se ocuparon de la fundación de Roma (de los que Helánico es uno de sus representantes) la conocían 1 Los más importantes trabajos sobre este tema están recogidos en la exhaustiva obra de Martínez-Pinna 2010. 2 Seguimos el criterio expuesto por Boter 2011: 258 de acentuar las trascripciones griegas de nombres propios latinos allí donde recaía el acento en latín, en la medida en que lo permitían las leyes griegas de acentuación. Así, transcribimos Ῥώμυλος en contraste con hipocorísticos griegos como Σιμύλος, Θεωρύλος o Δημύλος, que son paroxítonos. 3 Poucet, FEC 12 (2006) 12. bcs.fltr.ucl.ac.be/FE/12/RomRem.htm. 4 Dionisio de Halicarnaso 1.72.2 nos lo cuenta así: “El recopilador de Las sacerdotisas de Argos y de los sucesos ocurridos en la época de cada una afirma que Eneas, cuando vino a Italia desde la tierra de los molosos en compañía de Ulises, fundó la ciudad y la llamó Roma por una mujer troyana (ἀπὸ μιᾶς τῶν Ἰλιάδων Ῥώμης). Dice que esta, cansada de vagar, exhortó a las demás troyanas a quemar todas juntas las naves. Damastes de Sigeo y algunos otros están de acuerdo con él” (trad. Jiménez – Sánchez 1984). 5 Vid. D.H. 1.72.2 (Helánico, FGH 4 F 84; Damastes, FGH 5 F 3), Martínez-Pinna 2010: 22, 26. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 65 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO solo de lejos6, pero no podían concebir que una ciudad emergente del Mediterráneo no entroncara su origen con la “prehistoria” griega. Por eso, el fundador de la ciudad está relacionado con el mundo griego, principalmente con la leyenda de Eneas, como ya sabemos. Rhōme es, pues, el personaje epónimo más antiguo de la leyenda griega oriental conocido directamente por nosotros que da nombre a la ciudad. Otros escritores, tanto griegos como romanos, generalmente eclécticos, así llamados porque tratan de conciliar la leyenda genuinamente griega de la fundación de Roma con la latina, también citan diferentes héroes epónimos. El problema consiste aquí en determinar si alguno de ellos pertenece, igual que Rhōme, al antiguo estrato de la concepción griega oriental del origen de Roma. Empecemos por Ῥῶμος, Rhōmus, Romo. 1.2. Cefalón de Gergis (seudónimo de Hegesianacte de Alejandría, s. III/ II a. C.)7 “dice que la ciudad fue fundada en la segunda generación después de la guerra troyana por los que escaparon con Eneas, y señala como su fundador a Romo (Ῥῶμος), el que dirigía la colonia, y dice que era uno de los hijos de Eneas. Afirma que Eneas tuvo cuatro hijos, Ascanio, Eurileón, Rómulo (Ῥώμυλος) y Romo (Ῥῶμος)”8. A nuestro entender, la fundación de Roma por Romo (en lugar de Rómulo) reproduce una variante de las primitivas versiones griegas orientales sobre la fundación de Roma. La afirmación de que Eneas tuvo, entre otros hijos, a Rómulo y Romo es una concesión a la leyenda latina sobre la fundación de Roma: servía para resaltar que, aunque Rómulo no fue el fundador, al menos tenía el honor de haber sido su hermano. Aquí Rómulo es una figura decorativa, un pegote, ya que no representa ningún papel9. Otros historiadores nos informan también sobre el mismo fundador por la misma época10. Festo nos aporta el testimonio de Agatocles de Cícico11, según el cual muchos autores afirmaban que, tras la muerte de Eneas en Berecintia (Frigia), su hijo Romo había llegado a Italia y había fundado Roma12. 6 Poucet, ibidem; Martínez-Pinna 2010: 35. 7 D.H. 1.72.1; FGH 45 F 9, cf. Martínez-Pinna 2004: 30; 2010: 58. 8 Trad. Jiménez – Sánchez 1984. 9 En compensación, Hegesianacte nos cuenta que ambos hermanos fundaron Capua, FGH 45 F 8 (= Etym. Magn. 480, ed. Gaisford 1948), Martínez-Pinna, ibidem. 10 1.72.1 Martínez-Pinna, ibidem. 11 La datación de Agatocles es incierta. Un fragmento suyo que hace referencia al templo de Fides en el Palatino ha servido de base con frecuencia para excluir una fecha anterior al 300 a. C., Cornell 1975: 19 n. 3; cf. Martínez-Pinna 2004: 30-31; 2010: 58-59. 12 Festus 328, ed. Lindsay 1913; Martínez-Pinna 2004: 30; 2010: 58. 66 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO Prestemos ahora nuestra atención al siguiente texto que nos transmite Dionisio de Halicarnaso13: “Otros dicen que cuando Eneas murió, Ascanio heredó todo el poder de los latinos y dividió en tres partes su territorio y sus fuerzas para repartirlas entre él y sus hermanos Rómulo (Ῥώμυλος) y Romo (Ῥῶμος). Añaden que él mismo fundó Alba…, y que Romo fundó cuatro, a las que llamó Capua, por su abuelo Capis; Anquisa, por su abuelo Anquises; Enea (que después se llamó Janículo), por su padre; y Roma por él mismo. Esta última ciudad permaneció deshabitada durante algunos años y, cuando de nuevo llegó otra colonia que enviaron los albanos bajo la dirección de Rómulo y Romo (Ῥῶμος), recibió otra vez su antigua denominación, de modo que hubo dos colonizaciones de Roma, una poco después de la guerra troyana y la otra, quince generaciones después de la anterior”14. Hay aquí datos interesantes: en primer lugar los anónimos autores dejan claro que Romo (y no Rómulo) es el fundador epónimo de la primitiva ciudad; en segundo lugar, que no se especifica la parte que Ascanio concedió a Rómulo, sin duda porque el espacio que le correspondía estaba ya ocupado por Romo. Nuevamente Rómulo es aquí una figura decorativa, sin ninguna función concreta, a no ser la de aparecer como hermano del fundador de Roma. Además, se hace hincapié en que esta primera fundación de Roma, la más antigua, es obra exclusiva de Romo, hecho que sintoniza plenamente con la leyenda griega oriental. En cambio, la segunda fundación está ya más en consonancia con la leyenda latina, puesto que la realiza Rómulo, bien es verdad que con la ayuda de su hermano para no perder de vista la tradición griega oriental. Con esta doble fundación se pretende probablemente llenar el espacio de tiempo que media entre la caída de Troya (el 1334 ó 1193 a. C. según Timeo), un poco después de la cual fue fundada Roma solo por Romo, perteneciente a la leyenda griega oriental, y la posterior fundación de Roma (según Timeo, el 814/813 a. C.), en la que cobra protagonismo Rómulo (leyenda latina), pero ayudado por Romo (leyenda griega), en un conciliador intento de aunar ambas tradiciones. Plutarco (Rom. 2.1) nos cuenta que, además de Ῥῶμος, hubo también otros fundadores epónimos transmitidos por autores anónimos: Ῥωμᾶνος, hijo de Ulises y Circe, y Ῥῶμις, rey de los latinos. El primero es una clara transcripción del lat. Rōmānus, primitivamente un adjetivo en -nus, derivado de un tema en -a, 13 D.H. 1.73.3; Martínez-Pinna 2004: 28. Sobre la lectura Ῥῶμος que utilizamos en la segunda parte de este pasaje, siguiendo los códices Bb S y la edición de Jacoby, en lugar de Ῥέμος, véanse más detalles infra ns. 50, 54 y, sobre todo, § 6. 14 Trad. Jiménez – Sánchez 1984. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 73 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO ellos eran fluidas y amistosas.43 Hasta tal punto eso era así que los romanos no tuvieron inconveniente en asociar el nombre de sus protagonistas al héroe epónimo creado por la leyenda griega oriental, Ῥῶμος. *R(h)ōmus, nombre griego, y Rōmŭlus, nombre romano derivado de él, su hermano gemelo, reflejaban la sintonía y la amistad que existían entre romanos y griegos. Pero la situación no fue siempre de este modo. Cuando los romanos tomaron conciencia de su propia identidad e idiosincrasia, no estaban ya dispuestos a tolerar que el nombre de un héroe epónimo griego figurara como cofundador de Roma. No sabemos exactamente en qué momento se produjo esa reacción patriótica de los romanos. Se ha propuesto el s. IV a. C.44, pero quizá convenga adelantar algo la fecha, hacia finales del s. V a. C. Pues bien, esta nueva actitud de los romanos tuvo su reflejo en la última fase de la leyenda prefundacional, justo antes de la fundación, propiamente dicha, de Roma. En el momento en que van elegir la sede de la nueva ciudad ambos hermanos rompen la fraternal relación que hasta ahora había existido entre ellos: Αὐτοί τε οὐκέτι μίαν γνώμην ἔχοντες οὐδὲ ἀδελφὰ διανοεῖσθαι ἀξιοῦντες, ὡς αὐτὸς ἄρξων ἑκάτερος θατέρου, παρώσαντες τὸ ἴσον τοῦ πλείονος ὠρέγοντο (D.H. 1.85.5), “No tenían ya ellos un único criterio, ni pensaban hacer proyectos como hermanos45, por suponer que uno iba mandar sobre el otro, rechazaban la igualdad y aspiraban a más”46 (trad. del autor). 43 Vid. Snellman 1919: I, 85-86. García Domingo 1983-1984: 251 recoge así su idea: “Como consecuencia de las relaciones de ambos pueblos (durante los primeros contactos en Italia) las novedades en todos los aspectos que trajeron los griegos, portadores de una civilización superior, se introdujeron en seguida entre los itálicos y, como es lógico, también los nombres para designarlas. El número de vocablos de origen griego incorporados en la lengua latina en esta época son muchos, más numerosos que los de origen latino (itálico) incorporados al griego. Todos esos términos nos dan idea de la actitud asimiladora y receptiva por parte de los nativos y nos inducen a pensar que las relaciones idiomáticas no fueron difíciles y que muchos itálicos estaban versados o, al menos, entendían la lengua griega”. Por otra parte, Domínguez Monedero 1991: 114-116 se expresa de esta forma: “cualquier establecimiento griego necesita la “colaboración” del elemento indígena”; “toda fundación colonial griega implica, necesariamente, un elemento indígena, en parte integrado en ella, en parte conservando su independencia política, que complemente, en todos los aspectos, a la nueva ciudad griega, que, en caso contrario, habría perdido una de sus principales razones de ser”; “la colonización griega… se traduce en un diálogo (cultural, social, económico, ideológico) entre mundos diversos; el resultado de este diálogo… es… una aculturación que si bien se dejará sentir de forma más palpable en el entorno indígena, no dejará de incidir también en el propio mundo griego colonial”. Oehler 1894: col. 2825 cita, como fuente literaria, un pasaje de Tucídides (6.17.29) sobre la situación de las ciudades griegas de Sicilia (415-414 a. C.): “Estas ciudades tienen muchos habitantes por sus masas mezcladas, ὄχλοις... ξυμμείκτοις” (trad. Rodríguez Adrados 1988). La misma diversidad de individuos se podría aplicar a los primeros tiempos de las colonias. 44 Cf. Martínez-Pinna, ibidem. 45 De manera más literal, “ni pensaban hacer proyectos fraternales” o “hacer proyectos fraternalmente”. 46 Hasta § 1.85.5 seguimos la llamada primera mano, Bb, del manuscrito Urbinas gr. 105 (B), segunda mitad s. XI, luego continuada desde de aquí por una segunda mano, Ba, segunda mitad s. X. En realidad, todo el libro I había sido copiado por Ba, pero, al dañarse la parte inicial del manuscrito, fue 74 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO En efecto, al llegar a § D.H 1.85.6 Rómulo propuso el Palatino para la futura ubicación de la ciudad; sin embargo, su hermano, que hasta hora se llamaba Ῥῶμος, *R(h)ōmus, propuso un lugar denominado Ῥεμώνιον o Ῥεμορία, Remōnium. Pero salta a la vista que el nombre del colonizador epónimo Ῥῶμος, *R(h) ōmus, no se corresponde con el lugar que coloniza, Ῥεμορία47. Pues bien, los autores de la leyenda latina se valieron de este subterfugio con el fin de eliminar de ella el nombre de*R(h)omus, el hasta ahora protagonista junto con su hermano: lo modificaron en Remus para que no pudiera ser ya el epónimo de Roma, sino de otro lugar. Este es el punto de inflexión del relato: la consecuencia inmediata fue que el nombre del citado hermano gemelo tuvo que ser reescrito desde el principio de la “historia”. De ahora en adelante los protagonistas de toda ella serán, desde el comienzo hasta el final, no Romulus y *R(h)omus, sino los romanos Romulus y Remus, como la leyenda canónica romana nos lo cuenta.. Observemos, pues, el cambio de nombre en el lugar indicado, § D.H.. 1.85.6, y en § D.H. 1.86.2: Ῥέμῳ δὲ ἐδόκει τὴν καλουμένην νῦν ἀπ’ ἐκείνου Ῥεμορίαν οἰκίζειν (D.H. 1.85.6)48, “Remo decidió establecer una colonia llamada por él Remoria”49. esta restaurada por Bb a partir de las hojas originales copiadas por Ba, vid. Fromentin 2002: I, LIV-LXI, LXXXV, 72. Pues bien, Bb presenta siempre Ῥῶμος, lo mismo que el códice (recentior) S Marcianus gr. 372, s. XV. Jacoby 1885 (1967) escogió Ῥῶμος del manuscrito B, siempre, desde principio a fin de la leyenda prefundacional. Veremos más detalles en n. 50. 47 Cf. Kretschmer 1909: 290, que ya se dio cuenta de esta incoherencia, pero no sacó ninguna consecuencia de ello. Un resumen de sus ideas sobre la creación de Rómulo y Remo y la fundación de Roma puede leerse en Puhvel 1975: 147-148 48 A partir de aquí, D.H. 1.85.6, utilizamos el manuscrito A Chisianus R VIII 60, segunda mitad s. X, que, siguiendo la tradición latina, transmite, de principio a fin, Ῥέμος, aunque la tradición griega todavía pervive en algunos códices: en Ba, hasta D.H. 1.86.4 y en S, que siempre emplea Ῥῶμος, hasta el final del D.H. 1.87.4. En resumen, según Fromentin: 2002, I, || 85.65 Ῥέμῳ Α: Ῥώμῳ Ba S || 86.24, 39 et 45 Ῥέμῳ Α Ba2: Ῥώμῳ Ba S || 86.44 Ῥέμος Α Ba2: Ῥῶμος Ba S || 87.31 Ῥέμου Α Ba: Ῥώμου Ba2 S || 87.33 Ῥέμον Α Ba: Ῥῶμον Ba2 S || 87.42 Ῥέμου Α Ba: Ῥώμου Ba2 S. Observamos que desde 87.31 Ba se ha alineado con A. Téngase en cuenta que Ba2 es un manuscrito derivado de Ba, igual que Bb2, de Bb, que veremos posteriormente. De una manera retrospectiva, de acuerdo con el modelo latino, el manuscrito A, teniendo como punto de arranque D.H. 1.85.6, ha reescrito o sustituido desde D.H. 1.79.10 el originario nombre de la leyenda, Ῥῶμος *R(h)ōmus, por Ῥέμος Remus, oponiéndose así a Bb, que mantiene el nombre genuino griego hasta el límite indicado D.H. 1.85.5, o a S, que incluso lo supera. He aquí el aparato crítico de Fromentin 2002: I, || 79. 106 Ῥέμον Α: Ῥῶμον Bb S Ῥώμανα Epit. || 79. 141 Ῥέμος A Bb2: Ῥῶμος Bb S || 79. 146 et 12 Ῥέμος A Bb2: Ῥῶμος Bb S || 80. 31 Ῥέμος A: Ῥῶμος Bb S || 81. 21 Ῥέμον Α: Ῥῶμον Bb S || 81. 31 Ῥέμος A: Ῥῶμος Bb S || 81. 45 Ῥέμου Α: Ῥώμου Bb S || 81. 52 Ῥέμε Α: Ῥῶμε Bb S || 82. 13 Ῥέμου Α: Ῥώμου Bb S || y, finalmente, el punto de arranque y de empalme con la serie arriba detallada: 85. 65 Ῥέμῳ Α: Ῥώμῳ Ba S. Sintetizando, el nombre de Remus, Ῥέμος, como gemelo de Romulus, Ῥώμυλος, ha sido unificado en toda la leyenda prefundacional por manuscrito A, que, siguiendo el patrón establecido por los romanos, ha acabado por imponerse y que es la base de la edición de Fromentin. 49 Trad. Jiménez – Sánchez 1984. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 75 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO Posteriormente, Rómulo volvió a elegir el Palatino para observar los presagios de los dioses sobre la fundación de la ciudad, pero Ῥέμῳ δ’ προσεχὴς ἐκείνῳ λόφος Ἀουεντῖνος καλουμένος, ὡς δέ τινες ἱστοροῦσιν ἡ Ῥεμορία (D.H. 1.86.2), “Remo (eligió) la colina contigua a aquella, llamada Aventino o, como dicen algunos historiadores, Remoria”50. Puesto que, según Schulze 1904 (§ 3), Remoria no es una invención, sino que tiene un marcado cuño etrusco, de este topónimo se extrajo la raíz *rem-, atestiguada en la onomástica etrusca (§ 3), que sustituyó a *rōm-: el resultado fue Remus51. Aunque la raíz (*rem-) de Remus tenga un origen etrusco, cuestión que no discutimos, lo cierto es que la existencia de este nombre individual está atestiguada en latín por primera vez al alcanzar la leyenda este lugar. Recapitulemos (§ ns. 48, 50): el nombre del protagonista originario de la leyenda canónica fundacional de Roma fue Ῥῶμος, *R(h)ōmus (Ῥέμος, Remus nunca pudo serlo) junto con Ῥώμυλος, Rōmŭlus hasta D.H. 1.85.5 según se puede colegir del manuscrito Bb. A causa de la modificación del nombre primitivo, Ῥῶμος, *R(h)ōmus, por los romanos en 1.85.6; a partir de aquí fue este reescrito retrospectivamente como Ῥέμος, Remus desde D.H. 1.79.10 hasta volver al punto de partida, D.H. 1.85.6, sobrepasarlo y llegar al final de la etapa prefundacional, D.H. 1.87.4. Así nos lo transmite el manuscrito A, influido por la leyenda canónica elaborada por Roma, y que es el que prevalece. La total eliminación del nombre de Ῥῶμος, *R(h)ōmus, de ella constituye un claro ejemplo de damnatio memoriae, una de las más eficaces y radicales realizadas por los romanos, hasta tal punto de que ha pasado inadvertida52. Este caso muestra, además, la capacidad que tienen los vencedores de manipular y (re)escribir la historia (o la leyenda). Remus es manifiestamente un nombre secundario. 5. Desde que Dionisio de Halicarnaso publicó el primer libro de Antigüedades romanas en el año 7 a. C. hasta que Plutarco escribió sus Vidas paralelas en edad madura, entre 96 y ca. 120 d. C., fecha aproximada de su muerte53, han pasado algo más de cien años, tiempo suficiente para que la leyenda canónica fundacional de Roma se haya consolidado en su obra. En efecto, el manuscrito más antiguo e importante, el U, libre de toda contaminación o corrección humanista 50 Trad. Jiménez – Sánchez 1984. 51 Esta posibilidad, junto con otras, ya fue apuntada por Price - Kearns 2003: 479 s.v. Romulus and Remus. He aquí sus palabras: “Remus (who in latin tradition replaces the Romus of most Greek authors), if not a back-formation from local place names such Remorinus ager, Remona, is possibly formed from Roma by false analogy with such doublets as Kerkyra, Corcyra, where the o is short”. 52 En los manuscritos latinos que transmiten la leyenda canónica de la fundación de Roma no queda ni rastro de Ῥῶμος *R(h)omus. Si no hubiera existido el manuscrito el Bb, habría sido más difícil restituir el nombre de Ῥῶμος *R(h)omus como protagonista originario de la leyenda junto con su hermano, puesto que el A sigue el modelo latino. 53 Respectivamente, Cornell 2013: I 61; 105. 76 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO según Juneaux54, transmite siempre Ῥέμος, Remus, mientras que otros recentiores, el M y el D, presentan siempre Ῥῶμος, *R(h)ōmus55. Pero la aparición de Ῥῶμος en estos últimos códices debe interpretarse solamente como un intento nostálgico de perpetuar la memoria de quien, en la tradición griega, fue el fundador de Roma. Una buena prueba de que ya desde el primer momento, en la Vida de Rómulo de Plutarco, el gemelo protagonista es Ῥέμος, Remus, nos lo proporciona el poeta griego Butas, liberto de Catón el Joven (95-46 a. C.), que escribió dísticos elegíacos sobre la fundación de Roma (Αἴτια), en los que el metro exige Ῥέμος, que es lo que aparece, en lugar de Ῥῶμος56. 6. La colocación de Remus al principio o hacia el final de la leyenda es objeto de controversia entre los estudiosos57. Así, por ej., Fromentin 2002: 183, n. 310 en D.H. 1.71.558 sigue el manuscrito A, donde aparece Ῥέμος, y, como testigo indirecto, págs. 68-69, la versión armenia (s. V) de la desaparecida Crónica griega de Eusebio de Cesarea, traducida del armenio al latín por un autor alemán del s. XIX59, en donde se lee Remus. En consecuencia, a partir de aquí opta por llamar a los gemelos de Rea Silvia Ῥέμος y Ῥώμυλος, pero reserva el nombre de Ῥῶμος y Ῥώμυλος para los héroes fundacionales y epónimos heterodoxos, que se apartan de la versión canónica. Según este planteamiento, en esta sección, leemos que los hijos de Rea Silvia, Rómulo y Remo (Ῥέμος), fundaron Roma por mandato de los albanos hacia el 751 a. C. Pero, como sabemos, esta versión es totalmente heterodoxa, completamente ajena a la tradición latina, en donde el fundador fue solo Rómulo tras la muerte de Remo60. Este texto y otros 54 Flacelière 1964: XLVIII. 55 U Vaticanus Gr 138, s. X-XI presenta siempre Ῥέμος; el A Parisinus 1671, a. 1296 tiene Ῥῶμος con ω raspada la primera vez en que aparece, posteriormente solo Ῥέμος; en cambio, en D Parisinus 1674, s. XIV, gemelo del anterior A, y M Marcianus 385, s. XIV-XV, que, según Ziegler (pgs. XIII-XV), no procede de D, aunque está estrechamente unido a él, encontramos siempre Ῥῶμος. Así, en el aparato crítico de Ziegler - Gärtner 20005: I. 1, que se basa en U M A, leemos: Rom. 6, 2 ῥέμον U: ῥώμον M et (in ras.) A; 7.2 ῥέμῳ U A: ῥώμῳ M, item deinceps; en el de Juneaux, que se basa fundamentalmente en U D A, ed. de Flacelière 1964: I || 6, 25 Ῥέμον: Ῥῶμον hic et postea D, A in ras. || 7, 24 Ῥέμῳ: Ῥώμῳ et postea D I. 56 Plu. Rom. 21. 8. Los partidarios de Rómulo, tras vencer a Amulio, corrieron al lugar donde la loba les había amamantado. A imitación de su carrera, corrían los nobles “que dan golpes a los que salen al paso, como entonces con sus espadas desde Alba corrían Rómulo y Remo”, ἐμποδίους τύπτοντας, ὅπως τότε φάσγαν’ ἔχοντες || ἐξ Ἄλβης ἔθεον Ῥώμυλος ἠδὲ Ῥέμος (trad. Pérez Jiménez 2011). Kretschmer 1909: 289, citando a Mommsen, ya señaló la necesidad métrica de Ῥέμος. Solamente un manuscrito recentior, el I Parisinus gr. 1679 s. XIV, ya citado en n. 55, nos transmite Ῥῶμος. 57 Vid. Martínez-Pinna 2004:121. 58 || 71.52 Ῥέμου Α Evs. arm.: Ῥώμου Bb S ||. 59 Petermann 1875: 275, 12. 60 D.H. 1.7.3: en la reyerta que enfrenta a los partidarios de los dos hermanos, Remo muere. Rómulo lo entierra en Remoria y funda la ciudad en el Palatino; Plu. Rom. 9.10-11: Rómulo es responsable, directo o indirecto, de la muerte de Remo. Después de enterrarlo en Remoria funda Roma; Liv. 1. 7.2-3: Remo muere, bien en la reyerta que enfrenta a los bandos de ambos hermanos, o bien a manos de Rómulo por saltarse los muros que él había trazado. Luego Rómulo funda y gobierna él solo Roma, así llamada por el nombre de su fundador: Ita solus potitus imperio Romulus; condita urbs conditoris nomine apellata. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 77 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO similares (1. 73. 1; 1. 73. 3) hay que atribuirlos a la tradición griega, sobre todo del sur de Italia y Sicilia, en su intento de conciliar la versión gr. y la lat. sobre la fundación de Roma (§ infra 7), cuyo nombre sería el resultado del sincretismo Romulus + Romus. Por eso, elegimos en estos casos, de la excelente edición crítica de Fromentin, la lectio Ῥῶμος que transmiten Bb S, opción que también escogió Jacoby. La traducción armenia no es aquí decisiva, ni tampoco su posterior traducción al latín del XIX que presenta Remus: la variante Ῥέμος, Remus en este pasaje y otros semejantes solo parece indicar que el influjo de la tradición latina del par de gemelos, Romulus y Remus, se ha extendido erróneamente, en algún manuscrito, más allá de donde debía. Así pues, en nuestra opinión, la sustitución de Ῥῶμος por Ῥέμος se produjo en el episodio que hemos señalado, a tenor de lo expuesto. 7. A nuestro parecer, por las razones aducidas (§ 2.1.), a partir aproximadamente de finales del s. VII a. C. o comienzos del siguiente los romanos empezaron a construir la leyenda fundacional indígena, una vez que hubieron conocido la griega. La conclusión de la misma la podríamos fechar, también por aproximación, hacia el fin del s. V a. C. o inicios del IV a. C., ya que tiene que ser algo anterior (ignoramos exactamente cuánto) a los datos que exponemos a continuación. El historiador ecléctico Alcimo (probablemente de la segunda mitad del s. IV a. C., § 7.1) introduce, por primera vez que se sepa, en la leyenda griega a Rómulo, el fundador de la ciudad de la leyenda latina, pero que aquí es el abuelo de Romo, a quien atribuye la fundación de Roma. En el espejo de Preneste (tercer cuarto del s. IV a. C) están representados, rodeados por otras figuras, los gemelos amamantados por la loba61. De cualquier forma, la leyenda canónica romana sobre la fundación de Roma por Rómulo y Remo62 tenía que estar ya constituida antes de que el historiador romano Fabio Píctor63 (270 a. C.- 216 a. C. o después) la pusiera por escrito siguiendo al autor griego Diocles de Pepareto, que probablemente la difundió entre los griegos64. Una vez conocida esta por ellos, algunos eruditos sicilianos se hacen eco de la misma (aparece la figura de Rómulo), pero intentando hacerla compatible con la idea griega de la fundación de Roma65. Tarea ciertamente im61 Martínez-Pinna 2010: 39, 125 y 127, quien fecha la creación definitiva de la leyenda romana en el s. IV a. C. 62 El relato nos ha sido transmitido por D.H., principalmente 1.76-1.88; Plu., principalmente Rom. 3-11., Liv. 1.3.10-1.7.3. Una buena visión de conjunto sobre el mito puede leerse en Grimal 1981: 446447; 469-471 s.v. Remo, Rómulo. 63 Cornell 2013: II 65-71 FRHist. T 16 = F 4b, Plu. Rom. 3.1.8.9. 64 Plu. Rom. 3.1; sobre la vida de Fabio Píctor, vid. Cornell 2013: I 161-163, 167; sobre la relación Diocles-Fabio, véase Martínez-Pinna 2010: 100-103. 65 Los griegos explicaban la prehistoria de los pueblos extranjeros de una manera “helenocéntrica”: los orígenes de los pueblos bárbaros estaban relacionados con las actividades de los héroes de la leyenda griega. Así, por ej., “creían que la India había sido colonizada por Hércules y Diónisos… Cuando se 78 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO posible, porque una y otra eran irreconciliables entre sí66. Posteriormente, les siguieron por este camino otros escritores con mayor o menor fortuna, a todos los cuales hemos llamado “eclécticos”67. Analicemos algunos casos. 7.1. Según Alcimo de Sicilia (probablemente, mediados s. IV a. C.), Eneas se casó con Tirrenia (nativa de Italia), de cuyo matrimonio nació Rómulo (Rōmulus), padre de Alba, la cual engendró a Romo (R(h)ōmus, cod. Rhodius), fundador de Roma68. Hay aquí un esfuerzo por acomodar un personaje de la leyenda latina, Rōmulus, a la leyenda griega sobre la fundación de la ciudad, pero otorgando todavía el protagonismo a R(h)ōmus. Obsérvese también el dislate de colocar cronológicamente a Rōmulus antes que a R(h)ōmus, del cual deriva desde una perspectiva lingüística. 7.2. Otro ensayo proviene de Calias de Tauromenio, a caballo entre los ss. IV y III a. C.: R(h)ōme (Ῥώμη), que llegó con las troyanas a Italia, se casó con Latino, rey de los aborígenes, y engendró tres hijos, Romo (Ῥῶμος), Rómulo (Ῥώμυλος) y Telégono (Τηλεγόνος). Estos dan a la ciudad que fundan el nombre de su madre69. Calias muestra un talante conciliador, pero, aunque condesciende con la leyenda romana colocando al “romano” Romulus junto con los otros dos fundadores griegos de la ciudad, no renuncia a que un personaje de la leyenda griega, R(h)ōme, sea el epónimo de la ciudad. 7.3. Según Dionisio de Halicarnaso (1.73.1-2) algunos autores romanos anónimos tomaban sus relatos de las tablillas sagradas (registros anuales de hechos importantes, redactados por el pontifex maximus). Así, unos nos refieren que Eneas fue el padre de Rómulo (Ῥώμυλος) y Romo (Ῥῶμος), los fundadores de Roma; otros, que eran sus nietos y fueron acogidos por Latino, rey de los aborígenes, quien, al morir sin descendencia masculina, les legó parte de su reino70. La primera de las versiones, también de espíritu reconciliador, aporta la particularidad de que los fundadores de la ciudad son Rómulo y Romo, por lo que el nombre de la ciudad, Rōma (Ῥώμη), derivaría de los dos a la vez: es el resultado del sincretismo de ambos nombres. Aunque Ῥώμυλος, Rōmŭlus, está tomado de topaban con tradiciones indígenas, su repuesta era ignorarlas o reconciliarlas artificialmente con la versión griega”, Cornell 1975: 2, haciendo referencia a Bickermann, Class. Phil. 47 (1952), 65-81. 66 Cornell 1975: 1, 5, citando a otros autores. 67 No todos los autores que escribieron sobre la fundación de Roma, una vez conocida la leyenda canónica latina, fueron “eclécticos”; también los hubo “helenocéntricos”, aferrados exclusivamente a la leyenda griega del origen de la ciudad o de su nombre. Así, según Dionisio de Calcis (s. IV/II a. C.), R(h) omo, hijo de Ascanio o de Ematión, fue el fundador de Roma (D.H. 1.72.6); Jenágoras (s. III a. C.) nos refiere que Circe y Ulises tuvieron tres hijos, R(h)omo, Anteas y Ardeas, que fundaron, respectivamente, Roma, Ancio y Ardea (Jenágoras, FGH 240 F 29, D.H. 1.72.5). Clinias (s. III a. C.) nos cuenta que de Rome, hija de Telémaco y esposa de Eneas, deriva el nombre de Roma (Clinias FGH 819 = Serv. auct. Aen. 1.273), cf. Martínez-Pinna 2010: 47-48, etc. 68 Alcimo, FGH 560 F 4 (Festus 326 L), Martínez-Pinna 2004: 25; 2010: 38-40. 69 D.H. 1.72.5, Martínez-Pinna, ibidem; 2010:40-41. 70 Martínez-Pinna 2010: 42-43. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 79 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO la leyenda latina, resulta evidente que uno y otro héroe están totalmente insertos en la leyenda griega sobre la fundación de Roma. Es obvio que estos relatos son de inspiración griega occidental, una vez que los griegos del S. de Italia hubieron entrado en contacto con la leyenda romana. Por lo tanto, como ya se ha observado71, los Anales pontificios tenían que estar abiertos a variantes griegas de la leyenda sobre la fundación de Roma, de donde se nutrieron los autores latinos a los que se refiere Dionisio de Halicarnaso. 7.4. La versión de Galitas (¿s. III a. C.?) tiene características similares a la anterior: el sucesor de Eneas, Latino, hijo de Telémaco y Circe, engendró de Rome (R(h)ōme) a Romo (Rhōmus) y Rómulo (Rōmulus), fundadores de Roma en el Palatino72. Como se puede apreciar, aquí el sincretismo del nombre de Rōma está reforzado por el hecho de que ambos fundadores son, además, hijos de R(h) ōme, heroína epónima griega en algunas versiones. Tampoco, en esta ocasión, se pierde de vista la conexión de ambos protagonistas con la leyenda griega. 7.5. “Eratóstenes (de Cirene, 276-ca.195/194 a. C.) relata que Rómulo, hijo de Ascanio, hijo de Eneas, fue el fundador de la ciudad73”. En esta ocasión el fundador lleva el nombre de Rōmulus, pero, en compensación, todos sus ascendientes pertenecen a la leyenda griega, por lo que su fundación sigue siendo obra griega a pesar del nombre romano: es otra manera de armonizar la versión latina de la fundación de Roma con la griega. 7.6. Un escritor anónimo nos refiere que Rómulo es hijo de Ῥώμη, R(h)ōme, hija de la troyana Dexitea y de Latino, hijo de Telémaco74. El autor pretende también aunar la tradición griega (Telémaco, Latino75, Dexitea, Rome) con la latina (Rómulo): Ῥώμυλος, (Rōmulus), el fundador epónimo de Roma, es el nombre que recibió de su madre Ῥώμη, la otrora heroína epónima de la leyenda griega, hija ahora de una troyana y de un itálico. 7.7. En Nevio (270-201 a. C) y Ennio (239-169 a. C.) Rómulo, fundador de Roma, es nieto de Eneas, por medio de una hija suya76. 71 Martínez-Pinna 2004: 26, citando a B. W. Frier, Libri annales pontificum maximorum, Roma 1979, p. 109 ss. y Schur 1921:143 ss. 72 Galitas, FGH 818 F 1 (Festus 329 L), Martínez-Pinna 2004: 27; 2010: 48. 73 Eratosthenes Ascanii, Aeneae filii, Romulum parentem urbis refert, FGH 241 F 45 (= Serv. auct. Aen. 1, 273), Martínez-Pinna 2004: 29; 2010: 51. 74 Plu. Rom. 2.3. Dexitea no se encuentra expresamente en este texto, sino en otro inmediatamente anterior al cual remite Plutarco, por lo que se supone que se trata de la misma persona, Martínez-Pinna 2004: 27; 2010, 48. 75 Latino (Λατῖνος) aparece por primera vez en el “Catálogo de los héroes” de la Teogonía de Hesíodo (1011-1016), Martínez-Pinna 2010: 15. 76 Serv. auct. Aen. 1. 273: Naevivs et Ennius Aeneae ex filia nepotem Romulum conditorem urbis tradunt, Thilo - Hagen 1881: 102. Según esta cita, se echa de ver que tanto Nevio como Ennio nos transmiten una versión ecléctica de la fundación de Roma. En efecto, hay aquí una mezcla de la tradición griega, representada por la figura de Eneas, con la latina, representada por Rómulo. Para más detalles 80 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO Un rasgo característico de estas versiones eclécticas es que nunca existe un enfrentamiento entre Rómulo y Romo por la fundación de Roma: o bien el fundador es solo Romo (§ 7.1.) o Rómulo (§ 7.5, 7.6, 7.7), o bien, si intervienen los dos (§ 7.2., 7.3., 7.4.), actúan en perfecta armonía. En la versión canónica latina ocurre todo lo contrario: en la controversia por la fundación de la ciudad Remo muere a causa de su enfrentamiento con Rómulo. Aunque sería posible aportar más ejemplos, pensamos que los expuestos son ya suficientes para formarse una idea de cómo los autores eclécticos griegos y latinos intentaron compaginar la leyenda griega de la fundación de Roma con la romana. 8. Mucho se ha especulado sobre el significado de la muerte de Remo por obra de su hermano gemelo77. Sin descartar ninguna de las otras interpretaciones, creemos que la victoria de Rómulo sobre Remo, sancionada por los dioses, representa el triunfo de la versión latina de la fundación de Roma sobre la griega: el fundador epónimo de Roma es Rómulo, como sostienen los romanos con el respaldo divino, y no Remo, Remus, trasunto del impostor R(h)ōmus, que defienden los griegos. Por tal motivo, la aceptación de la versión oficial de la leyenda romana que refleja la inscripción de Quíos de años inmediatamente posteriores a la paz de Apamea (188 a. C.)78 quizá no sea tan sincera, sino un acto de adulación a los romanos. 9. Los griegos del Imperio bizantino (heredero del Imperio romano occidental) que se llamaban a sí mismos oficialmente Ῥωμαῖοι, Rōmaioι79, tampoco estaban de acuerdo con el nombre dado por los romanos al fundador de la ciudad, que robaba todo protagonismo a su héroe epónimo, con lo que la pugna entre ambas partes por esta cuestión todavía no había acabado. Algunos historiadores y hagiógrafos bizantinos empuñaron de nuevo la pluma para restituir en su puesto a R(h)ōmus, tan injustamente despojado de tal honor. Pero, a diferencia de escritores anteriores, los bizantinos lo integraron perfectamente en la leyenda romana. Trataron, en definitiva, de reescribir este mito a favor suyo en la medida en que les fue posible. Su razonamiento viene a ser el siguiente: Romulus es un diminutivo en -ulus derivado de R(h)ōmus, el nombre familiar y vid. Goldschmidt 2013: 90-91 n. 68 (con cita en latín); Sanderberg-Smith 2017: 79-80. En otros fragmentos Ennio se basa en la versión latina de la leyenda, frgs. 72-90 y 94, Skutsch 1985: 76-77. 77 Martínez-Pinna 2006: 171-173; 2010, 123-124. Sobre el relato, Liv. 1.6.4-1.7.3; D.H. 1.86-87.; Plu. Rom. 9.4.-10.2. 78 Poucet 2006: ibidem citando a Derow - Forrest 1982: 80; Martínez-Pinna 2004: 31; 2010: 60-61, citando a Moretti 1980: 33-54 y, asimismo, a Derow - Forrest 1982: 79-92. En Moretti 1980: 37 leemos: […ἄγαλμα πε]/ριέχον τῆς γενέσεως τοῦ κτίστου τῆς Ῥώ[μης Ῥωμύλου καὶ τοῦ ἀδελφοῦ] /αὐτοῦ Ῥήμου καθ’ ἣν συμβέβηκεν αὐτοὺ[ς ὑπὸ λυκαίνας ἀνατετράφθαι] / ἣ καὶ ἀληθὴς δικαίως ἂν νομίζοιτ’ εἶναι δ[ιὰ τὴν ἐνάργειαν καὶ ἀγριότη]/τα… 79 Oberhummer 1900: 964; Rosser 20122: 1, 95, 227. HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 81 LA LEYENDA FUNDACIONAL DE ROMA: UN ENFOQUE LINGÜÍSTICO cariñoso con que se le conoce. Por lo tanto, si llamamos al héroe por su nombre auténtico y genuino, a Romulus hay que llamarlo R(h)ōmus. Este último es, entonces, el fundador de Roma, el protagonista de la leyenda romana. Su hermano gemelo se llamará ahora Ῥῆμος en lugar de Ῥέμος con vocal larga analógica de la de Ῥῶμος. Comprendemos así perfectamente que la Cronografía de Juan Malalas (s. VI d. C.) y el Cronicón Pascual (s. VII d. C.) nos narren que Romo (el Rómulo romano) y Remo fueron amamantados por una loba80. Conocemos también por Lido (s. VI d. C.), Mónaco (s. IX d. C.) y el Sinasario Costantinopolitano (Synaxarium Ecclesiae Constantinopoleos, s. IX d. C.) que Romo fue el fundador de Roma81. Sin embargo, otras veces los fundadores son los gemelos Romo y Remo, según nos cuentan el Cronicón Pascual y Constantino VII Porfirogénito (s. X d. C.)82. Cuando, bien siendo ambos los fundadores, bien solo Romo, se enemistaron tras haber gobernado en armonía algún tiempo, Romo mató a Remo y continuó él únicamente en el gobierno83. En fin, Mónaco nos informa de que los romanos se llaman así por Romo y Remo (sincretismo); en cambio, el Sinasario Constantinopolitano, de que Roma debe su nombre a Romo84. 10. En conclusión: a) Según la leyenda griega oriental, Roma debe su nombre a su fundador, Ῥῶμος, *R(h)ōmus, o a Ῥώμη, R(h)ōme, un personaje asociado, igual que el anterior, a la saga troyana. 80 a) Malalas, Chron. 7. 7. 1, ed. Thurn 2000: τὸν δὲ Ῥῶμον καὶ τὸν Ῥῆμον... ὑπὸ Λυκαίνης γαλακτοτροφέντας; b) Chron. Alex. p. 211, l. 8, ed. Dindorf 1832: τὸν δὲ Ῥῶμον καὶ τὸν Ῥῆμον ὑπὸ λυκαίνης γαλακτοτροφηθῆναι. 81 a) Lydus Mens. 4.33.4; 4.47.70, ed. Wünsch 1898: τὴν Ῥώμην κτίσας Ῥῶμος; b) Georg. Mon. Chron. p. 21, l. 8, ed. De Boor 1904: Ῥῶμος ὁ κτίσας τὴν Ῥώμην; c) Synax. Constant. mensis Martii día 1: 1, 27-28, ed. Delehaye 1902: παρὰ Ῥώμου, τοῦ τὴν Ῥώμην κτισάντος, ἐξ οὗ καὶ τὴν ἐπω-νυμίαν ἡ πόλις ἔσχε. 82 a) Chron. Alex. p. 204 l, 4 Ῥῶμος καὶ Ῥῆμος κτίζουσι τὴν Ῥώμην; b) Const. Porphyrog. De insidiis p. 177, l. 2, ed. De Boor 1905: Ῥῶμος καὶ Ῥῆμος ἦσαν αὐτάδελφοι, οἱ καὶ τὴν Ῥώμην κτίσαντες.... 83 a) Malalas, Chron. 7.1.1-2 Καὶ λοιπὸν ἐβασίλευσεν Ῥῶμος ὁ κτίστης τῆς Ρώμης καὶ Ῥῆμος ὁ ἀδελφὸς αὐτοῦ... 7. 1. 10-12 οἵτινες ἀδελφοὶ ἐν τῷ βασιλεύειν εἰς ἔχθραν ἦλθον πρὸς ἀλλλήλοις· καἰ ἐφονεύθη ὁ Ῥῆμος ὑπὸ τοῦ Ῥώμου, καὶ ἐβασίλευσε μόνος Ῥῶμος; b) Chron. Pasch. p. 204 l, 4 Ῥῶμος καὶ Ῥῆμος κτίζουσι τὴν Ῥώμην... p. 204 l. 12-14 οἵτινες ἀδελφοὶ ἐν τῷ βασιλεύειν αὐτοὺς εἰς ἔχθραν ἦλθον πρὸς ἀλλλήλους, καἰ ἐφονεύθη ὑπὸ Ῥώμου Ῥῆμος ὁ ἀδελφὸς αὐτοῦ· καὶ ἐβασίλευσε μόνος Ῥῶμος; c) Georg. Mon. Chron. p. 21, l. 8-9 ἐβασίλευσε Ρῶμος ὁ κτίσας τὴν Ῥώμην καὶ καὶ Ῥῆμος ὁ ἀδελφὸς αὐτοῦ... p. 21, l. 13-14 ἐν τῷ βασιλεύειν εἰς ἔχθραν ἐλθόντες, καὶ φονεύσας Ῥῶμος τὸν Ῥῆμον ἐβασίλευσε μόνος; d) Const. Porphyrog. De insidiis p. 177, l. 1-3 Ῥῶμος καὶ Ῥῆμος ἦσαν αὐτάδελφοι, οἱ καὶ τὴν Ῥώμην κτίσαντες. ἐν δὲ τῷ βασιλεύειν εἰς ἔχθραν ἐλθόντες, καὶ φονεύσας Ῥῶμος τὸν Ῥῆμον ἐβασίλευσε μόνος. 84 a) Georg. Mon. Chron. p. 41, l. 8 ἐπικληθέντων Ῥωμαίων ἀπὸ Ῥώμου καὶ τοῦ Ῥήμου; b) Synax. Constant. mensis Martii, día 1:1. 27-28 ibidem. 82 HABIS 51 (2020) 63-85 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2020.i51.05 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO a) Los protagonistas de la leyenda canónica romana fueron originariamente Rōmŭlus y *R(h)ōmus, ambos nombres derivados del héroe epónimo Ῥῶμος, creado por los griegos. Estando ya avanzado el relato, circunstancias históricas hicieron que los romanos proscribieran el nombre de *R(h) ōmus (damnatio memoriae) y lo sustituyeran por el de Rĕmus, que fue reescrito de principio a fin. a) Los escritores eclécticos buscaron la manera de conciliar la leyenda canónica romana, cuyo principal protagonista era Rómulo, con las leyendas griegas de la fundación de Roma; trabajo inútil, porque una y otra eran incompatibles. a) Algunos autores bizantinos, herederos de la antigua tradición legendaria griega, rehabilitaron la memoria de Ῥῶμος, *R(h)ōmus (el verdadero nombre de Ῥώμυλος, Rōmŭlus), y le convirtieron junto con Ῥῆμος en protagonista de la leyenda fundacional de Roma. BIBLIOGRAFÍA Ampolo - Manfredini 1993: C. Ampolo, M. Manfredini, Le Vite di Teseo e di Romolo (Milano 19932). Bassols 1981: M. Bassols, Fonética latina (Madrid 1981). Bechtel 1917: F. Bechtel, Die historische Personennamen des Griechischen bis zur Kaiserzeit (Halle 1917). Boardman 1975: J. 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